America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Confluencias – Mario Goloboff * (Muy interesante artìculo sobre la juventud militante)


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Por Mario Goloboff
A despecho de quienes inventaron la inventada grieta, nuestra sociedad, bien homogénea, diferente de tantas otras, abunda en confluencias. De toda clase, de todo tipo: originarias, inmigratorias, religiosas, lingüísticas, genéricas, económicas, sociales, culturales. Y es sobre las ideológicas y las políticas que me parece interesante razonar. Por primera vez en la historia argentina, se alcanza a percibir una novedosa confluencia, no sólo de ideas y de territorios (conceptuales, claro está, pero asimismo geográficos e identitarios), sino también, en la ocasión, y ésta parece su originalidad, de generaciones, de épocas, de edades, etaria, nos gusta decir latinamente ahora, es decir, de viejos y de jóvenes, tal como jamás se había visto en el país.

Es obvio, natural, necesario, casi obligatorio, referirse al espacio político que los reúne a casi todos, bajo las banderas o el mote de oficialismo, pero (porque) ¿qué otro espacio creó, dio nacimiento o alentó a esta cantidad y calidad de figuras nuevas? ¿Qué otro partido, formación, sujeto político, cultural, puede jactarse de tener alrededor un número tan considerable de voces frescas y de nuevos movimientos que, hacia principios de siglo o pocos años antes, no existían o no tenían la menor resonancia pública? En fin, nombres propios que, contradiciendo lo que algunos lingüistas dicen de éstos, han ido adquiriendo una significación mayúscula (así como los de los movimientos que integran) durante los últimos años.

Cada vez que aparece un fenómeno singular, se trata de entenderlo con las herramientas que se tienen, las cuales pertenecen, por definición, al pasado. Pero el pasado pasa, inclusive con sus herramientas, a las que arrastra el olvido. Y es probable que haya que interpretar los fenómenos nuevos con herramientas nuevas. O inéditas, u originales, o improvisadas al efecto. Ello conduce a que, descontando la tendenciosidad (descontando la malevolencia), muchos opositores hayan juzgado anómala esta presencia multitudinaria y también selectiva de tantos jóvenes, o económicamente interesada o infantilmente seducida. Y sin embargo esos nombres individuales, de muchachas y muchachos, por lo general menores de 40 años, integran o forman, además, el significado de otros nombres propios, que son los de los movimientos que han surgido y de los cuales ellos provienen, y la aparición y presencia de esos movimientos también constituyen un fenómeno original, tal vez mayor que el de los individuales, puesto que revalorizan el pensar y el sentir, el obrar, el actuar colectivos: Batallón militante, La Cámpora, Corriente Nacional Martín Fierro, Envar El Kadri, Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat, Los Irrompibles, La Kirchner, Kolina, Miles, Movimiento Evita, Movimiento San Martín, Nuevo Encuentro, la Tupac Amaru… En el semivacío semántico que, como decía, para algún lingüista, dejan los nombres propios, algo debe de representar en nuestro pueblo la constelación de signos que son todos estos nombres, surgidos la mayoría de ellos en las inmediaciones del siglo XXI y que, sospecho, van a quedarse un tiempo más bien largo…

Una de sus grandes originalidades radica en el hecho de que casi siempre, en la historia conocida, este tipo de movimientos juveniles aparece como reivindicatorio contra los mayores, representa la juventud de los partidos que enfrenta a sus dirigentes y en última instancia se propone desplazarlos, trae la sangre nueva de las ideas y de las acciones al anquilosado y geróntico aparato. Mientras que el fenómeno sobre el que aquí reflexionamos es bastante distinto, quizás porque ha sido impulsado inicial y sabiamente por esos mayores, quizás porque los propios jóvenes reivindican aquel pasado y la continuidad de aquel pasado en sus símbolos, emblemas y hasta nombres, tal vez porque fueron aquellos mayores los que iniciaron la lucha contra todo lo viejo que imperaba en nuestro suelo.

Aunque insuficiente como explicación, puede suponerse que buena parte de los mayores ha comprendido a lo largo de estos años que los jóvenes no eran sus enemigos sino sus continuadores o sus herederos; puede también pensarse que aceptan este trasvase generacional porque coinciden en las ideas o porque no tienen más remedio que hacerlo o porque los jóvenes son, ahora y aquí, menos rebeldes o el desarrollo tecnológico los ha llevado a conocer mejor la realidad y eso se impone, si bien esto último es lo que viene afirmándose sobre la marcha de los adelantos científicos y técnicos de todo tipo en cualquier sociedad occidental al menos desde Tomaso Campanella, el magnífico utopista condenado por la Santa Inquisición, quien, al final de La ciudad del sol (1602), aludiendo sin nombrarla a la invención de la imprenta, ponía en boca del viajero: “¡Oh, si supieras lo que cuentan sobre este siglo nuestro, basándose en la astrología y en los profetas, tanto los nuestros como los hebreos y de otras naciones! Que hay más historia en cien años que la que el mundo tuvo en cuatro mil, y que más libros se han hecho en esta centuria que en los cinco milenios anteriores”.

Es lo que permite considerar, en el umbral del siglo XXI (transcurridas las cinco centurias posteriores), a un enorme filósofo del derecho y de la política llamado Norberto Bobbio, senador vitalicio de la República italiana, en su libro De senectute e altri scritti autobiografici (1996), de una manera algo “antiproustiana”, que el tiempo de los viejos, el de la memoria, “avanza al contrario que el real” y sostener que “en las sociedades evolucionadas, el cambio cada vez más rápido, tanto de las costumbres como de las artes, ha trastrocado la relación entre quien sabe y quien no sabe. El viejo se convierte crecientemente en quien no sabe con respecto a los jóvenes que saben, y saben, entre otras cosas, porque tienen más facilidades para el aprendizaje”.

¿Por qué no adaptarse a esta enseñanza? ¿Por qué no aceptar que estos jóvenes no son tan “jóvenes”, es decir, tan inexpertos, tan poco formados, tan primerizos, tan subestimables? ¿Por qué incurrir en el mismo error que han cometido otras generaciones de “mayores”, la de ser ciegos a los trabajos, a los antecedentes, inclusive a los brillos y títulos y méritos? (Mientras, simultáneamente, defienden la opinión y el dudoso voto de gente que evidentemente no muestra estar ya lúcida, como los del buen ex profesor de Derecho Político, tan la contracara de don Norberto Bobbio, miembro todavía de un alto tribunal…)

Después de todo, nuestro Roberto Arlt (“un genio rioplatense”, para Juan Carlos Onetti) vivió apenas 42 años. Y Javier Heraud, quien se decía “el Rimbaud de la poesía peruana”, lo fue, en efecto, y así quedó en la historia y en la literatura, asesinado en el Río Madre de Dios por balas de las que se utilizan para matar fieras, a la edad de 21. Y puesto que hablamos de Perú (acaso sea, entonces, un aura especial de los latinoamericanos) puede evocarse el caso de José Carlos Mariátegui, tal vez el pensador más impresionante del siglo XX en el continente, muerto, después de una larga enfermedad y sufrimiento, a la edad de 36 años, más maduro, sin duda, que muchos señores tan vigilantes, tan adustos.

* Escritor, docente universitario.
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22/07/2015 Posted by | Educación, General, Política Argentina, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | | 1 Comentario

Luces de esperanza – Bernardo Kliksberg


Luces de esperanza

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Por Bernardo Kliksberg *
La pobreza y la desigualdad son la cuestión clave en un mundo con más del 50 por ciento en pobreza y vulnerabilidad, y una América latina que, a pesar de los avances, tiene 170 millones de pobres y la peor desigualdad del planeta. Estamos inundados de mitos sobre los pobres, que han sido asumidos por amplios sectores de las clases altas y medias. Es fundamental darles un “baño de realidad”. El autor dirigió, junto con Irene Novacovsky (fundadora del Sistema de Información, monitoreo y evaluación de las políticas públicas, Siempro, replicado en numerosos países), una investigación de impacto sobre una de las mayores políticas sociales, que ha tenido la Argentina democrática, como es la Asignación Universal por Hijo para trabajadores informales (AUH), puesta en marcha por Cristina Fernández de Kirchner, e implementada por la Anses, dirigida por Diego Bossio (director general), y Rodrigo Ruarte (secretario general). Integraron el equipo de investigación, experimentados investigadores sociales: Isidro Aduriz, Victoria Arinci, Horacio Chitarroni, Naomi Wermus y Elisa Trotta Gamus (coordinadora).

La AUH se propuso mejorar la vida de los 3,6 millones de niños más pobres del país. Se encuestó a 3068 beneficiarias, una muestra estadística con un margen de error menor a un tres por ciento. Los resultados están a disposición del que las quiera consultar en la obra El gran desafío. Romper la trampa de la desigualdad desde la infancia, publicada por la entidad patrocinante, la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social, y por Biblos (ver el riguroso comentario de Alfredo Zaiat, Página/12, 21/6/15). No sabíamos antes de iniciar la investigación, lo que íbamos a encontrar. Hallamos buenas noticias para el país entero. La AUH incidió en que subieran los indicadores de salud, educación, ocupación, e inclusión social, y bajarán entre otros los de deserción y repetición escolar, trabajo infantil y embarazo adolescente. Además las cifras derrumban los mitos.

– Mito 1: La pobreza es responsabilidad individual.

Un periodista preguntó a un candidato a vicepresidente de EE.UU., en plena crisis del 2008, con dos dígitos de desocupación: “Usted ha propuesto abolir casi todos los sistemas de protección social. Si viniera un joven desocupado muy enfermo y le dijera: ‘¿Qué hago para sobrevivir si estoy desocupado y no tengo por tanto ningún seguro médico?’, ¿qué le diría?”. Contestó: “Si él llegó a esa situación es un problema de él”. La manera más sencilla de liberarse de toda “culpa”, por las “víctimas” es endilgarles la responsabilidad. Sus destinos no son la resultante de la falta de oportunidades y las desigualdades generadas por políticas como las menemistas en los ’90 o las pinochetistas. La pobreza es un problema individual, no colectivo. Los 3,6 millones de niños que cubrió la investigación formaban parte de procesos de transmisión intergeneracional de la pobreza. No habían elegido nada. Desde su nacimiento, estaban muy abajo. Los 370 millones de personas en pobreza y vulnerabilidad en América latina no llegaron a ellas por errores personales. Hay políticas económicas que son productoras netas de pobres como las del Consenso de Washington o la austeridad. Se solía comentar fatalísticamente en la región que: “Las políticas sociales recogen los muertos y heridos que dejan las políticas económicas”.

– Mito 2: Los recursos entregados a los pobres son despilfarrados.

Sectores de las elites plantean paternalmente: “No estamos en contra, lo que pasa es que en cuanto tienen dinero en el bolsillo lo gastan en licores y juego, no saben cómo administrarlo, no saben qué se debe comer, qué vamos a esperar de ellos, si apenas leen”. Las beneficiarias de la asignación universal son madres con tres o más hijos. El autor viene recomendando desde hace muchos años, que ellas deben ser las que reciban los programas. Las madres de AUH gastaron casi todo en mejores alimentos, más frutas, verduras y lácteos, pañales desechables, zapatitos, ropa, útiles escolares, remedios y hasta un “gustito” para los chicos. ¿Alguien conoce mejores administradores de recursos escasos que las madres pobres?

– Mito 3: Fomenta el no trabajo y la vagancia.

El derrotado Del Sel, cuando lo dijo lo llamó “un sincericidio: “Si hay más chicas embarazadas quizás es porque algo ha provocado que se embaracen, quizá para tener plata a los tres meses”. Alguna vez él o sus asesores vieron algún estudio sobre eso. ¿Creía realmente que la mujer va a decidir su maternidad por algunos pesos adicionales? Las cifras dicen lo opuesto. La escolaridad ascendió fuertemente en los hogares que recibieron la AUH, y al aumentar los años de educación de las niñas la asignación para embrazadas pobres, como se ha verificado una y otra vez internacionalmente, baja la maternidad adolescente. Es una vía muy efectiva para reducirla dicen la Unicef, la Unesco, y la Organización Mundial de la Salud. Otros más sofisticados que Del Sel dicen: “Con la AUH la gente deja de trabajar”; “Premia a los que no quieren trabajar”. No son hogares que no trabajan. La AUH es el 25 por ciento de sus ingresos, el otro 75 por ciento lo conseguían trabajando, pero en las peores ocupaciones y cobrando muy poco. No podían negociar, debían sobrevivir. Ahora, como tienen un “piso mínimo” asegurado, buscan mejores trabajos y capacitarse.

– Mito 4: “Estas mujeres no son recuperables.”

Dicen ciertas voces: “Tienen tres o más hijos, los maridos les pegan, no han terminado la secundaria”; “No se puede hacer nada”. Estarían muy sorprendidos ante los hechos. Junto a la AUH, el Ministerio de Desarrollo Social, Alicia Kirchner (ministra), y Carlos Castagneto (viceministro) creó el programa Ellas Hacen. Ha ofrecido preparar a las mujeres que perciben la AUH en oficios de inserción segura, plomeras, electricistas, construcción y otros. Ya hay miles de plomeras trabajando. Fue una apuesta a la autoestima dicen los líderes del programa. Está dando resultados inesperados. Así aumentaron las separaciones de mujeres de cónyuges golpeadores. Con un oficio, e ingresos, las mujeres se emancipan y buscan compañeros que las respeten.

– Mito 5: Sólo llega un reducido porcentaje de los fondos.

La Anses ha bancarizado la AUH. Las madres pobres abren una cuenta bancaria, se les deposita mensualmente, tienen una tarjeta del banco. La bancarización sola es un gran avance en su condición. Los instrumentos gerenciales aplicados por Anses han llamado la atención internacional. Varios países están interesados en sus tecnologías para llegar sin corrupción posible directamente a amplísimos sectores.

– Mito 6: Los importes no se actualizan.

La investigación producida ha hecho un conjunto de recomendaciones para mejorar y profundizar la AUH. La primera de ellas es un sistema de actualización semestral de sus montos, similar al que se usa para las jubilaciones. Por decisión presidencial (23/6/15) se ha convertido en un proyecto de ley que está en tratamiento en el Senado. Como dice el papa Francisco, es imperioso “escuchar el grito de los pobres”. Los mitos tratan de “sofocarlo”, y desensibilizarnos. La AUH, hoy referencia obligada en política social en la región, enseña que cuando se les restituyen de modo digno sus derechos básicos, se rompe la trampa en la que los ha encerrado la pobreza y la desigualdad y se encienden luces de esperanza para ellos y toda la sociedad.

* Asesor honorario de la Unicef; asesor principal de la dirección de la FAO para América latina y el Caribe; asesor especial de la dirección del PNUD para la región.

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01/07/2015 Posted by | Economía, Educación, General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Salud, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | 1 Comentario

Mao, Sartre y Zannini – José Pablo Feinmann


Mao, Sartre y Zannini

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Por José Pablo Feinmann
La derecha argentina vive días de amargura. El horizonte se ha oscurecido, y a ese candidato dócil, que, en el peor de los casos, habría de ganar las elecciones presidenciales si no lo hacía el candidato perfecto, obediente, hijo de uno de los impecables representantes del capitalismo nativo (con sus caras luminosas y las otras oscuras, tan oscuras como noche sin luna o habitaciones subterráneas, abovedadas y secretas), ese candidato dócil, decíamos, ha dejado de serlo. No por él, acaso. Aunque él consintió el escarnio. Sino por el vicepresidente que le han adosado. Podrá, él, decir lo que quiera, pero que se lo han adosado, sí, se lo han adosado. ¿Y quién sino ella, la dictadora, la autoritaria, la pérfida conductora, la malvada y hasta el mismo Mal, podría ser la culpable de semejante agresión al republicanismo? En suma, a Scioli le han puesto a Zannini. Y basta echar una mirada sobre él, Zannini, para ver qué es, ya que ni siquiera lo esconde. Es un chino y además así le dicen. Le dicen Chino. No sería grave si el Chino no hubiese sido (y, se dice, aún es, ya que nadie deja de ser lo que fue) maoísta en su juventud, que aún se prolonga hasta nuestros días, prepotente. ¿Cuál es el peligro real, hoy, de semejante simetría? Por decirlo claro: si donde hubo amor cenizas quedan, ¿qué resta hoy de Mao en Zannini? ¿Es Zannini el retorno de Mao? ¿Es Zannini el protagonista de un nuevo Gran Salto Hacia Adelante, como el que diera el líder chino en 1958? (Leer la contratapa de Juan Forn –excelente como todas– “Cara a cara con la revolución”, del 19/06/2015.) Ante todo, ¿quién fue Mao? ¿Por qué adhirieron a él, no sólo las fervorosas y letales juventudes chinas de la Revolución Cultural, sino los más grandes pensadores franceses, con Sartre a la cabeza pero también con Lacan, Foucault y Deleuze?

Mao fue un gran líder político que –entre muchos otros logros– consiguió que una nación de cientos de millones de habitantes leyera solamente un único libro, un pequeño libro con sus tapas teñidas de rojo, que contenía sus consejos, sus escritos, sus discursos. Ese libro fue impuesto por una formación político-militar llamada Guardias Rojos, y que estaba al servicio del gran líder y dirigida por una fascinante mujer llamada Chiang Chin o, sobre todo en Occidente, Madame Mao. Que solía definirse como “el perro furioso de Mao”. Dado que cuando Mao le ordenaba que mordiera, ella mordía. Los Guardias Rojos –jóvenes la enorme mayoría– leían el Libro Rojo o imponían su lectura a todos y en todas partes. Eran fanáticos y brutales. Hoy, todo esto permanece como parte de la historia más dura del autoritarismo en el siglo XX. De aquí que una definición de maoísmo no pueda sacudirse su sinonimia con autoritarismo, Estado dictatorial, ideología de violencia y muerte. De acuerdo. Aunque podríamos reflexionar si en el ámbito de la “civilización occidental capitalista” no leemos diariamente nuestro libro de Mao, con otros colores, con más sutileza, con más tecnología. Lo Uno ideológico que difunde el poder comunicacional por medio del entretenimiento, del cine, de la propaganda, de la moda, coloniza las conciencias, no de un país, sino de enteros continentes. Y la violencia no le es ajena a este sistema sujetador de sujetos, sino que estalla en todas partes, ya que –desde el inicio de la Guerra contra el Terror– la potencia hegemónica, con el respaldo de todo el Occidente capitalista, puede entablar guerras donde lo necesite. En un mundo sin ideas ni ideologías, el concepto geopolítico que justifica las guerras intervencionistas es el de democracia. Y la democracia siempre falta donde está el elemento energético que el imperio necesita. Así, las tropas de la civilización y de Occidente intervienen, restablecen los valores democráticos, asesinan a los dictadores y se quedan con el petróleo o lo que sea necesiten.

Del Libro Rojo se publicaron más de novecientos millones de ejemplares. Se trata del libro con más ediciones y mayor difusión después de la Biblia, acaso el Libro Rojo del Occidente capitalista y cristiano. Son, lo dijimos, recopilaciones de frases, escritos y discursos de Mao. Una de sus frases más brillantes es: La bomba atómica es un tigre de papel. La recopilación perteneció a Lin Piao, que fuera ministro de Defensa de Mao y cayera luego en desgracia hasta morir en un vuelo hacia Moscú, presuntamente porque se le acabó el combustible o porque lo liquidó la artillería de su jefe, cuyo pensamiento tan prolijamente había reunido; olvidando, tal vez, una sola máxima: “Si tu enemigo huye en un avión, no lo mates. Bastará con derribar el avión”. En el prólogo a la edición de 1966, Lin Piao había escrito: “Para asimilar el pensamiento de Mao Tse-tung es necesario estudiar una y otra vez sus muchos conceptos fundamentales; conviene aprender de memoria sus frases clave, estudiarlas y aplicarlas reiteradamente. En la prensa deben insertarse citas del presidente Mao de acuerdo con la realidad, para que la gente las estudie y las aplique”. Y así seguía. El Libro Rojo era la condensación de la sabiduría política y guerrera de Mao Tse-tung. Fue la Biblia del Occidente revolucionario durante los sesenta y parte de los setenta. Los jóvenes de la izquierda peronista lo leyeron con fervor. Algunos textos fueron tan consultados como los del mismísimo Perón, sobre todo: Sobre la guerra popular y uno muy serio, bien trabajado, Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo. Perón, desde Madrid, se identificaba con el gran líder chino. Lo citaba. Y una consigna se cantó en las más combativas movilizaciones: “Mao y Perón / Un solo corazón”.

En Francia, grandes pensadores adhirieron, si no al pensamiento de Mao, a su política revolucionaria, a su condición de jefe revolucionario que se ponía, desafiante, a la izquierda de Moscú, siempre entregado a esa coexistencia pacífica que irritaba a Ernesto Guevara. En París, el maoísmo animó las rebeliones de Mayo del ’68, tan bullangueras, tan creativas en esas consignas que habrían de pasar a la historia, reunidas en libros prestigiosos, bellas literariamente en tanto, aquí, en Argentina, apenas un año después estallaba el Cordobazo, sin consignas de vuelo literario pero con muertos en el presente y, muy especialmente, en el horizonte, primero a manos del sanguinario brigadier Lacabanne (puesto para esa tarea por López Rega, elogiado por Mariano Grondona exactamente por eso en su pieza macabra “Meditación del elegido”) y luego por Jorge Videla. No hubo un solo muerto en el Mayo francés. Podían ser bravos porque sabían (y muy bien lo sabían) que no tenían a un Videla en el horizonte. Llamaron a Sartre para que les hablara públicamente. Y ahí fue el genial autor de la Crítica de la razón dialéctica y el prólogo al libro de Fanon sobre los condenados de la tierra. Su primera charla fue un éxito. Sartre necesitaba que los jóvenes rebeldes lo escucharan. Quería demostrarles a sus rivales posestructuralistas que era el más vigente. Hubo un segundo encuentro. Sartre llega y se encuentra con un papel sobre el escritorio. Ahí se lee: “Sartre, no nos des la lata. Sé breve”. Se desalienta, supone que está viejo. Que el maltrato dado a su cuerpo durante la escritura de la Crítica lo ha deteriorado sin retorno. Entre otras cosas tomaba veinte pastillas diarias de anfetaminas, fumaba cuarenta cigarrillos, bebía alcohol en abundancia y recurría a las aspirinas, casi diez por día, para quitarse los dolores de cabeza. (Ver: Carlos Correas, “Atisbos sobre Sartre”, en Tomás Abraham presenta: Vidas filosóficas, Eudeba, Buenos Aires, 1999, p. 23.) Tenía sesenta y tres, casi sesenta y cuatro años. Estar cerca de los jóvenes era lo único que lo rejuvenecía. Al darse cuenta, los jóvenes le faltan el respeto. Ninguno o casi ninguno habría leído la Crítica, ¿para qué? ¿O acaso no tenían a mano el Libro Rojo de Mao, mucho más pequeño, fácil y con el prestigio que siempre tienen los revolucionarios sobre los intelectuales? Apenas leyó ese papel oprobioso, fruto de la soberbia de los tilingos rebeldes, niños de la pequeña burguesía parisina, de los que sólo uno murió porque dio un mal paso y se cayó al río, Sartre debió insultarlos duramente e irse a su casa y seguir con su interminable Flaubert, que es, ni más ni menos, que la aplicación práctica de las categorías todavía formales de la Crítica a una existencia individual. “Entre individuo e historia hay identidad ontológica y reciprocidad metodológica” (Crítica, cito de memoria). Pero andaba mal. Sus años postreros son tristes. Sus empeños en seguir militando hasta el final, metiendo el cuerpo en varias causas, prestando su nombre a personas y organizaciones que ni siquiera lo habían leído, patéticos. Tanto miedo a envejecer le jugaba en contra. Así, lo veremos vendiendo el diario maoísta La Causa del Pueblo, a él, que no era maoísta, que sólo quería ayudar a gente con la que disentía pero era incapaz de no querer.

Si Zannini fue –en el pasado– un maoísta, lo fue como lo fueron tantos. Hoy es un hombre de la democracia. Y aquí radica toda la diferencia. Zannini no cree –como Lenin en El Estado y la revolución– que pueda existir una dictadura democrática. Es conocido este argumento: la dictadura del proletariado es democrática porque es una dictadura del pueblo, de las mayorías proletarias y campesinas. No hay tal cosa. Nunca la hubo. La dictadura del proletariado es un concepto trágico de Marx. Siempre terminó por ser la dictadura del partido y luego la del líder todopoderoso, con la teoría convertida en dogma. Zannini, sin duda, endurece la fórmula de Scioli al integrarla. Se dirá, también, que la cristiniza. Es posible. Pero hay algo que puedo jurar. Mao Tse-tung, aunque el Frente para la Victoria gane por paliza, no será el nuevo vicepresidente de la Argentina.

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21/06/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Buitres y guanacos – Horacio Verbitsky


Buitres y guanacos

Entre el pago a los buitres de Macrì y la rebaja de salarios del cazador de guanacos Lucas Llach, es posible imaginar cómo gobernaría esa alianza PRO-UCR-CCL. Por suerte Carrió se desentiende de la economía, ocupada en defender al renunciante golpeador De Narváez y a la República Perdida. Massa se paraliza ante el vacío sádico de Macrì, que cada día le baja el precio y ya ni gratis lo acepta. La batalla de los republicanos contra la corrupción no cabe en la canasta de Recalde.

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Dentro de dos semanas, justo cuando se cierre la inscripción de aspirantes a la presidencia de la Nación, se cumplirá un año del fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos que dejó firme la decisión del juez de Wall Street Thomas Griesa a favor de los fondos buitre.

Maurizio Macrì visitaba Israel. Gracias a las seis horas de diferencia estaba bien despierto cuando recibió un llamado desde la radio del Grupo Clarín. Pero no lo parecía: “Habrá que pagar al contado”, opinó. También dijo que lo había hablado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sin querer, el diálogo se puso humorístico:

–¿Y qué le dijo Netanyahu?

–Sólo asintió, porque es un hombre de pocas palabras.

En cambio el gobierno mantuvo invariable la propuesta que Cristina comunicó en la celebración rosarina del Día de la Bandera, de “un acuerdo beneficioso e igualitario para el ciento por ciento de los acreedores”. Ni los buitres ni su juez lo aceptaron, la Argentina mantuvo su posición y no sucedió ninguna de las catástrofes vaticinadas por medios, políticos y economistas opositores. Esto fortaleció a los candidatos del FpV que, con matices menores entre ellos, prometen continuar con las mismas políticas de CFK. El viernes, un nuevo fallo de Griesa sumó otros 5400 millones de dólares a la cuenta que la Argentina debería pagar a quienes no renegociaron en 2005 o 2010, una prueba adicional de que el rechazo oficial fue acertado. Hasta ahora, Macrì no dijo esta boca es mía.

El presidente del bloque de diputados bonaerenses de la Coalición Cívica Libertadora, Walter Martello, explicó entonces que quien influyó a Macrì para fijar aquella posición tan instantánea como disparatada fue su amigo de infancia, asesor, testigo de boda y financista, Nicolás Martín Caputo. Para avalarlo, reprodujo una frase significativa del balance que en esos días presentó el Grupo Caputo: “Se aguarda para el 2015 una solución rápida del conflicto con los holdouts que permita revertir la actual tendencia negativa en el nivel de actividad”. Caputo tenía entonces en ejecución una cartera de obras para la Ciudad y la Nación por 1.500 millones de pesos, agregó Martello para que se comprendiera el sentido del consejo. Pero desde que Elisa Carrió sentenció que “Macrì es corrupto pero republicano” y se integró a la alianza que irá a las PASO con la UCR y el PRO, la información ya no está accesible en esa página. Los negocios por encima del interés colectivo, el Estado como gestor de esos beneficios particulares. Nada sorprendente porque así nació la PROpuesta Republicana. Caputo tiene menos éxito con su amigo cuando se trata de decisiones políticas, como el acercamiento que propugna a Sergio Massa.

El talón de Aquiles

Ernesto Sanz anunció que su candidato a vicepresidente será Lucas Llach, quien ya estaba coordinando los equipos técnicos del senador mendocino. La diligente prensa escrita y televisada permitió saber que se trata de uno de los hijos del ex viceministro de Economía de Menem y ex ministro de Educación de De la Rúa, Juan Llach, y que realizó un posgrado en Harvard. También se divulgó que corre descalzo, apoyando el pie en los metatarsianos y no en los talones, pero es tan sofisticado que lo denomina barefoot running. Además supimos que postula como ideal la dieta de hace ocho mil años y que la puso en práctica en un Mesón de Comida Paleolítica bautizado con el ingenioso nombre Como Sapiens, que Llach comparte con Cecilia, hija del diputado de PRO Federico Pinedo. Con los mismos aires del infante Froilán, Llach propuso una carrera “Persiguiendo al guanaco 2015”, hasta que los camélidos cayeran muertos por agotamiento y deshidratación, pero no llegó a realizarla por la sensata prohibición del gobierno de Chubut. Los malditos peronistas, siempre interviniendo desde el Estado en las iniciativas privadas. Además inventó TipType, un teclado virtual para Android y apostó 500 dólares a quien pudiera escribir más rápido en el telefonito. Martín Lousteau puede respirar aliviado de que su colega y amigo no se postule para gobernar la ciudad de Buenos Aires, inagotable incubadora de freaks y nerds, y en cambio se arriesgue a reclamar el voto de bonaerenses, salteños, riojanos y sanjuaninos. El haber elegido a Llach también demuestra que Sanz no se propone capitalizar la extensa estructura partidaria en la competencia con Macrì, sino ponerla a disposición del precandidato neocon. Ni siquiera le molesta la contradicción con su compañero de fórmula sobre temas centrales, como la Asignación Universal por Hijo, que Sanz denigró como promotora del vicio y Llach encomió como el mejor aporte del kirchnerismo.

Lo curioso es la omisión generalizada sobre el pensamiento económico de Llach, y no porque él lo haya ocultado. Por el contrario, lo difundió en dos libros sobre historia económica escritos en colaboración con Pablo Gerchunoff, el jefe de asesores del ministerio de Economía en los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. Especialista en privatizaciones, reforma del sector público y del mercado laboral, hace quince años Gerchunoff defendió ante estupefactos diputados radicales y del Frepaso la rebaja de sueldos a 130.000 empleados públicos como única alternativa para no despedir a 30.000. Los radicales no conciben ajustar más que sobre los asalariados, de modo que su horizonte intelectual se limita a la opción binaria entre el hambre y las ganas de comer, siempre ajenos, claro.

El enemigo principal

En Como Sapiens, Llach sostiene que “la agricultura y la domesticación de animales permitieron que aumentara la población. Pero más no siempre es mejor”. Este razonamiento es idéntico al que la oligarquía aplica desde el golpe de 1955, cuando el segundo ministro de Hacienda del dictador Aramburu, Roberto P. Verrier, descubrió que éste era un país espléndido pero le sobraban cinco de sus veinte millones de habitantes, cosa que en 1991 le recordé en una entrevista al padre de Llach, al entonces peronista y hoy radical Javier González Fraga y al ex viceministro radical Adolfo Canitrot, quienes disimulaban con distintas tácticas su afinidad profunda con Verrier. En las seis décadas transcurridas desde la Revolución Fusiladora, la política del mal llamado liberalismo argentino consistió en excluir de la civilización, el consumo y/o los derechos políticos a esa masa bárbara que hoy, si se mantuviera aquella proporción, pasaría de los diez millones. Agrega Llach en Como Sapiens que “la dieta llena de harinas, arroces, azúcares es una alimentación muy diferente a la que nuestro cuerpo está genéticamente preparado para recibir”, basada en carnes, frutas, verduras y frutos del mar. Esta pleitesía al determinismo genético no es traída a colación aquí en forma caprichosa, porque se reitera en los ensayos económicos del candidato. En el segundo de sus libros (Entre la equidad y el crecimiento. Ascenso y caída de la economía argentina, 1880-2002, de 2004) Llach y Gerchunoff afirman que existe un “rasgo genéticamente igualitario de la Argentina”, acentuado “a partir de la inauguración de una democracia auténtica” con el Yrigoyenismo, que contradice las tendencias “más favorables al crecimiento”. Es posible que en plena campaña electoral, Llach no sea tan explícito y delegue las explicaciones en su predecesor en la candidatura vicepresidencial de 2011, González Fraga. La semana pasada, ante una convocatoria de la Unión Industrial, JGF, expuso la discontinuidad con la política económica actual que propone su partido. Para conseguir lo que denominó “un shock de confianza” recomendó “eliminar las retenciones y las trabas al comercio exterior, poniendo fin a los controles de precios”. No hace falta mencionar los salarios para que los entendidos adviertan que esta batería de medidas reduciría su poder adquisitivo en forma drástica. En la misma línea, JGF también planteó el pago a los fondos buitre (con una quita del 50 por ciento, dijo) y la reconciliación con el FMI, con la idea de que así se produciría “un fuerte ingreso de capitales”.

El pecado original

La primera respuesta al planteo de Llach y Gerchunoff la firmó Axel Kicillof, quien entonces sólo era docente e investigador de la UBA e integrante del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino, que sesionaba en una habitación del estudio jurídico de Héctor Recalde. En un artículo que se publicó en este diario el 5 de septiembre de 2004, dijo que la obra vestía con modernos ropajes las vetustas ideas de José Alfredo Martínez de Hoz y Roberto Cortés Conde, que a la manera de los relatos de la Teología atribuyen todas las desgracias a un pecado original: la abundante tierra y la escasa población, que redundaron en salarios excesivamente altos en el paraíso agroexportador perdido en 1930. Los primeros habitantes se acostumbraron a ese estado de bonanza y convirtieron la equidad en un “valor político prioritario” que fue transmitiéndose de padres a hijos durante más de cien años. Este punto de partida generó una dinámica fatal, porque “para los autores el crecimiento requiere bajos salarios y una completa apertura comercial que permita aprovechar la especialización primaria a escala internacional”. Pero los argentinos, escribió Kicillof, “en lugar de someterse a su natural destino reclamaron obstinadamente altos salarios, lo que sólo pudo lograrse mediante medidas proteccionistas, industrialistas y deficitarias. De esta forma Gerchunoff y Llach sostienen que la búsqueda de equidad se contrapone al crecimiento”. El actual ministro explicó que en los periodos de sobrevaluación de la moneda (como la convertibilidad), el salario medio es alto en dólares pero no implica un elevado nivel de vida para la población. En un anticipo de los debates actuales, Kicillof dijo entonces que Llach y Gerchunoff cargaban la baja creación de empleo, el déficit fiscal crónico y el endeudamiento externo a la debilidad de los gobiernos de Menem y De la Rúa para oponerse a la abominada pasión igualitaria. “El dogma neoliberal según el cual el crecimiento no es compatible con la ‘equidad’ fue desmentido por todas las experiencias de desarrollo mundialmente exitosas. Pero, ciegos ante toda evidencia, y sordos ante todo cuestionamiento de las bases teóricas sobre las que se sustenta, esta afirmación se convirtió en el caballito de batalla de los intereses que a toda costa y en toda circunstancia se oponen al desarrollo industrial y promueven la caída de los salarios”. Para esta concepción, el salario sigue siendo el enemigo principal, ayer, hoy y mañana.

En 2005 otras dos investigadoras de CENDA, Cecilia Nahón y Mariana González (quienes ahora son embajadora en Estados Unidos y Subsecretaria de Coordinación Económica y Mejora de la Competitividad), desmenuzaron en un trabajo académico la obra de Llach y Gerchunoff y la tradición ideológica que la sustenta: “Aquella que celebra melancólicamente el período agroexportador, condena el proceso de industrialización local y justifica como incuestionables y naturales el ajuste regresivo y la liberalización de las últimas décadas. En un momento en que se alzan fuertes críticas hacia las políticas de apertura, liberalización y desindustrialización implementadas desde la dictadura militar, los autores defienden su continuidad. Se trata de un intento de justificar una vez más las eternas recomendaciones de política económica del dogma neoliberal. En lugar de profundizar en el debate acerca de las alternativas reales para el desarrollo de la Argentina, los autores insisten con viejas recetas cuyos resultados están a la vista: treinta años de fiel devoción neoliberal han arrojado al país a la mayor crisis económica, política y social de su historia”. En sus conclusiones, Nahon y González señalan que “la regresiva redistribución del ingreso de los últimos treinta años parece no ser suficiente para los autores: se insinúa que se requería aún más desigualdad para que florecieran los resultados de las acertadas políticas neoliberales. La década del noventa hubiera sido un verdadero éxito si la sociedad hubiera aceptado con sabia resignación una caída aún mayor de los salarios (…) La remanida receta de Gerchunoff y Llach no involucra una disyuntiva entre la equidad y el crecimiento, sino el riesgo de una nueva década pérdida en ambos sentidos. Se trata del eterno retorno de fórmulas ya fracasadas. Hoy, en cambio, es tiempo de planificar el desarrollo económico nacional priorizando la mejora en las condiciones de vida de los trabajadores”. Llach prefiere perseguirlos, descalzo pero con su botellita de agua, hasta que caigan muertos como guanacos por agotamiento y deshidratación.

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07/06/2015 Posted by | Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Solidaridad, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

21 de MAY. Cristina Fernández inauguró hoy el Centro Cultural Kirchner.


Cristina Fernández de Kirchner dejó hoy inaugurado, con un discurso transmitido por la cadena nacional, el Centro Cultural Kirchner en el antiguo Palacio del Correo, que ya quedó abierto al público y será, afirmó, “el más importante de Latinoamérica”.

25/05/2015 Posted by | General, Historia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , | Deja un comentario

Zoom a los globos amarillos – José Natanson


Zoom a los globos amarillos

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Por José Natanson< *
El modo que ha elegido el PRO para festejar sus triunfos genera en el progresismo una sensación equivalente a la de arañar un pizarrón, tocar gomaespuma con la yema de los dedos o respirar el polen que despiden los bananos en las noches de primavera. Sin embargo, superar este rechazo epidérmico es esencial para entender un fenómeno más complejo de lo que habitualmente se piensa.

Comencemos por el principio. Igual que el kirchnerismo, el PRO es un hijo de diciembre, del sacudón que produjo la crisis del 2001 en amplios sectores de la sociedad, y cuyos antecedentes, también como el kirchnerismo, pueden rastrearse a los ’90, al lento proceso de degradación de los años finales de la convertibilidad, cuando no sólo surgieron las agrupaciones de izquierda independiente en las universidades, los nuevos movimientos sociales y la renovación de los organismos de derechos humanos a través de HIJOS, de donde luego provendría buena parte de la militancia K, sino también una serie de ONG de filo tecnocrático que están en el seno del fenómeno PRO.

Formadas al estilo de los think tanks estadounidenses, que funcionan a la vez como centros de elaboración de programas de gobierno llave en mano, espacios de socialización profesional y núcleos de lobby, este tipo de organizaciones desarrollaron un conjunto de propuestas que giran alrededor de las nociones de modernización, transparencia y eficacia, detrás de las cuales no es difícil imaginar clivajes como eficiencia/ineficiencia, nueva/vieja política o improvisación/equipos, luego transformados en los ejes propositivos de la renovación programática del PRO.

Financiadas por organismos internacionales y grupos empresarios y adoptadas con entusiasmo por los medios de comunicación, las ONG de los ’90, como Poder Ciudadano, Cippec, Grupo Sophia y Creer y Crecer, marcaron el inicio de las trayectorias de buena parte de la cúpula del PRO, incluyendo a Horacio Rodríguez Larreta, Laura Alonso, Miguel Braun y Nicolás Ducoté. Por supuesto, el PRO absorbió también los fragmentos supervivientes de los partidos neoliberales, como la UCeDé y Acción por la República, a las fuerzas conservadoras tradicionales, como el Partido Federal y el Demócrata, a sectores del peronismo y, en menor medida, del radicalismo porteño. Pero lo que sin dudas lo distingue de otras experiencias es la capacidad de incorporar dirigentes –casi diríamos cuadros– sin contacto previo con la política, provenientes del mundo empresarial, del voluntariado católico y, sobre todo, del equívoco campo de la “sociedad civil”. Esa es la gran novedad, el aporte verdaderamente original del PRO a la política argentina.

Este rasgo le confiere a la militancia del PRO un aire especial, agudamente destacado por Gabriel Vommaro, Sergio Morresi y Alejandro Bellotti en Mundo Pro (Editorial Planeta): una dimensión moralizante que enfatiza valores como la entrega y la generosidad para “donar” tiempo y esfuerzo a pesar de las dificultades que impone la política cotidiana. Esta imagen de “autoconstrucción moral” resume el núcleo implícitamente sacrificial de la militancia estilo PRO: la idea de que el funcionario o militante, ubicado por el azar de su nacimiento en los pisos más altos de la pirámide social, podría estar triunfando en su mundo privado, profesional, deportivo o empresarial y que, en cambio, se involucra en los asuntos públicos por el bien del país.

Pero no se trata sólo del origen. Si el PRO nació al mismo tiempo que el kirchnerismo y ha sabido atraer a la política a dirigentes y militantes que antes la miraban con recelo, su crecimiento se inscribe, como el del oficialismo, en una tendencia regional que lo excede. Me refiero al ascenso de una nueva derecha, que demostró su potencia en las elecciones presidenciales de Brasil, en las que Aécio Neves quedó a sólo tres puntos de Dilma Rousseff, y en las de Venezuela, en las que Henrique Capriles estuvo cerca de derrotar a Nicolás Maduro, a lo que podríamos sumar el triunfo de Sebastián Piñera en las elecciones chilenas de 2010.

La nueva derecha es nueva porque es democrática y posneoliberal. Por una simple cuestión etaria, los dirigentes que la lideran no tuvieron participación en las dictaduras de los ’70 y ’80, sus partidos surgieron una vez que éstas finalizaron e, incluso, como en el caso del PSDB brasileño y el célebre voto de Piñera por el No a Pinochet en el plebiscito de 1988, se opusieron a ellas. Y es posneoliberal porque se trata de una derecha que reivindica un rol activo del Estado en la economía, destaca la importancia de la educación y la salud pública y promete mantener las políticas sociales en caso de llegar al poder (en este sentido, resulta notable que, así como Hugo Chávez fue el primer líder de la nueva izquierda en llegar a la Presidencia, Capriles fue el primer candidato de la nueva derecha en comprometerse a no desactivar las misiones sociales si ganaba las elecciones: por eso Mariano Fraschini habla de la caprilización de la derecha latinoamericana).

Pero maticemos antes de continuar. Que la nueva derecha sea esencialmente democrática no quiere decir que sus sectores más recalcitrantes no participen de los intentos de “golpe suave” registrados en los últimos tiempos, aunque es difícil estimar hasta dónde y aunque el tema exija una mirada más fina. Del mismo modo, que combine una defensa de lo público con promesas sociales no implica que llevará a cabo una gestión socialmente inclusiva. Pero tampoco significa que gobernará del mismo modo que la derecha de los ’90, por una razón tan sencilla que a veces se pasa por alto: las reformas del Consenso de Washington, corazón del programa de la vieja derecha, ya fueron implementadas, y en muchos aspectos siguen vigentes a pesar los esfuerzos contrarreformistas de los últimos años. En otras palabras, la nueva derecha no incluye menciones explícitas al neoliberalismo porque el neoliberalismo es antipático, pero sobre todo porque el neoliberalismo ya ocurrió.

¿Cómo definirla entonces, y por qué seguimos hablando de derecha? Probablemente se trate de una ecuación más compleja, como la de Mauricio Macri en la Ciudad: no privatizó las escuelas, pero disminuyó el presupuesto para la educación pública como porcentaje del PBI, no aranceló los hospitales (ni prohíbe que se atiendan los no porteños o los no argentinos), pero tampoco invirtió en nuevos centros de salud; no mandó las topadoras a las villas, pero tampoco destinó un peso extra a vivienda social. Imposible de definir sin zoom, la fórmula quizá podría resumirse de esta manera: todo el gasto social que haga falta para garantizar la estabilidad política y la prosperidad de los negocios, pero ni un peso más del que sea necesario. Una estrategia que, dicho sea de paso, puede funcionar en buena medida gracias a un Estado central hiperactivo que compensa en materia social la desatención de los niveles subnacionales, porque siempre es más fácil gobernar un distrito con planes como la Asignación Universal y el Procrear que sin ellos, pero que difícilmente alcance para llevar adelante una gestión nacional, aunque eso está por verse.

Rebobinemos antes de concluir. El origen del PRO en la crisis del 2001, su capacidad de sumar dirigentes y la astucia para incorporar algunas marcas programáticas del mundo posneoliberal ayudan a explicar su ascenso, más que las miradas sociológicas centradas en el derechismo intrínseco de los sectores medios, que en algunos análisis aparecen inmutablemente cosificados en una posición conservadora contra la que ni siquiera vale la pena luchar, una especie de resignación que implica desconocer la capacidad de la política para transformar realidades sociales, tal como demuestran los dos triunfos kirchneristas en la misma ciudad conservadora que el domingo se inclinó por el macrismo, con Aníbal Ibarra en 2003 y con Cristina en 2011.

Por eso, antes de estornudar tratemos de entender una escena que hemos visto mil veces: los dirigentes del PRO, de traje pero sin corbata, las mujeres casual, elegantes sin exagerar, salen a bailar, revoleando los pañuelos, haciendo pogo, incluso el trencito, con Antonia a babucha y los globos multicolores volando por todos lados. El DJ mezcla cumbia y rock y guarda para el momento clave “Ciudad mágica”, el hit de Tan Biónica, la banda que por aptitud estética y origen (su salto a la fama se debió en buena medida a su brillante presentación en el festival Ciudad Emergente) se ha convertido en la banda PRO. El baile, decíamos, tiene su lógica: el PRO, a diferencia de otras fuerzas, no es resultado de una historia densa que imponga un folklore determinado. ¿Qué hacen los peronistas cuando festejan? Cantan la marchita. ¿Y los radicales? También tienen la suya, menos inspirada pero existe, y las boinas blancas, aunque ya casi nadie las usa. Sin una tradición política a la que recurrir, los dirigentes del PRO, como señaló el periodista Nicolás Cassese, apelan, igual que todo ser humano en momentos de angustia o euforia, a lo que tienen más a mano, al universo cultural de su memoria emotiva, que los reenvía a los casamientos, los Bar Mitzvah o los tercer tiempo de la adolescencia. Su patria también es la infancia.

* Director de Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur.
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28/04/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura | , , | Deja un comentario

LOS HIJOS DE PSICÓPATAS CONGRESO AAP SEPTIEMBRE 2012 – Dr. Hugo Marietan


LOS HIJOS DE PSICÓPATAS
CONGRESO AAP SEPTIEMBRE 2012
Dr. Hugo Marietan
Un gusto que hayan venido a esta charla sobre psicopatía, mi nombre es Hugo Marietan, tengo el gusto de presentar otra vez en esta mesa a un invitado que es frecuente en estas charlas, que es el Dr. Juan Ipar filosofo y psiquiatra , no conforme con ser filosofo cayó en la psiquiatría al igual que….. La Dra. Silvia Martínez es una destacada psiquiatra que es consultada habitualmente en La Rioja, que es el lugar donde ella actúa, también ha trabajado sobre el tema de la psicopatía.
Yo voy a hablar sobre los hijos de los psicópatas. Juan Ipar va a hablar sobre los hijos de los neuróticos y la Dra. Silvia Martínez va a hablar sobre un caso de psicopatía que lo ha desarrollado profusamente.
Como todos los temas de la psicopatía tenemos que hablar siempre de la atipicidad, de algo que no es normal, de algo que sale de los estándares para caer en lo extravagante, y a veces en lo sieniestro.
Yo que hace varios años estoy trabajando en el tema de la psicopatía, me doy cuenta, ahora caigo en la cuenta de por qué son pocos los psiquiatras que se dedican a la psicopatía. Es un tema altamente tensionante , los resultados a veces son muy esforzados. Todo el tema de la psicopatía, el psicópata en sí, lo que rodea al psicópata, la complementaria, los hijos, tiene un dejo de cosa truculenta, y a veces de siniestra. Por sobre todas las cosas, siempre sale de lo normal, entonces uno tiene que hacer, en tanto terapeuta un esfuerzo enorme para sacarse todos los clisés de la forma que tenemos nosotros empática al tratar con pacientes habitualmente con problemas del tipo neurótico incluso los psicóticos, con problemáticas del tipo familiar pero que nunca salen de lo común que pueden exagerar hacia un bando o hacia el otro, pero siempre se mantienen dentro de un rango de lo normal.
Acá, en la psicopatía, nosotros estamos trabajando por fuera de lo común, por eso es que yo me doy cuenta que cuando explico estos casos, siempre hay cierta expresión en los oyentes de incredulidad. Yo los comprendo, es difícil de entender los efectos del psicópata y al psicópata mismo ni hablar. Un psicópata sabemos que es una persona , no sé si decirle persona, es un ser que tiene una lógica totalmente distinta a la lógica común , ni que hablar de la gama de los sentimientos , en el tema de los sentimientos encontramos, uno , dos , tres . Yo, digo, esta persona tiene el entusiasmo por un lado , son personas entusiastas , a veces, cuando es entusiasta?, cuando está detrás de su necesidad especial; después, la ira, la ira que se presenta generalmente cuando se frustra , cuando no puede conseguir un objetivo y después de eso , el entusiasmo , la ira , un enorme vacío , un vacio en el conjunto de los sentimientos . No me resulta extraño que el psicópata este azorado o no entienda la gama de sentimientos del ser humano común. Y como le parece un ser débil arrastrado por sus emociones y por supuesto fácilmente dominable, es una persona que mira a la otra, no empáticamente, es decir, sin colocarse en el lugar del otro, lo ve como una cosa, lo ve como un objeto para su utilidad, y para colmo con una gama de expresiones emocionales que él no tiene, es evidente que va a tener que verlo como algo inferior a él. Las charlas que he tenido con psicópatas que han venido a verme, una vez que ellos los estudian a ustedes, cuando el psicópata va a verlos a ustedes, el psicópata es una persona que los está evaluando a ustedes, no es que ustedes están evaluándolo a él, sino que el psicópata los va evaluando a ustedes, y una vez que saca una conclusión se abre más o menos de acuerdo a cuando a él se le dé la gana. Otros de los elementos es que ustedes se dan cuenta que la entrevista es guiada por el señor psicópata y no por ustedes. Esa persona los ve a ustedes como seres inferiores, o bien están siempre viendo de que manera este tipo, esta cosa, le pude ser útil a él. (Esto es importante que lo tengan en cuenta) De qué manera puedo sacar algo de esto que estoy haciendo. Y con esa gama de sentimientos, -mínimo- la ira, el entusiasmo y sus derivados, estos hombres a veces conforman una familia, con quien?, obviamente con una complementaria, desde luego que la complementaria no es una mujer común, eso ya lo vimos en las charlas anteriores ,en los otros congresos, no cualquiera es completaría de un psicópata, es una persona también muy especial . Básicamente es una mujer que de adolecente ya desdeña al varón común, el varón común la aburre, busca siempre algo exótico y como digo siempre en el mar de los exóticos nada el psicópata y entonces ahí, es donde, esa cosa exótica y particular que es el psicópata llama poderosamente la atención de la complementaria y queda pegada ahí. Una vez que quedo pegada, ya esta, se formo el circuito de la complementaria, psicópata y tienen este entramado que tantas veces hemos conversado.
El tema es que el psicópata suele utilizar a la complementaria a veces para conformar una familia, pero por que el psicópata con las características especiales que tiene hace una familia, porque la necesita, porque quiere generar más individuos, No. Generalmente porque le conviene la complementaria por x razones, entre ellas, lo más relacionado, recuerden que el psicópata siempre tiende al poder. Porque de esa manera con esa fachada, con esa mujer puede conseguir más relaciones sociales que le permitan ascender .La familia le resulta una carta de presentación social, una fachada para presentar, para que el consiga sus objetivos. Yo lamentablemente tengo que repetirles a las complementarias cuando vienen a verme, cuando se ha agotado el proceso del circuito complementaria psicópata, y ellas deciden irse de ese circuito vuelvo a repetirles que el psicópata nunca las ha querido, no la ha querido a ella, no ha querido a sus hijos y no quiere a nadie nada más que a él, esto es resistido dolorosamente por la complementaria que siempre sobreestima la palabra por sobre los hechos, y dice pero él me ha dicho siempre que yo soy una mujer especial , que he sido la mujer de su vida , que ha sido la mujer que por fin después de tanto tiempo ha encontrado. Y yo, le digo, pero usted recuerda que me conto que ha visto en su celular o ha visto en su computadora mail hacia otra mujer que le decía exactamente lo mismo, y dice, si, si, pero él me lo decía a mí en persona a las otras, les mandaba mail.
Esa obcecación de la complementaria de justificar completamente todo lo que hace el psicópata y ese esfuerzo por no ver, ese esfuerzo brutal por negar la realidad no lo puede hacer cualquier mujer común. Esa tolerancia infinita a todas las aberraciones que hace el psicópata sobre la complementaria solamente la puede tolerar una mujer que sea especial, una mujer común la segunda vez que el psicópata muestra un poco, un poquito las garras sale corriendo. La complementaria le muestra las garras, ella ve unas manos hermosas hay, ahí, un vinculo de ida y vuelta muy especial.
El tema es que estas personas forman una familia. Y esta familia tiene hijos. entonces ahí puede pasar varias cosas, Primero, que el psicópata, que siempre tiende al poder satisfaga esa necesidad especial por fuera de la casa , que él sea un empresario , político ,dirigente de cualquier circuito profesional , entonces ahí, el , esta, digamos entre comillas descargando esa necesidad especial y satisfaciéndose en el afuera de la familia, entonces en el adentro de la familia se comporta como una especie de padre entre comillas ausente o padre digamos con ciertas particularidades y punto. Y transcurren los años, pasan los años y es un padre, los hijos lo recuerdan como un padre habitualmente seco, muy regalero, muy obsequiador, porque para el psicópata dar cosas es muestra de cariños. El padre psicópata cuando tiene cierta preferencia por uno o por otro, regalan cosas, dan cosas, cosas materiales, a tal punto que cuando se pelean con alguno de los hijos él le hace el inventario , te acordas que si yo te di esto, te di aquello , te pague aquello, todas cosas materiales , no entienden el tema de la ternura , la solidaridad , la reciprocidad afectiva, nada , todo eso escapa al mundo emocional del psicópata , si tenemos esa situación de que el padre psicópata descarga la psicopatía afuera o si es un violador en el afuera , en el adentro digamos es un padre poco presente y entonces el comando de la casa queda al mando de la complementaria y acá ocurre el siguiente fenómeno, la complementaria acompaña en el crecimiento a los hijos pero su mente esta puesta siempre en el sol negro, mirando a su psicópata, el psicópata es el que le da el sentido a su vida y los hijos están ahí, al lado de la complementaria . No es que los crie mal, pero le falta a la complementaria ese darse a los hijos que es propio de la madre común ,por lo menos en la generalidad de las madres, es una cosa interesante eso también, para ustedes los más jóvenes para que puedan estudiar, la complementaria como madre , que tampoco es una madre común , porque también desde el vamos en el proceso de socavación que hace de la autoestima de la complementaria el psicópata a lo largo de los años , es un trabajo sutil de adiestramiento ,también la degrada en el concepto de madre .
En la familia siempre existen dos polos de poder tácito, implícitos, uno es el padre que tiene una figura especial y otra la madre, son dos polos de poder. Ahora ocurre aquí que, el tono de poder maternal desciende a medida que el psicópata va socavando la autoestima de la complementaria hasta llegar a un nivel de, existe como una especie de igualdad de jerarquía entre los hijos y la madre. Es decir la madre pasa a ser una especie de hermana más y el único poder que queda en la casa es el del psicópata. Esto no se ve habitualmente con tanta nitidez en el transcurrir de los días, mientras el vínculo del psicópata y la complementaria siga funcionando. Los hijos crecen y en un momento, a veces la complementaria decide romper ese circuito por hartazgo o el mismo psicópata hace que la complementaria rompa el circuito porque le muestra un poco de sus miserias entonces la complementaria reacciona y le es fácil a el desprenderse de la complementaria. Y es ahí donde ocurre un fenómeno extraño a lo común. La madre se separa del psicópata y la mayoría de los hijos suelen quedarse con el psicópata. No se van con la madre, es absolutamente raro, aunque sean chicos, medianos, incluso grandes, se quedan con el psicópata, por qué?, porque durante toda su vida han experimentado la presencia excluyente del poder del psicópata y la minusvalía de poder de la madre. Entonces en el momento de elegir se quedan con el padre, ante el dolor imaginable de la complementaria que se queda sin el psicópata que es un desgarramiento psíquico importante y tampoco tiene los hijos, o bien se queda con un hijo.
El hijo del psicópata tampoco es un hijo, que podemos decir un hijo común. El hijo del psicópata tiene sus carencias. Siempre tiene un déficit y tiene otra cosa particular y negativa también, el haber sido el hijo de un psicópata facilita que puedan ser parejas de otro psicópata. Entonces este fenómeno, yo digo, a ver, por que conoció, como conoció a este psicópata, una vez que uno determina que es un psicópata, y ella o el, al revés, hay mujeres psicópatas también, entonces ella por ejemplo me dice, no sé, y cuenta lo que hacían cuando eran novios, etc. Y eran aberraciones espantosas, intolerables, pero ellas no las veían, no las veían porque las cosas aberrantes, las sumisiones, las humillaciones, las descalificaciones eran de todos los días en su casa, cuando se había apareado con esta pareja, lo que le hacía era lo mismo que le habían hecho en casa, no notaba la diferencia. Entienden eso? El hecho de tener un padre psicópata, una madre psicópata facilita enormemente la tarea de adiestramiento del psicópata que va a ser pareja del complementario, esa es una de las variantes.
La otra variante que cuando hay un padre psicópata, una madre psicópata, los hijos pueden enfermarse. Ellos evidentemente quieren ejercer su potencionalidad , convertir la potencia en acto, y el acto no lo pueden realizar, por que ?, porque hay un ente ahí, que impide el desarrollo normal de ese chico, entonces se establece un conflicto , una impotencia crónica, que puede llevar a problemas psicopatológicos de cualquier naturaleza. Por eso es que yo digo, que cuando en una familia muchos de los chicos presentan trastornos psicopatológicos busquen al psicópata que seguro van a encontrar en uno de los dos padres. O, a veces, una abuela que vive con ellos, o una tía que vive con esa familia. Esa es una vía, es una forma del efecto que tienen los hijos frente a la acción del psicópata. La otra es la diáspora , es cuando los chicos de chiquitos conviven o van a la casa de otros , la tía, la abuela , el vecino , la amiga , están constantemente en otras casas y de adolescentes algunos prematuramente deciden si están en la provincia ir a estudiar a 500, 600 km de la familia o algunos mujercitas ya tempranamente forman pareja y se van, es un diáspora, y otra forma de salir de ese círculo opresivo que conforma el clima del psicópata .Porque el clima del psicópata como lo dije tantas veces no es un clima de armonía , no es un clima de distensión todo lo contario , donde hay un psicópata el clima siempre es tensional . La tensión, el estrés crónico es lo habitual, el desgaste emocional es de todos los días. La incertidumbre de que va a pasar cuando venga, que pasara cuando venga papa, o mama, o con que va a salir ahora, papa o mama, ese clima de tensión es constante, no hay esa relajación y esa paz de muchas de las familias, el hogar deja de ser el famoso recurso del guerrero para ser otro tipo de guerra ahí adentro.
Tenemos los hijos que se enferman, los hijos que se escapan, y los hijos que se someten y terminan aniñándose en desmedro del desarrollo normal. Después cuando se produce por ejemplo la separación ellos actúan de una manera aberrante, algunos hijos copian, me falto decir esto, algunos copian las actitudes del psicópata erróneamente puedo decir, ahhh, este heredo la característica del psicópata, del padre o de la madre. No, están repitiendo el esquema. En todos estos años de trabajo pocas veces me encontré con que de un padre psicópata o de una madre, salga un hijo psicópata. Si, un hijo copia algunos rasgos psicópata, incluso la complementaria a veces, ejerce algún tipo de manipulación con otros, que es copia de lo que aprendió. A veces en el proceso de separación los hijos toman, sobre todo cuando la separación es controvertida es decir que el psicópata no quiere desprenderse de la complementaria y la complementaria consigue el suficiente apoyo fuera y hace la separación, los hijos se van en su mayoría con el psicópata y establecen una alianza tan , tan fuerte con el psicópata que suelen despreciar objetivamente a la madre, entre comillas, la repudian en el sentido literal del término , por ejemplo me contaba una señora que esta en este proceso de separación , una familia que está muy relacionado socialmente que se casaba el hijo de un amigo de su hija, que a su vez estaban todos relacionados , la madre es amiga de este chico que se casaba , estaban todos relacionados, y desde que ella se separo hace dos años , el hijo que tiene 26 años, son todos profesionales , hace dos años, el hijo nunca más le volvió a hablar, ellos habían tenido un buen dialogo mientras estaban conviviendo con el psicópata . A partir de que se separo, nunca más. Ella fue a la ceremonia del casamiento, y cuando el hijo la ve en la iglesia se dio media vuelta y se fue. La captación también de la mentalidad de los hijos de parte del psicópata, hace que todos los que se opongan a los deseos del psicópata sean considerados enemigos, no importa quien sea, la madre, el vecino, lo que sea. El psicópata, tiende, ya sabemos eso, tiende a la autoridad militar, están con migo o en mi contra. Y actúa en consecuencia. Gracias.
Buenos Aires, 19 de septiembre de 2012.
Dr.Hugo Marietan
Congreso Internacional de Psiquiatría, de la AAP.

21/04/2015 Posted by | General, Psicologia, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | | Deja un comentario

CUMBRE DE LAS AMÉRICAS – Reviví todos los discursos de los presidentes americanos


Expusieron el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, y su par de Brasil, Dilma Rousef, Barack Obama por Estados Unidos y Raúl Castro, presidente de Cuba. Cristina Fernández de Kirchner también brindó su discurso, al igual de Nicolás Maduro y Evo Morales, entre otros mandatarios americanos.

De la Redacción de Diario Registrado // Sábado 11 de abril de 2015

15/04/2015 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | | 1 Comentario

Discurso completo Cristina Fernàndez,Cumbre de las Amèricas, Panamà 2015


15/04/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , | 1 Comentario

Obras completas de Eduardo Galeano para descargar en pdf


‪#‎PorSiempreGaleano‬ | teleSUR te ofrece las obras completas de Eduardo Galeano para descargar en formato PDF. No te quedes sin leer las obras magistrales de nuestro querido Galeano. http://www.telesurtv.net/news/10-Libros-para-descargar-de-Eduardo-Galeano-20150413-0018.html

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14/04/2015 Posted by | Educación, General, Poemas de Autor, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | | Deja un comentario

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