America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Chile – La derecha viene a cenar


Editorial de “Punto Final”, edición Nº 703, 22 de enero, 2010)

MANUEL CABIESES DONOSO


Sebastián Piñera: 3.582.800 votos (51,60%).

Eduardo Frei:  3.359.801 votos (48,39%).


Las cifras lo dicen todo. La elección del 17 de enero no merece mayor discusión.

Lo concreto es que a partir de marzo, Chile tendrá un gobierno de derecha que se sumará a la mafia de enemigos del proceso liberador de América Latina. EE.UU. reserva a Piñera un lugar destacado junto a los regímenes de Colombia, Honduras, Panamá y Perú. Un grupo tenebroso que intenta ampliar mediante elecciones o golpes de Estado según la receta hondureña.

El propósito es frenar el proceso de independencia y socialismo democrático que se reinició en la última década. Ese proceso tiene sus enclaves en Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Pero cuenta también con defensores en Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. La dirección principal de la contraofensiva norteamericana persigue eliminar -usando cualquier medio- al gobierno revolucionario del presidente Hugo Chávez. La revolución bolivariana es considerada la pieza maestra que sostiene y articula al renacido movimiento por la independencia y soberanía de los pueblos que desafía la hegemonía yanqui en la región.

El próximo 26 de septiembre hay elecciones parlamentarias en Venezuela. El presidente Chávez enfrentará por enésima vez -desde 1998- el veredicto ciudadano. La oposición, casi toda digitalizada desde Washington, se jugará por retornar a la Asamblea Nacional -que abandonó voluntariamente en diciembre de 2005 para provocar un colapso institucional que no ocurrió-. Buscará usar esas elecciones para avanzar en un plan desestabilizador “a la hondureña”.

En forma simultánea, junto con tejer las redes de conspiraciones políticas, financieras y militares, EE.UU. viene montando en torno a Venezuela un cerco de bases militares con asiento en Colombia, Panamá y las islas holandesas de Curazao y Aruba. Se les suma la reactivada IV Flota norteamericana que patrulla el Caribe con su carga de cañones y misiles. El gobierno venezolano ha denunciado las incursiones de aviones espías en su espacio aéreo.

Los aprestos de intervención -o de apoyo militar a un golpe- son tan evidentes que han despertado el rechazo del gobierno de Brasil. El presidente Lula y las fuerzas armadas brasileñas saben que, a largo plazo, EE.UU. no se conformará con las enormes riquezas naturales de Venezuela. También intentará apoderarse de las reservas de agua de la Amazonia y de los grandes yacimientos de petróleo que existen en la plataforma submarina del Atlántico brasileño.

Todo lo anterior explica porqué la elección de Piñera ha provocado tanta expectación en el exterior, comparativamente más que en Chile. Desde luego los chilenos sabíamos -a través de los códigos del lenguaje de medias tintas a que nos hemos mal acostumbrado-, que la Concertación se presentaba derrotada a la confrontación electoral. Agotada como proyecto político y destrozada por disputas intestinas y ambiciones personales. En cambio, en naciones que tienen fundados motivos de preocupación por el rumbo agresivo de la política de EE.UU., se creía que la Concertación -aun con todas sus vacilaciones y blandenguerías- saldría airosa de la prueba. A ese engaño contribuyó la imagen de una presidenta Bachelet con 80% de respaldo popular.

El tema internacional casi no se tocó en la campaña presidencial, impidiendo que los chilenos conocieran los peligros que afrontan pueblos hermanos. El golpe hondureño ni se mencionó, tampoco la instalación de bases militares en Colombia y Panamá, ni el fracaso de la Conferencia sobre Cambio Climático en Copenhague, ni la crisis capitalista, ni… El listado de temas que tienen que ver con el mundo, la Humanidad y nuestra América Latina que los candidatos no abordaron en la campaña, es interminable. Repasarlo sólo sirve para confirmar la insularidad política en que vivimos. Este factor -que ha producido ignorancia, erosión ideológica y despolitización-, permite a la derecha y a la Concertación manipular las conciencias de los ciudadanos y direccionarlas con técnicas de marketing y métodos farandulescos.

Piñera es parte de una “nueva derecha” que pretende haberse desvinculado del reciente pasado de dictaduras militares que atropellaron los derechos humanos en América Latina. Esta derecha -que ha conseguido esconder su ADN golpista- ha llegado a Chile para quedarse, por lo menos es lo que pretende.

La “nueva derecha” es un invento de los estrategas del Departamento de Estado que conduce Hillary Clinton, cuyo talante imperial se ha puesto en evidencia durante los últimos meses. El nuevo engendro político viene a reemplazar a los gobiernos socialdemócratas y/o socialcristianos, como el de la Concertación, que han sufrido un acelerado desgaste por su aplicado servicio al neoliberalismo y su traición a los trabajadores. Esta “nueva derecha” controla todavía pocos gobiernos y algunos, como el de Alvaro Uribe, apestan a muerto.

Por eso, la victoria de Piñera -con un programa populista que sigue las aguas de la Concertación pero que garantiza mano dura con el movimiento social para blindar la inversión privada-, es recibido con júbilo por los sectores más reaccionarios del continente. Sin embargo, la “nueva derecha” necesita victorias en países importantes como Argentina y Brasil (ya cuenta con México) e intentará meter su contrabando político en Venezuela y Ecuador para destruir esas revoluciones por dentro.

Para el chileno medio, atrapado en la telaraña de deudas que tejen 29 millones de tarjetas de crédito que constituyen su vía de acceso al consumo, la política es una galaxia lejana a su interés cotidiano. La democracia representativa sólo lo obliga a votar, pero no le reconoce derecho a participar. Los asuntos políticos que atañen a su condición de ciudadano pertenecen al ámbito de lo accesorio y superfluo que no soluciona sus problemas concretos. Por eso, delega esos asuntos en los políticos profesionales a quienes, a la vez, considera unos zánganos aborrecibles. No es para menos: entre los 14 millones de pesos mensuales de la dieta de un diputado, y los 257 mil pesos que gana más de la mitad de los trabajadores chilenos, hay un abismo de desigualdad. El quintil más bajo de ingresos, según la encuesta Casen, destina más del 60% de sus salarios a pagar deudas que superan todas las fronteras de la usura. Este abismo de desigualdad no intentaron cerrarlo los partidos de la Concertación -hoy en liquidación- y menos lo hará esta “nueva derecha” exultante que celebró su victoria bailando y descorchando botellas de champaña como en 1973, cuando instigó a los militares a derramar la sangre de miles de chilenos.

Trabajadores agobiados por extenuantes jornadas, viviendo el constante temor de pasar a integrar el ejército de 800 mil cesantes, temiendo enfermar por el costo de la atención médica y de los medicamentos y por las interminables listas de espera en los hospitales, con las esperanzas perdidas de obtener educación de calidad para sus hijos, viviendo en la promiscuidad de departamentos de 45 metros cuadrados, acosados por la droga y la delincuencia, relegando a la clandestinidad del recuerdo familiar las atrocidades de la dictadura militar-empresarial, ¿qué ánimo o qué tiempo tendrán para preocuparse de la dimensión política del triunfo de Piñera?

Por eso, no debe extrañar que cientos de miles de chilenos hayan votado por la “nueva derecha”, esperando ingenuamente que ese gobierno aliviará sus miserables condiciones de vida. Esta actitud pasiva e indiferente al retroceso político que significa legitimar a los herederos de la dictadura y facilitar así las amenazas a la soberanía de pueblos hermanos, es resultado del fracaso estruendoso de la Concertación. Pero también de la injustificable tardanza de la Izquierda para superar su fragmentación y levantar una alternativa popular e independiente. Ahora estamos en el punto de volver a empezar, porque la historia no ha terminado. De nosotros depende acortar el tiempo que la derecha pretende quedarse en el poder.


MANUEL CABIESES DONOSO


(Editorial de “Punto Final”, edición Nº 703, 22 de enero, 2010)

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27/01/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Chile: los candidatos presidenciales cierran sus campañas pensando en el ballotage



Enviado especial
Los candidatos para las elecciones presidenciales del próximo domingo realizarán hoy sus actos de cierre con la mira puesta en el seguro ballotage del 17 de enero, para el que tanto el oficialista Eduardo Frei, como el opositor de derecha, Sebastián Piñera, pronostican que saldrán victoriosos.

El empresario que lidera la coalición de derecha, Piñera, encabezará un acto masivo en el centro de Santiago (en el cruce de La Alameda y Portugal), en el mismo lugar donde la actual presidenta, Michelle Bachelet, hizo su cierre de campaña en enero de 2006.El candidato demócrata cristiano, Frei, eligió en cambio realizar su acto en la ciudad de Concepción, la segunda en importancia del país, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, con la expectativa de que pueda realizar allí un gesto claro hacia Jorge Arrate y Marco Enriquez-Ominami para aunar esfuerzos a partir del 14 de diciembre, fecha en que comenzará la carrera final a La Moneda.

Concepción es la ciudad donde nació Enriquez-Ominami, hasta ahora el tercero en discordia en esta contienda electoral, quien ya pasó por allí el lunes con su acto más masivo, y eligió cerrar mañana su proselitismo en la ciudad de La Calera, 110 kilómetros al noroeste de Santiago.

Según la encuesta del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), Piñera se impondría en primera vuelta con un 44 por ciento de los votos sobre el senador Frei, con el 31 por ciento, y luego -ya fuera de la carrera por el ballotage- el independiente Marco Enríquez-Ominami, con el 17,7 por ciento, en tanto que el candidato del Juntos Podemos, Jorge Arrate, lograría 7,2 por ciento.

Mientras tanto, Piñera agradeció “el apoyo, el cariño, el entusiasmo de la gente” que reflejó la encuesta cuyos resultados consideró el indicador de que “el cambio el futuro y la esperanza llegan a nuestro país”, al encabezar este mediodía una actividad en Quilicura.

En cambio, para el vocero de la Concertación, José Antonio Gómez, “no cabe duda que ese porcentaje y la forma como está distribuido, le da a Frei todas las posibilidades de ganar los votos que se disputan en el ballotage, que son del progresismo, de gente que representa el cambio que Chile quiere, son remontables y estamos seguros que en segunda vuelta ganamos”.

En esa línea, el presidente del PPD, Pepe Auth, sostuvo que la encuesta del mes pasado daba como ganador a Sebastián Piñera, “lo que muestra una caída relevante, porque sólo alcanza un 44 por ciento de los votos en primera vuelta, y la suma de la adhesión de los demás candidatos supera con creces la que obtiene el candidato de la Coalición por el Cambio”.

El líder de la DC, Juan Carlos Latorre, señaló que con esta cifra será Frei quien pase a segunda vuelta y explicó que será difícil para Piñera obtener el puntaje que le falta para una mayoría en la elección de este domingo.

Arrate, el candidato de la izquierda quien insiste en su propuesta de un acuerdo previo a los comicios con Frei y Ominami para vencer a Piñera en el ballotage, manifestó sus reparos a la metodología del sondeo, al afirmar “que la encuesta no detecta bien el voto de izquierda, el que está siempre oculto por un hecho sociocultural, y que fue reconocido por el equipo que realizó la encuesta”.

TELAM

10/12/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Chile – Incógnita marca las próximas elecciones


ALAI, América Latina en Movimiento


2009-11-23


Fernando de la Cuadra



Las elecciones del próximo 13 de diciembre ya se encuentran en la recta final y el horizonte no se vislumbra totalmente claro. La incertidumbre ha sido colocada principalmente por el candidato independiente Marco Enríquez-Ominami, que aparece en los últimos sondeos en empate técnico con relación a Eduardo Frei, el candidato oficialista. En efecto, según la encuesta CERC (del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea) Enríquez-Ominami y Frei se encuentran empatados con el 20 por ciento de las intenciones de voto. Pero esta igualdad refleja dos movimientos opuestos. Mientras Frei retrocede del 25 al 20% respecto a los últimos sondeos de agosto, Enríquez-Ominami continúa en alza pasando del 14 al 20%, colocando una nota de indefinición sobre cual de ellos pasará finalmente a segunda vuelta, en enero del 2010.

En otra encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), el candidato de la derecha continúa al frente con un 36% de las preferencias, superando en 10 puntos porcentuales al abanderado de la Concertación que tiene un 26% de los potenciales sufragios. A pesar de esta significativa ventaja, Piñera depende mucho del candidato que pasará a la segunda vuelta a ser realizada el 17 de enero. En el más probable escenario electoral de disputa con Frei, la derecha va a depender totalmente de las alianzas que sea capaz de construir con las fuerzas que apoyan a Enríquez-Ominami, que aparece con un 19% de intención de voto.

Por su parte, el candidato de la izquierda Jorge Arrate – representante del Pacto Juntos Podemos y Frente Amplio- viene realizando una campaña que cada vez entusiasma más a sus electores. Sin embargo, a pesar de su crecimiento espectacular (pasó del 1 al 5 por ciento) y a su buen desempeño en los debates entre los cuatro contendores, es muy difícil que supere el 8% de los sufragios.

Riesgo de crecimiento del voto de la derecha

Los publicistas de la derecha vienen trabajando la imagen de que este sector ha crecido en las preferencias de los votantes. Sin embargo, en términos electorales la derecha en Chile se mantiene con un techo que alcanza al 47%, razón por la cual ha perdido por estrecho margen en las últimas dos contiendas presidenciales. En todo caso, nada impide pensar que este panorama pueda revertirse el presente año.

Piñera es un personaje que ya lleva varios años de protagonismo en la arena empresarial y política. Se transformó en un acaudalado empresario como administrador de las tarjetas de crédito y posteriormente ha realizado importantes adquisiciones de empresas, equipos de fútbol y un canal de televisión. Por su estilo truculento y pocos escrúpulos, muchos ya lo comparan con Berlusconi. Y efectivamente, la propiedad de un medio de comunicación tan influyente como la televisión le puede dar el impulso final para vencer en la próxima contienda electoral.

Mientras tanto, Eduardo Frei no consigue capitalizar el apoyo popular que tiene el gobierno de Bachelet y la alta aprobación de que goza la mandataria: 78% según la misma encuesta CEP. En sus recientes declaraciones Frei ha reiterado que el es “más Bachelet” pero con distinto envase. El problema es que el nuevo envase no consigue encantar a los electores. A pesar de todos los esfuerzos de sus asesores de campaña, Frei sigue siendo una figura poco atractiva para la mayoría de la población, inclusive para los miembros de su propio partido, la Democracia Cristiana. A ello se suma el hecho de que los partidos de la Concertación están muy desgastados, con una dramática pédida de su capacidad movilizadora como mito social y político, que la re-legitime como representante del mundo popular con un proyecto democratizador de la sociedad chilena, con su fuerte impronta modernizadora y de progresismo social.

Si Piñera y Frei se consolidan como los ganadores en la primera vuelta de diciembre, es muy probable que el primero pueda capitalizar un voto de descontento o castigo hacia el conglomerado oficialista, aunque todavía se puede dar la tendencia más previsible: el apoyo en las urnas de los simpatizantes de Enríquez-Ominami y de Arrate fluirá mayoritariamente hacia la candidatura de Frei. El propio Arrate ha planteado recientemente un “acuerdo mínimo” para derrotar a Piñera y su plataforma de derecha.

Dicho traspaso de sufragios puede significar un giro definitivo en la carrera presidencial. Sin embargo, la incógnita sigue siendo la marca registrada de estas elecciones, con un final que se mantiene abierto como en las mejores películas de suspenso.


Fernando de la Cuadra

Sociólogo. Miembro de la Red Universitaria de Investigadores sobre América Latina (RUPAL). http://fmdelacuadra.blogspot.com

http://alainet.org/active/34612

 

26/11/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , | 2 comentarios

Frei defiende el neoliberalismo en Latinoamérica


Por: Esteban Silva Cuadra*
Fecha de publicación: 10/08/09

Manifestamos nuestro rechazo y desacuerdo con los calificativos conservadores y sobre ideologizados en contra de los gobiernos de Venezuela y Bolivia formulados por ex Presidente, Eduardo Frei y candidato presidencial de la Concertación en el Seminario

“América Latina en la Perspectiva Estratégica”, organizado por el Ejército de Chile.

Sus declaraciones son inapropiadas en el fondo y en la forma dado en el lugar en que fueron efectuadas, toda vez que ellas califican peyorativamente y con un claro sesgo conservador la política soberana definida democráticamente por otros pueblos como la República Bolivariana de Venezuela del Presidente Hugo Chávez y Bolivia del Presidente Evo Morales. Los gobiernos de izquierda entre los cuales también se cuenta el Ecuador del Presidente Rafael Correa, y que reivindican la alternativas anti neoliberales y el socialismo del siglo XXI, cuentan con un enorme respaldo democrático y ciudadano en sus respectivos países y han impulsado Asambleas

Constituyentes aprobando nuevas Constituciones que representan los intereses de las grandes mayorías.

La calificación del candidato Frei sobre lo que es o no democrático e institucional en relación con otros países o su afirmación acerca de la legítima demanda marítima boliviana, en nada contribuyen a las relaciones vecinales, la integración sudamericana y el respeto de Chile hacia otros procesos democráticos, progresistas y de izquierda enteramente legítimos y válidos. El Chile de la Concertación tiene muy poco que enseñarle al resto de nuestro continente pues exhibe hoy, después de 20 años, una sociedad enormemente desigual e injusta, una constitución firmada por el ex Presidente Lagos que consagra el modelo neoliberal de Pinochet y un sistema electoral binominal que excluye a un importante sector de los chilenos.

Nuestra política internacional y de relaciones con Latinoamérica es claramente distinta y alternativa a la expresada por el candidato Frei.

Para la candidatura Presidencial de la izquierda chilena encabezada por Jorge Arrate, el liderazgo progresista de Chile y su contribución a la integración Latinoamericana, sólo se construye en la búsqueda de nuevos modelos de desarrollo más justos y en el respeto a la autodeterminación y la soberanía de los pueblos, participando activamente en instancias como el Banco del Sur, Telesur, fomentando la integración de políticas sociales y la profundización institucional de UNASUR, y de sus relaciones con ALBA, CARICOM, SICA y el Grupo de Río.

* Director Ejecutivo y encargado internacional del Comando presidencial de Jorge Arrate.
barometrointernacional@gmail.com

Aporrea. Org.

11/08/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Chile: Polémica sobre el patrimonio de los candidatos presidenciales


lunes 29 de diciembre de 2008


XINHUA

A un año de las elecciones, la polémica desatada por los patrimonios de dos aspirantes a la presidencia de Chile rememora la relación dinero-política, que históricamente ha estado presente en la vida política del país.

El multimillonario empresario Sebastián Piñera, candidato de la derecha, y Eduardo Frei, proclamado por la Democracia Cristiana, uno de los partidos de la coalición gobernante, están en el centro del debate, donde ambas partes expresan incompatibilidad de aspirar a un cargo de tanta relevancia mientras tengan su fortuna invertida en los negocios.

Piñera, ex senador y ex candidato presidencial en el 2005, es considerado uno de los hombres más ricos de Chile, estimándose su riqueza en unos 1.400 millones de dólares, siendo propietario de un canal de televisión y principal accionista en la línea aérea LAN y otras empresas.

Frei, ex presidente entre 1994-2000 y actual senador, fue un exitoso empresario y ha sostenido que vendió toda su participación en las empresas al ingresar a la política en 1988.

Las críticas a ambos por el doble rol de empresarios y políticos provienen de parlamentarios del derechista partido Unión Demócrata Independiente (UDI) y del oficialismo.

Apenas dos semanas después de que la UDI decidiera apoyar a Piñera, el secretario general de la UDI, Víctor Pérez, advirtió sobre la necesidad de que el empresario zanje de manera definitiva su doble militancia en la política y en los negocios.

“Todo lo que genere inhabilidades e incompatibilidades tiene que dejarlo. No hay duda de que una empresa o una industria como la televisión, que tiene regulaciones estatales, es absolutamente incompatible con el hecho de ser candidato presidencial y, posteriormente, presidente”, agregó.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Empleados Fiscales, Raúl de la Puente, aseveró que “es necesario separar los negocios del Estado, porque el Estado debe ser un ente superior que debe fiscalizar, regular y, por lo tanto, creemos que no puede ser que el primer funcionario público del Estado tenga intereses que él mismo supervisa”.

El vocero del gobierno, Francisco Vidal, aprovechó la ocasión para pedir a la derecha apoyo para aprobar el proyecto de ley de fideicomiso ciego, que obliga a los políticos de alto nivel a vender sus acciones en empresas estratégicas para el Estado o que estén reguladas por éste, como es el caso de LAN, además de traspasar las acciones en empresas concesionadas.

Piñera ha dicho que se desligará “de todas las empresas que pudieran significar cualquier dificultad, conflicto o distracción de el objetivo de ser un buen presidente para todos los chilenos”, aunque no especificó en qué fecha lo hará y sólo dejó claro que el proceso estará terminado antes de llegar a La Moneda, en el caso de ganar los comicios.

Frei ha insistido en que no ejerce actividad empresarial y que su declaración patrimonial aparece en la página web del senado, pero la derecha insiste en que tiene capital invertido en Inversiones Saturno, un holding que participa en empresas eléctricas, inmobiliarias y forestales.

En 1988, en una declaración notarial Frei y su esposa, Marta Larraín, se retiraron de las siguientes empresas Ingeniería y Maquinarias Limitada, Viviendas Económicas Inmaq, Sigdo-Koppers Comercial Limitada, Ingeniería Sigdo-Koppers Limitada y Sigdo- Koppers Forestal Limitada.

En su primer discurso de campaña, el ex presidente señaló que “Chile lo que necesita no es un gerente, sino un presidente”, en una velada crítica a Piñera, quien está liderando todas las encuestas de opinión.

Es conocido que la mayoría de los senadores y diputados tiene acciones en las empresas privadas y ex funcionarios y ex dirigentes políticos ocupan ahora cargos importantes en grandes corporaciones.

Esta polémica sobre política-dinero-negocios será un tema recurrente en las campañas de los distintos candidatos hasta las elecciones del 2009, las cuales se prevén muy reñidas, y el candidato de la derecha podría convertirse en el primer mandatario electo de este sector desde 1958, aunque gobernó con el dictador Augusto Pinochet (1973-1990).

Publicado por ARGENPRESS

30/12/2008 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario