America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

¡YES, SIR! – ATILIO A. BORON


¡YES, SIR!

Nota1

POR ATILIO A. BORON

Tal como se preveía, no habían transcurrido doce horas desde su victoria electoral cuando en conferencia de prensa Mauricio Macri ratificó su vocación de convertirse en un proxy de Washington en la región. En línea con los deseos de la Casa Blanca arremetió contra la República Bolivariana de Venezuela y confirmó que solicitaría la suspensión de ese país como miembro del Mercosur porque, según él, habría infringido la cláusula democrática al “perseguir a los opositores y no respetar la libertad de expresión”.

Derrocar al gobierno bolivariano es una vieja obsesión del gobierno de Estados Unidos, para cuyo efecto no ha reparado en límite o escrúpulo alguno. Hasta ahora su ofensiva sólo había encontrado un socio dispuesto a avanzar por ese escabroso sendero: el narcopolítico colombiano Álvaro Uribe. Juan M. Santos, que lo sucedió en el Palacio Nariño, no se prestó a tan peligroso juego. Es más, el conservador presidente colombiano no se ha cansado de agradecerle a Venezuela su colaboración en el proceso de paz en curso en La Habana. Macri parece ignorar estas sutilezas de la política internacional y ser un hombre temerario y de frágil memoria, combinación peligrosa si las hay. Habría que recordarle que la sumisión incondicional al imperio ya se practicó en la Argentina durante el menemato, con el nombre de “relaciones carnales”, y que este país pagó con sangre tamaña insensatez. No se entiende por qué habría de repetir ese desatino, salvo para dar cumplimiento a un acuerdo secreto con la Casa Blanca cuya contrapartida seguramente no tardaremos en conocer.

Macri parece no haber sido tampoco informado que el pasado 28 de Octubre la República Bolivariana fue reelegida para integrar el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. La Asamblea General de la organización aprobó esa resolución con 131 votos, sobre un total de 192 miembros. Formular las acusaciones que hizo Macri pasando por alto un dato tan significativo como este, que ratifica la presencia de Venezuela en un organismo en el cual participan países como Francia, Estados Unidos, Alemania y Japón, es por lo menos un acto de llamativa irresponsabilidad o una muestra de peligroso amauterismo en el manejo de las relaciones internacionales. ¿Cree acaso que los países del Mercosur van a acompañar su arrebato antibolivariano? ¿Ignora que las decisiones del Mercosur requieren el consenso de todos sus miembros? Para empezar, el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa se apresuró a declarar que su país “no ve razón para aplicar la cláusula democrática a Venezuela en el Mercosur.” Y lo más probable es que el gobierno brasileño siga el mismo curso de acción, en cuyo caso las amenazas de Macri caerían producto de su inviabilidad política.

Volviendo al caso de los opositores políticos en Venezuela, ¿qué diría Macri si en los próximos días, siguiendo el ejemplo de Leopoldo López, Daniel Scioli hiciese público su desconocimiento del resultado electoral y poco después del 10 de diciembre intensificase esa campaña movilizando contactos internacionales e impulsando, cada vez con mayor fuerza acciones violentas exigiendo “la salida” extraconstitucional de un “gobierno ilegítimo” apelando a procedimientos vetados por la constitución y las leyes de la república? ¿Llamaría en tal hipotético caso a Scioli un “opositor político” o lo calificaría, en función de la normativa vigente, como un político incurso en el delito de sedición, que en este país tiene una pena que oscila entre los cinco y veinticinco años de prisión? La legislación venezolana es similar a la argentina y ambas a la de Estados Unidos, donde el delito tiene una penalidad que, en ciertos casos, llega hasta la prisión perpetua o la pena de muerte. En realidad López, cuya mujer estuvo la noche del domingo en los festejos del bunker de Cambiemos, no es un “disidente político” injustamente perseguido por el gobierno bolivariano. Es el cabecilla de un intento de alterar por la fuerza el orden constitucional vigente en su país y derrocar al gobierno surgido de elecciones en un sistema que el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter dijo que era “más confiable y transparente que el nuestro.” Para ello contó con la colaboración de Uribe, para reclutar un numeroso grupo de mercenarios que camuflados como heroicos “jóvenes universitarios” luchaban valientemente para restaurar las libertades conculcadas en su país. Lanzados a las calles para impulsar “la salida” de Maduro y el derrumbe del orden institucional vigente hicieron uso de cuanta forma imaginable de violencia pueda existir, desde incendios de escuelas y guarderías infantiles hasta la destrucción de medios de transporte públicos y privados, combinado con ataques violentos a universidades y centros de salud, erección de “guarimbas” (barricadas desde las cuales se controlaban los movimientos de la población y se apaleaba o asesinaba impunemente a quienes osaran desafiar su prepotencia) y asesinatos varios. Como producto de estos desmanes murieron 43 personas, la mayoría de ellas simpatizantes chavistas o personal de las fuerzas de seguridad del estado. Tiempo después se descubrió que buena parte de los “guarimberos” eran paramilitares colombianos y que casi no había universitarios venezolanos involucrados en esos luctuosos acontecimientos. La justicia de la “dictadura chavista” lo condenó a una pena de 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de reclusión. Disconforme con la transición posfranquista en España, el 23 de Febrero de 1981 el teniente coronel Antonio Tejero Molina quiso también él alterar el orden constitucional tomando por asalto el Congreso de Diputados. En su cruzada restauradora el “tejerazo” no produjo ni una sola muerte ni hubo que lamentar pérdidas materiales de ningún tipo. Sin embargo, la justicia española lo sancionó con 30 años de prisión, expulsión del Ejército, pérdida de su grado militar e inhabilitación durante el tiempo de su condena. Nadie lo consideró un opositor político sino un militar sedicioso. Peor es el caso de López, por la mucha sangre derramada por su culpa y por la destrucción de bienes provocada por su apología de la violencia, pese a lo cual la sentencia de la justicia venezolana fue insólitamente benigna. Pero Macri no lo ve así y sigue considerándolo un opositor maltratado por un poder despótico. Mal comienzo en materia de política exterior. Y un paso preocupante en el intento de avanzar en el “reformateo” neoliberal del Mercosur, otra vieja ambición de Estados Unidos, para hacerlo confluir con la Alianza del Pacífico y la Unión Europea dominada por la Troika.

Buenos Aires, noviembre de 2015.

http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/ediciones111/nota01.htm

12/12/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

¿Una aberración argentina? – Atilio Boron


¿Una aberración argentina?

A propósito de un editorial de The New York Times sobre los suicidios sospechosos de la Argentina, Atilio Boron recuerda célebres crímenes nunca esclarecidos de los Estados Unidos. Mario Rapoport, por su parte, describe diferentes casos históricos de enfrentamientos de gobiernos con el
Poder Judicial.

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Por Atilio A. Boron *
Se ha convertido un lugar común decir, a propósito de la muerte del fiscal Alberto Nisman, que “cosas como éstas sólo ocurren en la Argentina”. Una nota aparecida en la página de opinión de The New York Times del martes 10 de febrero abona la supuesta verdad contenida en esa afirmación que, como era de esperar, fue reproducida y agigantada hasta extremos indecibles por la prensa hegemónica y los intereses del bloque oligárquicoimperialista empeñado en acelerar, también en la Argentina, un “cambio de régimen” sin tener que atenerse a los plazos y nimiedades establecidas por la Constitución y la legislación electoral. Y decimos supuesta porque si hay algo que enseña la historia comparada contemporánea es que casos como el de Nisman: muertes sospechosas, imposibles de certificar si fueron suicidios o asesinatos, no son infrecuentes en las principales democracias del mundo. Casos que, casi invariablemente, se archivaron rápidamente señalando causas y culpables de menos que improbable verosimilitud.

En lugar de sermonear a los argentinos por el caso Nisman, The New York Times podría hacerle un servicio a su país si investigase seriamente el asesinato de John F. Kennedy o el de otros connotados personajes de la política norteamericana que murieron bajo asombrosas circunstancias, para decirlo con benevolencia. La forma en que se investigó y se cerró el caso de JFK con el Informe Warren que dictaminó que Lee H. Oswald actuó en solitario para matar a JFK y herir al gobernador Connally, y que Jacob Rubenstein (a) Jack Ruby, un conocido hampón y narcotraficante de Dallas, hizo lo mismo al matar a Oswald dos días después en la propia comisaría. Pocas cosas contribuyeron tanto al descrédito del sistema judicial de Estados Unidos como ese informe refrendado por la Corte Suprema de ese país. El NYT, que con tanto entusiasmo adhirió a la absurda teoría de que había armas de destrucción masiva en Irak, haría bien en tratar de develar las razones y consecuencias de una mentira que costó millones de vidas, heridos y gentes desplazadas; o de ilustrar a sus lectores qué ocurrió con Osama bin Laden, cuya supuesta muerte en mayo del 2011 quedó sellada en las profundidades del océano Indico mientras un espectro de sospechas corroe hasta el tuétano la credibilidad de la Justicia y el gobierno de Estados Unidos, lo mismo que los macabros misterios –cada vez menos herméticos y más cuestionados– que rodean los sospechosos atentados del 11S.

La lista sería tan extensa que necesitaríamos una página simplemente para enumerar las principales muertes de altos funcionarios o personas muy allegadas al poder político en Estados Unidos. Tomemos el caso de dos ex directores de la CIA. William Colby lo fue entre 1973 y 1976, falleció en 1996 mientras hacía una solitaria excursión en canoa en un río cercano a su domicilio en Maryland. Colby duró poco en su cargo; no era muy bien visto por sus colegas en la Agencia porque sentía que algunos de sus “agentes operativos” (vulgo: killers) gozaban de demasiadas prerrogativas y desconfiaba de los verdaderos propósitos de algunas de sus operaciones secretas. Otro ex director de la CIA, William J. Casey, dirigió la agencia entre 1981 y el año de su muerte, 1987, sirviendo en tal calidad durante casi todo el período presidencial de Ronald Reagan. Casey, un fundamentalista católico, carecía de los escrúpulos que llevaron a su predecesor a sufrir un fatal accidente náutico. Pero tuvo mala suerte también él, porque falleció pocas horas antes de testificar en el Congreso sobre la criminal operación IránContra y también sobre la intervención de la CIA en el reclutamiento y organización de los mujaidines afganos bajo el liderazgo de Osama bin Laden. La versión oficial, apta sólo para ingenuos incurables, es que Casey padecía de un extraño tumor cerebral que de la noche a la mañana se agravó hasta privarlo del habla y, un par de días después, despacharlo al otro mundo. Otro caso interesante es el del senador republicano John Tower, que a mediados de los setenta presidió junto con el demócrata Frank Church un comité que examinó el papel de la CIA en el golpe de Estado de Chile de 1973. En el curso de la investigación se descubrió que la CIA estaba desarrollando una pistola altamente sofisticada que podía eliminar enemigos políticos inoculándoles bacterias o gérmenes letales mediante el disparo de un rayo ultracongelado que penetraba en el organismo de la víctima sin que ésta fuera consciente de ello. Tower murió en un accidente de un pequeño avión de línea regional. Otro desafortunado fue Vincent Foster, un amigo y consejero del presidente Clinton, que supuestamente se suicidó en 1993. La investigación estuvo plagada de irregularidades, incomprensibles en el caso de un sujeto tan cercano a la familia presidencial, nacido y criado en el mismo pueblo en Arkansas. Un informe señala que llamó al celular de Hillary Clinton unas pocas horas antes de su muerte. El caso se catalogó como suicidio y asunto concluido.

Como vemos, el NYT tiene una lista de temas bastante extensa para preocuparse, además del caso Nisman. Si cruzamos el Atlántico las cosas no mejoran. Uno de los incidentes más resonantes de los últimos tiempos es el del notable científico británico y autoridad reconocida en el tema de la guerra bacteriológica: David Christopher Kelly. Había sido inspector de la ONU en Irak en aquella búsqueda absurda de las supuestas armas de destrucción masiva y que todos sabían que no estaban allí. Kelly fue llamado a testimoniar ante el Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento Británico y se produjo un áspero debate en donde refutó inapelablemente la postura de los secuaces parlamentarios del primer ministro Tony Blair, íntimo aliado de las mentiras y crímenes de George W. Bush. Dos días después, y en medio de la conmoción que habían producido sus declaraciones, Kelly apareció muerto. La información oficial dijo que se había suicidado, y a diferencia de lo ocurrido hasta ahora con Nisman, la comisión parlamentaria dirigida por Lord Hutton resolvió, luego de una pericia más que superficial, archivar todos los elementos probatorios del caso (incluyendo la autopsia y las fotografías del cadáver) y resguardarlos como material clasificado por un plazo de 70 años. Este sí es un caso de “encubrimiento” que debería despertar las iras de tantos políticos argentinos que con total irresponsabilidad apelan a esa figura jurídica, aunque demuestran su incoherencia, o mala fe, cuando se cuidan de aplicarla a quienes conspiraron para encubrir “la pista siria” y la “conexión local”, también involucrados en el criminal atentado de la AMIA y, no olvidemos, de la Embajada de Israel, de la cual sorprende lo poco que se habla.

Podríamos seguir con este listado: mencionemos sólo otros dos en suelo europeo. El del papa Juan Pablo I, que entra en esa misma categoría de crímenes irresueltos, aunque un pesado manto de silencio impidió que se investigara tan exhaustivamente como ocurriera con JFK. Otro: Olof Palme, asesinado en las escalinatas de una calle céntrica de una ciudad segura y tranquila como Estocolmo, sin haberse jamás hallado al magnicida cuando en Suecia hasta el ratero más insignificante es aprehendido por las fuerzas policiales en menos que canta un gallo.

De lo anterior se desprende que el discurso que proclama una suerte de aberrante “excepcionalismo” argentino carece de fundamento. Por supuesto, esto no equivale a minimizar la gravedad de la muerte del ex fiscal o a cerrar los ojos ante la impericia con que actualmente se está investigando el caso Nisman; o no investigando la muerte de los 10 bomberos en el harto sospechoso incendio de Iron Mountain en Barracas, entre tantas otras causas que merecerían la minuciosa investigación de nuestros fiscales. Pero, por favor, terminemos con eso de que estas cosas sólo pueden ocurrir en la Argentina.

* Investigador Superior del Conicet y director del PLED.

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17/02/2015 Posted by | Historia, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Las falacias de la violencia – Hernan Brienza



Las falacias de la violencia
El caso Nisman, la marcha opositora y un plan de maniobras desestabilizadoras que se multiplica en toda la región.

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En periodismo hay una máxima para saber cuándo algo es noticia, que dice lo siguiente: “Un caso es excepción; dos, casualidad; tres es tendencia.” En política latinoamericana podría reformularse el axioma de la siguiente manera: “Un golpe de Estado en la región responde a política interna de ese país; dos, a la casualidad política; tres, al accionar de las embajadas de Estados Unidos.” En los últimos días, si uno lee las noticias internacionales de los diarios, puede enterarse de que el gobierno de Nicolás Maduro desactivó una intentona golpista planeada por la Marina, que la presidenta de Brasil Dilma Rousseff enfrenta la posibilidad de ser sometida a un juicio político por parte de la oposición –la llaman anglosajonamente “impeachment”– y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner está siendo acosada por una banda de fiscales opositores, que amenazan con hacer trastabillar al gobierno nacional.

Ya nada es casualidad, obviamente. Sin embargo, lejos está de ser probada la maniobra de alguna terminal política de la diplomacia estadounidense. Pero hay indicios: la habitualidad con la que el fiscal Alberto Nisman concurría a la “Embajada” a contarles lo bien que estaba haciendo los deberes y a pedir instrucciones –según lo relatado por Santiago O’Donnell, un periodista al que nadie puede reprocharle un supuesto kirchnerismo, en su libro sobre los WikiLeaks de Julian Assange– para continuar imputando a Irán en el atentado a la AMIA; la fiereza con que los fondos buitre, sobre todo el grupo que responde a Paul Singer, un confeso republicano y un militante de cuanta empresa bélica se lleve adelante en Oriente contra el mundo islámico, y el refuerzo de la agenda de Washington respecto de la fantasiosa profecía autocumplidora de la Guerra de Civilizaciones obligan a pensar que Estados Unidos –o al menos un sector importante de su establishment– está intentando recuperar el dominio en Latinoamérica y los gobiernos de la región que pretenden mantener cierta autonomía deben ser borrados del continente o al menos cercenados en su libertad de acción.

Quizás estos dos primeros párrafos resulten demasiado conspirativos, pero como decía Raymond Chandler, “hasta los paranoicos tienen alguien que los persigue”.

De lo que ya no hay dudas es de que la convocatoria para el 18 de febrero se trata no sólo de una marcha opositora sino de un escalón más en la maniobra de desestabilización del gobierno nacional. Miles de personas en las calles legitimarían supuestamente en las portadas de los diarios nacionales e internacionales la intentona judicial desestabilizadora. Y no se descarta tampoco que en esa marcha se generen actos de “autoagresión”, de “autoviolencia” y de “autoinfitramientos” para generar una mayor desestabilización con imágenes de caos que recorran el mundo y que “pongan en alerta a la inocente y bien intencionada comunidad internacional” sobre las consecuencias que tiene mantener políticas contrahegemónicas como las del kirchnerismo. El mensaje es claro: “Cuidado, Grecia y España, con sacar los pies del plato neoliberal y desafiar al capitalismo financiero.”

Las razones de la convocatoria a la marcha son verdaderamente irrisorias más allá de la gravedad institucional que significa la muerte de Nisman. Algunos de ellos aseguran que no se trata de un “asesinato”, pero hablan todo el tiempo de “crimen político”, “ahora matan” y “magnicidio”. En qué quedamos, ¿es o no es un asesinato? Los principales referentes de la intentona desestabilizadora incurren en contradicciones permanentemente: si marchan en reclamo de “justicia” y/o “esclarecimiento”, es porque consideran que se trató de un homicidio, aun cuando la mayoría de los indicios sugiere que se trató de un suicidio. Pero, claro, no pueden afirmar que se trate de un homicidio porque eso sería utilizar políticamente la muerte del fiscal. Pero supongamos que se trató de un suicidio: ¿qué sentido tiene marchar a la Plaza del Congreso para esclarecer un suicidio? ¿No sería más correcto manifestarse contra alguna facultad de Psicología, por ejemplo, que nos permita saber cuáles son las razones que llevan a una persona a quitarse la vida? Perdón por la oscura ironía pero es necesaria para demostrar el absurdo de la convocatoria. Los más inteligentes ya ni siquiera dicen que la convocatoria es por el reclamo de “justicia” sino de homenaje a la figura del fiscal malogrado.

Un párrafo aparte merecen los autores de la convocatoria: los fiscales que han entorpecido durante dos décadas la investigación del atentado a la AMIA son los que llaman a marchar para impedir la impunidad en la causa. Y hombres y mujeres ligados al macrismo: Elisa Carrió, Patricia Bullrich, Laura Alonso, el grupo político acusado de espiar a familiares de la AMIA y de poner como jefe de la Policía Metropolitana a uno de los principales artífices de la impunidad en la causa –el comisario Jorge “Fino” Palacios–. Muchos de los convocados irán inocentes a la manifestación, o lo harán simplemente por su oposición al gobierno. Como fuera, es como si el Lobo llamara a manifestarse por el derecho a la vida de Caperucita Roja; y la niña marchara de la mano de su victimario.

Graves resultaron las palabras del titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, por ejemplo. No contento con decir que “vivimos en un país como el del ’73”, se despachó con un “ahí se instaló el asesinato político”. Muy grave. Que un ex diputado con menos representatividad que Rodolfo Arruabarrena en una filial de River haga estropicios discursivos y pase vergüenza haciendo comparaciones entre “peras y automóviles” se entiende. Que lo haga un funcionario de la talla del auditor general de la nación y que acuse al gobierno de “instalar el asesinato político” es de una irresponsabilidad institucional profundísima. ¿Qué relación hay entre una muerte dudosa, posiblemente un suicidio, de un fiscal y el mapa político de un peronismo enfrentado en el ’73, luego de haber sido víctima de 18 años de proscripción y represión por parte de la alianza entre militares golpistas y radicales que se conoció como Revolución Libertadora?

Es verdaderamente ridícula la comparación. Típica de la intelectualidad berreta de la derecha argentina como la que integra el flamante titular del Teatro Colón, Darío Lopérfido, quien ha aportado a la cultura argentina –además de la publicidad de la comida japonesa en el marco de un gobierno que asesinó a 40 personas, compró senadores con dinero de la SIDE y condenó a la miseria a la mitad de los argentinos– la genialidad de que “populismo y cultura son contradictorios”, una frase que atrasa aproximadamente medio siglo y que no aporta absolutamente nada a un debate profundo sobre el estado del arte y la cultura en nuestro país. O como Luis Alberto Romero, quien no se ruboriza en seguir utilizando herramientas teóricas de las primeras décadas del siglo XX para analizar el presente y se empeña en hacer el papelón de comparar al kirchnerismo con el fascismo italiano, superando incluso al propio Lopérfido en su nadería.

Pido perdón al lector por el arrebato de estos últimos párrafos. Pero es empujado por la preocupación que me provoca ver cómo se instalan mediáticamente las falacias necesarias para ejercer violencia en la Argentina. Inventando fantasmas discursivos, creando climas políticos ficticios, generando violencia verbal para justificar lo injustificable. Ofusca un poco ver a los “demócratas de siempre” afilando sus armas para hacer daño una vez más a la democracia. ¿Se trata de un golpe? Posiblemente no. Y ni siquiera tengan el poder para generar una crisis institucional. Pero pueden desestabilizar al actual gobierno, para condicionar al próximo.

La sociedad argentina no necesita ni quiere más violencia. El gobierno, sus voceros, sus militantes, no deben caer en ningún tipo de provocación ni contestar a la violencia discursiva con una violencia mayor. Ya lo dijo Perón alguna vez: la fuerza es el derecho de las bestias. Que Dios quiera que los trabajadores, la gente común, las mayorías, los que queremos una vida sencilla y buena no seamos víctimas, una vez más, de una nueva violencia en la Argentina. Ni la queremos ni la merecemos.
INFONEWS

17/02/2015 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

LA CRISIS DE LA DERECHA LATINOAMERICANA


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POR EMIR SADER

Este comienzo de siglo no ha sido particularmente favorable para la derecha latinoamericana. Después de haber gobernado gran parte de los países del continente por décadas seguidas – con dictaduras militares y gobiernos neoliberales, entre otros -, la derecha vive una situación de profunda debilidad política y aislamiento social en la región.

La derecha paga el precio de haber gobernado a través de dictaduras militares y/o de gobiernos neoliberales. Estuvo identificada con la ruptura con los procesos democráticos y/o con la centralidad del mercado. Pasados esos períodos, dejó de tener plataforma a proponer, cuando el modelo neoliberal se agotó y surgieron gobiernos que se proponen la superación de ese modelo.

A la vez que su gran aliado internacional, los Estados Unidos, igualmente identificado con las políticas neoliberales, además de los Tratados de Libre Comercio con ese país, también dejó de tener propuestas que hacer a los países del continente y perdió espacios en la región donde históricamente impuso su hegemonía.

El país que avanzó por la vía propuesta por el neoliberalismo, los organismos internacionales y los Estados Unidos fue México – el primero en firmar un Tratado de Libre Comercio (de América del Norte). Basta hacer un balance de lo que ha pasado con México desde entonces y lo que pasó con países que no han seguido ese camino, como los de los gobiernos progresistas, antineoliberales, del continente.

Basta constatar que México tiene más del 90% de su comercio exterior con Estados Unidos, hoy un factor recesivo y no dinamizador. México ha retrocedido desde entonces: es más violento, más concentrador de renta, más subordinado en el plano internacional, con un Estado más débil, una sociedad más fragmentada.

Mientras que los países que han optado no por Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, sino por los procesos de integración regional y el intercambio Sur-Sur, ya han logrado disminuir significativamente la desigualdad, la pobreza y la miseria, han afirmado una política externa independiente. Han expandido sus mercados internos de consumo popular mediante políticas redistributivas, en lugar de la centralidad de los ajustes fiscales.

Los resultados positivos de esas políticas en países como Bolivia, Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Uruguay, son un desafío para la derecha. En un comienzo buscaron desconocer esos avances, denunciando como ilusorios los avances sociales, atribuyéndolos a la demagogia, al uso abusivo del Estado para “comprar” apoyos populares (populismo), en base al desequilibrio de las cuentas públicas.

Hasta que, derrotados, sucesivamente, en los procesos electorales, se han dado cuenta de que esos países han cambiado y han cambiado para mejor. Pero no le queda a la derecha sino oponerse frontalmente a gobiernos que los han desalojado del gobierno y que los derrotan sistemáticamente.

Recién se pasó a promover a la Alianza para el Pacífico como la alternativa de las derechas latinoamericanas y de Estados Unidos para el continente, en oposición al Mercosur y a Unasur. Como si la salida para América Latina fuera abrirse al Pacífico.

¿Pero qué países están con esa propuesta? México, Chile, Perú, Colombia: todos con gobiernos debilitados, que presentan muy bajos índices de apoyo. Chile tendrá pronto nueva presidenta, que ya anunció que pretende bajar el perfil de la participación del país en la Alianza para el Pacifico y acercarse a los otros países del continente.

El fracaso del gobierno de Sebastián Piñera, en Chile, agotó rápidamente la nueva carta que la derecha se jugaba, la de promover empresarios de éxito en la esfera privada a gobernantes. Le queda el retorno del PRI en México, cuyo nuevo presidente ya empezó su primer año de gobierno con más rechazo que apoyo, augurando un sexenio que fracasará como fracasó el de su antecesor.

Perú, Colombia, México, tienen presidentes con muy bajo apoyo político interno, reflejando cómo sus propuestas de gobiernos se distancian tanto de países como Brasil, Ecuador, Bolivia, Uruguay, donde los gobiernos gozan de amplia popularidad y tienden a reelegirse o a elegir a sus sucesores.

Después de una década de emergencia de gobiernos nuevos, la polarización del campo político latinoamericano sigue siendo la que opone fuerzas neoliberales a fuerzas antineoliberales. La nueva forma que asumió la derecha, proponiéndose encarnar “lo nuevo”, ha envejecido prematuramente, pero insiste en sobrevivir, aun con cada vez menos apoyo. Mientas que los gobiernos posneoliberales encuentran dificultades para afirmarse en medio de un mundo donde todavía es hegemónico el neoliberalismo, más aun con la prolongada y profunda crisis de los países rectores de ese modelo. Pero claramente los gobiernos progresistas latinoamericanos representan lo nuevo, por el empuje de su crecimiento económico y, sobre todo, por su capacidad de para combatir la desigualdad, la pobreza y la miseria que siempre han aquejado a América Latina.

ALAI, 4 de diciembre de 2013.

26/01/2014 Posted by | Economía, General, Historia, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura | , , , , , , , , , | Deja un comentario

EEUU: la verdad desnuda decadencias anunciadas – Stella Calloni


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La combinación de ciberespionaje, crisis política y económica y nuevo contexto internacional pone nuevamente a Estados Unidos al borde de un conflicto bélico, que puede poner en peligro a toda la humanidad. Una verdad descarnada en un sistema decadente.

El huracán Snowden (Edward) desnudó los laberintos del mayor espionaje global en la historia del mundo apoyado por la más sofisticada tecnología, incrementando la crisis económica y política que vive ese país a extremos tales que figuras influyentes, como el ex consejero de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski, advirtieron el pasado 26 de octubre que la “hegemonía mundial estadunidense tiene los días contados”.

Un análisis reciente en diversos medios permite conocer, gracias a los materiales entregados por Snowden, la cantidad de Técnicas que aplica la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés) que comprenden desde las antiguas y simples escuchas telefónicas, hasta la posibilidad de interceptar comunicaciones on-line, señala un informe de Cubadebate.

“Contando con su especial programa secreto PRISM, la inteligencia norteamericana tiene acceso directo a los servidores de las nueve empresas más grandes de internet ; Microsoft, Apple, Facebook, Yahoo y Google, entre ellos”, señala el informe.
De esta manera son interceptables mensajes, ya sea instantáneos o en redes sociales, correos electrónicos, e incluso archivos guardados en los servidores.
“Al interior del país la protesta en Washington por el espionaje a los ciudadanos estadounidenses marca un inesperado regreso a los tiempos de una sociedad cansada de mentiras.”

Los periódicos The Guardian y L’Espresso sostienen que la NSA “en colaboración con sus socios británicos, en primer lugar con el Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno, obtuvieron acceso a por lo menos 200 cables de fibra óptica, lo que les perminió interceptar más de 600 millones de mensajes a diario”. Además han intervenido “como mínimo tres cables subacuáticos en Italia, accediendo a información clasificada de carácter comercial y militar”.

Todo esto en nombre de la guerra antiterrorista (preventiva, ilimitada y sin fronteras) declarada en Washington poco después del 11 de septiembre de 2001. Lo que pocos explican es que el espionaje sobre gobiernos aliados es lógico de acuerdo a los trazados políticos de los años 90 después de la caída de la Unión Soviética: tomar el control del mundo, incluso imponer una gobernanza global, como señalaba el “tanque pensante” Paul Wolfovit ante el Pentágono en 1992.

Pero estos son otros tiempos. Durante una reciente conferencia en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) de la Universidad John Hopkins, Brzezinski recordó que desde 1991 EE.UU. como potencia mundial, “no ha ganado ni una sola guerra” y remarcó que la dominación de ese país -que después de la Segunda Guerra Mundial determinaba la agenda internacional-, ha terminado y no podrá restablecerse durante la vida de la próxima generación.

Si uno considera que Brzezinski no solo fue el consejero del presidente demócrata James Carter (1977-1981) sino el primer director de la Comisión Trilateral, fundada a instancias de David Rockefeller, también consejero del Grupo Bilderberg, integrado por las mayores cadenas empresariales, bancos, gurúes, sectores de inteligencia de las potencias y otros siniestros personajes -conocido como “el verdadero poder del mundo”-, sus palabras suenan a anticipación y advertencia.
De acuerdo a un artículo publicado por Rusia Today, Brzezinski señaló también que ninguna de las potencias mundiales puede alcanzar la hegemonía mundial en las condiciones actuales, por lo que Estados Unidos “debe elegir mejor los conflictos en los que va a participar, ya que las consecuencias de un error podrían ser devastadoras”.

Y fue más lejos al reconocer que “es cierto que nuestra posición dominante (en la política internacional) no es la misma que hace 20 años y que le ha llegado a Estados Unidos el momento de entender que el mundo contemporáneo es mucho más complicado y más anárquico que en los últimos años después de la Guerra Fría”.

Dicho esto por quien trazó durante años los diseños estratégicos en la política exterior norteamericana suena más grave.
En estas horas continúan divulgándose más datos sobre el espionaje de la NSA en el Vaticano, incluyendo la residencia donde se alojó el cardenal argentino Jorge Bergoglio, antes de ser elegido Papa, entre diciembre de 2012 y enero de 2013, “su capacidad de liderazgo, su posición sobre derechos humanos, cuestiones sociales y política exterior”.

También surgió en estos días que Australia realizó espionaje para Washington en lo que es la región Asia-Pacífico, instalándose al menos cuatro centros claves de espionaje de ese país en el programa “XKeyscore”, un sistema desarrollado para búsqueda y análisis de datos en internet.

Los socios de la Alianza del Pacífico estuvieron y están bajo el mando del espionaje cibernético y el Centro Australiano de Señales quedó muy comprometido por las revelaciones de cómo “Australia ha utilizado sus embajadas extranjeras con propósitos de vigilancia en una operación denominada Reprieve”, de acuerdo a nuevos documentos de inteligencia.

Además de los escándalos desatados con los socios europeos de Estados Unidos y con países de América Latina y otros, también la NSA infiltró centros de datos de Google y Yahoo, y servidores de Microsoft y Facebook, para obtener millones de cuentas de usuarios, en un proyecto denominado “MUSCULAR”, operado conjuntamente con el centro de escuchas británico GCHQ, como informó el periódico Washigton Post.
“¿Cómo explican esa democracia que intentan imponer a sangre y fuego si solo puede funcionar bajo la imposición por miedo?”

Al interior del país la protesta contra la NSA en Washington por el espionaje a los ciudadanos estadounidenses marca un inesperado regreso a los tiempos en que una sociedad cansada de mentiras se alzó contra lo actaudo por el ejército en la guerra de Vietnam, y por los miles y miles de muertos en una acción falsificada y ajena.

Esto llevaría a crear un complejo y perverso proyecto contrainsurgente de guerra sicológica para ejercer un enorme control mediático sobre la población estadounidense, que ya estaba funcionando desde fines de los años 90. para aterrorizar a la población con la “amenaza terrorista”, paralizarla y hacerla cómplice por ignorancia y terrores y mentiras, impuestos mediáticamente a una sociedad en su conjunto. Después del 11 de septiembre de 2001, Bush y su equipo lograron disciplinar vía el miedo a un pueblo que convalidó las guerras coloniales del siglo XXI.

Pero la elección del demócrata Barack Obama el 4 de noviembre de 2008 fue una primera y clara advertencia de que el pueblo de Estados Unidos quería dar por finalizadas las guerras definidamente coloniales que en nombre del poder hegemónico protagonizaba y protagoniza la Organización del Atlántico Norte y sus ejércitos mercenarios a los que llaman sin pudor “privados”.

También la crisis que hoy sacude al país estaba ya en camino con una deuda externa ilimitada la tragedia social que avanza sin murallas de contención dislocando el bello “modo de vida” que antes vendieron al mundo como espejitos. El ex vicepresidente de George W. Bush, el ultramillonario Dick Cheney, advierte sobre la pérdida de credibilidad de su país. No se lamenta por la dramática situación social de su pueblo sino por la “credibilidad perdida” y, algo mucho más grave, porque “se le ha perdido el miedo a EE.UU”. ¿Cómo explican esa “democracia” que intentan imponer a sangre y fuego si solo puede funcionar bajo la imposición por miedo? Todo es descarnado en estas horas y la reacción de los fundamentalistas del Tea Party puede ser fomentar la salida de la crisis desatando una guerra, que amenaza a la subsistencia de la humanidad. Por eso ha sido doloroso, pero muy efectivo, este estallido de la verdad sobre un sistema en decadencia.

TELAM

08/11/2013 Posted by | General, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

Estados Unidos: fundamentalismo y decadencia – Stella Calloni


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La severa crisis que enfrenta Estados Unidos a solo dos semanas del debate sobre el aumento del techo de la deuda, que podría ser dramático para la economía, ha encendido el alerta roja en diversos lugares del mundo.

“Si nos vamos a enredar, todo el mundo se enreda y todo el mundo tendrá problemas”, advirtieron los voceros del Departamento del Tesoro recordando que si hay solución será imposible dar prioridad a pagos de deuda por sobre otras obligaciones. Esto sucederá si el Congreso no logra aumentar el límite de endeudamiento de 16.7 billones de dólares. Ni hay que recordar que el déficit mensual ronda los 60 mil millones de dólares que deben ser obtenidos en los mercados financieros.

El temor generalizado es que Estados Unidos podría entrar en una crisis tan severa que llegaría a ser mucho peor que la de la Gran Depresión de los años 30 y los daños provocados a la economía afectarían a más de una generación. Además que no existen precedentes de un incumplimiento de pago.

¿Estados Unidos en default? Aunque parezca imposible, inimaginable, esta amenaza está a la puertas de Washington y se estima que esta circunstancia sería catastrófica no solo “sobre los mercados financieros sino también sino también sobre la generación de empleo, el gasto de los consumidores y el crecimiento económico”, de acuerdo al mensaje del Tesoro, que se dio a conocer en el tercer día del dramático cierre del gobierno.
“El temor generalizado es que Estados Unidos podría entrar en una crisis tan severa que llegaría a ser mucho peor que la de la Gran Depresión de los años 30 y los daños provocados a la economía afectarían a más de una generación.”

Entre otras situaciones, el mercado del crédito “podría congelarse, el valor del dólar podría caer y las tasas de interés estadunidenses podrían dispararse llevando a una crisis financiera y a una recesión que podría recordar los episodios de 2008, o incluso peor”, advirtió el Tesoro.

Paralizado el gobierno de Estados Unidos, la crisis podría empeorar y, como señala el informe del Tesoro, si se mezcla “con el grave tema del límite de la deuda federal, esto tendría un efecto de catástrofe, agravando los problemas económicos”.

El presidente Barack Obama responsabilizó a los republicanos en el Congreso de llevar al país a una situación dramática y advirtió sobre la dura influencia de los dirigentes conservadores (ultraderechistas) del Tea Party.

“Haga una votación, detenga esta farsa y termine con este cierre ya mismo”, le exigió Obama al titular de la Cámara Baja, el republicano John Boehner, a quien acusó de tratar de ser complaciente con los “extremistas” de su partido. Solo hay una salida, sostuvo Obama, y es que el Congreso apruebe el presupuesto para financiar al gobierno “sin ataduras partidarias” y terminar con “la obsesión” de la dirigencia del Tea Party con la reforma de salud, que en realidad es moderada y muy necesaria, en un país con millones de desempleados.

Es posible que Boehner actúe más allá de lo que piensen los fundamentalistas de su partido, y se decida a dar pasos posibles para impedir que Estados Unidos entre en default. Por su lado, el senador republicano John McCain admitió que los republicanos “serán percibidos como los que han bloqueado y provocado el cese de las actividades del Estado federal”. Todos saben que es una crisis, que no tiene tan fáciles salidas como en otros tiempos, que esto mostrará la extrema debilidad de un presidente estadounidense, que se puede interpretar como un “golpe de Estado” del que se habla desde 2011, pero también que existen severas contradicciones al interior del país, se ha perdido credibilidad, toda vez que la población se expresó contra una guerra en Siria (80%) y que también lo hicieron militares.

Cinco generales advirtieron hace una semana a Obama que si Estados Unidos entraba en Siria, ellos tomarían medidas. En esos momentos también se habló de un “golpe” en este caso de otro tipo. Pero lo que es más grave para el gobierno y para los guerreristas es que el escenario está llegando a parecerse a lo sucedido cuando la guerra de Vietnam, que no solo se perdió contra un pueblo en lucha, sino que también se perdió hacia adentro del propio país, cuando se filtraron las escenas terroríficas de esa guerra y llegaban no solo miles de cadáveres de soldados estadunidense sino también de discapacitados y enfermos mentales, mucho de los cuáles se suicidaban como está sucediendo en estos momentos. Esto hizo reaccionar masivamente a la población de Estados Unidos y especialmente a los jóvenes.
“Para los fundamentalistas del Tea Party, cuya única razón es la fuerza, la violencia y la guerra, llevar contra la pared y acorralar al primer presidente negro de Estados Unidos, es como dice Obama una decisión ideológica.”

De hecho, la crisis de las hipotecas y otras que se sucedieron actuaron como un terremoto sobre buena parte de la población. Y se ha optado por la represión contra las marchas que exigen los cambios prometidos, un alto a la guerra, no aceptar recortes que sigan expulsando a una buena parte de la sociedad hacia confusos arrabales.

20 ciudades están a punto de quebrar como quebró Detroit, cuya situación es trágica. Miles de familias quedaron sin casas. El cruel negociado de las hipotecas destruyó hogares y vidas y salvó a los bancos, al sistema financiero implacable. Esto lleva a observar quien está detrás de un presidente de Estados Unidos, quien maneja el mundo.

Sin olvidar que para los fundamentalistas del Tea Party, cuya única razón es la fuerza, la violencia y la guerra, llevar contra la pared y acorralar al primer presidente negro de Estados Unidos, es como dice Obama una decisión ideológica.

TELAM

08/10/2013 Posted by | Economía, General, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

PEDRO BRIEGER ANALIZA LA CRISIS SIRIA


SIRIA: GEOPOLÌTICA Y EXCUSAS DEL IMPERIO

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El analista internacional Pedro Brieger, académico y periodista argentino, nos acerca a la realidad de un conflicto que es parte de un juego geopolítico de los Estados Unidos en su carrera por la supremacía mundial. Según el sociólogo, el gobierno de Obama intenta equiparar, a través de una campaña mediática, a Bashar al Assad con Hitler, para justificar su caída.
PUBLICADO hace 14 horas

Cuando aún no se han presentado pruebas que incriminen al gobierno sirio por el presunto uso de armas químicas en los ataques a la población, Estados Unidos ha anunciado que persiste en su intención de bombardear a Bashar al Assad, ignorando que la Organización de Naciones Unidas no se ha expedido. Desde Rusia, el presidente Vladimir Putin emplazó a Washington a exponer ante el Consejo de Seguridad de la ONU las presuntas pruebas contra Siria para que sean analizadas y que sean tomadas las acciones correspondientes por el único órgano internacional con facultades para dirimir en estos casos.

El secretario de Estado del Gobierno de Obama, John Kerry, sostuvo sus imputaciones basándose en “comunicaciones interceptadas entre funcionarios sirios de alto nivel” y en la presunta observación de “personal militar moviéndose por Damasco”. Hasta el momento no hay información, tampoco, de los expertos de naciones unidas que fueron al país árabe a investigar sobre la utilización de armas químicas y su procedencia.

Ante esta ofensiva de Estados Unidos, el analista internacional Pedro Brieger, columnista del periodístico Visión 7, de Argentina, señaló que éste no es otra cosa que un juego geopolítico en que el gobierno de Obama tiene como objetivo principal a Irán, y que utiliza el caso Siria para incidir sobre el gobierno de Teherán.

Brieger conversó en la mañana de La 30 sobre este conflicto y el papel del “imperio” que, según el estudioso, necesita mostrar su poder.

Este martes los radares rusos detectaron el lanzamiento de dos misiles en el Mediterráneo Oriental, cerca de a Siria. Según informó el ministerio de Defensa israelí a la agencia oficial RIA-Nóvosti, esta acción correspondería a un ensayo militar conjunto efectuado entre EE UU e Israel. “Los lanzamientos fueron efectuados en el marco de los ensayos conjuntos con Estados Unidos. Los misiles fueron lanzados desde el mar Mediterráneo y fueron exitosamente seguidos por los radares en territorio de Israel”, señaló la fuente. Según Israel los misiles se usan como blancos para verificar la capacidad del sistema de defensa antimisiles.

Con respecto a la posición de Rusia, el sociólogo argentino analizó que los intereses del petróleo son el fundamental causante de la situación de la región.

En dialogo con `El Tiempo No Para` Brieger señaló que existe una campaña a nivel mediático en Occidente que pretende poner a Bashar al Assad a la altura de Hitler para justificar su asesinato.

CARAS & CARETAS ONLINE

04/09/2013 Posted by | Economía, General, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Plan para atacar Siria – Pedro Brieguer en Canal 7


01/09/2013 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , | Deja un comentario

ESPIONAJE – La mirada de Estados Unidos sobre América Latina y la decisión de la región de resistir a lo que se considera una grave violación a todas las normas del derecho internacional y humanitario – Stella Calloni



Lo que oculta la NSA y las resistencias locales – Stella Calloni

La mirada de Estados Unidos sobre América Latina y la decisión de la región de resistir a lo que se considera una grave violación a todas las normas del derecho internacional y humanitario.

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Recientemente el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera sostuvo que América Latina debe aspirar a convertirse en un “estado continental”, como Europa y Estados Unidos pensando en una integración real y explicando que el futuro es de los Estados continentes. “Cuando consolidemos eso, el destino de América Latina va a cambiar y el destino del mundo va a depender mucho de lo que suceda en esta región y en Centroamérica que están viviendo un momento excepcional en su historia”, el primero en 180 años “en que tenemos una articulación creciente”.

“El destino de América Latina va a cambiar y el destino del mundo va a depender mucho de lo que suceda en esta región y en Centroamérica que están viviendo un momento excepcional en su historia, el primero en 180 años en que tenemos una articulación creciente”,
Álvaro García Linera

Recordó García Linera que América Latina es productor de alimentos, materias primas y tiene grandes reservas de petróleo, gas, agua, biodiversidad y otros recursos y una población joven.

Lo que el vicepresidente boliviano dijo en un diálogo cultural, realizado recientemente en El Salvador fue uno de los grandes temas de debate en el último foro de San Pablo, donde se denunció que la ofensiva “imperialista en América Latina” se intensificó en la presente década, precisamente como respuesta al avance en los procesos de cambios “heterogéneos” que experimenta la región, tan rica en recursos naturales y humanos.

En este aspecto se remarcó que después de la reactivación de la IV Flota y la instalación de más bases militares en Colombia (2009) y otros países, Estados Unidos, en acuerdo con los poderes económicos locales derrocó gobiernos progresistas en Honduras 2009 y Paraguay 2012 a través de “golpes institucionales” o “golpes blandos”.

También la constitución de la Alianza del Pacífico es parte de la misma ofensiva, tratando de fragilizar las alianzas regionales progresistas, como el ALBA, CELAC, UNASUR. Otro dato importante citado es el accionar de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) impulsando una campaña contra todo intento de democratización y control social de los medios de comunicación, que están en manos de monopolios, cuyos dueños son los integrantes de esta sociedad en realidad empresarial.

“La ofensiva imperialista en América Latina se intensificó en la presente década, precisamente como respuesta al avance en los procesos de cambios “heterogénos” que experimenta la región, tan rica en recursos naturales y humanos.”

La SIP forma parte de la ofensiva contra los gobiernos empeñados en un proceso de integración emancipatoria. Las recientes denuncias del ex funcionario de inteligencia Edward Snowden, asilado en Rusia, sobre el espionaje de Estados Unidos en nuestros países demostró que esta ofensiva aumenta de intensidad ante la creciente resistencia de gobiernos y poblaciones.

El secretario de Estado norteamericano John Kerry afirmó en estos días que Estados Unidos continuará espiando en el mundo en la lucha contra el terrorismo y para tratar de explicar esto a los indignados gobierno regionales realiza una gira por varios países.

La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner en su discurso en el Consejo de Seguridad de la ONU al comienzo de este mes advirtió sobre la necesidad de replantear y redefinir nuevas prácticas en diversos temas como el espionaje estadounidense, señalando que esto, que se debatió en la reunión, son temas que afectan, “ya no a la soberanía de los países, sino también la libertad de las personas y el derecho a la intimidad”.

En Brasil el canciller Antonio Patriota habló de una “sombra de desconfianza” si EE.UU no brindaba explicaciones satisfactorias a las denuncias de espionaje contra ciudadanos brasileños y advirtió que este accionar es “inadmisible y violatorio de los derechos humanos”. Las denuncias de Brasil están basadas en documentos filtrados por Snowden, donde se demostraba que ese país formó parte de una red de 16 bases de espionaje operadas por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por su sigla en inglés) de Estados Unidos, que intervinieron millones de llamadas telefónicas y correos electrónicos.

Por su parte, el investigador Belga Michel Collon advirtió sobre una versión estadounidense en el tema del espionaje que trata de minimizar las características de este y su alcance para América Latina. Señala que la NSA admite que “sólo vigila el 1.6 por ciento del tráfico en Internet”.

Collon advierte : ”cuidado con creer esas versiones. De hecho la Red transporta mil 826 peta bytes al día. Pero el 62 por ciento del tráfico son los medios de comunicación y el entretenimiento. “Y si deducimos además las descargas (ilegales o no) entonces la Red es solamente el 11,9 por ciento. Ahora bien, al menos dos tercios de los emails son spams. Resumiendo, según las estadísticas de Estados Unidos, la NSA se interesa por el 2,9 por ciento del tráfico. Así que lo que espía es prácticamente todo.Y nos toma por imbéciles”.

El anuncio de Brasil de que lanzará un satélite para desligarse de Estados Unidos y protegerse del espionaje, que se ejecuta sobre toda América Latina , también lleva un mensaje muy claro. El ministro de Comunicaciones de Brasil, Paulo Bernardo, anunció que el lanzamiento sería en 2015 este lanzamiento y que su país pretende elevar la seguridad de sus comunicaciones , para protegerse del espionaje de EE.UU y además incrementar la seguridad de sus informaciones.

Brasil tendrá un satélite internacional y además desarrolla un sistema de comunicación por cable que lo conectará a Europa y África, para liberarse de EE.UU. en sus comunicaciones a nivel global. Y ya un movimiento similar alumbra en toda América y hay avances en Venezuela y otros países. La región decidió resistir a lo que se considera una grave violación a todas las normas del derecho internacional y humanitario.
TELAM

31/08/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

May Day: la reivindicación del 1º de Mayo en EE.UU.


May Day: la reivindicación del 1º de Mayo en EE.UU. – Infonews | Un mundo, muchas voces.

30/04/2012 Posted by | Economía, General, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario