America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Piedra libre: Magnetto ya tanteó a sus posibles candidatos


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20:16 | Los representantes de la oposición se dieron cita en un encuentro organizado por Clarín, en una clara representación de la ‘vieja política’. Una charla sobre el agro funcionó como la excusa perfecta, para comenzar a planear el resurgimiento del poder mediático por sobre el Estado.

Nunca visto. En un evento corporativo, es decir organizado por una empresa, los hombres presidenciables de la oposición se alinearon con el presidente de ese país imaginario -Clarín- en una clara muestra de políticas sumisas y, supuestamente, hablaron de la situación del sector agropecuario nacional.

La excusa perfecta para tapar los verdaderos intereses que persiguen quienes acudieron a la protección de este nefasto personaje -la temática “agro” como debate- fue presentado, en una cobertura muy importante del evento propio, como la columna fundamental anti oficialista.

“Hay un casting extensísimo de políticos viejos: por Radio Nacional.
Felipe Solá, Sanz, Binner, Scioli, Massa… que quieren llevar adelante el plan político de Clarín”, explicó sin muchas vueltas el periodista Roberto Caballero
Bajo el título “Democracia y desarrollo”, los hombres dispuestos a rendirse a los pies del CEO de Clarín tuvieron como sede de su ‘cumbre’ en el museo Malba.

Por su parte, el legislador provincial por el Frente para la Victoria Fernando “Chino” Navarro criticó la postura del gobernador bonaerense Daniel Scioli de concurrir al encuentro de la ‘vieja política’ con el sector empresario de medios más interesado en recuperar el terreno perdido en el plano político: “Le gusta parecer como un hombre de diálogo, de poder estar con todos, yo lo respeto pero no me gusta, porque lo voté para que se junte con Magnetto, pero es opinable”.

De la Redacción de Diario Registrado // Miercoles 11 de junio de 2014 | 20:16

12/06/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , , , , , | Deja un comentario

MASSA EXPUSO SU PENSAMIENTO ANTE EMPRESARIOS


NO HAY NADA DE RENOVADOR, ES UN ENGAÑO.. SE TRATA DE LAS MISMAS POLÍTICAS QUE NOS LLEVARON A LA CRISIS DEL 2001!
MARIANIKE

La economía según Massa
El candidato desgranó sus principales ideas económicas. Reclamó terminar con el desendeudamiento y pidió por el campo.

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Por David Cufré
Sergio Massa expuso ayer su pensamiento económico ante doscientos empresarios de compañías líderes. Fue un almuerzo en el Hotel Alvear, organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp). El candidato reflotó algunos conceptos que solían desplegarse en ese mismo escenario antes de 2003. “El desendeudamiento fue importante, pero hay que entender que estamos perdiendo oportunidades en un mundo donde sobra liquidez”, planteó, en contra de la línea oficial, que hizo de la independencia financiera una de sus banderas económicas. Massa pidió usar el “sentido común” y aprovechar para tomar plata en el exterior cuando la tasa es baja. También afirmó que estaría dispuesto a una vuelta de las AFJP para quienes deseen contratar un seguro de retiro, adicional a la jubilación estatal obligatoria. “El sistema de capitalización para todos fracasó, pero podría ser un régimen complementario”, deslizó.

Massa estuvo acompañado por sus economistas de cabecera: “Ricardo Delgado, que es el coordinador; Miguel Peirano (ex ministro de Economía) y Martín Redrado (ex presidente del Banco Central). También, gracias a la generosidad y la grandeza de Roberto Lavagna, hemos incorporado a parte de su equipo”, reveló. Uno de ellos es el hijo del ex ministro, Marco. El propio Delgado fue durante años la mano derecha de Lavagna en su consultora privada. Otros massistas presentes fueron el secretario de la Unión Industrial Argentina, José de Mendiguren; el diputado Felipe Solá y el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández.

Sin embargo, el discurso del intendente de Tigre estuvo lejos de los rasgos heterodoxos que supo mostrar Lavagna cuando era ministro de Néstor Kirchner y de los planteos desarrollistas de Mendiguren. Retomó la línea que solía distinguir a Redrado como el Golden Boy de los ’90. “Necesitamos un marco jurídico para mostrarle al mundo que en la Argentina se van a respetar las reglas, gobierne quien gobierne”, afirmó. “Debemos terminar con la idea de querer regular todo, de ponerle el pie en la cabeza todo el tiempo” al sector privado, agregó. También pidió repensar “quiénes son nuestros socios en el mundo”, aunque no avanzó más allá. “Tenemos que generar confianza para atraer inversiones. Hoy somos poco confiables”, insistió. Massa esquivó otra muletilla de la ortodoxia económica, la de la falta de un “clima de negocios” propicio, pero le dio vueltas a esa idea durante toda su presentación.

“El sector que más aporta a la balanza comercial es con el que peor estamos. El campo, que es la actividad que más posibilidades de crecimiento tiene, es el que sufre más fricciones”, reprochó el candidato. Luis María Etchebehere, presidente de la Sociedad Rural, lo aplaudió desde la mesa principal. Allí también estaban el anfitrión, Eduardo Eurnekian, presidente del Cicyp y de la Corporación América; Horacio Fargosi, titular de la Bolsa de Comercio; Héctor Méndez, presidente de la UIA; Lili Sielicky, de Laboratorios Phoenix, Antonio Estrany y Gendre, del Cicyp; Yin Hengming, embajador chino, y Luis Pérez Sánchez, embajador del Perú. Otros asistentes al evento fueron Cristiano Rattazzi, Federico Nicholson, Daniel Funes de Rioja y Santiago Blaquier, de la UIA; Juan Bruchou, del Citibank; Adrián Werthein, de Telecom; Juan Carlos López Mena, de Buquebus, y Jaime Campos, de AEA.

Massa empezó su discurso agradeciendo la “valentía” de los empresarios por invitarlo “a tan pocos días de las PASO, pese a que no soy el candidato del oficialismo”. Eurnekian aclaró que el 2 de octubre será el turno de Daniel Scioli para disertar ante la misma audiencia. Luego el intendente dio explicaciones sobre lo heterogéneo de su fuerza política. “Yo creo que no hay que montarse tanto en cuestiones ideológicas y quedarse con los valores”, argumentó. “Somos el único espacio donde tienen representación las cuatro centrales sindicales del país, y también el campo y la industria”, detalló. Y de ahí en más siguió exponiendo sus ideas económicas centrales. Una de ellas fue la de volver a los mercados internacionales de deuda. “El canje fue muy importante para arrancar, pero hoy estamos perdiendo oportunidades por no acceder al crédito barato”, interpretó.

También dijo que era lógico el déficit fiscal en períodos de recesión, pero “no tiene sentido” mantenerlo ahora. En esa línea, pidió establecer metas fiscales y monetarias, que también deberían ayudar a combatir la inflación, siguiendo la lógica tradicional de los economistas argentinos.

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08/08/2013 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Prensa canalla – La Nación y “el acercamiento entre Duhalde y Macri”


Los monopolios mediáticos están empeñados en instalar la idea de “caos” como característica de la realidad argentina actual. Por eso buscan “salvadores” y, para La Nación, nada mejor que un “acercamiento” entre Mauricio Macri y Eduardo Duhalde…

Especialmente desde la toma del Parque Indoamericano por parte de cientos de familias sin techo y el posterior ataque armado –en los dos sentidos de la palabra-, los medios monopólicos se han empeñado en instalar el “caos” como eje sobre el cual giran la sociedad y la política argentinas.

Clarín de hoy vuelve a titular: “Fuertes choques de vecinos y policías en Villa Lugano”. La Nación, por su parte, viene con una columna de Carlos Pagni, titulada “La dolorosa lección del parque”, en el que abona aquella peregrina “teoría” (la del caos) y se alboroza por el remedo de Unión Democrática que alumbraría la firma de un documento conjunto entre algunos sectores partidarios.

Primeras líneas de Pagni: “La Argentina está realizando en estos días su pequeña contribución a la teoría del caos. El gobierno nacional cree que detrás de la ocupación de espacios baldíos están el macrismo y, más allá, ‘el padrino’, Eduardo Duhalde. En el gobierno porteño sospechan que, como los voceros de los intrusos se identifican con los Kirchner, las operaciones son una maquinación de la Casa Rosada. La Presidenta supone que la Policía Federal está complicada en una maniobra de desestabilización, provocando muertes deliberadas. Por lo tanto, la retira de la escena y la interviene. Los policías presienten que, en el caso de un eventual malentendido, no podrán esperar de sus superiores ningún respaldo. La muerte del militante trotskista Mariano Ferreyra y los asesinatos y disturbios del parque Indoamericano vinieron a confirmar que cada bala que se dispara hoy en el país parece tener un responsable asignado de antemano. Cada actor, cada facción, se prepara para que el otro le tienda una trampa, le tire un muerto. Y actúa, por lo tanto, en consecuencia”.

Quien, ajeno a la realidad concreta y diaria de la Argentina, lea este primer y largo párrafo, podrá colegir que se trata, en realidad, de un país africano inmerso en una guerra civil… Y de eso se trata: Pagni sólo es el vocero de La Nación –y Clarín–, cuya política ha virado a instalar entre la población o entre sus lectores, como sea, la idea de que el país está inmerso en un verdadero caos social y político.

¿La salida? “En este contexto, el viernes se produjo un episodio inesperado –nos anoticia el escriba–. Un grupo bastante amplio de políticos consiguió salir por un día de la torre de Babel a fin de elaborar un ‘Acuerdo de Gobernabilidad y Políticas Públicas’ que trasciendan los períodos presidenciales. Entre los participantes están varios de los aspirantes a suceder a Cristina Kirchner en 2011: los radicales Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz; el líder de Pro, Mauricio Macri, y los peronistas disidentes Felipe Solá y Eduardo Duhalde. Es cierto que Elisa Carrió no participó, pero sí estuvo María Eugenia Estenssoro, que es senadora por la Coalición Cívica. Entre los firmantes estuvieron Rodolfo Terragno, Francisco Cabrera, Carlos Brown, Oscar Aguad, Hermes Binner, Eugenio Burzaco, Gabriela Michetti, Margarita Stolbizer, Jaime Linares, Daniel Katz, Ramón Puerta, Eduardo Amadeo, Gerardo Morales, Ricardo Gil Lavedra, entre otros. No hubo, es curioso, ningún representante de Francisco de Narváez”.

Muchos, pero muchos –sino la mayoría– de los que provocaron aquel verdadero estallido de convulsión social –esto es: verdadero casos– de principios de siglo firman ahora un “acuerdo de gobernabilidad” que, para La Nación, es un hecho “inesperado” que salvaría al país… Vaya paradoja.

Para más datos, Pagni nos anoticia quién promovieron el encuentro: “La reunión del viernes fue promovida, sobre todo, por Cabrera -ministro de Desarrollo Económico porteño- y por Brown -responsable del Movimiento Productivo Argentino, del duhaldismo-“, lo que para el autor de la columna significa algo positivo hacia 2011: “el acercamiento entre Duhalde y Macri…”

¿Algo más que agregar?

Diario Registrado

21/12/2010 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Cinco meses sin una ley opositora


Más división que acuerdo

Publicado el 7 de Agosto de 2010

Por Alberto Dearriba Periodista.
En tren de sospechar libremente, uno puede suponer que, si a los que votan contra las corporaciones los estimula el gobierno, los que lo hacen a favor son beneficiados por los intereses más concentrados.

