America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

“Hubo otros campos de concentración de la Iglesia en la Argentina” – Alejandro Horowicz (Entrevista a Horacio Verbitsky)


9.05.2012 |

Con tono monocorde y reflexivo, el más emblemático periodista de investigación y presidente del CELS cuenta cómo nació su interés por la Iglesia y cómo lo transformó en libros.

Horacio Verbitsky me recibió en su oficina de la calle Lavalle, en las proximidades del Palacio de Justicia, y charlamos a lo largo de dos horas. El más importante periodista de investigación no eludió ninguna de las preguntas. Con tono reflexivo, casi monocorde, desgranó con conocimiento riguroso algunos resultados de 15 años de trabajo sobre la Iglesia Católica argentina. Por cierto, la investigación sigue en curso, y así como el domingo 6 de mayo republicó, en Página/12, un documento exclusivo sobre la confesión de Videla (silenciado por toda la prensa “independiente”), otras novedades no menos explosivas (¿otros campos de concentración en terreno de la Iglesia?) serán oportunamente comunicadas.
Verbitsky es además presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que fundara Emilio Mignone, y desde tan comprometida atalaya libra su diario combate por la vigencia de los Derechos Humanos. Con una salvedad significativa, ni Verbitsky ni yo creemos que se trata de un problema del pasado, sino del impacto de ese pasado en nuestro presente, por una parte, y la necesidad de salvaguardar para la sociedad argentina el derecho a tener derechos.

–¿De dónde viene tu interés por la Iglesia Católica?
–De la confesión del capitán Scilingo; cuando el marino me dice que el método elaborado para el asesinato de prisioneros políticos había sido aprobado por la jerarquía eclesiástica. Arrojarlos vivos al río fue considerado una forma “cristiana” de muerte. El comandante de Operaciones Navales, contralmirante Luis Mendía, reunió en su momento a los oficiales y les dijo que se había decidido el método, y que la modalidad había sido aprobada por la Iglesia Católica. Los oficiales que participaban y tenían escrúpulos eran persuadidos por los capellanes navales; justificaban los asesinatos con parábolas bíblicas, se trataba, decían, de la separación de la cizaña del grano. Eso me motivó, me hizo pensar, antes que nada, en la importancia del tema. Yo había escrito sobre el rol de los capellanes en la justificación política de la dictadura, y había publicado una nota en Página/30 sobre el funcionamiento de un campo de concentración en una propiedad eclesiástica, en el Tigre.
–¿Entonces arranca en 1995 con Scilingo?
–Sí. Impactado por los dichos de Scilingo se me ocurrió hacer un libro sobre el campo de concentración en terreno de la Iglesia Católica. Era el único caso en que había funcionado un campo en esas condiciones; descubrimos, investigación mediante, que no era el único. Hubo otros también en la Argentina. Por ahora me reservo esa información, oportunamente la voy a dar a conocer. Retomé el tema, y en 1995 publiqué El vuelo (texto donde Scilingo confiesa mortificado por la culpa y rompe por primera vez la cadena de silencio); hasta que publiqué el libro sobre el campo (se llamaba El Silencio), pasaron diez años; por ese entonces aparece la viuda del periodista Julián Delgado, y cuenta su entrevista con Pío Laghi (representante diplomático del Vaticano ante el gobierno argentino); Laghi le dice que hay un grupo de detenidos con vida. El almirante Lambruschini no quería matarlos, eran hombres y mujeres con habilidades especiales, pero temía dejarlos con vida y que contaran todo; entonces consultó con el embajador vaticano si matarlos o no. Vale la pena subrayar el poder del monseñor. Laghi le dijo a la viuda de Delgado que podía averiguar si el periodista se encontraba en ese grupo. Hace la diligencia y le dice que no. Podía averiguar con detalle, eso demuestra lo aceitada que era la relación. Primero la viuda le estuvo agradecida. Después pensó: los desaparecidos son de todos. Recién ahí comprende el papel de Laghi. El conflicto entre el cardenal Bergoglio y los sacerdotes Yorio y Jalics (que acusan a Bergoglio de poner en peligro sus vidas al no avisarles que los buscaba la Marina) también aportó lo suyo. Bergoglio me dio la información documental sobre el título de propiedad de El Silencio. Me hizo saber en qué juzgado se tramitaba la sucesión, así accedí al título. Esa información me la dio de su puño y letra; mas tarde lo negó, pero exhibí el documento y debate concluido. En el medio me di cuenta que no podía escribir un libro conociendo solamente el episodio del campo. La propiedad era el lugar de recreo del arzobispo de Buenos Aires. El cardenal Aramburu iba todos los fines de semana a comer un asado y dormir la siesta. Todos los fines de año se celebraba la fiesta de fin de curso, el egreso de los nuevos sacerdotes, los seminaristas que accedían al sacerdocio.
–Te pusiste a estudiar el tema.
–Me puse a estudiar sobre la Iglesia. Cómo puede ser que una institución que declara que su finalidad es la salvación del alma, pueda estar asociada a los crímenes más atroces. Cuando comencé no sabía siquiera quién era el Papa anterior a mi nacimiento. Conocía de Pío XII en adelante. Me atosigué de encíclicas, de historia de la Iglesia. Estuve años sumergido en un mundo completamente desconocido. Entre el ’95 y el 2005 pasó una cosa que tuvo una influencia decisiva: el Tercer Milenio, y el Vaticano decide el jubileo del Tercer Milenio, es decir, el pedido de perdón por los pecados de la Iglesia Católica; lo hace el Vaticano a escala universal y lo tienen que hacer los distintos episcopados nacionales. El francés lo hace con mayor sinceridad, pide perdón y se arrepiente por su colaboración con la deportación de judíos franceses. En la Argentina también el Episcopado se ve obligado por el Papa. En 2000 hacen una ceremonia en Córdoba, montan un gran palco en el Parque Sarmiento, muy bien iluminado, 100 obispos vestidos de blanco, a la noche, una ceremonia sumamente teatral, absolutamente hueca. Mencionan los pecados contra los Derechos Humanos. Era muy hipócrita, invitaron al general Brinzoni, jefe del Ejército, y no invitaron a nadie de los organismos de los Derechos Humanos. Yo acababa de asumir la presidencia del Cels, Angélica Sosa de Mignone, viuda de Emilio, me dijo que el nuevo presidente del Episcopado era Estanislao Karlic, y que era otra clase de persona. Había sido auxiliar del cardenal Primatesta en Córdoba, y sucedió a monseñor Tortolo en Paraná, le escribimos una carta y Chela se la entregó personalmente. Le planteamos que tras el pedido de perdón podían abrir los archivos, y facilitar la investigación. Contesta que el Episcopado no tiene archivo; supe desde el primer día que me estaba mintiendo. Si algo caracteriza a la Iglesia es el manejo de la información, es decir, de sus archivos. Está entre sus mejores tradiciones.
–Y las peores también (risas).
–Buena parte de la cultura occidental debe mucho a esa pasión por los archivos. Karlic me manda un folletito (Iglesia y derechos humanos, editado en 1982 y reeditado en el ’84), donde la Iglesia intenta lavarse la cara: un blanqueo de sepulcros. Mostrarle a la sociedad cuántas cosas dijeron en defensa de los Derechos Humanos. Me pareció una burla. Pero la curiosidad me ganó y lo miré. Una cosa me llamó la atención, no había documentos completos, sólo párrafos sueltos. Fui a los archivos de los diarios, y para mi sorpresa descubrí que habían mutilado los documentos, para embellecer y tergiversar. No es que los párrafos no existieran, pero estaban en un contexto que omitían. En mayo del ’76, un documento del Episcopado dice: “no puede pretenderse que las fuerzas de seguridad actúen con pureza química”. En ese texto declaran el apoyo al proceso que defiende los valores occidentales y cristianos. Y después en el párrafo 40 reza: “no obstante… deben respetarse los Derechos Humanos”. La tapa de los diarios, donde el respaldo es lo que cuenta, no está en el folleto, sólo el fragmentito. Eso me estimuló. Conseguí gente de la Iglesia que no estaba de acuerdo con esa mentira, que creía que era legítimo dar a conocer esa información, decir la verdad. En los años de trabajo con esos archivos descubrí que la metáfora del silencio era débil. Que hubo complicidad.
–¿Cómo se materializó esa complicidad?
–De varias maneras. Entregan la quinta del Arzobispado en el Tigre para que hagan un campo de concentración. Esas personas que el almirante Lambruschini no sabía si matar o dejar con vida, con la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, debían ser reubicadas; camuflan las instalaciones, donde había una escalera ponen una pared, donde había oficinas, baños. Modifican el lugar para que no encuentren lo que están buscando, para confundir; para eso tienen que sacar de ahí a los prisioneros, y los esconden en El Silencio; es en ese lugar donde aguardan su suerte. El secretario del Vicariato castrense, monseñor Emilio Grasselli, mientras tanto, le vende esa propiedad al grupo de tareas de la ESMA. Grupo con el que colabora en forma abierta. Y el grupo de tareas compra la propiedad con el documento de un detenido desaparecido, que después quedó en libertad: Marcelo Hernández. El administrador de la curia figuraba en el título como propietario, y se la lega al Arzobispado; el Arzobispado se la vende a Grasselli y dos laicos, y Grasselli finalmente al grupo de tareas.

–¿Es una venta real o una “donación” encubierta?
–Es probable que el grupo de tareas haya pagado, esa información no la tengo. Con toda esa historia publico El Silencio en 2005. Hay otra fuente que manejo; los cables desclasificados por el Departamento de Estado norteamericano. A partir de un pedido que le hicimos a Madeleine Albright, el gobierno de Bill Clinton dijo que sí. Una suerte de venganza contra los republicanos por la acusación, el affaire de Mónica Lewinsky en la oficina oval, contra Clinton. En uno de los despachos desclasificados, el embajador de Washington en Buenos Aires muestra un gran conocimiento del “programa de recuperación” de prisioneros. El embajador dice a su gobierno que la fuente de su información procede de la Embajada de Francia y del nuncio apostólico del Vaticano. En 2006 publiqué Doble juego, es decir, la duplicidad de la Iglesia. De 2007 en adelante publiqué los cuatro tomos sobre la Iglesia Católica en la Argentina. Ese trabajo cubre el lapso de un siglo. El primer tomo, Cristo Vence, va desde 1884, cuando Roca expulsa al delegado apostólico, por oposición militante a la Ley 1420 (de educación laica), hasta el derrocamiento de Perón en el ’55. Derrocamiento que fue obra de la Iglesia. Fue el cerebro y el tejido conectivo de ese golpe. Suministra la justificación ideológica, organiza el terrorismo; los comandos civiles los impulsa la Iglesia, las armas se almacenan en colegios religiosos; el hombre que articula ese operativo es un marista, el hermano Septimio (primo hermano de Rodolfo Walsh). El segundo tomo, La violencia evangélica, va desde el ’55 hasta el Cordobazo (mayo del ’69). Está todo el proceso de cambio interno, influencia de los curas obreros, la experiencia de los curas franceses en Argentina, y sobre todo la autocrítica del golpe de Estado contra Perón (Mugica, De Nevares, Angelelli). Se trata de un proceso muy rico de participación en las luchas populares. La historia de la Juventud Obrera Católica (JOC), precursora de los sacerdotes del Tercer Mundo, comienza con los equipos interdiocesanos. El surgimiento en la Argentina de la Teología de la Liberación (documento de San Miguel), donde los obispos denuncian la opresión y enumeran: política, económica, social, por tanto el proceso de liberación tendrá que darse en todos los planos. En ese proceso los obispos participarán con la “violencia evangélica del amor”. Frase polisémica dicha para que el teólogo entienda una cosa y el lego otra. Una típica fórmula eclesiástica.
–¿De que se ocupa el tercer tomo de tu trabajo?
–El tercer tomo, Vigilia de armas, va desde el ’69 hasta el 23 de marzo del ’76. El documento de San Miguel es un mes anterior al Cordobazo, sin embargo cuando se produce no participan desde la “violencia evangélica”, sino que se alinean con el ultraconservador gobierno de Onganía. Ese tomo corresponde a las luchas populares que confluyen con el regreso de Perón a la Argentina en noviembre del ’72. Proceso donde el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo juega un rol muy importante en contraposición al Episcopado, que se alinea con la dictadura del general Lanusse.
–Se trata de una cúpula aislada, la mayoría de los sacerdotes no le responde.
–La cúpula lo vive muy mal, enfrenta a los sacerdotes tercermundistas, mientras el Vaticano apoya el regreso de Perón a través de la logia P2. Esto tiene una dimensión política y otra económica. La política, el Vaticano entiende que Perón es el único que puede poner límite al proceso revolucionario. Y la económica, un proyecto de desarrollo impulsado con capitales europeos, principalmente italianos, que se expresa en tres documentos fundamentales. Un libro de Giancarlo Elia Valori (camarero de capa y espada del Papa), Iglesia y FF.AA., un documento que firma Perón con Rogelio Frigerio, “La única verdad es la realidad”, y por último, la plataforma del Frente Justicialista de Liberación. Los tres plantean lo mismo, un programa de desarrollo sin presencia norteamericana, y con rol protagónico para el capital italiano. Esto es, las grandes empresas en las que tiene invertido su dinero del Vaticano. Después de todo, la P2 es parte de la estructura vaticana. Perón le cuenta a Pavón Pereyra, su biógrafo oficial, que la restitución del cadáver de Evita había sido planteada por Licio Gelli, otro conspicuo integrante de la P2. El chárter que trae a Perón a la Argentina lo paga la Fiat. A bordo de ese avión vienen Gelli y Valori, quien actúa como vocero oficial. Además vienen dos sacerdotes M terceristas, Mugica y Bernaza. Cuando Perón está instalado en Gaspar Campos, recibe a 60 sacerdotes del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Sacerdotes comprometidos con la lucha que implicó su regreso, y que participan activamente en el proceso de liberación. A esos sacerdotes, Perón les tira un balde de agua fría. Idéntico al que le tira a la JP. Ahora no quiere a los sacerdotes en la movilización, sino orando en los templos. Ahí se produce el fenómeno inesperado: Perón pasa a entenderse muy bien con el Episcopado, y a rechazar las prácticas revolucionarias del tercermundismo. El Episcopado entiende, con la ayuda del Vaticano, el rol de Perón. Y el 1 de julio del ’74, coincidiendo con la muerte de Perón, llega Pío Laghi a la Argentina. El Episcopado participa en el clima golpista del ’75. Y toman una preeminencia muy grande el vicario y el provicario castrense: Tortolo y Bonamín, autor de la famosa homilía donde habla del “festín de los corruptos”. Tortolo prácticamente anuncia el golpe a empresarios en la Nochebuena del ’75, participa en las gestiones para el alejamiento de Isabel. Y el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Raúl Primatesta, dice que no es profeta del castigo, pero la gravedad de la situación no permite quedarse en palabras, el remedio puede ser duro, la mano de Dios es paternal pero pesada: la frase que da título al último tomo de la historia: La mano izquierda de Dios, y cubre toda la dictadura militar.

20/05/2012 Posted by | General, Historia, Justicia, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

El 1 de Mayo se vuelve violento en EE. UU..


Publicado: 02 may 2012 | 05:12 MSK

La histórica huelga nacional que se celebra en EE. UU. este 1 de mayo, el Día de la Lealtad al país se ha vuelto violenta.

Así, es la ciudad más grande del Estado de Washington, Seattle, la policía recurrió al gas de pimienta para “calmar a los manifestantes”. Se informa que ya se han realizado varios arrestos.

Por otra parte, en la ciudad de Oakland las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos contra los trabajadores, estudiantes, inmigrantes y desempleados que salieron a la calle para protestar contra el abuso del poder y la desigual distribución de la riqueza.

Cientos de manifestantes en Oakland recibieron una carga policial. Los agentes además de emplearse a fondo con las porras, no dudaron en disparar granadas aturdidoras y, mediante un altavoz, ordenaron a los congregados que se dispersasen cuanto antes.

Para enfrentarse juntos al sistema “corrompido hasta la médula” y la “injusticia económico-social” que vive el país norteamericano, los manifestantes de más de 120 ciudades se reunieron al lado de bancos, parques y lugares públicos para revivir el movimiento ‘Ocupa Wall Street’.

La gran huelga fue convocada por el movimiento que se hizo famoso tras sus protestas en Nueva York en 2011. Sus activistas acusan al mercado global de provocar la pauperización del 99% de la población y de controlar la mayor parte de los recursos.
RT

05/05/2012 Posted by | Economía, General, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Un periodista con rostro y alma – Osvaldo Bayer


Cuando se comete una injusticia en forma solapada y con sorna en plena democracia uno siente haber entrado en una región vacía y plena de hipocresías. Lo que está ocurriendo con el periodista Herman Schiller ya entra en la región de las máximas hipocresías. Se hace sentir el poder omnímodo en una mezcla de sonriente desparpajo y del que da puntapiés sin mostrar la cara.

Un periodista de ley, Herman Schiller. Lo conocemos todos, desde hace años tenía una audición más que excelente, de periodismo abierto, franco, honesto y de un coraje a toda prueba. En Radio Ciudad. La radio de la ciudad de Buenos Aires. Se había convertido en la voz de los sin voz. Allí iban todos los sábados voceros de villas de extrema pobreza, representativos de barrios más que humildes, madres representantes de mujeres que enfrentan la vida en soledad, gente de mano abierta que se preocupa por los niños con hambre y sed de amor y de alegrías, periodistas preocupados por lograr más equilibrio en la dignidad de la ciudad. Sí, toda esa gente. Todos los que siempre han ayudado a vivir contra lo injusto y lo perverso del sistema. Los honestos representantes de los olvidados en una sociedad tumultuosa e incoherente. Herman Schiller les daba cabida a todos ellos en su audición Leña al fuego. Desde hace trece años. Y de pronto le cerraron la puerta. Macri y los suyos le pusieron llave al cerrojo y empezaron a hacerse los sordos, a mirar sonrientes para el cielo mientras la sequía mata a las flores.

Estamos en una ciudad increíble. Nuestra Capital de los argentinos. Sí. Señoras y señores, argentinos y argentinas: en marzo de este año, la Legislatura de Buenos Aires por unanimidad de sus sesenta diputados aprobó la declaración 20/2012 valorando de “interés cultural de la Ciudad” al programa radial de Schiller. Y el 12 de abril legisladores metropolitanos le hicieron notar “con suma preocupación” al director de esa radio, Baltasar Jaramillo, y a Carlos Ares, director de Proyectos Especiales del Sistema de Medios Públicos, que no habían respondido al acta de los representantes del pueblo que pedían la continuidad “del programa de mayor audiencia de la radio”. Hasta ahora no hubo respuesta y parece que Macri tampoco se enteró de nada. O se hizo. El silencio contra los profundos argumentos. ¿Eso es democracia? Un político inteligente dejaría el programa y lo escucharía para conocer los argumentos de los que él considera sus enemigos. Que no lo son, sino ciudadanos con los mismos derechos que tienen los dueños de los countries esos que ni siquiera escuchan ningún programa de la radio de la Ciudad. Siempre, para un gobernante es mejor escuchar las voces de críticos serios que las alabanzas de los aduladores. Mauricio Macri no le renovó el contrato a Schiller. Así de simple. Idioma argentino. Si al rey no le gusta, jodete. Jódase el oyente porteño y pase a escuchar al Chiche Gelblung en radio Mitre. Ahí te dicen boludo, pelotudo, calentona y no te vienen a hablar de que los niños de villa Curzito no tienen leche.

Herman Schiller. El ejemplo para todos nosotros periodistas. Durante la dictadura sacó a la calle Nueva Presencia, el periódico de la denuncia contra el crimen oficial. Allí apareció la palabra “de-saparecido” en todas las ediciones mientras los grandes diarios nos daban noticias de Miami o de la Costa Azul. Nueva Presencia fue la voz de los desaparecidos y de los desesperados familiares que golpeaban puertas de comisarías y cuarteles para saber dónde estaban sus queridos hijos. Qué páginas de puro coraje. Schiller preguntándole a los desaparecedores dónde estaban las víctimas en los años terribles. Fue uno de los primeros hombres que estuvo con las primeras Madres en esa Plaza de Mayo, lugar de nuestra Libertad, que se había convertido en el espejo negro del dolor y del crimen más abominable de la historia de esta tierra. Y después de Nueva Presencia, ya en democracia, Schiller fue uno de las primeras plumas del periódico Madres de Plaza de Mayo, al que prestó toda su fuerza y claridad. Toda una línea hasta desembocar con la palabra hablada, todos los sábados. La radio de la Ciudad llegaba en la hora de Schiller a todos los rincones: los sin luz ni pan podían expresarse, los desocupados podían hacerse oír, los delegados de fábrica a los que sus gordos dirigentes no escuchaban tenían con Schiller micrófono para expresarse con la amplitud que señalan las palabras Libertad, Libertad, Libertad de nuestro Himno.

Además, todo dicho con voz sabia, ni desesperada ni agitatoria. La tranquilidad y limpieza de la Verdad. Y de pronto Schiller encontró sólo el silencio ante su micrófono. No, el todopoderoso empresario Macri había apagado la luz. ¿Pero cómo, la radio no está para que la voz del pueblo de Buenos Aires se haga oír? ¿Acaso la democracia no se ha hecho para todos? Y justo el que elige el pueblo tiene que preocuparse de eso: que esa voz de todos se escuche y pueda llegar a sus representantes, porque según la Constitución nacional somos todos iguales y no nacidos para que unos vayan al “country” y los otros a un rancho sin agua. ¿No vivimos en las tierras de los hombres de aquel Mayo glorioso?

Mil voces se han levantado para acompañar a Schiller. ¿Pero qué responden Macri y todos sus representantes? Nada, el silencio. No comprenden que para ellos lo mejor es que hay que darle voz al pueblo para conocer sus problemas. Los de arriba, que nunca aparecen por los barrios pobres, podían conocer a través de Leña al fuego esos problemas que siempre han ignorado, repetimos. Los representantes inteligentes de los partidos conservadores europeos permiten esos modos de expresión de los humildes para estar informados y conocer dónde pueden estar los problemas fundamentales de una ciudadanía. Escuchan –algunos ponen el tono radial demasiado bajo, claro– que hay problemas y qué problemas, entonces por lo menos van y ponen una placa en una escuela o abren un comedor para niños hambrientos. Pero aquí, ni eso, le tapan la boca a los que sufren. Así, en Buenos Aires no hay problema ninguno, ni niños sin techo, ni gente sin trabajo y que por lo menos los domingos son manteros y venden lo que trabajan las manos de sus mujeres. Esperamos que la democracia actúe para volver a escuchar a Schiller, el hombre de la claridad.

De lo negativo pasemos a lo positivo, a lo verdaderamente democrático. Como ya se sabe, el Concejo Deliberante del partido y la ciudad de General Pinto, en la provincia de Buenos Aires, votó quitar el nombre del genocida Julio Argentino Roca de todas las localidades de ese partido. Fue por el voto de nueve representantes del Frente para la Victoria y tres en contra del macrismo y el radicalismo. El nuevo nombre aprobado, que llevará ahora esa calle, es Pueblos Originarios. La resolución fue plenamente democrática. Los concejales tuvieron en sus manos el libro del historiador Marcelo Valko, Pedagogía de la desmemoria, donde están todos los documentos del extremo racismo de Roca y el número de hombres de los pueblos originarios muertos por los remington del general genocida y el número de esclavos llevados por el ejército argentino (“indios”, “chinas” y “chinitos”, textualmente cómo los blancos llamaban con un racismo increíble a los pueblos originarios) a la ciudad de Buenos Aires para entregarlos como peones, sirvientas y mandaderos, respectivamente, a las familias porteñas que lo requirieran.

El intendente Alexis Guerrera y los funcionarios de Cultura Julio Galván y Carina Cariqueo tomaron con toda responsabilidad el estudio del proyecto y lo apoyaron. Y se aprobó. Lo lamentable es que ni el macrismo ni el radicalismo tuvieron en cuenta el respeto a la vida y existencia de los pueblos originarios que habitaron y habitan nuestro territorio desde hace siglos. Y que el texto de los documentos firmados por Roca tienen el mismo desprecio racial por ellos que los firmados por Hitler. Esto es ineludible y demostrable a carta cabal. Pero claro, los macristas representan a la gente “de bien” que pasaron a poseer la tierra quitada a los habitantes originarios y los radicales quieren encubrir los propios crímenes cometidos por Yrigoyen en la Semana Trágica, la Patagonia Rebelde y con los hacheros de La Forestal. Pero todo no es gratuito. La verdad histórica triunfa finalmente, así como la Etica triunfará finalmente en el caso de Herman Schiller. No tenemos duda.

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/index-2012-04-28.html

01/05/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | 1 comentario

“Éramos un país corporativo” – Entrevista a Agustín Rossi


Publicado el 4 de Septiembre de 2011

Por Felip Yapur

El jefe del bloque de Diputados del Frente para la Victoria resalta la transformación que impuso el kirchnerismo en la lógica de la administración de las decisiones políticas, elogia la masiva participación de la juventud y reclama un sinceramiento de las diferencias que imperan en el peronismo. Reivindica la impronta que Néstor Kirchner y Cristina Fernández le dieron al PJ, retomando las banderas del primer peronismo y la defensa de los Derechos Humanos. El tercer piso de la Cámara de Diputados está destinado exclusivamente para el peronismo. Eso es así desde hace mucho tiempo. El despacho del jefe del bloque de Diputados del Frente para la Victoria (FPV) es tan grande que empequeñece al que lo usa. Agustín Rossi lo ocupa desde hace seis años y allí vivió buenos tiempos y también de los malos. La disminución del bloque luego de la Resolución 125 o la pelea por las retenciones fue uno de esos momentos agrios que luego se repitió con la derrota de las legislativas de 2009. Sin embargo, Rossi asegura que el haber atravesado con éxito los dos años en que la oposición controló la Cámara Baja y el resultado de las primarias está relacionado directamente con el cambio de paradigma que significaron las presidencias de Néstor Kirchner y ahora de Cristina Fernández. “Ellos dos pusieron en práctica los mejores valores y las banderas históricas del primer peronismo, que es lo más sentido por todos nosotros. A eso le agregaron la política de Derechos Humanos. Ahí está el peronismo”, afirma.
Para Rossi, el peronismo de estos tiempos es el rechazo al ALCA, los juicios por Memoria, Verdad y Justicia, y las políticas de distribución de la riqueza que se aplican desde 2003. A todo ello le agrega otro ítem que considera vital: la participación de la juventud. Sostiene que el discurso de la participación de los jóvenes es común para todas las fuerzas políticas, pero asegura que es el FPV el único que renueva y forma los nuevos cuadros dirigenciales: “En diciembre tendremos decenas de diputados nacionales, provinciales y concejales que son jóvenes, que forman parte de la generación del Bicentenario.”

–En estos últimos dos años usted tuvo la dura tarea de defender los proyectos del gobierno en minoría. Pero a juzgar por los resultados, para el Grupo A tener la mayoría en la Cámara Baja no le trajo ningún beneficio.
–No fueron buenos estos dos últimos años parlamentarios. Exceptuando la ley de matrimonio igualitario, que atravesó a todos los bloques de manera horizontal. El resto giró alrededor de la lógica oficialismo versus oposición. Por una oposición que se quedó con la fotografía del 3 de diciembre de 2009, fecha en que se reconstituyó la arquitectura de la Cámara y donde fue la única vez que mostraron una mayoría tan contundente de 138 diputados. En esa oportunidad se quedaron con la conducción de las comisiones y la mayoría en ellas, pero después intentaron construir una agenda pensando que esa mayoría la tendrían siempre y quedó demostrado que no. Imponían un temario que nosotros no compartíamos, pero después no lograban imponerla en el recinto cuando no conseguían el quórum o se quedaban sin él en medio de la sesión. Entonces estos dos años terminaron siendo malos por esa lógica. Me parece que si hubiéramos tomado otro camino, como sucede ahora en las últimas sesiones cuando construimos una agenda de consenso, todo habría sido mejor. Pero bueno, supimos que la capacidad de iniciativa estaba limitada por ser la primera minoría, pero también fuimos viendo que teníamos capacidad para frenar todo aquel proyecto que fuera en contra del modelo.
–Insisto, entonces no era suficiente el número. Lo que le faltó a la oposición es lo que sobró al oficialismo: un proyecto político.
–Nosotros lo dijimos, esa mayoría de diciembre de 2009 no estaba expresada en las urnas. Porque se juntaron desde Pino Solanas, pasando por De Narváez, los Rodríguez Saá, Carrió, el radicalismo y hasta el socialismo. Eso fue una mayoría en contra del oficialismo. Incluso, en términos de números de bancas, nosotros seguíamos siendo la primera minoría, pero ellos rompieron la tradición de respetar esa proporción en la distribución de las presidencias de comisiones. Lo único que respetaron es que nos dejaron la presidencia de la Cámara.
–En esa oposición también había peronistas como los legisladores que responden a Duhalde o a los hermanos Rodríguez Saá.
–Era lógico con todo lo que pasó en la Argentina. El kirchnerismo como proyecto político tensionó y exigió definiciones y por eso ya todos saben quién es quién en la política argentina.
–Está bien, pero el peronismo no dejó de disputar su interna en elecciones generales como sucedió desde 2003 a la fecha. ¿No cree que es necesario rediscutir el partido como herramienta electoral y de construcción política?
–Hay que sincerar todo. En 2003 fuimos como partido con tres opciones con Néstor Kirchner, Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá. Eso continuó hasta ahora. Entonces, esta idea de que formamos parte de lo mismo me parece que ya no va más. Podrá haber un origen similar, pero ya no se puede discutir que es un todo. Lo mismo pasa con Duhalde, que estamos enfrentados desde hace varias elecciones. Entonces, no se puede pensar que esos votos se sumarían tras una interna. El kirchnerismo le dio una impronta al justicialismo que yo reivindico, que nos comunica con los mejores valores y banderas más históricas del primer peronismo y que es lo más sentido por todos nosotros. A eso le agregó todo lo que significa la política de Derechos Humanos y, obviamente, adecuado a la época y a la coyuntura internacional que vive. Pero me parece que ahí está el peronismo. Antes estaba en Néstor y ahora el peronismo está en Cristina. Por eso, no creo que haya nada que nos una a esos otros sectores, sobre todo después de las primarias, porque no entiendo qué podemos tener en común con ese dirigente que habla del “sucio trapo rojo”. ¿Qué nos une con él? Ahora nada. Tal vez en el pasado, cuando la transición, pero ahora no hay nada en común. Hoy, los valores, las ideas, la forma de construcción y las mejores cosas que le ha dado el peronismo a la política, se ven expresadas en estos años de Néstor y Cristina.
–Así como Kirchner le dio una impronta novedosa al peronismo, ¿es posible decir que la presidenta le da su impronta al kirchnerismo con el protagonismo de la juventud?
–Para cualquiera que quiera este espacio político, eso es una muy buena noticia. Todo espacio político que se precie tiene que tener una renovación dirigencial y formación de cuadros. Nosotros lo estamos haciendo. La presidenta le dio una respuesta de jerarquía a un fenómeno de jerarquía. Porque la juventud no participa tanto desde hace tiempo, se reconocen oleadas como fue en los ’70 y en los ’80. Ahora está la generación del Bicentenario, que supo movilizarse, participar activamente en política, y luego de diez años del que se vayan todos, la verdad es que ahora es una muy buena noticia. Ello fortalece las instituciones, oxigena la democracia y le da a la política sentido de futuro, de trascendencia. Entonces está la presidenta abriendo las compuertas para que haya una innumerable cantidad de jóvenes que participan en todo el país, y eso me parece perfecto, porque en diciembre tendremos diputados nacionales, provinciales y concejales jóvenes en todo la Argentina. Eso está muy bien y lo único que deben pensar esos jóvenes es en convocar a todos aquellos que todavía están fuera para construir este modelo de país. Uno vio cómo se han envejecido estructuras políticas en el país por la no inclusión de los jóvenes. Y se puede ver cuando ese aluvión colma los espacios políticos, como nos sucede a nosotros. Además está muy bien que quien ejerce la conducción política sea la que garantice esos niveles de participación. Y nadie tiene que tener miedo de nada.
–La participación de los jóvenes significa un corrimiento en lo cuadros dirigenciales, eso también sucederá en el FPV.
–No me parece mal, además cada vez que apareció la participación juvenil se la intentó estigmatizarla. Y en esto, si bien La Cámpora es una de las tantas organizaciones juveniles que existen, el intento de estigmatizarla tiene como objetivo real frenar la participación juvenil y no tanto a la organización. Hay que tener claro eso y estar contento de que tantos jóvenes participen y, sobre todo, en nuestros espacio.
–¿Usted también es un ejemplo de esa participación de sectores nuevos? Digo, llegó a ser jefe de bloque sin experiencia legislativa.
–(Ríe) Era un momento muy particular. Porque había una conducción colegiada fruto que veníamos del distanciamiento con Duhalde y mi designación no siguió los cánones estipulados que decía que debía ser un legislador con experiencia. Pero no fui el único, no hay que olvidarse que nombramos a Patricia Vaca Narvaja como vicepresidenta de la Cámara.
–Cuando le dicen que el kirchnerismo es un gobierno revolucionario o que revolucionó las estructuras tradicionales, ¿coincide con esa lectura?
–Veamos. Primero cambió el paradigma en el que se construyó la sociedad de los ’90. El de hoy es la antítesis de esos años. En aquellos se buscó terminar con el tema de los Derechos Humanos imponiendo la teoría de los dos demonios. Con toda la política, a través de Néstor, comenzamos a reconstruir el relato, dejando en claro que acá hubo un plan sistemático de secuestro, tortura, muerte, desaparición y robos de bebés. Y además se decidió que sea la justicia que determine las responsabilidades. El kirchnerismo también pone de vuelta en valor la producción, la industrialización y el trabajo. Nosotros creamos nuevamente el mercado interno, el consumo de un modelo que tiene que tener una potencialidad exportadora pero con un mercado interno fortalecido, que no es una condición suficiente, pero sí necesaria como para garantizar distribución del ingreso y movilidad social ascendente. Me parece que el kirchnerismo recupera el rol del Estado que es absolutamente diferente al que se generó en los ’90. Hoy el Estado es central en la vida de los argentinos y tiene una política de inclusión en los sectores etáreos más importantes que son los niños y adultos mayores. Es el Estado que tiene la capacidad y la fortaleza de ponerse en el centro del dispositivo económico cuando la crisis de 2008 y 2009. Ahora bien, lo pueden definir como revolucionario, reformista o transformador, pero lo cierto es que ha sido un gobierno que nos emparentó con las mejores tradiciones del primer peronismo. Ha pasado todo y de manera muy vertiginoso como por ejemplo fue el no al ALCA. Eso fue estratégico.
–Ese cambio paradigmático genera riesgos al tocar intereses de sectores y corporaciones históricamente favorecidos.
–La lógica en la que nos hemos movido todo este tiempo es que somos un espacio político que  preserva para la política las decisiones más importantes en lo que hace al Estado nacional. No comparte esas decisiones con ninguna corporación ni sector en particular. El rol de la política es preservarse ese nivel de decisiones para sí, porque la política, y en este caso el kirch-nerismo, es la que tiene que garantizar el interés general. Entonces, me parece que esto es lo novedoso porque éramos un país claramente corporativo y ahora nosotros le transmitimos que la política ocupa un espacio de centralidad. Seguiremos gobernando de esa manera y siempre vamos a tomar las decisiones en el marco del interés general de la sociedad. Esto es lo que hizo Néstor, lo que está haciendo Cristina y seguirá siendo así. Recuerdo que en los primeros años de Néstor, los directivos de algunas corporaciones nos decían que estaban de acuerdo con las decisiones del gobierno, pero que antes solían ser avisados con anticipación. Eso no es más así. Pero no significa que las corporaciones vayan a desaparecer, lo que pasa es que ahora la ley es pareja para todos.<

Tiempo Argentino

05/09/2011 Posted by | Ciencia y Tecnología, Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

Carta a Zaffaroni –


Simple, contundente y merecedora carta,  dirigida a un excelente funcionario público.

Marianike

Carta a Zaffaroni

Publicado el 9 de Agosto de 2011

 

Por Comisión de Desarrollo Tecnológico de Carta Abierta

Estimado doctor Zaffaroni: Hay momentos de la Historia donde las incipientes transformaciones estructurales que operan sobre los pueblos, las sociedades y los individuos, llevan incorporadas acciones de violencia reactiva que se expresan en variadas formas. Muchas veces los efectos de dicha violencia recaen en instituciones y en tantas otras los destinatarios son seres humanos que por su representatividad devienen en modelos o símbolos de etapas fundacionales. Hoy, la previsible reacción que pugna por conservar acostumbrados privilegios surgidos de la tremenda injusticia social enraizada en nuestra sociedad, se ha ensañado con su persona, con su investidura y con su admirable trayectoria. Y esto es así precisamente porque Ud. es un auténtico ícono de la defensa de los Derechos Humanos, de las garantías constitucionales y poseedor de una apertura intelectual e ideológica reconocida en vastas latitudes del mundo. Como es propio de los hombres de encumbrada estatura ética, Ud. nos demuestra un temple y una coherencia que renueva nuestra admiración. Siéntase acompañado y apoyado en este trance amargo por quienes lo contamos como un bastión imprescindible para aspirar a una sociedad digna. Lo estrechamos en un abrazo.

Tiempo Argentino

10/08/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Solidaridad, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Llegar a ser humanos – Osvaldo Bayer



Desde Bonn, Alemania

Agosto, verano. Bien temprano. La naturaleza sonríe. Nos invita a un romanticismo goethiano y a la paz eterna de Kant. Recojo el diario. Título: “La miseria de los niños”. “En Somalia mueren trece niños de hambre por día, por cada diez mil habitantes. Doce millones de africanos no tienen qué comer”. Siguen otros títulos: “En Siria otros cien muertos en la represión”. “Japón: Fukushima, cada vez más peligro nuclear.” “Hambre en Estados Unidos.” “Italia y España ante más desocupación”. “Bestial represión contra los estudiantes en Chile.” “En la Argentina continúa la represión contra pueblos originarios, el caso Ledesma.”

Cierro el diario. No me decido si quiero leer una poesía de Goethe o abro un libro de Kant. No. Me meto en el mundo. Leo a Marcia Pally, la docente en ciencias culturales de la Universidad de Nueva York. Describe, en un escrito titulado “Hurto famélico en Manhattan”, cómo la gente sin trabajo, en Estados Unidos, va a los parques estatales a buscar alimentos. Escribe: “No son gente sin techo. No, son de clase media: Y no revuelven la basura, sino que se llevan hojas, plantas y frutas de los árboles de los parques para la cena. Gente vecina al Parque Kissena, de Queens, informó que ha desaparecido un árbol entero de cerezas y se llevaron los peces y las tortugas de las fuentes. La búsqueda de alimentos ha alcanzado mientras tanto niveles increíbles. El gobierno podría acabar con los sueldos extra que se paga a la policía y repartir ese dinero entre la gente. Mejor se los mete presos y por lo menos comen la comida de la prisión”. Ironías plenas de rabia en el país que tiene tropas en todo el mundo y que es el máximo exportador de armas, el 34,6 por ciento de todas esas exportaciones provienen de Estados Unidos, cuyas empresas ganan miles de millones de dólares en un país que ahora se descubre que no puede ni alimentar a todos sus habitantes. No, ni siquiera en una novela podría ser creíble esto. Pero es la realidad. Claro, los economistas del sistema le quitan importancia señalando con voz grave: “No, se trata sólo de una crisis”. Y la pregunta es: ¿Cómo no es posible prevenir las crisis en el país más rico del mundo? No, la verdadera respuesta es: se trata de la irracionalidad del sistema.

Lo vemos en la Italia de Berlusconi. Este político, que ante la oposición dijo: “¿Crisis? No, ¿de qué crisis me hablan?”. La misma derecha italiana, su aliada, acaba de sentenciar a Berlusconi diciendo que “él mismo provocó su suicidio político”. Berlusconi, aquel de que “el capitalismo lo soluciona todo por sí mismo”. Los diarios del sistema lo califican hoy de “desconcertado en la crisis”. Un lunfardiano argentino lo hubiera bautizado tal vez mejor: “Chanta ante la realidad”.

Sí, porque la realidad está dada en el consumo irracional y en la explotación de las fuerzas del trabajo. Harald Welzer, director del Center for Interdisciplinary Memory Research en Essen, ha escrito un texto sabio sobre derechos humanos.

Comienza con una cita. La declaración general sobre Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948. Repetimos, 1948. Recorrámosla una vez más en toda su sabiduría: “Cada uno de los seres humanos tiene derecho a un nivel de vida que le asegure a él y su familia salud y bie-nestar, inclusive alimentos, vestuario, vivienda, atención médica y servicios sociales, así como el derecho a seguridad en el caso de falta de trabajo, enfermedad, invalidez o viudez”. En contraposición a eso, Welzer muestra la realidad: “Una séptima parte de la humanidad está desnutrida, dos mil millones de personas no tienen atención médica alguna, mil millones no tienen acceso a agua limpia, 200 millones de niños son soldados, o están prostituidos, o son trabajadores nómadas o trabajan 18 horas por día tejiendo alfombras. Enfrente, las estadísticas dicen que 1200 personas poseen más del 3 por ciento de la fortuna privada mundial, mientras que la mitad de la humanidad apenas cuenta con el dos por ciento de esos bie-nes”. Todo esto en un mundo sin soluciones: con poblaciones hambrientas, niños que mueren por falta de comida, un planeta infectado por el mal uso de las materias de la naturaleza, con cada vez más autos de lujo y menos trabajo. La cantidad de ropa nueva comprada en el mundo occidental se ha duplicado en la última década, para no hablar de los aparatos técnicos de consumo, y en Europa y en Estados Unidos el 40 por ciento de la comida sobrante es tirada a la basura. Además, el armamentismo crece. Basta un ejemplo: en los Emiratos Arabes Unidos se está formando un ejército mercenario que está costando 500 millones de dólares. Lo organiza una empresa norteamericana. Los soldados contratados provienen en su mayoría de Alemania y Colombia, con muy buenos sueldos. Los oficiales provienen de Estados Unidos, Francia, Sudáfrica y Alemania. Para los Emiratos el principal enemigo es Irán. Todo esto a pocos kilómetros de Somalia, donde mueren niños de hambre.

Planeta Tierra, año 2011. Hay algo muy urgente que solucionar ya mismo. Los niños que mueren de hambre en Africa. Hay que hacer un llamado a la moralidad universal. Los países que explotaron como esclavos durante siglos al pueblo africano deben sentirse hoy con el deber de terminar con el hambre allí. Las iglesias cristianas todas, que callaron cuando se realizó el tráfico de esclavos, deben poner toda su organización en llevar alimentos a esos pueblos. Ni hablar de todos los países que tuvieron a la esclavitud durante siglos como algo normal. No repitamos lo que ahora aparece en televisión cuando llega a Somalia un avión con alimentos para tres mil personas como algo digno de hacer conocer. No, debe ser una cadena aérea que asegure la alimentación básica y con expertos que promuevan proyectos de producción de alimentos para el futuro.

¿Y cómo solucionar la crisis mundial? Seamos un poco utopistas. La crisis es demasiado grande, la injusticia reina desde hace siglos. El sistema vota a Berlusconi y a Macri. Pero ganemos distancia y veamos el futuro con fantasía, esa fantasía que nos muestra a todos los seres humanos que es posible un mundo sin hambre, sin guerras, sin fronteras, un mundo que quiere saber por fin lo fundamental: de dónde venimos, qué somos, qué es todo esto, la vida, la naturaleza, los pensamientos, el nacer y el morir. Para llegar a la utopía de la gran solución llamar a congresos mundiales. Como base, Naciones Unidas. Un congreso de filósofos, sociólogos y politólogos que busquen la forma de unir a todos los pueblos en un mundo sin fronteras, sin ejércitos, donde se respeten todos esos derechos proclamados por Naciones Unidas. Una sociedad mundial. Al mismo tiempo, un congreso de todas las religiones junto a científicos representantes de los adelantos de las ciencias, para que lleguen a un acuerdo a fin de seguir adelante y explicar esa duda universal sin contestación alguna: de dónde venimos, qué somos, qué es el universo, y a responsabilizarse de no llevar adelante ninguna agresión religiosa más y terminar leyendas de culto que han agraviado la paz entre los hombres. Encuentros donde tengan valor las palabras amplitud, generosidad, comprensión, grandeza.

Llegar a ser humanos.

página 12

06/08/2011 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Octubre llega en tres meses – Roberto Caballero


05.08.2011

Leyendo la nueva resolución del juez Daniel Rafecas, se entiende mejor por qué el oligopolio mediático que responde a Héctor Magnetto castiga de modo impiadoso a Hebe de Bonafini, a Estela de Carlotto y al jurista y miembro de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni: Madres y Abuelas son los símbolos de la lucha contra la impunidad y Zaffaroni representa al poder judicial que no se arrodilla ante las corporaciones. El tamaño de la agresión mediática, que intentó instalar en la opinión pública que Bonafini es una “brujita malévola y ladrona”, Carlotto una “mentirosa” y Zaffaroni un “proxeneta” es proporcional al temor que provoca en los accionistas de Clarín y La Nación, rendir cuentas por una serie de violaciones a los Derechos Humanos en el marco de la causa judicial que investiga la apropiación de Papel Prensa, en complicidad con Videla y Martínez de Hoz. El movimiento de Derechos Humanos y la justicia que no se subordina expresan una amenaza concreta para sus negocios y su libertad.

En su resolución de 66 páginas, Rafecas declaró por segunda vez “inescindible” el despojo accionario del que fueron víctimas los Graiver de los delitos de “lesa humanidad” investigados como parte del “Circuito Camps”, en el juzgado platense de Arnaldo Corazza. Esta es una decisión clave, porque está apoyada en la interpretación que Rafecas hizo ahora de la prueba reunida en el último año del expediente –que de apenas 100 fojas creció a 70 cuerpos, gracias a la incansable labor de la Secretaría de Derechos Humanos, el informe “Papel Prensa – La Verdad” y la investigación periodística de Tiempo Argentino–, a la que el magistrado no dudó en calificar de “importante” y “verosímil” en su escrito. Lo de Rafecas no sólo es relevante: además neutraliza las múltiples operaciones de prensa de Clarín y La Nación que intentan, por todos los medios a su alcance, desacreditar el avance judicial sobre Magnetto, Ernestina Herrera y Bartolomé Mitre, en este verdadero leading case de la sociedad cívico-militar. Lo de la incompetencia es anecdótico. No se está discutiendo la evidencia, que es lo fundamental, sino en qué juzgado todo este material documental puede ser más útil para hallar la verdad y la reparación que reclaman las víctimas de vejámenes y tormentos hace 28 años.

La andanada impiadosa contra los pañuelos y la amenaza velada a todo el poder judicial que esconde el tan promocionado pedido de renuncia a Zaffaroni por el inútil escándalo de los “puticlubs”, tiene un solo objetivo: marcarles un límite de tintes mafiosos a los que se atreven a pedir memoria, verdad y justicia, cuando los sentados en el banquillo son los dueños del aparato comunicacional más poderoso e influyente de la Argentina.

Los imputados de delitos gravísimos e imprescriptibles intuyen, con sabia antelación, que si Cristina Kirchner es reelecta, su situación judicial se vería agravada. Tienen hasta octubre para dar vuelta el escenario político actual. Y octubre llega en tres meses. El affaire Schoklender impactó tanto en la opinión pública que siendo Macri el procesado fue Daniel Filmus el que terminó dando explicaciones. Ellos lo saben. Cuanto más lastimadas queden las banderas asociables al capital simbólico del kirchnerismo (Madres y Abuelas apoyan las políticas públicas contra la impunidad y Zaffaroni es la referencia más clara de la Corte independiente que Néstor Kirchner logró darle a este país), mayores son las posibilidades del bloque político-mediático conservador en las urnas y menores las del kirchnerismo.

¿Qué pasaría con aquel juez que llame a indagatoria a Magnetto por Papel Prensa y sus cómplices si Duhalde o Alfonsín vencieran en las nacionales? Hasta el último pinche judicial sabe que si el coraje lleva implícito un juicio político, lo apropiado es la cautela. ¿Pero qué ocurriría si las encuestas no mienten y octubre corona un nuevo ciclo K?

Los diarios que fueron oficialistas del genocidio no quieren ni pensarlo.

Tiempo Argentino

06/08/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Carabineros de #Chile aplican gran brutalidad con este niño de 10 años! – Basta de salvaje neoliberalismo!!


ESTO ES LO QUE QUIEREN MACRI, RICARDITO, DE NARVÁEZ, DUHALDE, CARRIO, CUANDO NOS PIDEN IMITAR A CHILE?

04/08/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

No matarás – Hernán Brienza


31.07.2011

Otra vez un gobierno provincial mostró la peor cara del Estado capitalista. Como en Formosa hace unos meses con el desalojo de los qom, ahora le tocó el turno a Jujuy y a la ocupación de tierras en propiedades del Ingenio Ledesma, allí en la localidad de Libertador San Martín, protagonizar una brutal represión que incluye asesinatos de manifestantes para proteger la propiedad privada. Haya habido decisión política o no por parte del poder político, –y más allá de que hay que investigar cómo y por qué fue asesinado un policía con armas de fuego–, el hecho demuestra que las fuerzas de seguridad –¿y la justicia?– continúan siendo un peligro potencial para nuestra democracia.

La información confidencial que llega desde Jujuy indica que las tomas de las tierras del Ingenio Ledesma fueron alentadas por los líderes de la CCC Enrique Mosquera y Juan Carlos Alderete –cuyos vínculos con el duhaldismo nunca terminaron de ser muy claros– pero también monitoreadas por sectores del peronismo jujeño a los que “se les fue las cosas de las manos”. Una vez ocupadas las tierras, las autoridades del Ingenio realizaron la denuncia que recayó sobre el juzgado de Jorge Sanman, un cuestionado juez de origen radical y con excelentes relaciones con Gerardo Morales, quien libró la orden de desalojo de las tierras antes de la feria judicial. Todos recuerdan a Sanman por su escandaloso comportamiento durante el Caso de Romina Tejerina y por haber mandado a su casa a una niña que había denunciado abuso sexual por parte de su padre y que fue devuelta a su hogar sin atender la causa, pero en Jujuy es célebre, también por haber dado cauce a decenas de denuncias hechas por, entre otros, el mismo Morales, contra políticos peronistas como el diputado Marcelo Llanos o el intendente de San Salvador Julio Moisés, denuncias que nunca prosperaron. Pero es bueno tener en cuenta que más allá de las internas políticas, el Ingenio Ledesma tiene una gran influencia sobre todo el gobierno provincial y local y por sobre todo en el Poder Judicial, ya que ninguna de las numerosas causas que tiene en su contra –por posesiones de tierras de campesinos, por Derechos Humanos, por causas laborales– prosperan porque los jueces viven excusándose y dejan los expedientes estancados. Es decir que el verdadero poder en la región es, entre otros, el poderoso pulpo de la familia Blaquier.

En una reunión que se realizó el miércoles a la noche, en la intendencia de Ledesma, le informaron al intendente Jorge Ale que se habían detectado “infiltrados” en el predio y el propio Mosquera advirtió que si avanzaban con el operativo de desalojo “la cosa iba a terminar a los tiros”. Lo cierto es que, según un informe de inteligencia, las autoridades de Ledesma y las fuerzas policiales jamás comunicaron a sus superiores políticos –el ministro de gobierno Pablo La Villa– la intención de desalojar el jueves el predio de Ledesma ocupado por los manifestantes de la CCC.

Según ese trabajo de investigación, el operativo tuvo dos etapas: en la primera, bien temprano, las fuerzas represivas llegaron al predio sin armas de fuego, con el equipamiento ordenado por el protocolo de seguridad, y se encontró con decenas de manifestantes atrincherados para repeler el ataque policial. Es en ese momento en que cae muerto el policía Alejandro Farfán en circunstancias muy confusas. Los agentes se reagruparon y unos minutos después de las 10 de la mañana iniciaron el brutal contraataque con armas de fuego que costó la vida de tres personas más y dejó un saldo de más de 60 heridos.

Pero más allá de los hechos, lo que llama poderosamente la atención es la desidia con la que actuaron las autoridades políticas en el caso –municipales y provinciales–, ya que permitieron que se produjeran los enfrentamientos a pesar de las negociaciones establecidas hasta el mismo miércoles a la noche, y la brutalidad y la desobediencia con la que las fuerzas policiales actuaron una vez que se produjo el primer encontronazo. Lo que la investigación de la justicia debe hacer es tratar de establecer quién dio la orden del segundo ataque de las fuerzas represivas con armas con cartuchos de plomo para realizar una verdadera cacería contra los manifestantes. Encontrar a los responsables policiales pero también políticos de los enfrentamientos es una deuda que tiene de ahora en más la democracia argentina, que, cada vez que ocurre un hecho de violencia política, angosta el estrecho margen por el que corre desde 1983.

Desde 2003 que el gobierno nacional –tanto en la persona de Néstor Kirchner como de Cristina Fernández– ha tomado la decisión fundamental de no matar civiles por cuestiones políticas o sociales. Es una decisión que no había sido explicitada jamás por ningún otro presidente en la Argentina. Y acto seguido les ordenó a las fuerzas represivas concurrir a las manifestaciones sin armas de fuego que tuvieran cartuchos de plomo. Una decisión histórica teniendo en cuenta que los argentinos veníamos de sufrir los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán –bajo el brevísimo gobierno de Eduardo Duhalde– y la masacre del 20 de diciembre de 2001 –cuando el gobierno radical de Fernando de la Rúa decidió el Estado de sitio mediante el paso por las armas a decenas de personas en las calles del país–. En los últimos meses, fuerzas provinciales y federales han desobedecido –por acción o por omisión– las órdenes tajantes de “no matar” por parte del ejecutivo. ¿Cuál es el verdadero control que tenemos los argentinos de nuestras fuerzas de seguridad?

La pregunta no es vana teniendo en cuenta, por ejemplo, el intento de golpe de Estado en Ecuador contra Rafael Correa el año pasado protagonizado por las fuerzas policiales. ¿Qué ocurre con esos semiejércitos que no pueden controlar y reprimir el delito pero sí generar crisis como las del jueves en Jujuy, por ejemplo? ¿Y la inteligencia? ¿Responden los diferentes sistemas de inteligencia de las distintas fuerzas a la democracia argentina o están cooptados por el establishment de derecha que opera desde la dictadura y se mantuvo armado durante el menemismo y el duhaldismo?

La verdad es que la política no es un cruce amable de generalidades y buenas intenciones en un debate televisivo. Tampoco es una discusión sobre las cualidades republicanas de tal o cual candidato. Detrás de todo lo que se dice delante de las cámaras –con globitos sin globitos, con actores o sin Durán Barbas– hay un conglomerado de poder formado por grupos económicos concentrados, por medios hegemónicos, por políticos genuflexos, pero también por fuerzas de seguridad desleales y centrales de inteligencia que operan constantemente. En tiempos de paz, las operaciones son mediáticas; en tiempos en que se juega a todo o nada, esos “tipos que huelen a tigre, tan soberbios y despiadados” tiran a matar.

Ese bloque histórico –formado por el liberalismo conservador, empresarios monopólicos, dueños de la tierra, magnates de los medios, políticos amigos, y los esbirros policiales, militares y de inteligencia– es el verdadero enemigo de las mayorías plurales de la Argentina. La verdadera pelea de fondo es esta. Y hay que tomar conciencia de lo que se está jugando antes de que los que llevaron a la Argentina al 2001 vuelvan por más. Porque a no dudarlo, detrás de los globitos, de los chistes, de los políticos que a veces dicen estar de un lado o de otro, los “titanes del Orden Viril” quieren volver por todo.

Tiempo Argentino

01/08/2011 Posted by | General, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

Sigue en ascenso la imagen positiva de la presidenta y de Néstor Kirchner


Encuesta de opinión a nivel nacional

Publicado el 16 de Agosto de 2010

Por Ricardo Rouvier Sociólogo y consultor político.
Ambos registran un crecimiento parejo en los sondeos, aunque Cristina supera por apenas tres puntos al ex mandatario. La gestión también es evaluada positivamente y hay confianza en la autoridad del gobierno nacional.

La imagen de una persona particular o pública es una entidad compleja. Es resultante de una multiplicidad de estímulos convertidos en mérito o desmérito que perciben los receptores.  La imagen definitivamente se sintentiza luego en positiva o negativa, pero es importante conocer las unidades que la integran, los vectores de la resultante.
La evolución de la imagen presidencial tuvo un pico de fuerte crecimiento cuando asumió Cristina Fernández, luego decayó cuando se abrió el conflicto por las retenciones, y comenzó una tercera etapa que abarca hasta la actualidad, y que empezó a partir de las elecciones del 28 de junio de 2009. El gobierno no se paralizó ante el magro resultado electoral que sumaba  un poco más de un tercio de los electores y cambiaba negativamente la relación de fuerzas parlamentarias. Por el contrario, apretó el acelerador y avanzó ante  una sociedad que quedó tan sorprendida como la oposición. Cualquier consultor de impronta conservadora hubiera recomendado entonces postergar la Ley de Medios, o no avanzar sobre el uso de las reservas del Banco Central. Sin embargo, lo sorpresivo vino nuevamente a caracterizar el estilo oficialista que dominó y domina, el tablero político.
El uso del poder al mango remite a la vieja escuela peronista, y el gobierno lo hace cotidianamente. Ahora bien, ¿que le pasó a la opinión pública mientras tanto? Ocurrió que una vez que votó esperó que algo hiciera la oposición. Y poco a poco  se fue desilusionando viendo que las fuerzas políticas no oficialistas no lograban organizarse. El carácter insular del campo adversario al gobierno facilitó las luchas intestinas para la prevalencia inorgánica de los dirigentes, y dejó al desnudo la incapacidad de aprovechar la coyuntura postelectoral.
El vacío puesto en el lugar del sujeto opositor,  y un gobierno muy presente provocaron un cambio de mirada, una reorientación del interés público.
¿Cuáles son los principales factores que explican el aumento de la imagen positiva de Cristina Fernández, de su gestión y de Néstor Kirchner?  En primer lugar, el factor más determinante de la evolución es la capacidad de gestión del gobierno. El gobierno gobierna. Y esto, que es verdad de perogrullo, no es tan obvia si mantenemos fresca en la memoria la experiencia de la Alianza.  La hiperactividad gubernamental que no hace pausas, determina que la opinión pública  llene con oficialismo lo que se esperaba cubriera la oposición. El gobierno ocupa el centro del  espacio político.
Y a pesar de la imposición de una agenda catastrófica por parte de las grandes corporaciones sectoriales o mediáticas,  estas han perdido el efecto de verdad que tenían hace un año atrás.  Si consideramos desde la filosofía política que lo que los pueblos más temen es la situación de anomia, de crisis permanente, de falta de autoridad, el gobierno se ubica en el polo opuesto de esta posibilidad.  La alternativa destituyente  queda disuelta por la  consolidación del gobierno que utiliza la iniciativa en forma sistemática.
La oposición hoy no puede generar confianza suficiente en la ciudadanía, en vista de una futura alternancia.  A poco más de un año, la oposición no es percibida como gobierno. Una prueba de ello es que los principales candidatos opositores no superan con amplitud, en la actualidad, el 20%.
Otros componentes favorables de imagen son algunas medidas específicas tales como: la Asignación Universal por hijo entrega de computadoras a alumnos, aumento a los jubilados, Derechos Humanos.  También se registra un cambio de estilo en el discurso presidencial, y en el del ex presidente: menos confrontativo y más persuasivo.  Monitoreadas las expectativas económicas, no hay agencia de medición que no tenga en sus números un mejoramiento sobre las previsiones a nivel nacional y a nivel personal, sobre la economía y el empleo.
Y a pesar de las campañas en contra de la situación nacional en el concierto internacional y del papel que juega la presidenta en diversos escenarios mundiales, el  persistente protagonismo ha logrado que sectores medios empiecen a juzgar de otra manera la presencia argentina en el mundo. Esta nueva visión es más jerarquizada que la casi patética que tenían dichos sectores sobre nuestro papel en las relaciones exteriores.
La imagen del ex presidente también está creciendo, y a pesar de que un pequeño escalón favorece a Cristina, la tendencia indica que la evolución de imagen comprende al gobierno y  a un Néstor Kirchner que sigue siendo percibido como un actor principal de la política nacional. En este proceso de evolución de imagen estamos actualmente,  y este movimiento no ha concluido. Su desenvolvimiento indicará las posibilidades electorales para el año próximo en que el oficialismo luchará por su continuidad y la oposición por hacerse del gobierno. Pero hoy no es imposible pensar en en la viabilidad de un nuevo turno para el oficialismo, si consideramos la posibilidad  de que las tendencias se mantengan.

Tiempo  Argenino

16/08/2010 Posted by | Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario