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1976 – 24 de marzo – 2009

1976 – 24 DE MARZO – 2009

Pensando que decir este aniversario del 24 de marzo, creí que se podría recordar, no ya lo que pasó, que en mayor o menor medida todos debemos tener presente y muchos se ocupan de recordarlo, sino vincular hechos y personajes con la realidad actual. Así que me dediqué a buscar datos mas precisos de los que particularmente recuerdo, que me sirvan de basamento a mi pensamiento. Estoy diciendo que no soy imparcial, en absoluto, siempre dije que cada quien debe expresar sus intereses cuando opina. Personalmente siempre exprese mi ideología que se puede enunciar como “socialista criolla”, con apoyo crítico al peronismo histórico, con la intención de lograr una vía superadora, pero nunca desconociendo lo fundamental del advenimiento del movimiento del viejo coronel y de la inmortal evita. A su vez y en la actualidad no puedo dejar de apoyar, críticamente como siempre, al gobierno que intenta llevar a cabo de alguna manera y en la medida de las posibilidades del mundo actual, un proyecto de país mas justo y con mejor perspectiva

Dicho esto puedo abocarme a analizar, de manera sintética, estos años desde el 76 hasta la actualidad.

Lo primero que me viene a la memoria fue aquel extraordinario texto escrito por Arturo Jauretche, La “Revolución Libertadora”: retorno al coloniaje, Decidí buscar algunas de las cosas que decía el valiente militante de FORJA, extrayendo estos párrafos premonitorios de lo que después sucedió.
En noviembre de 1955, a dos meses del derrocamiento del gobierno peronista, Arturo Jauretche publicó una respuesta al plan económico elaborado por encargo del gobierno de facto de Aramburu y Rojas.

Jauretche destacaba la siguiente afirmación de Raúl Prebisch, consejero económico de los militares golpistas: “Una de las medidas imprescindibles que hay que tomar para que el plan sea exitoso, es el ingreso de la Argentina como país miembro del Fondo Monetario Internacional” (el gobierno peronista había resistido con éxito todas las presiones internacionales y nuestro país no era miembro del FMI). Este ingreso se concretaría en abril de 1956.

afirmaba Jauretche: “.El plan Prebisch significará la transferencia de una parte sustancial de nuestra riqueza y de nuestra renta hacia las tierras de ultramar. Los argentinos reduciremos el consumo, en virtud de la elevación del costo de vida y del auge de la desocupación. De esta manera, no solamente aumentarán nuestros saldos exportables, sino que serán más baratos, lo que será aprovechado por el consumidor extranjero que ensanchará su cinturón a medida que nosotros lo vayamos achicando.
La mayor parte de nuestra industria, que se sustentaba en el fuerte poder de compra de las masas populares, no tardará en entrar en liquidación.
Los argentinos apenas si tendremos para pagarnos la comida de todos los días.
Y cuando las industrias se liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no tendrán ni para pagarse esa comida.
Será el momento de la crisis deliberada y conscientemente provocada…
Los productores agrarios, que en un momento verán mejorar su situación, no tardarán en caer en las ávidas fauces de los intermediarios y de los consorcios de exportación, que muy pronto absorberán el beneficio de los nuevos precios oficiales. Para ese entonces, ya no existirá el I.A.P.I. ni habrá defensa posible…
Poco a poco se irá reconstruyendo el estatuto del coloniaje, reduciendo a nuestro pueblo a la miseria, frustrando los grandes ideales nacionales y humillándonos en las condiciones de país satélite…”

Ante la política de promoción a las exportaciones agropecuarias en detrimento del mercado interno y la manufactura impulsado por los gobiernos posperonistas, dirá más adelante: “la diversificación y la industrialización en el mercado interno levantan el nivel de vida, al ofrecer trabajo abundante y remunerado. No sólo son precursores de la expansión hacia otros rumbos del comercio internacional, competencia, sino que convierten al país productor en un mercado propio competidor del metropolitano, tanto porque el alza del nivel de vida, como consecuencia del mayor poder adquisitivo de la población la hace consumidora y por consecuencia competidora del tradicional, como porque alza los costos que el país dominante trata de mantener bajos. País de pocos patrones y “peones de pata al suelo” es lo que Alsogaray quiere”

Y rematará: “Bajo el falso pretexto de una crisis económica sin precedentes, está por consumarse la gran estafa a los intereses y a las aspiraciones de la nacionalidad. Ha llegado la hora en que, por encima de los transitorios rencores internos, cada argentino asuma la responsabilidad que le compete…”

Alguno podrá señalar “cualquier semejanza con la realidad actual es pura coincidencia”. De ninguna manera, nunca hay coincidencias en la realidad, siempre la actualidad es producto del pasado. Jauretche no fue un psíquico, simplemente analizó su presente y proyectó el futuro. Como tal análisis fue realizado sobre sólidas y honestas bases, no se equivocó. Hoy y hace años estamos en la realidad pronosticada.

Si, tienen razón, prometí analizar el 24 de marzo del 76 y me fui a la autollamada Revolución Libertadora. Me fue imprescindible, porque los pronósticos de Jauretche no fueron cumplidos en su totalidad sino que se hizo necesario instaurar la mas sangrienta y nefasta dictadura cívico militar oligárquica. La resistencia popular desarrollada desde el 55 hasta el aniquilamiento de toda una generación de militantes populares impidió la consecución total de los propósitos del golpismo del 55. Así y de manera sintética, se sucedieron revueltas populares gloriosas como el cordobaza, el rosariazo, el mendozazo, etc. Es imposible para mi memoria y mis intenciones borrar aquellas fotos vistas en mi niñez de aquellos maestros y obreros en manifestación en Mendoza frente a los tanques del ejercito y de aquellos soldaditos bajándose de los tanques a los cuales, banderas argentinas en mano, se subían los manifestantes en una clara imagen de la conciencia, convicción y decisión de las masas populares de la época. Esta conciencia fue la “culpable” del 76. Era necesario exterminar esa generación para instaurar el proyecto de país de Prebisch y de Martínez De Hoz

Pero seamos claros, no basta con un montón de militares dispuestos a asesinar indiscriminadamente, hace falta apoyatura política, civil. Hace falta no solo matar a los conscientes sino darle sustento ideológico convincente a la matanza. En definitiva, hacía falta modificar las conciencias de los que quedaran vivos. Se debía contar con los partidos políticos y la prensa adicta al proyecto. Así es que nunca el 24 de marzo de instauró una dictadura militar, basta de mentiras, fue y con todas las letras una dictadura cívico militar de neta ideología oligárquica. Es claro el motivo de no llamar a las cosas por su nombre, había que poder reciclar en el futuro a todos aquellos hombres e instituciones que una vez finalizado el gobierno de facto pudieran hacerse del poder y continuar su labor. Creo necesario, por lo tanto, recordar el papel de muchos en aquellos años

PRENSA Y PODER EN LA DICTADURA

En la Revista El Porteño, de octubre de 1983, Ricardo Horvath, recordaba:. Heinz Dieterich dice de la prensa que son “monopolios de adoctrinación”, Antonio Tabucchi asegura que se trata de “medios de convicción”. Según Lenin, “la burguesía entendía por libertad de prensa la libertad de los ricos de publicar periódicos, el acaparamiento de la libertad por los capitalistas, que condujo por doquier en todos los países, sin exceptuar los más libres, a la venalidad de la prensa”.

Bernardo Neustadt en revista Extra, abril de 1976: “Restaurar la armónica convivencia, dando gracias a Dios de que el pronunciamiento del 24 -suena mal eso de golpe- se haya conseguido sin derramamiento de sangre argentina”.

Revista Gente, firmado “un amigo”, 16 de diciembre de 1977:“Después del 24 de marzo de 1976, usted sintió un alivio, sintió que retornaba el orden. Que todo el cuerpo social enfermo recibía una transfusión de sangre salvadora”. La familia Vigil era la propietaria de esta revista, y entre sus redactores “estrella” se encontraban Samuel “Chiche” Gelblung.

Revista La Semana de Editorial Perfil, febrero de 1977: “Cambio 16 es una revista semanal que se publica en Madrid. Su tendencia puede calificarse de izquierdista y su material orilla en algunas ocasiones la apología de la violencia (…) Como es obvio sus notas se ocupan prolijamente de hostilizar al actual gobierno y la prédica se centra en un tema de gran consumo en Europa: el de los derechos humanos”. Director, editor, propietario: Jorge Fontevecchia.

Diario Clarín, 24 de marzo de 1976: “Es la culminación de un largo proceso, durante el cual los mandos castrenses decidieron prepararse para dar este trascendente paso, en caso de que el proceso tomase un rumbo que pusiera en peligro la integridad nacional”.

Mariano Grondona en El Cronista Comercial, setiembre de 1979: “Por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que está aquí porque somos derechos y humanos”.

La Nación, 23 de junio de 1978: “La verdadera Argentina también es noticia. Más de trescientas entidades de diverso carácter han resuelto coordinar una acción que contrarreste la insidiosa campaña que contra nuestro país llevan en el exterior sectores vinculados con el extremismo internacional que hallan eco inusual en algunos medios de difusión”.

Después del triunfo futbolístico del mundial ‘78, Videla es reporteado por la plana mayor de la revista El Gráfico, su director Constancio C. Vigil y su jefe de redacción Ernesto Cherquis Bialo, quienes confiesan “lo placentera” que fue la entrevista y que “frente a él nos sentimos bien”.

Por ese tiempo la revista Siete Días escribía que “ha llegado el momento en el que cada uno de los argentinos debemos levantar la voz en defensa de nuestro país para que en el mundo nos oigan claramente”, a la vez que mencionaba a Julio Cortázar, Norman Briski, Tata Cedrón y otros exiliados como agentes subversivos que integraban una Red Antiargentina.

Hugo Ezequiel Lezama, elogiado por Camps, dirigía el diario Convicción, creado para la continuidad del “proceso”; en Tucumán Antonio Domingo Bussi le entregaba a Joaquín Morales Solá un pergamino en el que agradecía “su colaboración en la lucha contra la subversión”; en Santa Fe el apologista militar Evaristo Monti se apropió de un niño cuando la madre debió exiliarse; Vicente Massot, del reaccionario diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca, era otro fervoroso golpista; Félix Luna y el editor de Todo es Historia, Emilio Perina (en realidad Moisés Kostantinowsky), pusieron la publicación al servicio de José Martínez de Hoz (además se le editaba un pasquín llamado Precisiones que escribía José Gobello, por entonces columnista de los noticieros de Canal 11).

Magdalena Ruiz Guiñazú se jacta sobre su pasado, comprobamos que la pregunta que le hace al por entonces ministro del Interior Albano Harguindeguy dice: “Pero bueno general esta pasando esto y no es que se lo queramos adjudicar a ustedes”. “Es como tener una entrevista con Videla y decirle acá hay censura, tortura y no es que queramos decir que usted lo hace, pero evidentemente algo esta pasando”, Harguindeguy era el tipo que ordenaba el rechazo de todos los Hábeas Corpus y era la persona que se jactaba de tener las listas de los desaparecidos.

En oportunidad de los 117 despidos en el diario Clarín en el 2000, incluida toda la comisión interna, ella integraba una asociación que se llamaba Periodistas, que estaba integrada por varios periodistas de renombre. Magdalena tomo posición a favor de Clarín. En un programa de Mirta Legrand en el que Rolando Graña le había sacado este tema de Clarín, ella atacaba a Graña por un tema de censura y éste para defenderse le dijo: “bueno vos que hablas que cuando fueron los despidos en Clarín nunca abriste la boca” y Magdalena le contesta: “no, yo con el tema de los despidos de Clarín me tomé el trabajo de ver los legajos de los despedidos y estos estaban bien hechos por la empresa”. Cosa que es falsa, nadie puede traerle a Magdalena los legajos para verlos, porque los habían despedido.

En realidad, todos tenemos que rendir cuentas y hay niveles de responsabilidades. Pero seguramente muchos periodistas como Magdalena, que tuvo un espacio político importante en la dictadura, es una de las que más debe rendir cuentas.

A Magdalena Ruiz Guiñazú, se le perdonó que hubiese sido asesora de José Alfredo Martínez de Hoz en aquellos años, para darle entidad a su presencia en el Nunca Más, de Raúl Alfonsín,

En tres tapas de Clarín se puede perfectamente reflejar su papel durante aquellos oscuros años (1976-83). La primera es del mismo día del golpe, 24 de marzo de 1976, en la cual se destaca un título con formato catástrofe que anuncia NUEVO GOBIERNO. Dos fotos lo acompañan, una la del archifamoso helicóptero que trasladó a la ex -presidente María Estela de Perón hacia la reclusión, la otra es la de unos pocos de sus adictos en la Plaza de Mayo. La otra data del martes 26 de junio de 1979, que ocupa la totalidad de la portada: una enorme foto del Monumental repleto sirve de marco para el título CLAMOROSO FESTEJO A UN AÑO DEL MUNDIAL, además de otra foto más pequeña en la que se observa a la directora Ernestina Herrera de Noble compartiendo cartel con el dictador Videla y el titular de la AFA Julio Grondona.

La última tapa es la del domingo 10 de diciembre de 1983, día de la asunción del presidente Alfonsín. LLEGAMOS, es el titular gigantesco que corona la edición de 124 páginas del “gran diario argentino”.

El 5 de agosto de 1976, al día siguiente del asesinato de monseñor Angelelli, se limitan a informar que el obispo riojano “muere víctima de un accidente automovilístico”.

Recordar en la foto siguiente aquel lindo brindis en el que participó Ernestina Herrera de Noble, propietaria de Clarín, con Videla, en ocasión de la inauguración de la Empresa “Papel Prensa”, monopolio instaurado con el propósito que Clarín no diga nada
El Mundial 78 fue la gran apuesta, en la cual Clarín se jugó el todo por el todo desde la pitada inicial. Pues para el producto de la señora de Noble no sólo se trataba de 22 jugadores corriendo tras una pelota, sino de una “vidriera” destinada a “borrar a la vez imágenes falaces que se propalan sobre nuestro país en el exterior” (editorial Una victoria trascendental”, 26\6\78).

Es en este diario en que Videla vierte su “célebre” definición sobre los desaparecidos el 14\12\79, “frente a los desaparecidos, en tanto éste como tal, es una incógnita. Si reapareciera tendría un tratamiento equis. Pero si la desaparición de convirtiera en certeza, su fallecimiento tiene otro tratamiento. Mientras sea desaparecido no puede tener tratamiento especial, porque no tiene entidad, no está muerto ni vivo. Otro golazo del diario de la Noble, ofrecer letra al dictador para que éste ofreciera una perspectiva “filosófica” al genocidio

Ernestina Herrera de Noble, se vio envuelta en la sospecha que sus dos hijos adoptivos, Felipe y Marcela, son hijos de detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar

Los policías cruzaron la puerta y entraron en el salón de la casa. La señora no daba crédito a lo que veía. “Queda usted detenida”, dijo en forma escueta el comisario Carlos Sablich mientras exhibía una orden judicial. Todo sucedió en localidad de Martínez, en la provincia de Buenos Aires, donde tiene su mansión Ernestina Herrera de Noble. Durante 66 horas la señora estuvo bajo arresto en la unidad policial de Delitos Complejos, después de ser fichada en el Departamento Central de la Policía, hasta que el juez autorizó la detención domiciliaria.

El diario La Nación no publicó nada de lo sucedido y sí una inolvidable prosa de Joaquín Morales Solá sobre la violación a la libertad de prensa que suponía lo ocurrido a Ernestina.

Hasta el ex_presidente Eduardo Duhalde salió a criticar indirectamente al juez. Marquevich, que llevaba la causa

LA DIRIGENCIA POLITICA EN AQUELLOS AÑOS

El radicalismo aportó embajadores, alcaldes y funcionarios a la dictadura, al igual que el socialismo democrático y los conservadores ( en total mas de 800 funcionarios, mas de la mitad radicales). Ricardo Balbín, puede verse en los diarios de los días anteriores al 24 de marzo, decía “dicen que se viene el golpe y no seremos nosotros quienes pongan piedras en su camino”, visitó España, en 1978, para asegurar que en Argentina operaba- una guerrilla industrial, con lo que justificó la matanza de cientos de sindicalistas. Jorge Luis Borges viajó a Chile a recibir un galardón de Pinochet y volvió diciendo que quería para todos los países de América Latina “Gobiernos de caballeros, como los de Pinochet y Videla”. La Iglesia católica y la gran prensa apoyaron sin retaceos. El Partido Comunista, siguiendo fielmente instrucciones de la URSS de Breznev, aseguró que Vídela era “un reaseguro contra el golpe pínochetista”, y envió emisarios a las reuniones de la Internacional Socialista para que ésta no condenara a la dictadura. En el periódico “La Vanguardia” el Secretario General del PC en 1977, en ocasión del boicot cerealero de EEUU a la URSS, rechazado por Martínez de Hoz, expresaba. “Videla, el soldado de la democracia”, El dirigente sindical peronista Jorge Triaca (el mismo que en el juicio a los militares, en 1985, declaró “no recordar” ningún caso de represión a la clase obrera) fue la cabeza visible de un grupo de peronistas que negoció con la dictadura.

Se puede decir muchas cosas de la Guerra de Malvinas, lo que no se justifica es haber pactado con el imperio como lo hacía Alfonsin en aquellos días del 82, concurriendo a la embajada de EE UU, proponiendo la asunción de Arturo Illia al gobierno. Aquel usurpador del poder, quien no tuvo empacho en hacerse de la presidencia y mantenerse allí gracias a la proscripción de las mayorías y la total desmalvinización del país, como el denominó al proceso que llevó a cabo en su presidencia. No concibo aliarse a un imperio opresor para derrocar a un gobierno ilegítimo autóctono.

Alfonsín intentó primero que fuera la justicia militar la que juzgara a sus pares, como si la dictadura hubiera sido un hecho de guerra ajeno a los civiles. Sólo después de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas declaró inobjetable todo lo actuado, el presidente sentó a algunos de los implicados en el banquillo. En abril de 1986, se dio instrucciones del poder ejecutivo al judicial, rechazadas con indignación por los jueces. Luego, en diciembre de ese año, el proyecto de ley de punto final, una aberración jurídica votada vergonzantemente en el Parlamento. El 16 de abril de 1987, Alfonsín capituló en Semana Santa. Los sublevados reclamaban el inmediato fin de las persecuciones a sus camaradas y la reivindicación ante la sociedad por la victoria frente a la subversión. Los héroes de las Malvinas (el calificativo es del propio Alfonsín) consiguieron que el Gobierno pusiera en marcha la aberración suprema: la ley llamada de Obediencia Debida, votada por el Parlamento el 5 de junio de ese mismo año.

En el artículo segundo de la ley de Obediencia Debida establece que ésta “no será aplicable respecto de los delitos de sustitución de Estado civil y sustracción u ocultación de menores, violación y usurpación de la propiedad”, se excluyó nada menos que la tortura, con lo que el Gobierno radical no sólo convirtió en inimputables a la mayoría de los acusados, sino que se puso al margen de su propia legalidad, ya que Argentina es firmante de todos los tratados ínternacionales que señalan a la tortura como crimen contra la humanidad, no prescriptible ni excusable.

La pronosticadora de catástrofes y denunciadora oficial del statu quo imperial (Lilita Carrió), era designada funcionaria judicial, con alto rango, en el Chaco, tierra de la masacre de Margarita Belén. Hoy sin trabajo, sin ingresos, porque supongo que su ex_marido, (terrateniente chaqueño él) no le debe pasar cuota alimentaria porque los hijos deben ser mayores de edad, sobrevive de “amigos” que pagan sus viajes por el mundo y por el país, que colaboran para que vaya a EEUU a rezar con Obama, aunque este ni siquiera la vio.

ORGANIZACIONES ECONOMICAS

En Argentina el Congreso sancionó el 30 de diciembre de 1973, la reforma impositiva que incorporaba el propósito de calcular la base gravable del sector agropecuario dentro del impuesto a las ganancias; aunque postergaba su efectiva vigencia hasta que estuviese elaborado el consiguiente catastro ecológico

La Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se opusieron de inmediato. Ya en 1969, el director del Departamento de Estudios Económicos de la SRA, Juan Alemann -posterior secretario de Hacienda del Proceso- publicó un libro denominado “Una política de ingresos para la Argentina”, que se contraponía totalmente a esa iniciativa y diseñaba un programa basado en la prevalencia casi excluyente de la explotación primaria

Debe tenerse bien en cuenta que José Alfredo Martínez de Hoz, cuando asumió el cargo de ministro de Economía de la dictadura, respaldó esa tesis sosteniendo que “Argentina nunca debió industrializarse” y preocuparse sólo por contener los habitantes suficientes para concretar un eficiente “modelo” agrario.

A principios de 1975, emitieron otro comunicado por el cual advertían en tono dramático “… que el pueblo votó por la doctrina y la filosofía justicialista y no para que a través de conceptos similares se pretendan introducir ideas ajenas al sentir nacional”. Lograron atraer a la Federación Agraria Argentina y a Coninagro para constituir una comisión coordinadora que, en marzo de ese mismo año, resolvió en prueba de rechazo a la política oficial una interrupción en la provisión de carne que duró 12 días, seguida por otra de 10 y, entre fines de octubre y principios de noviembre, una suspensión total en la comercialización de los productos del campo. Este conjunto de acciones provocó, obviamente, un marcado desabastecimiento y una imparable suba de los precios que contribuyó a la desestabilización del país. El “comando” de todas esas acciones estuvo a cargo de una organización que se creó al efecto en agosto de ese año y que componían, además de la SRA y CRA, las cámaras argentinas de Comercio y de la Construcción, bajo la sigla de Apege, dirigida por Martínez de Hoz.

Ya en enero de 1976, dieron un paso más y resolvieron quedar en “estado de movilización” permanente, que culminó el 16 de febrero con la realización de un paro general, que logró la adhesión de otros sectores empresarios.

Claro esta que el descontrol de un gobierno infectado por ideologías expresadas por López Rega y su AAA contribuyeron a crear el caldo de cultivo del 24 de marzo, pero esta serie de protestas y lock outs contribuyeron a crear las condiciones de inquietud general y suba de precios y fueron caldo de cultivo para la consumación del ya mencionado golpe de Estado. Las actuales declaraciones de “inocencia” que ensayaron los que siempre se especializaron en enardecer a productores y arrendatarios no son demasiado distintas de lo que hicieron unos 30 años atrás.

Poco después se incineraron todos los trabajos encarados por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) para confeccionar el catastro ecológico; luego de dos años de ingente tarea, ya había logrado completar los correspondientes a las provincias de Buenos Aires y Santa Fe. Se perpetró el secuestro y la “desaparición” de varios técnicos que estaban abocados a ella.

Pero quizás la muestra mas elocuente de las posturas de estos sectores la dio la misma Sociedad Rural Argentina al expresar en la solicitada publicada el 24 de marzo de 1977:

“Hoy hace un año que el país se debatía en la mas profunda de las crisis por las que ha atravesado en su historia.

La corrupción, la falta de autoridad, el desgobierno, el crimen como medio político, eran caracteres dominantes de la situación. En lo económico, la inflación descontrolada y el desorden fiscal eran insostenibles. Se estaba al borde de la cesación de pagos; en suma el país de desintegraba.

(……………..) Fue en tan graves circunstancias que las Fuerzas Armadas tomaron las riendas del país con patriótico empeño, para evitar su desarticulación total.

(……………) La guerrilla apátrida y brutal, amparada en buena medida por las anteriores autoridades, ha sufrido rudos golpes y está en franca retirada. Ahora se dedica desde el exterior a atacar al país a través de la prensa izquierdista, cínicamente abusando de la calificación de derechos humanos, que ellos jamás quisieron respetar.

(…………..) .En efecto, debemos desarmar el andamiaje creado por casi 35 años de una lenta pero sistemática estatización socializante,  que en definitiva ha demostrado su fracaso al empobrecernos a todos y al no haber dado los frutos que algunos sectores ansiosos, confundidos o equivocados, esperaban de su aplicación.

Este proceso requiere el apoyo y sacrificio de todos los sectores, sacrificio que deben hacer no solo los empresarios y los obreros, sino especialmente el Estado, dando el ejemplo a través del reordenamiento presupuestario, que ya ha comenzado, la liquidación de las empresas estatales y el redimensionamiento de la burocracia.

(……………) La Sociedad Rural Argentina reitera frente a los productores y a la ciudadanía en general su apoyo a toda acción que signifique completar el proceso iniciado el 24 de marzo de 1976, para poder lograr así los fines propuestos, que en definitiva son los grandes objetivos nacionales.

Buenos Aires, 24 de marzo de 1977″

El texto de la solicitada transcripto me exime de cualquier opinión o comentario, a no ser que quien lea considere que lo dicho por la SRA no es suficiente para demostrar su permanente y sistemática posición oligárquica, basta estudiar la composición de sus bases afiliadas, los grandes ganaderos y productores de la pampa húmeda, aquellos a los cuales los campesinos pequeños y familiares opusieron el levantamiento del “Grito de Alcorta”

El año pasado, los medios caracterizaban el paro patronal del campo como un nuevo Grito de Alcorta. En idénticos términos se expresaba la Federación Agraria Argentina, organismo que dice nuclear a los “pequeños productores” del campo, uno de los conceptos más vaciados últimamente en la escena política y mediática nacional. ¿Pero que fue realmente el Grito de Alcorta?

Buscando en internet algo que me ayudara a explicar y entender a la vez encontré un texto bastante aclaratorio, “había una vez un pequeño productor rural…que ya no existe. Eran los chacareros de origen criollo, mestizo, descendientes de “indios amigos” o “rusos” inmigrantes pobladores del litoral de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y La Pampa que hacia 1912 vivían una precaria situación trabajando en tierras que los grandes terratenientes le cedían a cambio de un elevado alquiler. Estos arrendatarios eran efectivamente pobres del campo, más cerca del proletariado rural que trabajaba en las grandes propiedades de la Patagonia edificadas sobre el despojo, la matanza y la exclusión de los pueblos originarios, que de la gran burguesía rural que vivía del círculo de acumulación de capital producido por una sencilla ecuación: cuantas más vacas y granos se exportaban al mercado mundial más subía el precio de la tierra, y en consecuencia la oligarquía argentina construía su base de poder gracias a la concentración de la gran propiedad y al boom de precios de las materias primas en el mercado mundial.

Una combinación de sequías, la desaceleración del crecimiento primario exportador que comenzaba a minar la utopía del granero del mundo, junto con la evolución de la protesta social en las grandes ciudades, provocó una rebelión de las clases no propietarias del campo. Al grito de “La tierra para quien la trabaja”, la primera huelga agraria de la Argentina reclamaba la baja de los alquileres rurales y la condonación de deudas usurarias, entre otros reclamos.

El paro era el punto más alto de un conjunto más amplio de protestas que había arrancado en Buenos Aires con la célebre huelga de inquilinos en 1907 y una huelga de arrendatarios de origen ruso, alemán, judíos y rumanos en 1910.

El punto más alto de este ciclo se dio en 1921 también en el campo, cuando el Ejército masacró a varios centenares de peones rurales de Santa Cruz en huelga, en un escenario diferente donde el latifundio generaba una estructura de clases en un campo sin chacras, con los asalariados como principales sujetos de la protesta.

Y HOY?

Ahora bien, reconocer este pasado no tiene nada que ver con su exaltación romántica en un escenario diferente, donde los enemigos de ayer -los grandes terratenientes de la Sociedad Rural- son los aliados de hoy. El “pequeño productor” auténtico hoy está más cerca de los movimiento campesinos como aquellos de Córdoba, Santiago de Estero Y Chaco que de buena parte de los afiliados a la FAA, los mismos que ya no son arrendatarios sino rentistas, o los que exigen el desalojo de los ocupantes sin tierra.
El Movimiento Campesino de Santiago del Estero (Mocase) analiza el llamado paro del campo y aporta datos elocuentes para ver quién es quién en este conflicto: “La actitud de los señores dueños de la tierra de la Argentina no deja de sorprender por su reiterada e inveterada audacia en la defensa de sus bolsillos, con una hipocresía digna de los mejores falsarios de la historia.

El aumento gradual de las retenciones y en particular las correspondientes a la soja ha disparado a la “lucha” a la sempiterna antisolidaria oligarquía terrateniente nacida en nuestro país.

La acompaña una vez más la desorientada Federación Agraria Argentina (FAA), que hace años no se atreve a separase de los oligarcas y hacer un planteo digno de reclamo de tierras, de límites a la extensión de los latifundios, de cese y recuperación de las enormes cantidades de tierras extranjerizadas y de cambio general de la política agropecuaria.

Durante el largo ciclo de la convertibilidad y de la expansión de la sojización, la FAA miró para otro lado, dejando hacer al “mercado” y al modelo neoliberal que se cargó casi 300.000 productores pequeños y medianos, la mayoría de ellos afiliados a ella.

Esta política permitió la devastación de los pequeños y medianos productores y el tránsito de una producción centrada en el desarrollo de alimentos en gran cantidad y de gran calidad, hacia un “campo” que produce forraje barato -”pasto soja”- para vender a China, India y la UE subsidiando de tal forma la industrialización de estos países a costa de nuestra industrialización, nuestra producción lechera, ganadera, porcina, frutal, hortícola, ovina y regional.

Se repite el modelo de siempre en el campo, donde la Sociedad Rural Argentina (SRA) -la vieja oligarquía terrateniente- se opone a cualquier control por parte del Estado de su tasa de ganancia lograda a costa del esfuerzo de toda la nación y en particular, mediante el monopolio absoluto de la renta agraria por su dominio total sobre las tierras existentes en la nación.

Lo reiteramos una vez más, oligarquía terrateniente implica por ejemplo que 6900 propietarios (familias, empresas o empresas-familias) sean dueñas del 49.7% de la superficie cultivable y productiva del país, o que según el Censo Agropecuario de 2002, 936 terratenientes poseen 35.515.000 Has (casi toda la superficie en cultivo), un promedio de 38.000 has c/u. Por el contrario 137.021 agricultores poseen sólo 2.288.000 has, con un promedio de 16.7 has c/u.”

Por supuesto que las retenciones son sólo una medida frente a la necesidad de articular un Plan Nacional de Desarrollo Agropecuario, que debe obligatoriamente incluir la restitución de las Juntas Nacionales de Granos y de Carnes, la nacionalización del comercio exterior en ambos rubros, políticas que permitan el acceso democrático, barato y con créditos de largo aliento a la tierra para volver a tener cientos de miles de productores, repoblar el país y reconstruir la soberanía alimentaria y las economías regionales.

Pero no puede articularse una nación económica y políticamente soberana, sin transformarse en industrialmente poderosa, esto lo entendieron muy bien los golpistas del 76, por eso impusieron a sangre y fuego el proceso de desindustrialización, para lo cual fue necesario no solo una política económica librecambista, sino también destruir la conciencia nacional que había inundado a amplios sectores de la sociedad argentina, haciendo realidad nuevamente la argentina semicolonial,

La historia no es un simple recordatorio y enumeración de hechos, por supuesto nunca objetivos, es un proceso dinámico, un continuo devenir que determina el presente y condiciona el porvenir. Lo que sucede hoy es producto del pasado. Sin la dictadura cívico militar oligárquica no hubiera sido posible la fuerte arremetida ideológica durante el gobierno de Alfonsín, que so pretexto de la “modernización del estado” sentó las bases de la total entrega de las empresas nacionales, que el capital extranjero destruyo irremediablemente y hoy, quizá con errores y lentamente, se intenta recomponer. Sin la dictadura no hubiera sido posible tampoco que Alfonsin destruyera la industria militar, cediendo a las presiones de EE UU para desmantelar el proyecto del misil Cóndor, que mas allá de ser un arma, hubiera sentado las bases para una floreciente industria aero-espacial, permitiendo al país no depender de Europa o EEUU para poner un satélite de comunicaciones en órbita. No hubiera sido posible que Menem entregara la Fabrica Militar de Aviones de Córdoba a la Loocked, por suerte actualmente nacionalizada, destruyendo 50 años de creación de una independencia en materia de construcción de aviones, si le agregamos el desmantelamiento de Aerolíneas Argentinas, el combo está completo.

Sin la dictadura impuesta en el 76, María Julia Alzogaray, la hija del capitán ingeniero que pasó a la inmortalidad tratando de pasar el invierno, entregara las comunicaciones, estafara con la “limpieza” del riachuelo, y muchas otras hazañas que seria largo enumerar pero que sin duda todos recuerdan.

Cavallo hubiese podido llorar ante los jubilados sin la atroz labor de Videla y compañía?, creo que no, seguro ni hubiera podido ser conocido, ni hubiera existido políticamente. Nos hubiéramos privado del descuento del 13 % a los empleados y jubilados que el militante de la Coalición Cívica López Murphy impuso en su breve paso en el Ministerio de Economía de De la Rúa. Si, De la Rúa, se acuerdan que en diciembre de 2001, su gobierno necesito de mas de 30 muertos para intentar subsistir y no lo logró?, bueno, tampoco hubiese existido ese hecho, seguramente, de no haber existido la dictadura.

Intentemos un pequeño ejercicio de imaginación: algo de esto hubiere sido factible si existiera la generación luchadora y nacional de las décadas del 60 y 70 ?. No hace falta ser muy inteligente para saber la respuesta. Por eso los partidos políticos y organizaciones colonizadas ideológicamente, no solo la oligarquía, sino también aquellos a los que Jauretche denominaba “el medio pelo”, que como decía Borges de él mismo, tienen en Argentina su oficina y en Europa su hogar, por eso los llamo colonizados ideológicamente, necesitaron y organizaron la dictadura exterminadora.

Faltan sin duda muchos datos y hechos, pero seguramente ya he aburrido demasiado en mi afán de explicar que nada de lo que sucede hoy con este ambiente destituyente que intentan instaurar sectores económicos y políticos no son casualidad, que en realidad esta enmarcado en una peligrosa oleada que en Latinoamérica pretende restaurar el neoliberalismo que tanta hambre produjo en estas tierras. No es casualidad lo que pasa en Argentina, lo mismo en esencia sucede en Venezuela, sacudida por paros petroleros abortados felizmente, violentada por golpes de estado incentivado por los medios de comunicación que inventaron responsabilidades al gobierno de Chávez en las matanzas de aquellos días, ver el documental Puente LLaguno, que ilustra lo que son capaces de hacer los medios cuando se proponen voltear a un gobierno popular, parecidas circunstancias rodean al gobierno de Evo Morales en Bolivia, donde los prefectos secesionistas y los sectores que disfrutan de la mayor renta, aliados a la Mesa de Enlace argentina, tal lo reconocido por el Prefecto de Santa Cruz en una arenga a sus partidarios en Santa Cruz de la Sierra, han intentado sin éxito, pero sin rendirse, restaurar sus antiguos privilegios. Brasil, el mayor país de la región, que intenta liderarla, posee la grave y peligrosa vergüenza de tener una impresionante desigualdad social, con millones de pobres, que no pueden ser disminuida por el gobierno de Lula y que representa fielmente la necesidad de reformas urgentes que hagan viable la subsistencia de una Latinoamérica unida.

Son tiempos riesgosos, pero oportunos, de nosotros depende el futuro de esta parte del mundo. Estas tierras pueden transformarse en un ámbito de paz y oportunidades siempre y cuando no tengamos miedo a destruir los que sueñan con volver, como en el caso de la Argentina, a un modelo agroexportador, con riquezas que disfruten las clases dominantes y una mayoría sojuzgada y empobrecida.

Equivocado o no, el Che Guevara vino a las tierras bolivianas a levantar su guerrilla con el objeto de influir en Argentina, su meta no solo era Bolivia, sino primordialmente Argentina, era consciente y así lo sostenía, que la revolución Latinoamericana solo podía triunfar si lo hacía en estas pampas y añadía que una vez conseguida la misma en Brasil y Venezuela, además de la Argentina, la liberación sería indestructible. Sabia que los alimentos y la industrialización de aquella época en este país, sumada  a al industria y fortaleza brasilera y la energía petrolera venezolana, haría posible la liberación. Eso lo saben hoy muy bien los sectores neoliberales que quieren una sudamérica para pocos, gozando de parte de su riqueza y entregando la mayoría de ella a los imperios que sostengan su poder.

No se si contribuyo en algo, ojalá que aunque sea sirva para recordar y sacar conclusiones, y solo me queda expresar un deseo, parafraseando al comandante: “hasta la victoria siempre” OJALA

Javier

Marzo 29, 2009 Publicado por javierbah | Historia, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | 1 comentario