America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Papel prensa: se confirmó la primicia de tiempo argentino


El gobierno denunció a Bandini

Publicado el 11 de Noviembre de 2010

El ex secretario de redacción de Clarín reconoció, en una carta documento enviada en 1987 a Ernestina Herrera de Noble, haber oficiado de nexo entre el diario y la dictadura.

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación denunció ayer ante la justicia al ex secretario de redacción de Clarín, Reinaldo Bandini, como enlace entre el diario de Ernestina Herrera de Noble y Héctor Magnetto y el Estado Mayor del Ejército durante la última dictadura. Tal como anticipó Tiempo Argentino en su edición de ayer, el organismo encabezado por Eduardo Luis Duhalde pidió que Bandini sea llamado a prestar declaración indagatoria como coautor de los presuntos delitos de lesa humanidad cometidos durante la apropiación de las acciones de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón en 1976. El rol atribuido a Bandini “es una prueba fundamental de que los diarios actuaron de común acuerdo con la Junta Militar para apropiarse de Papel Prensa”, sostuvo Duhalde, quien además es querellante en el proceso.
Los fiscales –quienes tienen a su cargo la instrucción de la causa que recayó sobre el juez federal Arnaldo Corazza– deberán considerar si la carta enviada por el propio Bandini a Herrera de Noble en 1987 es prueba suficiente para convocarlo a una audiencia en los tribunales de La Plata. “Será pues necesario recordarle mi gestión ante el Estado Mayor del Ejército, cuando en el año 1976 Clarín decidió comprar parte de Papel Prensa”, escribió el hombre en una misiva considerada clave por los funcionarios de la Secretaría de Derechos Humanos.
Bandini le “recordó” a la dueña del diario que su “número dentro del Consejo de Administración era el uno”, y que delegó esa posición de poder por mandato de la viuda de Noble en el actual CEO del Grupo Clarín, Héctor Magnetto. Duhalde y su colaborador Luis Alén consideraron esa carta como una “admisión” del papel que ocupó el ex secretario de redacción de “el gran diario argentino” como “una prueba más de la asociación del diario y la dictadura”.
Pero el prontuario del enlace entre los torturadores y Clarín no termina en Papel Prensa. Tal como publicó este diario, el 7 de septiembre de 1978 Bandini dio una clase magistral frente a los represores de la temida D2 de Córdoba –el Departamento de Inteligencia de la Policía Provincial– sobre los desafíos futuros del país. “De algo nos debe servir, después de 50 años de fracasos, la lucha contra la subversión a la que hemos aplastado”. Aplastar fue el término elegido por el empresario para no usar genocidio.
En la causa ya figuran los testimonios de la viuda de David Graiver, Lidia Papaleo; del ex testaferro del banquero, Rafael Ianover, y del hermano del financista, Isidoro. Además, el lunes 6 de septiembre, los abogados de Clarín y La Nación se presentaron ante los fiscales Marcelo Molina, Carlos Dulau Dumm y Hernán Schapiro y autoimputaron a los dueños de los diarios para poder presenciar las audiencias y acceder al expediente. <

Tiempo Argentino

11/11/2010 Posted by | General, Historia, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

La soledad del manager , por Eduardo Anguita


El CEO de Clarín sabe que en pocas semanas será denunciado penalmente ante la Justicia Penal por delitos cometidos en el marco del terrorismo de Estado. (NA)

eanguita@miradasalsur.com

En 2008, en los primeros rounds de la pelea por la ley de medios, el periodista Samuel Chiche Gelblung contó una anécdota imperdible en el programa televisivo La Cornisa, de Luis Majul. Carlos Menem le había contado a Gelblung algunos pormenores de una reunión con Héctor Magnetto. No conforme con la entrega de Canal 13, el hombre fuerte de Clarín le pedía al entonces presidente una cantidad de cosas que, a juicio del riojano, parecían excesivas. Llegado un momento, Menem lo interrumpió.
–Bueno, entonces quiere sentarse donde estoy yo.
–No. Ése es un cargo menor –fue la breve respuesta de Magnetto–.
Gelblung llevaba por entonces casi una década de liderar audiencia en Radio 10. Desde hace un año y medio está en Radio Mitre y fue uno de los invitados a la reunión que Magnetto organizó el martes pasado en el edificio que el Grupo tiene en la calle Piedras al 1800. Allí estuvieron, desde las cuatro de la tarde, la plana mayor de directivos, Héctor y José Aranda, Lucio Pagliaro y Jorge Rendo, entre otros. Participaron gerentes y editores de todas las empresas del monopolio y hasta Gabriel Cavallo, el abogado de Ernestina Herrera de Noble en la causa que investiga la adopción irregular de Felipe y Marcela. Llamativamente, la que no fue de la partida fue la viuda de Roberto Noble, todavía directora del diario que el 28 de agosto celebrará los 65 años de su primera edición.
Gelblung se disponía a escuchar por primera vez a Magnetto, un hombre enigmático, dueño de silencios y que, además, fue operado hace unos años de un cáncer de laringe y tiene todavía sesiones de foniatría para poder hacerse oír. La voz metálica de Magnetto resulta difícil sólo los primeros minutos y luego es posible seguir el hilo de su discurso. Pero lo que más le impresionó a Gelblung no fue que Magnetto pudiera hablar cuatro horas seguidas, sino que le pareció muy creíble aquella frase de Menem que bien podía haber sido una humorada del ex presidente: para el CEO de Clarín el cargo de presidente de la Nación es algo pequeño.
Más allá de la erudición que pueda haber mostrado o de la seguridad completa que pudo haber transmitido a los asistentes a ese extenso comité central ampliado, el manager está solo y atraviesa su momento más difícil. Magnetto hizo hincapié en que sortearán las notables dificultades empresariales que les plantea la desmonopolización de la empresa, tal como lo marca la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Dijo, para transmitir confianza, que Clarín se va a sobreponer y va a mantener sus posiciones de privilegio. “No vendimos –dijo– cuando nos ofrecieron entre cinco y seis mil millones de dólares y no vamos a vender ahora.” La referencia, parece, era a una propuesta del empresario norteamericano Ted Turner en los noventa. Lo que sucede es que, ahora, los problemas son de otra índole, de otra naturaleza.
Magnetto no sólo tiene que desandar la fusión de Multicanal y Cablevisión que le permite controlar las dos terceras partes de la televisión paga en la Argentina. No sólo aceptó en esa reunión que, tal como muestran las encuestas, Néstor o Cristina Kirchner están en condiciones de ganar las elecciones de 2011, mientras que sus amigos políticos están desacreditados y peleados. De la larga exposición de Magnetto, para los gerentes y editores quedó claro que ningún artículo o nota gráfica, radial o televisiva podrá ser ajena a esta guerra empresarial. Es decir, a los redactores y cronistas que se amparaban en el eslogan del periodismo independiente ahora no les quedará siquiera la fantasía de trabajar por la verdad y sin la injerencia patronal.
El gran problema es que el CEO de Clarín sabe que en pocas semanas será denunciado penalmente ante la Justicia Federal por delitos cometidos en el marco del terrorismo de Estado. Delitos imprescriptibles que lo pueden llevar a un proceso penal para el que contará con todas las garantías de la defensa.

La obsesión de Papel Prensa. Cuatro días antes de que ClarínClarín y La Nación lograron arrebatarle a los herederos de David Graiver, en un proceso tenebroso bien documentado en el libro Silencio por Sangre, de Daniel Cecchini y Jorge Mancinelli.
El jueves, dos días después del cónclave de la calle Tacuarí, a las nueve de la mañana, se llevó a cabo la reunión de accionistas de Papel Prensa. Desde que el Estado decidió que terminaba la impunidad de Clarín y La Nación para manejar esa empresa mixta, las reuniones de directorio o de accionistas son una sumatoria de incompatibilidades. Sencillamente porque por más de tres décadas, Papel Prensa era zona liberada para los accionistas privados.
Así, el jueves, desde las nueve hasta las cuatro de la tarde, el temario no tuvo ningún punto de acuerdo. Los directores del Estado no aprobaron el balance porque no contaba con el dictamen de la Comisión Fiscalizadora. Un trámite imprescindible, máxime cuando están bajo sospecha muchas operaciones con sobreprecios. Luego, los accionistas debían aprobar la gestión de los directores. Por mayoría automática, fue aprobada la de los 10 directores privados y desaprobada la gestión de los directores del Estado. De acuerdo con los estatutos, eso habilitaría un juicio para que, finalmente, esos directores sean apartados de su cargo. Ergo, el Estado podría quedar sin representantes en el directorio.
Esa kafkiana reunión tuvo un momento de humor ácido. Fue cuando, por la tarde y después de no encontrar ni un solo punto en común, el secretario de Comercio Guillermo Moreno sacó unos cascos –los que usan los trabajadores de la planta de Papel Prensa– y dos pares de guantes de boxeo. La escena fue grabada por una cámara interna de seguridad que registraba la escena . Unas horas después, TN y Canal 13 se despacharon con “la nueva amenaza de Moreno” a quien se escuchaba en clave cómica hacer referencias a “casco o guantes-guantes o casco”. Desde ya, Clarín se apropió de un video interno de una empresa y lo emitió a través de sus medios sin pedir permiso. Podría decirse, sin faltar a la verdad, que es una confesión de cómo actúa un monopolio y no sólo una falta de pedido de autorización de emisión. La Nación se apresuró, al día siguiente, a denunciar penalmente a Moreno por “coacción agravada”. Seguramente, cuando pidan las pruebas, el juez podrá corroborar que los guantes habían sido comprados en una juguetería.
Pero estos hechos son irrelevantes ante la grave acusación hecha por Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, hacia Magnetto. Esta mujer fue secuestrada, permaneció en un campo clandestino de detención, fue salvajemente torturada y una vez en libertad fue llevada ante una serie de personas para transferir las acciones de Papel Prensa a quienes la dictadura cívico-militar determinaba como nuevo dueños. Papaleo contó ante esta comisión que busca la verdad que Magnetto la miró fríamente a los ojos y le dijo:
–Señora, firme. Están en juego su vida y la de su hija.
Por entonces, Magnetto era un contador en ascenso. Había pasado de ser un empleado adjunto a la dirección de Clarín, a convertirse en el gerente general y su voz sonaba prístina. Ahora, aunque esté superando las dificultades de dicción, no le va a resultar fácil tener que soportar un careo con aquella mujer a la que aterrorizó después de que sus socios militares la habían humillado hasta niveles casi incomprensibles para la condición humana. Es cierto que ahora Magnetto es el principal accionista del monopolio, que desplazó de ese lugar a la viuda de Noble y que con el acto del martes pretendió mostrar que está dispuesto a ir por todo o nada.
Quizá sea cierto que, para cierta mirada, este empresario esté por encima de la función de un presidente. El problema es que en la Argentina de los últimos años, el Estado no es subsidiario de las corporaciones de poder. Entonces no importa que los presidentes sean temerarios, sino que cumplan y hagan cumplir la Constitución y las leyes. Cierta parte de la sociedad cree que se vive algo pasajero y que el poder concentrado de los grupos económicos volverá al centro de la escena. En esa ideología es comprensible que, en privado, un empresario forjado en pleno terrorismo de Estado pueda decir que ocupar la presidencia de la Nación es “un cargo menor”.
Otra parte de la sociedad –y que parece bastante mayoritaria– apoya un Estado activo y quiere que funcionen las instituciones públicas.
cumpla 65 años, en la Casa Rosada, la Presidenta de la Nación va a recibir en un acto público toda la documentación reunida por la comisión Papel Prensa –La Verdad–. En este informe, trabajaron los directores puestos por el Estado (que tiene el 27,46% de las acciones más el 0,6% que tiene la agencia Télam) en esa empresa que Miradas al Sur publicó en su edición de la semana pasada un interesante punto del estudio hecho por Ipsa Mora y Araujo en el cual siete de cada diez consultados considera que bajo la presidencia de Cristina Kirchner funcionan las instituciones.

Miradas al Sur

16/08/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Denuncian a JP Morgan y al Grupo Clarín por fraude con los fondos de las AFJP


La presentación de la UIF involucra también al Patagonia y Consultatio

08-07-2010 /  Denunciaron manipulación de precios de acciones y connivencia entre JP Morgan y las empresas locales. Entre Clarín y el Patagonia, la cartera del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES perdió $535 millones a junio de este año.

José Sbatella, titular de la UIF.

Por Patricia ValliEl titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, radicó una denuncia penal contra el Grupo Clarín, el Banco Patagonia, la administradora de fondos de inversión Consultatio y el banco de inversión JP Morgan por fraude con los fondos de jubilación y asociación ilícita.

El texto de la denuncia, que fue informada por la UIF, habla de “manipulación de precios de acciones que se ofertan públicamente en el mercado de valores y su venta a los fondos de inversión, con la probable connivencia de los gerentes operativos de los mismos”.

El fraude estuvo vinculado a los fondos de las administradoras de los fondos de jubilación y pensión (AFJP) “que se componían de los aportes jubilatorios de una gran cantidad de argentinos”. Esos activos, en tanto, fueron heredados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).

Según la denuncia de Sbatella, por fraude “contra los fondos de jubilaciones y pensiones y una defraudación millonaria cometida por una asociación ilícita”, el agente en común en todos los casos fue el JP?Morgan, que actuó como colocador y fue denunciado “por urdir la maniobra”.

Clarín habría manipulado los precios de las acciones mediante la entrega de información inexacta –lo que repercutió en los precios de las acciones– de acuerdo con la evaluación que hizo otro organismo de control, la Comisión Nacional de Valores, que entregó parte de la información sobre la que se sustenta la denuncia de la UIF.

Según la CNV,?“las AFJP intervinieron en la compra de acciones a un precio alto y las acciones cayeron de manera estrepitosa después de esa compra”. La ANSES, por su parte, aportó que el JP Morgan habría comercializado esas acciones.

VALORES. La semana pasada, cuando el ministro de Economía, Amado Boudou, y el titular de la ANSES, Diego Bossio, analizaron el impacto fiscal de los proyectos de la oposición para garantizar la aplicación del 82% móvil a las jubilaciones mínimas, destacaron que el Grupo Clarín había tenido el más alto porcentaje de pérdida para el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, con la cartera heredada de las AFJP.

Según datos de la Administración de la Seguridad Social, la pérdida de Clarín ascendió a 77%, lo que representó en pesos unos 276 millones menos en el FGS. En el caso del Banco Patagonia, la caída fue de 49% en el precio de sus acciones y totalizó una pérdida de $259 millones, medido a la primera semana de junio pasado.

“En un año, las acciones de Clarín perdieron un 60%, mientras que en el mismo período la pérdida del Merval fue del 2%”, señaló en esa oportunidad Boudou. De acuerdo con los datos de la CNV ellas cayeron de $28 y $35 a 9,25 pesos. Según los últimos datos de la ANSES, dentro de la órbita del FGS bajaron hasta un precio estimado de $3,26 por acción.

Arrepentido. La denuncia fue presentada ayer por Sbatella en la Fiscalía Federal Nº 3, a cargo de Eduardo Taiana. Hoy será girada a la Cámara Federal porteña para que designe el juzgado que tramitará el expediente en base a las declaraciones de Esteban Arbizu, ex ejecutivo de JP Morgan.
El “arrepentido” de la banca de inversión internacional asesoró, entre otros, a Ernestina Herrera de Noble y otros directores del Grupo Clarín, Marcelo Mindlin, la familia Priu, Eduardo Costantini y Carlos Bulgheroni, según publicó hace un año el diario Crítica de la Argentina.

Además de las investigaciones por posible lavado de activos que realiza la UIF y de la causa promovida ahora por la denuncia de Sbatella, existe un proceso a cargo del juez Sergio Torres en el que se ventilan otros hechos denunciados por Arbizu, quien confesó haber participado de operaciones para el envío clandestino de fondos desde la Argentina a los Estados Unidos y Suiza.

Buenos Aires Económico

08/07/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – El ajedrez del ADN de los Noble por Eduardo Anguita


eanguita@miradasalsur.com

Mientras Gabriel Cavallo, el abogado de Ernestina Herrera de Noble, despotricaba contra la capacidad científica del Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg), Marcela Noble Herrera viajaba al Uruguay para embarcar, ese mismo día con rumbo a Estados Unidos. Allí ya se había instalado quien 34 años atrás la adoptó de modo irregular mientras el diario de su propiedad se constituía en uno de los pilares civiles del Terrorismo de Estado. Esto se produjo el sábado 26 de junio. Curiosamente, el día anterior, la directora del Bndg, María Belén Rodríguez Cardozo, concurría al juzgado federal Nº2 de San Isidro para informar a su titular, Sandra Arroyo Salgado, que las muestras obtenidas el viernes 28 de mayo habían sido manipuladas.
Es evidente que Marcela se iba del país horas después de la burla que sintió la jueza cuando supo que las prendas íntimas de Marcela y Felipe habían sido utilizadas por otras personas para impedir que fuera descubierta su filiación genética. Según testigos presenciales, cuando el personal del juzgado le requirió a Felipe su ropa interior se encontraron con que no llevaba puesto calzoncillo. Sin embargo, una vez que pidió que le dieran vestimenta, solicitó un calzoncillo.
Según la edición de Perfil de ayer, Ernestina Herrera de Noble volvería a la Argentina en estos días. Ejecutivos de Clarín
blindaron toda información a Miradas al Sur en tanto que tienen fluida relación con el diario de Jorge Fontevecchia.

Felipe se casó a fines del año pasado. Hace dos meses nació su primera hija y afirmó que eso “le cambió su vida”. Si bien embarcó a Uruguay una semana después del affaire del calzoncillo, volvió a los nueve días. Hasta el momento de ser escritas estas líneas está en la Argentina y se desplaza con una nutrida custodia. Tanto él como sus abogados son concientes de que la ley autoriza a la jueza Arroyo Salgado a obtener muestras genéticas sin intrusión pero con autoridad. En concreto, de acuerdo a la normativa y la jurisprudencia, los funcionarios judiciales pueden quedarse con ropa interior o cepillos de dientes pero no pueden obtener sangre ni cortarle siquiera un pelo a alguien que, quizá, sea uno de los nietos que buscan las Abuelas de Plaza de Mayo.
La firmeza de la ley para no invadir la vida privada de las personas es una muestra clara del espíritu humanitario de la norma. La burda contaminación de las prendas de aquel viernes 28 de mayo se inscribe en la política del monopolio de obstruir la Justicia y ganar tiempo en esta dura partida de ajedrez que tiene, enfrente, al conjunto de la sociedad democrática y particularmente a los familiares de los 400 nietos que buscan las Abuelas. El tiempo que buscan es concreto: Héctor Magnetto, CEO del Grupo y conductor estratégico de los silencios mediáticos, cuenta con el visto bueno de figuras opositoras dispuestas a echar un manto de olvido sobre esta causa que se tramita desde hace nueve años en los tribunales sanisidrenses. Eduardo Duhalde, Elisa Carrió, Julio Cobos y Felipe Solá son algunos de quienes consideran que sus campañas electorales tienen chances de la mano del monopolio.
La impunidad y el poderío mediático son los flancos fuertes para intentar frenar esta investigación. Quedó en evidencia que el Bndg no manipuló, como insiste Gabriel Cavallo, sino que se encontró con una prueba manipulada. El diseño de esa maniobra es de los directivos y los letrados del Grupo. La ejecución necesitó de la participación activa de Felipe y Marcela, quienes con esa conducta dejaron de ser sólo posibles víctimas de falsificación de identidad para asumir un rol mucho más complejo y contradictorio como es el de tomar partido por las decisiones de la conducción de la empresa cuya accionista mayoritaria es quien los adoptó irregularmente.
Los abogados del Grupo afirman por lo bajo que Marcela no es hija de desaparecidos y que, probablemente, Felipe tampoco lo sea. La falta de seriedad de ese argumento contrasta con la decisión de impedir que el Bndg pueda determinar la verdad.
El dato cierto es que Marcela fue a Estados Unidos y que se preparó durante años para asumir funciones directivas en el Grupo. Si tanto ella como Ernestina deciden en algún momento considerar su viaje como parte de un exilio forzado por un gobierno que las persigue es todavía materia de ciencia ficción, pero hay una gran diferencia entre una y otra: Ernestina, probablemente sepa el origen biológico de Marcela, mientras que ella creció en un ambiente que naturalizó que de ciertas cosas “no debe hablarse”.
La sorpresa que causó la frialdad que se esconde detrás de fraguar pruebas exponiendo a Felipe y Marcela, debe hacer pensar que sus estrategas son capaces de jugar con celadas propias de un ajedrez donde uno de los contendores no tiene apego por la Verdad y la Justicia mientras que el otro debe ser consecuente con los principios humanitarios que fueron el origen de sus luchas. Nadie imagina a Estela de Carlotto pergeñando una jugada inmoral. En cambio, Magnetto y Herrera de Noble pueden volver a confundir a la opinión pública. No sólo por su poderío mediático sino porque saben cosas de Felipe y Marcela que el resto no saben.
Pero en estos años la sociedad argentina avanzó mucho en el camino de recuperar la dignidad. Hasta el momento, la gran mayoría de los nietos que recuperaron su identidad lograron romper las corazas impuestas por quienes les fraguaron sus orígenes. El de estos dos jóvenes podría resultar similar –o diferente– en función de múltiples variantes. Una de ellas es decisiva: la posibilidad de que las familias humilladas por el secuestro de bebés durante la última dictadura los localice y, al mismo tiempo, que la identidad genética irrumpa en quien vivió la supresión de su origen y se produzca el milagro de la vida; es decir, que un ser humano, de modo tardío, pueda reencontrar sus raíces.
Esa posibilidad, apasionante para la mayoría de las culturas y tradiciones humanas, choca con los intereses del Grupo Clarín y una cantidad de políticos y abogados que relativizan o se burlan de la tragedia que significó la última dictadura cívico militar.

Los orígenes. Magnetto llegó a Clarín cuando gobernaba el dictador Alejandro Lanusse y Ernestina de Noble estaba encaminada a jugar fuerte en el proyecto Papel Prensa. Por entonces, Magnetto estaba “adscripto a la dirección”. En 1975, cuando tenía jóvenes 31 años, se convertía en gerente general de Clarín Agea. Una potente comisión interna había logrado una serie de mejoras laborales en ese año, entre ellos una muy buena paritaria bajo la órbita de la conducción combativa del gremio de prensa. Oscar González, actual secretario de Asuntos Parlamentarios de la Jefatura de Gabinete, formaba parte de la comisión interna de Clarín y recuerda que en diciembre de aquel año, cuando faltaban menos de 100 días para la concreción del golpe, tuvieron conocimiento de que los ejecutivos de Clarín entregaban las fichas del personal y especialmente de los militantes, a los servicios de inteligencia del Estado y de las Fuerzas Armadas. Eran los tiempos en que el líder radical Ricardo Balbín advertía la existencia de “la guerrilla industrial”. El 2 de febrero de 1976, la empresa echó a los 13 miembros de la interna y, una vez consumado el atropello a la Constitución, los despidos llegaban a dos centenares. La limpieza del frente interno era el mensaje para quienes se quedaban en sus puestos de trabajo. A partir de eso se explica por qué pudieron titular Nuevo Gobierno el 25 de marzo y por qué en las páginas de ese diario ningún periodista publicó una sola línea sobre lo que pasaba realmente en Argentina.
Pasados 34 años, en un escenario donde se juzga a los genocidas y donde se respetan la libertad informativa y los derechos humanos, Clarín es un pulpo informativo cuyo talón de Aquiles consiste en no informar la verdad sobre los temas que sus empresarios deben mantener en secreto para evitar consecuencias judiciales. Cuentan para ello con algunos abogados que antes fueron eficaces en sus vínculos con la Justicia y que ahora sólo pueden tirar sus dardos envenenados contra los mejores defensores de los derechos humanos o dar apoyo (in)moral a quienes en realidad deberían saber, de una vez por todas, cuál es su identidad de origen.
Esta metafórica partida de ajedrez tiene muchos puntos oscuros. El pueblo necesita saber de qué se trata. La comunicación no puede ser patrimonio de un grupo monopólico que recurre a falsedades. Si esta causa que por ahora sólo conmueve a círculos politizados y de derechos humanos, cobra dimensión popular, estamos ante la posibilidad de dar un paso importante contra la impunidad.

Miradas al sur

05/07/2010 Posted by | General, Historia, Medios de Comunicaciòn, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

678 – Clarín escracha a los que piensan diferente 21-06-10


03/07/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , , , | Deja un comentario

Los abogados de los Noble en campaña contra el BNDG


Hablaron en el programa de Grondona

Marcela y Felipe Noble Herrera sabrán en pocos días si son hijos de desaparecidos

21-06-2010 /

Pretenden desacreditar públicamente las pericias

Marcela y Felipe Noble Herrera sabrán en pocos días si son hijos de desaparecidos

Mientras que nadie desmiente que la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, haya viajado a Estados Unidos temerosa de ser procesada por la apropiación de Marcela y Felipe Noble Herrera, los dos jóvenes que crió como si fueran hijos adoptivos, los abogados de la familia comenzaron su campaña para desacreditar las pericias que realiza el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) para saber si los jóvenes son hijos de desaparecidos.

Los abogados de Marcela y Felipe Noble Herrera “denunciaron la falta de garantías en el análisis genético que se hará para determinar si son hijos de desaparecidos”, publicó Clarín ayer.

“A nuestros peritos no les van a alcanzar el material genético de las familias que están en el Banco Nacional de Datos Genéticos. Les van a dar un papel que va a decir que los datos genéticos allí consignados corresponden a tal o cual familia pero no el material genético directamente”, dijo la abogada Roxana Piña en el programa televisivo Hora Clave, que conduce Mariano Grondona.
La abogada se presentó en la pantalla junto con su colega Alejandro Carrió, y sostuvo que “es muy difícil la contraprueba” para certificar los resultados del análisis ordenado por la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado.

“¿Temen que se invente un patrón genético?”, preguntó Grondona. “Podría ser. No lo sé”, respondió Piña. “Pero la forma es esa. A nuestros peritos no les van a dar material genético”, expresó la abogada.

Un amplio abanico de sectores políticos, gremiales, de la cultura y los derechos humanos ya denunciaron la arremetida contra el BNDG como estrategia judicial del equipo de abogados de los Noble. Incluso, realizaron a principios de junio un abrazo simbólico al Hospital Durand, en Buenos Aires.

En la convocatoria al abrazo, que realizaron en conjunto la Junta Ejecutiva de CTERA y el Consejo Ejecutivo Provincial de SUTEBA recordaron que gracias a la intervención del BNDG “fueron restituidas las identidades de 101 nietos apropiados durante la dictadura militar” y recordaron que “aún faltan encontrar unos 400 nietos”.

Roberto Baradel, secretario general de SUTEBA, consideró que “hay que defender la idoneidad y la seriedad del BNDG”.

Diagonales

22/06/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

La dueña de Clarín se fue del país: un viaje de ida


20-06-2010 /


Tras una búsqueda de información precisa, dados los rumores existentes, Miradas al Sur constató que Ernestina Herrera de Noble se fue sigilosamente de la Argentina el 3 de mayo, con destino a Uruguay. Fuentes de Migraciones de ese país confirmaron asimismo que dos días después la directora de Clarín partió a los Estados Unidos.

Ernestina Herrera de Noble lleva más de un mes fuera del país.

Por Eduardo Anguita
eanguita@miradasalsur.com

El lunes 3 de mayo, Clarín titulaba: “Quieren investigar en Diputados las denuncias de coimas” y decía que “la oposición” impulsaba la creación de una bicameral para saber si los empresarios tenían que pagar “retornos” por el comercio con Venezuela. Esa tapa era parte de la campaña sistemática para limar al gobierno nacional, pero la primicia brindada quedó en agua de borrajas y se fue diluyendo, como muchas otras sospechas convertidas en la principal agenda periodística del diario de mayor tirada del país. Ese mismo día, fue el elegido por la directora y accionista mayoritaria del grupo monopólico para subirse a un avión con destino a Uruguay. Esa información, corroborada por fuentes del vecino país, en cambio, fue celosamente guardada. Dos días después, el miércoles 5 de mayo, Clarín titulaba “Ignoraron alertas oficiales por compras a Caracas” y hacía referencia a que la Sindicatura y la Auditoría habían advertido que “faltaban controles” en la compra de combustible a Venezuela. Una vez más, el diario que pregona el periodismo independiente tergiversaba los hechos para sembrar sospechas sobre el Ejecutivo. Ese miércoles, desde el aeropuerto de Carrasco, Montevideo, Ernestina Herrera de Noble emprendía la nueva y, aparentemente definitiva escala de su viaje: los Estados Unidos de Norteamérica. Esa información, hasta ahora, es celosamente guardada por los directivos y principales espadas periodísticas del multimedio.

Esta vez, la bestialización del gobierno venezolano tiene un doble objetivo: no sólo pretende asustar a las clases medias con que kirchnerismo es igual a chavismo, sino que pretende iniciar una campaña de victimización de Ernestina Herrera de Noble como una perseguida política de las autoridades argentinas por ser la imagen y la historia de la libertad de expresión en la Argentina. Ella, al frente de una empresa exitosa, resulta un escollo para los nefastos objetivos K. Así se bajan los sumarios, los títulos y las orientaciones editoriales. Así arengan los directivos a los empleados del grupo. Así trabajan con algunos corresponsales extranjeros en la Argentina a los que pretenden separar de la asociación que los nuclea, incluso proponiéndoles que pongan su sede en el edificio de Adepa (Asociación de Empresarios Periodísticos de la Argentina) y operan para que los despachos periodísticos se sumen a la supuesta cruzada contra la libertad de expresión en Argentina.

La cruda realidad es que el viaje de Ernestina Herrera de Noble fue planeado como una jugada de ajedrez. La semana anterior, era inminente que el análisis de las muestras genéticas de Felipe y Marcela Noble Herrera, sus hijos adoptados irregularmente, avanzaba después de ocho años de frenos. Entonces, la directora de Clarín, el CEO del grupo, Héctor Magnetto, y sus abogados, convinieron en que ellos firmaran una solicitada y luego se presentaran en un video cuyos textos fueron escritos por un ejecutivo de la segunda línea del grupo y mejorados por la agencia publicitaria de Carlos Souto. Felipe y Marcela eran expuestos públicamente y su madre preparaba las valijas para un viaje que no tiene fecha cierta de regreso. Sencillamente porque los asesores letrados de la directora de Clarín advirtieron hace tiempo que, de comprobarse que Felipe o Marcela –alguno de los dos o ambos– resultaran hijos de desaparecidos, el procesamiento de Ernestina es irremediable. Todas las causas tramitadas en los juzgados federales por apropiación ilegal de hijos de desaparecidos resultaron con la incriminación de los apropiadores y, en la mayoría de los casos, con condenas firmes.

Desconcierto. Ante los rumores de que quien dirige el diario desde hace 42 años se había ausentado de la Argentina, el hermetismo empresarial es completo. “No preguntes por teléfono esas cosas” o “¿Quién fue que te lo dijo?”, fueron algunas de las respuestas recibidas por periodistas sumamente preocupados por el lugar y el momento en el que deben ejercer su profesión. El desconcierto no se debe sólo a que hace 48 días que Ernestina Herrera de Noble no está en el país sino por los evidentes motivos de su viaje. Quienes escriben en Clarín, o tienen programas en Radio Mitre, Canal 13, TN o muchos otros medios del grupo, se plantean un gran dilema ético. La tarea periodística consiste, básicamente, en proveerse de información para buscar y preservar la verdad para luego transmitirla de una manera clara y accesible para los lectores o audiencias. En su condición de trabajadores rentados por una empresa, los periodistas no tienen responsabilidad de los negocios de los empresarios. Hasta aquí las generales de la ley. Lo que sucede con el Grupo Clarín es diferente. Desde hace muchos años, sus trabajadores saben que la dueña adoptó irregularmente a sus dos hijos. También saben de los esfuerzos de sus ejecutivos por frenar la identificación biológica de ellos. Y ahora saben, o al menos se enterarán por este artículo, que Ernestina Herrera de Noble, ante la inminencia de los resultados en el Banco Nacional de Datos Genéticos, eligió irse subrepticiamente de la Argentina.

Si la Justicia la requiere, ¿qué hará Ernestina? Es decir, si resulta ser que Felipe o Marcela son hijos de desaparecidos, ¿la directora de Clarín asumirá las consecuencias jurídicas que sobrevendrán o se quedará en el exterior y dirá que hay una persecución política contra ella?

Todas esas preguntas remiten a que no es lo mismo para un periodista del grupo estar en una empresa que tiene posiciones económicas privilegiadas a saber que se trabaja en una compañía cuya directiva máxima puede estar implicada en delitos graves en materia de violación de derechos humanos.

En estos últimos dos años hubo muchos directivos –y también periodistas– del Grupo que repetían ese mito de que nadie soporta tres tapas de Clarín. Es oportuno preguntarles a esos directivos o periodistas si recuerdan cuál fue la tapa de ese diario el domingo 19 de diciembre de 1977, por citar una de las tantas tapas de alistamiento compulsivo a la ideología y las prácticas de la dictadura. Entre la noche del viernes 17 y el sábado 18, un grupo de tareas había secuestrado a las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet ocurrido entre el 17 y el 18 de diciembre de 1977, diez días después de que otro grupo, al mando de Alfredo Astiz, hiciera lo propio con las madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, Mary Ponce y Esther Balestrino de Careaga en la iglesia de la Santa Cruz.

“Los montoneros secuestran a las religiosas francesas” fue el título y, en las páginas interiores, el diario reproducía un parte del Comando de Zona 1 del Ejército, por el cual “los subversivos” habían hecho llegar un comunicado donde imponían cuatro condiciones para liberarlas: “1) Obtener de la Iglesia Católica un documento de repudio al Gobierno. 2) Obtener del gobierno francés una declaración de igual tenor y la concesión de asilo a los perseguidos políticos. 3) Obtener de la Junta Militar un documento para conocimiento de la opinión pública internacional y de la ONU de la situación de los detenidos y/o desaparecidos. 4) Obtener la libertad de 21 delincuentes subversivos”. Tan sumisos eran los directivos y editores de entonces que no se extrañaron que los supuestos montoneros llamaran “delincuentes subversivos” a sus compañeros presos. Ni entonces, ni ahora, entre los periodistas y editores del Grupo se planteó una discusión –y una toma de posición– respecto de los motivos por los cuales las páginas de ese diario estaban manchadas de sangre y plagadas de mentiras. Pasados 33 años de aquella y tantas otras tapas, parece tiempo de hablar sobre qué es hacer periodismo y qué es trabajar en el Grupo Clarín.

Miradas al Sur

20/06/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

EXCLUSIVO: LA DUEÑA DE CLARIN SERÍA PROCESADA. BUSCARÍA ASILO POLÍTICO EN EL EXTERIOR


Seccion: Justicia

Miércoles, 16 de Junio de 2010 10:01

El examen del ADN de uno de los hijos de la propietaria del Grupo Clarín arrojaría resultados comprometedores. Uno de ellos sería hijo de un desaparecido uruguayo. En base a eso, la Señora Ernestina Herrera de Noble, sería procesada con prisión preventiva por apropiación, supresión de identidad y varios otros delitos considerados de lesa humanidad, en las próximas horas. Ya se encontraría en el exterior y habría empezado a tramitar asilo político.

Los estudios de ADN sobre los hijos de la propietaria del Grupo multimedios mas importante del país, podría comprometerla seriamente. De hecho, la jueza Sandra Arroyo Salgado, ya tendría elaborado un auto de procesamiento con prisión preventiva contra la misma, por un listado de delitos considerados de lesa humanidad, que la colocarían directamente en una cárcel común.

Aparentamente, la señora de Noble, se encontraría en los Estados Unidos, y las fuentes indican que se encontraría tramitando el asilo en ese país, como perseguida política del gobierno argentino. Si el asilo no prospera en ese país, sus abogados manejan opciones donde el mismo estaría casi asegurado.

Por otro lado, otra causa azota al mismo grupo de medios y también podría tener resolución inmediata. Héctor Magnetto y Bartolome Mitre (CEOS de Clarín y La Nación respectivamente) podrían ser procesados en los próximos días en una causa relacionada con la empresa Papel Prensa.

De la redacción de PUNTOJUS

http://www.puntojus.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=155%3Aexclusivo-la-duena-de-clarin-seria-procesada-buscaria-asilo-en-el-exterior&catid=76%3Aserajusticia

17/06/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

La batalla judicial cruzada entre el Gobierno, Clarín y La Nación



Expediente Papel Prensa

Néstor Leone

Debate

Ya no queda tiempo para medir fuerzas y escudriñar la estrategia del adversario. Menos aún para acuerdos o armisticios. Se juega contrarreloj y con piezas que se mueven de manera cada vez más precipitada. En la justicia, en la arena política o ante la opinión pública. Es cierto: no hay certeza sobre quién, finalmente, saldrá victorioso y en qué condiciones. Pero sí hay indicios, cabos que se atan y lecturas que pueden hacerse. En ellas, el gobierno nacional gana terreno y despoja de razones a su principal rival político desde hace más de dos años. Y en ellas, también, el Grupo Clarín viene en retroceso. Acentuado retroceso, por cierto. Factores varios se conjugan para explicarlo. Su pasado de negociaciones sospechosas, que adquieren luz pública con paso irrefrenable, es un ejemplo. Su política empresarial de atropello permanente, que le valió enemigos del más diverso pelaje y con muchas ganas de cobrarse sus créditos, puede ser otro. Que, claro, se suman a los errores de estimación respecto del poder de fuego del primer gobierno en la historia contemporánea que tuvo la osadía de enfrentarlos, acostumbrados como estaban a la defección sin tanta resistencia de los poderes políticos de turno.


El capítulo Papel Prensa, en ese sentido, resulta bastante simbólico. La reacción airada del Grupo ante la investigación que pretende ofrecer luz al oscuro origen de la empresa, con querellas desesperadas y empecinamiento por retacear información son muestras de esta actitud errante y desorientada. Como pueden ser muestras, también, del grado de desolación y miedo que ronda por estos días las cabezas visibles del que sigue siendo el mayor conglomerado de medios del país. El testimonio estremecedor de Lidia Papaleo de Graiver y su denuncia pública acerca de la manera atroz en la que fueron adquiridas las acciones de la empresa por parte del Grupo y de sus socios de entonces -y de hoy- ya se convirtió en una pesadilla difícil de conjurar.


La posible incriminación de su hombre fuerte, Héctor Magnetto, como partícipe necesario o ideólogo de una serie de hechos, algunos de los cuales pueden ser tipificados dentro de lo que la jurisprudencia internacional considera como crímenes de lesa humanidad (y, por lo tanto, no prescriptibles) ensombrecen las mesas de reuniones de la calle Piedras. Y, claro, retroalimentan el nerviosismo, como sucede por estos días cada vez que la jueza Sandra Arroyo Salgado avanza con la investigación sobre el origen de los hijos de Ernestina Herrera de Noble o cuando descubren que su lobby en contra de la nueva Ley de Medios, aprobada por amplia mayoría en el Congreso, ya no tiene el peso de otrora. Pero hay más: pagos en negro a los accionistas, el cobro de “retornos”, los “ñoquis” que prohijarían en la empresa desde la dictadura militar o la defraudación al Estado, como socio cuasi bobo. A lo que habría que sumar las desavenencias internas dentro de Clarín y la distancia incipiente con La Nación, su más importante socio.


No obstante, lo que más temor e incertidumbre genera hoy entre los popes del Grupo es la inquina que ven en los Kirchner para avanzar sobre éstos y otros frentes en los que “andan flojos de papeles”. Subestimados en un principio, dados por muertos luego, ven en la pareja patagónica el peor de los males y el rival a vencer. Por eso, ponen como objetivo supremo evitar la continuidad del proyecto en 2011. Aunque advierten que las armas con que cuentan, para nada desdeñables, están en baja. La elaboración en curso de un informe, al que se le dio el nombre de “Papel Prensa-La Verdad”, por parte de los directores de la asamblea accionaria que responden al Gobierno, brinda otra pizca de intranquilidad. Y las conversaciones en off de algunos funcionarios con periodistas y allegados no contribuyen a tranquilizarlos. Uno de ellos, en estos días, dijo a Debate: “No sé si es el fin de Clarín, pero sí de Magnetto. Está quebrado y solo”.

Origen espurio

El nacimiento y desarrollo de Papel Prensa, la planta productora del insumo básico de los diarios, monopólica en su rubro, bien podría ser una metáfora de cómo se consolidan ciertos poderes fácticos o se adquieren determinados derechos en nuestro país. Nació en los setenta, como un intento bienintencionado por resolver el principal cuello de botella de los diarios, y se convirtió con el tiempo en una nueva modalidad de cerrojos y elementos de presión, con empresarios que saben de prebendas y hacen usufructo de ellas, y con un Estado más bien ausente que financia las ganancias de sus pares privados en perjuicio de otros actores. Es decir, del resto de la sociedad. Lo que le agrega un plus a esta historia es la forma en la que los propietarios privados de las acciones se habrían hecho de ellas, durante la última dictadura militar.

Lo contó Lidia Papaleo de Graiver, en la asamblea de la empresa, el 20 de mayo último, llevada de sorpresa por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Allí, la viuda del dueño de las acciones de Papel Prensa (David Graiver, muerto en agosto de 1976, en un misterioso accidente aéreo) dijo que fue forzada a vender todo. Forzada, en los peores términos. “No hubo sugerencias, fue ‘firmás o te mato’”, remarcó (ver aparte), al tiempo que dio precisiones sobre su secuestro, así como de las feroces torturas recibidas durante el período que estuvo ilegalmente detenida, como gran parte de su familia. Y lo dijo ante la cara de sorpresa de los representantes del Grupo Clarín y del diario La Nación, dueños del 49 y el 22,5 por ciento, respectivamente, y partes de la cuestionada adquisición de aquel entonces. El tercer integrante de aquella tríada, La Razón, vendió su parte en Papel Prensa a Clarín, antes de ser el diario mismo propiedad del Grupo.

Según la investigación en curso, los diarios en cuestión llegaron con cierta facilidad a hacerse de las acciones de la papelera. El pago se habría hecho con poco efectivo y mucho papel pintado, más una serie de préstamos preferenciales del Banco Nacional de Desarrollo (Banade), que les habría facilitado la dictadura. Así, las empresas involucradas se aseguraron que el Estado no realizara ningún estudio técnico para averiguar cómo financiarían el proyecto ni que se pidieran avales de patrimonios personales para acceder a esos créditos. Y la dictadura se compró el silencio de estos medios. La foto histórica del brindis entre Ernestina Herrera de Noble, dueña de Clarín, con Jorge Rafael Videla, dueño de la vida y la muerte de los argentinos, el 27 de setiembre de 1978, durante la inauguración de la planta de San Pedro, parece el documento más contundente de aquel contubernio.

“Papel Prensa está mal habida por donde mire. Donde se pone el dedo, salta pus”, le cuenta a Debate una fuente cercana al directorio de la empresa. “Por eso no dan la información que se les pide. Están hasta las manos”, agrega. Además, cuenta algunas puntas del informe que Moreno encargó a los directores de la empresa para que en un plazo máximo de noventa días (ya pasó casi la mitad de tiempo) entreguen un informe sobre el traspaso de acciones y los vericuetos de la empresa, para determinar si hubo irregularidades. El informe llevará por nombre “Papel Prensa-La Verdad” y contaría con información extra proporcionada por nuevos denunciantes de la causa, expedientes de la Conadep, información del Tribunal de Guerra de la dictadura y los papeles de la sucesión.

Batalla judicial

La historia se cuenta como anécdota entre los allegados al Gobierno. Dice que un alto directivo de Clarín fue quien verbalizó el fin de la relación del Grupo con el Gobierno. Lo hizo luego del “conflicto del campo”, cuando advirtieron en calle Piedras que los Kirchner iban indefectiblemente hacia su declinación política, luego de una buena relación inicial. “Entramos en guerra”, cuentan que el hombre del Grupo le dijo a un alto funcionario nacional, tras advertir que los cruces en ascenso entre unos y otros serían imparables. “Dónde viste que una empresa le gane a un Estado”, señalan que respondió éste, rápido de reflejos. A lo que el empresario contestó, con suficiencia: “Esto es Clarín”. El entredicho, en buenos términos según parece, quedó ahí, pero tuvo otros capítulos. El más cercano en el tiempo se habría producido hace poco más de un año. “Te oferto la rendición con un pliego de condiciones. Si no aceptan, de acá en más la rendición será incondicional”, dicen que ofreció el funcionario. Por cierto, sólo obtuvo una negativa oronda.

Los sucesos que caracterizaron la relación, de ahí en más, habla de lo imposible de una marcha atrás, con la pérdida absoluta de compostura periodística en los medios del Grupo y con jugadas osadas de parte del Gobierno, entre las que pueden mencionarse la revisión de la fusión entre Cablevisión y Multicanal o la aparición del Estado como socio-reemplazante de Clarín en las transmisiones de AFA, entre otros hechos. Respecto de Papel Prensa, la disputa tuvo como escenario la asamblea de accionistas de la empresa y la justicia. Por un lado, el Gobierno objetó la reelección irregular de Alberto Maquieira al frente de la empresa (su mandato había sido suspendido el 8 de marzo, mediante una resolución judicial) y la falta de entrega de información a los directores representantes del Estado. A lo que agregó una serie de irregularidades por probar ligadas a retornos y liquidación en negro a los accionistas privados. Como contragolpe, el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, y el director de La Nación, Bartolomé Mitre, presentaron una querella criminal contra el secretario Moreno por presunto abuso de funciones y por montar un supuesto “aparato paraestatal sui generis” para perseguirlos. Y entre los argumentos, citaron el hecho de que la resolución de la Secretaría de Comercio Interior que pedía el informe “Papel Prensa-La Verdad”, llevase el número 126. Reminiscencias, por cierto, del conflicto con el campo.

“Tienen miedo. Y el miedo mayor es que se los incrimine por delitos de lesa humanidad”, contó un allegado al directorio de la empresa, quien consideró que la denuncia del dueto Magnetto-Mitre tiene como destinatarios a “Moreno y otros”, pero que ese “otros” no es más que la pareja presidencial. Y agrega: “Es ridículo que se haga una denuncia para frenar un informe que el secretario está en su derecho a pedir. Si están limpios de culpa y cargo no tendrían que tener problemas en presentar lo que se les pide. Y si el informe oficial es sesgado o no, eso lo va a determinar la justicia”.

Internas

Sabidos en problemas, Magnetto y Mitre pretenden blindar a la sociedad. Por lo menos, la suya. Son conscientes de que la suerte de uno puede ser la del otro. Fueron protagonistas principales de aquellas asambleas que cuestiona Papaleo de Graiver y estuvieron al frente de la conducción de la empresa desde sus momentos fundacionales hasta hace poco. Lo que no pueden asegurar es que esa sociedad blindada abarque también a las empresas que representan. La situación complicada de la principal accionista de Clarín por la investigación referente al origen de dos de sus hijos y la molestia de los socios externos del Grupo (los fondos de inversión, por ejemplo, que tienen el 18 por ciento de la propiedad), complican la situación de Magnetto. En tanto, las disputas internas preexistentes con la familia Saguier, socios mayoritarios de La Nación, le auguran problemas mayores a Mitre. Por lo pronto, los Saguier han comenzado a tomar distancia. Hace unas semanas rescindieron el convenio de accionistas que tenían con Clarín desde 1977, que les permitía actuar al unísono, y se declararon “en absoluta libertad e independencia”. Y en las últimas asambleas de la empresa han optado por sentarse alejados de los representantes de Clarín.

“A los Saguier no los salpica el caso: son compradores de buena fe”, le contó a Debate otro allegado al directorio, quien mencionó también una reunión que uno de los hermanos Saguier había tenido con los trabajadores de la planta en San Pedro y los comentarios respetuosos sobre Moreno, tanto en la asamblea como fuera de ella. “Es probable que aprovechen la oportunidad para sacarse a Bartolito de encima”, comentó la misma fuente, quien asegura que los Saguier hicieron llegar al Gobierno, a través de terceros, un sondeo. “Nos mandaron a decir que si queríamos la línea editorial, no había acuerdo posible. Les contestamos que no, que diarios gorilas el país necesitaba; pero que lo que no debía haber es diarios golpistas”.

Manejos

Dos cuestiones señalan de manera persistente cuando se habla con algún funcionario del Gobierno ligado al caso. Por un lado, la sorpresa que aún persiste sobre la poca altura para manejar el conflicto que han demostrado tener las primeras y segundas líneas dirigenciales del Grupo. “Las cosas las hacen mal. Hasta ahora ganaban siempre por la capacidad de fuego que habían acumulado, pero no por la inteligencia de sus jugadas. Si hasta tacharon un balance”, señala un hombre cercano al círculo más próximo a la Presidenta. Por el otro, hablan de manera recurrente sobre lo que puede significar política y socialmente el esclarecimiento sobre el origen de la empresa. “Esto es la punta del ovillo. Da la impresión de que hay una verdad más profunda. Por ejemplo, faltan actas de las reuniones de directorio de aquella época. No aparecen”, señala la misma fuente. “Quizá se pueda saber más sobre la connivencia del poder militar con el poder económico”, argumentó otro, en el mismo sentido.

Pero los malos manejos no terminan ahí, sino que recorren gran parte de la historia de la empresa. Un mojón de esto lo volvió a marcar, en estos días, José Pirillo, dueño de La Razón en los ochenta, con sus denuncias sobre las maniobras de los socios privados para beneficiarse con el costo del papel de diario, en detrimento de las publicaciones de la competencia, y sobre cómo fue “despojado” de su diario en 1987, tras romper la sociedad en Papel Prensa. Otro mojón lo refrendó el Gobierno mismo acusando a sus socios privados por “retornos” a proveedores, cobrados por un gerente y repartidos personalmente a los accionistas. Y por vender papel a precio privilegiado (hasta un veinticinco por ciento por debajo de los costos, como comprobó la Sindicatura General de la Nación que había sucedido durante tres de los cuatro trimestres del último año) a Clarín y La Nación. A eso hay que agregar dos datos que están en investigación. Por un lado, la supuesta existencia de ñoquis, un verdadero reservorio de mano de obra desocupada, que viene de la dictadura militar. Por el otro, la existencia de una estructura de gastos sobredimensionados que no tendría razón de ser. La orden del juez contencioso administrativo federal, Claudia Rodríguez Vidal, que permite unificar los precios, intenta resarcir uno de estos abusos. Los pedidos de informes intentan poner fin a los otros.

“No está pensada una estatización ni una expropiación. Esto es lo que están diciendo ellos. El objetivo es que todas las empresas periodísticas puedan tener papel al mismo precio”, señalan desde la Secretaría de Comercio Interior. Y ya piensan alternativas. Que se genere una empresa entre todos los diarios del interior del país, puede ser una.
Mientras tanto, la batalla ingresa en su etapa de definiciones.

Fuente original: http://www.revistadebate.com.ar//2010/06/04/2947.php

10/06/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura | , , , , , , , , , | 1 comentario

Ratifican una denuncia que apunta a Magnetto y a la viuda de Noble


Jose Pirillo, en la justicia

Por Natalia Aguilar

Pirillo. Al salir del juzgado en el que comprometió a Magnetto.

Un ex socio de Clarín declaró esta semana ante la Justicia Federal que el CEO del Grupo, Héctor Magnetto, le consiguió los hijos a Ernestina Herrera de Noble a través de una gestión ante el entonces presidente de facto Jorge Rafael Videla.

El hombre en cuestión es José Pirillo, ex propietario del diario La Razón y ex socio de Clarín y La Nación en la empresa Papel Prensa. El miércoles 21, Pirillo se sentó ante el juez Conrado Bergesio y le contó detalles de la historia de Marcela y Felipe Noble, sobre quienes aclaró que no conoce que “fueran de padres desaparecidos”.

La Justicia investiga si los hijos de Noble, Marcela y Felipe, ambos de 33 años, fueron ilegalmente sustraídos durante la dictadura militar y si, en rigor, son hijos de dos parejas de desaparecidos. La causa no ha avanzado hasta el momento, con la excepción de un dictamen de la Corte Suprema en el que se ordenaron análisis de ADN en el cuerpo médico forense del Alto Tribunal y que se crucen las muestras de las dos familias querellantes: Lanuscou/ Miranda y Gualdero/García. Las familias se niegan porque desconfían de la transparencia de los análisis y solicitan que se realicen en la sede del Hospital Durán, explicó a PERFIL la abogada querellante Alcira Ríos.

En su declaración ante Bergesio, el ex dueño de La Razón arremetió también contra la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, que según su relato ante la Justicia, le consiguió los hijos al propio Magnetto. Pirillo le relató al magistrado que en ese entonces Magnetto le pidió “por favor que dejara de publicar notas sobre el tráfico de bebés que se producía en el norte del país, porque eso los afectaba a él y a su señora esposa, por cuanto los hijos que él tenía, también adoptivos, los había conseguido a través de la intervención de su amiga personal Elisa Carrió”. Desde el entorno de la chaqueña lo desmintieron y lo calificaron de “disparate”.

¿Pirillo, a los 70 años, se ha convertido en un hombre peligroso para el Grupo. Conoce secretos que tanto Magnetto como Noble quieren mantener bajo siete llaves? Es un enigma.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anticipó que la entidad pedirá un careo entre el CEO de Clarín y Pirillo. Además, trascendió de fuentes empresariales que el propio Magnetto se presentará ante la Justicia la semana que viene para refutar los dichos del testigo.

En diálogo con PERFIL, Pirillo agregó más detalles sobre su relación con el Grupo Clarín.

—¿Cuándo decidió usted intervenir en el caso?

—Yo informo de esto a Abuelas de Plaza de Mayo y ellas en enero de este año realizan una presentación ante Bergersio, sin busca de rédito político alguno.

—¿Se siente enfrentado con Clarín?

—Mi actual estado económico y la quiebra de todas mis empresas se debe a que en su momento todos los gobiernos negociaron con Clarín y me perjudicaron.

—¿Cuáles gobiernos?

—Alfonsín me pidió que lo ayudara a defender y fortalecer la democracia y me traicionó. Lo mismo ocurrió durante el gobierno de Carlos Menem.

—¿A qué se dedica en la actualidad?

—Vendo “sánguches”. Y no tengo plata para abogados. Los que tuve me traicionaron, fueron comprados por el poder, también jueces y síndicos de la quiebra de mis empresas fueron comprados. Esto me dejó en la ruina.

¿Quién es Pirillo?

*José Pirillo tiene 70 años. Fue el dueño del diario La Razón y ex socio de Clarín y La Nación en la empresa mixta Papel Prensa.

*Tuvo una relación laboral con el CEO de Clarín, Héctor Magnetto. Fue el propio cabecilla del Grupo mediático el que le contó que los hijos de Ernestina Herrera de Noble habían sido conseguidos a través del ex presidente de facto Jorge Rafael Videla.

*Pirillo denuncia que perdió todo por las negociaciones entre los gobiernos de turno y Clarín. Y advirtió que todos sus abogados se vendieron al poder.

Diario Perfil

06/06/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario