America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Semblanza poética y política de Pablo Neruda (1904-1973)


pablo neruda 2

Jhonny Lazo Zubieta (RED TINKU)

A modo de introducción.

Neruda nace el 12 de julio de 1904 y muere el 23 de Septiembre de 1973. En la vasta literatura de Pablo Neruda, descubrimos al poeta chileno como hombre político y como artista de poesía. Su visión de la política se encuentra fusionada ineludiblemente con el amor, la vida y la naturaleza.

Nicanor Parra el antipoeta chileno, premio nacional de literatura, distingue, con ocasión de su discurso de bienvenida a Pablo Neruda a la Universidad de Chile en 1962, tres etapas en la obra del que será premio Nóbel de literatura 1973. La primera que Parra denomina “Poesía Adolescente”, abarcaría desde CREPUSCULARIO (1923), hasta el RONDERO ENTUSIASTA (1933); la segunda (“Poesía Juvenil”), incluiría los poemas de RESIDENCIA EN LA TIERRA (1925-1933); y la tercera (“Poesía madura”), comprenderá básicamente obras fundamentales como CANTO GENERAL (1950) ODAS ELEMENTALES (1954) y CANTOS CEREMONIALES (1961)

Poesía adolescente

La primera etapa enseña, según Parra, un Neruda ensimismado, subjetivo, lírico natural del amor y la naturaleza: “Cementerios de besos, aún hay fuego en tus tumbas,/ aún los racimos arden picoteados de pájaros. Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo/ en que nos ahogamos y nos desesperamos./ Y la ternura, leve como el agua y la harina./ Y la palabra apenas comenzada en los labios…/ Oh sentina de escombros, en ti todo caía,/ qué dolor no exprimiste, qué dolor no te ahoga,/ abandonado como los muelles en el alba./ Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos” (20 POEMAS DE AMOR Y UNA CANCIÓN DESESPERADA).

La sensualidad desenfrenada domina cada verso. Los poemas son ahora una toma de posesión no sólo de la mujer sino también del mundo. Mujer y amor se proyectan sobre el plano de tristeza y aventura; separación y muerte entretejen sus oscuros hilos en la zona de un amor desnudo o, mejor dicho, desnudado por los amantes.

Poesía juvenil

En la segunda etapa, Neruda, iría a desarrollar una poesía en grado sumamente tensa, atormentada: “Si solamente me tocaras el corazón;/ si solamente pusieras tu boca en mi corazón,/ tu fina boca, tus dientes,/ Si pusieras tu lengua como una flecha roja: Allí donde mi corazón polvoriento golpea;/ si soplaras en mi corazón, allá cerca del mar, llorando,/ sonaría con un ruido oscuro con sonidos de ruedas de tren con sueño,/ como aguas vacilantes,/ como el otoño en hojas,/ como sangre,/ con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,/ sonando como sueñas o ramas o lluvias,/ o bocinas de puerto triste;/ si tu soplaras en mi corazón, cerca del mar,/ como un fantasma blanco,/ al borde de la espuma,/ en mitad del viento,/ con un fantasma desencadenado, a la orilla del mar llorando…” (RESIDENCIA EN LA TIERRA). Poesía tremendamente difícil, violenta, de esta forma Neruda, da vida a un caos lleno de imágenes por un lado y de estremecimiento por otro.

Poesía madura

Finalmente la tercera etapa, que nos interesa de manera especial en este trabajo, muestra, según Nicanor Parra, a grandes trazos la plenitud del individuo, la incorporación de Pablo Neruda y de su poesía a la lucha social, esto es a la “política”. La temática social, política, antropológica, en la obra poética de Pablo Neruda es una pasión que brota en el poeta sin esfuerzos, como el agua de manantial. Bowra – crítico literario – señala que semejantes temas son en Neruda “enteramente instintivos y naturales” y que el poeta hace poesía política en cuanto siente que pertenece a la clase obrera y comparte sus aflicciones. Neruda, en efecto, nació en el seno de una familia humilde, hijo de un modesto trabajador de ferrocarril “fue desde el principio -escribe Bowra- “hombre de pueblo” que conocerá desde niño lo que es ser pobre.

En su madurez Neruda querrá, entonces, que su poesía sea útil a su pueblo “como el metal y el grano”, Neruda es entonces una suerte de poeta soldado -diría Parra- un poeta “asombroso, con un ímpetu que no tiene lugar en su siglo” que va a la lucha con su poesía convertida en metralla en defensa “de las víctimas despiadadas de un sistema despiadado”.

Amor y lucha

Esta tercera etapa, importante en la vida poética de Pablo Neruda, se refleja con mayor profundidad en el último poema de los VERSOS DEL CAPITÁN que transcribiremos a continuación fragmentos de su poesía. En Neruda sé conjunciona amante y combatiente: “adorada me voy a mis combates”; el amor hace posible la designación del poeta soldado, poeta combatiente, “Arañaré la tierra para hacerte una cueva / y allí tu Capital / te esperaré con flores en el lecho”.

En el Alma del poeta el amor y el compromiso con su pueblo dejan de ser un conflicto, para convertirse en la savia misma de la vida “y como tengo el corazón completo”, el poeta ha logrado la plenitud de su SER. No como una expresión unitaria, sino como un fenómeno compuesto, como «Ser en el mundo», a la manera de Heidegger. «Ser en el mundo» entendido como su estado esencial y esencialmente interesado, es decir «com–prometido»

En la vida poética de Neruda el amor es el que posibilita la partida al combate. “No he salido de ti cuando me alejo”, y el que le acompaña a la lucha “vendrás conmigo a luchar cuerpo a cuerpo / porque en mi corazón viven tus besos”. Adiós, pero conmigo/ será, irás adentro/  de una gota de sangre que circule en mis venas/ o fuera, beso que me abrasa el rostro/ o cinturón de fuego en mi cintura/ adorada me voy a mis combates./ Arañaré la tierra para hacerte una cueva/ y allá tu Capitán/ te esperará con flores en el lecho/ y como tengo el corazón completo/ No he salido de ti cuando me alejo./ Ahora voy a contarte:/ mi tierra será tuya,/ yo voy a conquistarla,/ no sólo para dártela,/ sino que para todos,/ para todo mi pueblo./ Dulce mía, adorada/ vendrás conmigo a luchar cuerpo a cuerpo/ porque en mi corazón viven tus besos/ como banderas rojas,/ y si caigo, no sólo/ me cubrirá la tierra/ sino este gran amor que me trajiste/ y que vivió circulando en mi sangre … (LOS VERSOS DEL CAPITÁN)

Del caos al orden

En la primera y segunda etapa, el poeta, románticamente desolado, veía el caos desde dentro; la naturaleza era monstruosa o cuando se humanizaba adquiría la forma de un corazón acongojado; y la cultura era un caos en el que el tiempo multiplicaba sus células y acababa por llevar al hombre a la locura o al aniquilamiento. En la tercera etapa, el poeta políticamente organizado, salta fuera del caos. Deja el caos para que los enemigos se pierdan por sus desechos, y él en cambio, cree salvarse en un orden que rechace todos los valores de acuerdo con su militancia política en el partido comunista y los establece en una sociedad, en una patria que ya no son caóticas, sino plataformas para lanzarse confiadamente al futuro.

Práctica política

En su práctica política, Neruda es elegido Senador “independiente” por las provincias de Tarapacá y Antofagasta en 1945, cinco meses más tarde se afilia al partido comunista chileno.

En 1947 el gobierno restringe la libertad de prensa en Chile, Neruda publica, entonces, en el “Nacional” de Caracas CARTA ÍNTIMA A MILLONES DE HOMBRES que dará lugar a que el presidente chileno González Videla – convertido de pronto de demócrata en dictador coincidente inversamente, además, con el proceso que vivimos con el ex – dictador Hugo Banzer Suárez – le inicie un juicio político.

Al año siguiente (6 de enero), un discurso en el Senado que luego será publicado bajo el título YO ACUSO le costará el desafuero como senador y su posterior persecución.

Esto es sólo un fragmento de la agitada vida del gran poeta chileno siempre inmerso en la lucha social que no terminará sino con su muerte, días después del golpe de Pinochet a Salvador Allende. Es oportuno recordar aquí las palabras de César Vallejo, el otro gran poeta peruano, que señala que la neutralidad del artista, “su carencia de sensibilidad política, probaría chatura espiritual, mediocridad humana”. Esto por supuesto, no es el caso de Neruda, quién cuando trata de asuntos políticos “tiene la sensación de que habla en nombre de multitudes” – dirá Bowra – y que su fuerza proviene de “su vida temprana entre gente sencilla”.

Argenpress

24/09/2009 Posted by | General, Poemas de Autor, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Paraguay: Lugo se debilita y no reacciona


miércoles 23 de septiembre de 2009

FernandoLugo

José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

A diferencia de su política exterior, alineado con coherencia y decisión a los gobiernos progresistas del continente, en el plano interno paraguayo Fernando Lugo persiste en actitudes contradictorias que empalidecen su imagen y resultan muy difíciles de comprender por la mayoría del pueblo, aún esperanzado en sus promesas de cambio.

Por una paradoja, su mayor aliado, en su primer año de gobierno, ha sido el Partido Colorado, ese que, por lógica, debió ser su gran enemigo pero que, producto de la ineptitud, cobardía y mala conciencia de sus dirigentes, fue incapaz de reaccionar del profundo colapso al que lo sometió la derrota en las elecciones del 20 de abril del 2008.

Empero, la cúpula de esa cofradía, que esquilmó el país durante las últimas seis décadas, está abandonando su papel de ladero contranatura y resurge en la escena televisiva con su vieja hiel y las marchitas imágenes de impresentables “correlíes”, que se juramentan fidelidad personal y “a los ideales del glorioso partido y la patria”.

Varios signos, registrados por diversos medios en las últimas semanas, permiten pensar que han terminado los días fáciles para los principales contendientes de la política nacional, esa que tanto empobrece los análisis superficiales de la prensa retardataria, convertida en el principal partido de oposición, con un lenguaje extremadamente soez.

El General ® Lino Oviedo, convertido su partido UNACE en bisagra parlamentaria, con un tercio de bancas en ambas cámaras, se posiciona como el más empecinado heredero ideológico del estronismo, la fracción más radicalizada de los colorados, decidido a dar batalla abierta a Lugo, con la intención de succionarle el máximo de puestos claves.

Esa avalancha derechista está facilitada por la debilidad e incoherencia del Gobierno, que permite el retorno de la hediondez de la política nacional, caracterizada por la vieja lucha entre los principales cabecillas de las familias mafiosas, rapiñeras del Estado, cuya administración controlan a su antojo, pese a la pérdida de la jefatura del Ejecutivo.

El retorno del Partido Colorado a la pelea está apuntalado en la acción agresiva del Poder Judicial y del Legislativo contra Lugo. La burocracia estatal, además, con 230 mil funcionarios, inamovibles en sus privilegios y exhibiendo vicios inenarrables de desquicio y corrupción, sabotea todo lo que huela a los cambios que reclama el pueblo.

A diferencia de un sector del gobierno que aparenta comodidad en la apatía, miles de militantes políticos y sindicales vienen impulsando numerosos debates en todo el país, registrando algún cosenso en la necesidad de efectivizar un apoyo crítico a Lugo, para contrarrestar la impotencia y resignación que expresa el grueso de sus colaboradores.

Lugo paga, entre muchas cosas, un alto tributo por haber conformado un equipo de secretarios, ministros y otros funcionarios cercanos, improvisados al máximo, elegidos sin mucha prolijidad en una dirección ideológica progresista. Carece de un equipo de estrategas y los pocos útiles están desbordados. Hay de todo, como mercado de pulgas.

A ese déficit se suma las reiteradas zancadillas del Vicepresidente Federico Franco, del Partido Liberal, la mayor fuerza electoral de la gobernante Alianza Patriótica para el Cambio (APC), quien no pierde oportunidad de manifestar su distanciamiento del Jefe de Estado, cuyo puesto confiesa ambicionar porque se declara más capaz.

Rechazo de la misión militar de Estados Unidos

En medio de los sube y bajas de Lugo, la pasada semana prohibió que continúen las “misiones de ayuda” de militares de Estados Unidos en territorio paraguayo, medida que generó beneplácito mayoritario entre la población y un profundo malestar de la derecha política, los grandes medios de comunicación y militares nostálgicos de la tiranía del General Alfredo Strossner, incondicionales a Washington.

Desde hace años, el Pentágono venía desplegando cientos de soldados por varios departamentos de Paraguay, en el marco de una misión de ayuda a pobladores pobres, con el pretexto de aportar alguna atención sanitaria, pero ciertos aspectos de la conducta de esa soldadesca, ha ido provocando un creciente rechazo de la ciudadanía.

Se sospecha, en grueso, que esas misiones, organizadas por la USAID, tienen un claro objetivo de estudio de la capacidad insurreccional del pueblo y, en particular, del campesinado, principal organización social en la lucha popular por reclamos de cambios profundos en la estructura político-económica del país.

Algunos expertos extranjeros en geoestrategia, sostienen por su parte que el principal propósito de esas misiones de Estados Unidos en varios países, es la instalación permanente de faros de observación e ingerencia de sus servicios de inteligencia, apoyados en sus 875 bases militares diseminadas por todo el planeta.

En el caso específico de Paraguay, el Pentágono habría intensificado en los últimos años la utilización de la región del Chaco en una operación multinodal terrestre para intentar controlar toda la vida de esa inmensa zona norteña, cuyo suelo, que podría atesorar gas y petróleo, fue motivo de una horrorosa guerra con Bolivia, entre 1932 y 1935.

Además de los indicios de riquezas en el subsuelo, el Chaco interesa por otros motivos. Está equidistante del sur de Bolivia, región que ha sido laboratorio de muchos Golpes de Estado en Suramérica, y de las Tres Fronteras (Argentina/Brasil/Paraguay), con epicentro en Ciudad del Este, cuya población es predominantemente árabe, enemiga de la política de Israel y con muchos simpatizantes con la lucha del pueblo palestino.

Más importante aún que todo eso, sería el extenso mundo amazónico, con Brasil y Venezuela como blancos cuidadosamente escogidos, en el objetivo final del Pentágono de instalar una permanente ingobernabilidad que resquebraje el proceso de integración regional.

Rociado con Round-Up y mueren indígenas

Entre las medidas positivas del Gobierno destaca la gratuidad de los servicios de salud, aunque Hacienda deje sin presupuesto y no se pueda satisfacer la demanda en todo el país y la medida quede saboteada por el déficit en infraestructura y en personal, en almacenamiento de insumos y en la calidad de la atención a los pacientes, no desmerita la obra que encabeza la meritoria Ministra Esperanza Martínez.

Con un millón y medio de personas en extrema pobreza, mitad sin nada y otro tanto con un mísero ingreso de un dólar diario, representando un cuarto de la población total del país, que apenas registra un 20 por ciento en situación holgada, la Secretaría de Acción Social despliega una intensa labor paliativa, pero con un enfoque caritativo.

Dos buenos intentos, pero el mes pasado, y ante la estupefacción general, Lugo derogó un decreto suyo con el que había intentado frenar el rociado de las plantaciones de soja con agrotóxicos, decisión que recibió un apoyo generalizado, en especial de los pobladores más expuestos a la contaminación ambiental, entre los cuales se habría registrado varios casos de intoxicación, en particular de algunos niños.

Ahora hay siete indígenas muertos y una docena gravemente afectados, bajo sospecha médica de envenenamiento, contraído presumiblemente al beber agua contaminada por el Rund-up, herbicida prohibido desde la Guerra de Vietnam, en la década del 60, pero utilizado siempre por los grandes consorcios transnacionales como Monsanto y Cargill.

En los 13 meses del gobierno de Lugo el acierto más trascendente es el acuerdo firmado en agosto con su colega brasileño Lula da Silva, para que el gigante vecino triplique el pago, de 120 a 360 millones de dólares/año, por la energía eléctrica que se lleva de la Represa de Itaipú, de la que un 50 por ciento pertenece a Paraguay, país sin industrias de peso, que apenas consume cinco, aprovechándose el socio con el 95 restante.

Otros puntos del programa electoral de la APC, como la reforma agraria y el combate de la corrupción, enquistada en todos los rincones del país, apenas esbozan algunos signos de avance, lejos de los reclamos legítimos de las víctimas del perverso funcionamiento del Estado, de espalda, por años, a las reivindicaciones de justicia social y de empleo.

Frente al incumplimiento de las promesas y a la incomunicación que existe entre la acción del Ejecutivo y la población, que ignora casi todas las pocas cosas buenas que han ejecutado algunos ministerios, un porcentaje importante dentro de las fuerzas aliadas a Lugo, expresa desazón porque no pueden entender muchas de sus decisiones.

Una mayoría parlamentaria, que acaba de adjudicarse nuevos aumentos de salarios y regalías diversas, decidió prolongar por un año el mandato de los Intendentes, colorados y liberales, tres cuartas partes imputados por graves delitos económicos, pero Lugo aún no se decide a vetar tremenda afrenta al pueblo, que se lo reclama en voz alta.

Ante esa situación, el mandatario, sin experiencia en la administración pública, da la impresión de haber sido sorprendido y superado por la magnitud de los vicios y la corrupción de toda la estructura del Estado y que, en lugar de enfrentar el problema, ha optado, pragmáticamente, por seguir la corriente, adaptándose a ella.

Hay una sensación generalizada de que Lugo se deja estar, sobrepasado por los vicios de las máquinas partidarias y empresariales y, aunque nunca le da la espalda a su principal adversario, aparenta despreocupación frente a una oposición Light, incapaz de conducir acciones trascendentes. Cálculo ligero del que se puede arrepentir.

Los colorados y todas las fuerzas enemigas del presidente, aparte de continuar utilizando todos los recursos del Estado en beneficio de las viejas roscas mafiosas enquistadas en el poder, intentan relanzar una etapa táctica para retomar la calle que ha abandonado el Gobierno, los movimientos sociales y los partidos con discursos progresistas que, incapaces de superar su división, alimentan la decepción ciudadana.

ARGENPRESS

24/09/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Nueva ofensiva de Estados Unidos sobre los pueblos de América



Yankees go home!

Ana Esther Ceceña y Humberto Miranda

Rebelión

Aunque parece ya lejano porque ocurrió en marzo de 2008, el presunto ataque colombiano a Ecuador en la provincia de Sucumbíos marcó el inicio de un nuevo ciclo dentro de la estrategia estadounidense de control de su espacio vital: el continente americano. No se trató de un hecho aislado, sino de una primera piedra de un camino que continúa abriéndose paso.

En aquel momento se desplegaban iniciativas de creación de plataformas regionales de ataque bajo el velo de la guerra preventiva contra el terrorismo. Pero si en Palestina y el Medio Oriente había ya costumbre de recibir las ofensivas del Pentágono desde Israel, y aderezadas con sus propósitos particulares, en América no había ocurrido un ataque unilateral de un Estado a otro “en defensa de su seguridad nacional”.

El ataque perfiló las primeras líneas de una política de Estado que no se modificó con el cambio de gobierno (de Bush a Obama) sino que se adecuó a los tiempos de la política continental que, en esa ocasión, dio lugar a un airoso reclamo de Ecuador, secundado por la mayoría de los presidentes de la región en la reunión de Santo Domingo.

Prudentemente se detuvo esta escalada militar para bajar las tensiones y dar paso al cambio de gobierno en Estados Unidos, pero la necesidad de detener el crecimiento del ALBA y la búsqueda de caminos seguros para intervenir en la región, sobre todo frente a Venezuela, Ecuador y Bolivia, llevó nuevamente a Estados Unidos a involucrarse en proyectos desestabilizadores o directamente militaristas.

Nuevas formas de viejos propósitos. La doctrina formulada por Monroe y reiterada por Kennedy con la Alianza para el Progreso (Alpro), tiene expresiones contemporáneas en el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), la Integración de la Infraestructura Regional de Sudamérica (IIRSA) y el Proyecto Mesoamericano (antes Plan Puebla Panamá), pero también en la creación de una retícula militar que envuelve la región en su conjunto.

La revolución cubana en 1959 generó una cuña de subversión social que puso en entredicho el dominio estadounidense en el continente. La victoria cubana en Playa Girón en 1961, la supervivencia del proceso cubano después de la “crisis de los misiles”, y su permanencia en medio del acoso y las dificultades se constituyeron en un dique simbólico que desde entonces aparece como bastión de esperanza y dignidad, y como posibilidad real frente a la dominación.

Por esta misma razón, Cuba ha sido cuidadosamente separada del resto del continente mediante políticas de “extensión de la democracia” y combate a las tiranías (Alpro) promovidas financieramente a través de la USAID, mediante su expulsión de la Organización de Estados Americanos y mediante la manipulación de los imaginarios hasta convertirla en caso único e irrepetible, con tal éxito que en muchos sentidos el proceso cubano no es incorporado a los análisis sino como experiencia aislada que es a la vez añorada y rechazada por las izquierdas del continente.

Después de Cuba y de las experiencias insurgentes en casi todos los países de América Latina, los procesos democráticos fueron violentamente interrumpidos por dictaduras militares financiadas por la USAID, tan activa nuevamente en nuestros días, y preparadas por la Escuela de las Américas. Se abrió una larga noche para el continente y América volvió a ser, en cierta medida, “para los americanos”.

Las dictaduras se transformaron en neoliberalismo, las riquezas de nuestros países dejaron de ser “patrimonio estratégico de la nación” para convertirse en atractivos de inversión. La ilusión hegemónica de una América unida defendiendo los intereses americanos se encaminó en los tratados de libre comercio.

Los levantamientos contra el neoliberalismo, los tratados regionales, el ALCA y, recientemente, contra los dos megaproyectos de reordenamiento territorial y creación de la infraestructura de la integración energética y el saqueo (Plan Puebla Panamá, crecido hasta el Putumayo incorporando a Colombia, y hoy transformado en Proyecto Mesoamericano, e Integración de la Infraestructura Regional de Sudamérica), obligaron a la inteligencia hegemónica a recolocarse estratégicamente en el continente.

La insuficiencia del mercado como disciplinador general es acompañada por la presencia creciente de las políticas y fuerzas militares en todo el continente. El ethos militar se impone como eje ordenador de la totalidad.

Como una vuelta de tuerca más, las movilizaciones antineoliberales dan lugar a cambios institucionales y experiencias de gobierno contrahegemónicas en Venezuela, Bolivia y Ecuador, y con esto se pone en riesgo, o por lo menos en dificultades, el dominio estadounidense. Con estas nuevas experiencias –que se agregan a la cubana y la reubican geopolíticamente-, no sólo se cuestionan las reglas del juego establecidas sino que grandes extensiones territoriales e inmensas fuentes de recursos empiezan a salir del control hegemónico.

La amenaza de esta confluencia y de su potencial ampliación, los triunfos democráticos, la constitución del ALBA, Petrocaribe y las señales de distanciamiento de las políticas de Washington –encaminadas en múltiples ocasiones por los organismos internacionales-, es asumida como un peligro mayor por los guardianes de la seguridad de Estados Unidos que, independientemente de quien ocupe la presidencia, mantiene una política de estado para defender como hinterland el continente americano y enfrentar desde esta plataforma el juego de competencias con el resto del mundo.

El golpe de Estado en Honduras -uno de los eslabones más frágiles del ALBA-, conducido por un militar hondureño formado en la Escuela de las Américas, tramado en vinculación con la base de Palmerola, consultado con el personal de la Embajada estadounidense y asumido por la oligarquía hondureña -que si existe es por el auspicio de los intereses de EEUU que requieren parapetarse en socios locales-, es el primer operativo de relanzamiento de la escalada iniciada en Sucumbíos.

Como parte de una ofensiva con múltiples variantes, que combina el juego de fuerzas constituidas internamente con intervenciones desde el exterior, que se presenta lo mismo con faceta militar que diplomática, económica o mediática, el golpe en Honduras abre un sendero diferente que pone en riesgo cualquier tipo de procedimiento democrático y deja sentado un precedente perverso. Cómo leer si no la deslegitimación de un gobernante constitucional y legítimo, derrocado por un golpe espurio que violenta la Constitución y las formas democráticas, y que, no obstante, mediante un extraño subterfugio termina siendo acusado de ser él el violador de la Constitución y, por ese mecanismo, es equiparado con el gobierno de los golpistas. Tan defensor como violador de la Constitución es uno como el otro en el esquema de diálogo que se impuso después del golpe y que, de no ser por la movilización popular exigiendo el restablecimiento de la constitucionalidad y rechazando tanto el golpe de Estado como la militarización, ya sería un dato más en la historia.

Honduras no es cualquier país. No solamente es integrante del ALBA y Petrocaribe sino que el gobierno de Zelaya empezaba a hablar de reforma agraria en las tierras que históricamente han sido parte del reino de la United Fruit Company, responsable de muchas masacres. Honduras fue el espacio desde donde se organizó la contrainsurgencia en los años de las luchas revolucionarias centroamericanas y es todavía el espacio de emplazamiento de la base militar estadounidense de Soto Cano o Palmerola, una de las mayores en la región latinoamericana que ha funcionado como cuartel general del Comando Sur desde su creación.

El depuesto gobierno de Zelaya, empujado por la movilización popular que desde hace un año cuestionó la existencia de Palmerola en el II Encuentro contra la Militarización, empezaba a hablar de la recuperación de las instalaciones de esa base. Esto, en un momento de ascenso de la presencia militar estadounidense, de ampliación, reactivación o modernización de sus posiciones en el continente, aceleró sin duda la intervención1 que, evidentemente, responde a intereses económicos y geopolíticos mucho más trascendentes que los de la oligarquía local.

No obstante, a pesar de su gravedad, el golpe en Honduras sólo anuncia lo que se vislumbra para los gobiernos que han osado desafiar al imperio y que no cesan de ser acosados. Honduras resultó atropellado en una búsqueda por alcanzar objetivos de mucha mayor importancia geoestratégica como Venezuela, Ecuador y Bolivia, y constituye ya, independientemente de su desenlace, uno de los soportes de la estrategia en curso.

Honduras constituyó el elemento desencadenador o, mejor, la cortina de humo que dio paso a la reactivación del proyecto interrumpido después del ataque a Sucumbíos: el establecimiento de una sede regional de la llamada guerra preventiva en América, justo al lado del Canal de Panamá y en la entrada misma de la cuenca amazónica pero, lo más importante en términos estratégicos coyunturales, en las fronteras de los procesos incómodos para los grandes poderes mundiales liderados por Estados Unidos.

Mientras la nebulosa levantada por Honduras desvió la mirada, se vuelven a desatar los montajes para acusar de cómplices de las FARC, único grupo reconocido como terrorista por el Pentágono en la región, a los presidentes de Venezuela y Ecuador, pero, sobre todo, se revive un viejo acuerdo entre Colombia y Estados Unidos que otorga inmunidad a las tropas estadounidenses en suelo colombiano y permite la instalación de 7 bases militares estadounidenses que se suman a las seis ya registradas por el Pentágono y por el Congreso en su Base structure report.

El plan de disciplinamiento continental pasa por quebrar geográfica y políticamente las alianzas progresistas y los procesos emancipatorios continentales. En Honduras se trata de introducir una cuña divisoria que debilite y quiebre los potenciales procesos democráticos en Centroamérica, y simultáneamente que se articule con el corredor de contención contrainsurgente conformado por México, Colombia y Perú, al que poco a poco se van sumando otros posibles aliados (ver mapa). La “israelización” de Colombia que se erige como punto nodal, articulada a este corredor, parece estar intentando tender una cortina de separación entre Venezuela, Ecuador y Bolivia, creándoles condiciones de aislamiento relativo, en el plano geográfico. Colombia como plataforma de operaciones enlazada a todo un entramado de posiciones y complicidades que rodean y aislan las experiencias contrahegemónicas y/o emancipatorias para irlas cercenando, disuadiendo o derrotando a medio plazo.2

Pero además de este corredor geopolítico, que además se entrelaza geográficamente con las zonas de mayor riqueza del continente, se puede ubicar otra línea de intervención más sutil que podría establecerse como el eje Miami-México-Bogotá3, en el cual se pretende agrupar una derecha supuestamente endógena, portadora de un pretendido modelo latinoamericano propio frente a las propuestas emancipatorias emergentes. La participación de los grupos anticastristas de Miami y de sus contrapartes en el Pentágono en el golpe de Honduras se hizo evidente tanto en las sorprendentes declaraciones anticomunistas de los protagonistas del golpe, que parecían como salidas de la prehistoria política, como en la aparición en escena de personajes como Otto Reich.

Este conjunto de hechos permite concluir que está en curso un proyecto de recolonización y disciplinamiento del continente completo. Con la anuencia y hasta entusiasmo de las oligarquías locales, con la coparticipación de los grupos de ultraderecha instalados en algunos gobiernos de la región, en América Latina se está conformando mucho más que un nuevo Israel, desde donde el radio de acción se debe medir con las distancias que los aviones de guerra y monitoreo alcanzan en un solo vuelo sin necesidad de cargar combustible; o con los tiempos de llegada a los objetivos circunstanciales, que son muy reducidos desde las posiciones colombianas; o con la capacidad de respuesta rápida ante contingencias en las principales ciudades de los alrededores: Quito, Caracas y La Paz; o con la seguridad económica que les da establecerse al lado de la franja petrolera del Orinoco, equivalente a los yacimientos de Arabia Saudí, y al lado del río Amazonas, principal caudal superficial de agua dulce del continente, al lado de los mayores yacimientos de biodiversidad del planeta, frente a Brasil y con posibilidades de aplicar la técnica del yunque y el martillo, contando con la cooperación de Perú, a cualquiera de los tres países que en Sudamérica han osado desafiar a la hegemonía.

Si bien Honduras muestra claramente los límites de la democracia dentro del capitalismo, el trasfondo de Honduras, con el proyecto de instalación de nuevas bases en Colombia y la inmunidad de las tropas estadounidenses en suelo colombiano, convertiría a ese país en su totalidad en una locación del ejército de Estados Unidos que pone en riesgo la capacidad soberana de autodeterminación de los pueblos y los países de la región. Una base militar estadounidense del tamaño de un país completo y en el corazón de la amazonia.

Todo hace pensar que las acciones desde este enclave militar en América del Sur se dirigirán a los Estados enemigos o a los Estados fallidos, que, de acuerdo con las nuevas normas impulsadas por Estados Unidos, pueden ser históricamente fallidos o devenir, casi instantáneamente, Estados fallidos “por colapso”. Cualquier contingencia puede convertir a un país en un Estado fallido súbito y, por ello, susceptible de ser intervenido. Y entre las contingencias están las relaciones de sus gobernantes con algún grupo calificado como terrorista (es ahí que se explica la insistencia por acusar a los presidentes Chávez y Correa de mantener vínculos de colaboración con las FARC), los conflictos transfronterizos o la penetración del narco.

Una vez decretado el Estado fallido, la intervención puede realizarse desde Colombia, que ya estará equipada para avanzar sobre sus vecinos.

Es de prever la búsqueda de otros emplazamientos militares en el futuro cercano (por lo pronto en Perú, que ya está estableciendo compromisos de operación amplia de tropas estadounidenses en su territorio desde 2006 y con posibilidades de uso de bases en Chiclayo y en la zona del VRAE) combinada con procesos de fortalecimiento de los aparatos de inteligencia y militares en general al interior de los países latinoamericanos. Asimismo, es de esperar que la construcción de los Estados fallidos pasará por estimular deserciones militares, inculpar o corromper altos funcionarios de gobiernos progresistas por vínculos con las actividades criminalizadas por la hegemonía o por la implantación del narcotráfico en barrios marginales de ciudades como Caracas u otras, como herramienta para desatar conflictos y desestabilizar/controlar una región cada vez más rebelde.

A sólo unos meses del ascenso presidencial de Obama, ya resulta ingenuo pensar que existe un cambio en la política estadounidense hacia la región. El esquema de dominación está claro y delineado. Estados Unidos va, como decía Martí, “con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América”. Deberá haber una respuesta múltiple, regional, social, solidaria, en bloque. Una respuesta que se extienda desde el Río Bravo hasta la Patagonia y que reditúe a la independencia de nuestras naciones.

500 años de lucha nos han dotado a los pueblos de América Latina de suficiente experiencia para encarar las batallas presentes contra el saqueo, la colonización y las imposiciones de todo tipo. Hoy esa lucha pasa por detener y revertir la militarización y el asentamiento de las tropas de Estados Unidos en Colombia y en todos nuestros países para que los últimos 500 años en rebeldía no hayan sido en vano.

No hay consigna más sensata y oportuna en este momento que la renovada “Yankees, go home”.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=91998

24/09/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

ZELAYA NO SE RINDE – EL PUEBLO NO SE CALLA


zelaya no se rinde

Honduras resiste y vence

Fuente.. . http://www.rebelion.org/


24/09/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , | Deja un comentario