America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

La estrategia para el regreso de la “larga noche neoliberal”


La estrategia para el regreso de la “larga noche neoliberal”

Los grupos y ONG que buscan en la Cumbre de Panamá torcer el rumbo de los gobiernos populares. Alianzas ideológicas y en algunos casos negocios en común, los paradigmas que identifican a los grupos de la derecha que desde sectores políticos y mediáticos crean zozobra en la región.

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La derecha latinoamericana pretende recuperar el poder que supo detentar durante tantos años. Volver, como alguna vez calificó el ecuatoriano Rafael Correa, a la “larga noche neoliberal” de los ’90. Con el apoyo de Estados Unidos y en pleno desarrollo de la Cumbre de las Américas en Panamá, una extensa red de dirigentes y fundaciones decidió embestir contra los gobiernos populares de la región para impulsar a sus propios representantes. A pesar de pregonar la defensa de la “democracia” y el “respeto a las instituciones”, se trata de una telaraña de políticos con un oscuro prontuario de apoyo a maniobras desestabilizadoras y golpes de Estado. Hoy, su principal objetivo parece ser el de derribar al presidente venezolano Nicolás Maduro, identificado como el nuevo enemigo de la Casa Blanca. Pero van por más.

Todo ocurre en un contexto global delicado, mientras Barack Obama negocia un restablecimiento de las relaciones bilaterales con Cuba, al tiempo que se enfrenta duramente con Venezuela. Un país que, junto con Brasil y Ecuador, en las últimas semanas denunció intentos de desestabilización orquestados por los medios de comunicación y la oposición local. También es clave lo que ocurre al otro lado del Atlántico: los partidos fenómeno de la izquierda europea se referencian cada vez más en los procesos políticos latinoamericanos, lo que genera que las fuerzas conservadoras estigmaticen a gobiernos como el de Maduro para deslegitimar y horadar el crecimiento de Podemos, en España, y Syriza, en Grecia.

Por eso no es extraño que el ex presidente español Felipe González, uno de los lobistas en la época de privatizaciones del menemismo, decidiera hacerse cargo de la defensa de dos dirigentes de la derecha venezolana detenidos por instigar actos de violencia y promover un golpe de Estado contra Maduro: Leopoldo López y el ex alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. Tampoco sorprende que la red de políticos neoliberales latinoamericanos sea liderada por otro ex presidente ibérico, José María Aznar, quien junto a 25 ex mandatarios de la región aplaudió las presiones ejercidas por EE UU contra el gobierno venezolano y señaló la existencia de “una alteración democrática” en el país bolivariano. Aznar y George Bush fueron los únicos dos que reconocieron el gobierno surgido del efímero golpe contra Hugo Chávez, justamente el 11 de abril de 2002.

Aznar hizo pública su postura esta semana a través de un texto divulgado en Madrid y firmado por el ex presidente argentino Eduardo Duhalde, el chileno Sebastián Piñera, los colombianos Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, y el mexicano Felipe Calderón, entre otros. Todos fieles exponentes del neoliberalismo, que durante sus gobiernos poco contribuyeron a profundizar la democracia real, entendida como la ampliación de derechos y oportunidades para las mayorías.

Piñera, discípulo predilecto de la Universidad de Harvard, fue un férreo opositor a la universalización de la educación pública y gratuita en su país. Duhalde, quien creció al calor del menemismo, era presidente durante la feroz represión del Puente Pueyrredón, en la que fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. Uribe, de estrechos lazos con la Casa Blanca, fue denunciado por recibir financiamiento de grupos paramilitares. Y Calderón inició en suelo azteca la llamada “guerra contra el narcotráfico”, que propició la militarización de las calles y la desaparición de más de 12 mil personas en seis años de gobierno.

Los prontuarios de cada uno de estos dirigentes podrían ocupar varios libros. Pero no son sólo nombres propios los que componen la red de la derecha latinoamericana. Detrás de las caras conocidas aparece un grupo de fundaciones que, como dice la reconocida investigadora Stella Calloni, está llevando adelante una “invasión silenciosa” en el continente. Se trata de un grupo de organizaciones que se muestra como “la cara social de la CIA” y que está directamente financiado por EE UU y Europa.

“Lo común entre todas las organizaciones es que comparten los mismos nombres en sus juntas directivas y comités asesores, además de los mismos financiadores y patrocinadores, lo que los convierte en un verdadero ejemplo de una telaraña imperial”, asegura Eva Gollinger, una abogada, escritora e investigadora estadounidense-venezolana, autora de La Telaraña Imperial: Enciclopedia de Injerencia y Subversión.

Una de esas organizaciones es la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presidida por Aznar y uno de los tantos tentáculos que tiene el derechista Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy en España para esparcir su visión conservadora de la política y la economía. Se trata de un foro que apoyó el golpe de Estado contra Chávez y que compartió varios actos con la Fundación Pensar, el think thank del PRO y su líder, Mauricio Macri, en la Argentina. Los encuentros se dan todos los años y en el primero de ellos, en 2008 en Rosario, participaron el ex secretario estadounidense para América Latina, Roger Noriega, y el escritor Mario Vargas Llosa, conocido internacionalmente tanto por sus obras literarias como por sus posturas neoliberales.

Otra organización que apoyó el golpe de Estado contra Chávez es el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (CEDICE), que se presenta en su sitio web con una cita del gurú neoliberal Milton Friedman y dice defender “la libertad individual, la iniciativa privada, los derechos de propiedad, el gobierno limitado y la búsqueda de la paz”. Su objetivo central es “la divulgación del pensamiento económico y político que otorga prioridad a la libre acción”.

La organización nació en Venezuela, pero recibe un importante apoyo económico del extranjero. En particular, del Centro para la Empresa Privada Internacional de EE UU (CIPE, por sus siglas en inglés), que opera como el brazo empresarial del Departamento de Estado y de otras dos conocidas fundaciones: la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la Agencia de Desarrollo Internacional de EE UU (USAID), expulsada de Bolivia el año pasado, cuando el presidente Evo Morales la denunció por “injerencia” en asuntos internos.

Muchas de estas organizaciones operaron dentro de las subcumbres que se realizaron antes de la Cumbre de las Américas que comenzó ayer y finalizará esta tarde en Panamá. Una de ellas es el Centro de Investigación y Capacitación de Emprendedores Sociales (CICES), que aprovechó la ocasión para organizar el IV Foro de Jóvenes de las Américas, donde la derecha regional lanzó sus habituales críticas contra los gobiernos de Cuba y Venezuela. La presidenta de CICES, la argentina Micaela Hierro Dori, es una ex funcionaria del PRO que se formó en la Georgetown University bajo el Global Competitiveness Leadership Program, una verdadera usina de líderes de la derecha internacional.
Durante su estadía en Panamá, Hierro Dori reconoció, a través de un audio filtrado, que el evento organizado por el CICES buscaba conseguir “algo de dinero extra del Departamento de Estado porque ellos quieren armar algo grande”. La mujer es, además, fundadora de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia en Cuba, un organismo dedicado a fustigar a la revolución comandada por Fidel y Raúl Castro.
En los últimos tiempos, este tipo de organizaciones, al igual que los representantes de la nueva derecha latinoamericana, optaron por una estrategia: adoptar un discurso lavado, a favor de los “Derechos Humanos” y la “democracia”, sin dar muchas precisiones sobre su verdadero pensamiento político y económico. El mejor ejemplo es Macri, que según su precandidata a jefa de gobierno Gabriela Michetti, es un hombre “cero ideologizado”. Un mito que se derrumba rápidamente cuando el candidato presidencial para los comicios de octubre dice que hará todo lo posible para que en Venezuela “se restablezca realmente un gobierno democrático”. «

La fundación pensar

El pasado 26 de marzo, Mitzi Capriles, esposa del encarcelado alcalde venezolano Antonio Ledezma, y Lilian Tintori, mujer del también preso dirigente opositor Leopoldo López, visitaron Buenos Aires. Durante su estadía fueron bien recibidas por el líder del PRO, Mauricio Macri, quien se mostró preocupado, una vez más, por la situación en el país gobernado por Nicolás Maduro.
Además de formar parte de la Fundación Pensar, el precandidato presidencial cuenta con una ONG llamada Grupo Estela (Estudios Estratégicos Latinoamericanos), dirigida por el ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich, y el sub secretario de gestión económica, Carlos Regazzoni. Ambos trabajan intensamente en la campaña contra Venezuela, siguiendo los lineamientos de los think thanks estadounidenses.
Según un informe publicado esta semana por la CTA, el Grupo Estela reúne en su interior a un puñado de jóvenes expertos en temas de relaciones internacionales, economía y políticas públicas, que el PRO utiliza para generar papers y documentos de situación sobre la realidad local y latinoamericana. Mercedes Renó, Nadia Kreizer, Sergio Caplán y Laura Dadomo son sólo algunos de sus integrantes, la mayoría provenientes de universidades privadas como la UCA o Austral.
Acompañan también esta iniciativa de la derecha regional otros cruzados del PRO, como la diputada Cornelia Schmitd-Lierman, Federico Pinedo -asiduo visitante de la embajada de Estados Unidos-, el rabino Sergio Bergman y Jorge Triaca. El detenido Antonio Ledezma y la vocera de la ultraderecha María Corina Machado figuran como miembros de honor de la ONG.
En su última reunión, los expertos de Estela trataron la situación que vive Venezuela y llegaron a la conclusión de que “hay tres escenarios a futuro”: uno “menos probable”, en el que “Maduro flexibiliza el régimen para finalizar su mandato”; otro en el que el presidente “endurece su posición y aumenta su aislamiento”; por último, uno en el que “Maduro finaliza su mandato en contexto de crisis institucional”.

GOLPE

Justo un 11 de abril, pero de 2002, Aznar y George Bush (hijo) fueron los únicos en reconocer al efímero golpe contra el presidente bolivariano Hugo Chávez.
Infonews

11/04/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Primarias irrelevantes – Atilio Borón


Página/12 :: El mundo :: Primarias irrelevantes.

06/01/2012 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Por qué EE.UU. no quiere perder Egipto


Andrés Sal.lari

Rebelión

Los sucesos de las últimas semanas en el norte de África y parte del Medio Oriente nos obligan a reflexionar sobre algunos países que permanecían marginados del habitual análisis geopolítico; y al realizar este ejercicio vuelve a evidenciarse que el concepto de imperio aparece más vigente que nunca.

En Egipto pareciera ser que la última palabra sobre la forma de establecer la continuidad de su sistema político la tiene Washington y no El Cairo.

Estados Unidos avaló durante años a quien hoy la prensa hegemónica occidental descubre como el dictador Hosni Mubarak.

El ultraconservador exvicepresidente de George W. Bush, Richard Cheney, calificó a Mubarak, de viejo amigo y aliado de Estados Unidos, también instó a la Casa Blanca a tener eso en consideración al tratar la crisis en ese país. El ideólogo de la invasión a Irak aseguró: “Creo que Mubarak necesita ser tratado como se merece, porque ha sido un buen amigo”. Cheney recordó que el dictador colaboró con Estados Unidos durante la Guerra del Golfo de 1991 al permitir la presencia de aviones estadounidenses.

Parece ser que la línea expresada por el viejo halcón no es marginal, el enviado de Barack Obama a Egipto, Frank Wisner, definió: “La continuidad de Mubarak en el liderazgo político de Egipto es fundamental: es la oportunidad con la que cuenta para escribir su propio legado”.

Egipto es el segundo cliente más importante para la industria armamentística estadounidense detrás de Israel. Se calcula que Mubarak gasta entre 1.200 y 2.000 millones de dólares anuales en comprarle armas a Estados Unidos.

Este dato nos abre el camino para entender el por qué Washington no puede permitirse un gobierno no adicto en El Cairo (capital de Egipto). Si Washington no puede permitir que el arsenal atómico paquistaní pase a manos islámicas, la misma lógica debe plantearse para el multimillonario arsenal de Egipto.

Geopolítica regional

En Asia Central, el Medio Oriente, en todo el norte de África y hasta el conocido cuerno donde se enclava Somalia existe una feroz batalla liderada por Washington y sus gobiernos aliados por frenar el avance de los movimientos islamistas.

Los puntos más calientes de esta contienda son Pakistán, Afganistán, Irak, Líbano, Yemen y Somalia.

Con los últimos levantamientos populares se suman a la preocupación imperial Túnez, Egipto y Jordania.

Para frenar distintos tipos de islamismo en estas regiones Washington arma y avala feroces operativos militares contra los talibanes en el noroeste de Pakistán; invade Afganistán con más de 100 mil soldados, maniobra políticamente –otra vez con más de 100 mil soldados- en Irak; hace lo imposible por frenar la llegada de Hizbulá (el Partido de Dios) al poder en el Líbano; cataloga de terrorista al gobierno democráticamente electo de Hamás en la Franja de Gaza y colma de agentes de la CIA a Yemen para combatir a los campamentos de Al Qaeda en el sur de la Península Arábiga.

A fin de 2006 un grupo político militar islámico conocido como las Cortes, tomó el poder en Mogadiscio, capital de Somalia. Estados Unidos ordenó al gobierno de Etiopía invadir Somalia para derrocar a los islamistas; lograron su objetivo, pero la batalla en está lejos de terminar.

Estos datos nos ayudan a entender cuan fuerte juega Washington en la región.

Egipto

Egipto no es la pauperizada Somalia, es una potencia regional con un ejército altamente equipado. El Cairo está muy cerca de Tel Aviv (Israel) y Mubarak ha sido un factor principal a la hora de mantener los intereses árabes mucho más cerca de Washington y Tel Aviv que del pueblo palestino, eso no debe cambiar.

Durante las primeras décadas de la segunda mitad del siglo pasado Egipto fue un faro para muchos países en la región y en el mundo, la cuna del nacionalismo árabe encabezado por Gamal Abdel Nasser.

Washington conoce la capacidad de influencia de Egipto en la región, Nasser inspiró la revolución libia liderada por Muamar Kadafi y al partido Baas de Saddam Hussein en Irak.

Esto quiere decir que si un proceso contrahegemónico o anti imperialista surge hoy en Egipto, los efectos para la estrategia de Washington en la región podrían ser devastadores.

Hasta ahora no aparece ningún grupo político que pueda capitalizar el descontento con el régimen de Mubarak, ni por el lado del nacionalismo árabe, ni por el lado del islamismo. No existe en el Egipto actual nada similar al Movimiento de Resistencia Islámico Hamás que gobierna la vecina Franja de Gaza, ni al Partido de Dios que está cada vez más cerca de lograr la hegemonía política en el Líbano.

Evo e Irán en escena

En la línea de fortalecer su proyección internacional el presidente de Bolivia, Evo Morales, sumó su visión desde el Foro Social Mundial en Senegal: “Hay una rebelión de países árabes contra el imperio norteamericano, esa lucha de los pueblos va a ser imparable por más que el Gobierno de Estados Unidos financie millones y millones para acabar con esos movimientos sociales”.

Los líderes de la República Islámica de Irán –el gran enemigo geoestratégico del imperio dentro del mundo musulmán- juegan sus fichas.

El líder supremo de la Revolución, el ayatolá Alí Jamenei celebró lo que calificó como un “movimiento de liberación islámico” en el mundo árabe, y aconsejó a los pueblos de Egipto y Túnez que se unan en torno a su religión y en contra de Occidente.

Jamenei dijo que la revolución iraní de 1979, que depuso al sha apoyado por Estados Unidos y estableció la república islámica, podría servir como patrón en otras insurrecciones árabes.

“El despertar del pueblo islámico egipcio es un movimiento de liberación islámico y yo, en nombre del Gobierno iraní, saludo al pueblo egipcio y al pueblo tunecino”, dijo Jamenei a los fieles en las tradicionales plegarias del viernes en Teherán, la capital de Irán.

Washington toma nota, que los islamistas avancen en los territorios palestinos o en el Líbano es un problema muy serio, si toman El Cairo sería una catástrofe.

Washington logró mantener en pié a su dictador aliado durante 30 años; hasta el cierre de esta edición la suerte de Mubarak todavía no estaba echada. Con cientos de miles de egipcios en las calles demandando democracia, mantener al tirano es una labor compleja.

Una nota del periódico New York Times desnudaba las intenciones del imperio para poder seguir controlando Egipto: cerrar un acuerdo entre las Fuerzas Armadas y el vicepresidente Omar Suleiman y apartar a Mubarak retirándolo a su residencia estival de Sharm el Sheik; otra posibilidad sería enviarlo a un chequeo médico a Alemania.

Las fichas seguirán moviéndose y Washington hará lo imposible por mantener su hegemonía en Egipto. El resultado final de esta partida dependerá probablemente de la voluntad transformadora de las masas que estas semanas ocupan las calles egipcias.

http://andressallari.blogspot.com/

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

 

08/02/2011 Posted by | General, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Israel: salvajismo tolerado


Foto: Agencia EFE

El cruento asalto emprendido antenoche por militares israelíes contra una flotilla de seis embarcaciones que se proponía llevar ayuda humanitaria a la cercada población de Gaza –que dejó un saldo de 19 activistas muertos y decenas de heridos– es consecuencia de los inaceptables márgenes de impunidad que Estados Unidos y Europa occidental han otorgado al régimen de Tel Aviv para que cometa toda suerte de crímenes de guerra, atropellos y violaciones a los derechos humanos, no sólo contra los palestinos, prisioneros en su propia tierra, sino también contra cualquier expresión de solidaridad para con ese infortunado pueblo. Los gobernantes israelíes saben que pueden cometer cualquier delito, en cualquier lugar del mundo, sin que ello les acarree consecuencias negativas.

Tal es la circunstancia en la que se produjo la agresión, en aguas internacionales del Mediterráneo, contra la Flotilla de la Libertad, en las que viajaban unos 700 integrantes de organizaciones humanitarias de varias nacionalidades –turcos, principalmente– y que transportaba cerca de 10 mil toneladas de ayuda humanitaria (alimentos, medicinas, material educativo y de construcción) a la franja de Gaza, la cual padece un despiadado bloqueo por parte de Tel Aviv.

Como es su costumbre, la propaganda oficial israelí presentó a los agredidos como agresores y los acusó de haber atacado, golpeado y apuñalado a los efectivos castrenses que tomaron por asalto las embarcaciones y dispararon indiscriminadamente contra quienes se encontraban en ellas.

Tales falsificaciones propagandísticas muestran claramente que el ataque contra las embarcaciones humanitarias no fue un caso aislado de descontrol, sino consecuencia de una decisión de Estado a la que no se le puede ver más propósito que descarrilar los esfuerzos diplomáticos que venían realizándose con miras a aliviar, así fuera en una mínima medida, la ocupación depredadora en Cisjordania y el cerco israelí contra Gaza, cuya población ha venido padeciendo actos de genocidio que evocan, de manera inevitable, la circunstancia terrible de los judíos que fueron hacinados y masacrados por los nazis en el gueto de Varsovia.

En esta perspectiva, las balas que segaron la vida de más de una decena de activistas pro palestinos habrían ido dirigidas en última instancia, y en forma por demás certera, contra la política hacia Medio Oriente emprendida por la administración de Barack Obama.

La indignación mundial generada por la agresión contra la Flotilla de la Libertad, caracterizada por gobiernos y organizaciones sociales como un acto de terrorismo de Estado, no basta, sin embargo, para poner un alto a la impunidad con la que se ha conducido desde siempre el gobierno israelí. Las manifestaciones y las muestras de repudio contra las acciones criminales de ese régimen parecen haber generado un umbral de tolerancia que permite a Tel Aviv proseguir con sus crímenes de guerra, incluso en medio del rechazo planetario.

Este fenómeno hace necesario redirigir los esfuerzos sociales de solidaridad hacia los palestinos y reformularlos en exigencias concretas dirigidas a los gobiernos de Estados Unidos y Europa occidental: las notas diplomáticas deben ser remplazadas por sanciones políticas y económicas concretas, así como por acciones judiciales orientadas a llevar a los gobernantes de Israel a las instancias internacionales de justicia. Cabe recordar, en este punto, la doble vara que ha caracterizado la conducta de las naciones ricas de occidente, las cuales arrasaron a Irak y a Serbia, y sometieron a juicio a sus ex gobernantes, por atrocidades no muy distintas de las que Israel ha cometido en la Palestina ocupada y en otras partes del mundo.

Si Washington y la Unión Europea permiten que quede impune la agresión criminal, perpetrada en aguas internacionales, contra las embarcaciones civiles que se dirigían a Gaza en una misión humanitaria, anularán con ello sus discursos a favor de la legalidad internacional, los derechos humanos y la justicia, y el mundo avanzará no hacia la civilización, sino hacia el salvajismo.

La JORNADA – EDITORIAL

http://www.jornada.unam.mx/2010/06/01/index.php?section=edito

01/06/2010 Posted by | General, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

El juego de EEUU en América Latina


La injerencia estadounidense en la política de Haití y Honduras es sólo el ejemplo más reciente de su larga lista de intervenciones en Latinoamérica

¿Por qué les importa tanto quien gobierna estos países pobres? Como lo sabe cualquier buen jugador de ajedrez, los peones son importantes. La pérdida de un par de peones al principio de un juego puede marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. El gobierno de los Estados Unidos mira a estos países a través de la simple óptica del poder.

Por:     Mark Weisbrot

Cuando escribo sobre la política exterior de los Estados Unidos en países como Haití o Honduras, mis lectores frecuentemente me comentan que es difícil creer que estos países les importan lo suficiente al gobierno de los Estados Unidos como para intentar controlarlos o derrocar a sus gobiernos. ¿Por qué les importaría a los responsables de política en Washington quiénes gobiernan países tan pequeños y pobres con pocos recursos naturales y mercados subdesarrollados?

Desafortunadamente sí les importa y les importa mucho. Haití les importa lo suficiente como para derrocar al Presidente Jean-Bertrand Aristide dos veces. La primera vez, en 1991, fue clandestina. Nos enteramos después del hecho que los responsables del golpe fueron financiados por la CIA. Además, Emmanuel Constant, el líder del escuadrón de la muerte más notorio en Haití – que mató a miles de los partidarios de Aristide – le contó al noticiero CBS que el también fue financiado por la CIA.

La participación de los Estados Unidos en el golpe de 2004 fue mucho más obvia. Washington lideró la suspensión de casi toda la ayuda internacional a Haití, asegurando la eventual caída del gobierno. El New York Times informó que al mismo tiempo que el Departamento de Estado le insistía a Aristide que llegue a un acuerdo con la oposición política (financiado por millones de dólares estadounidenses), el Instituto Internacional Republicano le decía a la oposición que se niegue.

En Honduras durante el último verano y otoño, el gobierno de los Estados Unidos hizo todo lo posible para evitar que el resto del hemisferio arme una efectiva oposición política al gobierno golpista hondureño. Por ejemplo, bloquearon una medida dentro de la Organización de Estados Americanos que no reconocería el resultado de las elecciones celebradas bajo la dictadura. Al mismo tiempo, el gobierno de Obama públicamente fingió estar en contra del golpe.

Desde el punto de vista de relaciones publicas, esta estrategia solo fue parcialmente exitosa. La mayoría del público estadounidense piensa que el gobierno de Obama estaba en contra del golpe; pero al llegar noviembre del año pasado aparecieron numerosos informes y hasta críticas editoriales los que siguieron los hechos de cerca desde el comienzo entendían que la estrategia política era trabar y limitar cualquier esfuerzo para restituir al presidente democrático y al mismo tiempo fingir que el retorno a la democracia era el objetivo.

Los gobiernos de América Latina entendían esta estrategia, incluyendo el influyente Brasil. Esto es importante porque demuestra que el Departamento de Estado estaba dispuesto a pagar un gran precio político para ayudar a la derecha en Honduras. De esta manera, el Departamento de Estado demostró a la gran mayoría de los gobiernos de Latinoamérica que su política en el hemisferio es idéntica a la del gobierno de Bush, lo que no es una conclusión muy apetecible desde el punto de vista de la diplomacia.

¿Por qué les importa tanto quien gobierna estos países pobres? Como lo sabe cualquier buen jugador de ajedrez, los peones son importantes. La pérdida de un par de peones al principio de un juego puede marcar la diferencia entre la victoria y la derrota. El gobierno de los Estados Unidos mira a estos países a través de la simple óptica del poder. Le gustan los gobiernos que están de acuerdo con maximizar el poder de los Estados Unidos en el mundo y no aquellos gobiernos que tienen otras metas – aunque no estén necesariamente en contra de sus intereses.

Lógicamente, los aliados más confiables del gobierno de Obama en el hemisferio, aunque él mismo no es de derecha, son gobiernos derechistas como Colombia o Panamá. Ésto resalta la continuidad de una política de control. La victoria de la derecha en Chile la semana pasada (la primera vez que la derecha a ganado una elección en medio siglo) fue una importante victoria para el gobierno de los Estados Unidos. La posible derrota del Partido de los Trabajadores de Lula da Silva en las próximas elecciones presidenciales en Brasil significaría una victoria aún más importante para el Departamento de Estado. A pesar que funcionarios estadounidenses bajo las administraciones de Bush y Obama han mantenido una postura amistosa hacia Brasil, es obvio que le guardan profundo rencor a los cambios en la política exterior de Brasil, puesto que han alineado al país con otros gobiernos sociales democráticos, así como también a sus posiciones independientes en torno al Medio Oriente, Irán y otros lugares.

De hecho, los Estados Unidos se ha entrometido en la política brasileña recientemente. Por ejemplo, el año 2005 se organizó una conferencia para promover un cambio legal que le haría más difícil a legisladores cambiarse de partidos políticos. Ésto habría fortalecido a la oposición al gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula ya que el PT impone disciplina partidaria mientras muchos partidos opositores no lo hacen. Esta intervención por el gobierno de los Estados Unidos sólo fue descubierta el año pasado tras una solicitud a través de la Ley de Libre Información (Freedom of Information Act) hecha en Washington. Hay muchas más intervenciones ocurriendo ahora a lo largo del continente que aún no conocemos. Los Estados Unidos ha estado involucrado en la política de Chile desde los 60s, mucho antes que organizaran el golpe contra la democracia chilena en 1973.

En Octubre de 1970, el Presidente Richard Nixon estaba maldiciendo al gobierno social democrático del Presidente de Chile, Salvador Allende. “¡Ese hijo de puta!” dijo Nixon el 15 de Octubre de 1970. “Ese hijo de puta deAllende – lo vamos a aplastar.” Un par de semanas después explicó porqu: que Obama cedió a la presión Republicana y no hizo lo suficiente. Pero esa era una mala interpretación de lo que sucedió en verdad: la presión Republicana simplemente cambio la estrategia mediática del gobierno, no su estrategia política.

“La principal preocupación con Chile es que Allende consolide su gobierno, y la imagen proyectada al mundo sea de su éxitoÂ… Si permitimos que posibles líderes en América Latina piensen que se pueden comportar como Chile y tenerlos de ambas maneras, tendremos serios problemasÂ…”

Esta es otra razón de porqué importan los peones. Además, la pesadilla de Nixon se realizó un cuarto siglo después cuando países, uno tras otro, eligieron gobiernos independientes izquierdistas que Washington no quería. Los Estados Unidos terminó “perdiendo” a la mayoría de la región. Pero están intentando recuperarlos, un país a la vez.

Los países más pequeños, pobres y cercanos a los Estados Unidos corren el mayor riesgo. Honduras y Haití tendrán elecciones democráticas algún día, pero sólo cuando se disminuya la influencia de Washington en sus políticas.


Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR), en Washington, D.C. Obtuvo un doctorado en economía por la Universidad de Michigan. Es coautor, junto con Dean Baker, del libro Social Security: The Phony Crisis (University of Chicago Press, 2000), y ha escrito numerosos informes de investigación sobre política económica. Es también presidente de la organización Just Foreign Policy.

Fuente: http://www.guardian.co.uk/commentisfree/cifamerica/2010/jan/29/us-latin-america-haiti-honduras

Traducido por CEPR: http://www.cepr.net/index.php/other-languages/spanish-op-eds/razon-por-que-washington-importan-paises-como-haiti-honduras/

Telesur

06/02/2010 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Carmen Aristegui con Eduardo Galeano


31/12/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Viva la Paz, no la Guerra


Ivan Lira

Rebelión

02/12/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Comentarios del sociólogo James Petras


25-11-2009

 

“Chávez ha dado dos grandes pasos contra la ofensiva internacional imperialista”

Efraín Chury Iribarne

CX36 Radio Centenario

Chury: Bien oyentes, el gusto de reincorporarnos para el capítulo internacional del programa Mañanas de radio de Centenario y ya con línea directa con James Petras allí en Estados Unidos..

Petras, quería preguntarte en el inicio en qué estás en este momento.

Petras: Estudiando las últimas noticias aquí que son la idea que Chávez ha planteado últimamente frente a la política norteamericana, las bases militares y las presiones que está poniendo sobre diferentes regiones en América Latina y las llamadas que ha hecho de dos cosas.

Una, en una conferencia de más de 200 delegados de todo el mundo, llamó a formar una  Es decir que a diferencia de la Segunda Internacional socialdemócrata, Tercera Internacional de los ex partidos comunista y la Cuarta Internacional de los troskos, ahora llama por la Quinta Internacional, incluyendo a partidos y movimientos de varias tendencias políticas, pero que comparten un programa antiimperialista y anticapitalista. Es un gran salto por lo menos como un proyecto político. Lo que no está claro es en el grado que se puede implementar, particularmente por la manera casi improvisada que fue anunciada, sin muchas discusiones anticipadas. Pero plantear la idea me parece de una gran importancia, porque es reconocer que mientras Washington está construyendo aliados internacionales en favor del imperialismo, las guerras en Asia, todas las fuerzas progresistas se quedan fragmentadas, sin capacidad de actuar en momentos de gran conflicto frente a una ofensiva imperialista.

En este sentido el reconocimiento de que la lucha es internacional y no simplemente a partir de la nación-estado, es un gran salto positivo.

El segundo gran paso del presidente Chávez es el anuncio que convoca a los miembros del Partido Socialista en Venezuela a formar milicias populares y no depender solamente del ejército existente.

Este anuncio del presidente Chávez es otra forma de fortalecer la seguridad nacional porque Colombia con tantos años de recibir dinero y armas de Estados Unidos, ha construido un ejército dos veces más grande que el de Venezuela.

Con la milicia popular es posible que Venezuela pueda igualar la correlación de fuerzas.

Aparte del hecho de que luchar en una forma defensiva tiene sus ventajas, Chávez también quiere guardarse la espalda por si hay algún otro intento de lanzar un golpe militar utilizando a algunos oficiales militares traidores en su país.

En otras palabras, Chávez ha dado dos grandes pasos contra la ofensiva no sólo de Estados Unidos sino también contra la influencia que han lanzado los sionistas con la visita del presidente Shimon Peres que como aliado de Washington ha atacado al presidente iraní Ahmadineyad y también a Chávez. Y sabemos que los quintas columnas que existen de los sionistas como un brazo político de Israel, pueden ser otro frente de conflicto. No hay que olvidar las protestas ayer en Brasil organizadas por los sionistas. Veo no sólo la bandera de Brasil sino la bandera de Israel que es una señal de la doble lealtad de los sionistas en los países de América Latina, repitiendo la experiencia que hemos visto en Estados Unidos.

Por esa razón creo Chávez en vez de simplemente hablar y denunciar sobre los problemas de la ofensiva internacional imperialista está dando algunos pasos muy importantes para avanzar y defender el proyecto socialista en el mundo actual.

Chury: Por lo que he estado leyendo estos últimos días, he notado un Barack Obama bastante poco amistoso con Cuba, bastante belicoso con Irán… Como que estoy encontrando un parecido belicista o quizás hasta te diría que lo noto más fuerte, al menos que las manifestaciones, no sé si en la práctica, que manejaba Bush. ¿Eso también se nota ahí?

Petras: Sí, todos los sectores progresistas, sin hablar de la izquierda, creen que hay una continuidad en la política entre Bush y Obama. Las ilusiones que tenían muchos sectores liberales progresistas -porque aquí en la falta de un movimiento social progresista, socialista, demócrata, aquí el sector supuestamente de izquierda se llama liberales progresistas- y ese sector ahora está muy desencantado con la política de Obama.

Ayer nombró como el delegado de Washington en el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas a una mujer realmente súper reaccionaria que supera lo que hemos visto desde hace tiempo, que simplemente va a estar allá para bloquear el trabajo de este grupo que denunció los crímenes de guerra de Israel. Y poner a esta mujer dentro del Comité de Naciones Unidas es para provocar insultos y denuncias contra el Comité, no contra los violadores de derechos humanos. Este nombramiento de Obama es otro incidente que revela su política reaccionaria que hemos visto desde hace tiempo. Hay que recordar nuestras entrevistas en este programa desde hace un año, cuando nombramos a Obama como una gran amenaza para la paz y para la justicia social y que representaba otra vez una política agresiva imperialista, a pesar de que hasta Fidel Castro y otros sembraran ilusiones de que algo mejor estaba en proceso.

Chury: Ayer me sorprendieron algunas cifras: 580 mil millones de presupuesto para hacer la guerra en Estados Unidos, y una gran dificultad para 815 millones que se necesitan para la salud. ¿Es ésa la lectura de la realidad?

Petras: Sí, tiene toda la razón. Han gastado más de 1.5 trillones para salvar a los bancos y las casas de inversión en Wall Street. Han gastado hasta ahora igual suma para proseguir las guerras en Afganistán, Irak y otros lugares. Como han agotado el tesoro al acumular un déficit grande, ahora dicen que no tienen el dinero para financiar un buen plan de salud. Y quiero repetir, que este plan de salud no representa un avance, porque van a repartir dinero dentro del plan de salud, perjudicando a los más pobres que reciben tratamiento libre y a los jubilados -como yo y otros- que tenemos un plan de salud que cobra nuestros tratamientos. El nuevo plan va a sacar dinero de los pobres y de los jubilados para financiar a algunos sectores de trabajadores que no tienen cobertura, ofrecerles un plan de salud subvencionado que ahora no reciben. Por esta razón no es progresista, porque en vez de bajar los gastos militares y las subvenciones a Wall Street y aumentar un impuesto sobre los multimillonarios, está robando a los pobres y a los jubilados para la cobertura de los sin seguro. Por esta razón el plan de salud, en mi manera de ver, es un paso atrás y no un paso adelante.

Y un punto más: todo este nuevo plan, hecho para las compañías de seguro privado, van a ser los principales beneficiarios porque no hay control sobre los pecios que ellos van a fijar para el tratamiento. Y las indicaciones son de que con más cobertura gubernamental -cobertura en el sentido de pagar- van a aumentar las ganancias y no perder ganancias.

Chury: Todos los días llegan desde Pakistán noticias de muertos y más muertos. ¿Qué noticias hay de eso?

Petras: El gobierno norteamericano impuso el nuevo presidente de Pakistán, intervinieron en el proceso electoral y este nuevo gobierno está en las manos de Washington. Y frente a los conflictos en Afganistán, Washington quería que el gobierno de Pakistán lance sus fuerzas armadas hacia la frontera entre Afganistán y Pakistán. En el proceso, van desplazando a millones de personas de pueblos pobres en las fronteras de Pakistán, generando una respuesta de violencia en las ciudades, por acciones tomadas por algunos grupos en la lucha armada.

En otras palabras: el desplazamiento de más de cinco millones de paquistaníes frente a una guerra sangrienta que los está afectando, frente a las incursiones aéreas de los aviones norteamericanos bombardeando aldeas, hay un enorme aumento de inestabilidad y rechazo del gobierno títere.

En otras palabras, los Estados Unidos, metiendo a Pakistán en su guerra fracasada en Afganistán, ha extendido la violencia, extendiendo la guerra pasando de Afganistán a Pakistán y generando condiciones creo, para la posibilidad de un levantamiento para tumbar al gobierno actual en Pakistán.

Dicho de otra manera, en vez de solucionar el problema en Afganistán, está extendiendo el problema de guerras desde Afganistán a Pakistán. Otra vez un fracaso para el régimen de Obama y la señora Clinton: en vez de limitar y controlar, provoca mayor violencia. Y todos los pueblos tribales en las fronteras, comparten con Afganistán muchas creencias religiosas, incluso grupos étnicos que no reconocen las fronteras.

Y podemos ver en Afganistán que como cruzan las fronteras entre varios países vecinos, es imposible para los Estados Unidos encerrar y atrapar a los luchadores. Simplemente le pegan a Estados Unidos y se disfrazan como campesinos o se cruzan la frontera a las montañas o las cuevas, para luchar otro día. Por estas razones geográficas, demográficas y étnicas, es imposible para los Estados Unidos ganar una batalla decisiva en Afganistán. Es imposible. Incluso todos los indicadores por parte de los militares norteamericanos, señalan que está perdiendo la guerra en Afganistán. Y los observadores políticos dicen que están debilitando el gobierno títere en Pakistán.

Chury: Petras, nuestro encuentro va a ser el lunes próximo, después que los uruguayos con su voto, elijan nuevos gerentes del neoliberalismo para continuar…

Petras: ¿Qué indican las últimas encuestas, que gana Mujica por 2 ó 3 puntos, no?

Chury: Un poco más alto

Petras: . Imagino que hay una división entre la izquierda de cómo responder a las elecciones. Recibo un correo electrónico de uno que da argumentos para votar el mal menor y otros que dicen que no deben votar porque vamos a recibir la misma política liberal del pasado. No sé cómo van a responder los sectores de izquierda mayoritariamente.

Chury: Creo que la cuenta de las encuestas está por encima de esa diferencia, los 5 ó 6 puntos no cuentan allí. Los que dicen que hay que votar por el mal menor me parece que están manejando la mayor estupidez política que se puede manejar. Y los segundos, de votar anulado, me parece que son los que están en su verdadero camino de hacer lo que tienen que hacer frente a un neoliberalismo que marcó la historia del país y un neoliberalismo llevado a distancias mayores por el Dr. Tabaré Vázquez y su gobierno y además bautizado y aplaudido por Astori y por Mujica, no le ofrece al país una salida.

Petas: Sí, absolutamente, y las experiencias históricas muestran de que cada vez más este mal menor pasa a ser el más peor.

Chury: El más peor. Petras, te mando un abrazo enorme

Petras: Un abrazo para vosotros. Espero que el tiempo mejore allá para que puedas dar una caminata por la rambla.

Chury: Gracias. Un abrazo.

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26/11/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

El doctor Young explica cómo funciona la sanidad en EEUU


09-11-2009

 

«La bancarrota médica arruina todos los años a un millón de estadounidenses»

Marco d’Eramo

Il Manifesto

Traducido para Rebelión por Juan Vivanco

«Bancarrota médica» es un concepto que no conocía hasta que me lo explicó el doctor Quentin Young en la sala de reuniones de la asociación Physicians for a National Health Program (PNHP), aquí en el centro de Chicago. En la pared destaca una foto de hace unos años con un Barack Obama joven, casi adolescente, en compañía de Young y otros dirigentes de la asociación.

«Bancarrota médica quiere decir que te embargan por deudas sanitarias, porque los honorarios del médico, las facturas de los análisis y los gastos de hospitalización se han acumulado. Entonces interviene el ejecutor judicial y te lo quitan todo: por si fuera poco estar enfermo, quizá moribundo, te quitan la casa, el coche, los muebles, te dejan en la calle, te impiden mandar a tus hijos a la universidad. Es una salvajada. Las bancarrotas médicas no son un fenómeno marginal, pues el 62% de todas las quiebras declaradas por los tribunales de EEUU corresponden a deudas médicas, y todos los años un millón de personas van a la quiebra por esta clase de deudas».

En realidad muchas de estas insolvencias atañen a cantidades bastante modestas que podrían nivelarse (el 20% ascienden a menos de 1.000 dólares, 670 euros; el 40% a menos de 5.000 dólares y el 13% a menos de 10.000 dólares), pero las compañías de seguros exigen la bancarrota porque quieren mostrarse inflexibles y convencer a todos de que no les conviene dejar de pagar.

Quentin Young tiene ya 86 años muy bien llevados, pero hasta el año pasado ejerció la medicina privada en Hyde Park (durante años Barack Obama acudió a la consulta de su socio): «He ejercido durante 61 años» dice con orgullo. Es una figura histórica de la izquierda usamericana. En 1968 atendió gratuitamente a los manifestantes apaleados por la policía durante los disturbios de la Convención Demócrata de Chicago. Ahora dirige la asociación de médicos más progresista de EEUU («somos 17.000; aunque parezca mucho, somos pocos con respecto a los 700.000 doctores que hay en nuestro país»). No en vano su sigla significa «médicos por un Plan Nacional de Salud»: Young es partidario a ultranza de un Servicio Nacional de Salud y cualquier solución que no pase por ahí le parece confusa, cuando no contraproducente. Recuerda que se reunió con Giovanni Berlinguer para aprender del Servicio de Salud italiano. («El PCI era un buen partido, lástima que se fuera al garete».)

Es evidente que para Quentin Young «bancarrota médica», además de una noción del derecho concursal, es la expresión que describe mejor el estado de la sanidad en EEUU.

«La sanidad en EEUU tiene una salud pésima, desde el punto de vista económico, médico y ético. El país gasta 2,5 billones de dólares en sanidad, la sexta parte del Producto Interior Bruto (PIB), 8.000 dólares per cápita anuales: gastamos en sanidad el doble que los países que nos siguen en gasto sanitario, Francia y Alemania, y sin embargo 47 millones de usamericanos carecen de cobertura sanitaria. El año pasado, 45.000 muertes se han debido a que las víctimas no tenían cobertura; esta cifra está en aumento vertiginoso: en 2002 los muertos por falta de seguro sólo fueron 18.000. Recuerde que el 11 de septiembre hubo 3.000 víctimas en total, ¡y estamos hablando de 45.000 anuales!».

Young achaca el desastre sanitario a las compañías privadas de seguros. Recuerda que antes de la segunda guerra mundial las aseguradoras permanecían al margen del mercado sanitario. Entraron gracias a la economía de guerra, para que las empresas proporcionaran beneficios no monetarios a los obreros que tenían los salarios congelados.

«Desde entonces las compañías de seguros recurrieron a toda clase de ardides para aumentar sus beneficios. Por supuesto, incrementaron desmesuradamente las primas de las pólizas, que iban encareciéndose a medida que se conglomeraban los grupos monopolistas. Pero sobre todo recortaron costes, tratando de reducir a la mínima expresión las prestaciones. Han adquirido una habilidad enorme para aducir razones que las eximan de curarte. La más pérfida es la de las ‘condiciones preexistentes’: dicen que tienen derecho a no pagarte un tratamiento si descubren que el origen de tu enfermedad es anterior al momento en que contrataste la póliza. Pueden negarte el tratamiento de un tumor en el pulmón a los 50 años invocando un resfriado que tuviste de niño. Es de locos, el colmo del cinismo. Y lo único bueno que ha hecho el país en 60 años por la sanidad, Medicare, el tratamiento gratuito para los ancianos de más de 65 años y para los minusválidos totales, lo logramos sólo porque las compañías de seguros estaban encantadas de deshacerse de los viejos, el grupo de la población con más enfermedades y por lo tanto el más gravoso en términos de gasto sanitario. Al cedérselos al Estado, las aseguradoras reducían costes.»

Las compañías de seguros son la bestia negra de Quentin Young:

«Hace seis años Obama venía aquí, era un político local, y era un firme partidario del single payer, es decir, del Sistema Nacional de Salud. El sistema single payer reúne todas las ventajas económicas y sociales, pero tiene una pega: está mal visto por las aseguradoras. Las aseguradoras tienen un poder enorme, han sufragado las campañas de senadores y diputados. El presidente de la comisión del Senado que discute la reforma sanitaria, el senador por Montana Max Maucus, cobró millones de dólares de las aseguradoras. ¿Se da cuenta? No es de extrañar que descartara desde el principio la hipótesis del single payer. Ahora también Obama se ha vuelto mucho más blando y no ha hecho nada por imponer un debate sobre el single payer. No se deje confundir por las protestas de la derecha: son marginales y están magnificadas por los medios. La mayoría de los ciudadanos son partidarios del Sistema Nacional de Salud, pero sus representantes, los parlamentarios, están en la nómina de las compañías de seguros. Hoy en día estas compañías son un peligro para la democracia, porque intentan por todos los medios que los representantes no respeten la voluntad de sus electores, del pueblo.»

Le pregunto si esta será la oportunidad para una auténtica reforma sanitaria.

«Ni por asomo. Por ahora tenemos dos sistemas públicos. Uno es Medicare, del que le acabo de hablar. Luego hay un sistema para los pobres y los parados que se llama Medicaid. Medicare es bueno porque atiende a todos los ancianos de cualquier clase social, mientras que Medicaid es un parche, es mejor que nada, pero de serie B. Lo que queremos es un Medicare para todos.»

Ese es el asunto, porque más de uno me ha comentado que el fallo de Obama ha sido anunciar la reforma sanitaria como algo nuevo, en vez de presentarla como la ampliación de un programa que ya existe y funciona bien, es decir, Medicare. Me lo dicen John Nichols, de The Nation, David Moberg, de In These Times, y otros sindicalistas con quienes me entrevisto. Todos ellos coinciden en que si Obama hubiera usado este argumento, habría conjurado los temores de los ancianos. Porque la propaganda republicana sembró entre ellos el miedo a que, con la reforma sanitaria, los fondos de Medicare se extendieran a quienes carecen hoy de cobertura médica, que se los quitaran a los viejos para dárselos a otros. Quizá Obama pensaba que no tenía fuerza suficiente para imponer un «Medicare para todos».

De todos mis interlocutores, este viejo doctor es el más radical. Tiene una opinión pésima de la reforma de Obama, confirmada, a su juicio, por el respaldo que la American Medical Association (AMA) ha prometido a la ley que se vota hoy [8 de noviembre] en el Congreso.

«La AMA tiene 240.000 miembros, un tercio de todos los médicos, pero está en decadencia. Muchos médicos, en vez de ingresar en la AMA, forman asociaciones especializadas, que son casi clubes. Yo pertenezco a la de los internistas, con 120.000 miembros. La AMA siempre ha tenido alma de tendera, para ella la medicina no es más que es un negocio para ganar dinero. Siempre ha sido un sindicato reaccionario con un poder político enorme. Si la AMA apoya esta reforma es porque se ha dado cuenta de que no va a atacar los privilegios corporativos.»

Pero otros activistas son menos radicales. En la Citizen Action de Illinois, una coalición que agrupa más de 200 organizaciones de base (en cuyo consejo de administración también se sienta Quentin Young), la codirectora Lybda DeLaforgue me dice que frente al desastre actual y, especialmente, a la bancarrota sanitaria, esta reforma es un gran paso adelante. Todos están teóricamente a favor de un Servicio Nacional de Salud, pero ya sería un avance lograr una aseguradora pública integradora y opcional (lo que aquí llaman public option). «Sería algo magnífico, extraordinario» dice la sindicalista Jo Patton.

Fuente: http://www.ilmanifesto.it/il-manifesto/in-edicola/numero/20091107/pagina/08/pezzo/264177/

Rebelión

10/11/2009 Posted by | Ciencia y Tecnología, General, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

La mala influencia de Obama – Naomi Klein


09-11-2009

Naomi Klein

The Nation

De todas las explicaciones acerca del Premio Nobel de Barack Obama, el que sonó más verdadero provino del presidente francés Nicolas Sarkozy. Imprime el sello del retorno de Estados Unidos al corazón de los pueblos del mundo. En otras palabras, ésta fue la manera en que Europa le dijo a Estados Unidos, de nuevo te amamos, algo así como esas extrañas ceremonias de renovación de votos que celebran las parejas luego de sobrevivir a una mala racha.

Ahora que Europa y Estados Unidos están oficialmente re-unidos, parece que vale la pena preguntar: ¿Necesariamente eso es algo bueno? El Comité del Nobel, que otorgó el premio porque Obama adoptó la diplomacia multilateral, evidentemente está convencido de que el compromiso estadunidense en el escenario mundial implica un triunfo de la paz y la justicia. No estoy tan segura. Luego de nueve meses en la administración, es evidente el historial de Obama como jugador global. Una y otra vez, los negociadores estadunidenses han elegido no fortalecer las leyes internacionales y los protocolos, sino más bien debilitarlos, muchas veces han encabezado a otros países ricos en una carrera hacia abajo.

Comencemos donde hay más en riesgo: el cambio climático. Durante los años de Bush, los políticos europeos se diferenciaron de Estados Unidos al expresar un inquebrantable compromiso con el Protocolo de Kyoto. Así, mientras Estados Unidos incrementaba sus emisiones de carbono en 20 por ciento de los niveles de 1990, los países de la Unión Europea redujeron los suyos en 2 por ciento. Nada estelar, pero claramente un caso en el cual la separación con respecto a Estados Unidos aportó beneficios tangibles para el planeta.

Adelántele en moción rápida hasta las negociaciones climáticas donde había mucho en riesgo, que acaban de culminar en Bangkok. Se suponía que las pláticas llevarían a un acuerdo en Copenhague en diciembre, que fortalecería significativamente el Protocolo de Kyoto. En vez, Estados Unidos, la Unión Europea y el resto de los países desarrollados formaron un solo bloque que llamaba a abandonar Kyoto y remplazarlo. Ahí donde Kyoto ponía claras y vinculantes metas para reducir las emisiones, el plan estadunidense establecería que cada país decida cuánto reducir, luego someta sus planes a un monitoreo internacional (con nada más que buenos deseos para asegurar que todo esto mantenga la temperatura por debajo de niveles catastróficos). Y ahí donde Kyoto claramente asignaba el peso de la responsabilidad sobre los países ricos que crearon la crisis climática, el nuevo plan trata por igual a todos los países.

Este tipo de propuestas débiles no sorprendían del todo viniendo de Estados Unidos. Lo que resultaba escandaloso era la repentina unidad del mundo rico alrededor de este plan, incluyendo a muchos países que antes habían cantado alabanzas a Kyoto. Y había más traiciones: la Unión Europea, que había anunciado que gastaría de 19 mil millones a 35 mil millones de dólares al año para ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático, llegó a Bangkok con una oferta mucho menor, una que se asemejaba más al compromiso estadunidense de… nada. Antonio Hill, de Oxfam, resumió así las negociaciones: Cuando sonó el disparo de salida, se volvió una carrera por llegar hasta abajo, con los países ricos debilitando los compromisos existentes bajo el marco internacional.

No es la primera vez que un retorno tan celebrado a la mesa de negociaciones acaba con la mesa volcada, con las leyes y las convenciones internacionales, que se ganaron con mucho esfuerzo, esparcidas por el suelo. Estados Unidos jugó un papel similar en la Conferencia sobre Racismo de Naciones Unidas que tuvo lugar en Ginebra, en abril. Luego de lograr que se suprimiera todo tipo de cosas del texto de negociación –ninguna referencia a Israel o los palestinos, nada acerca de las compensaciones a los esclavos, etcétera–, la administración de Obama de todos modos decidió boicotearlo, bajo el argumento de que el nuevo texto reafirmaba el documento adoptado en 2001 en Durban, Sudáfrica.

Fue una excusa pobre, pero había cierta lógica en ella, ya que Estados Unidos nunca firmó el texto original de 2001. Lo que no tuvo lógica fue la ola de retiros del mundo rico, en imitación a Estados Unidos. En un lapso de 48 horas del anuncio estadunidense, Italia, Australia, Alemania, Holanda, Nueva Zelanda y Polonia se habían retirado. A diferencia de Estados Unidos, todos estos gobiernos habían firmado la declaración de 2001, así que no había razón alguna para objetar un documento que lo reafirmaba. No importaba. Al igual que con las negociaciones del cambio climático, alinearse con Obama, con su impecable reputación, era una manera fácil de evitar agobiantes obligaciones internacionales y, a la vez, aparentar ser progresista, un servicio que Estados Unidos nunca pudo ofrecer durante los años de Bush.

Estados Unidos ha tenido una similar influencia corruptora como nuevo integrante del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Su primera gran prueba fue el valiente informe del juez Richard Goldstone sobre la masacre en Gaza perpetrada por Israel, que concluía que el ejército israelí y Hamas habían cometido crímenes de guerra. En vez de demostrar su compromiso con la legislación internacional, Estados Unidos usó su influencia para manchar el informe y decir que era profundamente defectuoso y presionar a la Autoridad Nacional Palestina para que retirara una resolución que apoyaba el informe. (La ANP, que en casa enfrentó una furiosa reacción por haber cedido ante la presión estadunidense, podría presentar una nueva versión.)

Y luego están las cumbres del G-20, los más destacados compromisos multilaterales de Obama. Cuando se llevó a cabo una en Londres, parecía que iba a haber algún tipo de intento coordinado internacional para controlar a los especuladores financieros y evasores de impuestos trasnacionales. Sarkozy hasta prometió abandonar la cumbre si no lograba plantear serios compromisos reguladores. Pero la administración Obama no tenía interés alguno en un auténtico multilateralismo, en vez, abogó por que los países presentaran (o no) sus propios planes y por esperar lo mejor; parecido a su imprudente plan de cambio climático. Sarkozy, sobra decirlo, no abandonó ningún lugar, sólo se encaminó hacia la sesión fotográfica para tomarse la foto con Obama.

Claro que Obama ha hecho algunas buenas movidas en el escenario mundial: no respaldar al gobierno golpista en Honduras, apoyar una Agencia de Mujeres de Naciones Unidas… Pero ha emergido un patrón evidente: en áreas en las cuales otras naciones prósperas se tambaleaban entre una acción basada en principios y la negligencia, las intervenciones de Estados Unidos las han inclinado hacia la negligencia. Si ésta es la nueva era del multilateralismo, no es ningún premio.

Copyright Naomi Klein 2009.

www.naomiklein.org.

Este artículo fue publicado en The Nation.

Traducción para La Jornada: Tania Molina Ramírez

: http://www.jornada.unam.mx/2009/11/08/index.php?section=opinion&article=022a1mun

Fuente. Rebelión

10/11/2009 Posted by | General, Medio Ambiente, Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario