America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

ESTO PARA LOS AGOREROS Y APROVECHADORES DE SIEMPRE, LOS QUE ARMARON LOS INCIDENTES EN ONCE!

La tragedia del Sarmiento y los oportunistas de la vieja política
by soydondenopienso

Nosotros, los querellantes
Trendeonce
24–02–2012 / Los mismos que chocaron el país hace diez años, arrojando a la calle millones de víctimas sociales, pretenden hoy aparecer como “carmelitas descalzas” ante la tragedia ferroviaria de la estación Once.
Sin embargo, la indignación por el impudor que demuestran estos lenguaraces del monopolio, los presuntos “intelectuales” del viejo poder y los oportunistas de la vieja política, no debería impedirnos hacer un análisis objetivo del país donde se produjo esta desgracia que nos enluta a todos.
Está claro que los poderosos intereses que intentan voltear este modelo de desarrollo económico con inclusión social, ven en cada suceso, sea bueno o trágico, una posibilidad de producir una grieta, una fuga, una oportunidad para desgastar y quebrar la marcha del proyecto iniciado en el 2003 por Néstor Kirchner y continuado por Cristina.
Por eso hay que llenar la mochila de verdades, que son los únicos argumentos que disponen los pueblos.
Empecemos ya, para que nadie se confunda.
¿En qué país chocó el tren de la tragedia?
¿Acaso en un país que se cae a pedazos, que sufre un corralito con sus ahorros, que expulsa a la clase media y a los trabajadores, que abandona a su niñez y su juventud, que baja el presupuesto educativo?
Pongamos las cosas en su justo lugar.
Este tren no es la metáfora de la nueva Argentina, sino su desperfecto, su tornillo suelto, su accidente fatal, su imperfección, su inmenso dolor.
Este tren es la ausencia de sintonía fina en el sistema de transporte.
Las víctimas de esta tragedia eran el subsuelo de la patria, sublevado, cuando la agenda pública la escribían los que hoy se rasgan las vestiduras con el choque en el andén.
Pero esos trabajadores y los miles de ciudadanos que viajan todos los días a su lugar de trabajo ya no son el subsuelo, sino la piel misma de esta patria que recuperamos los argentinos en los últimos años.
Y la agenda la escribe el gobierno que los representa; porque fueron ellos, los trabajadores, los que así lo decidieron y plebiscitaron el 23 de octubre pasado.
No hay que dejarse encerrar en el cuarto asfixiante donde pretenden meternos los cipayos que argumentan que las Malvinas no son argentinas.
Este modelo seguramente corregirá, sacará, pondrá, cambiará lo que sea necesario cuando la Presidenta elegida por el voto popular lo decida, no cuando lo pidan los desvergonzados de TN, Clarín o La Nación.
La desocupación cayó a su nivel más bajo de los últimos 20 años: el 6, 7%.
Y miren que coincidencia: el dato se conoció mientras se informaba que la Eurozona seguirá en recesión.
De ese infierno venimos los argentinos y a ese infierno y a esta tragedia, los argentinos les presentamos querella.

25/02/2012 - Posted by | General, Reflexiones, Uncategorized |

2 comentarios »

  1. BUENOS AIRES- OTRO SANGRIENTO CHOQUE DE TRENES Y VAN…
    Parte I
    El miércoles 22 de febrero pasadas las 8,oo horas de la mañana un tren embistió con violencia a otra formación en un andén de la estación Once de Capital Federal, con el peor resultado: más de 50 muertos y cerca de 700 heridos.

    Este accidente no enluta al país como dicen, lo que enluta al país son los actos impunes de corrupción en la función pública, los enriquecimientos ilícitos, el despilfarro de arcas del pueblo, la programada inseguridad que mata a miles de personas por año, el hambre, abandono y pobreza que mata a decenas de miles de indigentes y jubilados por año, el alarmante crecimiento de los cordones de pobreza, la entrega de nuestras riquezas naturales a capitales extranjeros, la imparable deforestación que atenta contra el equilibrio ecológico y aniquila a especies autóctonas, el avance del tráfico y consumo de drogas, los incentivados odios entre hermanos, los actos de anarquía en las calles, la corrupción policial, el vacío legal, la desprotección de niños y de ancianos que viven en las calles, etc.

    La desgracia ferroviaria de ayer no tiene explicación, aunque rápido van a decir que “la justicia está investigando”, que “los peritos trabajan en el lugar del hecho para determinar los motivos del choque” e innumerables excusas más para entretener a indignados ciudadanos, de paso los medios de prensa que se nutren de noticias macabras aumentarán ventas mostrando con insistencia manchas de sangre y entrevistas a damnificados con preguntas como éstas: ¿señora, qué hará ahora que su marido murió entre los hierros retorcidos?”, ¿cómo estaba el cuerpo de su sobrino cuando lo sacaron de las vías? ¿señor, le dolió mucho cuando vio que no tenía los brazos? y las estupideces de siempre de personas que en su ignorancia creen que viven en el primer mundo: “lucharé hasta las últimas consecuencias para que se haga justicia”, “quiero presos a los responsables”, “quiero que no vuelva a ocurrir un caso parecido, que éste sea el último”, “confío que la justicia va a llegar a la verdad” (?), paralelamente… los que tienen “la sartén por el mango” ganan unos días de distracción general, es decir, gracias a medios (no generalizo) que olvidan otros asuntos hablando hasta el cansancio del accidente ferroviario y envían a sus opinólogos a analizar lo que nadie podrá desentrañar durante siglos.

    Realidad: las rutas no son controladas y hay muertes en todas partes por exceso de velocidad de automovilistas y abusos de camioneros que no respetan normas de tránsito; las calles y avenidas son pistas de carrera de líneas de ómnibus, transportes públicos que a sabiendas de las autoridades de aplicación (gobierno de la ciudad) violan luz roja, cruzan criminalmente a otros carriles, atropellan a transeúntes, causan mutilaciones y muertes (empresas que desde hace décadas tendrían inconfesables arreglos de trastienda para impunidad), y respecto a los servicios ferroviarios, los directivos son intocables y también hacen lo que quieren, todo se “suavizaría” en despachos clave, lo que explica la continuidad de accidentes (evitables) donde anualmente mueren decenas de personas y centenares sufren graves heridas. Perdón si en lo que voy a decir toco la guitarra de oreja, pero dudo que esté equivocado en todo: 1) las vías no tienen periódico mantenimiento (aunque los “técnicos” lo disfracen en actas firmadas y selladas); 2) las locomotoras tampoco tendrían los necesarios controles y las usan sin estar en condiciones para trabajar, con sistemas de frenos deficientes y otras fallas; 3) los vagones de pasajeros no serían revisados en sus ruedas y otros mecanismos que garanticen estabilidad; 4) generalmente hay un solo conductor en la cabina y, “acostumbrado” a la tarea la podría realizar leyendo, mandando mensajes de texto por celular, con sueño o bajo los efectos de alcohol u otra cosa ¿o dirán que todos son idóneos, incuestionables, responsables, correctos y trabajan descansados? ¿y si el hombre sufre una repentina descompensación? 5) Supongo que hay salas de “control” donde observan en alguna pantalla los ramales, desplazamientos, horarios, posibles velocidades, etc., y estarían comunicados con los conductores; 6) no sería raro que en las oficinas de “control” estén entretenidos en lo que no corresponde (como pasa en policía, observadores municipales, etc.). En definitiva, aquí se juegan importantes intereses económicos, con funcionarios oficiales por un lado y poderosos directivos en el otro; los muertos y heridos para estos señores serían sólo “números”, es decir, el resultado final se sellaría en una conversación amable -café mediante- y un apretón de manos, pacto secreto de “trataremos que no vuelva a ocurrir” y algún beneficio pícaro posiblemente saltando de sillón en sillón, así la impunidad queda asegurada y todos contentos. En la calle abundarán los dobles discursos, promesas de “reparación” de daños sufridos, vueltas burocráticas, citaciones, papeleríos y circo del mejor. Así estamos ¿o las estadísticas demuestran lo contrario en las rutas, calles, avenidas y vías de ferrocarril?

    Dirán con ligereza que en muchos lugares del mundo hay accidentes; por supuesto, pero en sociedades avanzadas no ocurren desgracias permanentes por falta de control oficial y vista gorda de las empresas porque la justicia no es flexible con los poderosos, no faltan condenas, no hay folklórica impunidad para los que tienen “padrinos”, no se permiten abusos a los que podrían aportar dinero para campañas políticas; son sociedades donde se valora la vida ajena, no autorizan a cualquiera a manejar aviones, trenes, ómnibus, camiones, taxis, subterráneos, etc.

    Aclaro: no pretendo ofender, respeto a mis autoridades, no pongo a todos en la misma vereda, intento ser objetivo, me limito a revisar estadísticas, hechos tristes pasados y ¡vaya casualidad! siempre la impunidad ha palmeado la espalda a influyentes y responsables.

    CARLOS ESTRADA periodista de investigación.

    Buenos Aires, Argentina, 23 de febrero de 2012.

    Comentario por CARLOS ESTRADA | 11/03/2012

  2. ALGO MÁS ACERCA DEL CHOQUE DE TRENES EN ESTACIÓN ONCE

    por Carlos Estrada*

    RESPETUOSAMENTE pregunto: ¿cómo van a reparar los gobernantes, las autoridades de aplicación y los empresarios ligados al asunto, tantas muertes y mutilaciones de seres humanos? (serían cerca de 700 heridos y más de 50 muertos) ¿con dobles discursos y promesas? ¿culpándose unos a otros para dilatar la milonga hasta que noticia nueva tape este horrible caso?

    Seguramente muchos insensibles (no generalizo) que vivirían alejados de Dios y de espaldas al pueblo creen que estas desgracias “sólo caen sobre los demás”.

    La vista gorda, la “tolerancia” (evito usar un término más acertado), los amiguismos, la aparente inacción oficial y la inquieta colita del tráfico de influencias contribuirían a que nuestras rutas siempre estén teñidas de sangre, que los camioneros no respeten normas vigentes y ocasionen choques impresionantes, que los denominados colectiveros maten peatones con total impunidad -salvajismo al volante-, que los conductores de locomotoras de manera seguida se vean involucrados en tragedias que asustan al mundo, etc. Conste: no todos serían negligentes ni criminales en potencia.

    Faltarían comportamientos éticos, sistemas de control creíbles, inversiones correctas, rectas investigaciones, honestidad en las empresas, un Estado responsable que asuma posibles errores y que en todos los casos los jueces sirvan al derecho con independencia de otros poderes y no dejen impunes hechos sangrientos protagonizados por individuos que manejan vehículos de carga de conocidas empresas y transportes públicos donde los dueños y/o directivos serían intocables, irregularidades que se repiten inexplicablemente (80% evitables).

    Abundarían los “distraídos” mientras LA NACIÓN SANGRA POR TODOS LADOS; a los choques que siembran muertos permanentemente, HAY QUE SUMAR: la pérdida de vidas humanas por la inseguridad; los daños al pueblo que producen a sabiendas los que trepan impulsados por ambiciones desmedidas; los incentivados odios entre hermanos que dan lugar a enfrentamientos violentos (desde trastienda demasiados pícaros moverían los hilos); actos criminales en crecimiento porque no hay condenas y las vueltas burocráticas permitirían desvirtuar pruebas; drogas que avanzan sobre los jóvenes (promesas del futuro) y los están llevando por el peor camino; indignante abandono de millones de ancianos y niños con hambre, etc.

    Como pronostiqué en un acertado análisis del 23 de febrero p.pdo., MUCHOS “CACIQUES” INTOCABLES COMENZARON A LAVAR IMAGEN Y RÁPIDO PATEARON LA PELOTA LEJOS DE SUS NIDOS, tomarán medidas poco creíbles y nada más. Circo del mejor, el tiempo demostrará que la telaraña de los que manejan esta historia no se romperá, existirán secretos cuidadosamente protegidos, acusaciones cruzadas, “investigaciones” en direcciones equivocadas, la sociedad honesta terminará confundida, cansada de leer complicada novela, los ruidosos y justos reclamos no serán escuchados, el asunto irá desapareciendo de los medios de prensa (la noticia de ayer no es noticia), episodio tal vez recordado con letra pequeña si se lo permiten a los editores y la impunidad (incorregible vicio) estampará su tradicional sello.

    CARLOS ESTRADA *escritor y periodista de investigación.

    Buenos Aires, Argentina, 2 de marzo de 2012.

    Nota: dos personas amigas de mi novia perdieron a familiares queridos en el accidente ferroviario de estación Once.

    Comentario por CARLOS ESTRADA | 11/03/2012


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