America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Primarias irrelevantes – Atilio Borón


Página/12 :: El mundo :: Primarias irrelevantes.

06/01/2012 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Politica Internacional, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

La nueva ofensiva imperialista en América Latina – La jugada del Caribe


03-02-2010


Ana Esther Ceceña, Humberto Miranda, David Barrios, Rodrigo Yedra

Rebelión

Ay! Haití la negra, llorando está

Pablo Milanés

El 12 de enero de 2010 fue un día de mucha incertidumbre, pero también de muchas confirmaciones. Puerto Príncipe, lo más cercano a un centro urbano moderno en el país más pobre del hemisferio occidental, amaneció con un terremoto de 7 grados de intensidad que dejó al pueblo, al Presidente y al propio Dios sin casa, al derrumbarse incluso el Palacio Presidencial y la Catedral.
Ese pequeño pedazo de La Española, pionero en la sublevación independentista, se debate hoy entre una catástrofe económica que lo ha sumido en la pobreza y le ha cancelado la autosuficiencia alimentaria1, una catástrofe natural comparable a un bombardeo nuclear aunque sin efectos radioactivos, y una nueva ocupación que refuerza su condición de colonia.
La inmediata respuesta solidaria de la comunidad mundial enviando alimentos, medicinas y cobijas, se combinó con la presencia de médicos cubanos que desde hace 11 años trabajan apoyando al pueblo de Haití y que en estos momentos jugaron un papel central en la atención a las víctimas. Las difíciles condiciones del país, no obstante, no facilitaron la distribución rápida de la ayuda humanitaria, y los medios de comunicación, en cierta medida lidereados por la CNN, fueron colocando como sentido común la idea de una situación de creciente caos e ingobernabilidad, que justificaba la presencia militar no sólo de los integrantes de la MINUSTAH2, sobre terreno desde 2004, sino de nuevos contingentes de ¡tropas de asalto!
Si bien al inicio se había autorizado a la MINUSTAH colocar hasta 6.700 efectivos militares en Haití, ese tope fue incrementándose hasta alcanzar el 30 de noviembre de 2009 una cifra de 9.065 efectivos uniformados, incluidos 7.031 soldados3 y 2.034 policías4, apoyados por 488 funcionarios internacionales, 1.212 funcionarios nacionales y 214 voluntarios de la ONU. Esta Misión, con un presupuesto anual promedio de 600 millones de dólares, ha sido denunciada por la organización inglesa Save the Children (No one to turn on to, 2008) por las sistemáticas violaciones sexuales, maltrato o incitación a la prostitución de niñas y niños haitianos, además de ser denunciada por organizaciones de derechos humanos y misiones de observación de la sociedad civil por los atropellos que con toda impunidad se cometen en nombre del restablecimiento de la paz.
Fuerza supuestamente de paz compuesta por uniformados de muchos países, notoriamente latinoamericanos, la MINUSTAH ha sido repudiada desde un inicio por la población haitiana por tratarse de una imposición que conculca las facultades de autodeterminación y el ejercicio de una democracia plena en Haití, además de estar autorizada para reprimir a los haitianos hasta en caso de sospecha.5
Hoy, en una jugada muy audaz, es directamente el Comando Conjunto de Estados Unidos, a través del Comando Sur, quien se erige como autoridad suprema controlando movimientos aéreos, marinos y terrestres. La MINUSTAH y sus efectivos quedan bajo las órdenes de las divisiones del Comando Sur en virtud de la atención al desastre.
Nadie objeta estos movimientos del ajedrez del poder hegemónico que en muy pocas horas transformaron la geopolítica continental. La comunidad internacional parece haberse hecho cargo de Haití como si fuera un desierto sin capacidad de organización propia desde 2004, y mucho más ahora después del terremoto. La comunidad internacional parece aceptar que las disposiciones de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos son universales y que las tropas son necesarias para apaciguar a ese pueblo indómito.
Descartando la hipótesis de que el propio Estados Unidos haya provocado el terremoto,6 lo cierto es que unas horas después del desastre ya estaba en suelo haitiano la dramáticamente célebre 82 División Aerotransportada del ejército de Estados Unidos, responsable de las invasiones a Dominicana (1965), Granada (1983) y Panamá (1989), y, para el 26 de enero, el número de soldados que e movió hacia Haití, sumando los que hay en tierra y mar, asciende a 12,500.7 Nadie sabe a ciencia cierta qué función puedan estar cumpliendo los integrantes de una brigada netamente ofensiva, equipada con armamento sofisticado que incluye misiles, y con capacidad de neutralización y aniquilamiento de fuerzas vivas y la toma de territorios en muy breve plazo. Es decir, una fuerza de asalto de respuesta rápida. Habría sólo que recordar que en Granada y Panamá se trataba de operativos de invasión y ahora de uno, en principio, humanitario.
Dadas las circunstancias podría en verdad hablarse de una invasión limpia, al no necesitar despliegue de fuerza aérea y artillería para el bombardeo previo. El terremoto hizo el trabajo sucio, sin bajas para el invasor.
No hay mejor teatro de operaciones.
Estados Unidos desplegó eficientemente todo un operativo de guerra y se ha ocupado mucho más de controlar que de apoyar. Se hizo cargo de las comunicaciones controlando no sólo el aeropuerto sino todos los movimientos en las costas, al punto que el Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, sostiene que Estados Unidos “…está aprovechando una desgracia terrible de un pueblo hermano para asentar presencia militar permanente, en una estrategia de militarización, de control en el continente”8, y el presidente Evo Morales está llamando a una reunión de las Naciones Unidas para detener la escalada. Pero ni la ONU está en condiciones de interpelar las decisiones interventoras de Estados Unidos, ni los halcones están en disposición de soltar la presa. El imperio ha tomado muy en serio la pérdida estratégica que han significado los procesos revolucionarios recientes en Latinoamérica.
Además del buque hospital USNS Comfort, con cerca de mil elementos de personal médico que curiosamente atienden sólo alrededor de 100 pacientes diarios, se colocó en las costas de Haití, que por la cercanía (74 km.) son también las costas de Cuba, un portaviones nuclear (USS Carl Vinson) y dos buques de asalto anfibio (USS Bataan, USS Nassau). Todas estas naves, en realidad, son bases militares itinerantes que complementan las posiciones en tierra y que otorgan una mayor versatilidad y flexibilidad a las redes de control militarizado.
De acuerdo con información oficial, se han creado oportunamente dos nuevas Fuerzas de Tarea:

El Comando Sur de Estados Unidos ha establecido la Fuerza de Tarea Conjunta- Haití (JTF-H) para observar los esfuerzos de ayuda de los militares de Estados Unidos en Haití y ha nombrado al Teniente General del Ejército de Estados Unidos Ken Keen9 como su comandante. Más de 20,000 militares norteamericanos, 23 navíos y más de 120 aviones están apoyando las operaciones para proveer ayuda y cuidado a más de tres millones de haitianos afectados por el terremoto del 12 de enero.10

La otra Fuerza de Tarea, la 48, tiene sede ni más ni menos que en Cuba, en la base de Guantánamo, y por ahora se ocupa de coordinar “…los activos de tierra y aire para entregar oportunamente la ayuda humanitaria a Haití” según Patricia Wolfe, comandante de la Fuerza, quien recuerda que:

El suministro oportuno de esta ayuda es sólo posible por la estrecha proximidad de la Base Naval de la Bahía de Guantánamo (GTMO) con el área afectada. GTMO es obviamente una posición clave para atender los requerimientos estratégicos en esta región. (http://www.navy.mil/search/display.asp?story_id=50733)

De manera que si esto no es una ofensiva de guerra contra Haití tal vez sí lo sea para sus vecinos. Las nuevas posiciones ocupadas no sólo rodean el Caribe sino que cortan el paso entre Cuba y Venezuela y, mediante triangulaciones con las bases de la zona crean condiciones de aislamiento para cada una de las islas caribeñas.
Cuba, por lo pronto, queda cubierta por todos los flancos.
Con estas dos nuevas Fuerzas de Tarea a partir del desastre, una con sede en Haití y otra ubicada en Guantánamo, se puede pensar que estamos en el inicio de una reorganización completa de la estrategia militar en esta región o, por lo menos, de una reorganización operativa con miras más ambiciosas que en el pasado, y preparando condiciones de intervención inmediata en cualquier situación y lugar que así lo requiera, desde su perspectiva, en el área.
Con las viejas y nuevas bases en Colombia, las potenciales bases en Panamá, Palmerola, Guantánamo, Aruba y Curaçao, Estados Unidos tiene una situación de total control de movimientos en la región caribeña, o amazónico-caribeña. México queda cercado en el Golfo y sometido por la Inciativa Mérida, y en coordinación con Colombia como parte del corredor de contención que Estados Unidos ha ido propiciando para detener los procesos de transformación en el continente.
Buena jugada! Haití queda ocupado, Cuba rodeada, la IV flota ondeando sus banderas en todo el Caribe y Venezuela acosada.
Pero en el Caribe no hay guerra. El Caribe es una zona de paz… y catástrofes.
NOTAS

[1] Hasta los años 70 del siglo XX Haití fue autosuficiente en arroz, que es la base de la alimentación. A partir de entonces y como producto de una combinación de políticas neoliberales, se perdió la suficiencia al punto que hoy se importa más del 80 % del arroz que se consume. Pero en general de una dieta alimenticia que se producía en un 90 % dentro del país, hoy se importa el 55 % (Rodríguez, José Luis, citado en Sánchez, José Tomás, ¿Qué hacemos en Haití? , http://www.ea.com.py).
[2] Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití.
[3] Los países que aportan personal militar, con Brasil a la cabeza, son: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Guatemala, Jordania, Nepal, Paraguay, Perú, República de Corea, Sri Lanka y Uruguay.
[4] Países que aportan personal policiaco: Argentina, Benin, Bangladesh, Brasil, Burkina Faso, Camerún, Canadá, Chad, Chile, China, Colombia, Côte d’Ivoire, Croacia, Egipto, El Salvador, España, Estados Unidos, Federación de Rusia, Filipinas, Francia, Guinea, Jordania, India, Jamaica, Madagascar, Malí, Nepal, Níger, Nigeria, Pakistán, República Centroafricana, Rwanda, Rumanía, Senegal, Serbia, Sri Lanka, Suiza, Togo, Turquía, Uruguay y Yemen.
[5] La sospecha se ha ido instalando como elemento de justificación para acciones punitivas de parte de las fuerzas públicas, negando así las atribuciones de las instancias de justicia. En el caso de las misiones humanitarias o de paz, cuyo propósito debería ser restablecer y/o garantizar las condiciones para un funcionamiento regular de las instituciones democráticas, no debería permitirse tal grado de impunidad a las tropas que están autorizadas a disparar si creen que alguien parece sospechoso.
[6] Lo mismo ocurrió con el ataque a las torres gemelas. Algunos investigadores y periodistas han sostenido que se trató de un autoatentado para justificar los cambios drásticos de política militar que le sucedieron. Y en este caso ya circulan escritos basados en informaciones sobre el Proyecto HAARP con base en Alaska, sosteniendo la hipótesis de la capacidad de generar cambios climáticos y catástrofes como el terremoto en Haití.
[7] http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=217451&lee=16
[8] “Bolivia teme que Haití se convierta en otra base militar estadounidense”. En DiarioCoLatino.com, San Salvador, enero 28, 2010. http://www.diariocolatino.com/es/20100119/internacionales/75895/
[9] Ken Keen es el Military Deputy Commander (Comandante suplente o adjunto) del Comando Sur y tiene amplia experiencia en la región, además de haber comandado la Fuerza de Tarea Ranger en la Operación Tormenta en el Desierto y de haber formado parte del Comando Conjunto del EUCOM en 2007-2009. Se trata de un militar de la más alta categoría y experiencia en zonas de guerra y conflicto, en plenas funciones, con trabajo reciente en áreas de alto riesgo estratégico. En América Latina fungió como Oficial de las Fuerzas Especiales en Panamá (1977-1980); Oficial del Grupo de Entrenamiento Militar en Honduras (1980); Comandante del Grupo Militar de Estados Unidos en Colombia (2001-2003); Comandante del Ejército del Sur de Estados Unidos (2005-2007) y estudiante en el Comando Brasileño y el Colegio del Comando General en Brasil (Brazilian Command and General Staff College) (1987-1988). ( http://www.southcom.mil/AppsSC/pages/dcdrBio.php ). No hay que descuidar este último dato y los vínculos que implica, sobre todo teniendo en cuenta el papel de las Fuerzas Armadas brasileñas como comandantes de la MINUSTAH.
[10] Consultado en la página de internet del Comando Sur el día viernes 29 de enero de 2009 http://www.southcom.mil/AppsSC/factFiles.php?id=138
Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa de los autores, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

ENVIADO POR CORA

07/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Chávez asegura que golpe contra Zelaya fue ordenado desde Palmerola


El jefe de Estado instó a Obama a que retire la base y lo invitó a “darse cuenta” de lo que el imperio norteamericano pretende hacer en Latinoamérica.


chavez - zelaya


TeleSUR _ Hace: 13 horas

El presidente venezolano, Hugo Chávez, aseguró este domingo que la orden que se le dio a los militares hondureños para ejecutar el golpe de Estado del pasado 28 de junio contra Manuel Zelaya, fue dada en la base estadounidense de Palmerola ubicada en ese país centroamericano, e instó a Barack Obama, a que investigue el caso y retire ese espacio militar, así como también la base de Guantánamo en Cuba.

“La orden dada a los militares que entraron a tiros por Zelaya a su casa presidencial fue dada desde la base yankee que está allí, la base de Honduras llamada Palmerola, allí hicieron todas las operaciones”, expresó el mandatario en su programa “Aló, Presidente”.

El jefe de Estado instó a Obama a que retire la base y lo invitó a “darse cuenta” de lo que el imperio norteamericano pretende hacer en Latinoamérica.

“Obama retire la base en Palmerola y la base de Guantánamo en Cuba (…) dese cuenta, hermano sea consecuente con lo dicho en su discurso en Trinidad y Tobago”, exhortó Chávez respecto a la última V Cumbre de las Américas.

La idea de la dejar a su homólogo legítimo en Costa Rica fue dada también desde Palmerola, dice el mandatario y afirma que desde esa base el “imperio hacía sus operaciones hacia El Salvador, Nicaragua y Guatemala”.

Agregó que el mandatario norteamericano está “entrando en un laberinto” porque está confundido y no sabe qué hacer.

“Obama está confundido, no estamos pidiendo que intervenga en Honduras, sino que retire el imperio de Honduras y sus garras de América Latina”, destacó el presidente.

Dijo que su colega estadounidense “no entiende”, “es joven y aun le falta estudiar”

Sin embargo, el mandatario dio su respaldo a la reforma de Salud que emprende Obama en su país, porque “el pueblo lo quiere” y saludó la labor del mandatario, pese a que lo notó “un poco desesperado”.

Chávez aseguró también que no podrá volver a confiar en su homólogo Álvaro Uribe”, respondiendo al llamado del presidente colombiano para conversar.

“Vienen a sembrar cizaña entre Colombia y Venezuela ¿Cómo voy a confiar yo más en el presidente de Colombia? No puedo”, sentenció Chávez.

El mandatario venezolano hizo alusión al llamado realizado por Uribe el viernes, cuando manifestó su deseo de “recomponer las relaciones” con Ecuador y Colombia.

Chávez calificó esta actitud de “cínica” y destacó que Uribe “ya no puede arreglar esto, cuando se apuñala la buena fe de los hermanos y vecinos”.

“Ya es imposible recomponer las relaciones y esto es producto de la política imperial para dividirnos y alejarnos. En el caso de Colombia y Venezuela lo lograron”, lamentó.

Chávez “congeló” las relaciones con Colombia en julio debido al acuerdo militar que Colombia y Estados Unidos ultiman para dar a Washington un acceso controlado a al menos siete bases militares en el país sudamericano.

El mandatario venezolano reiteró este domingo su deseo de sustituir las importaciones colombianas, que el año pasado sumaron 6 mil100 millones de dólares, por productos de países como Brasil y Argentina.

TeleSUR -Afp /jp-PR

17/08/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , | 1 comentario

¿Cambios?


Por Juan Gelman

El flamante presidente de EE.UU. aseveró en su discurso inaugural que las cuestiones de seguridad nacional no deben afectar la vigencia de los derechos humanos. Bien dicho. Sus primeras medidas fueron el cierre de la base de Guantánamo en un año, la suspensión de los procesos incoados por tribunales militares a algunos de los 245 detenidos que allí siguen y la suspensión del régimen de torturas al que han sido sometidos. Bien hecho, sobre todo lo último. Los presos seguirán presos en otros campos de concentración que el Pentágono instaló ya en distintos países y Obama no dispuso que sus casos pasen a tribunales civiles, como demanda Amnesty. Estas decisiones sin duda interrumpirán el declive del más que dañado prestigio de EE.UU. en el mundo.

No parece que se modificará la política exterior: la estrategia del nuevo mandatario no entraña el cese de la guerra “antiterrorista” que la Casa Blanca de-sató, apenas un cambio de acento. Habló de una retirada de Irak “responsable” y no reiteró su intención de hacerlo en 18 meses, anuncio de campaña electoral que le atrajo muchos votos. Tampoco la mencionó al cabo de su reciente reunión con los capitostes del Pentágono para tratar el asunto y los comentarios del general Ray Odierno, comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Irak, indican que tal vez Obama le da otro peso ahora a la palabra “responsable” (www.mccclatchydc.com, 21-1-09). El general señaló que la retirada dependía de las elecciones nacionales que se llevarán a cabo en Irak a fin de año. Imposible completarla en 18 meses.

La idea, por lo demás, no es sacar hasta el último hombre del país invadido. Más bien no. Colin Kahl, importante asesor de Obama durante la campaña electoral, señaló que EE.UU. debía mantener en Irak una fuerza de 60.000 a 80.000 efectivos al menos hasta fines del 2010 (www.prorev.com, 4-4-08). El New York Times (13-12-08) subrayó la “aparente evolución” del mandatario afroamericano en este tema, sólo que no la hubo: BO siempre mencionó la necesidad de dejar una “fuerza residual” en Irak, aunque nunca indicó la cuantía del “residuo”. Si se cumpliera la observación de Kahl, los muchachos tardarán en volver a sus hogares. Dicho de otra manera: la ocupación de Irak seguirá.

El demócrata Obama, que votó contra la invasión a Irak, se reunió asiduamente a lo largo de los últimos tres meses con su vencido contrincante republicano John McCain, que votó a favor, para solicitarle asesoramiento y opinión sobre las guerras en curso y sobre los futuros encargados de la política exterior. McCain les dijo a varios colegas republicanos que “muchos de esos nombramientos los habría hecho yo mismo” (www.newsmax.com, 19-1-09). No sorprende esa declaración: empezando por la actual secretaria de Estado, Hillary Clinton, y pasando por el reconfirmado jefe del Pentágono Robert Gates -otra herencia de W. Bush-, el equipo que seleccionó BO en este delicadísimo campo está integrado por demócratas partidarios de la guerra y no hay signos de que se hayan vuelto pacifistas.

Es notorio que BO se comprometió a aumentar el número de tropas norteamericanas en Afganistán: el Pentágono ha pedido el envío de 30.000 soldados más en un lapso de 12 a 18 meses y Washington presiona a la OTAN desde hace meses para que incremente también sus efectivos en ese país (Reuters, 20-1-09). Varios gobiernos de la Unión Europea se muestran remisos a aceptar la gentil invitación. Francia la ha rechazado ya, Alemania enfrenta un año electoral difícil, aunque es posible que todo cambie luego de la primera reunión de Obama con sus contrapartes europeas. Continuamos.

Obama reiteró en su campaña que EE.UU. debe atacar las bases de Al Qaida y de los talibán en Pakistán con o sin el consentimiento del gobierno paquistaní. “Si llegamos a tener información confiable sobre objetivos terroristas importantes -dijo- y el (entonces) presidente Musharraf no actúa, actuaremos nosotros” (Reuters, 1-8-07). Cada tanto un avión no tripulado de EE.UU. deja caer misiles en la zona de Pakistán limítrofe con Afganistán. La pregunta clave es cuál será la magnitud del ataque anunciado.

El mandatario ya en funciones llamó por teléfono al presidente de la Autoridad Palestina y al primer ministro de Israel afirmando que no escatimará esfuerzos para desarmar un conflicto que acaba de costar la vida de 1300 palestinos, en su mayoría civiles y sobre todo niños. Pero si Obama insiste en el reclamo de una “Jerusalén única” y capital de Israel –que formuló ante el poderoso lobby judío proisraelí que recorre infatigablemente los pasillos de la Casa Blanca y del Capitolio-, fracasará como Bill Clinton en la cumbre de Camp David del 2000. Y se verá qué distancia media entre su discurrir de campaña y la realidad de sus actos.

BO no preocupa a Tel Aviv. Como señalara al diario israelí Yediot Ahronot el ex embajador de Israel en Washington, Daniel Ayalon, “en cuanto a las relaciones Israel/EE.UU., tengo la impresión de que no habrá cambio alguno. Al contrario: el mapa de los intereses estadounidenses no depende de la identidad de la persona sentada en la Casa Blanca y EE.UU. seguirá tratando a Israel como un aliado leal” (www.ynetnews.com, 20-1-09). Re-claro, ¿verdad?

Página 12

25/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Otro punto de partida


Por Luis Bruschtein

Sectores que aquí en Argentina trataron de obstaculizar los juicios por violaciones a los derechos humanos se mostraron sin embargo complacidos con la decisión de Barack Obama de prohibir la tortura y cerrar la cárcel de Guantánamo. Aplauden cuando Obama anuncia que abrirá la mano con sus adversarios y se rasgan las vestiduras porque la presidenta Cristina Fernández se reunió con Fidel y se convirtió de hecho en transmisora de un mensaje de distensión entre Cuba y Washington. Primero dijeron que el viaje de la Presidenta se había postergado porque había caído en un tremendo pozo depresivo y luego que lo había postergado como gesto desafiante hacia Washington. Mientras encomiaban que Obama hablara de desideologizar las relaciones internacionales, se enfurecían porque la mandataria argentina visitaba Cuba y Venezuela. Y varios dirigentes opositores, quizá inducidos al error por los medios, cuestionaron que Cristina Fernández estuviera en Cuba “en vez” de asistir a la asunción de Obama.

Ningún presidente del planeta asistió a la ceremonia frente al Capitolio porque ninguno fue invitado; el viaje fue postergado por una lipotimia porque nadie que cae en un pozo depresivo se sobrepone en cinco días; y la visita coincidió por esa circunstancia con la asunción de Obama porque estaba prevista para una semana antes.

El discurso de los medios, plano y simplificador y cada vez más abiertamente ideologizado desde el 2003, quedó en falsa escuadra con el cambio abrupto que se produjo en los Estados Unidos. Aceptaron y aplaudieron las políticas conservadoras y guerreristas de las administraciones norteamericanas anteriores y por inercia siguieron aplaudiendo las ideas, contrapuestas, del nuevo presidente Barack Obama. Es como aplaudir el progresismo del papa Juan XXIII y seguir aplaudiendo al actual papa Benedicto XVI. Claro que en este caso, los católicos deben obediencia al Papa, lo cual no debería ocurrir con los presidentes norteamericanos.

Los que justificaron la tortura y los secuestros porque aquí había “una guerra” y se vieron respaldados con la justificación de la tortura y los secuestros cometidos por la administración Bush en su guerra contra el terrorismo, deberían ser críticos con la decisión de Obama, como lo son aquí con los juicios por violaciones a los derechos humanos. Pero lo aplauden porque es el nuevo presidente de los Estados Unidos. Ninguno se atrevió a decir esta boca es mía. Y lo mismo se podría afirmar sobre las políticas económicas anunciadas por Obama que no siguen la letra dura de las recetas neoliberales.

Cuando fue el juicio a empresarios venezolanos acusados por el valijero Antonini Wilson de ser agentes de Chávez, hubo políticos aquí que hablaron maravillas de la “independencia” de la Justicia en un país “serio” como Estados Unidos. En ese momento, el presidente Bush afrontaba tremenda crisis por la manipulación política de los fiscales, y los tribunales de Miami ya eran famosos por su caza de brujas, anticomunistas y “antipopulistas”. Esos mismos ahora dicen que la elección de Obama es una demostración de la vitalidad de la democracia norteamericana. Pero si se apoya a Obama, necesariamente habría que ser crítico de Bush. Una cosa o la otra. Las dos son contrapuestas a no ser que se piense que todo lo que venga de Estados Unidos, o del nuevo Papa, siempre es bueno.

Obama fue elegido porque criticó todo lo que ellos respaldaron y asumieron como verdades consagradas, como ejemplo civilizador y democrático y ahora resulta que todo eso pertenece a un período nefasto. Ese desfasaje quedó en evidencia con el viaje de la Presidenta argentina a Cuba. Estados Unidos hostigó y acosó a Cuba con un planteo de derechos humanos esencialmente hipócrita porque las mismas fuerzas norteamericanas estaban torturando en territorio cubano y secuestrando a personas en todo el mundo. En oposición a ese planteo, los gobiernos latinoamericanos acordaron una estrategia de integración de Cuba. El viaje de Cristina Fernández fue parte de esa política y del acuerdo de diferentes gobernantes latinoamericanos que anunciaron visitas a la isla como una acción concreta para romper ese aislamiento. Antes que la mandataria argentina, ya habían estado Lula, Rafael Correa y Martín Torrijos y durante el año harán lo mismo otros presidentes, entre ellos la chilena Michelle Bachelet y el mexicano Felipe Calderón, dos mimados por buena parte de los analistas políticos locales.

Frente a las propuestas de integración surgidas de los nuevos gobiernos latinoamericanos, que sintonizan más con las ideas de Obama, la gran mayoría de los medios argentinos se enroló en la estrategia de Bush y trató de forzar el caso de la doctora Hilda Molina para instalarlo como el eje de la visita. Hubo primeras planas y editoriales, análisis intrincados y verdades inciertas para instalar un tema que forzara al gobierno argentino a encuadrarse en esa estrategia. No hubo una sola línea que vinculara el viaje con esa especie de acuerdo integrador entre gobernantes latinoamericanos para normalizar una situación anómala, como era la de un país de la región que no tenía interlocutores locales y que sufre el asedio de la nación más poderosa del planeta.

En los últimos meses habían pasado dos o tres cosas que cambiaron el escenario sobre el que se había montado el discurso de Bush. En primer lugar, en el estado de Florida perdieron los residentes cubanos más recalcitrantes ante el voto de los jóvenes que optaron por Obama. Es una generación que se aleja de las posiciones trogloditas de la anterior y se propone una relación diferente con Cuba. En segundo lugar, Obama ganó las elecciones planteando el diálogo y la desideologización de las relaciones internacionales. Y en tercer lugar, en la última reunión del Grupo Río se concretó la incorporación de Cuba, aprobada incluso por gobiernos que son aliados de Washington como el de México y El Salvador. Los analistas locales subestimaron ese proceso porque el gobierno argentino era uno de sus principales protagonistas y se aferraron al viejo enfoque, empujando a la oposición a una catarata de declaraciones en el mismo tono desencajado de una nueva realidad que va más allá del gobierno argentino. Arrastrada por el envión del simplismo mediático, la oposición apareció así como analfabeta respecto de la nueva geopolítica. La lógica de polarización entre oposición y oficialismo y el peso decisivo de los medios genera así posicionamientos forzados de agrupaciones políticas que se contradicen con su tradición histórica. Después de todo Raúl Alfonsín visitó Cuba en 1986, con Guerra Fría y con Reagan en la Casa Blanca. Los grandes medios descuartizaron al mandatario radical por esa visita, que ahora se podría calificar como visionaria. Sin embargo, dirigentes de las diferentes variantes del radicalismo, incluyendo al cobismo, se sumaron a ese cuestionamiento del viaje de la Presidenta a Cuba para ejercer un oposicionismo condicionado por los medios que termina por cederle otro espacio de realismo progresista al Gobierno.

Fidel, que desde su retiro sigue los movimientos de la actualidad internacional con la obsesión de un entomólogo, se montó rápidamente sobre el flamante escenario. Escuchó el discurso de Obama y aprovechó la presencia de Cristina Fernández para hacer política con las herramientas de esa nueva realidad. Lanzó una sonda de prueba hacia Washington, rodeado por el renovado contexto regional de Cuba simbolizado por la Presidenta argentina y abrió la puerta para un cambio en las relaciones entre los dos países. Es difícil saber lo que hará Obama en el futuro pero todos sus planteos presuponen, por lo menos, un punto de partida mejor.

Página 12

24/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario