America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

La hora del mejor kirchnerismo – Hernàn Brienza


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En estas vacaciones contemplativas y espirituales que me he tomado he tenido oportunidades de leer completamente varios textos ilustrativos e interesantes que hablan de la situación política nacional e internacional. Al compás de mis lecturas, se produjo en Argentina la devaluación del peso tan exigida por los exportadores –principales beneficiarios- y neuróticamente celebrada por las clases medias que, al mismo tiempo que se veían perjudicadas por la pérdida de poder adquisitivo real –de la misma manera que los sectores populares, claro-. Más allá de la necesidad o no de la medida implementada por el gobierno –cierto retraso cambiario podría justificarla-, lo sustancial en el hecho es la cualidad de la toma de decisión: ¿fue una decisión soberana del Estado o un arrebato por parte de los sectores económicos dominantes del dinero de la mayoría de los argentinos? La respuesta es clara: fue el resultado de la presión de los grandes especuladores –a los que se suman la acción minoritaria de los desesperados de siempre que no quieren, con obvia razón, perder sus ahorros por la ventisca cambiaria- que, entre otras, cosas no liquidaron exportaciones para presionar sobre el precio del dólar (incluyendo, claro, las acciones cuasi delictivas del CEO de la Shell).

La cuestión parece simplemente económica pero es estrictamente política. Bien sabía el ex presidente Raúl Alfonsín de golpes de mercado, por ejemplo. Y está escrito en ese párrafo luminoso escrito por Luis Majul, de su libro Por qué cayó Alfonsín, que ya he citado en alguna otra oportunidad: “La caída de Alfonsín… signada por el Nuevo Terrorismo Económico. ¿Es terrorista o no una firma que compra 40 millones de dólares en un día, hace subir la divisa, la papa, los pañales, se mete en la cama de los enamorados, conspira contra el placer, apresura la muerte de los más débiles y enriquece sin esfuerzo a los más fuertes?… ¿Cómo se puede calificar a los capitalistas argentinos que no invierten sin un subsidio estatal y que cuando ganan un dólar no lo colocan en la producción sino que lo envían al exterior y se olvidan del asunto?”. Brillante aquel Majul ¿no es cierto? Y uno podría agregar preguntas actuales: ¿Es terrorista un diario que especula con el temor de los argentinos publicando informaciones falsas sobre la subida del precio del dólar? ¿Y los economistas de lo estatuido que se pasean por los canales de televisión, defendiendo los intereses particulares de sus clientes, alertando a la sociedad de que estamos a las puertas de la hiperinflación y una escalada del tipo de cambio? ¿No son como hombres-bomba pequeñitos que van minando la confianza de millones de argentinos? ¿Y los exportadores que no liquidan sus dólares especulando con una devaluación intempestiva?
¿Pero por qué es política y no económica la cuestión? Sencillo. La devaluación y la inflación atacan a la política por dos frentes. Primero: quiebra la confianza de la sociedad en su gobierno, esmerila la legitimidad del sector político frente a la embestida económica, y genera un efímero y adolescente pavor antipolítico del estilo “que se vayan todos”. Y segundo: porque destruye el orgullo nacional y la confianza propia de todos los argentinos. Quiero detenerme en este punto porque es fundamental para entender la decepción de algunos sectores de la clase media que comienza con la cantinela en contra del país. El kirchnerismo había logrado reforzar la siempre alicaída autoestima nacional. Diez años de crecimiento sostenido podrían hacerle creer a los argentinos que su país podía valer la pena ser vivido. La devaluación forzada, la crisis inflacionaria, permite a los heraldos del descontento permanente decir: “Este país de mierda es así; cada diez años tenemos un quilombo y se va todo al diablo”. Todavía no sabría decir cuál de las dos operaciones es peor si el regreso de la cultura antipolítica o de la persistente autodenigración de las clases medias.

Una de las lecturas más interesantes que encontré este verano fue la encíclica del Papa Francisco. En uno de los capítulos referidos a cuestiones políticas, Bergoglio escribe: “Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y sus intereses alejan a los países de las posibilidades viables de su economía y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se añade una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de tener no conoce límites. En este sistema, que tiende a fagocitarlo todo en orden a acrecentar beneficios, cualquier cosa que sea frágil, como el medio ambiente, queda indefensa ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta”. Interesante diagnóstico del Papa –muy citado últimamente por medios de comunicación que defienden los intereses de las corporaciones que con su presión sobre el peso empobrecieron a millones de argentinos-, quien, además, exhorta a realizar “una reforma financiera que no ignore la ética requeriría un cambio de actitud enérgico por parte de los dirigentes políticos, a quienes exhorto a afrontar este reto con determinación y visión de futuro, sin ignorar, por supuesto, la especificidad de cada contexto. ¡El dinero debe servir y no gobernar!”

(Digresión 1: ¿Por qué razón los dueños del poder en la Argentina citan tanto al Papa y no hacen lo que el propio Francisco manda?)

La exhortación papal, aunque parezca mentira, también interpela al kirchnerismo. Porque la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se encuentra en una encrucijada estratégica fundamental: ¿debe “entrar en razones”, como le exigen los personeros de los grupos corporativos? ¿o debe profundizar el modelo llevando adelante medidas heterodoxas que permiten volver a disciplinar a los centros de poder? ¿Es mejor arder que consumirse lentamente, como dijo Kurt Cobain? Me explico mejor, ¿se merece el Kirchnerismo una etapa que contradiga todo lo realizado durante los últimos diez años? ¿o es mucho más interesante avanzar con medidas agresivas aún cuando tengan un precio alto? Sin dudas, es un momento crucial y en esos enclaves es dónde los movimientos políticos muestran su naturaleza: el alfonsinismo les habló con el corazón a los especuladores y no le fue bien,

Carlos Menem se entregó a la Fundación Mediterránea y a Domingo Cavallo y no nos fue bien a millones de argentinos. Quizás sea un buen tiempo para recordar los meses posteriores a junio de 2009. Quizás haya que avanzar sobre instrumentos que le permitan al Estado recuperar y mantener los resortes fundamentales de la economía. ¿Es tiempo de crear institutos similares a la Junta Nacional de Granos? ¿Es hora de regresar a esquemas parecidos a los del Instituto Argentino para la Promoción del Intercambio? El mejor kirchnerismo, claro, es que el que siempre huye hacia adelantes.

Infonews

11/02/2014 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Industrias, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Cuba: Moreau explica porqué está con CFK


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Tal como se informó ayer, el ex senador Leopoldo Moreau viajó en la comitiva oficial que acompaña a la Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner en su viaje a Cuba, donde llegó ayer por la mañana para participar de la II Cumbre de la Celac.

Tras las críticas vertidas desde diferentes sectores de la oposición, el dirigente de la UCR se vio en la necesidad de salir aclarar el porqué de su presencia en La Habana. “Unasur, Mercosur y Celac son políticas de Estado que están por encima de las competencias partidarias”, dijo Moreau.

Y agregó que “yo estoy aquí por la invitación personal de la Presidenta que me parece que se vincula con la tradición de la cultura política que nosotros representamos. No represento a mi partido ni a la oposición, pero soy del partido de Alfonsín, de Illia, de Yrigoyen, que tienen una trayectoria extraordinaria en lo que se refiere a la unidad latinoamericana”, sostuvo.

El ex senador recordó que el primer Presidente de la recuperación democrática fue el mandatario latinoamericano que pisó Cuba por primera vez desde la expulsión de la isla de la OEA y aseguró: “Creo que esta es una cumbre muy importante porque significa la representación de 33 naciones de América Latina y El Caribe”.
La Tecla.info

29/01/2014 Posted by | Economía, Educación, Industrias, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Solidaridad, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

La Mesa cerealera ◄ Por Julián Blejmar


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Los grandes jugadores del complejo exportador agrario disponen de un papel clave en el mercado financiero. Quiénes son estos actores, de qué forma operan, y cómo especulan con la liquidación de divisas.

Nota de Miradas al Sur

En declaraciones radiales efectuadas el pasado viernes, el ministro de Economía Axel Kicillof aseveró que “hay miles de silobolsas reteniendo la cosecha. Estimamos que son once millones de toneladas, que implican unos 4.000 millones de dólares. Por su parte, las cerealeras suspendieron sus créditos internacionales por unos 2.500 millones de dólares. Entonces, ahí tenemos unos 6.500 millones de dólares que podrían estar en las reservas, si no hubiera movimientos especulativos”.

En efecto, el paradigma sojero nacido a inicios de este siglo convirtió a los principales protagonistas del agro en verdaderos agentes financieros, con un poder de fuego que les permite incidir en variables clave de la economía, tal como está sucediendo en la actualidad con la cotización del dólar.

Sucede que si bien la Argentina tuvo una histórica dependencia del sector agropecuario, la combinación del alza de precios internacionales, novedosas técnicas de explotación agrícolas y el surgimiento de nuevos actores oligopólicos al interior de la cadena, potenció el rol de estos actores, permitiendo que desempeñen un rol que, desde algún aspecto, se asemeja al que supo tener el sector financiero (bancos privados y organismos multilaterales de crédito) durante el auge del neoliberalismo. Prueba de esto fue el instrumento financiero creado por el Banco Central a mediados de diciembre, para que las exportadoras de granos (cerealeras) liquiden divisas de la última cosecha, que retienen especulando con las futuras subas en el valor del dólar oficial. Así como se emiten títulos públicos con el fin de recurrir a los bancos y organismos multilaterales para equilibrar las cuentas públicas, en la actualidad las cerealeras, desde el sector privado, han logrado también este poder de otorgar las divisas que estabilicen las variables financieras que, al igual que el sector financiero, ellas mismas han ayudado a desequilibrar.

Y al igual que sucede con el sistema financiero, resulta complejo para el país lograr su beneplácito si no es a cambio de beneficios exorbitantes. El título creado por el Banco Central buscaba que las cerealeras aceleren la liquidación otorgándoles la posibilidad de recibir el pago de sus exportaciones al valor en el que se encontrara el dólar oficial en el lapso de los siguientes 91 a 180 días, por lo que en los hechos les permitía efectuar sus ventas sin necesidad de recibir el valor del dólar actual, que se sabe, es inferior al futuro. Además, les otorgaba una tasa del 3,65% anual. Pero no fue suficiente: por el momento entraron poco más de 350 millones de dólares, una cifra muy lejana a cualquier expectativa montada sobre sus tenencias.

El paradigma sojero nacido a inicios de este siglo convirtió a los principales protagonistas del agro en verdaderos agentes financieros.
Así, el Gobierno se encuentra realizando todo tipo de maniobras para intentar sostener los niveles de reservas y la cotización del dólar, con el objetivo de ganar tiempo hasta el mes de marzo, cuando, por cuestiones estacionales, las cerealeras deberían aumentar significativamente la liquidación de divisas. Una de estas medidas fue implementada en noviembre último, luego de que el Gobierno detectara que durante el transcurso del año las cerealeras habían comenzado disminuir la toma de créditos en el exterior para comenzar a hacerlo localmente en pesos, especulando con la devaluación de la moneda. Así, el Banco Central lanzó una normativa para que los bancos no otorguen más del 0,3% de su capacidad de préstamos para prefinanciar exportaciones de granos, bajo el objetivo de “inducir a las principales firmas a retomar la política de buscar fondos en el exterior”.

Pero si bien se intensificó este año, la especulación de las cerealeras fue fuerte desde el anterior. De acuerdo con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) durante 2013 la recaudación tributaria subió un 26,3% en relación con 2012. En esto tuvo que ver el aumento por sobre el 30% de los tributos más importantes: IVA, 30,7%; Seguridad Social, 30,9%; e Impuesto a las Ganancias, 32,6%. Pero también, con que otro de los tributos fundamentales, el proveniente por derechos de exportación, no sólo no aumentó sino que disminuyó, y en una cifra considerable: 9,5%. Ello, pese a que la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) afirmó que la cosecha de granos superó los 105 millones de toneladas, siendo un 16,4% superior a la del anterior ciclo.

Ya a mediados de año, más precisamente el 4 de junio, advirtiendo esta tendencia, la Presidenta manifestó en un acto público en Casa Rosada que en materia de recaudación fiscal se habían batido récords en todo tipo de tributos, pero que “para los que se preguntan si fue récord en materia de exportación, no, no lo fue, no fue porque ya sabemos lo que están haciendo, ya nos dimos cuenta”, posiblemente en referencia a la especulación que estaban realizando los principales actores de la cadena agropecuaria, pero también a las maniobras de evasión y elusión fiscal.

Los nuevos protagonistas. El informe “Complejo Oleaginoso” difundido por el Ministerio de Economía en 2012, arroja datos contundentes sobre la construcción y el gran poder de los principales actores de la cadena agrícola, cuyas tendencias no hicieron más que profundizarse a lo largo de estos últimos dos años, debido a las dificultades para establecer regulaciones públicas sobre este sector de la economía.

Sin dudas, la soja es el cultivo por excelencia, y da cuenta de este fenómeno. De acuerdo con el informe, los principales productos exportados en 2010 eran los pellets (comprimidos derivados de los granos luego de la extracción del aceite) de soja y girasol, con un 45% del total, los porotos de soja, con un 27%, y el aceite de soja, con un 23%. Si se tiene en cuenta el contexto de los últimos años, donde la soja fue el commodity que más aumentó –subiendo el precio de su tonelada de 180 dólares en el año 2000 a 300 en 2007, y a partir de allí hasta los 470 actuales, tocando picos de más de 600 en 2012–, es fácil advertir que esta tendencia hacia la sojización se intensificó.

Tomando como referencia este cultivo, el citado informe señala que las cinco primeras empresas exportadoras de granos de soja concentran el 66% de las ventas, mientras que las diez primeras dan cuenta del 96%. Estas cinco primeras empresas eran Cargill, con el 20% de las toneladas de granos de soja exportadas, Noble Grain (13%), ADM (12%), Bunge (11%), y Dreyfus (11%), aunque de acuerdo con el Ministerio de Agricultura, durante los últimos años ADM subió varios escalones, liderando en 2012 con índices similares a los de Cargill.

Se trata de empresas concentradas que, además, vieron multiplicada de forma exponencial su facturación, pues, de acuerdo con el informe, durante poco más de una década la superficie sembrada se soja creció en más de un 120%, aumentando las exportaciones del complejo oleaginoso a una tasa anual promedio del 12,6%, llegando a los 18 mil millones de dólares en 2010. Si se considera que, de acuerdo a la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) durante el 2013 se adquirieron granos por casi 23.000 millones de dólares, es fácil advertir que esta tendencia no se detuvo.

Pero las cerealeras son en rigor la punta de lanza de un entramado oligopólico, lo cual se advierte en la descripción que el informe del ministerio realiza sobre la composición de los cinco grupos anteriormente citados, en donde se puede advertir que estas cerealeras tienen injerencia no solo en las exportaciones sino en toda la cadena productiva.

La principal cerealera, el holding norteamericano Cargill, posee tres terminales portuarias propias (San Martín; Diamante; Bahía Blanca); 10 centros de acopio de granos (tres en Córdoba; dos en Sta. Fe; y cinco en Buenos Aires) y otros tantos que trabajan con exclusividad para la firma; cuatro plantas de procesamiento y comercialización de oleaginosas, aceites y subproductos. (Puerto San Martín, Quequén y Bahía Blanca); siete molinos harineros (cuatro en Buenos Aires, uno en Santa Fe; uno en La Pampa, y uno en el Chaco), y las marcas Favorita, Letizia, Rosafé, Trigoflor, Blancaflor, dos plantas frigoríficas (una en Buenos Aires, y una en Santa Fe); así como un centro productor de fertilizantes.

Otras de las principales, Bunge Argentina, del grupo norteamericano Bunge, es propietaria de cuatro plantas de producción de aceites y harinas proteicas (dos en Santa Fe, una en Córdoba y una en Buenos Aires); una planta de aceite, un puerto privado (Santa Fe, en asociación con AGD); tres terminales portuarias propias (San Martín, Ramallo y Bahía Blanca); trece centros de acopio de granos (cinco en el NOA, tres en Córdoba, tres en Santa Fe, dos en Buenos Aires), ocho centros de distribución de fertilizantes, y uno de producción y comercialización de semillas oleaginosas.

Asimismo, el grupo francés Louis Dreyfus posee dos plantas de producción de aceites y harinas proteicas (Santa Fe); tres terminales portuarias propias (Gral. Lagos; Timbúes; Bahía Blanca); 14 Centros de Acopio (uno en el NEA, tres en córdoba; tres en Santa Fe; uno en Entre Ríos; y seis en Buenos Aires). Noble Grain y ADM, en cambio, sí se han centrado en la Argentina en el negocio de la exportación.

Por eso, la concentración del sector se extiende también al procesamiento de la materia prima exportable. Sólo cinco empresas de las 37 productoras de aceite concentran cerca del 60% de la capacidad de producción. Ellas son Cargill, con el 15%, Molinos, con el 13%, Louis Dreyfus, con el12%, Bunge Argentina, con el 8%, y Vicentín, con el 6%. Un punto no menor, si se tiene en cuenta que el 75% de la producción primaria de soja es procesada industrialmente (representa el 84% de la producción total de aceites), y que nuestro país es el primer exportador mundial de aceite de soja y el segundo de aceite de girasol, detrás de Ucrania.

Especulación y evasión. La complejidad con estos actores concentrados, no solo radica en sus conductas especulativas, sino también en sus maniobras para evadir impuestos. Al contar con puertos y terminales propias, muchas de estas cerealeras tienen la facultad de eludir los controles del Estado, y así subfacturar. Las triangulaciones son otros de los mecanismos para eludir impuestos, al trasladar la utilidad generada en nuestro país a otro con menores impuestos y retenciones (o nulos, en el caso de los paraísos fiscales). Por esta razón, en 2011 la AFIP había suspendido provisoriamente del Registro de Operadores de Granos, que permite menores tasas de retención impositiva, a las firmas ADM y Cargill. También, según el organismo recaudador, el año pasado se realizaron operaciones de triangulación por unos 85.000 millones de pesos. Entre las mismas, detectaron una operación que la AFIP consideró irregular de Molinos con su filial en Chile, y tras realizar 41 allanamientos, se encontró un posible caso fraudulento por 250 millones de pesos con participación de 20 exportadoras y la firma Molino Cañuelas. Por eso, a comienzos de este año, la AFIP impuso una tasa del 0,5% a las empresas que triangulen sus exportaciones con países con los que Argentina mantiene convenios de información tributaria, y del 2% para las que lo hagan con naciones con los que no hay acuerdos.

Los protagonistas de siempre. Tal como se señaló, con su oligopolio sobre la exportación, y producción de aceites y harinas, las cerealeras han logrado un fuerte dominio sobre las variables financieras. No son, sin embargo, los únicos actores que mediante conductas especulativas pueden incidir en las cuentas públicas. En el citado informe del Ministerio de Economía, se sostiene que sobre los 73 mil productores del complejo oleaginoso, solo el 6% explica el 54% de la producción. Al igual que sucede con las cerealeras, semejante poder de mercado les otorga un rol clave en el sistema financiero. Claro está, la soja es también aquí la gran protagonista, pese a que los especialistas advierten sobre el riesgo natural y económico que representa esta “sojización”.

El 60% de la siembra es destinada a la soja, cuya superficie sembrada creció entre 2000 y 2011 en un 120%, y su producción en más del 152%, con una tendencia que, como se observa, amplia estos guarismos, quedando en escala mundial de producción sólo por debajo de Estados Unidos y Brasil. La concentración en la producción de este cultivo, se encuentra íntimamente ligada al desarrollo de los pools de siembra, mediante los cuales se realiza el arrendamiento de tierras, alquiler de maquinas, y nuevas tecnologías como las semillas transgénicas, preparadas para resistir el herbicida glifosato que destruye las malezas, así como la siembra directa que permite controlar malezas y hacer una mínima labranza para preservar el suelo.

Pero ello no implica que estas empresas hayan desplazado por su operatoria a los tradicionales terratenientes, sino que por el contrario han potenciado su incidencia. En el trabajo “Los propietarios de la tierra y las economías de escala, sustentos del paradigma sojero en la Argentina”, realizado en 2010 por el prestigioso investigador del Conicet, Flacso y la CTA, se señala que “las evidencias disponibles indican que, al igual que ocurrió en todos los paradigmas anteriores que se implantaron en el agro pampeano, en el actual sustentado en la producción de soja genéticamente modificada también reconoce al propietario como el factor decisivo en su implementación y desarrollo”, ya que “han sido, y lo siguen siendo, fundamentales porque controlan el recurso natural insustituible para la producción y, a partir de allí, las variables económicas y productivas de la empresa agropecuaria, cualquiera sea su tamaño”.

Asimismo, remarca que “la tradicional producción extensiva del agro pampeano resulta potenciada en el paradigma actual por el conjunto de factores tecnológicos y económicos que lo sustentan. Las consecuencias de una mayor influencia de las economías de escala (…) potencia la importancia de la gran propiedad en la producción pampeana, indicando que la centralidad en la producción agropecuaria es ejercida por el propietario, y por una fracción específica de ellos: los terratenientes pampeanos”.

Es en este contexto que deben entenderse las palabras del presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevehere, cuando el 26 de mayo del año pasado reconoció ante Radio Mitre que los productores de soja liquidaban sus granos “por goteo”. Allí afirmó que “la cosecha es propiedad privada y los productores son dueños de venderla cuando quieran”, y demostró la fortaleza económica del sector agrícola al añadir que “la soja se puede mantener un año o más sin venderse”. En esas mismas declaraciones, Etchevehere señaló que en un contexto de “30% de inflación”, si se vendiese toda la cosecha de golpe, los productores sufrirían una devaluación de su dinero del 30%. El pasado jueves, planteó algo similar al afirmar que “conviene más especular con la inflación y el dólar que producir o fabricar productos”. Una lógica financiera incuestionable, sobre un contexto que no sólo las decisiones erradas del gobierno sino también las acciones de estos grandes jugadores del agro, y otros de la economía, han contribuido a crear. Y que en el caso de la Sociedad Rural, vuelve a entrar en colisión con su lema “cultivar el suelo es servir a la patria”.

26/01/2014 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Industrias, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Destacan en Davos reducción de la desigualdad en Brasil, Argentina y México


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En Davos los hombres de negocios y los políticos debatirán sobre el futuro económico mundial

Un informe de la organización humanitaria Oxfam Intermón –que lleva por título “Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica”– denuncia el aumento de la desigualdad en todo el mundo, salvo en los países de América Latina, destacando en particular a la Argentina, Brasil y México.

“En la actualidad, los niveles de desigualdad están aumentando en todos los países de renta alta del G-20 (a excepción de Corea del Sur), mientras que en Brasil, México y Argentina la desigualdad se está reduciendo”, sostiene el informe presentado en vísperas del comienzo del Foro Económico Mundial que se celebra en Davos.

El documento pone de manifiesto que casi la mitad de la riqueza mundial está en manos de sólo el uno por ciento de la población.
El informe de la organización humanitaria enumera como las razones de la disminución de la desigualdad en la región a “una fiscalidad más progresiva, los servicios públicos, la protección social y el empleo digno”.

Otro dato aportado por el estudio indica que la mitad más pobre de la población mundial posee la misma riqueza que las 85 personas más ricas del mundo.

El estudio menciona como causas de la desigualdad a “la desregulación financiera, la inequidad de los sistemas fiscales, las leyes que facilitan la evasión fiscal, las políticas económicas de austeridad, políticas que perjudican desproporcionadamente a las mujeres y la apropiación de los ingresos derivados del petróleo y la minería”.

El director de Oxfam Intermón, José María Vera, explica que en Europa “las presiones de los mercados financieros impulsaron medidas de austeridad que golpearon a las clases baja y media, mientras los grandes inversores se aprovecharon de planes de rescate públicos”. En cuanto a Estados Unidos, dice que la desregulación financiera propició un incremento del capital acumulado por el uno por ciento más rico de la población hasta el nivel más alto desde la Gran Depresión, hace 80 años.

En India, en tanto, “el número de multimillonarios se multiplicó por 10 en la última década, por una estructura fiscal altamente regresiva y el aprovechamiento de sus vínculos con el gobierno”.

En África, las grandes transnacionales (en particular del sector extractivo) “aprovecharon su influencia para renegociar contratos con condiciones fiscales mucho más ventajosas, limitando la capacidad de estos gobiernos para luchar contra la pobreza”.

Oxfam estima que 21 billones de dólares se escapan cada año al control del fisco a nivel mundial, porque “las personas más ricas y las grandes empresas ocultan miles de millones a las arcas públicas mediante complejas redes basadas en paraísos fiscales” y que la riqueza del 1% de la población más rica del mundo asciende a 110 billones de dólares, una cifra 65 veces mayor que el total de la riqueza que posee la mitad más pobre de la población mundial.

LÍDERES EN SUIZA

Casi 2.500 líderes políticos y empresariales se congregarán desde este miércoles hasta el sábado en la reunión anual del Foro Económico Mundial (WEF) de Davos. Al encuentro, asistirán Christine Lagarde, titular del FMI, al secretario del Tesoro de los EE.UU., Jacob Lew, la presidenta de Brasil, Dilma Roussef (quien va en busca de inversiones para su país), el primer ministro británico David Cameron, su homólogo italiano Enrico Letta y los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, el mandatario japonés Shinzo Abe y el alemán Wolfgang Schauble.
BAE

22/01/2014 Posted by | Economía, General, Industrias, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

EMPRESAS TRANSLATINAS Y ACAPARAMIENTO DE TIERRAS EN AMÉRICA LATINA


ENTREVISTA CON CRISTÓBAL KAY, ESPECIALISTA EN DESARROLLO Y REFORMA AGRARIA

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Cristóbal Kay

POR SALLY BURCH

El acaparamiento de grandes extensiones de tierras, conocido en inglés como land-grabbing, fenómeno que surgió principalmente en la última década y que se acentuó a partir de la crisis alimentaria del 2008, está transformando radicalmente la estructura agraria en el mundo, desplazando al campesinado y reforzando la agroindustria. En África y Asia, este fenómeno corresponde principalmente a acuerdos entre Estados, donde un gobierno acuerda la compra o arriendo de grandes extensiones -cien, doscientas mil hectáreas o más-, en otro país, para producir alimentos bajo su propio control y exportarlos, a fin de garantizar la seguridad alimentaria de su población.

En América Latina, sin embargo, el proceso ha asumido una característica distinta, según explica Cristóbal Kay, especialista en desarrollo y reforma agraria. Y es que en nuestro continente, no son otros Estados sino principalmente las grandes empresas translativas las que están invirtiendo en países vecinos. En entrevista con ALAI, Kay advirtió que, cuanto más avanza este proceso, más complejo se vuelve pensar en una reforma agraria en los países afectados.

Académico especializado en teoría del desarrollo, que estudió primero en Chile e Inglaterra, y hoy es profesor del Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Cristóbal Kay nos recordó que en América Latina este fenómeno tiene sus raíces en la llamada década perdida de los años 80, con las políticas neoliberales. Cuando los Estados disminuyeron sus políticas de crédito y asistencia técnica al campesinado y bajaron los aranceles a la importación de alimentos, la economía campesina quedó marginada y muchos campesinos tuvieron que buscar otras formas de ingreso, cuando no acudir a la migración. En cambio los sectores rurales que salieron beneficiados fueron aquellos productores agrícolas capitalistas que tenían acceso a las inversiones y los conocimientos necesarios para entrar en los nuevos mercados de exportación, con nuevos productos como el brócoli, hortalizas, frutas, palma africana aceitera.

Este hecho, relata Kay, “cambió totalmente la estructura agraria, llevando hacia un proceso de concentración de tierras y, también, hacía un proceso de capitalización del agro… Se expandieron estas empresas agrarias, muchas veces incorporando a tierras campesinas, o deforestando la amazonía, llegando a nuevas fronteras agrícolas, creando también una serie de efectos negativos para la ecología de esos países”. Esta nueva estructura agraria funciona con mano de obra temporal, sin estabilidad laboral y con salarios muy bajos, o donde hay cultivos muy mecanizados, como la soya, crea muy poco empleo. “En medio siglo, desde 1960 hasta 2010, el cultivo de la soya pasó de 260 mil hectáreas a más de 42 millones. O sea, se multiplicó varios cientos de veces”, señala el investigador.

En esta entrevista Kay cuenta cómo en América Latina el actual proceso de acaparamiento de tierras sigue parámetros novedosos a nivel mundial, puesto que se trata esencialmente de empresas latinoamericanas de un país que invierten en otro país latinoamericano.

Cristóbal Kay: Son grandes compañías que ya controlan cincuenta mil hectáreas, o cien mil hectáreas, por ejemplo de Argentina; que hacen después inversiones en Paraguay, o Uruguay, especialmente para soja, o para pasto y ganadería. Y Brasil hace lo mismo: hay muchos empresarios agrícolas brasileños que ya hace como tres o cuatro décadas atrás, han comprado tierras en la parte oriental de Bolivia, en Santa Cruz, en las tierras bajas de Bolivia, y hoy en día controlan quizás un tercio de las tierras del Oriente boliviano. Controlan como el 40 ó 50% de la producción de soja de Bolivia.

Paraguay es el caso más dramático. En este país, casi dos tercios de toda la producción de soja es controlada por capitales, inversionistas, terratenientes, de origen brasileño -la mayoría-, pero también una parte importante de argentinos. Entonces se plantea allí un problema de soberanía nacional, porque gran parte de esas inversiones de compra de tierra por parte de los brasileños y los argentinos se da en la zona fronteriza con esos países. Y, el cultivo de la soja es el más importante de Paraguay, entonces controlando dos tercios de la producción de soja -no tengo una cifra exacta-, pero es como controlar quizá el 40% de toda la producción agropecuaria de ese país, por parte de esos capitales latinoamericanos.

Ahora, muchos de esos capitales latinoamericanos están asociados con capitales internacionales. Por ejemplo, con el famoso financista George Soros. Soros tiene una empresa que financia las compras de tierras a través de una empresa en Argentina, y hace inversiones a gran escala, con grandes maquinarias.

Entonces, hay algunos capitales extranjeros, pero no es la fuerza motriz de este cambio; la fuerza motriz viene de los propios capitales de algunos países latinoamericanos. Incluso países pequeños como Chile, que tiene cierta ventaja en la industria forestal. Hay un grupo forestal chileno que tiene más de un millón de hectáreas, de las cuales la mitad está fuera de Chile, en Argentina, Brasil y Paraguay. Como ya no hay más tierras para reforestar en Chile, estos capitales chilenos invierten en otros países latinoamericanos, en los que todavía hay cierta abundancia de tierra. Ahora, esto también tiene su impacto ecológico, especialmente con el monocultivo de eucalipto, que absorbe mucha agua, y el pino; y entonces no se puede cultivar después, es muy difícil volver a usar la tierra para otro uso agropecuario.

ALAI: Estas inversiones en tierra, ¿están vinculadas también a la especulación del sector financiero?

CK: Sí, porque la ventaja es que la tierra no pierde su valor, es una buena inversión fija, especialmente si los precios agropecuarios siguen subiendo, y es muy probable que los precios agrícolas nunca van a bajar de nuevo a los niveles pre-crisis del año 2008. Pero la especulación viene más bien con estos nuevos cultivos, como decía, la palma aceitera, palma africana, con la soja y también con la caña de azúcar. Estos tres cultivos se pueden llamar ‘cultivos comodín’. Un colega de La Haya, Saturnino Borras, lo llama ‘flexcrops’, que se puede traducir al castellano como ‘cultivo comodín’, porque se los puede dedicar a varios usos, ya sea como aceite, ya sea como comida, o para biocombustible. Y allí viene la ventaja, es decir, depende de los precios de los alimentos: si están bajos, dedican la caña de azúcar o la soja al etanol. Entonces especulan de acuerdo a cómo van los precios internacionales para cada uno de los productos. Eso le da esa flexibilidad al capital, y el capital siempre trata de maximizar la ganancia y la renta, usando los mercados internacionales.

ALAI: ¿De toda esta situación que acaba de describir, cómo ve las implicaciones a futuro? ¿De qué hay que preocuparse? ¿Qué alternativas podrían plantearse frente a esa situación?

CK: Estos nuevos capitales que acaparan tierras, extensiones de 100 mil hectáreas, y algunas llegando hasta a 1 millón de hectáreas, son cantidades de tierras inimaginables históricamente, van mucho más allá del antiguo latifundio. La diferencia es que son capitales no exclusivamente agrarios, sino que muchos de estos nuevos inversionistas vienen de la agroindustria, de la industria forestal, de la industria del procesamiento de la caña de azúcar, de la palma africana. O incluso, en el caso de capitales extranjeros, de capitales mineros o financieros; y capital comercial, incluso hay supermercados que invierten. Entonces, ya no es solamente un capital agrario, sino un capital que se origina de varias fuentes, que controla la cadena productiva. Es como toda una cadena de valor que está totalmente integrada y controlada por ese capital corporativo, que tiene tremendo poder, porque conoce el mercado internacional, tiene acceso a las últimas técnicas productivas, tiene la capacidad de financiar maquinaria, cosechadoras e industrias procesadoras.

Frente a eso, a un mercado libre, los gobiernos no tienen la capacidad de negociar o de buscar acuerdos más favorables para los países. Hay quizá algunas restricciones menores.

En cuanto a las implicaciones de este proceso, como ya mencionaba, desplazó a ciertos sectores campesinos, creó conflictos con pueblos indígenas, tal cual lo hacen algunas inversiones mineras, aunque estos casos son menos conocidos. Y es que en muchas de esas zonas que los gobiernos dicen que están vacías, que son tierras estatales, ya había poblaciones locales, indígenas, que estaban radicadas en esas zonas, y que con estas inversiones van siendo desplazadas.

En el tema de qué visión del futuro, pensando especialmente si uno quiere hacer una reforma agraria, yo creo que hoy en día es más complejo realizar una reforma agraria, porque el campesinado ya no enfrenta al antiguo señor feudal con el cual tenía una relación patronal clientelar. Pero había un enemigo claro -por así decirlo- con el cual uno podía realizar su lucha social: contra los patrones, contra los terratenientes que habían estado en esa zona hace siglos ya, desde la colonia, con el antiguo latifundio. Ahora son grupos inversionistas, muchas veces sociedades anónimas. Entonces, ¿cómo tener una política para tratar de expropiar o redistribuir la tierra, frente a un capital que puede vender las tierras fácilmente o moverse a otro lugar?

Además, ahora ya no se trata de expropiar tierra improductiva, no cultivada, como antes con el latifundio. No, estas son empresas capitalistas, con grandes inversiones de alta productividad, de alta tecnología, totalmente integradas al mercado internacional; entonces también los gobiernos son muy reacios a tocar a esas empresas.

Por lo mismo, hoy las reformas agrarias tendrían que ser mucho más participativas, tendrían que tener en mente las necesidades de las comunidades indígenas, tener una opción también de género, de incorporar a las mujeres en el proceso de la reforma agraria, lo que no se hizo en la reforma agraria de las décadas de los 50, 60 y principios de los 70, y también, por supuesto, tener toda una visión ecológica, que en la reforma agraria de los 50 los 60 no existía. Entonces, con toda esta nueva situación, es mucho más complejo tener un programa real, masivo de reforma agraria.

Consecuentemente, para enfrentarse a esos grandes conglomerados, como Monsanto, la lucha social ahora tiene que ser de un movimiento también transnacional. Como, por ejemplo, es el caso de la Vía Campesina. Hay que tener un movimiento campesino que esté interconectado e interrelacionado y que se globalice, se transnacionalice, aunando esfuerzos en cada país con esa lucha, más bien global, contra los transgénicos, contra el gran capital financiero y planteando sus propuestas a nivel de la comunidad internacional -a través de las Naciones Unidas, como la FAO, etc., porque es allí donde se mueven las fuerzas políticas.

Y aliándose con los movimientos ecologistas, con los movimientos que quieren mantener la biodiversidad genética, con los movimientos que van contra los supermercados, los movimientos que quieren fortalecer los mercados locales, las culturas locales, por un paisaje que no sea de monocultivo, etc. Allí, aunando esfuerzos entre sectores rurales con sectores sociales urbanos, crear una alianza política transnacional, para lograr cambiar este modelo de monocultivo y depredador. Es una visión, pero por suerte que hay varios pasos intermedios para lograr eso.

ALAI, 15 de noviembre de 2013.

06/12/2013 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Industrias, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

ES ELLA Y NOSOTROS


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03/08/2013 Posted by | Economía, Educación, General, Industrias, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Solidaridad, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

20 CLAVES PARA ENTENDER EL ACUERDO YPF-CHEVRON.


b8acf2a8e4cbf6b64c4ae33922dc00ead10be51220 CLAVES PARA ENTENDER EL ACUERDO YPF-CHEVRON.

Este “tesoro energético” cubre una superficie de 30.000 kilómetros cuadrados y se extiende por cuatro provincias argentinas: Neuquén, Mendoza, Río Negro y La Pampa.
El acuerdo firmado entre la petrolera estatal nacional YPF y la norteamericana Chevron se sustenta en los siguientes beneficios y proyecciones para la exploración de un área clave en el desarrollo de hidrocarburos no convencionales:

1) Otorga el derecho a exportar el 20% de la producción después de 5 años sin la tributación de derechos de exportación.

2) Esto implica un fuerte cambio respecto al régimen actual donde existen retenciones móviles desde el año 2007, las cuales fijan el precio percibido por el exportador en US$42 por barril exportado, modificado ese valor a partir de enero de 2013 en US$70 por barril.

3) Se busca aumentar la orientación al destino externo en el plazo de cinco años debido a la reducción de los saldos exportables actuales, como también otorgar una mayor disponibilidad de los recursos obtenidos por parte del concesionario.

4) Libre disponibilidad del 100% de las divisas provenientes de la exportación de los hidrocarburos, siempre que el proyecto aprobado hubiera implicado el ingreso de divisas a la plaza financiera argentina por al menos US$1.000 millones.

5) En los períodos en que la producción nacional no alcanzase a cubrir las necesidades de abastecimiento, los beneficiarios del régimen gozarán a partir del quinto año, del derecho a percepción del precio de exportación por la proporción susceptible de exportación definida en 20%.

6) El desarrollo total del área requerirá la perforación de más de 1.500 pozos adicionales para alcanzar, en 2017, una producción de 50.000 barriles de petróleo y 3 millones de metros cúbicos de gas natural asociado por día.

7) El pacto implica un desembolso inicial de u$s1.240 millones por parte de la compañía norteamericana que permitirá el desarrollo de la primera fase en una zona de 20 km2.

En esa etapa se prevé perforar unos 100 pozos. Conjuntamente con lo ya desembolsado por YPF, este nuevo aporte suma una inversión total de US$1.500 millones en el piloto, donde ya hay 15 equipos de perforación y se extraen más de 10.000 barriles equivalentes de petróleo diarios.

9) Entrará en vigencia cuando sea refrendado por la provincia de Neuquén, donde se localiza gran parte del yacimiento, una de las mayores reservas de hidrocarburos no convencionales del mundo.

10) Chevron desembolsará los primeros US$300 millones una vez que las autoridades de Neuquén le otorguen la concesión de un área de 395 kilómetros cuadrados, donde está ubicada la zona en la que se desarrolla el piloto.

11) El reservorio tiene una superficie total de 30.000 km2, de los cuales la petrolera argentina controla 12.000 km2.

12) La zona a desarrollar podrá alcanzar una producción diaria que equivaldría a aproximadamente el 25 por ciento del crudo y el 10 por ciento del gas natural que actualmente produce YPF.

13) Por el lugar geográfico que ocupa la zona alcanzada por el acuerdo (395 km cuadrados) es apenas el 1,3 por ciento de la superficie total de Vaca Muerta (30 mil km cuadrados), de los cuales YPF tiene una participación equivalente al 40 por ciento (12 mil km cuadrados).

14) Es el primer emprendimiento exploratorio de gran magnitud que encara esta gestión de YPF, que nació en mayo de 2012 tras la expropiación de las acciones de Repsol.

15) Este “tesoro energético” cubre una superficie de 30.000 kilómetros cuadrados y se extiende por cuatro provincias argentinas: Neuquén, Mendoza, Río Negro y La Pampa.

16) En Vaca Muerta también están presentes las estadounidenses Apache, Exxon, Chevron y EOG, las canadienses Américas Petrogas, Azabache, Antrim Energy y Madalena Ventures, la local Gas y Petróleo de Neuquén, Pluspetrol y Tecpetrol, la francesa Total, la alemana Wintershall, la anglo-holandesa Shell, la filial local de la brasileña Petrobras y Pan American Energy, de capitales británicos, argentinos y chinos.

17) Perforar un pozo, que debe llegar a profundidades de entre 2.500 y 3.000 metros para dar con esta formación originada en el jurásico superior, hace unos 130 millones de años, tiene actualmente un costo para YPF de 7,4 millones de dólares, pero el objetivo es reducirlo a 5,7 millones de dólares.

18) El desarrollo por parte de YPF de la producción de gas no convencional (“shale gas”) en Vaca Muerta es más incipiente: el primer pozo, el Orejano x2, se puso en marcha el año pasado y ya bombea gas al gasoducto del Pacífico, y la petrolera ya dio inicio a un plan para perforar otra veintena de pozos de “shale gas”.

19) De acuerdo con datos de YPF, Vaca Muerta, incluyendo sus áreas y las de otras petroleras, tendría un enorme potencial para la obtención de gas (117 trillones de pies cúbicos) y e importantes recursos de petróleo (40.000 millones de barriles), lo que significa multiplicar por diez las actuales reservas de Argentina.

20) Según estimaciones del sector, Vaca Muerta podría desarrollarse por completo en un período de diez años, pero con un esfuerzo inversor de 25.000 millones de dólares por año.

01/08/2013 Posted by | Ciencia y Tecnología, Economía, General, Industrias, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Finanzas en los países emergentes y la Argentina – Aldo Ferrer


Finanzas en los países emergentes y la Argentina
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La opinión de Aldo Ferrer, economista

El planteo de vivir con lo nuestro respecto de nuestro país pFinanzas en los países emergentes y la Argentina

La opinión de Aldo Ferrer, economista

El planteo de vivir con lo nuestro respecto de nuestro país puede generalizarse como “vivir con lo propio”, respecto de la estrategia de desarrollo en el escenario internacional. La propuesta implica el rechazo del principio neoliberal de que el desarrollo económico de los países ocurre en el contexto mundial, bajo el libre juego de las fuerzas del mercado. Se sustenta, en cambio, en la evidencia histórica de que el desarrollo tiene lugar, en primer lugar, dentro de cada país, en virtud de la fortaleza de su densidad nacional, capacidad de movilizar recursos propios y establecer una relación simétrica, no subordinada, con el orden mundial.

La exitosa estrategia de China y otros países emergentes se basa, precisamente, en vivir con lo propio. Uno de sus componentes principales radica en el financiamiento del desarrollo. Un estudio reciente de Rogoff y Reinhardt destaca que, hasta la década de 1950, alrededor del 20% de la deuda pública de los países ahora llamados emergentes estaba denominado en moneda extranjera. En la década de 1990, la proporción aumento al 60 por ciento. Una causa principal de esta tendencia fue la expansión de la especulación financiera globalizada y su penetración en las plazas periféricas

La abundancia del crédito internacional fomentó las políticas fiscales de endeudamiento externo y la apreciación de las monedas nacionales en América latina y en otros países de Asia y África. El consecuente déficit público y de los pagos internacionales generó las crisis de deuda externa que estallaron en América latina a principios de la década de 1980 y en países asiáticos y Rusia a fines de la de 1990. Los rigurosos programas de ajuste y reestructuraciones de deuda estuvieron destinados a preservar los activos de los acreedores y recuperar la “confianza” de los mercados financieros, corresponsables de la crisis. El resultado fue la “década perdida” en América latina y un deterioro, semejante o peor, en otros países endeudados. La estrategia neoliberal de “vivir con lo ajeno”, es decir, la subordinación al financiamiento y la deuda externa, deprimió el ahorro interno y la tasa de inversión y crecimiento. Finalmente, colapsó en todas partes y, actualmente, en las economías vulnerables de la Unión Europea.

El fracaso del planteo neoliberal consagró la vigencia de la estrategia de vivir con lo propio, la misma que sustenta el desarrollo de los países emergentes más exitosos, como China, Corea del Sur y Taiwán. Vivir con lo propio incluye la movilización del ahorro interno para financiar al sector público y la inversión privada. Esto ha provocado un aumento extraordinario, del 500% en los últimos diez años en el mercado de títulos emitidos por países emergentes en su propia moneda. Su stock alcanza actualmente, según un informe reciente del Financial Times, a más de u$s10 billones, equivalentes a cerca del 20% del stock total de títulos en los mercados financieros. Consecuentemente, la deuda pública denominada en moneda local de los países emergentes, respecto del total de la deuda pública, aumentó al 60% en el 2010 y, probablemente, al 90% en el 2012. Cerca de 2/3 del stock de deuda en moneda local de los países emergentes corresponde a China, Brasil y Corea del Sur.

La expansión de este mercado atrae capitales especulativos del exterior, cuya volatilidad, introduce un elemento de inestabilidad en las plazas locales y provoca medidas preventivas para controlarlos, evitar la apreciación cambiaria y no repetir la experiencia de vivir con lo ajeno.

El éxito de la política de financiamiento con ahorro interno, a partir de la expansión del mercado de deuda en moneda local requiere la contrapartida del superávit en la cuenta corriente de los pagos internacionales. De otro modo, se instala la “vulnerabilidad externa”, es decir, la dependencia permanente del financiamiento en moneda extranjera. En conclusión, financiamiento dominante con ahorro interno y superávit en los pagos internacionales son condiciones necesarias de la estrategia de vivir con lo propio y de apertura al mundo, fortaleciendo la soberanía y las políticas nacionales de desarrollo.

La experiencia de la Argentina forma parte de esta tendencia en los países emergentes exitosos. La deuda pública respecto del PBI cayó de cerca del 170% en el 2002 al 40% en el 2012 y, de esta última, cerca del 60% es deuda intrasector público. El desendeudamiento incluye la reducción de la deuda pública denominada en moneda extranjera, la cual cayó, respecto del total, del 79% en el 2002 al 61% en el 2012 y, respecto del PBI, del 132 al 25% entre los mismos años.

Acontecimientos decisivos en esta tendencia, en la Argentina fueron la reestructuración de la deuda externa, la nacionalización del sistema jubilatorio, el aumento de la presión tributaria, la pesificación posconvertibilidad del sistema monetario, el persistente superávit en los pagos internacionales y la duplicación del PBI desde la salida de la crisis del 2001

Subsiste la necesidad de condiciones propicias para la creación de instrumentos financieros que retengan el ahorro interno en el circuito económico del país y eviten la fuga de capitales. En tal sentido, acontecimientos recientes, como la colocación de bonos de YPF en moneda local, son pasos positivos. uede generalizarse como “vivir con lo propio”, respecto de la estrategia de desarrollo en el escenario internacional. La propuesta implica el rechazo del principio neoliberal de que el desarrollo económico de los países ocurre en el contexto mundial, bajo el libre juego de las fuerzas del mercado. Se sustenta, en cambio, en la evidencia histórica de que el desarrollo tiene lugar, en primer lugar, dentro de cada país, en virtud de la fortaleza de su densidad nacional, capacidad de movilizar recursos propios y establecer una relación simétrica, no subordinada, con el orden mundial.

La exitosa estrategia de China y otros países emergentes se basa, precisamente, en vivir con lo propio. Uno de sus componentes principales radica en el financiamiento del desarrollo. Un estudio reciente de Rogoff y Reinhardt destaca que, hasta la década de 1950, alrededor del 20% de la deuda pública de los países ahora llamados emergentes estaba denominado en moneda extranjera. En la década de 1990, la proporción aumento al 60 por ciento. Una causa principal de esta tendencia fue la expansión de la especulación financiera globalizada y su penetración en las plazas periféricas

La abundancia del crédito internacional fomentó las políticas fiscales de endeudamiento externo y la apreciación de las monedas nacionales en América latina y en otros países de Asia y África. El consecuente déficit público y de los pagos internacionales generó las crisis de deuda externa que estallaron en América latina a principios de la década de 1980 y en países asiáticos y Rusia a fines de la de 1990. Los rigurosos programas de ajuste y reestructuraciones de deuda estuvieron destinados a preservar los activos de los acreedores y recuperar la “confianza” de los mercados financieros, corresponsables de la crisis. El resultado fue la “década perdida” en América latina y un deterioro, semejante o peor, en otros países endeudados. La estrategia neoliberal de “vivir con lo ajeno”, es decir, la subordinación al financiamiento y la deuda externa, deprimió el ahorro interno y la tasa de inversión y crecimiento. Finalmente, colapsó en todas partes y, actualmente, en las economías vulnerables de la Unión Europea.

El fracaso del planteo neoliberal consagró la vigencia de la estrategia de vivir con lo propio, la misma que sustenta el desarrollo de los países emergentes más exitosos, como China, Corea del Sur y Taiwán. Vivir con lo propio incluye la movilización del ahorro interno para financiar al sector público y la inversión privada. Esto ha provocado un aumento extraordinario, del 500% en los últimos diez años en el mercado de títulos emitidos por países emergentes en su propia moneda. Su stock alcanza actualmente, según un informe reciente del Financial Times, a más de u$s10 billones, equivalentes a cerca del 20% del stock total de títulos en los mercados financieros. Consecuentemente, la deuda pública denominada en moneda local de los países emergentes, respecto del total de la deuda pública, aumentó al 60% en el 2010 y, probablemente, al 90% en el 2012. Cerca de 2/3 del stock de deuda en moneda local de los países emergentes corresponde a China, Brasil y Corea del Sur.

La expansión de este mercado atrae capitales especulativos del exterior, cuya volatilidad, introduce un elemento de inestabilidad en las plazas locales y provoca medidas preventivas para controlarlos, evitar la apreciación cambiaria y no repetir la experiencia de vivir con lo ajeno.

El éxito de la política de financiamiento con ahorro interno, a partir de la expansión del mercado de deuda en moneda local requiere la contrapartida del superávit en la cuenta corriente de los pagos internacionales. De otro modo, se instala la “vulnerabilidad externa”, es decir, la dependencia permanente del financiamiento en moneda extranjera. En conclusión, financiamiento dominante con ahorro interno y superávit en los pagos internacionales son condiciones necesarias de la estrategia de vivir con lo propio y de apertura al mundo, fortaleciendo la soberanía y las políticas nacionales de desarrollo.

La experiencia de la Argentina forma parte de esta tendencia en los países emergentes exitosos. La deuda pública respecto del PBI cayó de cerca del 170% en el 2002 al 40% en el 2012 y, de esta última, cerca del 60% es deuda intrasector público. El desendeudamiento incluye la reducción de la deuda pública denominada en moneda extranjera, la cual cayó, respecto del total, del 79% en el 2002 al 61% en el 2012 y, respecto del PBI, del 132 al 25% entre los mismos años.

Acontecimientos decisivos en esta tendencia, en la Argentina fueron la reestructuración de la deuda externa, la nacionalización del sistema jubilatorio, el aumento de la presión tributaria, la pesificación posconvertibilidad del sistema monetario, el persistente superávit en los pagos internacionales y la duplicación del PBI desde la salida de la crisis del 2001

Subsiste la necesidad de condiciones propicias para la creación de instrumentos financieros que retengan el ahorro interno en el circuito económico del país y eviten la fuga de capitales. En tal sentido, acontecimientos recientes, como la colocación de bonos de YPF en moneda local, son pasos positivos.
BAE

16/02/2013 Posted by | Ciencia y Tecnología, Economía, General, Industrias, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Ingenio Ledesma: pasado, presente y futuro


Ingenio Ledesma: pasado, presente y futuro – Télam – Agencia Nacional de Noticias.

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11/02/2013 Posted by | Agricultura yGanadería, General, Historia, Industrias, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | 1 comentario

El gran esfuerzo del Estado – Hernán Brienza


10.02.2013

La infraestructura es fundamental para el desarrollo económico de la Argentina agroexportadora.

Sucede algo con el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner: lo realmente importante pasa inadvertido en los medios de comunicación. No hay tapas ni titulares que registren lo verdaderamente relevante en términos de políticas públicas. Incluso el sector del periodismo que comparte los principios del modelo de desarrollo económico actual termina enmarañado en las trampas discursivas que plantea la agenda de los diarios y cadenas audiovisuales opositoras. Los alaridos histéricos de los turistas “desdolarizados” en el Buquebús contra el viceministro de Economía, Axel Kicillof, quien viajaba en la misma clase económica que la mayoría de ellos, iniciaron la semana. Y luego continuaron los gritos de los soldados chilenos, de Alfredo Astiz, los brulotes enviados por José Manuel de la Sota acompañado por Luis Barrionuevo contra el gobierno nacional, las especulaciones sobre Scioli, las paranoias de Joaquín Morales Solá, las peleas con Gran Bretaña, las crisis en las policías santafesinas y cordobesas, los desaguisados de Mauricio Macri, incluso las dificultades que surgieron en la causa AMIA continúan siendo cuestiones menores respecto de los dos temas principales a mi entender de los últimos días y los próximos años.
Sabrán disculpar mi obsesión por las cuestiones infraestructurales, pero para mí el crecimiento económico de un país y la distribución o redistribución de la riqueza se asientan justamente en las obras de soporte como el transporte, las comunicaciones y la construcción de vías que fortalezcan y fortalezcan el desarrollo tecnológico y humano. A fines de diciembre, dijimos en una nota como esta en Tiempo Argentino, que posiblemente el gobierno nacional se instalaría “una vez más por encima de las minucias cotidianas y proyectar a futuro: hablar de modernización, de progreso, de crecimiento, pero también encontrar nuevos discursos teóricos que contengan el salto cuantitativo con interpretaciones cualitativas. Y en términos económicos pensar y desarrollar, un megaplan, algo así como un Plan Quinquenal de Obra Pública monumental, que permita revolucionar la infraestructura a lo largo y a lo ancho del país. Un proyecto de inversión que incluya y obligue a gobernadores e intendentes a cohesionar la matriz energética nacional –acoplando la generación hidroeléctrica, la eólica y la nuclear–, a construir las autovías necesarias –la 14, la 7, la 3–, recomponer la vía ferrocarrilera, desempolvar el proyecto del tren rápido a Córdoba, erradicar la infraestructura de la pobreza y la indigencia construyendo viviendas, pavimentando calles, construyendo cloacas y redes de gas para los barrios carenciados de todas las localidades del país. Y agregaría, también, que es hora de pensar en serio una mayor regionalización productiva y una descentralización de la Ciudad de Buenos Aires.”
Aquella nota estaba basada en algunas señales que había arrojado el gobierno en ese sentido, como por ejemplo, el Plan Quinquenal energético pensado y diseñado para Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Y en la intuición de los caminos futuros que podía tomar la conducción de la presidenta. Esta semana, según las medidas que tomó el Poder Ejecutivo, parece que ese será finalmente el rumbo elegido: apostar a los planes de infraestructura.
A principios de la semana, la presidenta realizó un anuncio fundamental para el desarrollo económico de la Argentina agro-exportadora. Durante un acto en la Casa Rosada, la jefa del Estado declaró de interés público la tarifa del transporte ferroviario de carga, lo que implica la intervención en las valores para que no haya precios diferenciales según quien contrate el servicio. Además, anunció que la nueva concesión será operada por el propio Estado. La presidenta informó que se creará la Asociación Ferrocarril de Carga y Logística General Belgrano y su interventor será Marcelo Bosch. Luego de prometer que “gran parte de los vagones van a ser recuperados en talleres argentinos por trabajadores argentinos”, Cristina aseguró que “el Belgrano Cargas es un tren emblemático y nuestro objetivo es que se dé abasto al Plan Agrario 2020, la única forma de sacar tanta cantidad de granos es por vía marítima y trenes”.
Se trata, obviamente, de una cuestión de infraestructura fundamental para el desarrollo económico argentino, que como se sabe, está diseñado en un modelo agroindustrial para las próximas décadas. El gran esfuerzo del Estado, en poner finalmente en funcionamiento sin discriminaciones, no debería ser respondido por los exportadores con especulaciones para liquidar sus producciones en función del precio del dólar. Es peligroso apretar al gobierno nacional. A Repsol le fue mal, por ejemplo. Y no creo que los exportadores estén interesados en un esquema como el que puso en marcha Juan Domingo Perón en su primer gobierno con el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio, con el que centralizaba toda la compra de granos a través del Estado. ¿Se imagina, estimado exportador, si usted sigue especulando con el aumento del dólar lo que podría ocurrir si el gobierno nacional centraliza las compras a través del Estado controlando el precio? Mejor, no, ¿no?
El segundo punto trascendente de la semana fue el lanzamiento del Plan Quinquenal de Educación, a través del cual se busca que los chicos vayan al menos 13 años a la escuela. “La educación es una parte importante de nuestro proyecto político”, dijo la presidenta y anunció la creación del Plan 2012-2016 que prevé la creación de 600 nuevas escuelas y 700 jardines maternales para la población de 45 días a tres años de edad; la ampliación de 3000 salas de cuatro años, con el objetivo de que para 2016 el 100% de los chicos de cuatro años vayan a la escuela; la construcción de 2000 playones deportivos para escuelas de todos los niveles, en conjunto con intendencias, y la incorporación de 3750 aulas secundarias, además de 36 institutos de formación docente y refacción de 200 entre 2013 y 2016.Por último, el Plan Quinquenal prevé, también, el fortalecimiento de las escuelas técnicas, con la construcción de 30 nuevos edificios exclusivamente para esta área, y 200 obras de ampliación de otros establecimientos de este tipo. 
¿Por qué es importante el Plan Quinquenal de Educación? Sencillo: muchos sectores supuestamente progresistas, e incluso algunos sectores del liberalismo conservador hacen del discurso educativo una de sus banderas principales. El kirchnerismo sabe que no es con discursos como se construye la igualdad basada en la formación de niños de todos los sectores sociales, sino con ladrillos. Primero, recompuso los salarios de los trabajadores docentes, más allá de las peleas paritarias, la segunda etapa, entonces, es asentar la infraestructura.
Los discursos de la oposición, las operaciones mediáticas, la histeria de ciertos sectores sociales tienen un límite verdadero: la solidez y la estabilidad económica, por un lado, y la construcción de obras de infraestructura que cambien definitivamente el perfil productivo de la Argentina. -<dl
TIEMPO ARGENTINO

11/02/2013 Posted by | Agricultura yGanadería, Ciencia y Tecnología, Economía, Educación, General, Industrias | , , , , , , | Deja un comentario