America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

La nueva ofensiva imperialista en América Latina – La jugada del Caribe


03-02-2010


Ana Esther Ceceña, Humberto Miranda, David Barrios, Rodrigo Yedra

Rebelión

Ay! Haití la negra, llorando está

Pablo Milanés

El 12 de enero de 2010 fue un día de mucha incertidumbre, pero también de muchas confirmaciones. Puerto Príncipe, lo más cercano a un centro urbano moderno en el país más pobre del hemisferio occidental, amaneció con un terremoto de 7 grados de intensidad que dejó al pueblo, al Presidente y al propio Dios sin casa, al derrumbarse incluso el Palacio Presidencial y la Catedral.
Ese pequeño pedazo de La Española, pionero en la sublevación independentista, se debate hoy entre una catástrofe económica que lo ha sumido en la pobreza y le ha cancelado la autosuficiencia alimentaria1, una catástrofe natural comparable a un bombardeo nuclear aunque sin efectos radioactivos, y una nueva ocupación que refuerza su condición de colonia.
La inmediata respuesta solidaria de la comunidad mundial enviando alimentos, medicinas y cobijas, se combinó con la presencia de médicos cubanos que desde hace 11 años trabajan apoyando al pueblo de Haití y que en estos momentos jugaron un papel central en la atención a las víctimas. Las difíciles condiciones del país, no obstante, no facilitaron la distribución rápida de la ayuda humanitaria, y los medios de comunicación, en cierta medida lidereados por la CNN, fueron colocando como sentido común la idea de una situación de creciente caos e ingobernabilidad, que justificaba la presencia militar no sólo de los integrantes de la MINUSTAH2, sobre terreno desde 2004, sino de nuevos contingentes de ¡tropas de asalto!
Si bien al inicio se había autorizado a la MINUSTAH colocar hasta 6.700 efectivos militares en Haití, ese tope fue incrementándose hasta alcanzar el 30 de noviembre de 2009 una cifra de 9.065 efectivos uniformados, incluidos 7.031 soldados3 y 2.034 policías4, apoyados por 488 funcionarios internacionales, 1.212 funcionarios nacionales y 214 voluntarios de la ONU. Esta Misión, con un presupuesto anual promedio de 600 millones de dólares, ha sido denunciada por la organización inglesa Save the Children (No one to turn on to, 2008) por las sistemáticas violaciones sexuales, maltrato o incitación a la prostitución de niñas y niños haitianos, además de ser denunciada por organizaciones de derechos humanos y misiones de observación de la sociedad civil por los atropellos que con toda impunidad se cometen en nombre del restablecimiento de la paz.
Fuerza supuestamente de paz compuesta por uniformados de muchos países, notoriamente latinoamericanos, la MINUSTAH ha sido repudiada desde un inicio por la población haitiana por tratarse de una imposición que conculca las facultades de autodeterminación y el ejercicio de una democracia plena en Haití, además de estar autorizada para reprimir a los haitianos hasta en caso de sospecha.5
Hoy, en una jugada muy audaz, es directamente el Comando Conjunto de Estados Unidos, a través del Comando Sur, quien se erige como autoridad suprema controlando movimientos aéreos, marinos y terrestres. La MINUSTAH y sus efectivos quedan bajo las órdenes de las divisiones del Comando Sur en virtud de la atención al desastre.
Nadie objeta estos movimientos del ajedrez del poder hegemónico que en muy pocas horas transformaron la geopolítica continental. La comunidad internacional parece haberse hecho cargo de Haití como si fuera un desierto sin capacidad de organización propia desde 2004, y mucho más ahora después del terremoto. La comunidad internacional parece aceptar que las disposiciones de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos son universales y que las tropas son necesarias para apaciguar a ese pueblo indómito.
Descartando la hipótesis de que el propio Estados Unidos haya provocado el terremoto,6 lo cierto es que unas horas después del desastre ya estaba en suelo haitiano la dramáticamente célebre 82 División Aerotransportada del ejército de Estados Unidos, responsable de las invasiones a Dominicana (1965), Granada (1983) y Panamá (1989), y, para el 26 de enero, el número de soldados que e movió hacia Haití, sumando los que hay en tierra y mar, asciende a 12,500.7 Nadie sabe a ciencia cierta qué función puedan estar cumpliendo los integrantes de una brigada netamente ofensiva, equipada con armamento sofisticado que incluye misiles, y con capacidad de neutralización y aniquilamiento de fuerzas vivas y la toma de territorios en muy breve plazo. Es decir, una fuerza de asalto de respuesta rápida. Habría sólo que recordar que en Granada y Panamá se trataba de operativos de invasión y ahora de uno, en principio, humanitario.
Dadas las circunstancias podría en verdad hablarse de una invasión limpia, al no necesitar despliegue de fuerza aérea y artillería para el bombardeo previo. El terremoto hizo el trabajo sucio, sin bajas para el invasor.
No hay mejor teatro de operaciones.
Estados Unidos desplegó eficientemente todo un operativo de guerra y se ha ocupado mucho más de controlar que de apoyar. Se hizo cargo de las comunicaciones controlando no sólo el aeropuerto sino todos los movimientos en las costas, al punto que el Vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, sostiene que Estados Unidos “…está aprovechando una desgracia terrible de un pueblo hermano para asentar presencia militar permanente, en una estrategia de militarización, de control en el continente”8, y el presidente Evo Morales está llamando a una reunión de las Naciones Unidas para detener la escalada. Pero ni la ONU está en condiciones de interpelar las decisiones interventoras de Estados Unidos, ni los halcones están en disposición de soltar la presa. El imperio ha tomado muy en serio la pérdida estratégica que han significado los procesos revolucionarios recientes en Latinoamérica.
Además del buque hospital USNS Comfort, con cerca de mil elementos de personal médico que curiosamente atienden sólo alrededor de 100 pacientes diarios, se colocó en las costas de Haití, que por la cercanía (74 km.) son también las costas de Cuba, un portaviones nuclear (USS Carl Vinson) y dos buques de asalto anfibio (USS Bataan, USS Nassau). Todas estas naves, en realidad, son bases militares itinerantes que complementan las posiciones en tierra y que otorgan una mayor versatilidad y flexibilidad a las redes de control militarizado.
De acuerdo con información oficial, se han creado oportunamente dos nuevas Fuerzas de Tarea:

El Comando Sur de Estados Unidos ha establecido la Fuerza de Tarea Conjunta- Haití (JTF-H) para observar los esfuerzos de ayuda de los militares de Estados Unidos en Haití y ha nombrado al Teniente General del Ejército de Estados Unidos Ken Keen9 como su comandante. Más de 20,000 militares norteamericanos, 23 navíos y más de 120 aviones están apoyando las operaciones para proveer ayuda y cuidado a más de tres millones de haitianos afectados por el terremoto del 12 de enero.10

La otra Fuerza de Tarea, la 48, tiene sede ni más ni menos que en Cuba, en la base de Guantánamo, y por ahora se ocupa de coordinar “…los activos de tierra y aire para entregar oportunamente la ayuda humanitaria a Haití” según Patricia Wolfe, comandante de la Fuerza, quien recuerda que:

El suministro oportuno de esta ayuda es sólo posible por la estrecha proximidad de la Base Naval de la Bahía de Guantánamo (GTMO) con el área afectada. GTMO es obviamente una posición clave para atender los requerimientos estratégicos en esta región. (http://www.navy.mil/search/display.asp?story_id=50733)

De manera que si esto no es una ofensiva de guerra contra Haití tal vez sí lo sea para sus vecinos. Las nuevas posiciones ocupadas no sólo rodean el Caribe sino que cortan el paso entre Cuba y Venezuela y, mediante triangulaciones con las bases de la zona crean condiciones de aislamiento para cada una de las islas caribeñas.
Cuba, por lo pronto, queda cubierta por todos los flancos.
Con estas dos nuevas Fuerzas de Tarea a partir del desastre, una con sede en Haití y otra ubicada en Guantánamo, se puede pensar que estamos en el inicio de una reorganización completa de la estrategia militar en esta región o, por lo menos, de una reorganización operativa con miras más ambiciosas que en el pasado, y preparando condiciones de intervención inmediata en cualquier situación y lugar que así lo requiera, desde su perspectiva, en el área.
Con las viejas y nuevas bases en Colombia, las potenciales bases en Panamá, Palmerola, Guantánamo, Aruba y Curaçao, Estados Unidos tiene una situación de total control de movimientos en la región caribeña, o amazónico-caribeña. México queda cercado en el Golfo y sometido por la Inciativa Mérida, y en coordinación con Colombia como parte del corredor de contención que Estados Unidos ha ido propiciando para detener los procesos de transformación en el continente.
Buena jugada! Haití queda ocupado, Cuba rodeada, la IV flota ondeando sus banderas en todo el Caribe y Venezuela acosada.
Pero en el Caribe no hay guerra. El Caribe es una zona de paz… y catástrofes.
NOTAS

[1] Hasta los años 70 del siglo XX Haití fue autosuficiente en arroz, que es la base de la alimentación. A partir de entonces y como producto de una combinación de políticas neoliberales, se perdió la suficiencia al punto que hoy se importa más del 80 % del arroz que se consume. Pero en general de una dieta alimenticia que se producía en un 90 % dentro del país, hoy se importa el 55 % (Rodríguez, José Luis, citado en Sánchez, José Tomás, ¿Qué hacemos en Haití? , http://www.ea.com.py).
[2] Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití.
[3] Los países que aportan personal militar, con Brasil a la cabeza, son: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Guatemala, Jordania, Nepal, Paraguay, Perú, República de Corea, Sri Lanka y Uruguay.
[4] Países que aportan personal policiaco: Argentina, Benin, Bangladesh, Brasil, Burkina Faso, Camerún, Canadá, Chad, Chile, China, Colombia, Côte d’Ivoire, Croacia, Egipto, El Salvador, España, Estados Unidos, Federación de Rusia, Filipinas, Francia, Guinea, Jordania, India, Jamaica, Madagascar, Malí, Nepal, Níger, Nigeria, Pakistán, República Centroafricana, Rwanda, Rumanía, Senegal, Serbia, Sri Lanka, Suiza, Togo, Turquía, Uruguay y Yemen.
[5] La sospecha se ha ido instalando como elemento de justificación para acciones punitivas de parte de las fuerzas públicas, negando así las atribuciones de las instancias de justicia. En el caso de las misiones humanitarias o de paz, cuyo propósito debería ser restablecer y/o garantizar las condiciones para un funcionamiento regular de las instituciones democráticas, no debería permitirse tal grado de impunidad a las tropas que están autorizadas a disparar si creen que alguien parece sospechoso.
[6] Lo mismo ocurrió con el ataque a las torres gemelas. Algunos investigadores y periodistas han sostenido que se trató de un autoatentado para justificar los cambios drásticos de política militar que le sucedieron. Y en este caso ya circulan escritos basados en informaciones sobre el Proyecto HAARP con base en Alaska, sosteniendo la hipótesis de la capacidad de generar cambios climáticos y catástrofes como el terremoto en Haití.
[7] http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=217451&lee=16
[8] “Bolivia teme que Haití se convierta en otra base militar estadounidense”. En DiarioCoLatino.com, San Salvador, enero 28, 2010. http://www.diariocolatino.com/es/20100119/internacionales/75895/
[9] Ken Keen es el Military Deputy Commander (Comandante suplente o adjunto) del Comando Sur y tiene amplia experiencia en la región, además de haber comandado la Fuerza de Tarea Ranger en la Operación Tormenta en el Desierto y de haber formado parte del Comando Conjunto del EUCOM en 2007-2009. Se trata de un militar de la más alta categoría y experiencia en zonas de guerra y conflicto, en plenas funciones, con trabajo reciente en áreas de alto riesgo estratégico. En América Latina fungió como Oficial de las Fuerzas Especiales en Panamá (1977-1980); Oficial del Grupo de Entrenamiento Militar en Honduras (1980); Comandante del Grupo Militar de Estados Unidos en Colombia (2001-2003); Comandante del Ejército del Sur de Estados Unidos (2005-2007) y estudiante en el Comando Brasileño y el Colegio del Comando General en Brasil (Brazilian Command and General Staff College) (1987-1988). ( http://www.southcom.mil/AppsSC/pages/dcdrBio.php ). No hay que descuidar este último dato y los vínculos que implica, sobre todo teniendo en cuenta el papel de las Fuerzas Armadas brasileñas como comandantes de la MINUSTAH.
[10] Consultado en la página de internet del Comando Sur el día viernes 29 de enero de 2009 http://www.southcom.mil/AppsSC/factFiles.php?id=138
Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa de los autores, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

ENVIADO POR CORA

07/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Stella Calloni: “América Latina se esta uniendo y eso ha desatado la nueva ofensiva sobre nosotros”


Entrevista a Stella Calloni: “Me parece que son tiempos para recuperar la magia y la poesía, porque las revoluciones se hacen con todo eso”.

Gustavo Etimos-Red Eco Alternativo | Para Kaos en la Red

www.kaosenlared.net/noticia/stella-calloni-america-latina-esta-uniendo-eso-ha-desatado-nueva-ofens

stellacalloni

Los hombres que tienen el poder han logrado un desbarajuste en el clima, atribuyo a eso este frío día de primavera. Es mediodía. La paso a buscar para realizar esta entrevista. Ella es Stella Calloni. Mujer de bellos ojos y una lucha que no se agota. Periodista, pero por sobre todo poeta. Sus investigaciones marcaron a fuego al anti imperialismo latinoamericano

Su voz revela esperanza y al mismo tiempo la indignación de quien se sabe insurgente. Su mirada del color de un lago me va llevando por el relato que justamente habla de los planes que hacen esos tipos que quieren dominar el mundo..

Stella Calloni: “Son tiempos muy difíciles, la gente que está en política, los militantes trabajan sin tener en cuenta a el enemigo principal. Estados Unidos tiene un proyecto para América Latina. Veamos lo de la IV Flota, el blanqueo de las bases en Colombia. Hay que tomar en serio la relación de dependencia y los planes de Estados Unidos. Muchos países pueden volver a caer en situaciones del pasado, uno de ellos donde mas rápidamente puede pasar lo de Honduras es la Argentina. A pesar de los juicios a los genocidas todavía hay muchos militares de la dictadura metidos en actividades políticas en estos tiempos”Gustavo Etimos: ¿Eso tiene que ver con Unoamérica?

E.C: Si, Unoamérica se crea en Colombia en el 2008 con los mismos elementos de la Operación Cóndor, que fue una operación de contrainsurgencia y no un plan como dicen algunos. En ese tiempo los militares usaron como excusa que había que desmantelar una coordinadora guerrillera de varios países y oponerle una coordinadora represiva. Ahora la excusa para volver a utilizar la represión que utiliza Unoamérica es que hay que destruir al Foro de San Pablo (1). Unoamérica está involucrada en un intento de asesinato a Evo Morales.

G.E: Hay otro tipo de fundaciones en la que participan varios integrantes del PRO ¿Están relacionadas con Unoamérica?

E.C:El PRO (2) está organizado en al Fundación PensAr (3) y a su vez con la Fundación Libertad (4). Son más sutiles, son un producto de marketing. Unoamérica es muy burda: patria, familia y propiedad. Fundación Libertad tiene un papel que cumplir. Unoamérica tiene otro. Aunque apuntan a lo mismo.

Fundación Libertad es más peligrosa, más sugestiva, esconde detrás de cursos el plan de recolonización de Estados Unidos. Trabaja bajo diversos nombres en muchos países de nuestro continente. También está el movimiento de Patricia Bullrich, Unión por Todos, (5) en la provincia de Buenos Aires que participa de Unoamérica. La Coalición Cívica (6) pidió ayuda a la NED (7) para estudiar la corrupción en el Congreso. ¡La NED que participó del golpe de Chile, la invasión a Panamá, la guerra en Nicaragua! Estas Fundaciones dependen de la NED, que también estuvo en el intento de golpe a Evo Morales.Lo peor es que Unoamérica realizó un congreso internacional en Buenos Aires ¡Una fundación de características terroristas, que participa en el golpe de Honduras, actuando públicamente en Argentina! Los organismos de Derechos Humanos tendrían que cerrarle la puerta a estas fundaciones que son el renacimiento de las dictaduras.

G.E: ¿Cómo hacen estas fundaciones para llegar a la gente común?

E.C: La Fundación Libertad dio cursos a los productores rurales en Rosario y por primera vez en la historia convence a la Federación Agraria de aliarse a la Sociedad Rural Argentina. La SRA, los golpistas de siempre. Es así como se manejan dando cursos, clases y se esconden bajo muchos nombres diferentes. En Bolivia captaron grupos indígenas para oponerlos a Evo Morales. Documentos desclasificados dicen que buscaban un líder indígena para oponerlo a Evo.

G.E: Digamos que manipulan a la población…

E.C: Exacto. Se vio perfecto en el conflicto con los ruralistas.

G.E: ¿Stella, qué es el CETEDO?

E.C: Es un maravilloso proyecto. Es el Centro de Estudios sobre Terrorismo de Estado y Estrategias de Dominación. Colabora con la enciclopedia sobre Terrorismo de Estado que se creó en Cuba y además tenemos un pequeño boletín que se llama Vigía del Sur. Sirve para estimular a jóvenes investigadores y la propuesta es colaborar con sitios como Red Eco que ha hecho investigaciones muy buenas. Somos unas veinte personas. Las hay de varios países de Latinoamérica.

G.E: ¿Y ahora en qué están trabajando?

E.C: Bueno en lo de las fundaciones de las que hablábamos y en la incidencia que tienen los medios de comunicación para provocar golpes de Estado.

G.E: ¿Esa incidencia se relaciona con el conflicto de los ruralistas por lo de las retenciones?

E.C: Es así y lo de los ruralistas no fue destituyente, llamémosle por su nombre: fue un intento de golpe de Estado, en el que muchos medios fueron sus cómplices.

G.E: ¿Y ahora?

E.C: Hay una operación de desgaste, degradación, mentira, falsificación que están realizando los medios, en la que también participan corresponsales extranjeros.

G.E: ¿Cómo es posible que los periodistas se transformen en mercenarios?

E.C: Muchos reciben adiestramiento en Europa, en fundaciones alineadas a la CIA. Muchos jóvenes son invitados a entrenarse allá y el trabajo de las fundaciones consiste en transformarlos en portavoces del sistema. Acá tenemos varios casos de transformistas.

G.E: ¿Y de qué manera la gente se puede oponer a estas operaciones de contrainsurgencia?

E.C: Eso puede suceder cuando la izquierda tenga una posición propia, cuando trabaje con las masas. La izquierda de bases la rompió la dictadura y el menenismo que disparo las individualidades. Hay una penosa incapacidad de la izquierda argentina.

G.E: Entonces el plan de dominación de Estados Unidos ¿cuál es?

E.C: El del ALCA (8). Apoderarse económica, política y militarmente de América Latina. El Plan Colombia. Ellos dicen que los recursos naturales les pertenecen. Lo marcaron en los años 90; en ese tiempo se definen las nuevas estrategias para América, las guerras de baja intensidad (GBI). La etapa Bush se escenifica en el documento Santa Fe IV “América para Estados Unidos”, rescatan la doctrina Monroe. Uno de los documentos Santa Fe también dice que hay que destruir la cultura “No podemos dominar América si no destruimos su cultura”. Por eso tantos programas de entretenimiento que degradan la cultura. Las GBI comprenden la toma de los medios masivos de comunicación, para tener un control mayoritario de los medios y que si es posible todos desinformen. La industria del entretenimiento está diseñada para destruir los proyectos culturales y desculturizarnos.

G.E: ¿La ley de medios, recientemente aprobada, puede ayudar a frenar este proceso de desculturización?

E.C: Si, por eso toda la falsificación que hacen de ella, con esta ley va a ver más oportunidades. Mienten los que dicen Ley K.

G.E: ¿Vivimos bajo una dictadura mediática?

E.C: Hace rato, y es una dictadura mundial, un terrorismo mediático. En Honduras muchos medios estimulan un golpe brutal. Eso es terrorismo. Hay que rescatar lo que se hizo con los medios en Ruanda que se les impuso la misma pena a los militares genocidas que a los periodistas que alentaron el genocidio. En Chile se castigó al diario El Mercurio a pagar una indemnización y se echó del Colegio de Periodistas a los que habían colaborado con la Operación Cóndor.

G.E: ¿Y usted cómo hace para investigar y enfrentar tanta miseria humana?

E.C: Con la magia que me da la poesía; frente a la miseria humana actual es lo que te da la fortaleza para sobreponerte. La magia te permite reconstruir. Como en la película, Las Noches de Cabiria de Federico Fellini, donde Giulietta Masina la protagonista resurge de la nada. El Che era poeta, aunque no llegó a desarrollar su poesía, el Comandante Almeida también. La poesía es un gran motor, te da la magia para sobrevivir a todas esas miserias.

G.E: ¿Qué punto de coincidencia puede encontrarse entre el periodismo y la poesía?

E.C: Para ambos se necesita una mirada que penetre bajo las aguas. Ver cosas que nadie ve, tenés videncias, te adelantás a acontecimientos, le das al cerebro otro lugar de elaboración. Por otro lado el peso de la palabra, tanto en uno como en otro, es extraordinario. Creo que el lenguaje es una construcción social. Cuando en un país la gente se queda con un vocabulario de 600 palabras, hemos descendido al abismo.

G.E: ¿Dentro del plan de dominio está también la destrucción del lenguaje?

E.C: Destruir el lenguaje es como destruir la naturaleza. Están tratando de desposeer a la gente de la posibilidad de construir un pensamiento a través del lenguaje. Hay que luchar contra todo eso. La izquierda tiene que ser inteligente con semejante proyecto de dominación sobre nosotros. Necesita hacer una finísima ilación política, para entender cómo estas redes de redes se meten por todos lados.

G.E: ¿Usted que vivió tantas luchas de los pueblos por su liberación, que perspectivas le ve al Socialismo del Siglo XXI?

E.C: Recién está comenzando a gestarse; hay que analizar qué elementos destruyeron al socialismo de otros tiempos, sobre todo cómo Estados Unidos logró infiltrarse. Por otro lado hay que aprovechar las enseñanzas de los indígenas e incluirlas. La izquierda debe conocer la idiosincrasia de cada pueblo, no todos los países tienen las mismas características, hay que tener un enorme cuidado para organizar una unidad sin herir.

G.E: ¿Para quebrar esa unidad buscan el desmembramiento como hicieron en la ex Yugoslavia?

E.C: El antecedente de la ex Yugoslavia no se estudia y es muy importante. Era un gran país socialista con buen desarrollo. Tito logró unir sectores que eran antagónicos En América Latina hay intenciones de desmembramiento, es lo que buscan en Bolivia por ejemplo. Lo que pasa es que América Latina se está uniendo y eso los tiene locos.

(1) Foro de San Pablo: Foro de partidos de la izquierda latinoamericanos, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil en São Paulo en 1990.

(2) PRO: Propuesta Republicana. Partido de derecha argentino, algunos de sus integrantes participan de fundaciones que dependen de la NED

(3) PensAr: Fundación satélite de la Fundación Libertad, integrada por dirigentes del PRO

(4)Fundación Libertad: o­nG vinculada a PensAR y toda la red de redes dependientes de la NED

(5) Patricia Bullrich-Unión por Todos: Bulrich en su juventud perteneció a la izquierda peronista. Durante el gobierno de Fernando de La Rúa y la Alianza fue Ministra de Trabajo. Sentó las bases del partido Unión por Todos.

(6) Coalición Cívica: No es un partido político aunque admite la adhesión libre de partidos políticos y o­nG´S. Se encuentra organizado a través de una Mesa Ejecutiva Nacional, presidida por Elisa Carrió. Adhieren entre otros el partido Unión por Todos de Patricia Bullrich,

(7) NED: (National Endowment Foundation ). La cara social de la CIA de la cual dependen las demás fundaciones, como PensAR, Libertad, Atlas y tantas otras mas.

(8)ALCA: tratado de libre comercio impulsado por Estados Unidos, que solo traería beneficios para ese país en desmedro de las economías latinoamericanas, sin embargo lo publicitan como la posibilidad de progreso para toda Latinoamérica.Stella Calloni nació en la provincia de Entre Ríos, Argentina.

Es vicepresidenta del Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos e integra el Instituto Espacio para la Memoria. Publicó varios libros de poesía y cuento entre otros Los Subverdes (1975), Memorias de trashumante (1998) y El hombre que fue Yacaré (1998). También cuenta con varios ensayos. Algunos de ellos son: Los del año del lobo: Operación Cóndor (1999), Operación Cóndor. Pacto Criminal (2001)

De la crisis a la resistencia (2001) Recolonización o dependencia: América Latina, en conjunto con Víctor Hugo Ducrot (2001)

Realizó entrevistas a varias personalidades como Fidel Castro, Salvador Allende, Yasser Arafat, Hugo Chávez, Daniel Ortega, Muammar Kadafi, Noam Chomsky, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Eduardo Galeano, Monseñor Romero, Rigoberta Menchú, Graham Greene, entre otras.

Actualmente es corresponsal del periódico La Jornada de México.

27/10/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

¿Hasta cuándo, Obama, abusas de la paciencia nuestra?


Editorial

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¿Qué fines persigue la administración del presidente Barack Obama al sembrar América Latina y el Caribe de bases militares? ¿Combatir el narcotráfico y el terrorismo, como dice? ¿Pero no son acaso suficientes la IV Flota -con portaaviones y submarinos con misiles nucleares, incluidos-, el Plan Colombia, el Plan Puebla Panamá, el Comando Sur vigilante en Miami, las bases militares en Puerto Rico (Vieques), Aruba (Reina Beatriz), Curazao (Hato Rey), Cuba (Guantánamo), Honduras (Soto Cano o Palmerola), Costa Rica (Liberia) , El Salvador (Comalapa), Colombia (Arauca, Tres Esquinas y Larandia), Perú (Iquitos y Nanay) y Paraguay (Mariscal Estigarribia)? Catorce bases en la región -eran 15 hasta que Ecuador puso término a la base en Manta, que funcionó 10 años haciendo espionaje electrónico y aéreo en América del Sur-. ¿No era ya demasiado como para instalar otras siete bases militares, aéreas y navales en Colombia? Ni Bush se atrevió a tanto. Y lo hace Obama con esa sonrisa de oreja a oreja que captó la simpatía de negros, indígenas y mestizos que veían en él  -ciudadano discriminado en la sociedad más racista del mundo- a uno más de la gran familia de los pobres y marginados del mundo.
El acuerdo de Obama con el presidente Alvaro Uribe para tapizar Colombia de bases militares despertó la alarma en este continente, y fue necesario convocar en Bariloche a los mandatarios de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). El desabrido balance de la reunión no es tranquilizador. Lo concreto es que las bases militares ya están aprobadas por Washington y Bogotá, sin que se conozcan los alcances de los compromisos secretos tomados por ambos países. El presidente Uribe asegura -sin que se le mueva un músculo de la cara- que las bases estarán bajo control colombiano. Nadie se atrevió en Bariloche a reirse en su cara. Según el mandatario colombiano, la soberanía de su país le permite resignar buena parte de ella para ponerla bajo tutela norteamericana. Los militares, aviadores y marinos, así como el personal civil de las bases norteamericanas en Colombia, como admite el gobierno de ese país, gozarán de inmunidad jurídica y territorial, como si fueran diplomáticos.
La actitud intransigente de Uribe provoca inquietud. Es claro que la paz de la región se encuentra en peligro. La propia Unasur se halla en una etapa de vacilaciones y en Bariloche tuvo que buscar una resolución de compromiso para mantener su unidad. En su declaración final señala: “La presencia de fuerzas militares extranjeras no puede con medios y objetivos vinculados a objetivos propios, amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación suramericana”, lo que constituye una transacción ambigua que no logra ocultar los desacuerdos de fondo. Lo que se esperaba, como signo real de nuevos tiempos en las relaciones de América Latina con EE.UU., era el rechazo claro y categórico a la instalación de las siete bases militares en Colombia, que amenazan directamente a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Cuba y a los recursos de la Amazonia. Pero todo quedó en las medias tintas, que impusieron gobiernos como el de Perú y de Chile, y la tibieza brasileña.
Hay que reconocer que la reunión en Bariloche surgió en un contexto complejo. Se mantiene la crisis en Honduras: el presidente Zelaya, víctima de un golpe militar con anuencia de EE.UU., sigue imposibilitado de regresar a su patria. Se ha convertido en un presidente trashumante mientras el pueblo hondureño sigue resistiendo con un coraje y vigor admirables. Todo esto en medio de las avergonzadas miradas de los gobernantes latinoamericanos y del ininterrumpido apoyo yanqui al régimen golpista de Tegucigalpa.
Entretanto, Colombia se ha convertido en pieza clave de la estrategia norteamericana para América Latina. Las siete nuevas bases militares en su territorio estarán orientadas a labores de inteligencia y contrainsurgencia con sofisticado apoyo aéreo y naval y equipamiento electrónico de última generación. Colombia, que dispone de las fuerzas armadas más grandes del continente (400 mil efectivos), fortalece con las bases norteamericanas su posición geopolítica y amenaza cada vez más a sus vecinos, Venezuela y Ecuador, y “jaquea” la frontera brasileña.
En los hechos, Colombia se ha convertido en un bastión de los intereses norteamericanos en la región. Su sombra se cierne sobre la Amazonia brasileña, peruana y también ecuatoriana y sobre la región  andina, amenazando desde otro flanco a Ecuador, y se proyecta hacia el Pacífico. La cuantiosa ayuda financiera y militar que EE.UU. le proporciona a través del Plan Colombia, no le ha permitido derrotar a las FARC o aplastar el narcotráfico. Ahora recibirá más apoyo del gobierno de Barack Obama, cuya política hacia América Latina no parece diferenciarse de la de sus antecesores.
Por primera vez en mucho tiempo, en el continente hay riesgos de conflictos bélicos que pudieran extenderse simultáneamente a varios países. La política de Obama es el principal factor de inestabilidad continental y estimula el creciente gasto militar de países como Chile, pese a que hay graves carencias en salud, educación, vivienda, etc. En los últimos cinco años se ha duplicado ese gasto, alcanzando hoy a cerca de 50 mil millones de dólares. Chile, Ecuador y Colombia gastan más del 3,5% del PIB en armas, mientras el resto de los países no superan el 1,8%. En el caso de Chile se trata de tanques, submarinos lanza misiles, fragatas y aviones cazabombarderos F 16, que bajo los gobiernos de la Concertación han convertido al país en una fortaleza más poderosa de lo que fue durante la dictadura militar, siguiendo el ejemplo armamentista de quien es a la vez el principal fabricante y vendedor de armas. EE.UU. gastó el año pasado 607 mil millones de dólares en armamentos. De lejos lo siguió China, con 84.900 millones. ¡Y esto en el mundo de paz y cooperación del que nos habla Barack Obama!
En la reunión de Bariloche los mandatarios conocieron un resumen del Libro Blanco del Comando de Movilidad Aérea y Estrategia Global de Bases de Apoyo de EE.UU., que presentó el presidente venezolano Hugo Chávez. Su gobierno aparece como el blanco principal de los esfuerzos desestabilizadores que simultáneamente con el  Pentágono impulsan el Departamento de Estado y una oposición interna dependiente del financiamiento y conducción de Washington. Es de esperar que el Consejo Suramericano de Defensa, que se reúne este mes, trate con mayor profundidad la amenaza regional que se está levantando en Colombia.
La paz en el continente se ha convertido en una tarea urgente, que debe preocupar a todos los pueblos. Es importante, por lo tanto, el fortalecimiento de Unasur que debería alcanzar las metas de independencia del imperio que propuso su creación en Cochabamba, en 2006.
Hay que conseguir la plena transparencia de la información de defensa y de los tratados de seguridad. Hay que uniformar los eventuales compromisos de países miembros de la Unasur con Estados ajenos a la organización, para que no pongan en peligro la seguridad y soberanía de sus integrantes. La causa de la paz es la causa de los pueblos latinoamericanos. Los conflictos bélicos sólo favorecen a los enemigos de su unidad y de su liberación.
El presidente Obama debe asumir su responsabilidad política en el conflicto que las bases militares están incubando en Colombia. Barack Obama no puede desentenderse de lo que hacen el Pentágono y el Departamento de Estado. No son sus secretarios de Estado los que fueron elegidos para gobernar a la primera potencia mundial. El gran cambio que Obama prometió a su país y al mundo significa dejar atrás el gobierno del complejo militar-empresarial, que procura por todos los medios apoderarse de los recursos vitales del planeta que deben asegurar la supervivencia  de la especie humana.
PF

EDITORIAL PF 693, del 4 al 17 de septiembre de 2009.

Revista Punto Final

22/10/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

La IV Flota operará en Perú


3 de Febrero de 2009

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ALAN GARCIA PERMITIRA EL INGRESO DE MILITARES DE ESTADOS UNIDOS

Durante este año, los buques norteamericanos podrán ingresar a los puertos peruanos para reabastecerse durante su misión de patrullaje en la región. Fue una de las exigencias de Washington para aprobar el Tratado de Libre Comercio.

Por Carlos Noriega

Desde Lima

Mientras diversos gobiernos de la región cuestionan la decisión de Washington de resucitar, después de 58 años, la Cuarta Flota de la Marina de Estados Unidos para patrullar los mares de América latina, el gobierno peruano ha dictado una ley para facilitar sus operaciones, permitiendo que los buques de guerra norteamericanos utilicen los puertos peruanos. Esta ley fue aprobada por el Congreso, casi sin debate y con el apoyo del oficialismo, el fujimorismo y la derechista Unidad Nacional, durante una sesión nocturna en la que también se aprobaron otras dos normas exigidas por Washington para poner en marcha el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países, que entró en vigencia el 1º de febrero.

Según esta norma, durante todo el año 2009 la Cuarta Flota norteamericana podrá utilizar los puertos peruanos de El Callao, en Lima, y Salaverry, 550 kilómetros al norte de la capital peruana. Son catorce buques de guerra, trece fragatas misileras y un crucero de la marina norteamericana, los que podrán ingresar a los puertos peruanos para reabastecerse durante su misión de patrullaje en la región. El primer buque norteamericano en llegar a puertos peruanos será la fragata misilera “Rodney M. Davis”, que arribará el 11 de febrero y permanecerá durante diez días en el Perú antes de continuar su tarea de patrullaje por las aguas de América del Sur.

Simultáneamente a esta decisión de facilitar las operaciones en la región de la Cuarta Flota, el gobierno de García también ha dispuesto el ingreso a territorio peruano de militares norteamericanos armados para misiones de “entrenamiento táctico en el campo” y de “apoyo informativo”. Los soldados estadounidenses operarán, principalmente, en las zonas más conflictivas del país, donde hay fuerte presencia del narcotráfico y de las últimas columnas armadas que quedan del grupo maoísta Sendero Luminoso. En 2008, el presidente García autorizó la entrada al Perú de más de mil soldados norteamericanos. Estados Unidos tiene una importante presencia en seis bases peruanas, ubicadas en las zonas donde hay narcotráfico y guerrilla, y cerca de la frontera con Colombia. Junto a estas normas que permiten la presencia militar de Estados Unidos en el país y facilitan sus operaciones navales en la región, el gobierno de García también ha ordenado la realización de operaciones militares junto con Colombia en julio de este año.

“Para las operaciones de la Cuarta Flota era clave para Estados Unidos tener una base en el Pacífico sur, y ya lo han logrado gracias a la decisión del gobierno peruano. El Perú se convierte en un apostadero de la Cuarta Flota norteamericana para sus operaciones en América del Sur. Estados Unidos tiene el apoyo irrestricto del Perú para realizar operaciones militares en la región. Esto es preocupante”, señaló a Página/12 el experto en temas militares Ricardo Soberón. Acerca de las operaciones militares junto con Colombia, Soberón opina que “eso involucra peligrosamente al Perú con el Plan Colombia”.

Cuando el presidente ecuatoriano Rafael Correa anunció que no renovaría el convenio para el funcionamiento de la base militar norteamericana en Manta, el cual vence este año, la administración Bush inició tratos con el gobierno de García para mudar esa base al Perú. Esas gestiones avanzaron paralelamente a las negociaciones por el TLC. El gobierno del Perú ya había aceptado que se instale en el país una base militar norteamericana pero, ante las protestas que surgieron cuando esto trascendió, dio marcha atrás. Ahora les han dado a los norteamericanos los puertos peruanos para que su flota opere desde ellos. Los buques de guerra norteamericanos que patrullarán permanentemente en la región se convertirán en bases móviles, desde las cuales podrán monitorear con sus equipos de comunicaciones toda la región, que es lo que se hacía desde Manta, y también podrán intervenir militarmente cuando lo consideren necesario. Esos buques tienen un gran poder combativo. “Estados Unidos ya no necesita una base militar en el Perú, porque la presencia permanente de la Cuarta Flota en la región es el reemplazo a la base de Manta”, afirmó Soberón.

Aunque Washington asegura que la Cuarta Flota tiene como misión central la lucha contra el narcotráfico, su presencia en la región es vista como una amenaza y un factor de presión contra los países críticos de Washington. “Un objetivo central de esa presión norteamericana es Venezuela. Desplegando a la Cuarta Flota, Estados Unidos busca recuperar presencia política y militar en la región, defender sus intereses estratégicos y mostrar que las aguas de América del Sur forman parte de esos intereses. La intención de Estados Unidos es tener una fuerza operativa en América latina que responda ante cualquier eventualidad. Eso no va cambiar con el gobierno de Obama”, dijo el experto Soberón.

Página 12

10/02/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario