America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Argentina – El ataque al modelo


Realmente da verguenza esta oposición golpista… políticos de pacotilla, ineptos que nunca supieron hacer nada por el país y lo llevaron a una crisis brutal, pobreza extrema, desocupación, fábricas fantasmas, ollas populares y ahora para colmo se erigen en empleados  de esa elite que siempre recurrieron a los GOLPES DE ESTADO, para seguir robando al pueblo..como en la epoca de la PATAGONIA REBELDE., son los mismos que junto con la cúpula de la Iglesia hablan de la pobreza..pero es la pobreza que ellos mismos generaron luego de 50 años de gobiernos entreguistas y antipatrias…y disminuída hoy por el gobierno actual..NO SE PUEDE EN 7 AÑOS RECUPERAR TODO LO DESTRUIDO DURANTE TRES GENERACIONES… ESPERO QUE EL PUEBLO SEPA RECONOCERLOS Y NUNCA MAS LOS LLEVEN A GOBERNAR…

Marianike


Por Sebastián Premici

La oposición quiere eliminar las facultades delegadas al Poder Ejecutivo y, con ellas, las retenciones agropecuarias, entre otras normas. Piensa aplicar una interpretación extrema de la ley en el debate parlamentario. Hay muchos millones de dólares en juego

La foto era por demás elocuente. En una gran mesa dispuesta a lo largo del escenario, los referentes de la oposición nucleados en el famoso Grupo A se alistaron para ofrecer al público y a las cámaras su argumentación en contra de las retenciones y las tan mentadas facultades delegas. Allí estaban Federico Pinedo (PRO), al lado de Elisa Carrió (CC), Felipe Solá (Peronismo Federal), la correntina Josefina Meabe (Partido Liberal-Alianza Frente de Todos) y Ricardo Buryaile (UCR), hombre de Confederaciones Rurales en el Congreso. El objetivo de tal reunión era rendir examen ante la Sociedad Rural y los productores ahí concentrados. El mensaje fue casi apocalíptico: a partir del 24 de agosto caerían todas las facultades que tiene el Poder Ejecutivo para dictar normas sobre el Código Aduanero, los impuestos internos, la ampliación del presupuesto, la financiación de obras, la ley de abastecimiento y la renegociación de los contratos de las empresas de servicios públicos, sumado a los plexos normativos que regulan tales servicios. El sustento teórico de esta postura de máxima fue pergeñado por el abogado y constitucionalista Daniel Sabsay, referente en temas jurídicos de la CC. Como dato sobresaliente, la argumentación fue hilvanada por el periodista de La Nación Joaquín Morales Solá, sentado en la mesa como un opositor más. Además de incitar a la eliminación de las retenciones, el periodista se hizo eco de un conjunto de denuncias -sin pruebas- sobre corrupción en el Senado, como parte de una clara operación política mediática
El próximo 24 de agosto caducarán las facultades delegadas de aproximadamente 1.900 leyes. De ese total, el Poder Ejecutivo considera relevantes para su gestión diaria 365, mientras que la oposición sólo aceptaría, como mucho, treinta normas, a las cuáles pretende hacer modificaciones. Las leyes que están bajo estudio son de dos tipos: las delegadas en el Poder Ejecutivo y, por lo tanto, ejercidas por la Presidenta y por el jefe de Gabinete, y otras, que son subdelegadas. Éstas son aplicadas por diferentes organismos públicos, como la AFIP, la Oncca, el Ministerio de Economía, etcétera. La distinción no es menor, ya que es parte del complejo entramado jurídico y político que enfrentará, a partir de la próxima semana, al oficialismo con el Grupo A. Por un lado, está la gestión diaria del Estado y, por el otro, la pulseada política en torno a las retenciones.
Fue una semana de posturas extremas, como las que se vivieron durante los momentos más álgidos del conflicto con los sectores agropecuarios. Sabsay no tuvo reparos al decir que si los legisladores no retoman el control de las facultades delegadas, estarían incumpliendo el artículo 29 de la Constitución Nacional, es decir, que les cabría una pena por “traidores a la patria”. Obviamente, una postura extrema que no les movió un pelo a los legisladores presentes. “Si la correcta interpretación constitucional significa que se quedan sin normas, el problema no es nuestro, la responsabilidad la tiene el Gobierno”, vaticinó el puntano Adolfo Rodríguez Saá.
Las palabras del senador describieron el actual estado de situación del Congreso. La oposición necesita torcerle el brazo al oficialismo, sea como fuere. A más de un año de haber ganado las elecciones, todavía no consiguieron capitalizar aquellos resultados. Un dato a tener en cuenta es que, ante cada iniciativa opositora, sus referentes advierten sobre la posibilidad de un veto presidencial, a modo de reprimenda. Hasta el momento, no hubo un sólo veto.

EL PRECIADO BOTÍN
El principal botín de la oposición es la eliminación de las retenciones. Si bien es lógico realizar un análisis de las 1.900 leyes que delegan facultades -la mayoría tiene su objeto cumplido o ha caducado-, la oposición tomó nota de este tema recién en 2008. “Lamentablemente, algunos descubrieron la presunta anomalía constitucional recién cuando se dictaron las Resoluciones 125/08 y 141/08 del Ministerio de Economía. Resulta inadmisible cuestionar la constitucionalidad de una ley –como el Código Aduanero- que tiene vigencia de décadas”, señaló el constitucionalista  Bernardo Licht, en su informe técnico a la Comisión Bicameral encargada de estudiar las facultades delegadas.
“Tenemos que dejar en claro que el manejo del Código Aduanero es una facultad del Ejecutivo. El Congreso no puede constituirse en una Aduana paralela ni estar abocada a todas las normas de esa ley. Hay que llegar a un acuerdo sobre este tema”, dijo a Debate una alta fuente del Frente para la Victoria.
El Ejecutivo prevé recaudar por Derechos de Exportación, entre todos los productos que se venden al exterior, once mil millones de dólares, según el Presupuesto 2010. De ese total, el trigo representa doscientos millones, el girasol trescientos millones, y la soja dos mil millones de dólares. La oposición pretende eliminar las retenciones de los dos primeros cultivos y reducir las alícuotas para la oleaginosa. La incongruencia de esta iniciativa reside en el hecho de que la oposición propone la reducción de la “caja” del Tesoro Nacional mientras que, al mismo tiempo, avanza sobre proyectos que pretenden aumentar una mayor erogación fiscal, como el 82 por ciento móvil para las jubilaciones mínimas, una iniciativa que demandaría, por lo menos, 22 mil millones de pesos (5.600 millones de dólares).
“Si se bajaran diez puntos a la soja, el Estado dejaría de percibir 2.200 millones de dólares y 1.500 millones irían a parar a sólo dos mil grandes productores, fomentando la concentración. Por eso, nuestra propuesta deja las retenciones para los grandes en niveles similares e introduce la segmentación. De ese modo, se favorecería al noventa por ciento de los productores y el Estado seguiría recaudando el ochenta por ciento de lo que le ingresa ahora”, explicó Pablo Orsolini, diputado de la UCR y representante de la Federación Agraria. Obviamente, Orsolini como Ulises Forte, el otro representante de la Federación Agraria en el Congreso, no estuvieron invitados a la gran mesa de debate en la Sociedad Rural ni a la reunión posterior que se hizo en el despacho de Oscar Aguad (UCR).
La oposición también quiere -o quiso- avanzar sobre otros proyectos con repercusión fiscal. La coparticipación del ciento por ciento del Impuesto al Cheque (diez mil millones de pesos); la distribución de los ATN, que piensan utilizarse para refinanciar las deudas provinciales con el Estado nacional (9.600 millones); recuperar para las provincias el quince por ciento de la coparticipación que se destina a la Anses (14.400 millones); limitar la posibilidad de reasignar partidas y del excedente presupuestario estimado en unos cuarenta mil millones de pesos para este año. Como dijo Rodríguez Saá, “no es responsabilidad de la oposición hacerse cargo de las consecuencias”.

EL DEBATE EXTREMO
No sólo Sabsay es el artífice intelectual al decir que a partir del 24 de agosto, de no existir un proyecto que dijere lo contrario, caerían todas las leyes que delegan facultades. La oposición, en su conjunto, firmó un dictamen en la Comisión Bicameral con el siguiente texto: “A partir de esa fecha, carecerán de toda vigencia las normas preexistentes a la reforma constitucional de 1994 que conceden facultades legislativas, así como también aquellas normas dictadas sobre la base de tales autorizaciones y que no se refieran a materias determinadas de administración o emergencia pública”. De seguir la lógica opositora, no sólo caerían las leyes que delegan facultades sino también las normas -leyes, decretos, resoluciones, decisiones administrativas- dictadas sobre la  base de dichas delegaciones.
Aquí es donde entran a jugar las dos bibliotecas de los abogados. “Lo que puede caer es la facultad para delegar y nunca lo ya actuado. Tenemos la convicción de que es así. De todas maneras, la intérprete final será la Justicia”, retrucó Luis Cigogna (FpV). Incluso, el diputado Buryaile señaló que, por más que cayeran las facultades delegadas, “el Estado seguirá recaudando”. Por ese motivo, quieren impulsar al mismo tiempo un proyecto de ley para eliminar las retenciones. Sin embargo, el núcleo más duro de la oposición, liderado por Carrió, intentará hacer valer la segunda interpretación, que cae todo.
Un escenario posible, que ya es analizado por el oficialismo, es que la oposición decida someter a votación, en el pleno del recinto, la manera “correcta” de interpretar el vencimiento de las facultades delegadas. “Sería un disparate que hicieran eso. Deberemos tener bien fundamentada nuestra posición, ya que no podemos confiar en el número ni en la racionalidad de la oposición”, reconoció a esta revista una alta fuente de la conducción del bloque K.
La estrategia de la oposición es forzar la interpretación extrema de que, a partir del 24 de agosto, caerán todas las leyes con facultades delegadas y las normas dictadas en función de estas delegaciones. Si embargo, lo único que le interesa discutir son las retenciones. Por más que fuera correcto estudiar y analizar las leyes en cuestión para determinar que se adecuen a las delegaciones permitidas por la Constitución Nacional -como hizo la Bicameral-, los riesgos son importantes. Están en juego leyes tributarias, mineras, de la administración nacional, servicios públicos, de trabajo, de salud, educación, seguridad social y seguridad, entre otras. Si la oposición lograra avanzar con su apuesta de máxima, ¿por qué sólo sería responsabilidad del Gobierno que el Estado se quede sin normas, tal como sostuvo Rodríguez Saá?

DEBATE

31/07/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – El “plan Honduras”


Carrió desatada

04-03-2010 /  Pidió la intervención de la OEA por las reservas. La diputada sugirió que otros Estados deben intervenir en la Argentina para “preservar el orden institucional”. Enojos internos y problemas de cartel en la Coalición Cívica.

Por Franco Mizrahi

A las 20 del miércoles 3 de marzo, la diputada nacional y líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, ingresó al Senado de la Nación cual estrella de televisión y ante las cámaras se acomodó entre el senador del PJ anti K Adolfo Rodríguez Saá y el legislador de la CC Alfonso Prat Gay. Carraspeó, esperó que las señales de cable le dieran pantalla completa y profetizó: “Si la Argentina tolera estas actitudes no habrá más orden institucional. La Presidenta y la titular del Banco Central de la República Argentina, Mercedes Marcó del Pont, han desobedecido  a la Justicia y al orden constitucional y han violentado las competencias propias del Congreso de la Nación. La única pregunta que cabe es si no han violado los artículos 17, 18 y 20 de la cláusula de conducta democrática de la Organización de los Estados Americanos. Un Estado-Nación, lo primero que es, es una moneda. El Congreso o la Corte Suprema de Justicia deberían actuar en defensa de la República”.

Acostumbrados a sus proclamas ampulosas, en el salón pocos advirtieron que, esta vez, la diputada había superado todas sus marcas: en un día cargado de tensión política, Carrió había sugerido que la OEA debía intervenir en la Argentina. ¿De qué modo?  Según los artículos citados por la dirigente de la CC, estarían dadas las condiciones para “recurrir al Secretario General o al Consejo Permanente a fin de solicitar asistencia para el fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática” (artículo 17). El artículo 20 es más contundente: “En caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente. (…) Si la urgencia del caso lo aconsejare, el Consejo Permanente convocará de inmediato un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General para que ésta adopte las decisiones que estime apropiadas, incluyendo gestiones diplomáticas, conforme a la Carta de la Organización, el derecho internacional y las disposiciones de la presente Carta Democrática”.

Es decir, la intromisión de organismos y otros Estados en la política doméstica. La última vez que la OEA tuvo una actitud similar fue durante el golpe de Estado en Honduras. El antecedente no es casual: desesperada por retener algún protagonismo en el variopinto arco opositor, la diputada ya no se conforma con profetizar catástrofes. Está dispuesta a propiciarlas.

El discurso en el Senado coronó una semana difícil para Carrió. El inicio del primer día de marzo encontró a la titular de la Coalición Cívica sentada en el sofá de su casa frente al televisor. Inquieta, seguía el discurso de Cristina Fernández en la Asamblea Legislativa.

La diputada no había asistido a la Asamblea porque, dijo, “no hay que ir a inaugurar sesiones que luego se van a impedir”. Pero su tropa, a pesar de la ausencia de su líder, estuvo presente. Al igual que los referentes de la oposición, a los que Lilita había intentado convencer de pegar el faltazo. Entre las pocas bancas vacías figuran las de la jefa del bloque de la Cámara alta de la CC, María Eugenia Estenssoro, y las de los senadores del PJ anti K Juan Carlos Romero, Carlos Reutemann, Adolfo Rodríguez Saá y Chiche Duhalde.

Ningún referente del Acuerdo Cívico la acompañó. Y eso la molestó: “Era obvio que íbamos a una trampa… Miren si yo estaba ahí, ¿cómo le explicaba a la sociedad que no sabía lo que iba a pasar? La oposición debe tener una actitud más clara y responsable. Con esa tibieza no se puede enfrentar al kirchnerismo”.

El primer antecedente de esta postura de Lilita se dio con la convocatoria al diálogo político que realizó el Gobierno a fines del año pasado, luego de la derrota electoral de Néstor Kirchner.
El desencadenante, en esta ocasión, fue la frustrada sesión en la Cámara alta para decidir la conformación de las comisiones, cuando el oficialismo se retiró del recinto porque la oposición no logró quórum. Entonces, Carrió planteó retrucar la jugada de los alfiles K con el operativo “desplante”. Pero hasta su amigo Gerardo Morales, jefe del bloque de senadores por la UCR, le respondió por televisión: “El radicalismo tiene que estar porque es un acto institucional supremo.”

A su vez, dentro de la Coalición, el liderazgo de Carrió tiene adherentes pero también detractores. Según asegura una fuente que conoció las internas del partido, hay dos líneas marcadas: “Por un lado están los más fieles como Alfonso Prat Gay, Estenssoro y Patricia Bullrich. Ellos siguen sus instrucciones. Mientras que por lo bajo otros comienzan a quejarse de ciertas actitudes de su jefa”.
Son quienes no coinciden con su modelo de conducción, algo que criticaron los ex ARI que terminaron rompiendo con ella.

Uno de los legisladores que abandonó la CC el año pasado fue el senador Samuel Cabanchik, que armó el monobloque Proyecto Buenos Aires Federal. Argumentó su salida en una gran “desazón frente a la falta de cohesión interna, los débiles mecanismos democráticos de participación y el escaso grado de institucionalización que ha alcanzado la Coalición Cívica”.

Desde el partido desmienten las fricciones internas. En todo caso, dejan entrever, las diferencias son hacia afuera: “Ningún presidente de bloque debería haber estado presente”, sostuvo el diputado Fernando Iglesias.

Buscando respuestas para comprender este escenario, Adrián Pérez, diputado de la CC, aseguró: “Las estrategias sobre cómo frenar el atropello del Gobierno tuvo miradas diferentes. Somos bloques distintos y es legítimo que cada cual marque la suya”. Sin embargo, luego desafió: “El tiempo dirá cuál fue la correcta”.

La Coalición Cívica no dejó que avanzaran las agujas del reloj y en la tarde del martes 2 de marzo, a través de una carta dirigida al vicepresidente Julio Cobos que fue presentada en la Comisión de Acuerdos del Senado, Carrió impugnó a Mercedes Marcó del Pont como presidenta del Banco Central por no ser una “persona idónea para ocupar el cargo”. Cargó contra ella porque “dispuso la transferencia de reservas del BCRA (…), dando cumplimiento a decretos insanablemente nulos emitidos el mismo día. La transferencia de reservas podría configurar la comisión de los delitos de acción pública tales como abuso de autoridad y violación de los deberes de los funcionarios públicos”.

Poco tiempo después, se sentaba frente a las cámaras para pedir la intervención de la OEA. Para Carrió, una discusión contable sobre el destino de una porción de las reservas del Banco Central equivale a la ruptura del régimen democrático. En un país donde aún duelen las secuelas de los golpes civiles y militares, la comparación es una afrenta a la memoria. O, peor, una apuesta peligrosa.

Veintitrés

11/03/2010 Posted by | Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Argentina… oposición o golpismo a la hondureña?


El desafío de la oposición automática

Sorpresa. Diferencias ideológicas pero estrategia común en un Parlamento anti K.

04-03-2010 /  Representantes de la UCR, Pro, Coalición Cívica, Gen y peronismo disidente unidos contra el Gobierno. El arco anti K debutó con un triunfo parlamentario. El pacto con Carlos Menem y la estrategia oficialista para sortear el cerco.

Por Luz Laici

Puede parecerlo algunas veces más que otras, pero la política nunca es un juego de suma cero. Tampoco de lógicas binarias, con un ring que muestra al derrotado sin poder levantarse ante la cuenta regresiva y al triunfador cargado en hombros por sus seguidores más fieles. Justamente, la precisa imagen que intentó imponerse en los últimos días tras el discurso de Cristina Fernández en la apertura de las sesiones ordinarias, la embestida de una oposición que, disfrazada de selección nacional, intenta mantenerse abroquelada a pesar de los quiebres internos y su virtual conquista de espacios de poder en el Parlamento.Sin embargo, en el medio de esa pelea entre oficialistas y antikirchneristas sin distinción de ideologías, hay cuarenta millones de argentinos que se levantan cada mañana, salen a trabajar, llevan a sus chicos a la escuela, lidian con ciudades inundadas y piensan cómo estirar la plata que tienen en el bolsillo para pagar la carne, los útiles y, con suerte, algún que otro regalito para la mascota del hogar.

Un espejo que no miente: la realidad, siempre, es mucho más compleja. Pase y vea.
El lunes 1 de marzo la Presidenta volvió a pisar el Congreso para inaugurar las sesiones ordinarias. Dijo Cristina: “Vengo a hablar del país real, que me toca administrar todos los días, donde se baten récords de consumo (… otro país, al que denomino virtual o mediático, en el que suceden cosas horribles, donde nada está bien, todo está mal”. La división tuvo sus ejemplos concretos:

– “La Argentina virtual hablaba de que no íbamos a recaudar en nuestra balanza de comercio exterior más de 6 mil millones de dólares. Recaudamos 17 mil millones”.

– “Nos hablaban de que nuevamente se iban a disparar los índices de desocupación, que íbamos a trasponer largamente los dos dígitos. Cerramos el año en el 8,4 por ciento”.

– “En cuanto a las reservas acumuladas, el año 2009 fue de crecimiento mucho menor, 0,9 (por ciento), pero tuvimos crecimiento positivo (…) pese a la crisis superamos este año los 48 mil millones de dólares. Queremos llegar de vuelta a los 50 mil millones, tope al que habíamos llegado en marzo de 2008, batiendo récords en toda la serie histórica”.

– “Los superávit gemelos, fiscal y comercial, que fueron bandera de esta gestión y condiciones y pilares macroeconómicos del sostenimiento, fueron para el período 2003-2008, 82.966 millones de dólares (a favor). Durante el período de la convertibilidad tuvimos balanza comercial negativa”.
No fue caprichoso el contraste presidencial. Detrás de la pólvora, el discurso K reveló una estrategia que tendrá a las mejoras económicas como pilar de supervivencia. Y dio las primeras puntadas, con hilo: CFK anunció la derogación del decreto de necesidad y urgencia 2010/09 –que preveía la creación del Fondo del Bicentenario con reservas del Banco Central– y dio a conocer la firma de otros dos, con igual origen monetario pero distintas características –uno conforma el Fondo de Desendeudamiento Argentino, para cancelar deuda con acreedores privados; y otro simple, que prevé pagos al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo– que contaron con ejecución inmediata por parte de la entidad monetaria del país.

El revés del Gobierno pegó en el mentón opositor, que masculló bronca y puso en marcha una revancha automática. En la mañana del martes 2, representantes de la UCR, el Pro y la Coalición Cívica presentaron nuevas medidas cautelares para impedir la ejecución de la decisión presidencial. Un guión judicial que mutó de forma para presentarse en el Parlamento. Con tensión recargada y epicentro en el despacho del radical Oscar Aguad, el arco anti K decidió convocar a la Comisión de Finanzas de la Cámara baja. Y, en boca del diputado Alfonso Prat Gay, anunció: “Citamos a declarar a la presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, junto al directorio de la entidad y al ministro de Economía, Amado Boudou”. Del “nosotros” del ex golden boy no participaron, claro, los legisladores oficialistas que resistieron la embestida opositora con su propia medicina: “¿Acaso eso es buscar consensos?”, repitieron.

No encontraron respuesta. Pero sí una explicación lógica: sin provincias ni municipios que gestionar –y ante los cuales rendir cuentas–, los lilitos dispusieron enfrentar a los K con artillería pesada y caiga quien caiga. ¿Para tanto? Tanto y más. “Si la Argentina tolera estas actitudes (en referencia a las decisiones presidenciales) no habrá orden institucional”, advirtió Carrió el pasado miércoles 3 y convocó a la Organización de Estados Americanos –cuestionada en los últimos meses por ratificar las elecciones en Honduras, que convalidaron el golpe de Estado contra el gobierno de Manuel Zelaya– a intervenir en el curso institucional de la Argentina (ver nota aparte). Una imagen que generó escozor. Aunque no fue la única: el mismo miércoles, las pantallas mediáticas mostraron a Hilda “Chiche” Duhalde junto a los radicales Ernesto Sanz y Gerardo Morales, el peronista disidente Adolfo Rodríguez Saá, el socialista Rubén Giustiniani, la romerista Sonia Escudero, el cómico Nito Artaza y la lilita María Eugenia Estenssoro, entre otros, alrededor de la misma mesa. El objetivo: “salvar” a la Patria. El mecanismo para el debut: rechazar el pliego de Marcó del Pont, presentado por el Ejecutivo ante el Senado para que la ratifique como presidenta del Central. Y, de cara al futuro, discutir un proyecto de ley girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados –comandada por la disidente y esposa de Luis Barrionuevo, Graciela Camaño– que pretende limitar la facultad presidencial de emitir decretos.

Lejos de la vorágine opositora, el Gobierno optó por no desesperar. “Si se están peleando todos contra todos”, justificó un funcionario cercano al matrimonio K y continuó: “(Mauricio) Macri está enfrentado a (Felipe) Solá y (Francisco) De Narváez, Lilita defenestra a (Julio) Cobos y los radicales no saben para dónde disparar. Lo mejor es que se desgasten entre ellos y se enfrenten en sus propios pagos, donde tendrán que explicarle a su gente por qué estando en las antípodas ideológicas son aliados en el Congreso. Las contradicciones van a empezar a saltar”. Y no son pocas. Por caso, el arco anti K deberá explicar:

– Su acercamiento con Carlos Menem, fuertemente cuestionado por legisladores como Carrió y convertido en pieza clave para derrotar al oficialismo. El armado opositor trocó su fidelidad a cambio de garantizarle un asiento en comisiones de gestión como Presupuesto y Hacienda y Relaciones Exteriores.

– La conformación de un espacio compartido por el socialista Giustiniani –candidato a vicepresidente por la lista de Lilita, en 2007, y defensor acérrimo de la gestión de Binner en Santa Fe– y el ex corredor de Fórmula 1 y ex gobernador provincial Carlos Reutemann.

– La unión entre el líder del Frente Cívico, Luis Juez, y sus eternos enemigos provinciales: el radicalismo.

En definitiva, la correlación de fuerzas entre los representantes de la oposición –hoy un espacio plagado de histeria, especulación, ambición y apenas alguna buena intención– definirá la sensatez (o no) de sus referentes. Carrió no tendrá gestiones a cargo pero los radicales son responsables de gobernaciones como Catamarca o Río Negro, los peronistas disidentes de San Luis o Neuquén y los socialistas del destino de Santa Fe. “Y entonces hasta los gobernadores deberán revisar su accionar”, reflexiona Matías Kulfas, director del Banco Nación y presidente de la Asociación de Economistas para el Desarrollo de Argentina (AEDA). “Las provincias mantienen un doble discurso: le reclaman fondos a la Nación pero no implementan acciones para generar recursos. Santa Fe, por ejemplo, tiene suelo fértil pero un impuesto a la tierra con una valuación del 10 por ciento sobre su valor real. ¿Por qué los dirigentes no cambian esta situación? En las provincias se muestran como víctimas pero también son responsables de que los gobiernos tengan déficit.”

Con la mira puesta en sobrevivir el 2010 –para ganar las elecciones presidenciales del 2011–, el matrimonio Kirchner ordenó actuar con celeridad para sortear los obstáculos judiciales y parlamentarios –un ámbito en el que resistirá los avances contra la gestión, como sucedió semanas atrás, cuando los senadores oficialistas se retiraron del recinto y dejaron sin quórum la sesión– y trazó dos caminos de seducción. Uno tiene como destino a los empresarios, con los que Cristina Fernández compartió una cena en Olivos semanas atrás y considera aliados imprescindibles para garantizar el desarrollo sostenido. En tren de establecer una convivencia armónica, la relación ya forjó un toma y daca primario: el Gobierno aseguró que mantendrá un dólar competitivo y fijó un techo para las negociaciones salariales –mientras la mayoría de los gremios reclama recomposiciones en torno al 25 y, en algunos casos como los frigoríficos, del 30 por ciento, el Ministerio de Trabajo deslizó como preferencia incrementos que ronden el 19 por ciento–, pero dejó en claro que no cederá espacios de intervención estatal en la economía.

El otro, en cambio, tiene como bandera de llegada al interior del país: con promesas a los gobernadores, el oficialismo pretende traccionar el apoyo político partidario necesario para romper el cerco de la oposición en el Parlamento y sancionar leyes clave para la gestión de gobierno. “Todos respetan a quien le da de comer”, chicanea un aliado K, que suma otras cartas: la posibilidad de conquistar a representantes de centroizquierda en votaciones específicas o torcer la decisión de legisladores más proclives al coqueteo entre bandas, como el caso de la santafesina Roxana Latorre, el pampeano Carlos Verna o el mismísimo Menem, que salvó al Gobierno de una derrota en el Senado –permitiendo que el cuerpo reeligiera al bonaerense K José Pampuro como presidente provisional– y luego benefició a la oposición que alcanzó la mayoría en las comisiones.
Señora y señor lector. La tira Valientes habrá terminado en TV pero no podrá decir que no tiene con qué entretenerse. Con Corte Suprema de lujo pero oposición automática, navegar el rumbo del país avizora como una historia de novela.

Veintitrés

09/03/2010 Posted by | Como Registrarse., Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario