America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Entre la patria fugadora y la Glock del magistrado – Roberto Caballero


Entre la patria fugadora y la Glock del magistrado

Bonadio avanza junto a Magnetto sobre la intimidad presidencial, mientras alecciona a los candidatos: más mercado y menos Estado. Por primera vez en la historia, surge una lista de fugadores seriales. Quién pide el golpe.

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Aunque por debajo no hizo muchas olas, la del 27N fue una jornada de las más frenéticas e intensas que vivió la Argentina para los que acostumbran a mirar el país desde arriba. Varias cosas pasaron en simultáneo ese jueves. La AFIP denunció una maniobra de evasión de 4040 cuentas no declaradas en Suiza a través del private banking del HSBC por más de 3000 millones de dólares. El juez federal Claudio Bonadio se presentó con la policía de Mauricio Macri ante la misma AFIP para exigir las declaraciones juradas de impuestos del extinto ex presidente, Néstor Kirchner, de la actual presidenta, Cristina Kirchner, y de los hijos de ambos, Máximo y Florencia. Y el Foro de la Convergencia Empresarial, con Héctor Magnetto en primera fila, impuso a la clase política de su pliego de condiciones poskirchnerista: en el futuro próximo, ordenaron –ese es el verbo aplicable– tendrá que haber menos Estado y más mercado en la economía.

Todo pasó en menos de 24 horas. La difusión pública del listado acotado a Suiza pero listado al fin de presuntos evasores fiscales, parte insignificante del pelotón de fugadores de divisas que atesoran 400 mil millones de dólares en el exterior, donde figurarían accionistas, socios y directores de las más importantes empresas del establishment local, como Cablevisión o Clarín. La lunática arremetida de Bonadio contra la presidenta, sus hijos y su ex marido fallecido en su tiroteo personal con el gobierno que intenta transformar un mero asunto administrativo de la empresa Hotesur –hay que recordar que el matrimonio presidencial ya fue investigada por supuesto enriquecimiento ilícito y sobreseído– en una suerte de leading case de la corrupción sideral con ayuda de los accionistas de las empresas que editan, casualmente, los diarios opositores Clarín y La Nación, como para ir zafando de las acusaciones que sobre él pesan en el Consejo de la Magistratura y, de paso, esmerilar la figura presidencial que venía recuperando apoyo en la sociedad, según las encuestas. Y la reunión, en la sede de la UCA, del Foro neoliberal, con el Magnetto de Clarín, Techint, la Sociedad Rural, el presidente del HBSC denunciado por la AFIP y el inclasificable Momo Venegas advirtiendo que el país que se viene, después de Cristina, vuelve a ser el de los empresarios que hacen y deshacen a su antojo sin intervenciones de políticos populistas en sus planes de negocios.

Si algo dejó el 27N para comprender la excepcionalidad política del kirchnerismo es que bajo su gobierno se hicieron visibles los verdaderos engranajes oxidados del poder en la Argentina.
Son demasiadas cosas juntas para un solo día. Mejor ir por partes. La lista de la AFIP identifica a buena parte del poder económico del país, con cuentas secretas en Suiza y evadiendo Ganancias, IVA y Bienes Personales. Nunca un gobierno llegó tan lejos en este tema. Hasta hora, la fuga de divisas del sistema era materia de estudio académico y mención gaseosa, innominada en los discursos políticos y empresarios, como un mal de carácter natural. Los fugadores dueños y accionistas de los diarios conservadores lograron instalar en la subjetividad social que enviar plata no declarada al exterior no era asunto de evasores, es decir, de personas o empresas que violaban la Ley Penal Tributaria sino de gente más o menos ingeniosa que ponía su capital bienhabido a resguardo de las periódicas crisis económicas que atravesaba el país. No se los disculpaba desde el discurso, pero se los comprendía. En realidad construyeron un sentido común donde prevalecía, no la mirada sistémica que relaciona con lógica elemental que esas mismas crisis mucho le debían la Patria Fugadora que privó de un Producto Interno Bruto (PIB) completo a la Argentina para inversiones dentro de su propia geografía social y territorial, sino que reescribieron algo así como un Martín Fierro al revés, donde la víctima era el poderoso que escapaba con su plata a otras latitudes perseguido por un Estado siempre malandra y haragán. Para contextualizar la maniobra, y no insistir en el listado que ya se hizo público y puede consultarse aquí (http://www.infonews.com/2014/11/27/politica-174432-la-lista-completa-de-empresas-con-cuentas-ocultas-en-suiza.php), conviene releer un trabajo del Cefid-Ar (Centro de Información y Finanzas para el desarrollo de la Argentina) de diciembre del 2013, encarado por los especialistas Jorge Gaggero, Magdalena Rúa y Alejandro Gaggero, precisamente, sobre este tema: “Una característica importante es que, según los datos disponibles, la mayor parte de la fuga correspondería a capitales no declarados. Comparando el stock de capitales fugados obtenido con los datos del Indec correspondientes al año 2010 (U$S 175.024 millones) contra el stock de activos situados en el exterior declarados por los contribuyentes a través de sus Declaraciones Juradas del Impuesto sobre los Bienes Personales –publicado por el Anuario de Estadísticas Tributarias de AFIP, año 2011, período fiscal 2010– en el organismo recaudador (U$S 14.370 millones, al tipo de cambio de ese momento), podemos concluir que los residentes argentinos sólo han declarado alrededor de una décima parte del total de activos que calcula el Indec (…) El trabajo de Henry (2012), que estima valores de riqueza offshore para el año 2010, ubica a la Argentina en el cuarto lugar de América Latina y en el octavo entre el total de países del ‘Sur’ del mundo (considerado en sentido amplio, vale decir incluyendo a China y Rusia), en valores absolutos. Sólo China, Rusia, Corea y Kuwait la superan –en ese orden– fuera de la región y Brasil, México y Venezuela –también en orden de importancia– en América Latina. Ahora bien, si se consideran las relaciones riqueza offshore / PIB medido en dólares corrientes (2010) –un indicador útil para calibrar la gravedad relativa del fenómeno entre diversos países–, la Argentina ocupa el tercer puesto (después de Trinidad y Tobago y Panamá) en el ranking regional de la fuga de capitales de América Latina y el Caribe, y el cuarto lugar del ‘Sur’ del mundo, dado que Kuwait muestra la peor performance (en consecuencia, muy probablemente también se destaca en el nivel incumplimiento tributario asociado a la fuga). La relación riqueza offshore / PIB (medido en dólares corrientes) de Argentina, algo superior a 1, cuadriplica la de Brasil (24% aproximadamente) y es cerca de dos veces y media más elevada que la de México (40% aproximadamente). Por otro lado, si se realiza esa misma relación pero contemplando los PIB estimados de acuerdo a la “Paridad del Poder Adquisitivo” (PPP) de las monedas –un indicador que permite la comparación entre distintos países eliminando los diferentes niveles de precios que existen entre ellos–, la Argentina se ubica en el cuarto lugar de América Latina y el Caribe, y en el quinto lugar del ‘Sur’ del mundo”.

Como se ve, le debemos a nuestra élite un lugar exitoso en el podio mundial de fugadores. La AFIP intimó a los integrantes del listado para que pagaran sus impuestos y trajeran su dinero, ya en blanco, al país. La Ley de Blanqueo, pese a que era generosa porque suspendía las derivaciones penales para los evasores siempre y cuando no tuvieran dinero producto de la trata o el narco, apenas logró repatriar algo más de 1000 millones de dólares. Bueno, ahora la AFIP los denunció ante el fuero Penal Tributario y se armó gran revuelo. ¿Qué puede pasar de aquí en más? El autor de estas líneas es optimista con la información y la conciencia que esta puede generar (permite ver las caras a los beneficiarios de la operatoria del HSBC, descubre un robo al fisco) aunque pesimista con los resultados inmediatos: no hay casi condenados por evasión en la historia reciente, gracias a la acción de abogados, contadores, lobbistas y consultores económicos con pantalla que los protegen. Habrá alguna multa al banco, se confirmará que los banqueros y empresarios tienen bastante merecida la desconfianza que la ciudadanía le atribuye a sus chanchullos y no mucho más, por el momento.

Porque la pelea sigue siendo política.

A LOS TIROS. Al amante de las pistolas Glock que ejerce de juez federal hace más de 20 años, cosechó 60 denuncias en su contra y tiene diez pedidos concretos de destitución, que en menos de 72 horas allanó la sede constituida de Hotesur y exigió de modo prepotente las declaraciones juradas de la familia presidencial, le corresponde un mérito cristalino: desnudó por torpeza innata que está en abierta guerra personal con el oficialismo y no encabezando una cruzada contra las prácticas corruptas de la política en general. Si el “mani pulite” en la Argentina viene asociado a su historial de Tandanor, muerte de hemofílicos y la tragedia de Once, su accionar quedará retratado en una decena de tapas negativas y catastróficas de Clarín y La Nación, no mucho más. Bonadio no es el fiscal Campagnoli, aunque este último haya querido protegerlo con su capa de dudoso superhéroe armada con papeles de diario. Campagnoli tuvo decenas de denuncias por mal desempeño y abusos diversos, su ideología es reprochable desde el más sensato progresismo democrático. Su conservadurismo irrita, su antikirchnerismo clarinesco es evidente. Pero, hasta donde se sabe, nunca ejerció el comercio en simultáneo con su actividad en el Poder Judicial.

En el despliegue de Bonadio hay parcialidad, enojo manifiesto, y hasta podría decirse que un trato insidioso hacia la mujer titular del Poder Ejecutivo. No porque la presidenta no puede ser allanada (en una República, todos somos iguales ante la ley, incluso la presidenta), sino porque la saña, el tufillo a operación política, el encarnizamiento con sus hijos –que no son los del menemismo que lo convirtió en magistrado–, el abastecimiento logístico de Clarín y La Nación para justificar sus procederes, impone una mínima cuota de sensatez general como para decir lo obvio: la presidenta merece idéntico trato que los otros, nunca uno peor. La inversión de la carga de la prueba en asuntos del funcionariado es una cosa. Casi la misma que le corresponde al juez. Pero usar la figura presidencial para blindarse de las acusaciones –y esto dicho por fuera de las defensas apologéticas de Cristina Kirchner que salen del riñón oficial– se parece mucho a levantar un falso escudo personal que pisotea instituciones garantes de la convivencia democrática. Bonadio debe dar explicaciones en el Consejo de la Magistratura, como las viene dando Norberto Oyarbide: no por avanzar sobre la presidenta, esto es lo de ahora, hay otros antecedentes que aquí se enumeran (http://www.telam.com.ar/advf/documentos/2014/11/54776d7dac109.pdf).

Desconectar su accionar del contexto sería ingenuo. Detrás de su avance alocado se oculta la oposición de la judicatura conservadora al gobierno. La lista del radical antikirchnerista Ricardo Recondo ganó las elecciones de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional que buscan frustrar el nuevo Código Procesal Penal que quita el poder discrecional a los jueces federales y se lo da a los fiscales que dependen de Alejandra Gils Carbó, funcionaria a la que aborrecen por lo que tiene de bueno: no pertenece a ninguna cofradía reaccionaria del único poder que, del ’83 a la fecha, sigue resistiendo los cambios democráticos convirtiéndose en los hechos en la trinchera de los intereses del poder económico, el mismo que fuga los capitales.

A propósito, la charla entre Recondo y Jorge Lanata en Radio Mitre del viernes 28 es de antología. Si Bonadio es un jugador rústico, Recondo es un combatiente nepalí en operaciones. Hablan sobre el asunto de Hotesur y el jury en el Consejo contra el magistrado:

Lanata: ¿Bonadío es el nuevo Campagnoli?

Recondo: Van a tratar, sí…. Acá lo grave que puede suceder, que no sucedía cuando estábamos nosotros, es que si bien necesitan los dos tercios para hacerle un jury a un juez, con simple mayoría le pueden imponer una sanción y la acumulación de sanciones es causal de juicio político. Entonces pueden hacer este recorrido para tratar de parar la investigación. Esto es escandaloso, pero en este país lo escandaloso parece rutinario. Es tan burdo que no van a conseguir los dos tercios, es como cuando la doctora Gils Cargó quiso asociar a 200 empleados de ella para ganarnos la elección en el Consejo, que igual no hubiera podido ganarnos. Son maniobras de un país bananero (…)

Lanata: El gobierno desde el Código Civil en adelante encaró algunas reformas. Algunas las logró, y en otras fracasó, como el caso de la democratización de la Justicia. ¿Cómo se imagina que van a quedar esas normas en un nuevo gobierno?

Recondo: Mi idea es que si el gobierno que venga se pone a tratar de deshacer el ovillo como Penélpe se le van a pasar los cuatro años y después lo van echar porque no ha podido hacer ninguna gestión. Yo creo que esto tiene que ser un golpe de cirugía mayor donde se tiene que dejar sin efecto todo esto (…) Bueno, quien venga va a tener que hacer cirugía mayor. Va a tener que decir “acá, esto, se cortó todo”. Los 50 mil empleados que están nombrando por todos lados cesaron en el mismo momento, se derogan esas leyes. Porque si no, le digo, va a pasar que se van a pasar peleando…

En fin, Recondo quiere “un golpe de cirugía mayor”. Se presume que habla de una política pública del sucesor democrático a este gobierno, ¿no? Ay, el inconsciente freudiano… Menos mal que hay elecciones, los militares están en los cuarteles y la Argentina es distinta a la que fue en el siglo XX. Cuánta nostalgia sienten algunos, que no pueden reprimir ante el micrófono las ganas de volver a lo que ya no va a volver. Nunca más.

MAGNETTO VIVE. Estaba allí, en primera fila, junto a José Aranda, a unos metros del presidente del HSBC, Gabriel Martino, en el salón “Juan Pablo II” de la Universidad Católica Argentina. Detrás de su nuca, aparecía Venegas. Desafiante y feliz, acunado por la sonrisa de sus pares para la foto, el ideólogo de la oposición política y mediática al kirchnerismo, el jefe del neoliberal Foro de la Convergencia Empresarial, escuchaba lo que el representante de Techint, Luis Betnaza, tenía para decirle a la clase política: “Yo no creo que haya un debate entre el Estado y el Mercado. Creo que el Mercado le va a ganar al Estado, y el debate es cómo liberar las fuerzas del mercado para producir.” Sentados, disciplinados, haciendo banquito, estaban Mauricio Macri, Sergio Massa, Ernesto Sanz, Julio Cobos y Hermes Binner. Según la crónica de Infonews, “los empresarios presentaron una serie de estimaciones propias en caso de aplicar un programa económico de liberalización económica. Esto incluye U$S 73 mil millones en exportaciones de las automotrices, U$S 37 mil millones de intercambio con Brasil, U$S 24 mil millones de inversión para 15 proyectos mineros, y U$S 200 mil millones en exploraciones de petróleo, de las cuales U$S 140 mil millones serán en no convencional (…) Por el lado del sector financiero, Claudio Cesario, de la Asociación de Bancos de Argentina (ABA) sostuvo que podemos financiar hasta U$S 500 mil millones. Hay que recuperar la confianza. Hay U$S 220 mil millones de dólares en el exterior (NdR: se calcula, exactamente, que son 399 mil millones). También podemos conseguir U$S 20 mil millones de inversión extranjera.”

Traducido: si el gobierno democrático hace lo que los empresarios y banqueros que Magnetto lidera quieren, ellos se dejan de evadir y traen los capitales que fugaron al exterior durante todos estos años como autopréstamos. Quieren el gobierno. Y, una vez que lo vuelvan a tener, volver a diseñar un país donde el Estado, en vez de husmearle balances y cuenta en el exterior, los ayude a ganar más plata.

Lo de José María Arancedo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina, no estuvo del todo mal, pareció una apelación cristinista, casi evangélica, frente a los barrabrava de la renta: “Agradezco cuando nos ayuden para las obras, pero el mayor acto de caridad es generar empleo (…) El verdadero liderazgo supera la prepotencia de poder. La ejemplaridad viene de arriba, de los que tienen algún tipo de responsabilidad.”

Unos 500 empresarios lo aplaudieron protocolarmente. Ya habían presentado en sociedad su ultimátum devaluatorio: menos Estado, un dólar más caro, para retornarlos y comprar activos a bajo precio, y quedarse otra vez con el país, como cada diez años. A metros de allí, la AFIP denunciaba la mayor lista de evasores de la historia impositiva y Bonadio se llevaba las declaraciones presidenciales bajo el brazo como escudo de sí mismo y de todo un sistema conservador del privilegio.

Si algo dejó el 27N para comprender la excepcionalidad política del kirchnerismo es que bajo su gobierno se hicieron visibles los verdaderos engranajes oxidados del poder en la Argentina.

Eso, y el haber iluminado el escenario dramático donde todos, absolutamente todos, nos movemos.

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04/12/2014 Posted by | General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Reflexiones | , , , , , , , , , | Deja un comentario

De terror por Luis Bruschtein


Un escenario aterrador: el Vatayón Militante está reclutando presos (y de los peores) para formar escuadrones de la muerte kirchneristas, La Cámpora está desarrollando una campaña de lavado de cerebros en escuelas y jardines de infantes, se nacionalizan empresas para esconder negociados obscenos, los movimientos sociales se han convertido en grupos de choque rentados por el Gobierno y la prensa libre está amordazada. Carrió dice que vivimos bajo una dictadura fascista, la diputada independiente (del PRO) Laura Alonso dice que todas las libertades y garantías individuales están en riesgo y un ex secretario de Cultura afirma que los militantes kirchneristas son peores que los nazis.

Frente a tanto exceso pasa casi desapercibido que el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires esté procesado por la formación de un grupo de inteligencia ilegal en el área del Gobierno de la Ciudad, por haberle dado apoyo material y por haberse aprovechado de sus actividades. El macrismo se respalda en ese escenario estremecedor y explica que se trata de otra operación del kirchnerismo para encubrir el sistema nacional-socialista hitleriano que se está incubando a pasos acelerados en el país.

Nadie aclara cómo la prensa “libre” favorecida por el 90 por ciento de la pauta publicitaria privada que es, a su vez, el 90 por ciento o más de la pauta total, está silenciada. Porque esos medios son los que han realizado la campaña contra el Vatayón Militante y contra La Cámpora, contra la estatización de Ciccone, son los que publican panfletos como el del ex secretario de Cultura Marcos Aguinis y los que dan entidad a las expresiones de histeria política que son imposibles de constatar en la realidad. No hubo ninguna medida contra esos medios. Son y serán criticados (como es normal que suceda con cualquier medio de cualquier signo político), pero no fueron perseguidos ni silenciados y seguirán su actividad por muchos años.

Hasta resulta gracioso que el escritor que fue asesor del ex presidente De la Rúa acuse a los militantes sociales kirchneristas de ser peores que los nazis porque “al menos –escribió– los nazis tenían una ideología, en tanto que los kirchneristas lo hacen sólo por dinero”. Gracioso, si no fuera patético, porque De la Rúa fue responsable de una política represiva que produjo decenas de muertos entre la militancia social como la que cuestiona Aguinis. Una militancia que resistió las políticas neoliberales de los años ’90 que respaldó Aguinis. Pero además, Aguinis fue secretario de Cultura durante once meses en el gobierno de Raúl Alfonsín. No hizo nada que valga la pena destacar. Pasó por el cargo sin pena ni gloria. Pero por esos mínimos once meses se hizo acreedor de una jubilación de privilegio que no tuvo vergüenza en cobrar. Aguinis es un hombre de derecha y no tiene autoridad para calificar de ser “peores que los nazis” a militantes que participaron en la resistencia contra el neoliberalismo de los años ’90 que destruyó al país y que fue apoyado por Aguinis, que nunca fue perseguido y, por el contrario, se benefició materialmente por su actividad pública con una inmerecida jubilación de privilegio. El hombre incluso defendió su derecho a cobrarla. Más aún, en esa época se dijo que había sido apartado del cargo por su inoperancia y por haber usado los vehículos oficiales para actividades personales. El dicho popular asienta que el ladrón piensa que los demás son como él. Es una metáfora, pero alguien que después de pasar once meses en la administración pública piensa que tiene derecho a una jubilación de privilegio, es lógico que suponga que los demás son como él. A una persona así ni se le pasa por la cabeza que pueda haber una militancia desinteresada.

Si el país estuviera como lo pintan, habría bandas violentas aterrando a los opositores o atacando a los medios opositores o amedrentando a la población. Las policías estarían haciendo allanamientos, maltratando a las personas y habría centenares de presos políticos. No hay nada de eso. Y si se produjeron hechos aislados, ninguno quedó impune como en otras épocas. Lo real es que lo del Vatayón Militante admite un debate sobre las políticas penitenciarias de reinserción, pero no se trata de la creación de bandas kirchneristas como dieron a entender los grandes medios “silenciados”. Lo del adoctrinamiento en escuelas y jardines de infantes no resiste el menor análisis. Y si se piensa, tampoco lo resiste la afirmación de que se estatizó Ciccone para tapar un negociado. Puede haber o no hechos de corrupción, pero estatizar para taparlos sería como tirar la bomba atómica para destruir un hormiguero.

En todo caso, el tema de la corrupción es discutible. Para los medios opositores y la oposición política, estaría probada la participación del vicepresidente Amado Boudou. El Gobierno lo niega. Y la Justicia hasta ahora no ha podido probar las acusaciones que hicieron los medios. Es una investigación que ni siquiera tiene procesados. No hay nada que apure al Gobierno para tapar nada, porque en la Justicia no parece haber ningún destape. Usar este argumento para votar en contra de la estatización de Ciccone después de haber presentado proyectos para estatizar esa misma empresa, como sucedió con los radicales y una parte de los diputados del Frente Amplio Progresista, pone en evidencia la debilidad de las convicciones. Fue más coherente Luis Juez en ese sentido, que apoyó la estatización, aunque mantiene la misma tesitura que el resto de la oposición respecto de las denuncias de corrupción formuladas por Clarín y La Nación.

Uno de los reclamos de la oposición es la falta de diálogo por parte del Gobierno, pero es muy difícil, aquí y en cualquier parte, establecer un diálogo con alguien que lo acusa de nazi-fascista o que lleva a niveles de insulto cualquier tema que se podría prestar a debates enriquecedores. En ese punto, la oposición cierra la posibilidad del mismo diálogo que reclama.

Lo que sí haría un régimen nazi o uno fascista sería espiar la vida privada de los ciudadanos bajo sospecha o molestos para el poder. No hay ninguna acusación mediática ni legal contra el gobierno nacional sobre ese tema. Sin embargo, uno de los dirigentes más importantes de la oposición, el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, está procesado en un juicio por espionaje telefónico ilegal y los grandes medios se esfuerzan por mantener el tema fuera de los titulares. Ayer el fiscal federal Jorge Di Lello pidió que la causa, en la que está procesado Mauricio Macri, fuera elevada a juicio oral.

La única defensa a la que atina el macrismo es acusar nuevamente al gobierno nacional de haber armado la causa. Sin embargo, no se trata esta vez de una acusación mediática imposible de probar ante la Justicia o una acusación efectista como las que suelen montarse en las operaciones de ese tipo. En este caso ya hubo una investigación que reunió pruebas suficientes para acusar a Macri de partícipe necesario en la formación de un grupo de inteligencia ilegal en su gobierno y de haberse favorecido con su actividad en, por lo menos, dos casos: el espionaje al familiar de víctimas de la AMIA, Sergio Burstein, y el que se realizó a un cuñado del mismo Macri, que no es aceptado por la familia. La investigación judicial fue desarrollada en primera instancia, luego ratificada por la Cámara y luego por Casación. Se trata de una causa que difícilmente pueda ser considerada parcial o manipulada en algún sentido.

Macri tiene que responder a esas acusaciones concretas, no le alcanza con acusar al gobierno nacional. Pero su estrategia dilatoria da la impresión de que no tiene más respuestas. El juicio oral y público recién se realizaría a finales del año próximo, es decir poco después de las elecciones del 2013 y antes de las del 2015, donde Macri será candidato presidencial. La especulación de Macri es estirar las acciones legales hasta el fin de su mandato. Entre tanto se mantendrá esta situación tan grave y, al mismo tiempo, silenciada en la que un jefe de Gobierno, uno de los principales dirigentes de la oposición y candidato presidencial, esté procesado por la Justicia por abuso de poder para espiar en forma ilegal a los ciudadanos. Quizás esta situación explique la estrategia de Macri de victimizarse o de confrontación permanente y sobre cualquier tema con la Casa Rosada. Si su única defensa es acusar al gobierno nacional, tiene que colocarse públicamente como su principal enemigo.

Página 12

04/09/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Papel Prensa: Rafecas calificó de “verosímil” la prueba contra Magnetto y Mitre


Opinó que el caso papel prensa debe tramitarse como delito de lesa humanidad, dentro del “circuito camps”

Publicado el 5 de Agosto de 2011

 

Por Cynthia Ottaviano y Juan Alonso

En un dictamen de 66 páginas, el juez declaró nuevamente “inescindible” el despojo a los Graiver en beneficio de Clarín y La Nación de las violaciones a los Derechos Humanos. Otra vez, cedió la competencia a la Justicia Federal de la Plata.

En una resolución de 66 páginas, el juez federal Daniel Rafecas calificó de “importante” y “verosímil” la prueba reunida contra los accionistas de Clarín y La Nación, en el marco de la causa que investiga los delitos de lesa humanidad cometidos en el despojo accionario de Papel Prensa, en sociedad con Videla y Martínez de Hoz. Al mismo tiempo, volvió a declarar “inescindible” la operatoria empresaria con aval de la dictadura de las violaciones a los Derechos Humanos que se investigan en el juzgado federal platense de Arnaldo Corazza, en el expediente conocido como “Circuito Camps”, a quien nuevamente le cedió la competencia.
Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre fueron imputados por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación por los delitos de lesa humanidad cometidos contra los integrantes de la familia Graiver, quienes bajo presión y torturas fueron despojados de las acciones de Papel Prensa en beneficio de los diarios Clarín, La Nación y La Prensa, por orden de Videla y Martínez de Hoz.
Tal como publicó Tiempo Argentino hace un año, en la página 38 de su dictamen el juez recordó que el interrogador de los Graiver designado por la dictadura, Oscar Bartolomé Gallino, se reunió con Mitre, Patricio Peralta Ramos y Magnetto. Escribió Rafecas: “Llamativamente Gallino habría recibido ‘a los directores y asesores letrados de los diarios La Nación, La Razón y Clarín, quienes concurren con motivo de la adquisición del paquete accionario del Grupo Fundador de Papel Prensa  S.A.”
Gallino era un subordinado del comandante del 1º Cuerpo de Ejército, Carlos Guillermo Suárez Mason. El objetivo: los bienes de los Graiver y su relación con los fondos de la guerrilla de extracción peronista Montoneros.
En este sentido, a Rafecas le llamó la atención que pese a ese objetivo, “la única reunión que habría mantenido Gallino con personas que no fueran funcionarios del Estado –nótese que todos ellos eran de la provincia de Buenos Aires– fue con los integrantes de los adquirentes de las acciones clase A de Papel Prensa SA, a través de Fapel SA, y con el motivo explícito de la adquisición de tales acciones”.   
Y no sólo eso. Existe prueba documental publicada por este diario en septiembre de 2010, en la que Gallino dejó constancia de la primera reunión –el 7 de abril de 1977– con los directivos de los tres diarios, donde se prepararon los interrogatorios del 11 de abril, y precisamente ese mismo día se presentó ante Lidia Papaleo en el campo de tortura para preguntarle sobre Papel Prensa y el resto de las empresas de Graiver.
Gallino había sido preciso: “A las 8:40 concurren a producir sendos informes el señor secretario de Industria, doctor (Raymundo) Podestá, los presidentes de los directorios de los diarios La Nación, Clarín y La Razón (…) En la misma fecha, a las 20 horas se preparan los interrogatorios a tomar el 11 de abril.” La duda sobre quiénes eran los representantes de los diarios quedó despejada por una consulta al Boletín Oficial. Héctor Magnetto, Bartolomé Mitre y Patricio Peralta Ramos tenían ese cargo. Los documentos secretos que Tiempo reveló después de décadas de ocultamiento lo aclaran: el represor quería interrogar a Lidia sobre los bienes que se habían declarado en la sucesión por la muerte de su marido, estaba obsesionado con el emporio económico Graiver, los encuentros que había mantenido la mujer desde su llegada a la Argentina, y a nombre de quiénes estaban las acciones de Papel Prensa.
Gallino era impiadoso. Interrogó a Lidia por dos días. La viuda de David había sido brutalmente torturada con picana eléctrica. Entre los diplomas del general de brigada se destacaban la cacería de militantes del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), que habían intentado copar el cuartel de arsenales Domingo Viejobueno, en Monte Chingolo; y su cargo de subdirector del centro clandestino de detención El Tolueno, en la fábrica militar de Campo de Mayo.
Para colmo, los diarios Clarín, La Nación y La Razón reconocieron en una editorial que toda la operatoria se hizo por medio de la gestión de la Junta y que fue el propio Gallino el que señaló la forma de pago. Los abogados dirían “a confesión de parte relevo de prueba”.
El poder de facto logró cometer semejante barbarie con el argumento de que la empresa era estratégica para el Jorge Rafael Videla y José Alfredo Martínez de Hoz. Por eso debía quedar, según las palabras de los represores, en manos de empresarios “argentinos, no judíos”.
Para quebrar a los Graiver decidieron demoler el poder económico del grupo acosándolo con notas negativas publicadas en la tapa de los diarios Clarín, La Nación y La Razón, antes de lograr el traspaso de acciones con un primer pago irrisorio de 7200 dólares en efectivo.
En la página 35 de su dictamen, Rafecas completa lo que podría entenderse como una traducción judicial de lo publicado por este diario desde junio de 2010. “La detención de Lidia Papaleo con posterioridad a la suscripción de los convenios de transmisión del paquete accionario de Papel Prensa SA en poder del Grupo Graiver, adquiere significados concordantes con la plataforma acusatoria si se advierte que la nombrada –afirma Rafecas– no sólo fue una de las firmantes de aquellos contratos, sino que también era la administradora judicial de la sucesión de David Graiver (…). Recordemos que a su vez, Lidia Papaleo había iniciado el proceso sucesorio con el patrocinio letrado del Jorge Rubinstein que, como vimos, habría sido la mano derecha de Graiver, y luego también fue secuestrado y habría fallecido durante su cautiverio a causa de las torturas que le fueron infringidas.”
En los fundamentos, Rafecas insistió con que la causa debe seguir  tramitándose en el Fuero Federal de La Plata, ya que allí operaba el represor Camps bajo las órdenes de Suárez Mason. Para el magistrado hubo “aspectos de simultaneidad y estrecha vinculación entre los acontecimientos, que han sido, como se vio, invocados por los acusadores y no han sido desvirtuados, hasta el momento, a lo largo de la instrucción”.
“Nótese que en fecha 9 de marzo de 1977, Lidia Papaleo de Graiver, solicitó al juez de la sucesión de David Graiver autorización de las ventas de acciones clase ‘C’ y ‘E’ efectuada el 2 de noviembre de 1976 ad referéndum de la aprobación judicial”, afirmó Rafecas y advirtió que “en esa ocasión,  la operación pudo realizarse porque el paquete de las acciones se vendió simultáneamente con un importante paquete de acciones Clase A (cinco votos) que hicieron los mismos compradores al señor Rafael Ianover y Galería Da Vinci SA. Esta venta total representaba para los compradores (Clarín, La Nación y La Razón) prácticamente el control de la Sociedad.”
“Apenas cinco días después, Lidia Papaleo fue detenida –remarcó  Rafecas– y trasladada a Puesto Vasco, sitio en el que recordemos fue interrogada sobre la operatoria del Grupo Graiver.”
Diez días después de su detención a manos de la patota de Miguel Etchecolatz, el 24 de marzo de 1977, el asesor de menores César Hernán Cozzi Gainza pidió “recabar mayores elementos de juicio que permitan apreciar la equidad de dicha operación”. El punto es que la hija de Lidia y Graiver, María Sol, era una beba de dos meses y la viuda estaba a cargo del trámite sucesorio y los bienes de su marido muerto misteriosamente en un accidente en México.
La dictadura y sus socios civiles no pararon de acosar a sus víctimas. Había mucho dinero y poder mediático en juego. “Mientras tanto –señaló Rafecas en la página 37– conforme surge de su declaración en fecha 3 de julio de 1986 ante la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, en fecha 4 de abril de 1977, Lidia Papaleo fue trasladada desde Puesto Vasco al Pozo de Banfield donde fue interrogada por el general Gallino”.
Gallino fue el nexo uniformado de Magnetto y Mitre en el caso Papel Prensa.
El Ceo de Clarín ya no lo puede negar. No lo dicen los periodistas. Lo dice la justicia que investiga un delito cuya pena es la cárcel. <

05/08/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Operativo “escandalización” del Presupuesto, parte II



Miente, miente, que algo quedará

Publicado el 19 de Noviembre de 2010

Clarín y La Nación informaron que el oficialismo frenó la investigación por las supuestas “coimas”. Pero sus mismas crónicas explicaron que fue la Comisión de Asuntos Constitucionales la que desechó las denuncias por “ambiguas y sin pruebas”.

Curiosa (por no decir mendaz, parcial y engañosa). Así podría calificarse a la edición que tanto Clarín como La Nación realizaron ayer sobre la reunión de la Comisión de Asuntos Constitucionales que el miércoles intentaba revelar la verdad sobre las supuestas “presiones” a las diputadas Cinthia Hotton (Valores por mi País) y Elsa Álvarez (UCR) para que votaran a favor del presupuesto.
Según las crónicas, por lo menos 19 de los 35 diputados que integran la comisión tenían decidido desestimar las denuncias por falta de pruebas, argumentando además que las supuestas “presiones” no constituyeron delito. “En efecto –explicó La Nación– el oficialismo junto a Proyecto Sur, GEN, PRO y el Partido Socialista entendieron que de los relatos de las diputadas no surgieron elementos contundentes que ameritaran una investigación.”
Horas antes –consignaron las notas– las diputadas Elisa Carrió, Hotton y Álvarez habían realizado sus declaraciones, sin aportar pruebas sobre sus denuncias. Hotton presentó un escrito en que, si bien en ningún momento habló de ofertas de dinero u otros bienes económicos, sí mencionó el nombre de la diputada del FPV Patricia Fadel, quien (y esto dicho por La Nación) fue capaz de defenderse “airadamente”.
Clarín, mientras tanto, relató que “Álvarez reveló que recibió cuatro llamados de oficialistas. Uno de alguien que se presentó como ‘secretario privado de De Vido’ para comunicarla con el ministro de Planificación, a lo que la diputada se negó. Otros dos de José Granero, titular de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico, a quien dijo conocer por ser de la misma provincia. ‘¿Te causaría mucho perjuicio retirarte a la hora de la votación?’ dijo que le preguntó. También aseguró que la llamó Nelson Gleadell, intendente kirchnerista de su localidad, diciéndole que ‘pueden caerse’ obras para ese distrito. ‘No hubo ofrecimiento de ningún tipo, pero por la insistencia sentí una grave perturbación de mi ánimo’, concluyó Álvarez.” “No hablé con ningún diputado –citó La Nación al ministro de Planificación Federal–, y si hablara les diría que aprueben el Presupuesto, porque el país lo necesita para seguir creciendo, tal como ha venido ocurriendo desde 2003 hasta ahora.”
La investigación continuará de todas formas en la justicia, ya que la jueza María Servini de Cubría citó a ambas diputadas para determinar si hubo algún tipo de delito. “En el juzgado consideran que no están colaborando, y advierten que el límite entre un delito y las prácticas institucionalizadas es muy fino”, reveló ayer Tiempo Argentino.
Frente a este panorama, resulta sorprendente que Clarín y La Nación informaran que el oficialismo frenó la investigación por las denuncias de presiones, una interpretación para la que ninguno de los dos diarios pudo aportar a lo largo de sus coberturas un solo argumento.  

LA TROMPADA. “Trompada peronista cerró debate.” Ámbito Financiero relató con pelos y señales la cronología de la reunión en que la peronista disidente Graciela Camaño, jefa de la Comisión de Asuntos Constitucionales, “pretendía diferir 24 horas la firma de los dictámenes de la comisión por las denuncias de Álvarez, Hotton y Carrió sobre presuntas presiones, favores y sobornos para facilitar la aprobación del Presupuesto en la sesión de la semana pasada. En ese momento, Kunkel comenzó a leer a los gritos el artículo 110 del reglamento de la Cámara, donde se determina que los dictámenes deben ser firmados mientras sesiona la comisión: ‘Los despachos de comisión sólo podrán ser firmados, en la sala respectiva, por los miembros asistentes a la reunión en que hayan sido aprobados; o a la mayor parte de las reuniones en que se los haya considerado, cuando estas fuesen más de dos’.”  “Mientras Kunkel subía la voz en la lectura del articulado, Camaño abandonó la silla y se plantó a la derecha de la silla del secretario general de la Presidencia”, continuó la nota. “‘La presidente de la Comisión soy yo y usted me debe respetar, diputado’, fue la exigencia de Camaño. Kunkel seguía leyendo mientras la diputada le movía la silla. Pero hubo una frase de Kunkel que tácitamente aludió a Barrionuevo. ‘Si diferimos estas denuncias 24 horas, va a pasar como en Catamarca, donde quemaron las urnas’, en referencia a la interna del PJ que tuvo como protagonista en más de una ocasión al esposo de Camaño. ‘Engendro, pedazo de imbécil’, le dijo Camaño a Kunkel, quien, sin mirarla ni alterarse, le respondió: ‘Como tu marido, que dijo que había que dejar de robar por dos años, pero siguió robando’.” Fue cuando la diputada reaccionó con un violento golpe, levantó la reunión y sólo se presentó el dictamen de rechazo a las denuncias del Frente para la Victoria”, concluyó Ámbito.
Con un relato similar, Página/12 habló de un “Manotazo de ahogado”, explicando que “en medio de la puja por evitar que así se archive el caso, Graciela Camaño golpeó al diputado Kunkel”. Varios medios reprodujeron el comunicado del Frente para la Victoria, donde se señaló que “es evidente que esto obedece a la desesperación de un sector político que, en la impotencia de no poder imponer sus puntos de vista, apela al escándalo de las falsas denuncias y hasta la violencia fascista, cuando no logra contar con las mayorías necesarias”.  Tanto La Nación como Clarín y El Cronista intentaron justificar la violencia de Camaño. “Kunkel la agredió verbalmente y Camaño le dio una cachetada”, tituló El Cronista, mientras que La Nación habló de “La alusión a Barrionuevo que desató la furia de Camaño”. Clarín planteó el tema como un resultado de “Vivir en la crispación” siguiendo la línea argumental de los diarios del establishment: la trompada, en realidad, se debió al “clima de confrontación” que promueve el gobierno, un razonamiento tan burdo que no merece ni siquiera una digresión. Para el caso, lo mismo podrían haber dicho que hay que dejar de pegar por dos años. <

 

Tiempo Argentino

20/11/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Denuncian “operaciones de Clarín y La Nación”


Reunión con el FMI

26-04-2010 /  El embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, aseguró hoy que esos diarios intentaron demostrar que el G-20 cuestiona al país. “En realidad fue una maniobra para obligar al gobierno a aceptar una auditoría del FMI”, explicó. Según el diplomático “difundieron información falsa”.

Héctor Timerman.

El embajador argentino, Héctor Timerman, denunció hoy que los diarios Clarín y La Nación intentaron demostrar que el G-20 cuestiona al país. “En realidad fue una maniobra para obligar al gobierno a aceptar una auditoría del FMI”, explicó.

“Durante las recientes reuniones de ministros de economía organizadas por Fondo Monetario en Washington se montó una operación de prensa de los diarios Clarin y La Nación”, sostuvo el diplomático.

“La operación consistió en difundir información falsa sobre la pertenencia de la Argentina en el Grupo de los 20 (G-20) para imponer que la Argentina acepte ser auditada por el FMI como pretenden los burócratas de dicha organización.

Nada de eso sucedió y por el contrario es el G-20 quien viene estudiando reformas estructurales al FMI para que este organismo no siga imponiendo políticas que terminan agravando la situación económica de sus miembros.

El viernes 23 de abril (el periodista) Marcelo Bonelli ‘informa’ que el ministro de Economía busca la concreción de la auditoría del organismo financiero como lo requiere el G20. Y agrega que ‘los Tesoros de los Estados Unidos, Alemania, Japón y Francia consideran inaceptable que Argentina sea miembro del G-20 y no acepte un monitoreo del FMI’. Y concluye diciendo que ahora el FMI tiene aliados de los países ‘cansados de los desplantes de la Argentina en el G-20’.

Por supuesto Bonelli, como de costumbre, no cita fuentes ni reproduce el diálogo donde obtiene la ‘información’ ni siquiera estaba en Washington durante las reuniones y menos nos ilustra sobre los supuestos desplantes de la Argentina.

El 25 de abril Clarín publica que su corresponsal en Washington preguntó si la Argentina podía seguir siendo miembro del G-20 sin aceptar el Artículo IV del Fondo ‘al secretario del Tesoro, Timothy Giethner, al ministro de Canadá, Jim Flaherti y al número dos del Fondo, John Lipsky’.

Sin embargo, la nota no transcribe las respuestas de tan altos funcionarios y cierra de una forma patética: el mensaje de todos fue muy bien sintetizado por (Nicolás) Eyzaguirre ayer: ‘en un mundo interdependiente no tener información completa (sobre un país) menoscaba la capacidad de los demás países de formular sus políticas de la mejor manera posible’.

Tal vez los editores del diario están tan obsesionados defendiendo los intereses económicos de (el CEO del grupo, Héctor) Magnetto y la adopción irregular de los ‘hijos’ de Ernestina Noble que se perdieron de publicar en tapa la opinión del Secretario del Tesoro sobre la Argentina. Pero a su vez publican la opinión de un funcionario menor de FMI que no menciona al G-20 ni podría ya que el Fondo no es miembro del G-20.

Lo cierto es que Geithner nunca se refirió a la Argentina, mientras que el ministro canadiense dijo que Argentina es miembro del G20, está en la mesa y dialoga con los organismos invitados, el FMI entre otros.

Pero ni Clarín ni La Nación se dan por vencidos y en la conferencia de prensa de Dominique Strauss-Kahn el mismo 23 de abril aprovechan para preguntarle (y recalcar) que la Argentina es el único país (según los periodistas) que no acepta la revisión del Artículo IV. Es una pena que ambos diarios no hayan aprovechado para preguntarle al mandamás del Fondo sobre los fracasos de sus recomendaciones en toda América Latina.

Igual Strauss-Kahn no contestó y derivó la pregunta a su segundo, John Lipsky que según la respuesta que reproduce no menciona al G20.

Por su parte, La Nación reproduce la misma escena pero la respuesta que pone en boca de Lipsky si incluye una mención a las obligaciones de Argentina con el G-20.

En el mismo artículo La Nación se cita a fuentes anónimas del FMI para insistir que nuestro país debe aceptar el monitoreo del organismo como estipula el G-20.

Finalmente el lunes 26 de abril, luego de que hayan concluido las sesiones del FMI, La Nación publica que ‘Para que no queden dudas, lo ratificó el G-20 (sobre el artículo IV). Y para que el viento no se llevara palabra alguna ambos foros -el FMI y el grupo de países (G-20)- lo dejaron claramente por escrito’.En realidad, no hay ningún documento del G-20 que hable del Artículo IV y por eso ni La Nación ni Clarín lo podrían reproducir.

Como representante de la Presidenta Cristina Kirchner ante el G-20 soy el único argentino que ha participado de todas las reuniones preparatorias de las Cumbres de Líderes del G20 y con la Presidenta y el Canciller Taiana los únicos que hemos participado de todas las Cumbres desde la primera en Noviembre del 2008.

No sólo no hay ningún comunicado del G-20 que mencione la revisión del Fondo tampoco existe ninguna discusión sobre ese tema en las más de 10 reuniones preparatorias. Y tampoco ningún miembro del G-20 me ha solicitado hablar sobre la relación de Argentina con el FMI. Dudo, entonces, que lo hagan a través de un periodista tan desacreditado como Marcelo Bonelli que en julio pasado tuvo que ser desmentido por el Departamento de Estado por sus inventos periodísticos.

Por el contrario, fue la Argentina que planteó en la sesión preparatoria de la Cumbre de Pittsburgh que entre las reformas del FMI se debería incluir la creación de una instancia para dirimir los conflictos entre la institución y sus miembros. Esta discusión continuará el 24 de mayo en la reunión preparatoria que se realizará en Calgary.

Desde que en el 2008 el vocero preferido del establishment, Joaquín Morales Solá inventó que la Argentina sería expulsada del G-20 y también que el G-20 se disolvería ambos diarios han tratado de inducir a sus lectores a creer que el G-20 presiona a la Argentina por diferentes motivos.

Este fin de semana se convirtieron en los voceros de algunos burócratas del FMI que no toleran la independencia del FMI que asumió la Argentina en el 2005.

En fin, otra muestra de la decadencia moral del periodismo argentino que termina transformado en operadores de un organismo que tanto daño le ha hecho a los argentinos”, concluye el comunicado de Timerman.

El Argentino

27/04/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Cobos – El usurpador


El plan de Julio Cobos para llegar al 2011

22-04-2010 /  El vice-opositor utilizó la reforma del impuesto al cheque para refrescar su imagen en los medios. El negocio de vender falsos consensos y los riesgos de forzar una crisis institucional.

Por Luz Laici

Es insólita. Es inédita. Es insospechada. Pero no es enfermiza. Y tampoco improvisada. La bipolaridad de Julio Cleto Cobos –esa que lo tiene como vicepresidente y también lo identifica como líder de la oposición anti K– no es la misma que la del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde. Podrán compartir perversidad pero, en el caso del mendocino, cada acción y reacción están estratégicamente planificadas. No podía ser menos para un ingeniero al que lo obsesiona un objetivo, con fecha de vencimiento.

La última semana, la reforma del impuesto al cheque desnudó uno de los ejes centrales de su construcción de cara al 2011: retomar su protagonismo en los medios. No fue una tarea difícil. Primero Cleto ganó espacio al apropiarse de su cargo para dar un discurso en el recinto. Según el reglamento, el presidente del Senado no tiene ni voz ni voto (salvo en caso de desempate), pero el mendocino hizo caso omiso de las normas institucionales que dice defender. Y despachó: “Permítanme expresar algunas consideraciones…”. Los noticieros reprodujeron las reflexiones cobistas que obtuvieron respuesta. Por caso, el senador salteño Juan Carlos Romero le señaló: “No quiero desvirtuar su rol, señor presidente, que en mi caso personal, como muchos de aquí, lo hemos defendido, pero tampoco queremos que se aparte del mismo. El artículo 33 del reglamento establece que el presidente no discute ni opina sobre el asunto que se delibera. Con todo respeto, le pido que apliquemos el artículo 33 del reglamento”.

Los minutos de pantalla, sin embargo, ya habían corrido. Y sumaría más.

Al avalar la media sanción del proyecto de ley con una mayoría simple –a pesar de que la Constitución nacional establece que, en materia impositiva, las normas deben ser aprobadas con mayoría especial–, el mendocino desató una polémica. El Gobierno lo cuestionó fuertemente y la oposición, con la enemiga declarada Elisa Carrió incluida, lo respaldó sin condiciones. Mimado por el establishment mediático, Cleto se defendió desde Mendoza a través de dos reportajes ofrecidos a los diarios Clarín y La Nación. “Si quieren respetar la Constitución, que empiecen por respetar al vicepresidente –apuntó–. Si quieren iniciarme juicio político, que lo inicien, porque lo están diciendo desde hace tanto tiempo. Son las reglas institucionales.”

Sin preámbulos, la temblorosa voz del voto “no positivo” tornó a intento de hombría. La necesidad de mostrar a un Cobos desafiante no fue espontánea: surgió como resultado de focus groups que hombres cercanos al vice encargaron para medirlo como precandidato presidencial. Claro que no fue la única conclusión que obtuvieron. Entre otras, figuran:

– Su gran similitud con el ex presidente Fernando de la Rúa.

– Su falta de fortaleza para enfrentar al peronismo.

–  Su alto grado de conocimiento entre los vecinos de distintas provincias.

– Su mejor posicionamiento en comparación con el bonaerense Ricardo Alfonsín, el mendocino Ernesto Sanz, la chaqueña Elisa Carrió y el santafesino Hermes Binner.

–  Su pasividad al correrse de la discusión respecto de los principales problemas coyunturales.
“Pero los números variaron en los últimos tiempos”, advierte un radical mendocino que lo conoce de cerca. Y explica: “Hace un año, por ejemplo, encargué encuestas en la provincia para medir su doble función de vice y opositor y lo bancaba el 44 por ciento. Hace un mes, repetí el esquema y el escenario cambió: el 12 por ciento sostuvo que debía permanecer en su cargo y un 46 que debía renunciar. La función de Cobos en el Senado no es ética. Es un inmoral”.

El ingeniero, en cambio, prefiere mostrarse como “paladín del consenso”, aun consciente de que coloca en la cornisa el equilibrio institucional de la Argentina mientras trabaja en su armado electoral. Tal como denunció Veintitrés el pasado 25 de marzo, Cobos realizó 176 vuelos en los últimos dos años, de la mano de los beneficios que le otorga su cargo y con destino a distritos como Bahía Blanca, Córdoba, Catamarca y Corrientes, entre otros, donde intenta reforzar su imagen. Un total de cuatro millones de pesos del Estado invertidos en la promoción de su precandidatura presidencial.

VEINTITRÉS

24/04/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Solidaridad, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario