America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

YO NO CELEBRO GENOCIDIOS – Eduardo Galeano


¿Descubrimiento, invasión, genocidio?
¡Hola! comparto un breve pero luminoso texto de Eduardo Galeano sobre un nuevo aniversario del “descubrimiento de América.” De la pàgina de Atilio Boròn http://www.atilioboron.com.ar/2013/10/descubrimiento-invasion-genocidio.html

indios y armas de destrucción masiva

YO NO CELEBRO GENOCIDIOS
Eduardo Galeano

“¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos?. Los que allí vivían, ¿no existían? Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos? ¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos? Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía? Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar. Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón. Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza.

Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una mentira útil para exprimir y exterminar al prójimo? Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro. ¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones?”
¿DESCUBRIMIENTO O ENCUBRIMIENTO?. EL DELITO DE SER.
Hacia cuatro años que Cristóbal Colón habla pisado por vez primera las playas de América, cuando su hermano Bartolomé inauguró el quemadero de Haití. Seis indios, condenados por sacrilegio, ardieron en la pira. Los indios habían cometido sacrilegio porque hablan enterrado unas estampitas de Jesucristo y la Virgen. Pero ellos las hablan enterrado para que estos nuevos dioses hicieran más fecunda la siembra del maíz, y no tenían la menor idea de culpa por tan mortal agravio. ¿Descubrimiento o encubrimiento? Ya se ha dicho que en 1492 América fue invadida y no descubierta, porque previamente la habían descubierto, muchos miles de años antes, los indios que la habitaban. Pero también se podría decir que América no fue descubierta en 1492 porque quienes la invadieron no supieron, o no pudieron, verla. Si la vio Gonzalo Guerrero, el conquistador conquistado, y por haberla visto murió de muerte matada. Si la vieron algunos profetas, como Bartolomé de Las Casas, Vasco de Quiroga o Bernardino de Sahagún, y por haberle visto la amaron y fueron condenados a la soledad.
Pero no vieron América los guerreros y los frailes, los notarios y los mercaderes que vinieron en busca de veloz fortuna y que impusieron su religión y su cultura como verdades únicas y obligatorias. El cristianismo, nacido entre los oprimidos de un imperio, se había vuelto instrumento de opresión en manos de otro imperio que entraba en la historia a paso avasallante.
No había, no podía haber, otras religiones, sino supersticiones e idolatrías; toda otra cultura era mera ignorancia. Dios y el Hombre habitaban Europa; en el Nuevo Mundo moraban los demonios y los monos. El Día de la Raza inauguró un ciclo de racismo que América padece todavía. Muchos son, todavía, los que ignoran que allá por 1537 el Papa decretó que los indio estaban dotados de alma y razón. Ninguna empresa imperial, ni las de antes ni las de ahora descubren. La aventura de la usurpación y el despojo no des cubre: encubre. No revela, esconde. Para realizarse necesita coartadas ideológicas que conviertan la arbitrariedad en derecho. En un trabajo reciente, Miguel Rojas-Mix advertía que Atahualpa fue condenado por Pizarro porque era culpable de delito de ser otro o, lisa y llanamente, culpable de ser. La voracidad de oro y plata requería una máscara que la ocultara; y así Atahualpa resultó acusado de idolatría, poligamia e incesto, lo que’ equivalía a condenarlo por practicar un cultura diferente. De igual a igual, de idolatría, poligamia e incesto. (Fuente Texto Eduardo Galeano)

01/11/2013 Posted by | Arte, General, Historia, Politica Internacional, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Hermano pueblo de Venezuela, gracias por todo lo que hacen, han marcado la ruta del continente, el siglo XXI se abrió aquí, …BORON


«Hermano pueblo de Venezuela, gracias por todo lo que hacen, han marcado la ruta del continente, el siglo XXI se abrió aquí, …
BORON / El imperialismo no puede hacer que las conciencias que despertaron vuelvan a dormirse
Publicado el 8/19/13 •
boron

América Latina no es la misma de hace 15 años. Sus pueblos son más concientes y sus consignas, pese a los planes de dominación del imperialismo, ya han sido recogidas en contenidos concretos, opina el escritor argentino Atilio Borón, ganador del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013, en entrevista exclusiva para http://www.teleSURtv.net.

“Ha habido una Revolución de las Conciencias en América Latina. Uno de los grandes legados del Presidente Chávez ha sido precisamente dotar a la consigna de América Latina de un contenido concreto. América Latina ya no es, después de Chavez, una mera invocación retórica, sino que es realmente un proyecto con un contenido concreto”, dijo Borón en una visita hecha a las instalaciones en Caracas del multimedio latinoamericano.

Para Atilio Borón, autor de “América Latina en la geopolítica del imperialismo”, una obra que según sus palabras fue inspirada por Hugo Chávez, el imperialismo no podrá revertir los cambios impulsados en la región, pese a que está mostrando su faceta más beligerante.

“América Latina es la Unasur, es teleSUR, Petrosur, es PetroCaribe, es el Banco del Sur. Chávez le ha dado contenido concreto a lo que antes apenas era una retórica independentista (…) su contribucion ha sido decisiva y esto no puede ser revertido por el imperialiosmo (…) El imperialismo puede tratar de recuperar alguna empresa que fue nacionalizada, pero lo que no puede hacer el imperialismo es que las conciencias que despertaron vuelvan a dormirse una vez más. No hay marcha atrás en los grandes progresos que logtró América Latina desde el punto de vista de esta Revolución de las Conciencias”, enfatizó.

A continuación teleSUR transcribe de forma íntegra la entrevista a Atilio Borón.

¿Cómo ve a la América Latina actual: libre o neocolonizada?

Bueno América Latina ha avanzado en los últimos 15 años. UNo podría decir que la fecha emblemática es diciembre del 98, cuando el presidente Chávez gana su primera elección y a partir de ahí se inicia un proceso de recuperación de márgenes crecientes de autopnomía y autodeterminación nacional en América Latina, que ha logrado fructificar en una nueva situación internacional, en donde hay varios gobiernos de izquierda y progresistas, que están marcando el tono de la política latinoamericana, pero al mismo tiempo estamos viendo con mucha preocupación que en los últimos años se ha inicia una contraofensiva de Estados Unidos, muy muy fuerte.

Uno podría decir que algunos de los hitos de esa contraofensiva son por ejemplo la reactivación de la Cuarta Flota de los EEUU que había permanecido en sus apostaderos desde el años 1950, pues se pone en marcha después de estar 58 años iactiva inctiva, y precisamente por este tema, vemos con preocupación la Alianza del Pacífico, que es presentada como una cuestión meramente comercial pero en realidad en una cuestión política, militar y comercial, en donde lo esencial es tratar de que los países de América Latina, medien su relación con China a través de los EEUU, para que EEUU controle los efectos de esa
relación.

Por lo tanto, digamos, que estamos viviendo un momento, que el presidente Chávez lo definió muy bien cuando dijo “El imperio tiene miedo y cuando tiene miedo, se vuelve más peligroso”.

¿Hasta qué punto el imperialismo ha resurgido en nuestro continente?, por ejemplo: El derrocamiento de Fernando Lugo y la vuelta del Partido Colorado en Paraguay.

El imperialismo, digamos, había sufrido un retroceso, y ahora comienza, lo que decía recién, una contraofensiva. El golpe de Lugo fue un ejemplo muy claro, la tentativa de golpe contra Correa en 2010 también, contra Evo Morales en 2008, el golpe contra Zelaya en Honduras, la campaña creciente de agresión en contra de Venezuela es otro ejemplo de ello.

El hecho de que, por ejemplo, el Gobierno de EEUU, explícitamente, no haya reconocido el triunfo de Nicolás Maduro en las elecciones de abril, muestra de un imperialismo que está dispuesto a desestabilizar Venezuela, ha impedir la normalización de la política en nuestros países, a crear zonas de conflicto y de desestabilización permanente, porque EEUU tiene un proyecto estratégico a largo plazo y que es recomponer las relaciones hemisféricas llevándolas al punto en que éstas se encontraban antes de la Revolución Cubana, es decir un continente unificado totalmente bajo el liderazgo de EEUU sin ninguna voz disidente y siendo simplemente un furgón de cola de la política norteamericana.

Por supuesto, la Revolución Cubana siempre se opuso a eso, el presidente Hugo Chávez, recogió esas banderas y desde el 98 hasta su muerte hizo una tarea extraordinaria para revertir esa tendencia, lo mismo hizo Correa, lo mismo está haciendo Evo Morales en Bolivia, y otros gobiernos que sin ser tan radicales, de alguna manera han acompañado, a estas iniciativas de Chávez, entre ellas derrocar el proyecto del ALCA, que era el proyecto más agresivo que tenía el imperialismo para el siglo XXI.

Pero bueno, de todas maneras el imperialismo no se da descanso y vuelve a retomar con fuerza, porejemplo con la Alianza del Pacífico y con la Cuarta Flota, la tentativa de controlar completamente América Latina.

¿El imperialismo está tratando de borrar la unidad latinoamericana que impulsó Hugo Chávez?.

Si está tratando de borrar eso, pues no lo va a lograr, porque yo creo que acá ha habido una Revolución en las Conciencias en América Latina. Uno de los grandes legados del Presidente Chávez ha sido precisamente dotar a la consigna de América Latina de un contenido concreto. América Latina ya no es, después de Chavez, una mera invocación retórica, sino que es realmente un proyecto con un contenido concreto.

América Latina es la Unasur, es teleSUR, Petrosur, es PetroCaribe, es el Banco del Sur. Chávez le ha dado contenido concreto a lo que antes apenas era una retórica independentista. Por lo tanto, me parece a mi, que su contribución ha sido decisiva y esto no puede ser revertido por la obra del imperialismo. El imperialismo puede tratar de recuperar alguna empresa que fue nacionalizada digamos por el Gobierno de Hugo Chávez, pero lo que no puede hacer el imperialismo es que las conciencias que despertaron vuelvan a dormirse una vez más. Yo creo que en ese punto estamos muy claro de que no hay marcha atrás en los grandes progresos que logtró América Latina desde el punto de vista de esta Revolución de las Conciencias.

América Latina ha cambiado. ¿Lo ha hecho también el imperialismo?.

El imperialismo ha tenido, digamos, yo diría, una profundización de sus rasgos más belicosos, más beligerantes. El imperialismo, como bien decía Chávez, como tiene miedo, como está en una fase de declinación de su poder relativo, se ha vuelto mucho más agresivo, mucho más beligerante. Por lo tanto se impone recordar, aquella famosa consigna del Che Guevara, cuando en las Naciones Unidas, en el célebre discurso que él pronunció ante la Asamblea General, dijo que “al imperialismo no se le puede creer ni un tantito así”, dijo. No le podemos creer abslutamente nada, y creo que es un consejo que sigue teniendo la misma vigencia, tal ves yo diría más vigencia hoy que en el pasado.

EEUU da pruebas reiteradas de que es un Gobierno al que no le podemos creer. Pregona la hermandad con los pueblos de América Latina, pero al mismo tiempo establece mecanismos de vigilancia secreta y de monitoreo de las comunicaciones de los gobernantes de América Latina. ¿Qué clase de confianza podemos tener en un señor como Obama, que a sus amigos los vigila y los monitorea y trata de escuchar sus conversaciones privadas?.

Por lo tanto el imperialismo no ha cambiado y el caso de Obama, yo recordaría una frase nada menos que de Noam Chomsky, uno de los más grandes científicos existentes en la actualidad, cuando dijo “Obama – dijo- no se confundan con Obama, va a ser el tercer ciclo de la administración Bush”.
CONTRAINJERENCIA

13/09/2013 Posted by | Educación, General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Intelectuales y poder en la Argentina “K” – Atilio Boron


Intelectuales y poder en la Argentina “K”.

25/02/2012 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , | Deja un comentario

Bolivia: Un debate democrático y plural por Atilio Borón


Página/12 :: El mundo :: Un debate democrático y plural.

 

13/12/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

CELAC ES GARANTÍA PARA AFIANZAR EL PROCESO DE EMANCIPACIÓN: ATILIO BORON


Cronicon Virtual :: Sitio Web Oficial.

02/12/2011 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

¿Cómo negarse ante un pedido del imperio? – Atilio Borón


domingo 25 de julio de 2010


Uribe: función de despedida

Incondicional peón del imperio, Álvaro Uribe se despide de la presidencia de Colombia con una nueva provocación: la denuncia de la existencia de campamentos de las FARC en territorio venezolano.  Ni lerdo ni perezoso el Departamento de Estado salió a respaldar sin reservas la acusación formulada por Bogotá en la OEA, alentado por la supuesta “contundencia” de las pruebas presentadas por Uribe que denuncian al gobierno de Hugo Chávez por permitir la instalación de campamentos de la FARC y la realización …(clique abajo)
de diversos programas de entrenamiento militar de unos 1.500 efectivos de la guerrilla en territorio venezolano. El vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley,  declaró con singular insolencia que “Venezuela ha mostrado una conducta desafortunada e insolente” con su vecino y amenazó que si ese país “no coopera, Estados Unidos y los demás países obviamente lo tomarán en cuenta.”   Hay que recordar que desde 2006 Estados Unidos incluye a Venezuela en la lista de países que no cooperan en la lucha contra el terrorismo.  En la misma línea se manifestó el Subsecretario Adjunto para América Latina, Arturo Valenzuela, declarando que la denuncia hecha por Uribe era “muy seria.” Ambas declaraciones arrojan espesas sombras de dudas sobre las capacidades intelectuales de ambos funcionarios y, lo que es aún más grave, alimentan la sospecha de que por su afición a la mentira la calidad moral de ambos no parece ser demasiado diferente de la de Álvaro Uribe.

Es evidente que para los administradores imperiales cualquier cosa que convenga a sus intereses tratan de hacerla aparecer ante los ojos de la opinión pública como “seria y contundente”. Y son esos intereses los que movieron a la Casa Blanca a pedirle una última “prueba de amor” al gobernante colombiano pocos días antes de abandonar la presidencia. Como es de público conocimiento, el prontuario que la DEA, la CIA y el FBI han venido construyendo sobre Uribe por sus íntimas y prolongadas vinculaciones con los narcos no le permite al mandatario colombiano desobedecer ninguna orden originada en Washington, so pena de correr la misma suerte que el ex presidente panameño Manuel A. Noriega y terminar sus días en una cárcel de máxima seguridad de los Estados Unidos.[1] La disparatada denuncia de Uribe, un inveterado mentiroso, viene de perlas para impulsar la desestabilización que Washington quiere producir en vísperas de las cruciales elecciones venezolanas programadas para el 26 de Septiembre  y, a la vez, legitimar el impresionante programa de militarización que está imponiendo en América Latina, una de cuyas mayores expresiones ha sido la firma del tratado Obama-Uribe mediante el cual el país sudamericano cede al menos siete bases militares para uso de las fuerzas armadas de los Estados Unidos.  Por eso los personeros del gobierno norteamericano simulan que consideran “serias y contundentes” las pruebas que respaldan la denuncia de Uribe, sabiendo que no tienen asidero alguno y que son puro palabrerío y montajes fotográficos. Pero las mentiras son parte del discurso oficial de Estados Unidos, elementos imprescindibles para rodear con un halo de legitimidad los designios del imperialismo norteamericano, y esto por varias razones.

Mentiras porque, en primer lugar, si las FARC controlan cerca del 30 % del territorio nacional  (cosa que es archisabida en Colombia) no se entiende que sentido puede tener distraer nada menos que 1.500 hombres del teatro de operaciones, enviar a sus jefes a vacacionar en Venezuela y organizar 85 campamentos guerrilleros en el vecino país. Si  hay un político que miente sistemáticamente en nuestra región -¡y hay muchos!- Uribe se lleva las palmas: es en la propia Colombia  donde la crisis y putrefacción   del estado oligárquico permite que amplias franjas de su territorio, especialmente en las zonas selváticas,  estén contraladas por la guerrilla, los narcos y los paramilitares.  Diversas autoridades ecuatorianas comentaron luego del ataque que las fuerzas colombianas realizaron en su territorio que Ecuador no limita al norte con Colombia sino con una tierra de nadie controlada por las organizaciones descritas más arriba. Con una necedad sin límites Uribe acusa a sus vecinos de no hacer lo que él ha dado sobradas muestras de ser incapaz de hacer: controlar su propio territorio. Cerrando los ojos ante esta realidad Estados Unidos se monta sobre esta falaz denuncia para, desde allí,  acosar al gobierno bolivariano por su falta de colaboración en la lucha contra el narcotráfico, ocultando ante la opinión pública -¡con la complicidad de la “prensa libre”, por supuesto!- el molesto hecho de que el mayor exportador mundial de cocaína (y también de narcotraficantes) es la Colombia militarizada por Uribe y devenida gracias a su invalorable colaboración en un protectorado norteamericano.   Ante semejante cuadro de descomposición política, denunciar que las FARC  se instalan en Venezuela -¡y para colmo con el aval y la complicidad del gobierno de Hugo Chávez!- no pasa de ser una vulgar engañifa al servicio del imperio ; una acusación que carece por completo de entidad como para ser tomada mínimamente en serio. Es la calumnia que descerraja un personaje completamente inescrupuloso como Uribe. [2]

En segundo lugar, ¿cómo olvidar que Uribe fue el hombre que mintió alevosamente cuando sus fuerzas, apoyadas por las de Estados Unidos, incursionaron en territorio ecuatoriano aduciendo que iban en persecución de una columna de las FARC. Las pruebas demostraron que los guerrilleros  a los que supuestamente se perseguía luego de un enfrentamiento ocurrido en territorio colombiano estaban durmiendo -vestidos inclusive con pijamas- al momento de producirse el ataque y que, en consecuencia lo que tuvo lugar en Santa Rosa de Sucumbíos no fue un combate sino lisa y llanamente una masacre indiscriminada. Esta operación, realizada poco después de la medianoche del 1º de Marzo del 2008 fue realizada con el apoyo logístico y material de los efectivos norteamericanos estacionados en la base de Manta, los únicos que disponían de la tecnología necesaria y de aviones capaces de efectuar un bombardeo de asombrosa precisión en plena selva y en medio de la más absoluta oscuridad. Una muestra más de la enfermiza afición de Uribe por la mentira fue la historia montada en torno a la famosa laptop de Raúl Reyes, que en un prodigio tecnológico sin precedentes  sobrevivió indemne a un bombardeo que destruyó todo lo que había a su paso y cuyo disco rígido habría entregado valiosísima información sobre los profusos contactos de Reyes y las FARC con todos los enemigos de Uribe y Estados Unidos.[3]

Tercero, ¿cómo se le puede creer a un hombre que desde la presidencia de Colombia convalidó la acción de los paramilitares y del terrorismo de estado?  El 16 de febrero de este año la unidad de “Justicia  y Paz” de la Fiscalía colombiana publicó un informe en el que se revela que algo más de 4.000 paramilitares de las AUC, las Autodefensas Unidas de Colombia, aseguraron haber perpetrado 30.470 asesinatos en el período comprendido desde mediados de los ochenta hasta su “desmovilización” en 2003-2006. No sólo eso: la Fiscalía recibió además declaraciones de los paramilitares dando cuenta de 1.085 masacres, 1.437 reclutamientos de menores; 2.520 desapariciones forzadas, 2. 326 desplazamientos forzados y 1.642 extorsiones, además de 1.033 secuestros. Pese a este luctuoso record Uribe es considerado por sus mandantes en Washington como un campeón en la lucha por los derechos humanos.[4] En relación a esto, si el ansiado TLC entre Colombia y Estados Unidos no ha sido todavía ratificado por el Congreso  norteamericano es porque, tal como lo señala el conservador periódico colombiano El Tiempo, tan sólo en el año 2009 los paracos y las “fuerzas de seguridad” asesinaron a  40 sindicalistas, convirtiendo a Colombia en el país más peligroso del mundo para ese tipo de actividad. Sobre un total de 76 dirigentes gremiales asesinados en todo el mundo, el 52 %  de esos crímenes se perpetraron en un país al que Estados Unidos considera un ejemplar paradigma de la lucha por los derechos humanos y el combate al terrorismo.  La Central Única de Trabajadores de Colombia informó pocos meses atrás que desde 1986, año de su creación, 2.721 activistas y dirigentes de esa organización fueron asesinados por las “fuerzas de seguridad.” [5] Pese a ello, las credenciales democráticas de Colombia jamás fueron puestas en duda por Washington.[6]

Cuarto, el denunciante es nada menos que el responsable intelectual y político de la masacre serial  conocida con el nombre de “falsos positivos.” Tal como lo señalan distintas notas publicadas en Colombia por el Observatorio Latinoamericano, Cronicón, durante estos tres últimos años de gobierno de Uribe el balance es funesto. Se comprobó que las fuerzas militares ante el acoso del gobierno para que mostrara resultados concretos en la lucha contra la guerrilla el Ejército diseñó y ejecutó un plan criminal: recorrer las comunidades y aldeas más pobres del país ofreciendo trabajo a la enorme masa de desocupados y reclutando a un elevado número de indigentes, campesinos indefensos y jóvenes marginados, que luego eran asesinados a sangre fría y sus cadáveres se los hacía pasar como pertenecientes a guerrilleros ejecutados en combate para cobrar la recompensa establecida por el gobierno u obtener estímulos o ascensos en su carrera militar. Según estimaciones muy conservadoras estos crímenes de Estado, perpetrados cuando el futuro presidente de Colombia, Juan M. Santos era Ministro de Defensa,  superan los mil setecientos casos.[7] Otra faceta de esta criminal política mal llamada de seguridad democrática la brinda el hallazgo, dado a conocer el 16 de Febrero del 2010, “de la mayor fosa común de la historia contemporánea del continente americano, horrendo descubrimiento que ha sido casi totalmente invisibilizado” por los principales medios de comunicación de masas en Colombia y en el mundo.  “La fosa común contiene los restos de al menos 2.000 personas, está en La Macarena, departamento del Meta…(y fue descubierta ) gracias a la perseverancia de los familiares de desaparecidos y a la visita de una delegación de sindicalistas y parlamentarios británicos que investigaba la situación de derechos humanos en Colombia, en diciembre 2009.[8] Cabe añadir que esa zona había sido objeto de preferente atención por parte de las fuerzas armadas colombianas desde el 2005, con los nefastos resultados recientemente revelados.

Como ocurrió con todos los terrorismos de estado que asolaron la región en los años setentas del pasado siglo, los crímenes de lesa humanidad cometidos por sus perpetradores tenían también un trasfondo económico. En el caso de la Colombia de Uribe, con su comparsa de sanguinarios esperpentos,  entre las corruptas fuerzas armadas, los paramilitares y el narco se repartieron millones de hectáreas que en su desesperado éxodo dejaban tras de sí los campesinos  desplazados por los bombardeos y masacres indiscriminadas a que estaban sometidos. Tal como lo expusiera Jomary Orteon Osorio, del Colectivo de Abogados de Colombia, en la conferencia del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU reunida en Ginebra a comienzos de Mayo de este año, la cifra de los campesinos desplazados ascendería a 4.500.000 y sus tierras fueron luego transferidas, con gran provecho para los encargados desalojarlos, a los terratenientes y el agronegocios, auspiciantes y cofinanciadores del paramilitarismo. En esa misma conferencia se estableció que pese a los “éxitos” del gobierno de Uribe el número de desplazados sigue creciendo a razón de 150.000 personas por año.  El Ministro de Planeación de Colombia, Esteban Piedrahita Uribe, jefe de la delegación colombiana en esta conferencia, no desmintió las alegaciones antes formuladas y se limitó a decir que “hemos confiscado 2.000.000 de hectáreas a grupos criminales que se apropiaran ilegalmente de esas tierras y ahora la justicia va a decidir la devolución a sus verdaderos propietarios.”[9] En todo caso, hay que subrayar que el cálculo del número de hectáreas expropiadas en esta salvaje re-edición del proceso de acumulación originaria que Marx describiera en su célebre capítulo 24 del primer tomo de El Capital está sujeto a fuertes controversias. Hay quienes sostienen que el número de hectáreas así transferidas asciende a 6 millones pero hay otros que fijan esa cifra en torno a los 10 millones. En todo caso, cualquiera que sea el número que finalmente se establezca más allá de toda duda, lo cierto es que la política de seguridad democrática si hay algo que efectivamente aseguró fue la expropiación de la masa campesina y la apropiación de las mismas por el capitalismo agrario.[10]

Este es el hombre que hoy levanta su dedo acusador en contra de la revolución bolivariana. Es evidente que lo suyo es una maniobra más, dictada por los estrategas del imperio, para acosar al gobierno de Hugo Chávez y para legitimar la política del “hard power” (poder duro) a la cual parece haberse vuelto más afecto Obama que su ignominioso predecesor, pese a que en las declaraciones oficiales y en los escritos de algunos analistas cercanos a la Casa Blanca, como Joseph Nye, se hable con insistencia de las ventajas del “soft power” (poder blando, o la diplomacia tradicional)  o el “smart power” (el poder inteligente, de la nueva diplomacia) sobre la brutalidad y elevado costo del primero. Sin embargo, el imperio insiste en el poder duro de su impresionante dispositivo militar: por eso las bases en Colombia; en Aruba y Curazao, a pocos kilómetros del litoral marítimo venezolano; las que se encuentran en El Salvador y en Honduras y, ahora, la autorización para introducir nada menos que 7.000 marines y toda clase de armamento, además de portaviones, helicópteros, buques anfibios, aviones de última generación, en la vecina Costa Rica. Por eso también la Cuarta Flota.  El gobierno de Uribe cumple así un servicio de extraordinaria importancia para facilitar los planes destituyentes del imperialismo: incapaz de proteger su frontera de 586 kilómetros con Ecuador, a la que destina apenas 8 minúsculos destacamentos militares, y mucho más incapaz todavía de hacer lo propio en los 2.216 kilómetros que tiene la frontera colombo-venezolana, convertida en una zona liberada para narcos y paracos, trata por todos los medios de crear las condiciones que justifiquen la intervención militar norteamericana en América del Sur;   en lo inmediato, mantener viva la tensión entre Colombia y Venezuela luego del recambio presidencial, evitar que Santos modifique la agenda de confrontación permanente con la revolución bolivariana instituida por Uribe y enlodar la cancha para que Chávez llegue desgastado y acosado internacionalmente a las elecciones de finales de Septiembre. Preocupado por su futuro y agobiado por el espectro de Noriega pudriéndose en una cárcel gringa o de una querella planteada ante la Corte Penal Internacional, Uribe se esmera hasta el último día de su mandato para mostrar su total sumisión a los dictados de los imperialistas. Por eso es importante desenmascarar al denunciante, y exigir la pronta intervención de la UNASUR para desbaratar los planes de Washington en Nuestra América. Este no es un tema para la OEA (que además no supo desbaratar la provocación uribista) sino para la UNASUR, que será puesta a prueba con este incidente. Es de esperar que esta naciente organización de los países sudamericanos actúe de inmediato, ya mismo, porque de lo contrario puede ser demasiado tarde para evitar las graves consecuencias de todo orden que tendría la consumación del proyecto belicista de los Estados Unidos, implementado por Washington y sus proxys latinoamericanos.


[1] Para quienes tengan dudas al respecto se les recomienda consultar al Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, cuyos documentos desclasificados se encuentran ahora en la George Washington University. El que nos interesa en este momento se denomina U.S. INTELLIGENCE LISTED COLOMBIAN PRESIDENT URIBE AMONG “IMPORTANT COLOMBIAN NARCO-TRAFFICKERS” IN 1991, y en su subtítulo se dice que el por entonces Senador, y hoy presidente de Colombia, se dedicaba a colaborar con el Cartel de Medellín en los niveles más altos del gobierno y era un estrecho amigo de Pablo Escobar y sus “narco-asesinos.” Ver en detalle éstas y muchas otras similares caracterizaciones sobre Álvaro Uribe en

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB131/index.htm

[2] No se nos escapa el hecho de que a lo largo de una frontera como la colombo-venezolana (de más de dos mil kilómetros de largo y con escasos accidentes geográficos que permitan delimitar claramente el terreno)  narcos, guerrilleros, paramilitares, contrabandistas y delincuentes comunes, amén de gente normal y corriente,  pueda cruzar de un lado al otro sin el menor inconveniente. No existen fronteras herméticamente cerradas  en América del Sur, y eso lo saben mejor que nadie los narcotraficantes. Pero acusar a Caracas de tolerar o avalar el establecimiento de bases o campamentos de las FARC en territorio venezolano sólo habla de la absoluta deshonestidad de Uribe y sus patrones.

[3] Ver la abrumadora evidencia aportada por el estudio de Margarita Vallejo y Horacio López, El ataque de Colombia en territorio ecuatoriano : detrás de las palabras y los hechos (Buenos Aires: Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación, 2009)

[4] Ver el informe en: http://www.telesurtv.net/noticias/ secciones/ nota/66984- NN/ex-paramilita res-colombianos- reconocen- haber-cometido- cerca-de- -30-mil-500- asesinatos/

[5] http://www.eltiempo.com/colombia/justicia/asesinados-40-sindicalistas-el-ano-pasado-en-colombia-denuncia-organizacion-de-trabajadores_7120268-1

[6] A esta lúgubre estadística habría que agregar que bajo los ocho años del gobierno de Uribe se asesinaron en Colombia por lo menos a 27 periodistas, “por razones de oficio”, como dice un informe elaborado al respecto. Se trata de una estimación hecha por una fuente conservadora, impugnada por otras que aportan una cifra mucho mayor.

[7] Datos proporcionados en una entrevista realizada al director del Observatorio Latinoamericano, Fernando Arellano. Ver más antecedentes sobre el tema en el sitio web del Observatorio:   http://www.cronicon.net/paginas/cronicon_menu.htm

[8] Cf. http://www.publico.es/internacional/288773/aparece/colombia/fosa/comun/cadáveres; y también

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99507

[9] Ver más antecedentes de este tema en el sitio Web de la Cadena Caracol, 4 Mayo 2010 http://www.caracol.com.co/nota.aspx?id=1019108

[10] Datos que surgen de estudios e investigaciones realizados por el MOVICE, Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado: 4,5 millones de desplazados, cifras 2009:

http://www.movimientodevictimas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=278&Itemid=64

Sobre la superficie agrícola expropiada, ver las cifras del año 2009:

http://www.movimientodevictimas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=274&Itemid=69

http://www.atilioboron.com/2010/07/como-negarse-ante-un-pedido-del-imperio.html#more

29/07/2010 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

¿Por qué desembarcan los marines en Costa Rica? – Atilio Borón


Atilio A. Boron

Rebelión

(Un buen baño de mierda a los prisioneros de Abu Ghraib es lo que utilizan los marines para enseñar democracia en Iraq. Ahora se instalan en Costa Rica para hacer lo propio con los latinoamericanos)

http://www.wired.com/science/discoveries/multimedia/2008/02/gallery_abu_ghraib?slide=3&slideView=8

¿Por qué desembarcan los marines en Costa Rica?

Con los votos del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), el Movimiento Libertario y el diputado evangélico del partido Renovación Costarricense, Justo Orozco, el pasado 1 de Julio el Congreso de Costa Rica autorizó el ingreso a ese país de 46 buques de guerra de la Armada de los Estados Unidos, 200 helicópteros y aviones de combate, y 7.000 marines. Si bien la multiplicidad de versiones encontradas no permiten ver con claridad el origen de esta decisión, la escasa evidencia disponible parece señalar que fue Washington quien solicitó la internación de las tropas. Es sumamente llamativo el silencio de la prensa de Estados Unidos sobre el tema y la ausencia de cualquier referencia explícita a esta autorización en los boletines de prensa diarios de los departamentos de Estado y de Defensa, todo lo cual alimenta la sospecha de que fue la Casa Blanca la que tomó la iniciativa favorablemente acogida por el Congreso costarricense y para la cual exigió la mayor discreción. Lo que se comunicó al país centroamericano fue que la situación imperante en México había forzado a los cárteles de la droga a modificar sus rutas tradicionales de aproximación e ingreso a Estados Unidos y que para desbaratar esa maniobra era preciso garantizar el despliegue de un sólido contingente de fuerzas militares en el istmo centroamericano, condición sine qua non para librar una efectiva batalla en contra del narcotráfico. Como era previsible, el gobierno de la Presidenta Laura Chinchilla – estrechamente vinculada a lo largo de muchos años con la USAID, nada menos- brindó todo su apoyo y el de sus parlamentarios para responder obedientemente a la requisitoria de Washington.

(Las mujeres enroladas en los marines también enseñan democracia)

Foto:http://www.wired.com/science/discoveries/multimedia/2008/02/gallery_abu_ghraib?slide=2&slideView=9

A nadie sorprende la apelación al pretexto del narcotráfico pues es el que corrientemente utiliza Washington -a falta de otros, como los que brindara el terremoto en… Haití- para justificar la intrusión del personal militar estadounidense en los países de Nuestra América. No obstante, conspira contra la credibilidad de este argumento el hecho que sean precisamente los países caracterizados por una fuerte presencia militar de Estados Unidos quienes sobresalen por su producción y comercialización de narcóticos. Tal como quedó demostrado en El Lado Oscuro del Imperio. La Violación de los Derechos Humanos por Estados Unidos, fuentes inobjetables de las Naciones Unidas (la UNODOC, la Oficina de la ONU contra la Droga y el Crimen) demuestran con estadísticas abrumadoras que desde que las tropas de Estados Unidos se instalaron en Afganistán se produjeron grandes avances en la producción y exportación de opio y la fabricación de heroína, a la vez que en Colombia la presencia estadounidense no fue óbice (sino todo lo contrario) para que se registrase una notable expansión de los cultivos de coca. [1]

Todo esto no debería causar sorpresa alguna, por varias razones. Una de ellas es que el país que se arroga el derecho a combatir el narcotráfico en todo el mundo demuestra una incapacidad tan asombrosa como sospechosa para hacer lo propio dentro de sus fronteras, desde desmontar las redes que vinculan a las mafias del narco con las autoridades, las policías y los jueces locales y estatales que hacen posible el negocio de la droga hasta implementar una campaña mínimamente significativa para contener la adicción y recuperar a los adictos. Nada sorprendente, insistimos, por cuanto el narcotráfico mueve una cifra que se empina por encima de los 400.000 millones de dólares, anuales, que luego son convenientemente “lavados” en los numerosos paraísos fiscales que los principales países capitalistas han establecido a lo largo y a lo ancho del planeta (comenzando por Estados Unidos y Europa) para ser luego introducidos al sistema bancario oficial y, de ese modo, fortalecer los negocios del capital financiero. Por otra parte, la debilidad e inconsistencia de este pretexto, el de la “lucha contra el narcotráfico”, se tornan más evidentes cuando se aprende que Estados Unidos es el primer productor mundial de marihuana, lo que según un estudio de la Fundación Drug Science, reporta a ese país una suma superior a los 35.000 millones de dólares, cifra que supera el valor combinado de la producción de trigo y maíz. [2] Tercero y último, ¿cómo subestimar la importancia que tienen el control y la administración del negocio de los narcóticos para sostener la dominación imperialista en las provincias exteriores del imperio? ¿No fue acaso Gran Bretaña quien reintrodujo el opio en China (droga que había sido prohibida por el emperador Yongzheng debido a los perjuicios que ocasionaba a su población) cuyo consumo masivo promovido por los británicos sirvió para equilibrar sus déficits de balanza comercial con el celeste imperio? Para impulsar esa adicción entre los chinos, británicos y portugueses libraron dos guerras, entre 1839 y 1842 y 1856 y 1860, a resultas de las cuales establecieron dos cabeceras de playa para organizar el tráfico del opio en toda la China: una en Hong Kong, bajo control inglés, y otra en Macao, dominada por los portugueses. ¿Por qué tendríamos hoy que pensar que Estados Unidos, hijo putativo del imperio británico, habría de ser movido por otros intereses cuando declara, de la boca para afuera, la guerra al narcotráfico? ¿No resulta acaso funcional a sus intereses tener una América Latina caracterizada por la proliferación de “estados fallidos” -carcomidos por la corrupción que genera el tráfico de estupefacientes y sus secuelas: desintegración social, mafias, paramilitares, etcétera- e incapaces por eso mismo de ofrecer la menor resistencia a los designios imperiales?

El permiso concedido por el Congreso de Costa Rica se extiende por seis meses, a partir del 1 de Julio del corriente año. No obstante, esta concesión, que se materializa en el contexto de la Iniciativa Mérida (que abarca a México y Centroamérica) es un proyecto que tiene metas pero no plazos, por lo cual la probabilidad de que las tropas estadounidenses salgan de Costa Rica a finales de este año y retornen a sus cuarteles en la metrópolis es prácticamente cero. Además, la experiencia internacional enseña que tanto en Europa como en Japón las tropas que Estados Unidos estacionó allí después de la Segunda Guerra Mundial por unos pocos años, extendidos luego con el pretexto de la Guerra Fría, ya llevan en esas locaciones más de 65 sin que sus jefes den las menores muestras de aburrimiento o deseos de regresar a casa. En Okinawa, la repulsa generalizada de la población local contra los ocupantes yankis -que, amparados en su inmunidad, matan, violan y roban a su antojo- no fue suficiente para forzar el desmantelamiento de la base estadounidense. De paso, este incidente subraya la valentía y eficacia del gobierno de Rafael Correa que sí logró la salida de las tropas estadounidenses de la base de Manta. Y en caso de que hubiera un clamor popular exigiendo reeditar tan insólita ocurrencia en Costa Rica, un par de operaciones criminales de esas que la CIA sabe montar muy bien harían que ese pedido se revirtiese instantáneamente, sobre todo con un gobierno como el de Laura Chinchilla que se desvive por demostrar su incondicional sumisión a los dictados del imperio.

Al igual que lo establecido en el Tratado Obama-Uribe mediante el cual Colombia cede inicialmente el uso de siete bases militares a Estados Unidos, en el caso que nos ocupa el personal militar de este país gozará de total inmunidad ante la justicia costarricense, y sus integrantes podrán entrar y salir de Costa Rica a su entera voluntad, circular por todo el territorio nacional vistiendo sus uniformes y portando sus pertrechos y armamentos de combate. Con esta decisión la soberanía de Costa Rica no sólo es humillada sino que llega a los límites del ridículo para un país que, en 1948, abolió sus fuerzas armadas y que, en gran medida gracias a eso, pudo desarrollar una política social de avanzada en el deprimente contexto regional centroamericano porque el gendarme oligárquico había sido desbandado. En lo que hace al armamento, la autorización del Congreso permite el ingreso de guardacostas y pequeños navíos pero también de otros como el portaaviones de última generación MakinIsland, botado en agosto del 2006 y dotado de capacidad para albergar a 102 oficiales y 1.449 marines, pudiendo transportar 42 helicópteros CH-46, cinco aviones AV-8B Harrier y seis helicópteros Blackhawks. Aparte de eso la legislación aprobada extiende su permiso para naves como el USS Freedom, botado en el 2008, con capacidad para combatir a submarinos e internarse en aguas poco profundas. El permiso se extiende también a otros navíos, tipo catamarán, un buque hospital y vehículos varios de reconocimiento con capacidad para transportarse tanto por mar como por tierra. Armamentos y pertrechos que, en síntesis, de poco y nada sirvan para combatir al narcotráfico, en el dudoso caso de que esa sea la voluntad de los ocupantes. Es más que evidente que su objetivo es otro.

Esta iniciativa del gobierno estadounidense hay que situarla en el contexto de la creciente militarización de la política exterior de los Estados Unidos, cuyas expresiones más importantes en el marco latinoamericano han sido, hasta ahora, la reactivación de la Cuarta Flota, la firma del tratado Obama-Uribe, la de facto ocupación militar de Haití, la construcción del muro de la vergüenza entre México y Estados Unidos, el golpe de Estado en Honduras y la posterior legitimación del fraude electoral que elevó a Porfirio Lobo a la presidencia, la concesión de nuevas bases militares por el gobierno reaccionario de Panamá, a todo lo cual se le agrega ahora el desembarco de los marines en Costa Rica. Por supuesto, todo lo anterior articulado con el mantenimiento del bloqueo y acoso a la Revolución Cubana y el permanente hostigamiento a Venezuela, Bolivia y Ecuador. En el plano internacional el desembarco de los marines estadounidenses en Costa Rica debe ser interpretado en el marco de la inminente guerra contra Irán y la grotesca provocación a Corea del Norte, sobre cuyas gravísimas consecuencias hace tiempo viene advirtiendo en sus Reflexiones el Comandante Fidel Castro Ruz.

En conclusión, el imperio avanza en la militarización de la región y en los preparativos para una aventura militar de proporciones globales. Si la agresión a Irán finalmente llegara a consumarse, como autorizarían a pronosticar los aprontamientos vistos en estos últimos días, la gravísima situación internacional resultante impulsaría a los Estados Unidos a procurar garantizar a cualquier precio el control absoluto y sin fisuras de lo que sus estrategas geopolíticos denominan la gran isla americana, un enorme continente que se extiende desde Alaska a Tierra del Fuego, separado tanto de la masa terrestre eurasiática como de África y que según ellos desempeña un papel fundamental para la seguridad nacional estadounidense. Esa es la razón de fondo por la cual se ha venido produciendo, preventivamente, la desorbitada militarización de la política exterior estadounidense. Es ridículo que se pretenda convencer a nuestros pueblos de que la veintena de bases militares establecidas en Centro y Sudamérica y en el Caribe, a las que ahora se suma el desembarco en Costa Rica, y la activación de la Cuarta Flota tienen por objetivo combatir al narcotráfico. Cómo enseña la experiencia, a éste no se le combate con una estrategia militar sino con una política social, que Estados Unidos no aplica dentro de sus fronteras ni permite que se haga afuera gracias a la enorme influencia que el FMI y el Banco Mundial tienen sobre países vulnerables y endeudados. La experiencia antes de Colombia y ahora de México (¡con sus más 26.000 muertos desde que el presidente Felipe Calderón declarase su “guerra al narcotráfico”!) atestiguan que la solución al problema no pasa por los marines, portaviones, submarinos y helicópteros artillados sino por la creación de una sociedad justa y solidaria, algo que es incompatible con la lógica del capitalismo y repugnante para los intereses fundamentales del imperio. En síntesis: el desembarco de los marines en Costa Rica tiene por objetivo reforzar la dominación estadounidense en la región, derrocar por diversos métodos a los gobiernos considerados “enemigos” (Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador), debilitar aún más a los vacilantes y ambivalentes gobiernos de “centro-izquierda” y fortalecer a la derecha que se ha hecho fuerte en el litoral del Pacífico (Chile, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras y México), reordenando de ese modo el “patio trasero” del imperio para así tener las manos libres y la retaguardia asegurada para salir a reafirmar la prepotencia imperial guerreando en otras latitudes.

[1] Cf. Atilio A. Boron y Andrea Vlahusic, El Lado Oscuro del Imperio. La Violación de los Derechos Humanos por Estados Unidos (Buenos Aires: Ediciones Luxemburg, 2009), pg. 73.

[2] Cf. El Lado Oscuro, op. Cit. , p. 72.

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23/07/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Honduras: La futilidad del golpe – Atilio Borón


Zelaya debe ser repuesto en su lugar de Presidente de Honduras, basta de farsas, basta da avasallamientos de los movimientos populares, la hipocresía del poder llama inconstitucional un llamado a un Referendum, y cómo llama secuestrar a tiros a un Presidente elegido por su pueblo y sacarlo del país a golpe de armas??? Nos dirán que eso es Democracia?????

Marianike

01-07-09 

La historia se repite, y muy probablemente concluya de la misma manera. El golpe de estado en Honduras es una re-edición del que se perpetrara en Abril del 2002 en Venezuela y del que fuera abortado ante la fulminante reacción de varios gobiernos de la región en Bolivia el año pasado.

honduras1

Un presidente violentamente secuestrado en horas de la madrugada por militares encapuchados, siguiendo al pie de la letra lo indicado por el Manual de Operaciones de la CIA y la Escuela de las Américas para los escuadrones de la muerte; una carta de renuncia apócrifa que se dio a conocer con el propósito de engañar y desmovilizar a la población y que fue de inmediato retransmitida a todo el mundo por la CNN sin antes confirmar la veracidad de la noticia; la reacción del pueblo que conciente de la maniobra sale a la calle a detener los tanques y los vehículos del Ejército a mano limpia y a exigir el retorno de Zelaya a la presidencia; el corte de la energía eléctrica para impedir el funcionamiento de la radio y la televisión y sembrar la confusión y el desánimo.

Como en Venezuela, ni bien encarcelaron a Hugo Chávez los golpistas instalaron un nuevo presidente: Pedro Francisco Carmona, a quien la inventiva popular lo rebautizó como “el efímero.” Quien desempeña su rol en Honduras es el presidente del Congreso unicameral de ese país, Roberto Micheletti, quien juró este domingo como mandatario provisional y sólo un milagro le impediría correr la misma suerte que su predecesor venezolano.

Lo ocurrido en Honduras pone de manifiesto la resistencia que provoca en las estructuras tradicionales de poder cualquier tentativa de profundizar la vida democrática. Bastó que el Presidente Zelaya decidiera llamar a una consulta popular -apoyada con la firma de más de 400.000 ciudadanos- sobre una futura convocatoria a una Asamblea Constitucional para que los distintos dispositivos institucionales del estado se movilizaran para impedirlo, desmintiendo de ese modo su supuesto carácter democrático: el Congreso ordenó la destitución del presidente y un fallo de la Corte Suprema convalidó el golpe de estado. Fue nada menos que este tribunal quien emitió la orden de secuestro y expulsión del país del Presidente Zelaya, prohijando como lo hizo a lo largo de toda la semana la conducta sediciosa de las Fuerzas Armadas.

zelaya

Zelaya no ha renunciado ni ha solicitado asilo político en Costa Rica. Fue secuestrado y expatriado, y el pueblo ha salido a la calle a defender a su gobierno. Las declaraciones que logran salir de Honduras son clarísimas en ese sentido, especialmente la del líder mundial de Vía Campesina, Rafael Alegría. Los gobiernos de la región han repudiado al golpismo y en el mismo sentido se ha manifestado Barack Obama al decir que Zelaya “es el único presidente de Honduras que reconozco y quiero dejarlo muy claro”. La OEA se expresó en los mismos términos y desde la Argentina la Presidenta Cristina Fernández declaró que “vamos a impulsar una reunión de Unasur, aunque Honduras no forma parte de ese organismo, y vamos a exigir a la OEA el respeto de la institucionalidad y la reposición de Zelaya, además garantías para su vida, su integridad física y la de su familia, porque eso es fundamental, porque es un acto de respeto a la democracia y a todos los ciudadanos.”

La brutalidad de todo el operativo lleva la marca indeleble de la CIA y la Escuela de las Américas: desde el secuestro del Presidente, enviado en pijama a Costa Rica, y el insólito secuestro y la golpiza propinada a tres embajadores de países amigos: Nicaragua, Cuba y Venezuela, que se habían acercado hasta la residencia de la Ministra de Relaciones Exteriores de Honduras, Patricia Rodas, para expresarle la solidaridad de sus países, pasando por el ostentoso despliegue de fuerza hecha por los militares en las principales ciudades del país con el claro propósito de aterrorizar a la población. A última hora de la tarde impusieron el toque de queda y existe una estricta censura de prensa, pese a lo cual no se conoce declaración alguna de la Sociedad Interamericana de Prensa (siempre tan atenta ante la situación de los medios en Venezuela, Bolivia y Ecuador) condenando este atentado contra la libertad de prensa.

No está demás recordar que las fuerzas armadas de Honduras fueron completamente reestructuradas y “re-educadas” durante los años ochentas cuando el Embajador de EEUU en Honduras era nada menos que John Negroponte, cuya carrera “diplomática” lo llevó a cubrir destinos tan distintos como Vietnam, Honduras, México, Irak para, posteriormente, hacerse cargo del super-organismo de inteligencia llamado Consejo Nacional de Inteligencia de su país. Desde Tegucigalpa monitoreó personalmente las operaciones terroristas realizadas contra el gobierno Sandinista y promovió la creación del escuadrón de la muerte mejor conocido como el Batallón 316 que secuestró, torturó y asesinó a centenares de personas dentro de Honduras mientras en sus informes a Washington negaba que hubiera violaciones de los derechos humanos en ese país. En su momento el Senador estadounidense John Kerry demostró que el Departamento de Estado había pagado 800 mil dólares a cuatro compañías de aviones de carga pertenecientes a grandes narcos colombianos para que transportasen armas para los grupos que Negroponte organizaba y apoyaba en Honduras. Estos pilotos testificaron bajo juramento confirmando las declaraciones de Kerry. La propia prensa estadounidense informó que Negroponte estuvo ligado al tráfico de armas y de drogas entre 1981 a 1985 con el objeto de armar a los escuadrones de la muerte, pero nada interrumpió su carrera. Esas fuerzas armadas son las que hoy depusieron a Zelaya. Pero la correlación de fuerzas en el plano interno e internacional es tan desfavorable que la derrota de los golpistas es sólo cuestión de (muy poco) tiempo. www.ecoportal.net

Dr. Atilio A. Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED), Buenos Aires, Argentina

Enviado por Cora

11/07/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Fidel y el veredicto de la historia


17 de Marzo de 2009

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Por Atilio A. Boron

Fidel está canalizando todas sus energías hacia la estratégica “batalla de ideas”, condición necesaria para la construcción de una alternativa poscapitalista y no sólo posneoliberal, como ansían algunos antiguos izquierdistas desilusionados. En la medida en que subsista el capitalismo como modo de producción, su naturaleza explotativa, opresiva y predatoria se manifestará en todas sus expresiones históricas, desde el laissez faire de comienzos del siglo XX hasta el neoliberalismo de finales del mismo siglo, pasando por el keynesianismo y el desarrollismo. La preocupación del Comandante por releer a Gramsci y los clásicos de la teoría marxista se acompaña por un renovado interés en la obra de Darwin y el estudio del impacto de la nanotecnología sobre los procesos productivos y, por lo tanto, sobre los bienes y servicios a los que podría acceder la población. Fidel sabe que las nuevas tecnologías de comunicación e información son un poderoso instrumento de dominación ideológica pero, dialécticamente, también pueden ser un arma formidable para concientizar a la población y facilitar la diseminación del pensamiento crítico, como se hace desde los diversos cursos que ofrecemos en el PLED. Pero su inquietud no se queda allí: lee también sobre el cambio climático, la crisis económica, los procesos políticos y los temas candentes de la realidad internacional. La lista sería interminable.

Si bien su recuperación física y el moderado aumento de peso han desdibujado en algo su figura quijotesca del pasado, su intelecto y su corazón siguen siendo fieles a la noble tradición del Quijote y su pasión por enderezar entuertos es tan intensa como antes. Es ese espíritu el que lo llevó a tomar por asalto el Moncada y tiempo después, con Raúl y el Che, a iniciar la epopeya de Sierra Maestra. Tal como lo había pronosticado en su célebre alegato ante los jueces del Moncada, la historia lo absolvió, ¡y cómo! También le otorgó la razón cuando en 1985 demostró matemáticamente la imposibilidad de pagar la deuda externa, contrariando las opiniones de sedicentes “expertos” que elaboraban ingeniosos artificios para demostrar lo contrario. Cuando se derrumbó la Unión Soviética y se vino abajo el (falso) socialismo de Europa Oriental fueron muchos los que le aconsejaron que reconciliara a Cuba con las nuevas realidades de la globalización, arriando las supuestamente raídas banderas del socialismo. El guerrero se negó y contrariando la opinión y los pronósticos de propios y ajenos aguantó el temporal y proclamó a los cuatro vientos que, aunque la Unión Soviética se hundiera, el frágil navío de la Cuba revolucionaria resistiría la tormenta y llegaría a buen puerto. Una vez más, la historia le concedió la razón.

También le había sonreído en 1992, en la Cumbre de la Tierra, celebrada en Río de Janeiro, cuando denunció en los siete minutos exactos que cada participante tenía asignado la catástrofe ambiental y climática que se avecinaba. Su intervención fue fulminada como apocalíptica y meramente ideológica por muchos de los que el pensamiento convencional identificaba como “realistas” y “expertos.” ¿Quién se acuerda ahora de aquellos enanos? ¿Y qué decir de los gobernantes allí presentes -Menem, Fujimori y otros de su misma ralea- que hicieron oídos sordos ante el discurso de Fidel y que con su criminal indiferencia agravaron el problema? La historia volvió a fallar a su favor cuando, en 1998, convocó a los economistas a discutir la crisis en gestación, en momentos en que el saber oficial aseguraba que no había -y que no habría- crisis sino, a lo sumo, una transitoria desaceleración del crecimiento económico. Una década más tarde los porfiados hechos demostraban una vez más que la razón estaba con Fidel.

Este fue el hombre que me honró con su invitación a discutir algunos aspectos de mi ponencia. Le interesó sobre todo el concepto de “burguesía imperial”, concebido para caracterizar el entrelazamiento producido entre las clases dominantes de las principales metrópolis capitalistas y la forma en que unificaron su estrategia de dominación global. Sus integrantes se dan cita anualmente en Davos para coordinar su estrategia a escala mundial, pasar revista a sus efectivos, armonizar sus discursos y políticas y potenciar su influencia política e ideológica a nivel internacional, para lo cual invitan a gobernantes, “expertos” y comunicadores sociales para transmitir la buena nueva. Me pidió detalles, ejemplos, razones por las cuales utilizo ese concepto. Se quejó de su falta de tiempo: no pudo recibir a varios presidentes, y a los que atendió no pudo dedicarles el tiempo que hubiera deseado.

Hablamos un poco sobre la Argentina y me dijo que le había sorprendido gratamente la fortaleza y la convicción que demostró la presidenta Cristina Fernández y sus ganas de luchar, pero estaba preocupado por las secuelas del conflicto que el año pasado enfrentó al Gobierno con los sectores del campo. Al examinar el panorama sociopolítico latinoamericano expresó su preocupación porque el péndulo ideológico, que en la última década se había movido hacia la izquierda -si bien con diferente amplitud según los países- pudiera detener su marcha o, peor, iniciar una reversión amenazando la estabilidad o la continuidad de los gobiernos progresistas de la región. Sabe que el imperialismo está al acecho para “corregir el rumbo” de su patio trasero. Lo conoce al detalle y puede decir, como Martí, que “le conozco las entrañas y mi honda es la de David”. Con esa honda tuvo a raya al Goliat americano durante 50 años y terminó por aislarlo: en octubre del 2008 de los 192 países miembros de las Naciones Unidas 185 votaron a favor de una resolución que exigía poner fin al bloqueo contra Cuba. Sólo dos acompañaron al imperio: Israel, la megabase militar estadounidense en Medio Oriente, y Palau, una islita perdida en el Pacífico poblada por 21.000 personas y utilizada como campo de pruebas de la cohetería de la armada norteamericana. Otros dos, las islas Marshall (63.000 habitantes) y Micronesia (107.000) consideraron demasiado tamaña ignominia y se abstuvieron. Pero este mensaje de la comunidad universal es desoído por la Casa Blanca y sus mandantes: el complejo militar-industrial. Estos quieren aprovechar la crisis para volver a “disciplinar” a la región y acabar con la primavera izquierdista. La sucesión del gobierno de la Concertación en Chile parece inexorablemente destinada a reinstalar a un personaje de la derecha en la Moneda, bien sea el oficialista Eduardo Frei o el opositor Sebastián Piñera. Y las previsiones no son mucho más alentadoras para Argentina, Brasil y Uruguay. La crisis económica podría ser el disparador de esa recomposición derechista y esa amenaza no puede ser tomada a la ligera. Si esto se produjera, el aislamiento de Venezuela, Bolivia y Ecuador podría agravarse, poniendo en riesgo la viabilidad política y económica de los proyectos transformadores actualmente en curso con negativas consecuencias para Cuba. También me hizo saber de su inquietud por el acoso a que está siendo sometido el gobierno de Fernando Lugo en Paraguay, y la necesidad de que Argentina y Brasil adopten una postura solidaria y generosa en relación con las dos grandes represas de Yacyretá e Itaipú, cuya propiedad comparten con el Paraguay.

Había transcurrido una hora y cuarenta minutos de conversación y era preciso poner fin a este diálogo. Le pregunté si no sería posible que alguien nos sacara una foto porque de lo contrario no serían pocos los que me considerarían un impostor. Fidel accedió de buen grado a mi pedido quejándose burlonamente de que todos le dicen lo mismo y lo obligan a retratarse. Entonces se volvió hacia uno de sus colaboradores y dijo: “A ver. Traigan un espejo”. Se lo traen, se mira y dice: “Humm, ¡se ve bien!”, y es cierto. Estimulado por su buen humor aprovecho para felicitarlo por su recuperación y decirle que lo veo muy bien, con un aspecto tan bueno como el que lucía Ingrid Betancourt cuando se produjo su misteriosa liberación por el ejército colombiano. Una estruendosa carcajada selló la humorada. Nos preparamos para la foto y allí, transportado por el clima relajado, me atreví a decirle que con el logo de Adidas del uniforme de los atletas cubanos sus detractores ahora lo criticarían por hacerle publicidad a una transnacional. Nueva carcajada y, rápido como un rayo, y con su dedo índice repetidamente hundiéndose en mi pecho me dijo, masticando cada sílaba, “es-que-yo-soy-una-víctima-de-tu-burguesía-imperial”. Nuevas risotadas, foto, y un fuerte abrazo de despedida que permite comprobar el buen tono muscular de su físico y, con alivio, que tenemos Comandante para rato.

Rebelión

17/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

Gatopardismo imperial – Atilio Borón


22-01-2009

obama1

Atilio Borón

Página 12

Finalmente llegó el gran día. Toda la prensa mundial no hace sino hablar de la nueva era abierta con el acceso de Barack Obama a la Casa Blanca. Esto confirma los pesimistas pronósticos acerca del retrógrado papel que cumplen los medios del establishment al profundizar, con las ilusiones y los engaños de su propaganda, la indefensión de la “sociedad del espectáculo”, una forma involucionada de lo social donde el nivel intelectual de grandes segmentos de la población es rebajado sistemáticamente mediante su cuidadosa des-educación y desinformación. La agobiante “obamamanía” actual es un magnífico ejemplo de ello.

Obama llegó a la presidencia diciendo que representaba el cambio. Pero los indicios que surgen de la conformación de su equipo y de sus diversas declaraciones revelan que si hay algo que va a primar en su administración será la continuidad y no el cambio. Habrá algunos, sin duda, pero serán marginales, en algunos casos cosméticos y nunca de fondo. El problema es que la sociedad norteamericana, especialmente en el contexto de la formidable crisis económica en que se debate, necesita cambios de fondo, y éstos requieren algo más que simpatía o elocuencia discursiva. Hay que luchar contra adversarios ricos y poderosos, y nada indica que Obama esté siquiera remotamente dispuesto a considerar tal eventualidad. Veamos algunos ejemplos.

¿Cambio, designando como jefe de su Consejo de Asesores Económicos a Lawrence Summers, ex secretario del Tesoro de Bill Clinton y artífice de la inaudita desregulación financiera de los noventa causante de la crisis actual? ¿Cambio, ratificando al secretario de Defensa designado por George W. Bush, Robert Gates, para conducir la “guerra contra el terrorismo” por ahora escenificada en Irak y Afganistán? ¿Cambio, con personajes como el propio Gates, o Hillary Clinton, que apoyaron sin ambages la reactivación de la Cuarta Flota destinada a disuadir a los pueblos latinoamericanos y caribeños de antagonizar los intereses y los deseos del imperio? En su audiencia ante el Senado, Clinton dijo que la nueva administración de Obama debería tener “una agenda positiva” para la región para contrarrestar “el temor propagado por Chávez y Evo Morales”. Seguramente se referiría al temor a superar el analfabetismo o a terminar con la falta total de atención médica, o al temor que generan las continuas consultas electorales de gobiernos como el de Venezuela o Bolivia, mucho más democráticos que el de Estados Unidos en donde todavía existe una institución tan tramposa como el colegio electoral, que hace posible, como ocurriera en el 2000, que George W. Bush derrotara en ese antidemocrático ámbito al candidato que había obtenido la mayoría del voto popular, Al Gore. ¿Puede esta Secretaria de Estado representar algún cambio?

¿Cambio, producido por un líder político que quedó encerrado en un estruendoso mutismo ante el brutal genocidio perpetrado en Gaza? ¿Qué autoridad moral tiene para cambiar algo quien actuó de ese modo? ¿Cómo suponer que representa un cambio una persona que dice, como lamentablemente lo hizo Obama hace apenas un par de días a la cadena televisiva Univisión, que “Chávez ha sido una fuerza que ha impedido el progreso de la región, (…) Venezuela está exportando actividades terroristas y respalda a entidades como las FARC”? Tamaño exabrupto y semejantes mentiras no pueden alimentar la más mínima esperanza y confirma las prevenciones que suscita el hecho de que uno de sus principales consejeros sobre América latina sea el abogado Greg Craig, asesor de la inefable Madeleine Albright, ex secretaria de Estado de Bill Clinton, la misma que dijera que las sanciones en contra de Irak luego de la Primera Guerra del Golfo (que costaron entre medio millón y un millón y medio de vidas, predominantemente de niños) “valieron la pena”. Craig, además, tiene como uno de sus clientes a Gonzalo Sánchez de Lozada, cuya extradición a Bolivia está siendo solicitada por el gobierno de Evo Morales para juzgarlo por la salvaje represión de las grandes insurrecciones populares del 2003 que dejaron un saldo de 65 muertos y centenares de heridos. Sus credenciales son, por lo visto, inmejorables para producir el tan deseado cambio.

En esa misma entrevista, Obama se manifestó dispuesto a “suavizar las restricciones a los viajes y al envío de remesas a Cuba”, pero aclaró que no contempla poner fin al embargo decretado en contra de Cuba en 1962. Agregó además que podría sentarse a dialogar con el presidente Raúl Castro siempre y cuando “La Habana se muestre dispuesta a desarrollar las libertades personales en la isla”. En fin, la misma cantinela reaccionaria de siempre. Un caso de gatopardismo de pura cepa: algo tiene que cambiar, en este caso el color de la piel, para que nada cambie en el imperio.

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23/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario