America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

La barbarie infinita – Atilio A. Boron


La barbarie infinita

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Por Atilio A. Boron
¿Qué está sucediendo en Gaza? El gobierno de Israel, un estado que somete a un injusto, cruel e inhumano bloqueo a un diminuto territorio palestino a orillas del Mediterráneo, decidió aplicar un escarmiento ejemplar por el asesinato de tres jóvenes colonos judíos presuntamente perpetrado por Hamas. Sin pruebas mínimamente convincentes y en medio de una sospechosa operación policial, Jerusalén acusó a esa organización de lo ocurrido con el propósito –como lo reconociera días atrás un apologista de Israel dentro de EE.UU., Zbigniew Brzezinski– de “agitar a la opinión pública en Israel para que justifique su ataque a Gaza”. Y eso fue lo que ocurrió: niños, ancianos, mujeres y hombres caen bajo el fuego de su metralla. Para Netanyahu y su gavilla en Gaza todos son terroristas, más allá de sus apariencias. Uno de los jerarcas de la dictadura genocida en la Argentina, Ibérico Saint Jean, dijo que “primero vamos a matar a todos los subversivos, después a sus colaboradores; después a los indiferentes y por último a los tímidos”. El gobierno israelí invirtió esa secuencia y comenzó por la población civil, gente cuyo único crimen era vivir en Gaza, y cometió un delito al aplicar una penalidad colectiva para un crimen perpetrado por algunos individuos. Después de este brutal y aleccionador escarmiento invadieron Gaza para aniquilar a los terroristas y sus colaboradores. Israel sabe que el rudimentario y escaso armamento de Hamas apenas podía ocasionarle daños de alguna significación. Sus amenazas de destruir al Estado de Israel son bravuconadas que no se corresponden ni remotamente con su poder efectivo de fuego. Pero son muy útiles en la guerra psicológica: sirven para aterrorizar a la población israelí y así obtener su consentimiento para el genocidio y la ocupación de los territorios palestinos. Y también para que Estados Unidos y los países europeos aporten todo tipo de armamentos y amparen políticamente al régimen. Justamente en estos días Israel solicitó a Wa-shington la entrega de 225 millones de dólares adicionales para financiar la producción de componentes de su escudo antimisiles, conocido como “Cúpula de Hierro”. El secretario de Defensa de EE.UU. remitió un mensaje al Senado y a la Cámara de Representantes urgiendo la rápida aprobación de la petición israelí. Si fuese aprobada la ayuda de EE.UU. para estos propósitos ascendería, sólo en 2014, a 500 millones de dólares. La ayuda militar, de cualquier fuente, que recibe Hamas es cero. La desproporción de fuerzas es tan flagrante que hablar de una “guerra” es una broma macabra. Lo dijo Marco Aurelio García, asesor especial de la presidenta Dilma Rousseff: “Lo que estamos viendo en Medio Oriente, por el amor de Dios, es un genocidio, es una masacre”.

Y es así porque Gaza no tiene ejército, no se le ha permitido que lo tenga. Israel tiene uno de los mejores del mundo, pertrechado con la más sofisticada tecnología bélica que le proporcionan Washington y las viejas potencias coloniales europeas. Gaza tampoco tiene una aviación para vigilar su espacio aéreo o una flota que custodie su mar y sus playas. Los drones y helicópteros israelíes sobrevuelan Gaza sin temor y disparan sus misiles sin preocuparse por el fuego enemigo, porque no hay fuego enemigo. Las nuevas tecnologías bélicas le han permitido “perfeccionar” lo que hizo Hitler en Guernica. En su furia asesina han bombardeado casas, escuelas, hospitales, recintos de la ONU. Sus poderosos aliados (cómplices de sus crímenes) convalidan cualquier atrocidad. Ya lo hicieron antes, y no sólo con Israel, y lo harán cuantas veces sea necesario. Su mala conciencia juega a favor de este plan genocida: callaron desvergonzadamente durante la Shoá perpetrada por Hitler ante la vista y paciencia de todo el mundo, desde el papa Pío XII hasta Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill. Callarán también ante el genocidio que metódica y periódicamente se está consumando en Gaza, porque matar palestinos a mansalva es eso: un genocidio. El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional estableció en 1998 que “se entenderá por ‘genocidio’ cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal: a) matanza de miembros del grupo; b) lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo; c) sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial”. El gobierno israelí incurre en los tres componentes de la definición. El problema para el Estado de Israel, al menos en su actual conformación, es que rara vez el genocidio ha sido un camino hacia la victoria. Hitler asesinó a seis millones de judíos en los hornos crematorios y terminó aplastado por sus enemigos. ¿Por qué pensar que este genocidio tendrá un resultado diferente? Es tal vez por eso que en la entrevista ya mencionada Brzezinski afirmó que con sus políticas Netanyahu “está aislando a Israel y poniendo en peligro su futuro en el largo plazo”.

Afortunadamente, dentro de Israel hay sectores que reprueban con durísimos términos la conducta seguida en Gaza: un grupo denominado “Judíos contra el genocidio”, el Partido Comunista de Israel junto con el Frente Democrático por la Paz y la (Hadash) han condenado los crímenes perpetrados en Gaza y plantean, además, la legitimidad de la resistencia de cualquier territorio ocupado. Pero hay otros que predican la aniquilación de los palestinos, como Ayelet Shaked, la diputada que instó a las fuerzas de ocupación a matar a las madres palestinas porque engendran serpientes terroristas. Y desde el gobierno israelí se trabaja para fomentar la deshumanización del “otro” árabe. Los grandes medios de comunicación y las escuelas enseñan a los niños israelíes a odiar a sus indeseables vecinos, degradados a la condición de una raza despreciable. Para involucrarlos en el esfuerzo bélico se los invita a que escriban mensajes de muerte en los misiles que lanzan sus fuerzas armadas. Otros niños serán los que caerán muertos por esos proyectiles amorosamente dedicados por sus contrapartes israelíes.

Este comportamiento es un escupitajo a la gran tradición humanista del pueblo judío, que arranca con los profetas bíblicos, sigue con Moisés, Abraham, Jesucristo y pasa por Avicena, Maimónides, Baruch Spinoza, Sigmund Freud, Albert Einstein, Martin Buber hasta llegar a Erich Fromm, Claude Lévi-Strauss, Hannah Arendt y Noam Chomsky. O con extraordinarios judíos que enriquecieron el acervo cultural de la Argentina como León Rozitchner, Juan Gelman, Alberto Szpunberg y Daniel Barenboim, entre tantos otros que sería muy largo nombrar aquí. La traición a los grandes ideales que el judaísmo aportó a la humanidad no será gratuita. Con su criminal cobardía, con sus delitos de lesa humanidad, con sus prácticas propias del “terrorismo de Estado”, con la violación de la legalidad internacional (desacatando la resolución Nº 242, de noviembre de 1967, del Consejo de Seguridad de la ONU, que por unanimidad exige que Israel se retire de los territorios ocupados durante la Guerra de los Seis Días de 1967), las autoridades israelíes están infligiendo un durísimo golpe a la sustentabilidad a largo plazo del estado de Israel. Su aislamiento en la Asamblea General de la ONU es patético, ejemplificado por su sistemático y solitario acompañamiento a los Estados Unidos en las votaciones sobre el bloqueo impuesto a Cuba. Incluso sus más incondicionales amigos, como Mario Vargas Llosa, no ahorran críticas: después de visitar Gaza en 2005 dijo en el diario español El País: “Nadie me lo ha contado, no soy víctima de ningún prejuicio contra Israel, un país que siempre defendí … lo he visto con mis propios ojos. Y me he sentido asqueado y sublevado por la miseria atroz, indescriptible, en que languidecen, sin trabajo, sin futuro, sin espacio vital, en las cuevas estrechas e inmundas de los campos de refugiados o en esas ciudades atestadas y cubiertas por las basuras, donde se pasean las ratas a la vista y paciencia de los transeúntes, esas familias palestinas condenadas sólo a vegetar, a esperar que la muerte venga a poner fin a esa existencia sin esperanza, de absoluta inhumanidad, que es la suya. Son esos pobres infelices, niños y viejos y jóvenes, privados ya de todo lo que hace humana la vida, condenados a una agonía tan injusta y tan larval como la de los judíos en los guetos de la Europa nazi, los que ahora están siendo masacrados por los cazas y los tanques de Israel, sin que ello sirva para acercar un milímetro la ansiada paz”.

Parece poco probable que la infernal maquinaria bélica israelí pueda hacer un alto y reflexionar sobre el significado de esta traición a los ideales del humanismo judío. Un enfermizo racismo se ha apoderado de los círculos dominantes en la sociedad israelí que le inhibe reaccionar ante las monstruosidades perpetradas en contra de los palestinos en Gaza o ante la construcción de un ignominioso muro en Cisjordania, o ante la perpetuación y profundización de las políticas de usurpación y despojo colonial. Los horrores padecidos bajo el nazismo parecerían ser suficientes para justificar lo que es a todas luces injustificable e imperdonable. ¿Será así? Pero, en caso afirmativo, la cuestión es: ¿por cuánto tiempo? Pregunta pertinente si se recuerda el dictum de John Quincy Adams, sexto presidente de EE.UU. cuando dijo que “Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes”, una frase repetida hasta el cansancio por otro criminal de guerra, Henry Kissinger. Sería bueno que las autoridades israelíes, que dan por descontado un apoyo indefinido de Wa-shington a sus políticas, meditaran sobre este asunto.
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29/07/2014 Posted by | General, Historia, Justicia, Politica Internacional, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

¿Quién frena el terrorismo israelí?


Marcos Roitman Rosenmann

Jóvenes judíos observan en Hebrón a palestinos que piden a Barack Obama detener el apoyo a IsraelFoto Ap

No son pocos los adjetivos usados por la prensa internacional para calificar el asalto de las fuerzas armadas de Israel a la “flotilla de la libertad. Excepto algunos medios obcecados en seguir culpando a las víctimas, dando por buena la versión oficial del gobierno israelí, la opinión pública mundial condena y rechaza tan oprobioso acto. Otra cosa son las instituciones internacionales parapetadas bajo un lenguaje neutro donde se lavan las manos temiendo acusar a Israel de ser un Estado que practica como arma el terrorismo.

Israel lleva décadas traspasando la linea roja y violando los derechos humanos tanto en su territorio como en Gaza y Cisjordania. Sin embargo, con el asalto pirata, atacar barcos en aguas internacionales, abre un nuevo frente. Ahora no es cosa de justificar la violencia bajo la dicotomía de palestinos islamistas radicales pertenecientes a Al Qaeda. Los muertos y heridos son ciudadanos turcos y de otras nacionalidades. Ya no hay excusas. Nadie, en su sano juicio, comparte que la flota transportara armamentos para Hamas para ser usados contra la población israelí.

Salvo pruebas contundentes en contra, se sabe a ciencia cierta que la flotilla transportaba alimentos, medicinas y otros pertrechos a Gaza para hacer frente a un bloqueo inhumano. El bloqueo conlleva recortes en el servicio eléctrico, falta de agua, carencia de alimentos básicos y medicinas, falta de materiales de construcción, cemento y otros para edificar escuelas y rehabilitar sus casas tras los bombardeos del año 2009. Por esta razón la flotilla por la libertad buscaba entregar la ayuda humanitaria a la población palestina. Podríamos decir que era un respiro en medio de un acoso y estrangulamiento al margen de todo el derecho internacional vigente. Una acción de coraje, valentía y dignidad. El abordaje en aguas internacionales debe interpretarse como parte de una estrategia militar de medio y largo plazo donde no se busca la paz ni reconocer un Estado palestino.

Mientras el lobby judío siga siendo determinante para acceder a la presidencia de Estados Unidos, Israel se siente protegido y actúa como si tuviese patente de corso. Tampoco debemos olvidar que Israel se considera, para la OTAN y Europa occidental, un aliado estratégico en la lucha antiterrorista contra Al Qaeda y el islamismo radical. Mientras sea esta la situación, se le permitirá seguir masacrando a la población palestina. Amparados en la deuda histórica del Holocausto, los muertos palestinos son considerados parte de la factura que el mundo tiene con Israel. Con este argumento, seguirá asesinando al pueblo palestino hasta su total exterminio. Es el holocausto al revés. La solución final se convierte en un argumento para quienes otrora fueron víctimas y hoy victimarios. Bajo su paraguas sionista, Israel practica genocidio, terrorismo y viola el derecho internacional.

Israel debe ser considerado un Estado terrorista, por dignidad y decencia. Y no es cosa de antisemitismo. Aquí no caben los argumentos de Hannah Arendt en Los orígenes del totalitarismo, más bien debemos considerar la visión de Zigmunt Bauman en Modernidad y Holocausto. Si no estuviésemos hablando de Israel, estoy seguro que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas hubiese condenado e impuesto sanciones políticas. Con ese gesto, la ONU facilita a Israel seguir con el exterminio del pueblo palestino. Si el abordaje en aguas internacionales se llega a producir en las cercanías de las costas somalíes estaríamos hablando de un secuestro y piratería, pidiendo explicaciones y enviando tropas para proteger los barcos en peligro. Tal vez ha llegado la hora de proceder en esta dirección. Los nuevos intentos de flotillas con ayuda humanitaria a Gaza deberían ser escoltadas por cascos azules de Naciones Unidas, única manera de evitar que la armada israelí cometa nuevamente actos de ignominia que avergüenzan y ponen en cuestión la condición humana.

Periódico La Jornada

14/06/2010 Posted by | General, Politica Internacional, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

CERCANDO A VENEZUELA


POR IGNACIO RAMONET

La llegada al poder, en Venezuela, del presidente Hugo Chávez el 2 de febrero de 1999 coincidió con un acontecimiento militar traumático para Estados Unidos: la clausura de su principal instalación militar en la región, la base Howard, situada en Panamá, cerrada en virtud de los Tratados Torrijos-Carter (1977).

En sustitución, el Pentágono eligió cuatro localidades para controlar la región: Manta en Ecuador, Comalapa en El Salvador y las islas de Aruba y Curazao (de soberanía holandesa). A sus -por decirlo así- ‘tradicionales’ misiones de espionaje, añadió nuevos cometidos oficiales a estas bases (vigilar el narcotráfico y combatir la inmigración clandestina hacia Estados Unidos), y otras tareas encubiertas: luchar contra los insurgentes colombianos; controlar los flujos de petróleo y minerales, los recursos en agua dulce y la biodiversidad. Pero desde el principio sus principales objetivos fueron: vigilar Venezuela y desestabilizar la Revolución Bolivariana.

Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el Secretario norteamericano de Defensa, Donald Rumsfeld, definió una nueva doctrina militar para enfrentar al “terrorismo internacional”. Modificó la estrategia de despliegue exterior, fundada en la existencia de enormes bases dotadas de numeroso personal. Y decidió reemplazar esas megabases por un número mucho más elevado de Foreign Operating Location (FOL, Sitio Operacional Preposicionado) y de Cooperative Security Locations (CSL, Sitio Compartido de Seguridad) con poco personal militar pero equipado con tecnologías ultramodernas de detección.

Resultado: en poco tiempo, la cantidad de instalaciones militares estadounidenses en el extranjero se multiplicó, alcanzando la insólita suma de 865 bases de tipo FOL o CSL desplegadas en 46 países. Jamás en la historia, una potencia multiplicó de tal modo sus puestos militares de control para implantarse a través del planeta.

En América Latina, el redespliegue de bases ya permitió que la de Manta (Ecuador) colaborase en el fallido golpe de Estado del 11 de abril de 2002 contra el presidente Chávez. A partir de entonces, una campaña mediática dirigida por Washington empieza a difundir falsas informaciones sobre la pretendida presencia en ese país de células de organizaciones como Hamás, Hezbolá y hasta Al Qaeda.

Con el pretexto de vigilar tales movimientos, y en represalia contra el gobierno de Caracas que puso fin, en mayo de 2004, a medio siglo de presencia militar estadounidense en Venezuela, el Pentágono amplia el uso de sus bases militares en las islas de Aruba y Curazao, situadas muy cerca de las costas venezolanas, donde últimamente se han incrementado las visitas de buques de guerra estadounidenses.

Lo cual ha sido recientemente denunciado por el presidente Chávez: “Es bueno que Europa sepa que el imperio norteamericano está armando hasta los dientes, llenando de aviones de guerra y de barcos de guerra las islas de Aruba y Curazao. (…) Estoy acusando al Reino de los Países Bajos de estar preparando, junto al imperio yanqui, una agresión contra Venezuela” (1).

En 2006, se empieza a hablar en Caracas de “socialismo del siglo XXI”, nace la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) y Hugo Chávez es reelegido presidente. Washington reacciona imponiendo un embargo sobre la venta de armas a Venezuela, bajo el pretexto de que Caracas “no colabora suficientemente en la guerra contra el terrorismo”. Los aviones F-16 de las fuerzas aéreas venezolanas se quedan sin piezas de recambio. Ante esa situación, las autoridades venezolanas establecen un acuerdo con Rusia para dotar a su fuerza aerea de aviones Sukhoi. Washington denuncia un presunto “rearmamento masivo” de Venezuela, omitiendo recordar que los principales presupuestos militares de América Latina son los de Brasil, Colombia y Chile.
Y que, cada año, Colombia recibe una ayuda militar estadounidense de 630 millones de dólares (unos 420 millones de euros).

A partir de ahí, las cosas se aceleran. El 1 de marzo de 2008, ayudadas por la base de Manta, las fuerzas colombianas atacan un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) situado en el interior del territorio de Ecuador. Quito, en represalia, decide no renovar el acuerdo sobre la base de Manta que vence en noviembre de 2009. Washington responde, el mes siguiente, con la reactivación de la IV Flota (desactivada en 1948, hace sesenta años…) cuya misión es vigilar la costa atlántica de América del Sur. Un mes más tarde, los Estados sudamericanos, reunidos en Brasilia, replican creando la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), y, en marzo de 2009, el Consejo de Defensa Suramericano.

Unas semanas después, el embajador de Estados Unidos en Bogotá anuncia que la base de Manta será relocalizada en Palanquero, Colombia.

En junio, con el apoyo de la base estadounidense de Soto Cano, se produce el golpe de Estado en Honduras contra el Presidente Manuel Zelaya quien había conseguido integrar a su país en el ALBA. En agosto, el Pentágono anuncia que dispondrá de siete nuevas bases militares en Colombia. Y en octubre, el presidente conservador de Panamá, Ricardo Martinelli, admite que ha cedido a Estados Unidos el uso de cuatro nuevas bases militares.

De ese modo, Venezuela y la Revolución Bolivariana se ven rodeadas por nada menos que trece bases estadounidenses, situadas en Colombia, Panamá, Aruba y Curazao, así como por los portaaviones y navíos de guerra de la IV Flota. El Presidente Obama parece haber dejado manos libres al Pentágono. Todo anuncia una agresión inminente. ¿Consentirán los pueblos que un nuevo crimen contra la democracia se cometa en América Latina?


Notas:
(1) Discurso en el Encuentro del ALBA con los Movimientos Sociales de Dinamarca, Copenhague, 17 de diciembre de 2009.


Le Monde Diplomatique, edición española, enero de 2010.

FUENTE – CRONICON

08/01/2010 Posted by | General, Poemas de Autor, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Entrevista al sociólogo James Petras


05-03-2009

“Los venezolanos dieron una respuesta contundente cuando dijeron que EE.UU. no tiene ninguna autoridad moral para juzgar a otros países”

Diego Martínez

Radio Centenario

Realizada el pasado Lunes 2 de marzo de 2009

Diego: Estamos en contacto con James Petras. Diego Martínez lo saluda desde radio Centenario. ¿Cómo está?

Buenos Días

Petras: Buenos días Diego. Allá muy simpático el tiempo, acá menos 10 grados. Todavía nos queda el invierno.

Diego: Acá estamos cerca de los 28 grados, todavía con un poquito de verano que nos queda.

Petras, hay varios temas, uno muy importante para nosotros sobre Latinoamérica es un anuncio que hizo Hugo Chávez sobre la nacionalización del arroz y queremos saber qué importancia puede tener para Venezuela

Petras: Yo creo que hay muchas cosas que decir. Primero, está dentro de la posición mundial de seguridad alimentaria que es uno de los principios de los grupos y movimientos populares en todo el mundo. Es un sector estratégico particularmente en el Caribe y otras partes donde el arroz es la comida básica .

Segundo, hay que decir que el acto de intervención y nacionalización, no es simplemente la expresión de una ideología sino que es una respuesta de un acto político que los grandes capitales tratan de mantener al pueblo subordinado.Con escasez fomentar el descontento, la desestabilización. Y para un acto político hay una respuesta política.

Tercer punto, el sabotaje tenía una razón económica también, porque el gobierno impone controles y la respuesta, el contragolpe de los capitalistas era no distribuir, no procesar el arroz. Si uno piensa que el arroz es un importante elemento en el régimen del pueblo más que nada, es lógico que el gobierno tiene la obligación de mantener el estándar de vida y mantener las ganancias en una forma regulada. Y si uno rompe la ley como han hecho ellos, tratando de evitar el control de precios, el gobierno tiene la obligación de intervenir y no capitular frente a este chantaje del capitalismo arrocero. Y es un aviso a los otros sectores: ganaderos, carne, los grandes monopolios de la producción de otras mercancías, de que ellos también van a recibir la misma respuesta que lo que pasó en este caso.

Diego: En el último discurso de Chávez también mandó a Obama a lavarse el trasero en respuesta a algunas políticas llevadas a cabo por Estados Unidos y a un informe sobre derechos humanos realizado por EE.UU. referido a algunos países latinoamericanos.

Petras: Bueno, los Venezolanos dieron una respuesta contundente cuando dijeron que EE.UU. no tiene ninguna autoridad moral para juzgar a otros países, cuando ha masacrado a un millón de iraquíes, cuando han apoyado a los masacradores israelitas que han asesinado a miles de palestinos, libaneses, etc. Y según dicen los políticos como Obama y otros, Israel es un aliado estratégico de EE.UU.. Y uno puede multiplicar en otras áreas, por ejemplo, la violación de los derechos humanos aquí es muy flagrante con muchos musulmanes que están acusados de traición simplemente porque mandan ayuda a los refugiados palestinos. Podríamos hablar,de la duplicación de tasa de desempleo entre hispanos y negros frente a la crisis, la persecución de inmigrantes ilegales o indocumentados.Los venezolanos y otros, han reconocido que esta lista de violación de derechos humanos es un instrumento político, un instrumento para desprestigiar a los críticos de la mala política de EE.UU., el fracaso de su capitalismo en todo sentido, tanto productivo como financiero y para tratar de conseguir algún liderazgo utiliza el pretexto de los derechos humanos.

Diego: Queríamos saber su opinión también sobre el golpe de estado en Guinea Bissau y cómo puede repercutir esto en esa zona del mundo.

Petras: No tengo ninguna información sobre eso. A veces cuando hay conflictos en estos países no hay una diferenciación clasista, ni siquiera es entre nacionalistas y liberales sino que muchas veces son pugnas de palacio entre sectores militares y otros. Sin tener información definitiva no puedo decirte qué significa el golpe en este caso. El hecho es que en muchos países el legado del colonialismo y después la contra insurgencia contra los gobiernos progresistas como en Guinea Bissau que en los primeros años de independencia tenían un gobierno muy progresista pero con el debilitamiento de la economía, el boicot y las otras presiones, los gobernantes se movieron hacia una política más neoliberal. Con eso perdieron la base popular de los gobernadores y era una política de circulación de élite.

Diego: Lo traigo hacia nuestro país. Mujica y los demás precandidatos del partido de gobierno y también integrantes del gabinete de diferentes carteras, hablan de que la crisis aquí no nos va a afectar a nosotros, que la crisis  a pasar por el costado de Uruguay y que no estaría repercutiendo en Uruguay. ¿Cómo lo visualiza usted?

Petras: El hecho es que está afectando a Uruguay. Todos los mercados mundiales están disminuyendo los ingresos. Mujica es más capitalista que el Fondo Monetario, que el Banco Mundial, . La derecha, Wall Street Journal, Financial Times, todos los que llamamos la clase dominante mundial, reconocen el colapso del comercio.China ha bajado un 30 % sus exportaciones… Poderes grandes están profundamente afectados y Mujica habla como un loco. Loco en el sentido clínico porque si uno no reconoce la realidad que incluso los adversarios, los proponentes del capitalismo viven en su propio mundo esta reducido donde sólo se hablan entre sí. Si consulta a cualquier experto mundial, a cualquier obrero en cualquier país, si habla con cualquier campesino donde los precios y las exportaciones han caído, podrían reconocer que vivimos en un período como dicen Stiglitz y otros economistas, que es la peor recesión desde la gran depresión de los 30. Y yo digo que la depresión en que estamos entrando aquí en EE.UU. donde las estimaciones para fin de año son del 10 % de desocupados y 15 % de desempleo disfrazado, sub empleo entonces estamos hablando de uno cada 4 obreros aquí en EE.UU. que van a caer en una situación similar a la depresión de los 30.

Diego: Habló Bernanke también hace algunos días sobre cuál es la previsión económica de EE.UU. y dio números significativamente más bajos que los establecidos a fines del año pasado. Se habla de pérdida del 12 % del producto bruto interno. Esto es así, ¿verdad?

Petras: Sí. Diego,perdida grande pero no tanto ¿hay alguien que crea en las declaraciones de Mujica, tiene alguna credibilidad cuando habla estas tonterías?

Diego: Y, los medios de comunicación masiva dan mucha importancia aquí a lo que plantea el líder ex tupamaro Mujica

Petras: Yo creo que más que nada está dando un mensaje psicológico para ganar las elecciones. Si gana las elecciones, de repente va a reconocer la crisis y a declarar medidas austeras reaccionarias para imponer el costo de la crisis sobre los hombros de los trabajadores. Es una política puramente demagógica y como decía un mensaje psicológico, es decir nosotros los uruguayos somos algo especial, 99 por ciento de los países sufren una depresión pero nosotros somos una excepción etc. etc.. Está generando un complejo del caso uruguayo como único en el mundo y es una forma de falsificar la realidad para que un fulano pueda caminar sobre las playas de Malvín y decir mirá que a nosotros no nos afecta. ¿Cómo sabes? dice su amigo: “porque me encontré a Mujica”.

Diego: Lo llevo a Medio Oriente. Se ha conocido en las últimas horas la posibilidad de algunos acuerdos entre Hamás y el movimiento de Mahamud Abbas. ¿Qué importancia puede tener esto? porque por algunos anuncios que ha hecho Livni de que podría recrudecer el conflicto y nuevamente podría atacar Israel a Palestina.

Petras: Si cumplen el acuerdo, van a tirar la pelota en la parte europea y en EE.UU. Como ellos hablan de Abbas como un socio legítimo, una vez que Abbas está con Hammás tienen que decidir si van a continuar mandando apoyo financiero y alimentario a los palestinos unidos o si simplemente era una táctica para dividir a los palestinos para que Israel utilice la excusa de que no tiene un adversario unido.La unificación va a poner enormes presiones para que Europa reconozca a Hammás como un interlocutor legítimo y también va a desarmar los argumentos de los israelitas de que con la división de los palestinos no tienen un socio para negociar.

Obviamente con la ultra derecha y los sionistas fascistas ahora en el poder, no hay nada que esperar.Particularmente cuando leemos que a las principales organizaciones judías no les importa si un judío es fascista, neo nazi, un asesino, siempre que sea un judío de poder en Israel sigan apoyándolos, canalizando dinero y actuando como su quinta columna. Incluso los judíos progresistas en muchos casos dicen no nos importa si es un fascista, un liberal siempre apoyamos a Israel para sobre vivir que significa como un poder colonial.

Diego: ¿Cómo se han visto estas primeras semanas de Obama en Estados Unidos?

Petras: Sigue teniendo un enorme apoyo en los medios de comunicación de masas, sigue con un discurso demagógico, como un personaje simpático. No se ha desprestigiado según las encuestas ,Pero lo que sí es cierto es que independientemente de la persona de Obama, más del 50 % de la población no tiene ninguna fe de que las medidas que ha propuesto vayan a tener éxito. Es decir que la mayoría del país no confía en su política económica y no hay ninguna forma de que pueda conseguir su apoyo cuando cada mes más de 500 mil obreros y asalariados pierden su trabajo, cuando las colas para cobrar cupones de alimentación suben a 40 millones de personas. Aquí hay 40 millones de personas que viven parcialmente o en todo de cupones para comprar comida. ¡40 millones y subiendo geométricamente cada mes!

Diego: ¿Y esa reforma de salud anunciada?

Petras: Siguen tocando la guitarra. Nadie sabe cómo se va a implementar esta política cuando no hay ninguna base de apoyo político entre los diputados en el Congreso porque reciben millones de coimas de las empresas farmacéuticas y de otros sectores capitalistas de medicina. No es nada de cobertura universal, no es ningún programa financiado por el gobierno. Es un programa de subvención de sectores populares para que puedan comprar cobertura. Ahora, si uno no tiene trabajo o tiene un salario mínimo, incluso con la subvención no alcanza para el tratamiento médico y ni siquiera para comprar las medicinas.

Rebelión

06/03/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Israel – Palestina: Soledades


Por Juan Gelman

No se trata de “la soledad de dos en compañía”, que tanto le pesaba a Campoamor, sino la del que nada contra la corriente. La lista de esas soledades puede ser muy larga en este mundo cada vez más deshumano. La de los judíos no israelíes disconformes con las políticas de Tel Aviv es una de ellas. Se conoce la trampa: quien critica la matanza de Gaza -un ejemplo- es antisemita y el judío que lo hace es “un judío que se odia a sí mismo”. Siendo así, quien denuncia las matanzas de las dictaduras africanas corre el riesgo de ser tildado de racista.

Anders Carlberg, presidente de la comunidad judía de Gotemburgo, Suecia, ha señalado un aspecto del problema: “Las pequeñas comunidades judías típicas del norte de Europa se encuentran en un dilema. A pesar de su identificación con Israel, y su certeza de que tiene derecho a proteger a sus ciudadanos de ataques que ponen en riesgo sus vidas, muchos judíos europeos se sienten incapaces de justificar el bombardeo de escuelas y de las áreas urbanas densamente pobladas de Gaza con base en el principio de la defensa propia. La inocencia de la niñez es universal y compartimos la responsabilidad por los niños del mundo con el resto de la humanidad” (Ha’aretz, 16-1-09). ¿Qué les queda a esos judíos europeos? El silencio de una conciencia turbada.

Esto no significa que son justificables los incendios de sinagogas que se produjeron en distintos países. No deja de ser cierto, sin embargo, que los más de 1300 muertos de Gaza, en su mayoría civiles y sobre todo niños, son el resultado de una decisión del gobierno de Olmert y que esa decisión abrió el espacio para que tuvieran lugar esas manifestaciones en el marco de un sentimiento generalizado de repudio. Cabe preguntarse quién es entonces el responsable de estas acciones verdaderamente antisemitas.

Tel Aviv repite su válido argumento: la invasión a Gaza fue la respuesta al constante repiqueteo de los misiles que Hamas envía al sur de Israel. Lo dijo también Barack Obama: “Si alguien lanzara cohetes sobre mi casa donde mis dos hijas duermen cada noche, yo haría todo lo que está a mi alcance para que eso se termine”. Le respondió el periodista francés Michel Collon: “¿Proteger a sus hijas? ¡Cómo lo comprendo! Pero, para ser totalmente correcto con ellas, ¿no debería usted contarles la historia de esa casa? ¿Decir que usted se la robó a los propietarios? ¿Y también el jardín y todos sus alrededores? ¿Y que usted obligó al antiguo propietario a vivir en la casilla del perro? Pues exactamente eso es lo que ha hecho Israel robando a los palestinos sus casas y sus tierras y forzándolos a vivir en campos de refugiados” (www.michelcollon, info, 13-1-09). Mientras continúe el cerco de Gaza, donde l,5 millón de personas se consumen literalmente de hambre y sed, el pueblo palestino será un pueblo agredido.

El escritor francés Jean-Moïse Braitberg debe haber entrado en la categoría de “judío que se odia a sí mismo”: dirigió una carta al presidente de Israel para pedirle que el nombre de su abuelo Moshe -gaseado en Treblinka en 1943- sea retirado del Memorial de Yad Vasehm erigido en memoria de las víctimas de la Shoá. “Le solicito que acceda a esta demanda -dice la carta- porque lo que sucedió en Gaza y, en general, la suerte destinada al pueblo árabe de Palestina desde hace 60 años, a mi juicio descalifica a Israel como centro de la memoria del mal infligido a los judíos y, por ende, a la humanidad entera” (Le Monde, 28-1-09).

Sir Gerald Kaufman, miembro veterano del Partido Laborista inglés, exigió en un debate de la Cámara de los Comunes sobre Gaza que Londres impusiera un embargo de armas a Israel. Fundamentó así su demanda: “Mi abuela yacía enferma en la cama cuando los nazis entraron en su casa y un soldado alemán la mató a tiros. Mi abuela no murió para darles cobertura a los soldados israelíes que matan abuelas palestinas en Gaza. El gobierno israelí actual explota impiadosa y cínicamente el sentimiento de culpa de los gentiles por la matanza de judíos en el Holocausto para justificar las muertes de palestinos que causa” (www.noquarter.usa.net/blog, 18-1-09). Sir Gerald, que recibió una educación judía y sionista ortodoxa durante su niñez en Polonia, señaló que la alegación de que muchas de las víctimas palestinas eran militantes era idéntica “a la de los nazis” y agregó: “Supongo que los judíos que lucharon en el ghetto de Varsovia habrían sido motejados de militantes”.

La tragedia de Gaza no tiene un cese a la vista. Benjamin Netanyahu –posible triunfador en las elecciones israelíes del 10 de febrero próximo– manifestó que la ofensiva contra Hamas “no había ido demasiado lejos” y que “no habrá más alternativa que derribar al régimen de Hamas en Gaza” (AP, 4-2-09). Está claro.

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09/02/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

GAZA: “¡Mentira! ¡Mentira! ¡No tiene perdón!”


Por Juan Gelman

Es un verso del tango “Mentira” que Celedonio Flores y Francisco Pracánico compusieron en 1932. Carlos Gardel lo cantaba sin falsa emoción y sin el teatro que propinan hoy algunos tangueros. Se trata, claro, de un hombre que apostrofa a la mujer que lo engañaba y no por eso se privaba de llorar de amor en sus brazos. La frase es desde entonces, y aun antes, aplicable a numerosos políticos y gobiernos del mundo. Por ejemplo, al gobierno israelí y a su primer ministro, Ehud Olmert.

Llevan a cabo en Gaza una matanza que ha causado ya la muerte de casi mil palestinos y miles de heridos: un 60 por ciento eran o son civiles y casi 300 fueron niños. El pretexto: defensa propia en razón de los continuos ataques con misiles de Hamas. La verdad: “Cualquiera que observe con honestidad el desarrollo de los acontecimientos en los dos últimos meses descubrirá que los (cohetes) Kasam tienen un contexto. Fueron casi siempre arrojados después de operativos de asesinato de las FDI, y de éstos hubo muchos. La pregunta de quién empezó no es infantil en este contexto. Las FDI volvieron a las operaciones de exterminio y en gran escala. Y su consecuencia fue el incremento de los disparos de Kasam”. Este análisis puede leerse en el diario israelí Ha’aretz del 9 de febrero del 2007. Está firmado por Gideon Levy, el periodista también israelí que Vargas Llosa elogió por su valentía intelectual.

Otra del gobierno Olmert: Hamas no respetó la tregua acordada a mediados de junio del 2008 que expiraba en diciembre. La verdad: tropas israelíes la rompieron el 4 de noviembre irrumpiendo en Gaza y matando a seis palestinos (www.guardian.co.uk, 5-11-08). Las FDI volvieron a romper la tregua el 17 de noviembre matando a un líder de Hamas. La respuesta palestina: más Kasam. Y luego: Tel Aviv no se cansa de repetir que Hamas usa escudos humanos para combatir a las FDI. Parece que es al revés. Un comunicado de Amnesty International detalla: “Nuestras fuentes en Gaza informan que soldados israelíes han entrado y tomado posición en varios hogares palestinos, obligando a las familias a permanecer en la planta baja mientras ellos usan el resto de sus casas como base militar y en posición de francotiradores” (www.amnesty.org, 7-1-09).

La Franja de Gaza contiene en sus 360 kilómetros cuadrados a una población de casi millón y medio de palestinos. Si los cohetes de Hamas llegaran a Tel Aviv y alcanzaran el barrio residencial donde está ubicado el Ministerio de Defensa israelí, ¿sería justo decir que Israel usa escudos humanos para defenderse de los Kasam? Vaya una observación interesante de Malcolm Smart, miembro del Programa de Amnesty para el Medio Oriente y el norte de Africa: “El ejército israelí tiene plena conciencia de que los tiradores palestinos suelen abandonar el lugar después de haber disparado. Cualquier ataque de represalia contra esas casas dañará a los civiles, no a los tiradores, en la mayoría de los casos”. El comunicado de Amnesty agrega que la ocupación de casas palestinas por soldados israelíes ha sido una práctica frecuente en el pasado y que “en otros casos, han obligado a civiles palestinos, a punta de fusil, a entrar delante de ellos en los edificios donde temían que pudiera producirse un ataque”.

El gobierno Olmert justificó el bombardeo de una escuela de la ONU instalada en el campo de refugiados de Jabaliya arguyendo que desde allí habían hecho fuego contra sus efectivos. Después de unos días, tuvo que rectificar: las FDI habían cañoneado sin más trámite a quienes se guarecían en la escuela matando a 40 civiles. Lo mismo sucedió -entre otros- con el ataque a un camión que transportaba gas y no Kasam, como Tel Aviv adujo al principio. En verdad, Israel desató una guerra de exterminio.

“¿Sucede acaso que esta guerra es el laboratorio de los fabricantes de muerte? ¿Acaso es posible que en el siglo XXI se pueda encerrar a un millón y medio de personas y hacer de ellas todo lo que se quiera llamándolos terroristas?” Es una pregunta que formularon los médicos noruegos Mads Gilbert y Erik Fosse -hace 20 años que prestan asistencia en Gaza como miembros de la ONG Norwac- al salir de la Franja vía Egipto (Le Monde, 12-1-09). Habían atendido a “víctimas de lo que tenemos todas las razones para pensar que se trata de un nuevo tipo de arma, ensayada por los estadounidenses, conocida con el acrónimo DIME (Explosivo de Metal Inerte Denso)”. Los DIME son poderosos, su radio de acción es de 10 metros, a quien está a tres metros de la explosión le parten el cuerpo en dos, a los ocho, le cortan limpiamente las piernas.

Human Rights Watch ha denunciado el posible empleo de bombas de fósforo blanco contra los palestinos. Son de uso militar permitido para crear cortinas de humo, pero no en zonas pobladas, según establece el convenio de la ONU sobre armas convencionales (www.hrw.org, 10-1-09). Preguntado al respecto, el mayor israelí Avital Leibovitch aseguró que las FDI “no utilizan armas que el derecho internacional prohíbe. Otras naciones usan bombas de fósforo y tenemos el derecho a no hacer comentarios sobre el tema”. Es cierto, las FDI tienen ese derecho. Y los palestinos, el derecho a no ser desollados vivos. Ni siquiera a ritmo de tango.

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15/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Los ojos de los niños


ninos-de-gaza

Por Osvaldo Bayer

Desde Bonn, Alemania

Mientras en una parte del mundo se celebraban las fiestas, en otros lugares se mataban seres humanos. Así se despidió el año 2008, así llegó el 2009. Civilización, o no, y barbarie. Pan dulce y bombas. El cinismo no conoce fronteras. Se mata y ya está. Por seguridad. Por los derechos de unos sobre otros. Recibimos el Año Nuevo con cuatrocientos muertos debajo del colchón, cien de ellos niños. Y cerca de dos mil heridos. La Franja de Gaza. Pueblos que ya tendrían que ser sabios por sus experiencias trágicas encuentran coincidencia sólo en la muerte. Esa muerte para la que el ser humano trata de encontrar una definición, una explicación, es usada como emblema de lo que llamamos civilización. Ahora es ya mucho más fácil. Se mata al enemigo desde aviones y, mejor todavía, a él y a toda su familia. A su mujer y a sus ocho hijos. O con cohetes, desde el escondite. Esos jóvenes que arrojan bombas desde aviones o desde escondites no se dan cuenta de que matan, de que exterminan la vida de otro ser, por lo general inocente. Pero arrojan bombas por “patriotismo”. Los discursos de los políticos intervinientes nos dicen claramente de su omnipotencia. ¿Tienen acaso el poder delegado de matar, de hacer matar? ¿Se los vota para eso? ¿Y qué pasa con Naciones Unidas, para qué está? Ni siquiera esa organización mundial es capaz de detener una guerra. Ese tendría que ser su principal motivo de existencia. Y no una masa burocrática de encuentros superficiales y desencuentros que ocasionan la muerte.

La muerte de niños. Lo lanzaron al aire y al papel, los medios: el bombardeo israelí logró la muerte de uno de los dirigentes principales de Hamas y también de su mujer y sus ocho hijos. Buena puntería. ¿Pero cómo, es que vivimos en el tiempo de los dinosaurios? No, vivimos el siglo de la mente humana. Por eso el papa Ratzinger en su mensaje de Navidad nos ha enseñado a rezar, rezar, rezar. ¿Rezar a quién? ¿A un Dios que permite en la “Tierra Santa”, donde nació su hijo de una virgen, que se cometan crímenes tan atroces, como que se peleen pueblos desde hace siglos por razones religiosas, que en el fondo no son otra cosa que razones de poder y de dominio? Alá, Jehová y Cristo. Tierra Santa que mata a sus niños.

¿Con qué habrán soñado esos niños la última noche en que vivieron? ¿Con juguetes, con hadas, con ángeles que les arrojaban espejitos de colores desde el cielo? Es lo mismo, porque nosotros les arrojamos bombas y los destrozamos. Habría que rescatar los ojos de esos niños en el momento en que estallaron las bombas.

Sí, está bien, los hombres de Hamas lanzan cohetes a Israel. ¿Y por eso hay que bombardear ciudades abiertas allí donde viven madres que crían a sus hijos? Ciudades que ni siquiera tienen refugios antiaéreos. Eso es fácil. Pero criminal de la peor cobardía, a su vez.

Tiene razón Israel en combatir el terrorismo, pero no con métodos cien veces más traidores que el cohete individual. Igual, tal vez, en su perversión, pero increíblemente menor que hacerlo desde aviones, en uniforme oficial y por orden de los responsables. No, además, esos actos de mostrar poder traen las consecuencias más nefastas, originan los odios de siglos, los deseos de venganza infinitos, que quedan en la historia de los pueblos. La única búsqueda de solución es recurrir a Naciones Unidas para que envíe una organización preparada en esta clase de conflictos, que encuentre la paz y no la venganza. No se arreglan los problemas con la muerte. Y más para un pueblo con la experiencia del judío, un pueblo que, con su conocimiento histórico de persecuciones, tiene que haber aprendido para siempre hacia dónde lleva el odio. Porque los crímenes del Holocausto han quedado para siempre en la conciencia del pueblo alemán y tendrían que quedar también para siempre en el pueblo que fue víctima. Porque no hay ninguna diferencia para un niño entre morir en una cámara de gas y ser destrozado por una bomba arrojada desde aviones oficiales.

Sí, el pueblo alemán aprendió para siempre lo que es cometer un crimen de lesa humanidad. Pero seamos sinceros: aprendió pero no tanto. Hay otra forma de hacerse cómplice de otros crímenes. Por ejemplo esto: la fabricación y venta de armas. Leamos las cifras oficiales. La exportación de armas alemanas del año 2007 alcanzó a 8,7 mil millones de euros. Es decir que exportó un 13 por ciento más que el año anterior. Con esto, Alemania ocupa el tercer lugar en el mundo de exportadores de armas, con el 10 por ciento, mientras Estados Unidos ocupa el primer lugar, con el 31 por ciento, y Rusia, el segundo, con el 25 por ciento. Pero aquí no acaba la cosa. Alemania exporta armas a China, India, a los Emiratos Unidos de Arabia, a Grecia, a Corea del Sur y a un sinfín de otros países.

Sí, a los Emiratos Unidos de Arabia. Pero, y aquí está el nudo de la cuestión: también a Israel, Afganistán, India, Nigeria, Pakistán y Tailandia. Muy buen negocio. Ahí no se hacen discriminaciones, el que paga bien, a ése se le vende. Es sabido que los europeos -en este caso Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia- atraen a sus clientes deseosos de armas con financiaciones “atractivas” y la promesa de transmitirles tecnología nueva.

Entonces aquí hay que decir la otra verdad. No alcanza con que los alemanes se hayan hecho una severa autocrítica sobre los crímenes del nazismo sino que la verdadera autocrítica tendría que ser nunca más a las armas, nunca más hacer negocios con la Muerte y menos con países que tienen problemas con países lindantes ni tampoco aquellos que tienen problemas internos. No se es honesto si por un lado criticamos las guerras y las represiones y por el otro vendemos armas a países donde tienen lugar esos crímenes contra la Vida.

Hace pocos días se hizo en los medios alemanes un desusado elogio al ex primer ministro Helmut Schmidt, que cumplió noventa años de edad. Justamente, el político que apoyó la venta de armas a la dictadura argentina del desaparecedor Jorge Rafael Videla. Y se defendió en el Congreso alemán diciendo que lo hacía para “asegurar la fuente de trabajo de los obreros alemanes”, un argumento fuera de toda base ética. Porque si es por eso, que el gobierno alemán disponga de una suma para darles trabajo a esos obreros y que éstos se dediquen a fabricar juguetes para los niños.

Más todavía, el gobierno alemán asegura con fianzas oficiales la financiación de los proyectos de venta de armas, para lo cual se utiliza dinero del pueblo cobrado mediante los impuestos. Hace poco quedó en claro un escándalo producido por la constatación de que las fuerzas de seguridad de Georgia poseían modernas armas alemanas, a pesar de que el gobierno alemán había rechazado el pedido de ese país de venderle armas, ya que Georgia se encontraba en estado de guerra con Rusia. Es decir que podemos constatar que, en el caso de hacer negocios, se pisotean los principios básicos de lo que tiene que ser la ética en las relaciones humanas.

Las armas, las guerras entre los seres humanos divididos por estúpidas fronteras, tienen que pasar a ser un tema fijo en la vida de todos los pueblos del mundo. No a las armas, sí a la vida.

Han muerto cien niños en el bombardeo israelí de Gaza. Ya esa cifra podría servir de leitmotiv contra todos los bombardeos de ciudades abiertas. Nunca más la muerte de niños como acción de guerra. Salir a la calle en la protesta. Denunciar a los políticos que dieron la orden y a los generales y soldados que la cumplieron.

Sería al primer peldaño hacia aquel Paraíso en la Tierra con que soñaba Kant: la paz eterna.

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03/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , | 2 comentarios