America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Elecciones argentinas 2011 – Cristina supera por más de 23 puntos a los demás candidatos presidenciales



La Presidenta continúa posicionándose como la preferida para las elecciones de 2011. Tanto los jóvenes como los adultos y los jubilados superan el 50% de adhesión, mientras que los niveles de educación medio y superior son los que más apoyan al Gobierno nacional, según una encuesta de Isonomía.

CAPITAL FEDERAL, Diciembre 14 (ANDigital) El electorado argentino continúa evaluando la posibilidad de una reelección de la presidenta Cristina Fernández y, de esta manera, se convierte en la candidata más votada de cara a 2011, según la última encuesta de Isonomía; consultora que pronosticó el año pasado el triunfo de Francisco De Narváez en provincia de Buenos Aires.

El sondeo, al que accedió ANDigital, arrojó que CFK tiene una intención de votos del 39,5%, mientras que en el segundo puesto quedó Mauricio Macri, con una lejana diferencia (16,8%).

Si bien Ricardo Alfonsín, quien se lanzó como precandidato presidencial por la UCR la semana pasada, mantiene una imagen positiva alta (51,9%), ubicándose segundo en las preferencias, el actual diputado nacional sólo obtuvo una intención de votos del 8,6%, debajo de Macri, Julio Cobos y Fernando “Pino” Solanas.

Respecto a la imagen de Cristina, la Presidenta logró buenos niveles de adhesión en sectores educativos iniciales, medios y superiores. Además, en el electorado femenino y masculino, como así también en la franja de edades que van de 18 a 29 años; de 30 a 49, y a partir de los 50 años.

Los números indican que la jefa de Estado tiene un 58,4% de intención de voto entre los hombres, mientras que entre las mujeres es de 51,4%.

En lo que respecta al nivel inicial de educación, la mandataria posee un 56,1% de intención de voto, en el nivel medio un 54,9% y en niveles superiores de educación obtiene un 51,8%.

Otro de los datos que surgió del sondeo fue que las personas de entre los 30 a 49 años son los que más apoyan al Gobierno nacional (59,8%). Después lo siguen los argentinos mayores de 50 años (53,9%) y, en tercer lugar, los jóvenes entre 18 a 29 años (51,6%).

En tanto, los consultados responsabilizaron a la oposición de no aprobar el presupuesto del Gobierno para el año que viene. Ante la pregunta “¿A quién responsabiliza de la no aprobación del presupuesto nacional?”, un 32% señaló a la oposición, mientras que un 31% indicó al oficialismo.

Si bien el 40% de los entrevistados dijo que se siente más cercano a votar a un candidato de la oposición en 2011, el 36% dijo que lo hará por el oficialismo, mientras que un 24% no definió su voto.


“Si CFK llega a marzo por encima de un 60% su título se consolida”

Uno de los directores de Isonomía, Pablo Knopoff, explicó que tras la muerte de Néstor Kirchner la Presidenta logró “entre 15 ó 20 puntos porcentuales en términos de imagen positiva y unos 8 ó 10 puntos porcentuales en términos de voto”.

Pero para el analista político advierte que “si CFK llega a marzo por encima de un 60% de aprobación popular, como en la actualidad, tal vez su título se consolide y pierda el rótulo de temporal”.

Si, por el contrario, llega rondando el 50%, podrá dar una batalla competitiva en las elecciones, mientras que el interrogante radica en que, si llega rondando el 40%, como tenía antes del fallecimiento de Néstor Kirchner, la situación será similar a la que se venía dando hasta hace unos meses, donde las posibilidades del kirchnerismo se reducían notablemente”, concluyó.


Intención de voto a Presidente

Cristina Fernández 39,5%
Mauricio Macri 16,8%
Julio Cobos 10,6%
Fernando “Pino” Solanas 9%
Ricardo Alfonsín 8,6%
Eduardo Duhalde 4,6%
Elisa Carrió 3,4%
Ns/Nc 7,5%. (ANDigital)

http://www.andigital.com.ar/noticia.php?noticia_id=14684

15/12/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Operaciones dicembrinas…


Daniel Paz & Rudy

Página 12

15/12/2010 Posted by | General, Humor, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Yo tengo un amigo paraguayo


 



Publicado el 12 de Diciembre de 2010

Por Roberto Caballero

Si no hubiera muertos de por medio, la escena hasta sería graciosa, como salida del programa de Capusotto en Canal 7: Macri flanqueado por un ciudadano paraguayo, desmintiendo así su xenofobia. A esta altura, el jefe de gobierno porteño podría remplazar a su asesor de imagen, Jaime Durán Barba, por el guionista Pedro Saborido. Sería igual. ¿Qué es lo que hace un nazi para ocultar su antisemitismo? Dice que tiene un amigo judío. ¿Qué hizo Macri para ocultar su prejuicio contra bolivianos y paraguayos? Decir que tiene un amigo paraguayo. La pregunta es si su torpeza responde a la genética (todos, en mayor o menor medida, podemos ser torpes: se nos caen los platos, los vasos, decimos cosas inconvenientes) o una ideología prejuiciosa, adquirida de modo voluntario. A Macri se lo acusa habitualmente de frívolo, de insensible, de no tener ideas. Es decir, hay una imagen prefabricada sobre él, de mucha gente que no lo quiere, o lo quiere poco, o no lo quiere nada, que lo muestra como desacertado, por decirlo de modo leve. Esta mirada interesada, sin embargo, elude que la base de sus muchos errores no es tanto su desconcierto de muchacho rico con más terraza que calle a la hora de hacer política, sino el corpus ideológico de su pensamiento.
Macri es lector de Ayn Rand, gurú de una corriente filosófica llamada “objetivismo”, que defiende el egoísmo racional, ataca los principios solidarios y rescata a un único sujeto social lleno de virtudes: los empresarios. El mundo, para Rand y Macri, se divide entre “los creadores” (los entrepreneurs) y “los saqueadores” (la gente que no lo es). El objetivismo reivindica el capitalismo, se opone a cualquier forma de cooperativismo asociativo, y detesta al Estado como regulador de la economía y la vida de las sociedades.
Rand nació en San Petersburgo, Rusia, el año 1905, y murió en Nueva York, en 1982. Su verdadero nombre era Alisa Rosembaum. Fue guionista en Hollywood y luego novelista. En libros como La rebelión del Atlas se propuso desmitificar el paraíso comunista detrás de la Cortina de Hierro y defender los valores fundamentales de la sociedad estadounidense: un grupo de hombres libres que desató su genio productivo como único motor de la creación de la riqueza. En la Argentina, Rand es la musa inspiradora de Mariano Grondona, que usó su teoría para escribir su libro Factores culturales para el desarrollo. De modo inamovible, la tesis es que hay ciertas culturas que tienden al desarrollo, y otras al subdesarrollo. Así pensaba Rand, así piensa Grondona, así piensa Macri. Y así se pensaba hace 160 años, cuando las sociedades eran menos complejas que las actuales.
Quizá por eso, y no por una torpeza congénita, se equivoca tanto Macri. Esta ideología se aburre con la política, justamente porque el arte de la política es mucho más elaborado que el prejuicio. Las cosas, para Macri, son blanco o negro. La ley y el orden, por citar dos de los valores que destacó en medio de las muertes en Soldati, están en la pirámide de sus aspiraciones, porque supone que, precisamente, la ley y el orden representan el secreto del éxito de las sociedades que admira. Piensa, en los hechos, como un empresario y no como un político. El primero quiere que nada se interponga a la generación de riqueza (ni las leyes, ni los reclamos, ni las multitudes, ni el Estado), porque, una vez generada, se derrama hacia el resto de la sociedad. El segundo, en cambio, es el que articula intereses, muchas veces contrapuestos, para que unos y otros entiendan que sus deseos son realizables, más temprano o más tarde, en una convivencia civilizada. Uno parte del prejuicio. El otro es pragmático.
Cuando ayer el gobierno nacional hizo sentar a la misma mesa al macrismo refunfuñante y a los ocupantes del Parque Indoamericano, un principio de solución política (y no policial) comenzó a vislumbrarse. El debate volvió al eje de donde nunca debió salirse: la crisis es habitacional (el macrismo no ejecutó el 80% del presupuesto para viviendas sociales) y no migratoria.
Macri hizo el esfuerzo, pero terminó levantándose enojado de la mesa de negociaciones. Es muy fuerte para él. Su ideología le impide ceder ante lo que no comprende. Por eso falla, y falla tanto y tan seguido. Y por eso mismo representa un peligro: sus errores se pagan con muertos.
Sus votantes, los que fueron encandilados por sus ojitos celestes y el discurso eficientista, deberían recapacitar ante lo ocurrido.
Si Macri no pudo mantener el control de un parque, ¿cómo se candidatea para gobernar un país?
De sólo pensarlo da miedo.

Tiempo Argentino

15/12/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | 2 comentarios

Macrismo y xenofobia


La verdadera punta del ovillo

Publicado el 14 de Diciembre de 2010

Por Eduardo Anguita
Director de Miradas al Sur. 

Lo del Parque Indoamericano pone sobre la mesa que, en los tres años de Macri, la ciudad retrocedió en materia de partidas sociales y de ejecución de esas partidas. Especialmente en la zona sur. Tanto en vivienda como en salud y educación.

 

El censo en el Parque Indoamericano servirá para detectar con bastante precisión cuánto hay de factor político y cuánto de necesidades sociales. Sin perjuicio de lo que surja de esa casuística, hay dos elementos concluyentes. El primero es que la magnitud de este conflicto se debe a que hay muertos y que se trataron de asesinatos –presumiblemente de balas policiales– destinados a crear un clima de miedo funcional a una derecha política argentina que necesita generar miedo y odio para poder instalar un discurso de cara a las elecciones de 2011. En ese sentido, Mauricio Macri decidió ser la cara visible de un intento tenebroso. Basta recordar que hace un año el jefe de gobierno puso en Educación a Abel Posse para irradiar una ideología autoritaria. Aquel fue un intento propagandístico en boca de un diplomático escritor tilingo que podía entusiasmar a ciertos lectores de La Nación. Esta vez, se ató al carro que le ofrecieron el legislador Christian Ritondo, un porteño plebeyo de la zona sur devenido nuevo rico, habitante del exclusivo country Nordelta en el partido de Tigre. Ritondo tiene las mismas prácticas clientelares de muchos punteros del Conurbano y abreva en el duhaldismo. Su intención, claramente, es que Macri juegue sus fichas para el adelantamiento electoral –si es posible a fines de abril– con la casi certeza de que el PRO tiene chances de imponerse sobre cualquier candidato del Frente para la Victoria, en un escenario de gran atomización de la oposición al macrismo. Hay que subrayarlo, en la Ciudad de Buenos Aires hay tanto dinero que muchos peronistas que dicen estar alineados con el gobierno de Cristina Kirchner dialogaron –y dialogan– con la pata peronista del PRO, porque eso les permite formar parte de algunos negocios de contratos y licitaciones. Si la oposición pudiera poner –de conjunto y sin hipocresías– la lupa sobre la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires podría comprobar lo que dicen quienes ahí mismo trabajan: los temas grandes no llegan allí sino que se acuerdan en los cafés cercanos a la Legislatura.
Lo que perdura en la ciudad es el célebre “sistema”, ideado por célebres peronistas porteños que acompañaron a Carlos Grosso durante su gestión. Dirigentes como Eduardo Vacca o Miguel Ángel Toma habían conformado una manera de compartir cuotas de poder, no sólo con otros dirigentes políticos, sino con empresas proveedoras y con instituciones de mucho peso en Buenos Aires. Concretamente, con el Episcopado y con los mandos de la Policía Federal, que entre sí tienen vínculos estrechos. La Constitución porteña lleva 16 años y su letra no logra traspasar los muros de intereses oscuros que siguen siendo factores de decisión claves.
Dos ejemplos claros es que la puesta en marcha de las comunas se haya retrasado y la descentralización se postergue y, en segundo lugar, que la creación de la Policía Metropolitana resulte el peor de los engendros: se suman las ambiciones procesistas de Macri a los despechos de ex policías de la Federal peleados con la actual conducción de esa fuerza. Si hubo un toque de atención con los crímenes alevosos de la semana pasada fue que la orden de la jueza María Cristina Azar incluyó la represión de la Federal, que cargó con la parte más fiera de la cacería dentro de la Villa 20. Desde que Néstor Kirchner echó –literalmente– a Gustavo Béliz en 2004, la orden fue sistemáticamente que los agentes federales deben ir a las protestas sociales con chaleco naranja y sin armas. Aquí llevaron pistolas y escopetas. Estas últimas no sólo con cartuchos de disuasión –goma– sino de plomo. Los usaron contra villeros desarmados. Una barbaridad que cobró –el martes pasado– las vidas de Bernardo Salgueiro y Rosemarie Cupeña. Esto tuvo un trasfondo de fuerte desafío a la autoridad de la presidenta de la Nación y de allí que Nilda Garré tomará mañana el control de las fuerzas de seguridad. Una señal importante fue que, hasta tanto asuma, el gobierno nacional desplegó fuerzas de Gendarmería y Prefectura que, desde ya, evitan el conflicto en vez de hacer ratoneras mortales. 

UNA CIUDAD COMPLICADA. Si Garré avanza en una reforma profunda de la Policía Federal deberá contar con muchísimo respaldo para evitar pasos en falso. Un proceso de cambio lleva tiempos muchísimo más largos que las expectativas de un año electoral, y no debe haber ninguna tentación de confundir unos y otros. Sí se puede poner autoridad clara a través de colaborar con la justicia para esclarecer cómo fue la toma de decisiones de la represión del martes pasado y también en la determinación de la cadena de responsabilidades con las muertes, si es que las hubo. Pero también, además de lo sucedido en el Parque Indoamericano, un gran desafío para el nuevo Ministerio de Seguridad será el de establecer cuáles son los conductos de financiamiento ilegal y de compromisos con jueces, políticos, fiscales, empresarios del espectáculo, la noche, el deporte y también con altos dignatarios religiosos. Se trata de una trama compleja y que no es ajena a la corrupción estructural que existe en muchísimas instituciones. Los pasos en falso se pagan caro. La indecisión política también. En ese camino estrecho se movió, por ejemplo, León Arslanian en la Bonaerense y cuando llegó Daniel Scioli se ocupó de borrar con el codo todo lo que Arslanian había escrito con la mano. La gran ventaja es que Garré va a contar con todo el apoyo de la presidenta.
Pero los temas de seguridad no son ajenos a las políticas sociales. Y lo del Parque Indoamericano pone sobre la mesa que en los tres años de Macri la ciudad retrocedió en materia de partidas sociales y de ejecución de esas partidas. Especialmente en la zona sur. Tanto en vivienda como en salud y educación. En el primer caso, se menciona mucho que el Instituto para la Vivienda liberó este año menos del 20% de lo votado por la Legislatura. Y debe remarcarse que el aumento de población en las villas no sólo es por la llegada de inmigrantes de países vecinos sino por la cantidad de inquilinatos cerrados, edificios ocupados que fueron violentamente desa-lojados o fin de los hoteles como solución habitacional transitoria. La genialidad del macrismo consiste en dar unos pesos a cambio de evitar mandar la policía o las patotas que funcionan en el Ministerio de Espacio Público (Unidad de Control) o de Desarrollo Económico (la Unidad de Gestión e Intervención Social) y que están pensadas como auxiliares del clientelismo y la expulsión social.
El nuevo elemento que agregaron Macri y Ritondo es el de los falsos vecinos, a través de bandas armadas, cuyos antecedentes se remontan a los grupos de la Liga Patriótica, y sueñan en convertirse en comandos de la Triple A. Pero, para eso, necesitan mucho amparo estatal. El punto es que uno de los desafíos de cara al posible adelantamiento electoral es neutralizar el eficaz discurso antivillero y discriminador del PRO. Para eso, las caras más visibles del kirchnerismo en la ciudad –Daniel Filmus y Carlos Tomada– deberían tomar la iniciativa de salir juntos a convocar por un gran cambio en Buenos Aires.

VILLAS, NARCOS Y NEGOCIOS INMOBILIARIOS. Una Argentina que crece tiene en la Ciudad de Buenos Aires los mismos problemas con algunos nuevos. Es decir, desde hace 60 años, en las villas vive gente que es “dueña” de su casa sin título de propiedad. Es decir, hay unos 300 mil habitantes que no están inscriptos en el Registro de Propiedad. En las villas, la Dirección de Catastro nunca hizo la demarcación que hace en el resto de los barrios. No se trata de “barrios de emergencia” sino de gente que vive allí. Algunos hace dos y tres generaciones. Con el boom inmobiliario, el PRO quiere ganar simpatías entre los vecinos que ellos creen correctos y echar a los que para ellos son de segunda categoría. Para quien tiene una casita en Soldati, Mataderos, Patricios o Lugano, la idea de que no haya villeros cerca es la ilusión de que su vivienda valdrá más. Pero no es sólo eso: quienes trabajan en las villas saben que hay algunos intereses vinculados a la droga. Concretamente, las redes de distribución de paco, cocaína y otras drogas invierten en construcción en las villas y tienen allí algunas personas que les son útiles. También los tienen en barrios elegantes, desde ya. Y con complicidades en juzgados, fiscalías, partidos políticos y fuerzas de seguridad. Sin embargo, en Buenos Aires se trata de un problema de baja intensidad criminal. Y que no tuvo ninguna incidencia en lo sucedido en Soldati. Lo que no puede negarse es que las problemáticas de seguridad en la ciudad van de la mano de políticas sociales. <

 

Tiempo Argentino

15/12/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario