America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

CARTA ABIERTA 17, EL DOCUMENTO SOBRE LA “AGRESION FINANCIERA” CONTRA EL PAIS


CARTA ABIERTA 17, EL DOCUMENTO SOBRE LA “AGRESION FINANCIERA” CONTRA EL PAIS
Buitres y halcones: crítica de la economía política del capitalismo de la globalización

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1 Siempre la realidad se juega a varias puntas y en varios paños. Si en Wall Street observamos, bajo el poderoso influjo de un nombre que provocó novelas, películas, teorías económicas y metáforas diversas sobre el capitalismo, la nueva actuación de un dominio financiero aliado a perfeccionados roles de viciadas prácticas judiciales, a miles de kilómetros de distancia, en el escenario social, comunicacional y de circulación de nuestra ruta Panamericana, vemos una discusión ostensible sobre los derechos sociales que emanan de las diversas situaciones que se producen ante decisiones de gerencias empresariales. Wall Street y la Panamericana son dos teatros políticos que pueden pensarse conjuntamente.

2 Es evidente un nuevo giro del capitalismo financiero, que ya no es el que oportunamente describiera Hilferding con su interesante pero ya extemporáneo realismo crítico. Decía este autor, que fue ministro de Economía en la República del Weimar, en la Alemania de fines de la década del ‘20, que “la dominación sobre la producción social queda en manos de una oligarquía”, lo que en un ciclo de larga duración se ha convertido en un concepto diferente y ya constituido respecto de lo que se debe llamar “producción social”. En esta época a la que aún le falta nombre, pero a la cual no le sería indiferente el de capitalismo de la globalización, encontramos una novedosísima alianza entre el poder comunicacional, las guerras localizadas de extremo salvajismo, las guerras interreligiosas que se realizan en territorios con instalaciones petroleras y represas hidroeléctricas, los dictámenes jurídicos inherentes a una nueva clase estamental de la especulación en segundo grado. Se trata ésta de un tipo de especulación sobre la especulación, formándose fondos de acreencias que se tornan maniobras de ataque jurídico contra naciones soberanas que repentinamente asisten al proyecto de mengua de su soberanía ante un nuevo poder agresivo, no militar sino que recurre a arbitrios jurídicos propios de una legalidad inquisitorial. La dependencia, como la articulación en una estructura única de países desarrollados y subdesarrollados, en virtud de la capacidad endógena o inducida de crecimiento, cuya ruptura sería posible a través de la participación política de grupos sociales antes marginados, ahora incluye mayores sumisiones superestructurales como la subsunción jurídica en una legalidad global manejada por los centros imperiales y la “integración financiera”.

3 Muchas veces se habló de ciudadanía, espacio cívico de debates y ágoras comunicacionales democráticas. Valoramos todas estas tesis que provienen de una esperanzada teoría democrática que resurgiera en los años ‘80 del siglo pasado. Pero es evidente que esos saberes redescubiertos, bajo los cuales funcionó el alfonsinismo, predicando el imperio de reglas constitutivas, comenzaron a debilitarse durante los años en que se percibió que las actividades de corporaciones internacionales y nacionales, que junto a los medios a los que pertenecían o contribuían a otorgarles densidad simbólica y operativa –ellas mismas redefinidas según estilos corporativos que interferían severamente en los libres flujos económicos que supuestamente informaban su esencia última–, convertían en relativos y ornamentales las creencias en un libro que versara sobre sociedad de producción y consumo. En esa reacción se juzgó que la existencia de grandes colectividades mediáticas y empresariales, nuevas economías basadas en el avance de artificios biológicos –como la semilla transgénica– sobre la concepción del territorio fértil como granero alimentario mundial, añadiéndose a esto nuevos nódulos que posibilitaban la producción de mercancías, imágenes, enunciados sobre el vivir de “alta gama” –según la expresión impuesta por la lengua creada por las grandes agencias mundiales que manipulan el consumo colectivo– tuvo su contrapartida social, el flujo de individuos desterritorializados, sin vivienda o con su vida precaria como campo de operaciones de las policías metropolitanas y gendarmerías, en operaciones violentas de desalojo o, por otra parte, de grupos de economías alternativas que incluyen las drogas sintéticas, el tráfico de armas o el lavado de dinero en áreas marginales al sistema económico central, pero funcionales a éste. Es la productividad en las chatarras de la ilegalidad, que generan sociedades paralelas funcionales a la razón económica dominante, acompañadas de poderes armados, complicidades diversas y capturas de sectores desabrigados de la población, con los que se suele cerrar un círculo vicioso, pues cuando se los desterritorializa, se olvida que son víctimas de un sistema que los transcribe como indigentes para luego demonizarlos al borde del prejuicio segregacionista. Para ello se busca suscitar las reacciones más agazapadas en la oscuridad de las conciencias, usando gentilicios habituales, de valor fraterno, como “chilenos” y “paraguayos”, pero para invertirlos. Y así los hacen sinónimos de una amenaza difusa, que posteriormente sirve para justificar tremendos y reprobables conceptos, como el de “deportación”. ¿Es que se habla contra las derechas utilizando los mismos conceptos de las derechas?

4 No es así como todos esperamos que se traten las necesidades y carencias de sectores de la población que son víctimas antes que agentes de actos furtivos o comercios ilegales. Si en los funcionarios del gobierno de la ciudad de Buenos Aires y de otros territorios del interior donde no se democratizaron las fuerzas policiales durante 30 años, estas conductas no dejan de ser previsibles, son inaceptables en las voces que representan al gobierno nacional. Son inaceptables porque no podemos ignorar que el discurso de esas derechas capta adeptos cuando estigmatiza a los jóvenes por su sola condición de tales, propicia la indispensabilidad de vigilar y castigar hasta a niños en edad escolar y se vale del poder mediático para condenar a las víctimas de delitos sexuales por su condición de mujer, bella o adolescente.

5 Son inaceptables y contradictorias con las políticas axiales del kirchnerismo. El camino recorrido de inclusión y de avances hacia una mayor igualdad, es sólo el tramo inicial de un Proyecto que hoy necesita y quiere afirmar y radicalizar formas de intervención pública para poner límite a los procesos de concentración económica y defender conquistas distributivas. La élite del gran empresariado que ha recolectado grandes ganancias durante una década de recuperación económica, crecimiento industrial, aumento de la productividad de los trabajadores, excelentes precios para la exportación de granos y una política que consiguió el predominio de la actividad productiva por sobre la lógica de la valorización financiera, resiste ahora una necesaria regulación que procura un reparto más justo de la riqueza y los ingresos. Los proyectos de leyes sobre “relaciones de producción y consumo” van en la dirección de democratizar la economía, que proviene de la decisión de los representantes del pueblo sobre precios, salarios, márgenes de ganancias y garantías de abastecimiento. Sustraer al mercado de esa intervención democrática es una pretensión empresaria de apropiarse de beneficios extraordinarios obtenidos sobre la base de sumergir en la pobreza y la indigencia a las mayorías populares. Controlar la inflación, que no es una plaga sino una cuestión social, tiene dos caminos: el elegido de democratizar la economía o el ajuste neoliberal que sacraliza al mercado, deja los precios y las tasas de ganancias a la “libertad” del gran empresariado y promueve un “retiro” del Estado predicando la baja del gasto público. Pero la coyuntura exige aún más: establecer un dispositivo de una más intensa y decisiva participación estatal en todas las esferas del Comercio Exterior para defender una cuestión clave para la autonomía económica: el dominio y defensa de las reservas en divisas. Otras reformas resultan necesarias para garantizar la hegemonía del poder ciudadano en la economía, como el cambio de la Ley de Entidades Financieras, para tomar el control de una esfera que en los últimos años ha sido un ámbito de permanentes medidas especulativas para la desestabilización cambiaria, y la siempre pendiente reforma tributaria que construya un régimen con vocación redistributiva. Estos nuevos escalones engrosarían todo lo hecho en la dirección transformadora nacional-popular en once años en que se sucedieron medidas reparatorias de derechos sociales y decisiones para la reinstalación del activismo estatal, siendo sus hitos emblemáticos la AUH, la reconstrucción de un sistema estatal jubilatorio de reparto, la ley del matrimonio igualitario, la ley de medios y la estatización de YPF. Pero la política que las abrazó a todas e impregnó y organizó el sentido de la época fue la de Derechos Humanos, que constituyó un hecho literalmente revolucionario, no solamente en el país, sino a nivel continental y mundial con iniciativas, procedimientos y resultados que avanzaron en el objetivo del “nunca más” a través de un trípode que más que una consigna fue el eje de esa política: “Memoria, Verdad y Justicia”. De ella fluye el espíritu que impregnó el sentido enérgico e irreductible del kirchnerismo. Porque es la fuente del fuego que envolvió una experiencia política. La fidelidad a la misma no admite la resignación ni la contemplación de la vida social como una naturalización de la correlación de fuerzas. El rechazo, a poco de asumir, al plan del bloque de poder que le presentara el diario La Nación, por parte del presidente Kirchner, y que incluía la impunidad del genocidio, fue la materialización de lo que expresara el estadista a principios del siglo XXI cuando asumiera: “No voy a dejar mis convicciones en la puerta de la Casa Rosada”. Así se quebraron décadas de hegemonía “posibilista” que cultivaba un falso realismo naturalizante de las relaciones de poder, internas e internacionales, y se reinstalaba la premisa de la creencia en el gobernante como sujeto de cambios, como portador de un programa, como militante de convicciones, como encarnador de la voluntad popular de cambio, sustituyendo al político-burócrata lector de encuestas y sometido al dispositivo de supuestas realidades de ciudadanías pasivas y domesticadas, consumidoras de candidatos y slogans publicitarios que devaluaban a la política, para dejar a ésta siempre en el mismo lugar: el del beneficio a los poderosos.

Hoy, luego de once años vivimos un momento de extremo riesgo. Por primera vez el bloque de los poderosos, de los que portan el poder económico y el proyecto de articularse con el capitalismo de la globalización, aunados con una oposición política, en la que la mayoría de sus referentes abrevan en ese viejo posibilismo acomodaticio desplazado –basta ver cómo sin ideas ni identidades mudaron del oficialismo a la oposición y navegaron sin destino fijo entre las distintas variantes de la misma– ha generado una colusión de intereses para derrotar al Proyecto nacional y popular, para ahogar la hora de las transformaciones y reinsertar al país en la “normalidad” del apoliticismo, la desabrida gestión de lo público como si se tratara de lo privado, y la resignación a la lógica de un país obediente del poder de las potencias. Servilismo indigno que ninguna ventaja económica justifica. Sentido “práctico” del consumidor pasivo, del hombre sumiso y la Nación humillada. Esta es la amenaza. La sustitución abrupta de una épica por la desmovilización de los cuerpos y las ideas. Nuevas y viejas derechas encarnan este peligro de restauración de la Argentina neoliberal, de la pobreza material y espiritual, que enuncian promesas alimentadas en las esperanzas sobre las inversiones y préstamos extranjeros y alientan ilusiones sobre la magia mercantil, alienando a las subjetividades de la participación en la construcción de su propio destino, mientras reclaman por alabanzas y conductas que seduzcan a esos supuestos agentes del progreso ordenado. La Argentina de la mediocre certidumbre y la desesperanza. Este es el peligro que acecha.

6 Continuar con las políticas nacionales y populares de emancipación significa el pueblo en las calles, su presencia siempre activa en el espacio público bajo las diversas formas que la creatividad popular suele generar. La opción democrática demanda una enérgica participación popular. Sin esa creativa movilización social la nueva oligarquía empresaria presionará, dilatará, judicializará, aterrorizará con campañas mediáticas para hacer fracasar la justicia social buscada por las decisiones prudentes y renovadas de intervención pública. El discurso de un país normalizado para desmovilizar bajo el pretexto conceptual que el activismo social es un recurso extremo de épocas excepcionales, es una lectura no ajena a las reflexiones sobre el fin de ciclo, expresión que involucra menos a un gobierno que a un estilo de país más justo. Consolidar se consigue al avanzar hacia más reformas, afirmando la dirección emprendida. Un rumbo democratizante y con autoexamen genuino de la potencialidad popular. Por eso el pueblo, la apelación no trivial ni costumbrista de convocar al pueblo al ágora pública, el estímulo de la protesta justa y la tolerancia, debate y disuasión con aquélla que abreva en la incomprensión de los procesos populares. Frente al reclamo popular, fuerzas de seguridad sin armas y política de seguridad democrática efectivamente aplicada en todo el territorio nacional, como entendía Néstor Kirchner.

7 Podrían verse los dramas sociales de la periferias de las periferias (económicas, urbanas, habitacionales) como una tragedia social que ocurre en la otra punta del gran escenario en que se debaten los destinos efectivos de los países. No resulta fácil detectar el cambio de situación en el seno de la globalización –concentración de pulsiones bruscamente unificadas de consumo de símbolos culturales en mundo políticos multipolares en lucha, con zonas ineluctables en guerras de carácter también novedoso, incluso en su ascenso a niveles desconocidos de crueldad–, con convenios de control financiero que se hallan en los nuevos tratos que permite la mundialización de los nodos de la mercancía (judiciales y económicos) que son parte de la reproductibilidad del capital desmaterializado: sólo son formas de captura de beneficios bajo la acción de un subproducto original del neocapitalismo, que su alianza privilegiada con sectores del poder judicial central, sella ahora un poder punitivo nuevo, bajo la forma de una gendarmería judicial mundial y nuevas coaliciones militares que instalan conflictos tácitos que luego se vuelve “necesario” reprimir con sofisticados armamentos que reinician el círculo geopolítico de apoyo a grupos que reconfiguran territorios y luego a grupos que vuelven a reconfigurarlo en sentido inverso.

8 La expresión gendarmería proviene del francés gens d’armes, milicia del señor feudal, que al pasar a las naciones modernas cumple funciones de resguardo de sus Estados, pero en sus diversas distorsiones, asistimos ahora a su máxima estribación. La actuación de las gens d’armes en los más concentrados gabinetes judiciales de Wall Street, donde el lenguaje de las finanzas se puede resumir ahora en amenazantes y lacónicas sentencias judiciales, que distorsionan acuerdos de pago sobre las deudas soberanas hechos en términos del lenguaje capitalista heredado, y que ahora parece escaso ante la nueva gendarmería judicial-financiera que recorre el mundo con su apocaliptico mensaje. Ni siquiera el viejo capitalismo, cuya proterva historia podemos visualizar desde la Liga Hanseática de los remotos tiempos hasta los acuerdos de Bretton Woods, es una cápsula válida para contener estos nuevos impulsos irracionales que le quitan un núcleo de realidad productiva que tenía el capitalismo arcaico, para situar la nueva lógica irracional en un reproductivismo de un mundo sin naciones, sólo regulado por la nueva división en regiones financieras de endeudamiento comprendido como nueva forma de mando imperial. Incluso las nuevas guerras, aparentemente aisladas de este nuevo giro brutal de la historia financiera de la modernidad, no se hallan al margen de estos dispositivos pues el control de poblaciones, la devastación de formas de vida, la destrucción de ciudades, la invocación de excedentes teológicos para pensar dominios territoriales donde la moneda de cambio es el señorío de represas o reservas petrolíferas, todos ellos son hechos que hacen contrapunto a la autocracia avasalladora que se ha instalado en agencias de nuevo tipo, llegando ahora su cúspide con la alianza conceptual con jueces de inferior jerarquía de la justicia ordinaria, pero altos cuadros simbólicos de los holdouts que así llegan al ápice de su éxtasis cuando contratan permutas de incumplimiento o Swaps (promesas de canje a futuro), una clase de seguro con el que obtienen ingresos adicionales en caso del cese de los pagos.

9 La globalización en los intersticios de la vida cotidiana no sólo significa que los viejos liberalismos ya están adosados a ella, sino que muchos dignos pensamientos progresistas o de izquierda, sin que ellos les quite razones en lo específico, son formas reproductivas complejas de esas lógicas globalizantes, porque aceptan alianzas implícitas con los medios, que festejan que así se complete el ataque por todos los flancos a los gobiernos populares, que aun mostrando no pocos aspectos deficientes y reprobables están en posición de actuar menos subordinados a los poderes mundiales –el viejo imperialismo que alguna izquierda criticaba y frente al cual hoy calla–. Existen partidos y alianzas políticas que se prestan a ser operadores de diversos signos de la nueva economía política del neocapitalismo –gendarmerías financieras y finanzas con continuidad por otros medios en oscuras guerras profundamente inhumanas–. Ser de derecha o de izquierda hoy es serlo en segundo grado. Pensamientos tradicionalistas, como el de algunos sectores de la Iglesia, captan los nuevos riesgos de la actualidad mundial, izquierdas de la tradición revolucionaria puntualizan temas en sí mismos legítimos que se recolectan en la gran bolsa de valores de las derechas en batalla. Esta captura toda clase de temas, ve disolución en la familia si se aprueba un nuevo sistema más justo de notas en las escuelas secundarias, y en nombre de un legítimo reclamo de evitar despidos fabriles omite lo que en otros tiempos parecía ser un juicio –una “cosmovisión” se lo llamaba– sobre el estado real de las fuerzas que están diseñando un mundo sin naciones, pero no para mejorarlas, sino para ponerlos al mando de un nuevo formulismo de hegemonías imperiales, que no pueden ser detectadas con nuestros viejos recursos terminológicos.

10 Argentina promueve un cambio de época. Agredida por esos fondos buitre, arietes de la financiarización, ha desplegado actitudes, leyes, discursos y convocatorias que enfrentan los dispositivos del neoliberalismo. La decisión de no acudir en cumplimiento de una sentencia de la justicia imperial –cuya argumentación arbitraria devela una grosera ruptura con la formal igualdad ante la ley instituyendo que el capital usurario y depredador siempre tiene razón–, la sanción de la ley que dispone el pago soberano, las auditorías sobre el origen de la deuda externa y la remoción de funciones a bancos extranjeros que se someten a órdenes extraterritoriales incumpliendo con los compromisos contraídos con el país constituyen actos de soberanía nacional que resisten al capitalismo de la globalización y la superestructura jurídica que éste requiere. No menos corrosivo para este régimen de expoliación financiera es el debate que se ha introducido, sea en ámbitos institucionales que las potencias hegemónicas vienen devaluando sistemáticamente o en otros nuevos, creados en América Latina por los vientos de una década de renovado espíritu emancipatorio. La histórica votación en la Asamblea de la ONU –donde un país equivale a un voto– produce un mapa que grafica el sentido del resultado y revela la voluntad de impugnación sobre el orden establecido que expresaron la abrumadora mayoría de América del Sur, Asia y Africa, mientras se dejó ver en las abstenciones la preocupada queja de la Europa, alcanzada por una crisis que no ceja. Mapa y sentido que evocan al movimiento de los NO ALINEADOS, en el nuevo emerger de las naciones periféricas y dan cuenta de un liderazgo de la Presidenta argentina –sus recientes discursos en la ONU lo ratifican–, en el surgimiento de nuevos vientos de una institucionalidad rebelde y resistente al poder del Norte. Las declaraciones de la Unasur, el Mercosur, la Aladi, y hasta de la vieja OEA, han sido efectuadas rechazando el paradigma de Estados Unidos y sus socios prestamistas (Alemania, Japón, Gran Bretaña) que presionan por derivar los temas económicos, financieros y otros tantos que son clave para la vida de los pueblos, a organismos multilaterales con voto calificado –como el FMI– o de resoluciones por consenso, como en el G20, donde se omite la disidencia bajo el ropaje de unanimidades que velan la hegemonía de los más poderosos. Vientos también significados por la lucha contra la territorialidad judicial en los países emisores de divisas sobre las reestructuraciones de deuda soberana de las naciones periféricas y por los nuevos bríos de una creciente multipolaridad –siendo un dato clave la decisión de los Brics de crear sus propios Banco de Desarrollo y Fondo de Reservas– que combata la lógica hegemónica del neoliberalismo financiarizador, una transformación que deberá incluir el fortalecimiento de la institucionalidad regional y la denuncia de los TLC y los TBI por parte de los países del Sur. Continúa, también, siendo imprescindible el abandono del Ciadi.

11 Todo esto merece nuevas convocatorias a que los movimientos populares de todo el mundo se mancomunen en torno a diseñar un nuevo tipo de humanidad autorreflexiva y de naciones justas, en lucha democrática contra los nuevos productos de la globalización, con sus alas encarnadas en el vuelo avizor de los nuevos estilos comunicacionales, que capturan excedentes pulsionales, así como estos fondos buitre, bien definidos por Cristina Fernández como “depredadores sociales globales”, se apoderan de bienes nacionales a través de alianzas genéricas de carácter económico y judicial, en general tramadas en los secretos gabinetes de la meta-especulación financiera.

12 Para combatirlos es necesario organizar nuevos estilos políticos de convocatoria, que no desdeñen un hilván épico, pero sin desmedro del análisis económico y geopolítico de las nuevas implicancias de estas acciones depredadoras. En las amplias alianzas sociales y nacionales que esto implica, será necesario entonces que la interpretación del conflicto social como los que habitualmente ocurren al costado de la ruta Panamericana –flujo vital, económico, poblacional, simbólico, técnico, laboral– no se presten a los habituales considerandos de un macartismo fuera de tono, de historia y de lugar, proferidos por aquellos dirigentes sindicales cuya representatividad política está perimida hace algunas décadas. Es necesario también examinar todo conflicto social por la protección del trabajo, como una de las extremidades de una totalidad escindida, pero totalidad al fin, en la que se ha convertido el mundo global, con la emergencia de estos tópicos de dominio, que crecen peligrosa, amenazante y destructivamente, sobre la economía, la paz y la vida de los pueblos.

13 Irrumpen en este escenario, entusiastas y masivos, actos públicos de los movimientos políticos del kirchnerismo que sostienen las hipótesis del encaminamiento a nuevos mojones y de la irreversibilidad de lo conquistado en estos años. Toda historia tiene muchas fuerzas que se muestran y cesan: se quiere afirmar un deseo de custodia eminente sobre el rumbo complejo de lo actuado. Marchan a una construcción política de mayor densidad, de una mayor actividad, de un mayor anclaje social que inevitablemente confrontará, previamente a la disputa en las urnas, cotidianamente para sostener la continuidad de políticas populares hoy atacadas por quienes quieren sustituirlas antes de la elección ciudadana. Habrá que enfrentar provocaciones de todo tipo, presiones devaluatorias e intentos de saquear el bolsillo popular con carestías y desabastecimientos. En el “mientras tanto” la Presidenta mantiene la iniciativa política, promueve el debate y la sanción de necesarias leyes, pone en marcha nuevas políticas de inclusión, jerarquizando el rol del Estado en la distribución justa de la renta material y simbólica. Aun son muchas las tareas pendientes, las que se podrán concretar solo a condición de la continuidad de este Proyecto Político, que no es incompatible con esta Constitución, ni las Constituciones incompatibles con la capacidad de cada época de rediscutirlas, no para eternizar ninguna figura, sino para ligar temas centrales de la vida social con arquitecturas legales modernas.

El desemboque deberá ser una alternativa que convoque a votar por lo que ha sido el signo para las transformaciones reclamadas por la voluntad popular, sin concesiones a los grupos de poder concentrado que bregan por “compartir”, limitar y condicionar las decisiones del poder soberano. Alternativa por la continuidad de una época de gobiernos, de experiencias populares y de vivencia nacional que nos compromete con la Historia, con la aspiración de que la escritura que los relate y los describa reconozca hechos valiosos, conductas dignas y transformaciones sustantivas.

14 Autonomía, autogobierno, democracia es un grito de resistencia necesario en un momento argentino crucial en que el bloque de poder económico se aunó en pos de imponer un fin de ciclo, que no se refiere a un gobierno constitucional meramente, sino al proyecto de fondo de devolver el país a las grandes fuerzas económicas financiero-comunicacionales reinstalando un institucionalismo vicario. Sin velo se le alinean las alternativas políticas con las que se someten a los institucionalismos locales y regionales. Porque de eso se trata la puja actual: cerrar o seguir abriendo el espacio para un proyecto e ideales que lo sostienen. Más políticas de transformación o disciplinamiento y “normalización”. Más Estado y más empresas públicas o una plétora de capitales ingresando anárquicamente que retome el sobreendeudamiento y las condicionalidades del capitalismo de la globalización. Diversificación productiva –atravesada por el aporte local de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación– o especialización reprimarizadora. Avance en la igualdad o sometimiento a la polarización social naturalizada por la decisión privada no interferida. Voluntad popular o poder de las corporaciones. Son contradicciones y encrucijadas que atraviesan al subcontinente, cuya inminencia dramática tendrá un punto crítico en los próximos comicios brasileños, en los que el capitalismo de la globalización capturó una alternativa electoral que desafía la continuidad misma de la construcción de unidad latinoamericana. También el Frente Amplio en Uruguay afrontará una elección complicada. Como decíamos en “Defensa e Independencia” –una Carta anterior– nos sentimos navegando en una tormenta, con dificultades inmensas, y sin embargo con voluntad y actitud para militar la continuidad del Proyecto, por su sentido que excede la simple sumatoria de numerosas virtudes, éxitos y defectos y ausencias. Por eso sin ahorrarnos las críticas sobre estos últimos, ni el elogio sobre las primeras, nos involucramos como parte, como intelectuales posicionados por ese sentido de autonomía de una experiencia nacional y popular que lidia con las voluntades de las minorías poderosas. Acto que, entendemos y sentimos, se nutre en el gen más antiguo –y sustancial– de la democracia, que hoy se actualiza y enriquece por los proyectos transformadores de las experiencias argentinas y latinoamericana.

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28/09/2014 Posted by | Economía, General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Tutoriales, Uncategorized | , | Deja un comentario

24 de SEP. 69º de la Asamblea General de la ONU. Cristina Fernández. EXCELENTE Y VALEROSO DISCURSO


24/09/2014 Posted by | Economía, General, Justicia, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , | 1 Comentario

¿Qué Es un Psicópata?


Artículo – Laura Knight-Jadczyk

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¿Qué Es un Psicópata?

Proyecto de Investigación Especial del Grupo del Futuro Cuántico (Quantum Future Group)

Nuestro Sincero Agradecimiento a la dueña del sitio web sobre el Desorden Psicopático de la Personalidad (Psychopathic Personality Desorder) por su cordial permiso para citar su investigación cuando armamos este informe.

Los términos “sociópata” o “psicópata” nos traen a menudo a la mente imágenes de individuos sádicamente violentos, tales como Ted Bundy o el personaje ficticio del Dr. Hannibal “El Caníbal” Lecter en el libro y la película El Silencio de los Corderos (The Silence of the Lambs). Pero creo que los rasgos característicos que definen a los sociópatas cubren en verdad un espectro mucho más amplio de individuos de lo que la mayoría de nosotros podría siquiera llegar a imaginar.

“Los desastres suponen ciclos en el ciclo de la experiencia humana [...] El ciclo humano refleja al ciclo de catástrofes. La Tierra se beneficia con una limpieza periódica. Es hora de prestar atención a los Signos. Se están incrementando. Se pueden incluso “sentir,” si prestan atención.”

“La vida es religión. Las experiencias de la vida reflejan cómo uno interactúa con Dios. Aquellos que están dormidos son aquellos de poca Fe en términos de su interacción con la creación. Algunas personas creen que el mundo existe para que ellos lo superen, lo ignoren o lo acallen. Para estos individuos, los mundos dejarán de existir. Se volverán exactamente aquello que le han dado a la vida. Serán simplemente un sueño en el “pasado.” Las personas que prestan una rigurosa atención a la realidad objetiva, mirando hacia todas partes, pasarán a ser la realidad del “Futuro.”

El sociópata es ese individuo verdaderamente absorbido en sí mismo sin conciencia ni sentimiento alguno hacia los demás y para quién las reglas sociales no tienen ningún significado. Yo creo que la gran mayoría de nosotros conoce o ha estado en contacto con individuos sociopáticos sin siquiera saberlo. [Wendy Koenigsmann]

¿Qué es un Psicópata?

No se puede entender a los psicópatas en términos de retroceso o de desarrollo antisocial. Son simplemente individuos depravados moralmente que representan a los “monstruos” en nuestra sociedad. Son depredadores infrenables e imposibles de tratar en quienes la violencia es planeada, decidida y carente de emociones. Esta violencia continúa hasta que alcanza un tope alrededor de los 50 años, y luego disminuye.

Su falta de emociones refleja un estado de desprendimiento, de audacia y posiblemente disociado, revelando un sistema nervioso autonómico bajo y una carencia de ansiedad. Es difícil decir qué es lo que los motiva – posiblemente el control y la dominación – dado que la historia de sus vidas no demostrará generalmente ningún lazo de muchos años con otros ni mucha rima en su razón (excepto el planeamiento de la violencia).

Tienden a operar con una grandiosa conducta, una actitud pretenciosa, un apetito insaciable, y una tendencia hacia el sadismo. Su falta de temor es probablemente la característica prototípica (de base) (la hipótesis del poco miedo). Es útil pensar en ellos como si fueran vehículos de alta velocidad con frenos defectuosos.

Ciertos desórdenes orgánicos (del cerebro) y desequilibrios hormonales imitan el estado de ánimo de un psicópata.

Hay cuatro (4) subtipos diferentes de psicópatas. La distinción más antigua entre los tipos primario y secundario fue realizada por Cleckley en 1941.

Los PSICÓPATAS PRIMARIOS no responden al castigo, a la aprehensión, a la tensión ni a la desaprobación. Parecen ser capaces de inhibir sus impulsos antisociales casi todo el tiempo, no debido a la conciencia, sino porque eso satisface su propósito en ese momento. Las palabras no parecieran tener el mismo significado para ellos que el que tienen para nosotros. En realidad, no se sabe si llegan a comprender el significado de sus propias palabras, una condición que Cleckley llamó “afasia semántica.” No siguen ningún proyecto de vida, y parece como si fueran incapaces de experimentar cualquier tipo de emoción genuina.

Los PSICÓPATAS SECUNDARIOS son arriesgados, pero son individuos también más proclives a reaccionar frente a situaciones de estrés, guerreros, y propensos a la culpabilidad. Se exponen a más estrés que la persona promedio, pero son tan vulnerables al estrés como la persona promedio. (Esto sugiere que no son “completamente psicopáticos.” Puede ser debido a variaciones genéticas distintivas).

Son gente audaz, aventurera y poco convencional que comenzó a establecer sus propias reglas de juego a temprana edad. Son conducidos fuertemente por un deseo de escapar o de evitar dolor, pero también son incapaces de resistir a la tentación. A medida que su ansiedad aumenta hacia un cierto objeto prohibido, su atracción hacia ella también se incrementa. Viven sus vidas dejándose llevar por el aliciente de la tentación. Tanto los psicópatas primarios como los secundarios están subdivididos en:

Los PSICÓPATAS DESCONTROLADOS: son la clase de psicópatas que parecen enfadarse o enloquecerse más fácilmente y más a menudo que otros subtipos. Su frenesí se asemejará a un ataque de epilepsia. Por lo general son también hombres con impulsos sexuales increíblemente fuertes, capaces de hazañas asombrosas con su energía sexual, y aparentemente obsesionados por impulsos sexuales durante la gran parte de su vida que pasan despiertos. También parecerían estar caracterizados por ansias muy fuertes, como en la drogadicción, la cleptomanía, la pedofilia, cualquier tipo de indulgencia ilícita o ilegal. Les gusta la endorfina “alta” o “acelerada” del entusiasmo y de la toma de riesgos. El violador y asesino en serie conocido como el Estrangulador de Boston era un psicópata de este tipo.

Los PSICÓPATAS CARISMÁTICOS: son mentirosos encantadores y atractivos. Por lo general están dotados de uno u otro talento, y lo utilizan a su favor para manipular a otros. Son generalmente compradores, y poseen una capacidad casi demoníaca de persuadir a otros para que abandonen todo lo que poseen, incluso hasta sus vidas. Los líderes de sectas o de cultos religiosos, por ejemplo, podrían ser psicópatas si conducen a sus seguidores a causar su propia muerte. Este subtipo llega a menudo a creerse sus propias ficciones. Son irresistibles.

Los sociópatas han existido siempre en formas diversas y en distinto grado. Se los ha conocido bajo diferentes nombres. Se los ha estudiado utilizando varias técnicas, y a través de los años se han encontrado varias causas a su enfermedad. Pero una cosa nunca varía: todos los sociópatas poseen tres características en común: son individuos muy egocéntricos, sin empatía hacia los demás, e incapaces de sentir remordimiento o culpa. [El Sociópata – (The Sociopath) Rebecca Horton (Abril 1999)]

A pesar de que el psicópata tiene gustos y preferencias, y afición por los placeres que la compañía humana puede traer, el análisis demuestra que es totalmente egocéntrico, y que valora a los otros solamente porque aumentan su propio placer o mejoran su estatus. Mientras que él no brinda ningún amor verdadero, es absolutamente capaz de inspirar amor a veces hasta fanático en los demás.

Es por lo general superficialmente encantador y da muy seguido una impresión llamativa de poseer las cualidades humanas más nobles. Se hace de amigos fácilmente, y es muy manipulador, con su habilidad de palabras para salirse con la suya de cualquier apuro. A muchos psicópatas les encanta ser admirados y se regodean cuando los demás los adulan.

La carencia de amor trae también aparejada la carencia de empatía. El psicópata es incapaz de sentir lástima por otros en situaciones desafortunadas o de ponerse en el lugar de otra persona, sin importar que haya lastimado o no a esta última. [Gordon Banks]

Cómo Ven los Psicópatas al Mundo

No sólo codician las posesiones y el poder, sino que también sienten un placer especial al usurpar o quitarle a los otros (a un hermano simbólico, por ejemplo); lo que puedan plagiar, estafar, y obtener mediante extorsión son frutos mucho más dulces de los que pueden ganar realizando de un trabajo honesto.

Y una vez que han agotado todo lo que pueden de una fuente, se vuelcan hacia otra para explotarla, chuparle la sangre, y después echarla a un lado; su placer al causar la desgracia de otros es insaciable. Utilizan a la gente como medio para alcanzar un fin; esta última debe ser subordinada y degradada de modo tal que los antisociales puedan justificarse…

Las causas de este desorden sociopático han sido reducidas a varios factores a través de la investigación. Se cree que una de las principales causas del comportamiento sociopático son anormalidades neurológicas, principalmente en el lóbulo frontal del cerebro. Esta área también se relaciona con el condicionamiento del miedo. La actividad anormal anatómica o química dentro de esta área del cerebro puede ser causada por un crecimiento anormal (posiblemente genético), una enfermedad cerebral, o alguna lesión. Esta teoría ha sido sostenida por mucha investigación usando la tomografía por emisión de positrones (TEP) que muestra de manera visual la actividad metabólica de las neuronas dentro del cerebro (Sabbatini, 1998).

Se sabe desde hace ya bastante tiempo que las amígdalas, dos regiones pequeñas ubicadas cerca de la base del cerebro, afectan a la agresión, la sexualidad y la imprudencia. Recientemente, también han demostrado afectar a la manera en que la gente interpreta las emociones de otras personas. Un daño sutil en las amígdalas puede explicar muchas de las características de los psicópatas – incluyendo la dificultad de comunicar emocionalmente con ellos. Puede ser que simplemente no puedan “ver” emociones en los otros. [¿Está Usted Casado con un psicópata? – Are You Married to a Psychopath?]

El psicópata es un manipulador, que sabe exactamente lo que nos mueve y cómo manipular e influenciar nuestros sentimientos.

Poseen el talento de ver dónde hay mujeres “amables, cariñosas”.

La mímica es a menudo utilizada para convencer a los otros de que el psicópata es un ser humano normal. Él hace esto para crear una falsa empatía con su víctima. El psicópata intentará hacerle creer a Usted que tiene emociones normales, contando alguna historia triste o profesando experiencias profundas, conmovedoras; la verdad es que la mayoría de los psicópatas pasan por la vida como en una incubadora, emocionados por poca gente y sin sentir ninguna verdadera compasión hacia los demás; pero mentirán para convencerlo de que poseen emociones normales.

El factor de la compasión es una razón por la cual las víctimas se enamoran a menudo de esta “pobre” gente.

La mentira para el psicópata es como la respiración. Cuando se los pilla en alguna mentira y que son desafiados, inventan nuevas mentiras, y no les importa ser descubiertos. Como Hare plantea:

“La mentira, el engaño, y la manipulación son talentos naturales en los psicópatas… cuando son pillados en alguna mentira o desafiados con la verdad, rara vez quedan perplejos o desconcertados – cambian simplemente sus historias o procuran remoldar los hechos de modo que parezcan constantes con respecto a la mentira. El resultado es una serie de declaraciones contradictorias y un oyente profundamente confundido.” [Hare].

A menudo, su comportamiento sirve para confundir y para reprimir a sus víctimas, o para influenciar a cualquier persona que llegue a escuchar la versión del psicópata sobre la historia.

La manipulación es la clave de sus conquistas, y la mentira es una forma de alcanzar esto.

Un ejemplo casi divertido de cómo mienten los psicópatas puede ser el de un hombre cuyas huellas fueron descubiertas en la escena del crimen. “No, ése no es mi pie” dijo, aunque todos sabían que estaba mintiendo.

Así es cómo los psicópatas operan. Negarán la realidad hasta que sus víctimas sufran de una crisis nerviosa. A menudo, el psicópata se volteará hacia la víctima y afirmará que ésta “está soñando” y que posee un desequilibrio mental.

El psicópata se distrae e impresiona principalmente por su propia representación ostentosa de sí mismo, lo que lo conduce muy seguido a decir involuntariamente a la gente cosas que lo llevan a su detección. A menudo se olvidan de las mentiras que dijeron y cuentan historias contradictorias, lo que hace que el que lo escucha se pregunte si el psicópata está loco, aunque en este caso no lo está realmente – sólo ha olvidado las mentiras que ha dicho.

Lo más asombroso, sin embargo, es su memoria selectiva. Puede que un psicópata no recuerde las promesas que le hizo ayer a usted, pero recordará algo del pasado si satisface de alguna manera sus propósitos. Frecuentemente hacen esto siempre que se los confronta o se los pilla en una mentira.

La mayoría de los psicópatas son muy arrogantes y engreídos. Sin embargo, cuando tratan de encantar a una víctima potencial, dicen las cosas “correctas” en el momento debido y le hacen creer que son almas buenas y generosas; no siempre, pero a menudo. La verdad es que los psicópatas no son altruistas y realmente no les importan las amistades ni los lazos.

Guggenbuhl-Craig declara que “son muy talentosos para aparentar ser mucho más humildes que la persona promedio, pero que difícilmente lo son.” Algunos también pueden fingir preocupación por los estratos sociales bajos y manifiestan que están del lado de los más débiles, los pobres, y así sucesivamente. Un psicópata puede afirmar, por ejemplo, (si es de una clase socioeconómica baja), que las personas ricas le desagradan profundamente, pero a la vez, por dentro anhela y envidia lo que tienen. Es como el narcisista, deseando reflejar una imagen falsa de sí mismo a través de sus pertenencias. Entre sus pertenencias están incluidos los seres humanos: novias, esposas e hijos.

Algunos psicópatas pueden ser muy cariñosos con los animales (contrariamente a la opinión general), pero los siguen viendo como objetos en relación con ellos mismos.

Por lo general, la mayoría de los psicópatas se jactarán infinitamente de sus hazañas y de las cosas “malas” que han hecho (a esto se le llama a menudo una señal de alerta, que prevendrá a las almas cuidadosas), pero mucho más frecuentemente que lo contrario, la mujer que está fascinada con él no escuchará a la razón, así y todo otros que lo conozcan la adviertan sobre su comportamiento pasado.

¿Por qué? Una vez más, porque el psicópata la hace sentir tan “especial”.

Por favor, señoras, si están comprometidas con un hombre así, deben aceptar el hecho de que esa NO es su VERDADERA personalidad. Sólo está jugando un PAPEL para ustedes.

El Dr. Black afirma que una de las señales más obvias de psicopatía es la manera en que el psicópata se jacta de sus experiencias, sin importar “cuán desagradables sean… su comodidad aparente con respecto a su comportamiento pervertido, la tranquilidad con la cual habla de romper cada regla, concuerda con la ASP (psicopatía).” [Black, 68]

El psicópata esta lleno de codicia por dentro, relacionándose con el mundo a través del poder, aunque, como dije, por fuera puede afirmar estar del lado de los desafortunados o de los oprimidos. Yo conocí a uno a quien le gustaba repetir frases como “tienen que dejar de oprimir a mis hermanos” pero eso no significaba nada para él. De hecho era racista. El psicópata se identifica también a menudo a sí mismo como revolucionario.

Por otro lado, el psicópata también presenta muy seguido una imagen de sí mismo como el antihéroe deprimido (del tipo de “su propio peor enemigo”) y a algunos les gusta verse a sí mismos como lobos solitarios. El psicópata puede incluso afirmar que es sensible y profundo, pero por dentro no es nada más que vacío y codicia.

Si el psicópata es conciente o no de su conducta, es algo que se debate a menudo. Yo creo que los psicópatas normalmente saben exactamente lo que están haciendo, aunque otros sugieren que los psicópatas “nacen, no se hacen.”

Yo creo que la psicopatía es principalmente genética. Un hijo con un padre psicópata frecuentemente será psicópata también, especialmente si el padre era abusivo y/o abandonó a la familia también.
Como ya se mencionó, los psicópatas a menudo afirman decidirse por la segunda mejor opción (la de ser su propio peor enemigo) y entonces piensan que merecen algo mejor. Esto puede ser manifestado en la manera en que buscan el poder – a través del dinero (es decir, bienes materiales), manipulación y/o tratando a las personas como objetos. Teniendo un comportamiento tal, el psicópata está también tratando de “vengarse” de la sociedad y del mundo, para poder obtener una retribución. Pasarán toda su vida haciendo esto, ya sean ricos o pobres, o cualquiera que sea su situación social, aunque estudios han mostrado que a menudo vienen de un nivel socioeconómico y/o estatus social empobrecido o bajo. (En uno de los estudios del Dr. Donald Black, muchos de los hombres eran “en su gran mayoría blancos, de clase trabajadora y media baja, y casados, y la mayoría no se habían graduado del la escuela secundaria”, [Black, 14]).

Permítanme añadir que a pesar de los estudios del Dr. Black, los psicópatas pueden existir en cualquier clase social. No se dejen engañar. También me gustaría señalar que estaré usando “él” para el término de psicópata en todo este sitio Internet; pero que no se olvide, sí, que las psicópatas también existen; sin embargo, de acuerdo con la Sexta Edición de Abnormal Behaviour (Comportamiento Anormal), impresa en el 2000 por tres profesores hombres, David, Derald, y Stanley Sue, los índices si varían por genero. En su excelente texto hay incluido un reporte realizado por la Asociación de Psiquiatría Americana que dice que la estimación general es del 3% en los hombres, y de menos del 1% en las mujeres [Personality Disorders and Impulse Control Disorders, Trastornos de la Personalidad y Trastornos de Control de Impulsos, 238].

Lo que es muy inquietante acerca de los psicópatas, además de que se sienten con derecho y poder sobre todo, es la completa carencia de empatía hacia las personas normales, ya que los “(psicópatas) antisociales parecen carecer de conciencia moral, sintiendo poca o nada de empatía por las personas cuyas vidas afectan… el antisocial resiste sin esfuerzo a toda regulación, incapaz de ver mas allá de su interés personal o de adoptar estándares de lo correcto contra lo erróneo”. [Black, XIII]

No todos los psicópatas son inadaptados sociales sin educación y pobres. Algunos de ellos son bastante atractivos y tienen buenas profesiones, y usan esto aún más para su beneficio. Echen un vistazo a Ted Bundy; una vez, la madre de un amigo fue a una cita doble con él y afirmó que era una persona extremadamente agradable. Su madre dijo que era “el mejor hijo que una madre podría llegar a tener”. Aparentemente Bundy era bastante apuesto, lo que lo hacia aún mas peligroso. Así que no todos los psicópatas están arruinados, o son de clase baja o expulsados de la escuela, hay varios que también trabajan en ocupaciones profesionales; el hecho es que hay más psicópatas que provienen de sectores humildes que los que no.

[Nota del GFC: La afirmación de Black, de que más « psicópatas » parecen provenir de contextos pobres parece estar siendo revisada. De hecho, Black no parece comprender verdaderamente en su totalidad la diferencia entre Psicopatía y Desorden de la Personalidad Antisocial. Como Robert Hare lo señala, sí, hay muchos psicópatas que también son “antisociales” pero parece haber muchísimos más entre ellos que nunca serían clasificados como antisociales o “sociopáticos.”

En un artículo reciente, “Construct Validity of Psychopathy in a Community Sample. A Nomological Net Approach (Validez Conceptualizada de la Psicopatía en una Muestra de la Comunidad. Un Enfoque Neto Teórico)”, Salekin, Trobst, Krioukova, Journal of Personality Disorders (Revista sobre los Trastornos de la Personalidad), 15(5)m 425-441, 2001), el autor afirma que:

“La psicopatía, tal como fue concebida originariamente por Cleckley (1941), no se limita al hecho de involucrase en actividades ilegales, sino que también abarca características de la personalidad tales como la manipulación, la falta de sinceridad, el egocentrismo, y la falta de sentimiento de culpa – características que se encuentran claramente presentes en criminales, pero también en cónyuges, padres, jefes, abogados, políticos y directores ejecutivos, por nombrar solamente a algunos. (Bursten, 1973; Stewart, 1991). Nuestro propio examen de la prevalencia de la psicopatía dentro de una población universitaria sugirió que quizás el 5% o más de esta muestra podría ser estimado como psicopático, si bien la gran mayoría de ellos son hombres (más de 1/10 versus aproximadamente 1/100 mujeres).

“Como tal, la psicopatía podría estar caracterizada…. como consistiendo en una tendencia hacia ambos el dominio y la frialdad. Wiggins (1995), resumiendo varios hallazgos previos… indica que tales individuos son propensos a enfadarse y a molestarse, y que están dispuestos a explotar a otros. Son arrogantes, manipuladores, cínicos, exhibicionistas, Maquiavélicos, vengativos, buscando causar sensación y siempre un beneficio personal. Con respecto a sus pautas de intercambio social (Foa & Foa, 1974), se atribuyen el amor y el estatus a sí mismos, viéndose como altamente respetables e importantes, pero no prescriben ni amor ni estatus a los demás, ya que los ven como indignos e insignificantes. Esta caracterización concuerda claramente con la esencia de la psicopatía tal como es descrita comúnmente.

“La investigación actual buscaba responder a algunas preguntas básicas sobre la características psicológicas de la psicopatía en contextos no forenses… Haciendo esto hemos vuelto al énfasis original de Cleckey (1941) sobre la psicopatía como un estilo de la personalidad no sólo presente entre los criminales, sino también en personas exitosas en la sociedad.

“Lo que queda claro de nuestros hallazgos es que: (a) la medidas de la psicopatía han convergido en un prototipo de la psicopatía que implica una combinación de características interpersonales dominantes y frías, (b) la psicopatía sí existe en la comunidad y en una tasa quizás más elevada que lo esperado; y (c) la psicopatía parece coincidir poco con los trastornos de la personalidad excepto por los Trastornos de la Personalidad Antisocial. …

“Está claro que en donde mucho más trabajo se necesita hacer, es en entender qué factores diferencian al psicópata constante (aunque quizás no constante moralmente) del psicópata que infringe la ley; dicha investigación necesita sin ninguna duda que se utilicen muchos más casos no forenses de lo que ha sido habitual en el pasado.”

En resumen, si desea aprender algo sobre la psicopatía, no lea a Black. El único tipo de psicópatas que estudió fueron los fracasos, los que terminaron en la cárcel o en hospitales psiquiátricos. Tenga esto presente a medida que continúe leyendo los extractos de esta página.]

Además, no todos los psicópatas son tranquilos y serenos. Algunos de ellos parecen extraños o inadaptados, y su comportamiento puede ser excéntrico o inusual. Creo que esto es lo que confunde más seguido a las víctimas. Los psicópatas casi siempre parecen intensos y “electrizantes”. No se deje engañar si alguien aparenta ser inofensivo, “estúpido”, o parece poco convencional. Una cara “angelical” también puede engañar a la gente. Sólo imagine como ejemplo a John Wayne Gacy en su “disfraz de payaso” mientras entretenía a niños.

Otro ejemplo que alguien del foro de “Víctimas de la Psicopatía” mencionó, fue Bill Clinton y su conducta “tontorrona” pero agradable. (¿Entonces es Clinton realmente un psicópata? Muchos creen que sí.)
Un psicópata (fue diagnosticado como antisocial) que yo conocía usaba muy bien el disfraz de inofensivo. Todos pensaban que era muy gracioso. Yo también lo pensé, al principio. Luego, poco a poco me fui dando cuenta de que algo “no andaba bien” acerca de él. Al principio sus juegos aparentemente inofensivos eran encantadores, pero más tarde se volvió más bien una molestia y perturbaba nuestro ambiente de trabajo, lo que creó caos y tensión entre los empleados. He aprendido que un psicópata puede utilizar estos disfraces para satisfacer a su propósito personal secreto. Sin importar la raza, la clase social, ni la ocupación, el psicópata es sin embargo peligroso para la sociedad, porque “la naturaleza de la PAS (psicopatía) implica que causa más caos en la sociedad que la mayoría de las otras enfermedades mentales, dado que el desorden involucra ante todo reacciones en contra del ambiente social que arrastran a otras personas a su red de destrucción… la desesperación y la ansiedad causada por antisociales (psicópatas) afecta trágicamente a familias y comunidades, dejando profundas cicatrices físicas y emocionales…” [Black, 5]

Hay mucho sobre la personalidad del psicópata que es desconcertante e inquietante. Una de más o menos cada 25 a 30 personas son psicópatas (también conocidos como sociópatas o antisociales- el nombre correcto es psicópata). Ya que la mayoría de ellos son hombres, escribí (Wendy Koenigsmann) este sitio para poder, en parte, advertir a las mujeres acerca de los peligros, especialmente para mujeres conectadas a Internet, el cual creo es un “nuevo medio” favorito que atrae a los psicópatas. Tengo experiencia personal en este tema también. Esto se debe a que los “anti-sociales (psicópatas) no son sólo personajes en nuestros programas de entretenimiento ficticios o de la vida real. Son miembros de familia, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, o extraños con quienes podemos encontrarnos a diario.” [Black, 10].

Pamela Jayne, M.A., escribe que “el 30% de los hombres son sociópatas.” [el GFC nota que ella no está utilizando el término “psicópata”]. Si alrededor de 3 de cada diez hombres que pueda llegar a conocer son psicópatas, yo asumiría que es algo que no se puede tomar a la ligera. De acuerdo con estas estadísticas, eso querría decir tres de cada diez hombres y tal vez una de cada diez mujeres.

La verdad es que realmente no sabemos con exactitud cuántos individuos son psicópatas; sin embargo, parece haber un incremento en la prevalencia de la psicopatía y es por eso que algunos alegan que la cifra es mayor. El Dr. Black asegura que la psicopatía encabeza justo detrás de la depresión, junto con la esquizofrenia y los trastornos límite de la personalidad, lo que es un hecho asombroso.

[Nota del GFC: Hare dice que la Psicopatía es MÁS frecuente que la depresión, la esquizofrenia y los DPL (desordenes de personalidad límite). Según todo lo que lo que sabemos, muchos depresivos se vuelven esquizofrénicos, o desarrollan DPL, y esto les sucede como resultado de interacciones con los psicópatas. El psicólogo Andrew Lobaczewski dice lo mismo en su libro "Ponerología Política"- (“Political Ponerology”)]

Los psicópatas son generalmente ingeniosos y elocuentes y casi siempre “con mucha labia.” Pueden ser oradores “divertidos y entretenidos”, listos para dar una réplica rápida, y pueden contar historias inverosímiles pero convincentes…

Pueden ser muy eficaces para dar una buena impresión y a menudo son muy agradables y encantadores. A algunas personas, sin embargo, les parecen demasiado escurridizos y melosos, por demás obviamente falsos y superficiales. Los observadores astutos se llevan a menudo la impresión de que los psicópatas están actuando como en una obra de teatro, “leyendo mecánicamente sus versos.” [Hare, 35].

… Pueden divagar y contar historias que parecen inverosímiles a la luz de lo que se sabe de ellos. Es típico que procuren dar la impresión de estar familiarizados con la sociología, la psiquiatría, la medicina, la psicología, la filosofía, la poesía, la literatura, el arte, o el derecho. Un indicador de este rasgo es a menudo una ligera falta de preocupación a ser descubiertos.” [Hare, 35].

Un individuo psicopático que yo conocí afirmaba tener el coeficiente intelectual de un genio y estar estudiando simultáneamente varias carreras en la universidad. “Cuando descubrí que tenía el índice de inteligencia de un genio, allí es cuando todos mis problemas comenzaron” dijo. Yo le pregunté, “¿Por qué?” Él contestó, ” Porque soy demasiado inteligente para mi propio bien.” Al final descubrí que estas eran mentiras porque de hecho, había abandonado sus estudios en la escuela secundaria.

[Nota del GFC: “Ser uno de los que abandonan los estudios en la escuela secundaria” no significa que una persona NO SEA un genio. De hecho, visto y considerando el sistema educativo de los Estados Unidos, es muy probable que muchos genios SÍ abandonen la escuela debido a la frustración y al aburrimiento. ]

A pesar de sus fracasos, los psicópatas tienen “una visión muy narcisista y exagerada de su autoestima e importancia, un egocentrismo verdaderamente asombroso, presuntuosidad, y se ven a sí mismos como el centro del universo, como seres superiores justificados a vivir según sus propias reglas.” [Hare, 38].

A menudo dan la impresión de ser ” fanfarrones descarados y arrogantes – seguros de sí mismos, obstinados, dominantes, y engreídos. Les encanta tener poder y control sobre lo demás y parecen incapaces de creer que la gente pueda tener opiniones válidas diferentes las suyas. Parecen carismáticos o ‘electrizantes’ para algunas personas.” [Hare, 38].

Yo (Wendy Koenigsmann) sé exactamente lo que Hare quiere decir cuando recuerdo a una persona que conocí (quien había sido diagnosticada); parecía estar siempre encantando a la gente a su alrededor, aunque al final cada mujer que caía en su trampa terminaba volviéndose hostil al darse cuenta de que lo único que él había estado haciendo era engañarlas a todas simultáneamente.

El psicópata es insensible, falto de remordimientos y de empatía, aunque a primera vista no parezca ser así. A menudo es excesivamente ingenioso, como un camaleón, encantador (pero no siempre, sobre todo cuando no está de “buen” humor), es una persona que atrae a un círculo de admiradores alrededor suyo en cada reunión, pero más a menudo, la gente lo evita – una vez que descubren cómo es realmente.

Los psicópatas terminan por lo general asociándose con otros como ellos, aunque en algunos casos no siempre se llevan tan bien. A veces se aparean con otros psicópatas y se convierten en un equipo unido, uno puede ser un “hablador” mientras que el otro es un “hacedor,” y así sucesivamente, aunque Yo (Wendy Koenigsmann) creo fervientemente que estos papeles son intercambiables cuando tratamos con un dúo psicopático. Hare expone que, “Siempre y cuando sus intereses sean complementarios, forman una pareja formidable.” [Hare, 65]. También se ha dicho que puede ser que algunos conocidos nunca lleguen a descubrir realmente el lado verdaderamente oscuro de los psicópatas.

Los psicópatas y las relaciones

Es en este terreno que el psicópata se acerca más al sicótico. A pesar de que en apariencia posee completamente su capacidad de razonar, determinada y probada por todos los medios de la psicología clínica, el psicópata demuestra una inhabilidad para comprender el significado y la significación de su comportamiento hacia los demás, y para juzgar las probables reacciones a su comportamiento. Se asombra a menudo de encontrarse con que la gente se sienta ofendida por sus hazañas. [Gordon Banks].

Las mujeres… histriónicas… son particularmente atraídas por y vulnerables a los hombres psicopáticos. La mujer histérica con desorden de la personalidad es propensa a enamorarse del psicópata… Es capaz… de corresponder en este ciclo proyectivo-introyectivo predominantemente idealizando al personaje psicopático. Su necesidad de apego y de dependencia complementa el deseo del psicópata de separación y autonomía; ella percibe a los otros como gente capaz de darlo todo y benévola, y él como gente capaz de robarlo todo y malévola.

La mujer histérica es inmune a desarrollar una sospecha sana cuando los detalles o las circunstancias no coinciden (también en lo que concierne a la falta de lógica en los pensamientos/comportamiento del psicópata) ni corroboran la versión oral del psicópata en cuanto a su historia. [De “La Mente Psicopática" – Orígenes, dinámica y tratamiento, "The Psychopathic Mind - Origins, Dynamics and Treatment”, de J. Reil Meloy]

El verdadero peligro en cuanto a los psicópatas es que algunas mujeres en especial, tienen realmente una predisposición psicológica a encariñárseles. Incluso hasta se enamoran de ellos. Estas mujeres, generalmente de personalidad histérica o histriónica, se sienten poderosas cuando se encariñan con el psicópata, sin importar la verdad que se les haya dicho sobre él, ni lo que él mismo les haya dicho. Algunas de estas mujeres tienen la fantasía subyacente de sentir que el psicópata está bajo su control (según Meloy).

Al mismo tiempo, yo (Wendy Koenigsmann) me pregunto a menudo si son solamente las “neuróticas” quienes son víctimas de los psicópatas. Se debería decir que Freud es responsable de toda la acuñación de mujeres neuróticas, lo que me hace sospechar un poco. Presentaré la información, pero al mismo tiempo, no estoy totalmente de acuerdo con ella, porque pareciera que todas las mujeres, sin importar que sean o no de naturaleza “neurótica”, representan presas para los psicópatas.

Hemos oído hablar de los casos extremos, tales como las mujeres que se enamoraron del Acosador Nocturno, Richard Ramírez, pero en general, usted encontrará a psicópatas en lugares absolutamente inocuos, y siempre saben identificar a una mujer vulnerable que alimente su propia imagen de grandiosidad. Por supuesto, el atractivo ayuda en estos casos. Se ha especulado que la razón por la cual muchas mujeres se enamoraron de Ramírez fue probablemente también intensificada por su bella mirada pensativa y el hecho de que podía parecer vulnerable, “como un niñito,” dijo una admiradora.

Todavía queda por comprobar si el hecho de sentir compasión hacia un hombre hace que una mujer sea neurótica o no.

Pero la verdad es que un psicópata atractivo es probablemente más peligroso que uno menos atractivo, sin excepciones.

Para muchas mujeres, el encariñarse con un psicópata va más allá del mero análisis freudiano – muchas niegan simplemente la verdad, confiando ciegamente e ignorando la realidad. Algunas, hasta cuando se les presentan fríamente los hechos concretos, seguirán todavía admitiendo que no pueden dejar de amar a su compañero psicopático, incluso después de haber sido desechadas por él. Este problema es psico-sexual (mujeres que poseen ellas mismas desórdenes de la personalidad y que se obsesionan con los psicópatas), o bien las mujeres que simplemente no admiten la verdad son ignorantes frente a la situación. Puede incluso ser una combinación de todo tipo de factores.

De cualquier manera, el psicópata sabe a quién “elegir.”

Como ya lo he dicho (Wendy Koenigsmann), la información concerniente a “mujeres histriónicas” e “histéricas” como las víctimas típicas fue tomada de las ideas de Meloy, pero no parecería ser la norma. Cualquier persona puede ser engatusada y enamorada por el psicópata.

Los psicópatas pueden tomárselas con todos, ya sean ricos o pobres, inteligentes o no tan brillantes. Aunque pareciera que los enfermos mentales son más susceptibles: las ya mencionadas histriónicas, etc., así como víctimas al borde de un trastorno de la personalidad.

También, intentar “distinguir” a un psicópata por su aspecto no es fácil, como ya lo he hecho notar. Como me dijo un estudiante de psicopatía, “cambian a menudo de aspecto para no parecer amenazadores, o para crear un personaje.”

Tim Field, un autor célebre e investigador en psicopatía, cree que el psicópata selecciona a gente que puede ver a través de él: “la aparente autoestima y la confianza en sí mismo de un matón (sociópata) es en verdad arrogancia, una creencia insostenible de invulnerabilidad agudizada por su voluntad de actuar fuera de los límites de la sociedad para asegurar su supervivencia. Los blancos (o víctimas) son gente que puede ver a través de la arrogancia y percibir la concha vacía detrás de ella – y los matones saben detectar a quiénes pueden ver a través de ellos, lo que promueve la eliminación del blanco.” [Matón En línea- Bully OnLine]. Esto sucede generalmente en el ambiente de trabajo, y en situaciones en las que el psicópata deja caer su máscara.

Según el autor de La Mente Psicopática (The Psychopathic Mind) (Meloy), cuando necesita manipular a una mujer, el psicópata apunta por lo general a mujeres a menudo llamadas del tipo “rubia tonta”, la clase de mujer que emana inocencia, por lo general inconsciente de su propia sexualidad, de inocencia sosa, y muy seguido no demasiado inteligente – sus personalidades están generalmente al borde de una actitud tonta o ciegamente optimista, y siempre piensan que el bien se esconde detrás del mal. No es que haya nada esencialmente malo en cuanto a la inocencia o al optimismo, pero al tratar con un psicópata, eso puede resultar siendo una mala combinación. Los psicópatas parecen sentirse particularmente atraídos por este tipo de mujer. Ella es cariñosa y lo da todo, mientras que él es cerrado y retentivo.

Tienen “una capacidad extraña para ver y utilizar a mujeres ‘maternales’ – es decir, las que tienen una profunda necesidad de ayudar o de mimar a los demás.” [Hare, 149].

Como lo relata Hare, un “misil particular en busca de protección y amor de madre “, quien tenía la reputación local de atraer a una multitud constante de visitantes del sexo femenino, parecía poseer este talento. Él “no era especialmente apuesto ni muy interesante al hablarle. Pero tenía una cierta cualidad querúbica que algunas mujeres, incluyendo miembros del personal, parecían encontrarle de atractivo. Una mujer comentó que ella ‘ tenía siempre el impulso de mimarlo.’ Otras dijeron que ‘necesita que lo cuiden como a un hijo.’ ” [Hare, 149].

A los psicópatas también les gusta “apegarse” a mujeres de un estatus social más elevado, a una mujer que represente lo que él quisiera ser. Entonces, cuando termina con ella, puede destruirla y “matar a dos pájaros de un tiro.”

Sin embargo, sin importar detras de qué tipo de personalidad anden los psicópatas, todas las mujeres siguen siendo un blanco.

Al igual que el narcisista, el psicópata posee una actitud arrogante, desdeñosa, y condescendiente; sin embargo, déjeme dejar esto en claro: a menudo en la etapa inicial en la que seduce a alguien nuevo, su verdadero carácter se mantiene oculto, naturalmente. Es por eso que, cuando una mujer advierte a otra mujer que un hombre es un psicópata, su más reciente víctima no será capaz de creer en las historias malas que le cuentan sobre él. Su respuesta será “Pero es tan encantador, tan amable, tan agradable…” y así sucesivamente. Sí. Exactamente. Él está jugando con usted también.

Los psicópatas tienen una estructura ostentosa que demanda de ellos “una devaluación desdeñosa y desapegada de los demás” [Gacon et al 1992], para ocultar su envidia hacia lo que es bien percibido en la gente. Reaccionan hacia capacidades de encariñamiento percibidas o existentes en ellos con ambivalencia y a menudo con agresión. Según Meloy, la mayoría de ellos transfiere ese acoplamiento a “objetos duros” como por ejemplo las armas, los cuchillos, [prácticas mágicas], etc. El ser ostentoso está así representado en el arma o el objeto y es una proyección de ellos mismos. Esto por supuesto es un estudio profundizado del psicópata. No todos los psicópatas tienen una colección de armas o un cuchillo o una espada favoritos, pero a muchos parecen gustarles las armas y tales símbolos de agresión y de dominación. No estoy segura de si esto es verdad en todos los casos, pero a un psicópata que conocí una vez le encantaban las espadas. Estaba obsesionado con ellas y amaba las armas de todo tipo.

Cómo Tratar con Psicópatas

Si usted deja al psicópata, espere que sea del tipo que no hace ningún “ruido” sino que solamente destruye su reputación esparciendo mentiras, o bien espere mucha manipulación abierta (una tentativa final para adquirir poder y control).

Por ejemplo, yo dejé a un psicópata, y hasta el día de hoy, siempre que se le dé la oportunidad, él le pedirá a amigos que me adviertan de que no soy más que un “bichito” en su parabrisas y que él tiene la capacidad de destruirme como a un insecto. Entre tanto, también ha esparcido historias falsas sobre mí a cualquiera que las escuche.

¿Por qué hace esto?

Después de haber tratado con este comportamiento molesto durante casi dos años, he llegado a una conclusión: a pesar de que no pueden realmente amar a otra persona, y de que carecen de verdaderas emociones arraigadas, los psicópatas se relacionan con los demás a través del poder y del control. Si alguien procurara realmente “menospreciar” (desde su punto de vista, esto es muy cierto) su poder y su control, él reaccionará de algún modo. El psicópata también dio la imagen de tener el control diciendo que “me había echado de una patada”, a pesar de que vivía en la casa de su madre. Más adelante, también le dijo a mi amigo que yo no había sido nada más que un “experimento” para él, después de que yo he perdido dinero, tiempo, y de haber sufrido profundamente a causa de sus mentiras y de su manipulación. Cuando digo “sufriendo”, también incluyo una depresión extrema que duró casi dos años, ya que él no paró de atacarme durante los dos años que siguieron al momento en que lo dejé (e incluso hasta el día de hoy).

Creo que algunos individuos son lo suficientemente fuertes como para hacerle frente al psicópata; desafortunadamente, no toda la gente lo es, y la mayoría de los psicópatas logran dañar permanentemente a sus víctimas. Esta es la razón por la cual necesitamos definitivamente más grupos de ayuda para la gente que se ha involucrado en relaciones con psicópatas.

En síntesis, la experiencia de tratar con un psicópata puede ser muy inquietante para la mayoría de la gente, sin mencionar que, cuando lo tiene a usted atravesado, puede estar seguro de que será infamado falsamente, sin lugar a duda. Recientemente le pregunté a Field lo que uno puede hacer cuando se enfrenta con las mentiras de un psicópata (Field se refiere a ellos como sociópatas) y a la ausencia evidente de justicia a la hora de observar su comportamiento – la respuesta de Field fue:

“La lección más importante que he aprendido es que al tratar con un sociópata, las reglas normales de etiqueta no se aplican. Usted está tratando con alguien que no tiene ningún tipo de empatía, ninguna conciencia, ningún remordimiento, ni ningún sentimiento de culpa… es un pensamiento totalmente diferente. Palabras tales como “depredador” y “malvado” son utilizadas frecuentemente.”

Si usted intenta tratar con psicópatas de una manera ética, quedará escandalizado. El Dr. William Higgins afirma que “no se puede negociar ni hacer un trato con los psicópatas.”

Los psicópatas no sólo negarán y lo trivializarán, sino que también evitarán contestar directamente a las preguntas que usted les haga, e incluso cuando parecen contestarle, puede estar seguro de que no es la respuesta que buscaba. Se ha dicho que incluso cuando sí le dan una respuesta directa, ellos nunca tratarán el verdadero tema, a pesar de que pueden incluso revindicar ser honrados cuando eso los satisface. Pero no se engañe, es para esto que el psicópata desea a su víctima – él desea avergonzarlo al mismo tiempo que lo hace encajar en sus planes; esto se debe a que “los psicópatas muestran una gran falta de preocupación por los efectos devastadores que sus acciones tienen en los demás. Muy seguido son totalmente francos sobre el asunto, afirmando tranquilamente que no sienten ningún sentimiento de culpa en absoluto, que no lamentan el dolor ni la destrucción que han causado, y que no hay razón alguna para que se preocupen.” [Hare, 41].

Por otro lado “los psicópatas pueden expresar remordimiento verbalmente, pero luego contradecirse con palabras o acciones.” [Hare, 41] Puede que los psicópatas se disculpen o muestren remordimiento sólo para salirse con la suya, pero al final usted será apuñalado por la espalda y se dará cuenta de lo superficiales que eran sus palabras.

Los psicópatas parecen no poder recordar lo que han dicho o en lo que se han comprometido hace mucho tiempo. Parecen estar siempre viviendo en el presente. Es por eso que a menudo son culpables de ser “grandes fabricantes de promesas” que no pueden cumplir con su palabra. Una vez más será la víctima quien deberá acarrear con las consecuencias de todas las distorsiones y las vueltas del psicópata, y cuando él consigue enfadarlo lo suficiente, lo desacreditará de “defectuoso”, y así el psicópata logrará hacerse pasar muy seguido por la verdadera víctima. Como John Wayne Gacy dijo una vez, “Yo era la víctima, fui engañado desde mi niñez.”

Lo que sucede a menudo como consecuencia, tal y como Field lo ha indicado, es que la víctima puede reprimir su enojo durante un tiempo, pero luego, por lo general muchos meses más tarde, puede que el individuo se de cuenta repentinamente de la verdad, y de que desde el primer momento ha sido intimidado por el psicópata. Ahí es cuando la víctima se enfada mucho de repente y se siente motivada a lograr cierta clase de justicia. Pero si intenta obtener justicia de un psicópata, sepa que será usted el que termine pagando a menos que se imponga firmemente; la experiencia lo confundirá y desconcertará aún más, y eso puede incluso tentarlo a jugar con fuego.

En algunos casos, nuestra sociedad permite que la psicopatía exista porque realmente no luchamos contra los comportamientos engañosos y mentirosos (un buen ejemplo: Bill Clinton). También son buenos para engañar a sus propios psiquiatras. Por ejemplo, dos individuos que yo (Wendy Koenigsmann) conocí se jactaban de disfrutar jugando a juegos psicológicos con psiquiatras.

“Yo era un caso de estudio; no podían nunca darse cuenta de lo que fallaba conmigo, así que yo jugaba simplemente a juegos psicológicos con ellos”, comentó uno de ellos. Él también aprendió, leyendo sobre psiquiatría y yendo a terapia, que podría simplemente “echarle la culpa a otro” para conseguir salir impune. “Sólo acuso a otro” dijo él, despreocupadamente.

Cuando se le preguntó en detalle por qué odiaba tanto a su madre, (él afirmaba que ella abusaba de él física, mental y emocionalmente), contestó: “Porque mi madre proyecta en mí a todos los gilipollas que la abandonaron.”

Es por esta razón que Hare cree que la terapia vuelve peores a los psicópatas; la mayoría de ellos aprenden sobre emociones humanas a través de la psiquiatría, y “les encanta atribuir sus defectos y problemas al abuso infantil.” [Hare, 50]. También, los “antisociales (psicópatas) mismos pueden ser poco colaboradores o desagradables, complicando los esfuerzos que se hacen por estudiarlos y tratarlos.” [Black, 12].

En cuando a la recuperación del psicópata, a pesar del dolor que esto pueda dejar (alguna gente nunca se recupera, según Field), usted aprenderá lo sencillos y a la vez cobardes que son los medios del psicópata para guardar la calma. Esa es simplemente la manera en la que el psicópata debe funcionar para mantener su propia imagen, relativamente frágil (aunque petrificada de por vida).

Mientras que pocos psicópatas cometen crímenes violentos, la crueldad del psicópata promedio oscila generalmente dentro de acciones sutiles, pero sin embargo devastadoras:

“Exprimir a los demás como un parásito y despojarlos de sus posesiones, ahorros, y dignidad; hacer y tomar agresivamente lo que ellos desean; descuidar vergonzosamente el bienestar físico y emocional de sus familias; involucrarse en una serie interminable de relaciones sexuales ocasionales, impersonales y triviales; entre otras cosas.” [Hare, 45].

Ésta es una característica mayor de su carencia de empatía. También le advertimos que el psicópata gastará mucho esfuerzo (a expensas de la víctima) en crear planes, expectativas, etc., pero que darán muy poco, o nada, a cambio. Cuando él sabe que le ha hecho algo con lo cuál usted puede no llegar a conformarse, tendrá una posibilidad de escapatoria lista de antemano. La mayoría de la gente normal hace lo mismo, en un sentido general, pero el psicópata lo hace de puro egoísmo, avaricia, y crueldad. No le importará herir o no sus sentimientos. Cualquiera sea la traición que él promulgue, esta última no será más disimulada una vez que se le acabe la función.

(Wendy Koenigsmann) quisiera contar la experiencia de una amiga mía originaria del Japón. Ella se había estado comunicando con un hombre que vivía en San Diego desde hacía más de un año, y durante la época de su correspondencia y llamadas telefónicas, él parecía muy “dulce, cariñoso y amable.” Ella mencionó lo maravillosamente escritos que estaban sus e-mails, entre otras cosas.

Llegó un momento en el que este hombre le propuso casamiento, y, para rematarla, le prometió que tenía un trabajo esperándola en la ciudad en donde él vivía, e incluso le envió una carta de la compañía con toda la información.

Bueno, mi amiga le creyó y vino a los Estados Unidos para casarse con él.

Durante su primera cita, ella mencionó cómo ése ya había sido el principio del fin, y cómo debería haberlo visto venir. Ella le dijo, después de que se encontraran en el aeropuerto, que necesitaba hacer una llamada telefónica, y en vez de dejarla usar su teléfono celular, él le dijo que utilizara el teléfono público. Mi amiga, no obstante ingenua, mencionó que esto contradecía a la persona que había conocido por teléfono y a través de los e-mails. Dijo que se había sentido un poco indignada, pero sin embargo se casó con él.

A medida que fueron pasando las semanas, las cosas empeoraron. Descubrió que no había ningún trabajo, y que la carta que él le había enviado era en realidad sólo el membrete de la compañía copiado en otra hoja. Es decir que su nuevo marido había falsificado un documento para engañarla.

Después, ella comenzó a recibir llamadas telefónicas de mujeres de Filipinas y Canadá diciéndole que su nuevo marido las había estado invitando (por Internet) a que fueran a vivir con él. Mi amiga estaba tan enloquecida que les dijo repetidamente que él les estaba mintiendo a todas mientras que el truco más grande de todos lo estaba jugando con ella. Las mujeres no le creyeron (¿por qué será que las mujeres tienden a no creerle a otra mujer cuando ésta está intentando advertirles de algo?), pero finalmente mi amiga les dijo: “Si quieren tener la prueba que yo estoy casada con él, entonces vengan aquí y se los probaré.”

Finalmente se enteró a través de amigos y parientes que el Sr. Maravilloso era un mentiroso patológico que poseía una larga historia de haber usado a mujeres y de haber sido encubierto por su madre quien escondía las pistas, y, por más triste que sea decirlo, ésta no era la primera persona con quien se había topado. Yo (Wendy Koenigsmann) puedo decir lo mismo, y es por eso que he escrito esta página de Internet, porque puedo decirle que esta gente anda rondando por ahí afuera, y no quiero que a nadie más le suceda esto o tenga que atravesar una situación como la que hemos experimentado mi amiga y yo. Mi meta es que con mi página web, más gente, y no solamente mujeres sino también hombres, estén informados y no se conviertan en víctimas ellos también, porque es realmente una experiencia dolorosa.

Entonces ¿Qué es lo esencial al tratar con los psicópatas?

Evítelos. O una vez que sepa o sospeche qué son, evítelos.

Cualquier contacto que vaya más lejos con un psicópata será realmente perjudicial. Una vez que ha estado implicado con algunos de ellos, como muchas personas que conozco, también aprenderá a ver las “banderas rojas”. Este no significa que deba volverse paranoico con respecto a la gente, sólo cuidadoso.

El hecho es que a pesar de todos los estudios y las nuevas terapias, los psicópatas están “diseñados” para un mal comportamiento de por vida. El doctor Leland M. Heller, escribe que la gente que tiene este desorden presenta síntomas que incluyen la mentira, la trampa, la crueldad, el comportamiento criminal, la irresponsabilidad, la carencia de remordimientos, relaciones pobres, explotación, manipulación, destructividad, irritabilidad, agresividad, y fracasos en el trabajo. Muchos no exhiben un comportamiento criminal, pero actúan antisocialmente en profesiones socialmente aceptables.

El alcohol empeora el desorden, y los psicópatas son muy propensos al abuso de sustancias. Las causas son a menudo “una disciplina paternal pobre, la asociación con chicos ‘malos’, y una vinculación frágil con sus padres…” [Heller, 75]. Pero las causas también pueden ser sobre todo biológicas.

Otra característica es su extraño uso de las palabras, porque no pueden distinguir entre palabras neutras y emocionales. Una vez un individuo psicopático me dijo que estaba “deftly afraid of needles”(“le tenia un terror “deftly” a las agujas), pero la palabra “deftly” significa “habilidad”. En vez de decir “deathly afraid” (mortalmente, extremadamente aterrado), dijo “deftly”, y nunca notó que se había equivocado. (Ver el libro de Hare para más ejemplos interesantes de este fenómeno).

Más extraño aún, muchos encuentran que esta falla en el lenguaje del psicópata es encantadora, y los psicópatas tienden a hablar montones, especialmente cuando exudan su encanto.

¿La pregunta es, puede usted identificar a uno antes que ellos lo atrapen?

Por eso es importante estudiar si usted es de aquél tipo de personas que cae rendido a sus pies. Alguien que, en esencia, se convierte en presa al creer en ellos. Algunas personas pueden encontrar la preocupación por la psicopatía irrelevante, pero no lo es. La psicopatía causa tremendos daños en nuestra sociedad, y afecta nuestras vidas a todo nivel. Causa enfermedades y desórdenes como el PTSD (Desorden de Estrés Post Traumático). Víctimas inocentes también pierden su dinero, y estos depredadores sociales también provocan mucho daño económico a la sociedad.

Todos, y especialmente las mujeres, deberían aprender a identificar la psicopatía y a estar alertas a las banderas rojas. Esto no significa tener que diagnosticar a cada hombre con quien tiene una cita, ¡pero el sólo hecho de estar al tanto del desorden lo puede ayudar mucho! Fiándome en mis experiencias personales, creo sinceramente en el dicho: Mejor prevenir que curar”.

Quisiera enfatizar una vez más que creo de verdad que una mujer transfiere en el psicópata lo que quiere creer, hasta llegar al punto en el que lo pinta con una luz irrealista, por lo que los psicópatas también pueden “jugar con su cabeza” el respecto. La mayoría de las víctimas del psicópata sólo ven lo que quieren ver, al principio. Es por eso que Field dice, “La ingenuidad es el peor enemigo. Muchos/as se aferran a creer que su amado/a (el/la psicópata) tiene simplemente algunos problemas como cualquier otra persona, y no los síntomas de un desorden de la personalidad.” [Black, 59].

En el libro When Your Lover is a Liar (Cuando Su Amante es un Mentiroso) también se señala et tema de la psicopatía y la manera en que los psicópatas manipulan a las mujeres. El autor cree que lo que más entusiasma al psicópata es simplemente el ser capaz de “tomarle el pelo a una mujer”. En gente emocionalmente normal, no podemos entender que tipo de entusiasmo es este, ni porqué algunos llegan a tanto para engañar a alguien. Pero como lo dice el Dr. Heller, “los psicópatas no sienten ningún remordimiento, y en realidad hasta disfrutan de su comportamiento antisocial.” (Heller, 76)

Además, algo que creo los hace aún más peligrosos, es que pueden ser bastante encantadores y persuasivos, y que “tienen un conocimiento asombroso de las necesidades y debilidades de otra gente”, como lo expuesto en el texto Psychology In Action (Psicología En Acción): “Hasta cuando los derechos de sus socios les son indiferentes, son a menudo capaces de inspirar sentimientos de confianza y de fe.” Esto se ejemplifica mejor con un psicópata que profesa que “está todo bien”, mientras que le miente rotundamente en la cara con honestidad y candor aparentes, pero que luego lo acuchilla por la espalda apenas usted se da vuelta.

Al final, usted los “conocerá por sus frutos”, por así decirlo. Se cerciorarán de hacerle saber quién es el jefe. Como una víctima contó en el libro Without Conscience… (Sin Consciencia…) de Hare, no podía entender cómo era posible que alguien (el psicópata que ella había conocido) hubiera logrado colarse en su vida y que después hubiera desaparecido tan fácilmente. Es así como operan. Simplemente no les importa nadie en lo más mínimo. Excepto ellos mismos.

Otra característica muy fuerte a buscar (o escuchar) es lo que el doctor Hare llama el “placer del engaño”. Es como si el psicópata no tuviera ninguna necesidad ni propósito de mentir. El placer es alcanzado simplemente al tomarle el pelo a alguien.

En lo que se refiere a las adiciones y demás, “dentro de los lazos más claros, se encuentra el de la psicopatía y el abuso de alcohol y otras drogas,” [Black, 91], aunque la mayoría de los psicópatas nunca admitirán que tienen problemas con la bebida, mismo cuando esto es obvio. Tal y como lo dijo un psicópata, “Yo sé cómo beber. El beber es una responsabilidad, Y lo vengo haciendo desde los 12 años.”

Así que, una vez más ¿Pueden los psicópatas cambiar? ¿Puede usted cambiarlos?

No. Ellos deciden comportarse como lo hacen, aunque, hasta cierto punto tengan realmente un desorden de personalidad. Sin embargo, el Doctor Black cree que hasta aquellos pacientes que “muestran el mayor cambio, parecen incapaces de entender el grado en el cual sus acciones afectaron a aquellos que los rodeaban. Pueden seguir viviendo en el aislamiento emocional. El interés personal es un componente natural del maquillaje humano, pero es especialmente fuerte en los antisociales y deja a muchos de ellos incapaces de desarrollar una compasión total, una conciencia, y otros atributos necesarios para relaciones sociales exitosas”. [Black, 144].

“No espere un milagro.”

En consecuencia, aunque puedan o deseen cambiar, los estudios han mostrado que en general los psicópatas no cambiarán. Así que no gaste su tiempo tratando de ayudarlos o de cambiarlos. La ayuda que usted ofrezca siempre le será pagada en su totalidad con traición. Black también cree que “las víctimas pueden temer la venganza u otras consecuencias potenciales, pero salir de la situación abusiva (con un psicópata) es a menudo mejor que el tratar de sobrevivir en una relación basada en la intimidación y la violencia.” [Black, 185]. Personalmente, también creo que es mejor no aceptar las migajas del afecto falso de un psicópata. Nadie necesita aquella clase de abuso. Si usted sigue soportando aquel abuso, le puedo asegurar que pagará por ello tanto mental como emocionalmente, por mucho tiempo. El resultado final es lo que se llama haber sido psicológicamente maltratado.

Algunas personas, sintiendo que tienen que salvar a otras (co-dependientes), y quizás también un poco orgullosos en su necesidad de probar una opinión, a menudo terminan siendo presas de psicópatas porque se niegan a creer en la verdad. También quisiera remarcar que algunos psicópatas aparentan mostrar un conocimiento de las características de su personalidad (“Soy un imbécil,” etc.); sin embargo, esto no significa que les importe cómo se comportan. Eligen comportarse de ese modo.

Según Field, las secuelas de interactuar con estos individuos y el proceso de recuperación puede ser un “proceso largo, lento y doloroso”. Pero hay que recordar que si bien ha sido una víctima (un blanco), usted es sólo el “último en la larga fila de gente en quien él (el psicópata) manifestó su agresión. Probablemente haga esto durante toda su vida”. Es triste decirlo, pero “los antisociales (psicópatas) a menudo pasan los últimos años de su vida solos, a veces afligidos de remordimiento por aquello que nunca supieron que les faltaba hasta que fue demasiado tarde”. [Black, 89].

¿Encuentro este un hecho triste? Sí. Es muy triste y encuentro muy desafortunado el hecho de que haya gente que vive sus vidas de esta forma. Pero como lo mencioné antes, y no podré enfatizarlo lo suficiente: no importa cuanta lástima o compasión pueda usted tener por un individuo psicopático, no trate “de salvarlo”. Esto sólo terminará dañándolo a usted. ¡Como mi amigo de Japón dijo, “A (esta gente) simplemente no le importa que lo que hacen pueda arruinar tu vida! ¡Pueden arruinar tu vida!”

La lista original de Cleckley de lo síntomas de un psicópata:

Un encanto superficial considerable y una inteligencia promedio o por encima de la media.
La ausencia de ilusiones y otros signos de pensamiento irracional
La ausencia de ansiedad u otros síntomas “neuróticos”. Une equilibrio considerable, tranquilidad, y facilidad de palabra.
La inconstancia. Desatiende sus obligaciones sin sentido alguno de responsabilidad, en asuntos de pequeña o de gran envergadura
La falsedad y la falta de sinceridad.
Un comportamiento antisocial que es inadecuadamente motivado y mal planeado, pareciendo provenir de una impulsividad inexplicable.
Un comportamiento antisocial inadecuadamente motivado.
Un mal juicio y problemas para aprender de las experiencias.
Un egocentrismo patológico. Un auto-centrismo total y la incapacidad de amar realmente y de formar lazos.
Una carencia generalizada de emociones profundas y duraderas.
La falta de real perspicacia, la incapacidad de verse a sí mismo como otros lo hacen.
La ingratitud hacia cualquier consideración especial, de bondad o de confianza.
Una conducta fantástica y objetable, después de beber y a veces aún cuando no esté bebiendo (vulgaridad, ordinariez, cambios rápidos de ánimo, bromas).
Ningún historial de verdaderos intentos de suicidio.
Una vida sexual impersonal, trivial y mal integrada.
El fracaso en tener un plan de vida y en vivir de una manera ordenada, a menos que promueva la auto-derrota.
“… Día sí, día también, el psicópata típico parecerá especialmente agradable y dará una opinión claramente positiva cuando se lo trata por primera vez. Listo y amigable en su actitud, es muy fácil hablar con él y parece tener muchos intereses genuinos. No hay absolutamente nada curioso o extraño en él, y en todo respecto tiende a personificar el concepto de una persona equilibrada y feliz. Tampoco parece estar ejercitándose artificialmente como alguien que estaría disimulando o que desea vender algo. Raramente se sentirá confundido frente a un estafador o a alguien que esté tratando de congraciarse con él con algún propósito oculto. Señales de afectación y de gentileza excesiva no les son características. Parece genuino.

“Muy seguido indicios de un juicio sólido y de un razonamiento sensato emergerán, y es probable que uno sienta luego de haberlo conocido que esta persona normal y agradable también posee mucho talento.
Tests psicométricos también lo muestran de una inteligencia superior. Más que la persona promedio, él parece haberse liberado de impedimentos sociales o emocionales, de distorsiones menores, de peculiaridades, y de sentimientos de incomodidad, tan comunes hasta en la gente más exitosa. Estas características superficiales no son universales en este grupo, pero son muy comunes…”

“…Se debe conceder por supuesto que el psicópata posee algún tipo de afecto. El afecto es, quizás, un componente en la suma de reacciones de vida, aún en la entidad unicelular de protoplasma. Ciertamente en todos los mamíferos esto es obvio. Los estados relativamente insignificantes de placer, de disgusto, y de la animosidad experimentada por el psicópata ya se han mencionado. La opinión aquí mantenida es que él no consigue conocer los estados más profundos y conmovedores que componen la tragedia y el triunfo de la vida ordinaria, de la vida a nivel de las experiencias humanas importantes…”

La lista de puntos de Hare

1. MUCHA LABIA y ENCANTO SUPERFICIAL –- una tendencia a ser suaves, enganchadores, encantadores, hábiles, con facilidad verbal. El encanto psicopático no es en absoluto tímido, prudente, ni con miedo de decir algo. Un psicópata nunca enmudece. Por ejemplo, se han liberado de la convención social de hablar por turnos.

2. AUTOESTIMA OSTENTOSA — una visión extremadamente alta de sus propias capacidades y de lo que valen; seguros de sí mismos, testarudos, engreidos, jactanciosos. Los psicópatas son personas arrogantes que se creen seres superiores.

3. NECESIDAD DE ESTÍMULOS o PROPENSIÓN AL ABURRIMIENTO — una necesidad excesiva de estímulos nuevos, emocionantes y apasionantes, corriendo así riesgos. Los psicópatas a menudo tienen una baja autodisciplina para completar tareas porque se aburren fácilmente. No consiguen conservar el mismo trabajo durante más de un cierto tiempo o, por ejemplo, no terminan tareas que consideran embotadoras o rutinarias.

4. MENTIRAS PATOLÓGICAS — moderadas o altas. De forma moderada serán perspicaces, mañosos, astutos, y listos; en la forma extrema, serán engañosos, secretos, inescrupulosos, manipuladores, y deshonestos.

5. ENGAÑO Y MANIPULACIÓN — el uso de engaño para hacer trampa, estafar o defraudar a otros para su ganancia personal; distinguiéndose del punto 4, en cuanto a que aquí la explotación y la crueldad insensible están presentes, reflejando una carencia de preocupación por los sentimientos y sufrimiento de sus víctimas.

6. CARENCIA DE REMORDIMIENTO O CULPA — una falta de sentimientos o preocupación por las pérdidas, dolor y sufrimiento de las víctimas. Tienden a ser indiferentes, desapasionados, fríos, y faltos de empatía. Este punto es por lo general demostrado por su desdén hacia las víctimas.

7. AFECTO SUPERFICIAL — una pobreza emocional, o una gama limitada de emociones profundas; frialdad interpersonal, a pesar de dar señales de ser abiertamente gregarios.

8. INSENSIBILIDAD Y CARENCIA DE EMPATÍA — una carencia de sentimientos hacia la gente en general; es frío, despectivo, desconsiderado, y sin tacto.

9. UN ESTILO DE VIDA PARASITARIO — una dependencia financiera intencional, manipuladora, egoísta, y explotadora de otros, como se refleja en una carencia de motivación, en poca autodisciplina, y en la inhabilidad de asumir responsabilidades.

10. CONTROL POBRE DEL COMPORTAMIENTO — expresiones de irritabilidad, molestia, impaciencia, amenazas, agresión, y abuso verbal; control inadecuado de su cólera y carácter; actúa sin pensar.

11. COMPORTAMIENTO SEXUAL PROMISCUO — una serie de relaciones breves, superficiales, y una selección indiscriminada de compañeros sexuales; varias relaciones mantenidas simultáneamente; un historial de tentativas de imponerse sexualmente a otros, o una muestra de gran orgullo relatando sus proezas sexuales o conquistas.

12. PROBLEMAS CONDUCTUALES TEMPRANOS –- una variedad de problemas de comportamiento antes de los 13 años, incluyendo mentir, robar, hacer trampas, estar involucrado en actos de vandalismo, abusar de otros, tener una actividad sexual, prender fuegos intencionalmente, aspirar pegamento, hacer uso de alcohol, y escapar de casa.

13. UNA FALTA DE OBJETIVOS REALISTAS Y A LARGO PLAZO – una inhabilidad o fracaso permanentes en desarrollar y ejecutar planes y objetivos a largo plazo. Una existencia nómada, sin objetivo, careciendo de dirección en la vida.

14. IMPULSIVIDAD –- comportamientos no premeditados recurrentes y faltos de reflexión o planificación; inhabilidad de resistir a la tentación, frustraciones, e impulsos; una falta de reflexión sobre las consecuencias de sus acciones; es temerario, precipitado, imprevisible, errático, e imprudente.

15. IRRESPONSABILIDAD — fracaso repetido en realizar o cumplir con obligaciones y compromisos, como por ejemplo no pagar cuentas o préstamos, realizar trabajos sin cuidado, ausentándose o llegando tarde a trabajar, dejando de cumplir con acuerdos contractuales.

16. FRACASO EN ACEPTAR LA RESPONSABILIDAD DE SUS PROPIAS ACCIONES –- fracaso en aceptar la responsabilidad de sus acciones, que se refleja en una toma conciencia baja, en la ausencia de escrúpulos, en la manipulación, la negación de su responsabilidad, y en un esfuerzo para manipular a otros a través de esta negación.

17. MUCHAS RELACIONES MATRIMONIALES A CORTO PLAZO — no se compromete en relaciones de largo plazo, lo que se refleja en compromisos inconsistentes, informales, y no fiables, incluyendo el matrimonial.

18. DELINCUENCIA JUVENIL — problemas de comportamiento entre los 13 y 18 años; sobre todo en conductas que son delitos o que implican claramente aspectos de antagonismo, explotación, agresión, manipulación, o una insensibilidad despiadada.

19. REVOCACIÓN DE LIBERTAD CONDICIONADA — una revocación de un periodo de prueba u otra libertad condicional debido a violaciones técnicas, como por ejemplo el descuido, poco tino, o el dejar de presentarse cuando lo llaman.

20. VERSATILIDAD CRIMINAL — una gran diversidad de tipos de ofensas criminales, sin importar si la persona ha sido detenida o condenada por su culpa; mostrando un gran orgullo al salir indemne.

De: Una Obsesión Americana… el Psicópata – (An American Obsession… the Psychopath) Espero educar y advertirle a usted, el lector, sobre algunas de las señales más comunes de que la persona en cuestión – generalmente un hombre – es alguien de quien debería separarse… ¡y rápidamente! Cuanto más pronto detecte a una persona que le puede traer problemas, más a salvo estará. Una verificación rápida es que lo/la ubique en la escala del gilipollas. Ahora recuerde: ¡No todos los gilipollas o idiotas son necesariamente psicopáticos! Sin embargo, el psicópata es una forma extrema del tipo de personalidad del “gilipollas”, ellos acaban de aprender a ocultarlo la mayoría del tiempo y a parecer gente “agradable, encantadora”. ¡Su desarrollo está atascado desde temprana edad, y todavía luchan las batallas de la autoridad y del control paternal sobre ellos!

FUENTES PUBLICADAS:

Cleckley, Hervey (1903-1984) The Mask of Sanity, Fifth Edition, 1988. Previous editions copyrighted 1941, 1950, 1955, 1964, 1976 by St. Louis: Mosby Co.
Fishbein, D. (2000) (ed) The Science, Treatment, and Prevention of Antisocial Behaviors. Kingston, NJ: Civic Research Institute.
Giannangelo, S. (1996) The Psychopathology of Serial Murder. Westport: Praeger.
Hare, R. (1991) The Hare Psychopathy Checklist-Revised. Toronto: Multi-Health Systems.
Hare, R. (1993) Without Conscience: The Disturbing World of the Psychopaths among us. NY: Pocket Books.
Hare, R. (1996) Psychopathy: A clinical construct whose time has come. Criminal Justice and Behavior 23:25-54.
Jenkins, R. (1960) The psychopath or antisocial personality. Journal of Nervous and Mental Disease 131:318-34.
Lykken, D. (1995) TheAntisocial Personalities. Hillsdale: Erlbaum.
McCord W. & J. (1964) The Psychopath: An Essay on the Criminal Mind. Princeton: Van Nostrand.
Millon, T., E. Simonsen, M. Birket-Smith & R. Davis (1998) Psychopathy: Antisocial, Criminal, and Violent Behavior. NY: Guilford Press.
Robins, L. (1978) Aetiological implications in studies of childhood histories relating to antisocial personality. In R. Hare & D. Schalling (eds) Psychopathic Behavior. Chichester: Wiley.
Rogers, R., R. Salekin, K. Sewell & K. Cruise (2000) Prototypical analysis of antisocial personality disorder. Criminal Justice and Behavior 27(2) 234-55.
Sher, K. & Trull, T. (1994) Personality and disinhibitory psychopathology: Alcoholism and antisocial personality disorder. Journal of Abnormal Psychology 103:92-102.
Toch, H. & K. Adams (1994) The Disturbed Violent Offender. Washington: APA

Los dueños y editores de estas páginas desean declarar que el material presentado aquí es producto de nuestra investigación y experimentación en la Comunicación Superluminal. A veces nos preguntamos si los Cassiopaeans son quiénes dicen ser, ya que no tomamos nada como una verdad incuestionable. Tomamos todo con pinzas, aún cuando consideramos que hay una buena posibilidad de que sea verdad. Analizamos constantemente este material, además de una gran cantidad de otro material que llega a nuestras manos desde numerosos campos de la ciencia y el misticismo. Francamente, nosotros no sabemos CUÁL es la verdad- pero creemos que está “Allí afuera” y, tal vez, si es posible, podamos encontrar alguna de sus partes. Sí, diremos que nuestras vidas se han visto enriquecidas por este contacto, pero también nos hemos sentido desconcertados y confundidos por algunos elementos que todavía necesitan clarificación. Sí que hemos descubierto muchas cosas, en la manera de “confirmación” y “corroboración” de varios otros campos inclusive científicos e históricos, pero hay también mucho material que, por su naturaleza, no se puede verificar. Así, invitamos al lector a compartir nuestra búsqueda de la Verdad, leyendo con una mente abierta pero escéptica.

Nosotros no alentamos las ideas producto del “devotismo” ni de “Verdad Única,” pero sí alentamos la búsqueda del Conocimiento y de la Conciencia en todos campos de trabajo como la mejor manera de ser capaces de discernir las mentiras de la verdad. Lo único que podemos decirle al lector es esto: trabajamos muy duramente, durante muchas horas al día, y lo hemos hecho así durante muchos años, para descubrir la razón fundamental de nuestra existencia en la Tierra. Es nuestra vocación, nuestra búsqueda, nuestro trabajo. Buscamos constantemente validar y/o refinar lo que entendemos puede ser posible, probable o ambos. Hacemos esto con la sincera esperanza de que toda la humanidad se beneficiará, si no ahora, tal vez en algún punto de uno de nuestros futuros probables. .

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01/09/2014 Posted by | General, Psicologia, Reflexiones, Salud, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , | Deja un comentario

Ignacio Copani – Té de Ceylán – 2014


01/09/2014 Posted by | Arte, General, Poemas de Autor, Reflexiones, Uncategorized, Videos | Deja un comentario

Ignacio Copani – Cómo te jode – 2014


31/08/2014 Posted by | General, Política Argentina, Reflexiones, Videos | | Deja un comentario

Rueda de prensa de Estela Carlotto y su nieto (versión completa)


09/08/2014 Posted by | General, Historia, Justicia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , | Deja un comentario

Las cartas que llegaron a destino – Estela de Carlotto


Las cartas que llegaron a destino

Estela de Carlotto escribió en Página/12 dos cartas dirigidas a su nieto. La primera fue publicada el 24 de marzo de 2006, cuando se recordaban los treinta años del inicio de la dictadura. El tenía 27 años. La segunda, cuando cumplía 33: el 26 de junio de 2011. En ellas expresaba el cariño contenido durante tantos años de búsqueda. Ahora, las cartas tienen quien las lea. Aquí se reproducen ambos textos.

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A mi querido nieto Guido

Buenos Aires, 26 de junio de 2011

Hoy cumples 33 años. La edad de Cristo como decían, “decimos”, las viejas. Con esta inspiración pienso en los Herodes que “te mataron” en el momento de nacer al borrar tu nombre, tu historia, tus padres. Laura (María), tu madre, estará llorando en este día tu crucifixión y desde una estrella esperará tu resurrección a la verdadera vida, con tu real identidad, recuperando tu libertad, rompiendo las rejas que te oprimen.

Querido nieto, qué no daría para que te materialices en las mismas calles en las que te busco desde siempre. Qué no daría por darte este amor que me ahoga por tantos años de guardártelo. Espero ese día con la certeza de mis convicciones sabiendo que además de mi felicidad por el encuentro tus padres, Laura y Chiquito y tu abuelo Guido desde el cielo, nos apretarán en el abrazo que no nos separará jamás.

Tu abuela, Estela.

Laura desde allí me sonreirá

Repasando la historia de estos largos, sufridos y difíciles años, entre el inicio de una dictadura feroz el 24 de marzo de 1976 y los 21 años de gobiernos constitucionales, se agolpan en mi memoria múltiples y variadas escenas que provocan múltiples y variadas sensaciones.

Tres décadas para recordar un camino de lucha, primero en soledad, con miedos e ignorancias, y luego unidas en un mismo dolor y búsqueda de dos generaciones.

Me incorporo a las Abuelas de Plaza de Mayo de la ciudad de La Plata, donde aún vivo, en los primeros meses del año 1978. Creo que fue la más iluminada decisión que tomé, ya que hasta hoy, 28 años después, esta hermandad persiste, se agiganta y se afianza.

Antes de esta actitud de alianza, sola, caminé la búsqueda de mi esposo Guido, secuestrado por 25 días en una guarnición de la policía, centro de detención clandestino que funcionaba en pleno centro de la urbe. Fue mi primera etapa de “aprendizaje” para buscar a un “desaparecido”. Recuerdo las angustias de la ausencia, las puertas cerradas de los que sabían, los miedos por los hijos que debí proteger, la lectura de las nóminas de los que pasaban a la legalidad o de los que aparecían sin vida en cualquier lugar de la zona.

El, mi esposo, reapareció un día con imagen fantasmal por las vejaciones y torturas sufridas durante su cautiverio, donde insistentemente le preguntaban por nuestras dos hijas mayores: Laura y Claudia. Su silencio no salvó de la cacería a Laura, que fue secuestrada a los pocos meses. Su compañero y un hijo que llevaba en su vientre la acompañaron ese día.

Ahora, 28 años después, puedo marcar dos diferentes sensaciones de este largo calvario.

La inimaginable y atroz entrega del cuerpo de Laura, nueve meses después de su detención, acribillados sus 23 años por las balas asesinas.

El mundo se termina, un vacío de cuerpo y alma se produce, una llaga que no cerrará nunca se instala en nuestro ser.

Pero el amor y el orgullo que me produce el valor y la entrega de esta hija no me restaron fuerzas en el momento de su entierro, y allí le prometí buscar toda mi vida Verdad y Justicia y a su hijito Guido, nacido durante su cautiverio.

La otra sensación, tierna, cálida, amorosa, es la de buscar el retoño. Hoy tiene 27 años, sé dónde y cuándo nació. Lo que aún no sé es quién lo “retiene”, cómo está, qué siente, qué piensa.

Vivo con la esperanza de encontrarlo (encontrar-nos), porque muchos otros nietos han aparecido.

Camino disfrutando lo que otras Abuelas abrazan como propio, pensando cuándo me tocará oír un timbre, una voz, la sangre comparada que diga: soy tu nieto Guido.

Entonces sonarán en el cielo los clarines de la Victoria y Laura desde allí me sonreirá.

Publicado en Página/12 el 24 de marzo de 2006.

06/08/2014 Posted by | Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Ignacio Hurban, el nieto recuperado número 114, el nieto de Estela de Carlotto


Ignacio Hurban, el nieto recuperado número 114, el nieto de Estela de Carlotto

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El joven tiene 36 años, está casado y es músico profesional. Vive en Olavarría, donde es el director de una escuela de música, y forma parte de una orquesta.
Ignacio Hurban, el nieto recuperado número 114, el nieto de Estela de Carlotto

Guido Carlotto, hijo de Estela de Carlotto, confirmó este martes que su sobrino, “Guido”, fue recuperado después de 36 años búsqueda incansable por parte de la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. El joven se acercó de manera voluntaria a la organización para hacerse un examen de ADN.

Guido Carlotto tiene 36 años, está casado y habría nacido en el hospital militar de Buenos Aires el 26 de junio de 1978, donde permanecía secuestrada su madre, Laura Carlotto, de 23. Los restos de su madre fueron restituidos a la familia, pero nunca se supo el paradero del niño, hasta hoy.

Más de tres décadas después, Ignacio Hurban, un pianista y compositor criado en Olavarría, provincia de Buenos Aires, donde es el Director de la Escuela de Música “Hermanos Rossi” de esa localidad, además de ser parte de la Orquesta Errante, pudo confirmar su verdadera identidad.

Según el padrón electoral, Ignacio nació el 2 de junio de 1978. El joven músico y compositor toca el piano, el bandoneón y canta temas que van del tango al jazz con fluidez, y que lo llevaron a trabajar con intérpretes como Liliana Herrero o Raly Barrionuevo.

Ignacio tiene tres discos editados, pero también comparte sus trabajos online, como el tema “Para la memoria”, que fue publicado a través de su sitio personal el 24 de mayo pasado.

Hurban se acercó a Abuelas de Plaza de Mayo para resolver dudas acerca de su identidad y un examen de ADN confirmó que era el nieto de Estela de Carlotto, que la familia había bautizado como Guido, lo que lo convierte en el nieto recuperado número 114.

Estela de Carlotto ofreció una conferencia de prensa este martes por la tarde en la sede de Capital Federal Abuelas de Plaza de Mayo, donde confirmó la noticia pero evitó dar detalles sobre la identidad de su nieto para resguardar su privacidad.

“Es músico, Tocó con ‘Música para la identidad’. Él se vio con otros nietos recuperados, pero no se acuerda cuáles”, comentó Carlotto, quien confirmó que el apropiador murió. “La gente que lo crió es gente de campo, de lejos de alguna parte de la pronvincia de Buenos Aires”, convino la titular de Abuelas.

“No quería morirme sin poder abrazarlo y pronto lo voy a poder abrazar”, expresó Carlotto, quien relató que el padre de su nieto se llamaba Oscar Montoya, de Caleta Olivia, “un compañero montonero, como Laura, de los que dieron la vida”, remarcó.

http://ignacio-hurban.bandcamp.com/track/para-la-memoria

MINUTOUNO

06/08/2014 Posted by | General, Justicia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , | Deja un comentario

Apareció – Mario Wainfeld


Apareció

Por Mario Wainfeld
Mensajes de texto, llamadas, guasap, mails. “Parece que apareció el nieto de Estela”, primero. Y, al toque, “apareció el nieto de Estela”. Todos saben de qué y de quién se habla. La certeza sorprende, abomba, conmueve. Da motivos para compartir lágrimas, risas, abrazos y caricias materiales o a la distancia.

La sensación, por ahí, es la de una formidable novedad en la familia. Así que liberamos las emociones sin mayor empacho, moqueamos o reímos en grupo y con gratitud.

Escribir en un diario es un privilegio y una profesión, un servicio a quien nos lee. La labor del periodista es sumar a lo que el público ya conoce. Ahora, mientras se teclea, suena imposible o casi. ¿Qué se puede agregar a esas cinco palabras en un día que amaneció como tantos y que será histórico? Hay ocasiones en que los acontecimientos nos superan, revelan la limitación de nuestros recursos. “Apareció el nieto de Estela” está tan connotado o expresa tanto: las acotaciones se arriesgan a sonar redundantes.

Esta columna, entonces, será casi capicúa: empezará y terminará de modo parecido. En un intento de abrazar a los seres queridos cercanos, a los compañeros que persisten viviendo o a los que ya no están. De agradecerle y acompañar a Estela de Carlotto. Porque, como ella predica y encarna, esto es vida y construcción colectiva. Lo que llamamos “milagros” son sólo (nada menos) militancia y laburo concretados.

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Apareció el nieto de Estela. Sabemos “desde siempre” que es varón. No es “desde siempre”… pero hace décadas que las Abuelas nos iluminan y de algún modo conducen.

Ese bebé arrancado ahora es un hombre, al que su abuela buscó con tenacidad sin cejar en sus demás tareas. La ausencia familiar no le restó nada a la sonrisa plena que mostró cada vez que presentó a una nieta o a un nieto recuperado. El dolor no minó su ternura ni su capacidad para compartir.

Estela de Carlotto ejerce desde hace décadas un liderazgo ético luminoso. La firmeza armoniza con la sonrisa, la convicción con la palabra medida, justa. Es persuasiva, didáctica, ha adquirido una capacidad infrecuente de decir lo adecuado ante cada auditorio, sin sonar jamás a casete, sin contradecirse.

La labor de las Abuelas combina tenacidad, respeto por cada persona y una dulce alegría contagiosa.

Puede haber quien no comprenda el mestizaje entre la lucha y las sonrisas. Posiblemente le pase a quien nunca participó en acciones colectivas. Marchar juntos, reclamar, corear consignas, guardar silencios corales son comuniones. La fuerza conjunta, los afanes compartidos dotan una cuota de alegría. Tal vez porque más allá del pasado cruel y del presente sin respuestas se sabe (o se anhela, tanto da) que se está cimentando el futuro.

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Con mira estrecha los periodistas y muchos que no lo son llamamos “noticias” a los hechos, cuando el orden conceptual es inverso. Lo que se difundió ayer es, primero y principal, una gran hazaña humana. Fue construida en años de procura infatigable, de aprendizaje, de lecciones de vida, de desilusiones. Hecha noticia, recorrerá el mundo como un triunfo de la paz sobre la violencia, de la vida sobre la muerte, de los indómitos organismos de derechos humanos contra los represores y sus cómplices de toda laya.

Se da por hecho que los cronistas vamos narrando la historia. Confesemos que se hace a menudo a las apuradas, de a puchos, seguramente sin calibrar siempre la dimensión de los sucesos cotidianos. A menudo transitamos días o semanas de vacuidades, de cuestiones que serán olvidadas pronto o de primicias autosatisfactorias que no moverán la aguja.

“Apareció el nieto de Estela” zamarrea a las rutinas, compensa con creces tantas jornadas iguales a otras. Sabemos que este diario será recordado por ustedes, que lo están leyendo. Uno mismo quiere, en paralelo con el orgullo irrenunciable de escribir, “leer el Página de hoy”, el de mañana, el de pasado, el del domingo. Hay voces insustituibles, reconocidas, que uno ansía reencontrar.

Este es, qué tanto, el diario que mantuvo en alto las banderas cuando varios contradecían su pasado, callaban, urdían canjes, hacían real politik mezquina, pactaban impunidades o decretaban indultos. Este es el diario que desde hace miles de días persiste en publicar los recordatorios, la memoria de los seres queridos.

De identidades hablamos porque resistimos, cuando la lucha era de minorías, jamás de sectas. A menudo daba la impresión de estar perdida en muchos aspectos, lo que no llevó a bajar los brazos ni a dejar de amucharse. Ni a privarse de compartir con los lectores los avances, los sinsabores, las semblanzas de los nietos y nietas recuperados, las peripecias de los juicios.

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Apareció el nieto de Estela. La jueza federal María Romilda Servini de Cubría le avisa, ambas lloran. La trayectoria de Servini tiene lunares serios, como es regla entre los jueces federales. En materia de derechos humanos, lo suyo es intachable. Acaso el ejemplo concrete, ayude o incite a pensar cuán compleja es la realidad, cuán impropio tratar de pintarla en blanco o negro.

Estela de Carlotto habla de “reparación”. Le brillan los ojos, da gusto verla. No quería morirse sin ver a ese nieto. Los años pasan, muchas de sus compañeras se despidieron sin lograrlo. Hay 114 jóvenes que recobraron su identidad, distan de ser todos, nada debe detenerse. “Hay que seguir buscando”, se compromete Estela y sobran motivos para creer en su palabra.

Mucho se aprendió en el camino. En el trato dispensado a los primeros pibes hoy adultos, en comprender que cada historia personal es un universo propio. En “capturar” las herramientas de los medios masivos y adecuarlas al servicio de una causa noble. En generar conciencia a cómo hubiera lugar, sea con los recursos convencionales o en el espacio de un teleteatro popular. Congregando a trabajadores de la cultura o a los muchachos de la Selección.

La llama no se apagó con las leyes de la impunidad o los indultos. La creatividad jurídica de los organismos encontró hendijas. Los casos de los nietos apropiados fueron un ejemplo cabal.

La reapertura de los juicios a los genocidas no fue un fenómeno aislado. Su proyección trascendió las paredes de los edificios de los tribunales. Claro que fue en ese escenario institucional donde las víctimas recobraron la voz y la autoestima. Fueron testigos de cargo, sus recuerdos se admitieron como pruebas concluyentes. La sociedad democrática les reconoció entidad y credibilidad.

En el pasado les pesaba o dolía hablar: la culpa los asediaba, eventualmente las sospechas de quienes habían sido sus compañeros. Una prensa despiadada, aliada objetivamente con los represores, cumplió un rol en esa tarea destructiva.

Los años recientes fueron reparadores para los familiares de los compañeros detenidos desaparecidos, para las víctimas sobrevivientes, para los hijos y los nietos.

Testimonios judiciales, películas, obras de teatro, libros, discusiones públicas dan cuenta de un proceso de revisión rico, con escasos precedentes en el mundo, constante e inacabado. Lo que brota es torrentoso, para nada un relato único o lineal. Poder expresarse implicó también revolver la memoria. Cuestionar o pedir explicaciones a los padres, criticar, autocriticar o empacarse, reclamar cada cual desde su lugar y su historia. Tres generaciones toman la palabra, dialogan, se entrelazan, polemizan. Las familias y las naciones albergan debates, tensiones, enojos, homenajes, todo mezclado. La saga de las Abuelas se enhebra en ese contexto histórico.

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Apareció el nieto de Estela. Uno intuye que no tiene con qué darle a esa frase redonda: que no podrá competir con la primera sensación que asaltó ayer a quien ahora está leyendo.

Cada nieto que se recupera concreta y cifra una búsqueda de años. Cada cual y cada trayecto son únicos y forman parte de un todo: son humanos por antonomasia y mágicos al mismo tiempo.

La historia nos toca, por una vez con cariño. El hecho es tangible y también un símbolo. Uno no es quien para descifrarlo plenamente, se conforma con señalarlo. Entre todos iremos comprendiendo según pasen los años.

Apareció el nieto de Estela de Carlotto. Una mujer sencilla e impar, sacada a la calle por la crueldad criminal. Se capacitó andando, aprendió y enseñó como pocos contemporáneos. Tanto amor, tanta templanza y tanta ejemplaridad merecían ese día. Tan generoso es lo tuyo, compañera Estela, que nos enaltece, nos conmueve y nos conforta a muchos. Todos los lectores de este diario te besan, te abrazan y te agradecen. El que firma es uno entre ellos.

mwainfeld@pagina12.com.ar

06/08/2014 Posted by | General, Justicia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Videos | , , , , , | Deja un comentario

El problema de la política – Roberto Caballero


El problema de la política

La pelea de la Argentina con los fondos buitre en la justicia de los Estados Unidos desnudó los límites de la oposición cerril y la apuesta del país corporativo a una presidencia débil a partir de 2015.

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Si algo dejó en evidencia el conflicto activado por los fondos buitre es que la oposición cerril –es decir, la que reduce la política a la pulsión de cazar cleptómanos reales o imaginarios en el zoológico mediático– sólo alcanzó a balbucear “páguenle a Griesa” sin dimensionar las consecuencias de la sumisión a una sentencia lesiva de los intereses del país.

Entre el “capricho ideológico” que hace rato la tiene ensimismada y la “épica antikirchnerista” que amontona como el viento a sus referentes en el córner de la historia donde conviven, desgraciadamente, con banqueros y empresarios en su mayoría cómplices o beneficiarios de la crisis de la deuda, estos opositores –no todos– deambulan por sets televisivos abonando un “sentido común” de las cosas –”hay que pagar como sea”, “la justicia estadounidense es un modelo”, “aunque no la tenga, hay que darle la razón al juez”– que no contempla ninguno de los argumentos del gobierno, como si lo excluyera de la posibilidad de hacer o decir algo correcto.

El suyo es un relato de inmenso vacío. No traduce vocación de poder. Ni ansias de transformación. Desnuda apenas el propósito de administrar a futuro esa especie de consorcio de propietarios inamovibles a través del tiempo, que es como ven al bloque de poder económico. No quieren ser jefes de Estado, sólo gerentes dóciles.

La oposición cerril, la que toma el “sentido común” de las corporaciones, la que cede a su oferta de domesticación, no está comprendiendo que existe otro “sentido común” que se expresa en el kirchnerismo y que, en peleas como las de los buitres, reconecta con aspiraciones populares muy expandidas.
La consultora Poliarquía, que no es oficialista, refleja un crecimiento sostenido de la imagen de Cristina Kirchner por su manejo de la crisis. Una encuesta sobre 1400 casos revela que en junio la valoración positiva era del 35%, la regular del 25%, la negativa del 31% y el 6% no sabía o no contestaba. Un mes después, los números son otros: 47% positiva, un 21% regular, un 25% negativa y los que no saben ni responden llegan al 7 por ciento.

La presidenta tiene antecedentes como buen piloto de tormenta, pero esta vez la rusticidad opositora se la hizo más fácil. Enfrente tuvo dirigentes que reprodujeron, con algunas leves variantes, el discurso de Paul Singer, un especulador que atenta contra el interés nacional por codicia. Es lógico entonces que crezca la imagen presidencial. Pasó cada vez que el kirchnerismo –como esa vez con la fragata Libertad retenida en Ghana– logró instalar en el debate público la cuestión de la soberanía reduciendo la incidencia de otros asuntos que los medios antikirchneristas sobredimensionan, a veces, hasta volúmenes ridículos.

Como si de golpe, el manto de irrealidad que fabrican estas usinas interesadas en erosionar el discurso oficial, cediera ante un sentimiento verdadero y potente que ilumina al conjunto de la sociedad. Nuestro país no será Canadá, tampoco Australia –no todavía–, pero es el único que tenemos, y ante cualquier sensación de ultraje a su autonomía, la figura fuerte de la presidenta aparece como un límite cierto a esas voracidades.

Es fácil advertir también que la dirigencia opositora más perturbada por los focos televisivos rehúye discutir en los términos que propone el oficialismo. Se toma tan en serio lo del país dividido, que cuando la opinión mayoritaria la contradice se refugia en una dialéctica evasiva. En vez de explicar qué harían de distinto para resolver el problema crónico de la deuda y defender en simultáneo la soberanía, tratan primero comprensivamente el punto de vista de Singer & Cía y luego salen monologando de la minería a cielo abierto o el déficit de carne vacuna.

No dialogan con el kirchnerismo. No tienen intención de hablar, aún en situaciones críticas como esta, que lo demandan. Su “sentido común” retacea valor o incumbencia, incluso, a lo que diga un ministro que cosecha aplausos en tribunas internacionales como el G-77, la OEA o la ONU, defendiendo la postura argentina. Quizá porque, de sólo intentarlo, de acudir en solidaria cooperación política, la estrategia digitada por el poder económico que busca la satanización constante de este gobierno, a través de las tapas y zócalos de los medios de comunicación que controlan, se vería mellada. Es sabido: desde la pelea por la 125, al menos, que el oficialismo es presentado en la gran pantalla mediática como una secta de arribistas y rufianes, cuando no como una banda de nostálgicos ideológicos y épicos atolondrados.

Los opositores que atravesaron esta grieta de sentido ficticia, esa zanja de Alsina virtual para reconocer en el kirchnerismo un adversario que lidia con los asuntos de Estado y no un enemigo, se cuentan con los dedos de una mano. El radical Leopoldo Moreau, por caso, se lució al conceder que el tratamiento de la deuda en las gestiones K es un hito democrático, como el Juicio a las Juntas alfonsinista. Eso sí es desafiar el “lugar común” prefabricado para la política por los dueños del poder y del dinero, que no creen en ella. O, mejor dicho, que no creen en cierta política que pueda pensarse por fuera de su influencia determinante.

La oposición cerril, la que toma el “sentido común” de las corporaciones, la que cede a su oferta de domesticación, no está comprendiendo que existe otro “sentido común” que se expresa en el kirchnerismo y que, en peleas como las de los buitres, reconecta con aspiraciones populares muy expandidas.

El escenario preelectoral montado por los medios antikirchneristas es bastante triste para la política. En ninguna de las encuestas conocidas aparece un candidato que supere el 22% de la intención de voto general. Tampoco un kirchnerista puro despega, aunque en este espacio todavía no se conoce cuál será el elegido por su figura más convocante, es decir, la presidenta. El escenario es frustrante. Si se trasladara al 2015, tal como se prefigura hoy, cualquier presidente sería un presidente débil. Sería un festín para las corporaciones.

Cuando un presidente democrático es débil, la democracia entera lo es. Construir mayorías parlamentarias para concretar un proyecto de país distinto, que contradiga relatos y acciones corporativas, no es tarea sencilla. No es para hacer pucheros desde la banca con la muñeca “republiquita”. En estos casos, si la sociedad no empodera al que conduce, el poder queda donde siempre, es decir, del lado conservador del sistema. El kircherismo asumió el desafío, cuando Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada. Logró crecer con una agenda de cambios y transformaciones, en muchos casos radicales, que no se vislumbra hoy en la oferta opositora. También descubrió en el trance lo generosa que puede ser la sociedad cuando las cosas marchan bien y lo mezquina que puede ser cierta política cuando hay que enfrentar a los dueños de casi todo.

La pregunta esencial es si después de una década y monedas kirchnerista, el presidente que surja en 2015, votado en una primera vuelta por el 20 o el 30 % del electorado tendrá la suficiente fortaleza para sostener el universo de derechos sociales, económicos y culturales que se consagraron en esta última década.

El que surge es un escenario hipotético, aunque no improbable, y claramente funcional a los enemigos más encarnizados del tipo de Estado que reconstruyó el kirchnerismo, después de otra década y monedas de neoliberalismo salvaje donde el poder económico hizo y deshizo a su antojo hasta el estallido del 2001. No hay que olvidarse nunca de las secuelas.

La restauración conservadora sueña con archivar la experiencia del kirchnerismo insubordinado entronizando un presidente soso que gerencie la vuelta a un esquema político que, en lo central, no cuestione su renta con planteos populistas.

Después de la anomalía incluyente de los últimos años, sería el retorno a la “normalidad” previa con bolsones de gente que no entran en la bitácora de los derechos. La mayoría de los precandidatos poskirchneristas, al menos por ahora, cumplen con el requisito bastardo de la debilidad. Pero está claro que lo que es una solución para el poder económico, para la política pasa a ser un problema.

La fatiga que un sector de la sociedad manifiesta hacia el oficialismo no se traduce en la elección de un candidato arrasador y exitoso. Tal vez, porque en muchos de los discursos opositores se detecta una prosa corporativa que alude a situaciones ya vividas. En general, bastante extremista. Lo suficiente como para espantar, incluso, a los que se dicen genuinamente antikirchneristas. La prédica de la Sociedad Rural es descarnadamente rentística y sectorial. La del Foro de la Convergencia Empresarial, neoliberal en doctrina. ¿Cómo no percatarse, por ejemplo, que detrás de la airada protesta por la “década depredada” de Miguel Etchevehere, asoma el deseo de recuperar ganancias extraordinarias eliminando las retenciones, es decir, desfinanciando al Estado? ¿Qué proyecto de país pequeño es ese? ¿A quién puede seducir el capricho ideológico de los ruralistas sino a los ruralistas?

El problema no es Etchevehere, que defiende su plata. Pero políticos que dicen lo mismo que él, o que aplaudan su balance chicato sobre la década que pasó, sólo capturan la atención de Etchevehere. No puede ser el discurso de un candidato que aspire a la mayoría. Sí, el de uno que se postule a gerente.

Los del Foro de la Convergencia Empresarial también son una mochila de plomo. Sus integrantes se reunieron en Córdoba para exigirle al Estado que, como solución al gasto excesivo, eche un millón y medio de empleados públicos a la calle. Lo hicieron desde la Fundación Mediterránea que catapultó a Domingo Cavallo al poder en los ’90. Los candidatos que van a sus almuerzos posan alegres comunicando un pasado trágico, el neoliberal.

Como ocurre en la contienda con los buitres, aún los antikirchneristas verdaderos saben diferenciar entre Singer y Cristina. En cuestiones de soberanía territorial o financiera, no hay mucho que discutir de cara a la sociedad. Tampoco cuando la pelea se da de manera nítida, como se dio en este tiempo, entre una economía democrática incluyente y otra corporativa y excluyente. El problema de la vieja política es no querer entender lo primero y mucho menos lo segundo.

Mientras tanto, el poder económico se prepara para ungir a un presidente débil en 2015, que vuelva a introducir en el Estado a los funcionarios dóciles que van a la escuelita del Malba para aprender a decir “Sí, buitre”.

Este es el problema de la política hoy.

La escuelita de Magnetto

Clarín inauguró un ciclo en el Malba –el museo que estaba cerrado el día de la final del mundial para enojo de Beatriz Sarlo– llamado “Democracia y Desarrollo”, bajo la consigna “en todo lo que pensemos puede haber una coincidencia”. A primera vista, es una apuesta del grupo empresario a recuperar parte del legado desarrollista. También una lavada de cara consensual a una marca, la del Grupo Clarín SA, hoy identificada con la antipolítica y el abuso monopólico. Para salir de la situación de debilidad y aislamiento, sus accionistas pensaron este ciclo como la Mesa del Diálogo Argentino que impulsó la Iglesia Católica durante el mandato de Eduardo Duhalde, aunque esta vez el lugar de Bergoglio es ocupado por Héctor Magnetto. Por su tribuna desfilan, con curioso aire de novedad, ex funcionarios, algunos asesores de malos gobiernos y consultores diversos, que repiten los lineamientos neoliberales de los documentos del Foro de la Convergencia Empresarial que reúne a la Sociedad Rural, Clarín, La Nación, Techint, Arcor y la AmCham. Como para que Rogelio Frigerio se revuelque en su tumba. El próximo 12 de agosto, cuando se discuta sobre Vaca Muerta, tienen turno para concurrir el gobernador neuquino Jorge Sapag y los diputados con ansias gerenciales Sergio Massa, Julio Cobos y Hermes Binner. También serán de la partida como asistentes a la escuelita de Magnetto, Juan José Aranguren, de Shell, y Juan Garoby, de YPF.

Los encuentros se televisan por el Canal Metro. Magnetto mismo lo decidió. Pretende ganar así consenso y apoyo político para reiniciar su pelea judicial y no adecuarse a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Otra vez sopa.

El boletín de notas de su escuelita, que refleja el nivel de sumisión de los concurrentes al país corporativo, se reparte todos los días. Con títulos, fotos y epígrafes.
Tiempo Argentino

04/08/2014 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

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