America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Los miércoles, catarsis – Horacio Verbitsky


LOS MIERCOLES CATARSIS –

La marcha del miércoles 18 repetirá algunos episodios históricos de las últimas siete décadas, representativos de un clivaje profundo de la sociedad argentina, de ninguna manera exclusivo de estos tiempos. Que todas las fuerzas de la oposición, política, económica, cultural, profesional, interna e internacional se manifiesten en las calles con absoluta libertad es una forma de sinceramiento de profundo valor catártico, un clímax del que habrá que prever el descenso.

Por Horacio Verbitsky
Algunos de los memorables precedentes de la cita convocada para el miércoles son la marcha de la Constitución y la Libertad, del 17 de septiembre de 1945; la procesión del Corpus Christi del 11 de junio de 1955; la recepción del 23 de septiembre de ese mismo año a Eduardo Lonardi, quien dirigió un mensaje trémulo de buenas intenciones a una Plaza de Mayo llena a reventar; las marchas nocturnas convocadas en 2004 por el ex ingeniero Blumberg para una reforma punitivista del Código Penal; la congregación de la Sociedad Rural frente al jardín zoológico de julio de 2008; el gran cacerolazo de noviembre de 2012 y su réplica desteñida de abril de 2013. Pese a las diferencias de época y contexto, los asistentes a todos ellos tienen notorios elementos en común. Expresan a un sector muy significativo en la Ciudad de Buenos Aires y notorio en varias capitales provinciales, dotado de recursos materiales y simbólicos muy por encima de la media. Hoy como ayer defienden grandes principios, abstracciones avasalladas por los duros hechos de una realidad que les resulta hostil y enigmática, hasta que logran reducirla a una fórmula comprensible para su concepción binaria. Su principio básico es la buena conciencia y la generosa disposición a deponer rencillas menores en aras de los grandes valores, a unirse por la salvación de la patria o de la república, de la democracia o de la libertad, que siempre agonizan. Otra cosa es quienes convocan y manipulan. Walsh lo dijo mejor que nadie en la tercera edición de Operación Masacre, publicada en 1969. Allí instó a “no dejarse conmover por las sagradas ideas, los sagrados principios y, en general, las bellas almas de los verdugos”.

Desde conservadores y socialistas hasta comunistas y radicales marcharon el 12 de octubre de 1945 hacia el Círculo Militar para pedir que la Corte Suprema de Justicia asumiera el poder con respaldo de las Fuerzas Armadas. Félix Luna destacó el carácter progresista de la plataforma con que esa Unión Democrática se presentó a las elecciones presidenciales de febrero de 1946. Pero sobra la experiencia para saber qué hicieron con esas declaraciones de principios los partidos que integraban la UD, cuando la suerte electoral o el golpismo militar les fueron más propicios. Entre ambas fechas se produjo la fiesta del monstruo, según el insuperable título de un cuento tan burdo que hasta se dudó que Borges y Bioy Casares lo hubieran escrito, en el que consignaron el significado que tuvo para ese sector el ascenso del peronismo. La misma unidad ante el mal absoluto explica que en junio de 1955 hasta liberales y marxistas se encolumnaran bajo los pendones eclesiásticos y envueltos por el humo de los incensarios, en contra de la separación de la Iglesia del Estado. Durante la batalla contra las retenciones, el componente de clase fue más ostensible pero aún así la Sociedad Rural celebró su bautismo de masas con las banderas rojas del maoísmo y el trotskysmo. Y en las movilizaciones de 2012 y 2013 coexistieron biblias con calefones y sables sin remache, la beautiful people, indignada por la corrupción, harta de los discursos en cadena con anuncios para los sectores más vulnerables y/o desesperada por comprar dólares.

Un gigantesco oximoron

La convocatoria de esta semana no es menos policroma y escenificará otro oximoron. Los propietarios del edificio demolido por el atentado pedirán que intervenga en la investigación la Corte Suprema de Justicia, que llegó al mismo callejón sin salida en la causa por el aún más antiguo atentado contra la embajada de Israel. Los acompañarán los fiscales que sabotearon el avance de la investigación al no sostener las apelaciones planteadas por las víctimas del estallido y que fueron denunciados por Memoria Activa, entre ellos el jefe de Comodoro Py, Germán Moldes, y el cerebro gris de la movida, Raúl Plee. La Iglesia Católica será representada por la Comisión Justicia y Paz de su Episcopado, cuyo presidente, Gabriel Castelli es un próspero hombre de negocios, director de la cementera Loma Negra, del Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) y de la cadena de supermercados Farmacity. Esta filiación del operador obispal ayuda a entender el repudio del Grupo de Sacerdotes en Opción por los Pobres, que denunció “oscuras operaciones contra la justicia y la democracia” por parte de “un grupo del poder judicial, amigos de poderosos y corporaciones”, al que “un grupo del poder eclesiástico hace llegar su bendición”. El anhelado golpe militar fracasó en 1945 por la irrupción de un nuevo actor político en defensa de las conquistas obtenidas en los dos años previos, pero tuvo éxito diez años después. En 2008 fueron ostensibles “el clima destituyente” y “el desprecio por la legitimidad gubernamental”, luminosos aportes a la comprensión de un momento complejo que el grupo Carta Abierta no ha conseguido apagar ni con los diecisiete somníferos posteriores. Ni el clima ni el desprecio contaban ya con un brazo armado que completara la obra, porque la subordinación castrense al poder político es uno de los logros transversales de la democracia argentina, que el kirchnerismo afianzó. Un burdo remedo se intentó con la organización de saqueos y los alzamientos de las fuerzas de seguridad en distintos lugares del país. Ni la economía, ni la política ni el conflicto social han conseguido desmoronar al gobierno, pese a que se aplicaron técnicas de desestabilización probadas en Africa y Asia. De allí la importancia de las posiciones simbólicas desde las que el gobierno es hostigado ahora. Si bien la mayoría de los fiscales nacionales y las entidades que agrupan a los provinciales se manifestaron en contra de la marcha, igual que varias organizaciones sociales, intelectuales y artistas, su número puede ser grande. Si el gobierno no corre a modificar sus políticas como con las leyes Blumberg, si mantiene la calma, como hizo en los últimos cacerolazos y paros sindicales, al apogeo que se alcance el miércoles le seguirá el ocaso que siempre sucede en ausencia de una organización capaz de capitalizar esa energía en una opción política. Lo sucedido con la reforma de la ley de Inteligencia nacional es un indicio acerca de la dificultad de las fuerzas de oposición para construir tal alternativa.

Fiscales y jueces

Sobre la denuncia del fiscal Natalio Alberto Nisman resta poco por agregar: su dependencia de la embajada estadounidense, su identificación con el removido jefe de operaciones de la Secretaría de Inteligencia, Antonio Stiuso, su texto autocontradictorio y las desmentidas que provocó en quienes esperaba que fueran su principal soporte, como el ex secretario general de INTERPOL Ronald K. Noble, ya han sido detalladas en estas páginas, y el viernes en la presentación de la Procuración del Tesoro ante el juez Daniel Rafecas. Las investigaciones de Rafecas sobre el Holocausto se volcaron en su libro de 2012 Historia de la Solución Final. Una indagación de las etapas que llevaron al exterminio de los judíos europeos, que le generó empatía con las víctimas del atentado. Rafecas inscribe su investigación “en un proceso muy saludable que estamos viviendo en nuestro país de memoria, verdad, justicia, de revisión del pasado, de las dictaduras”, como declaró al presentar la obra. Esa opinión está respaldada por su tarea como juez: desde 2004 es el que más y mejor ha trabajado en causas por crímenes de lesa humanidad, lo cual lo coloca en el podio de los indispensables, junto con Leopoldo Schiffrin y Horacio Cattani. En ese sentido, es una garantía para todas las partes interesadas. Por supuesto, desde que se supo que el sorteo arrojó su nombre, la oposición sostiene que el gobierno, que forzó su alejamiento en la causa madre contra el vicepresidente Boudou y que había promovido su juicio político, le perdonó la vida cuando le tocó intervenir en la causa por enriquecimiento ilícito del jefe del Ejército, César Milani, que suponen encajonada. Prefieren desconocer los pronunciamientos a favor de Rafecas que enviaron al Consejo de la Magistratura los organismos de derechos humanos (incluida la abuela Estela Carlotto), la DAIA, el Consejo Nacional Armenio y los trabajadores judiciales, que hicieron ver al oficialismo y a la oposición radical (que lo detesta por su investigación sobre los pagos para la aprobación de la ley de precarización laboral) el desmesurado costo que tendría la remoción de un magistrado impecable, al que sólo podría caberle una sanción menor.

Distinto es el caso del fiscal Gerardo Pollicita, discípulo y admirador de Plee según su biografía autorizada que ayer publicó el matutino La Nación. Su requerimiento de instrucción no merece la misma descalificación que el mamotreto de Nisman. Era impensable que Pollicita desestimara la denuncia in limine. La acusacion de Nisman comprende a muchas personas, que no necesariamente correrán la misma suerte procesal. Una vez descartada la acusación por encubrimiento contra la presidente y su ministro, algunos de los acusados de tercera o cuarta línea podrían ser atrapados por el artículo 172 del Código Penal, por defraudar “con nombre supuesto, calidad simulada, falsos títulos, influencia mentida, abuso de confianza o aparentando bienes, crédito, comisión, empresa o negociación o valiéndose de cualquier otro ardid o engaño”. Desde el comienzo, Pollicita advierte que se basa “pura y exclusivamente” en los elementos aportados en la denuncia y que recién ahora habrá que iniciar la investigación para ver si existe un delito y en ese caso quiénes son sus responsables. No fue él, sino Nisman, quien imputó a la presidente CFK y a su ministro Héctor Timerman. Su relato de los presuntos hechos no es más que una glosa de la denuncia de su difunto colega y ex subordinado, del que encomilla numerosas frases. Cuando no lo hace, usa el tiempo potencial, adjetivos como presunto, participios como supuesto o locuciones del tipo “según la hipótesis desarrollada” o “la denuncia entiende demostrado”. Por el contrario, el fiscal no sostuvo el llamado a indagatoria de la presidente, que sí había pedido Nisman. Esta cautela en las palabras y en los actos no se contagió a los títulos de prensa, que atribuyeron a Pollicita la imputación contra Cristina. Como su única fuente es la denuncia de Nisman, Pollicita también sostiene como columna vertebral de su requerimiento la presunta presión argentina para que INTERPOL levantara las alertas rojas, y no toma en cuenta la desmentida de Noble, porque recién a partir del viernes forma parte del expediente. Además reitera gruesos errores fácticos y conceptuales: le atribuye a la Comisión de la Verdad facultades jurisdiccionales, o potestades de carácter judicial, que el Memorando de Entendimiento no le asignó, y que actuaría en reemplazo del juez y del fiscal; sostiene que estaría integrada por iraníes, cuando el Memorando dice en forma explicita que deberán ser juristas de reconocimiento internacional, ni persas ni argentinos; y afirma que las conclusiones de esa comisión que nunca se formó estaban “arregladas de antemano”. Pollicita no traiciona a Nisman pero, con intención o no, lo pone en evidencia.

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15/02/2015 Posted by | General, Historia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Salud, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

El acuerdo – Luis Bruschtein


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16–02–2013 / Al igual que el atentado, las tramas de encubrimiento y complicidad en el caso AMIA nunca fueron develadas. Quizás en esos trasfondos haya más explicaciones a tanta incertidumbre sobre un hecho tan ominoso.

Un atentado tremendo, que implicó la adquisición y el acopio de gran cantidad de explosivo, más inteligencia, más infraestructura, lo que implica la participación de numerosas personas, y nadie sabe nada.

Y después, la trama del encubrimiento. El ocultamiento o la alteración de pruebas y la forma en que se desperdiciaron los primeros momentos posteriores al atentado también tienen sus propios significados. No fue un atentado más.

En el caso AMIA se conjugaron factores ocultos, que se sumaron a la lógica pura del terrorismo. Y si además faltaba algo, con el tiempo, la investigación del atentado quedó en el centro del conflicto más inflamable del planeta.

Con mucho respaldo político, la investigación del fiscal Alberto Nisman se introdujo en esa jungla llena de trampas e intereses, y obtuvo resultados que llevaron a una fuerte controversia del gobierno argentino con el de Irán.

Este proceso configuró una política que se fue desarrollando durante los gobiernos kirchneristas y durante varios años, casi desde el principio del gobierno de Néstor Kirchner.

Después de los desastres del menemismo, ni los integrantes de la Alianza ni el duhaldismo habían mostrado decisión o interés para meterse en ese embrollo.

Pero la investigación se estancó en 2007. El conflicto con Irán es por la investigación que respaldó este gobierno y no los anteriores.

Y lo que importa, en todo caso, no es el conflicto con Irán (que es una consecuencia), sino la investigación del atentado (que es la causa). Tras haber logrado un impulso inicial, la causa quedó bloqueada por varios años. El paso que faltaba era llegar a los sospechosos iraníes.

Es probable que el interrogatorio a los iraníes sospechados por el atentado a la AMIA no vaya a dilucidar la trama que llevó al bombazo, y seguramente lo primero que harán los interrogados será declarar su inocencia.

También es lo que han hecho casi en su totalidad los represores argentinos cuando fueron juzgados.

Aun así, esos interrogatorios son tan necesarios para el trámite de la causa como los que se realizaron a los acusados de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

Otro conflicto se abrió –ahora con el gobierno derechista israelí–, cuando el gobierno argentino buscó la vía diplomática para desbloquear la causa y poder interrogar a los sospechosos del atentado.

El gobierno local quedó así ensanguchado entre el gobierno conservador integrista de Irán y el gobierno conservador integrista de Israel.

Irán dice que la voladura de la AMIA fue un autoatentado israelí, e Israel sólo quiere argumentos para su contienda con Irán, con el agravante de que todo el planeta asiste a una escalada cada vez más peligrosa, al borde de una conflagración militar.

La Argentina, que está más involucrada en procesos de integración pacífica con países que en décadas pasadas eran vistos como enemigos potenciales, no puede tener ningún interés en algún conflicto bélico aquí ni en ninguna otra parte.

En todo caso, su aporte tiene que ser por la paz. Entre la guerra y la paz, la paz no es el “lado” equivocado, como han dicho algunos. Seguramente hay una gran cantidad de iraníes y de israelíes a favor de la paz.

En este contexto, la causa judicial por los atentados en la AMIA, por un lado, y el debate geopolítico, por el otro, tienen que ser debates separados, aunque tengan tantos puntos de contacto. Y van por separado, porque el debate geopolítico debilita la causa judicial.

El objetivo es que se esclarezca el atentado y que sus responsables sean castigados por la Justicia.

Lo que quieran el gobierno iraní o el de Israel, y hasta incluso la posición que asuma en ese conflicto el gobierno argentino, va por otro carril.

Para desbloquear la causa se necesita interrogar a los sospechosos por el atentado, no por lo que piensan o por el país al que pertenecen sino por lo que están acusados de haber hecho.

Se busca a personas que cometieron un delito y no a personas que profesan determinada religión o son ciudadanos de determinado país. Si Irán quiere destruir a Israel, o viceversa, es una discusión importante, pero que no define la causa judicial por el atentado contra la AMIA.

Mantener la causa bloqueada, como sucedería sin el acuerdo con Irán para interrogar a estos sospechosos, la hubiera llevado a un limbo por tiempo indeterminado, una zona que derivaría finalmente en una condena genérica, básicamente política. Habría una condena a Irán que serviría para alimentar el conflicto, pero la causa moriría de inanición.

Se han dicho disparates como que este acuerdo proviene de una negociación impulsada hace más de dos años por Hugo Chávez, a través del presidente sirio, Hafez al Assad, con el gobierno argentino.

Es un escenario desaforado, típico de servicios de inteligencia de otras épocas.

Pero es cierto que la Cancillería argentina trató, que la causa judicial por el atentado a la AMIA no terminara en el centro de la disputa que mantienen Estados Unidos e Israel con Irán.

Tras presentar año tras año duras acusaciones contra los iraníes en los foros internacionales, el llamado del gobierno argentino a buscar vías diplomáticas para destrabar la causa constituyó también un gesto para diferenciar sus planteos de los cruces por el conflicto global con Irán en una escalada con final tan previsible como desastroso.

El gobierno iraní está en una encrucijada de tensión máxima con las grandes potencias occidentales y muy aislado.

En ese marco sería equivocado considerar el acuerdo como una alegre e indolora concesión a los reclamos argentinos, porque Irán necesita descomprimir sus relaciones exteriores y la Argentina juega un rol importante en el proceso político latinoamericano.

La intención de relacionar a Hugo Chávez con este tema tiene las mismas connotaciones reaccionarias del viejo macartismo que usaba suposiciones y chismografías.

El eje es esencialmente judicial y no geopolítico. Desde la oposición al acuerdo con Irán se plantea que éste constituye un cambio de la estrategia de alianzas geopolíticas.

Para los que piensan así, antes de este acuerdo, la Argentina jugaba del lado que busca una salida violenta a los diferendos con Irán.

Y, de repente, con el acuerdo por los interrogatorios a los sospechosos del atentado contra la AMIA, el gobierno argentino se habría pasado del otro lado, o sea del bando iraní, junto con Chávez o Hafez al Assad.

De tan elemental, esa mirada resulta pueril. Primero porque la Argentina ha mantenido una posición muy clara con respecto a la paz, tanto en relación con conflictos que le afectan directamente, como Malvinas, como con otros más lejanos, como el de Medio Oriente.

La Argentina nunca jugó por la guerra contra Irán. Es una equivocación pensar que Néstor Kirchner confrontaba duramente a los iraníes en la ONU para agradar al gobierno de los Estados Unidos.

Conociendo su carácter es más probable que fuera al revés, que tratara de utilizar la situación internacional como forma de presión para lograr que el gobierno iraní arrojara algo de luz sobre la causa judicial.

La sugerencia de que el acuerdo con Irán proviene de un supuesto realineamiento internacional se pudo leer entre líneas en todos los discursos contrarios al acuerdo. Las dudas legítimas sobre los alcances que podría tener, aun en las peores circunstancias, fueron todas respondidas sin dejar ninguna duda.

En ese aspecto, el debate de seis horas en el Senado fue interesante por las preguntas y por las respuestas. El mismo Luis Moreno Ocampo dijo que se trataba de una “oportunidad con riesgos sobre los que habría que estar atentos”. Es un balance sensato. La insistencia en el rechazo altisonante sugería que la preocupación se centraba en ese supuesto cambio de estrategia.

Y a los que piensan que la Argentina cambió de bando, en realidad no les interesa tanto la causa judicial. No les interesó antes en la medida en que creían que la causa era una mera herramienta para usarla a favor de la guerra.

Y ahora están enojados porque si el eje se mantiene en lo judicial, la causa no puede ser usada por los que buscan la guerra. Es decir, no les interesa la causa judicial sino la forma en que ésta tendría que ser usada.

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16/02/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Derechos Humanos: polémica entre el embajador en los Estados Unidos y un diputado nacional


El diputado nacional aseguró que hay “hijos de desaparecidos” que están siendo víctimas de “vejaciones”, lo cual despertó una fuerte reacción de parte del embajador argentinos en los Estados Unidos, Héctor Timerman, quien le reclamó que haga la correspondiente denuncia en la Justicia.

“Los hijos de desaparecidos que fueron apropiados no están muertos, y algunos están siendo sometidos a nuevas vejaciones”, manifestó Iglesias durante una discusión que mantuvo con Timerman en la red social Twitter.

El embajador en Washington le pidió entonces dijera los nombres para no convertirse en “un encubridor”, a lo que el diputado nacional respondió desafiante: “Presentese a un juzgado y hagame causa, si así lo cree, por favor”.

Consultado por Télam sobre la polémica, Timerman señaló que “es muy preocupante que un diputado de la Nación juegue en una red social y pública con un tema tan sensible como es la apropiación de menores durante la dictadura, de los cuales 400 de ellos siguen cautivos de sus apropiadores”.

Télam

http://www.telam.com.ar/vernota.php?tipo=N&idPub=189944&id=362153&dis=1&sec=2

18/06/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

“Hubo un pacto de silencio entre la dictadura y Clarín”


Para quedarse con Papel Prensa

03-06-2010 /  El embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, afirmó que en la situación de la productora de papel se está “viendo la mugre más grande que va a salir de la cooperación de civiles en la dictadura”. Y agregó: “El Estado ha dado garantías a los testigos de que no van a ser perseguidos”.

Timerman dijo que “hubo un pacto de silencio entre la dictadura y Clarín”.

El embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, aseguró que en el caso de la compañía productora de papel para los diarios “estamos viendo la mugre más grande que va a salir de la cooperación de civiles en la dictadura”.

“Lo importante de todo esto, es que después de muchos años de la vuelta a la democracia, después de años de dictadura, empezó a aparecer la mugre más grande de la dictadura que es la coalición entre medios y dictadura para quedarse con el negocio”, afirmó Timerman en declaraciones al programa “Carbono 14, el regreso”, que se emite por Radio Nacional.

Consultado sobre la creación de la Comisión de Verdad en Papel Prensa, Timerman aseguró que “nunca antes fue posible investigar este tema porque las familias Graiver e Ianover siempre tuvieron temor, porque no sentían que iban ser respaldados en sus denuncias”.

“Por primera vez el Estado ha dado garantías a los testigos de que no van a ser perseguidos por este pacto de silencio entre los represores y los diarios Clarin y La Nacion”, agregó.

http://www.elargentino.com/nota-93488-Hubo-un-pacto-de-silencio-entre-la-dictadura-y-Clarin.html

04/06/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Denuncian “operaciones de Clarín y La Nación”


Reunión con el FMI

26-04-2010 /  El embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, aseguró hoy que esos diarios intentaron demostrar que el G-20 cuestiona al país. “En realidad fue una maniobra para obligar al gobierno a aceptar una auditoría del FMI”, explicó. Según el diplomático “difundieron información falsa”.

Héctor Timerman.

El embajador argentino, Héctor Timerman, denunció hoy que los diarios Clarín y La Nación intentaron demostrar que el G-20 cuestiona al país. “En realidad fue una maniobra para obligar al gobierno a aceptar una auditoría del FMI”, explicó.

“Durante las recientes reuniones de ministros de economía organizadas por Fondo Monetario en Washington se montó una operación de prensa de los diarios Clarin y La Nación”, sostuvo el diplomático.

“La operación consistió en difundir información falsa sobre la pertenencia de la Argentina en el Grupo de los 20 (G-20) para imponer que la Argentina acepte ser auditada por el FMI como pretenden los burócratas de dicha organización.

Nada de eso sucedió y por el contrario es el G-20 quien viene estudiando reformas estructurales al FMI para que este organismo no siga imponiendo políticas que terminan agravando la situación económica de sus miembros.

El viernes 23 de abril (el periodista) Marcelo Bonelli ‘informa’ que el ministro de Economía busca la concreción de la auditoría del organismo financiero como lo requiere el G20. Y agrega que ‘los Tesoros de los Estados Unidos, Alemania, Japón y Francia consideran inaceptable que Argentina sea miembro del G-20 y no acepte un monitoreo del FMI’. Y concluye diciendo que ahora el FMI tiene aliados de los países ‘cansados de los desplantes de la Argentina en el G-20’.

Por supuesto Bonelli, como de costumbre, no cita fuentes ni reproduce el diálogo donde obtiene la ‘información’ ni siquiera estaba en Washington durante las reuniones y menos nos ilustra sobre los supuestos desplantes de la Argentina.

El 25 de abril Clarín publica que su corresponsal en Washington preguntó si la Argentina podía seguir siendo miembro del G-20 sin aceptar el Artículo IV del Fondo ‘al secretario del Tesoro, Timothy Giethner, al ministro de Canadá, Jim Flaherti y al número dos del Fondo, John Lipsky’.

Sin embargo, la nota no transcribe las respuestas de tan altos funcionarios y cierra de una forma patética: el mensaje de todos fue muy bien sintetizado por (Nicolás) Eyzaguirre ayer: ‘en un mundo interdependiente no tener información completa (sobre un país) menoscaba la capacidad de los demás países de formular sus políticas de la mejor manera posible’.

Tal vez los editores del diario están tan obsesionados defendiendo los intereses económicos de (el CEO del grupo, Héctor) Magnetto y la adopción irregular de los ‘hijos’ de Ernestina Noble que se perdieron de publicar en tapa la opinión del Secretario del Tesoro sobre la Argentina. Pero a su vez publican la opinión de un funcionario menor de FMI que no menciona al G-20 ni podría ya que el Fondo no es miembro del G-20.

Lo cierto es que Geithner nunca se refirió a la Argentina, mientras que el ministro canadiense dijo que Argentina es miembro del G20, está en la mesa y dialoga con los organismos invitados, el FMI entre otros.

Pero ni Clarín ni La Nación se dan por vencidos y en la conferencia de prensa de Dominique Strauss-Kahn el mismo 23 de abril aprovechan para preguntarle (y recalcar) que la Argentina es el único país (según los periodistas) que no acepta la revisión del Artículo IV. Es una pena que ambos diarios no hayan aprovechado para preguntarle al mandamás del Fondo sobre los fracasos de sus recomendaciones en toda América Latina.

Igual Strauss-Kahn no contestó y derivó la pregunta a su segundo, John Lipsky que según la respuesta que reproduce no menciona al G20.

Por su parte, La Nación reproduce la misma escena pero la respuesta que pone en boca de Lipsky si incluye una mención a las obligaciones de Argentina con el G-20.

En el mismo artículo La Nación se cita a fuentes anónimas del FMI para insistir que nuestro país debe aceptar el monitoreo del organismo como estipula el G-20.

Finalmente el lunes 26 de abril, luego de que hayan concluido las sesiones del FMI, La Nación publica que ‘Para que no queden dudas, lo ratificó el G-20 (sobre el artículo IV). Y para que el viento no se llevara palabra alguna ambos foros -el FMI y el grupo de países (G-20)- lo dejaron claramente por escrito’.En realidad, no hay ningún documento del G-20 que hable del Artículo IV y por eso ni La Nación ni Clarín lo podrían reproducir.

Como representante de la Presidenta Cristina Kirchner ante el G-20 soy el único argentino que ha participado de todas las reuniones preparatorias de las Cumbres de Líderes del G20 y con la Presidenta y el Canciller Taiana los únicos que hemos participado de todas las Cumbres desde la primera en Noviembre del 2008.

No sólo no hay ningún comunicado del G-20 que mencione la revisión del Fondo tampoco existe ninguna discusión sobre ese tema en las más de 10 reuniones preparatorias. Y tampoco ningún miembro del G-20 me ha solicitado hablar sobre la relación de Argentina con el FMI. Dudo, entonces, que lo hagan a través de un periodista tan desacreditado como Marcelo Bonelli que en julio pasado tuvo que ser desmentido por el Departamento de Estado por sus inventos periodísticos.

Por el contrario, fue la Argentina que planteó en la sesión preparatoria de la Cumbre de Pittsburgh que entre las reformas del FMI se debería incluir la creación de una instancia para dirimir los conflictos entre la institución y sus miembros. Esta discusión continuará el 24 de mayo en la reunión preparatoria que se realizará en Calgary.

Desde que en el 2008 el vocero preferido del establishment, Joaquín Morales Solá inventó que la Argentina sería expulsada del G-20 y también que el G-20 se disolvería ambos diarios han tratado de inducir a sus lectores a creer que el G-20 presiona a la Argentina por diferentes motivos.

Este fin de semana se convirtieron en los voceros de algunos burócratas del FMI que no toleran la independencia del FMI que asumió la Argentina en el 2005.

En fin, otra muestra de la decadencia moral del periodismo argentino que termina transformado en operadores de un organismo que tanto daño le ha hecho a los argentinos”, concluye el comunicado de Timerman.

El Argentino

27/04/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Timerman le responde a Clarín


“Es un diario dedicado a ventilar sus obsesiones”

14-02-2010 /  El embajador de Argentina en Estados Unidos se refirió a ataques recibidos desde el grupo mediático. “Si uno es benevolente lo podemos comparar con los diarios partidarios que reflejan un mundo visto desde la paranoia de sus dirigentes. Todo es producto de una persecución”, indicó.

Embajador en EE.UU. Héctor Timerman.

Por Héctor Timerman
Embajador de Argentina en Estados Unidos

No voy a caer en la melancolía de los viejos diciendo que recuerdo a Clarín cuando fue un gran diario. En realidad, porque no creo que Clarín lo haya sido, al menos desde que el Grupo Magnetto reemplazó al Grupo Frigerio y que yo, como mi generación, comenzamos a leer este diario.

Clarín si, supo distinguirse en los métodos de las grandes empresas argentinas. Supo presionar a sus colegas más débiles hasta doblegarlos, atormentó a los avisadores con sus descuentos por exclusividad, impidió a sus trabajadores que formen comisiones internas. Pactó con todos los gobiernos prebendas que se les negaban a sus competidores.

Cuando me preguntan cuál es la ideología de Clarín mi respuesta es que la ideología de Clarín se define cada mañana cuando Héctor Magnetto recibe el saldo de las cuentas bancarias del Grupo.

Los redactores de Clarín se acostumbraban a ese tire y afloje con Magnetto. A veces se informaba mejor, otras se aceptaba que primen los intereses corporativas. Hoy ya no es así.

Clarín ya no informa ni desinforma. Hoy es un diario dedicado a ventilar sus obsesiones. Si uno es benevolente lo podemos comparar con los diarios partidarios que reflejan un mundo visto desde la paranoia de sus dirigentes. Todo es producto de una persecución.

Si el Congreso deroga la ley de medios de la dictadura es un ataque a Clarín. Si las Abuelas de Plaza de Mayo intentan encontrar a sus nietos secuestrados por la dictadura es una persecución a los hijos de la propietaria de Clarín. Cuando alguien intenta entender como fue que la dictadura cedió la propiedad de Papel Prensa a Clarín y sus socios mientras sus dueños estaban secuestrados en una cárcel clandestina es un ataque a la libre empresa.

¿Es necesario, además, que esas obsesiones incluyan el antisemitismo?

Varias veces he visto que en los blogs auspiciados por Clarín se me ataca. No a mi persona o mis actividades -de eso se ocupan los redactores del diario- pero en los blogs lo hacen por mi condición de judío.

Clarín ha transformado sus blogs en una secuela de Der Strummer o, su alter ego argentino, la revista Cabildo.

Ayer, sábado 13 de febrero, leo a un tal Eduardo Arrivillaga quien desde un blog de Clarín opina que “Timerman, sionista militante, no es la persona mas apta para apoyar un plan de Paz en Medio Oriente, único logro que podría exhibir la administración de Obama para las elecciones de medio termino en el campo internacional y para lo cual aspira a contar al menos con los mas importantes países latinoamericanos católicos pero ligados a Israel“.


No se quién es Eduardo Arrivillaga. Si lo leí es porque publica en un medio del Grupo Clarín. Cuando googleo al colaborador de Clarín encuentro otras frases de igual tenor racista.

“...y finalmente -dato bastante sorprendente- Timerman revistaba como coronel ad honorem en la estructura de inteligencia de la Mossad, del Estado de Israel“.

Ese señor ,mi conocimiento del personaje es genuino, probablemente sea Héctor Timerman que combina esa magnifico trabalenguas de ser hebreo progresista en la Embajada Argentina en Washington , fogonea con una dialéctica exquisitamente bonapartista nuestra virtualizada guerra con la justicia iraní -un caso Botnia algo mas serio para darle tiempo a Obama y a la Unión Europea para sentar posiciones y negociar con Persia .Al tiempo el diplomático argentino opera como un excelente cuadro vocacional del Likhud israelí“.

En fin, esto es Clarín hoy. Un grupo de periodistas que supo trabajar en otras redacciones junto a grandes periodistas -muchos de ellos asesinados por los socios de sus patrones actuales. Y sin embargo, porque a varios de ellos los conozco no puedo aceptar que, además, hayan caído en promotores el antisemitismo.

Como mi padre supo decirle a Claudio Escribano: “Ni los militares te piden tanto”. Yo les digo a los periodistas de Clarín que ni Magnetto les pide tanto. Y si les pide deberían tener la dignidad de oponerse. No tengan miedo, no les va a pasar nada

El Aegentino.com

14/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario