America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

ARGENTINA-VENEZUELA: EL GOLPISMO DEL SIGLO XXI – STELLA CALLONI



 

POR STELLA CALLONI

¿Qué sucedería si una mayoría republicana de Estados Unidos dijera que sería “irresponsable” dejar terminar su período de gobierno al presidente del Partido Demócrata Barack Obama? ¿Qué sucedería si la mayoría parlamentaria argentina dijera que sería “irresponsable” dejar continuar a un gobierno como el de Mauricio Macri, que funciona por Decretos de Necesidad y Urgencia, arrasando la ley y las instituciones, reprimiendo a un pueblo al que le mintió impunemente en la campaña electoral?

El pasado 29 de enero el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela Henry Ramos Allup afirmó que sería “irresponsable” permitir que el presidente Nicolás Maduro, finalice su mandato y no sólo esto, advirtió que si el presidente continúa en el gobierno su sucesor heredará un “cementerio”, ante lo cual sostuvo- sin ningún límite -que en el mes de junio la oposición elegirá una figura legal para cambiar el Gobierno.

Envalentonado por el amparo imperial con que cuenta dijo que “la verdad es que yo no quiero que esto dure tres años más, así de peor en pésimo, porque, qué va a pasar al final. Si tú puedes ponerle remedio a una enfermedad antes de que te produzca la muerte, pues le pones el remedio, parece obvio”. ¿Qué dirán los civilizados europeos que tanto apoyan a sus “democráticos” amigos venezolanos, golpistas?

La preguntas iniciales son más que válidas ante las novedades de los últimos tiempos cuando asistimos a nuevos esquemas de golpes de Estado más que blandos y encubiertos, a cara descubierta, como se está viendo en Argentina con la constitución de un verdadero gobierno de facto surgido de elecciones y Venezuela, donde la oposición mayoritaria en la Asamblea Nacional tiene un presidente que “canta el golpe” con la brutalidad que caracteriza a las “nuevas derechas”.

Sostiene Ramos Allup que se proponen terminar con el gobierno de Maduro antes de seis meses sin que nada diga el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro de este golpismo abierto y descarnado.

Días antes el mismo Ramos Allup, aseguró que ante la gravedad de la crisis económica no vislumbra a Maduro concluyendo su mandato. “Yo lo veo muy mal, no sé si a final del año, porque tampoco es posible poner un día preciso, pero yo al final del período constitucional, a este ritmo, no lo veo llegar”, manifestó.

Es la confesión pública de que llegaron a la Asamblea Nacional exclusivamente a impedir gobernar a Maduro, pidiendo el respaldo a las nuevas leyes que presentará la mayoría opositora para intentar dar un golpe final, sobre lo actuado desde el golpe de 2002.

Curiosa situación de golpismo permanente en Venezuela, que pasó de las calles enlutadas con muerte y destrucción, después de aquella declaración pública de Leopoldo López – que no es un preso político- al inicio de un nuevo intento de golpe de Estado llamado “la Salida” con manifestaciones violentas supuestamente estudiantiles(encubriendo a los paramilitares colombianos que participaron activamente ) a comienzos de 2014 cuando dijo que no se iban a ir de las calles hasta “no sacar a Maduro”, declaración golpista si las hay.

43 muertos, casi un millar de heridos, millones de pesos en destrucción de edificios, universidades y demás, fue el saldo criminal de “La salida”. Los golpistas eternos que desabastecieron el país, se robaron millones de dólares en gasolina, en alimentos, medicamentos y demás en complicidad con los paramilitares colombianos, que además de matar en su país, asesinan sin piedad en Venezuela, como sucedió hace pocos días con el asesinato del periodista Ricardo Durán.

El periodista Durán trabajaba para el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), era jefe de prensa del gobierno del Distrito Capital. Trabajó como director de Comunicación e Información de la Asamblea Nacional y ganó el Premio Nacional de Periodismo en 2009.

El periódico opositor El Universal sostuvo que fue uno de los periodistas clave en comunicar “lo que ocurrió durante los días de abril de 2002, desde las propias instalaciones del canal, en tiempos en los que reinó la confusión cuando el entonces presidente, Hugo Chávez, fue retirado del cargo”.

Qué delicadeza del Universal usando la palabra “retirado del cargo” cuando Chávez fue secuestrado en medio de un brutal golpe de Estado cívico militar.

Vale recordar lo sucedido (octubre 2014) con el asesinato, torturas previas, del joven diputado del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) Robert Serra y María Herrera su compañera, además de otros crímenes brutales de la “oposición democrática” y de los sabotajes contra el país que más había avanzado en recuperación social de su población, como lo admitían los organismos internacionales.

Estos crímenes son parte del golpismo y de la injerencia de Estados Unidos, que hace tiempo amenaza con invadir ese país, financia, asesora y dirige a una oposición mercenaria y al paramilitarismo mediático que le sirve. Millones de dólares fueron repartidos en Venezuela y en Argentina para “orientar” las campañas electorales. Esto es injerencia y corrupción y es el mayor fraude contra nuestros gobiernos y pueblos. La ofensiva avanza sobre Brasil, Bolivia, Ecuador.

MACRI, LA INVENCION DE UN PRESIDENTE

En Argentina el “modelo democrático” de Mauricio Macri, emprendió una demolición brutal de todo lo que había recuperado el país, esencialmente el Estado, que en 2001 se derrumbó en la crisis económica y política más dura en la historia nacional.

Gobernando desde el pasado 10 de diciembre por Decretos de Necesidad y Urgencia,(DNU) violando las leyes y la constitución, llevando al país hacia un camino que significa no sólo la destrucción de lo que costó años construir, con muertes y sacrificios, Macri, comienza su gobierno entregando Argentina al poder hegemónico mundial, a los organismos siniestros, como el Fondo Monetario Internacional, de lo que se ufana el ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay, un agradecido empleado de bancos e instituciones extranjeras.

Macri no sólo apoya el golpismo contra Venezuela, sino que se ha convertido hipócritamente en un “defensor de los derechos humanos en ese país”-. Es el mismo presidente que está arrasando con todos los derechos del pueblo argentino, violando los derechos humanos, sociales y políticos, intentando volver atrás todo lo actuado contra los responsables de crímenes de lesa humanidad durante la dictadura pasada, algo tan valorado en el mundo.

“Rápido y furioso” arremete contra todo vestigio de defensa y derecho logrado por el pueblo, después de la campaña mediática terrorista encabezada por el grupo monopólico Clarín, dueño de todos los espacios más importantes de comunicación a nivel nacional y el más favorecido por el gobierno de Macri.

La persecución del monopolio de Clarín contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner no tiene parangón en la historia.

El golpismo actual en Argentina comenzó el mismo día de la asunción de Macri, un empresario ultraderechista, que desde 2007 (de acuerdo a Wikileaks) ofreció sus servicios a la embajada de Estados Unidos aquí. La ofensiva golpista comenzó con decretos que determinaron la intervención de instituciones, medidas absolutamente ilegales, como el nombramiento por decreto de dos de “sus” jueces por decreto en la Corte Suprema. Todas las medidas económicas favorecen a los poderosos y marcan un camino de exclusión para el pueblo.

Los despidos masivos con métodos brutales,- que es una forma de “desaparecer” a un ser humano- desconociendo al Congreso, la persecución político-ideológico, abiertamente, con la impunidad que le da el poder mediático, desde que era un intendente de la Ciudad de Buenos Aires.

Asumió la presidencia con dos procesos abiertos, por reprimir a los pobres y espiar a trabajadores, políticos y hasta sus propios familiares.

Mientras Estados Unidos y su red de asociados “y empleados locales” apoyan los decretazos anticonstitucionales de Macri, aplaudidos por el poder hegemónico, en Venezuela el decreto de “emergencia económica” firmado por el presidente Nicolás Maduro fue rechazado por la oposición legislativa con la complacencia de ese mismo poder.

Maduro tiene una razón patriótica, de defensa nacional para pedir la aprobación de este decreto de emergencia en un país petrolero, en el marco de la mayor caída de los precios de ese producto a cifras jamás imaginadas. .

Ramos Allup y los suyos que apoyan al gobierno de facto de Macri, golpean al corazón de Venezuela, obstaculizando cualquier medida del gobierno de Maduro, que tiene la obligación de accionar con urgencia ante un problema nacional y económico. La negativa opositora en el Congreso es parte del golpismo continuo que Estados Unidos y sus títeres locales ejecutan contra Venezuela.

OFENSIVA IMPERIAL

Estamos asistiendo a una embestida, una ofensiva de verdadera “demolición” de los gobiernos populares de América Latina, para lo cual se han destinado millones de dólares interfiriendo procesos electorales, desacreditando para terminar de golpear la unidad regional, que es la única posibilidad de resistir al proyecto de expansión global, y de recolonización continental del imperio.

Es también la única posibilidad de enfrentar las estrategias contrainsurgentes que supone esta Guerra de Baja Intensidad (GBI) que se aplica en toda la región contra los gobiernos que lograron cambiar el paradigma de la sumisión colonial.

De hecho estamos invadidos por las Fundaciones como la National Endowment Foundation (supuesta Fundación para el Desarrollo de la Democracia) que conocemos como NED. También la vieja Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID) los Institutos Internacionales tanto Republicano como Demócrata y su enorme red de Organizaciones No Gubernamentales lo que permite la ocupación anticipada de territorio y facilita el terrorismo mediático que se nos aplica. Y no olvidemos la red de bases militares, las tropas de despliegue rápido, la IV Flota y demás.

En el plano de guerra psicológica asistimos a la absoluta desculturización de nuestras sociedades, mediante entretenimientos y ofertas, que han desconcientizado a millones de aquellos que el poder hegemónico considera “esclavos mediáticos”.

Es imprescindible comparar la doble moral de los supuestos demócratas de la oposición venezolana y argentina, y las derechas -en todos los casos la más mediocres en la historia de América Latina- que son el ariete con que el gobierno de Estados Unidos intenta retornar a su “patio trasero ” para su proyecto de recolonización.

Para esto está planeado- y hay que seguir los acontecimientos en Argentina y Venezuela- demoler todo lo que haya de posible resistencia futura y avanzar con en el control absoluto de la población como lo está haciendo el actual “modelo argentino” y el golpista bloque opositor venezolano.

En Argentina el gobierno ha sido ocupado por figuras impuestas por Washington, ya que este país por una parte e Israel su socio, han colocado “sus” alfiles en los ministerios estratégicos, sin disimulo.

Estos ministros y secretarios de área pertenecen desde hace tiempo a las Fundaciones de Estados Unidos, como Pensar, Crecer, Libertad , UnoAmérica, y una lista de otras que se han instalado en lo más alto del poder en sólo 40 días. Se tomaron los medios-muy pocos por cierto- que no controlaban, ya que el monopolio del Grupo Clarín impuso la anulación de la Ley de Comunicación Audiovisual , votada en 2009, reconocida en el mundo como un enorme esfuerzo de democratización informativa y recuperación cultural. Como se sabe no puede existir un monopolio mediático, que como Clarín, controle todo el país, el papel prensa y ahora, gracias a decretos de Macri, la posición monopólica se expandió en horas hasta el control de las telecomunicaciones y más.

Para hacerlo en sólo 40 días despidieron a miles de trabajadores, a centenares de periodistas y ampliaron su poderosos manejos de la justicia, que le `permitió a este Grupo monopólico burlar -mediante jueces amigos- la Ley de Medios durante seis años. Ahora esos jueces “son el poder judicial”, una verdadera corporación del poder económico, golpista. Esto viola todas las leyes y los derechos de los pueblos y los derechos humanos.

Se tomaron uno de los países más importantes para la unidad regional, como un severo golpe a la integración. Es un golpe de Estado “rápido y furioso” un shock cuyas consecuencias son inevitablemente graves para la región.

Y para asegurarlo, ante la evidente resistencia en Argentina que, a medida, que se sigan tomando acciones cada vez más antipopulares y regresivas seguirá creciendo, introducen dos temas que son el caballo de batalla de los argumentos del imperio. Advierten sobre el terrorismo y el narcotráfico, instalando el miedo en la población y sin duda-como lo estamos viendo aquí- pedirán “ayuda” militar a Estados Unidos para combatir estos “males”

Nadie deberá asombrarse de atentados de falsa bandera, como lo hacen en todo el mundo, instalando el miedo irracional, que significa el dominio emocional de una población aterrorizada, que lo acepta todo. Para eso tienen los medios, el “paraperiodismo”, muy bien pagado -como se paga a los mercenarios- y el trabajo de sapa de la desconcientización social “`para dominarnos mejor”. Sólo la resistencia inteligente, la unidad y solidaridad instaladas por el empoderamiento de los pueblos de sus derechos, nos hará enfrentar el retorno colonial, y recuperar la libertad y a la independencia definitiva. Tenemos la fuerza de la razón, la dignidad y el futuro.

Resumen Latinoamericano, Buenos Aires, febrero de 2016.

14/03/2016 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | Deja un comentario

CAMBIO DE EJE – Rodrigo Aguilar *


11 MARZO, 2016

Aportes sobre los 100 días de gobierno de macri y el “cambio” de la orientación de la política economica y sus resultados en la industria nacional y el empleo.

En el ya olvidado discurso de asunción de Mauricio Macri, alguien hizo notar un dato semántico que pasó desapercibido, pero que mirado a casi 100 días de su gobierno resulta revelador: en ningún momento menciono la palabra industria. Solo un convencido de la supuesta revolución de la alegría que recorto casi un 40 % el salario de los argentinos, podría atribuir esto a un error o algo sin importancia. En realidad este dato es la punta del ovillo para responder interrogantes sobre la orientación del nuevo gobierno.

Para resumir el tema, bastan las palabras de Cristina Kirchner cuando lanzó: “sin industria no hay nación, no hay país ni hay futuro”.  A continuación, en el análisis coyuntural de la situación, intentaremos dejar plasmada la centralidad que en el desarrollo social tiene la industria nacional y el impacto que la nueva dirección está generando.

El enfoque económico del macrismo podríamos situarlo dentro del más crudo liberalismo comercial. Definido por los propios funcionarios, estaríamos en presencia de una “macroeconomía neoliberal con país industrial”. Veamos la sustentabilidad de este esquema propuesto, ya que más allá de la publicitada desideologización que baja el gobierno, su política comercial se encuentra cerca del manual de economía neoclásico y toma distancia de un enfoque práctico que pueda aprovechar las cirscunstancias favorables y “esquivar” los problemas que provienen del contexto económico internacional y nacional.

En primer lugar, siguiendo a Juan Domingo Perón, hay que tener en cuenta las alianzas comerciales internacionales que se han establecido. Estados Unidos y la Unión Europea llevan la prioridad en este aspecto y no aparecen como muy favorables a la Argentina, que es un país que exporta principalmente sus alimentos a los países asiáticos y sus bienes industriales a los países latinoamericanos. Los países del norte tienen una larga y férrea tradición de subsidiar la agricultura, por tanto difícil será colocar la producción primaria allí. Además, se han dejado ver los diseños de acuerdos comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea, y muestran una “apertura importadora” con impacto negativo en el empleo, el producto y las divisas, dado que nuestras industrias no podrían competir con estas potencias industriales.

Nuestro principal socio comercial es Brasil y tampoco las perspectivas son alentadoras. El comercio (la suma entre exportaciones e importaciones) entre Argentina y Brasil se redujo un 5,1 por ciento interanual en el febrero de 2016 segundo mes del año y se ubicó en un valor de 1691 millones de dólares. Las ventas argentinas hacia Brasil en febrero bajaron un 24,2 por ciento interanual, con caídas en vehículos de carga, automóviles, autopartes, polímeros plásticos, trigo en grano, naftas, motores para vehículos y celulosa. Por el contrario, luego de 8 meses consecutivos de caída, las importaciones argentinas desde el país vecino mostraron un crecimiento del 4,4 por ciento en febrero, con un total de 1900 millones de dólares. Esta baja, compuesta fundamentalmente por la reducción en las exportaciones hacia el país vecino y amortiguada por el crecimiento en las importaciones, arroja un déficit en el saldo comercial para la Argentina en 457 millones de dólares, cifra que triplica el déficit del mismo período del año anterior.

Esta caída de las exportaciones es contraria a la idea que instalo el gobierno sobre que la fuerte devaluación generaría un efecto positivo inmediato en los sectores exportadores. Las ventas a Brasil se mueven al ritmo de la demanda en ese país y no tanto del precio del dólar. Y Brasil atraviesa una coyuntura recesiva donde las ventas caen, por ejemplo el principal mercado para los bienes argentinos, el automotriz, registró una caída del 31,3 por ciento en el patentamiento durante el primer bimestre, 300 mil autos menos que un año atrás.

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La pregunta que subyace en los principales actores del sector es si el nuevo esquema de protección de sectores es efectivo o conduce a un debilitamiento del sector industrial argentino.

El nuevo esquema presenta una inquietante duda que tiene antecedentes históricos. En el pasado, en 1976 y 1978 y luego en 1986 y 1991, se dio un proceso de dos tiempos: primero se aumenta el tipo de cambio, y luego se reducen los aranceles. Posteriormente, la entrada de divisas por endeudamiento externo implica una apreciación del tipo de cambio que, en ambos casos, redundó en fuertes procesos de desindustrialización.

“La pregunta que subyace en los principales actores del sector es si el nuevo esquema de protección de sectores es efectivo o conduce a un debilitamiento del sector industrial argentino.”

La devaluación ya se produjo, el sistema de importaciones también fue modificado; los pedidos de importación acumulados fueron todos autorizados. Esto motivó una suba del alrededor del 50 por ciento en las compras al exterior desde mediados de diciembre.En un contexto interno de deterioro del salario real y de la demanda interna por la aceleración inflacionaria, ese incremento de las compras externas sólo puede explicarse por la mayor apertura comercial luego de la eliminación de controles que aplicó el macrismo.

El sistema anterior, las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), regulaban todo el abanico de las importaciones. Ahora fue reemplazado por el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI) que cuenta con unas 12 mil posiciones con Licencias Automáticas, que son apenas un trámite burocrático. El resto, unas 1400 posiciones, tienen Licencias No Automática de Importación (LNA). Las LNA fueron utilizadas por el kirchnerismo desde 2008 hasta comienzos de 2012 con resultados positivos para la manufactura local. En los hechos eso funcionó como un elemento de disuasión de la actividad importadora, con lo que sirvió para proteger a la industria local. Lo que temen los empresarios es que en este ejercicio de autorizaciones (ahora en muchos menos bienes que antes) se de una mayor flexibilidad para importar, de acuerdo con el perfil del nuevo gobierno.

Estas percepciones se resumen en las palabras del presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, Claudio Drescher, “haber aprobado todas las solicitudes de importación pendientes es una señal contradictoria a las declaraciones de defensa del empleo, a la industria y al mercado interno”. Y advirtió: “si no se sostiene una administración comercial inteligente, no habrá eficiencia local que alcance para competir contra el trabajo esclavo asiático y el perjuicio económico y social para nuestro país será gravísimo”. Debemos agregar que la crisis mundial de consumo y el sobrestock que hay han acrecentado la posibilidad, y el riesgo concreto, de que los saldos exportables, sobre todo de Brasil, invadan la Argentina.

Sería importante que el gobierno, y todo el arco político, consideraran una complejidad que presenta hoy el mercado mundial de importaciones e industrialización. Las cadenas de valor global implican altos niveles de importaciones y de exportaciones, dado que incluye las importaciones de productos que luego se reexportan, como es el caso típico de la industria automotriz; estos son límites inherentes a los modelos industriales actuales. En ese sentido, no debería sorprender el dato según el cual 42 por ciento de las importaciones de China se componen de partes industriales para ensamblar y luego exportar hacia el mundo productos terminados. Solo así se hace entendible los altos y crecientes coeficientes de importaciones y de exportaciones del “taller del mundo”, y nos dice mucho sobre la forma de producir en la actualidad, donde la integración “fordista” de punta a punta no parece ser el modelo industrial vigente. De ese modo, la dinámica de interrelación entre los países de una misma región se vehiculiza a través de ese comercio que es principalmente intra-firma y en gran medida de alcance regional. El gobierno kirchnerista llevó la política comercial de protección de sectores con alto empleo hasta los límites autorizados por la OMC. Si ahora no se tiene en cuenta esto, los altos y calificados empleos de los sectores industriales pueden sufrir cimbronazos que repercuten en todo el tejido social.

En el tema del empleo y las industrias sustitutivas, la experiencia del gobierno anterior indica una diferenciación necesaria a la hora de pensar y ejecutar medidas de protección industrial. Las ramas industriales que se estimaban con mayor potencial sustitutivo no son las que recibieron medidas proteccionistas prioritarias. Las medidas, por el contrario, se concentraron en las que menor capacidad sustitutiva mostraban. Es muy probable que el proteccionismo tuvo un objetivo más primordial que el de reducir las importaciones: resguardar el empleo en períodos de crisis. Las medidas de licencias no automáticas se tomaron, en una primera instancia, en las ramas de textiles, metalmecánica y calzado, que son muy relevantes en términos de empleo. Así fue como algunas ramas que se beneficiaron de medidas de defensa comercial mejoraron su desempeño y pudieron revertir el coeficiente de importaciones (calzado, productos de vidrio, productos de hierro y acero, productos de caucho). No obstante lo anterior, gran parte de estas ramas no pudieron revertir su mala situación previa y algunas de ellas sufrieron fuertes aumentos en sus coeficientes de importaciones (fabricación de maquinarias, curtidos y cueros, motores, generadores y transformadores eléctricos entre otros).

Es decir que si la política económica apunta a desarmar esa política comercial kirchnerista, el efecto será un aumento del desempleo que engorde el “ejercito de reserva”  que resta fuerza a los trabajadores en su pelea por mejorar o mantener su salario. Ya conocemos este círculo: desempleo y menor salario trae también menor consumo y un final recesivo que conocemos.

Por sectores y el impacto en el empleo

Metalurgico

“En los últimos meses y especialmente desde la asunción de Macri se perdieron entre 20 y 30 mil puestos de trabajo en el sector metalúrgico entre despidos y retiros voluntarios impulsados por las empresas. Esto resiente el mercado interno y expande el efecto negativo a toda la economía porque esos trabajadores dejan de consumir”, según afirma Abel Furlán, titular de la UOM Campana y diputado nacional (FpV).

El cordón industrial de la zona de Rosario y el norte de la provincia de Buenos Aires registra un deterioro de las condiciones laborales, con despidos, retiros voluntarios y suspensiones, al punto que hace unos 15 días el gobernador de la provincia de Santa Fe dijo ““Por ahora sólo se ven los costos y no los beneficios de las medidas económicas tomadas por el gobierno de Macri”. Hay muchas empresas que se están achicando en la provincia”. Es el caso de la química Ar Zinc, cuya planta de la localidad de Fray Luis Beltrán amenaza con cerrar dejando en la calle a 420 trabajadores; se esperan despidos y suspensiones en las próximas semanas en las automotrices, especialmente en la planta de General Pacheco de Volkswagen, que afectará directamente a sus trabajadores y también a las firmas autopartistas.

Los dos gigantes siderúrgicos, Acindar y Siderca, presentan un panorama similar, que se agrava por el método del gobierno de Macri en las obras de infraestructura. En Acindar se aplicó  una suspensión total de la planta por diez días y discontinuó trabajos al interior de la planta, lo que podría repercutir en más de 200 despidos de empleados de empresas contratistas. Una de los problemas de la firma es la disputa política con el Gobierno para participar de la obra del soterramiento del ferrocarril Sarmiento, que el macrismo quiere resolver con importaciones de Brasil. En Siderca, del Grupo Techint, la empresa despidió a unos 303 trabajadores de firmas contratistas (220 de la empresa Comau y 83 de Loginter), en total Siderca emplea a más de 5 mil personas entre planta permanente y tercerizados. La empresa redujo la producción a causa de la crisis global de la industria petrolera, pero parece ser una señal al Gobierno porque perdería el negocio de miles de toneladas de tubos sin costura para la construcción del gasoducto de Córdoba, cuyo Gobierno, con el visto bueno de Nación, pretende importar de China.

Dos fenómenos atentan contra la industria nacional, las importaciones y la caída del consumo interno. Empresas de línea blanca como Bambi, en donde no renovaron contratos de temporada a 55 trabajadores, mientras que en Electrolux la empresa llegó por ahora a un acuerdo con el gremio para reubicar trabajadores de una línea de montaje que cerró, junto a unos cuantos retiros voluntarios. En la localidad de Firmat, la empresa Meyde, dedicada a la fabricación de accesorios para cosechadoras, anunció su cierre que afecta a 20 trabajadores, mientras que también cerró el frigorífico Frideco y la curtiembre Sadesa. Y desde hace meses la empresa Vasalli está en una situación incierta.

Textil

En este rubro impacta la febril actividad de los importadores. Los pedidos de las marcas a la manufactura local bajaron considerablemente porque esperan que las importaciones ingresen con fluidez. Kevingston, Legacy, La Martina, Levi’s, Cheeky, Bensimon, Zara, Carrefour, Falabella y Cencosud son algunas de las empresas que redujeron los pedidos a la industria local para la producción de la temporada de invierno 2017. Entre el 11 de diciembre de 2015 y el 5 de enero pasado, la Argentina importó un 66,7% más que en igual período de fines de 2014 y principios de 2015. Con ese empuje, las compras externas de indumentaria ascendieron, en el acumulado de diciembre pasado, a USD 32,3 millones y así el sector obtuvo el mayor registro de su historia en ese mes. Para comparar, el diciembre previo con más importaciones había sido el del 2011, con USD 27,5 millones.

Entre los rubros afectados por los ingresos de mercaderías del exterior, se destaca ampliamente el de la ropa interior. Los aumentos de las importaciones en este sector de la cadena textil fueron de hasta 58 veces en relación al mismo lapso del año anterior. El presidente de la Cámara de Fabricantes de Medias y Afines, Damián Regalini, señaló que el rubro exporta y es superavitario en la balanza comercial y tiene plena capacidad para abastecer el mercado interno. “Las empresas de nuestro sector -afirmó Regalini- realizaron grandes inversiones en los últimos diez años y tenemos capacidad productiva de última tecnología y reconocida calidad de diseño a nivel mundial, pero no vamos a poder competir contra salarios de 37 dólares por mes, como en Bangladesh”.

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Las expectativas desempeñan un factor trascendente en los mercados, un estudio en empresarios textiles  demuestra que el 45 % de los consultados estiman que caerá la actividad en el primer trimestre, mientras que el 50 % estiman que se mantendrá y solo el 6 % creen que mejorará. En cuanto a las inversiones, el 67 % no tiene contemplado realizarlas.

“Las empresas de nuestro sector -afirmó Regalini- realizaron grandes inversiones en los últimos diez años y tenemos capacidad productiva de última tecnología y reconocida calidad de diseño a nivel mundial, pero no vamos a poder competir contra salarios de 37 dólares por mes, como en Bangladesh”.

Tarifazo

Este panorama que se presenta no ha tenido en cuenta el impacto en los costos que tendrá la quita de subsidios en las tarifas eléctricas que golpeara más la capacidad de consumo interno de los trabajadores a la vez que los costos empresariales subirán considerablemente. Un ejemplo de esta situación sucede en el sector de fundiciones del cordón industrial rosarino. Las empresas venían mal, por ahora no hay despidos, pero sí varios intentos de aplicar suspensiones por parte de las empresas Arrom y Fundiciones Martínez, una firma de 100 trabajadores en Granadero Baigorria, desde donde se quejaron que la factura de luz les subió de 150 a 600 mil pesos. Las grandes empresas también se quejan por la quita de subsidios. Acindar, por ejemplo, consume una cantidad de energía eléctrica similar a la ciudad de Rosario y en el caso del gas, iguala el consumo de la ciudad de Paraná.

Cambiemos

El deterioro de la rentabilidad de las firmas en los últimos años, el desplome del mercado brasileño, el tarifazo eléctrico y la apertura de importaciones, en un contexto de caída del consumo y en términos políticos más favorable para que el empresario haga su propio ajuste, son algunas de las causas que explican esta compleja situación de deterioro de la actividad industrial nacional.

Pero volvamos a la filosofía de la política económica hacia donde pretende ir el macrismo. El plan para conservar el poder político y finalizar la restauración conservadora parece ser: devaluación, apertura y luego endeudamiento. Esta política económica generará un nivel de crecimiento bajo, con alto desempleo y desindustrialización, mientras que la puesta en marcha de un tercer ciclo de endeudamiento permitirá el ingreso de divisas que reducirá el tipo de cambio y logre una mejora de los salarios en dólares –necesario para lograr una reelección–.

Sin embargo, este esquema –similar al de la “plata dulce” y del “1 a 1”– puede verse impedido por los factores externos que no son favorables a una entrada de dólares a nuestro país, sino más bien lo contrario. Hasta ahora el ciclo económico mundial parece dirigirse a que los países centrales “aspiren” dólares, la elevación de las tasas de interés en dichos países así lo impulsa. El flujo de inversiones (financieras y reales) no parece dirigirse hacia los países emergentes, el estancamiento de Brasil, Rusia y la desaceleración de China son manifestaciones de ello.

Por tanto, al cierre de esta nota, no parece raro que el Jefe de Gabinete de Macri haya sostenido que “no hay plan B” frente a la discusión en el Congreso Nacional para derogar las leyes que permitan el acuerdo con los fondos de inversión llamados “buitres” a costos carísimos; ya sí endeudar al país en más de 5 mil millones de dólares a los fines de solventar el déficit corriente. Pero, como advirtiera el economista Aldo Ferrer “la restricción de divisas no se soluciona con deuda”.

Entonces, el problema de la restricción de divisas actual que se verá agravado por la dinamica de caída de exportaciones y aumento de las importaciones que señalamos arriba, puede conducir a fortalecer la idea de que un  ajuste fuerte al mercado interno que baje importaciones puede ser la salida. La última experiencia en este sentido puede ser la de Cavallo en 2001 que desemboco en el 19 y 20 de diciembre.

La profundidad política de este antecedente debiera interesar al actual gobierno para  deje de lado las perspectivas ideológicas neoclásicas de apertura y liberalización, y entienda que la sustitución de importaciones es una solución pragmática en estos tiempos de crisis. La restricción externa y el hasta ahora escaso acceso al financiamiento internacional podrían volverse un problema estructural de estos años de no mejorar la situación internacional.

La economía la hacen los hombres y las mujeres de una nación, mejor dicho, los grupos de hombres y mujeres de una nación. Son los intereses de algunos grupos (los menos) que forman el poder economico concentrado; los que estan siendo privilegiados en el corto plazo por el gobierno. Las mayorías más tarde o más temprano reaccionaran en una confrontación de clase. Todo esto muy lejos de una perspectiva estratégica de Nación con posibilidades de desarrollo económico y social.

Sociòlogo*

http://elmilitante.com.ar/notas-especiales/2016/03/11/cambio-de-eje/

12/03/2016 Posted by | Ciencia y Tecnología, Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | Deja un comentario

La Argentina como plusvalía – Declaración de Carta Abierta ante el debate sobre la deuda


Buitres-carroñeros

 Por Espacio Carta Abierta

La historia de un país, como ninguna otra historia, no puede resumirse en una serie de imágenes fijas y repetitivas. Pero en el caso de la deuda externa argentina hay una genealogía, si podemos emplear este término, que puede seguirse desde el siglo XIX hasta hoy. Hay una gran bibliografía al respecto, de todas las corrientes historiográficas, hay sentencias de muchos jueces, hay una conciencia pública mayoritariamente condenatoria, cuya historia también es posible hacer. No era la misma esa conciencia en la época de Rivadavia, que en la de Roca, que en la de Kirchner, y ahora, en que se lo conmina al país a iniciar un ciclo nuevo de endeudamiento como quien podría decir “se inicia el nuevo año escolar”. Hacia 1822 había una conciencia ingenua, la deuda eran garantizada por las tierras de la propia Provincia de Buenos Aires. Cuando se terminó se pagar, varias décadas después –sin que se hubiera recibido prácticamente nada, deducidos los intereses y las comisiones– la conciencia era otra, más parecida a un país donde la deuda se manifestaba en infraestructuras –financieras, ferroviarias, comunicacionales– ya controladas por gerentes ingleses y vernáculos, que iban a las mismos clubes de golf en los terrenos aledaños al Ferrocarril, donde fue muy fácil, como con las minas de Famatina en el siglo anterior, desplazar al débil capitalismo criollo, si aceptamos decirlo así. Aun no se llamaban CEO, pues la tradición británica les exigía al menos que leyeran algo –Kipling, por ejemplo– y que no se pusieran nombres de fantasía. El Pacto Roca-Runciman, de 1933, lo hicieron hombres serios, que al igual que Rivadavia –que se carteaba con Jeremy Bentham y conocía los libros de Destutt de Tracy–, no creían que hubiera otra salida para el país a fin de no perder sus cuotas de exportación de carne, como más directamente podían pretender Canadá u otras regiones vinculadas al inmediato alcance mundial de la Corona británica.

La denuncia de este pacto que convertía al país en una sucursal frigorífica es sabido que tuvo la participación de las plumas argentinas más calificadas, la del senador Lisandro de la Torre entre ellas, y de un modo más riguroso la de Raúl Scalabrini Ortiz. Se sobre entiende que lo que Federico Pinedo, el ministro de Justo de apellido repetitivo, presentaba como una exigencia vital para la subsistencia nacional (con la creación del Banco Central en el contexto de ese mismo Pacto, a modo de garantía de cumplimiento), era, al contrario, una prueba de que la crisis mundial se cobraba la autonomía de las naciones. Lo que hoy llamaríamos una crisis global –ayer era el nombre de Swift o Armour, y los de hoy salen todos los días en los diarios–, hizo que hayan cambiado varias denominaciones y circunstancias aunque muchos aspectos se asemejan. Sin embargo la situación que llevaba a considerar al país como una mercancía, podía ser tratada con otros criterios de soberanía (política, financiera y técnica) que implicaran alternativas posibles de movilización del ahorro y el capital público, y la soberanía de su mercado y nivel de actividad económica. Una fuerte mentalidad probritánica lo impedía, aunque no fuera la de técnicos empresariales sin historia, tal como los que aparecieron ahora, luego de ser sazonados en criterios de refinamiento servil que, de tan graves que son los actuales, no siempre los tuvieron sus antecesores. Entrenados por “couchers del imperio”, son nuevos dirigentes formados en serie por lo que hace décadas se llamó “pensamiento único”, luego “hegemonía invisible del mercado” y ahora expertos en convertir a las naciones en actos de plusvalía genérica de un nuevo estilo especulativo cuyo nombre y teoría más rigurosa (y condenatoria), no se tardará en encontrar desde la capacidad de perplejidad de los economistas más sensibles del mundo. Es que se deberá responder con nuevos argumentos a estos miembros fantasmales de los que se llaman a sí mismos “equipos”, integrados por partidarios de una facciosa e inhumana racionalidad financiera, y también por algunos que remontan su alcurnia a viejas familias que vivieron dentro de las estructuras clásicas del poder nacional. Una módica aristocracia siempre es necesaria para cubrir a las nuevas tecnocracias. La reconversión de la conciencia es una forma precavida de la ética globalizada, su égloga declinante y –como se decía antes– francamente entreguista.La historia más a mano, refiere una muerte con que la resistencia política pagó estas limitaciones de grupos políticos y el necio empecinamiento de personas concretas. El acuerdo Roca-Runciman se cobró la vida del senador Bordabehere, que murió por el otro, que tiempo después acabaría suicidándose quizás en una medida no desatendible, debido a aquel asesinato en el Senado de la Nación: el ya mencionado Lisandro de la Torre.

En el siglo XX, el único tramo en que el país tuvo deuda externa cero fue en 1948, durante el primer gobierno de Perón, que además nacionalizó el comercio exterior con el IAPI. En 1952, se inician contactos con el Eximbank y con la Standard Oil de California, lo que implicaba inversiones extranjeras que por un lado chocaban con aspectos doctrinarios de la “tercera posición”, pero otro lado eran temas de la creciente oposición al gobierno de Perón, donde coincidían en la crítica tanto sectores nacionalistas como los que luego de derrocado Perón sumarían al país al Fondo Monetario Internacional (adjudicable a la política de Krieger Vasena). Por su parte, el Plan Prebisch hizo cesar al IAPI, no obstante lo cual se mantenían las visiones negativas que los financistas norteamericanos tenían ante las posiciones de la recientemente creada Cepal, con sus públicas manifestaciones de crítica al “deterioro de los términos de intercambio”. En años posteriores Jauretche, fuerte adversario de Prebisch, reconsideraría muchas de sus posiciones.

Es que no eran éstos nudos fáciles de desatar. Son también los tiempos donde se inicia la deuda con el llamado Club de París y los tiempos en los cuales el frondizismo revierte su política petrolífera restrictiva de la inversión externa por una apertura sin limitaciones que ensalzaba el efecto benéfico del capital extranjero en todos los sectores de la economía. Los años más recientes nos traen palabras nuevas que no tienen muy distintos significados a los endeudamientos anteriores, pero hacen todo más abstracto y grosero, como “megacanje” y otras, que ya significan un escalón más en la pérdida de acciones autodeliberativas de las economías nacionales. Hay funcionarios permanentes de esta noción de “mega canje”, que se convierte en una forma de gobierno, casi una categoría epistemológica, no solo hoy presente en el gobierno de Macri –con los mismo funcionarios que tuvieron estas prácticas en las gestiones de Cavallo, donde el Estado absorbió la deuda privada– sino que se la eleva a una categoría casi equivalente a la de plusvalía gubernamental. Ya no una mera plusvalía proveniente de la deuda y la sobre deuda sobre la sobre deuda, con el consiguiente productividad de los intereses, sino de un modo ideológico profundo de gobierno, estructuralmente ilegal si tomamos en cuenta acepciones tradicionales. Todo el país se convierte en una forma de plusvalía, no solo sus tierras, como en la época casi inocente de Rivadavia o en el caso de los ferrocarriles, frigoríficos, compañías eléctricas y tranvías en la década del 30 del siglo XX, sino que la aparición del unánimemente aceptado concepto de “fondos buitre” nos hace entrar en otra etapa más grave y catastrófica. Hablar de “Chicago Boys”, con lo grave que aquello era, parece hoy una página amarillenta del pasado, pero antecedente inevitable de lo que ahora ocurre.

Entramos a una situación en que ya hay una mimetización completa en el pensamiento de los detentores de cupones de la deuda con los funcionarios que deben aceptar las condiciones más arbitrarias de pago, distintas a las que ya se habían negociado “in extremis” durante el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Un núcleo “global” de especuladores especializados en quiebras masivas de territorios imaginarios del Capital (pero que son partes concretas del habitar y del vivir de núcleos humanos en todo el mundo), aliados a secciones colonizadas y fundamentales de tribunales de justicia que “se dan su propia ley”, y medios de comunicación masivos con lógicas de control de audiencias que tratan como a “silobolsas” (como commodities que se retienen o se exportan, o se liquidan según tiempos financieros propios, esto es, ven al público como un “público transgénico”) consiguen deteriorar hasta consecuencias inimaginables la vida nacional, llamando éxito en las negociaciones a lo mismo que llaman “éxito” estas nuevas formas del capitalismo mundial, que saben que sus deudores serán “serios” sin mantener ellos ninguna obligación de serlo, cualquiera sea el contenido que le demos a la palabra serio. El éxito del negociador es el megaéxito del deudor.

Siendo un peligro que han denunciado muchos países –para seguir siendo países, naciones, comunidades autogobernadas–, en la Argentina tenemos por fin –luego de una larga historia que seguramente puede ser mejor contada– la coincidencia total entre el pensamiento de los holdouts y los que detentan el gobierno, los HoldGobernment, también con mentalidad de bonistas. Han convertido a nombres como Griesa, Pollack, Singer, en ciudadanos comunes de este país, buenos muchachos, abuelitos que caminan por la city pidiendo ayuda y mirando ansiosos hacia el Banco Central. En su mirada de águila, ellos saben que salvo en un período reciente de su historia, el Banco Central fue fundado con una supuesta independencia de los gobiernos, solo para custodiar los intereses de los pactos de sumisión financiera del país. La respuesta ante esta situación excepcional y de gravísimas consecuencias para el país, debe ser enérgica. Se reinicia el ciclo del endeudamiento nacional y en este caso, con el conjunto de la vida económica, política y cultural como siendo la plusvalía de esta anomalía económica mundial, causa estructural de la pobreza colectiva. En ese caso, el Congreso de la Nación debe contar con la dignidad suficiente para impedir que se voten esos acuerdos, que bajo el pretexto de que “se acabó el default” reiteran antiguas vergüenzas que la política del presente y las generaciones futuras sabrían condenar.

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12/03/2016 Posted by | Corrupciòn, Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | Deja un comentario

Eduardo de la Serna “pasamos de la patria es el otro, a la patria es del otro”


  • Viernes, 11 Marzo 2016 13:38

De la Serna comenta que ante el apagón informativo, “donde está todo escondido detrás de globos amarillos, había una realidad muy dura” y evaluaron que era importante salir a decir esto. Por eso hace 15 días dieron a conocer una carta y hoy la segunda (se puede leer en www.curasopp.com.ar).

Para ilustrar la situación que observan, recurre a tres ironías en las que expresa “hay un paso desde que la patria es el otro, a la patria es del otro”, “de la gloriosa JP, a la gloriosa JP Morgan” y “de la política en los barrios, a la política en los barrios privados y si se puede en helicóptero presidencial”.

También relata que en los barrios hay ausencia absoluta de políticas sociales, que se ve por ejemplo con el tema del dengue, donde nadie fumiga ni hace campañas de prevención. Dice que “la única política social eficaz que tienen son los despidos”.

Y en cuanto al tema de la inflación, acuerda con que seguramente baje en el segundo semestre, pero que lo hará a costa de menos consumo, menos trabajo, menos salario.

2da carta al Pueblo de Dios Grupo de curas en Opción por los pobres -11 de marzo de 2016

El Evangelio del domingo 13 (Juan 8,1-11) nos presenta a Jesús poniendo en el centro de todo a la persona humana. Una mujer, que la legislación invita a apedrear, es rescatada por Jesús que mira por encima de todo la persona humana. La novedad del Dios bíblico muestra su acompañamiento de su pueblo en la historia como una suerte de constante nueva creación. Lo que era valorado antes – como es el caso de la Ley – Pablo lo muestra como despreciable ante la novedad que trae Cristo.

El ser humano – en especial el despreciado o menos preciado, como es el caso de la mujer – es puesto en el centro. El beneficio de la persona, su vida plena debe estar siempre en el centro para los seguidores de Jesús.

Cuando los pobres, las víctimas, los débiles no son puestos en el centro sino que son “variable de ajuste” algo se manifiesta como contrario al proyecto de Dios en la historia:

Desde los pobres sigue preocupándonos nuestro presente histórico:

Derechos Humanos

·         La Cámara Federal de Bahía Blanca confirmó la falta de mérito de Vicente Massot, el primer periodista en la historia argentina en ser imputado como responsable de delitos de lesa humanidad, integrante de una maquinaria de acción psicológica que tenía como objetivo defender el terrorismo de Estado. La situación del director de “La Nueva Provincia” estaba por definirse cuando la defensa impulsó una serie de medidas sospechosas que desembocaron en el apartamiento del juez en 2014 y ahora la falta de mérito. Otra operación del “partido judicial”.

·         Son casi 50 los expulsados del Banco Central, uno de los sitios donde se investiga la participación civil en la dictadura cívico-militar, en particular en la subgerencia de Derechos Humanos encargada de investigar la complicidad del sistema bancario y financiero durante la dictadura.

·         Resulta intolerable y aberrante la requisa – como en los peores tiempòs dictatoriales – a estudiantes secundarios del colegio Sagrado Corazón, de Quilmes.

·         La represión sigue siendo preocupante, como es el caso de los manteros en Liniers y en Flores, y los maestros en Santiago del Estero o la fiesta de la vendimia en Mendoza, los despedidos del plan Conectar Igualdad  y los trabajadores de SOEME en La Plata. El perverso protocolo de seguridad sigue en vigencia.

Situación social y económica

·         Avanza el endeudamiento del país y el pago inmoral a los fondos buitres (instrumentado por los no menos inmorales bancos HSBC, JP Morgan, BBVA, UBS, Citi, Santander, Deutsche). El acuerdo (sin negociación) propuesto por la administración Macri pone en serio peligro el futuro del país e intenta imponerse mediante extorsiones contra la poblacion (“sin pagar no habrá desarrollo”) y contra las provincias a las que se amenaza reatcear los fondos de la Nación si no apoyan el pago a los buitres.

·         Crece la ola de despidos en el INADI, CN23, Conectar Igualdad, Senado, Sierra Grande (Río Negro), Secretaría de Comercio (Precios cuidados) responsable de perseguir a quienes incumplen con las obligaciones al fisco y en definitiva en defensa del pueblo argentino, ANSES, Frigorífico CIABER (Bernal), SOEME y se anuncian más todavía, se habla de YPF y el Correo Argentino. Los datos de CIFRA indican que hay 37.150 despedidos en el Estado y 30.386 en el sector privado. Otros – como el diario La Nación – hablan ya de 107.000 despedidos.

·         Con motivo de la quita de retenciones mineras cerró la planta AR Zinc en Fray Luis Beltrán (luego de 60 años de funcionamiento) y se provocaron 400 despedidos (ahora se llevan la piedra y tenemos que comprar el zinc).

·         La prensa alternativa al discurso hegemónico se encuentra paralizada, como es el caso de Tiempo Argentino sin que al ministerio de Trabajo parezca importarle el tema y los trabajadores.

·         Lo mismo ha de decirse de la falta de pago a trabajadores de diferentes medios, como es el caso de Radio Del Plata.

·         Sigue la suba de combustibles y peajes.

·         Se suspende el plan Procrear, modelo mundialmente reconocido, de auto-construcción de viviendas, alentado por el estado nacional. .

·         La actual política además de una fenomenal inflación, pérdida de reservas y fuga de divisas ha provocado 1.400.000 nuevos pobres y 400.000 nuevos indigentes según la CTA.

·         El desinterés por la causa Malvinas se hace patente y se la baja de categoría; lo que era Secretaría ahora es subsecretaría.

·         Continúa la ilegal e injusta detención política de Milagro Sala. Es preocupante el intento de acallar las voces de resistencia, usando la venganza hacia los militantes que piensan distinto como metodología (como es también el caso, a nivel internacional, del ex presidente Lula Da Silva, y las campañas contra referentes progresistas de América Latina como Evo Morales, Nicolás Maduro, Rafael Correa…). El día 10/3 por la tarde, la organización Tupac Amaru presentó un pedido para que la Corte Suprema de Justicia de la Nación intervenga en la causa que mantiene en prisión a la líder de la agrupación y diputada del parlasur. Si el 14/3 Milagro Sala no está libre, el Estado Argentino será responsable de que una diputada electa no pueda ocupar su banca. Una ofensa más a la democracia.

·         Resulta escandaloso el nombramiento de familiares contratados en distintos espacios políticos nacionales, provinciales y municipales. Sobre todo por un gobierno que echa a miles y miles con el mote de ñoquis. Lo mismo ha de decirse del traslado de un ministro a su country en el helicóptero presidencial.

·         Es llamativo y preocupante la semejanza del discurso del presidente en la apertura de las sesiones del Congreso (1º de marzo 2016) con el discurso pronunciado por el dictador Eduardo Lonardi el 16 de septiembre 1955.

·         El escándalo de la encargada de la oficina de Anticorrupción, Laura Alonso que había acusado livianamente de “corrupción” al gobierno anterior por el acuerdo secreto entre YPF y Chevron y que ahora afirma que “se informó mejor” y está de acuerdo con el secreto, ameritaría una renuncia que no se calma con un público pedido de perdón de un cargo que, además, ocupa ilícitamente por no ser abogada.

·         En los discursos oficiales resulta notable, además, los falsos informes del ministro Prat Gay (la economía no venía en recesión, la inflación no venía en aumento, es falso que el déficit fiscal fuera del 7%), y los falsos datos del presidente en la Asamblea legislativa citando el observatorio de la UCA. Sobre la poca seriedad que le damos como grupo al informe de la UCA ya nos hemos pronunciado; y en este caso, falseando los datos el presidente señaló que el 42% no tenía cloacas (para el informe de la UCA es el 31%), el 13% no tiene agua (para la UCA el 10%) y el 40% no tiene gas (para la UCA el 25%). Pero el presidente no solamente mintió sino que además pareció ignorar que en el mismísimo informe de la UCA estas estadísticas eran presentadas como positivas, como indicio de un progreso en la inclusión.

·         Resulta una burla que se insista en el “flagelo de la droga” mientras se sigue tapando el incendio intencional de Iron Mountain – y la oficina de Investigación financiera (UFI) está dirigida por quienes deben ser investigados por casos de lavado.

·         Es preocupante que ante la lamentable burocracia o corrupción sindical que se desentiende de sus trabajadores o negocia a sus espaldas, por el contrario se opongan delegados con nula capacidad de diálogo y negociación y que, a juzgar por sus frutos, terminan siendo funcionales a la derecha.

·         Se encuentran paralizados en muchos lugares los planes de estudio FINES y se suspende el plan Conectar Igualdad. Al mismo tiempo que no se adjudican en los barrios los elementos escolares y guardapolvos que debe entregar el Ministerio de Acción Social pretendiendo que cada escuela se dirija a solicitarlo por escrito. No hacer trabajo “territorial” es algo expresamente señalado. Lo mismo ha de decirse de la suspensión de espacios de salud como los camiones y el tren sanitario. Es cada vez más claro que la variable de ajuste es el pueblo.

·         Mientras los funcionarios están más dedicados a suspender servicios, cambiar nombres (como el de Laura Bonaparte del antiguo Hospital CENARESO) y a revisar legajos para despedir la mayor cantidad de gente posible, el Dengue se transforma en epidemia habiendo más de 15.000 casos sin que haya una campaña para frenarlo.

·         El PAMI pasa a entregar a sus beneficiarios sólo 2 medicamentos gratuitos en lugar de los 5 que entregaba hasta ahora. (Resolución 0234, 26/2/2016). Otra vez los abuelos pasan a ser estigmatizados como “sobrantes”

·         Resulta cada vez más preocupante la política comercial de Aerolíneas Argentinas suspendiendo rutas y aumentando los costos de los pasajes, lo que resulta beneficioso para la competencia, además de preparar una política de “cielos abiertos”. Es éticamente inaceptable –como ya señalamos anteriormente – el conflicto de intereses en algunos ministros del gabinete.  Gustavo Lopetegui, a cargo de la Coordinación de Políticas Públicas de la Jefatura de Gabinete decide sobre AA habiendo sido CEO de LAN, una de sus competidoras. Lo mismo podemos decir del Ministro de Energía, Juan José Aranguren. Siendo ex CEO de Shell y accionista de la empresa por S 13 millones de pesos, resulta sospechoso que Shell haya ganado la primera licitación para importar crudo. IECSA, la empresa cuya propiedad es del primo hermano del presidente, es contratada para el soterramiento del Sarmiento y gasoductos en Córdoba.

·         En este mismo sentido es preocupante la cada vez mayor presencia de ex miembros del JP Morgan en espacios de decisión del estado, no sólo en el Ministerio de Hacienda sino ahora también en la empresa más importante del país, YPF. Nada nos invita a tener esperanza sobre el futuro de la empresa en favor del país y sus ciudadanos.

·         La autonomía sin control que se ha dado a la prensa hegemónica ha permitido que Cablevisión haya eliminado la señal de Telesur del servicio analógico.

·         Resulta preocupante el aumento constante del precio del dólar frenado  últimamente por intervenciones del banco Central a través de la suba de tasas, perjudicial para la actividad económica y el empleo. Ambas cosas son contrarias a lo anunciado en la campaña presidencial.

·         En un contexto de intolerancia, que nos recuerda a los que arrojaron hielo y huevos sobre una marcha, ahora balean un local de La Cámpora en Mar del Plata y a militantes de Nuevo Encuentro en Villa Crespo hiriendo a dos personas

·         Ante estos elementos resulta evidente que la “resurrección” del caso Nisman tiene una clara intencionalidad de por un lado tapar la realidad presentando una “caja china” que distrae el enfoque, y por otro lado buscar responsabilizar al anterior gobierno logrando golpes de efecto. Otra vez la Justicia mostrando su peor rostro.

·         Resulta preocupante, en los casos de corrupción – que debe ser criticada en todas las circunstancias – la doble vara que silencia los casos de La Rioja o la muerte de Yésica E. Uscamayta en una fiesta en La Plata, o los casos de coacción agravada en los despidos en el ANSES…

·         Resulta llamativo el intento de disimular el malestar del gobierno por el nulo éxito de la visita del presidente al Papa. Los elocuentes 22 minutos que duró la entrevista y los gestos formales hablan a las claras del sentir del Papa Francisco hacia este gobierno. El Santo Padre ha repetido numerosas veces que el neoliberalismo mata y en este sentido resulta coherente el gesto del rosario a Milagro Sala y su disgusto explícito por el ajuste sobre los trabajadores. Creemos que era algo que era de esperar.

·         Podemos decir que llegando a los 100 días de gobierno no hemos visto en el nuevo gobierno NI UNA SOLA medida en favor de los pobres de la Patria.

Por otra parte celebramos las iniciativas de resistencia que se manifiestan, como

·         La reelaboración de los 21 puntos para una comunicación democrática presentados por la Coalición por una Comunicación Democrática;

·         La llamada Heladera solidaria, creatividad ejemplar en Tucumán;

·         El recurso de amparo colectivo interpuesto por el Intendente de Avellaneda a Edesur por los aumentos tarifarios;

·         Resultó importante el paro con movilización realizado por el gremio estatal ATE, silenciado por la prensa hegemónica.

·         En muchos casos, la toma de lugares de empleo por parte de los despedidos o ante el cierre de los puestos de trabajo permitió reincorporaciones o revisión de las medidas.

Como curas creemos que el Evangelio debe encarnarse en nuestra vida cotidiana. Pero también se encarna el pecado. Como curas nos sentimos llamados a comunicar una buena noticia, pero también a denunciar aquello que es contrario al proyecto de Dios, que es su reino. Es por eso que “nos metemos en política”. Porque hemos comprendido que el Evangelio debe encarnarse en la realidad de un pueblo, en su vida, sus luchas y sus anhelos. Porque sabemos que muchas veces “el César” ocupa el lugar de Dios y Jesús les recrimina a quienes le preguntan tendenciosamente diciéndoles que “deben devolver a Dios lo que es de Dios”.

Como seguidores de Jesús estamos invitados, cuando todos se retiran, a poner en el centro a las víctimas y acompañar su vida, celebrarla y dejar que el Dios de la misericordia marque los caminos en la historia y nos comprometa con los despreciados. Denunciando las leyes que imponen los que oprimen y buscando que cesen las injusticias con el fin de que la vida de los pobres resplandezca.

Sabemos que muchos y muchas han sabido dejar en el camino “jirones de su vida” como lo hace en su cotidiano el pueblo pobre. Pero queremos – para terminar esta, nuestra segunda carta al Pueblo de Dios – hacer memoria de Lohana Berkins (militante y líder trans), Juanita de Pargament (madre de La Plaza), Julio Morresi (padre de La Plaza), Aldo Ferrer, (economista profundamente humano), y también a Berta Cáceres (militante y líder indígena hondureña recientemente asesinada), y agradecidos por su testimonio y su fidelidad en las luchas les pedimos que desde la Vida “¡rueguen por nosotros!”

Grupo de curas en Opción por los Pobres

12/03/2016 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | 1 comentario

SOBRE LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL – Carta Abierta del exministro de la Corte Raúl Zaffaroni


En sólo 50 días de gestión, el gobierno macrista recibió críticas de diversos sectores. En este caso Raúl Zaffaroni mediante una carta nos hace reflexionar sobre nuestro presente y pasado.

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Texto de la Carta Abierta

La situación del país es insólita, pero en modo alguno desesperante: el campo popular superó momentos mucho peores. Además, toda Latinoamérica sufre esta etapa avanzada del colonialismo corporativo. Por suerte, frente a las horribles tragedias de nuestros hermanos, hasta el presente no llevamos la peor parte ni mucho menos.

No obstante, no dramatizar no significa subestimar el panorama argentino actual, que es de caos institucional (gobierno por decretos-leyes, incluso en materia penal y tributaria; despidos masivos e indiscriminados de funcionarios; distribución centralizante de la coparticipación federal; designación de jueces supremos por decreto; clarísima usurpación de competencias del Congreso; amenaza a la autonomía del Ministerio Público; desbaratamiento del AFSCA; supresión de toda disidencia en los medios de comunicación; endeudamiento e inflación; devaluación acelerada del salario real; extorsión manifiesta al sindicalismo; y un largo etcétera).

El Poder Judicial complica más las cosas: los jueces cercanos al campo popular son estigmatizados como militantes ; los que consienten y legitiman el caos institucional, son los imparciales o políticamente impolutos. En poco tiempo se acentuará el desprestigio del Poder Judicial, cuyo grueso lo compone una masa silenciosa que, dentro de todo, hace bastante bien las cosas. Es muy posible que en el futuro sea el chivo expiatorio, sobre el que recaiga la totalidad de la responsabilidad de este caos institucional.

Si bien las cuestiones institucionales no provocan movilizaciones masivas, las tropelías institucionales preanuncian siempre atropellos de otro orden que, por otra parte, se advierten discursivamente sin tapujos. A este caos institucional se suma la torpeza política, con una tónica general que no puede menos que recordar la prepotencia de la revolución fusiladora. La prisión de Milagro Sala es ordenada por una justicia manipulada impúdicamente con tal grado de descaro, que ni siquiera al recordado Menem se le pudo achacar.

No se trata sino de una clarísima muestra de grosería política revanchista. Al escándalo de pretender que la protesta configura sedición, se suma el injustificado requerimiento previo de fuerzas federales que ha costado 43 vidas. (En perspectiva regional no es descabellado calcular 43 + 43 = 86, pues tanto a los normalistas de Ayotzinapa como a nuestros gendarmes los podemos poner a la cuenta de los virreinatos del colonialismo avanzado). El papelón internacional de la Argentina con este caso es considerable y nos afecta a todos los ciudadanos.

La exigencia transnacional de intervención de Fuerzas Armadas con pretexto de combate al narcotráfico, conforme a la experiencia regional, pone en riesgo la Defensa Nacional, pero implica también una intimidación pública, de la que forma parte el renacimiento de procedimientos policiales archivados hace años. Torpeza política, control de medios, movilización de fuerzas federales, riesgo para las Fuerzas Armadas de la Nación, intimidación pública, manipulación judicial y caos institucional generalizado, forman un cocktail de alto y peligroso poder embriagante, debilitante de frenos inhibitorios. Frente a esto, muchos ciudadanos –y en particular los más jóvenes- preguntan: ¿Qué podemos hacer? ¿Qué debemos hacer?

No soy la persona indicada para proporcionar esa respuesta, dado que no es jurídica ni institucional, sino política y, por ende, esa naturaleza indica que deben proporcionarla los políticos. Pero los políticos del campo popular aún están shockeados. No saben bien qué hicieron mal. Creo que no han hecho nada demasiado mal; quizá no admitieron que algunas tazas molestas se podían reacomodar en el armario. No contaron con la versión local de monopolio mediático propio de nuestra región (no tolerado por ninguna de las democracias del mundo desarrollado) y que, como parte de las corporaciones transnacionales, aprovecharía ese flanco para estafar a alguna gente, haciéndole creer que el cambio se limitaría a remover algunas tazas de una posición que les resultaba antipática. El error táctico fue no moverse con la rapidez necesaria para mostrar que no venían a cambiar de posición las tacitas, sino a romper el armario.

Pero nuestros políticos parece que comienzan a reaccionar, como crecientemente se les reclama; la reunión de gobernadores es prometedora. En breve volverán a ser protagónicos si dejan de pasarse facturas y postergan el internismo, que es el cáncer de los partidos del campo popular, como lo demuestra el espejo del radicalismo.

Sería suicida distraerse con el internismo y alejarse del Pueblo, pues pelearían por un armazón vacío: toda estrategia y táctica popular debe priorizar la respuesta al Pueblo. Pero en tanto terminen de salir del estupor y asuman la función natural de conducción y orientación, debe primar la prudencia. Nuestro Pueblo no está indefenso. La pretensión de una construcción mediática de realidad única, está condenada al fracaso. La tecnología comunicacional actual no es la de 1955 ni la de 1976. Además, no faltará en el propio campo mediático empresarial quien aproveche la demanda de al menos el 50% del mercado: si medio mercado (con perspectivas de aumentar) demanda galletitas, alguien las ofrece.

Las plazas no cesarán; en este caso no es verdad que la gente se cansa. Las cesantías masivas en la administración de miles de funcionarios, los convierte mecánicamente en militantes. Y dentro de escasos meses se sumarán las otras víctimas de este descalabro de concentración de riqueza y de crecimiento de lo único que harán crecer: el coeficiente de Gini, o sea la desigualdad social.

Esa militancia necesita conducción, orientación y también contención de los políticos, ante todo porque debemos cuidar la vida de nuestra gente. Deben conducir porque debe contenerse a cualquiera que se descontrole y detectar a los provocadores. Ni la menor violencia debe salir del campo popular, porque la están esperando para reprimir, y para la represión son todavía más torpes que en lo político, que es decir. No debe olvidarse que la violencia nunca fue propia del campo popular, sino de sus enemigos : los sucesivos virreinatos destrozaron la modesta vivienda de Yrigoyen, anularon la elecciones de Pueyrredón-Guido, fusilaron en las dictaduras de 1930 y 1955, derogaron una Constitución por bando militar, convocaron a una Constituyente sin Congreso, bombardearon la Ciudad de Buenos Aires y ametrallaron a los trabajadores, destituyeron jueces masivamente, sancionaron el decreto 4161, proscribieron partidos mayoritarios, impusieron penas validas del estado de sitio, anularon las elecciones de 1962, encarcelaron a presidentes electos por voto popular, sometieron civiles a juicios militares, asesinaron y desaparecieron a decenas de miles de personas, robaron bebés, se autoamnistiaron, y hoy provocan el caos institucional.

A toda costa se debe impedir cualquier pretexto que permita legitimar la represión. La protesta debe canalizarse orgánicamente, con conducción y contención, agotando todas las medidas legales, ocupando todos los espacios de libertad que tenemos por ley y Constitución. La lucha no violenta es de valientes, no de timoratos ni medrosos, porque no evita la violencia de los otros, sino que la deja en descubierto y los deslegitima y debilita. Se trata de la vieja técnica oriental: la defensa consiste en usar la fuerza del contrincante para debilitarlo.

Los defensores de la violencia suelen ironizar respecto de Gandhi, recordando que los ingleses victimizaron a miles de personas en la India, que luchaban pacíficamente. La idealización de la violencia, en la que se nos educa desde niños, les impide calcular el tiempo que hubiese durado y los millones que hubiesen perecido si la lucha por la independencia de la India hubiese sido violenta. ¿O se olvidan que los colonialismos son impiedosos? Pero la lucha contra el caos requiere orden y organización: La organización vence al tiempo, decía Perón. Es menester conducción y organización, para que todo ciudadano, dentro de sus posibilidades, se convierta en creativo, en pensador, en jurista, en difusor, en síntesis, en político. En breve serán pocos los que digan Yo no entiendo ni quiero saber de política. La política es el gobierno de la polis, y a poco andar -y por el camino que adopta este virreinato- todo ciudadano se dará cuenta de que quienes fomentan la antipolítica y se proclaman apolíticos, en realidad quieren ejercer el monopolio de la política, o sea, del gobierno; más que nunca su torpeza va mostrando una opción bien férrea : o nos gobernamos nosotros o nos gobiernan otros. Insisto en que no soy la persona indicada, pero de momento me permito sugerir:

(a) Nada de violencia.

(b) Ocupación de todos los espacios legales y constitucionales para reclamar, denunciar y protestar.

(c) No asumir ningún riesgo inútil.

(d) Reclamar de los políticos que despierten de su schock.

(e) Contención de quien se descontrole y separación urgente de los provocadores.

(f) Utilización de todos los espacios de comunicación.

(g) Postergación de todo internismo.

(h) Privilegio de la función de conducción y orientación popular.

(i) Generosidad con los errores ajenos y corrección de los propios.

(j) La fuerza se vence usando las neuronas, o sea, lo que a la fuerza le falta: la razón.

Hace muchos años, había un busto de Evita en la columnata de entrada al Cementerio de la Chacarita. La dictadura de 1955 lo retiró. El día de difuntos, la gente pasaba y cada uno dejaba una flor en el lugar en que había estado el busto, hasta que se formó una montaña de flores. Aprendamos la lección popular: enterremos la prepotencia del caos institucional bajo una montaña de flores.

Raúl Zaffaroni

Diario Registrado

02/02/2016 Posted by | General, Justicia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , | 2 comentarios

No sean brutos – Roberto Caballero


caballero21

Censuran a VHM, a 678, a Nacional Rock, a Nacional AM870, a Tiempo Argentino,a Página 12.

Durante el último fin de semana, Raúl Zaffaroni le dejó un mensaje explícito y sintético al gobierno de Mauricio Macri: “Van a matar a alguien, no sean brutos.” Queda claro que el balance de Zaffaroni, que está a horas de asumir como integrante de la Corte Interamericana de DD HH dependiente de la OEA, sobre los primeros 30 días de la administración de Cambiemos implica una lectura refinada de algo o de alguien que no lo es. Porque Macri no es aburrido como dice Beatriz Sarlo. Es brutal, como afirma Zaffaroni, tal vez el jurista más prestigioso y reconocido que tiene la Argentina en el mundo, que comparó la saga de decretos macristas con el decreto 4161 de la dictadura que nació con el Golpe del ’55 para dejar sin derechos a la mitad de la sociedad.

Por eso lo brutal del macrismo no está en la banalidad de la política grosera que produciría abulia estival en ciertos círculos intelectuales. Lo realmente repudiable es la racionalidad del plan político, económico y cultural que aplica, llevándose puestas nociones elementales de la convivencia social amasada en 33 años de democracia.

Pedir una cautelar para asumir un día antes de lo previsto, desconocer al Parlamento no llamando a sesiones extraordinarias porque su composición surgida del voto popular no le da mayorías legislativas, gobernar por decretos de necesidad y urgencia sin que haya ninguna necesidad y urgencia a la vista, iniciar una caza de brujas ideológica entre los empleados públicos, nombrar jueces de facto en la Corte Suprema, nombrar embajadores de facto sin acuerdo, desintegrar por decreto una ley de la democracia como la 26.522 favoreciendo al Grupo Clarín sin sonrojarse siquiera, copar el sistema de medios públicos acallando voces disidentes para convertirlo en su propio aparato de propaganda, suspender la pauta publicitaria oficial a los medios críticos con la anuencia y servidumbre de las mismas patronales periodísticas, todo esto es de una brutal racionalidad.

La quita de retenciones y la devaluación de diciembre produjeron de manera instantánea una transferencia de recursos de los sectores más pobres a los más ricos de la sociedad. Los bienes y servicios disponibles para el conjunto hoy tienen menos compradores de un lado, el de los más vulnerables, y una capacidad de mayor acaparamiento del otro, el de los favorecidos.

Esa revolución a la inversa, con un Estado Hood Robin que actúa de manera profundamente racional favoreciendo a unos y perjudicando a los otros, sólo puede hacerse con brutalidad. En los cuatro meses que duró el lock out agropatronal de 2008 con cortes de ruta y piquetes en todo el país no hubo represión policial y sólo un ruralista recibió una trompada de Luis D’Elía y después se hizo amigo de él. En apenas 30 días de mandato macrista, sin embargo, se cuentan por decenas los trabajadores heridos con posta de goma policial, con una mayor injerencia en los conflictos laborales del Ministerio de Seguridad que el de Trabajo.

Lo que viene también es brutal. La inflación anualizada cuando se discutan paritarias en este 2016 será del orden del 50 o 60 por ciento. No se sabe todavía porque, también de modo barbárico, Macri decretó la intervención del Indec y el nuevo gerente a cargo que antes daba por Clarín el IPC-Congreso con los precios de dos supermercados, tuvo un súbito ataque de responsabilidad y admitió que no está en condiciones de hacerlo público, pese a contar con una estructura nacional vigente y activa que reúne personal altamente capacitado. En verdad, lo que quieren es negociar el índice con los sindicatos. Pautar un techo, después de que la Superintendencia de Salud volvió a manos de los gremialistas burocráticos que son oficialistas de todos los gobiernos, incluido el de Macri.

Para los gremios más rebeldes, Macri prepara el rebenque de la desocupación. Ya lo avisó Alfonso Prat-Gay: tendrán que elegir entre los aumentos y el nivel de empleo en cada rubro. No es una extorsión, es lisa y llanamente una descripción del futuro inminente. Es brutal, pero es así: el modelo que Macri lleva adelante con sus CEO cierra con salarios bajos, y la garantía de que eso ocurra es una desocupación fabricada de dos dígitos desde el propio Estado, porque si el Estado despide, también lo pueden hacer los privados que entienden la señal y siempre creen que tienen planteles sobredimensionados.

¿Y por qué se necesitan salarios bajos? Para producir más barato, podría ser una explicación. No es eso, solamente. Con menos salarios se consume menos en el mercado interno y quedan más productos liberados para exportar, además producidos con menor costo salarial.

Todo este panorama brutal, para ser implementado y que perdure en el tiempo lo necesario para cristalizar la regresión distributiva que buscan las cámaras empresarias alineadas con el gobierno, necesita de un mecanismo del que pocos –obviamente– hablan: el cepo informativo. La derecha política y económica necesita desconectar las causas de las consecuencias e instalar un relato ante la sociedad que produzca miedo y parálisis y, sobre todo, desorientación social, donde cada uno ande por su lado, sin relacionar lo que sufre con las decisiones políticas y económicas que hacen posible el dolor.

El chivo expiatorio que promueven es el kirchnerismo, un sujeto social que sería fanáticamente hostil al nuevo modelo de acumulación económica de los dueños del poder y del dinero. Desde los nuevos medios oficialistas se trabaja en esta operación a destajo y sin el mínimo disimulo. Podemos decirlo, también: brutalmente. El kirchnerismo sería, en el relato macrista validado por los columnistas de los diarios Clarín y La Nación, una especie extirpable del conjunto ciudadano, como lo proponía aquel decreto 4161 del siglo pasado. Prometen que es con ellos, con los kirchneristas, con los peronistas, solamente la cosa. Hay algo también del discurso de la última dictadura cívico-militar retornado de prepo a la mesa de todos los días. Peligroso, persecutorio y antidemocrático. Es con el de al lado, no conmigo. Así la derecha videlista, con métodos idénticos a los del macrismo, hizo desaparecer a 30 mil argentinos. Antes eran los “extremistas”, ahora los “fanáticos”. O peor aún, porque en esto Videla, Macri y

Hernán Lombardi, sin ser lo mismo, dicen cosas parecidas -lo que debería avergonzar a los dos últimos, al menos-, los “militantes”. Son brutales, ya lo dijo Zaffaroni. Van a matar a alguien. Y van a ser responsables por eso. Deberían revisar –sobre todo Lombardi– las cosas que dijo en estos últimos meses. Están en Internet. Allí quedan. La Historia los está mirando. Ahora y en el futuro.

Pero los casi 6000 caracteres que lleva hasta ahora esta columna tienen un solo propósito. Repudiar desde lo más profundo de la dignidad profesional el violento despido del maestro Víctor Hugo Morales, pero tratando de esclarecer que no lo echan por cuestiones contractuales o por las difusas libertades que tienen los concesionarios privados de la comunicación para remover a un empleado, en este caso, un periodista con mayúscula y décadas de trayectoria intachable que ayudó a hacer rica a Radio Continental y sus dueños.

Es más grave que eso, y eso que esto ya es suficientemente grave. A VHM lo sacan del aire porque en términos individuales le sobra coraje para enfrentar a las corporaciones mafiosas y es el exponente más escuchado y respetado de un bloque informativo contra hegemónico capaz de relatar lo que sucede, relacionando las consecuencias con las causas, que es lo que no quieren que pase Macri y sus funcionarios gerentes.

La reformulación del país de todos a uno que deja afuera de los derechos a un tercio de la población necesita el silenciamiento de profesionales como VHM, porque lo que él y otros tienen para decir resulta inaguantable a los oídos de los dueños del poder y del dinero, y porque esa prédica actúa como despertador de las conciencias ciudadanas y les explican los hechos.

La operación para hacer de la Argentina un país cuya desigualdad vaya en alza y se asemeje a otros de la región donde se produce barato y se vende caro al exterior para beneficio de unos pocos y perjuicio para los muchos que no pueden consumir esos mismos bienes que el país produce, demanda que haya un empobrecimiento también de las voces críticas a ese modelo de exclusión social y, en lo posible, que no las haya o sean marginales.

Censuran a VHM, a 678, a la Nacional Rock, a la Nacional AM870, a Tiempo Argentino, a Página 12 y a todos los medios antimonopólicos porque contradicen –cada uno a su modo, con distintas improntas, no todos son iguales–, el modelo de país corporativo que Macri aplica y se diseña entre los accionistas de un puñado de empresas cuya única bandera es la de rentabilidad o muerte. Y esto no es una exageración. Ya lo dijo Zaffaroni, próximo a integrarse a la CIDH: “Van a matar a alguien, no sean brutos.”

Y al día siguiente lo sacaron del aire a VHM con excusas vergonzosas.

Aunque sutil, la censura también es una forma del crimen.

No sean brutos.

Infonews

17/01/2016 Posted by | Censura, Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | 4 comentarios

El mes que vivimos en peligro – Hernán Brienza


El mes que vivimos en peligro

Hernán Brienza 10 de Enero de 2016 | 12:00

 

 

Por qué Mauricio Macri no hace lo que le conviene políticamente? ¿Por qué en vez de llevar adelante un gobierno que le de prestigio y reconocimiento prefiere empantanarse en gestos absurdos de autoridad y que, lejos de pacificar los ánimos en el país, cavan una zanja peligrosamente profunda y difícil de suturar? ¿Cuáles son las verdaderas intenciones? ¿Adónde va? ¿Tiene un proyecto político, social, económico? ¿O simplemente se trata de un maquiavelismo berreta con la única finalidad de permitir el saqueo de la Argentina por parte de los grupos económicos concentrados y el sistema financiero internacional?
A un mes exacto de gobierno, Macri registró un récord difícil de superar en democracia: tiene el más alto índice de medidas antipopulares de los últimos 30 años: devaluó el peso, favoreció a los exportadores, generó más inflación, empobreció el salario de los trabajadores en por los menos un 40%, despidió empleados públicos, inició un proceso de endeudamiento que, como siempre, pagarán millones y millones de argentinos a futuro, abandonó a los inundados del litoral a la mano de la solidaridad civil haciendo desaparecer al Estado, reprimió la protesta social con una brutalidad nunca antes vista desde la dictadura militar hiriendo con balazos de goma a trabajadores que simplemente reclamaban por sus puestos de trabajo, quebró la institucionalidad salteando al Congreso, nombrando dos jueces de la Corte Suprema a dedo (de Héctor Magnetto), violó la Ley de Medios a piacere e intervino el AFSCA como si se tratara de un golpe militar, cambió la matriz recaudatoria quitándole peso a los exportadores y trasladándolo a los sectores bajos y medios vía servicios públicos, poniendo en serio peligro el déficit fiscal.
¿Por qué? ¿Es necesaria tanta torpeza? Por qué ni siquiera es maldad, es brutalidad. ¿Por qué un presidente decide convertirse en un “bruto” (feo, malo, torpe, ignorante, en el sentido italiano del término)? Carlos Menem llevó adelante la peor transferencia de ingreso de los sectores populares a los grupos concentrados en los años noventa, pero no lo hizo con la torpeza con que lo está haciendo Macri y sus ejecutores. La diferencia, claro, está en la diferencia de estatura política entre Menem y Macri. El Riojano impuso su proyecto político, económico y social -nefasto para los sectores populares y el Estado- a través de la mediación de la política, buscando el consenso, con operaciones culturales claras, generando alianzas, incluso comprando voluntades. Macri, en cambio, cree que puede volver a los noventa a los garrotazos limpios. Dos elementos diferencian 1989 de 2015: a) en los ochenta, el país había vivido una crisis hiperinflacionaria disciplinadora y el autoritarismo de la dictadura estaba demasiado cerca; en la actualidad, por mucho que los voceros del Macrismo, traten de inventar una “pesada herencia”, lo cierto es que los problemas económicos eran relativamente solucionables acomodando un par de variables; además, hoy, los argentinos hemos aceitado un poco las relaciones democráticas. b) la crisis del 2001, si bien ya no sirve como traccionadora de votos, todavía está presente en la mayoría de los argentinos, y la emergencia del Kirchnerismo como respuesta al agotamiento del neoliberalismo noventista generó una corriente de consenso muy fuerte en la sociedad que aún hoy se mantiene viva.
Este segundo punto es interesante para desarrollar porque está justamente en el centro del planteo macrista: la desaparición del Kirchnerismo. Ya lo dijo con mucha torpeza, la vicepresidenta Gabriela Michetti, “militante del PRO”, cuando sugirió que no estaban echando empleados públicos en el Senado sino “militantes kirchneristas” o cuando el inefable “militante radical”, Oscar “el milico” Aguad, derrocó a Martín Sabbatella al frente del AFSCA por “militante kirchnerista”. Absurdo. Ni siquiera el jugador del gobierno pseudo moderado, el “militante radical” Hernán Lombardi pudo escapar a la peligrosa estigmatización del Otro y quedó atrapado en una lógica autoritaria al operar periodísticamente y escrachar en forma falaz a los trabajadores de Radio Nacional por “kirchneristas fanáticos”. Paradojal que el ex funcionario del gabinete porteño acusado de subsidiar en millones de pesos a radios fm inexistentes y a periodistas famosos como Fernando Niembro, por ejemplo, haga caza de brujas con los sueldos que figuran en contratos basura, abultando las cifras y sin informar que de esos números hay que descontar IVA, ganancias, aguinaldos y vacaciones y que los salarios reales son, hoy, la mitad de lo publicado. En este caso, Lombardi, no sólo estigmatiza sino que engaña a la población. Pero volvamos a lo importante, porque que si la única acusación que puedan hacerle a una persona es que cobra un relativo buen sueldo, eso habla de que no tienen demasiados elementos contra esos trabajadores y que, lo que es peor, no pueden confrontar ideas con ellos. Triste en un funcionario político.
Lo importante es que Macri y el PRO, lejos de pacificar, reconciliar, amigar a los argentinos, profundizó esa lógica predemocrática del amigo-enemigo. Su respuesta no fue zanjar las diferencias sino hacer desaparecer directamente a uno de los contendientes. No fue encontrar síntesis superadoras sino buscar la paz matando al oponente. Desgraciadamente, esas violencias se pagan caro. ¿Cuántas veces podrá reprimir Macri sin que se produzcan enfrentamientos serios con las fuerzas de seguridad por parte de los trabajadores? ¿Cuál es el siguiente paso: la salida Franchiotti? ¿Los parapoliciales del 20 de diciembre de 2001? ¿Los encarcelamientos? ¿O es que, sencillamente, el Macrismo no quiere la paz social sino el disciplinamiento de los sectores populares, es decir, sólo quiere el sometimiento de los trabajadores y las clases medias en beneficio de los sectores económicos altos?
Generalmente, los gobiernos nuevos tienen 100 días de gracia en la población. Con un Peronismo Kirchnerista fatigado después de 12 años de gestión, con un Peronismo Territorial todavía acomodándose tras la derrota y un movimiento obrero desorganizado y expectante, y con todos los medios de comunicación a favor, Macri contó con un mes de impunidad absoluta. Pero lo desaprovechó. Salvo en las encuestas truchas de Clarín, sus 30 días de gobierno produjeron irritación en la oposición y confusión en el electorado “independiente” que lo voto sin muchas convicciones, más por cansancio con el gobierno anterior que por enamoramiento hacia sus propuestas. Eso sí, produjo una gran fidelización en los sectores “fanáticamente” antiperonistas. No parece un gran negocio político. Una pena, porque, desgraciadamente, en estos pocos días, la elite económica y social argentina demostró que no puede abandonar su rol de “clase dominante” (represión y enriquecimiento oligárquico) y que no tiene capacidad para transformarse en “clase dirigente” (conducción, integración y consenso). He ahí el mal de todos los males para millones de argentinos.«

Tiempo Argentino

11/01/2016 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , | 4 comentarios

Delincuentes de guantes blancos!


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31/12/2015 Posted by | Corrupciòn, Economía, General, Justicia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Total normalidad: gobierna Clarín — Demetrio Iramain


Nota1

Por definición, los gerentes odian al Estado. Detestan la boiserie oscura, acartonada de los ministerios; los escritorios del primer peronismo, esos percheros de pie, aburridos y sin gracia, propios del Estado de Bienestar; el reloj de agujas grandes que los estatales escrutan con ansiedad. El Estado siempre fue su enemigo potencial. Recelan de él. Desconfían. Fue durante décadas su más fiel aliado, pero en los últimos 12 años demostró ser el único actor que podía ponerle un límite a la voracidad de las corporaciones.

Ahora, todo parece haber vuelto a la normalidad, esa racionalidad ajena a las “ideas foráneas al ser nacional” que gobernaron el país en los últimos años, aunque con una novedad: al gobierno deben gerenciarlo las corporaciones por sus propios medios. In situ.

No ya a través de serviles políticos, contratados al tanto por ciento, que llegaron al extremo de travestir identidades políticas populares. Ni siquiera mediante violentos militares, torpes en sus métodos, sino por ellos mismos. Los becados por Shell a estudiar en Australia, deben apolillarse detrás de un escritorio “por la patria”. Ese rasgo de estas dos semanas de gira mágica y misteriosa de la derecha constituye, sin embargo, un logro relativo. Tanta honestidad brutal del capital es una consecuencia de la década que fuimos felices. Quizás, el inmediato correlato a un formato de democracia inédito en nuestra cultura, signado por la puesta en valor de la política, el regreso de la juventud a ella, y la ponderación de la militancia. “No fue magia”, dejó escrito en el aire Cristina; es “pueblo o patrones”, advierte, desde la más tierna inocencia el último ingenuo que quedaba en el país.

La derecha prescinde, incluso, de la debida publicidad oficial de sus actos de gobierno. “Mau” comunica su gestión en el living de Susana Giménez, o mientras almuerza en la #Mesaza de Mirtha Legrand. Curioso método de gobierno tratándose de una criatura política que arribó a la Rosada prometiendo mejorar la calidad de las instituciones. Si ve la infantería en la puerta de su trabajo, considérese despedido.

Así, Macri reactualiza al siglo XXI la doctrina de la seguridad nacional. ¿O intervenir la AFSCA de hecho, con el vallado policial, sin siquiera haberlo “legalizado” en el Boletín Oficial, no es el símil de los años 2000 a levantar gente en la noche, en autos sin patente? El verdadero objetivo, no obstante, es otro: para “sincerar la economía” hay que enfriarla y devolver a sus “legítimos dueños” los cuantiosos ingresos transferidos a los sectores populares durante la década ganada. Ese brutal ingreso de las variables económicas por el ojo de la cerradura del ajuste, no entra sin represión como en la Riccheri, sin DNU, sin apagón mediático y, esencialmente, sin disciplinamiento del Partido Judicial, que no debe mostrar un solo desaliño. La grosera intervención a la autoridad en materia audiovisual fue la respuesta a la cautelar contra los decretazos en la Corte; la represión a los obreros de Cresta Roja, la contraofensiva a la marcha por la ley de medios.

Justicia en Comisión, democracia en condicional

Ya lo dijo Cristina en su discurso de despedida: el Partido Judicial reemplaza al Partido Militar de antaño. La nueva dictadura del capital ya no es por las botas, sino a través de los medios y los fallos judiciales.

En La Nación del domingo, el flamante ministro de Justicia, Germán Garavano, dictó el manual de instrucciones para arribar al gobierno de los patrones. El título de la entrevista exime de mayores comentarios: “Vamos a sacar muchas medidas por decreto.”

Según Garavano, es imprescindible contrarrestar cuanto antes la “sanción insana de leyes sin consenso” aprobadas por el kirchnerismo. Según el ministro, “los DNU que se van a dictar son básicamente reparativos” y resulta “muy ingenuo” detenerse a criticar los mecanismos. La Constitución, que fue escrita para establecer mecanismos, ¿sería incrédula, entonces? Si las leyes votadas en el Congreso son “insanas”, ¿pueden ser los decretazos la salud de la República?

Una delgada línea (tan roja como el estrecho círculo que delimita los nombres de quienes ejercen el poder real en la Argentina) une el desprecio de la derecha por cualquier límite democrático. Ya lo dijo el añejo Galtieri a Bernardo Neustadt: “Las urnas están bien guardadas”; ya le puso nota Héctor Magnetto a la mayor investidura constitucional: “¿Presidente? Cargo menor”; ya calificó Garavano los mecanismos previstos por la Carta Magna, a la sazón el mayor acuerdo entre los argentinos: “Una ingenuidad”.

Cristina, con el 54 % de los votos y una capacidad fortísima de movilización popular, nunca creyó que los mecanismos de la Constitución fueran una ingenuidad, tanto que los medios de producción siguen siendo privados. De haberlo creído, el Procurador General de la Nación sería Daniel Reposo y no Alejandra Gils Carbó.

El ministro, además, notifica que próximamente traspasará las escuchas judiciales de la Procuración a la Corte Suprema, porque “es un mecanismo de producción de una prueba muy sensible, que hoy queda en manos de una de las partes en el proceso”.

Miente: si Lorenzetti manejara las escuchas estaría transgrediendo la ley, al tiempo que frustraría la decisión de convertir en acusatorio al sistema penal, como ya ocurre en varias provincias y países de América Latina. Además, esas sensibles pruebas también quedarían en manos de una de las partes del proceso, porque el único imparcial aquí no es la Corte, sino el Ministerio Público Fiscal, llamado por la Constitución a ser un extra poder, ajeno a vaivenes políticos y judiciales.

El ministro no lo reconocerá, pero ese es el verdadero objetivo de quitar del medio a la primera Procuradora del pueblo. “Nunca hablé de decreto para que salga Gils Carbó”, dice Garavano mientras anuncia alegremente que intervendrá sus facultades.
Lo que viene: la Justicia convertida en un opaco y férreo apéndice del poder real, manejada por espías de notoria connivencia con la inteligencia norteamericana. “Vamos juntos”…

26/12/2015 Posted by | Corrupciòn, Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Reflexiones, Uncategorized | | Deja un comentario

Retroceso y medio – Luis Bruschtein


Retroceso y medio

 Por Luis Bruschtein

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Se puede gobernar legalmente pero sin legitimidad. La diferencia es importante. Gobernar con decretos puede ser legal pero deslegitima las medidas que se toman y desacredita al Parlamento que aparece como un organismo decorativo menor. Si en esa línea, el Poder Judicial asume un rol de complicidad con el desprecio al Congreso, la calidad democrática se resiente aún más. Por supuesto que no se puede comparar con una dictadura. La diferencia es más que importante porque en este caso se trata de un presidente elegido y no de un general impuesto, pero para funcionar como presidente hay que respetar las leyes. Mauricio Macri, que ganó el gobierno por apenas dos puntos de diferencia, ya lleva un récord de decretos que incluyen desde la designación de magistrados a la Corte Suprema hasta la modificación de las condiciones que deben reunir aspirantes a determinadas funciones. Y además arremetió contra todos los funcionarios cuyos cargos fueron concebidos a contraturno de los Ejecutivos para evitar abusos, como en la Afsca y Aftic, en RTA o en el Banco Central y en la Procuraduría.

Si para estar en la Oficina Anticorrupción hay que ser abogado, es poco elegante modificar ese reglamento a imagen y semejanza del personaje candidateado. Es al revés, el personaje tiene que reunir las condiciones que requiere el cargo. Tiene sentido que el reglamento se pueda cambiar por decreto en función de un argumento razonable para el mejor desempeño de ese cargo, pero resulta monárquico que se lo haga solamente para poder designar a un candidato en especial y en el momento previo a designarlo, ya sea Laura Alonso o a cualquier otro en ese cargo.

El Presidente no es el patroncito. No es sólo la forma, que ya de por sí es calidad democrática. En todos estos casos van juntos el fondo y la forma. Hay otros dos decretos por los cuales organismos que fueron creados para que funcionen de la manera más independiente de los cambios políticos, perdieron de hecho esa condición. La ley que creó la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (Aftic) y Radio y Televisión Argentina S.E. estipulaba numerosas medidas para garantizar pluralidad e independencia, una de las cuales establece que sus autoridades se renuevan a contraturno del Ejecutivo. Los directorios están integrados por representantes de las provincias, de la oposición y de la actividad profesional y el titular es propuesto por el Ejecutivo cuando le toca la renovación. Los dos primeros organismos fueron englobados por un Ministerio de Comunicaciones cuyo titular, Oscar Aguad, ya dijo que tienen que subordinarse a los lineamientos de ese Ministerio, intervino por decreto a los organismos y puso al frente de ellos a un militante del PRO y a su yerno. RTA quedó dentro del Sistema de Medios Públicos que a su vez depende de la Jefatura de Gabinete, después de forzar la renuncia de su titular Tristán Bauer con acusaciones denigrantes.

Estos organismos fueron creados por la ley de medios, una de las más debatidas en la historia, con audiencias públicas en la Corte Suprema, y en el Congreso, asambleas en Universidades, sindicatos, asociaciones profesionales y barriales. Nunca antes una ley se discutió en forma tan amplia y masiva. Y lo mismo ocurrió cuando fue aprobada por el Congreso, por la Corte y por los organismos internacionales de la OEA y la ONU. Los ahora integrantes de la Alianza Cambiemos (radicales, macristas y Carrió) se retiraron del recinto en el momento de la votación porque la perdían por mucha diferencia. Los diputados del Frente Para la Victoria habían conseguido el respaldo de las demás fuerzas, desde el socialismo hasta partidos provinciales, después de una larga negociación que implicó concesiones y la introducción de cambios sugeridos por los otros bloques.

En todo el proceso de adecuación, el único multimedia que planteó problemas fue el Grupo Clarín que, para evitar su desmonopolización, trabó la ley con la complicidad de parte del Poder Judicial, pese a que había sido declarada constitucional por la Corte por el voto de seis de sus miembros. El único en contra fue Carlos Fayt, visiblemente parcializado en contra del gobierno.

El argumento para los decretos del gobierno macrista que subordinan a estos organismos de regulación de los medios audiovisuales privados y públicos es que la ley de medios fue utilizada como una herramienta de persecución. Si el único planteo pendiente es del Grupo Clarín, se deduce que la única víctima fue esta corporación a la que ellos entonces están defendiendo. El Grupo Clarín es una de las empresas más grandes de este país, con gran influencia en partidos políticos, asociaciones empresarias locales e internacionales, y en el Poder Judicial.

Los decretos y medidas contra la ley de medios, la forma violenta y descalificadora con que lo han hecho, el despliegue policial y las acciones propias de patoteros para sacar a Martín Sabbatella de la Afsca muestran resentimiento y revanchismo. Pensar que la ley de medios fue sólo una herramienta para perjudicar a una corporación mediática porque era crítica del gobierno kirchnerista es pensar que la posición dominante de Clarín en la generación de contenidos, en la circulación de la información y en la manipulación de la opinión pública no es nociva para una sociedad democrática. Nadie, oficialista, opositor o megaempresario oportunista, puede tener el derecho a manejar semejante poder de manipulación. Lo que están planteando el macrismo y el radicalismo es que la sociedad debe resignarse a ver la realidad sólo como quiera el grupo mediático dominante. No dan opciones democráticas para la información, aunque escudan esta ofensiva autoritaria con un barniz de democratismo vacío.

Hace menos de veinte días que asumió Mauricio Macri y en ese lapso el portal de Página/12 sufrió un ataque informático masivo que lo bloqueó por varios días; ya se anunció que serán levantados programas como 6,7,8 al que nadie podrá negarle audiencia. Es el más emblemático y el más irritativo para el actual oficialismo. Pero también se anunció el levantamiento de los programas de Dady Brieva en radio y televisión. Y de la misma manera se anunció que no habrá más Duro de domar ni Televisión registrada, TVR, y nadie podrá decir que es porque no tienen público. Igual que la salida de Roberto Navarro de C5N, que había sobrepasado a TN en el rating. En ninguno de ellos se aplica el argumento de que no tenían audiencia. El único argumento es el político. Los canales o las radios no quieren tener estos programas porque es evidente que temen la censura ideológica de la pauta oficial y la privada, que ahora se orientan con los mismos parámetros. Es claro que la pluralidad que a duras penas existía en el sistema de medios públicos y privados se está reduciendo a la mínima expresión porque la limitación de la pauta la sufrirán todos los medios críticos al gobierno macrista. Es un gobierno que se llena la boca con la libertad de expresión pero cuyo accionar está reduciendo el mundo de los contenidos simbólicos y de la comunicación a una sola mirada ultradominante.

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26/12/2015 Posted by | General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario