America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Ruralismo explícito – Persecución y discriminación laboral.


Ruralismo explícito | Revista Veintitrés.

22/07/2012 Posted by | Agricultura yGanadería, General, Justicia, Política Argentina, Psicologia, Reflexiones, Solidaridad, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Cuánta falta nos hace el respeto – Leonardo Boff


Cuánta falta nos hace el respeto.

Qué urgente es oír y vivir este mensaje en los días sombríos que la humanidad está atravesando.

05/11/2011 Posted by | Educación, General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Directora de “Juan y Eva” le respondió a “Clarín”


ElArgentino.com – Directora de “Juan y Eva” le respondió a “Clarín”.

-Creo que algo de este odio se le ha colado al señor Gerardo Young cuando escribió el artículo con la clara intención de injuriar a los organismos de Gobierno que menciona, un Gobierno con una fuerte voluntad de sostener una política cultural que nos garantice a todos, incluso a él, la posibilidad de tener una industria de cine propia, y que el mayor error del señor Gerardo Young radica en no darse cuenta de que todo lo que dice, simplemente, habla de él”.

11/10/2011 Posted by | Arte, cine nacional, Cine Recomendado, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

El medio es el mensaje – Eduardo Anguita


 

eanguita@miradasalsur.com

El nombramiento de Garré en Seguridad fue una muestra de la iniciativa tomada por la Presidenta. (TELAM)

     

Los desmanes provocados por grupos perfectamente organizados quedan como un emergente del intento de cambiar el rumbo de la Argentina. La patota sindical que mató a Mariano Ferreyra fue un alerta de que hay grupos de poder de la derecha dispuestos a cualquier cosa. Por suerte, la Justicia actuó. Más grave fue lo del Parque Indoamericano, porque allí manos traviesas lograron que algunos jefes de la Policía Federal asumieran el trabajo sucio de tirotear a personas desarmadas y cobrarse dos vidas. La Presidenta fue, en este caso, la que tomó la iniciativa y creó un área de Seguridad, poniendo a Nilda Garré al frente de un ministerio difícil de manejar.
El desafío de observar y controlar a estos grupos será un tema de principal interés en este año electoral. Pueden hacer daño, pueden asustar e, incluso, pueden mantener ciertas adhesiones sociales. No hay que perderlos de vista: el matonaje y los crímenes de bandas con anclaje en la política van asociados al discurso de la mano dura. Y ese discurso tiene muchos adeptos. La mayoría de los medios masivos –incluidos algunos como C5N que cuentan con simpatías en el oficialismo– intoxican televidentes. Distorsionan, recortan la realidad, repiten imágenes de violencia. Pero lo grave no es que ellos lo hagan sino que una buena parte de la sociedad reclame y demande esa ideología facha.
La derecha se quedó, a fin de año, sin candidatos para disputarle a Cristina Kirchner las elecciones de octubre. Les queda recurrir al daño. Quieren sostener una base social que añore el discurso autoritario como un horrible espejo de reconocimiento social. En vez de la sociedad de derechos –que efectivamente permite mejorar posiciones en una sociedad capitalista–, el discurso violento y autoritario crea un espejismo muy eficaz. Funciona, simplificadamente, así: el desprecio al bolita o al villero es porque se supone estar un escalón arriba y, entonces, situarse del lado del más fuerte. Además, descargar la alienación sobre ese tipo que llegó de un país pobre, hace que uno se sienta potente.
No alcanza con una ley de medios ni con un Ministerio de Seguridad. Es imposible conjurar esto sobre la base de medidas. Se trata de un hecho cultural profundo. Esa ideología facha, más irracional que consciente, aparece en la superficie cuando algunos poderosos sienten que pierden terreno.
Este fin de año tuvo, para algunos de esos sectores, muy malas noticias. Por eso traman pequeñas conspiraciones y alimentan violencia montada sobre operaciones artificiales que nada tienen que ver con los problemas sociales que, por supuesto, existen en una Argentina que tiene profundas inequidades. Se sienten incómodos muchos genocidas porque la Justicia dio pasos firmes. Se sienten solos personajes como Eduardo Duhalde, que ocupa un lugar marginal en el juego del poder político legal. Se siente jaqueado Héctor Magnetto, que ya no tiene ni medidas cautelares que le den alguna pobre cobertura judicial a las flagrantes ilegalidades de Cablevisión y Fibertel, entre otras cosas. Pero, por detrás de estas figuras más visibles, hay una trama delicada de grandes intereses empresariales y corporativos que siempre alientan la mano dura como un reaseguro de sus privilegios económicos o de grupo. A veces, desde el periodismo, se pueden desnudar algunas maniobras fraudulentas de las grandes cerealeras. Sin embargo, por más que hasta la Afip o la Oncaa den muestras de la inmoralidad de sus maniobras, difícilmente los ejecutivos de esas empresas terminen en la cárcel. Lo mismo pasa con las zonas grises de delitos como la trata de personas o el narcotráfico. Se pueden publicar algunos artículos que muestren vínculos entre jefes de fuerzas policiales y grupos del crimen organizado, pero tampoco la Justicia llega hasta el caracú con esas bandas.
La denuncia periodística tiene una eficacia notable, al menos para ciertos sectores de la sociedad, entre los que se encuentran los funcionarios públicos. Incluidos algunos de la Justicia. De todos modos, también hay que reconocerlo, quienes pueden publicar saben o suponen los límites que tienen. Las empresas de medios no son ajenas a los juegos de poder. Por un lado su negocio es hacer público mucho de lo que pasa. Por el otro, son parte importante de los juegos de intereses y callan cosas. No existe la empresa de comunicación como un hecho ajeno al juego de poder. Es un emergente de ese juego y, al mismo tiempo, un jugador importante. El viernes pasado se cumplieron 30 años de la muerte de Marshall McLuhan, un pensador clave para los que se formaron en la comunicación social. No era comunicólogo. Era estudioso de la literatura clásica inglesa. Sabía mucho más de William Shakespeare que del mundillo de la televisión. Quizá por eso pudo tener la distancia para entender que la era del hombre tipográfico llegaba a su fin. McLuhan advirtió que vivíamos una transformación profunda en el modo de percibir y conceptualizar la información. La aldea global es, en su visión, mucho más que una anticipación de la globalización. Advierte sobre el rol de la imagen en la cultura humana. La imprenta forjó –por apenas cinco siglos– un humano lector racional. Los medios basados en la imagen recuperan al hombre tribal, el que por decenas de siglos interpretaba el mundo y tomaba decisiones a través de códigos visuales y sonoros exentos de la lógica cartesiana y la escritura alfabética.
“El medio es el mensaje” es una frase de McLuhan que se repite a menudo. La comunicación humana es mucho más que los medios. Los medios son mucho más que las empresas comerciales de info-entretenimiento. Esta etapa de la Argentina mostró cuánto más pesa la identidad histórica que las tapas de los diarios o los zócalos de los noticieros. Millones de personas salieron a las calles en las fiestas del Bicentenario. Se está construyendo algo profundo donde juegan un rol decisivo la educación, el arte y el debate público. Pero, a no engañarse, lo más valioso es que el decir va de la mano con el cambiar estructuras de injusticia. Profundas estructuras de inequidad. Y estos años interesantes vale la pena vivirlos y disfrutarlos para poder avanzar en esa dirección. Aunque pongan trabas. Aunque tiren tiros. Los cambios son para sociedades valientes. De eso se trata este 2011.

Miradas al Sur

02/01/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

678 – Los medios reivindican la obra de Ricardo Fort y demonizan la de Milagro Sala


Increíble la reflexión de muchos argentinos, basada únicamente en los programas y los shows televisivos… si no hacemos algo urgente, seguiremos poniendo vendas en nuestros ojos…

Marianike

20/01/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , , , , , | Deja un comentario

Las Parodias del Fascismo… “Comunicado TV” y Dolina como invitado-TVR -7 /11/ 09


11/11/2009 Posted by | General, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , , | Deja un comentario

Apariencia actual de la discriminación en la globalidad


David Ignacio Solano Castro

Desde que los hombres decidieron agruparse para convivir y determinaron fines para su consecución común se dio origen a la sociedad; posterior a ello, se generaron en su seno diversas distinciones que la estratificaron y dividieron en al menos tres niveles esenciales que consisten básicamente en aquellas diferencias comparativas entre pueblos, las diferenciaciones al interior de los mismos y finalmente las que determina un individuo frente a otro; lo cual, nos conduce a concluir que se origino un proceso social de constante generación de distinciones y estadios de convivencia al que las ciencias humanísticas le han denominado subjetividad social. Por ello, cuando surge la época moderna se puede apreciar que la conformación de un pueblo y la consecuente construcción del Estado-Nación se encontraba vinculada no sólo a un pasado compartido, los fines comunes y el conjunto de características socio-culturales al interior del mismo, sino que además consideraba su indisoluble relación con los que se encontraban situados al exterior de su contexto como una diferenciación fundamental que lo dotaba de existencia inigualable, circunstancia que a su vez sentó las bases de su comunicación y relaciones externas.

Lo anterior, condujo a pensamientos y practicas extremistas en los tres niveles referidos que excluían a lo que se encontraba fuera del contexto propio, situación que se intensifico cuando el Estado-Nación comenzó a entrar en crisis desembocando en atrocidades y segregación racial, política e ideológica; cabe señalar que este escenario tuvo como factor determinante, la pretensión de un grupo social o estatal para situarse en un plano de superioridad frente a sus congéneres, tomando como fundamento principal de su argumentación y conducta las diferencias superfluas surgidas de la comparación y forma de conducirse de los pueblos, las existentes al interior del propio, así como las biológicas que le son intrínsecas al genero humano y con base a estas ideas surgió la discriminación social, es decir, nació una situación en la que una persona o grupo es tratada desfavorablemente a causa de prejuicios por pertenecer a un pueblo o clase social distinta.

En este punto, conviene señalar que discriminar en su acepción originaria se refiere a distinguir o diferenciar una cosa de otra, para lo cual, se establecen distinciones de acuerdo a lo observado; pero en Derecho se entiende por este termino el trato de inferioridad dado a un grupo o individuo por motivos raciales, religiosos, políticos, sexuales, filiales e ideológicos, circunstancia que generalmente se prohíbe por las leyes y que no debe confundirse con su connotación política que refiere a mejorar la calidad de vida de ciertos grupos desfavorecidos por circunstancias históricas, políticas, económicas u otras, proporcionándoles medios para lograr integrar o nivelar su situación social.

Después del gran numero de guerras, matanzas y tragedias que presencio el mundo hasta casi concluida la primera mitad del Siglo XX, comenzó la transición de la particularidad del Estado hacia la universalidad implicada en la globalidad, misma que entraño la concepción del hombre como parte de un solo grupo para tratar de emancipar los estragos causados a partir de la equivoca apreciación de sus múltiples diferencias, buscando conciliarlas para posibilitar la convivencia humana en igualdad de derechos y obligaciones, circunstancia que a su vez logro renovar el concepto humanidad, y que, para asegurarlo se debían realizar grandes esfuerzos tanto a nivel estatal como internacional; como ejemplo de los mismos, tenemos la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de las Naciones Unidas entre otros documentos que actualmente gozan de aceptación general entre los sujetos que conforman la comunidad internacional y que además implican el deber de todos ellos para procurar el cumplimiento de sus principios; lo anterior resulta trascendental, ya que esto conlleva el reconocimiento mundial de que el requisito esencial para mejorar las condiciones de desarrollo y una paz prospera que lo propicie es la igualdad de derechos, dado que este valor jurídico genera el respeto del otro y la desigualdad de derechos constituyen la base de la discriminación y segregación que nunca ha beneficiado a la colectividad.

Sin embargo, estos esfuerzos no han sido suficientes para combatir eficazmente la discriminación, ya que la misma, también ha renovado su apariencia en los tiempos actuales, toda vez que ha abandonado sus cánones y discursos tradicionales con un alto contenido biológico para situarse en el plano cultural y social; es decir, ya no se divide la naturaleza humana considerando los diferentes tipos de razas, tampoco se considera que la conducta del individuo, sus capacidades y aptitudes dependen de su sangre y sus genes, e incluso, se atribuye esta circunstancia a la pertenencia del mismo a una cultura históricamente diferenciada de otra, por lo tanto, se infiere que las diferencias no pueden ser fijas ni inmutables sino que son producto de múltiples factores que convergen y se establecen en la historia de una sociedad determinada; con base en ello, se afirma frecuentemente que el pensamiento imperante en la sociedad se encuentra contra la discriminación; pero esta afirmación no resulta totalmente cierta, ya que se han generado limites mas rígidos a la posible compatibilidad, comunicación y convivencia intercultural e incluso se sostiene comúnmente que las diferencias entre culturas y tradiciones son irreconciliables, resultando inútil y peligroso permitir las uniones, mezclas o enlaces multiculturales, porque para garantizar su pureza e integridad deben permanecer separadas.

De esta manera, podemos apreciar el nuevo ropaje de la discriminación humana que no se limita a encontrar sustento en razones de raza, religión, orientación sexual u otras, sino que se ha traslado al plano cultural como totalidad que provee de un mayor numero de razones para fundamentar la separación y la segregación por ser un concepto que cuenta con un espectro mas amplio y profundo de diferenciación; sin embargo, en paralelo el discurso actual de la discriminación trata de ser pluralista y respetuoso, al contemplar en su seno todas las diferencias humanas posibles; claro esta, en la medida en que cada individuo acepte pensar y actuar, acorde con esas diferencias de identidad cultural; por lo que, se advierten preservadas las diferencias raciales, políticas, económicas e ideológicas que resultan imprescindibles para perpetuar la separación social y de esta manera, también la cultura se torno paradójicamente en una forma de discriminación pero casi confundiéndose con las posiciones contrarias a cualquier manifestación de la misma, conservando así, su postura sustancial de segregación social al afirmar vehementemente que la jerarquía individual frente a otros no es causa sino efecto de las diversas circunstancias sociales y culturales que lo rodean.

En este sentido, la discriminación y sus formas (por ejemplo el racismo, el clasismo, el sexismo, entre otras) subsisten al asignarles un valor diferente a las razas, ideologías y tradiciones que existen en una cultura, lo cual se realiza sobre la base de su eficacia para procurar la imposición de una sobre la otra; por lo cual, se puede decir que esta diferenciación no se da ya con base a la supremacía y la subordinación racial, política, religiosa o cualquier otra que se haya empleado en la historia, sino que mas bien nace por medio de la libre y a veces avasalladora competencia de las culturas que coexisten en el mundo; así, se puede explicar el surgimiento de escalas falaces y mediciones por demás absurdas que miden a los pueblos en grados de evolución y desarrollo cultural, distinguiendo para ello sus diferencias y considerando como base de medición a la cultura dominante, distanciándola e incluso enemistándola, con aquellas que no comprenden sus características dentro de un contexto global; a su vez, este procedimiento necesariamente debe revestirse solo en apariencia de una pretensión tolerante, respetuosa y libertaria, ya que en los tiempos actuales seria un error excluir abiertamente al otro; todo lo contrario, se debe ser excesivamente tolerante para poder sostener la diferencia del otro sin advertirse como un discriminador practicante; por lo tanto, al surgir de la proximidad con lo diferente y al lograrse el objetivo diferenciador sumamente doloso en el fondo, no se puede manejar la diferencia en términos absolutos, jamás se presentan las mismas como naturales, sino que se manejan como grados diferentes de manifestación, jamás se consideran necesarias, mas bien se consideran como accidentales, dando lugar con ello a una subordinación basada en practicas cotidianas abiertas y flexibilizadas en una escala jerárquica cultural y social estable y brutalmente rígida, es decir, se basa en el juego de las diferencias y una tolerancia tendenciosa que pervierte el significado de este término.

De lo anterior, podemos apreciar que se han conservado en la sociedad los clásicos problemas que entrañan la discriminación y la segregación e incluso han sobrevenido mayores distancias humanas endurecidas con un falso discurso de tolerancia y libertad democrática que trastoca su verdadero significado e imposibilita la concepción de la humanidad como un solo pueblo donde todos tienen cabida y deben ser respetados; lo cual, solo se revertirá en la medida que cada individuo y cada pueblo tome conciencia de esas diferencias individuales y colectivas, que si bien, nos diferencian y nos hacen únicos, también deben entrañar la comprensión de que somos iguales no solo en prerrogativas, libertades y convivencia constante, sino que mas allá de ello, lo somos en nuestra condición existencial fundamental: nuestra pertenencia al genero humano.

http://justiciamexicana.org/

12/01/2009 Posted by | Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario