America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Venezuela: Globovisión, CNN y Antonio Ledezma manipulan informaciones para jugar con el pánico


Televidentes y Mario Silva (de La Hojilla) denuncian psico-terrorismo mediático con la “Gripe Porcina”

mediatic

Por: Aporrea.org
Fecha de publicación: 28/04/09

“8 de abril 2009. – Usuarios televidentes, entre ellos, el conductor del programa La Hojilla, Mario Silva, se han comunicado con Aporrea.org para denunciar que el “psicoterrorismo mediático” y la oposición golpista, estarían tratando de explotar un filón oportunista para la agitación conspirativa mediante la noticia de los casos de “Gripe Porcina”, aparecidos en Estados Unidos, México y otros países.

Ni cortos ni perezosos, se adelantan a hablar de “pandemia” en Venezuela, cuando en el territorio venezolano no ha aparecido ningún caso de esta enfermedad y las autoridades de la salud han informado, repetidas veces, las medidas preventivas que se vienen adoptando, incluidas las relacionadas con los controles sanitarios y epidemiológicos, en los puntos más sensibles como los puertos y aeropuertos, pasos fronterizos y granjas de cría de animales, porcinas y avícolas.

En lugar de orientar racionalmente y de manera prudente a la población, la televisora psicoterrorista Globovisión, secundando a su centro superior CNN, difunde mensajes ultra-alarmistas y nada pedagógicos, como las declaraciones del alcalde metropolitano opositor, Antonio Ledezma, que acompañado de varios médicos y con la Dra. Mirta Riera, se mostraron recientemente, hablando de “pandemia” y tratando de sembrar el pánico con la información de que las cochineras cercanas a Caracas pueden ser focos contaminación. El virus que está afectando a algunas poblaciones de otros países es una mutación del virus que originalmente se transmitía entre los cerdos contaminados y que ahora puede transmitirse en los humanos; pero no se ha detectado la presencia de cerdos contaminados en Venezuela ni de personas contagiadas.

El Ministro de Agricultura y Tierras, acaba de reportar que se están haciendo inspecciones de vigilancia en los criaderos y mataderos de los animales, por lo que, la información que debe proporcionar la televisión amarillista y palangrista no es la de alentar una “estampida”, sino la de servir de difusora de las informaciones y recomendaciones gubernamentales, para guíar el comportamiento de la población, sin otras intenciones inconfesables.

Los usuarios contactados, hicieron la advertencia de que hay indicios de que intereses económicos y políticos pueden estar detrás de un mal manejo comunicacional del tema, como lo indica la sospechosa coincidencia de que empresas transnacionbales farmacéuticas, como una vinculada Donald Rumsfeld, estarían apostando a salir de la quiebra provocada por la crisis capitalista al beneficiarse del hecho de ser las únicas productoras de medicamentos para combatir la infección.

El manejo comunicacional del psicoterrorismo mediático, de acuerdo con las apreciaciones recibidas, busca causar la sensación de incompetencia del Gobierno nacional para afrontar la amenaza y la sensación de indefensión en los ciudadanos, con el fin de aprovecharlo para sus fines políticos desestabilizadores. Por estas razones, usuarios de los medios hacen un llamado de alerta a las autoridades sanitarias, a CONATEL, al Consejo de Responsabilidad Social en Radio y Televisión y al MINCI, para que se canalice debidamente la información, a objeto de garantizar que se oriente convenientemente a los ciudadanos, en lugar de usarla para “pescar en río revuelto” de manera malsana.

30/04/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Bésame poco


Por Sandra Russo

Pandemia, pandemia, pandemia. Uno no puede dejar de escuchar un morbo mediático en la reiteración de la palabra que describe la globalización por otras vías. Hay un estallido generalizado de símbolos. Se derrumba un sistema político y económico que tenía al individuo como eje, y ataca al mundo en forma de pandemia un virus mutante que supo de vuelos y estiércol y que presenta la forma de una simple gripe. Pero el primer efecto de la pandemia es eliminar las simples gripes. Ya no las hay. Cualquier calentura es señal de alarma. Las personas son interceptadas en los aeropuertos en busca de información sobre su organismo. Y desde México, donde se juegan partidos de fútbol “a puertas cerradas”, también llega la noticia de las telenovelas sin besos. Nuestro mundo se está modificando.

No es que uno crea en las enfermedades de diseño, sobre las que ha visto unas cuantas películas norteamericanas. Ni que participe de posiciones conspirativas que imaginan a diez personas decidiendo en secreto algo que cambiará incluso (y sobre todo, como es costumbre, que eso no cambia) nuestras vidas periféricas. Pero justo en el momento en que la economía real hace revisar el ideario neoliberal que condujo al desastre, un ideario posneoliberal asoma en el único otro punto más sensible que la economía: la salud.

El posneoliberalismo está pronto a adquirir nuevas formas, porque va de suyo que embriona, y se diría que no se llamará así, que es muy pomposo. Podría llamarse, por ejemplo, Política de Manos Limpias, no porque deje atrás su intrínseca corrupción, sino porque hará eje en la desinfección obsesiva del espacio público, que de todos modos dejará de usarse, ya que cualquiera puede tener fiebre, y es más: cualquiera puede estar incubando fiebre. ¿Cuánto apostamos a que las señoras caceroleras serán las primeras en enchufarles barbijos a sus mucamas, que llegan desde el suburbio? No puede uno imaginarse, si la pandemia sigue siendo pronunciada con tanto énfasis y excitación, lo peligrosos que serán todos y cada uno de los pasajeros del transporte público. Es que es el aire que media entre uno y otro ser el que contiene la peste. Es que ya no es conveniente aproximarnos.

Escucho a un sanitarista hablar de “planes de contingencia”. Claro, la maldita contingencia. Es aquí cuando debería intervenir el Chapulín Colorado, pero bueh, es mexicano. La contingencia es algo de lo que siempre escapamos, algo que preferimos creer que no existe, un fantasma. La civilización que se globalizó y llevó sus hilachas virtuales a los lugares más lejanos es una civilización cimentada en la idea de que todo puede preverse y planificarse. Pero paradójicamente, esa civilización que vende imágenes de gente segura y tranquila se asienta en un sistema de explotación de un planeta que da probadas muestras de cansancio.

En las telenovelas mexicanas los amantes ya no se besan, y es posible presumir que si la pandemia pasa del grado 5 al 6, como se indica una y otra vez en los noticieros, los bunkers antiaéreos de este nuevo desastre serán unipersonales. Cada criatura aislada en su propio cuerpo. Cada uno cuidándose de las cosas terribles que pueden salir del cuerpo del otro.

Justo cuando un modelo político y económico basado en el más encarnizado individualismo se fractura y deja ver sus intestinos, el sistema sanitario mundial se pone en alerta por la peste que nos vuelve a todos Michael Jackson, todos un poco chiflados sospechando de la tos del vecino. No es que uno crea en las enfermedades de diseño, pero qué justo.

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30/04/2009 Posted by | Ciencia y Tecnología, Politica Internacional, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

El erotismo y los límites


Sensualidad

“No te quedes con las ganas de nada”

Por Diana Sahovaler de Litvinoff *

No se trata de convocar a censuras insensatas o hipócritas, sino de respetar el deseo de nuestros hijos, pero también nuestros propios criterios para evitar caer, sin darnos cuenta, en empujarlos a un aparente disfrute para el que no están preparados y que el contexto social suele estimular. Cuando las imágenes en las pantallas y el lenguaje cotidiano muestran que la inhibición parece cuestión del pasado, queda en las sombras el pánico que ese mismo mensaje genera. “No te quedes con las ganas de nada”, dice el comercial de un producto de primera marca resumiendo la ideología de la época. Pero se termina con “ganas de nada”.

La reacción contra un autoritarismo extremo que pesaba en su propia infancia hizo que los padres de hoy en día favorecieran una ausencia de censura e imaginaran como felicidad, para sus hijos, una vida sin restricciones, poder disfrutar de una libertad total. El mensaje, más o menos explícito, apunta a que es penoso y erróneo sentir restricciones, que es imperioso evitar situaciones angustiosas, que es preciso buscar la diversión y la fiesta.

La consecuencia impensada es un debilitamiento de la imagen paterna que deja con frecuencia a los hijos en soledad y desorientación; sin límites claros a los que oponerse, aparece la apatía. Es que la identidad y la fuerza de los deseos se va construyendo en relación a una oposición, a un contrapunto con fuerzas que tratan de detener o torcer el impulso erótico, y, cuando “todo vale”, no siempre surge el descontrol sino el desgano.

Es la prohibición, el tener que luchar o trabajar por lo que se desea, lo que estimula y fortalece. Cuanto menos accesible permanece lo anhelado, incluso el ser amado, aumenta su valor. En cambio, cuando todo está ofrecido y a la vista, el efecto suele ser la deserotización.

El límite es lo que permite atreverse a desear y a satisfacerse porque habrá un freno que proteja; sólo es posible entregarse al placer cuando existe la confianza en que la intimidad propia quedará protegida. Cuando esto no sucede, los límites pueden surgir de adentro, a veces bajo la forma de pérdida de interés.

* Miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

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30/04/2009 Posted by | Psicologia, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , | 1 comentario