Tras cinco meses de sesiones ordinarias en el Congreso sin que el Grupo A consiga sancionar ley alguna, espadas de la oposición descubrieron con ayuda de los medios más concentrados que los integrantes de la Cámara Alta están en situación de remate y se venden al mejor postor. La primera piedra fue lanzada por el ex oficialista Felipe Solá, quien aseguró que el gobierno sale de shopping para torcer voluntades. Su humorada –que empaña al cuerpo en su conjunto sin precisar un caso concreto– es tan ofensiva como la que podrían haber proferido los legisladores oficialistas cuando el propio Solá votó contra la resolución 125 en la Cámara Baja, pese a integrar entonces la bancada oficialista.
En tren de sospechar libremente, uno puede suponer que si a los que votan contra las corporaciones los estimula el gobierno, los que lo hacen a favor son beneficiados por los intereses más concentrados. Salvo que exista un doble estándar para juzgar la moral de los legisladores: cuando votan a favor de proyectos oficialistas son corruptos y cuando lo hacen en contra, son paladines de la democracia.
Más de una docena de diputados que llegaron a sus bancas en las boletas del Frente para la Victoria votan sistemáticamente contra el gobierno en la Cámara Baja, sin que los medios echen sospechas sobre ellos. Un puñado de senadores arribados de la misma forma a la Cámara Alta apoyan los proyectos opositores. El vicepresidente de la Nación gozó durante más de un año de la categoría de principal opositor luego de aquella madrugada célebre que lo convirtió en un héroe republicano al votar contra el gobierno que todavía integra formalmente.
Pero ni Solá, ni Cobos, ni sus pares que se pasaron a la oposición son corruptos por haber votado en favor de los sojeros, sino que decidieron priorizaron sus vínculos con los intereses agroexportadores antes que continuar junto al gobierno.
No se trata aquí de ocultar ningún posible chanchullo en una casa que quedó manchada a partir de la sanción de la “Ley Banelco”, en la que la justicia detectó sobornos a los legisladores para que aprobaran una ley que flexibilizaba normas laborales, con lo cual se favorecía a las empresas. Pero no parece justo que la santafesina Roxana Latorre se convierta en la peor del colegio cuando decide no votar el proyecto opositor que impulsa el 82% móvil para las jubilaciones, porque considera que se tata de una movida demagógica. ¿A cuento de qué el senador Emilio Rached viene a contar ahora que el gobierno lo apretó cuando se votó la 125? Es poco creíble que el Senado sea una cloaca cuando la oposición no puede imponer su voluntad, y un faro institucional cuando sepulta un proyecto oficialista.
Sería más propio pensar que si bien el kirchnerismo perdió las elecciones de junio del año pasado al ver reducido su número de legisladores, las cuentas tampoco son tan favorables al conglomerado opositor, en el cual además andan a los codazos por las candidaturas presidenciales.
El heterogéneo Grupo A puede mantenerse unido cuando apunta con un proyecto a limar el poder del kirchnerismo, pero no logra coincidencias cuando debe decidir quién paga el pato de los proyectos que imagina. Están todos de acuerdo con aumentar las jubilaciones, pero sólo los diputados de centroizquierda proponen que la medida sea financiada con un aumento en los aportes patronales, que reponga el nivel que tenían antes que Domingo Cavallo los podara. Distribuir recursos es siempre popular. Cristina Fernández lo graficó al señalar que no sólo estaba de acuerdo con el 82%, sino con el 100%. Pero establecer cargas para solventar el beneficio pone de mal humor a quienes deben pagarlas. Impulsemos entonces lo que junta votos y no lo que provoca mal humor, parecen haber acordado los legisladores del centro a la derecha
Las contradicciones internas del Grupo A también aparecen claramente en el intento por rebajar las retenciones a las exportaciones de soja. La conductora de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, apoya férreamente la postura de la Sociedad Rural que propone mantener sólo las de la soja en un 25%. Carrió describió una parábola que la llevó desde posiciones de centroizquierda en sus comienzos, a defender a capa y espada una renta extraordinaria. Está claro el giro a la derecha de sus propuestas políticas. Pero nadie tiene derecho a echar la honra de la chaqueña a los perros por este cambio. Se trata de una opción acorde con sus reales convicciones, que evidentemente no eran aquellas de sus comienzos. Los socialistas en cambio parecen más consecuentes en este aspecto con sus planteos históricos, ya que coinciden con la Federación Agraria en segmentar las retenciones. Y también los radicales son congruentes con sus vaivenes históricos, ya que no consiguen unificar una postura en el bloque que cuenta con la mayor cantidad de agrodiputados de entidades distintas.
Peronistas de derecha, macristas, radicales y lilitos, son capaces de rendirse juntos como lo hicieron la semana pasada ante la corporación sojera en la Sociedad Rural, o esta semana en la comida con el titular del grupo mediático más concentrado. Pero no se ponen de acuerdo para sancionar una ley. Pueden encontrar una brecha ahora con el proyecto para modificar al Indec, que tal vez sea el primero que atraviese los gruesos muros del Congreso. Les resulta más fácil unirse cuando se trata de limar al gobierno, pero estallan cuando deben apostar a intereses económicos en pugna.
Ante estas dificultades, lanzaron una campaña de sospechas generalizadas sobre la Cámara Alta que los medios que expresan el poder amplificaron. Intentan encubrir la incapacidad política de la oposición, o la aritmética parlamentaria desfavorable, para señalar, en cambio, al dinero corruptor del gobierno como freno de sus aspiraciones. Desesperados por la imposibilidad de derrotar al oficialismo y así cumplir con el sector de la sociedad que siente un odio visceral hacia el kirchnerismo, escupen peligrosamente hacia arriba. Utilizan la estrategia de los directores técnicos de fútbol, que antes de los partidos siembran sospechas sobre la honra de los árbitros con el fin de condicionar sus fallos. Se suman a peligrosas posturas antipolíticas, que apuntan a explicar todo por la vía fácil del soborno, sin tener en cuenta la ideología, el alineamiento partidario y los intereses concretos de los jugadores. Carlos Reutemann no votó contra la 125 porque lo sobornaron, sino porque es un conservador convencido, con intereses personales que se ven perjudicados por las retenciones. Cobos vio la posibilidad de dejar de ser el tipo que tocaba sólo la campanita y se tiró políticamente a la pileta. A Solá no le pagó Monsanto, sino que responde al sector con el cual tejió buena parte de su carrera política durante el menemismo. Culpar de todo a la billetera gubernamental –confundiendo el juego habitual de la política con la coima que engrosa fortunas personales– no hace más que esconder las propias limitaciones y debilitar al sistema democrático en su conjunto.
Los legisladores opositores invirtieron cinco meses intentando denunciar sin éxito supuestas violaciones constitucionales, sin resultados concretos ni mejoras en las encuestas. Dijeron que usar reservas para pagar deuda desataría sobre la economía las siete plagas de Egipto. Pero se pagó prácticamente todo el Fondo de Desendeudamiento completo y la economía sigue creciendo.
A partir de septiembre –mientras continúan ingresando los dólares de la cosecha récord– se volcarán al consumo más de 1400 millones de pesos por mes, por efecto de los aumentos en las jubilaciones y en las asignaciones por hijo (universal, familiar y discapacitado). No es que los jubilados vayan a bailar en una pata por el incremento de casi el 17% que tendrán sus escasos haberes desde septiembre; ni que los padres de los chicos vayan a tirar manteca al techo por el nuevo nivel de las asignaciones. Tampoco cambiará substancialmente la vida de quienes perciben el salario mínimo que era de 1500 pesos y no podrá ser menor a 1740 desde este mes y de 1840 pesos desde enero. Pero queda en claro que fue el kirchnerismo el que sacó los haberes previsionales del congelamiento, puso a funcionar el Consejo del Salario Mínimo y convocó a las negociaciones colectivas que establecieron aumentos promedio del 25%. Frente a estas módicas mejoras, están las increíbles propuestas de alcanzar mañana mismo el anhelado objetivo del 82% móvil, sin contrapartida fiscal alguna. Lo plantean quienes congelaron, privatizaron y recortaron los haberes. Los que creyeron que la crisis se salvaba con más ajuste, en vez de apostar a un mercado interno más generoso. Los que creen que la inversión social es una dádiva propia del detestable populismo.    <

Tiempo Argentino

07/08/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Peronismo Federal: los ´90 no se han ido, aguardan su oportunidad


02/08/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , | Deja un comentario

Peronismo Federal: los ´90 no se han ido, aguardan su oportunidad


02/08/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , | Deja un comentario

Argentina – El ajedrez del ADN de los Noble por Eduardo Anguita


eanguita@miradasalsur.com

Mientras Gabriel Cavallo, el abogado de Ernestina Herrera de Noble, despotricaba contra la capacidad científica del Banco Nacional de Datos Genéticos (Bndg), Marcela Noble Herrera viajaba al Uruguay para embarcar, ese mismo día con rumbo a Estados Unidos. Allí ya se había instalado quien 34 años atrás la adoptó de modo irregular mientras el diario de su propiedad se constituía en uno de los pilares civiles del Terrorismo de Estado. Esto se produjo el sábado 26 de junio. Curiosamente, el día anterior, la directora del Bndg, María Belén Rodríguez Cardozo, concurría al juzgado federal Nº2 de San Isidro para informar a su titular, Sandra Arroyo Salgado, que las muestras obtenidas el viernes 28 de mayo habían sido manipuladas.
Es evidente que Marcela se iba del país horas después de la burla que sintió la jueza cuando supo que las prendas íntimas de Marcela y Felipe habían sido utilizadas por otras personas para impedir que fuera descubierta su filiación genética. Según testigos presenciales, cuando el personal del juzgado le requirió a Felipe su ropa interior se encontraron con que no llevaba puesto calzoncillo. Sin embargo, una vez que pidió que le dieran vestimenta, solicitó un calzoncillo.
Según la edición de Perfil de ayer, Ernestina Herrera de Noble volvería a la Argentina en estos días. Ejecutivos de Clarín
blindaron toda información a Miradas al Sur en tanto que tienen fluida relación con el diario de Jorge Fontevecchia.

Felipe se casó a fines del año pasado. Hace dos meses nació su primera hija y afirmó que eso “le cambió su vida”. Si bien embarcó a Uruguay una semana después del affaire del calzoncillo, volvió a los nueve días. Hasta el momento de ser escritas estas líneas está en la Argentina y se desplaza con una nutrida custodia. Tanto él como sus abogados son concientes de que la ley autoriza a la jueza Arroyo Salgado a obtener muestras genéticas sin intrusión pero con autoridad. En concreto, de acuerdo a la normativa y la jurisprudencia, los funcionarios judiciales pueden quedarse con ropa interior o cepillos de dientes pero no pueden obtener sangre ni cortarle siquiera un pelo a alguien que, quizá, sea uno de los nietos que buscan las Abuelas de Plaza de Mayo.
La firmeza de la ley para no invadir la vida privada de las personas es una muestra clara del espíritu humanitario de la norma. La burda contaminación de las prendas de aquel viernes 28 de mayo se inscribe en la política del monopolio de obstruir la Justicia y ganar tiempo en esta dura partida de ajedrez que tiene, enfrente, al conjunto de la sociedad democrática y particularmente a los familiares de los 400 nietos que buscan las Abuelas. El tiempo que buscan es concreto: Héctor Magnetto, CEO del Grupo y conductor estratégico de los silencios mediáticos, cuenta con el visto bueno de figuras opositoras dispuestas a echar un manto de olvido sobre esta causa que se tramita desde hace nueve años en los tribunales sanisidrenses. Eduardo Duhalde, Elisa Carrió, Julio Cobos y Felipe Solá son algunos de quienes consideran que sus campañas electorales tienen chances de la mano del monopolio.
La impunidad y el poderío mediático son los flancos fuertes para intentar frenar esta investigación. Quedó en evidencia que el Bndg no manipuló, como insiste Gabriel Cavallo, sino que se encontró con una prueba manipulada. El diseño de esa maniobra es de los directivos y los letrados del Grupo. La ejecución necesitó de la participación activa de Felipe y Marcela, quienes con esa conducta dejaron de ser sólo posibles víctimas de falsificación de identidad para asumir un rol mucho más complejo y contradictorio como es el de tomar partido por las decisiones de la conducción de la empresa cuya accionista mayoritaria es quien los adoptó irregularmente.
Los abogados del Grupo afirman por lo bajo que Marcela no es hija de desaparecidos y que, probablemente, Felipe tampoco lo sea. La falta de seriedad de ese argumento contrasta con la decisión de impedir que el Bndg pueda determinar la verdad.
El dato cierto es que Marcela fue a Estados Unidos y que se preparó durante años para asumir funciones directivas en el Grupo. Si tanto ella como Ernestina deciden en algún momento considerar su viaje como parte de un exilio forzado por un gobierno que las persigue es todavía materia de ciencia ficción, pero hay una gran diferencia entre una y otra: Ernestina, probablemente sepa el origen biológico de Marcela, mientras que ella creció en un ambiente que naturalizó que de ciertas cosas “no debe hablarse”.
La sorpresa que causó la frialdad que se esconde detrás de fraguar pruebas exponiendo a Felipe y Marcela, debe hacer pensar que sus estrategas son capaces de jugar con celadas propias de un ajedrez donde uno de los contendores no tiene apego por la Verdad y la Justicia mientras que el otro debe ser consecuente con los principios humanitarios que fueron el origen de sus luchas. Nadie imagina a Estela de Carlotto pergeñando una jugada inmoral. En cambio, Magnetto y Herrera de Noble pueden volver a confundir a la opinión pública. No sólo por su poderío mediático sino porque saben cosas de Felipe y Marcela que el resto no saben.
Pero en estos años la sociedad argentina avanzó mucho en el camino de recuperar la dignidad. Hasta el momento, la gran mayoría de los nietos que recuperaron su identidad lograron romper las corazas impuestas por quienes les fraguaron sus orígenes. El de estos dos jóvenes podría resultar similar –o diferente– en función de múltiples variantes. Una de ellas es decisiva: la posibilidad de que las familias humilladas por el secuestro de bebés durante la última dictadura los localice y, al mismo tiempo, que la identidad genética irrumpa en quien vivió la supresión de su origen y se produzca el milagro de la vida; es decir, que un ser humano, de modo tardío, pueda reencontrar sus raíces.
Esa posibilidad, apasionante para la mayoría de las culturas y tradiciones humanas, choca con los intereses del Grupo Clarín y una cantidad de políticos y abogados que relativizan o se burlan de la tragedia que significó la última dictadura cívico militar.

Los orígenes. Magnetto llegó a Clarín cuando gobernaba el dictador Alejandro Lanusse y Ernestina de Noble estaba encaminada a jugar fuerte en el proyecto Papel Prensa. Por entonces, Magnetto estaba “adscripto a la dirección”. En 1975, cuando tenía jóvenes 31 años, se convertía en gerente general de Clarín Agea. Una potente comisión interna había logrado una serie de mejoras laborales en ese año, entre ellos una muy buena paritaria bajo la órbita de la conducción combativa del gremio de prensa. Oscar González, actual secretario de Asuntos Parlamentarios de la Jefatura de Gabinete, formaba parte de la comisión interna de Clarín y recuerda que en diciembre de aquel año, cuando faltaban menos de 100 días para la concreción del golpe, tuvieron conocimiento de que los ejecutivos de Clarín entregaban las fichas del personal y especialmente de los militantes, a los servicios de inteligencia del Estado y de las Fuerzas Armadas. Eran los tiempos en que el líder radical Ricardo Balbín advertía la existencia de “la guerrilla industrial”. El 2 de febrero de 1976, la empresa echó a los 13 miembros de la interna y, una vez consumado el atropello a la Constitución, los despidos llegaban a dos centenares. La limpieza del frente interno era el mensaje para quienes se quedaban en sus puestos de trabajo. A partir de eso se explica por qué pudieron titular Nuevo Gobierno el 25 de marzo y por qué en las páginas de ese diario ningún periodista publicó una sola línea sobre lo que pasaba realmente en Argentina.
Pasados 34 años, en un escenario donde se juzga a los genocidas y donde se respetan la libertad informativa y los derechos humanos, Clarín es un pulpo informativo cuyo talón de Aquiles consiste en no informar la verdad sobre los temas que sus empresarios deben mantener en secreto para evitar consecuencias judiciales. Cuentan para ello con algunos abogados que antes fueron eficaces en sus vínculos con la Justicia y que ahora sólo pueden tirar sus dardos envenenados contra los mejores defensores de los derechos humanos o dar apoyo (in)moral a quienes en realidad deberían saber, de una vez por todas, cuál es su identidad de origen.
Esta metafórica partida de ajedrez tiene muchos puntos oscuros. El pueblo necesita saber de qué se trata. La comunicación no puede ser patrimonio de un grupo monopólico que recurre a falsedades. Si esta causa que por ahora sólo conmueve a círculos politizados y de derechos humanos, cobra dimensión popular, estamos ante la posibilidad de dar un paso importante contra la impunidad.

Miradas al sur

05/07/2010 Posted by | General, Historia, Medios de Comunicaciòn, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – El rejunte neoliberal y la foto de los PRO disidentes


17-06-2010 /


Jorge Muracciole

La década con hegemonía menemista sin lugar a dudas marcó a fuego el imaginario y la cultura de la vida cotidiana de los argentinos, pero particularmente en las filas del Partido Justicialista dejó sus marcas indelebles. La metamorfosis en el sostén partidario del movimiento popular más importante de la historia contemporánea de nuestro país se convirtió en un caso de estudio de politólogos y analistas en el ámbito interncacional. El devenir de un sector de la dirigencia peronista en cruzados del neoliberalismo se constituyó en uno de los ejemplos paradigmáticos de la penetración del discurso hegemónico de la cultura neoliberal en ascenso en los años ochenta y noventa.

Esta gramática que nació en la revolución conservadora de Margaret Tatcher en los ochenta , junto a Ronald Reagan en Estados Unidos, trascendió las fronteras ideológicas de la derecha de los países centrales y se convirtió en la forma de gestionar la crisis hasta en gobiernos de la histórica socialdemocracia del Viejo Continente.

Nuestro país no fue la excepción, pero la virulencia de los cambios y la permeabilidad de determinados líderes nacidos en un movimiento popular signado durante décadas por las banderas de la independencia económica, la justicia social y la soberanía política, fue la novedad de esos años en la postergada e inequitativa América mestiza.

Los acontecimientos de diciembre del 2001 y el desplome de la continuidad política de los planes económicos ajustistas, expresados por el gobieno de la fallida Alianza, heredera del proyecto de subalternidad de las mayorías populares , donde la derecha de la Unión Civica Radical, encarnada en la figura del ex presidente De la Rúa, desencadenó un verdadero cataclismo en el escenario político, económico y social que generó corrimientos impensados en la dirigencia política unos años antes, cuando las formas propias del hacer político se confundían con la gestión del ninguneo a las necesidades de las mayorías y la fiesta de los sectores más concentrados de la economía.

En las jornadas de fines de diciembre, el paraíso neoliberal se derrumbó junto al engendro criollo de la convertibilidad. Y los políticos que se aggiornaron a los tiempos del consenso de Washington, comenzaron a mudar sus ropajes del fondo monetarista y superaron el tsunami insurgente del “que se vayan todos”, reforzando su seguridad personal, alterando sus hábitos públicos y ejercitando el bajo perfil, en esos tiempos, de hartazgos compartidos e insubordinación ciudadana.

Con el tiempo y con la normalización institucional se perdieron en las listas sábanas y adaptaron su discurso a los nuevos vientos. Eduardo Duhalde , otrora coequiper del caudillo riojano en los noventa, se convirtió en el reaseguro del stablishment para reencauzar la situación. Sus planes se desplomaron, con el plomo policial sobre los jóvenes piqueteros Kosteki y Santillan en el invierno del 2002, y su lento calendario debió acelerar imprevistamente sus tiempos. Hoy, tras su amague histórico de alejamiento de la política activa, retorna como el principal restaurador del proyecto neoliberal en franco retroceso, constituyéndose en el articulador del rejunte neoconservador del llamado PJ disidente.

Desde hace un tiempo a esta parte se ha propuesto con su gramática discursiva convertirse en el abanderado de la desmemoria. Llamando a la “reconciliación” de la ciudadanía con los partícipes e ideólogos del Terrorismo de Estado de la dictadura de 1976.

En una suerte de borrón y cuenta nueva con los genocidas justamente encarcelados. En esta utopía restauradora encuentra como socios de la partida al empresario-heredero Francisco de Narváez, que de financista del menemismos devino en un viaje sin escalas a líder del peronismo bonaerense y aspirante a la primera magistratura; Carlos Reuterman, el sempiterno indeciso a ocupar la pole position, de la carrera presidencial por el peronismo, amigo sin complejos del oriundo de Anillaco y experto en ocultar su pensamiento sobre el país de sus sueños, junto a Felipe Solá, político itinerante que de su puesto de secretario de Agricultura de Menem, saltó sin previa autocrítica a un papel destacado en el gobierno Duhalde, transformándose, de la noche a la mañana, en fugáz kirchnerista, hasta que la crisis del campo lo hizo retroceder a sus antiguas alianzas.

Alianzas que hoy se cristalizaron en una instantánea política en el Senado de la Nación, donde jugó de anfitrión el imprevisible Rodríguez Saá, quien se sumó sin mediar autocrítica al entente del peronismo noventista, que promete al corto plazo la firma de un documento programático que unifique la diáspora posmenemista. Ese fotograma de la prolongada película neoliberal en la Argentina, tuvo una amplia repercusión en los medios tradicionales. Incansables defensores del viejo orden y especialistas en dar oxígeno comunicacional a todo conglomerado variopinto con tufillo anti K, no perdieron la oportunidad de caracterizar el cónclave como “las bases de un nuevo consenso en el peronismo”.

Pero cuáles serán los puntos fundamentales de esa base programática, tanto en la esfera económica como en el amplio espectro de la política nacional, regional o incluso en sus relaciones bilaterales con la gran potencia del Norte.

En lo económico un plan que sepa atender los intereses de los sectores mas concentrados tanto del agro como de la industria, y que la derecha conservadora instale la “previsibilidad en los mercados”. Una suerte de nueva teoría del derrame, que bajo la seductora consigna de la “Argentina Productiva”, discipline al conjunto de la sociedad y en paticular a las clases subalternas en la restauración de un modelo que dependa en exclusiva de la reinversión de las superganancias empresarias.

Una prueba incontrastable de qué modelo de país se pretende, es su indisimulada voluntad de acercar al Ingeniero Mauricio Macri a su cruzada restauradora. De ahora en más el centro de su proyecto de acumulación social estará dirigido a operar sobre los miedos de la ciudadanía, tanto en materia de inseguridad como en la necesidad de orden y la vuelta al consenso de los noventa, donde lo políticamente correcto era ajustarse a los requerimentos de la acumulación.

Sus esperanzas de triunfo están cifradas en la remanida teoría del péndulo social, donde a cada etapa de avance de las fuerzas transformadoras le sucede un nuevo período de disciplinamiento de las mayorías en PRO de los intereses de los poderosos.

Buenos Aires Económico

18/06/2010 Posted by | Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Debilidades y fortalezas de Clarín frente al escenario más temido – Eduardo Anguita y Marcos Cittadini


LAS RESERVAS DEL GRUPO FRENTE A LA PÉRDIDA DE CREDIBILIDAD Y UN PANORAMA JUDICIAL ADVERSO

03-05-2010 /  Si en las próximas semanas se confirmará que Felipe y Marcela son hijos de desaparecidos y fueron apropiados por Ernestina Herrera de Noble, el impacto para el Grupo será de una magnitud imprevisible.


Desde que en 1976 Ernestina Noble “adoptó” a sus hijos Felipe y Marcela nunca tuvo que afrontar un panorama tan adverso.

Por Eduardo Anguita y Marcos Cittadini
politica@miradasalsur.com

Si en las próximas semanas se confirmará que Felipe y Marcela son hijos de desaparecidos y fueron apropiados por Ernestina Herrera de Noble, el impacto para el Grupo será de una magnitud imprevisible. Esto está potenciado por el probable fracaso de la estrategia de frenar la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y las revelaciones sobre el origen de Papel Prensa. Las debilidades manifiestas de Clarín, sin embargo, no son suficientes como para prever una caída estrepitosa. El multimedios tiene puntos de apoyo que es importante reconocer y estudiar. La tarea de democratizar la comunicación y abrir los espacios a nuevas voces requiere de inteligencia y equilibrio para analizar la coyuntura.

Puertas adentro de los medios de Clarín, se sigue el día a día de las alternativas de los tres frentes abiertos y que amenazan con quitarle, por lo menos, el lugar hegemónico que tuvo en el último cuarto de siglo. Como grupo periodístico, Clarín descansa sobre un elemento intangible que es la credibilidad de su marca y no podría soportar que Marcela y Felipe hayan sido apropiados por la directora y principal accionista del diario. Más allá de la acusación penal que ella sufriría, la imagen de los medios sería vulnerada en muchos frentes. No sólo los lectores y espectadores sino también los mismos trabajadores de los medios quedarían sin argumentos frente a las audiencias y los lectores. La caída de ese valor intangible de la marca, a su vez, podría impactar en el valor económico del Grupo ya que, tal como analiza un empresario de comunicación, “ningún inversor nacional o extranjero querría invertir en una compañía cuya principal accionista y presidenta del directorio atraviese un proceso penal por delitos vinculados al terrorismo de Estado”. Pero más que por la depreciación vinculada a la imagen, los directivos de Clarín están más preocupados por el impacto que les causará la plena vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Especialmente por la consecuente pérdida de la posición dominante en el mercado del cable, su verdadero modo de hacer caja. La pesadilla de Gordon Gekko. En octubre de 2007, Clarín comenzó a operar en las Bolsas de Buenos Aires y de Londres y colocó en el mercado acciones clase B a un valor de 29,14 pesos por papel, lo que implicó una operación por 1.457 millones de pesos (458 millones de dólares). Según la propia empresa, esto valuaba a la compañía en cerca de 3.500 millones de dólares. La salida a Bolsa se hizo bajo la convicción y previsión de que no habría restricción en la cantidad de licencias de cable, ni apertura de pliegos de licitación a otros operadores, y que nadie les sacaría los derechos exclusivos para transmitir el fútbol de primera división. Desde que se supo que la AFA rescindía el contrato de televisación con TSC, el 11 de agosto de 2009, las acciones cayeron casi el 30 por ciento en veinte días. El 3 de septiembre, recibieron otro mazazo, que fue el rechazo a la fusión de Multicanal y Cablevisión. Cuando comenzó la oferta pública de acciones de la compañía, éstas llegaron a cotizar a 32 pesos, mientras que hoy cayeron a un quinto de ese valor y se cotizan a seis pesos. De esta manera, el hecho de que Clarín no valga más de 500 millones de dólares en Bolsa genera dos problemas. Por un lado, una falta de apalancamiento para tomar deuda y por otro, una falta de financiamiento propio. Los accionistas se preocupan al cuestionarse cómo se hace para invertir si no hay posibilidades de endeudarse. Según analistas financieros cercanos al Grupo, la única forma de avanzar que tienen es abrir el paquete de acciones clase A. Es decir, aquellas que dan poder de decisión a quienes las compran. Ese riesgo tiene el agravante de la caída del “valor de compañía”. El riesgo que correrían Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto, José Aranda y Lucio Pagliaro –que controlan el paquete accionario– es que alguien invirtiera 50 millones de dólares y obtuviera una sexta parte de la sociedad y poder de decisión. Los memoriosos aseguran que este peligro ya se vivió en 2002 con el ex banquero menemista Raúl Moneta. En ese momento, el Grupo estaba endeudado en el exterior en dólares. La deuda externa argentina estaba valuada en un 30% de su valor por lo que todas las empresas argentinas habían caído en su valor de deuda nominal. Moneta reunió fondos buitre y compró la deuda de Clarín al 30% hasta adquirir más del 66%. El entonces presidente Eduardo Duhalde los auxilió al modificar la Ley de Quiebras y suspender la cláusula de Cram down, por la que el acreedor puede elegir cobrar la deuda o quedarse con parte de la empresa. Si no hubiese sido por Duhalde, Clarín habría estado en manos de Moneta. Es por eso que el matutino tituló “La crisis causó dos nuevas muertes” cuando la Policía Bonaerense mató a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki el 26 de junio de 2002 en la estación Avellaneda. La tapa había sido revisada por Magneto y aprobada por Duhalde en un proceso que forma parte de una rutina de hace años. Aún hoy, todas las noches antes de definir la tapa, hay una llamada entre Ricardo Kirchsbaum –secretario general de Redacción– y Héctor Magnetto, CEO del Grupo. A veces la llamada es a Martín Etchevers, gerente de Comunicaciones Externas, pero Magnetto siempre está al tanto. En otras épocas, después de eso se llamaba al Gobierno de turno y eso era un aviso o una amenaza. Según recuerdan dentro de la corporación, el acuerdo de Magneto y Duhalde para las elecciones de 1999 fue que si había una diferencia de éste sobre De la Rúa de más de un 5 %, Magneto empujaba al lomense para arriba. Si la diferencia era menor, lo dejaba solo para no perder credibilidad. Un valor que hoy no importa tanto. El dueño de la pelota. La capacidad política de un medio depende de su credibilidad, pero no sólo la causa contra la señora Herrera de Noble se la quitó. La sola discusión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual también mostró la caída de la pretensión de objetividad de todos sus medios. Para algunos analistas, Clarín en este último tiempo ha perdido ese capital que se ha desplazado a medios alternativos porque el público busca otra cosa. “La sensación de gran parte de la clase media es que no hace falta abrir el diario a la mañana porque ya se sabe qué va a decir.” Otro elemento que se considera es que se volvió previsible, y esto le quita posibilidades de ejercer presión. Para los empresarios mediáticos, la estrategia siempre fue construir un producto creíble, anexar otros negocios y lograr poder político con el medio insignia para presionar a favor de los emprendimientos laterales. Los ejemplos que se citan son los de Fox o del Chicago Tribune en los Estados Unidos. De eso se trata la pérdida de la ética periodística arrastrada hacia el funcionalismo capitalista. Pero en el caso de Clarín, para un experto consultado, “la falta de inteligencia muestra los intereses con una desnudez absoluta. Si se analiza la cobertura del tema agropecuario y se tiene en cuenta que uno de los miembros del directorio, José Aranda, tiene 45 mil hectáreas de campos de arroz en Corrientes junto a George Soros, se sacan algunas conclusiones. O se ve que en cierta forma fueron tibios con Botnia y se recuerda la contaminación de Papel Prensa en San Pedro, se establece otra conexión. Si cae la credibilidad del diario, del canal y la de los noticieros… si pasa todo eso, quedan destruidos”. El negocio de la televisión por cable es la mayor fuente de ingresos del monopolio, pero el negocio cambió: el pie oficial que pesó sobre la licitación de licencias de cable durante más de una década ya no existe. Hoy se venden pliegos y la competencia deja al descubierto la desinversión que la empresa llevó a cabo durante años amparada en la impunidad de la posición dominante. Antes, los cables regionales eran presionados con métodos claros: si no vendían su participación, no tenían el fútbol y eso decretaba su muerte. Esa espada de Damocles ya no pende sobre sus cabezas y las posibilidades de competir los dejan en una situación muy favorable. Para Clarín, hacer la inversión de up grade tecnológico es de un costo imposible de afrontar en estas condiciones. A escasos treinta kilómetros de Capital Federal tienen problemas para brindar Internet porque las redes no resisten, mientras que operadores de cable de ciudades chicas como Los Cardales, Villa Gesell o Alvear dan triple play con mejor calidad. Queda claro que la distribución del cable e Internet necesitan de una reinversión constante. En algunas ciudades las operadoras de Clarín llevan un atraso de seis años, que en términos tecnológicos es muchísimo. Según dicen, el interés por Fibertel no era tanto por la compañía como por la base tecnológica y por la buena imagen. Si los obligaran a deshacerse de Cablevisión, no sólo perderían dinero sino también una empresa para contraponer a Multicanal, que tiene una pésima estima por parte de los clientes. Además, en los últimos dos años Telecentro les quitó cerca del 25 % de un mercado que continúa siendo monopólico (porque Telecentro no tiene licencia para operar en Capital). Pertenecer tiene sus privilegios. Pero el grupo también tiene fortalezas y muchas están relacionadas con la disciplina de sus periodistas. Una forma de controlarlos es el sueldo. Ricardo Kirschbaum no gana por periodista sino por directivo. Es decir, él y otros responsables de la edición tienen remuneraciones de altos ejecutivos. Quienes están cerca observan que los más encumbrados no sacan los pies del plato porque siempre está la duda acerca del éxito de Clarín en su guerra contra el Gobierno. Otra manera de control es la bajada de línea directa que se hace a veces en el segundo subsuelo del edificio de la calle Tacuarí, donde no hay cámaras ni llega la señal de los celulares, un modo de impartir ordenes sin que quede registro. Por otro lado, muchos temen perder lo que se llama “quioscos”, verdadera fuente de financiación de ciertas figuras. Quienes tienen un extra en Metro o en una radio, lo tienen por ser periodistas de Clarín, Canal 13 o TN. Perder un ingreso implica perder todos. Algunos citan como ejemplo a Julio Blanck, editor jefe de Clarín, cuyo programa en la madrugada de FM La Isla concitó en un tiempo las pautas más jugosas del mercado. Muchos dicen que la actitud de cerrar P&E no fue una actitud monopólica sino política. Ese era el único lugar en el que los periodistas de Clarín ganaban dinero sin pasar por el medio. “Hoy en Metro están controlados porque los directivos saben a quién le están pautando, cuánto y controlan la línea editorial. Alguna vez en el viejo canal, a Fabián Doman lo llamó Martín Etchevers porque no le gustó algo que dijo en su programa y lo amenazó por teléfono con levantarle el programa aunque era un espacio que él pagaba”, advierten. Pero el disciplinamiento también tiene sus debilidades. Por ejemplo, Lorena Maciel leyó al aire un texto que decía que el Banco Nacional de Datos Genéticos está controlado por las Abuelas de Plaza de Mayo, se paralizó y luego pidió disculpas. O el hecho de que Juan Miceli –que ha demostrado más de una vez tener ética periodística– prefiera la pantalla de Canal 7 es una señal para el periodismo y puertas adentro del canal de Constitución. Entre los políticos, varios han estado cerca del Grupo por distintos motivos, como Felipe Solá o Julio Bárbaro. Pero hay casos más llamativos, como la militancia anti Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de Enrique Thomas y Silvina Giudici. O el diputado entrerriano Gustavo Cusinato, a quien le dan para que lea en forma textual escritos a favor del monopolio elaborados por el ex secretario de Comunicaciones Henoch Aguiar. O José Scioli, quien es señalado como informante del voto peronista cuando estuvo en el Congreso. Otros recuerdan que la íntima relación que tienen con Elisa Carrió es de larga data y, suspicaces, mencionan que la diputada pasó 20 días y gastó 67 mil pesos en la Posada del Quenti en Córdoba. Poco después salió una nota a doble página acerca del alojamiento en el Suplemento Viajes y Turismo de Clarín. Una apuesta desestabilizadora. El problema que tienen los que toman decisiones en el multimedio es que sus análisis y previsiones son sobre la base de desalojar al actual gobierno antes de que termine su mandato. La consigna “son ellos o nosotros” circula como una apuesta a crear –de modo artificial pero sobre todo antidemocrático– un escenario donde volteen la ley de medios y eviten que se conozca la identidad de Felipe y Marcela. No sólo eso significaría tumbar un gobierno sino someter una decisión soberana del Parlamento y la pretensión de condicionar a la Justicia. Pero tal vez sea demasiado tarde hasta para eso, porque aunque el kirchnerismo no triunfara en 2011, ellos perderán la posición monopólica en el espectro audiovisual y toda la maquinaria empresarial está montada sobre la base de tener posiciones dominantes en todos los medios que encaran. Esa es una debilidad relativa ya que, hoy por hoy, el impacto masivo de los medios controlados por Magneto no tiene competencia. Sí tiene competidores, que se van afianzando día a día, pero que no suplen con su calidad el peso cuantitativo del rating y la circulación de sus medios. La identidad de Marcela y Felipe puede producir un cambio imprevisible. El temor que les produce a los directivos se traduce en la cantidad de decisiones desacertadas. La solicitada y el video de Felipe y Marcela, armados por la agencia de Carlos Souto, demostró infinidad de fallas. A la falta de moral que trasunta tener dos personas cautivas de una identidad falsa, se contrapone el prestigio que tienen las Abuelas y las Madres de Plaza de Mayo. La sociedad ya tiene este tema como un debate cotidiano. Los mismos directivos de Clarín se ocuparon de instalarlo en la agenda pública. Algo contrapuesto al silencio de siempre. Lo hicieron por dos motivos contrapuestos. Uno es por impotencia, por incapacidad de asumir –y pagar el costo– que fueron parte de una dictadura cívico militar. El otro es que se preparan para lo inevitable y quieren aprovechar su gran capacidad de impacto mediático poniéndose en el lugar de las víctimas. Quieren que, aún después que se sepa la identidad de Felipe y Marcela, un sentimiento a-histórico y fascista se apodere de parte de la sociedad. Tienen la idea de que es mejor consolidarse como la expresión cultural de la derecha reaccionaria pero, al mismo tiempo, contar con la simpatía de algunos supuestos izquierdistas que, por centímetros de prensa y minutos de televisión, sean la cara ética de una maniobra para evitar la complicidad con el terrorismo de Estado.

Miradas del Sur

04/05/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina… oposición o golpismo a la hondureña?


El desafío de la oposición automática

Sorpresa. Diferencias ideológicas pero estrategia común en un Parlamento anti K.

04-03-2010 /  Representantes de la UCR, Pro, Coalición Cívica, Gen y peronismo disidente unidos contra el Gobierno. El arco anti K debutó con un triunfo parlamentario. El pacto con Carlos Menem y la estrategia oficialista para sortear el cerco.

Por Luz Laici

Puede parecerlo algunas veces más que otras, pero la política nunca es un juego de suma cero. Tampoco de lógicas binarias, con un ring que muestra al derrotado sin poder levantarse ante la cuenta regresiva y al triunfador cargado en hombros por sus seguidores más fieles. Justamente, la precisa imagen que intentó imponerse en los últimos días tras el discurso de Cristina Fernández en la apertura de las sesiones ordinarias, la embestida de una oposición que, disfrazada de selección nacional, intenta mantenerse abroquelada a pesar de los quiebres internos y su virtual conquista de espacios de poder en el Parlamento.Sin embargo, en el medio de esa pelea entre oficialistas y antikirchneristas sin distinción de ideologías, hay cuarenta millones de argentinos que se levantan cada mañana, salen a trabajar, llevan a sus chicos a la escuela, lidian con ciudades inundadas y piensan cómo estirar la plata que tienen en el bolsillo para pagar la carne, los útiles y, con suerte, algún que otro regalito para la mascota del hogar.

Un espejo que no miente: la realidad, siempre, es mucho más compleja. Pase y vea.
El lunes 1 de marzo la Presidenta volvió a pisar el Congreso para inaugurar las sesiones ordinarias. Dijo Cristina: “Vengo a hablar del país real, que me toca administrar todos los días, donde se baten récords de consumo (… otro país, al que denomino virtual o mediático, en el que suceden cosas horribles, donde nada está bien, todo está mal”. La división tuvo sus ejemplos concretos:

– “La Argentina virtual hablaba de que no íbamos a recaudar en nuestra balanza de comercio exterior más de 6 mil millones de dólares. Recaudamos 17 mil millones”.

– “Nos hablaban de que nuevamente se iban a disparar los índices de desocupación, que íbamos a trasponer largamente los dos dígitos. Cerramos el año en el 8,4 por ciento”.

– “En cuanto a las reservas acumuladas, el año 2009 fue de crecimiento mucho menor, 0,9 (por ciento), pero tuvimos crecimiento positivo (…) pese a la crisis superamos este año los 48 mil millones de dólares. Queremos llegar de vuelta a los 50 mil millones, tope al que habíamos llegado en marzo de 2008, batiendo récords en toda la serie histórica”.

– “Los superávit gemelos, fiscal y comercial, que fueron bandera de esta gestión y condiciones y pilares macroeconómicos del sostenimiento, fueron para el período 2003-2008, 82.966 millones de dólares (a favor). Durante el período de la convertibilidad tuvimos balanza comercial negativa”.
No fue caprichoso el contraste presidencial. Detrás de la pólvora, el discurso K reveló una estrategia que tendrá a las mejoras económicas como pilar de supervivencia. Y dio las primeras puntadas, con hilo: CFK anunció la derogación del decreto de necesidad y urgencia 2010/09 –que preveía la creación del Fondo del Bicentenario con reservas del Banco Central– y dio a conocer la firma de otros dos, con igual origen monetario pero distintas características –uno conforma el Fondo de Desendeudamiento Argentino, para cancelar deuda con acreedores privados; y otro simple, que prevé pagos al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo– que contaron con ejecución inmediata por parte de la entidad monetaria del país.

El revés del Gobierno pegó en el mentón opositor, que masculló bronca y puso en marcha una revancha automática. En la mañana del martes 2, representantes de la UCR, el Pro y la Coalición Cívica presentaron nuevas medidas cautelares para impedir la ejecución de la decisión presidencial. Un guión judicial que mutó de forma para presentarse en el Parlamento. Con tensión recargada y epicentro en el despacho del radical Oscar Aguad, el arco anti K decidió convocar a la Comisión de Finanzas de la Cámara baja. Y, en boca del diputado Alfonso Prat Gay, anunció: “Citamos a declarar a la presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, junto al directorio de la entidad y al ministro de Economía, Amado Boudou”. Del “nosotros” del ex golden boy no participaron, claro, los legisladores oficialistas que resistieron la embestida opositora con su propia medicina: “¿Acaso eso es buscar consensos?”, repitieron.

No encontraron respuesta. Pero sí una explicación lógica: sin provincias ni municipios que gestionar –y ante los cuales rendir cuentas–, los lilitos dispusieron enfrentar a los K con artillería pesada y caiga quien caiga. ¿Para tanto? Tanto y más. “Si la Argentina tolera estas actitudes (en referencia a las decisiones presidenciales) no habrá orden institucional”, advirtió Carrió el pasado miércoles 3 y convocó a la Organización de Estados Americanos –cuestionada en los últimos meses por ratificar las elecciones en Honduras, que convalidaron el golpe de Estado contra el gobierno de Manuel Zelaya– a intervenir en el curso institucional de la Argentina (ver nota aparte). Una imagen que generó escozor. Aunque no fue la única: el mismo miércoles, las pantallas mediáticas mostraron a Hilda “Chiche” Duhalde junto a los radicales Ernesto Sanz y Gerardo Morales, el peronista disidente Adolfo Rodríguez Saá, el socialista Rubén Giustiniani, la romerista Sonia Escudero, el cómico Nito Artaza y la lilita María Eugenia Estenssoro, entre otros, alrededor de la misma mesa. El objetivo: “salvar” a la Patria. El mecanismo para el debut: rechazar el pliego de Marcó del Pont, presentado por el Ejecutivo ante el Senado para que la ratifique como presidenta del Central. Y, de cara al futuro, discutir un proyecto de ley girado a la Comisión de Asuntos Constitucionales de Diputados –comandada por la disidente y esposa de Luis Barrionuevo, Graciela Camaño– que pretende limitar la facultad presidencial de emitir decretos.

Lejos de la vorágine opositora, el Gobierno optó por no desesperar. “Si se están peleando todos contra todos”, justificó un funcionario cercano al matrimonio K y continuó: “(Mauricio) Macri está enfrentado a (Felipe) Solá y (Francisco) De Narváez, Lilita defenestra a (Julio) Cobos y los radicales no saben para dónde disparar. Lo mejor es que se desgasten entre ellos y se enfrenten en sus propios pagos, donde tendrán que explicarle a su gente por qué estando en las antípodas ideológicas son aliados en el Congreso. Las contradicciones van a empezar a saltar”. Y no son pocas. Por caso, el arco anti K deberá explicar:

– Su acercamiento con Carlos Menem, fuertemente cuestionado por legisladores como Carrió y convertido en pieza clave para derrotar al oficialismo. El armado opositor trocó su fidelidad a cambio de garantizarle un asiento en comisiones de gestión como Presupuesto y Hacienda y Relaciones Exteriores.

– La conformación de un espacio compartido por el socialista Giustiniani –candidato a vicepresidente por la lista de Lilita, en 2007, y defensor acérrimo de la gestión de Binner en Santa Fe– y el ex corredor de Fórmula 1 y ex gobernador provincial Carlos Reutemann.

– La unión entre el líder del Frente Cívico, Luis Juez, y sus eternos enemigos provinciales: el radicalismo.

En definitiva, la correlación de fuerzas entre los representantes de la oposición –hoy un espacio plagado de histeria, especulación, ambición y apenas alguna buena intención– definirá la sensatez (o no) de sus referentes. Carrió no tendrá gestiones a cargo pero los radicales son responsables de gobernaciones como Catamarca o Río Negro, los peronistas disidentes de San Luis o Neuquén y los socialistas del destino de Santa Fe. “Y entonces hasta los gobernadores deberán revisar su accionar”, reflexiona Matías Kulfas, director del Banco Nación y presidente de la Asociación de Economistas para el Desarrollo de Argentina (AEDA). “Las provincias mantienen un doble discurso: le reclaman fondos a la Nación pero no implementan acciones para generar recursos. Santa Fe, por ejemplo, tiene suelo fértil pero un impuesto a la tierra con una valuación del 10 por ciento sobre su valor real. ¿Por qué los dirigentes no cambian esta situación? En las provincias se muestran como víctimas pero también son responsables de que los gobiernos tengan déficit.”

Con la mira puesta en sobrevivir el 2010 –para ganar las elecciones presidenciales del 2011–, el matrimonio Kirchner ordenó actuar con celeridad para sortear los obstáculos judiciales y parlamentarios –un ámbito en el que resistirá los avances contra la gestión, como sucedió semanas atrás, cuando los senadores oficialistas se retiraron del recinto y dejaron sin quórum la sesión– y trazó dos caminos de seducción. Uno tiene como destino a los empresarios, con los que Cristina Fernández compartió una cena en Olivos semanas atrás y considera aliados imprescindibles para garantizar el desarrollo sostenido. En tren de establecer una convivencia armónica, la relación ya forjó un toma y daca primario: el Gobierno aseguró que mantendrá un dólar competitivo y fijó un techo para las negociaciones salariales –mientras la mayoría de los gremios reclama recomposiciones en torno al 25 y, en algunos casos como los frigoríficos, del 30 por ciento, el Ministerio de Trabajo deslizó como preferencia incrementos que ronden el 19 por ciento–, pero dejó en claro que no cederá espacios de intervención estatal en la economía.

El otro, en cambio, tiene como bandera de llegada al interior del país: con promesas a los gobernadores, el oficialismo pretende traccionar el apoyo político partidario necesario para romper el cerco de la oposición en el Parlamento y sancionar leyes clave para la gestión de gobierno. “Todos respetan a quien le da de comer”, chicanea un aliado K, que suma otras cartas: la posibilidad de conquistar a representantes de centroizquierda en votaciones específicas o torcer la decisión de legisladores más proclives al coqueteo entre bandas, como el caso de la santafesina Roxana Latorre, el pampeano Carlos Verna o el mismísimo Menem, que salvó al Gobierno de una derrota en el Senado –permitiendo que el cuerpo reeligiera al bonaerense K José Pampuro como presidente provisional– y luego benefició a la oposición que alcanzó la mayoría en las comisiones.
Señora y señor lector. La tira Valientes habrá terminado en TV pero no podrá decir que no tiene con qué entretenerse. Con Corte Suprema de lujo pero oposición automática, navegar el rumbo del país avizora como una historia de novela.

Veintitrés

09/03/2010 Posted by | Como Registrarse., Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario