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Como y quienes organizan las marchas de los caceroleros. (Informe) – Memoria Actual – memoria y actualidad para un futuro mejor


Como y quienes organizan las marchas de los caceroleros. (Informe) – Memoria Actual – memoria y actualidad para un futuro mejor.

07/11/2012 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Conflicto Agrario: Está sentado en todas las sillas disponibles


CARLOS GARETTO, TITULAR DE CONINAGRO, MIEMBRO DE LA EXPORTADORA ACA, UNA DE LAS CUATRO PATAS DE LA MESA DE ENLACE Y PRODUCTOR TRIGUERO.

Uno de los integrantes de la Mesa de Enlace participa de los dos lados del mostrador en el mercado de trigo, que está en ebullición por la importante cosecha y porque molinos y exportadores no estarían pagando el precio pleno acordado con el Gobierno. Carlos Garetto, conoce como productor y como asociado a una cooperativa exportadora, cómo funciona ese negocio donde los pequeños productores se sienten perjudicados.

Por Javier Lewkowicz

Las corporaciones de la Mesa de Enlace han planteado la existencia de un conflicto en el mercado del trigo donde presentan a productores aislados que deben luchar contra las poderosas multinacionales, cuando la situación es más compleja y en el medio figuran actores vinculados con ambos sectores en pugna. En la semana convocada a no comercializar granos, aunque sí lo hicieron como reveló ayer Página/12, Mario Llambías, Eduardo Buzzi, Hugo Biolcati y Carlos Garetto concentraron sus críticas en el Gobierno por suscribir un acuerdo de precios que beneficiaría a molinos y exportadoras en perjuicio de los productores trigueros. Ese desgastado grupo de cuatro dirigentes patronales no ha mencionado en sus arengas diarias que uno de sus integrantes se encuentra en los dos lados del mostrador. Ese puede ser el motivo de que sea el más callado de los cuatro. La Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) es una de las entidades que conforman Coninagro, cuyo presidente, Carlos Garetto, compone la Mesa de Enlace. ACA exporta de forma directa cerca del 8 por ciento del total liberado por el Gobierno recibiendo el precio FAS teórico para el trigo (valor que motivó la protesta). Despacha ese volumen al exterior pese a contar con asociados que producen mucho más. La porción del comercio exterior en la que opera ACA está definida por las grandes multinacionales del negocio, como Cargill y Bunge, que regulan la cuota que recibe cada firma en la cámara de exportadores. A su vez, ACA les exporta a las filiales de esas multinacionales en otros países, aceptando ese lugar restrictivo en la actividad que perjudica a sus productores. Ese doble juego no inhibió al productor triguero y ganadero Garetto a firmar hace unas semanas un acuerdo con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, para la entrega de créditos subsidiados a productores de Leones, localidad donde tiene su propia explotación. También participa en la comercialización del trigo desde ACA. Y se anota en la Mesa de Enlace para apuntar contra el Gobierno. Garetto sabe estar en todos lados. Situación similar, aunque no en forma tan amplia, se comprueba con la Federación Agraria Argentina, conducida por Eduardo Buzzi, y la Asociación Federados Argentinos.

ACA es una cooperativa de segundo grado que forma parte de Coninagro. Tiene cerca de 150 centros de acopio de todo el país, con unos 80 mil productores asociados que generan el 12 por ciento de la producción de granos del país. Como parte de su infraestructura de exportación tiene dos puertos propios, en San Lorenzo, cerca de Rosario, y en Quequén, al sur de la provincia de Buenos Aires. Garetto se inició como dirigente en una cooperativa de Leones, luego pasó a ACA y finalmente llegó a Coninagro.

Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, del total de casi 35 millones de toneladas de granos exportadas desde enero a octubre de 2010, ACA vendió 2.370.000, el 6,8 por ciento del total. Bunge lo hizo por 4.800.000 toneladas (13,7 por ciento) y Cargill, 6.600.000 (18,8). Para el mismo período de 2009, ACA vendió al exterior el 8,2 por ciento del total, Bunge, 11,8, y Cargill, 16,5 por ciento.

En el mercado del trigo, también desde enero a octubre, en 2010 ACA exportó el 9 por ciento del total, Bunge vendió el 18,3, y Cargill, el 16,7 por ciento. En 2009 ACA exportó el 7,5 por ciento del total, Bunge, 13,8, y Cargill, 16,5 por ciento. Valores similares se registraron en 2008. Los datos muestran que ACA posee, si bien menos que las grandes multinacionales, una cuota considerable del mercado de exportación. Agricultores Federados Argentinos (AFA), entidad vinculada con Federación Agraria, también participa de acopio y exportación, aunque su participación en el mercado es mucho menor que la de ACA.

Los dirigentes del agro indican que la segmentación del mercado para abastecer con una parte el consumo interno y la otra liberada paulatinamente a la exportación genera una sobreoferta sistemática que deprime los precios al productor, en favor de las exportadoras, los molinos e incluso del Gobierno, que puede reducir así el subsidio que otorga a la molinería. Esta situación se verifica con pequeños productores. En este contexto, la salida directa al exterior por parte de la misma cooperativa que en instancias inferiores de la cadena contiene a los productores (como ACA) podría ser parte de una solución.

Sin embargo, y por diversas causas, el canal de la comercialización directa cooperativa no prospera y no constituye una mejora importante para el productor. En ACA aseguran que por las ventas que realizan al exterior el productor asociado recibe el precio pleno. En esas condiciones, los asociados deberían presionar para que ACA gane mercado frente a las multinacionales, porque la empresa sólo vende al exterior una porción escasa de su producción.

Por un lado, diversas fuentes del mercado de granos aseguran que las entidades cooperativas que son comercializadoras no tienen la posibilidad de ampliar su cuota de despachos por un acuerdo en la cámara de exportadores. “La mesa chica de la cámara de exportadores asigna el tonelaje que cada uno exporta. Si quisiéramos exportar más, no se puede hacer nada, porque todo lo que vendemos termina yendo hacia otras filiales de las empresas multinacionales, Cargill y Bunge sobre todo. Por esta razón, tampoco podemos salir a plantear abiertamente esta situación”, indicaron a este diario desde Agricultores Federados Argentinos. “Nadie quiere que lo escrachen, quedar marcado en la cámara”, agregó la fuente. Esta situación muestra un vínculo más estrecho y de connivencia entre una entidad de mucho peso como ACA (y por lo tanto Coninagro y la Mesa de Enlace) y las multinacionales exportadoras.

En ACA explican que no asume toda la exportación de sus productos porque requeriría una logística, como la búsqueda de clientes y mercados en el exterior, mucho mayor de la que tiene actualmente. A su vez, el pedido de la autorización para exportar productos agrícolas (a través del ROE verde que libera la Oncca) requiere que en el momento en que el certificado se otorga se adelante el monto de las retenciones por el valor a vender. Afirman que no tienen capacidad financiera para semejante emprendimiento. En cambio, señalan que las multinacionales para hacer este desembolso antes de cobrar por la colocación poseen espaldas financieras que les permite endeudarse a tasas convenientes en el exterior.

Desde ACA aseguran que la carga que se exporta la compra a los productores pagando el precio pleno, pero como la cantidad de trigo que adquiere de los productores es mucho mayor de la que exporta, no todos pueden beneficiarse del FAS teórico. Vedada la posibilidad de exportar más por el acuerdo-cartel fijado en la cámara de exportadores, el resto de la producción la vende de manera interna a las exportadoras y molineros, y por esta operación, dicen, reciben el descuento sobre el FAS teórico que, a la vez, es trasladado a los productores. Sin embargo, el poder de negociación de ACA frente a las multinacionales es mucho mayor que el de productores individuales, y por lo tanto superior es su posibilidad de lograr precios cercanos al pleno.

Fabián Francioni, intendente de Leones, Córdoba, donde tiene su campo Garreto, le dijo a Página/12 que en esa localidad “los productores no quieren saber de nada con las cooperativas” y que “las entidades ahorcan a los asociados con los precios, cuando ellos venden al FAS teórico”. “Garetto (productor triguero) les vende directamente a Cargill y Bunge”, agrega. En tanto, desde AFA indican que “con el trigo los productores están ahora muy sensibles, es muy difícil que ACA se quede con una parte, pero puede pasar con la soja”. Aparece entonces otro elemento para explicar las razones de por qué ACA no se expande para beneficiar a sus asociados: en muchos casos, los propios productores dudan de estar recibiendo el máximo precio posible y prefieren el negocio de la comercialización en sí mismo, desligado del interés de los asociados.

Esto no quita que de todas formas productores que vendan por la cooperativa puedan recibir mejores precios. Un productor nucleado en AFA dice que entregando la cosecha a la cooperativa recibió cinco pesos más por tonelada de lo que le pagaban si colocaba el trigo de forma directa. Aun recibiendo un poco más, el resultado de la venta que luego realiza ACA revela que podrían haber conseguido un precio más alto. Por ese motivo, en muchos casos, productores deciden venderles directamente a las multinacionales porque ofrecen mayores garantías y seguridad en la transacción.

La complejidad de la posición de Garetto y Coninagro dentro de la disputa entre la Mesa de Enlace y el Gobierno no se reduce al vínculo con las grandes comercializadoras a las que acusan de no pagar el precio pleno (actitud que reproduce en muchos casos ACA). Dentro de la Mesa las diferencias históricas fueron resurgiendo terminado el conflicto por la resolución 125. De esta manera, FAA y Coninagro, dos entidades vinculadas con pequeños y medianos productores, empezaron a ver con buenos ojos algunas propuestas oficiales. Del otro lado, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural exacerbaron su posición de enfrentamiento. En este sentido, Garetto tuvo acercamientos con el ministro de Agricultura, Julián Domínguez.

A fin de año en Leones, Córdoba, la “Capital Nacional del Trigo”, Domínguez rubricó junto a Garetto, quien es productor de la zona, un convenio para poner en marcha un parque cerealero agroindustrial en esa localidad e implementar un fondo rotatorio destinado a pequeños y medianos productores. Al mismo tiempo, la Mesa de Enlace sacaba un comunicado con fuertes críticas al Gobierno, situación que terminó en el cese de comercialización de granos en todo el país. Meses atrás, la Presidenta, Cristina Fernández, anunció en un acto en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires el inicio del Programa de Fondo Rotatorio Agropecuario Permanente, para adelantar a los productores de trigo los recursos para obtener las semillas y el gasoil, que fue elogiado por miembros de Coninagro y de Federación Agraria. Ambas entidades rompieron los puentes tejidos por Domínguez con el actual lockout fogoneado por Biolcati y Llambías, incluso cuando el Gobierno les puso a disposición un interesante plan de financiamiento a tasa cero para que los productores puedan retener su cosecha a la espera de mejores precios.

La situación de Garetto y Coninagro constituye una de las tantas contradicciones que emergen de la Mesa de Enlace. Esta presenta un discurso donde dice representar a los productores luchando contra el intervencionismo estatal y el poderío de las multinacionales. La fuerte presencia de Coninagro en la comercialización y el estrecho vínculo con las grandes exportadoras muestra que la realidad es más compleja y la capacidad de representar el interés del productor agropecuario, más limitada.

Página 12

23/01/2011 Posted by | Agricultura yGanadería, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: Derechización lamentable de la Federaciòn Agraria


JOSE LUIS LIVOLTI, LIDER DE UNA CORRIENTE INTERNA QUE SE OPONE A LA CONDUCCION DE FEDERACION AGRARIA

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“La derechización es lamentable”

En diálogo con Página/12, este pequeño productor de Arroyo Seco contó detalles sobre los enfrentamientos que provocó la decisión de aliarse con la Sociedad Rural y Aapresid. Afirma que hay una “actitud destituyente”, pero remarca que la movilización actual es menor.

Por Fernando Krakowiak

José Luis Livolti es un pequeño productor agropecuario que cría cerdos en la localidad santafesina de Arroyo Seco. Es coordinador nacional del Movimiento Campesino Liberación, una corriente interna de Federación Agraria que desde el inicio del conflicto cuestionó a la conducción de la entidad. En diálogo con Página/12, contó detalles sobre los enfrentamientos que provocó la decisión de aliarse con la Sociedad Rural y Aapresid y aseguró que el viraje es consecuencia de un cambio en la idiosincrasia y la cultura del productor por la influencia del paquete tecnológico que combina soja transgénica, siembra directa y el herbicida glifosato. Afirma que “hay una actitud destituyente muy fuerte con el único objetivo de bajar las retenciones”, pero remarca que “la mayoría de los productores que apoyaron el conflicto y salieron a las rutas el año pasado hoy no están saliendo”.

-¿Por qué se opusieron a la conducción de Federación Agraria?

-Nos diferenciamos por haber observado el proceso de derechización que la llevó a abandonar las principales banderas que dieron origen a la entidad, aunque formalmente digan que siguen defendiendo los postulados del Grito de Alcorta. No se entiende cómo podrían hacerlo de la mano de los enemigos históricos de Federación Agraria. Además, la conducción reivindicaba el cobro de retenciones, principio con el que nosotros estamos de acuerdo, pero durante el año pasado lo empezaron a decir cada vez menos y ahora directamente piden su eliminación. “Nosotros no decimos que no estamos de acuerdo con las retenciones”, afirma Eduardo Buzzi en sus discursos, pero al mismo tiempo las califica de confiscatorias y desastrosas. Ese tipo de contradicciones y el accionar concreto hizo que fuéramos endureciendo nuestra posición. Intentamos sustraer a la Federación Agraria de esa unidad por derecha con el resto de las entidades, pero no lo hemos logrado.

-¿Cuáles son los intereses que defiende Federación Agraria ahora?

-Defiende a los productores sojeros de la Pampa Húmeda, esencialmente aquellos que están en la franja media de 200 a 500 hectáreas, y lo hacen junto a los grandes sojeros. No se puede sostener la defensa de los pequeños productores y de los agricultores familiares junto a Hugo Biolcati. Ya sabemos cuál es la tradición de la Sociedad Rural. Es una entidad que chorrea sangre. Yo estaba detenido en Corrientes cuando el presidente de la Sociedad Rural de esa provincia era el capitán del Ejército Juan Carlos De Marchi, quien fue juzgado por crímenes de lesa humanidad. Tampoco se puede defender a los pequeños productores junto al vicepresidente de CRA, Néstor Roulet, quien en un acto en Venado Tuerto dijo que a este país lo hicieron grande el campo, el Ejército y la Iglesia.

-Sin embargo, la conducción de Federación Agraria fue ratificada el año pasado luego del conflicto. ¿Cómo se puede explicar eso?

-El sujeto que siempre estuvo en Federación Agraria cambió su idiosincrasia y su cultura por la influencia del paquete tecnológico que combina soja transgénica, siembra directa y el herbicida glifosato. Ese paquete hizo que dejaran de ser pequeños productores diversificados para producir únicamente soja. Además, muchos se convirtieron en rentistas, pues el modelo hizo que dejaran de trabajar, porque les conviene más alquilarle el campo al vecino con más capacidad de producción o al pool de siembra que viene de otro lugar. También aparecieron pequeños empresarios del transporte del cereal y empresas de servicios que con una sembradora, una cosechadora, una monotolva, una fumigadora y una camioneta hacen la siembra y la cosecha de la soja. En muchos casos son hijos de productores a los cuales he visto en la ruta. Este nuevo sujeto se fue incorporando a la Federación Agraria y la entidad pasó de tener entre 2000 y 3000 socios activos a 6000 en el último congreso. Los frutos de ese proceso fueron los que en septiembre de 2008 ratificaron a la actual conducción.

-¿Hubo alguna reunión interna en la que se decidió pasar a representar los intereses sojeros o se fue dando naturalmente?

-Se fue dando paulatinamente, pero en forma acelerada. Cada sesenta días se reúne el consejo directivo de la Federación Agraria y ahí se da el debate. La voz cantante la lleva Eduardo Buzzi y nosotros estamos en minoría, aunque hay que decir que en un momento un número no menor de directores nos acompañó en una votación donde nos opusimos a la participación de la entidad en el corte de cinta y en la inauguración de la Exposición de Palermo de la Sociedad Rural. Sin embargo, por entonces ya venía el viraje a la derecha, apoyado sobre la base de aquel falso concepto de la que la unidad del campo está por encima de todo. Nosotros cuestionamos este precepto porque creemos que la unidad en sí misma no sirve si no se dice para qué. Nos da la sensación de que hay una actitud destituyente muy fuerte con el único objetivo de bajar las retenciones.

-Usted reconoce diferencias con la conducción de la entidad, pero las internas que trascienden son las que mantiene Buzzi con Alfredo De Angeli.

-Trascienden más esas diferencias porque los actores que son parte de esa disputa están permanentemente en los medios y las dejan trascender. Eduardo Buzzi opina que la derecha de Federación Agraria está representada por Alfredo De Angeli y De Angeli piensa que Buzzi tiene que defender incluso a los sojeros que producen hasta 4000 toneladas. Lo concreto es que los dos están juntos en la Mesa de Enlace y coinciden en la defensa del paquete tecnológico sojero.

-Incluso se han aliado con la Asociación de Productores en Siembra Directa, la entidad que mejor representa a los pooles de siembra.

-En Aapresid están representadas todas las organizaciones empresariales y técnicas que apoyan y fundamentan la filosofía de la soja transgénica y su cultivo. Cuando la Federación Agraria sostenía las banderas del Grito de Alcorta estaba en las antípodas de Aapresid, pero cuando las cuatro entidades se unieron en defensa del paquete tecnológico cerraron filas con Aapresid y hoy son la misma cosa. En Federación Agraria también hubo un debate sobre este tema cuando Eduardo Buzzi y Alfredo De Angeli estuvieron en el último congreso de Aapresid y fueron poco menos que galardonados.

-¿También hubo debate cuando se decidió firmar una solicitada oponiéndose a la estatización del comercio exterior de granos?

-El debate fue posterior, porque la verdad es que esa solicitada se firmó sin consultar. En una reunión de los presidentes de consejos regionales de Federación Agraria hubo un fuerte cuestionamiento por haber aparecido junto a los enemigos históricos oponiéndonos a uno de los postulados de la entidad. Buzzi intentó sacarse el lazo echándole las culpas a los que están al lado de él, pero todos los federados sabemos que es muy difícil que salga un comunicado sin que lo conozca el presidente. El proceso de derechización de la Federación Agraria es lamentable, pero es una realidad a la que nos tenemos que acostumbrar.

-¿No se puede revertir?

-Es un deseo, pero es parte de un proceso que va a ser largo. Va a haber que articular con otras fuerzas internas con las que hay coincidencias, pero además es necesario articular con otras organizaciones agrarias que no están representadas por la Mesa de Enlace. La mayoría del campo está en otro lado. Está en las economías regionales, en la agricultura familiar y en los pueblos originarios. Hay otro campo que es mucho más grande numéricamente y que económicamente podría representar muchísimo más y ser la garantía de la soberanía alimentaria.

-Federación Agraria también buscó representar a ese sector.

-Se había incluido a los agricultores familiares en un intento por representarlos, pero en este último proceso se decidió privilegiar a los sojeros medianos y grandes. En un momento, Federación Agraria impulsaba el tema de uso y tenencia de la tierra y participaba en el Foro Nacional de Agricultura Familiar. Sin embargo, el año pasado el principal referente del Foro, Pedro Cerviño, fue expulsado de Federación Agraria y se levantó una resolución congresal que preveía la realización durante 2008 de un congreso sobre uso y tenencia de la tierra. El consejo directivo levantó esa iniciativa argumentando que no había financiamiento y que estábamos en un año complicado debido al conflicto, pese a que nosotros decíamos que justamente ése era el momento para debatir.

-Usted señaló que observa una actitud destituyente. ¿Cree que el lockout y los nuevos cortes de ruta buscan desestabilizar al Gobierno?

-De la mano de la pelea por las retenciones el objetivo es avanzar todo lo que se pueda. Al conflicto se subió una derecha política que no cuestiona sólo las retenciones, sino la estatización de las AFJP, de Aerolíneas Argentinas, el juzgamiento a los genocidas o la política internacional de relacionarse con países como Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador. Nosotros creemos que todas esas decisiones han sido correctas. También hubo cosas malas, como el veto a la Ley de Glaciares o la decisión de pagarle en un solo acto al FMI, pero nos preocupa que se presione para revertir lo que consideramos positivo. Muchos lo expresan en las rutas, como De Angeli cuando dice que al que no le gusta este país se tiene que ir a Cuba o a Venezuela. Para nosotros, en cambio, hay que aprovechar esta oportunidad histórica que plantea la crisis para nacionalizar las palancas claves de la economía. Apoyamos que se cree un ente de regulación del mercado de granos y creemos que es necesario impulsar un shock redistributivo.

-El año pasado la protesta logró un respaldo masivo en algunos actos, ¿cómo ve la situación ahora?

-La masividad está lejos de ser la misma. La mayoría de los productores que apoyaron el conflicto y salieron a las rutas el año pasado hoy no están saliendo. Quedan los sectores más activos. Algunos socios de Federación Agraria y productores sojeros autoconvocados.

-Ellos afirman que la baja de las retenciones es indispensable porque la sequía afectó los rindes de la soja.

-Solamente en las áreas de sequía que fueron muy puntuales y restringidas, pero la gran mayoría va a obtener rindes normales. Por lo tanto, los productores medianos y grandes pueden afrontar las retenciones sin problemas, sobre todo en la Pampa Húmeda.

fkrakowiak@pagina12.com.ar

23/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: Chirridos en la mesa


EL ACUERDO CAMBIO LAS PERSPECTIVAS DE LLAMBIAS, BIOLCATI Y BUZZI.

Las expectativas con las que llegarán las entidades a la reunión del martes no son las mismas. Necesidades de pequeños productores y especulaciones electorales.

Por Raúl Dellatorre

La reunión reservada que, en la noche del viernes, mantuvieron la presidenta de la Nación y la ministra de la Producción, justo después del acto homenaje al Día de la Mujer en la Casa Rosada, podría convertirse en un hito en la resolución del prolongado -y por momentos incomprensible– conflicto agrario. Allí se definió el anuncio que Cristina Fernández de Kirchner haría horas después frente a miles de mendocinos, respecto de la rebaja en un 50 por ciento a las exportaciones vitivinícolas. Para satisfacción de los bodegueros, pero también para toda una provincia que tiene a la actividad como columna vertebral de su economía, el Gobierno empezó a cumplir con la expectativa que generó el acuerdo con la Mesa de Enlace de atender, entre otros puntos, a las economías regionales y a su proyección exportadora. Justo cuando el bloque más duro de los confederados se reúne en torno del megaevento de negocios Expoagro para fotografiarse con los exponentes de la “nueva” derecha -Solá, Macri, De Narváez-, la línea de definiciones que empieza a recorrer el Gobierno podría dividir aguas: los defensores de la concentración de negocios y propiedades en el campo, con la soja como bandera, y los que siguen defendiendo una agricultura de agricultores, con familias productoras y cultivos más relacionados con las necesidades alimentarias. Dentro y entre las entidades, ya se vive esta tensión, con clima de ruptura.

La Mesa de Enlace no salió indemne de los tropiezos y torpezas que cometió en el verano. Primero, fueron las negociaciones secretas de Hugo Biolcati con Julio De Vido. Después fue la solicitada, publicada el sábado último, repudiando la “estatización” del comercio exterior, término con el que los lobbistas del negocio de los granos intentaron demonizar toda forma de intervención oficial en su área. El tercer hecho “desgraciado” fue la ocurrencia de Alfredo De Angeli de ocupar un banco en defensa de un puñado de deudores. Cada uno de estos hechos dejó su lastre, sobre todo después de una semana en la que el Gobierno logró alcanzar un acuerdo con las entidades en torno de rubros fundamentales: leche, carnes y trigo.

El acuerdo no tuvo una lectura única dentro de la Mesa de Enlace. Mientras unos consideraron que, por fin, se lograba dar un paso adelante en firme, otros no disimulaban su desencanto por no haber terminado con el Gobierno de rodillas. El disgusto de Mario Llambías, al anunciar el acuerdo en conferencia de prensa, era elocuente. Biolcati dejó rápidamente el escenario del acuerdo para posar para otro cuarteto, el que componen los referentes de la derecha conservadora. Uno y otro empiezan a ver que el juego de desgaste al Gobierno que intentaron durante un año desde el frente rural ahora quizás deba pasar al terreno político partidario de las alianzas de oposición.

En realidad, este cambio de táctica no es distinto de lo que los líderes de Confederaciones Rurales Argentinas y de la Sociedad Rural deben haber imaginado desde un principio, aunque quizás esperaban llevarse algún rédito mayor que haber quebrado al bloque oficialista con unos cuantos pases “cantados”: Carlos Reutemann, Felipe Solá, Juan Carlos Romero y hasta Roberto Urquía (aceitero exportador, titular de AGD) estaban desde el vamos en el conteo como potenciales opositores, cuando de la defensa de intereses se tratara.

La situación de Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria, es diferente. A lo largo del conflicto, se había convertido en el vocero de la protesta y de la propia Mesa de Enlace, pero la última fue una semana, por demás, movida. El lunes recibió a una delegación de directores de todo el país, que le cuestionaron la desafortunada firma estampada en la solicitada que repudiaba la “estatización”, junto a acopiadores, corredores de cereales y dueños de puertos privados, entre otros. En esa reunión se planteó que ir junto a la Sociedad Rural y la CRA en la pelea, sumando los reclamos de pequeños productores y grandes propietarios de tierras, había sido una decisión táctica y respondiendo a una particular coyuntura, pero ello no podía de ninguna manera comprometer la postura histórica de FAA, y menos dejarla pegada a la filosofía antiestatal y conservadora de la Sociedad Rural y la CRA. Ese día, la víspera de la reunión en la que se sellaría el primer acuerdo de la Mesa con el Gobierno, se definió que Federación Agraria mantendría bien altas las banderas de los productores familiares, en particular de las economías regionales, que no iba a rifar la probabilidad de obtener beneficios hacia éstos detrás de una disputa centrada en la eliminación de las retenciones a la soja.

Entre ese puñado de dirigentes del interior no estaba De Angeli. El día siguiente, el martes, se obtuvo un acuerdo parcial pero satisfactorio con el Gobierno. Todavía faltaba discutir la implementación de medidas clave, como los beneficios para las economías regionales, pero quedaba como promesa para el próximo encuentro, del martes siguiente. Cuando, desde Gualeguaychú, De Angeli cuestionó el acuerdo señalando que si él hubiera estado no habría firmado, la reacción de Buzzi fue visceral, aunque a partir de una acumulación de sensaciones y experiencias a lo largo de un año largo e intensivo de lucha. “Me tiene un poco hinchado las bolas”, dijo públicamente. Las primeras repercusiones, con una enorme difusión pública del hecho, fueron primero preocupación en el entorno más íntimo del dirigente santafesino. Pero después empezaron a llegar las felicitaciones de varios de los mismos dirigentes que lo habían emplazado el lunes: era necesario “marcarle la cancha” al entrerriano, muy proclive a la inorganicidad y últimamente muy funcional al juego que, en relación con la Mesa de Enlace y con los vínculos con el bloque opositor conservador, viene desarrollando Carbap, principal organización regional de CRA. El renovado mandato para Buzzi fue prepararse, para el próximo capítulo de la negociación, para presionar y obtener resultados concretos para viñateros de Mendoza, productores de girasol de Chaco, productores frutihortícolas de San Juan y de otros cultivos regionales de Salta, Jujuy y demás regiones impactadas por mercados en baja y costos en alza. Sin importar lo que hagan las otras entidades.

Buzzi empieza a dejar el traje de “talibán de la soja” que tuvo calzado durante demasiados meses. Ya no enarbolará la consigna de “eliminar las retenciones a la soja”, que tardíamente recogió el gobernador de su misma provincia, Hermes Binner. En Federación Agraria no ignoran que buena parte de sus asociados se beneficiaron con el cultivo de la mágica oleaginosa, pero volverán sobre un argumento que intentaron esgrimir el año pasado sin despertar el mínimo entusiasmo entre sus aliados de la Mesa: la segmentación de las retenciones, con tasas crecientes en proporción al volumen de producción por agricultor.

Pero el eje estará puesto en las economías regionales. Por eso la importancia del anuncio de ayer de la Presidenta: si se suceden los anuncios de rebajas de las retenciones a los cultivos regionales, como ayer se hizo con la vitivinicultura, los rostros adustos de agricultores de afuera de la Pampa Húmeda podrán mutar, si no a sonrisas, por lo menos a gestos de alivio. Los intereses entre quienes utilizan el conflicto agrario como puntal de la campaña anti K y los que viven de “su” trabajo en el campo pueden, en ese punto, dejar de ser compatibles. Los chirridos de la Mesa podrían convertirse en quiebre.

Página 12

08/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: Para Biolcati que lo mira por TV


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Orden de batalla

Las cámaras empresarias del agro y el gobierno se preparan para las decisivas elecciones de octubre. El acto político de Leones, la reapertura de pliegos para licencias de televisión por cable y el desplome de las acciones del Grupo Clarín. La fusión de Multicanal y Cablevisión y la ley de servicios audiovisuales. La reticencia de los ricos a pagar impuestos y las clases de democracia de Vicente Massot.

Luego de romper las negociaciones con el gobierno, la Mesa de Enlace utilizó la concentración del viernes en Leones para mostrar hasta qué punto se ha constituido en un actor político, con la mira puesta en las elecciones de renovación parlamentaria de octubre. Los oradores apenas se refirieron a la problemática del sector, cuestionaron en tono insultante todas las políticas oficiales y saludaron con entusiasmo la presencia de dirigentes de la UCR (Mario Negri), de la Coalición Cívica Libertadora (Adrián Pérez), del socialismo (Rubén Giustiniani), del vecinalismo (Luis Juez) y del “justicialismo no obsecuente”. De hecho las principales figuras de esa nueva tendencia, que no estuvo presente, forman parte del sector: Carlos Reutemann y Juan Carlos Romero son productores de soja, Francisco de Narváez explota el predio malhabido de La Rural en Palermo y Felipe Solá engordaba terneros en feedlot. El locutor oficial provocó la aclamación del público, más vocal que numeroso, al anunciar la presunta deserción de otros legisladores del Frente para la Victoria. Dos días antes, el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, había inaugurado en Bahía Blanca sus cursos de participación política para productores, concebidos por el consultor Felipe Noguera para limpiar la imagen de la entidad, vinculada con los golpes militares del siglo XX. La clase de democracia fue impartida por el ex director de la revista Cabildo y ex viceministro de Defensa de Carlos Menem, Vicente Massot, quien debió renunciar a ese cargo luego de la defensa de la tortura en un reportaje de Ernesto Tenembaum. En diálogos privados, Biolcati repite que “hay que ganarles en octubre y empujarlos para que no terminen el mandato”. La disposición beligerante de la Mesa de Enlace se refleja también en el nuevo lockout y en la convocatoria para el 12 de marzo a un acto multisectorial con participación de dirigentes de la oposición en Córdoba. La decisión reiterada por la presidente CFK de excluir del diálogo con las patronales agropecuarias los tributos a las exportaciones de cereales y oleaginosas, la apertura de la venta de pliegos para la instalación de nuevos operadores de televisión por cable, el estudio sobre la pretendida fusión de los dos cables del Grupo Clarín y la probable inclusión de la nueva ley de servicios audiovisuales en el período de sesiones ordinarias del Congreso que se inicia la semana próxima, sugieren que el gobierno nacional ha decidido recoger el guante lanzado por el complejo agromediático. Esto no significa que el ex presidente Néstor Kirchner haya decidido presentarse como candidato en la provincia de Buenos Aires, donde reside desde 2003, aunque sus apariciones públicas en diversas provincias implican el reconocimiento del carácter plebiscitario de los próximos comicios, en los que el oficialismo pondrá en juego su mayoría en ambas cámaras legislativas. Si los pasos previstos en materia de radiodifusión se cumplen, el gobierno padecerá renovados ataques pero habrá hecho un aporte sin precedentes a la institucionalidad democrática, permitiendo la participación de otras voces que hoy no se escuchan.

El diálogo

El presidente de la Sociedad Rural dijo que había abandonado la negociación con el ministro Julio De Vido porque las propuestas del gobierno eran insuficientes. Sin embargo, en la primera reunión, el 5 de enero, el gobierno puso dos condiciones para avanzar: que no hubiera nuevos menoscabos a la investidura presidencial (Biolcati condujo un cacerolazo sobre la residencia de Olivos el año pasado) y que no se discutieran las retenciones a la soja, porque esos ingresos eran el ancla imprescindible para que el vendaval económico originado en la economía mundial no desquiciara la del país. La prueba de que Biolcati aceptó esas restricciones es que los encuentros entre ambos negociadores continuaron en los 45 días transcurridos desde entonces, con participación del Secretario de Agricultura Carlos Cheppi y del economista jefe de la Rural, Ernesto Ambrosetti y, según dijo Biolcati a su interlocutor oficial, con conocimiento del presidente de la Franja Morada Agropecuaria, Mario Llambías, y del agitador de la Federación Agraria, Alfredo De Angeli, con quien Biolcati almorzó en la sede gremial de Palermo luego del primer encuentro con De Vido. Ante la publicación de este diario, los que sabían y los que no se habían enterado, como Eduardo Buzzi, negaron los contactos y atribuyeron la noticia a una operación oficial contra Biolcati. Pero la negociación no fue revelada por esta página, sino en el panorama empresario de Clarín de la semana anterior. Fue a partir de esa primicia periodística de ostensible fuente patronal, que esta columna intentó, y logró, reconstruir la trama secreta. Con la misma impavidez, Biolcati atribuyó al gobierno la ruptura de códigos a los que él se habría atenido como un caballero, pasando por alto la declaración de la Mesa de Enlace que acusó de negarse al diálogo al gobierno, con el que la Sociedad Rural estaba negociando desde Navidad. Fue recién en respuesta a este ultimátum que el vocero presidencial hizo pública la transacción con el representante de la Mesa de Enlace. Omitió, sin embargo, los detalles de lo acordado. El gobierno aceptó una larga serie de reclamos, como la eliminación total de las retenciones a las economías regionales, el cobro de retenciones al trigo después y no antes de la molienda, lo cual tendría efecto fiscal neutro pero beneficiaría a los productores; la mejora en el precio de la leche que cobran los tamberos, la supresión de las retenciones a las exportaciones de leche en polvo, el lanzamiento de un programa carne plus, que permita la faena de animales más pesados, de modo de incrementar el tonelaje exportado con el mismo número de cabezas y la asignación a los corrales de engorde que tienen 35 por ciento de capacidad ociosa de los terneros de las vacas lecheras; la revisión de la resolución 543 de la Oncca que desacopló al Estado del riesgo en los mercados de futuros y la eliminación de los Registros de Operaciones de Exportación (ROE) a cortes finos, como el lomo o el cuadril. En cambio, rechazó permitir la exportación de manta de vaca vieja, que va a la industria del termoprocesado, por la dificultad de controlar que esos permisos no se usen para faenar terneros, y la reducción de la cantidad de productos lácteos de precio regulado, que encarecería productos como la crema y los postrecitos. Esa defensa del niño peronista y su dieta alimenticia fue la única intervención en los acuerdos que puede atribuirse al Gran Satán del comercio interior y los precios. Aun hay otro punto de desacuerdo: Biolcati sostiene que pidió que se suprimieran las retenciones al trigo, De Vido no lo recuerda y en el paper presentado por la Sociedad Rural no figura. El gobierno también rechazó nuevas quitas parciales en las retenciones al girasol y el maíz, que implicarían sacrificar mil millones de dólares de recaudación.

Hoy un juramento

La Federación Agraria acusó a Biolcati de traición y su Vicepresidente Ulises Forte lo trató de patrón de estancia. La sorpresa de Buzzi y sus incondicionales es comprensible y termina de calificar el tipo de relación que entabló con la organización de los latifundistas, contra la que hace 97 años la Federación Agraria dio su grito de Alcorta. La ratificación del gobierno como enemigo común y principal disolvió la tormenta. La dura declaración de la Mesa de Enlace hizo comprender al gobierno que Biolcati no investía la representación que se había arrogado al llegar a esos puntos de acuerdo. Amplió entonces la convocatoria a todos los miembros de la Mesa, para reunirse pasado mañana con la ministra Débora Giorgi, de quien depende la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. No obstante, luego de recibir la invitación, las cuatro cámaras patronales decidieron realizar la primera medida de fuerza del año. La exasperación de los federados tiene que ver con la gratuidad de los documentos necesarios para el transporte de productos agropecuarios dispuesta por la AFIP y la Oncca. La canonjía otorgada por Menem y Cavallo a una cooperativa que manejaba la Federación revirtió luego a la propia entidad de los medianos arrendatarios rurales que de ese modo financiaba en forma holgada sus actividades. El cierre de ese chorro de plata dulce obligó a un ajuste de gastos que, según el opositor Movimiento Campesino Liberación, conducido por quien fue el maestro de Buzzi en el gremialismo rural, José Luis Livolti, eran dispendiosos. La conflagración que estalló en la Mesa de Enlace se aplacó en Leones, pero una solución de fondo sería que la Sociedad Rural, Coninagro y Carbap compensaran a la Federación los 15 millones de pesos que recibía de los productores por la emisión de las cartas de porte. Buzzi los considera un lucro cesante causado por la participación común en la Mesa de Enlace. Su situación es complicada frente a sus propios afiliados porque la media sanción del proyecto de ley sobre retenciones móviles que la Cámara de Diputados votó el 3 de julio pasado contenía apreciables beneficios para los productores de hasta 1500 toneladas de cereales y oleaginosas e iba atada a otros dos proyectos de ley inspirados por la propia Federación: uno de arrendamientos, al que se oponía la Sociedad Rural, y otro de creación de un fondo de 150 millones de pesos para atender a pequeños productores en situaciones de emergencia agropecuaria debidas al cambio climático o a fenómenos biológicos que pongan en riesgo la continuidad de los productores y afecten a las comunidades rurales. Sin embargo, por razones que Buzzi nunca explicó pero que deben tener alguna motivación nítida, la Federación Agraria redobló sus esfuerzos para que el Senado no convirtiera esa sanción en ley y cuando Julio Cobos terminó de lloriquear y votó como le habían indicado su esposa y sus hijas, celebró en Palermo como si se tratara de un campeonato deportivo. Por cierto, la derrota de la resolución 125 y sus modificaciones fue una gran victoria de la Sociedad Rural y Carbap, que representan a los latifundistas más poderosos, cuya alícuota se mantuvo en el nivel previo, pero perjudicó al resto, al anular los subsidios por tonelaje y distancia que el gobierno había aceptado pagarles y mandó a una vía muerta los otros proyectos de ley. Luciano Miguens, quien entonces era presidente de la Sociedad Rural dijo la semana pasada a la revista Fortuna que habían cometido un error de evaluación, porque pensaron que después de quebrar al gobierno en el Congreso podrían imponer sus condiciones “pero se creó como un castigo al sector y el gobierno mantuvo la confrontación”. Según su particular visión de los hechos, hay en curso una venganza contra “el campo”. En la Sociedad Rural, acompañado por Biolcati y Llambías, Buzzi mencionó a Víctor De Gennaro y el Frente Nacional contra la Pobreza, Frenapo. Podría batir el record de obscenidad política, si hubiera medios que la reprodujeran y contextualizaran: una de las denuncias del Frenapo fue que la extrema pobreza coexistía con la extrema riqueza, principal obstáculo para la redistribución.

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22/02/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario