America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

UN PRESIDENTE, DOS PAISES – Horacio González


UN PRESIDENTE, DOS PAISES

gonzalez00

Por Horacio González *
El que haya escuchado con atención los discursos del futuro presidente, Mauricio Macri, puede percibir un recurso habitual y bastante notable. Es el de la desintegración de la noción de pueblo, que no era el sujeto de sus interpelaciones. Se dirige a vecinos, familias, personas que “quieren progresar un poco más cada día” y a todos los países en general, “con los que queremos tener una colaboración permanente”. Demasiadas abstracciones, ausencia de entidades sociales específicas, una atmósfera permanentemente angélica de deshistorización y deliberada falta de reconocimiento a los ostensibles nombres que definen el estado complejísimo del mundo contemporáneo. Su vaga idea de la inmigración que trajo a su padre italiano al país también peca de un sentido generalizador y etéreo, y no puede definir de ninguna manera a la población nacional y su cuerpo complejamente estratificado. Su acto en Humahuaca y su repentino “indigenismo” se ve que no caló hondo en él y que fue flor de un día de campaña. Entonces, ¿por qué produjo un sacudón de tamaña envergadura en la sociedad nacional? Las clases populares, a las que él mismo consideraba atomizadas e históricamente inertes, lo votaron en generosa proporción, acompañando a los tradicionales sectores pudientes y a los representantes –digamos el concepto– del “capitalismo financiero”. ¿Un frente de clase de troquel derechista? ¿La coalición de los que estaban “hartos”? No nos apresuremos.

La amalgama que por poco más de dos puntos llevó a Macri al gobierno es de gran heterogeneidad, y se vio encarnada en esos conocidos rostros que ocuparon el escenario macrista, la noche de la victoria electoral. Podríamos llamarla como propia de un populismo de nuevos contornos. El verdadero populismo, que siempre fue más amorfo –salvo el gran populismo del campesinado ruso–, pudo ser dirigido muchas veces por figuras empresariales –del lumpen empresariado, digamos, si nos ponemos excesivamente ortodoxos en el empleo de antiguas terminologías–, y contó con la fuerte movilización de pensamientos –seguimos muy clásicos– que llamaríamos prepolíticos.

El país que protagonizó la vibrante campaña política que nos envolvió a todos tuvo un fuerte componente prepolítico bajo cuyo manto turbador apareció casi exclusivamente la política. El mundo prepolítico, que en general puede ser considerado como el “mundo de vida”, contiene una dimensión no declarada de pensamientos virulentos, formas ancestrales de la reflexión punitiva, amenazas potenciales que al pasar a su estado público hacen asomar apenas su costado larvado. Es cierto que el “mundo de vida” tiene prestigio filosófico, pero cuando se encuentra con los instrumentos comunicacionales que caracterizan una supuesta dispersión de la razón comunicativa y obtiene movimientos propios, como el que hoy se denomina “viralización”, se pierde en una marea ponzoñosa cuyo análisis sereno nos llevaría mucho tiempo, pero que aquí podemos considerar bajo varias modalidades. Modos implícitos de propagar contenidos muy machucados por la ausencia de conceptualización pública, frente a los cuales lo que antes llamábamos “periodismo sensacionalista” queda hecho un poroto. Las “sensaciones” son ahora capas de signos que, con efectos múltiples, recelosos, arbitrarios y desde luego, a veces muy imaginativos, impregnan toda una ciudad y la definen.

El argumentador clásico aquí pierde la partida y queda convertido en “una pequeña secta de ilustrados”, a la que curiosamente se refirió Macri en su discurso de Humahuaca y en su Noche Triunfal. ¿Cómo? ¿Entonces no era el populismo rampante (que nosotros supuestamente representábamos) el que se burlaba de la “ilustración”? Pues no, una pieza populista central, que es el ataque a la “minoría” cultivada y “de espaldas al pueblo”, ha sido incorporada por los laboratorios de Macri, pero ya con el específico sentido de vulnerar a la vida política clásica y sus legados correspondientes. En este caso, el pueblo, y lo popular como procuración incesante de sentido, sería apenas un evento producido por la viralización de numerosas dimensiones tácitas en la expresividad común: primero, el modo civil de estilo pastoral del futuro presidente, luego, el modo reticular en que se diseminan “contenidos” en general basados en mensajes truculentos o anónimos, y después, en algunos casos (que ojalá el candidato desmienta como ajenos a su pensamiento actual), bajo el modo nocturnal. Este modo es el más oscuro y se reveló hace unos días en las pintadas amenazantes en los institutos de derechos humanos del país. El editorial de La Nación, a la mañana siguiente de la elección rechaza la venganza pero deja toda la impresión de que la quiere.

¿No debería el presidente, que lo será de aquí a pocos días, aclarar lo que ocurre en sus alrededores y acaso en su propia conciencia? ¿Eso mismo que sucede por las noches mientras él charla tranquilamente –según ha contado– con sus amigos y su familia? ¿No debería decir que su campaña diurna, vistiendo alegres ponchos regionales, nada tiene que ver con la campaña nocturna, que acepta el indumento de la intimidación clandestina sin condenarla? Parco de conceptos, sin embargo, ya ha dicho mucho, además del mimetismo por el cual durante meses tomó temas del “progreso personal” susceptibles de transmutarse en “definiciones progresistas”. Como un reverso de las teorías de Laclau, “articuló” más “cadenas de equivalentes” que el candidato al que nosotros votamos. Pero virtió hacia la derecha, irónicamente, unas tesis preparadas para los movimientos populares del mundo. Algunas definiciones macristas pertenecían al acervo de los progresismos genéricos, otras directamente eran tomadas del arsenal social del kirchnerismo, y la mayoría –las de derecha– apenas insinuadas en su media lengua. Es por lo tanto una derecha nueva y con una gran votación. Pero ya se vio: una cosa es la Noche y otra la Mañana. Y otra la Mañana siguiente.

Cambio de época: el giro del país hacia la Alianza del Pacífico es la semántica maestra de un conjunto de mutaciones que tendrán incómodos correlatos económicos, sociales y culturales. Efectivamente, no se equivoca al decir “cambio de época”, pues ello siempre es más que la “alternancia” por la que siempre bregaron los radicales y que tanto entusiasmó a Gerardo Morales en su gran noche. Eminente tema: hay cambios de época sin alternancia, alternancia con cambios de época, y cambios de época que se imponen sobre los efectos, más débiles, de la alternancia que ellos mismos proponen. Al punto que la alternancia, en su sentido literal, es Scioli quien iba a encarnarla. Esto es otra cosa: una conversión ideológica, geopolítica y cultural de amplísimas características. Si no escuché mal, el candidato ganador dijo “fundacional”. Perdón si me equivoco, pero esa palabra, que tanto se le reprochó al kirchnerismo (que fue y es un populismo democrático-republicano) al aparecer ahora en el macrismo, revela el tamaño del viraje que, desde ya, se deberá discutir con los mejores argumentos y lejos de la “episteme chicanera” que rige como norma política en el país, tal si fuera ley nacional del Parlamento. Los populismos se consideran fundacionales: Macri no sería la excepción. Con ese espíritu que nada tiene que ver con la alternancia, sino con una antropología política completa de las derechas mundiales, se lanza a la exclusión de Venezuela del Mercosur, aún como chispazo postrero de campaña. Sustituir el pensamiento por la viralización lleva a estas decisiones, en vez de discutir seriamente el estatuto histórico del latinoamericanismo, que es una complejísima forma de la unidad en la diversidad, y no una aplanadora de mercado de la globalización sobre nuestro subcontinente (hay que buscar aquí también un mejor nombre).

Una característica que atraviesa las últimas cuatro décadas de historia nacional es la creación de una zona franca de ideas donde el peronismo en sus rebordes y el neoliberalismo en los suyos se entrelazaban mutuamente. Esa es la estructura de época de la que solo sale beneficiado el neoliberalismo, convertido en un nuevo sentido común que lo único que aprendió en serio durante este largo período es que precisaba una interpretación cribada de algunas versiones del populismo. Lo que ocurre ahora no es novedad, salvo el lenguaje abstracto con que Macri expone esta nueva coalición; cuando le tocó hacerlo a Menem se utilizó solo la picaresca trasnochada, porque esa amalgama todavía no estaba enteramente preparada. Será interesante ahora para el estudio de los politólogos. Ignoro, o más bien creo lo contrario, que sea provechosa para millones de sus propios votantes.

¿Quiénes son ellos? No podemos decir que fueron manipulados por un espurio recurso a una democracia que, en vez de tener conjuntos sociales autodeliberativos, se deja desmenuzar por un ideal de individuo apremiado por las “corporaciones mediáticas”. No, eso hubo siempre. Aunque ahora el modelo dialógico que funda el nuevo orden comunicacional trabaja para esta noción de individuo posesivo que se halla despojado de la idea de mediaciones colectivas. Aun así, no se trata de conjeturar que la votación de Macri no surgió de un acto de la democracia, sino que el concepto clásico de democracia ha cambiado dramáticamente porque el votante ya es portador de otra conciencia, no la de la “ley Saénz Peña”, ni siquiera la de la época de “Braden o Perón”. Eran ésas conciencias cívicas con autonomía relativa. Hoy el juego de las creencias subjetivas convive con toda clase de tramas, valoraciones y éticas sobrentendidas de origen mediático, vulgarizadas hasta chocar enteramente con lo que antes denominamos el mundo prepolítico.

Pues ahora se compone de lógicas persuasivas que encubren de libertad los actos de servidumbre y de actuación interactiva los dominios técnicos más condicionados por poderes que no declaran su nombre. Así, un ideal de transparencia ad usum populorum crea un nuevo individuo asociado tan solo espalda contra espalda y no con literalidad grupal. Este nuevo individualismo, que consume el fácil pasto del ultraje, acepta ser movilizado por una fuerte sospecha en torno a las instituciones públicas y los organismos de Estado. Estas conciencias salen de unas neodemocracias viralizadas que habrá que definir mejor.

Macri tomará el Estado pero se cuida (por lo anteriormente dicho) de decirse un político de Estado. En su nítida biografía, él preguntó, tocó timbres, se informó de lo que quería el vecino, y está allí para “ayudarlo”. Para él, “no quiere nada”. ¡Este es el cambio de época! Pensemos si cualquier político clásico aceptaría, sin desmedro de su ética personal, definirse de esta manera. ¡Vine solo a “ayudar”! No estoy denunciando encubrimientos. Son nuevas culturas políticas, nuevos “manuales de estilo”, nuevas formas no del sujeto que consume sino de sujetos consumidos.

Macri actúa así frente a las conciencias pulverizadas que, por la fuerza del nuevo relato triunfante, condenan lo mismo que muchas veces las sostiene, los sistemas de subsidios, jubilaciones sin aportes previos, etc. Esa paradoja derrotó a Scioli, aunque apenas por un mendrugo porcentual. Lo lograron: el Estado social molestó a sus beneficiaros, además de la larga cadena de “hastíos” que hay que tomarse en serio. Aquella tal maravilla han conseguido. De proveer meramente un “relato” se acusaba sistemáticamente al gobierno saliente de Cristina. En verdad, aquello fue en casi todos los casos una ingenuidad de la publicidad oficial, poniendo un Estado realizador como personaje omnipotente, con señorío y voz propia. Esa contundencia podría haber explorado zonas más sutiles, de no tanta literalidad y de tan cargadas liturgias. Lo que consiguieron quienes prepararon al individuo Macri (pues, ¿qué es el neoliberalismo, estrictamente hablando, si no la invención de sujetos abstractos?) es otro “relato” superior, basado en la fuerza de esas abstracciones, que supieron convertirse en microrrelatos concretos, vecinales (“no me importan los ‘fondos buitre’ sino el ‘dealer’ de la esquina de casa”).

No es que los temas en los que basaron su preponderancia no existieran, inflación, narcotráfico, etc. Pero en vez de conceptualizarlos frente al cuadro de los dominios financiero-comunicacionales a escala mundial, los vieron como una narración folletinesca. Todo ello será materia de nuestras discusiones y aprendizaje: poder enunciar con el poder de lo realmente conceptual (que es lo concreto pensado pero con las necesarias generalizaciones) a estos problemas que se nos escaparon de las manos. Debemos además ganar espesura en nuestras consideraciones sobre los modelos económicos extractivistas, sobre los que tan poco dijimos, y las propuestas de un mero desarrollismo lineal. Que así dichas, no deben ser lo nuestro. Creo que en nombre, si no de éstas, de parecidas reflexiones, deberemos seguir actuando.

* Sociólogo, director de la Biblioteca Nacional.
PÀGINA 12

24/11/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | 6 comentarios

Miradas del Sur..¡Que los cumplas feliz!


Me uno a los buenos augurios, muy feliz cumple Miradas del Sur..

Marianike


15-05-2010 /


Estela de Carlotto
presidenta Abuelas de plaza de mayo
Por la información y la ética con la que dan a conocer la realidad, que salgan una vez por semana es poco. Por los años que hace que nos conocemos son nuestros amigos. Espero que cuando salga la ley de medios se abran más voces como las de ustedes. El cariño de todas las Abuelas por estos dos años.

Pacho O’DonNell
historiador

Es un excelente diario. Se hace mucho eco de temas culturales. Tiene un gran director, con una basta experiencia en el periodismo y en lo personal, a través de sus experiencias vividas. Estos dos años han sido muy buenos y espero que cumplan muchos más.

Carlos Raimundi
diputado – solidaRidad e igualdad

Creo que estamos en un tiempo de debate político muy fuerte y rico como hace años no se daba. Momento que implica poner en debate las “verdades absolutas” que nos colonizaron. Miradas forma, junto a otros medios alternativos, un contrapeso contra la intoxicación, porque pone en debate cuestiones que, de otra manera, estarían silenciadas.

Norberto Galasso
historiador

çLa presencia de Miradas al Sur ha oxigenado el ambiente político e  informativo, en  un momento en el que hay un embate de la derecha mediática. Y en este sentido creo que ha ganado una buena cantidad de lectores. Por ello mis más fervorosas felicitaciones y el deseo de que sigan adelante cada vez con mayores bríos y en la línea contestaria y amplia que vienen sosteniendo.

Eduardo Aliverti
Periodista

Creo que el periódico contribuye a crear una mirada disruptiva respecto del mensaje hegemónico de los grandes medios. Avanzó, fuertemente, en denuncias puntuales sobre el accionar de las corporaciones de propaganda sistémica. Y ha tenido el logro de no ser desmentido. Uno de sus méritos fue el plantarse, desde un comienzo, por fuera del cliché del “periodismo independiente”. Deja claros sus postulados ideológicos, que en la prensa argentina ha mutado de obviedad a mérito. Y en particular subrayo la frescura del Ni a Palos, que a mi juicio rompió el anquilosamiento de los suplementos juveniles.

Taty Almeida
madres de plaza de mayo,
línea fundadora

Son dos años que vamos a festejar por la calidad y calidez de sus periodistas, por la seriedad con la que tratan cada nota. Para mí y mucha gente es muy importante la posibilidad de que surjan diarios como Miradas al Sur. Felicidades y por muchos años más.

Ricardo Forster
filósofo

Son dos años que vamos a festejar por la calidad y calidez de sus periodistas, por la seriedad con la que tratan cada nota. Para mí y mucha gente es muy importante la posibilidad de que surjan diarios como Miradas al Sur. Felicidades y por muchos años más.

Martín Sabbatella
diputado – nuevo encuentro

Saludo y felicito a todo el equipo por los dos años. Me parece un gran aporte al debate político actual. En el año del Bicentenario es muy importante recordar nuestra historia y entender el pasado, por eso estoy de acuerdo con la ley de medios. Hay que enriquecer la democracia con la pluralidad de voces. Aquellas con las que coincidimos, como me pasa con Miradas, y también con las que disentimos.

Tito Cossa
dramaturgo

Soy lector de Miradas al Sur. Comparto no totalmente pero sí buena parte de su línea ideológica. Es una lectura diferente, una lectura que hace bien y complementa otras lecturas, como la de Revista 23 por ejemplo. Está bien hecho y constituye una buena llegada los domingos a la mañana.

Eduardo Macaluse
diputado – solidaridad e igualdad

La Argentina necesita pluralidad de voces en la sucesión de los hechos, y Miradas al Sur aporta una visión diferente. Hay cosas con las que puedo estar de acuerdo o no, pero me parece que encaran las notas de manera interesante y responsable. Destaco la idea de profundizar las noticias y como crítica a mejorar señalo el diseño, un poco rígido para mi gusto, y mayor libertad para poder ser más críticos con el Gobierno. Me parece una buena edición y me alegro por los dos años.

Jorge Coscia
secretario de cultura de la nación

Bajo qué condiciones el sentido común puede llegar a ser novedad y bocanada de aire fresco? Frente a la homogeneidad monotemática que distrae y oculta, sin dudas. Miradas al Sur es precisamente eso: un oasis de disonancia en el desierto del consenso mediático-oligopólico. Una voz nueva, original, que muchas veces señala lo obvio que está allí sin que nadie lo vea, porque muchos importantes intereses quieren que no se vea ni se sepa. Un foro para pensar y exigir, entonces, por fuera del coro perfectamente afinado. Saludamos esta saludable discordancia que cumple dos años. Esperemos que sean muchos más.

Juan Palomino
ACTOR

La aparición de Miradas al Sur nos permitió –a los que estábamos buscando una información más objetiva– encontrar el espacio para informarnos y conectarnos con un pensamiento que a mí me representa y con el que me siento muy identificado. Es muy difícil encontrar en otro medio gráfico esa objetividad y contundencia en el tratamiento de las noticias. Por eso felicito y agradezco a todo el equipo de periodistas que hacen la edición de cada domingo.

HORACIO GONZáLEZ
sociólogo – director de
la biblioteca nacional

Envío un gran saludo a los compañeros de Miradas al Sur que domingo tras domingo retoman un periodismo de compromiso y análisis, sin atenuar sus convicciones esenciales pero sin abandonar la escritura meditada y la reflexión objetiva. En momentos en que la Argentina tiene que refundar la vieja noción de objetividad periodística –mostrar la raíz de los compromisos sociales y perfeccionar la idea de que los hechos tienen un sentido profundo que no está dado de antemano–, el periodismo que este diario practica nos reconcilia con las viejas escrituras que se sitúan en el torbellino de la historia y a la vez no pierden el sentido profundo de la responsabilidad, analizando con serenidad  todos los puntos de vista que se expresan en la controversia que vive el país.

MIRADAS DEL SUR

17/05/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario