America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Argentina – Necesidad mutua


Duhalde

Por Néstor Leone

La trama de intereses detrás del respaldo de Clarín a la candidatura de Eduardo Duhalde

Las reuniones existen y son más habituales de lo que se cree. Secretas, de alto contenido político y ciertamente amenas. De un lado, el empresario que supo convertir un diario de tirada mediana en un conglomerado de medios con capacidad de construir agenda e influir de manera decisiva en la opinión pública de la Argentina. Del otro, el político que fue sinónimo de maquinaria electoral y que es considerado, por muchos empresarios, como un hábil piloto de tormentas. Tienen necesidades complementarias y conveniencias mutas. Lo saben y se buscan. Pero, sobre todo, tienen un enemigo común, con el que han compartido tiempos de buenas relaciones y con el que hace rato están en disputa. Ese enemigo común, a pesar de su capacidad inextinguible para recuperar la iniciativa, no atraviesa su mejor momento. Y eso los entusiasma: piensan que, entre ambos, pueden contribuir a marcarle nuevos límites o condicionar su futuro, aunque el poder de fuego de ambos ya no sea el mismo.
Ésas han sido las razones y el contexto para que Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, y Eduardo Duhalde, el político que siempre vuelve (aunque nunca se haya ido), retomaran las reuniones del pasado. Ésas que fueron clave en el contexto de la crisis de 2002 y que mantienen de manera episódica desde hace tiempo. La situación del mayor emporio periodístico del país, herido en sus posibilidades por las últimas movidas del Gobierno, genera las nuevas condiciones. Tanto como la escasez de alternativas opositoras de cara a 2011. Una serie de objetivos de mínima los puso en marcha. Dos aspiraciones de máxima, los envalentona: que Duhalde vuelva a ser presidente de la Nación y que Néstor Kirchner, más tarde o más temprano, termine preso.

EL GRAN DECISOR

Magnetto nunca aceptó sentarse con otros en pie de igualdad, dicen quienes lo conocen o lo han tratado. Y esto incluye a empresarios y a políticos de toda laya o responsabilidad. Se concibió a sí mismo como el más importante decisor de la Argentina, más allá de los poderes instituidos, y actúa en consecuencia. Es más, siempre se jactó, en reuniones sociales, de haber puesto a dos vicepresidentes (Carlos Ruckauf y Carlos “Chacho” Álvarez) y haber influido en varias de las políticas clave del país.
Una anécdota, conocida en el mundo empresario, lo pinta de cuerpo entero.
Cuentan que en Lisboa, el pope de Clarín se cruzó con Jesús de Polanco, presidente del poderoso grupo español Prisa. Advertido de la intención del propietario del diario El País de incursionar en el mercado argentino, Magnetto le pidió que lo visitase al llegar a estas latitudes. Pero la gentil invitación no cayó bien en su partenaire. El veterano hombre de negocios, fallecido en 2007, al salir de su asombro, no dejó pasar lo que consideró una osadía y lo interrumpió en seco: “Cuando voy a otros países suelo hablar con los gobiernos, no con los competidores”, espetó. A Magnetto no le gustó nada la reacción e inició una guerra de baja intensidad, con jugadas varias para obstaculizar el desembarco. Finalmente, Prisa compró radio Continental, su nave insignia en el país, a través de una firma controlada asentada en Estados Unidos, y recién hubo unidad de acción a partir de la discusión de la ley de medios.
Como cabeza del Grupo desde hace más de tres décadas, Magnetto le dio su impronta y le permitió consolidarse como conglomerado de medios. Mediante sus audaces estrategias de posicionamiento y su interpretación de “lo que pasa” en la sociedad (con dosis variadas de indefinición ideológica y pragmatismo) logró convertir a sus productos en formadores clave del sentido común argentino. Con su lógica política, imbatible hasta aquí, acaparó sonantes conquistas para el Grupo. Se sabe cómo opera Clarín: pasa del apoyo inicial a los gobiernos, a la negociación y de ésta a la crítica feroz cuando el poder político de turno ingresa en su declive.
Con los Kirchner intentó algo parecido, con resultados diversos. La prórroga por diez años de todas las licencias de televisión abierta y radios mediante un decreto cuestionable, de 2005, y el permiso para concretar la fusión de Cablevisión y Multicanal cimentaron parte de las buenas relaciones iniciales entre los Kirchner y el CEO del Grupo, siempre matizada por la mutua desconfianza. La cobertura del conflicto entre el gobierno nacional y el “campo”, la incursión del Estado en las trasmisiones de fútbol y la ley de medios significaron la ruptura definitiva, con consecuencias gravosas para el Grupo.
Esta confrontación, es vox populi, no llega en un buen momento: las finanzas del Grupo atraviesan dificultades. La crisis global, que no dejó de pegar fuerte en los medios, y la caída de las ventas, ligado a esto último y al declive tendencial de los diarios de papel, conforman un cuadro de situación que ya los mantenía preocupados. La salud de Magnetto, en vilo desde hace unos años, complica más las cosas, sobre todo, si se tiene en cuenta el déficit de cuadros empresariales que ha mostrado el Grupo en los diferentes frentes abiertos.
Por eso, son varios los que ven nubarrones en el futuro del Grupo. “Clarín hoy es como Tyson en su decadencia: le termina mordiendo la oreja a su rival como símbolo de impotencia”, señala un analista avezado de los medios, quien prefirió reservar su identidad. “Están tirando la última ficha al único número que pueden jugarla”, reconoce otro, en el mismo sentido. Es claro, no están hablando de la continuidad del Grupo o su supervivencia, garantizada por su peso histórico y su potencial todavía importante, sino de la ascendencia indiscutida sobre el resto del empresariado y la capacidad de influir no sólo sobre la opinión pública sino también sobre el poder político. Algunas reuniones de empresarios encumbrados, a espaldas de Magnetto y “para no quedar presos de esta pelea entre dos gigantes”, es un ejemplo. El descubrimiento tardío de la cantidad de rencor que había sembrado entre pares, es otro. La posibilidad de que el poder político mensure distinto el poder de fuego del Grupo, un tercer ejemplo, para nada menor.

EL ELEGIDO

 

En este contexto cenagoso, la opción Duhalde no tardó en llegar y convertirse en una apuesta fuerte del Grupo. Se sabe, la relación con el ex presidente siempre fue buena y se deben varios favores mutuos, que se remontan a la salida de la crisis de 2002 (ver aparte). Ahora, también parece que es mutua la conveniencia y la necesidad. Del lado del Grupo no parecen ocultarlo. En  reuniones sociales varias de las últimas semanas, directivos encumbrados dejaron correr el rumor para instalarla como posibilidad cierta. Saben que, para remontar el terreno perdido durante el último año, el actor indicado es Duhalde y no otro. Insinuaron con Carlos Reutemann, poco después de las elecciones de junio, y quedaron desairados con las indecisiones del Lole. En tanto, a Julio Cobos lo consideran el mal menor, pero no un “candidato propio”.
Desde el duhaldismo, reconocen reuniones habituales con la plana mayor del Grupo y la importancia que podría tener un eventual apoyo. “Duhalde nunca dejó de reunirse con Magnetto. La relación fue siempre muy buena”, reconoce un seguidor cercano al hombre de Lomas de Zamora. “En las elecciones de 2005, con Chiche de candidata, fuimos víctimas del acuerdo Kirchner-Clarín”, se ataja otro, duhaldista histórico, sin  desmentir las reuniones con Magnetto. El abrazo en público de Duhalde con el director del Grupo Clarín, José Aranda, a la vista de todos, en el último Coloquio de Idea, hablan de algunos vectores explícitos del acuerdo. La entrevista que concedió al diario, hace unas semanas, o ciertas notas, como la que firmó el 28 de octubre Eduardo van der Kooy bajo el sugerente titulo de “Duhalde, frente a la enorme tarea de reconstruir un liderazgo”, son señales de los aprontes implícitos.
“Duhalde es el tipo que más se acomodó al pensamiento de Magnetto. Nunca le discutiría su poder, porque el poder real no le importa”, confía un hombre del peronismo, que conoce el paño. En tanto, otros, más ligados a los medios, le dan entidad a lo que ya es un secreto a voces en el ambiente político: que el hombre fuerte de Clarín militaría para ver preso a Néstor Kirchner en plazo mediante. Con toda su flota de medios involucrada, le han escuchado a Magnetto, intentará darle sobrada difusión a las denuncias habidas y por haber sobre enriquecimiento ilícito en su contra.
Imbuido en el espíritu de consenso que tanto se pregona, con el Pacto de la Moncloa como modelo, el ex presidente está convencido de que puede ser una figura clave en el poskirchnerismo. Lo que aún no sabe es en calidad de qué: si como candidato a presidente (su aspiración máxima), como elector de una alternativa ganadora o como obstáculo para cerrar caminos a una potencial continuidad de la pareja patagónica y abrir el camino para el triunfo de Cobos. Conocedor de sus fuerzas, sabe que su problema es la escasa imagen positiva que conserva, de cara a la sociedad, aun cuando desde el empresariado se lo ve como “un hombre de consensos”. Y sabe, también, que difícilmente pueda recuperar el poder territorial inmenso del que hizo usufructo en su provincia. Intentará, eso sí, presentarse como ambulancia de heridos y armador del descontento K.
Por lo pronto, está preocupado por la escasez de candidatos alternativos con piné. A Reutemann ya le dio una especie de ultimátum para decidirse, pero la desilusión con el santafesino parece difícil de remontar. Con Felipe Solá la relación, aunque más próxima que hace un tiempo, sigue siendo sinuosa. Con Francisco de Narváez y Mauricio Macri, los otros hombres de Unión-PRO, además, parece haber cierto rencor. Nada que no pueda subsanar, es cierto, si los intereses son complementarios. Los resabios en el armado de las listas de junio último, donde quedaron varios duhaldistas afuera, y los cruces con De Narváez de estas semanas, dan la pauta. “Si alguno cree que puede ser candidato a presidente un extranjero, yo lo voy a buscar a Lula”, lo ninguneó el lomense, no casualmente en la entrevista con Clarín. “Tanto Duhalde como Kirchner son lo viejo, la vieja política, y creo que tenemos que mirar lo nuevo”, contragolpeó el empresario.
Mientras tanto, las reuniones de Duhalde son variadas y con una asiduidad cada vez mayor. Y no sólo con Magnetto. Con Roberto Lavagna, dicen que se ve seguido. Con Alberto Fernández, son varios los que aseguran que reabrió el diálogo. Durante la última semana, esas charlas las trasladó a Estados Unidos, donde estuvo invitado a una ronda de charlas en la Universidad de Harvard y compartió estadía con varios opositores, como el arista Alfonso Prat Gay y la ex vicejefa de gobierno porteño, Gabriela Michetti. Y con dirigentes todavía oficialistas pero díscolos, como los gobernadores Mario Das Neves o Juan Manuel Urtubey.
Con necesidades complementarias y conveniencias mutas, Magnetto y Duhalde, dos actores centrales de la vida política, intentan reacomodarse en el nuevo escenario. Saben que las fichas han cambiado y que el juego ahora es más difícil. Pero apuestan a su poder de fuego y a su peso histórico. Con la esperanza de revertir el rumbo. Y con el íntimo temor de ya no ser.

Leyes a medida

El Grupo Clarín tiene sobrados motivos para agradecer el breve paso de Eduardo Duhalde por el Ejecutivo, entre enero de 2002 y mayo de 2003. Durante esos meses, se aprobaron la Ley de Bienes Culturales (conocida como Ley Clarín), que limita el ingreso del capital extranjero en medios más allá del treinta por ciento, y la Ley de Quiebras, que impide que acreedores puedan tomar el control de una empresa en dificultades económicas.
Era época de crisis para el Grupo, que debía lidiar con algunos contratiempos financieros y esas leyes eran un buen reaseguro, casi tanto como lo fueron la devaluación y la pesificación asimétrica que licuó buena parte de sus deudas.

Fuente – Debate

06/11/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: De diálogos, monólogos y consensos muy improbables


cristina_fernandez

El discurso presidencial en Tucumán tuvo la novedad de llamar al diálogo político con todos los sectores. Parece buena idea con una gran contra: es tan difícil de lograr como unir el agua y el aceite.

Emilio Marín | Para Kaos en la Red | 12-7-2009

www.kaosenlared.net/noticia/argentina-dialogos-monologos-consensos-muy-improbables

Las ceremonias del 9 de Julio adolecen de un defecto capital: hablan como si Argentina fuera un país independiente. Y no lo es en muchos aspectos, sobre todo el económico-financiero. Y si la derecha neoliberal al asalto del poder desde el 28 de junio tuviera éxito, tampoco sería soberano desde el punto de vista político, tal su obsesión por amarrarlo en un revival de “relaciones carnales”.

Los discursos presidenciales son bastante formales y plomos para celebraciones como la tucumana (no el de esta mandataria en particular, cuya pieza fue muy rescatable), pero muchísimo peores son los tedeum.

¿Hasta cuándo los obispos van a aprovecharse de la paciencia de los gobernantes y de los favores del ordenamiento jurídico, para bajar línea desde el púlpito como si fueran propietarios de la verdad? La homilía de Villalba, pontificando sobre el bien, la bondad, la paciencia y otros lugares comunes, con los que buscaba pegar en los flancos presidenciales sin nombrar a las cosas por su nombre, colmó la paciencia.

Si de reforma política se habla, una de las cosas que habría que estudiar es –junto con una reforma constitucional- la separación efectiva de la Iglesia y el Estado. Que los curas y obispos se ocupen de lo suyo, donde tienen tanto por mejorar, como quedó a la luz con el affaire Grassi.

Volviendo a Tucumán, lo más importante fue el llamado presidencial al diálogo y el anuncio de una reforma política. La oposición derechista no descubre la pólvora al interpretar esas novedades como hijas de la derrota oficialista del último domingo de junio.

Pero independientemente del origen de la jugada, hay que decir que es una buena señal. La jefa de Estado planteó un diálogo con todos los partidos políticos y enumeró a industriales, financistas, productores agropecuarios y, al final de todos, los trabajadores. Una pena esa postergación en el listado porque en política muchas veces el orden de los factores altera el producto.

Cristina Fernández propició una reforma donde los electores del padrón nacional elijan un mismo día -en internas abiertas y obligatorias- los candidatos de cada partido, y luego en elección general a quiénes van a ocupar las funciones públicas. Los modelos parecen ser Uruguay y Santa Fe.

Los que quieran ver en estas propuestas un síntoma de debilidad extrema están equivocados. La presidencia recalcó que luego de dialogar le toca al gobierno la tarea de gestionar. Dicho en otros términos: se escuchará a todos pero no se resignará el timón político, lo cual suena lógico y sensato para mucha gente, menos para la oposición conservadora vernácula.

Entre economicistas y destituyentes

El llamado presidencial no pudo ser abiertamente objetado por la oposición, tanto por la vertiente agropecuaria como la partidaria. Desde estos campamentos sí se cuestionó a fondo el recambio ministerial. Los más beligerantes fueron Francisco de Narváez y su subordinado Felipe Solá.

El millonario colombiano dijo que tenían que irse inmediatamente del gobierno Néstor Kirchner y Guillermo Moreno, como si el primero ocupara alguna función. El de la soja transgénica de Monsanto, por su parte, calificó de “buen chiste” las designaciones que llevaron a Aníbal Fernández a la jefatura de Gabinete y a Amado Boudou a Economía.

Al rechazar de forma tan absoluta las decisiones presidenciales, esos duhaldistas están torpedeando de movida el futuro diálogo. Insultar al otro nunca ha servido para favorecer una conversación de por sí complicada por las diferencias entre los interlocutores.

Algunos opositores son como tiburones que han olido sangre y quieren morder al gobierno para sacar alguna tajada económica. Eduardo Buzzi, de Federación Agraria, parece ser de esos escualos que apuntan a una baja importante de las retenciones a la soja. Con varios diputados electos en sábanas opositoras y la aureola de haber bajado las retenciones, Buzzi se daría por satisfecho, por ahora.

Pero algunos de sus colegas van por más. Más que reivindicaciones económicas, quieren provocar un cambio político-institucional sin esperar a 2011. Son más destituyentes, como Hugo Biolcati, de la SRA, quien especificó que lo suyo no pasa por 10 puntos más o 10 puntos menos de retenciones a la soja sino por eliminar ya los superpoderes, cambiar el Consejo de la Magistratura, obtener otro régimen de coparticipación federal, etc.

Muy franco es este ruralista, que ya en un reportaje con su amigo Mariano Grondona había dejado claro que prefiere que la presidenta se vaya el 29 de junio y asuma el vicepresidente. Ricardo Buryaile y Néstor Roulet,  vicepresidentes de CRA, están en esa tesitura del titular de la Sociedad Rural.

Alimentando a ese segmento poco democrático, Grondona escribió en “Gaceta Ganadera” que “Más del modelo querría decir “más hacia Chávez”.

Pero esta segunda hipótesis sobre lo que está pensando el matrimonio presidencial es inquietante porque, al anticipar una estrategia no sustentable en la nueva Argentina que está naciendo, podría ser la portadora de ominosas consecuencias”. Traducido: si los Kirchner insisten en su orientación “chavista”, habrá que sacarlos como a Manuel Zelaya en Honduras.

Eso ya no sería una jugada destituyente sino un golpe de Estado, la especialidad de Grondona desde 1966 e incluso antes.

Depende del camino

El gobierno aún está bajo la conmoción que le produjo la derrota electoral. En consecuencia, da señales contradictorias sobre el camino que va a transitar. Si siempre fue contradictorio, ahora lo es en grado sumo.

Eso explica que Ricardo Echegaray, de la AFIP, declare a una hora que las retenciones a las exportaciones de granos se mantendrán porque hacen a la redistribución del ingreso. Y unas horas después admita que esas medidas serán parte del diálogo político con “el campo”.

El mismo funcionario recibió a la cúpula de la Unión Industrial, que se fue muy contenta con las promesas oficiales. Héctor Méndez, su presidente, había llegado al despacho preocupado por lograr bajas de impuestos y otros beneficios. ¿Será que se los prometieron?

La presidenta reiteró en Tucumán la necesidad de mejorar la situación de los que menos tienen. Pero esto entra en conflicto con las versiones de que el flamante ministro de Economía, de procedencia neoliberal, negociará la vuelta al FMI y con los bonistas que quedaron afuera del canje en 2006. Estas dos últimas medidas son “la Biblia” de los gurúes de la City y del Fondo Monetario.

Desde el corazón de la pampa sojera, la Mesa de Enlace ha planteado como extorsión al gobierno la baja de las retenciones. Desde un rincón opuesto, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) ha pedido una audiencia a la presidenta para demandar el “blindaje social” de los trabajadores y demás argentinos de a pie. Quiere aumentos salariales, una ley de prohibición de despidos por 6 meses y un plan más eficaz de lucha contra la Gripe A, que ya provocó unos cien muertos. Además, que  le sea concedida la personería.

Hasta ahora ese pedido de Hugo Yasky no ha sido contestado. Tampoco el que dejó en mesa de entradas de Balcarce 50 el emisario de Mauricio Macri. Este tiene la intención opuesta de la CTA: que el PEN le facilite dinero para poner en marcha planes como la Policía Metropolitana dirigida por el cuestionado comisario Jorge Palacios.

Si la presidenta aceptara los pedidos de la Mesa de Enlace, cosa improbable, tendrá 5.000 millones de dólares menos para atender las problemáticas sociales. Dicho de otro modo, habrá sembrado más conflictividad social y laboral, independientemente de la contención que le quiera brindar Hugo Moyano, de la CGT.

Decirle sí a Biolcati y sus laderos llevaría a paros y reclamos  sociales, por lo que el propio gobierno nacional tendría que buscarse un jefe de policía tan o más represivo que Palacios, de actuación en Plaza de Mayo en diciembre de 2001.

Huelga decir que en esa eventual crisis política y represión, el kirchnerismo habría quemado el capital político que le queda. Quedaría muy debilitado, casi a merced de los destituyentes.

Si en cambio “profundiza el modelo”, como Kirchner prometió a los intelectuales de Carta Abierta hace dos sábados, las embestidas de la Mesa de Enlace, Macri, De Narváez y Julio Cobos serán más fuertes. Ya no se limitarían como hoy a pedir primero la cabeza de Ricardo Jaime, luego la de Guillermo Moreno, más tarde la de Julio de Vido y Néstor Kirchner: finalmente querrán la de la jefa de Estado. La diferencia estribaría en que, con medidas gubernamentales a favor de las mayorías, habría más capas sociales defendiendo ese curso.

Los diálogos son una buena cosa. Pero cuando los lobbies cavernícolas  monologan, se torna imposible llegar al consenso; así es tan difícil como juntar el agua y el aceite. El fracaso en Costa Rica de la negociación por la crisis de Honduras confirma que no siempre hablando la gente se entiende. No es un problema de “soberbia” ni falsa modestia: a veces las palabras y los silencios expresan diferentes modelos de país. Alguna vez el 9 de julio deberá servir para hablar de laIndependencia inconclusa, sus beneficiarios y causantes.

17/07/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: La paz mundial (Francisco de Narváez)


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Por Sandra Russo

Podría ser el mensaje institucional de una marca de lácteos de primera línea, o de una compañía de seguros, pensado quizá para fin de año o mejor para Navidad, cuando los llamados a la unión y a la esperanza son de rigor. Pero es el largo spot que pertenece a la campaña de Francisco de Narváez, del que ya se conocieron tres partes. En la primera, aparecía él solo, diciendo que llegó a la política para ayudar y haciendo una breve reseña familiar. “Gente de trabajo”, la tienda “muy querida por todos”, “hombre de familia” que tiene cinco hijos y sonríe tierno porque “estamos esperando el sexto”, aunque omite decir que la prole se reparte entre diferentes matrimonios. Así, esa realidad de hombre maduro separado y vuelto a casar tan común y corriente, se disuelve, en el spot, en el “esperamos”, y queda sonando en falsete.

En la parte que sigue, el mismo discurso es fragmentado en diversas voces de actores que representan a maestras jardineras, estudiantes, empleados, amas de casa, incluso hasta un morocho que podría ser obrero. Hay también una hipoacúsica que habla su lenguaje de señas, a quien le ha sido reservado un spot exclusivamente a su cargo; eso nos indica la onda Nano que ha privilegiado De Narváez. ¿Cómo no recordar a Araceli González agradeciendo su Martín Fierro con las manos?

Porque va por ahí, va por ahí. En Miss Simpatía, una película que a fuerza de ser madre he visto unas siete veces, a Sandra Bullock, una mujer policía que es obligada a concursar por el título de Miss Mundo para descubrir no sé qué cosa, le cuesta adaptarse al grupo. No es que ella sea una intelectual, pero es una chica lista. Y las aspirantes a misses son rubiecitas taradas que ella llegará a querer, pero que cuando son interrogadas en el escenario para demostrar que además de cuerpazos tienen neuronas, contestan inevitablemente a la pregunta: “¿Cuál es tu sueño?” con la muletilla “Sueño con la paz mundial”.

El spot de De Narváez no ancla ni una sola vez en un proyecto, un modo, una medida, un punto de vista, una idea. Ejemplo perfecto de un candidato envasado por su propio equipo de marketing, también es un ejemplo perfecto del candidato que confía tan ciegamente en el marketing que se ha dejado envolver en tantos buenos deseos, tantas generalidades, tanta “paz mundial”.

“Vine a ayudar. ¿Me ayudás?” es el estribillo del mensaje. De Narváez ha estado recorriendo estudios de televisión, algunos de los cuales le pertenecen, igual que la línea editorial. En las entrevistas, el candidato ha dicho que posee “varias decenas de millones”. Debe haber sido estudiado por el equipo de marketing el efecto que puede producir en la audiencia que un candidato decida incorporar su riqueza no como un dato sino como una garantía. Supongo que por eso lo repite. Yo lo escuché decirlo en dos programa distintos, y no demasiado presionado. La fortuna personal es expuesta como una prueba de que, si dinero ya tiene, no es dinero lo que viene a buscar a la política, sino, claro, ¡ayudar!

Se muestra así, completo. Como si su satisfacción privada ya estuviese colmada, De Narváez se exhibe aproximándose a la política como un particular casi filantrópico que tiene la fórmula del éxito y como también tiene onda –tatuaje en el cuello–, quiere compartirla.

Después de haber probado con el Mapa del delito, con el que eligió hacer la avanzada sobre un tema que no falla, la seguridad, y ya rankeando en las encuestas que por otra parte paga, la primera parte del recorrido de De Narváez puede decirse que fue pum para arriba. Quién le iba a decir a Felipe Solá que tampoco esta vez su nombre iba a flamear lo suficientemente arriba en la boleta, oscurecido por las ráfagas pelirrojas que logró imponer su socio político gracias a la plata que puso, y que como él mismo declaró fue mucha. Más que un socio político, Solá tiene dos socios capitalistas cuyas ambiciones le dejarán un probable e inmutable papel de lechuga del sandwich.

Presentable, medido, sociable, el candidato hace años que sueña con esto. Su amigo Mauricio lo logró. La plata bien manejada puede devenir en poder. Macri lo hizo. Habló de equipos trabajando. Muchos equipos trabajando. Gabriela Michetti, su más preciado cuadro, la niña bonita del gusto electoral porteño según las encuestas, ha dado en estos pocos días pruebas sobradas de su titilante formación política, de su poca cosa para decir fuera del runrún de la ciudad. Pero no importa. Hay un electorado que está consumiendo, en estos días, lo que le dan: mensajes que no se relacionan con propuestas ni rumbos, sino con la visualidad del candidato/a.

De Narváez habla en su spot como un hombre que podría estar dándose masajes en Montecarlo, pero que tiene la bonhomía de “bajar” a la política. Dice querer lo mismo que todos, porque la inespecificidad de su mensaje lo único que deja clara es su figura, no lo que hará ni lo que tiene en mente. Un cambio pacífico, el bien común, vivir tranquilo, que los chicos jueguen en la vereda, que no haya encono, que el clima esté templado. En otras palabras, la paz mundial. Que no quiere decir nada, pero suena chuchi.

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02/05/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | 1 comentario

Argentina: Ex-funcionarios menemistas, radicales y duhaldistas dispararon contra la política enérgetica


Duros en el presente, pero sin pasado

El documento acusa a la gestión actual de “falta de planificación” y por no atraer inversiones Los firmantes fueron funcionarios entre 1983 y 2003, pero no mencionan la responsabilidad del modelo privatizador de esos años.

Por Raúl Dellatorre

En un documento con pretensiones de ser un severo diagnóstico sobre la realidad del sector energético, fuertemente crítico del modelo actual pero sin el menor juicio o evaluación sobre el modelo privatizador anterior, ocho ex funcionarios en el área durante los últimos gobiernos jugaron sus fichas a abrir un debate sobre la política de largo plazo en la materia. El ministro de Planificación recogió el guante, descalificando el documento por “malicioso” y políticamente intencionado. El bloque duhaldista de diputados, con Felipe Solá y Jorge Sarghini como referentes, redobló la apuesta de los firmantes reclamando una audiencia pública para cuestionar la política actual. El modelo de “bancada rural”, activa militante legislativa en favor de la patronal agropecuaria, busca resucitar pero bajo la invocación de las petroleras.

El trabajo que lleva la firma de los radicales Jorge Lapeña, Daniel Montamat, Raúl Olocco y Roberto Echarte, los menemistas Julio César Aráoz y Alieto Guadagni, Emilio Apud de Recrear y el duhaldista Enrique Devoto, todos ex funcionarios del área entre 1983 y 2003, califica al sector energético de tener “un presente decadente en materia productiva y un futuro incierto”, cuestionando la política actual imputándole “visión cortoplacista, no planificada a largo plazo”.

Sin hacerse cargo de las consecuencias de la gestión energética de los anteriores 20 años, el documento de los ex funcionarios advierte que las inversiones en el sector están retrasadas y que el funcionamiento del sistema es en la actualidad “técnicamente deficiente con perspectivas a agravarse”.

Agrega que “las reservas de petróleo y gas natural disminuyen y no se han descubierto nuevos yacimientos de tamaño significativo en los últimos quince años”. En la única alusión a los resultados de las políticas de gobiernos anteriores, el documento se queja de que “lamentablemente, la exploración de riesgo, el verdadero corazón de la actividad petrolera, muestra un notable retroceso en las últimas dos décadas, mostrándonos una performance decreciente que es muy urgente revertir”. Pero no llega en el análisis a señalar la responsabilidad de la política de desregulación del sector y desmantelamiento de la YPF estatal en estas consecuencias.

En otro párrafo del documento, leído por Lapeña, indica que “la producción gasífera doméstica está en decadencia desde 2004 y, con demanda interna en ascenso, se necesita recurrir a importaciones crecientes de gas natural para abastecer sus consumos futuros, sin que existan proyectos desarrollados para tal fin por falta de planificación energética”. Sugiere luego que “la Argentina se encamina hacia la pérdida del autoabastecimiento energético que exhibe desde hace casi dos décadas, hecho que de concretarse debilitará significativamente los saldos de la balanza comercial”.

Con respecto al sector eléctrico, señala “serias dificultades para ampliar la oferta en nueva generación: el sector privado no cuenta en la situación actual con las condiciones mínimas para invertir y el Estado, cuando lo hace, actúa en forma no planificada”. Vale recordar que, al menos, la gran mayoría de los ocho firmantes se desempeñan en la actividad privada como asesores de las principales empresas del sector, de cuyos intereses evidentemente no se cuidan de tomar distancia.

El documento fue presentado ayer en el Instituto Argentino de la Energía, un día después que la Facultad de Ingeniería (UBA) se negara a cederle un espacio en esa casa de estudios al considerar que la convocatoria tenía carácter político partidario. Lapeña consideró ayer que se trataba de “una interpretación errónea”, argumentando que “ninguno de nosotros es candidato a ningún cargo electivo”.

Julio De Vido, ministro de Planificación, opinó que quedaba claro que el informe “es un planteo tendenciosa y maliciosamente politizado, seguramente porque ellos, cuando estuvieron al frente de carteras en el área, tuvieron una gran suma de fracasos. Sus críticas de ninguna manera son pertinentes”. De Vido recordó aspectos de la gestión de cada uno de los firmantes, aludiendo a los “apagones en plena recesión” de la etapa que gestionó Lapeña, la corta actuación de Aráoz porque “Menem lo tuvo que sacar por haber rebajado las regalías a las provincias petroleras”; Guadagni, “tal vez uno de los peores, porque quitó a las provincias patagónicas el subsidio al consumo de gas”, y la pérdida con la que YPF fue trasladada del gobierno radical al menemismo en 1989.

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23/04/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: Para Biolcati que lo mira por TV


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Orden de batalla

Las cámaras empresarias del agro y el gobierno se preparan para las decisivas elecciones de octubre. El acto político de Leones, la reapertura de pliegos para licencias de televisión por cable y el desplome de las acciones del Grupo Clarín. La fusión de Multicanal y Cablevisión y la ley de servicios audiovisuales. La reticencia de los ricos a pagar impuestos y las clases de democracia de Vicente Massot.

Luego de romper las negociaciones con el gobierno, la Mesa de Enlace utilizó la concentración del viernes en Leones para mostrar hasta qué punto se ha constituido en un actor político, con la mira puesta en las elecciones de renovación parlamentaria de octubre. Los oradores apenas se refirieron a la problemática del sector, cuestionaron en tono insultante todas las políticas oficiales y saludaron con entusiasmo la presencia de dirigentes de la UCR (Mario Negri), de la Coalición Cívica Libertadora (Adrián Pérez), del socialismo (Rubén Giustiniani), del vecinalismo (Luis Juez) y del “justicialismo no obsecuente”. De hecho las principales figuras de esa nueva tendencia, que no estuvo presente, forman parte del sector: Carlos Reutemann y Juan Carlos Romero son productores de soja, Francisco de Narváez explota el predio malhabido de La Rural en Palermo y Felipe Solá engordaba terneros en feedlot. El locutor oficial provocó la aclamación del público, más vocal que numeroso, al anunciar la presunta deserción de otros legisladores del Frente para la Victoria. Dos días antes, el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, había inaugurado en Bahía Blanca sus cursos de participación política para productores, concebidos por el consultor Felipe Noguera para limpiar la imagen de la entidad, vinculada con los golpes militares del siglo XX. La clase de democracia fue impartida por el ex director de la revista Cabildo y ex viceministro de Defensa de Carlos Menem, Vicente Massot, quien debió renunciar a ese cargo luego de la defensa de la tortura en un reportaje de Ernesto Tenembaum. En diálogos privados, Biolcati repite que “hay que ganarles en octubre y empujarlos para que no terminen el mandato”. La disposición beligerante de la Mesa de Enlace se refleja también en el nuevo lockout y en la convocatoria para el 12 de marzo a un acto multisectorial con participación de dirigentes de la oposición en Córdoba. La decisión reiterada por la presidente CFK de excluir del diálogo con las patronales agropecuarias los tributos a las exportaciones de cereales y oleaginosas, la apertura de la venta de pliegos para la instalación de nuevos operadores de televisión por cable, el estudio sobre la pretendida fusión de los dos cables del Grupo Clarín y la probable inclusión de la nueva ley de servicios audiovisuales en el período de sesiones ordinarias del Congreso que se inicia la semana próxima, sugieren que el gobierno nacional ha decidido recoger el guante lanzado por el complejo agromediático. Esto no significa que el ex presidente Néstor Kirchner haya decidido presentarse como candidato en la provincia de Buenos Aires, donde reside desde 2003, aunque sus apariciones públicas en diversas provincias implican el reconocimiento del carácter plebiscitario de los próximos comicios, en los que el oficialismo pondrá en juego su mayoría en ambas cámaras legislativas. Si los pasos previstos en materia de radiodifusión se cumplen, el gobierno padecerá renovados ataques pero habrá hecho un aporte sin precedentes a la institucionalidad democrática, permitiendo la participación de otras voces que hoy no se escuchan.

El diálogo

El presidente de la Sociedad Rural dijo que había abandonado la negociación con el ministro Julio De Vido porque las propuestas del gobierno eran insuficientes. Sin embargo, en la primera reunión, el 5 de enero, el gobierno puso dos condiciones para avanzar: que no hubiera nuevos menoscabos a la investidura presidencial (Biolcati condujo un cacerolazo sobre la residencia de Olivos el año pasado) y que no se discutieran las retenciones a la soja, porque esos ingresos eran el ancla imprescindible para que el vendaval económico originado en la economía mundial no desquiciara la del país. La prueba de que Biolcati aceptó esas restricciones es que los encuentros entre ambos negociadores continuaron en los 45 días transcurridos desde entonces, con participación del Secretario de Agricultura Carlos Cheppi y del economista jefe de la Rural, Ernesto Ambrosetti y, según dijo Biolcati a su interlocutor oficial, con conocimiento del presidente de la Franja Morada Agropecuaria, Mario Llambías, y del agitador de la Federación Agraria, Alfredo De Angeli, con quien Biolcati almorzó en la sede gremial de Palermo luego del primer encuentro con De Vido. Ante la publicación de este diario, los que sabían y los que no se habían enterado, como Eduardo Buzzi, negaron los contactos y atribuyeron la noticia a una operación oficial contra Biolcati. Pero la negociación no fue revelada por esta página, sino en el panorama empresario de Clarín de la semana anterior. Fue a partir de esa primicia periodística de ostensible fuente patronal, que esta columna intentó, y logró, reconstruir la trama secreta. Con la misma impavidez, Biolcati atribuyó al gobierno la ruptura de códigos a los que él se habría atenido como un caballero, pasando por alto la declaración de la Mesa de Enlace que acusó de negarse al diálogo al gobierno, con el que la Sociedad Rural estaba negociando desde Navidad. Fue recién en respuesta a este ultimátum que el vocero presidencial hizo pública la transacción con el representante de la Mesa de Enlace. Omitió, sin embargo, los detalles de lo acordado. El gobierno aceptó una larga serie de reclamos, como la eliminación total de las retenciones a las economías regionales, el cobro de retenciones al trigo después y no antes de la molienda, lo cual tendría efecto fiscal neutro pero beneficiaría a los productores; la mejora en el precio de la leche que cobran los tamberos, la supresión de las retenciones a las exportaciones de leche en polvo, el lanzamiento de un programa carne plus, que permita la faena de animales más pesados, de modo de incrementar el tonelaje exportado con el mismo número de cabezas y la asignación a los corrales de engorde que tienen 35 por ciento de capacidad ociosa de los terneros de las vacas lecheras; la revisión de la resolución 543 de la Oncca que desacopló al Estado del riesgo en los mercados de futuros y la eliminación de los Registros de Operaciones de Exportación (ROE) a cortes finos, como el lomo o el cuadril. En cambio, rechazó permitir la exportación de manta de vaca vieja, que va a la industria del termoprocesado, por la dificultad de controlar que esos permisos no se usen para faenar terneros, y la reducción de la cantidad de productos lácteos de precio regulado, que encarecería productos como la crema y los postrecitos. Esa defensa del niño peronista y su dieta alimenticia fue la única intervención en los acuerdos que puede atribuirse al Gran Satán del comercio interior y los precios. Aun hay otro punto de desacuerdo: Biolcati sostiene que pidió que se suprimieran las retenciones al trigo, De Vido no lo recuerda y en el paper presentado por la Sociedad Rural no figura. El gobierno también rechazó nuevas quitas parciales en las retenciones al girasol y el maíz, que implicarían sacrificar mil millones de dólares de recaudación.

Hoy un juramento

La Federación Agraria acusó a Biolcati de traición y su Vicepresidente Ulises Forte lo trató de patrón de estancia. La sorpresa de Buzzi y sus incondicionales es comprensible y termina de calificar el tipo de relación que entabló con la organización de los latifundistas, contra la que hace 97 años la Federación Agraria dio su grito de Alcorta. La ratificación del gobierno como enemigo común y principal disolvió la tormenta. La dura declaración de la Mesa de Enlace hizo comprender al gobierno que Biolcati no investía la representación que se había arrogado al llegar a esos puntos de acuerdo. Amplió entonces la convocatoria a todos los miembros de la Mesa, para reunirse pasado mañana con la ministra Débora Giorgi, de quien depende la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. No obstante, luego de recibir la invitación, las cuatro cámaras patronales decidieron realizar la primera medida de fuerza del año. La exasperación de los federados tiene que ver con la gratuidad de los documentos necesarios para el transporte de productos agropecuarios dispuesta por la AFIP y la Oncca. La canonjía otorgada por Menem y Cavallo a una cooperativa que manejaba la Federación revirtió luego a la propia entidad de los medianos arrendatarios rurales que de ese modo financiaba en forma holgada sus actividades. El cierre de ese chorro de plata dulce obligó a un ajuste de gastos que, según el opositor Movimiento Campesino Liberación, conducido por quien fue el maestro de Buzzi en el gremialismo rural, José Luis Livolti, eran dispendiosos. La conflagración que estalló en la Mesa de Enlace se aplacó en Leones, pero una solución de fondo sería que la Sociedad Rural, Coninagro y Carbap compensaran a la Federación los 15 millones de pesos que recibía de los productores por la emisión de las cartas de porte. Buzzi los considera un lucro cesante causado por la participación común en la Mesa de Enlace. Su situación es complicada frente a sus propios afiliados porque la media sanción del proyecto de ley sobre retenciones móviles que la Cámara de Diputados votó el 3 de julio pasado contenía apreciables beneficios para los productores de hasta 1500 toneladas de cereales y oleaginosas e iba atada a otros dos proyectos de ley inspirados por la propia Federación: uno de arrendamientos, al que se oponía la Sociedad Rural, y otro de creación de un fondo de 150 millones de pesos para atender a pequeños productores en situaciones de emergencia agropecuaria debidas al cambio climático o a fenómenos biológicos que pongan en riesgo la continuidad de los productores y afecten a las comunidades rurales. Sin embargo, por razones que Buzzi nunca explicó pero que deben tener alguna motivación nítida, la Federación Agraria redobló sus esfuerzos para que el Senado no convirtiera esa sanción en ley y cuando Julio Cobos terminó de lloriquear y votó como le habían indicado su esposa y sus hijas, celebró en Palermo como si se tratara de un campeonato deportivo. Por cierto, la derrota de la resolución 125 y sus modificaciones fue una gran victoria de la Sociedad Rural y Carbap, que representan a los latifundistas más poderosos, cuya alícuota se mantuvo en el nivel previo, pero perjudicó al resto, al anular los subsidios por tonelaje y distancia que el gobierno había aceptado pagarles y mandó a una vía muerta los otros proyectos de ley. Luciano Miguens, quien entonces era presidente de la Sociedad Rural dijo la semana pasada a la revista Fortuna que habían cometido un error de evaluación, porque pensaron que después de quebrar al gobierno en el Congreso podrían imponer sus condiciones “pero se creó como un castigo al sector y el gobierno mantuvo la confrontación”. Según su particular visión de los hechos, hay en curso una venganza contra “el campo”. En la Sociedad Rural, acompañado por Biolcati y Llambías, Buzzi mencionó a Víctor De Gennaro y el Frente Nacional contra la Pobreza, Frenapo. Podría batir el record de obscenidad política, si hubiera medios que la reprodujeran y contextualizaran: una de las denuncias del Frenapo fue que la extrema pobreza coexistía con la extrema riqueza, principal obstáculo para la redistribución.

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22/02/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario