America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

LA PALABRA DE MAXIMO KIRCHNER Y LA CONTINUIDAD DEL MODELO – 04-03-14


PARTE I

PARTE II

PARTE III

14/09/2014 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Contra el nuevo saqueo de la Argentina – Hernan Brienza


Contra el nuevo saqueo de la Argentina
La pendular historia de la deuda argentina y las presiones para llevar al país a una nueva crisis.
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Nota de Tiempo Argentino

Con el paso del tiempo, las cuestiones verdaderamente importantes van tomando su real proporción. Hace poco menos de un año, en la primera entrevista que ofreció la presidenta de la Nación en el ciclo Desde otro lugar, emitido por la TV Pública, Cristina Fernández de Kirchner fue tajante: “Se intenta disciplinar (a los países) no solamente a través de la deuda, sino a través de cómo se quiere administrar el comercio internacional… La deuda externa fue el mayor nido de corrupción desde Bernardino Rivadavia a la década del ’90. Cuando se produjo el golpe de 1976 la deuda argentina era de 6000 millones de dólares, con indicadores económicos muy buenos. Éramos un país industrial y de una economía con una sola moneda… El negocio del mundo financiero internacional es que vos te sigas endeudando, que al banco le pagues más intereses. A partir de la transformación de bancos comerciales en bancos de inversión: el circuito del dinero deja de pasar por la producción para reproducirse, y comienza el negocio de los derivados financieros.”

Hoy, estas palabras, tras el escandaloso comportamiento de la “Injusticia” estadounidense, con el inefable juez de primera instancia Thomas “Buzzard” Griesa, toman una actualidad patente. Sin dudas, la verdadera corrupción en la Argentina es el multimillonario robo de la deuda externa, no sólo por el saqueo que se produce del Estado, sino también de las riquezas y el ahorro de todos los argentinos.

Piense por un momento con qué fortaleza épica negociaría un Mauricio Macri como presidente si hoy dice “hay que ir a sentarse con Griesa y pagar lo que él diga”.
Y no hay que evitar ser ingenuos o malintencionados: no se trata de una cuestión meramente judicial ni de la decisión trastornada de un juez de primera instancia de Estados Unidos, son las cuevas más implacables del orden financiero internacional los que hacen el trabajo sucio para que después recojan los frutos otros sectores económicos.

Con una sola variable, la de la deuda externa, se puede comprender la historia argentina y hacer una división –obviamente esquemática y binaria pero que es útil para mapear política e ideológicamente estos más de 200 años que nos preceden– entre presidencias nacionales y populares y las liberal-conservadoras.

Y la primera conclusión que se podrá establecer es la siguiente: estos últimos –desde Bernardino Rivadavia hasta Fernando de la Rúa endeudaron desvergonzadamente al Estado con organismos financieros de distintas formas–; los primeros, en cambio –desde Manuel Dorrego a Kirchner– comprendieron que no hay posibilidad de llevar adelante un proyecto económico autónomo y sustentable si ese Estado no se libera de las ataduras financieras, verdaderos cepos para el crecimiento de una Nación, impuestas por la toma de deudas realizadas en formas absolutamente irresponsables, cuando no criminales para el futuro de las mayorías argentinas.

Lo interesante de la historia es que detrás de Rivadavia llegaron primero Manuel Dorrego y luego Juan Manuel de Rosas. El primero intentó tomar deuda pública en pesos mediante colectas semiforzosas a los estancieros bonaerenses para cancelar la deuda externa, y el segundo, un poco más radical, decidió directamente desconocer la deuda con la Baring Brothers y no pagarla durante décadas.

El modelo agroexportador –el proceso que comienza con Mitre y concluye con la Década Infame– también es un modelo tomador de deuda permanente y por necesidades estructurales como lo fue el menemismo.

Los desbalances comerciales con Gran Bretaña, producto de las diferencias en los términos de intercambio (exportación de materias primas-importación de productos con valor agregado) y la toma de deudas para saldar esos desequilibrios fueron las principales causas –como bien explica Mario Rapoport en su Historia social, económica y política de la Argentina– de la crisis de 1890, por ejemplo, con síntomas muy similares a los de la crisis de 2001.

El siglo XX también se divide entre desendeudadores como Juan Domingo Perón, quien en 1948 canceló el último pago de deuda estableciendo su celebrada Independencia Económica en la provincia de Tucumán, y los endeudadores, como la dictadura de Pedro Aramburu, que en 1957 logró que Argentina ingresara al circuito de los organismos multilaterales de créditos y tomara la primera deuda con el inefable Fondo Monetario Internacional.

La historia que sigue es bastante conocida: la dictadura militar de Martínez de Hoz –quizás él sea el verdadero cerebro de la dictadura– aumentó la deuda de 7600 millones de dólares a 45 mil millones de dólares, con el agregado de la nacionalización de la deuda privada que realizó el miserable vendepatria –el término apropiado no es reproducible en un diario– de Domingo Cavallo.

Armas, corrupción y negocios privados de las principales empresas fueron los rubros que todos los argentinos debimos pagar con nuestros bolsillos gracias la acción de la dictadura militar.

No es casual entonces que bajo la dirección de Cavallo durante el menemismo y el delarruismo, la deuda externa trepara de 65 mil millones de dólares a 190 mil millones de dólares en apenas una década. Sorprendente.

Y todo para subsidiar las empresas que vaciaban al país aprovechando el retraso cambiario del uno a uno, entre ellas, muchísimas trasnacionales que se llevaban millones de dólares a sus casas matrices. ¿Cómo se logró esto? Sencillo. En la primera etapa, bajo el terrorismo de Estado, la segunda, bajo el terrorismo económico que sufrió el gobierno de Raúl Alfonsín.

Vale la pena recordar qué obtuvo el terrorismo económico a principios de los años noventa. Entre la hiperinflación y las políticas de endeudamiento y sumisión absoluta al FMI, lograron un negocio millonario no sólo para los comisionistas argentinos e internacionales de las constantes renegociaciones sino, sobre todo, poner de rodillas al Estado nacional y por lo tanto a todos los argentinos. ¿Para qué? Fácil. Para quedarse con todas las empresas del Estado. De esa manera los argentinos regalamos a precio vil Entel, Segba, ferrocarriles, Obras Sanitarias, las cajas de jubilación, YPF, Aerolíneas Argentinas, etcétera.

¿De verdad alguien cree que el inefable Griesa toma la decisión que toma porque no le gustó la palabra “extorsión”? Solamente, los muy ignorantes o los muy malintencionados que van en el negocio pueden pensarlo –o algún estúpido periodista que le escribe cartitas genuflexas y sobadoras al juez norteamericano–. Se trata, claro, de acorralar a la Argentina.

¿Por qué es necesario poner al Estado argentino nuevamente de rodillas? Para que negocie, desde un lugar de debilidad como en los años noventa, el tesoro de Vaca Muerta, la fabulosa riqueza minera y la siempre eficiente producción de cereales.

Y como si esto fuera poco para extraer o sustraer las reservas del Banco Central –en el 2002 rondaban los 6000 millones y hoy los 30 mil millones– y sobre todo la capacidad de producción y de consumo que hoy tenemos los argentinos.

¿Le suena muy paranoico? Sepa que 100 mil millones de dólares no es una caja despreciable para ninguna potencia del mundo. Y se sabe, los países desarrollados siempre hacen pagar sus crisis a los países que intentan desarrollarse.

Un párrafo aparte se merece la clase política argentina. ¿Se imagina usted qué podrían hacer con este tema un Sergio Massa, por ejemplo, que fue corriendo siendo jefe de Gabinete a “buchonearle” al embajador de Estados Unidos lo que hacía su propio gobierno?

Piense por un momento con qué fortaleza épica negociaría un Mauricio Macri como presidente si hoy dice “hay que ir a sentarse con Griesa y pagar lo que él diga”. O Jorge Remes Lenicov, que ahora habla de las bondades de la justicia norteamericana olvidándose de la devaluación y la pesificación asimétrica que realizó a favor de las empresas de capital concentrado y monopólicas como Clarín, por ejemplo, robándoles sus ahorros a la mayoría de los argentinos.

¿Se imagina al dubitativo Hermes Binner llevando adelante la negociación? ¿Y Elisa Carrió consultando a las voces que dice escuchar en su cabeza? Ante este panorama, la figura de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner toma su verdadera dimensión.

Por último, el gobierno, sus funcionarios, sus legisladores, sus cuadros, sus militantes tienen un deber irrenunciable: deben salir a explicar a la población con absoluta franqueza la situación económica y política. Argentina y los argentinos no nos merecemos –creo, porque escuchando a algunos comunicadores, políticos y ciudadanos de a pie me hacen dudar– un nuevo saqueo.

Nos costó mucho esfuerzo salir del 2001. Y muchos no queremos volver a no tener Patria.
INFONEWS

29/06/2014 Posted by | Economía, General, Historia, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

CACEROLAZOS – PARA REFRESCAR LA MEMORIA CORTA


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PARA REFRESCAR LA MEMORIA CORTA

Cómo se organiza la convocatoria para marchar al Obelisco el próximo jueves
Quiénes son los grupos que agitan la movilización opositora

Los nombres que lideran los ocho grupos que concentran las decisiones estratégicas y tienen ramificaciones en partidos políticos, fundaciones de corte ultraliberal y en la derecha recalcitrante. Los vínculos con la represión y la Sociedad Rural.

Info News
Por: Equipo de Política

La cuenta regresiva que realizan los referentes de la oposición está por llegar a su fin: faltan apenas cuatro días para el 8 de noviembre, la fecha que se fijó desde diferentes sitios web para salir a protestar contra la gestión del gobierno kirchnerista en diferentes centros urbanos del país.
Lejos de la espontaneidad que se le quiere atribuir a la manifestación desde los medios hegemónicos de comunicación, a través de una intensa investigación que incluye un exhaustivo cruce de información con una amplia cobertura de la actualidad en las redes sociales se pudo revelar el solapado andamiaje sobre el que se estructura la convocatoria del 8N.
Se trata del mismo mecanismo de convocatoria que se utilizó para el cacerolazo del 13 de septiembre pasado y consta de una compleja red de relaciones que cuenta con miembros de partidos políticos como el PRO, la Coalición Cívica, fundaciones ultraliberales, entidades rurales, medios masivos de comunicación, servicios de inteligencia y ex funcionarios de la última dictadura militar.
Según se logró comprobar, la organización de la protesta comenzó con la gestión y difusión que realizaron ocho personas a través de Facebook, Twitter y cadenas de mails. Pero no fueron ocho personas “independientes”.
Son internautas con claros fines políticos, partidarios e ideológicos que tienen, además del know how, vínculos con los sectores más reaccionarios de la Argentina, a través de diversas fundaciones. Un tejido de vínculos que se oculta para poder sostener públicamente la consigna de un reclamo “apolítico”.

¿Quiénes son esas ocho personas?:

Luciano Bugallo.

Administra la comunidad El Cipayo, una de las primeras en convocar al cacerolazo y el blog Argentina Contra K. Posee una cuenta en Facebook (con más de 17 mil adherentes) y administra en la misma red social el grupo Cacerolazo Argentino. Bugallo fue invitado por diversos medios masivos de comunicación, desde donde difundió los eventos. Allí nunca hizo hincapié en que trabajó para la Fundación Fragua, dirigida por el Director de Escuelas Públicas de PRO, Max Gulmanelli; participó de la escuela de dirigentes del PRO “G-25”; y en el Comité Hípico de la Sociedad Rural Argentina.
Bugallo tampoco ahondó en su rol de coordinador de la Red de Encuentro Ciudadano, una ONG dirigida por Claudio Bargach, integrante de la Coalición Cívica, ni que organiza eventos para la Fundación Libertad y Progreso, coordinando la comunicación con Cecilia Olive.

Aníbal Calafell:

Ex capitán de la Armada, fuerza en la que se desempeñó durante la última dictadura militar, es el responsable de financiar publicitariamente el cacerolazo en Internet. Fue concejal por el PRO en Vicente López entre 2005 y 2009 y candidato a intendente de Mauricio Macri en el mismo partido bonaerense. Actualmente ostenta el cargo de vocal en la Sociedad Rural Argentina (SRA) e integra el Directorio de la Fundación Despertar.

Cecilia Olive:

Responsable de comunicación en la Fundación Libertad y Progreso y miembro de la Fundación Naumann, fue quien envió las invitaciones al cacerolazo, lo que derivó en la viralización virtual del contenido. Olive también está entre las autoridades del Partido Liberal Libertario, donde ocupa el rol de coordinadora de Marketing.

Jorge Sonnanet:

Es un teólogo que conduce el Movimiento de Argentinos Indignados. Está vinculado a la Coalición Cívica y tiene una relación fluida con el ex diputado de aquella fuerza, Héctor “Toti” Flores, titular del movimiento social Movimiento Humanista de Resistencia. Administra desde la Web la comunidad Argentinos Indignados. A Sonnanet se le atribuyen los afiches “Indignate. El 8N tomá la Calle”.

Eliana Toro:

Es editora del portal digital Tribuna de Periodistas y administra la comunidad homónima en Facebook. Es la ex pareja de Iván Velázquez, ex agente de inteligencia prófugo de la justicia, acusado de haber hackeado e intervenido las cuentas de mail personales de altos funcionarios del gobierno nacional. Toro sería la coordinadora de las comunidades que impulsan de manera más activa el cacerolazo, lo que le permitió conseguir que las mismas firmasen una solicitada en conjunto.

Yamil Santoro:

Es uno de los miembros fundadores del Partido Liberal Libertario y fue quien produjo el video para la convocatoria al cacerolazo anterior, que fue furor en Youtube. En 2010, Santoro participó del intento de creación de un “Tea Party Argentino” y se lo vincula a la diputada de Unión por Todos –y cada vez más cerca del PRO– Patricia Bullrich.

Sergio Koltan:

Es el fotógrafo oficial de Unión por Todos y cubre las actividades del Grupo de Acción Política por la Unidad, integrado por los diputados Bullrich, Eduardo Amadeo (Peronismo Federal) y Federico Pinedo (PRO). Es uno de los administradores de los principales grupos de Facebook desde donde se convoca al cacerolazo.

Michael Ibarra:

Es integrante del Partido Liberal Libertario y de la organización ultraliberal Fundación Friedrich Naumann para la Libertad. Ibarra administra uno de los principales grupos desde donde se convoca al evento.

LA ESTRUCTURA.

Tal como quedó explicitado, quienes gestionan y promueven el 8N están vinculados a diversas fundaciones, a su vez relacionadas a partidos políticos. Por caso, dos de los promotores del evento, Bugallo y Olive, trabajan en la comunicación de la

Fundación Libertad y Progreso.

Se trata de un centro de investigación de corte neoliberal y conservador. Para graficarlo: en su Junta Directiva y su Consejo Académico se encuentran el ministro de Economía de Fernando de la Rúa, Ricardo López Murphy; Manuel Solanet, ex secretario de Hacienda del terrorismo de Estado; y José María Dagnino Pastore, ex ministro de Economía de las últimas dos dictaduras que suEduardo Amadeo (Peronismo Federal) y Federico Pinedo (PRO)frió el país.
También se destacan entre sus filas Marcos Aguinis, Martín Krause y Aldo Abram, quienes suelen emitir sus juicios y opiniones por los diarios La Nación y Clarín.
Libertad y Progreso está presidida por Agustín Etchebarne, quien también fue asesor de Argentina Ciudadana, la fundación del rabino y legislador macrista Sergio Bergman.

Otra fundación que aparece vinculada con los organizadores del cacerolazo es la

Fundación Friedrich Naumann para la Libertad,

que cuenta entre sus “logros” haber intentado crear el “Tea Party argentino”, y que fue acusada de apoyar el golpe de estado a Manuel Zelaya en Honduras, en 2009.
En lo que respecta a su sede local, está vinculada al Partido Liberal Libertario, del cual los “organizadores” Yamil Santoro y Michael Ibarra forman parte. Como esta fundación mantiene una alianza con la Fundación Libertad y Progreso, ambas están vinculadas con importantes referentes de la oposición política nacional.
Esto explica que en una actividad realizada por las dos instituciones fueran invitados la diputada Elisa Carrió, el ex candidato presidencial López Murphy, Agustín Etchebarne, la senadora María Eugenia Estenssoro, Solanet, el periodista del diario La Nación Carlos Pagni y Patricia Bullrich.

LA DICTADURA Y LA RURAL

El nexo con entidades que poseen un fuerte poder de lobby no concluye aquí. Por caso, el ex marino Calafell es director de la Fundación Despertar. Se trata de una fundación estrechamente vinculada a las patronales agropecuarias Sociedad Rural y Carbap y a empresas del sector.
Su presidente honorario, claro, es Luciano Miguens, titular de la SR durante el lockout de 2008. A su vez, Miguens es vocal de la Fundación Pensar, usina de ideas del PRO. Cargo que comparte con Gerardo Bongiovanni, presidente de la Fundación Libertad de Rosario, entidad que también impulsa el cacerolazo.
La Fundación para la Formación Ciudadana –de la que Bugallo es un miembro activo– es otra de las entidades vinculadas al PRO: organizó eventos del rabino Bergman y del ministro de Educación Esteban Bullrich. De hecho, al menos tres macristas de la cartera educativa porteña están relacionados con esta entidad.
Ante este escenario no sorprenden las declaraciones que realizó ayer Mauricio Macri, jefe de gobierno porteño y líder del PRO: “El 8N nos representa como argentinos y como hombres libres que queremos vivir mejor, con respeto, con tolerancia y poniendo la energía en construir y no en agredir.”

LOS MEDIOS.

La red de relaciones comienza a cerrarse con el entramado que une este andamiaje con los medios de comunicación: por caso, el vicepresidente honorario de la Fundación Despertar es José Claudio Escribano, ex subdirector de La Nación y vocal de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), la asociación que nuclea a las empresarios periodísticos.
Si bien Clarín y La Nación son los medios dominantes –y a través de sus páginas difunde el 8N y entrevistan a los referentes de las distintas fundaciones–, la convocatoria a los cacerolazos se esparce como río de pólvora por los medios digitales.
Actuando de forma mancomunada con los ocho “organizadores”, los sitios Seprin, AN54 y Tribuna de Periodistas actúan como una caja de resonancia del llamado a protestar contra el gobierno.
Por caso, los dos primeros fueron los medios vanguardistas en lo que se refiere a la cobertura de los cacerolazos, en junio pasado. Se trata de dos sitios vinculados a ex agentes de inteligencia y están dirigidos por Héctor Alderete, quien se encuentra procesado por espionaje (en la misma causa que Iván Vázquez, ex pareja de Toro). Por su parte, Tribuna de Periodistas es un medio que está directamente vinculado al 8N a través de Toro.
Desde estos sitios surgen las proclamas antidemocráticas de claro tinte fascista. Por ejemplo, desde aquellos sitios se llegó a pedir que las Fuerzas Armadas den un golpe de Estado el 8 de noviembre, aprovechando las circunstancias que se van a generar con el cacerolazo (ver aparte).
Así las cosas, se evidencia que la movilización del próximo 8N no será espontánea. Un extendido –y amenazante– andamiaje servirá de plataforma para canalizar las protestas de aquellos que realmente saldrán a efectuar sus sinceros reclamos.«

De Vido. Propuesta
El ministro Julio De Vido afirmó anoche que “ya que Macri dice que se siente representado por el 8 de noviembre, sería bueno que se ponga al frente y, desde una tarima en el Obelisco, explique cuál es su plan de gobierno, si es que tiene uno.”

Agitación. Golpe de Estado
Desde varios sitios se llegó a pedir que las Fuerzas Armadas dieran un golpe de Estado el 8N.

Organización
Como en las anteriores protestas, nada está librado al azar. La organización llegó en este caso a recomendar vestimenta y proponer medidas seguridad como expresarse sólo con carteles y evitar las groserías. Todo para no “darle letra a 6,7,8”.

18/12/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Las ofrendas de Massa para recuperar protagonismo. Los excesos de Clarín y las internas por la sucesión en el Grupo. – Roberto Caballero


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Después de haber sido momentáneamente barrido a la página 25 de los diarios por el fallo sobre la LSCA de la Corte Suprema de Justicia, el diputado electo Sergio Massa no tuvo más remedio que hablar de Martín Sabbatella, la Ley de Medios y juntarse con ADEPA para retornar al centro de la agenda pública, al menos como coreuta del Grupo Clarín SA.

Dijo Massa: “Sabbatella fue a hacer un show a la puerta de Clarín, no necesitaba un circo”, en referencia a la notificación de la adecuación de oficio que el titular de la AFSCA hizo el jueves 31, en las oficinas de Héctor Magnetto, instancia habilitada por el histórico fallo que declaró constitucionales todos los artículos impugnados y vencidos todos los plazos para adherirse al régimen antimonopólico previsto por la LSCA.

Como Massa, la nota de apertura del diario Clarín del viernes 1, página 3, calificó el procedimiento legal de “show mediático”; en su página 5 tituló así un recuadro, “Un show mediático alrededor de la presentación del Gobierno a Clarín”; y una página después, en un fotoepígrafe notable, con foto del diputado junto a la cúpula de ADEPA, volvió a titular: “Massa: la notificación no necesitaba de circo”. Es un show.

Si no fuera porque Massa fue el jefe de Gabinete que presentó el proyecto de ley original de la LSCA junto a Cristina y Néstor Kirchner en el Teatro Argentino de La Plata, en octubre de 2009, mientras la platea cantaba “tomala vos, dámela a mí, el que no salta es de Clarín”, lo suyo sería, apenas, la astucia escondida detrás de 20 palabras para no ser desbancado del cariño de Magnetto y sus licencias ilegales por la inflación verborrágica de Elisa Carrió.

Pero ese antecedente, que lo muestra hace cuatro años junto con los impulsores de la norma, que calificó entonces de “política de Estado”, descubre dos cosas. Una, que nunca leyó bien la ley que apoyaba, porque ahora critica un paso legal previsto en ella: la notificación de la adecuación de oficio para cualquier grupo de comunicación que no haya presentado su plan de modo voluntario. Dos, que su megalomanía compite con la de la diputada de UNEN, al punto de llevarlo a traicionar una vez más su propia historia como ex funcionario kirchnerista, algo que Carrió seguramente va a recordarle de modo dañino en breve, del mismo modo que cada tanto se lo refriega en la cara a Alberto Fernández para impedirle cualquier sueño de resurrección.

Lo de Massa es para un manual sobre la amnesia, aunque su reacción obedezca a una lógica básica: no resignar el protagonismo que el Grupo Clarín SA le concedió para tratar de arrebatarle al kirchnerismo sus mayorías parlamentarias, objetivo que no consiguió, pese a su destacable performance bonaerense. Ocurre que la empresa oligopólica de Héctor Magnetto y Cía, a juzgar por la calificación que surge del mismo fallo de la Corte, hoy tiene mayores preocupaciones que sostenerle la vela al intendente que pasó a diputado y hablaba, hasta el domingo, como consumado líder trasnacional capaz de codearse con Obama y Merkel.

Con algo de razón y mucho de orfandad, entonces, Massa vuelve a por lo suyo, por lo que le prometieron, denunciando que hacer cumplir la ley que él mismo impulsó en el pasado es una arbitrariedad, un atropello a los derechos monárquicos de su jefe que, como todos sabemos, como quedó patéticamente evidenciado en estos días, se atribuye impunemente un poder que estaría por encima de los tres poderes del Estado democrático. De la demagogia punitiva electoral a la demagogia monopólica, sin escalas. Esto es un show también.

Massa no quedó, como quería el márketing de su campaña, en el justo medio, reconociendo lo bueno y criticando lo malo del gobierno que apoyaba auténtica o falazmente hace 15 minutos. Ni siquiera quedó hablando de su eficaz latiguillo de campaña: la televisación de la inseguridad. Quedó del lado oscuro de toda esta historia: el mismo de Carrió y Mauricio Macri, atacando una ley constitucional y a su órgano de aplicación, como les exige y demanda un grupo empresario, en su fascinación belicosa, a los que concibe como sus satélites políticos. Un grupo empresario, además oligopólico, integrado por cuatro familias que para defender el abuso de rentabilidad que giran todos los años a Luxemburgo quieren generar zozobra institucional. Primero desconociendo al Ejecutivo, después al Legislativo y ahora al Poder Judicial. Cuatro familias contra 40 millones de argentinos. Es mucho.

Massa sabe que el fallo de la Corte es irreprochable. Si no lo sabe él, algunos de los abogados que lo asesoran debería explicárselo. No hay otro tribunal donde sus amistades mediáticas puedan acudir. El experimentado Santiago Cantón, si le dice eso, le está mintiendo. Las personas jurídicas no pueden reclamar en la CIDH. Las violaciones a los Derechos Humanos son contra personas, no contra empresas. Cuando Carrió dice que va a ir a Washington, de la que es informante, siempre según sus palabras en TN, a pedir la pelela por Clarín, eso sí que es un show, no el de Sabbatella que hace lo que debe hacer como funcionario público.

Pensar paternalmente en el Departamento de Estado como recurso legítimo para revertir un revés cualquiera en la Argentina, como plantea Carrió sin sonrojarse, revela una mentalidad colonial que ni los antikirchneristas pueden sostener dignamente. Una cosa es ser opositor, otra pedir la Sexta Flota para dirimir asuntos internos. A ver: ni Estados Unidos puede atribuirse el derecho de pernada sobre nuestro país, ni Carrió pretender que Argentina resigne soberanía judicial del mismo modo que ella abandonó el debate político racional por los exabruptos televisivos incendiarios. Mucho menos, siendo diputada nacional. Es un show.

Volviendo a Clarín. Tiene un solo camino: acatar la ley. Las opciones que le quedan son dos: se suma a la voluntad de adecuación del socio minoritario de Cablevisión, David Martínez, quien esta semana perdió el 50% del valor de sus acciones por la resolución jurídica de la Corte; o la AFSCA está obligada a iniciar la adecuación de oficio, es decir, a concursar las licencias de las que debe desprenderse si quiere ser un grupo comunicacional legal y no ilegal, con lo que implica la ilegalidad en términos empresarios. Sobre todo, mirando la Bolsa.

Se comenta que hay una crisis en el Grupo. La estrategia de todo o nada que propone Magnetto es suicida y ya despierta fantasías sucesorias. Martínez lo dijo: quiere ganar plata, no voltear un gobierno. Si lo que le piden es poner Paka-Paka en la grilla, no entiende por qué su socio se empeña en perder. Fueron cuatro años en los que Magnetto jugó a ser presidente. La realidad, ahora, dice otra cosa. Era un general en la batalla grande del poder, pero el fallo que declaró constitucional la ley amenaza con convertirlo en esos soldados degradados perdidos en las islas japonesas que 30 años después ignoraban que la guerra había terminado con una derrota humillante.

Los servicios de vocería rentada de Massa, Carrió y Macri hacen barullo, lastiman al gobierno, inquietan los ánimos, agreden las instituciones republicanas, generan estrépito social, producen tensión política, todo eso es funcional a la estrategia empresaria de Clarín y sus socios de AEA, pero no logra revertir lo esencial: la ley es la ley, eso ya está resuelto. Decir que Sabbatella es “un delincuente” que manda la presidenta y que tiene que ir preso, poner en duda su legitimidad frente a la ASFCA ahora, acusarlo de estalinista como hizo Marcos Novaro en un ataque de macartismo, hacer terrorismo con los empleados del multimedios diciéndoles que van a quedarse sin trabajo, cuestionar un organismo creado por la ley que es constitucionalmente aplicable en todo su articulado –incluso en los que crearon la AFSCA así como está, es decir, con representación de las minorías políticas, sentido federal y pluralidad académica, étnica y social, y control parlamentario–, no va a cambiar el fallo cortesano. Ya está escrito y sus efectos no tardarán en conocerse.

Al menos hay dos, inmediatos, producidos casi en simultáneo con la resolución: José Manuel de la Sota, después de cuatro años, decidió cumplir con la ley y designó el representante cordobés en el COFECA, Consejo Federal de Comunicación, dependiente de la AFSCA, el martes 29. Y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pese a los llamados a la rebelión del propio Macri, la semana pasada inició el mismo proceso. Por eso mismo, no se entiende por qué los diputados del PRO fueron el jueves a hacer el papelón de dejar en mesa de entradas del Palacio de Justicia un escrito pidiendo la suspensión del fallo: un estudiante de abogacía, al mes de cursar, sabe que son improcedentes los pedidos de este tipo. Entre los peticionantes estaba Pablo Tonelli, profesor de Derecho, que habrá aplazado a más de un alumno por no saber que lo que él hizo, no debe hacerse.
En fin, es un show.

Yo desmiembro, tu desmiembras

Clarín y La Nación son dos versiones de un mismo concepto empresario. En Papel Prensa, la productora de papel que les entregó el dictador Videla después de arrebatársela ilegalmente a la familia Graiver, las dos sociedades comerciales actúan cartelizadamente perjudicando la posición accionaria del Estado, comparten variados negocios en distintas provincias, además de tener, entre sus accionistas, lazos familiares y apellidos comunes, y son un tándem en la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y en ADEPA, la cámara que agrupa a las patronales de la prensa gráfica.

Todo esto explica, aunque no evita el asombro, que el viernes 1 Clarín haya titulado su tapa diciendo “El Gobierno intenta desmembrar de facto al Grupo Clarín” y La Nación del mismo día haya puesto “Avance del Gobierno para desmembrar de oficio el Grupo Clarín”. El enfoque es idéntico y también lo es el verbo elegido, desmembrar. En el periodismo no hay palabras inocuas. Hablar de desmembramiento remite a un desgarro, a una situación dramática. Usarlo para informar sobre los efectos de una ley democrática y constitucional es una exageración.

En todos los países desarrollados existen normas antimonopólicas que regulan los mercados y las concentraciones abusivas. En general, cuando se comentan sus efectos, se habla de adecuaciones, desinversiones y desapoderamientos; los desmembramientos quedan para las páginas de policiales de los diarios. El “desmembrar de facto” que denuncia Clarín en su tapa tiene otras reminiscencias. De facto quiere decir “por la fuerza”. Los gobiernos “de facto” son dictaduras, que toman el poder por la fuerza, quebrando la legalidad constitucional de un país. No es lo que ocurre aquí.

Estamos en presencia de un gobierno democrático, que aplica una ley constitucional, por lo tanto, no es “de facto”. En todo caso, el que pretende violentar la Constitución Nacional es Clarín. Salvo que Héctor Magnetto haya decidido avanzar sobre la Corte, último intérprete de la carta madre, y “de facto” pretenda ocupar su lugar y decomisar sus atribuciones. Tal vez el mayor error de Clarín SA en todo este tiempo haya sido este: pensarse por encima de las instituciones, al punto de cuestionar todo el ordenamiento jurídico, todos los códigos, todas las normas, reescribiendo su significado en cada artículo, en cada nota, a través de cada uno de sus medios, muchos de los cuales están hoy fuera de la ley.

Verdades porteñas

La “cama política” de la que fue víctima Juan Cabandié después de su intervención exitosa en el debate televisivo con Elisa Carrió y Sergio Bergman no influyó demasiado en los resultados de la última elección porteña. Si bien el FPV no logró renovar la senaduría por el distrito de Daniel Filmus –mal trago injusto que fue comentado lúcidamente por Víctor Heredia en su Facebook–, y Jorge Taiana se vio complicado por la colectora de Alternativa Popular, el oficialismo mantuvo en líneas generales los números porcentuales de las PASO e, incluso, concretó la mejor elección a diputados nacionales de la última década, después de la exorbitancia numérica de las presidenciales de 2011. Cabandié aumentó en 2,5 puntos su performance de agosto y su figura quedó fortalecida de cara a la conducción kirchnerista de la CABA. Poco se supo, casi nada se dijo, pero tras su paso por la Legislatura, a la que llegó con un bloque de apenas dos diputados, el FPV se convirtió en segunda fuerza política, detrás del PRO.

A partir del 10 de diciembre próximo, el interbloque oficialista va a contar con 17 legisladores, todos pertenecientes al espacio de Unidos y Organizados. Para un distrito que conoció en el pasado la conducción oscilante de Alberto Fernández, sin que el kirchnerismo haya podido hacer pie en él, en parte por las apetencias personales y las convicciones rotativas del actual operador massista, lo de Cabandié tiene un doble mérito: despegar definitivamente de la adolescencia política y convertirse en referente de una construcción kirchnerista que juega en ligas mayores. El video es cosa del pasado.

Sabbatella

Tres premios recibió Martín Sabbatella en la sede de Clarín SA por desarrollar políticas de transparencia. Fue, durante muchos años, un ejemplo de honestidad, destacado desde las mismas páginas que ahora abominan de su figura. Sabbatella mantiene sus mismas conductas de siempre, pero el día que decidió poner en cuestión el monopolio y defender la comunicación como un derecho humano, de Pepe Mujica joven del Conurbano pasó a ser un stalinista cruel y despiadado. Cristina Kirchner se lo había anticipado cuando lo nombró. Así funciona el disciplinamiento de Clarín, así se maneja la tutela que ejerce sobre los políticos que se dejan tutelar.

Sabbatella es el mismo de ayer y suma a su trayectoria una pelea trascendente para la democracia argentina. No merece el ataque de Clarín, ni la saña de Héctor Magnetto, aunque seguramente eso sea, finalmente, un jalón cuando se lean los libros de historia. Pero mucho menos la mezquindad de cierto progresismo a la violeta que justo ahora, cuando lo acribillan con títulos hirientes, se suman a cuestionar por lo que no se aplicó de la ley en cuatro años de maltrecha y tortuosa vigencia. Habría que recordarles que Sabbatella está hace menos de uno en la AFSCA, y que fue en este lapso que la ley fue declarada constitucional en todo su articulado por una Corte Suprema que no siempre falla a favor del gobierno.

Fue una batalla política, cultural y legal que ganó. No lo hizo en soledad, claro. Pero él estuvo al frente. Dañarlo con “fuego amigo” en este trance, mientras Clarín trata de despellejarlo en público, no habla bien de algunos de sus críticos. Ni siquiera de los bienintencionados. El centimetraje que los diarios opositores y no tanto les prodigan en sus páginas para cuestionar a Sabbatella ahora no es gratuito. Busca erosionar su figura desde la retaguardia para, “de facto”, tratar de incumplir la ley y entorpecer la democratización de la palabra. Así como Perón sabía que la víscera más sensible del ser humano es el bolsillo, Magnetto conoce que la mayor debilidad del hombre es su narcisismo y su deseo de poder. La historia los mira, sería recomendable no defraudarla.

TIEMPO ARGENTINO

05/11/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

EL MÁS DÉBIL – Hugo Presman


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Cuando Jorge Lanata vegetaba sin trascendencia en el Canal 26 y buscaba un empleo bien remunerado, fue entrevistado por Ernesto Tenembaum, entonces en el grupo Clarín, y ambos coincidieron en que en el enfrentamiento por la ley de servicios de comunicación audiovisual, el grupo mediático más importante, y uno de los económicos más poderosos, era con relación al gobierno, el más débil. Y el director de Página 12, medio del cual se había ido según su propia confesión, por haber sido comprado por Clarín en 1994, sostenía que siempre se ubicaba o tal vez se alquilaba a favor del más débil. Héctor Magnetto, quien no encontraba en su numerosa tropa un publicista comunicacional de la magnitud de Lanata, decidió comerse un batracio originado en diferencias anteriores y lo contrató. El ex comediante del teatro de revistas, decidió cambiar los laureles un tanto marchitos de su pálido progresismo y decidió refugiarse en la próspera “debilidad” del multimedio del que había sido un precoz denunciador. La alianza ha resultado fructífera para los intereses económicos de ambos. Lanata llena sus bolsillos y engorda su ego, mientras Clarín mejoró considerablemente su poder de fuego ya que se había manifestado impotente de voltear al gobierno con unas pocas tapas de su matutino, acostumbrado como estaba a hacerlo como esos boxeadores acostumbrados a noquear a su rival con un golpe preciso, pero que pierden confianza cuando logran darlo pero el rival continúa en pie.

La alianza entre el showman y el multimedios tuvo resultados considerables, de resultas de la habilidad comunicacional de aquel y el poder económico de Clarín (que dicho sea de paso, puso todos los recursos a su disposición, poder considerablemente superior a sus débiles y amañadas investigaciones).

Así como Clarín vertebra y subordina a la oposición política, Lanata enardece a tramos considerables de las franjas medias, y su prédica tuvo exteriorización en los tres cacerolazos.
Disfrazado de periodista independiente, milita en el más descarnado periodismo militante a favor de grupo económico que lo contrató. Y sigue sosteniendo que es sólo un periodista, aún después de declarar: “Hay que lograr en las urnas que esta gente se vaya. Tenemos que sacar a esta gente votando a otra gente, pero esta historia no da para más. Que pierdan una vez el inconmensurable poder que tienen y que nos está haciendo mierda. Hay que cambiar.” Voy a hacer todo lo posible para que eso pase y yo les pido que hagan todo lo posible ustedes también.”

La prédica lanatiana resucitó a Elisa Carrió y ayudó en una proporción incuantificable a herir electoralmente al gobierno, mientras Clarín busca extender la inaplicabilidad de la ley de servicios de comunicación audiovisual en los artículos que lo afectan, confiando en el recambio presidencial del 2015.

El poderío político del “más débil”

Magnetto y Alfonsín: “La derrota del 14 de mayo fue dura y enseguida se planteaba el problema de la gobernabilidad ¿cómo podía seguir gobernando por 210 días un equipo que acababa de obtener ese veredicto de rechazo de las urnas y que tenía en contra no sólo el partido triunfante, sino también a los militares revoltosos, los empresarios poderosos, Iglesia y Sociedad Rural, así como los sindicatos unidos detrás de la coalición victoriosa? Muy pronto, la transmisión anticipada del poder al presidente electo llegó a ser la opción más probable. Como cuenta un amigo de Alfonsín, el ambiente era realmente tétrico: a comienzos de mayo se liberó el tipo de cambio, a instancias de los empresarios -quienes garantizaban su estabilidad- y al día siguiente el dólar se disparó al triple. “Estamos destrozados”, comentó Alfonsín ante dos testigos cercanos, Simón Lázara y Marcelo Stubrin. “Aguanten, escuchen y recuerden. Algún día les vamos a pasar la factura”. Después de la derrota planteaba a los grandes empresarios: “Déjenme llegar a diciembre”, y Héctor Magnetto, presidente del poderoso grupo de prensa Clarín le contestó: “Ustedes ya son un obstáculo.” (“Raúl Alfonsín. La democracia a pesar de todo” de Andrew McAdam, Víctor Sukup, Claudio Oscar Katiz página 231. El testimonio pertenece a Simón Lázara 31-08-1999).

Magnetto y la presidencia: “El dueño del Banco Mariva, Chicho Pardo, le había preguntado a Magnetto en el 2003 por qué no se presentaba él como candidato a presidente, y que éste le había contestado: ¿Por qué querés que pierda poder?” (“Pecado Original. Clarín, los Kirchner, y la lucha por el Poder” de Graciela Mochkofsky, Página 142).

Magnetto y Menem: “La crisis se precipitó: 1988 era año preelectoral. Los principales candidatos a suceder a Alfonsín apoyaban públicamente la privatización de los medios estatales, como parte de una reducción de gastos de un Estado en bancarrota. Magnetto habló con Cafiero, quien accedió a que, si ganaba, tendría canal 11 o Canal 13. Clarín, a su vez, lo apoyó decididamente en las elecciones internas de su partido, pero, para sorpresa colectiva, Cafiero perdió ante Carlos Menem, el pintoresco gobernador de la Rioja al que muy pocos- incluido Magnetto- se habían tomado en serio hasta ese momento. En este punto Magnetto decidió asegurarse y se dirigió a todos los candidatos que competirían en las presidenciales de 1989 para hacerles saber los deseos de Clarín. Menem, persuadido por dos de sus principales asesores, su hermano Eduardo y el mendocino Eduardo Bauzá, de que le convenía tener a la prensa de su lado, envió a Magnetto la promesa que si ganaba las presidenciales derogaría el artículo 45 y privatizaría los canales y radios estatales. Magnetto la tomó como un reaseguro adicional, aunque la suerte electoral de Menem era una incógnita. El 14 de mayo de 1989, en medio de una hiperinflación pavorosa, saqueos populares a comercios y supermercados y caos financiero, Menem ganó las elecciones anticipadas con el 47% de los votos contra el candidato Eduardo Angeloz. Dos semanas después, rendido en todos los frentes, Alfonsín envió al Congreso un proyecto para derogar el artículo 45. Pero el presidente electo quería el mérito para sí. El 12 de junio Menem invitó a Magnetto a su residencia de gobernador de la Rioja. Sin rodeos le confirmó: “Vamos a privatizar rápidamente el 13 y el 11. No podemos seguir perdiendo millones y millones con algo que los privados pueden hacer mucho mejor. Nos interesa que esto salga bien y que participen empresas nacionales.” “Quedó resuelto. No hablaron mucho más porque se anunció la llegada de Rodolfo Terragno, ministro de Alfonsín, que entraba con su secretaria, su jefa de prensa y una taquígrafa, a comunicar al riojano que debería asumir el cargo antes de lo previsto. Alfonsín anunciaría su renuncia esa noche, el gobierno no aguantaba más. Almorzaron todos juntos, luego, Menem ordenó que un auto llevara a Magnetto y a un misterioso participante del almuerzo- que Terragno creyó entender era el dueño de un astillero griego- a recorrer la ciudad, mientras él negociaba la sucesión con el enviado de Alfonsín. Esa noche, con la moneda en caída libre, estado de sitio y un nivel récord de pobreza, el Presidente comunicó al país su dramática renuncia. Era el peor momento de la joven democracia, y el comienzo de una era dorada para Clarín.” (“Pecado Original. Clarín, los Kirchner, y la lucha por el Poder” de Graciela Mochkofsky” Pagina 98 y 99).

“El día en que Rodolfo Terragno viajó a la Rioja para comunicarle a Carlos Menem la renuncia de Alfonsín, encontró al candidato peronista bien acompañado: era Héctor Magnetto.” (“Años de Rabia. El periodismo, los medios y las batallas del Kirchnerismo” de Eduardo Blaustein, página 106).

Años después, Menem reconocería lo que el consideraba su único error en el ejercicio de la presidencia. El 8 de julio de 1992, el riojano le declaraba a un periodista de La Nación: “Haber derogado el artículo 45 de la ley de radiodifusión. No medí las consecuencias. Lo hice para afianzar la libertad de prensa, pero esa anulación permitió la existencia de empresas que tienen un canal de televisión, radio, Papel Prensa, un diario y una agencia informativa. Yo no hablo de coartar la libertad de prensa, paro tampoco hay competencia en lo que hace a la información. No esperaba que algunas empresas se convirtieran en propietarias de diarios, canales de televisión, radios y hasta una cuota de Papel Prensa. Es un error que tendremos que subsanar”. Indudablemente, ya era tarde para lágrimas.

Magnetto y Duhalde: “La Ley de Protecciones Culturales también pasó a la historia como la “Ley Pro Clarín” y fue votada durante la presidencia de Eduardo Duhalde. El gran benefactor de los pesificadores asimétricos gestó la Ley Clarín para salvar al Grupo. En el peor momento de la crisis, en febrero de 2002, llegó la primera modificación de la Ley 24.522 de Concursos y Quiebras, cambios que llevaron a bautizarla nuevamente con el poco original rótulo de Ley Clarín, porque favorecía la posición del diario. La nueva ley extendía los plazos de negociación, que eran 7 a 9 meses de 14 a 24, y eliminaba la posibilidad del cram down, una etapa que inquietaba a Ernestina Herrera de Noble y sus ejecutivos, ya que podría permitir que un acreedor se apropiara de la compañía en una fase previa a una eventual quiebra. El caso tuvo un nuevo capítulo el 4 de diciembre de 2003, cuando el Senado de la Nación aprobó una segunda modificación a la Ley de Concursos y Quiebras, según las especificaciones aportadas por Clarín.” (Walter Goobar “Breve historia de las leyes pro Clarín).

Magnetto y la oposición: La capacidad de convocatoria de Magnetto quedó demostrada una vez más en agosto del 2010, cuando citó a los referentes de la oposición en una reunión secreta que hizo trascender a través de las páginas de La Nación. Estaba preocupado por enterrar al kirchnerismo. “Política on line” escribió: “Entretelones de la reunión de los peronistas disidentes con Macri y Magnetto. El encuentro fue el martes y tuvo como protagonistas a Duhalde, Macri, Solá, De Narváez y Reutemann. Duhalde pidió a los suyos no ahondar en detalles mientras que Solá y Macri se culpan mutuamente de haberlo filtrado. Reutemann, también presente, habría reiterado que no competirá por la presidencia y ya lo acusan de tener un acuerdo con Kirchner.”

Magnetto, Kirchner y la competencia: “Cuando recibió las primeras demandas del grupo -especialmente la fusión de Cablevisión y Multicanal- Kirchner desarrolló la idea de contrapesar el poder de Clarín. En el invierno europeo de 2004 invitó informalmente a Jesús Polanco, entonces el principal accionista del grupo Prisa, a convertirse en jugador local del mercado de diarios. Según contó un testigo, en una comida en la embajada argentina en Madrid le preguntó como al pasar: -¿Por qué no saca en la Argentina un diario como El País (de Madrid)? -No me haga pelear con Magnetto. (“Clarín. El gran diario argentino. Una historia” de Martín Sivak, página 387).

Kirchner no sabía entonces lo que se revela ahora en el libro del español Ramón Reig que escribió en su libro “Los dueños del periodismo”: Prisa, Telefónica y otro grupo español de comunicación, Vocento, propiedad de ABC y hasta 2009, de una parte del accionariado de Tele 5 ( junto a Silvio Berlusconi, que mantiene la mayoría de la propiedad de la cadena) tienen ellos como accionista de referencia al banco BBVA….En 2009, Prisa firmó una alianza con Clarín para promoción mutua”. “Prisa” en la Argentina es dueña de Radio Continental, un medio virulentamente opositor, con la excepción del programa de Víctor Hugo Morales.

Magnetto y Ruckauf: “Previamente, en el marco de un acuerdo entre Duhalde y Cavallo, enfrentados ambos con Menem, Duhalde había encomendado a Alberto Fernández la misión de convencer a Cavallo de que apoyara la candidatura de Ruckauf para gobernador de la Provincia de Buenos Aires, porque con el PJ solo perdería frente a Fernández Meijide. En aquellos años Ruckauf no tenía empacho de decir en privado: “Antes de tomar ninguna decisión importante yo consulto a Magnetto” (Jorge Fontevecchia, diario Perfil 28-08-2013).

Magnetto y el conflicto campestre: “ De todos los canales de noticias fue TN- Todo Noticias-, del grupo Clarín- el que presentó el conflicto de un modo sesgado. Desde el inicio catalogó como “paro histórico” una medida de fuerza con cortes de ruta que impedían el libre tránsito y ponían en riesgo el normal abastecimiento de las ciudades. La relación del grupo Clarín y el gobierno sufrió entonces un resquebrajamiento. La excusa para explicar su proceder- que los demás canales de noticias apelaban a la misma lógica por una demanda del mercado- sólo sirvió para dinamitar cualquier posibilidad de comprensión. Kirchner hablaba con los directivos del grupo y su enojo aumentaba………Esa actitud periodística sólo sirvió para que Cristina reafirmara su presunción que siempre la acompañó: que el grupo Clarín no quería que fuera presidenta. Decía haberlo percibido tras un almuerzo desarrollado en Olivos antes que se conociera su postulación. En esa oportunidad Héctor Magnetto que desconocía la decisión ya toada de que Cristina sería candidata, había explicado las razones por las que Néstor debía ser reelecto. Tal vez hacía exactamente lo que hacen casi todos los empresarios cuando enfrentan al Presidente: dicen lo que éste quiere escuchar. Cristina, sin embargo, no lo entendió así. Lo interpretó como un rechazo a su persona…” “Políticamente incorrecto. Razones y pasiones de Néstor Kirchner” de Alberto Fernández

Magnetto y Cristina Fernández: “A mí en el 2008 me quisieron destituir. Si. No tengo ninguna duda. No habían querido que fuera yo la candidata. Fundamentalmente el grupo Clarín. Magnetto lo había ido a ver a Néstor a Olivos y le había dicho que no me querían como candidata. Se lo decían a todo el mundo. El otro día me vengo a enterar…Preguntale a Florencio Randazzo, pedile que te cuente cómo era, cuando él estaba convencido de que iba a ser yo la candidata, Felipe Solá le decía “no, eso se cae, mirá que yo hablo con Alberto Fernández y me dice que eso se cae”. Y Randazzo le decía “pero mirá que yo hablo con Néstor y es la candidata”, y el otro que insistía que no, que yo no era. El Grupo estaba ejerciendo mucha presión, eso yo lo sabía. Lo que no sabía era que el vocero del Grupo, hacia adentro, era nuestro jefe de gabinete. En el 2008, la 125 pasó de ser una decisión política aislada a ser el eje de discusión de todo el modelo económico y social. Por eso digo que fuimos obligados a la pelea. La situación nos obligó a pelear por defender el gobierno. Vos prendías la televisión ese año y escuchabas las cosas que decían de mí y de Kirchner, y nunca le habían dicho a nadie. A nadie. Nunca. Yo puedo hacer discursos con contenidos fuertes, pero son conceptos. Me devolvían agravios personales, uno atrás del otro.

Se me negaba hasta el derecho de defenderme. Cuando critiqué la caricatura de Sábat, en lo que yo aparecía con la boca tapada y Néstor en mi cerebro, cuando apareció Moyano con las manos atadas y manchadas de sangre. No, el hecho de ser un excelente caricaturista no te pone en un lugar intocable. ………¿ Por qué esos excelentes caricaturistas nunca han retratado a la señora de Noble dándole la mano a Videla? ¿Eso no se puede decir, no se puede observar, hay que callarse? “

(“La Presidenta. Historia de una vida” de Sandra Russo Página 243 y 244).

La conformación del poder mediático

El periodista Federico Bernal lo ha descripto con una notable precisión: “Como es sabido, los noventa no fueron sino la fase superior de los ochenta, cuando al compás de la destrucción del aparato estatal y la intervención mercadista, la privatización, extranjerización y concentración mediática estuvo a la orden del día. Tratóse, sin lugar a dudas, de un segundo 1492. Se crearon y consolidaron grupos gigantescos de comunicación como Televisa (México), O Globo (Brasil) y Cisneros (Venezuela). En Argentina fue el grupo Clarín.” Al respecto el especialista de la Universidad de Sevilla, Ramón Reig, escribió: “Tales grupos deberían llamarse conglomerados, en función de las siguientes características en común: su conexión a redes financieras y tecnológicas; su tendencia a la fusión-concentración; compartir la propiedad de alguna empresa mediática o de otro tipo; fijar el “orden del día” del mundo a través de sus servicios audiovisuales y de prensa; e influenciar en mayor o menor medida en las culturas / mentalidades de los pueblos.”

El más débil

Clarín, durante la dirección de Héctor Magnetto, ha instrumentado a su diario como el caballo de Troya para la obtención de fructíferos negocios y cubrir la mayor parte de las actividades económicas. Durante la dictadura establishment-militar, junto a dos diarios socios y el estado terrorista, obtuvo el monopolio del papel de forma poco clara, con lo cual se apropió del insumo principal y se convirtió en el diario de mayor circulación e influencia. A Alfonsín le arranco el proyecto de derogación del artículo 45 de la ley de la dictadura que impedía que un diario tuviera una radio. Con Menem se adueñó de Canal 13 y la legalización de Radio Mitre. Con Duhalde, el salvataje de la pesificación y la Ley de Bienes Culturales. Con Kirchner la unificación de Cablevisión y Multicanal. Previamente a través del monopolio del fútbol, consiguió la adquisición de numerosos cables a los que previamente fundía no dándole la posibilidad de emitir el fútbol codificado, que sí otorgaba a un canal competidor propio. El haber conseguido la postergación de la aplicación de la ley de medios audiovisuales por cuatro años y con la posibilidad que la Corte Suprema de Justicia determine un empate que encubra un notable triunfo para el multimedios, revela la envergadura de su poderío. El filósofo griego Protágoras podría confirmar su aserto, de hace aproximadamente 2300 años: “La justicia es lo que el hombre rico dice que es.”

Uno de los méritos del kirchnerismo es haber puesto en el tapete, en los casos de movimientos populares, la diferencia entre el poder del gobierno y el poder económico. La historia revela que Lanata y Tenembaum sostienen una falacia cuando afirman quién es el más débil.

Mucho más cerca de la verdad, estaba el político radical César Jarolavsky quien decía con notable profundidad: “Clarín ataca como un partido político y se defiende con la libertad de prensa.”

DIARIO REGISTRADO

05/09/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Carrió descarriada!


Para Carrió la Coalición Cívica “está destinada a gobernar”.

Carrió: “Yo estoy encantada con el lugar en donde estoy; no importa si voy primera o última, seguiré defendiendo la libertad de todos los argentinos y me siento feliz por militar por esta causa”

¡Un poquito de humildad, nadie te cree, mentiste demasiado!

14/10/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | 2 comentarios

Las profecías no cumplidas de Elisa Carrió


ElArgentino.com – Las profecías no cumplidas de Elisa Carrió.

 Hoy ahondó ese camino y avisó que Cristina irá por una reforma “para ir por reelección indefinida” ¿Será la última profecia?

05/10/2011 Posted by | Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Operaciones políticas que no cesan junto a medios hegemónicos.


Página/12 :: El país :: Vienen por más.

Cada día que pasa la oposición produce más rechazo por las operaciones políticas que no cesan junto a medios hegemónicos. Ahora, cuando gana Cristina el tema es el fraude, cuando todos sabemos que han sido elecciones limpias y transparentes. –  Como argentina siento verguenza, necesitamos verdaderos políticos, éstos producen rechazo,  es muy visible que no luchan para mejorar las condiciones  del pueblo, sino que defienden sus propios intereses.

Marianike

31/08/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Frente a la crisis global – Octubre y los desafíos de la Historia


Publicado el 22 de Agosto de 2011

Por Alejandro Horowicz
Periodista, escritor y docente universitario.

Periodistas ‘estrella’, dirigentes camperos, políticos sin destino como Elisa Carrió nos recuerdan que del bochorno volver ‘no es nada fácil’, y aunque algunos ya han sido eyectados hacia la nada, la inercia mediática los arrastrará consigo hasta los últimos días de octubre.

Un dato no menor: ni en la tapa ni en la zumbona contratapa de la Barcelona –donde el progresismo también recibe lo suyo– están todos los que por derecho propio podrían figurar. Como las boutades sobreabundan, una revista con tapa doble –esas que la Gente ensaya para no pelearse con nadie– tampoco sería suficiente para incluirlas. Es que el género discursivo “explicaciones de la victoria” del oficialismo produce piezas memorables, casi alucinantes. Están los que sostienen: “El domingo de la semana pasada no se definió nada –las elecciones, cómo ignorarlo, sucederán en octubre nos informan, por tanto–, todo este ajetreo no tiene razón de ser; no faltan los que aconsejan a los candidatos de la UCR, el instructivo para vencer a Cristina corrió a cargo de Fernando de la Rúa: sostiene el ex presidente, dando muestras de un extraño sentido del humor, que “se le puede ganar al PJ”, porque él pudo. Además, especialistas todo terreno nos explican que las “leyes de la economía” aseguran otro derrumbe tipo 2001, por vigésima vez consecutiva, sin ponerse colorados. No puedo dejar de envidiar a los redactores de Barcelona, ellos no deben fingir seriedad ante quienes sólo merecen el chascarrillo zafio. En cambio, yo me veo en un brete, entender tanto disparate editado.

EL PESO DE LOS MUERTOS. Si fuera preciso establecer una divisoria de aguas entre este oficialismo y esta oposición, uno de los ejes remite al pasado. A la evaluación del pasado, al desinterés profundo por la relación entre pasado y presente, a la firme voluntad de contar con un argumento simplón que permita no ocuparse, ya que se trata de “vivir tranquilo”. 

En lugar de asumir la crispación como consecuencia de los dramas irresueltos, buena onda con globos y pogo, mientras las huracanadas olas de la crisis se pasean por las bolsas del mundo, y una recesión sin cuento se instala en las grandes y angustiadas urbes de Europa y los EE UU. Por primera vez en décadas, el afuera resulta muchísimo más temible que el adentro, y la tranquilidad –ese horizonte huidizo y frágil– no remite a los grandes bancos del mundo.

Hace unas pocas semanas, cuando el tsunami electoral sólo era una posibilidad política, Cristina Fernández hizo saber en qué condiciones sería candidata presidencial del Frente para la Victoria. En ese momento, quedó claro que el sistema político era cristino-dependiente, es decir, imposible de conformar sin su presencia. Advertimos que esta cualidad no remite al misterio de la personalidad carismática, ni a la habilidad presidencial para enfrentar distintos escenarios públicos, sino a la crisis estructural que recorre a toda la dirigencia opositora. 

El programa con que el bloque de clases dominantes gobernó la sociedad argentina entre 1975 y el 2001 está definitivamente agotado, y la necesidad de conformar uno nuevo contiene el fundamento de esta crisis. Pero las razones internas, con ser suficientes, en este caso no son únicas. Además, las violentísimas ráfagas de la crisis global nos hacen saber que la política, como actividad específica, debe reinventar un nuevo camino para la viabilidad histórica sudamericana. Dicho de un tirón, o gobernamos nuestro propio barco, y orientamos la proa hacia un destino común, o el cenagoso barro del mercado mundial nos arrastrará hacía la disolución definitiva. 

La sociedad argentina conoció tres proyectos. En 1880, la realización de la renta agraria facilitó, permitió, conformó el capitalismo dependiente de base pampeana. Aprovechando las “ventajas relativas”, se constituyó una suerte de división del trabajo por el que vendíamos materias primas de origen agropecuario, e importábamos casi todo lo demás a nuestro principal asociado, Gran Bretaña. Este orden, juzgado “eterno”, estalló con la crisis del ’30, y fue preciso construir otro. Todo lo que se entendía por política económica –desde la Caja de Conversión, hasta el patrón oro, desde las áreas monetarias (libra, dólar, franco), hasta el sistema crediticio– tuvo que ser rehecho. Federico Pinedo terminó de pergeñar los nuevos instrumentos –juntas nacionales de carnes y granos, y el Banco Central– desde el Ministerio de Economía del general Agustín P. Justo, y el programa definitivo estuvo listo en 1940, cuando la II Guerra Mundial rugía en Europa sin definición militar. Era el nuevo horizonte: la modernidad industrial. Entre 1946 y 1975, con variantes no menores, ese fue el segundo proyecto. La lucha por la distribución del ingreso, los reclamos populares hicieron que el bloque dominante diera marcha atrás. El tercero fue burilado por la dirigencia empresaria in totum; Celestino Rodrigo fue su ignoto practicante, aunque el titiritero mayor terminara siendo José Alfredo Martínez de Hoz. En perpetua crisis, con parches permanentes, sobrevivió hasta 2001. La implosión nos informó que no había modo de seguir en lo mismo, salvo exterminando a 20 millones de compatriotas. Y aunque la voluntad de masacre, de política terrorista, que alimenta el miedo conservador (ese es el trasfondo del temario de la seguridad) permanece, la destrucción de los instrumentos eficaces –las FF AA– y la lógica de la dinámica política terminaron por conformar un parche circunstancial: el monocultivo sojero. Si ese fuera nuestro único programa, su conservación corre serios peligros, entre otras cosas, porque la renta extraordinaria que los precios agrarios internacionales vienen generando, marcha hacia su desaparición. Pero sobre todo, porque la crisis internacional nos vuelve a imponer la necesidad de un camino propio, o someternos al terrible dictado del mercado mundial.

Las fuerzas retardatarias fueron sintetizadas en la tapa de Barcelona, pero identificarlas no alcanza. Hoy por hoy casi se trata de una obviedad. ¿El problema a resolver? Construir un nuevo orden político. Si el oficialismo avanza en esa dirección, si logra terminar pariendo el quinto peronismo (vale decir, una nueva tarea histórica para una nueva clase dominante) el sistema de partidos, más allá de su voluntad, se terminará ajustando al flamante escenario. Está visto que, de momento, de las filas opositoras no surge demasiado. Y la idea de que la renovación de la política equivale a recambio generacional, no resulta inadecuada si la nueva generación posee un nuevo proyecto. En caso contrario, la sociedad argentina terminará siendo remolcada por la lógica política del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), lógica que Brasil expresa sin mayores dificultades, porque también le es propia. No se trata de oponerse por oponerse, sino de incidir en la orientación estratégica junto a Brasil y los integrantes de Unasur. De lo contrario, los automatismos del mercado terminarán siendo los instrumentos decisivos del nuevo orden. Los candidatos de la oposición no propician ninguna de estas innovaciones, se trata de ver, en cambio, si el oficialismo estará a la altura de semejante desafío histórico.  <

Tiempo Argentino

23/08/2011 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

LA CONSOLIDACION DEL NUEVO LIDERAZGO PRESIDENCIAL


El hormiguero

A una semana del rotundo triunfo de CFK, las fuerzas políticas de la oposición y algunos de los sectores económicos y de los medios que las condujeron a esa modesta prueba democrática como si se jugara la supervivencia de la especie humana comienzan a salir de la estupefacción, como prófugos de un hormiguero desbaratado de una sola precisa patada. El gobierno disfruta de la victoria con una serenidad que también los desconcierta.

 Por Horacio Verbitsky

Un ministro del Poder Ejecutivo que fue candidato en las elecciones porteñas repite el relato obtenido en la intimidad de un diario que militó en contra de las chances de CFK. Dice que en cuanto se conocieron las cifras y comenzaron las celebraciones, el jefe de su redacción exigió a varios periodistas que buscaran “datos buenos, porque esto no puede ser cierto”. Cerca de la medianoche, uno de los jefes del Peornismo Opositor, Carlos Brown, perfeccionaba esa idea al denunciar fraude en la provincia de Buenos Aires. Pero la gélida contundencia del escrutinio había apagado mucho ardor editorial y permitido que resurgieran algunos reflejos profesionales básicos: los periodistas preguntaron a cuántas mesas se refería, dónde estaban ubicadas y cuáles eran las pruebas. Brown no supo qué contestar y la conferencia de prensa se disgregó en murmullos. En 2007, cuando fue electa presidente, CFK duplicó los votos de la segunda fórmula, la Coalición Cívica Libertadora de Elisa Carrió, y se impuso en todos los distritos electorales, salvo tres. No obstante, Carrió dijo que el nuevo gobierno nacía con “legitimidad segmentada” porque, según ella, se le opondría el 70 por ciento de las clases medias de los centros urbanos, y que Cristina y Néstor Kirchner terminarían como Ceacescu y su esposa. En las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, CFK pasó del 50 por ciento, todos los demás quedaron a distancia sideral de Cristina y sólo riñen entre ellos. No queda en pie ninguna objeción sobre la legitimidad del mandato recibido y si hay algo que recriminar no es al gobierno: las PASO constituyeron un salto de calidad institucional. Pero la oposición las eludió por temor a una trampa, que ni siquiera entendió en qué podría consistir, y recayó en métodos anacrónicos que le impidieron llegar a octubre con un par de fórmulas fuertes y competitivas. A los efectos del análisis y las comparaciones, tomaremos los resultados del domingo como si correspondieran a una elección presidencial, aun a sabiendas de que pueden sufrir algunas modificaciones en los dos meses que faltan. Debido al impacto producido, hoy parece más probable que los márgenes a favor de Cristina sean aún mayores entonces.

Disparen sobre la oposición

Sería largo y tedioso recordar las denigraciones que las principales fuerzas y los más conocidos columnistas políticos le dedicaron a lo largo de su mandato y los vaticinios terroríficos que esparcieron con entusiasmo. Esos testimonios siguen flotando en el espacio como chatarra cibernética, para escarnio de quienes los firmaron con asnal solemnidad. Los menos cuidadosos extendieron esa actitud despectiva a quienes percibíamos que aquellas invectivas eran sólo expresión de deseos que no se correspondían ni con la calidad del gobierno al que iban dirigidas ni con la valoración social de su gestión. Ese universo político y cultural despertó de mala gana a la realidad, pero aún no sabe dónde está. Su primer reflejo no fue generoso con quienes hicieron lo posible por cumplir los roles que les habían asignado en ese mundo virtual. El principal reproche que se repitió en crónicas y columnas fue por las divisiones de la oposición, que se presentó fragmentada en muchas fórmulas. ¿Por qué no decir, con ese criterio, que el peronismo fue dividido en tres fórmulas presidenciales? ¿O que, incluso quienes respaldaban a Cristina, repartieron su fuerza entre tres boletas en la provincia de Buenos Aires? Ni siquiera es cierto que hayan competido más fórmulas que otras veces, sino todo lo contrario: desde 1983 nunca hubo menos candidatos presidenciales que ahora. Fueron 12 en 1983 y en 1989. En ambos casos, esta diversidad de candidaturas no impidió que las dos primeras concentraran nueve de cada diez votos en la primera y ocho de cada diez en 1989. En 1995, la cantidad de competidores subió a catorce, pero entre los dos primeros también rozaron el 80 por ciento. En 1999 se redujeron a diez candidaturas, pero la concentración volvió a subir: entre la primera y la segunda fórmula sumaron el 86 por ciento. La mayor fragmentación se produjo en 2003, luego de la crisis de fin de siglo, cuando compitieron 18 fórmulas presidenciales. Y al mismo tiempo se redujo la concentración, ya que por primera vez las dos primeras no llegaron al 50 por ciento de los votos. Aun así, la quinta candidata, Elisa Carrió, llegó al 15 por ciento, un porcentaje que este año no alcanzó ni el segundo. En 2007, entre CFK y Carrió se acercaron al 70 por ciento del total, pese a que compitieron 14 fórmulas. En las Primarias de esta semana hubo diez candidaturas, como en 1999. Es ostensible que la cantidad de fórmulas no explica el desequilibrio a favor de Cristina y la magra cosecha del resto. La concentración entre las dos primeras llegó al 62 por ciento, pero CFK-Amado Boudou cuadruplicaron la cosecha de Ricardo Alfonsín-Javier González Fraga. No es la única marca excepcional que alcanzó: ganó en todos los distritos electorales del país salvo San Luis. Prevaleció tanto en el conurbano como en el interior de la provincia de Buenos Aires. Se impuso en todos sus partidos, menos dos (ambos rurales, Puán y Salliqueló), y en todas las comunas de la Capital Federal salvo tres (Recoleta, Belgrano y una parte de Palermo). Ganó en todas las grandes ciudades del país, con la solitaria excepción de Rosario, que el socialismo gobierna desde hace veinte años. Batió en sus propios reductos a sus principales competidores por la presidencia (salvo Alberto Rodríguez Sáa): a Ricardo Alfonsín en Chascomús, a Eduardo Duhalde en Lomas de Zamora, a Mario Das Neves en Chubut, a Hermes Binner en Santa Fe, e incluso en su ciudad, Rafaela, a Elisa Carrió en la Capital y en El Chaco. Obtuvo más votos en su categoría que los que favorecieron en las suyas a quienes en distintos momentos desafiaron su liderazgo partidario: Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires, Juan Manuel Urtubey en Salta, Carlos Reutemann en Llambí Campbell. Sus candidatos a diputados nacionales casi quintuplicaron a los de José Manuel de la Sota en Córdoba y casi duplicaron a los de Carlos Verna en La Pampa. También resultó arrolladora frente a los líderes de la Mesa de Enlace de las cámaras patronales agropecuarias que en 2008 embistieron contra su gobierno. Hugo Biolcati no pudo impedir que Cristina ganara en Carlos Casares, donde vota y tiene su tambo La Dorita; lo mismo le ocurrió a Eduardo Buzzi en su pueblo santafecino de J. B. Molina, a Carlos Garetto en Leones, a Mario Llambías en General Belgrano, y a Alfredo De Angeli en Gualeguaychú. De todos ellos, sólo Llambías cometió la imprudencia de presentarse como candidato. En su propio distrito, apenas obtuvo el 6 por ciento de los votos y fue cuarto. El 3,5 por ciento que lo votó en toda la provincia no le asegura resultar electo en octubre. La reacción pública de Biolcati fue respetuosa. Admitió que habían vivido “en un microclima sectorial” sin ver al resto del país, que debían reflexionar con profundidad ante “el discurso tan crítico que hemos tenido” y que la aprobación a la presidente era respetable y “digna de tener en cuenta”. Pero bastó que se creyera entre amigos y sin testigos para que reapareciera su desprecio por cualquier manifestación popular (y no me refiero al programa de televisión sino a los votantes). La gente que elige a Cristina “mira a Tinelli y si puede pagar el plasma, no le importa nada más”, dijo el presidente de la Sociedad Rural. Esta frase se inscribe en el linaje de los grandes exabruptos históricos contra el pueblo, como el “aluvión zoológico” de 1945, la justificación de los fusilamientos de 1956 porque “se acabó la leche de la clemencia!” o la oposición a que se construyeran viviendas populares, “porque levantan el parquet y lo usan para hacer el asado”.

La venia de Duhalde

El ex senador Eduardo Duhalde buscó el voto del personal en actividad y retirado de las fuerzas armadas, de seguridad, policiales y penitenciarias, nacionales y provinciales, más sus parientes y amigos. Para ello envió al pabellón de lesa humanidad de la cárcel de Marcos Paz a su dador de transfusiones intelectuales Abel Parentini Posse y negoció con Lucrecia Astiz, hermana del ex marino, y con la Unión de Promociones y su comando electoral Votarun (sigla castrense por Votar Unidos). Estos nuevos interlocutores lo convencieron de que sumarían para él un universo de 2,5 millones de votos. Esa es la cifra exacta que obtuvo Duhalde, aunque es obvio que no todos provienen de ese sector, ya que Cristina se impuso en cada sitio del país en los que hay unidades de alguna de las tres Fuerzas Armadas, con sólo tres excepciones, Rosario, la Antártida y Villa Reynolds, donde ganaron Binner, Duhalde y Rodríguez Saa. En promedio, en esas 74 ciudades, Cristina fue preferida por el 49,95 por ciento de los electores, con una minúscula diferencia de 0,14 por ciento respecto del total del país. Es decir, como se ha observado siempre, el voto castrense no difiere del que se produce en los sectores afines en el resto de la sociedad. Es posible que en las bases mismas, Duhalde haya mejorado sus promedios, pero esto no se extiende más allá de una periferia inmediata.

Entropía

Atenuado el estupor comenzó a operar la entropía. Luego del impacto es imposible reconstruir la situación anterior y suceden el caos y una constante declinación. Hasta ahora sólo eludieron la expansión del desastre Rodríguez Sáa, porque su módico objetivo es superar a Duhalde, y Hermes Binner, que está engullendo más de lo que podrá digerir. Como vocero del PRO, Federico Pinedo reclama que Alfonsín y Duhalde retiren sus candidaturas y apoyen a Binner, quien compite por una franja de votantes distinta a la de Maurizio Macrì pero está en conversaciones con varios candidatos a gobernaciones de la UCR para que corten boleta en octubre. Duhalde recrimina que Macrì no cumpla con el apoyo prometido. Hizo una elección superior a la esperable si se considera la valoración social de su historia, pero él no lo sabe porque sus expectativas eran descomunales. Tampoco Pino Solanas entendió que su 12 por ciento en la elección porteña era una excelente marca, hasta que el domingo 14 su grupo no llegó al uno por ciento. Sus diatribas contra sus ex aliados se completan con el extraordinario anuncio de su candidatura a la presidencia para 2015, cuando le falten cien días para cumplir ochenta años. Así, la renovación política está asegurada. Duhalde sigue repitiendo consignas voluntaristas, que ahora incluyen una hecatombe económica y una crisis social que, por supuesto, la tontita de Cristina no sabrá cómo manejar. Llegado a este punto de fuga de la realidad, puede tentarse con algún golpe de mano, como los que lo llevaron a la intendencia de Lomas de Zamora en 1974 y a la Casa Rosada en 2002, para impedir que flameen “banderas de la subversión”. Una advertencia no menos tremendista, pero en formato republicano, lanzó el presidente de la UCR, Ernesto Sánz. Flanqueado por los presidentes de sus bloques legislativos, pero sin la presencia de los ya olvidados Alfonsín y González Fraga, dijo con gesto y tono de grave emergencia que si los resultados de agosto se repetían en octubre el país estaría en grave riesgo institucional. Puso como ejemplo las leyes “contrarias al interés nacional” que el kirchnerismo habría sancionado cuando tuvo mayoría en ambas cámaras. Si Duhalde se arroga la definición de qué o quiénes son o no peronistas, Sanz reparte certificados de republicanismo democrático. Este discurso perdió cualquier credibilidad en 2010, cuando el Grupo Ahhh… sólo empleó las bancas alcanzadas en los comicios de 2009 para repartirse todos los cargos, sin respetar ninguna proporcionalidad. Hasta el Frente de Izquierda y los Trabajadores, que consideró un milagro haber alcanzado el piso del 1,5 por ciento, padeció el mismo fenómeno que las otras fuerzas, en este caso con la fuerza del descorche de una botella de champagne francés, para festejar con el más entusiasta propagandista periodístico de la dictadura, sin previa autorización de sus aliados.

Partidos al medio

No es el único modo en que los medios de comunicación entraron en el debate postelectoral. El resultado demuestra que los medios no influyen en el resultado, dijeron aquellos medios que más hicieron para influir en el resultado. El problema no son los medios, sino su articulación con el poder económico y político: la asociación de Clarín y La Nación en Expoagro, donde cada año cierran negocios por 300 millones de dólares las principales empresas de los agronegocios; la comida de la cúpula de la oposición en la casa del CEO del Grupo Clarín, quien los instó a unirse para resistir al Huracán Cristina; la negociación de Héctor Magnetto con Kirchner para quedarse con Telecom, cualquiera sea la versión que se crea sobre los motivos de su fracaso; la manipulación de jueces que dinamitan a cautelares toda regulación pública de los intereses del grupo. Reducir esa densa trama de negocios y la correspondiente relación con el poder institucional a un análisis de la influencia de los medios sobre el voto sólo puede considerarse una ingenuidad si lo hace alguien menor de 22 años. Gracias al insistente chirrido mediático, que magnifica ad nauseam pequeños episodios e invisibiliza enormes procesos económicos, políticos y sociales, mucha gente se sorprendió por una obviedad: que el pueblo haya votado en defensa propia, a favor del mejor gobierno que ha tenido el país en más de medio siglo, por lo que ya hizo y por lo que falta hacer.

Página12

21/08/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario