America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Una carta de Adriàn Paenza a los votantes de Macri


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Adriàn Paenza: No te alcanzó. Fueron presos varios milicos y no te alcanzó. Te devolvieron 118 nietos, pero no te alcanzó. Te devolvieron el Carnaval y no te alcanzó. Te devolvieron Aerolíneas y no te alcanzó. Te devolvieron YPF y no te alcanzó. Te devolvieron los trenes y no te alcanzó. Te devolvieron el agua (AYSA) y no te alcanzó. Te pudiste comprar una moto, o un autito, o una casita en el mejor de los casos y no te alcanzó. Llenaste el pasaporte de sellitos y no te alcanzó. Compraste uno o dos plasmitas (de esos que tienen el calco “Fabricado en Tierra del Fuego” no te alcanzó. Tenés cada vez más laburo y no te alcanzó. Si tenés suerte te podés dar el lujo de laburar de lo que te gusta, pero tampoco te alcanza.

Te jubilaron y te aumentaron la jubilación dos veces por año (puede ser que no te alcance pero contra el 13% menos de la Bullrich y las marchas de tooodos los miércoles noventosos, no me digas que no estás en Disney). Te dieron una netbook, Tecnópolis, Canal Encuentro, Paka-Paka, cultura por todos lados y no te alcanzó. Te colgaron arriba del marote dos satélites made in Argentina, pero no te alcanzó. Te pasaron toooodos los partidos gratis y en hd y no te alcanzó (si, con tus impuestos).

Te dieron una Asignación Universal por Hijo, el matrimonio igualitario, la ley de Identidad de Género, la de Empleadas Domésticas y creeme que puedo seguir un rato largo, pero no te alcanzó. Te lo cantó El Indio, La Renga, Charly, Fito, León y una lista interminable de artistas a los que seguiste y admiraste toda tu vida, pero no te alcanzó (seguramente están todos pagos). Te metieron en el balero que todo es una mierda y compraste como loco.

Te inyectaste cuantas dosis de mierda diaria estuvo al alcance de tu control remoto, pero eso parece que tampoco te alcanzó porque siempre querés meterte un poco más. Te hiciste eco de cuanta denuncia de corrupción te zumbaba en el oído y terminaste votando a un tipo procesado que jamás te dio una propuesta concreta ni te blanqueó con quién iba a formar su dream team, pero a vos no te importó porque todo lo otro no te alcanza. Te lo avisó la extrema derecha con Cecilia Pando a la cabeza, pero vos preferís no saber bien quién es. También te avisó Cavallo, Duhalde, Melconian, Sturzenegger, Prat Gay (si, el que zafó casi un palo verde del corralito y dijo horrorizado que podía llegar a gobernar un santiagueño), pero a vos no te alcanzó.

Comprás eso de “pobreza cero” como si fuese una promo de super y vos viste cómo los muchachos de Mauricio fajaban a la gente sin techo que paraba en la Plaza Almagro hace un par de años, pero no te alcanzó. Hoy te ponen a Macri, ayer fue a De La Rúa, antes de ayer a Menem y en cuatro años te pondrán otro títere, pero a vos tampoco te alcanzó y seguís consumiendo el mismo veneno desde hace más de 40 años (como verás, los del clarinete son los únicos que siempre están y pisan fuerte).

Tenés internet para seguir proyectos de ley (y cómo se votan), canales transmitiendo en vivo desde el Senado para vigilarlos de cerca (como para darte cuenta quién se sienta a debatir y quién te está tomando por pelotudo hablándote de falta de diálogo) pero obviamente no te alcanzó y preferís que el humo del choripan te tape el bosque. Tuviste 12 años para darte cuenta de al menos alguna de todas estas cosas, pero no te alcanzó. Qué te voy a decir? Si no te interesa ni lo que se hizo ni lo que falta hacer… por más título que le pongan, ustedes no cambian más…….ADRIAN PAENZA

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09/02/2016 Posted by | Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | 36 comentarios

No dejes de ver este video – C5N – Economia Política: Programa 17/01/2016 (Parte 1)


18/01/2016 Posted by | Censura, Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , , | Deja un comentario

Mujer coraje!


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31/12/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

C5N – Economia Politica: 20/12/2015 (Parte 1) Editorial de Roberto Navarro


22/12/2015 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , | Deja un comentario

Fuiste un lujo – Revista Anfibia (Univ.Nac. de San Martìn)


El 9 de diciembre a la tarde, agrupaciones y autoconvocados irán a despedir a Cristina Fernandez a la Plaza de Mayo, donde ella descubrirá un busto en honor a Néstor Kirchner. El escritor Ignacio Molina se la cruzó en un ascensor en el año 2000 y la saludó de manera antipática. “Para mí, en ese momento, vos eras una diputada del montón, miembro del partido que había indultado a los genocidas de la dictadura”. En este texto, la despide y cuenta cómo pasó de la desconfianza al apoyo en estos últimos 12 años.

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Fotos: Prensa Presidencia de la Nación

La única vez que te vi de cerca no me pasó nada bueno. Era una mañana fría del año 2000; vos ibas a ser entrevistada en un programa de la radio donde yo era pasante. Subimos juntos en el ascensor. Al apretar el botón del cuarto piso te saludé con una mueca antipática y mientras te miraba de reojo se me vino a la cabeza una pregunta que en aquel tiempo, y durante los diez años anteriores, se escuchaba seguido: “¿Qué harías si te cruzaras con Videla en un ascensor?” Vos no eras Videla, claro, pero a mí, un post adolescente educado en el rigor político y cultural de los noventa, votante de partidos trotskistas y víctima de la precarización laboral, tu nombre, Cristina Fernández de Kirchner, no me sonaba con la misma cadencia que ahora. Para mí, en ese momento, vos eras una diputada del montón, miembro del partido que había indultado a los genocidas de la dictadura y que había implementado el neoliberalismo en el país. Una dirigente más de la clase política que nos estaba llevando a la debacle.

En aquel tiempo, meses antes o después de aquella mañana fría, te cruzaste con David Viñas en un programa de televisión y les pediste a quienes no estaban conformes con la realidad del país “que participen donde sea, aunque sea fundando su propio partido político, pero que participen para cambiar la realidad”. La escena se puede ver en Youtube y, a la luz de lo que pasaría en los años siguientes, es conmovedora: Viñas interviene para decir “me resulta un poco panglosiana su perspectiva, ¿sabe? Es de un optimismo que por lo menos a mí me desborda…”. Y vos le respondiste: “¿Sabe qué, David? Yo tengo la obligación de ser optimista. Usted tiene la obligación de ser pesimista porque es un intelectual crítico, pero yo soy una militante política, y quiero cambiar las cosas y pienso que lo voy a poder hacer”.

A favor de Viñas, y de aquel post adolescente nihilista que te saludó con una mueca antipática en el ascensor, hay que decir que en ese momento, con un 25% de desocupación, un gobierno que obedecía las órdenes del Fondo Monetario Internacional, un peronismo bastardeado y un pseudo progresismo aliado con el radicalismo de derecha que un año más tarde se iría en helicóptero dejando decenas de muertos en las calles, la opción de no tener esperanzas, de no creer en nada y de desestimar a la política de los partidos tradicionales como una herramienta de cambio era la más lógica del mundo.

Con el tiempo, aquel viaje en ascensor –que si hubiera tenido cualquier otro protagonista habría quedado confinado a los archivos más escondidos de mi memoria– se fue resignificando en mis recuerdos. Tomó una dimensión cada vez más grande. Si te narro mi experiencia, Cristina, no es porque crea que te pueda interesar especialmente, sino porque estoy seguro de que puede ser similar a la de otros miles de jóvenes y no tan jóvenes que en el 2003 miraban a Néstor y a vos de reojo y con desconfianza pero que después, de a poco, fueron encontrando en ustedes al menos una luz a la que aferrarse para no quedar hundidos en la oscuridad del escepticismo. Lo primero que me acercó a esa luz fueron sus nuevos amigos: si varios grupos piqueteros que habían enfrentado las políticas de ajuste y represión de los gobiernos anteriores ahora se acercaban a dialogar, y si las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo confiaban en sus palabras y en sus acciones, entonces ustedes no podían ser tan malos. Y lo segundo fueron sus enemigos: cada vez que la derecha, los militares, la Sociedad Rural y las grandes corporaciones económicas decían cosas como “se viene el zurdaje”, se me iba aclarando el panorama.

A pesar de todo lo que veía de positivo en el gobierno de Néstor y el tuyo, recién pude definirme como “kirchnerista” sin pudores en el 2008, año en el que te enfrentaste al salvaje lock out patronal “del campo” y en un discurso en Plaza de Mayo calificaste al tuyo como “un gobierno popular”. Ese año entré a trabajar en la redacción de la revista Noticias y pude ver cómo se fabricaban las notas de tapa y las denuncias en tu contra: se juntaban dos editores en un escritorio, tiraban títulos, elegían el más escandaloso y en base a eso inventaban la nota. No duré mucho en esa revista (supongo que mi negativa a inventar notas o a presionar a los entrevistados para que digan lo que mis editores pretendían que dijesen y mi firma en una solicitada a favor de tu gobierno influyeron en la decisión de mis jefes de echarme) pero me alcanzó para constatar la saña y la perversión con que los mismos medios que se quejan por una supuesta falta de libertad de expresión quieren lavarle el cerebro a sus consumidores.

Definirme como kirchnerista y valorar todas tus medidas positivas que ya conocemos (la Asignación Universal por Hijo, la estatización de las jubilaciones, los trenes, YPF y Aerolíneas, el matrimonio igualitario, la derogación de la ley de flexibilización laboral, el fortalecimiento de la industria nacional, la derogación de la ley de obediencia debida y la atmósfera que permitió dictar la inconstitucionalidad de los indultos, el plan Procrear, las millones de personas que pudieron jubilarse sin haber hecho aportes, el intento de la 125, y un largo etcétera) no me convierte en un fanático ni me ciega a la posibilidad de ver las falencias y las contradicciones de tu gobierno (la designación de un presunto implicado en crímenes de la dictadura como Jefe del Ejército, la negativa a tratar una ley de aborto seguro y legal, y evitar así que una gran cantidad de mujeres muera por año en clínicas clandestinas, la ausencia de reformas impositivas y agrarias más sólidas y estructurales, los cientos de muertes por casos de gatillos fácil que siguieron produciéndose en los últimos años, tu fortuna económica personal que me incomoda al tener que defenderte, entre varias otras.)

Pero aun teniendo en cuenta todas esas falencias y contradicciones, habría que ser bastante necio para mirar alrededor y no darse cuenta de que fuiste un lujo demasiado grande para este país. Sí, Cristina, fuiste un hecho fuera de lo ordinario para este país lleno de gente que destila un odio y una violencia extrema en la calle, en las redes sociales y en los foros de los diarios; un país en el que muchísimos, al tiempo que te acusan de dictadora, añoran los golpes de Estado y las dictaduras militares; un país donde millones afirman que “las negras del conurbano se embarazan para cobrar los planes”; un país donde gran parte de la clase media y baja puede votar, como en estas últimas elecciones, en contra de sus propios intereses y a favor de una runfla de ignorantes, insensibles y mercenarios que no creen en la política ni en el Estado y que piensan que gobernar es lo mismo que administrar una empresa; un país donde gran parte de la clase alta y la oligarquía se cree dueña de todo y siente que las clases bajas son un estorbo y volvería gustosa a la época de la esclavitud con tal de seguir enarbolando una sola bandera, la de su propia ganancia, a expensas del hambre de los demás.

Sí, Cristina, tus gobiernos y el de Néstor fueron un lujo que muchos no merecieron y que tal vez los más jóvenes no pueden mensurar en su plenitud porque no tienen recuerdos de épocas anteriores; tus gobiernos y el de Néstor fueron un gran paréntesis histórico de doce años tras el cual volverán a escribirse sin traumas palabras como ajuste y represión. Mañana este lujo se termina y vos te vas por la puerta grande. Y por eso te despido hasta pronto y te digo gracias por haber hecho del Estado una herramienta de transformación y no un mero instrumento de los poderosos y las corporaciones, gracias por los derechos y las conquistas, gracias por haber conseguido que en los últimos años la palabra política haya dejado de ser una mala palabra, gracias por haber permitido que las discusiones sobre política dejaran de ser teóricas y utópicas para instalarse en la realidad concreta y cotidiana, gracias por haber hecho que palabras como justicia y distribución no sean sólo parte de consignas panfletarias…

Mañana te vas, Cristina, y la Argentina que dejás es muy diferente a la de aquella mañana fría del año 2000 en que subimos juntos en el ascensor. Y no sólo porque, gracias a los cambios de estos últimos años, Videla murió en la cárcel y otros cientos de genocidas de la dictadura fueron juzgados y condenados y ya nadie puede cruzárselos en ningún ascensor; también porque ya no se respira un aire de pesadumbre general ni hay tantos argentinos olvidados y destinados a pasar hambre a merced de las reglas del mercado. Y vos y yo tampoco somos los mismos que aquella mañana. Yo ya no soy un post adolescente descreído de todo que se interesaba por la política de la misma manera en que se interesaba por la literatura, como algo muy apasionante pero que no tenía injerencia real en la vida de los millones de argentinos. Ahora soy un papá responsable que dejó de sentirse parte de una vanguardia iluminada y escribe novelas y trabaja de cosas que le gustan. No voy a caer en el facilismo y la demagogia de decir que eso último te lo debo a vos, pero sí puedo afirmar que los años de tus presidencias y la de Néstor coincidieron con los años más felices que viví. Y vos, Cristina, lograste convertir tu “optimismo panglosiano” en el gobierno más inclusivo y democrático de la historia argentina. Es cierto que te quedan muchas deudas pendientes y que las desigualdades en el país siguen siendo gigantes; tan cierto como que para llegar adonde llegaste tuviste que dejar en el camino jirones de tu vida. Por eso, si hoy tuviera la suerte de subir con vos en un ascensor, ya no te saludaría con una mueca antipática ni te miraría de reojo ni pensaría en Videla; si hoy me encontrara con vos en un ascensor no sé si los nervios y el tiempo me dejarían hablarte demasiado, pero te abrazaría hasta que se abrieran las puertas y te diría “gracias” al oído y en la última mirada intentaría darte a entender todo esto que te acabo de escribir.

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10/12/2015 Posted by | General, Justicia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Las tormentas que vienen .. – Raúl Zibechi


LAS TORMENTAS QUE VIENEN .. – Raúl Zibechi

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El fin del ciclo progresista implica la disolución de las hegemonías y el comienzo de un periodo de dominaciones, de mayor represión contra los sectores populares organizados. Hasta ahora hemos venido comentando las causas del fin del ciclo; ahora habrá que empezar a comprender las consecuencias, tremendas, nada halagüeñas, demoledoras en muchos casos.
La reciente elección de Mauricio Macri como presidente argentino es un giro derechista que está llamado a encender la llama del conflicto social. La respuesta de la redacción del diario conservador La Nación a un editorial que defiende abiertamente el terrorismo de Estado es una muestra de lo que se viene, pero también de las resistencias que deberá afrontar el proyecto de la derecha tradicional.
No estamos ante un retorno a la década de 1990, neoliberal y privatizadora, porque los de abajo están en otra situación, más organizados, con mayor autoestima y conocimiento del modelo que sufren y, sobre todo, con mayor capacidad de enfrentar a los poderosos. Las experiencias colectivas no suceden en vano, dejan huellas profundas, saberes y modos de hacer que en esta nueva etapa jugarán un papel decisivo en la necesaria resistencia a las nuevas derechas.
El periodo que se abre en toda la región sudamericana, donde el presidente Rafael Correa ya anunció que no aspira a su relección, será de mayor inestabilidad económica, social y política; de injerencia creciente del militarismo del Pentágono; de nuevas dificultades para la integración regional, que ya atravesaba serias dificultades; de deterioro de las condiciones de vida de los sectores populares, cuyos ingresos comenzaron a erosionarse en los dos últimos años.
En este nuevo clima, encuentro algunas cuestiones centrales:
La primera es que no habrá fuerzas políticas capaces de gobernar con un mínimo consenso, como el que habían conseguido los gobiernos progresistas en su primera etapa. No habrá consenso en gobiernos como los de Macri; pero conviene recordar que la hegemonía lulista se quebró bajo el segundo mandato de Dilma Rousseff, así como bajo los gobiernos de Tabaré Vázquez, Correa y Maduro, aunque las causas son distintas.
Cuando se desvanece la hegemonía, se imponen las lógicas de la dominación, lo que nos lleva directamente a la exacerbación de los conflictos de clase, género, generación y raza-etnia. La triada dominación-conflictos-represión afectará (ya está afectando) a las mujeres y los jóvenes de los sectores populares, principales víctimas del viraje sistémico a la derecha.
La segunda cuestión a tener en cuenta es que el modelo económico-político es más importante y decisivo que las personas que lo conducen y administran. En las izquierdas aún tenemos una cultura política muy centrada en caudillos y dirigentes, que sin duda son importantes, pero no pueden ir más allá de los límites estructurales que les impone el modelo. El extractivismo es el gran responsable de la crisis que atraviesa la región, de la erosión que sufren los gobiernos y, en resumidas cuentas, es la razón de fondo que explica el viraje a la derecha de las sociedades.
A diferencia del modelo de industrialización por sustitución de importaciones, que generaba inclusión y promovía el ascenso social, el actual modelo extractivo genera polarización social y económica, genera conflictos por los bienes comunes y destruye el medio ambiente. Por lo tanto, es un modelo que genera violencia, criminalización de la pobreza y militarización de las sociedades y los territorios en resistencia.
La incapacidad de los progresismos para salir del modelo extractivo y la expresa voluntad de las nuevas derechas de profundizarlo auguran tiempos de dolor para los pueblos. La reciente tragedia en Mariana (Minas Gerais) por la rotura de dos represas de la minera Vale, que provocó un gigantesco tsunami de lodo que está arrasando sembrados y pueblos enteros, es una pequeña muestra de lo que nos aguarda si no se pone coto al modelo minero-soyero-especulador.
En tercer lugar, el fin del ciclo progresista supone el retorno de los movimientos antisistémicos al centro del escenario político, del que habían estado apartados por la centralidad de la disputa entre los gobiernos y la oposición conservadora. Pero los movimientos que se están activando no son los mismos, ni tienen los mismos modos de organizarse y de hacer, que los que protagonizaron las luchas de los 90.
El movimiento piquetero ya no existe, aunque dejó profundas huellas y enseñanzas, y un sector organizado que trabaja en las villas en las grandes ciudades, con iniciativas de nuevo tipo como los bachilleratos populares y las casas de las mujeres. Los movimientos campesinos, como los Sin Tierra, han sido transformados por la expansión geométrica de la soya, pero surgen nuevos sujetos, más complejos y diversos, donde participan vecinos de pueblos afectados por la minería o los agrotóxicos, y una amplia gana de profesionales de la salud, la educación y los medios.
La impresión es que estamos asistiendo a nuevas articulaciones, sobre todo en las grandes ciudades, donde las demandas de más democracia e igualdad desbordan los cauces de los partidos y sindicatos, pero también de los movimientos de la década neoliberal privatizadora.
Por último, el ciclo progresista debe saldarse con un análisis sereno de los errores cometidos por los movimientos. Sería desmoralizante que en el próximo ciclo de luchas se repitieran los mismos deslices que han afectado la autonomía en estos años. Es probable que la dificultad mayor a enfrentar consista en saber adecuar la doble actividad de los movimientos: la lucha contra el modelo (la defensa de los espacios propios, la movilización y la formación) y la creación en cada nivel posible de lo nuevo (salud, producción, techo, tierra, educación).
Mientras la acción de calle nos permite detener las ofensivas del arriba, las creaciones nuevas son pasos en la autonomía. Son los modos que aprendimos para continuar navegando en las tormentas.

08/12/2015 Posted by | Economía, General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

“La autoridad no se construye con colores y mucho menos gritándole a una mujer”


LA PRESIDENTA PUBLICÓ EN SU PÁGINA WEB UN TEXTO EN EL CUENTA LA CONVERSACIÓN QUE MANTUVO CON EL PRESIDENTE ELECTO AVCERCA DEL LUGAR DE LA CEREMONIA DE TRASPASO.

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La Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, publicó en su página web y en las redes sociales un texto en el que cuenta detalles de una converssación que mantuvo con el presidente electo Mauricio Macri en virtud de la discusión sobre el lugar en el que se hará la entrega de los atributos del Poder Ejecutivo.

“Me pasan el celu y el presidente electo comenzó con un elevado tono de voz a exigirme que debía entregarle bastón y banda presidenciales en la Casa Rosada porque era “su ceremonia” y que si no lo hacía como él decía…

¡La Corte Suprema de Justicia de La Nación! le iba a entregar los atributos, porque ya habían consultado.Debo confesar que me sorprendió la exaltada –eufemismo de gritos- verborragia de presidente electo. (…) A tal punto que en un momento tuve que que recordarle que más allá de nuestras investiduras, el era un hombre y yo una mujer y que no corresponde que me tratara de esa forma.”, contó Cristina.

“El presidente electo siguió gritando y diciendo que no es así, que lo tengo que esperar en la Casa Rosada después de que el jure y hable en el Congreso y allí entregarle el bastón y la banda. Traté de explicarle que después que el jure yo ya no soy más Presidenta y que por eso tengo que entregarle banda y bastón ni bien él termine de jurar en forma simultánea, y es ahí cuando me dice, muy enojado, que yo lo tengo que acompañar -y me vuelve a repetir- porque es “su ceremonia”.

Bueno ahí pensé hasta acá llegó mi amor y le recuerdo 3 cosas: la 1ra, que no soy su acompañante.

La 2da, que el 10/12 no es su fiesta de cumpleaños sino el día que asume como Presidente de todos los argentinos en un sistema democrático al que hay que respetar y que su símbolo mayor es la Asamblea Legislativa donde jura como Presidente y donde quien termina su período le entrega el mando.

La 3ra, que no pienso seguir tolerando en silencio, como hasta ahora, el maltrato personal y público que viene dispensando desde el mismo día en que lo invite a Olivos luego de felicitarlo por su triunfo. Ni tampoco las mentiras que se siguen propalando merced a una impunidad mediática nunca antes vista…”, agregó la Presidenta en otra parte del relato.

Finalmente, y tras enumerar las decisiones tomadas por el gobierno saliente en función de colaborar con la transición y la gobernabilidad futura, la Presidenta calificó al episodio, en función de la tapa del Clarín de hoy: “Lo de ayer no fue una llamada telefónica para hablar sobre ninguna ceremonia. Fue simplemente, una operación mediática más en donde la sociedad debía leer: Macri le ordenó a Cristina que tenía que entregarle la banda y bastón en la Casa Rosada”.

En cuanto a la autoridad de un gobierno o de un presidente: No se construye ni con colores, ni con imágenes y mucho menos gritándole a una mujer. Es algo más simple pero al mismo tiempo difícil. Gestión cotidiana y confianza de la sociedad de que no se va a gobernar en contra de ella.

Mientras tanto en la realidad cotidiana están sucediendo cosas producto de acciones y dichos del futuro gobierno que están afectando y afectarán aún más la vida de la gente. Ya lo dije en YPF hace 2 semanas no dejemos que mientras discutimos banalidades y trivialidades nos pasen los elefantes por detrás.

Una vez más la realidad oculta por la impunidad mediática.”, cerró la primera mandataria.

MINUTO UNO

06/12/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

DE VIDELA A MACRÌ. PODER ECONOMICO, DEL GOLPISMO A LA DEMOCRACIA – Horacio Verbitsky


CUARENTA AÑOS DESPUÈS

Por primera vez en un siglo de democracia representativa con voto universal y secreto, un partido de la derecha patronal llega al gobierno en forma legal. Si 2016 no es 1916, tampoco puede equipararse a 1976, cuando los mismos intereses impusieron a sangre y fuego la remodelación de la sociedad argentina. De Videla a Macrì, un largo y accidentado camino. La Procuración General y el caso Avila: los límites que no pueden evadirse en democracia. Los juicios y el poder económico.

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Por Horacio Verbitsky
El próximo jueves, por primera vez en el siglo transcurrido desde que se celebran elecciones por el voto universal y secreto, un partido de la derecha patronal alcanzará el gobierno por medios legales y no derribando a golpes instituciones y derechos. El miércoles pasado, Cristina Fernández de Kirchner promulgó en la EXma la ley 27217 que crea en el ámbito del Congreso una Comisión Bicameral “de Identificación de las Complicidades Económicas y Financieras durante la última dictadura militar”. Al día siguiente, se presentó en el auditorio Emilio Mignone de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) un monumental informe de mil páginas sobre la responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad. Un ejemplar ya fue entregado al fiscal general Jorge Auat, titular de la Procuradoría de crímenes contra la humanidad del Ministerio Público y a su adjunta Carolina Varsky, y la semana próxima recibirá el suyo el diputado Héctor Recalde, autor del proyecto por el que se creó la Comisión Bicameral. La relación entre estos hechos es evidente, pero indirecta, porque ni 2016 es 1976, ni Macrì es Videla, por más que representen intereses afines, aunque no idénticos. Es difícil imaginar un momento más oportuno que ahora para una reflexión al respecto. El objeto de la Comisión Bicameral será “la búsqueda de la verdad, la memoria, la justicia, la reparación y el fortalecimiento de las instituciones de la democracia”. Su informe final describirá las consecuencias de las políticas económica, monetaria, industrial, comercial y financiera de entonces e identificará a los actores económicos y técnicos que “contribuyeron y/o se beneficiaron” con esas políticas.

Responsables, no cómplices

El trabajo de investigación fue realizado en forma conjunta por el programa Verdad y Justicia del ministerio de Justicia y Derechos Humanos, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el área de economía y tecnología de FLACSO y el CELS. La responsable del Programa Verdad y Justicia, Elizabeth Gómez Alcorta, dijo que se relevaron fuentes documentales, de prensa, bibliográficas y judiciales, nacionales y provinciales, de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, de los ministerios de Defensa y de Trabajo y de las instituciones parte de la investigación. Se compiló un listado inicial de 200 empresas cuyos trabajadores fueron víctimas de la represión del terrorismo de estado, de las cuales se seleccionaron luego 25, de distintas actividades económicas y regiones del país, a las que el Ejército atribuyera importancia especial. El equipo de trabajo describió los distintos aportes empresariales que habilitaron, exacerbaron o facilitaron la comisión de los delitos y cuantificó en qué cantidad de casos se produjo cada uno de esos aportes. La práctica más frecuente fue en nueve de cada diez casos el despido, la renuncia forzada y el secuestro de obreros activistas. Le siguieron, en orden decreciente la entrega a las fuerzas represivas de listas de delegados e información privada de los trabajadores; la presencia y actividad militar de control, supervisión y amedrentamiento dentro de las fábricas; la designación de oficiales de las Fuerzas Armadas o de Seguridad en cargos directivos en las empresas; la infiltración de agentes de Inteligencia entre los trabajadores; los operativos militares dentro de los predios fabriles; la presencia de cuadros empresariales en las detenciones secuestros o torturas a sus trabajadores; la instalación de las fuerzas represivas dentro de las fábricas; el empleo de vehículos de la empresa en operativos de detención y secuestro; el control del ingreso a la planta por fuerzas militares; la intervención militar en conflictos a solicitud de los directivos de las empresas; la detención de trabajadores en el camino entre la empresa y su domicilio y, en uno de cada cuatro casos, el funcionamiento de campos clandestinos de concentración en establecimientos de la empresa. Todo esto impide referirse a complicidad o participación en delitos cometidos por otros, ya que lo que existió fue responsabilidad de un sector patronal en los crímenes cometidos contra sus trabajadores. Eduardo Basualdo consideró que esta caracterización constituye un salto cualitativo en el conocimiento de la participación empresarial en la dictadura, que destruyó la industria y el empleo y abrió paso a un nuevo patrón de acumulación de capital basado en la valorización financiera. El subsecretario de política criminal Luciano Hazan destacó que no basta con el compromiso del presidente electo de no interferir con el avance de los juicios, ya que cuando se trata de la patronal la reticencia de los jueces requiere de un compromiso activo del Estado, a través de sus distintas dependencias, relevando y suministrando información. Y el secretario de derechos humanos Martín Fresneda hizo una semblanza emocional de su padre, detenido-desaparecido en la trágica Noche de las Corbatas por ser abogado defensor de trabajadores. El mismo día fue asesinado Norberto Centeno, coautor de la ley de contrato de trabajo, una de las primeras que avasalló la Junta Militar. Al concluir la dictadura la participación de los trabajadores en el ingreso había caído al 22 por ciento, el mismo porcentaje del peso de la industria (que perdió 20 mil fábricas) en el total de la economía. Ése fue el programa regresivo que no pudieron implantar en 1955 ni 1966, y que en 1976 requirió el empleo de una fuerza sin límites para quebrar esa resistencia y golpear las bases materiales de un proyecto nacional y popular.

Tomar distancia

Tanto en el informe de la CONADEP de 1984 como en el juicio a las Juntas Militares de 1985, se incluyeron varios casos de complicidad empresarial. Pero la política criminal de entonces sólo permitía avanzar contra quienes ejercieron la comandancia en jefe de alguna de las tres Fuerzas Armadas. El gobierno era débil y el neoliberalismo prevalecía en el mundo, con Ronald Reagan y Margaret Thatcher en su apogeo. No obstante, el presidente Raúl Alfonsín consiguió con estas herramientas interrumpir el círculo vicioso de los golpes de Estado. Ocupados en defenderse ante los tribunales, los militares no tuvieron tiempo y ánimo para opinar de la política económica o cultural, sobre el largo de las faldas de las mujeres y el pelo de los hombres como venía ocurriendo desde 1930. Ese diseño contribuyó a aislar a los ex Comandantes que fueron abandonados por sus socios civiles. El 22 de abril de 1985 se realizó la primera audiencia del juicio a Videla, Massera & Compañía. La noche anterior, el presidente recibió en Olivos a quince grandes empresarios, a quienes por entonces se conocía como capitanes de la industria. Introducidos en el entorno presidencial por el canciller Dante Caputo, aseveraron que sólo concebían el desarrollo de sus empresas dentro del sistema democrático por lo que no harían nada para obstaculizar el juicio. Luego reclamaron un cambio drástico de política, cuyo costo sólo podía ser asumido por el Presidente. Su ministro económico Bernardo Grinspun, tal vez sin mayor comprensión de los cambios estructurales producidos pero con indudable buena fe, había querido reparar el tejido industrial desgarrado durante la dictadura y la respuesta que halló fue una creciente inflación. El presidente convocó a un acto en defensa de la democracia en peligro, pero su discurso ante la multitud que acudió en su auxilio proclamó la economía de guerra contra el salario, que se concretaría con la remoción de Grinspun y el Plan Austral. Una flamante procesadora de texto apareció de un día para otro en la Cámara Federal, que hasta entonces tenía escasos recursos para llevar a cabo su tarea descomunal. La versión que circulaba en los tribunales era que se trató de una gentileza del grupo Bulgheroni. El 29 de mayo de 1991, ya retirado de la Justicia, el camarista y luego Procurador General Andrés D’Alessio, reveló su verdadero origen. Uno de los miembros del tribunal, Jorge Valerga Aráoz, le preguntó a su amigo Osvaldo Pérez Cortés quién podría prestarles un equipo moderno. Pérez Cortés presidió la Comisión de Informática del Poder Judicial de la Nación durante la dictadura, fue vicepresidente de la Asociación Argentina de Informática Jurídica durante 1983 y 1984 y Gerente Legal de Asuntos Contractuales y Contencioso Administrativo de Sideco Americana, desde marzo de 1984. En respuesta a la consulta de Valerga Aráoz, Pérez Cortés regaló la procesadora de texto a la Cámara Federal en nombre de Sideco Americana. Su gerente general era Maurizio Macrì. No es de extrañar que la investigación a los instigadores, cómplices y beneficiarios civiles de la dictadura no fuera contemplada ni siquiera en el considerando 12 y el punto 30 de la sentencia de 1985, que ordenó el enjuiciamiento no sólo de los ex Comandantes sino también “de los oficiales superiores que ocuparon los Comandos de Zonas y Subzonas de Defensa”, de “todos aquellos que tuvieron responsabilidad operativa en las acciones”, de “quienes por su ubicación en la cadena de mandos conocieron de la ilicitud del sistema”, o cometieron hechos aberrantes o atroces. Ni una palabra del poder económico. El juicio pudo realizarse sin riesgo de descarrilamiento institucional pero dejó una democracia castrada que no supo, no quiso o no pudo demasiadas cosas fundamentales. Luego de la bancarrota del gobierno radical, que debió dejar el poder antes de tiempo en medio de una crisis hiperinflacionaria y de saqueos, los grupos económicos emergentes como el nuevo poder participaron con entusiasmo en el desguace del Estado. Cuando Carlos Menem accedió a la presidencia, Pérez Cortés fue uno de los hombres que el grupo Macrì colocó en el Poder Ejecutivo, primero como Subsecretario de Asuntos Legales de la Presidencia de la Nación y luego asesor de gabinete del Ministerio del Interior. En la actualidad, el ex camarista Valerga Aráoz es el abogado defensor de Carlos Blaquier, principal accionista de una de las empresas investigadas, el Ingenio Ledesma.

Crisis de fin de siglo

Recién cuando ese proceso hubo concluido y una acelerada fuga de capitales precipitó la crisis de fin de siglo, fue posible reabrir los juicios que Alfonsín y Menem habían cerrado con las leyes y decretos de impunidad y pensar en el análisis y eventual enjuiciamiento de la responsabilidad empresarial. Al mismo tiempo se recuperaron niveles de ocupación y de ingresos durante una sostenida reindustrialización. Según la CAME, a partir de 2003 se crearon cerca de 19.000 nuevas industrias y por cualquier medición que se consulte, la participación de los trabajadores en el producto volvió a crecer: al 51 por ciento para el inverosímil INDEC; al 39 por ciento para el centro de estudios CIFRA, de la CTA; al 42,4 por ciento según el Centro de Población, Economía y Desarrollo de la UBA(CEPED), que dirige Javier Lindenboim; al 42,9 por ciento para el Instituto Pensamiento y Políticas Públicas de la Unidad Popular, que conduce Claudio Lozano. Un trabajo que CIFRA difundió esta semana como balance de la década sostiene que “la alianza de partidos ubicados a la derecha del espectro político” que está a punto de asumir el gobierno representa a una “fracción del capital que sigue enarbolando un proyecto excluyente que ya no estaría basado en la valorización financiera sino en la producción agroindustrial bajo el paradigma sojero, así como en un nuevo ciclo del endeudamiento externo a partir de pagarle a los fondos buitre y de devaluar la moneda con el consiguiente efecto negativo sobre los salarios, la ocupación y la distribución del ingreso”.

En marzo de 1977, Rodolfo Walsh escribió en la célebre Carta Abierta a la Junta Militar que el peor crimen de la dictadura era la miseria planificada de millones, impuesta por los métodos más despiadados. Demasiado se viene hablando de las similitudes entre el gobierno de 1976 y el que comenzará el jueves. Los nombres de muchos funcionarios designados (como el jefe de personal de Telecom Marcelo Villegas que será ministro de Trabajo del Hada Buena en Buenos Aires) sugieren que los objetivos económico-sociales no son muy distintos. Pero no hay que perder de vista las diferencias. Ni el inminente oficialismo ni la nueva oposición estarán en condiciones de ignorar los límites y restricciones que la democracia impone a la derecha que por primera vez ha ganado una elección limpia, como aún antes de la asunción lo demostró el caso de Juan Cruz Avila.

1 Puede bajarse en forma gratuita en http://www.infojus.gob.ar/responsabilidad-empresarial-delitos-lesa-humanidad-tomo-represion-trabajadores-durante-terrorismo-estado-ministerio-justicia-derechos-humanos-nacion-lb000183-2015-11/123456789-0abc-defg-g38-1000blsorbil y en http://www.infojus.gob.ar/responsabilidad-empresarial-delitos-lesa-humanidad-tomo-ii-represion-trabajadores-durante-terrorismo-estado-ministerio-justicia-derechos-humanos-nacion-lb000184-2015-11/123456789-0abc-defg-g48-1000blsorbil

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06/12/2015 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , | Deja un comentario

Estigmatizar jóvenes (en redes y medios) – Alicia Entel


Estigmatizar jóvenes (en redes y medios)

FOTO GUADALUPE LOMBARDO

FOTO GUADALUPE LOMBARDO

Por Alicia Entel *
Cada tanto, y favorecidos por una estrategia muy bien planificada por mentores que quedan en las sombras, muchos ciudadanos, y no sólo de Argentina, muestran comportamientos ultrarreaccionarios. Estigmatizan grupos, ejercen violencia verbal y sus expresiones se viralizan en las redes y en los medios tradicionales. En estos días de la finalización del mandato presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, más que nunca se escuchan los peores improperios a la denominación y presencia de la agrupación La Cámpora (que según el diario Clarín hasta manejaban el “servicio meteorológico”). Como si un sentimiento vil, mezcla de venganza, envidia y pensamiento reaccionario, se hubiera apropiado de cierta ola ciudadana, se dicen palabras aberrantes, se inventan historias mentirosas y hasta algunos repiten como primates supuestas irregularidades en la actividad de la militancia sin tener comprobación alguna sino que se reiteran frases –de ahí lo de primates– porque algún comunicador de moda las ha dicho. Mantengo vínculo con agrupaciones estudiantiles desde hace muchos años, miles de jóvenes pasaron por la cátedra universitaria que dirijo. Algunos han alcanzado notoriedad pública mediática, política, social, de la más diversa índole e ideario. Nadie niega que, cuando se trata de cualquier agrupación, partido u organización, puede haber habido algún personaje con renuncios. Pero cuidado, los dedos acusadores generalizan, personajes con capacidad de micrófono hablan o escriben impunemente como si se promoviera con las palabras una suerte de razzia fundamentalista contra los jóvenes militantes por el sólo hecho de serlo. Una palabra clave es “corrupción” repetida hasta el cansancio. Como si siguieran, sin saber, el manual de estilo de consultores internacionales, usan y requeteusan tal palabra abstractamente sin evidenciar fuentes que permitan la verificación, o bien, sin sonrojarse suman fuentes “truchas”. Lo que no se dice es que las acusaciones de mentirosos y corruptos, al menos en el caso argentino, configuran una cortina de humo eficaz para debilitar al contrincante ya caído ante la sociedad y a la vez para que la opinión pública no tome conciencia de los proyectos reales del vencedor que, por lo que se avizora, son, cuanto menos, de disminución de derechos. El triunfador no dice “No nos gustan esos jóvenes porque sueñan con un país más justo y con mayor redistribución de la riqueza”, no dicen “No queremos distribuir”. Apelan a la emotividad y se yerguen como sacerdotes de la misión anticorrupción. Desde ese lugar que finge pureza acusan, señalan, inventan.

Hubo una época en la que ser joven militante de izquierda –lo sé bien– era algo así como ser descendiente del diablo mismo. Se le solicitaba no hablar, no decir, o se lo molía a palos cuando intentaba acompañar una protesta. También las dictaduras se ensañaron con militantes marxistas, trotskistas y de las juventudes peronistas, entre otros, una herida aún abierta y que no va a cerrar hasta que se concreten todos los juicios contra quienes cometieron delitos de lesa humanidad.

Con menos dramatismo, muchos jóvenes de agrupaciones universitarias fueron estigmatizados. Incluso si acaso la propia agrupación había tenido actitudes cuestionables, no necesariamente ese sayo les debía caer a todos los integrantes de la organización. Sin embargo eso sucedió. Pregunten a los adultos que fueron estudiantes alfonsinistas de la Franja Morada a principios de los 90, que luego no tuvieron tribuna, se quemaron como dicen los más jóvenes, e incluso su propia agrupación cambió de nombre y que con el tiempo miraron un tanto azorados cómo por un lado continuaba el rechazo o la dispersión y, por otro, sus referentes partían a integrarse en Propuesta Republicana y se convertían en funcionarios.

Cuando las inundaciones en Santa Fe y en provincia de Buenos Aires, muchos jóvenes “K” se organizaron para colaborar con eficacia en terreno y poniendo el cuerpo como pocos lo habían hecho. Sin embargo, de eso no se habla y aún hay pintadas en la ciudad de Buenos Aires que los agravian con el “andate a trabajar”.

Más específicamente, ¿por qué se la agarran con La Cámpora? ¿Por qué hay una suerte de clisé anti k que estigmatiza a la agrupación con un facilismo impresionante? ¿Por qué se miente tanto? En realidad ¿contra quién apuntan? ¿Contra Cristina Fernández de Kirchner, su líder? ¿Y por qué motivos? ¿Porque se plantó ante los fondos buitre? ¿Porque en el mejor momento del mundo sojero pretendió que pagaran impuestos? ¿Porque propició una ley antimonopolios mediáticos? ¿Porque mejoró la vida de mucha “negrada”? ¿Porque no siguió los mandatos del país del Norte que pedía pagar ciegamente la deuda con enormes intereses? Seguramente ahora el gobierno entrante con acuerdo del establishment va a ajustar y va a decir que no le quedó otro remedio que contraer deuda porque las arcas estaban vacías y marcará culpables con la complicidad judicial. Se rasgarán las vestiduras y, nuevamente, hablarán de corrupción. No les creamos. Ya constituye una acusación leit motiv hacia todos los gobiernos populares de Latinoamérica. La verdad no dicha es que en silencio los acusadores pseudopuristas volverán a hacer negocios con la banca internacional ganando probablemente muy buenas comisiones, y, para colmo, perfeccionarán narraciones emotivas, con la invención de culpables. Una vez Cristina dijo, como al pasar, si me pasa algo miren al Norte. Recordémoslo. El estigma corre por todos lados, y muchas veces, como ahora recala en los jóvenes y en su líder. Sin dramatismo, con humor, con los ojos bien abiertos, con mirada solidaria, y mucha presencia en el espacio público, proclamemos libertad de pensamiento y no les creamos.

* Docente e investigadora Fac. de Ciencias Sociales. UBA.

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02/12/2015 Posted by | Educación, General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | 2 comentarios

UN PRESIDENTE, DOS PAISES – Horacio González


UN PRESIDENTE, DOS PAISES

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Por Horacio González *
El que haya escuchado con atención los discursos del futuro presidente, Mauricio Macri, puede percibir un recurso habitual y bastante notable. Es el de la desintegración de la noción de pueblo, que no era el sujeto de sus interpelaciones. Se dirige a vecinos, familias, personas que “quieren progresar un poco más cada día” y a todos los países en general, “con los que queremos tener una colaboración permanente”. Demasiadas abstracciones, ausencia de entidades sociales específicas, una atmósfera permanentemente angélica de deshistorización y deliberada falta de reconocimiento a los ostensibles nombres que definen el estado complejísimo del mundo contemporáneo. Su vaga idea de la inmigración que trajo a su padre italiano al país también peca de un sentido generalizador y etéreo, y no puede definir de ninguna manera a la población nacional y su cuerpo complejamente estratificado. Su acto en Humahuaca y su repentino “indigenismo” se ve que no caló hondo en él y que fue flor de un día de campaña. Entonces, ¿por qué produjo un sacudón de tamaña envergadura en la sociedad nacional? Las clases populares, a las que él mismo consideraba atomizadas e históricamente inertes, lo votaron en generosa proporción, acompañando a los tradicionales sectores pudientes y a los representantes –digamos el concepto– del “capitalismo financiero”. ¿Un frente de clase de troquel derechista? ¿La coalición de los que estaban “hartos”? No nos apresuremos.

La amalgama que por poco más de dos puntos llevó a Macri al gobierno es de gran heterogeneidad, y se vio encarnada en esos conocidos rostros que ocuparon el escenario macrista, la noche de la victoria electoral. Podríamos llamarla como propia de un populismo de nuevos contornos. El verdadero populismo, que siempre fue más amorfo –salvo el gran populismo del campesinado ruso–, pudo ser dirigido muchas veces por figuras empresariales –del lumpen empresariado, digamos, si nos ponemos excesivamente ortodoxos en el empleo de antiguas terminologías–, y contó con la fuerte movilización de pensamientos –seguimos muy clásicos– que llamaríamos prepolíticos.

El país que protagonizó la vibrante campaña política que nos envolvió a todos tuvo un fuerte componente prepolítico bajo cuyo manto turbador apareció casi exclusivamente la política. El mundo prepolítico, que en general puede ser considerado como el “mundo de vida”, contiene una dimensión no declarada de pensamientos virulentos, formas ancestrales de la reflexión punitiva, amenazas potenciales que al pasar a su estado público hacen asomar apenas su costado larvado. Es cierto que el “mundo de vida” tiene prestigio filosófico, pero cuando se encuentra con los instrumentos comunicacionales que caracterizan una supuesta dispersión de la razón comunicativa y obtiene movimientos propios, como el que hoy se denomina “viralización”, se pierde en una marea ponzoñosa cuyo análisis sereno nos llevaría mucho tiempo, pero que aquí podemos considerar bajo varias modalidades. Modos implícitos de propagar contenidos muy machucados por la ausencia de conceptualización pública, frente a los cuales lo que antes llamábamos “periodismo sensacionalista” queda hecho un poroto. Las “sensaciones” son ahora capas de signos que, con efectos múltiples, recelosos, arbitrarios y desde luego, a veces muy imaginativos, impregnan toda una ciudad y la definen.

El argumentador clásico aquí pierde la partida y queda convertido en “una pequeña secta de ilustrados”, a la que curiosamente se refirió Macri en su discurso de Humahuaca y en su Noche Triunfal. ¿Cómo? ¿Entonces no era el populismo rampante (que nosotros supuestamente representábamos) el que se burlaba de la “ilustración”? Pues no, una pieza populista central, que es el ataque a la “minoría” cultivada y “de espaldas al pueblo”, ha sido incorporada por los laboratorios de Macri, pero ya con el específico sentido de vulnerar a la vida política clásica y sus legados correspondientes. En este caso, el pueblo, y lo popular como procuración incesante de sentido, sería apenas un evento producido por la viralización de numerosas dimensiones tácitas en la expresividad común: primero, el modo civil de estilo pastoral del futuro presidente, luego, el modo reticular en que se diseminan “contenidos” en general basados en mensajes truculentos o anónimos, y después, en algunos casos (que ojalá el candidato desmienta como ajenos a su pensamiento actual), bajo el modo nocturnal. Este modo es el más oscuro y se reveló hace unos días en las pintadas amenazantes en los institutos de derechos humanos del país. El editorial de La Nación, a la mañana siguiente de la elección rechaza la venganza pero deja toda la impresión de que la quiere.

¿No debería el presidente, que lo será de aquí a pocos días, aclarar lo que ocurre en sus alrededores y acaso en su propia conciencia? ¿Eso mismo que sucede por las noches mientras él charla tranquilamente –según ha contado– con sus amigos y su familia? ¿No debería decir que su campaña diurna, vistiendo alegres ponchos regionales, nada tiene que ver con la campaña nocturna, que acepta el indumento de la intimidación clandestina sin condenarla? Parco de conceptos, sin embargo, ya ha dicho mucho, además del mimetismo por el cual durante meses tomó temas del “progreso personal” susceptibles de transmutarse en “definiciones progresistas”. Como un reverso de las teorías de Laclau, “articuló” más “cadenas de equivalentes” que el candidato al que nosotros votamos. Pero virtió hacia la derecha, irónicamente, unas tesis preparadas para los movimientos populares del mundo. Algunas definiciones macristas pertenecían al acervo de los progresismos genéricos, otras directamente eran tomadas del arsenal social del kirchnerismo, y la mayoría –las de derecha– apenas insinuadas en su media lengua. Es por lo tanto una derecha nueva y con una gran votación. Pero ya se vio: una cosa es la Noche y otra la Mañana. Y otra la Mañana siguiente.

Cambio de época: el giro del país hacia la Alianza del Pacífico es la semántica maestra de un conjunto de mutaciones que tendrán incómodos correlatos económicos, sociales y culturales. Efectivamente, no se equivoca al decir “cambio de época”, pues ello siempre es más que la “alternancia” por la que siempre bregaron los radicales y que tanto entusiasmó a Gerardo Morales en su gran noche. Eminente tema: hay cambios de época sin alternancia, alternancia con cambios de época, y cambios de época que se imponen sobre los efectos, más débiles, de la alternancia que ellos mismos proponen. Al punto que la alternancia, en su sentido literal, es Scioli quien iba a encarnarla. Esto es otra cosa: una conversión ideológica, geopolítica y cultural de amplísimas características. Si no escuché mal, el candidato ganador dijo “fundacional”. Perdón si me equivoco, pero esa palabra, que tanto se le reprochó al kirchnerismo (que fue y es un populismo democrático-republicano) al aparecer ahora en el macrismo, revela el tamaño del viraje que, desde ya, se deberá discutir con los mejores argumentos y lejos de la “episteme chicanera” que rige como norma política en el país, tal si fuera ley nacional del Parlamento. Los populismos se consideran fundacionales: Macri no sería la excepción. Con ese espíritu que nada tiene que ver con la alternancia, sino con una antropología política completa de las derechas mundiales, se lanza a la exclusión de Venezuela del Mercosur, aún como chispazo postrero de campaña. Sustituir el pensamiento por la viralización lleva a estas decisiones, en vez de discutir seriamente el estatuto histórico del latinoamericanismo, que es una complejísima forma de la unidad en la diversidad, y no una aplanadora de mercado de la globalización sobre nuestro subcontinente (hay que buscar aquí también un mejor nombre).

Una característica que atraviesa las últimas cuatro décadas de historia nacional es la creación de una zona franca de ideas donde el peronismo en sus rebordes y el neoliberalismo en los suyos se entrelazaban mutuamente. Esa es la estructura de época de la que solo sale beneficiado el neoliberalismo, convertido en un nuevo sentido común que lo único que aprendió en serio durante este largo período es que precisaba una interpretación cribada de algunas versiones del populismo. Lo que ocurre ahora no es novedad, salvo el lenguaje abstracto con que Macri expone esta nueva coalición; cuando le tocó hacerlo a Menem se utilizó solo la picaresca trasnochada, porque esa amalgama todavía no estaba enteramente preparada. Será interesante ahora para el estudio de los politólogos. Ignoro, o más bien creo lo contrario, que sea provechosa para millones de sus propios votantes.

¿Quiénes son ellos? No podemos decir que fueron manipulados por un espurio recurso a una democracia que, en vez de tener conjuntos sociales autodeliberativos, se deja desmenuzar por un ideal de individuo apremiado por las “corporaciones mediáticas”. No, eso hubo siempre. Aunque ahora el modelo dialógico que funda el nuevo orden comunicacional trabaja para esta noción de individuo posesivo que se halla despojado de la idea de mediaciones colectivas. Aun así, no se trata de conjeturar que la votación de Macri no surgió de un acto de la democracia, sino que el concepto clásico de democracia ha cambiado dramáticamente porque el votante ya es portador de otra conciencia, no la de la “ley Saénz Peña”, ni siquiera la de la época de “Braden o Perón”. Eran ésas conciencias cívicas con autonomía relativa. Hoy el juego de las creencias subjetivas convive con toda clase de tramas, valoraciones y éticas sobrentendidas de origen mediático, vulgarizadas hasta chocar enteramente con lo que antes denominamos el mundo prepolítico.

Pues ahora se compone de lógicas persuasivas que encubren de libertad los actos de servidumbre y de actuación interactiva los dominios técnicos más condicionados por poderes que no declaran su nombre. Así, un ideal de transparencia ad usum populorum crea un nuevo individuo asociado tan solo espalda contra espalda y no con literalidad grupal. Este nuevo individualismo, que consume el fácil pasto del ultraje, acepta ser movilizado por una fuerte sospecha en torno a las instituciones públicas y los organismos de Estado. Estas conciencias salen de unas neodemocracias viralizadas que habrá que definir mejor.

Macri tomará el Estado pero se cuida (por lo anteriormente dicho) de decirse un político de Estado. En su nítida biografía, él preguntó, tocó timbres, se informó de lo que quería el vecino, y está allí para “ayudarlo”. Para él, “no quiere nada”. ¡Este es el cambio de época! Pensemos si cualquier político clásico aceptaría, sin desmedro de su ética personal, definirse de esta manera. ¡Vine solo a “ayudar”! No estoy denunciando encubrimientos. Son nuevas culturas políticas, nuevos “manuales de estilo”, nuevas formas no del sujeto que consume sino de sujetos consumidos.

Macri actúa así frente a las conciencias pulverizadas que, por la fuerza del nuevo relato triunfante, condenan lo mismo que muchas veces las sostiene, los sistemas de subsidios, jubilaciones sin aportes previos, etc. Esa paradoja derrotó a Scioli, aunque apenas por un mendrugo porcentual. Lo lograron: el Estado social molestó a sus beneficiaros, además de la larga cadena de “hastíos” que hay que tomarse en serio. Aquella tal maravilla han conseguido. De proveer meramente un “relato” se acusaba sistemáticamente al gobierno saliente de Cristina. En verdad, aquello fue en casi todos los casos una ingenuidad de la publicidad oficial, poniendo un Estado realizador como personaje omnipotente, con señorío y voz propia. Esa contundencia podría haber explorado zonas más sutiles, de no tanta literalidad y de tan cargadas liturgias. Lo que consiguieron quienes prepararon al individuo Macri (pues, ¿qué es el neoliberalismo, estrictamente hablando, si no la invención de sujetos abstractos?) es otro “relato” superior, basado en la fuerza de esas abstracciones, que supieron convertirse en microrrelatos concretos, vecinales (“no me importan los ‘fondos buitre’ sino el ‘dealer’ de la esquina de casa”).

No es que los temas en los que basaron su preponderancia no existieran, inflación, narcotráfico, etc. Pero en vez de conceptualizarlos frente al cuadro de los dominios financiero-comunicacionales a escala mundial, los vieron como una narración folletinesca. Todo ello será materia de nuestras discusiones y aprendizaje: poder enunciar con el poder de lo realmente conceptual (que es lo concreto pensado pero con las necesarias generalizaciones) a estos problemas que se nos escaparon de las manos. Debemos además ganar espesura en nuestras consideraciones sobre los modelos económicos extractivistas, sobre los que tan poco dijimos, y las propuestas de un mero desarrollismo lineal. Que así dichas, no deben ser lo nuestro. Creo que en nombre, si no de éstas, de parecidas reflexiones, deberemos seguir actuando.

* Sociólogo, director de la Biblioteca Nacional.
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24/11/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | 6 comentarios