America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

ELECCIONES 2015 – A un año de los comicios, el FPV encabeza la intención de voto a nivel nacional


ELECCIONES 2015
A un año de los comicios, el FPV encabeza la intención de voto a nivel nacional
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El Frente para la Victoria es la fuerza política que encabeza la intención de voto a nivel nacional con cerca del 30% de las adhesiones, a un año de las elecciones presidenciales, mientras que la imagen positiva de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner supera el 40% de los encuestados, según los estudios de tres consultoras publicados en los matutinos de hoy.
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A un año de las elecciones generales que definirán al próximo presidente, dos encuestas de opinión publicadas hoy anticipan que, pese a no haber definido su candidato, el Frente para la Victoria encabeza la intención de voto en todo el país.

El diario La Nación publicó hoy un trabajo realizado por Poliarquía, mediante una consulta telefónica de 1.300 personas de 40 localidades del país, en la que el FPV sumando las adhesiones a sus distintos precandidatos alcanzaría el 31% de los votos, seguido por el Frente Renovador que postula al diputado Sergio Massa con 22% y por el PRO de Mauricio Macri con 18%.

El trabajo destaca también que “la mitad de los votantes demanda un cambio moderado al próximo gobierno”.

En el mismo sentido, los resultados de la encuesta realizada por los consultores Federico González y Cecilia Valladares para el diario Perfil también coinciden en que el oficialismo nacional encabeza la opción de voto con el 28,5%, seguido por el Frente Renovador con el 27,6 % y luego el PRO, con el 21,1%.

Por su parte, el diario Crónica publicó hoy un relevamiento de la Consultora Aresco, sobre la intención de voto de 4.000 personas de todo el país, en la que refleja que el 47,5% de los encuestados tiene una imagen positiva de la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en función de que un 24,6% la consideró “muy buena” y un 21,6% la evaluó como “buena”.

A la vez, Poliarquía, que también consultó sobre la aceptación popular de la imagen de la actual mandataria, recogió que Cristina mantiene una aprobación de un 40%, cifra que se eleva al 64% si se considera a quienes no tienen una valoración negativa de la Jefa de Estado.

Para Fabián Perechodnik, director de Poliarquía, “Cristina Fernández de Kirchner se constituye en el primer Jefe de Estado que transita su último año de mandato con tan marcado de aceptación”, según informó el diario la Nación.

Los tres relevamientos indagaron también acerca de las preferencias de los consultados sobre los pre candidatos presidenciales de las diferentes fuerzas políticas.

Según el sondeo de Aresco, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, encabeza las preferencias con un 26,1% de los votos, seguido por Mauricio Macri, de PRO, con el 24,4%, y en tercer lugar el diputado del Frente Renovador, Sergio Massa con el 22,9%.

Por su parte, el estudio de Poliarquía muestra también a Scioli por un estrecho margen delante de Massa, en todos los escenarios planteados con cuatro candidatos diferentes de UNEN, siempre con Macri en tercer lugar.

El sondeo que publica el diario Perfil, coloca al líder del Frente Renovador delante del gobernador bonaerense con algo más de tres puntos de diferencia, 29,9% contra 26,1%.

TELAM

26/10/2014 Posted by | General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

La movida electoral


La movida electoral
Faltan 365 días para que la Argentina tenga un nuevo presidente. Los candidatos mueven los trebejos según conveniencias y oportunidades. Cuál es la realidad, hoy, de las fuerzas con chances de entrar en el ballottage.

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El fetichismo de las cifras redondas, si es que una cifra puede ser redonda, obliga a hacer una pausa. Es una convención, como tantas otras. Por eso, a un año exacto de las elecciones presidenciales vale la pena hacer un balance de cómo están plantadas en el tablero las principales fuerzas políticas que competirán el 25 de octubre de 2015 por el premio mayor, en este caso, el Sillón de Rivadavia. Todo indica que en cuestiones electorales un año es mucho tiempo, tanto que los cuatro grandes grupos en los que se puede agrupar a los contendientes –Frente para la Victoria, Frente Amplio Unen, Frente Renovador, Pro– todavía están armando el equipo, sumando y descartando nombres. Y en más de un caso, esa incertidumbre en torno a la pertenencia tiene su correlato a la hora de concretar una propuesta ideológica. Por momentos, el libro de pases y las eventuales alianzas por conveniencia tensan al máximo la cuerda del sentido común. ¿Pueden convivir en un mismo espacio Pino Solanas y Mauricio Macri? ¿Hay margen para que Ernesto Sanz se vaya con Sergio Massa? ¿Scioli puede ser el candidato del kirchnerismo de paladar negro? ¿Carrió y Michetti pueden ser socias?, indica revista Veintitrés.

A un año de las elecciones generales, las preguntas se acumulan como trabajo pendiente. Algunas se pueden responder desde el sentido común pero, ante un escenario tan volátil y con políticos que arman y desarman su agenda al calor de los sondeos de opinión y de intención de voto que les acercan sus asesores, todo es posible y un poco más. En ese marco, el Frente para la Victoria y el Pro aventajan al resto porque no tienen que discutir su plataforma electoral. El oficialismo avanza hacia el 2015 encolumnado, con matices, detrás del proyecto que lidera la presidenta Cristina Fernández. Un liderazgo que mantiene en vilo a los precandidatos, ya que todavía no está claro si CFK será la gran electora antes de las PASO del candidato a sucederla el año que viene o si se mostrará prescindente y permitirá que las diferencias se resuelvan en las primarias. Daniel Scioli, Florencio Randazzo, Sergio Urribarri, Agustín Rossi, Julián Domínguez y Jorge Taiana están anotados para competir por la sucesión, pero un gesto de Cristina no sólo puede interrumpir esa carrera sino impactar de lleno en el armado opositor. Por ahora, el FPV mueve lento. La estrategia que baja de la Casa Rosada es no apurarse con las definiciones para evitar el desgaste de los candidatos. Entienden que una decisión apresurada podría costarles caro a los candidatos porque serían blanco inmediato de la prensa opositora. Varios dirigentes y precandidatos del FPV blanquearon este razonamiento al ser consultados sobre la sucesión. Aunque dentro del pelotón oficialista, el gobernador bonaerense Daniel Scioli encabeza las preferencias y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, marca una curva ascendente, no está todo dicho. Nadie sabe qué decisión tomará Cristina. Por ahora todos los precandidatos mantienen su postulación. Scioli se muestra, como nunca, alineado con la Casa Rosada. Un sector de La Cámpora, liderado por Eduardo “Wado” De Pedro, acompaña hace unos meses al gobernador de la provincia de Buenos Aires, mientras algunos comenzaron a deslizar que Randazzo podría bajar a la provincia. Sin embargo, en declaraciones a Radio America, el ministro desmintió rotundamente esa posibilidad: “Voy a competir con Scioli en las PASO”, afirmó.

Un párrafo aparte merece la interna por la sucesión de Scioli en la provincia de Buenos Aires. La ambigüedad de Martín Insaurralde, que no bien se contaron los votos de las elecciones legislativas de 2013 salió corriendo a sacarse una foto con Massa, mantiene en vilo al resto de los aspirantes a gobernar el distrito electoral más importante del país. Lo cierto es que la dualidad parece rendir frutos, porque el ex intendente de Lomas de Zamora es uno de los precandidatos a gobernador bonaerense con más intención de voto. No es un dato menor porque, según las estadísticas electorales, para entrar en la segunda vuelta es necesario reunir alrededor de un 30% de los votos bonaerenses. Por eso Insaurralde puede, por ahora, jugar a dos puntas. Mientras unos lo dan por perdido y otros por ganado, y viceversa, el diputado del FPV continúa votando con el bloque oficialista en el Congreso nacional al tiempo que coquetea con la pantalla grande en la pista de Bailando por un sueño y organiza un casamiento que acapara la atención de los políticos y de la farándula local. En la lista de postulantes se anotan para la contienda oficialista bonaerense el vicegobernador Gabriel Mariotto; el jefe del PJ provincial Fernando Espinoza y el titular de ANSeS Diego Bossio. Las PASO son el horizonte obligado de todos los candidatos K. Resta saber cuántos competirán y cómo se integrarán los binomios y las listas.

El Pro tiene en común con el FPV un marcado liderazgo y, aunque en las antípodas, un ideario claro. El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, es quien marca los tiempos y quien baja agenda. Eso no significa que hacia adentro del partido amarillo no arrecien las internas. Que las hay, las hay. La más visible es la que protagonizan la senadora Gabriela Michetti y el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Los últimos movimientos en el tablero acercaron a dos jugadores importantes, Michetti y Cristian Ritondo. Pero el problema del Pro no es la Capital Federal, a pesar de que el macrismo pone en juego el único distrito de peso que gobierna. En la ciudad el Pro tiene candidatos. El problema es la provincia de Buenos Aires. Los nombres propios que barajan son el del intendente de Vicente López, Jorge Macri; el de la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, y el del economista ex menemista Carlos Melconian. Ninguno se acerca al porcentaje que es necesario reunir en la provincia para aspirar a un ballottage. Tampoco le sobran jugadores con chances en el resto del país. Por eso Macri salió a buscar aliados que tengan lo que no tiene el Pro: poder territorial. El radicalismo lo tiene, pero le falta una figura que arrastre votos a nivel nacional. Ni Julio Cobos ni Ernesto Sanz se proyectan competitivos frente a Macri y a Massa, los dos dirigentes opositores con más chances en 2015, según todos los sondeos de intención de voto difundidos hasta ahora.

Según varias encuestas, el ex intendente de Tigre Sergio Massa encabeza las preferencias a nivel nacional, pero no logra crecer en intención de voto desde hace rato. Un diagnóstico que preocupa al Frente Renovador, que si bien tiene chances de sumar en la provincia de Buenos Aires no consigue traccionar en el resto del país. La foto de Massa con Gerardo Morales, que irritó tanto a Cobos, no sólo reveló que un sector del radicalismo está dispuesto a todo con tal de sumar de gobernadores para abajo, sino que sinceró que la contienda opositora hoy la libran Macri y Massa. Ambos aglutinan el voto anti-K, pero el que logre entrar al ballottage arrastrará al otro en la ola. El radicalismo, que se apuró a cerrar una alianza electoral con el Partido Socialista, Libres del Sur, GEN, Coalición Cívica, Proyecto Sur y el Frente Cívico, busca la manera de subirse a la ola. Tanto el FR como el Pro intentarán cerrar acuerdos provinciales con los radicales. La diferencia es que el massismo no ata esos acuerdos a la elección presidencial y el macrismo sí. En otras palabras, Massa no les pide a los radicales que apoyen su candidatura presidencial, mientras que Macri aspira a que el radicalismo acompañe su postulación a la Casa Rosada.

En las idas y vueltas de la interna radical quedó atrapado FAUNEN, una coalición que no logra consolidar un liderazgo y que no consigue comunicar coherencia hacia el electorado. Desde que fue presentada en sociedad, el 22 de abril de este año, su supervivencia se vio amenazada. Elisa Carrió fue la primera en arrojar la piedra de la discordia al reconocer en voz alta que no descartaba un acuerdo electoral con Macri de cara a 2015. Los meses pasaron y las ideas de Lilita cambiaron muy poco. Al cierre de esta edición, Carrió se mostró con Michetti en la presentación de su libro y ratificó por Twitter: “Yo quiero una alianza con el Pro para ganar la interna, no para perder”.

Mientras Macri suma candidatos deportistas –esta semana se lo vio con el ex futbolista Julio Cruz recorriendo Lomas de Zamora–, Massa se saca fotos con radicales y FAUNEN sobrevive a una inminente ruptura, todo el arco opositor se alineó detrás de una idea en común: la de derogar las leyes aprobadas durante la administración K. La Ley de Abastecimiento encabeza el top ten de la ofensiva junto con la de Emergencia Económica, la Antiterrorista y la de blanqueo de capitales. El nuevo Código Civil y Comercial, las reformas al Consejo de la Magistratura, la Carta Orgánica del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores también integran el combo del que ni siquiera se salvó la Ley de Medios de la democracia. El Frente Renovador es la fuerza más activa en este asunto. El equipo económico de Massa y Graciela Camaño confeccionaron una lista con las 150 leyes, decretos y resoluciones para revisar. El Pro también tiene un equipo que trabaja con la misma agenda y desde FAUNEN, el que se mostró más proclive a derogar fue Hermes Binner. “Hay que desarmar el tejido de chavismo normativo que construyeron. Es importante verlo desde ahora para no andar deambulando en el momento que se llegue al gobierno”, afirmó Massa, que también prometió derogar las retenciones, eliminar el Impuesto a las Ganancias y levantar el cepo al dólar en 100 días.

El oficialismo se defendió con un solo argumento, le recriminó al arco opositor la falta de propuestas. “Quieren volver a los ’90”; “Sueñan con un país para pocos”; “La actitud de la oposición denota impotencia”, fueron algunas de los diagnósticos que salieron del FPV. Lo cierto es que a un año de las elecciones, el oficialismo, liderado por CFK, continúa marcando la agenda y es la única fuerza del tablero electoral que suma militantes y logra movilizarlos masivamente. La oposición se enfrenta a ese adversario.

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26/10/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

“No soy neutral, siempre voy a estar del lado de la inclusión social”


Télam – “No soy neutral, siempre voy a estar del lado de la inclusión social”.

20/10/2011 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , | Deja un comentario

Elecciones porteñas – Carta abierta a Fito Páez por Norberto Galasso




Estimado Fito: Comprendo tu reacción, tu bronca, tu explosión en caliente, propia de un artista. Pero así como la comprendo, no la comparto. No me da ese asco ese 47 por ciento de votos macristas. Me da pena.

En todas las grandes ciudades de América Latina y de cualquier otro país dependiente, las minorías privilegiadas utilizan todo su poder para dominar a los sectores medios, para ponerlos de su lado, para infundirle falsedades. Arturo Jauretche lo llamaba la “colonización pedagógica”. Igual que a vos, le provocaba grandes broncas, pero distinguió entre los promotores de la mentira y los engañados. Quizás los primeros le dieron asco igual que a vos, los otros le daban pena y trataba de desazonzarlos.

El fenómeno es semejante en Buenos Aires, como en Lima o Guayaquil y otras grandes ciudades. Hay que disputar la influencia sobre los sectores medios y destruir los mitos con los que quieren dominarlos.

Desde los letreros de las calles y los nombres de los negocios (basta darse una vuelta por la Av. Santa Fe), desde los cartelitos de las plazas y las estatuas de los supuestos próceres, desde las grandes editoriales y los “libros de moda”, convertidos en best sellers por los comentarios pagos, desde la prédica liberal en Economía y la prédica mitrista en Historia, desde las geografías exóticas y los literatos que cultivan la evasión y lo fantástico, desde la TV farandulizada y superficial, con mesas redondas de bajísimo nivel político alentadas por los dueños del privilegio, desde gran parte de los periodistas vendidos al mejor postor, y académicos y catedráticos tramposos, todo ese mundo domina el cerebro de amplios sectores medios que se suponen cultos, se suponen radicalmente superiores a los “oscuramente pigmentados”, se suponen ejemplo de moral (aunque evaden impuestos, se roban ceniceros de los bares y toallas de los hoteles). Sobre ellos recae también la literatura que Franz Fannon llamaba de “los maestros desorientadores”.

Vos los conocés, los Marcos Aguinis, los Asís, los Kovaddloff, y las peroratas con latines de aquel viejo comando civil que se llama Mariano Grondona y tantos otros.

Pobre gente, Fito. Con todo eso que le tiran encima a la clase media, una buena parte de ella termina votando a Macri. Están presos de un engaño enorme: creen que Macri gestiona (cosa que hace mal o simplemente no hace) y que Macri no tiene ideología (la tiene y bien de derecha). Por otra parte, fue el responsable del contrabando de autos cuando dirigía empresas de su padre, además de las escuchas telefónicas, eliminación de becas y subsidios escolares, negociados con empresas constructoras (única explicación de las bicisendas), lo mismo que su molestia porque los hospitales de la ciudad atiendan a gente “morocha” del conurbano bonaerense.

Se trata además, de que cierta parte de la clase media vive su pequeña vida: asegurarse las vacaciones para el verano, lavar el auto los domingos con más ternura que la que le dedica a la esposa, han mejorado su nivel de vida con los Kirchner y no quieren olas, que nada cambie y creen que algo habrá hecho Macri para esa mejoría que tuvieron. No les importa que el hospital público no funcione, porque tienen medicina prepaga y han sido formados en el individualismo. No les importa que en el Borda se mueran de frío, porque tienen estufas de tiro balanceado, no les importa que en las escuelas públicas falten materiales, porque sus hijos van a escuelas privadas donde, como “el cliente siempre tiene razón”, aprueban.

Además, creen en el dios Mercado -no obstante que el mercado libre del menemismo a muchos los dejó deteriorados o fundidos- pero no comprenden a los sindicalistas y les eriza la piel cuando lo ven a Moyano. Y bueno, son así, Fito. ¿Qué le vas a hacer? Lo que no justifica su asco sino en un momento de bronca.

En la vida es necesario a veces tener asco y tener odio también. Eso me lo enseñó el confesor de Eva Perón, el sacerdote Hernán Benítez. Me decía: “Mire m`hijo. Hay que odiar. Hay que odiar a todos los que frustraron el país, lo entregaron, provocaron miseria y represión. Yo, todas las mañanas, me doy un baño, me tomo una taza de café caliente y después me siento en mi sillón y odio”… Yo me asombraba y le decía: “Pero, Padre, usted es un cristiano…” Y él seguía: “Sí, odio, (no asco, Fito). Odio a la oligarquía (ya lo dijo también ese talento que es Leonardo Favio en una canción), odio a Bernardo Neustadt, odio al almirante Rojas…

“Sabe después qué bien me siento para el resto del día.” Así hablaba un cristiano de la Teología de la Liberación.

Por eso no hay que confundir al enemigo, Fito. Si hay que tener asco, tengámoslos a los responsables del aparato mediático y cultural, los que tergiversaron la Historia y la economía, los que robaron la capacidad de razonar a muchos compatriotas, no a estos.

A estos hay que convencerlos. Con la modestia que usaba Jauretche: Usted tiene que avivarse (vea 6,7,8, escuche a Víctor Hugo). Se lo aconsejo yo -decía-, que no me creo un vivo, sino apenas “un gil avivado”.

Hay que ganarlos, Fito. No ratificarles que pertenecen al bando del privilegio donde está la Sociedad Rural (¿cuándo vieron una vaca esos que votaron a Macri? ¿Qué saben de la renta agraria diferencial?), y decirles cómo operan las grandes multinacionales y ciertas embajadas y las corporaciones mediáticas.

Los necesitamos, Fito. Comprendo tu bronca, la de un artista; comprendeme a mí, desde la historia y la política.

Te mando un fuerte abrazo. Y te digo: en octubre, ganamos lejos.

*Corriente Política Enrique Santos Discépolo

Telam

14/07/2011 Posted by | General, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | 3 comentarios

Elecciones porteñas – Las estrategias de comunicación


Publicado el 12 de Julio de 2011

Por Eduardo Anguita Periodista y Director de Miradas al Sur.
Una campaña política con propuestas y valores ‘tal cual son’ puede dejar de lado el valor de lo emocional, tanto o más importante que lo racional en una campaña. No es pecado saber re-presentar las propuestas. Sobre todo si, del otro lado, hay marketineros expertos.

Reducir el análisis de las elecciones del domingo a los aciertos o desaciertos en los mensajes de las campañas del PRO y del FPV sería deambular entre la estupidez y el cinismo. Del mismo modo, desdeñar el papel de la comunicación es entender bastante poco de política. Una campaña electoral es una disputa de voluntades entre algunos candidatos concretos. Hay un escenario y, de acuerdo al lugar desde el cual se lo mire, hay protagonistas y antagonistas. El escenario porteño, se ha dicho excesivamente, le es por lo menos esquivo al peronismo. Pero, en esta oportunidad, tenía que enfrentar a Mauricio Macri, un candidato que partía de un piso alto, tanto por los votos obtenidos en las elecciones de 2003 como en las de 2007. Además, corría con la ventaja de estar al frente de la Ciudad. En todas las elecciones provinciales, salvo la de Catamarca, venían ganando los oficialismos. En una situación de crecimiento económico y prosperidad, el voto por el cambio es más difícil de obtener que el voto por la continuidad.
Se ha dicho el domingo por la noche que el FPV hizo una elección histórica en la Ciudad y no parece una afirmación acertada. En rigor, el FPV sacó algo más de 14%, mientras que el total de votos a la fórmula Daniel Filmus–Carlos Tomada llegó de las otras dos listas de adhesión. Se trata de una elección bastante similar a la de 2007. En aquel entonces, cabe recordar, la actual presidenta ganaba en primera vuelta. Es decir, en un escenario nacional favorable al FPV, en la Ciudad, las dificultades del kirchnerismo para llegar a franjas más amplias del electorado no eran pocas.
¿Qué se hace cuando la prédica ideológica y el debate de propuestas no alcanzan para atraer votantes sin definición política o con una definición diferente a la del candidato? Se recurre a las estrategias de comunicación. Y quienes hacen esos menesteres no siempre son personas o equipos o agencias que tienen cercanía política o doctrinaria con los candidatos. Tanto las encuestas de opinión como la formación de reuniones de votantes (los llamados grupos actitudinales) para estudiar conductas sirven para establecer cuáles son los contenidos de los mensajes que cada franja de votantes está dispuesto a escuchar. También para saber qué tonos y qué estilos de comunicación van a ser retenidos y aceptados así como los que van a pasar desapercibidos o rechazados. Los expertos en comunicación política pueden orientar en determinar qué tipo de programas de televisión son los que van a acercar a franjas de electores que resultaban proclives o indiferentes a una propuesta determinada.
Hay dos argumentos para desestimar esta pequeña introducción a la necesidad de tener estrategias comunicacionales. El primero es que lo importante es transmitir los valores y las propuestas “tal cual son”, sin pasar por el tamiz de la publicidad. El segundo es que el sistema de medios está tan ideologizado –en contra del kirchnerismo– que sólo quedan los pocos medios de comunicación involucrados con el proceso de cambio que vive la Argentina desde 2003. Ambos argumentos son un autoengaño.
El primero, particularmente, porque una elección en la Ciudad no deja de ser una campaña política de proximidad, de vecindad, de gestión de intereses de quienes viven en el distrito. En consecuencia, al compromiso militante y al esfuerzo genuino que hicieron Daniel Filmus, Carlos Tomada, Juan Cabandié y miles de militantes, se le hace imprescindible un equipo de comunicadores que vaya testeando los resultados de las aproximaciones, de las caminatas y charlas con los vecinos. Sencillamente porque esos actos sirven sólo si se multiplican y son vistos por miles de otros ciudadanos, mientras que resultan poco eficaces si no se contagian. Para eso, la mitad de la comunicación es la convicción y la propuesta del candidato, la otra mitad es lo que tienen en la cabeza y sobre todo en el corazón aquellos a quienes van dirigidos los mensajes. Otro aspecto interesante es que los equipos de comunicación suelen evaluar no sólo la capacidad de impacto y aceptación de los mensajes propios sino los de los competidores. Una campaña política con propuestas y valores “tal cual son” puede dejar de lado el valor de lo emocional, tanto o más importante que lo racional en una campaña. No es pecado saber re-presentar las propuestas. Sobre todo si, del otro lado, hay marketineros expertos.
En cuanto al segundo punto, el papel de los medios, hay que tener presente que no todo se limita a exponer en radio o televisión las ideas propias o participar de un debate con adversarios. Los medios de comunicación audiovisuales son una ventana a la vida de personas notables. Hay programas de chimentos, hay programas para ir con la familia y para contar las cosas que cada uno hace al margen de la política. Pero, además, hay situaciones que un candidato puede crear o provocar que la televisión “vaya” a un lugar en vez de que el candidato vaya al set de televisión, para que sean las cámaras las que busquen la acción de esos candidatos, para que los descubra en otras situaciones que no sean los actos o caminatas políticas. Precisamente, los especialistas en comunicación que promueven artistas, deportistas o personas públicas de diversa índole saben cómo encontrar vetas y aprovechar una vez para mostrar a la persona íntima, otra vez al hijo o al padre de familia y otra, al intelectual o al goleador.
Para que estas y otras actividades propias de la comunicación funcionen hace falta que quienes tienen la conducción política deleguen en un equipo muy pequeño la gestión y el análisis estratégico de la comunicación. No las decisiones, pero sí las evaluaciones y los consejos. Sí las alternativas para que el candidato pueda decidir.
Esta breve esquela, estos mínimos apuntes parecen verdades de Perogrullo innecesarias en este momento. Sin embargo, de modo más explícito o más discreto, más emocional o racional, los resultados de las elecciones porteñas crearon un sacudón muy fuerte en buena parte de la sociedad. Por eso, parece necesario repasar muchas de las cosas que se proponen como recetitas de manual.
No es un ejercicio inútil reparar en que el kirchnerismo es demasiado atípico en materia de comunicación política. La presidenta Cristina Fernández lanzó su candidatura a la reelección el mismo día en que anunciaba la convocatoria a 220 nuevos canales de televisión de aire. Tan fuerte es el vínculo que tiene en la actualidad con la sociedad que pasa desapercibido el hecho de que, una vez más, no está pendiente de lo que piensen o hagan los dueños de los medios de comunicación actuales, a quienes lógicamente no los pone feliz esa convocatoria a la pluralidad de voces. Pero el vínculo de la presidenta con la sociedad, a través de sus apariciones en los actos públicos, es de una intensidad poco común. No sólo porque tiene resultados de gestión para comunicar ni tampoco por su capacidad oratoria. Hay algo del orden de lo emocional que, particularmente desde la muerte de Néstor Kirchner, hace de Cristina no sólo una heroína contemporánea. No sólo lo es, sino que también lo representa para muchas personas que la toman como un punto de referencia en sus logros y frustraciones cotidianas. Ella ocupa un lugar simbólico notable: es, al mismo tiempo, un espejo del dolor y de la fortaleza. Eso es un dato de la realidad que podrán estudiar psicólogos, antropólogos, historiadores y sociólogos. Los especialistas en comunicación estudian el vínculo. Estudian la empatía que una mujer convertida en personaje simbólico ocupa en el imaginario del ciudadano común. Y los comunicadores suelen advertir cuándo ese vínculo sube en potencia y también pueden advertir si ese vínculo entra en declive. Los especialistas en esas cosas se ganan la vida como un laboratorista que busca vacunas o un operario que limpia vidrios de pisos altos. Se puede reparar en ellos o se los puede desestimar. Hay tantas cosas que son aleatorias que esta puede ser una más de ellas. Sobre todo, para muchos políticos que, por ser buenos comunicadores, creen que son también buenos estrategas de comunicación.<

Tiempo Argentino

13/07/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: Ese hombre (Carlos Reuteman)


17-03-2009

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Juan Pablo Darioli

Rebelión

Las fichas del tablero político no son blancas y negras como en el ajedrez. Los matices y el gatopardismo hacen del escenario preelectoral algo muy complejo de analizar. Este artículo no lo pretende, sino que tratará de revisar el papel de los medios en cuanto a su rol político y en el proceso comunicativo con un ejemplo concreto: el caso Reuteman.

Decir sin decir, referirse a alguien o algo sin nombrarlo, es un recurso literario que se utiliza para llamar la atención sobre eso que no se pronuncia. Esa palabra se hace desear, brilla por su ausencia, como quien dice. El cuento “Esa Mujer” de Rodolfo Walsh es un claro ejemplo de la utilización de ese recurso y de como puede llegar a desesperar la omisión de solo tres letras (Eva). Para que funcione correctamente esta estrategia discursiva es necesario contextualizar la situación: es el contexto lo que le da sentido a eso que se omite, gracias a él el receptor tiene los detalles para cerrar el mensaje.

Esta habilidad, esta estrategia, se le adjudica constantemente al senador Carlos Reuteman. Como en su momento dijo que no se postularía a presidente porque “vio algo”, hoy en día reaparece en los medios sin “ninguna” intencionalidad electoral explícita. Aparece y desaparece, dice y no dice, el único hecho concreto que emanó de su persona fue la renuncia al bloque del FpV. Ahora, ¿cuál es la razón por la que se mantiene en la cresta de la ola?. Aquí es donde aparece el rol de los medios, contextualizando los mensajes del ex piloto. Los medios de comunicación terminan por decir lo que Reuteman no dice.

Los individuos buscan en la TV, en la radio o en los diarios la posibilidad de saciar una necesidad informativa que escapa a sus posibilidades. Es decir, en el tiempo en el que un hombre o mujer no trabaja (“Tiempo libre” de Theodor Adorno) trata de informarse sobre cuestiones de su interés o que piensa que hacen a la vida de su sociedad. Los mass media satisfacen esa necesidad pero entregando un producto totalmente, procesado y cerrado, que integra la agenda mediática (obviamente los temas que la integran son a elección y representación de sus intereses económicos).

La pregunta sobre la exposición de la persona del Lole en los medios es posible contestarla solo teniendo en cuenta lo anteriormente aclarado. El senador ex FpV integra la agenda setting porque representa los intereses económicos de los medios, como no así los representantes de la mesa de enlace. La alianza campo-medios fue solo posible en el marco del conflicto “retenciones”, porque la oligarquía terrateniente no es la que respalda económicamente los medios, sino que son los capitales transnacionales y sus representantes locales. Siempre y cuando los representantes de la Mesa de Enlace les sirvieron para debilitar al Gobierno los utilizaron, pero ¿qué mejor, ahora que apareció Reuteman? Un personaje que habla con autoridad sobre el tema por ser patrón de estancia y que a la vez representa al neoliberalismo.

Todo a pedir de boca. Todo listo para retroceder unos diez años. Y la tibia actitud de la Presidenta para con estos intereses no ayuda en nada: “El desafío es volver a ejercitar el pensamiento audaz, no convencional, no sometido a las reglas que vemos diariamente en los medios de comunicación, en donde se repite, casi monocordemente, un guión o un libreto que nunca se sabe quién lo elabora, pero que todos tenemos fuertes sospechas de a qué intereses responden” dijo en una charla en la Biblioteca Nacional recientemente. ¿”Tenemos fuertes sospechas”?. De Narvaez, Vila, Manzano, Hadad, Magneto, Herrera de Noble.

Los medios masivos de comunicación integran un proyecto político, no solo con la distribución y repetición de un modelo de sociedad porque también inciden en lo concreto. Hoy intenta posicionar al Lole para presidente. Y con él vuelve el fantasma de Menem y de los 90. Las políticas neoliberales, las privatizaciones, la pobreza, el hambre, la marginalidad, el desempleo, el privilegio para unos pocos, la pizza con champang.

En algo tiene razón Cristina Fernandez en sus declaraciones: ante este proyecto retardatario tenemos que imponer el pensamiento audaz, solo así se podrá lograr la desnarcotización que producen los medios, y dejaremos de confundir el hecho de saber con el de hacer algo porque nuestra sociedad cambie.

http://la-montonera.blogspot.com/

17/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario