America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

EL RELEVO DE LA CUPULA DE LA SECRETARIA DE INTELIGENCIA – Horacio Verbitsky


OPORTUNO, NECESARIO Y TARDÌO

El relevo de la cúpula de la SI es oportuno, necesario y tardío. Implica realizar como se pueda y a los apurones lo que no se hizo bien cuando se debía. Cómo incidirá en las relaciones con Estados Unidos e Israel y en la investigación del atentado a la DAIA. El manejo de la SI con la justicia federal y las tensas relaciones con la policía de la provincia de Buenos Aires.

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Por Horacio Verbitsky
El relevo de la cúpula de la Secretaría de Inteligencia es oportuno y necesario pero tardío, y atestigua el fracaso de la política seguida durante demasiados años con esa organización que depende de la presidencia de la Nación y que se ha escapado de su control. Retomarlo es la tarea que la presidente CFK encomendó a Oscar Parrilli y Juan Martín Mena, flamantes secretario y subsecretario de Inteligencia, quienes con quince relevos en el primer día entraron pisando fuerte. De todos modos, es improbable que vayan a repetir la hemorragia que provocó la Alianza, cuando el millar de especialistas que purgó el banquero Fernando de Santibáñez se volcaron con entusiasmo a la actividad privada. Una de sus consecuencias fue el negocio de las pinchaduras de teléfonos y computadoras y la venta de las interceptaciones, un delito por el cual esta semana el fiscal general de la justicia federal de San Isidro Fernando Domínguez elevó a juicio oral la causa en la que están procesados el ex secretario de Inteligencia Juan Bautista Yofre, el columnista de La Nación Carlos Pagni, el entonces director de Ambito Financiero y actual columnista de Perfil Roberto García, el empresario santiagueño de medios Néstor Ick, el general Daniel Reimundes, los responsables de los portales Seprin y Urgente 24, Héctor Alderete y Edgard Mainhard, entre otros. Yofre como jefe de una asociación ilícita y por el delito de espionaje, con pena de cumplimiento efectivo, los demás como encubridores.

La asociación ilícita habría operado cuanto menos desde agosto de 2006 y hasta junio de 2008, “dedicada a la procuración, búsqueda, sustracción, revelación y comercialización ilegal de datos, archivos e información de orden político, social, militar y económico, que debían permanecer secretos en función de la seguridad, de la defensa y de las relaciones exteriores de la Nación”.

Las casillas de correo que utilizaban sugieren que no son hombres sin sentimientos ni ideas que sólo bailan por la plata: kristalnacht45@gmail.com, rgalland2@gmail.com, oskorzeny43@gmail.com, avanti1922@gmail.com, littorio22@gmail.com. La noche de los cristales rotos fue el primer pogrom nazi, Adolf Galland fue uno de los más conocidos pilotos de bombardeo nazis, Otto Skorzeny era el comando SS a quien Hitler encomendó en 1943 el rescate de Benito Mussolini; 1922 fue el año de la marcha del fascismo sobre Roma y Littorio el nombre de la división de infantería motorizada que Mussolini envió a combatir durante la guerra civil española. Esta es para ellos una semana agridulce: al mismo tiempo que avanza la causa que con amenazas y filtraciones consiguieron demorar durante cinco años, es defenestrado el espía a quien responsabilizan por su desdicha, Antonio Horacio Stiuso, quien dejó la secretaría junto con sus jefes formales, Héctor Icazuriaga y Francisco Larcher. La situación de cada uno es distinta: Icazuriaga, que no cayó por deslealtad sino por imposibilidad de controlar ese nido de víboras, reemplazaría a Juan Manuel Abal Medina en la embajada ante el Mercosur y la Aladi; Stiuso podría adelantar su jubilación o partir a un destino exterior, en Egipto; Larcher será puesto a dieta de sardinas, en el desierto. Desde allí le parecerá apetecible una mudanza a Nordelta, pero habrá que ver si es bien recibido. Hace un par de meses, Larcher viajó a España con su esposa que debía realizar un tratamiento médico. Durante su ausencia, Icazuriaga llevó varios informes a la residencia de Olivos. La advertencia por esta alteración de los conductos establecidos llegó con una tapa de la revista Noticias. La ilustraba una fotografía de Icazuriaga en la playa, con el título “La SIDE al desnudo”. La presidente entendió el mensaje. Más vale tarde que nunca.

Pueden señalarse al menos tres campos en los cuales el déficit de la SI fue inocultable: sus relaciones asimétricas con los servicios análogos de Estados Unidos e Israel; los manejos con distintas instancias del Poder Judicial, y los conflictos entre su personal y sectores de la policía de la provincia de Buenos Aires. Los presuntos roces con la Inteligencia del Ejército constituyen un artículo de fe. La oposición política recita esa construcción mediática como el catecismo, sin sustento en un solo dato comprobable. De cada una de esas falencias se informó durante años en esta columna. El efecto de esta reformulación de la SI que menos interés ha despertado en la prensa argentina es cómo incidirá en las relaciones con Estados Unidos. Nadie lo teme más que el fiscal de la causa por el atentado a la DAIA, Alberto Nisman, quien en las últimas 48 horas llamó treinta veces al flamante subsecretario de Inteligencia, Juan Martín Mena, con quien al cierre de esta columna no había conseguido comunicarse.

¿Quién es el amo?

La Secretaría de Inteligencia cumplió un papel decisivo para incriminar al gobierno de Irán por los atentados contra la embajada de Israel y la DAIA. El entonces presidente Carlos Menem deseaba desviar la investigación de la pista siria, por razones personales y familiares; los gobiernos de Israel y Estados Unidos coincidían con él por definiciones estratégicas: habían abierto negociaciones de paz con Damasco y no estaban interesados en que los episodios porteños, que atribuían a incongruencias de su presidente, interfirieran con esos lineamientos. En cambio, habían sindicado a Irán como el enemigo absoluto e irreductible. La prueba judicial de su participación en esos atentados no era una prioridad para ellos. Las resoluciones que en el último año de gobierno de Néstor Kirchner pidieron la captura internacional de medio gabinete iraní se basaron en informes de Inteligencia de esos aliados internacionales, que con alta probabilidad no se sostendrían ante un tribunal de justicia, cuyos estándares probatorios son más exigentes. Esta es la misma razón por la que Estados Unidos retuvo durante más de diez años en la base de Guantánamo a centenares de acusados por actos terroristas sin someterlos a juicio. Con una actitud de sinceridad o cinismo que por aquí no abunda, allí dijeron que no los presentarían ante un tribunal porque serían absueltos.

Kirchner formuló en 2006 la denuncia contra Irán ante la asamblea general de las Naciones Unidas, si bien tuvo cuidado de reclamar el funcionamiento de mecanismos multilaterales y no una decisión unilateral de la superpotencia. Desde la Comisión Parlamentaria que supervisaba la causa judicial, su esposa conocía la seriedad de los indicios que señalaban hacia Siria. Cuando desde la presidencia CFK intentó desandar el camino trazado por los servicios estadounidenses y negociar con Irán una vía alternativa para el esclarecimiento de los atentados, los responsables de la Secretaría de Inteligencia cerraron filas con sus corresponsales de Estados Unidos e Israel, en contra de su propio gobierno, reivindicando un grado de autonomía inconcebible, que no podía sostenerse en el tiempo. Para ello azuzaron a la colectividad judía en contra del memorando firmado por los cancilleres de la Argentina e Irán y se sirvieron de sus contactos en la justicia federal para que lo declararan inconstitucional. El magistrado de primera instancia que tenía la causa, dejó saber que su decisión estaba vinculada con la suerte de su hijo, que se postulaba para ocupar un juzgado. Un sector del gobierno lo consideró una extorsión y propuso denunciarlo. Otro entendió que valía la pena tomarlo en cuenta porque el hijo del juez tampoco era el peor candidato en el concurso en que participaba. El fallo fue favorable a los deseos oficiales, pero una sala de la Cámara de Apelaciones, sin hijos en oferta y más sensible a los deseos de la Secretaría de Inteligencia, lo revirtió.

De la discreción al escándalo

La manipulación de la justicia federal desde la Secretaría de Inteligencia tiene tantos años como la democracia argentina, pero transitó por distintas etapas. Algunas discretas y vergonzantes, durante el primer gobierno posdictatorial, otras estridentes y desbocadas. Bajo la presidencia de Alfonsín la esposa de un camarista recibió un paquete de fotografías que documentaban varios encuentros con una antigua novia. En este terreno la ideología y la identidad política no cuentan, es cuestión de pragmatismo y de recursos económicos. Uno de los alfiles del ajedrez menemista sobre el Poder Judicial fue el ex subsecretario de Justicia radical Ricardo Recondo, un gremialista que varias veces ha presidido la asociación mutual de los funcionarios judiciales. Los gobiernos kirchneristas confiaron esas funciones a protegidos de Enrique Nosiglia, como Darío Richarte, o a colaboradores de los miembros de la mayoría automática menemista en la Corte Suprema de Justicia, Rodolfo Barra y Adolfo Vázquez, como Javier Fernández. Los métodos que se emplean en estas tareas no se enseñan en la UBA, cuyo vicerrector desde este año es Richarte. Los funcionarios acusados de algún delito deben elegir como defensores a los que giran en la órbita de la SI. En la jerga tribunalicia se les llama defensores de confianza, pero en estos casos no siempre la merecen.

Algunos episodios de ese submundo sombrío salieron a luz cuando el juez federal Norberto Oyarbide fue filmado en un prostíbulo para homosexuales, en 1998. Era parte de la pugna subterránea entre la Secretaría de Inteligencia y la Policía Federal por el control político de algunos poderosos consumidores vergonzantes de servicios sexuales. La competencia salvaje por tan escabroso mercado estalló con las causas cruzadas que involucraron a Oyharbide y al proxeneta Luciano Garbellano, vértices de un turbio triángulo que completaba el Jefe de la División Seguridad Personal de la Policía Federal, Roberto Rosa, y que llegó a involucrar a la ex jefa de gabinete del ministro Carlos Corach, Bettina Guardia, antes de su casamiento con el empresario Alejandro Bulgheroni. La mujer declaró que esas versiones eran obra de la SIDE, “que me odia”. El caso terminó con el relevo masivo de comisarios de la Policía Federal y la cesión del terreno a la entonces SIDE. Cuatro años después, en abril de 2002, se publicó aquí la reunión en un domicilio privado del jefe de Inteligencia durante el interinato del senador Eduardo Duhalde al frente del Poder Ejecutivo, Carlos Soria, con los ministros de la Corte Suprema Julio Nazareno y Eduardo Moliné con camaristas y jueces federales de la Capital. Allí Soria los amenazó con el juicio político si no encarcelaban al ex ministro de Economía Domingo Cavallo y a tres banqueros, cosa que tuvo luego principio de ejecución. Además ordenó espiar a la entonces senadora Cristina Fernández y a su esposo gobernador de Santa Cruz, y denunció un fantástico complot para poner el país patas para arriba, con lo que se preparó el clima para el asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. El encuentro con los jueces casi termina a las trompadas.

El gobierno de Néstor Kirchner introdujo a partir de 2003 nuevas normas para la designación de ministros de la Corte Suprema de Justicia y de jueces federales y el Senado reformó su reglamento, de modo que hubiera un escrutinio público de la calidad profesional y personal de los propuestos. Pero no cesó la lógica perversa que vincula a la Secretaría de Inteligencia con determinados estudios jurídicos y con operadores informales que a su vez actúan sobre el fuero federal. Un camarista federal presentó en forma silenciosa su renuncia, sin que nunca se conociera el motivo, luego de varias salidas de juerga con amigas vistosas que le presentó uno de los más conocidos operadores de la Secretaría de Inteligencia. La vacante fue cubierta por un magistrado que nunca desoye los deseos de sus mandantes, quienes se las ingeniaron para que ocupara un asiento en dos salas distintas del mismo tribunal, como titular en una y subrogante en otra. Otro camarista explicó su alejamiento en el deseo de dedicarse al ejercicio lucrativo de la profesión, luego de una reunión a la que fue citado en la sede de la Secretaría, de donde salió con los ojos enrojecidos.

El principal corsario judicial de la última década fue el director de la Auditoría General Javier Fernández, quien pasó de actuar como agente del ex secretario de Obras Públicas menemista Rodolfo Barra a navegar con bandera kirchnerista. Esa jactancia le permitió impulsar numerosas designaciones y vetar otras en los decisivos fueros federales, tanto penal como contencioso administrativo y civil y comercial. Uno de los jueces que padecieron esta organización de servicios y negocios advirtió que no estaría disponible cuando el gobierno la precisara porque su exclusivo propósito era el beneficio de sus propios miembros, en causas en las que se disputan decenas de millones de pesos. Así fue. Uno de los protegidos de este grupo de tareas es el ahora juez federal Luis Osvaldo Rodríguez, un coleccionista de parafernalia nazi.

La deserción

Otros jueces integrantes de esa organización evitaron pronunciarse a favor del Fondo del Bicentenario, creado para pagar deudas con reservas del BCRA y votaron a favor del Grupo Clarín en causas por la fusión de sus cables y por la ley audiovisual y anularon las multas impuestas a consultoras que realizaban mediciones dudosas de inflación. Con la impunidad que en un tiempo tenían los bufones del rey, el senador bonaerense Mario Ishii dijo hace unos meses que la SI controlaba al 98 por ciento de los jueces y señaló como responsables a su entonces director de operaciones, Antonio Horacio Stiuso, y a Javier Fernández. Más allá de la desmesura, la presencia de la comunidad de informaciones en los asuntos judiciales no es ningún secreto. También es evidente que ese aparato construido con la promesa de servir a las autoridades sólo defiende sus propios intereses y suele desertar cuando se lo necesita, algo que debería haber sido obvio a la luz de la experiencia: Carlos Menem fue detenido por su juez Jorge Urso y a solicitud de su fiscal Carlos Stornelli. En esa materia, tanto o más que en otras, el mejor negocio es la honestidad. Las huellas de ese sistema que coloca jueces, abogados, periodistas, peritos y testigos también se detectan en la causa contra el vicepresidente Amado Boudou. Nadie recuerda, porque ningún medio se lo dice, que el expediente se inició por la denuncia del “ciudadano común” Jorge Orlando Pacífico, según la candorosa presentación que de él hizo Clarín. Pacífico no tiene nada de común. En realidad es un sargento del Ejército, especialista en explosivos, un comando participante en los levantamientos carapintada, dirigente del MODIN y vendedor de un producto tan poco común como helicópteros artillados. Pacífico declaró haberse enterado de delitos de acción pública por una conversación en un café entre hombres a quienes escuchó decir que The Old Fund “resulta ser una pantalla de la familia Ciccone” y de una persona “políticamente expuesta, alto funcionario del Gobierno Nacional, para recuperar la empresa antes fallida”. Este cuento infantil dice que no pudo ver a esos hombres, porque estaba de espaldas. El 18 de julio de 1994 Pacífico apareció ensangrentado entre los escombros de la demolida sede de la DAIA y la AMIA. En 1995 fue detenido bajo la acusación de traficar armas robadas al Ejército. En 2011, el Tribunal Oral Federal 4 lo absolvió de la acusación de haber provisto los explosivos para el atentado, aunque eso no explica su presencia en el lugar a la hora de la explosión, con tanto sentido de la oportunidad como en el caso Ciccone. Para completar el cuadro, en la misma semana de la indagatoria a Boudou en una causa, el juez Ariel Lijo sobreseyó en otra a los tres secretarios del juez Juan José Galeano y al ex ministro del Interior Carlos Corach, decisión revocada por la Cámara de Apelaciones, integrada con jueces del fuero ordinario porque los titulares se habían excusado. La piedra del escándalo llegó cuando además de no sostener las políticas oficiales, miembros de esta banda avanzaron contra las más altas jerarquías del gobierno, con deliberada bambolla. Con esta enumeración y sin discutir la razonabilidad de cada decisión se intenta ejemplificar la escasa confiabilidad para el gobierno del sistema montado por este grupo de operadores. El nombramiento como subsecretario de Inteligencia de Mena, quien conoce como nadie cada vericueto de los expedientes por los atentados de 1992 y 1994, es un intento por controlar ese brazo rebelde de la administración, variante autóctona del Doctor Strangelove, que intentaba ahorcar a su propio cuerpo. Al menos ahora no habrá más plata dulce para que los jueces la empleen en contra del gobierno y la información confidencial podrá circular en sentido inverso. Pero la designación de un judicial en la SI también equivale a una confesión de las prácticas espurias y los caminos equivocados que se siguieron cuando eran posibles otras alternativas. Esos enjuagues fueron tan indecentes como ineficaces, porque cuando los bienes intangibles salen a subasta en el mercado, siempre hay alguien capaz de mejorar la oferta. También por esa razón utilitaria, no hay nada más conveniente que elegir magistrados capaces e íntegros.

El viernes de la semana pasada el columnista del diario Clarín Marcelo Bonelli contó una reunión de jueces federales para tratar la relación corporativa con el gobierno. “La piloteó el equipo de Ariel Lijo y estuvo a punto de concurrir Ricardo Lorenzetti. El cónclave se hizo en el departamento de un familiar de los magistrados y ahí los jueces manifestaron estar cansados” de lo que consideran maltrato político. “Hablaron de estrategia” y decidieron “acelerar todas las investigaciones de corrupción”. De inmediato Bonadio elevó a juicio oral otra causa contra Boudou, “Lijo allanó el Palacio de Hacienda” y Rodolfo Canicoba Corral “va a enviar un exhorto a la Securities and Exchange comisión” pidiendo información sobre Julio de Vido y Mario Das Neves. Los magistrados también acordaron “ser extremadamente profesionales en las causas que involucran a funcionarios de alto nivel político y solo avanzar si hay pruebas concretas para evitar dar pasos en falso. Coinciden en que fue desprolija la citación a Julio Alak”. Luego de esa columna, el llamado al ministro de Justicia por su desempeño en la intervención de Aerolíneas Argentinas fue pospuesto hasta los idus de marzo.

Chancho y Laucha

Luego de la irrupción de Oyarbide en paños menores pero fuera del horario de protección al menor, y con el procesamiento del comisario Fino Palacios por encubrimiento en la causa por el atentado a la DAIA, la pugna con la Policía Federal quedó zanjada a favor de la SI. Pero se agudizó entonces el conflicto con la bonaerense, a partir de una decisión que Kirchner tomó a poco de asumir. Preocupado por una sucesión de secuestros extorsivos y por el esclarecimiento de algunos de ellos en los que se comprobó la participación de oficiales y suboficiales, en octubre de 2003 el presidente dijo desde Puerto Madryn que “en la mayoría de los secuestros extorsivos hay involucrados efectivos de la Policía bonaerense”, a la que auguró “una profunda depuración para que vuelva la tranquilidad”. El ahora flamante Secretario de Inteligencia Oscar Parrilli, agregó entonces que “se necesitan acciones muy decididas, muy firmes y muy rápidas para que los habitantes de la provincia de Buenos Aires tengan una Policía en la cual confiar”. La primera que adoptaron fue encomendar a la SIDE la investigación de los casos más resonantes, entre ellos el secuestro del padre del futbolista Leonardo Astrada. La odiosidad que se desarrolló desde entonces entre ambas fuerzas llegó a un clímax insoportable con el asesinato en la madrugada del 9 de julio de 2013 del agente de la SI Pedro Viale, El Lauchón, acribillado por diez policías del Grupo Halcón, que están detenidos por homicidio agravado. El jefe de todos los bonaerenses, comisario general Hugo Gabriel Matzkin no desmiente la raíz del conflicto. Por el contrario dice que él será el jefe de la SI, en caso de que el próximo presidente sea su gobernador Daniel Scioli, el viajero filmado.
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21/12/2014 Posted by | General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , | 2 comentarios

Obligados a dar una vuelta – Roberto Caballero


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La importancia del viaje de legisladores a los EEUU. Una buena oportunidad para discutir qué quiere decir “pensamiento nacional”.

Una comitiva de legisladores oficialistas y opositores parte hoy hacia los Estados Unidos para mostrar el acuerdo del sistema político nacional contra el reclamo de los fondos buitre NML Capital y Aurelius Capital Management.

No se sabe qué impacto causará esta foto ante la Corte Suprema estadounidense que debe expedirse sobre el tema el jueves 12, pero se supone que, en este caso, todo lo que suma no resta. La imagen de unidad que se desprende de esta acción conjunta contradice las minutas periodísticas que los lobistas de Washington y Nueva York reparten entre los cortesanos con profusos análisis sobre la situación de la Argentina, cuyo principal insumo son las notas y los títulos de Clarín y La Nación.

Constituye una novedad meritoria, un esfuerzo loable de parte de los integrantes de un sistema parlamentario que está atravesado, la mayoría de las veces, por peleas de sordos y posicionamientos mediáticos en perjuicio de coincidencias básicas que le vendrían bien al país.

La escena casi infantil de la oposición huyendo frente al jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que se tomó muy en serio esto de ir una vez por mes al Congreso a informar sobre la gestión, no contribuye al diálogo que reclaman desde los pisos de TV.

El “queremos repreguntar” de los diputados antikirchneristas es pobre como excusa. Antes exigían que el jefe de Gabinete concurriera. Cuando va, lo esperan con un voluminoso interrogatorio de 1200 preguntas. Son 257 diputados. Entonces, para hacer estallar la sesión por el aire, plantean que no los dejan repreguntar, como sí pueden hacerlo los miembros de la Cámara Alta, donde son apenas 72 senadores. ¿Cuánto hubiera durado una sesión en Diputados con 3000 preguntas y repreguntas de 257 diputados oficialistas y opositores?

La intención por abortar el encuentro, más que las ganas de saber, se impuso finalmente, en supuesta represalia a que los diputados oficialistas, en la sesión previa, no dieron quórum para debatir el tema Ganancias en los términos que reclaman las minorías.

Hay mucha mezquindad en la política local y muchas, demasiadas ganas, de aparecer en TV o en Twitter con una frase efectista más que sentados en sus bancas. Los actings de ofensa, las tonalidades dramáticas, la eterna pose de disgusto construyen un lenguaje útil para el desacuerdo e inútil para lo contrario.

Por eso, que ahora viaje una delegación parlamentaria conjunta a los Estados Unidos para rechazar la campaña de los fondos buitre contra el país no es una cosa para dejar pasar. Es una respuesta edificante a los que tratan de demoler cualquier diferencia entre lo importante y lo anecdótico. Es anteponer el interés nacional a las pedestres disputas y artilugios que alimentan la hoguera cotidiana de desencuentros, reales o inventados. Una señal de madurez en medio de tanta política de salita de cuatro.

Al grupo del FPV, con Julián Domínguez, Omar Perotti, Roberto Feletti, Miguel Ángel Pichetto, Gerardo Zamora, entre otros, se suma el FR con Darío Giustozzi; el PRO con –el ahora desprocesado por el Megacanje– Federico Sturzenegger y el peronismo puntano con el ex presidente Adolfo Rodríguez Saá.

Por las suyas, a título personal, es decir, sin el aval del FAUNEN, será de la partida el ex ministro de Economía Martín Lousteau. Al espacio político que integra –la UCR, el FAP y UNEN– le pareció demasiado codearse con legisladores a los que acusa todos los días de pertenecer a una especie de secta de cleptómanos y mitómanos compulsivos. Es duro decirlo, aunque no por eso menos cierto: el FAUNEN –con la excepción de Lousteau– privilegió diferenciarse de sus pares a viajar y defender la posición del Estado Nacional en el tema de la deuda y los holdouts. Eso sí, para que no quede tan grosero y conste en actas, enviaron a la Embajada de los Estados Unidos y a Domínguez una nota en la que expresan su apoyo. Poner el cuerpo les sonó a demasía.

El diputado Claudio Lozano, de Unidad Popular, el partido de Víctor De Gennaro, también se bajó de la comitiva. Su argumento: “No compartimos el enfoque que el gobierno tiene sobre el endeudamiento (…) Somos parte de las causas judiciales que cuestionan los canjes realizados en el año 2005 y 2010 y cuestionamos siempre la prórroga de jurisdicción y soberanía que este gobierno ha tenido y que permite que hoy nos estén juzgando en los Estados Unidos”. A veces, la coherencia se confunde con tozudez.

Menos dudó el centenar de legisladores británicos –sí, británicos– que firmaron una resolución de apoyo a la Argentina, alertando a la Corte estadounidense sobre los efectos negativos de un triunfo judicial de los buitres.

Fueron 106 las firmas que suscribieron el llamado de la red internacional católica Jubileo (¿el Papa Francisco habrá tenido algo que ver?) para denunciar que “los fondos buitre están tratando de presionar a la Argentina a incumplir con los pagos de la deuda externa a través de un juicio en Nueva York”.

Los parlamentarios ingleses, a su vez, promovieron un proyecto de ley para “impedir que los fondos buitre ignoren la reestructuración de la deuda argentina y griega”. En un comunicado, la Red Jubileo señaló que “dos de los fondos, NML Capital y Aurelius Capital Management están demandando a la Argentina en Nueva York por ganancias enormes sobre una deuda que adquirió a muy bajo precio durante la crisis de 2001 (…) Si los fondos buitre ganan el juicio, los prestamistas no tendrán ningún incentivo para negociar reestructuraciones de pagos insostenibles en el futuro (…) Esto enviaría ondas de choque al sistema financiero y tendría consecuencias graves para países con crisis de deudas como Grecia, Irlanda y Portugal”.

Sarah-Jayne Clifton, directora del Jubilee Debt Campaign, afirmó: “Los fondos buitre nunca prestaron dinero a la Argentina. Especularon en una deuda con la esperanza de obtener una ganancia enorme.”

Daniel Ozarow, del Argentina Research Network, uno de los convocantes de la petición, dijo: “Parece increíble que las reglas existentes del sistema de deuda internacional permitan que los fondos buitre impongan un castigo colectivo sobre millones de argentinos en atención a un puñado de especuladores billonarios”.

La actitud de los parlamentarios británicos expone crudamente uno los principales problemas de nuestro país: la baja densidad nacional en la formación de cuadros de buena parte de su clase dirigente. En la batalla de Vuelta de Obligado, hubo argentinos que eligieron los buques ingleses y franceses para derrotar a Rosas. Estaban tan enfrentados al “tirano” que pelearon para cederle el control de las vías navegables interiores a los poderes extranjeros. Varias generaciones después, muchos dirigentes argentinos siguen creyendo que algo malo para el país puede ser bueno para ellos.

Si Argentina entra en default técnico, algunos de los pronósticos catastróficos que alientan los opositores se verán confirmados. Es probable que esto le reste chances al kirchnerismo, electoralmente hablando, y que cierta oposición vea alimentado su sueño de abrazarse al sillón de Rivadavia, pero el costo de este triunfo de los holdouts se pagará con incertidumbre, parate económico y secuelas sociales. ¿Qué clase de oposición es esa, que sólo gana cuando el país pierde?

Todavía no se sabe qué quiere decir el nombre de la secretaría (de Coordinación Estratégica del Pensamiento Nacional) a cuyo frente fue designado el filósof e integrante de Carta Abierta, Ricardo Forster. Se lo anda preguntando Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, así que tal vez lo trascendente no sea responder a la pregunta, sino la pregunta misma.

Lo que sí se sabe es que la reacción en cadena de los diarios opositores y sus voceros está motivada por el horror a dos palabras: “pensamiento nacional”. Las traducen como “pensamiento único”, las comparan con la obra de Orwell, y Nelson Castro llegó a decir “esto es Goebbels”, sin importarle mucho que Forster sea judío, de formación marxista y cosmopolita en esencia. ¿Qué tiene que ver el propagandista del Holocausto con una secretaría del Ministerio de Cultura que va a estar encabezada por un intelectual que habla con todos y que fue alumno, entre otros, de José Luis Romero, heredero del linaje liberal mitrista en la historia, aunque después lo haya contradicho? Nada. Pero la operación no es contra Forster, sino contra lo que representa: un gobierno que se pregunta y quiere que nos preguntemos qué cosa es el “pensamiento nacional”.

Les molesta, en realidad, que exista una posibilidad de superar la reflexión binaria del país de la grieta que ellos promueven, que se constituya un punto de encuentro entre tradiciones diferentes pero profundamente atravesadas por sentimientos nacionales. ¿Acaso no quieren que se los juzgue malamente por esa atracción fatal que los empuja a subirse a cualquier buque que pasa, si es antinacional mejor? No es cuestionable la admiración por lo extranjero. En un mundo globalizado, todos somos un poco extranjeros. La pregunta es si admirar y comprender esta realidad necesariamente debe interpretarse como el vaciamiento o ausencia de los intereses nacionales. No le temen a la respuesta. Simplemente los incomoda, los irrita, la pregunta.

La comitiva legislativa que marcha a los Estados Unidos a defender la postura argentina frente al acecho de los fondos buitre es un paso de la política en el sentido correcto, incluso de resignificar la Vuelta de Obligado: ahora están obligados a dar una vuelta. Hay algo que está por encima de las rencillas domésticas: es esa Nación a la que le escribieron Borges y Marechal. La nuestra.

Cuando el oscurantismo gana

Si Clarín y La Nación fueran algo así como The Washington Post, Amado Boudou sería Richard Nixon y el caso Ciccone, la versión local del “Watergate”. Pero son distintas épocas, y distintos los casos y los personajes, aunque haya un empeño exagerado en hallar simetrías. Quizá por eso en Clarín y La Nación festejen que no haya sido televisada la indagatoria.

Independientemente de la suerte judicial del vicepresidente, es verdad que lo poco o mucho que se conoce del expediente en la esfera pública fue ventilado por los dos diarios dominantes. Tan cierto como la evidente animadversión de sus propietarios contra el segundo en la línea de sucesión presidencial del gobierno kirchnerista, del que son opositores acérrimos.

Hubiera sido interesante ver la televisación. Nunca se hizo, es verdad. Alguna vez hay que empezar. Pero parece que somos más conservadores de lo que creemos. Lo curioso del caso es que Clarín y La Nación se hayan opuesto a la propuesta del vicepresidente, de televisar el interrogatorio del juez Ariel Lijo. Uno no se imagina a los periodistas del Washington Post, o de cualquier medio del mundo, negándose a la posibilidad de acceder a los lugares habitualmente inaccesibles o vedados.

Cuando alguien propone transparentar el conocimiento de una causa judicial institucionalmente importante, porque involucraron a un vicepresidente, no sólo se oponen Clarín y La Nación, hasta muchos de sus periodistas se niegan. Es raro. ¿A quién beneficia el oscurantismo de puertas cerradas? A la sociedad y al periodismo que busca la verdad, seguro que no.
Infonews

12/06/2014 Posted by | Economía, General, Historia, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

El verdadero origen del caso Ciccone –


El verdadero origen del caso Ciccone – Tiempo Argentino | Es tiempo de un diario nuevo.

16/04/2012 Posted by | Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Argentina – Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias


Cristina superó más del 50 por ciento de los votos

Con el 76 por ciento de las mesas escrutadas, la presidenta Cristina Kirchner obtiene el 50,22 por ciento de los votos y gana con una diferencia de más de 35 puntos. El segundo puesto lo disputan Alfonsín con el 12,26 por ciento y Duhalde con el 12,20. El candidato del Frente Amplio Progresista, el santafesino Hermes Binner ocupa el cuarto lugar, con el 10,52. En el quinto aparece el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá con un 7,51 por ciento, seguido por Elisa Carrió, la gran perdedora de la jornada, ya que fue segunda en las elecciones de 2007, y ahora sólo obtiene el 3,32 por ciento de los sufragios. El Frente de Izquierda supera el piso del 1,5, ya que obtiene el 2,38 por ciento de los votos emitidos, mientras que la candidata de Proyecto Sur, Alcira Argumedo, quedaría fuera de la carrera a las elecciones de octubre, al igual que Sergio Pastore y José Bonacci. La participación fue del 77,05 por ciento.

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15/08/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | 1 comentario

Denuncian a JP Morgan y al Grupo Clarín por fraude con los fondos de las AFJP


La presentación de la UIF involucra también al Patagonia y Consultatio

08-07-2010 /  Denunciaron manipulación de precios de acciones y connivencia entre JP Morgan y las empresas locales. Entre Clarín y el Patagonia, la cartera del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES perdió $535 millones a junio de este año.

José Sbatella, titular de la UIF.

Por Patricia ValliEl titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, radicó una denuncia penal contra el Grupo Clarín, el Banco Patagonia, la administradora de fondos de inversión Consultatio y el banco de inversión JP Morgan por fraude con los fondos de jubilación y asociación ilícita.

El texto de la denuncia, que fue informada por la UIF, habla de “manipulación de precios de acciones que se ofertan públicamente en el mercado de valores y su venta a los fondos de inversión, con la probable connivencia de los gerentes operativos de los mismos”.

El fraude estuvo vinculado a los fondos de las administradoras de los fondos de jubilación y pensión (AFJP) “que se componían de los aportes jubilatorios de una gran cantidad de argentinos”. Esos activos, en tanto, fueron heredados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

Según la denuncia de Sbatella, por fraude “contra los fondos de jubilaciones y pensiones y una defraudación millonaria cometida por una asociación ilícita”, el agente en común en todos los casos fue el JP?Morgan, que actuó como colocador y fue denunciado “por urdir la maniobra”.

Clarín habría manipulado los precios de las acciones mediante la entrega de información inexacta –lo que repercutió en los precios de las acciones– de acuerdo con la evaluación que hizo otro organismo de control, la Comisión Nacional de Valores, que entregó parte de la información sobre la que se sustenta la denuncia de la UIF.

Según la CNV,?“las AFJP intervinieron en la compra de acciones a un precio alto y las acciones cayeron de manera estrepitosa después de esa compra”. La ANSES, por su parte, aportó que el JP Morgan habría comercializado esas acciones.

VALORES. La semana pasada, cuando el ministro de Economía, Amado Boudou, y el titular de la ANSES, Diego Bossio, analizaron el impacto fiscal de los proyectos de la oposición para garantizar la aplicación del 82% móvil a las jubilaciones mínimas, destacaron que el Grupo Clarín había tenido el más alto porcentaje de pérdida para el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, con la cartera heredada de las AFJP.

Según datos de la Administración de la Seguridad Social, la pérdida de Clarín ascendió a 77%, lo que representó en pesos unos 276 millones menos en el FGS. En el caso del Banco Patagonia, la caída fue de 49% en el precio de sus acciones y totalizó una pérdida de $259 millones, medido a la primera semana de junio pasado.

“En un año, las acciones de Clarín perdieron un 60%, mientras que en el mismo período la pérdida del Merval fue del 2%”, señaló en esa oportunidad Boudou. De acuerdo con los datos de la CNV ellas cayeron de $28 y $35 a 9,25 pesos. Según los últimos datos de la ANSES, dentro de la órbita del FGS bajaron hasta un precio estimado de $3,26 por acción.

Arrepentido. La denuncia fue presentada ayer por Sbatella en la Fiscalía Federal Nº 3, a cargo de Eduardo Taiana. Hoy será girada a la Cámara Federal porteña para que designe el juzgado que tramitará el expediente en base a las declaraciones de Esteban Arbizu, ex ejecutivo de JP Morgan.
El “arrepentido” de la banca de inversión internacional asesoró, entre otros, a Ernestina Herrera de Noble y otros directores del Grupo Clarín, Marcelo Mindlin, la familia Priu, Eduardo Costantini y Carlos Bulgheroni, según publicó hace un año el diario Crítica de la Argentina.

Además de las investigaciones por posible lavado de activos que realiza la UIF y de la causa promovida ahora por la denuncia de Sbatella, existe un proceso a cargo del juez Sergio Torres en el que se ventilan otros hechos denunciados por Arbizu, quien confesó haber participado de operaciones para el envío clandestino de fondos desde la Argentina a los Estados Unidos y Suiza.

Buenos Aires Económico

08/07/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – El gobierno asegura que Redrado quedó fuera del BCRA, pero el funcionario no se quiere ir del despacho de presidente.


Otro voto “no positivo” se juega en el Central

Martín Redrado había recibido el informe que solicitó a Asuntos Legales del BC, que avaló el Fondo que garantiza el pago de parte de la deuda con reservas. Pero lo desconoció y continuó su campaña en contra de esa medida. Entonces Cristina Fernández decidió desplazarlo.

Por Cristian Carrillo

El Gobierno renunció al presidente del Banco Central, Martín Redrado, por dilatar el traspaso de las reservas excedentes para la creación del Fondo del Bicentenario. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que se le aceptó la renuncia que en su momento había presentado sobre la base de que Redrado no acató las instrucciones recibidas de la presidenta Cristina Fernández, lo que representaría un “incumplimiento en los deberes de funcionario público”. Esto estaría respaldado en que Redrado había recibido anteayer respuesta del Departamento de Asuntos Legales del BC, comunicado que avalaba esa medida. Sin embargo, el titular del Central desconoció el dictamen del gerente principal de Asuntos Legales, Marcos Eduardo Moiseeff, asegurando que todavía no contaba con el respaldo jurídico para ceder los 6569 millones de dólares que implica la constitución de ese Fondo. Redrado aseguró que no dejará su puesto, salvo que sea por los canales parlamentarios correspondientes. En el Gobierno amenazaron con ir a la Justicia, aunque la estrategia será quitarle todas las facultades que le fueron delegadas y reglamentar el funcionamiento de la entidad a través de su Directorio, donde el oficialismo tiene mayoría.

Desde que se anunció la creación del Fondo, para garantizar y pagar gran parte de los vencimientos de deuda de este año, el titular del Central interpuso varias objeciones a su implementación. No bien se difundió el decreto, lo envió a su Departamento de Legales y al buffet de abogados en Nueva York que atiende los asuntos de Argentina para que lo examinen y decidan si dejaba abierta la puerta a nuevos amparos de embargo por parte de los fondos buitres. Pero lo que más molestó en el Gobierno fue la operación mediática que Redrado montó en torno de ese procedimiento de cobertura legal. “El inventó este escenario. Se iba a ir tristemente en septiembre próximo y prefirió alejarse a lo Cobos”, aseguró una alta fuente gubernamental. Según reconocen, lo que más fastidió a la Presidenta es que “haya manifestado sus diferencias por vía mediática”. “El puso el tema en los medios”, insistió la fuente.

La otra provocación que impactó en la Casa Rosada fue el anuncio que hizo del encuentro que iba a mantener con diputados de la oposición. Redrado recibió ayer al presidente de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, y al titular del bloque de senadores de esa fuerza, Gerardo Morales. Voceros de la autoridad monetaria explicaron a Página/12 que la reunión “fue pedida por los legisladores para presentarle el amparo que llevan adelante por la creación del Fondo”. Minutos antes de esta reunión, recibió un llamado telefónico del jefe de Gabinete comunicándole que para el Gobierno estaba renunciado, previo a que lo hiciera público. Inmediatamente, con la ayuda de las cámaras de televisión, se conformó una pequeña manifestación en apoyo al banquero, con los diputados opositores incluidos. “Habiendo recibido instrucciones precisas respecto de la normativa (del traspaso de las reservas) no las está cumpliendo y esa es una falta de deberes de un funcionario público”, señaló Aníbal Fernández. Reveló que “el Departamento de Legales del Banco Central ya le ha dicho que la tiene que cumplir, porque está incurriendo en falta”. Ese departamento había elevado al Directorio del Central la respuesta a la consulta sobre el alcance del decreto .

De acuerdo con ese documento, al que accedió este diario, la medida “es sumamente clara al referirse a la vigencia” de la operación. El texto asegura que, si bien existe la posibilidad de que el Congreso lo revoque, “quedan a salvo los derechos adquiridos durante su vigencia”. De esta manera, el Departamento de Asuntos Legales del Central autorizaba al organismo a hacer la operación, ya que “los DNU tienen fuerza de ley hasta tanto” no exista dicho rechazo. Al ser consultado por este diario, fuentes del Central aseguraron desconocer ese dictamen interno.

El jefe de Gabinete manifestó que espera que Redrado “recapacite y se dé cuenta de lo que está pasando”, y abandone el despacho principal del Central. Sin embargo, Redrado adelantó que cumplirá con su mandato. Para la remoción de un director o presidente de la autoridad monetaria el Ejecutivo debe presentar una causa para justificar la remoción, que luego se eleva al Senado. Una comisión bicameral, presidida por el titular del Senado (Julio Cobos), emite un dictamen que no es vinculante, y después el Ejecutivo firma un decreto con la destitución del directivo. En el Gobierno se manifiestan confiados en que no será necesario ese proceso porque “terminará renunciando”. De lo contrario, prevén como estrategia apelar al resto de los directores del organismo. La carta principal que muestran en la Rosada es el apoyo que le quitaron algunos de sus aliados. El caso más emblemático es el del titular de Adeba, Jorge Brito, quien opinó que tiene que renunciar para “contribuir a la estabilidad” del país. A las 18.10 de ayer Redrado intentó comunicarse con el jefe de Gabinete, pero Fernández le mandó a responder que “el Gobierno no tiene nada que hablar con él”.

Un colaborador cercano a Redrado aseguró a este diario que nunca presentó “formal ni informalmente” su renuncia a la Presidenta, tal como afirmó el jefe de Gabinete. En cambio, el ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró a Página/12 haber escuchado de boca de él la puesta a disposición de Cristina Fernández su renuncia. “Se lo dijo en varias oportunidades, incluso en presencia de Sergio Massa cuando era jefe de Gabinete”, informó Boudou, quien subrayó: “Cuando la Presidenta te deja de tener confianza, uno tiene que irse”. El ministro confirmó también a Mario Blejer como el próximo presidente del Central, cuando termine la rebeldía de Redrado.

El titular del Palacio de Hacienda recordó que Redrado, a pesar de haber planteado sus objeciones, participó en el diseño del “Fondo para pagar deudas financieras”. “Incluso habíamos hablado de hacerlo parcialmente, con licitaciones pausadas, precisando cada monto de deuda a rescatar y retirando las reservas correspondientes. En definitiva, hacerlo parcialmente”, comentó. Ambos coincidían en la necesidad de salir en el corto plazo a los mercados voluntarios de crédito, pero la diferencia radicaba en que Redrado quería hacerlo “a cualquier tasa”. “Yo, en cambio, creo que hay a que seguir todos los pasos para conseguir una tasa razonable”, señaló. La reapertura del canje y la conformación del Fondo del Bicentenario son pensadas por Boudou como “un todo”. “El (Redrado) estaba demasiado ansioso por salir al mercado y no es una diferencia menor a qué tasa”, agregó.

El ministro opinó que los argumentos expuestos por el titular del BC son “falaces y dilatorios”. “No existen argumentos económicos en contra de esta iniciativa”, agregó. Respecto de la posibilidad de que los fondos buitre decidan arremeter con embargos sobre las reservas, aseguro que “por el contrario, el Fondo del Bicentenario era una medida para fortalecer el canje, dar más certezas, bajar el riesgo y mejorar las condiciones objetivas del mercado”.

Mientras conversaba con Pági-naI12, el ministro monitoreaba por pantalla el “minuto a minuto” del mercado. “Imaginemos lo que sería con un gobierno que no tiene política ni capacidad ni gestión, una situación de este tipo”, interrumpió la charla. “Sin embargo, el Central volvió a aumentar las reservas en 50 millones de dólares y se mantuvo el tipo de cambio, y con el piloto automático en el Banco Central”, agregó. El funcionario aseguró que en un momento del día hubo una presión a la baja de los títulos públicos, sin embargo se revirtió sobre el final. Ingresaron operaciones desde Nueva York y desde Londres, que hicieron subir los bonos al final, y quedaron sin procesar operaciones compradoras que quedaron para mañana (por hoy). Boudou aseguro que “los grandes inversores compraron bonos argentinos en forma agresiva y no van operar contra ellos mismos por este momento de tensión”. “Acá (al ministerio) no llamó nadie por Redrado; ni el Tesoro de Estados Unidos, ni Basilea, ni Brito, ni el G-20”, ironizó.

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07/01/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario