America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Argentina – El Grupo A busca acorralar al Gobierno


LA OPOSICION LE DIO MEDIA SANCION AL PROYECTO PARA LIMITAR LA FACULTAD DE REASIGNAR PARTIDAS

Los radicales, el PJ disidente y Proyecto Sur, entre otros, consiguieron la media sanción para limitar la facultad del jefe de Gabinete de reasignar partidas presupuestarias. El resultado final fue 136 a 90.

Por Sebastián Premici

El conglomerado opositor logró una media victoria sobre el oficialismo. El famoso Grupo A –UCR, PJ disidente, Coalición Cívica, PRO, Proyecto Sur, PS, entre otros– consiguió la media sanción para limitar la facultad del jefe de Gabinete de reasignar partidas presupuestarias, los famosos superpoderes. El resultado fue 136 votos para la oposición contra 90 del oficialismo, que recibió el apoyo de Nuevo Encuentro, el partido liderado por Martín Sabbatella. La iniciativa que ahora deberá volver a la Cámara alta propone que toda readecuación presupuestaria pase por el Congreso. Además, todos los excedentes, ya sea por recaudación fiscal o superávit de cualquier organismo del Estado, como la Anses, el BCRA o el Banco Nación, deberán ser fijados por el Parlamento. Para el oficialismo, esto es una forma de entorpecer la gestión de gobierno.

“La movilidad de recursos hace a la gestión diaria de un gobierno. Si cada vez que tengamos que mover una partida deberemos consultar al Congreso, podremos quedar presos de un Parlamento opositor. De esto saben los legisladores que alguna vez ocuparon un cargo ejecutivo en sus provincias. El límite del 5 por ciento que proponíamos en nuestra iniciativa era una medida prudente”, afirmó Agustín Rossi durante el debate.

El año pasado, el FpV logró la media sanción en el Senado de un proyecto para limitar el uso de los superpoderes al cinco por ciento del total de recursos del Presupuesto. Fue una iniciativa presentada en medio de las negociaciones por la prórroga de las facultades delegadas –que este año deberán ser debatidas antes del próximo 24 de agosto–. Si bien el oficialismo había conseguido la media sanción –por 38 votos a favor contra 24–, todo quedó frenado en Diputados, ya que la oposición no tuvo intenciones de tratar ese proyecto.

Ayer el Grupo A pudo zanjar, momentáneamente, sus diferencias y aprobar su iniciativa. Antes de comenzar la sesión, el “lilito” Adrián Peréz negoció con Claudio Lozano algunos cambios en el dictamen de la oposición, para conseguir el voto de la centroizquierda, que había presentado un dictamen en minoría durante el debate en la Comisión de Presupuesto.

Las negociaciones duraron poco. El representante de la Coalición Cívica aceptó modificar su iniciativa e incluir además del control de los recursos excedentes por recaudación tributaria, todos los excedentes que surjan de los organismos del Estado. “Este año el Ejecutivo tendrá 40.000 millones más. Nosotros vamos a decir cómo deben utilizarse”, aseveró Pérez. De las negociaciones entre el lilito y Lozano también se eliminó un artículo relacionado con la ley de responsabilidad fiscal. “Si bien el Ejecutivo utilizó en los últimos seis años menos del 5 por ciento de readecuación presupuestaria, hubo 148.000 millones de excedentes que no tuvieron control. La expansión de los subsidios pasaron por esta vía”, argumentó Lozano, integrante de Proyecto Sur, liderado por Pino Solanas.

No toda la llamada centroizquierda votó en bloque. El partido Nuevo Encuentro acompañó el proyecto que ya tenía media sanción.

“No se le puede impedir a un gobierno que fije a través de un DNU, que es una facultad constitucional, el destino de los fondos excedentes. En este sentido, sí coincidimos en controlar esos fondos a través de la ley que regula el uso de los DNU”, afirmó Sabbatella a Página/12. Por otro lado, Nuevo Encuentro propuso que no se modificaran las partidas “sociales”.

Uno de los discursos más duros fue el del radical Oscar Aguad. Según su visión, los llamados “superpoderes” son la explicación de “la falta de inversiones en el país”. “El Presupuesto es la hoja de ruta para los inversores privados. Cuando se lo falsea, se caen las reglas de juego. Esto se ve claramente en el sector energético, donde faltan inversiones, ya que el Estado decide subsidiar en vez de promover la llegada de capitales”, manifestó Aguad, casi como un adelanto de lo que será el debate de la ley de leyes.

En términos políticos, fue una derrota para el oficialismo. Ahora la pelota vuelve al Senado. “Los cambios se negociarán punto por punto. Ahora estamos en una situación de empate virtual y nadie tiene garantizada la mayoría, como ocurrió en otros proyectos”, afirmó a este diario una fuente del bloque oficialista en el Senado.

“La movilidad de partidas hace a la gestión diaria de un gobierno. El 5 por ciento de readecuación –que es el mismo límite que tiene la ciudad de Buenos Aires– es una medida prudente. Con esta herramienta, el año pasado el Gobierno pudo redistribuir 470 millones de pesos para aumentar las compensaciones a los tamberos y 2169 millones para incrementar prestaciones de la Anses. Esperemos no quedar presos de un Congreso opositor”, concluyó Rossi.

Página 12

24/06/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Pino, Lozano y los espias


20/04/2010

SOLANAS Y LA “OPERACIÓN MUEBLE”

Debieron detener al escritorio

Por Horacio Çaró.

Con los mismos argumentos con que el derechista jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri se defendió en los inicios de la investigación por espionaje telefónico, el egocéntrico aspirante a Perón del siglo XXI Fernando Pino Solanas acometió ante decenas de micrófonos para endilgarle al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner haber armado una operación para colocarle un escritorio encima a un asesor de su compañero de bloque Claudio Lozano. El colaborador fue detenido mientras abrazaba, en cuclillas, en una oficina del Ministerio de Economía de la Nación, un portafolio que contenía una lupa y dos linternas. No es el guión de uno de los famosos y ahumados largometrajes de Pino. Es su posición como parlamentario frente a un episodio que explica mejor que una viñeta humorística de diario los alcances de algunas utopías de centroizquierda en la coyuntura política argentina.

 ¿Qué hacía ese escritorio encima de Roberto Larrosa?, puede pasar a ser uno de los enigmas a resolver por parte del juez federal Claudio Bonadío, a cargo del expediente abierto a causa de la intromisión del asesor de Lozano y de un ignoto senador por Tierra del Fuego, José Martínez.

 Es curioso que Solanas se siga preguntando, como un niño de jardín de infantes, por qué los simpatizantes kirchneristas que pululan por Internet aseguran que él y su fuerza son funcionales a la derecha. Un puñado de ejemplos debería persuadirlo para que comprenda tanta inquina.

 A Pino no le alcanzó con haber permitido con su voto que la comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados caiga en manos de Ricardo Buryaile, quien antes de ser electo, desde su rol de vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), había propuesto “cerrar el Parlamento” si éste no se acogía a las demandas de los ruralistas como él.

 No le alcanzó con permitir al Grupo A que piratee las comisiones de Diputados y Senadores alterando la proporcionalidad de sus integrantes y de las presidencias de las mismas, generando que fuerzas que estuvieron hasta 10 puntos por debajo del kirchnerismo se queden con mayorías y titularidades en esos organismos parlamentarios.

 No le bastó haber cuestionado no el canje de deuda –podría pensarse que allí asomó una leve arista progre–, sino la Asignación Universal por Hijo, con argumentos que no difieren mucho de los usados por la derecha que tanto lo incomoda como compañera de ruta, por ejemplo que alienta el clientelismo.

 Todas esas funcionalidades que Proyecto Sur le lleva a la derecha en bandeja de plata precisaban este dislate de la “Operación Mueble”, por la que el jefe de Gabinete Aníbal Fernández habrá ordenado esperar a que algún asesor de Lozano aparezca en alguna oficina del Ministerio de Economía y de inmediato se le coloque encima un escritorio, lo cual daría la indisimulable sensación de que se trata de un espía.

 “Esto es parte de las metodologías del escrache, de la difamación calumniosa y las campañas en los blogs con cataratas de mentiras sobre los opositores”, bramó Solanas, apuntando a los mostachos de Aníbal Fernández. No se le escuchó una palabra en torno de conocer lo que opina la Justicia, o lo que fallará el magistrado actuante, o lo que declarará Larrosa, quien ya debe haber librado al portafolio de su abrazo pertinaz.

 Claudio Lozano tardó casi 96 horas en llamar a conferencia de prensa para decir que Larrosa era conocido por todos en el Ministerio de Economía, algo que los jefes de la KGB decían cada vez que engayolaban a uno de sus agentes en alguna repartición norteamericana, y viceversa. Primero había intentado desligarse del asesor “ad honórem”, ahora lo defiende como si fuera su abogado.

 Tras esos cuatro días, ninguna de las fuerzas que acompañan a Proyecto Sur se sentó al lado de Solanas, Lozano, Verónica Benas, Victoria Donda o Miguel Bonasso, entre otros, para bancar la teoría de la “Operación Mueble”. Ni la Coalición Cívica, ni el radicalismo, ni el PRO, ni el peronismo disidente acudieron a sostener la teoría de Solanas-Lozano.

 En dicha conferencia de prensa se habló más del presunto negociado que existiría en el canje de deuda que de lo que hacía Larrosa en una oficina vacía. Lozano sólo argumentó que la lupa era para ver de cerca.

 El senador Martínez no comparte, hasta ahora, la denuncia contra Larrosa, pese a que el que lo contrató como asesor es él. “Esto prueba que el Gobierno se equivocó con Larrosa”, intentó argüir Lozano, sin convencer ni a Solanas, habida cuenta del gesto del ex cineasta.

 Cuando el propio nombre de Ciro James causaba la jocosidad de algunos distraídos televidentes, que no se percataban de que ese señor realizaba escuchas telefónicas ilegales desde el ámbito del Estado porteño en sus variantes educativa y de seguridad, Macri dijo que el espía al que su administración le pagaba el sueldo se trataba de un “infiltrado” que el gobierno nacional había plantado en las narices de todos los probos funcionarios PRO. Luego prefirió olvidarse de ese argumento, acaso tomando nota de los consejos del consultor Jaime Durán Barba, su asesor de imagen.

 A Solanas le falta decir, como bromeaba una de las mentes brillantes del blog Catanpeist, que Larrosa, el asesor de Lozano detenido en estado de visible agachamiento, “llevaba la lupa para matar hormiguitas, y las linternas tenían pilas de bajo consumo”. A Solanas le falta modestia. A Solanas le falta pronunciarse por el caso de los hijos de la señora Ernestina Herrera de Noble. A Solanas le falta el humo de sus filmes, y eso parece que lo pone de mal humor.

 Para Pino, perTNcer tiene sus privilegios.

 

http://www.redaccionrosario.com.ar/noticias/?q=node/8045

20/04/2010 Posted by | General, Reflexiones, Sociedad y Cultura | , , , , | 15 comentarios

Argentina – De izquierdas y derechas



Con mayor o menor propiedad, según el paladar de quien lo analice, el kirchnerismo vino a ocupar el lugar del centroizquierda en el escenario político. La cuestión es que por ese carril –un poquito más hacia aquí, un poco más allá– suele transitar la mayoría de los discursos de los candidatos en campaña, sea lo que fuera que luego piensen hacer una vez que lleguen al poder. Ante la disyuntiva, quienes aspiran a mostrarse como una alternativa anti K han elegido llevar lo suyo hacia los extremos, en algunos casos con serio riesgo de desbarrancarse.

Right

Un caso paradigmático en estas últimas semanas ha sido el de Eduardo Duhalde, quien pasó de su habitual populismo-desarrollista de marca peronista a un conservadurismo de la más rancia escuela. Cuando miles de personas marchan para conmemorar un nuevo aniversario del golpe de Estado más sangriento, Duhalde sale hablando de cerrar los juicios, de convocar a un plebiscito, de dejar de humillar a las Fuerzas Armadas y ponerlas a hacer cosas útiles, por ejemplo, ocuparse de los jóvenes o hacerse cargo de la seguridad interior.

El recurso no es nuevo porque algo por el estilo hizo su amigo Carlos Ruckauf allá por 1999, cuando disputó la gobernación de la provincia de Buenos Aires a Graciela Fernández Meijide machacando sobre su supuesta condición de atea, marxista y proabortista mientras él prometía fusilar a los delincuentes y se fotografiaba rezándole a la Virgen. Pese a lo burdo, la maniobra dio resultado y Ruckauf consiguió la gobernación, lo que no evitó que dos años después huyera del cargo.

Duhalde se ubica en el grupo de dirigentes opositores –son varios y dicen que hay encuestas que los respaldan– que sostienen que la sociedad está hastiada de la política de derechos humanos que impulsa el Gobierno y que se ha ido derechizando en sus puntos de vista. Según ese criterio, las prioridades pasaron a ser la seguridad y el orden, así nada mejor que en ese contexto salir a defender a las Fuerzas Armadas sin que venga a cuento. Duhalde, quien tiene en su historial la represión que terminó con las vidas de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, suena como un vocero válido para la propuesta. Pero la prédica no parece haber prendido en la sociedad supuestamente derechizada, más bien lo contrario.

Lo mismo puede decirse de Mauricio Macri, necesitado de un salvavidas en una gestión que viene hundiéndose como el Titanic. En la misma semana que debió separar a otro jefe de la Metropolitana envuelto en un escándalo y la Justicia confirmó los procesamientos por asociación ilícita del Fino Palacios y el espía Ciro James, Macri buscó salir del aprieto con una ofensiva contra los “trapitos” que cuidan autos y los “encapuchados” que andan en las movilizaciones. El jefe de gobierno prometió ir hasta el hueso de las “mafias enquistadas en nuestra sociedad”, pero no se estaba refiriendo a los multimillonarios grupos económicos que se han enriquecido a costa de los sobreprecios de los contratos con el Estado –ni a sus herederos– sino contra estas patotas “trapiteras” que estarían asolando a los porteños motorizados, una persistente preocupación de los medios de la derecha.

En su entorno saltaban de alegría. Evaluaban que al otro día del anuncio por primera vez en mucho tiempo Macri estuvo en la tapa de todos los diarios y no por un problema en su gestión. Las encuestas de las páginas web de los diarios opositores hablaban de un piso de 90 por ciento de aprobación a la iniciativa, que vuelve a la carga sobre la idea de criminalizar la pobreza. Tampoco hay novedad aquí. La gestión macrista ya tiene en su haber a las patotas de la UCEP dedicadas a desalojar a las patadas plazas y edificios y las simpáticas picanitas Tauser con las que ansían electrocutar a malhechores o sospechosos de serlo. La diferencia era que antes, frente a las críticas Macri dudaba y en muchos casos se echó atrás. Sus amigos dicen que de eso ya no más.

Es que el jefe de Gobierno había prometido a sus acólitos que se venían los dos mejores años de gestión pero resultó que arrancaron muy parecidos a los dos años malos. Para peor, Francisco de Narváez ya transparentó sus intenciones de disputarle el cetro del Silvio Berlusconi criollo y en las fotos se lo ve cada vez más rubio y sonriente mientras que Macri aparece cada vez más serio y canoso. Así que en la Jefatura de Gobierno aseguran que esta semana Macri inició un camino sin vuelta atrás y que vendrán más iniciativas en la misma dirección. Cartoneros, sin techo, travestis y demás mafias por el estilo, a prepararse.

Left

El centroizquierda no kirchnerista resolvió de distintas formas su posicionamiento frente al Gobierno. Hay un sector que encabezan el diputado Martín Sabbatella y la línea de la CTA de Hugo Yasky que no tiene complejos en reconocer cuando está de acuerdo con una iniciativa oficial por más resistencias que genere. Sucedió con la Resolución 125 y se repite ahora, con la utilización de las reservas para pagar la deuda.

En cambio, el bloque de Pino Solanas y los alineados en la CTA con Víctor De Gennaro y Claudio Lozano consideran que nada que pueda venir de este Gobierno es bueno y desde allí basan su construcción política. Respecto del pago de la deuda, eligieron un desvío: sostienen que antes que pagar se debe investigar cuál parte de la deuda es legítima, un planteo que se había dado años atrás y la clase política había cerrado con los sucesivos canjes de bonos.

Esta semana este grupo organizó una movilización al Congreso a la que se sumaron desde el GEN de Margarita Stolbizer hasta varias agrupaciones de la izquierda más dura como el MST y la Corriente Clasista y Combativa. El Partido Obrero dijo que no porque le vetaron orador y consigna. Aunque pueda parecer un arco heterogéneo, estas agrupaciones ya coincidieron en el apoyo a las entidades ruralistas durante la discusión por la 125, lo que muestra los bandazos a los que los lleva a veces buscarle el punto al Gobierno.

Micrófono en mano, Solanas dijo que el pago de la deuda le daba “asco”. “No vamos a pagar nada”, había proclamado Vilma Ripoll. ¿Nace un frente “amplio”? El acercamiento no parece el más recomendable frente a la casquivana clase media porteña, donde Solanas mantiene buena imagen y se mantiene en un potencial aspirante a la jefatura de la ciudad. “Es que veníamos juntos de la audiencia pública que se hizo en el Congreso por este mismo tema”, explicaban cerca de Pino. “Es cierto que por ahí no fue lo más prudente mostrarnos en el mismo escenario y no lo digo únicamente por motivos de conveniencia, es que no pensamos lo mismo”, agregaba.

Closet

Frente a una oposición mayoritaria cada vez más derechizada, el oficialismo imagina avanzar en una agenda parlamentaria de corte progresista que le permita reencontrarse con aquellos sectores transversales que supieron en algún momento tenerle simpatía y que, imaginan, ahora se encuentran sin rumbo fijo. El matrimonio gay, autorización del aborto en casos de riesgo para la salud o violación y la reforma a la Ley de Entidades Financieras para darle una nueva dirección al crédito, están en carpeta.

La discusión, sin embargo, no será sencilla. En el kirchnerismo reconocen que no están todos de acuerdo con las iniciativas. Incluso, la Presidenta se manifestó públicamente contra el aborto. “Pero vamos a impulsarlas”, prometían en la jefatura de los bloques oficialistas.

Ante el embrollo en el que cayó el Congreso en las últimas semanas, a propósito de la utilización de las reservas y los sucesivos recursos judiciales –que promete continuar “recargado” a partir del lunes–, no estaría mal la apertura de un debate franco sobre temas que “la gente” pueda sentir más próximos a sus preocupaciones. Las discusiones seguramente dividirán internamente los bloques, transparentando las diferencias de criterios entre sus integrantes. Ante el hecho concreto, estar más a la derecha o más a la izquierda debería abandonar el terreno de la mera especulación de marketing electoral para dar paso a las convicciones.

Página 12

03/04/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario