America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

DILMA EN SU LABERINTO


DILMA EN SU LABERINTO

Nota7
Dilma Rousseff

POR FERNANDO DE LA CUADRA

En lo que va del corriente año se ha transformado en un lugar común afirmar que Brasil se encuentra en una profunda crisis económica, política y social. Y en efecto, al observar un conjunto de indicadores parece que el país ha entrado concluyentemente en un proceso acelerado de recesión económica, ausencia de conducción política y agudización de la violencia social. En pocas palabras, existe una sensación en el aire -diseminada y exacerbada especialmente por la prensa y la oposición- de que Brasil se encuentra sumido en una crisis sistémica.

Claro que la realidad tampoco ayuda a amenizar esta percepción. La estagnación de la economía es un proceso que tiene su origen hace ya algunos años, en donde los diversos indicadores económicos vienen advirtiendo problemas de crecimiento y desaceleración, hasta llegar a un estancamiento el 2014. Para este año las previsiones son cada vez más pesimistas y según los últimos informes del Banco Central la economía brasileña puede presentar un cuadro recesivo y una caída de su Producto Interno Bruto (PIB) de aproximadamente un 2 por ciento. Expresivos de la crisis, los datos duros elaborados por esta entidad y otros organismos como el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE) señalan que en el presente año se ha profundizado el desempleo, con una consecuente caída de los ingresos y las condiciones de vida de la mayoría de la población trabajadora. La tasa de desempleo que se encontraba estabilizada en torno al 5 por ciento superó en junio la marca del 9 por ciento con más de 8 millones de desocupados. Comparado con años anteriores, el desempleo se presenta actualmente con una preocupante tendencia al alza, considerando la situación de paralización por la que atraviesa la economía.

A ello se suma un aumento sostenido de la inflación, afectando el poder de compra de los ciudadanos, provocando una caída vertiginosa de la actividad industrial y, en muchos casos, la quiebra definitiva de empresas que concomitantemente empujan a nuevos contingentes de trabajadores hacia el desempleo, agudizando los problemas de desaceleración de la economía. Un reciente informe de la CEPAL sintetiza certeramente la actual coyuntura. Según los investigadores de este organismo, dicho estancamiento se encuentra relacionado principalmente con el persistente descenso de la inversión en los últimos años, que ha menguado el aumento de los ingresos y del empleo y ha dado lugar a un menor nivel de consumo y de producción, lo que afectaría significativamente la recaudación de impuestos, incrementando el déficit y la deuda pública.

Es decir, con la economía en franca retracción, la recaudación fiscal viene siendo muy inferior a la prevista, como lo han reconocido las autoridades económicas, entre ellas el actual Ministro de Hacienda, Joaquim Levy. Recolectando menos de lo previsto y con un conjunto de compromisos que impelen al gobierno a gastar más de lo recomendable o de lo posible, la meta del superávit primario que se había anunciado en un 1,1 por ciento del PIB ahora se ha tenido que reducir para un modesto 0,15 por ciento. La disminución de la meta refleja la dificultad del gobierno para equilibrar las cuentas públicas, en un momento en que los ingresos por vía tributaria son inferiores al nivel de gastos realizados por el sector público. En efecto, con los problemas de recaudación y la imposibilidad de realizar recortes drásticos en la gigantesca máquina del Estado, el gobierno no tiene casi ninguna capacidad para ahorrar divisas destinadas a amortizar los servicios de la deuda.

El Congreso Nacional que debería apoyar en la aplicación de las medidas de ajustes propuestas por el ejecutivo, se ha mostrado reticente o derechamente contrario a apoyar cualquier iniciativa que contemple el corte de gastos anunciado por el equipo económico. Lo anterior quedó claramente demostrado en la última derrota contundente que sufrió el ejecutivo, cuando la Cámara de Diputados aprobó de forma categórica una Propuesta de Enmienda de la Constitución (PEC) que aumenta los salarios de varias categorías de servidores públicos (defensores, promotores, jueces, delegados de la Policía Federal y Civil, etc.), provocando un impacto en los cofres de la Unión de aproximadamente unos 2,45 billones de reales por año, poco más de setecientos millones de dólares.

Paralelamente, los casos de corrupción que surgen todos días, como una interminable caja de Pandora, las sospechas que recaen sobre políticos de todo el espectro partidario y la colusión manifiesta entre funcionarios públicos y altos ejecutivos de las principales empresas contratistas (Odebrecht, Mendes Junior, Camargo Correa, OAS, Andrade Gutiérrez, entre otras) no solo han creado un clima de desconfianza generalizada en la población, sino que además pone en peligro la credibilidad del país como destino para realizar inversiones. De acuerdo a los últimos informes de las agencias que miden la confiabilidad de un país, Brasil corre el riesgo de continuar en una tendencia declinante de su grado de inversión, lo cual provocaría una fuga de capitales que agravaría aún más el actual déficit de cuenta corriente.

Por su parte, la figura del “Presidencialismo de coalición” se ha trasformado en una trampa para la gobernabilidad, pues los partidos de la alianza constituyen en el presente un importante obstáculo para la gestión de la presidenta Dilma. Especialmente grave es el papel desempeñado por el principal partido de la base gobiernista -el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB)- en que dos de sus miembros que ocupan la presidencia de las respectivas casas del Congreso Nacional se sitúan en un plano de confrontación y explícita rebeldía. Después de su ruptura con el gobierno, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, se convirtió en un enemigo declarado de la actual administración, denunciando permanentemente a diversas autoridades de iniciar una campaña en su contra. Desde que fue acusado de recibir soborno de un lobista, Cunha viene patrocinando la llamada “pauta-bomba”, un conjunto de medidas destinadas a bloquear y/o boicotear el ajuste fiscal y provocar una profundización de la crisis económica que enfrenta el país. Sumado a ello, otros partidos de la base aliada (PDT y PTB) descontentos con la forma como el gobierno administra la crisis, anunciaron su salida o independencia de la coalición, sumándose al grupo del PMDB que acompañó el rompimiento de Eduardo Cunha.

Con todos estos problemas, la popularidad de la presidenta se encuentra en caída libre. Según los datos de la última encuesta realizada por la empresa Datafolha el nivel de reprobación de Dilma Rousseff alcanzó un 71 por ciento, el peor índice registrado desde los tiempos de Collor de Melo, presidente que sufrió un impeachment en septiembre de 1992. Además los críticos de la actual gestión están convocando a una nueva protesta programada para el domingo 16 de este mes, renovando los argumentos para que la presidenta renuncie y se convoque a nuevas elecciones. En el otro escenario, se postula que ella sea impedida legalmente para seguir ejerciendo sus funciones. La primera salida es bastante improbable, a pesar de la falta de apoyo que el gobierno posee, inclusive entre los partidos que le dan sustentación. Esa exhortación para convocar a elecciones anticipadas puede movilizar a algunos opositores convencidos, pero es totalmente inviable si se considera que el mandato presidencial de acuerdo a la Constitución brasileña dura un periodo determinado (4 años), el que solamente puede ser revocado por causa de muerte, renuncia o por la instauración de un proceso de impedimento.

En este último contexto, el argumento jurídico que ahora surge para solicitar el impeachment tiene que ver con el posible rechazo de las cuentas del gobierno por parte del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU). En caso de obtener un parecer negativo, el Congreso podría entrar con una solicitud de impedimento de la presidenta, que en caso de ser aprobado, daría paso para que asuma automáticamente el actual vice-Presidente, Michel Temer, del PMDB. Este futuro escenario es peligroso, especialmente por el conjunto de incertezas que representa y por las dudas que levanta el propio Michel Temer para conducir al país hacia una situación que supere la actual crisis.

Desde que asumió su segundo mandato, la presidenta Dilma ha sido objeto de una campaña destemplada de acusaciones de incompetencia y autismo político. Su política comunicacional ha sido un desastre y su vocación de articuladora se ha mostrado un fracaso, pero no existen -en ninguna hipótesis, ni administrativa ni jurídicamente-, argumentos y motivos suficientes para solicitar la inhabilitación de la mandataria, so pena de llevar a Brasil a un camino más escabroso e incierto. A las manifestaciones en contra del gobierno, se han sumado las convocatorias para apoyar a este, creando un clima de confrontación y beligerancia que no se observaba desde la redemocratización. Esto lleva a algunos sectores a recordar el periodo anterior al golpe cívico-militar que depuso en 1964 al gobierno de João Goulart. En este momento, parece que el gran desafío que está colocado en el campo político es la defensa vehemente e incondicional de la democracia como la mejor forma de dirimir los conflictos y las diferencias existentes entre los diversos actores y grupos sociales.

Rebelión.org, agosto de 2015.

04/09/2015 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , | Deja un comentario

ENTREVISTA CON EL POLITÓLOGO ARGENTINO DANTE PALMA


ENTREVISTA CON EL POLITÓLOGO ARGENTINO DANTE PALMA
POR OPORTUNISMO POLÍTICO, CANDIDATOS DE LA DERECHA EN ARGENTINA HAN TENIDO QUE INCORPORAR A SU DISCURSO LINEAMIENTOS ANTINEOLIBERALES DEL KIRCHNERISMO

Nota5-1

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

La derecha en la Argentina causante de la debacle económica de comienzos de este siglo ha tenido que incorporar a su discurso principios ideológicos antineoliberales que proclama el kirchnerismo como la intervención y el rol protagónico del Estado en el manejo de los sectores estratégicos de la nación para poder competir por el relato político en la actual coyuntura electoral. Así lo analiza el politólogo y periodista Dante Palma. Obviamente lo hace por oportunismo político porque buena parte de la sociedad argentina aprueba que áreas como la petrolera o la de las pensiones sean manejadas por el Estado, luego de varios años de haber sido succionadas en beneficio de los privados. El kirchnerismo logró revertir esta situación, volviendo a nacionalizar dichos sectores.

Para conocer su óptica respecto de la coyuntura política de Argentina, dialogamos con el periodista Dante Palma, filósofo, investigador social y panelista del programa periodístico 6, 7, 8, que se transmite por la Televisión Pública de ese país y que tiene como característica ser un espacio de opinión de claro matiz gobiernista.

Uno de sus últimos libros es Quinto poder. El ocaso del periodismo (Planeta, Buenos Aires, 2014), en el que reflexiona sobre el desarrollo completamente mediatizado de la humanidad y la ultra concentración de la propiedad de los medios de comunicación.

Palma señala que el concepto de quinto poder lo toma del comunicólogo hispano-francés Ignacio Ramonet para denotar la necesidad de que surja una fuerza de la sociedad civil pero empoderada por la decisión política del Estado, “capaz de ponerle límite a la prepotencia de la prensa, a ese cuarto poder que quita y legitima gobiernos y nos quiere hacer creer que la opinión pública coincide punto por punto con la línea editorial de las corporaciones mediáticas”.

“A partir del ejemplo de Latinoamérica se observa -sostiene el autor- que la viabilidad del quinto poder depende de la acción directa de los gobiernos y de los Estados, los únicos capaces de enfrentar a las grandes corporaciones económicas. Sin esa decisión política y sin una agenda que realce el valor de una disputa cultural difícilmente estaríamos asistiendo a un momento tan crítico del periodismo tradicional y al auge de nuevas formas y voces. Porque en buena parte de Latinoamérica, y en Argentina en particular, no tenemos, como sucede en la mayoría de los países del primer mundo, a los cuatros poderes del mismo lado frente a la sociedad civil. Mas bien, está la decisión del “primero” de los poderes (el poder ejecutivo), seguido de un enorme consenso que incluye fuerzas opositoras en el “segundo” (el poder legislativo) enfrentando a aquellos dos poderes que no solo tienen en común intereses económicos e ideológicos sino que también se caracterizan por ser aquellos poderes que no son elegidos a través del mecanismo de elecciones democráticas. Me refiero, claro está, al modo en que el cuarto poder, el de las corporaciones económico-mediáticas, ha logrado hallar en el “tercero” de los poderes (el poder judicial) el dique de contención para el avance de muchas de las medidas impulsadas por los representantes de la ciudadanía”.
Aprovechando su participación como panelista en el Congreso Internacional Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur, que organizó el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, Ecuador, entre el 22 y 23 de julio, con motivo del décimo aniversario del canal interestatal Telesur, el Observatorio Sociopolítico Latinoamericano http://www.cronicon.net le solicitó a este analista argentino su percepción sobre el momento político en su país.

– ¿Ante el al relato dominante de los grupos corporativos desde el punto de vista mediático, el kirchnerismo que es la primera fuerza política en Argentina (el Frente para la Victoria), ha logrado construir hegemonía desde un punto de vista gramsciano?

– Lo que sería el discurso kirchnerista sigue siendo minoritario, podríamos decir que es un discursocontrahegemónico, aún con el avance de la Ley de Servicios de Comunicación, la voz hegemónica sigue siendo la de las corporaciones económicas que son las dueñas de los medios. Sin embargo lo que si te puedo decir y sucede, se está viendo claramente ahora en época de elecciones, es que los principios fundamentales del proyectokirchnerista han tenido que ser tolerados incluso por las variantes de la derecha y por los sectores conservadores en el sentido deaceptar que el Estado tiene que intervenir. Aceptar, por ejemplo, que la empresa petrolera tiene que ser estatal, que las jubilaciones tienen que ser manejadas por el Estado y no pueden estar en manos privadas, bueno ese tipo de cosas que el paradigma neoliberal siempre puso en tela de juicio hoy en la Argentina no son puestas en tela de juicio por los candidatos presidenciales de la derecha. En ese sentido si puedo decir que hoy un amplio porcentaje de la población apoya estos planteos antineoliberales aun cuando no sea kirchnerista.

– Los sectores que respaldan el gobierno de Cristina Fernández han instalado la idea de que es necesario defender el “modelo” iniciado por el presidente Néstor Kirchner a partir de 2003, o lo que es lo mismo, el proyecto kirchneristaposneoliberal. ¿Este proyecto político se defiende solo o el gobierno ha tenido que hacer un gran esfuerzo de comunicación para solidificar su discurso y de esta manera convencer a buena parte de la sociedad argentina?

– No, solo no se defiende,aunque el kirchnerismo tuvo una mala política comunicacional durante muchos años y podría decir que en la actualidad tiene problemas en ese sentido.Adopta diferentes opciones: desde la utilización de las cadenas nacionales hasta optar por diferentes formatos de comunicación, pasando por los medios que tienen una línea editorial más afíncon el gobierno. Si bien los medios influyen no son determinantes porque en el caso del kirchnerismoque fundamentalmente es una continuidad del peronismo, cuenta con el respaldo de una base peronista, de la tradición peronista, que es muy fuerte y que está por debajo de esa superficie mediática de histeria que grita que se vaya. Eso es lo que explica que después de muchas crisis, entre ellas la del 2009, en la que parecía que el kirchnerismo se terminaba y que incluso no culminaría su mandato de “repente” entre comillas se empiezan a dar una serie de acciones sucesivas y a emerger espacios especialmente de la juventud con un claro apoyo hacia el gobierno que deriva que el kirchnerismo gane las elecciones presidenciales en primera vuelta en 2011 con el 54% de los votos.

– El programa de televisión 6, 7, 8, del cual haces parte como panelista es único en su género porque es un espacio de opinión que se caracteriza por ser muy gobiernista. ¿Hasta qué punto una cadena estatal, la Televisión Pública Argentina, puede darse el lujo de tener un programa de televisión de debate marcadamente gobiernista? ¿Cómo analizas ese enfoque político desde el punto de vista de utilizar un bien púbicopara apuntalar la defensa de un sector político que detenta el poder ejecutivo?

– Yo creo que hay que contextualizar el caso porque obviamente si lo observas desde afuera vas a decir que una televisión pública es un medio de comunicación que no puede ser del gobierno. Desde ese punto de vista hay que decir que un programa claramente progubernamental no debería gozar de esa prerrogativa. Sin embargo cuando lo contextualizas se puede ver que el gobierno en el caso argentino cuenta con el poder formal pero no tiene el poder real. En ese sentido la voz del gobierno y la voz de la inmensa cantidad de gente que lo apoya no tenía espacio en los medios. En realidad,para aclararle a la gente, la televisión pública tiene un programa como 6, 7, 8 que sale seis horas por semana. O sea que si se hace la cuenta no ocupa ni el 3% de la programación de la televisión pública y es un programa plenamente político con clarosesgo oficialista. En ese contexto te voy a decir que el Estado también tiene la obligación de dar un espacio a voces que eran acalladas o sectores invisibilizados. Un programa como 6,7,8 no tenía lugar en ninguna de las televisoras privadas, en consecuencia si la televisión pública no le daba ese espacio a una voz como la del gobierno que en las elecciones de 2011 obtuvo un respaldo abrumador se le estaría coartando su derecho a expresarse. El deber de ser plural obliga en este caso a que una televisión pública le dé voz incluso a un sector claramente parcializado.

– ¿En tu condición de periodista y analista político, consideras que el estilo de la prensa de la derecha en América Latina que se caracteriza por sus mentiras y las constantes calumnias e injurias que lanza, tal cual como ocurre en tu país con medios como La Nación y Clarín está agotado, o crees que van a seguir utilizando esa misma estrategia para tratar de desgastar a los gobiernos progresistas?

– Es difícil que haya vuelta atrás cuando se reconocepor buena parte de la población que los medios no son independientes, ni neutrales, sino que por el contrario defienden intereses y ahí es difícil que haya un cambio. En el caso argentino veo que hay un intento de que la corporación periodística que está fracturada entre oficialistas y no oficialistas busca un retorno, volver a ser esa corporación que tenía de contraparte al gobierno de turno. Así que yo creo que lo que va a venir está abierto, es por un lado eso. Hay un intento de suturar esa fractura que se ha dado de una manera tal que tanto periodistas oficialistas como no oficialistas seguramente puedan confluir en una corporación monolítica que supieron tener hace 15 años.

– ¿Por qué tu último trabajo bibliográfico se titula Quinto poder, el ocaso del periodismo?

– Porque creo que es una categoría que nos permite pensar y dar cuenta del nuevo diagrama de las sociedades. Me parece una categoría altamente controvertida que yo tomo de Ignacio Ramonet para analizar la necesidad de controlar a ese cuarto poder. Es decir, que la sociedad civil o el pueblo sea capaz de controlar ese cuarto poder, y de esta manera se convierta en quinto poder, se empodere o se visibilice y para ello hace falta una decisión del Estado, una decisión de los poderes del Estado. No podemos pensar en que la sociedad civil por generación espontánea y mágicamente de repente empiece a tener una agenda contrahegemónica y pueda disputar esos espacios con los medios tradicionales corporativos.

Quito, Ecuador, agosto de 2015.
http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/Ediciones108/nota5.htm

04/09/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

ARGENTINA: EL KIRCHNERISMO SIN K


ARGENTINA: EL KIRCHNERISMO SIN K

Nota4
La fórmula presidencial del Frente para la Victoria integrada por
Daniel Scioli y Carlos Zannini celebra su contundente triunfo en las
elecciones primarias con miras a las presidenciales de octubre en Argentina.

POR GISELA BRITO

En las elecciones primarias del pasado domingo 9 de agosto estaba claro que el Frente para la Victoria (FPV) con Daniel Scioli obtendría el triunfo, superando a la alianza Cambiemos (PRO-UCR-CC) de Mauricio Macri, y UNA de Sergio Massa. La incógnita de cara a octubre se centraba en la diferencia que lograría descontar la oposición respecto a la propuesta del kirchnerismo sin candidato K. Las PASO (Primarias abiertas simultáneas y obligatorias) funcionan en Argentina a modo de gran encuesta nacional; sirven para comenzar a reordenar las voluntades para la elección definitiva. Con el 97,84% escrutado, el Frente para la Victoria se impuso a nivel nacional con 38,41% obteniendo triunfos en 20 de las 24 provincias del país. Scioli aventajó a Macri por 14 puntos, pero no consiguió superar el 40% al que apuntaba para alejar el fantasma del ballotaje en octubre. Scioli ganó, pero no logró instalar la idea de ser posible candidato electo en primera vuelta en las presidenciales (para lo cual debería obtener más del 45% o diez puntos de diferencia sobre el segundo logrando al menos el 40%). El 24% que obtuvo Macri también le sabe a poco para proyectarse como posible presidente, aunque si suma a sus aliados de Cambiemos, llega al 30%, y entonces, la distancia se acorta. Por su parte, Massa, si bien quedó a 24 puntos de Scioli, venció en su interna y logró su objetivo de romper la polarización entre el FPV y el PRO. A nivel nacional, la suma de su alianza UNA obtuvo un 20%, lo que representa un buen caudal de votos para volver a meterse en la pelea por un lugar en el ballotaje, o incluso ante un escenario de segunda vuelta entre Scioli y Macri.

Así, el escenario está abierto de cara a octubre. Pero las definiciones en Argentina no sólo se mueven en el plano de la disputa electoral por qué fuerza política ocupará el sillón presidencial, sino que hay mucho en juego también al interior de la propia fuerza gobernante. A partir del 10 de diciembre, la asunción del próximo presidente marcará un relevo en el gobierno tras 12 años de presidencias K, entre Néstor y Cristina Fernández. Este es sin duda uno de los mayores desafíos que enfrentan los gobiernos de nueva izquierda en la región: la sucesión presidencial. En el caso de Argentina, Scioli no es para CFK lo que Dilma para Lula, mucho menos lo que Maduro para Chávez. Nunca fue un hombre de su plena confianza, aunque siempre mantuvieron una alianza política. Ante la imposibilidad constitucional de ser reelegida, Scioli -resistido hasta hace muy poco por el núcleo duro de votantes K- fue ungido por Cristina Fernández de Kirchner como único precandidato presidencial, en una fórmula que incluye como vice a Carlos Zannini, expresión más representativa de ese núcleo duro. Pero si Zannini representa al kirchnerismo “puro”, Scioli expresa la otra pata del proyecto político en el gobierno, la identidad del peronismo “clásico” readaptada a la época K.

Llegó a la política de la mano de Carlos Menem y Eduardo Duhalde en los 90 proveniente del mundo del deporte, con un gran peso mediático como único capital político. Durante los 12 años del kirchnerismo mantuvo una relación orgánica pero por momentos distante con el gobierno, con diferencias más notorias con Cristina que con Néstor. Es cierto que fue Kirchner quien lo puso en la Gobernación de la provincia de Buenos Aires en 2007, pero esa decisión probablemente se explique más en lo pragmático-electoral que en el plano de afinidad político-ideológica. Y probablemente esa performance electoral de Scioli, su alto grado de conocimiento entre los votantes y su capacidad para enrolar a los sectores más anquilosados del justicialismo, también haya sido determinante en la definición de Cristina Kirchner.

Si bien el kirchnerismo tiene un origen y una pertenencia indiscutida en el peronismo, doce años de gobierno con sello propio y con fuertes liderazgos presidenciales, sobre todo de Cristina Fernández, fueron dando forma a una identidad política con características propias como la política de derechos humanos, la política regional e internacional y el rol de la juventud.

Es decir, la diferencia entre Cristina Fernández y su probable sucesor no es sólo de “estilo” sino también política. Y esto se percibió en la noche del festejo por el triunfo, al que la presidenta no asistió. Con una estética diferente a lo que el kirchnerismo acostumbraba, Scioli y Zannini subieron al escenario acompañados solo por sus esposas, sin la presencia de ministros y funcionarios. El discurso de Scioli ratificó lo que ya había comenzado a delinear en su cierre de campaña. Con el eje puesto en el desarrollo, la inversión, el progreso y la “previsibilidad”, sostuvo que está dispuesto a profundizar lo que haya que profundizar y a cambiar lo que haya que cambiar, y a hacerlo “a su manera”, buscando comenzar a fortalecer una impronta propia. Dedicó su triunfo a Néstor Kirchner, y un agradecimiento más moderado a Cristina. A Zannini, le agradeció por su “acompañamiento” y “consejos”, marcando claramente los roles que espera a futuro. Scioli se mueve muy cómodo en la no confrontación como marca de estilo político. Sin referencias a la identidad política kirchnerista, no sonó tan forzado su mensaje a votantes de otros candidatos de sectores del peronismo no K para que lo acompañen en octubre, como sí lo pareció su primer guiño a la “juventud”, uno de los pilares del kirchnerismo.

En el camino hacia octubre Scioli necesita ampliar su caudal electoral para intentar imponerse en primera vuelta. Este 38% nacional está todavía muy alejado del 50% que había obtenido Cristina Fernández en las PASO de 2011. Incluso en la provincia de Buenos Aires, el 39,5% de Scioli quedó a diez puntos de lo que él mismo había obtenido en las PASO a gobernador de 2011 (en esa ocasión, igual que ahora, las elecciones locales y nacionales fueron simultáneas por lo cual compartía boleta con CFK). De aquí en más, habrá que ver si en este camino que se abre hacia la Casa Rosada, Scioli decide apelar a consolidar el núcleo de votantes del kirchnerismo o si elige mostrarse más moderado para buscar adeptos dentro de lo que es hoy el espectro de la oposición, como pueden ser sectores del peronismo no K (como los que integran la alianza de Massa, UNA). En definitiva, la principal incógnita para los próximos años no es tanto quién gobernará Argentina sino cómo será de aquí en más el kirchnerismo sin Néstor y sin Cristina Kirchner.

CELAG, agosto de 2015.

http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/Ediciones108/nota4.htm

04/09/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , | Deja un comentario

EN LATINOAMÉRICA EXISTEN TENTATIVAS DE GOLPES DE ESTADO CONTRA GOBIERNOS PROGRESISTAS DESDE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: IGNACIO RAMONET


EN LATINOAMÉRICA EXISTEN TENTATIVAS DE GOLPES DE ESTADO CONTRA GOBIERNOS PROGRESISTAS DESDE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: IGNACIO RAMONET

Nota3

La presidenta del canal interestatal Telesur, Patricia Villegas con el periodista
y semiólogo Ignacio Ramonet, durante la teleconferencia para el Congreso
Internacional sobre comunicación latinoamericana organizado por CIESPAL.

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ
Quito

La principal batalla que libra América Latina en la actualidad es mediática, sostuvo el periodista y comunicólogo hispano-francés, Ignacio Ramonet, durante un diálogo que sostuvo con la presidenta de Telesur, Patricia Villegas, en el marco del Congreso Internacional “Comunicación e Integración Latinoamericana desde y para el Sur”, que se realizó en el Centro de Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), con sede en Quito, entre el 22 y 23 de julio.

Durante la teleconferencia que fue transmitida desde Venezuela para Ecuador, Ramonet llamó la atención en el sentido de que en Latinoamérica existen tentativas de golpes de Estado en contra de los gobiernos progresistas desde los medios de comunicación y también desde el ámbito judicial.

En desarrollo del diálogo que sostuvo con la presidenta de Telesur, el periodista, escritor y director de la edición de Le Monde Diplomatique en español, realizó un balance sobre la labor informativa que a lo largo de dos lustros ha realizado esta cadena informativa con sede en Caracas que en 2005 fue inaugurada por el entonces presidente venezolano Hugo Chávez Frías.

En este contexto, Ramonet señaló que Telesur es una respuesta al golpe mediático de 2002 contra el presidente Chávez, al tiempo que resaltó la importancia histórico-política de este canal interestatal que, aseguró, cambió la realidad comunicacional en América Latina al promover el paso de “consumidores a usuarios de la información”, entendiendo a la comunicación como un derecho de todas las personas.

Recordó que los medios internacionales privados informaban sobre la región desde la mirada de medios norteamericanos como CNN. Por eso ha sido de vital importancia contar con una voz que diera a conocer las noticias en América Latina, con una lectura diferente.

“Era indispensable que hubiera una voz latinoamericana para latinoamericanos”, recalcó.
Gracias a Telesur se ha revelado lo que estaba oculto, lo que no querían revelar los medios hegemónicos, como el caso del golpe de Estado en Honduras contra el presidente José Manuel Zelaya en junio de 2009, recordó el comunicólogo.

En ese sentido, agregó, Telesur permite ver la diferencia de las realidades latinoamericanas de las ópticas reaccionarias que difunden los canales de televisión de la derecha. Por eso, insistió, es en los medios de comunicación en donde se da la batalla política.

El proceso de conformación de Telesurrequirió de la integración y compromiso de otros Estados latinoamericanos. La iniciativa de Venezuela caló en países como Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Uruguay, los cuales además de aportar con recursos incentivaron la creación de este medio que, en palabras de Ramonet, permitió dar a conocer “la palabra emancipadora latinoamericana en el escenario mundial”.

Por su parte, la presidenta de este canal informativo internacional, Patricia Villegas, sostuvo que tras diez años de transmisión deTelesurse han roto esquemas sobre la función que debe cumplir la televisión pública. Una muestra de este cambio es la utilización de dos géneros que desde lo público no han sido articulados: lo noticioso y el entretenimiento.

Esta iniciativa garantiza, además, la integración latinoamericana, incluyendo a países del Caribe, donde predomina la lengua anglosajona. Villegas también resaltó el hecho de que se está cumpliendo el primer año de transmisión de Telesur en inglés.

Telesur no es un canal tradicional de televisión, es un multimedio y multiplataforma que tiene entre sus prioridades diversificar los contenidos con aquellas expresiones latinoamericanas como la música, la gastronomía, la historia, la cultura, para que los habitantes de la región conozcan la historia de sus países y su identidad.

EL RETO ES DESMONTAR LA MANIPULACIÓN

Retomando el tema de la batalla mediática, Ramonetejemplificó la realidad de la manipulación que ejercen los medios hegemónicos en el Ecuador y cómo el propio presidente Rafael Correa, a quien los sectores conservadores acusan de “autoritario”, ha enfrentado con decisión a estos órganos publicitarios de la derecha.

“La batalla en Ecuador, la dirige casi personalmente el presidente Correa haciendo un análisis de deconstrucción prácticamente cada semana, en cada sabatina, donde enseña cómo se desmonta una manipulación mediática. Y aporta una lectura mediática precisamente para alertar a los ciudadanos contra las manipulaciones”, señaló el periodista hispano-francés.

Ramonet llamó la atención sobre la coyuntura política latinoamericana en donde los medios privados en la actualidad cumplen una función política ante el debilitamiento de los partidos de la ultraderecha que impulsan el criminal modelo neoliberal que arruinó a los países de la región. Señaló que con Telesur ha habido un despertar de los medios públicos que muestran otra realidad, otro relato, al de la prensa hegemónica, pero también destacó la irrupción de medios comunitarios para que las personas y los sectores popularespuedan difundir su palabra. Este, dijo, es un proceso de democratización y diversidad de los medios y sus contenidos.

Añadió que los medios públicos en diversos paísesestán innovando en lo informativo, con noticias y lecturas de las realidades nacionales, regionales e internacionales, desligándose de lecturas que obedecen a intereses corporativistas y hegemónicos. Antes el monopolio de la noticia politizada, subrayó, lo tenían los medios privados y los dueños de estos medios “que hacían política, que han hecho política y siguen haciendo política contra los procesos revolucionarios”.

En conclusión, para Ramonet América Latina vive un proceso de comunicación vertical Sur-Sur, en el que los países se observan entre ellos y no solo de manera horizontal en la que la mirada siempre se centraba en Norteamérica.

Puntualizó señalando que el mundo está presenciando el cambio de las audiencias gracias en buena medida a los avaneces tecnológicos como Internet que ha posibilitado la interacción a través, por ejemplo, de las redes sociales. “Hemos pasado -dijo- de los medios de masas a la masa de medios”.

El diálogo entre Patricia Villegas e Ignacio Ramonet en el siguiente video:

Quito, Ecuador, agosto de 2015.

http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/Ediciones108/nota3.htm

04/09/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , , | Deja un comentario

La Presidenta


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16/08/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | | 2 comentarios

Elecciones en América latina Por Emir Sader


Elecciones en América latina

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Por Emir Sader
Los escenarios electorales se repiten de forma muy similar en los países de gobiernos posneoliberales de América latina: a las candidaturas de los gobiernos se oponen siempre candidaturas de derecha. Aquéllas cuentan con las políticas sociales redistributivas, éstas con el monopolio privado de los medios de comunicación. Una toca a las condiciones de vida de la gran mayoría, la otra intenta tocar la conciencia de la gente.

No hay ninguna duda de que los gobiernos de Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador han mejorado de manera sustancial las condiciones de vida de las personas. La redistribución de renta, la disminución de las desigualdades, el aumento de las posibilidades de que las personas puedan encontrar formas dignas de supervivencia: todo apunta a esa dirección, que no es negada ni siquiera por la oposición.

Pero nadie tampoco niega el rol de los medios de comunicación privados, que se han vuelto, hace tiempo, el partido político de la derecha. Así, a menudo las campañas electorales miden los resultados de las políticas sociales en contra de la eficacia de los medios de comunicación.

La efectividad de las políticas sociales va creando un consenso entre quienes suelen votar masivamente por los candidatos de estos gobiernos, en que ven los méritos de esas políticas y de la perspectiva de su continuación. Las capas medias de las grandes ciudades son el blanco privilegiado de las campañas de los medios privados de comunicación, los cuales concentran su accionar en la difusión de la idea de que sus países andan mal, que los gobiernos eligieron el camino equivocado, que los Estados cobran demasiados impuestos, que son corruptos, que deberían restringir sus espacios en función de las iniciativas privadas, que no respetan la libertad de prensa, etcétera.

Así como las políticas sociales de los gobiernos posneoliberales son muy similares, las campañas de los medios de comunicación monopolistas parecen realizadas por una misma empresa privada, ya que son igualitas.

Si los gobiernos tienen problemas actualmente, las alternativas se ubican a su derecha y no a su izquierda. Los candidatos de la oposición –sea en Ecuador o en Venezuela, en Bolivia o en Brasil, en Argentina o en Uruguay – son los mismos de siempre, a veces hijos de los de siempre. La novedad está en que a veces dicen que van a mantener políticas de los actuales gobiernos. Esto sucede cuando se dan cuenta de que la gente puede querer adecuaciones, pero en el marco de la continuidad de las políticas actuales. Hacen como que van a mantener los avances sociales, pero cuando tienen que revelar su política económica y/o sus futuros ministros de economía, en caso de que ganaran –o alguien lo revela–, se ve que las políticas sociales actuales son absolutamente incompatibles con los enunciados básicos de los personeros conspicuos que asesoran los candidatos de la oposición.

El poder de los medios privados de comunicación da a la derecha un fuerte poder desestabilizador, al valerse de campañas de terrorismo económico, de denuncismo de supuestos escándalos del gobierno, quitando energías y poder de acción de los gobiernos. Pero esa misma derecha se muestra incapaz de generar candidatos y plataformas vencedoras en las elecciones, entonces tienen que apelar a esquemas golpistas para intentar romper la continuidad de los gobiernos progresistas. El esquema es similar en países como Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, Argentina.

Por eso es esencial romper con el monopolio privado de los medios de comunicación, que mantiene capacidad de influencia incluso en los países donde ya hay ley de regulación de los medios. Pero el objetivo esencial, con o sin esa regulación, es que los grandes sectores de la población, beneficiarios de las políticas sociales que caracterizan a esos gobiernos, tengan conciencia social de sus derechos y de qué fuerzas representan la garantía de esos derechos y cuáles representarían su fin.

Por lo tanto es necesario construir en el conjunto de la sociedad la hegemonía de las políticas posneoliberales, priorizando las políticas sociales redistributivas, lo cual significará el punto de no retorno para esos gobiernos.
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12/08/2015 Posted by | Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | 1 Comentario

Confluencias – Mario Goloboff * (Muy interesante artìculo sobre la juventud militante)


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Por Mario Goloboff
A despecho de quienes inventaron la inventada grieta, nuestra sociedad, bien homogénea, diferente de tantas otras, abunda en confluencias. De toda clase, de todo tipo: originarias, inmigratorias, religiosas, lingüísticas, genéricas, económicas, sociales, culturales. Y es sobre las ideológicas y las políticas que me parece interesante razonar. Por primera vez en la historia argentina, se alcanza a percibir una novedosa confluencia, no sólo de ideas y de territorios (conceptuales, claro está, pero asimismo geográficos e identitarios), sino también, en la ocasión, y ésta parece su originalidad, de generaciones, de épocas, de edades, etaria, nos gusta decir latinamente ahora, es decir, de viejos y de jóvenes, tal como jamás se había visto en el país.

Es obvio, natural, necesario, casi obligatorio, referirse al espacio político que los reúne a casi todos, bajo las banderas o el mote de oficialismo, pero (porque) ¿qué otro espacio creó, dio nacimiento o alentó a esta cantidad y calidad de figuras nuevas? ¿Qué otro partido, formación, sujeto político, cultural, puede jactarse de tener alrededor un número tan considerable de voces frescas y de nuevos movimientos que, hacia principios de siglo o pocos años antes, no existían o no tenían la menor resonancia pública? En fin, nombres propios que, contradiciendo lo que algunos lingüistas dicen de éstos, han ido adquiriendo una significación mayúscula (así como los de los movimientos que integran) durante los últimos años.

Cada vez que aparece un fenómeno singular, se trata de entenderlo con las herramientas que se tienen, las cuales pertenecen, por definición, al pasado. Pero el pasado pasa, inclusive con sus herramientas, a las que arrastra el olvido. Y es probable que haya que interpretar los fenómenos nuevos con herramientas nuevas. O inéditas, u originales, o improvisadas al efecto. Ello conduce a que, descontando la tendenciosidad (descontando la malevolencia), muchos opositores hayan juzgado anómala esta presencia multitudinaria y también selectiva de tantos jóvenes, o económicamente interesada o infantilmente seducida. Y sin embargo esos nombres individuales, de muchachas y muchachos, por lo general menores de 40 años, integran o forman, además, el significado de otros nombres propios, que son los de los movimientos que han surgido y de los cuales ellos provienen, y la aparición y presencia de esos movimientos también constituyen un fenómeno original, tal vez mayor que el de los individuales, puesto que revalorizan el pensar y el sentir, el obrar, el actuar colectivos: Batallón militante, La Cámpora, Corriente Nacional Martín Fierro, Envar El Kadri, Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat, Los Irrompibles, La Kirchner, Kolina, Miles, Movimiento Evita, Movimiento San Martín, Nuevo Encuentro, la Tupac Amaru… En el semivacío semántico que, como decía, para algún lingüista, dejan los nombres propios, algo debe de representar en nuestro pueblo la constelación de signos que son todos estos nombres, surgidos la mayoría de ellos en las inmediaciones del siglo XXI y que, sospecho, van a quedarse un tiempo más bien largo…

Una de sus grandes originalidades radica en el hecho de que casi siempre, en la historia conocida, este tipo de movimientos juveniles aparece como reivindicatorio contra los mayores, representa la juventud de los partidos que enfrenta a sus dirigentes y en última instancia se propone desplazarlos, trae la sangre nueva de las ideas y de las acciones al anquilosado y geróntico aparato. Mientras que el fenómeno sobre el que aquí reflexionamos es bastante distinto, quizás porque ha sido impulsado inicial y sabiamente por esos mayores, quizás porque los propios jóvenes reivindican aquel pasado y la continuidad de aquel pasado en sus símbolos, emblemas y hasta nombres, tal vez porque fueron aquellos mayores los que iniciaron la lucha contra todo lo viejo que imperaba en nuestro suelo.

Aunque insuficiente como explicación, puede suponerse que buena parte de los mayores ha comprendido a lo largo de estos años que los jóvenes no eran sus enemigos sino sus continuadores o sus herederos; puede también pensarse que aceptan este trasvase generacional porque coinciden en las ideas o porque no tienen más remedio que hacerlo o porque los jóvenes son, ahora y aquí, menos rebeldes o el desarrollo tecnológico los ha llevado a conocer mejor la realidad y eso se impone, si bien esto último es lo que viene afirmándose sobre la marcha de los adelantos científicos y técnicos de todo tipo en cualquier sociedad occidental al menos desde Tomaso Campanella, el magnífico utopista condenado por la Santa Inquisición, quien, al final de La ciudad del sol (1602), aludiendo sin nombrarla a la invención de la imprenta, ponía en boca del viajero: “¡Oh, si supieras lo que cuentan sobre este siglo nuestro, basándose en la astrología y en los profetas, tanto los nuestros como los hebreos y de otras naciones! Que hay más historia en cien años que la que el mundo tuvo en cuatro mil, y que más libros se han hecho en esta centuria que en los cinco milenios anteriores”.

Es lo que permite considerar, en el umbral del siglo XXI (transcurridas las cinco centurias posteriores), a un enorme filósofo del derecho y de la política llamado Norberto Bobbio, senador vitalicio de la República italiana, en su libro De senectute e altri scritti autobiografici (1996), de una manera algo “antiproustiana”, que el tiempo de los viejos, el de la memoria, “avanza al contrario que el real” y sostener que “en las sociedades evolucionadas, el cambio cada vez más rápido, tanto de las costumbres como de las artes, ha trastrocado la relación entre quien sabe y quien no sabe. El viejo se convierte crecientemente en quien no sabe con respecto a los jóvenes que saben, y saben, entre otras cosas, porque tienen más facilidades para el aprendizaje”.

¿Por qué no adaptarse a esta enseñanza? ¿Por qué no aceptar que estos jóvenes no son tan “jóvenes”, es decir, tan inexpertos, tan poco formados, tan primerizos, tan subestimables? ¿Por qué incurrir en el mismo error que han cometido otras generaciones de “mayores”, la de ser ciegos a los trabajos, a los antecedentes, inclusive a los brillos y títulos y méritos? (Mientras, simultáneamente, defienden la opinión y el dudoso voto de gente que evidentemente no muestra estar ya lúcida, como los del buen ex profesor de Derecho Político, tan la contracara de don Norberto Bobbio, miembro todavía de un alto tribunal…)

Después de todo, nuestro Roberto Arlt (“un genio rioplatense”, para Juan Carlos Onetti) vivió apenas 42 años. Y Javier Heraud, quien se decía “el Rimbaud de la poesía peruana”, lo fue, en efecto, y así quedó en la historia y en la literatura, asesinado en el Río Madre de Dios por balas de las que se utilizan para matar fieras, a la edad de 21. Y puesto que hablamos de Perú (acaso sea, entonces, un aura especial de los latinoamericanos) puede evocarse el caso de José Carlos Mariátegui, tal vez el pensador más impresionante del siglo XX en el continente, muerto, después de una larga enfermedad y sufrimiento, a la edad de 36 años, más maduro, sin duda, que muchos señores tan vigilantes, tan adustos.

* Escritor, docente universitario.
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22/07/2015 Posted by | Educación, General, Política Argentina, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | | 1 Comentario

Luces de esperanza – Bernardo Kliksberg


Luces de esperanza

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Por Bernardo Kliksberg *
La pobreza y la desigualdad son la cuestión clave en un mundo con más del 50 por ciento en pobreza y vulnerabilidad, y una América latina que, a pesar de los avances, tiene 170 millones de pobres y la peor desigualdad del planeta. Estamos inundados de mitos sobre los pobres, que han sido asumidos por amplios sectores de las clases altas y medias. Es fundamental darles un “baño de realidad”. El autor dirigió, junto con Irene Novacovsky (fundadora del Sistema de Información, monitoreo y evaluación de las políticas públicas, Siempro, replicado en numerosos países), una investigación de impacto sobre una de las mayores políticas sociales, que ha tenido la Argentina democrática, como es la Asignación Universal por Hijo para trabajadores informales (AUH), puesta en marcha por Cristina Fernández de Kirchner, e implementada por la Anses, dirigida por Diego Bossio (director general), y Rodrigo Ruarte (secretario general). Integraron el equipo de investigación, experimentados investigadores sociales: Isidro Aduriz, Victoria Arinci, Horacio Chitarroni, Naomi Wermus y Elisa Trotta Gamus (coordinadora).

La AUH se propuso mejorar la vida de los 3,6 millones de niños más pobres del país. Se encuestó a 3068 beneficiarias, una muestra estadística con un margen de error menor a un tres por ciento. Los resultados están a disposición del que las quiera consultar en la obra El gran desafío. Romper la trampa de la desigualdad desde la infancia, publicada por la entidad patrocinante, la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social, y por Biblos (ver el riguroso comentario de Alfredo Zaiat, Página/12, 21/6/15). No sabíamos antes de iniciar la investigación, lo que íbamos a encontrar. Hallamos buenas noticias para el país entero. La AUH incidió en que subieran los indicadores de salud, educación, ocupación, e inclusión social, y bajarán entre otros los de deserción y repetición escolar, trabajo infantil y embarazo adolescente. Además las cifras derrumban los mitos.

– Mito 1: La pobreza es responsabilidad individual.

Un periodista preguntó a un candidato a vicepresidente de EE.UU., en plena crisis del 2008, con dos dígitos de desocupación: “Usted ha propuesto abolir casi todos los sistemas de protección social. Si viniera un joven desocupado muy enfermo y le dijera: ‘¿Qué hago para sobrevivir si estoy desocupado y no tengo por tanto ningún seguro médico?’, ¿qué le diría?”. Contestó: “Si él llegó a esa situación es un problema de él”. La manera más sencilla de liberarse de toda “culpa”, por las “víctimas” es endilgarles la responsabilidad. Sus destinos no son la resultante de la falta de oportunidades y las desigualdades generadas por políticas como las menemistas en los ’90 o las pinochetistas. La pobreza es un problema individual, no colectivo. Los 3,6 millones de niños que cubrió la investigación formaban parte de procesos de transmisión intergeneracional de la pobreza. No habían elegido nada. Desde su nacimiento, estaban muy abajo. Los 370 millones de personas en pobreza y vulnerabilidad en América latina no llegaron a ellas por errores personales. Hay políticas económicas que son productoras netas de pobres como las del Consenso de Washington o la austeridad. Se solía comentar fatalísticamente en la región que: “Las políticas sociales recogen los muertos y heridos que dejan las políticas económicas”.

– Mito 2: Los recursos entregados a los pobres son despilfarrados.

Sectores de las elites plantean paternalmente: “No estamos en contra, lo que pasa es que en cuanto tienen dinero en el bolsillo lo gastan en licores y juego, no saben cómo administrarlo, no saben qué se debe comer, qué vamos a esperar de ellos, si apenas leen”. Las beneficiarias de la asignación universal son madres con tres o más hijos. El autor viene recomendando desde hace muchos años, que ellas deben ser las que reciban los programas. Las madres de AUH gastaron casi todo en mejores alimentos, más frutas, verduras y lácteos, pañales desechables, zapatitos, ropa, útiles escolares, remedios y hasta un “gustito” para los chicos. ¿Alguien conoce mejores administradores de recursos escasos que las madres pobres?

– Mito 3: Fomenta el no trabajo y la vagancia.

El derrotado Del Sel, cuando lo dijo lo llamó “un sincericidio: “Si hay más chicas embarazadas quizás es porque algo ha provocado que se embaracen, quizá para tener plata a los tres meses”. Alguna vez él o sus asesores vieron algún estudio sobre eso. ¿Creía realmente que la mujer va a decidir su maternidad por algunos pesos adicionales? Las cifras dicen lo opuesto. La escolaridad ascendió fuertemente en los hogares que recibieron la AUH, y al aumentar los años de educación de las niñas la asignación para embrazadas pobres, como se ha verificado una y otra vez internacionalmente, baja la maternidad adolescente. Es una vía muy efectiva para reducirla dicen la Unicef, la Unesco, y la Organización Mundial de la Salud. Otros más sofisticados que Del Sel dicen: “Con la AUH la gente deja de trabajar”; “Premia a los que no quieren trabajar”. No son hogares que no trabajan. La AUH es el 25 por ciento de sus ingresos, el otro 75 por ciento lo conseguían trabajando, pero en las peores ocupaciones y cobrando muy poco. No podían negociar, debían sobrevivir. Ahora, como tienen un “piso mínimo” asegurado, buscan mejores trabajos y capacitarse.

– Mito 4: “Estas mujeres no son recuperables.”

Dicen ciertas voces: “Tienen tres o más hijos, los maridos les pegan, no han terminado la secundaria”; “No se puede hacer nada”. Estarían muy sorprendidos ante los hechos. Junto a la AUH, el Ministerio de Desarrollo Social, Alicia Kirchner (ministra), y Carlos Castagneto (viceministro) creó el programa Ellas Hacen. Ha ofrecido preparar a las mujeres que perciben la AUH en oficios de inserción segura, plomeras, electricistas, construcción y otros. Ya hay miles de plomeras trabajando. Fue una apuesta a la autoestima dicen los líderes del programa. Está dando resultados inesperados. Así aumentaron las separaciones de mujeres de cónyuges golpeadores. Con un oficio, e ingresos, las mujeres se emancipan y buscan compañeros que las respeten.

– Mito 5: Sólo llega un reducido porcentaje de los fondos.

La Anses ha bancarizado la AUH. Las madres pobres abren una cuenta bancaria, se les deposita mensualmente, tienen una tarjeta del banco. La bancarización sola es un gran avance en su condición. Los instrumentos gerenciales aplicados por Anses han llamado la atención internacional. Varios países están interesados en sus tecnologías para llegar sin corrupción posible directamente a amplísimos sectores.

– Mito 6: Los importes no se actualizan.

La investigación producida ha hecho un conjunto de recomendaciones para mejorar y profundizar la AUH. La primera de ellas es un sistema de actualización semestral de sus montos, similar al que se usa para las jubilaciones. Por decisión presidencial (23/6/15) se ha convertido en un proyecto de ley que está en tratamiento en el Senado. Como dice el papa Francisco, es imperioso “escuchar el grito de los pobres”. Los mitos tratan de “sofocarlo”, y desensibilizarnos. La AUH, hoy referencia obligada en política social en la región, enseña que cuando se les restituyen de modo digno sus derechos básicos, se rompe la trampa en la que los ha encerrado la pobreza y la desigualdad y se encienden luces de esperanza para ellos y toda la sociedad.

* Asesor honorario de la Unicef; asesor principal de la dirección de la FAO para América latina y el Caribe; asesor especial de la dirección del PNUD para la región.

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01/07/2015 Posted by | Economía, Educación, General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Salud, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | 1 Comentario

Mao, Sartre y Zannini – José Pablo Feinmann


Mao, Sartre y Zannini

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Por José Pablo Feinmann
La derecha argentina vive días de amargura. El horizonte se ha oscurecido, y a ese candidato dócil, que, en el peor de los casos, habría de ganar las elecciones presidenciales si no lo hacía el candidato perfecto, obediente, hijo de uno de los impecables representantes del capitalismo nativo (con sus caras luminosas y las otras oscuras, tan oscuras como noche sin luna o habitaciones subterráneas, abovedadas y secretas), ese candidato dócil, decíamos, ha dejado de serlo. No por él, acaso. Aunque él consintió el escarnio. Sino por el vicepresidente que le han adosado. Podrá, él, decir lo que quiera, pero que se lo han adosado, sí, se lo han adosado. ¿Y quién sino ella, la dictadora, la autoritaria, la pérfida conductora, la malvada y hasta el mismo Mal, podría ser la culpable de semejante agresión al republicanismo? En suma, a Scioli le han puesto a Zannini. Y basta echar una mirada sobre él, Zannini, para ver qué es, ya que ni siquiera lo esconde. Es un chino y además así le dicen. Le dicen Chino. No sería grave si el Chino no hubiese sido (y, se dice, aún es, ya que nadie deja de ser lo que fue) maoísta en su juventud, que aún se prolonga hasta nuestros días, prepotente. ¿Cuál es el peligro real, hoy, de semejante simetría? Por decirlo claro: si donde hubo amor cenizas quedan, ¿qué resta hoy de Mao en Zannini? ¿Es Zannini el retorno de Mao? ¿Es Zannini el protagonista de un nuevo Gran Salto Hacia Adelante, como el que diera el líder chino en 1958? (Leer la contratapa de Juan Forn –excelente como todas– “Cara a cara con la revolución”, del 19/06/2015.) Ante todo, ¿quién fue Mao? ¿Por qué adhirieron a él, no sólo las fervorosas y letales juventudes chinas de la Revolución Cultural, sino los más grandes pensadores franceses, con Sartre a la cabeza pero también con Lacan, Foucault y Deleuze?

Mao fue un gran líder político que –entre muchos otros logros– consiguió que una nación de cientos de millones de habitantes leyera solamente un único libro, un pequeño libro con sus tapas teñidas de rojo, que contenía sus consejos, sus escritos, sus discursos. Ese libro fue impuesto por una formación político-militar llamada Guardias Rojos, y que estaba al servicio del gran líder y dirigida por una fascinante mujer llamada Chiang Chin o, sobre todo en Occidente, Madame Mao. Que solía definirse como “el perro furioso de Mao”. Dado que cuando Mao le ordenaba que mordiera, ella mordía. Los Guardias Rojos –jóvenes la enorme mayoría– leían el Libro Rojo o imponían su lectura a todos y en todas partes. Eran fanáticos y brutales. Hoy, todo esto permanece como parte de la historia más dura del autoritarismo en el siglo XX. De aquí que una definición de maoísmo no pueda sacudirse su sinonimia con autoritarismo, Estado dictatorial, ideología de violencia y muerte. De acuerdo. Aunque podríamos reflexionar si en el ámbito de la “civilización occidental capitalista” no leemos diariamente nuestro libro de Mao, con otros colores, con más sutileza, con más tecnología. Lo Uno ideológico que difunde el poder comunicacional por medio del entretenimiento, del cine, de la propaganda, de la moda, coloniza las conciencias, no de un país, sino de enteros continentes. Y la violencia no le es ajena a este sistema sujetador de sujetos, sino que estalla en todas partes, ya que –desde el inicio de la Guerra contra el Terror– la potencia hegemónica, con el respaldo de todo el Occidente capitalista, puede entablar guerras donde lo necesite. En un mundo sin ideas ni ideologías, el concepto geopolítico que justifica las guerras intervencionistas es el de democracia. Y la democracia siempre falta donde está el elemento energético que el imperio necesita. Así, las tropas de la civilización y de Occidente intervienen, restablecen los valores democráticos, asesinan a los dictadores y se quedan con el petróleo o lo que sea necesiten.

Del Libro Rojo se publicaron más de novecientos millones de ejemplares. Se trata del libro con más ediciones y mayor difusión después de la Biblia, acaso el Libro Rojo del Occidente capitalista y cristiano. Son, lo dijimos, recopilaciones de frases, escritos y discursos de Mao. Una de sus frases más brillantes es: La bomba atómica es un tigre de papel. La recopilación perteneció a Lin Piao, que fuera ministro de Defensa de Mao y cayera luego en desgracia hasta morir en un vuelo hacia Moscú, presuntamente porque se le acabó el combustible o porque lo liquidó la artillería de su jefe, cuyo pensamiento tan prolijamente había reunido; olvidando, tal vez, una sola máxima: “Si tu enemigo huye en un avión, no lo mates. Bastará con derribar el avión”. En el prólogo a la edición de 1966, Lin Piao había escrito: “Para asimilar el pensamiento de Mao Tse-tung es necesario estudiar una y otra vez sus muchos conceptos fundamentales; conviene aprender de memoria sus frases clave, estudiarlas y aplicarlas reiteradamente. En la prensa deben insertarse citas del presidente Mao de acuerdo con la realidad, para que la gente las estudie y las aplique”. Y así seguía. El Libro Rojo era la condensación de la sabiduría política y guerrera de Mao Tse-tung. Fue la Biblia del Occidente revolucionario durante los sesenta y parte de los setenta. Los jóvenes de la izquierda peronista lo leyeron con fervor. Algunos textos fueron tan consultados como los del mismísimo Perón, sobre todo: Sobre la guerra popular y uno muy serio, bien trabajado, Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo. Perón, desde Madrid, se identificaba con el gran líder chino. Lo citaba. Y una consigna se cantó en las más combativas movilizaciones: “Mao y Perón / Un solo corazón”.

En Francia, grandes pensadores adhirieron, si no al pensamiento de Mao, a su política revolucionaria, a su condición de jefe revolucionario que se ponía, desafiante, a la izquierda de Moscú, siempre entregado a esa coexistencia pacífica que irritaba a Ernesto Guevara. En París, el maoísmo animó las rebeliones de Mayo del ’68, tan bullangueras, tan creativas en esas consignas que habrían de pasar a la historia, reunidas en libros prestigiosos, bellas literariamente en tanto, aquí, en Argentina, apenas un año después estallaba el Cordobazo, sin consignas de vuelo literario pero con muertos en el presente y, muy especialmente, en el horizonte, primero a manos del sanguinario brigadier Lacabanne (puesto para esa tarea por López Rega, elogiado por Mariano Grondona exactamente por eso en su pieza macabra “Meditación del elegido”) y luego por Jorge Videla. No hubo un solo muerto en el Mayo francés. Podían ser bravos porque sabían (y muy bien lo sabían) que no tenían a un Videla en el horizonte. Llamaron a Sartre para que les hablara públicamente. Y ahí fue el genial autor de la Crítica de la razón dialéctica y el prólogo al libro de Fanon sobre los condenados de la tierra. Su primera charla fue un éxito. Sartre necesitaba que los jóvenes rebeldes lo escucharan. Quería demostrarles a sus rivales posestructuralistas que era el más vigente. Hubo un segundo encuentro. Sartre llega y se encuentra con un papel sobre el escritorio. Ahí se lee: “Sartre, no nos des la lata. Sé breve”. Se desalienta, supone que está viejo. Que el maltrato dado a su cuerpo durante la escritura de la Crítica lo ha deteriorado sin retorno. Entre otras cosas tomaba veinte pastillas diarias de anfetaminas, fumaba cuarenta cigarrillos, bebía alcohol en abundancia y recurría a las aspirinas, casi diez por día, para quitarse los dolores de cabeza. (Ver: Carlos Correas, “Atisbos sobre Sartre”, en Tomás Abraham presenta: Vidas filosóficas, Eudeba, Buenos Aires, 1999, p. 23.) Tenía sesenta y tres, casi sesenta y cuatro años. Estar cerca de los jóvenes era lo único que lo rejuvenecía. Al darse cuenta, los jóvenes le faltan el respeto. Ninguno o casi ninguno habría leído la Crítica, ¿para qué? ¿O acaso no tenían a mano el Libro Rojo de Mao, mucho más pequeño, fácil y con el prestigio que siempre tienen los revolucionarios sobre los intelectuales? Apenas leyó ese papel oprobioso, fruto de la soberbia de los tilingos rebeldes, niños de la pequeña burguesía parisina, de los que sólo uno murió porque dio un mal paso y se cayó al río, Sartre debió insultarlos duramente e irse a su casa y seguir con su interminable Flaubert, que es, ni más ni menos, que la aplicación práctica de las categorías todavía formales de la Crítica a una existencia individual. “Entre individuo e historia hay identidad ontológica y reciprocidad metodológica” (Crítica, cito de memoria). Pero andaba mal. Sus años postreros son tristes. Sus empeños en seguir militando hasta el final, metiendo el cuerpo en varias causas, prestando su nombre a personas y organizaciones que ni siquiera lo habían leído, patéticos. Tanto miedo a envejecer le jugaba en contra. Así, lo veremos vendiendo el diario maoísta La Causa del Pueblo, a él, que no era maoísta, que sólo quería ayudar a gente con la que disentía pero era incapaz de no querer.

Si Zannini fue –en el pasado– un maoísta, lo fue como lo fueron tantos. Hoy es un hombre de la democracia. Y aquí radica toda la diferencia. Zannini no cree –como Lenin en El Estado y la revolución– que pueda existir una dictadura democrática. Es conocido este argumento: la dictadura del proletariado es democrática porque es una dictadura del pueblo, de las mayorías proletarias y campesinas. No hay tal cosa. Nunca la hubo. La dictadura del proletariado es un concepto trágico de Marx. Siempre terminó por ser la dictadura del partido y luego la del líder todopoderoso, con la teoría convertida en dogma. Zannini, sin duda, endurece la fórmula de Scioli al integrarla. Se dirá, también, que la cristiniza. Es posible. Pero hay algo que puedo jurar. Mao Tse-tung, aunque el Frente para la Victoria gane por paliza, no será el nuevo vicepresidente de la Argentina.

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21/06/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Expectativa y esperanza entre turistas argentinos por la visita de Cristina


07/06/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Videos | | Deja un comentario

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