America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

NO SERÍA ÉSTA UNA SOLUCIÓN PARA LA INSEGURIDAD EN ARGENTINA?


PARA LOS QUE SE LLENAN LA BOCA, HABLANDO DE INSEGURIDAD, QUE ES MENESTER TENER MAYORES PENAS PARA LOS MENORES QUE DELINQUEN Y  BAJAR LA EDAD DE IMPUTABILIDAD, LEAN ESTE ARTÍCULO Y TENDRÁN LA RESPUESTA. NO PUEDE UN GOBIERNO EN SÉIS AÑOS SOLUCIONAR UN PROBLEMA TAN GRAVE,  AL QUE NUNCA NINGÚN GOBIERNO TUVO EN CUENTA, SÓLO EXCLUSIÒN Y MARGINACIÓN, SOBRE TODO A PARTIR DE LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES IMPLANTADAS EN NUESTRO PAÍS- DEFENDIDAS POR MUCHOS AÚN HOY – SON VARIAS GENERACIONES DE EXCLUÍDOS A TRAVÉS DE MÁS DE 30 AÑOS QUE EN ESTE MOMENTO HA HECHO ECLOSIÓN, LOS QUE HOY PREGONAN  ´SABIAS PALABRAS´ CULPANDO AL GOBIERNO POR LA INSEGURIDAD,  SON AQUELLOS QUE NUNCA HAN HECHO NADA CUANDO FUERON GOBIERNO, INCENTIVADOS POR LOS MEDIOS INTERESADOS EN DESESTABILIZAR. LO IMPORTANTE ES TOMAR CONCIENCIA Y EMPEZAR CON PROGRAMAS INTEGRALES A PARTIR DE HOY Y SEGUIR CON EL GOBIERNO QUE VENGA.

Marianike



10-11-2009

Declaraciones de la vicepresidenta del Comité de Derechos del Niño de NNUU

Destaca la calidad de vida de los niños en Cuba

http://www.tercerainformacion.es

En declaraciones a la agencia noticiosa Prensa Latina, subrayó Ortiz que los servicios de educación y salud de Cuba están donde deben estar y cuando deben estar, mientras que en otras naciones latinoamericanas prevalece la ausencia del Estado en estos importantes sectores.

La funcionaria de la ONU añadió que tal situación provoca que muchos grupos sociales sean marginados, lo cual genera violencia en los niños y violencia de los niños.

Rosa María Ortiz, quien participa en La Habana en el Tercer Encuentro Internacional sobre Protección Jurídica de los Derechos del Menor, expresó que la presencia en el continente de adolescentes en pandillas es consecuencia del rol de Estado, que actúa en la mayoría de los casos como un ente represor en vez de elaborar una estrategia preventiva para solucionar los problemas.

Este viernes concluye en el Palacio de Convenciones el encuentro internacional sobre el menor, en el que el Fiscal General de la República de Cuba, Juan Escalona, explicó que la mayor de las Antillas cuenta con un sólido sistema jurídico en defensa de la infancia, basado en el respeto a la Convención de los Derechos del Niño y del Código de la Familia.

Subrayó Escalona que la protección de los derechos de los menores cubanos comienza desde su concepción, pues el esquema de salud del país garantiza a todas las madres una atención especializada durante su gestación,.

Añadió el alto funcionario que las autoridades cubanas aseguran asimismo que los infantes sean vacunados de manera gratuita contra más de 10 enfermedades.

Recordó Escalona que Cuba cuenta con el mayor por ciento de maestros e instructores por habitantes lo que permite desde la edad preescolar que los niños asistan a las escuelas y círculos infantiles (guardería), donde se les garantiza su formación integral.

A continuación lamentó Escalona que en el mundo 120 millones de menores no están escolarizados, más de 11 millones mueren antes de cumplir los cinco años de vida por enfermedades prevenibles y 150 millones sufren de malnutrición.

Agregó que decenas de millones trabajan en condiciones de explotación insoportables y otros viven expuestos a conflictos bélicos y diferentes formas de violencia.

En Estados Unidos -explicó-unos 400 mil infantes, la mayoría hispanos trabajan en actividades agrícolas expuestos a los peligros de las herramientas cortantes y pesticidas.

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article11031

10/11/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Paraguay: ¿una nueva Honduras?


10-11-2009

Pablo Stefanoni

semanario Pulso (Bolivia)

Hace poco más de un un año, el entonces obispo emérito Fernando Lugo conseguía la hazaña: poner fin a una hegemonía de seis décadas del Partido Colorado, con una alianza con los liberales y el apoyo de los movimientos campesinos y populares de un país gobernado por mafias de toda calaña, dedicadas a todo tipo de tráficos, contrabando e ilegalidades diversas, amparadas por un poder con el que compartían el botín. O simplemente eran las mafias las que ejercían, sin intermediarios, el poder. El dictador Alfredo Stroessner fue el gran organizador de este modelo: se afincó en el trono en los añ os 50 y se quedó en él hasta que fue derrocado por su yerno, Andrés Rodríguez, uno de los grandes narcotraficantes del país, en 1989. Había que seguir haciendo negocios… pero en democracia. Los tiempos habían cambiado.

Hartos del continuismo, no es casual que en un país donde la izquierda fue perseguida y casi exterminada, el anticomunismo devino política de Estado (una gigantesca estatua del líder chino anticomunista Chiang Kai Chek queda como recuerdo en la avenida del mismo nombre en plena Asunción), y la moral pública es un imperioso objetivo a conquistar, los paraguayos hayan apostado a un obispo, de una región popular, para sacar del pozo a la “isla rodeada de tierra”, al decir de su principal escritor, Augusto Roa Bastos. Pero para poder ganar, Lugo se alió con los liberales, un partido tradicional, que hoy controla el Parlamento con los colorados y los “colorados éticos” (una contradicción en todos sus términos) del ex golpista fascistoide Lino Oviedo.

Tras llegar al poder, la audacia del ex clérigo para acabar con el viejo Estado no fue precisamente su principal cualidad. Pero, al igual que en Honduras con las pequeñas reformas de Manuel Zelaya, la rancia elite paraguaya no soporta al ex obispo como Presidente. Sólo un parámetro: hacer un simple catastro de las propiedades agrícolas ya es una medida revolucionaria en Paraguay, donde entre terratenientes nativos y brasiguayos (hijos de brasileños nacidos en Paraguay) controlan sus haciendas a punta de escopeta.

Además, en septiembre, Lugo anunció la cancelación de ejercicios militares entre 500 militares de Estados Unidos y efectivos de Paraguay, programados para 2010 bajo el nombre de “Nuevos Horizontes”. “No es prudente ni conveniente en este momento y podría dar lugar a una repercusión de cuestionamientos entre los otros países hermanos del Mercosur y Unasur”, dijo entonces Lugo con tono pastoral. “Es una decisión lamentable, pero la respetamos. Esperemos que esto no sea un indicio de rechazo al resto de nuestros programas”, reaccionó la embajadora de EE.UU. Liliana Ayalde, con ese tonito de sutil amenaza que el término “esperamos” suele tener en boca de los diplomáticos del país del Norte. Efectivamente, por ahora otros programas de cooperación, incluidos algunos en el área militar, se mantienen.

“Poncho yuru”

Su política del “poncho yuru” (ubicarse en el centro, como la boca del poncho) no ahuyentó, sin embargo, los fantasmas que la burguesía paraguaya se hace sobre un tránsito de Paraguay hacia el “comunismo” de Chávez, Evo y Correa. Hace unas dos semanas, se conoció un e-mail (filtrado por error) de un ganadero chileno de apellido Avilés, residente en Paraguay desde algo más de 30 años, en el que propone realizar una contribución entre su pares empresariales para comprar armamentos, formar escuadrones e identidficar y matar comunistas (ver más abajo). Esa propuesta se conoció en momentos en que ponía en marcha un plan para terminar con Lugo vía juicio político. Y esta semana hubo otra denuncia por un caso de paternidad no reconocida: los affaires del ex obispo que terminaron en embarazos de colaboradoras y empleadas abundan. Como le dijo a la periodista Hinde Pomeraniec, “El celibato es imperfecto, el único perfecto es Dios”. Un poco cínico, en todo caso.

El analista y dirigente político Hugo Richer, explicó a Pulso que “en los hechos, Lugo trató de mantenerse en su postura del ‘poncho yuru’, con un discurso político progresista, una política económica con componentes neoliberales (proyecto de privatización de rutas, por ejemplo) y una política social asistencialista”. Sin embargo –agrega – Lugo no ha renunciado a desarrollar la reforma agraria, los cambios en el poder judicial y otros puntos importantes de su programa. Y es por ello que la oligarquía y los partidos de derecha iniciaron una feroz ofensiva donde ciertos medios de comunicación juegan un papel fundamental. No toleran la presencia de Lugo en el gobierno y están dispuestos a sacarlo por la vía que sea. Lo identifican con el socialismo del siglo XXI y su alineamiento con Chavez, Evo Morales, etc. Más allá de que esto no sea verdaderamente así lo que no soportan es su relativo distanciamiento de la política del imperio. Ellos saben que Lugo no dará a su gobierno una orientación socialista (y lo saben muy bien) pero el gran temor es que el escenario político abierto permita el crecimiento de la izquierda, en su amplio espectro”.

No deja de ser tragicómica la razón en la que la derecha fundamenta el pedido de juicio político: haber afirmado en un barrio popular que los ricos se oponen al proceso de cambio. “Los que genuinamente quieren cambiar el país son los que no tienen cuentas bancarias, son los que no salen cada día en las páginas sociales de la prensa”. “Los que quieren seguir mirando el pasado en sus privilegios (…) en defensa de sus cajas de ahorros en bancos internacionales, ellos no quieren cambiar”. ¿Discurso inofensivo? Puede ser, pero no en el Paraguay de las mansiones insultantes rodeadas de miseria, moscas y olor a naranjas.

El ex candidato presidencial Pedro Fadul , del partido Patria Querida, cuarta fuerza parlamentaria, tildó de “criminal” el contenido del discurso “de confrontación”, que “dañ a el alma y el espíritu”… Curiosa, en cualquier caso, la capacidad de indignación del “espíritu” de esta burguesía mafiosa.

¿Golpe light?

Posiblemente, la derecha paraguaya haya aprendido de los gorilas hondureños que no es bueno sacar a Lugo en pijama, de madrugada, y enviarlo a algún país vecino en un “avión pirata”, pero eso no conduciría necesariamente a dejar de lado sus ambiciones desestabilizadoras sino, simplemente, a ser más cuidadosos. Para ello controlan el Congreso, donde podrían destituirlo legalmente. El partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), del vicepresidente Federico Franco, que pasaría a ocupar la primera magistratura de triunfar este golpe light, prácticamente dejó de ser un partido de gobierno: una buena parte de su cúpula, de sus senadores y diputados se jugaron abiertamente por el juicio político en las últimas semanas. Sólo el grupo de quienes ocupan cargos ministeriales son los que cuentan –por ahora- entre los supuestamente fieles al gobierno.

Por eso, Lugo llamó hace una semana a todos los partidos de izquierda (incluidos los socialdemócratas) para coordinar un nuevo bloque político para sostener su gobierno. Y de estas reuniones salió una inédita alianza en Paraguay, donde la izquierda nunca se unió y menos aun con las fracciones socialdemócratas. Una iniciativa que cuenta, además, con el apoyo de organizaciones campesinas, las de mayor capacidad de movilización del país. El objetivo: organizar la resistencia al juicio político y a una posible destitución del Presidente. Como lo demuestra la consolidación en el poder de los golpistas hondureñ os, el rechazo de la “comunidad internacional” no alcanza para reponer la democracia si no hay una real base de movilización interna como sí la hubo en 2002 en Venezuela.

“Por ahora, la estrategia del juicio político se debilitó”, explica Richer. Y esta semana Lugo removió a la cúpula militar luego de denunciar la existencia de bolsones golpistas en el ámbito de lasa FFAA. Mientras tanto, la derecha trata de identificar a Lugo con las acciones del presunto grupo guerrillero que tiene secuestrado al ganadero Fidel Zavala (es el cuarto secuestro que se atribuyen). El ministro del Interior Rafael Filizzola responsabilizó del hecho a un supuesto grupo subversivo de izquierda vinculado a las FARC de Colombia, denominado Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP), cuya existencia efectiva no ha sido nunca demostrada.

“Las Fuerzas Armadas no se merecen un comandante en Jefe como Lugo”, metió la cola el ex comandante de las Fuerzas Militares y actual dirigente colorado, Bernardino Soto Estigarribia, aunque descartó que algún militar vaya a arriesgarse al posible “juego político” para hacer un golpe, porque los militares, tras mucho esfuerzo, están alineados al régimen institucional y saben que el delito por golpismo no prescribe. Pero, otra vez: no es ningún delito destituir “democráticamente” al Presidente mediante juicio político. “Es una distorsión maliciosa hablar de golpe de Estado, pero no es un disparate hablar de un juicio político”, dijo a La Nación de Buenos Aires el analista político Gonzalo Quintana. El titular del Parlamento paraguayo, senador Miguel Carrizosa, confirmó que “ha existido un diálogo informal” entre las distintas fuerzas políticas para evaluar la posibilidad de un juicio político, aunque por el momento “no alcanzan los votos”. (Pero en un país donde no pocas cosas se compran y se venden, quizás no sea caro que mañana alcancen). “Lugo hizo un discurso incendiario incentivando la lucha de clases y la oposición no podía quedarse callada”, explicó el analista Carlos Redil, -cuyo espíritu también parece indignado- que cree que, por ahora, no están dadas las condiciones para un juicio político, pese a que el mandatario “está demostrando una real incapacidad para gobernar”.

Finalmente, ¿cuál es entonces el tema central de lo que pasa en el Paraguay? –se pregunta Richer-.“La tremenda crisis de los partidon tradicionales y la desesperación de una oligarquía ultraconservadora. Esa crisis los lleva a profundas contradicciones internas, aún más, a la falta de un funcionamiento institucional. No hay posibildades de acordar un consenso que consolide un nuevo modelo de acumulación, la mezcla de latifundistas (tierras mal habidas) y ‘empresarios’ que se enriquecieron con la influencia del viejo poder, las vinculaciones con la mafia de todo tipo, les impide reaccionar con una propuesta de consolidación de la democracia y producir ciertos cambios que la ciudadanía espera; amplios sectores le siguen esperando a Lugo”.

No faltan problemas en el gobierno de Lugo, pero ninguna de sus falencias está ausente en sus opositores (más bien, las multiplican por miles), todos los cuales reemplazaron hace tiempo sus biografías por verdaderos prontuarios. Es posible que con todos sus límites, Lugo sea solamente un dique de contención para que el infortunio no vuelva a enseñorearse (Roa Bastos, otra vez) de este castigado país sudamericano.

Correo electrónico filtrado de un empresario ganadero

(se respeta la ortografía) Ya hay una denuncia en la Fiscalía por esta convocatoria.

COMANDO ANTICOMUNISTAS

Estimados amigos:

Ya es la hora de ponernos los pantalones largos. Hasta cuando tenemos que esperar para combatir a estos Comunistas hijos de puta, que están queriendo destruir nuestro querido Paraguay, como lo hicieron los Allendistas en Chile, desde 1.968, hasta el ll de septiembre de 1.974, o convertirnos en una Nueva Colombia.
Cuantos padres, hermanos e hijos tendremos que enterrar, para poder reaccionar.Cuanto luto y dolor, tendrán que soportar nuestras madres, señoras o hijas antes de liquidar esta peste que se llaman subersivos comunistas.

Todos sabemos, que este gobierno no solamente los apaña, los ayuda, les dá dinero y alimentos, hace ojos ciegos ante el avance de la guerrilla, en vez de ordenar en un minuto la salida de las tropas a la zona en cuestíon, para cerrar con pinzas de fuego, y capturar a estos bandidos y ejecutarlos en el lugar donde se les encuentre.
Los verdaderos responsables de todo esto, Fernando Lugo, Lopez Perito, Marcial Congo, Camilo Suarez,( los intelectuales), Pakoba Ledesma, Elvio Benites y otros (los tontos útiles) , los Magda Meza, Cetrine etc. etc,( los ejecutores).

Es hora de despertar.
1-Juntar dinero, para poder liberar al amigo Fidel Zabala.
2-Juntar dinero para organizarnos, igual que ellos, pero en sentido contrario.( en Chile, 1.970, nos dío resultado).
3-Juntar dinero para que tengamos los AR-15, AK-47, etc. ect.
4-Perseguir, agarrar y liquidar fisicamente a todos los comunista que atentan contras nuestras vidas y pertenencias.
5-Comunicar públicamente al Gobierno del Sr. Lugo, que su fiesta comienza a terminarse, que su idilio con Chavez, Morales, Correa, Castro y otros, tiene los días contados.
Que sepa cuellito Filizzola, que o hace algo para terminar con todo esto, o que pronto salga del país.

Yo personalmente ya viví y pasé todo esto, no permitiré en lo posible que vuela a pasar con mi nuevo y querido país, ni menos con mi familia y amigos.
En estas situaciones debemos jugarnos el todo por el todo, estar dispuestos a matar y a morir, pero nunca aflojar, o si no, seremos víctimas igual que lo fueron los Salvadoreños, lo son los Cubanos, los Colombianos, y los Bolivianos.
Por la formación del Comando anticomunista Paraguayo ( C.A.P.).

Eduardo Avilés L.

Fuente. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=949

10/11/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

El doctor Young explica cómo funciona la sanidad en EEUU


09-11-2009

 

«La bancarrota médica arruina todos los años a un millón de estadounidenses»

Marco d’Eramo

Il Manifesto

Traducido para Rebelión por Juan Vivanco

«Bancarrota médica» es un concepto que no conocía hasta que me lo explicó el doctor Quentin Young en la sala de reuniones de la asociación Physicians for a National Health Program (PNHP), aquí en el centro de Chicago. En la pared destaca una foto de hace unos años con un Barack Obama joven, casi adolescente, en compañía de Young y otros dirigentes de la asociación.

«Bancarrota médica quiere decir que te embargan por deudas sanitarias, porque los honorarios del médico, las facturas de los análisis y los gastos de hospitalización se han acumulado. Entonces interviene el ejecutor judicial y te lo quitan todo: por si fuera poco estar enfermo, quizá moribundo, te quitan la casa, el coche, los muebles, te dejan en la calle, te impiden mandar a tus hijos a la universidad. Es una salvajada. Las bancarrotas médicas no son un fenómeno marginal, pues el 62% de todas las quiebras declaradas por los tribunales de EEUU corresponden a deudas médicas, y todos los años un millón de personas van a la quiebra por esta clase de deudas».

En realidad muchas de estas insolvencias atañen a cantidades bastante modestas que podrían nivelarse (el 20% ascienden a menos de 1.000 dólares, 670 euros; el 40% a menos de 5.000 dólares y el 13% a menos de 10.000 dólares), pero las compañías de seguros exigen la bancarrota porque quieren mostrarse inflexibles y convencer a todos de que no les conviene dejar de pagar.

Quentin Young tiene ya 86 años muy bien llevados, pero hasta el año pasado ejerció la medicina privada en Hyde Park (durante años Barack Obama acudió a la consulta de su socio): «He ejercido durante 61 años» dice con orgullo. Es una figura histórica de la izquierda usamericana. En 1968 atendió gratuitamente a los manifestantes apaleados por la policía durante los disturbios de la Convención Demócrata de Chicago. Ahora dirige la asociación de médicos más progresista de EEUU («somos 17.000; aunque parezca mucho, somos pocos con respecto a los 700.000 doctores que hay en nuestro país»). No en vano su sigla significa «médicos por un Plan Nacional de Salud»: Young es partidario a ultranza de un Servicio Nacional de Salud y cualquier solución que no pase por ahí le parece confusa, cuando no contraproducente. Recuerda que se reunió con Giovanni Berlinguer para aprender del Servicio de Salud italiano. («El PCI era un buen partido, lástima que se fuera al garete».)

Es evidente que para Quentin Young «bancarrota médica», además de una noción del derecho concursal, es la expresión que describe mejor el estado de la sanidad en EEUU.

«La sanidad en EEUU tiene una salud pésima, desde el punto de vista económico, médico y ético. El país gasta 2,5 billones de dólares en sanidad, la sexta parte del Producto Interior Bruto (PIB), 8.000 dólares per cápita anuales: gastamos en sanidad el doble que los países que nos siguen en gasto sanitario, Francia y Alemania, y sin embargo 47 millones de usamericanos carecen de cobertura sanitaria. El año pasado, 45.000 muertes se han debido a que las víctimas no tenían cobertura; esta cifra está en aumento vertiginoso: en 2002 los muertos por falta de seguro sólo fueron 18.000. Recuerde que el 11 de septiembre hubo 3.000 víctimas en total, ¡y estamos hablando de 45.000 anuales!».

Young achaca el desastre sanitario a las compañías privadas de seguros. Recuerda que antes de la segunda guerra mundial las aseguradoras permanecían al margen del mercado sanitario. Entraron gracias a la economía de guerra, para que las empresas proporcionaran beneficios no monetarios a los obreros que tenían los salarios congelados.

«Desde entonces las compañías de seguros recurrieron a toda clase de ardides para aumentar sus beneficios. Por supuesto, incrementaron desmesuradamente las primas de las pólizas, que iban encareciéndose a medida que se conglomeraban los grupos monopolistas. Pero sobre todo recortaron costes, tratando de reducir a la mínima expresión las prestaciones. Han adquirido una habilidad enorme para aducir razones que las eximan de curarte. La más pérfida es la de las ‘condiciones preexistentes’: dicen que tienen derecho a no pagarte un tratamiento si descubren que el origen de tu enfermedad es anterior al momento en que contrataste la póliza. Pueden negarte el tratamiento de un tumor en el pulmón a los 50 años invocando un resfriado que tuviste de niño. Es de locos, el colmo del cinismo. Y lo único bueno que ha hecho el país en 60 años por la sanidad, Medicare, el tratamiento gratuito para los ancianos de más de 65 años y para los minusválidos totales, lo logramos sólo porque las compañías de seguros estaban encantadas de deshacerse de los viejos, el grupo de la población con más enfermedades y por lo tanto el más gravoso en términos de gasto sanitario. Al cedérselos al Estado, las aseguradoras reducían costes.»

Las compañías de seguros son la bestia negra de Quentin Young:

«Hace seis años Obama venía aquí, era un político local, y era un firme partidario del single payer, es decir, del Sistema Nacional de Salud. El sistema single payer reúne todas las ventajas económicas y sociales, pero tiene una pega: está mal visto por las aseguradoras. Las aseguradoras tienen un poder enorme, han sufragado las campañas de senadores y diputados. El presidente de la comisión del Senado que discute la reforma sanitaria, el senador por Montana Max Maucus, cobró millones de dólares de las aseguradoras. ¿Se da cuenta? No es de extrañar que descartara desde el principio la hipótesis del single payer. Ahora también Obama se ha vuelto mucho más blando y no ha hecho nada por imponer un debate sobre el single payer. No se deje confundir por las protestas de la derecha: son marginales y están magnificadas por los medios. La mayoría de los ciudadanos son partidarios del Sistema Nacional de Salud, pero sus representantes, los parlamentarios, están en la nómina de las compañías de seguros. Hoy en día estas compañías son un peligro para la democracia, porque intentan por todos los medios que los representantes no respeten la voluntad de sus electores, del pueblo.»

Le pregunto si esta será la oportunidad para una auténtica reforma sanitaria.

«Ni por asomo. Por ahora tenemos dos sistemas públicos. Uno es Medicare, del que le acabo de hablar. Luego hay un sistema para los pobres y los parados que se llama Medicaid. Medicare es bueno porque atiende a todos los ancianos de cualquier clase social, mientras que Medicaid es un parche, es mejor que nada, pero de serie B. Lo que queremos es un Medicare para todos.»

Ese es el asunto, porque más de uno me ha comentado que el fallo de Obama ha sido anunciar la reforma sanitaria como algo nuevo, en vez de presentarla como la ampliación de un programa que ya existe y funciona bien, es decir, Medicare. Me lo dicen John Nichols, de The Nation, David Moberg, de In These Times, y otros sindicalistas con quienes me entrevisto. Todos ellos coinciden en que si Obama hubiera usado este argumento, habría conjurado los temores de los ancianos. Porque la propaganda republicana sembró entre ellos el miedo a que, con la reforma sanitaria, los fondos de Medicare se extendieran a quienes carecen hoy de cobertura médica, que se los quitaran a los viejos para dárselos a otros. Quizá Obama pensaba que no tenía fuerza suficiente para imponer un «Medicare para todos».

De todos mis interlocutores, este viejo doctor es el más radical. Tiene una opinión pésima de la reforma de Obama, confirmada, a su juicio, por el respaldo que la American Medical Association (AMA) ha prometido a la ley que se vota hoy [8 de noviembre] en el Congreso.

«La AMA tiene 240.000 miembros, un tercio de todos los médicos, pero está en decadencia. Muchos médicos, en vez de ingresar en la AMA, forman asociaciones especializadas, que son casi clubes. Yo pertenezco a la de los internistas, con 120.000 miembros. La AMA siempre ha tenido alma de tendera, para ella la medicina no es más que es un negocio para ganar dinero. Siempre ha sido un sindicato reaccionario con un poder político enorme. Si la AMA apoya esta reforma es porque se ha dado cuenta de que no va a atacar los privilegios corporativos.»

Pero otros activistas son menos radicales. En la Citizen Action de Illinois, una coalición que agrupa más de 200 organizaciones de base (en cuyo consejo de administración también se sienta Quentin Young), la codirectora Lybda DeLaforgue me dice que frente al desastre actual y, especialmente, a la bancarrota sanitaria, esta reforma es un gran paso adelante. Todos están teóricamente a favor de un Servicio Nacional de Salud, pero ya sería un avance lograr una aseguradora pública integradora y opcional (lo que aquí llaman public option). «Sería algo magnífico, extraordinario» dice la sindicalista Jo Patton.

Fuente: http://www.ilmanifesto.it/il-manifesto/in-edicola/numero/20091107/pagina/08/pezzo/264177/

Rebelión

10/11/2009 Posted by | Ciencia y Tecnología, General, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

La mala influencia de Obama – Naomi Klein


09-11-2009

Naomi Klein

The Nation

De todas las explicaciones acerca del Premio Nobel de Barack Obama, el que sonó más verdadero provino del presidente francés Nicolas Sarkozy. Imprime el sello del retorno de Estados Unidos al corazón de los pueblos del mundo. En otras palabras, ésta fue la manera en que Europa le dijo a Estados Unidos, de nuevo te amamos, algo así como esas extrañas ceremonias de renovación de votos que celebran las parejas luego de sobrevivir a una mala racha.

Ahora que Europa y Estados Unidos están oficialmente re-unidos, parece que vale la pena preguntar: ¿Necesariamente eso es algo bueno? El Comité del Nobel, que otorgó el premio porque Obama adoptó la diplomacia multilateral, evidentemente está convencido de que el compromiso estadunidense en el escenario mundial implica un triunfo de la paz y la justicia. No estoy tan segura. Luego de nueve meses en la administración, es evidente el historial de Obama como jugador global. Una y otra vez, los negociadores estadunidenses han elegido no fortalecer las leyes internacionales y los protocolos, sino más bien debilitarlos, muchas veces han encabezado a otros países ricos en una carrera hacia abajo.

Comencemos donde hay más en riesgo: el cambio climático. Durante los años de Bush, los políticos europeos se diferenciaron de Estados Unidos al expresar un inquebrantable compromiso con el Protocolo de Kyoto. Así, mientras Estados Unidos incrementaba sus emisiones de carbono en 20 por ciento de los niveles de 1990, los países de la Unión Europea redujeron los suyos en 2 por ciento. Nada estelar, pero claramente un caso en el cual la separación con respecto a Estados Unidos aportó beneficios tangibles para el planeta.

Adelántele en moción rápida hasta las negociaciones climáticas donde había mucho en riesgo, que acaban de culminar en Bangkok. Se suponía que las pláticas llevarían a un acuerdo en Copenhague en diciembre, que fortalecería significativamente el Protocolo de Kyoto. En vez, Estados Unidos, la Unión Europea y el resto de los países desarrollados formaron un solo bloque que llamaba a abandonar Kyoto y remplazarlo. Ahí donde Kyoto ponía claras y vinculantes metas para reducir las emisiones, el plan estadunidense establecería que cada país decida cuánto reducir, luego someta sus planes a un monitoreo internacional (con nada más que buenos deseos para asegurar que todo esto mantenga la temperatura por debajo de niveles catastróficos). Y ahí donde Kyoto claramente asignaba el peso de la responsabilidad sobre los países ricos que crearon la crisis climática, el nuevo plan trata por igual a todos los países.

Este tipo de propuestas débiles no sorprendían del todo viniendo de Estados Unidos. Lo que resultaba escandaloso era la repentina unidad del mundo rico alrededor de este plan, incluyendo a muchos países que antes habían cantado alabanzas a Kyoto. Y había más traiciones: la Unión Europea, que había anunciado que gastaría de 19 mil millones a 35 mil millones de dólares al año para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático, llegó a Bangkok con una oferta mucho menor, una que se asemejaba más al compromiso estadunidense de… nada. Antonio Hill, de Oxfam, resumió así las negociaciones: Cuando sonó el disparo de salida, se volvió una carrera por llegar hasta abajo, con los países ricos debilitando los compromisos existentes bajo el marco internacional.

No es la primera vez que un retorno tan celebrado a la mesa de negociaciones acaba con la mesa volcada, con las leyes y las convenciones internacionales, que se ganaron con mucho esfuerzo, esparcidas por el suelo. Estados Unidos jugó un papel similar en la Conferencia sobre Racismo de Naciones Unidas que tuvo lugar en Ginebra, en abril. Luego de lograr que se suprimiera todo tipo de cosas del texto de negociación –ninguna referencia a Israel o los palestinos, nada acerca de las compensaciones a los esclavos, etcétera–, la administración de Obama de todos modos decidió boicotearlo, bajo el argumento de que el nuevo texto reafirmaba el documento adoptado en 2001 en Durban, Sudáfrica.

Fue una excusa pobre, pero había cierta lógica en ella, ya que Estados Unidos nunca firmó el texto original de 2001. Lo que no tuvo lógica fue la ola de retiros del mundo rico, en imitación a Estados Unidos. En un lapso de 48 horas del anuncio estadunidense, Italia, Australia, Alemania, Holanda, Nueva Zelanda y Polonia se habían retirado. A diferencia de Estados Unidos, todos estos gobiernos habían firmado la declaración de 2001, así que no había razón alguna para objetar un documento que lo reafirmaba. No importaba. Al igual que con las negociaciones del cambio climático, alinearse con Obama, con su impecable reputación, era una manera fácil de evitar agobiantes obligaciones internacionales y, a la vez, aparentar ser progresista, un servicio que Estados Unidos nunca pudo ofrecer durante los años de Bush.

Estados Unidos ha tenido una similar influencia corruptora como nuevo integrante del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Su primera gran prueba fue el valiente informe del juez Richard Goldstone sobre la masacre en Gaza perpetrada por Israel, que concluía que el ejército israelí y Hamas habían cometido crímenes de guerra. En vez de demostrar su compromiso con la legislación internacional, Estados Unidos usó su influencia para manchar el informe y decir que era profundamente defectuoso y presionar a la Autoridad Nacional Palestina para que retirara una resolución que apoyaba el informe. (La ANP, que en casa enfrentó una furiosa reacción por haber cedido ante la presión estadunidense, podría presentar una nueva versión.)

Y luego están las cumbres del G-20, los más destacados compromisos multilaterales de Obama. Cuando se llevó a cabo una en Londres, parecía que iba a haber algún tipo de intento coordinado internacional para controlar a los especuladores financieros y evasores de impuestos trasnacionales. Sarkozy hasta prometió abandonar la cumbre si no lograba plantear serios compromisos reguladores. Pero la administración Obama no tenía interés alguno en un auténtico multilateralismo, en vez, abogó por que los países presentaran (o no) sus propios planes y por esperar lo mejor; parecido a su imprudente plan de cambio climático. Sarkozy, sobra decirlo, no abandonó ningún lugar, sólo se encaminó hacia la sesión fotográfica para tomarse la foto con Obama.

Claro que Obama ha hecho algunas buenas movidas en el escenario mundial: no respaldar al gobierno golpista en Honduras, apoyar una Agencia de Mujeres de Naciones Unidas… Pero ha emergido un patrón evidente: en áreas en las cuales otras naciones prósperas se tambaleaban entre una acción basada en principios y la negligencia, las intervenciones de Estados Unidos las han inclinado hacia la negligencia. Si ésta es la nueva era del multilateralismo, no es ningún premio.

Copyright Naomi Klein 2009.

www.naomiklein.org.

Este artículo fue publicado en The Nation.

Traducción para La Jornada: Tania Molina Ramírez

: http://www.jornada.unam.mx/2009/11/08/index.php?section=opinion&article=022a1mun

Fuente. Rebelión

10/11/2009 Posted by | General, Medio Ambiente, Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario