America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Murió Cesária Evora, una voz africana que trascendió al mundo


Télam – Murió Cesária Evora, una voz africana que trascendió al mundo.

17/12/2011 Posted by | Arte, Educación, General, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | 1 comentario

Libia: Gaddafi, Revolución y Caída?


Que difícil analizar la situación del Magreb con ojos y mente inbuídos del pensamiento occidental, trataré de hacer un pequeño aporte a la discusión haciendo la salvedad de que los errores que cometeré serán importantes sin duda. Culturalmente es complejo ya que el estudio de la civilización árabe musulmana escapa al posicionamiento ideológico y cultural propios del occcidentalismo cristiano.

La revolución libia de Muammar al-Gaddafi de 1969 termino con una monarquía títere de Europa que mal vendía el petróleo y sumía en la pobreza a millones de habitantes. Inspirado por Gamal Abdel Nasser, este coronel de 27 años aprovecho la ausencia del país del rey Idris I y tomo el gobierno mediante un golpe de estado apoyado masivamente, quedando al frente del Concejo del Comando Revolucionario que transformó a Libia en una república. Se enfrentó a Europa y a Estados Unidos en forma continua, cometiendo actos bastante criticables como la voladura del avión de Pan Am sobre Escocia, hecho que le costo 2700 millones de dólares pagados en indemnizaciones a los familiares de las victimas

Su proyecto político era una mezcla de nacionalismo árabe y democracia directa, que llamó “socialismo islámico”, nacionalizó el petróleo, prohibió el consumo de alcohol, disolvió los partidos políticos  y –desafiando al Islam tradicional- estableció la igualdad de la mujer.

Además, instrumento planes agrarios novedosos en un territorio donde la superficie cultivable es del 1,5 %, siendo el restante porcentaje un desierto inmenso y con grandes riquezas petroleras, sobre todo en la zona este del país.

Como un gran logro de la administración revolucionaria está la elevación de la calidad de vida de la población que convirtió a Libia en la nación árabe con mayor Producto Bruto Interno de la época, estando hoy en los primeros lugares de África por su PBI.

Hoy podemos observar como a través de los medios de comunicación se denosta al Libro Verde. Quien lo leyó, es mi caso, puede decir que carece de riqueza literaria, que su simpleza seguro es símbolo de pobreza intelectual, que si pretendió emular a Mao, obviamente fracasó y hubiese sido también un error tal cosa, pues la China de la revolución Maoísta esta tan vinculada a los países islámicos en lo político, lo cultural, lo económico y lo social como lo de occidente con el pueblo árabe.

El “Libro Verde” intenta explicar la organización política adoptada por la revolución, basada en concejos populares barriales que crearían una pirámide de concejos hasta llegar al líder. Intenta estructurar una forma de democracia directa, que idealmente estaba sostenida por la toma de decisiones en lo que seria para nosotros los concejos que designan los habitantes de los barrios de nuestras ciudades. Puede discutirse largamente estas consignas pero no dejan de ser un intento de lo que él llamó “socialismo islámico” y quien tuviera mas conocimiento y vínculos con la realidad libia podría estimar su realidad fáctica

En los setenta, el líder libio convirtió a su país en una plataforma de entrenamiento y asistencia para militantes políticos radicales y guerrilleros de movimientos de liberación del Tercer Mundo, lo que le valió la simpatía de muchos sectores de la izquierda latinoamericana.

Continuamente EE.UU intentó derrocar al régimen. En 1986, lo acusaron de estar detrás del atentado contra una discoteca de Berlín frecuentada por militares estadounidenses estacionados en ese país. Con esta excusa el gobierno de Ronald Reagan, que consideraba a Libia un estado terrorista, bombardeó Trípoli y Benghazi, matando 45 personas, entre ellas, una hija de Gaddafi.

Gaddafi se negó a entregar a los acusados por la voladura del avión de Pan Am que explotó en vuelo sobre la localidad escocesa de Lockerbie. Recién en 1999 aceptó enviar a los acusados para ponerlos a disposición de la justicia. Uno de ellos fue condenado a 27 años de prisión y el otro absuelto, pagó 2.700 millones de dólares a los familiares de las víctimas. Esto, supuestamente, abrió el camino para que los Estados Unidos le permitiera tener inmunidad frente a juicios por terrorismo y marcó el fin del aislamiento de Libia y del propio Gaddafi de los escenarios internacionales, quien visitó Nueva York participando de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Es demasiado probable que acordara con las potencias hegemónicas la liberación en 2009 del acusado por el atentado de Lockerbie, quien fue ovacionado a su arribo a Trípoli. Siempre se sospechó de un acuerdo secreto con el Reino Unido que podría estar vinculado con contratos para explotar el petróleo

Libia tiene, una muy baja tasa de pobreza, los índices de alfabetización más altos del norte de África y una de las más elevadas expectativas de vida de un continente golpeado por la miseria y la inestabilidad.

Pero algo pasó en los últimos tiempos. La suba del precio de los alimentos golpea fuerte a países como este que no los producen. En el segundo semestre de 2010 la suba de los productos alimenticios aumentó un 37 %, reduciendo notoriamente la capacidad de la población de adquirirlos. Los fenómenos climáticos en las naciones productoras, principalmente desde 2008 hasta la fecha, disparan los precios de importación para Libia y el resto de los estados del norte de África. Inundaciones en Australia, sequía en Argentina, el retiro de los saldos exportables de Rusia por sus magras cosechas, etc, han hecho estragos en el consumo del desierto del sahara.

Estos datos de la llamada Revolución Libia no intentan ser ni un alegato defensivo de Gaddafi ni defenestrarlo, son solo datos que podrían ayudar a comprender la realidad de un país inentendible culturalmente para un simple curioso argentino, quien no puede desprenderse de sus pruritos ideológicos pero intenta repensar.

Es indudable que el otrora líder libio pasó de ser, acuerdos de negocios mediante, el demonio terrorista para occidente en un aliado raro y difícil de digerir. Para quien, en su momento, veía con cierta simpatía la toma de posicionamiento tercermundista de Gaddafi, es decepcionante su alineamiento posterior con los mismos que bombardearon a su pueblo y lo sometieron al bloqueo económico. Pero, quien soy yo para juzgar, eso lo esta haciendo el pueblo libio en estos momentos, solo que no me queda claro bajo que proyecto se derrocará, si es que esto sucede, al habitante de las carpas de Trípoli, nadie lo explicita y me llena de dudas.

Egipto cambió a Mubarack por el mismo ejercito que lo apoyó durante 30 años y han dejado bien claro que se respetarán los acuerdos con Israel. Una oportunidad perdida para un gesto de dignidad.

En Libia se intentarán mas libertades civiles?, mas “democracia burguesa”?, no queda claro, quizá pueda tenerse en cuenta el símbolo que esgrimen las marchas opositoras en las calles: la bandera de la nación en la época monárquica. Mal presagio en mi modesta opinión, Será ésta una de tantas oportunidades perdidas de los pueblos de lograr su liberación y dignidad nacional, descartando al líder que se desbandó por negociados e instaurando un real proyecto nacional revolucionario independiente como se merece el pueblo libio y de todo el magreb?

Javier

27/02/2011 Posted by | Historia, Politica Internacional, Reflexiones | , , , , | 6 comentarios

Noam Chomsky y Latino América – Subtítulos en español


Interesante análisis sobre Latino América de este gran politólogo norteamericano…muy claro y explícito. NO TE LO PIERDAS…

Marianike

01/03/2010 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

“Haití: La maldición blanca”, por Eduardo Galeano


Escuche aquí el artículo de Galeano (MP3)

El primer día de este año, la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Préval.

Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor.

Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.

Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones.

Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.

Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.

Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del África.

El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos. De la maldición blanca, no se habló.

La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado: –¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias? El anterior. Pues, que se restablezca–. Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados. Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte.

A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.

A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad. Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar. En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.

En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York.

El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho.

No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública. La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia.

Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.

Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años. Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe. Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras.

País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios. Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.

En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes. En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares. Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.

Fuente-http://orhpositivo.wordpress.com/2010/01/24/haiti-la-maldicion-blanca-por-eduardo-galeano/

27/01/2010 Posted by | General, Historia, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Premio Fidel de la Paz


miércoles 14 de octubre de 2009


Erasmo Magoulas

…”existimos precisamente porque creemos en nuestras ideas y nunca hemos temido dialogar con el adversario. Es la única forma de procurar la amistad y la paz entre los pueblos”. Fidel Castro.

Si no supiéramos que la lógica del capitalismo puede permear todos los estratos del comportamiento humano, de las instituciones, de los aparatos de enseñanza y de creencias; podríamos pensar casi sin temor a equivocarnos que el Comité de Noruega eligió a Barak Obama en estado de ebriedad, tal vez con un buen Brunello de la Toscania enviado por el mismísimo Cavalieri Berlusconi.

Claro, habría otras opiniones. Para no dejarse amedrentar por eso del pensamiento único, otros argumentarían que estaban drogados con el mejor “polvo de estrellas” enviado por el número 82 del Cartel de Washington, el Dr. Alvaro Uribe, a quien Pablo Escobar llamaba cariñosamente Varito, “gente cariñosa”.

Con los 5 millones de campesinos desplazados a base de napalm y motosierra, Varito tiene sobre-producción. ¿Qué le hace a la blanca economía colombiana libra más libra menos “de la buena”?

El Premio Nobel de la Paz ( por mencionar sólo esta categoría) se ha transformado en un premio virtual por su antinomia con la verdad, con la justicia, con la integridad, con la realidad, con los valores que dice premiar, después de haber sido galardonados personajuelos como Menajem Beguin, Henry Kissinger, Albert Arnold Gore (no lo llamo “Al” por que no tengo confianza con el susodicho), James Carter, Mijail Gorbachov, Oscar Arias, Lech Walesa (con este, los efluvios de la Vitis vinifera no son mera especulación), Martti Ahtisaari, Theodore Roosvelt, Cordell Hull, Wilson Woodrow, Tenzin Gyasto 14° Dalai “Lame” CIA, y paro de nombrar por que me va a dar una puntada al higado.

Como la comida basura, la tele basura, la política basura, estos “estadistas” y “notables” se han hecho, o mejor dicho, los hicieron a punta de publicidad y estratagemas de imagen. Miles de horas de lobbies publicitarios y de periodismo basura para perfilar una imagen vendible, orgánica al sistema de expoliación, explotación y muerte, lamentablemente comprada por muchos.

El politiquero “cool” de Obama, con esa actitud estética en la apariencia, en el estilo, en la imagen, son verdaderos “paquetes” de envoltorio “presentable” sólo ante unos estándares degradados por el farandulerismo, que como virus ha hecho estragos en las interconexiones vitales entre la conciencia, la inteligencia y el espíritu de millones de personas.

Sus presentaciones en los medios, en progarmas imbéciles como los de Oprah Winfrey y David Letterman muestran hasta que grado esa atrofia cultural que es el “pensamiento farándula” hace masivo el entendimiento de la realidad mediante cánones cada vez más vanos, superficiales, reduccionistas, mediocres, cursis y esencialmente antipopulares.

Sus discursos no dicen nada, salvo en lo de caer repetitivamente en lugares comunes, aún el de su causa mas vanguardista, la de un nuevo seguro de salud universal que incluya a 50 millones de usamericanos excluidos, está lleno de timoratez anglosajona. El más reciente Nobel sigue con la cantinela del “liderazgo estadounidense”, como si los pueblos del mundo fueran idiotas y no entendieran que esa frase conlleva desolación y muerte y ni una sóla brisa de amistad, solidaridad, comercio justo, beneficios compartidos, proyectos conjuntos para el bien común.

Cuando un negro asume la palabra y el ideario racista de un blanco, a ese negro hay que tenerle más cuidado que al blanco.

Pero si al hombre lo llevan sus palabras de matonería encubierta contra Irán y la República Popular Democrática de Corea, son sus hechos y sus silencios los que lo traen a la realidad.

Continúa la guerra en Irak y no hay visos de retiro de las tropas invasoras y genocidas en el mediano, ni en el largo plazo. Se intensifica la guerra imperialista en Afganistán, se desestabiliza Pakistán mediante la masacre indiscriminada de civiles. Se sigue activando la Cuarta Flota imperial. Se suman siete bases usamericanas en Colombia, un país administrado por nacrcotraficantes y genocidas, que de por si ya tenía una estructura militar que superaba los conceptos de defensa, no sólo por el número de profesionales en su Ejército, sino también por ser el país en recibir la tercera mayor ayuda militar usamericana.

Se continúa la guerra económica, financiera, cultural, científica y mediática contra Cuba. En el país del último Nobel vive libremente Luís Posada Carriles, el terrorista occidental y empleado de la CIA más beligerante contra Cuba y los movimientos de liberación latinoamericanos. Gozando de la misma situación está su compinche Orlando Bosch y casi una decena de mini-ejércitos paramilitares que se entrenan con lo más sofisticado del armamento usamericano.

Mientras tanto, cinco luchadores anti-terroristas llevan once años de presidio en el país de Obama, sin que el Nobel diga una palabra.

No estoy de acuerdo con los que argumentan que el otorgamiento del Nobel a Obama tiene como fin crear en el Presidente un estado de compromiso moral por la paz, ni mucho menos en el establishment, una responsabilidad mayor al diálogo y al entendimiento de otras visiones de la realidad.

La lógica del capitalismo y la supervivencia de Usamérica como imperio no entienden de diálogos, cuando se les cuestionan sus derechos a invadir, saquear, masacrar, robar, enviciar y prostituir al resto del mundo.

Es más, creo que el otorgamiento del premio es al negro que piensa y actúa como blanco y es una luz verde justamente para atacar Irán, seguir como padrino del Estado sionista de Israel, continuar con la misma política genocida por hambre y enfermedades contra Africa y desestabilizar a los emergentes proyectos independentistas, soberanos y con justicia social de Nuestra América.

Esoy seguro de no ser el único en tener que esperar cada octubre para saber de las basofias que nos traerá el Premio Nobel en sus diferentes categorías y especialmente el de la Paz.

Urge para la salud mental y espiritual de millones de seres humanos instaurar el Premio Fidel de las Artes, las Ciencias y la Paz.

ARGENPRESS

15/10/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Mienten sobre los “piratas de Somalía”


28-04-2009

Adelantos al Proyecto Censurado (III)

Ernesto Carmona

Argenpress

La prensa internacional está mintiendo sobre los llamados “piratas somalíes”. Ésta es una de las 67 noticias nominadas para la selección anual de 25 noticias no difundidas por los grandes medios del Proyecto Censurado 2009/2010. La verdadera naturaleza de lo que está ocurriendo en el Cuerno de África comienza a conocerse cuando un juez de Nueva York decidió enjuiciar a un menor de edad capturado el 12 de abril por EEUU en la costa de Somalia.

Con su artículo “Le están mintiendo sobre los piratas”, la periodista británica Johann Hari* arrojó bastante luz -en el Huffington Post del 4 de enero de 2009- sobre la verdadera naturaleza de este conflicto, provocado por los barcos occidentales que ilegalmente descargan basura nuclear y capturan los productos del mar del empobrecido país africano con casi 4.000 km de costas.

Del artículo de Hari se desprende que lo verdaderos pirata son más bien las corporaciones de grandes potencias que encontraron ganancias fáciles en las aguas desprotegidas del país africano. En rigor, patriotas somalíes defienden sus alimentos de origen marino de la depredación de estadounidenses y europeos que los acusan de “piratas”.

Los somalíes observan impotentes cómo sus mares se convierten en un gran vertedero nuclear que acumula miles de toneladas de residuos radiactivos abandonados por grandes cargueros. Somalía es un país que hace casi dos décadas carece de guardacostas, desde que las guerras civiles (inducidas por las grandes potencias) hicieron colapsar su sistema de gobierno. La injerencia de los países desarrollados promovió guerras civiles en gran parte de África en búsqueda de minerales lucrativos, fingiendo exportar “la democracia” o un “afán civilizador”

La guerra contra los “piratas” del subdesarrollo y la miseria está convirtiéndose en aparente sustituto de la “guerra al terrorismo”, doctrina ya agotada para los propósitos del complejo industrial militar. Los mal vestidos y peor armados “piratas” se han convertido en un nuevo objetivo militar que saca de su aburrimiento a la Real Marina Inglesa y a las ociosas fuerzas navales de una veintena de naciones poderosas, desde Estados Unidos a China, empeñadas ahora en combatir a un puñado de hambrientos que viven en un atraso similar al de Haití.

En Somalía, la lucha diaria por una ración de comida le da sentido a la palabra “mañana”. No se ven patas de palo ni loros para llevarlos sobre el hombro. La etapa siguiente de esta guerra hollywoodense podría ser un desembarco masivo para perseguir a los piratas en tierra, en un remake de Irak y Afganistán, pero sin héroes como Errol Flint. Esta vez no se trata del petróleo sino de otro tipo de riquezas.

¿Villanos o héroes?

Los piratas de antaño fueron estigmatizados por el poder, pero gozaron de popularidad entre los pobres. Citamdo al historiador Marcus Rediker, Hari asegura que los piratas primero trabajaron como marineros en “infiernos flotantes de madera” donde laboraban encogidos y recibían castigos corporales, siendo frecuentemente engañados en sus salarios después de meses y años de trabajo. Pero estos “villanos de todas las naciones” estuvieron entre los primeros en rebelarse contra este mundo; se amotinaron contra capitanes tiránicos y crearon una manera diferente de “trabajar” en los mares, escribió Hari. “Una vez que se hacían de una nave, los piratas elegían a sus capitanes y tomaban todas sus decisiones colectivamente”, o sea, anduvieron cerca de la “democracia participativa”. Para Rediker pusieron en práctica “uno de los planes más igualitarios para encontrar recursos dondequiera en el siglo 18” e, incluso admitieron esclavos africanos escapados y vivieron con ellos como iguales. Los piratas mostraron claramente que eran subversivos capaces de hacer funcionar las naves de manera distinta a la forma opresiva y brutal del servicio mercantil y de la real marina de guerra. Quizás, por esta razón fueron populares, a pesar de ser bastante poco productivos como ladrones.

La piratería de hoy en Somalía es una actividad desesperada de sobrevivencia mediante cobro de peaje e impuestos a los depredadores. “El gobierno de este país del Cuerno de África colapsó en 1991. Desde entonces sus nueve millones de habitantes han estado sumergidos en el hambre y muchas de las fuerzas más feas del mundo occidental han visto esto como una gran oportunidad para robar las fuentes de aprovisionamientos de alimentos del país y descargar nuestra basura nuclear en sus mares”, explicó Hari.

Tan pronto como se fue el gobierno, en la costa de Somalia comenzaron a aparecer misteriosos barcos europeos descargando enormes barriles en el océano. La población costera comenzó a enfermarse. Primero sufrieron erupciones extrañas, náuseas y aparecieron bebés malformados. Y después, el tsunami de 2005 hizo flotar cientos de barriles que las olas lavaron en las playas. La gente comenzó a sufrir enfermedades producidas por la radiación y murieron más de 300 personas.

Ahmedou Ould-Abdallah, el enviado de ONU a Somalia, le dijo a Johann Ari: “Alguien está descargando aquí material nuclear. También hay metales pesados, tales como cadmio y mercurio”. Mucho de este material se puede rastrear en hospitales y fábricas europeas, donde se lo entregan a la mafia italiana para desaparecerlo a bajo precio. Cuando Hari le preguntó a Ould-Abdallah qué hacían los gobiernos europeos sobre esto, lee respondió con un suspiro: “Nada. No hubo limpieza, ninguna compensación ni prevención”.

Depredación ictiológica

Al mismo tiempo, otras naves europeas han estado saqueando la biodiversidad de sus mares, su alimentación. “Ya hemos destruido nuestros propios peces con la sobre explotación y ahora hemos ido a capturar los suyos”, dijo la periodista. El valor de cada atún supera los 300 dólares. Los barcos rastreadores que pescan ilegalmente en los mares desprotegidos de Somalia se han robado cientos de millones de dólares anuales de atún, camarón, langosta y otras formas de vida marina. Los pescadores locales perdieron repentinamente el sustento y ahora padecen hambre. Mohammed Hussein, pescador de la ciudad de Marka, le dijo a Reuters: “Si no se hace nada, pronto no nos habrán dejado ningún pescado en nuestras aguas de costa”.

Hari explicó que en este contexto aparecieron los hombres a quienes se ha estado llamando “piratas”. Cada uno está de acuerdo en que antes fueron pescadores somalíes ordinarios, que ahora consiguieron lanchas rápidas para intentar disuadir a los descargadores de basura y a los barcos rastreadores o, por lo menos, aplicarles algún impuesto. Se llaman a sí mismos “Guardacostas Voluntarios de Somalia” y es duro ver por qué. Uno de los líderes pirata, Sugule Ali, dijo que su motivo era “detener la pesca ilegal y la descarga en nuestras aguas… No nos consideramos bandidos del mar. Consideramos [que son] bandidos del mar a quienes pescan ilegalmente y descargan en nuestros mares, descargan basura en nuestras aguas y portan armas en nuestros mares”.

Escribió Joann Hari: “¡No!, esto no es hacer tomas de rehenes justificables, y sí algunos son apenas gángsteres, especialmente quienes soportaron la ayuda del Programa Mundial de Alimentos. Pero los ‘piratas’ reciben el apoyo aplastante de la población local por una razón. El sitio somalí independiente de noticias WardherNews condujo la mejor investigación disponible sobre qué están pesando los somalíes comunes y corrientes y encontró que el 70% apoyó fuertemente la piratería como forma de defensa nacional de las aguas territoriales del país”. Durante la guerra revolucionaria en EEUU, George Washington y los padres fundadores les pagaron a los piratas para proteger las aguas territoriales de América, porque no tenían ninguna marina de guerra o guardacostas propios. La mayoría de los americanos los apoyaron. ¿Es esto tan diferente?”

“¿Esperan que los somalíes que mueren de hambre se instalen pasivamente en sus playas, revolcándose en nuestra basura nuclear y observen cómo les arrebatan sus pescados para comérselos en restaurantes de Londres, París y Roma?”, preguntó Hari. “No hemos actuado en esos crímenes pero cuando algunos de los pescadores respondieron interrumpiendo el tránsito del 20% del suministro de petróleo del mundo, comenzamos a chillar acerca del “mal.” Si queremos realmente ocuparnos de la piratería, necesitamos parar su causa original -nuestros crímenes- antes que enviar las cañoneras para desarraigar a los criminales de Somalia”.

Según Hari, la historia de la guerra de la piratería en 2009 fue mejor resumida por otro pirata, que vivió y murió en el siglo IV AC. Lo capturaron y conducido ante Alejandro el Grande, éste exigió saber “¿qué pretende conservando la posesión del mar?” El pirata sonrió, y respondió: “Significa que ustedes están agarrando la tierra entera, pero por lo que hago con una nave pequeña, me llaman un ladrón, mientras quien lo hace con una gran flota le llaman emperador”. Hoy de nuevo nuestras grandes flotas imperiales están en Somalía, pero ¿quién es el ladrón?

El caso del “niño pirata”

Democracy Now! informó que el único sobreviviente del secuestro del capitán de un carguero estadounidense ocurrido este mes fue un somalí menor de edad, quien el 21 de abril fue acusado en un tribunal de Nueva York. El adolescente, llamado El Abduhl Wal-i-Musi, se habría rendido antes que los francotiradores de la marina de EEUU mataran a sus tres acompañantes en una acción militar nunca aclarada. Musi, que será juzgado como si fuera un adulto, estalló en sollozos durante su comparecencia ante el juez. La abogada defensora Deirdre Von Dornum describió a Musi como “joven y aterrorizado”.

Deirdre Von Dornum dijo: “Es posible que al Juez Peck le haya parecido que es mayor de edad, pero como pueden ver es extremadamente joven, está herido y aterrorizado. Nos satisface tener la protección de la Constitución de Estados Unidos, y que el gobierno haya optado por hacerlo comparecer en una audiencia pública y no en una prisión secreta o sujeto a cualquier otra forma de procedimiento no público”.

Los guardacostas informales somalíes anunciaron venganza después que en dos rescates de rehenes las fuerzas extranjeras dieron muerte al menos a cinco de sus compañeros. El último operativo, llevado a cabo el domingo 12 de abril, por fuerzas de Estados Unidos, logró liberar al capitán estadounidense Richard Phillips, dando muerte a tres acompañantes de Musi.

Los últimos acontecimientos han despertado temores de un aumento de la violencia en las rutas marítimas frente a la costa del Cuerno de África, donde valientes “piratas” desafían cada día a las patrullas de las fuerzas navales extranjeras. “Los franceses y los estadounidenses se arrepentirán de haber comenzado esta matanza. Nosotros no matamos, sino que sólo tomamos rescates. Haremos algo a cualquiera que veamos como francés o estadounidense desde ahora”, manifestó Hussein, un pirata de la zona. “No podemos saber cómo murieron nuestros amigos en el bote salvavidas, pero esto no nos impedirá volver a secuestrar”, relató.

Las pandillas de piratas generalmente tratan bien a sus secuestrados, a fin de concluir mejor las negociaciones para el pago de rescates. Los episodios más violentos han provenido de grupos ocasionales. “Nos vengaremos”, insistió otro pirata de Aden, en el pueblo Eyl, un refugio para los piratas en la costa este de Somalia.

Algunos expertos temen ahora a la reacción después de estas actuaciones. “Los piratas sabrán desde ahora que cualquier cosa puede pasar. Los franceses están haciendo esto y los estadounidenses también. Las cosas serán más violentas desde ahora en adelante”, argumentó Andrew Mwangura del East African Seafarers Assistance Program, con sede en Kenia. Después de una caída en la actividad a principios de este año, los piratas han contraatacado. Actualmente mantienen capturadas a más de una decena de navíos con aproximadamente 260 rehenes, entre ellos unos 100 filipinos.

Johann Hari dijo que algunos lectores parecen sorprenderse porque la descarga de tóxicos y el hurto de pescados estarían sucediendo en el mismo lugar, preguntándose “¿Esto no contamina los pescados?” La periodista explicó que la costa de Somalia es extensa, se estira hasta los 3.300 km. “Imagínense cómo sería de fácil -sin ningún guardacostas o ejército- robar pescados en la Florida y descargar la basura nuclear en California, y se darán una idea”, dijo. “Estos acontecimientos están sucediendo en diversos lugares, pero con el mismo efecto horrible: muerte para los nativos, y aparición de piratería. No hay contradicción”.

Notas:
*) Johann Hari, periodista británica del diario The Independent ha realizado coberturas en Iraq, Israel/ Palestina, Congo, República Centroafricana, Venezuela, Perú y EEUU y su periodismo ha aparecido en publicaciones por todo el mundo. Fue la persona más joven nominada para el premio Orwell de escritura política, en 2003 ganó el Premio al Periodista Joven de la Gaceta de Prensa y en 2007 Amnistía Internacional la nombró Periodista de Periódico del Año. ¿Ha colaborado como editor de la revista Attitude y publicó su primer libro, God Save the Queen? , en 2003.

Fuentes:
“You are being lied to about pirates” Johann Hari, Huffington Post, 1/4/2009
-http://www.huffingtonpost.com/johann-hari/you-are-being-lied-to-abo_b_155147.html
-http://www.sfbayview.com/2009/you-are-being-lied-to-about-pirates/
Estudiante investigador: Christine Wilson
Evaluador académico: Andre Bailey

28/04/2009 Posted by | Politica Internacional, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , | 2 comentarios