America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Exclusivo: Cómo operan Clarín y Techint cuando nadie los ve


 

Publicado el 28 de Noviembre de 2010

Por Roberto Caballero

Muchas personas, con intereses circunstanciales, a veces incluso opuestos, tienen sus terminales en los dos dueños de la AEA, que son los que les dicen cómo y qué tienen que hacer o decir para mantener sus privilegios. Esta es la verdadera foto del poder en la intimidad.

No es habitual que los periodistas hablemos del poder. Hablamos de los gobiernos, pero de los dueños del dinero muy poco, o casi nada. La mayoría de las veces, por supervivencia. Ningún periodista ignora las alianzas del poder real. Burlarse de las corbatas amarillas de Carlos Menem o de lo aburrido que era Fernando de la Rúa, por tomar dos malos ejemplos de la política reciente, fue siempre un atajo de los editores para no disgustar a los actores invisibles que realmente deciden sobre la vida cotidiana de millones de argentinos. Recordemos que mientras buena parte de los periodistas nos ocupábamos de la Ferrari y la avispa, el Estado era desguazado, la Argentina se endeudaba como nunca antes y casi un tercio de los habitantes de este país perdía el trabajo, en un plan de reingeniería social y económica que fue defendido y naturalizado por la prensa tradicional como si fuera necesario para todos, cuando sólo era conveniente para unos pocos. Eso es poder.
Nadie sabe cómo funciona esa red en la intimidad. Quizá por eso, la imagen que ilustra esta nota tiene un valor testimonial inmenso: reúne al poder en serio de nuestro país, cuando nadie lo ve. Allí posan, festivos, Jorge Rendo y Luis Betnaza, dos de los hombres más importantes de Clarín y Techint, los grupos concentrados que dominan la Asociación Empresaria Argentina (AEA), punta de lanza de un proyecto de país en sí mismo, donde sobra mucha, mucha gente. Sus caras no son conocidas. Sin embargo, son sus decisiones económicas y sus posicionamientos políticos los que definen cómo vivimos los argentinos. Eso es  poder.
La foto fue tomada el 19 de noviembre, en la fiesta de cumpleaños 43 de Augusto Rodríguez Larreta, hermano de Horacio Rodríguez Larreta –el ladero político de Mauricio Macri, precandidato presidencial de la derecha– y gerente de Relaciones Institucionales del Grupo IRSA, propietario de los shoppings Alto Palermo, Paseo Alcorta, Patio Bullrich, Abasto, Buenos Aires Design y Dot; y accionista mayoritario del Banco Hipotecario, en sociedad con el Estado. No será sencillo para Augusto explicarle a su patrón –Eduardo Elsztain, verdadero dueño del holding– qué hacía ese día fotografiándose con Rendo, director corporativo del Grupo Clarín: cuando Elsztain quiso entrar a la AEA, Clarín se lo impidió. La razón: su condición de judío practicante. Pueden preguntarle a Elsztain.
Rendo es, además, el principal operador en el terreno judicial de las necesidades de Ernestina Herrera, junto a Pablo Casey, sobrino de Héctor Magnetto. Se atribuye ser más duro que su jefe, es el padre de las medidas cautelares que desafían la Ley de Medios de la Democracia y como trofeo de caza tiene a Roberto Marquevich, el juez que se convirtió en ex juez luego de animarse a investigar el origen de los herederos de Noble, que (se presume) son hijos de desaparecidos.
En la foto, como para refrendar la comunidad de intereses comerciales que une a ambos diarios, Rendo aparece tomado del hombro por Carlos Pagni, el periodista de La Nación que aspira a suceder a Joaquín Morales Solá en su rol de versionador melodramático de las intrigas que dominan Balcarce 50. Mientras eso no sucede, porque Morales Solá no se jubila, Pagni se entretiene contando entresijos vidriosos de empresarios, en prosa amenazante. Por si alguien no sabía cuáles eran las fuentes de lo que Pagni escribe habitualmente, aquí está la foto.
A Betnaza se lo puede ver tomando de la cintura a Rodríguez Larreta. Es, al menos, curiosa la afinidad entre ambos. En 2003, cuando el Grupo Techint intentó quedarse con el Banco Hipotecario, desplazando a Elsztain, contó con la invalorable ayuda de Clarín y La Nación, que le brindaron apoyatura mediática desde sus tapas para la operación que, finalmente, frustró el duhaldismo en retirada. Betnaza es director corporativo de Techint. Es el segundo del ítalo-argentino Paolo Rocca, el empresario que en la última reunión de IDEA pidió una devaluación; y es vicepresidente de la Fundación Mediterránea, que en los años ’90 catapultó a Domingo Cavallo como ministro de Economía de Menem y De la Rúa, con los resultados a la vista.
Otro de los abrazados a Rendo es Alejandro Macfarlane, actual CEO de la eléctrica Edenor, que viene presionando al gobierno por el aumento de tarifas. Es raro, porque mientras Clarín presiona para que esto suceda, cuando parece que va a ocurrir (para mal de todos, menos para Edenor), Clarín y Techint privilegian su pelea con el kirchnerismo, hacen una tapa que habla de tarifazo y las eléctricas se quedan sin poder ganar más de lo que ganan. ¿Existe la bipolaridad empresaria? Parece. Macfarlane es el yerno de Hugo Anzorreguy, el ex jefe de la SIDE menemista. Se trata de un entrepreneur de elásticos dominios: de la mano de su suegro, cuando Menem estaba  en su apogeo, llegó a la presidencia de Telinfor, que junto a Hard Communication –de Rodolfo Galimberti, Jorge Born y “Corcho” Rodríguez–, manejaba los juegos telefónicos de Susana Giménez que terminaron en escándalo. La foto con Rendo explica su llegada a Papel Prensa, donde ahora la Comisión Nacional de Valores abrió un sumario en su contra, junto a Magnetto, José Aranda, Julio Saguier y Alberto Jorge Gowland Mitre, entre otros. La CNV los denunció a todos ellos (miembros privados del Comité Ejecutivo, de la Comisión Fiscalizadora, del Consejo de Vigilancia y directores titulares) por “severas irregularidades” en el funcionamiento de firma. En el mundillo empresario es un enigma el vínculo entre Macfarlane y Marcelo Mindlin, el dueño de Edenor. Para todos es evidente que no usan los mismos métodos. Hace tres años, cuando Mindlin quiso incursionar en el terreno de los medios comprando las radios de los mexicanos del Grupo CIE, Francisco de Narváez le salió al cruce: le dijo que nadie podía invertir con sus amigos sin previa autorización suya. Ese verano, la casa en José Ignacio que alquila Alika Alikate sufrió un incendio que la destruyó por completo. Mindlin, dicen, jamás habría tomado una decisión así. Seguramente nada tuvo que ver el siniestro con la operación de las radios. Igualmente, el negocio nunca se concretó.
Pese a todo, Macfarlane siguió ganando buen dinero. Con 45 años, vuela en avión privado: fue así que pudo llegar a tiempo al casamiento de Macri y Juliana Awada en Tandil.
A Miguel Peirano, el de camisa blanca por fuera del jean, que posa junto a Betnaza, siempre se lo vinculó con el Grupo Techint, del que fue empleado durante dos años. Economista de carrera, llegó a ser funcionario K, aunque siempre se ocupó de mantener canales de diálogo abiertos con Elisa Carrió. La fuente de este último dato es el propio Clarín. Basta buscar en su archivo. Peirano salió del gobierno durante el escándalo por las presuntas coimas de Skanska, que enfrentó a Néstor Kirchner con Paolo Rocca. Quedó claro ante aquel episodio a quién debía más lealtad.
La pregunta es qué hace Jorge Telerman –el ex jefe de gobierno porteño que asumió luego de que el macrismo se llevara puesto a Aníbal Ibarra– entre gente tan poderosa. Quizá pasó a saludar, como hicieron Marcos Gastaldi o Marcela Tinayre, hija de Mirtha Legrand. En realidad, su vínculo con Augusto Rodríguez Larreta es muy estrecho, desde que este último lo asesoró durante la campaña en la que el ex vocero de Antonio Cafiero y ex embajador en Cuba se enfrentó con Macri y con Horacio Rodríguez Larreta, hermano del anfitrión. Todo muy raro.
Claro: así, tan mezclado, resulta difícil de entender. Hermanos que compiten con hermanos, y presidentes de compañías que contradicen a los dueños de esas mismas empresas. Parece de locos. Sí. Siempre y cuando no se comprenda que el verdadero poder en la Argentina es la sociedad entre Clarín y Techint. Muchas personas, con intereses circunstanciales a veces opuestos, tienen sus terminales en los dos dueños de la AEA, que son los que les dicen cómo y qué tienen que hacer o decir para mantener sus privilegios.
Cuando Tiempo Argentino salió a la calle, asumió el compromiso periodístico de defender un país inclusivo, con todos adentro. Señalamos también, con claridad, que el país de Techint y Clarín no es el de los que queremos una democracia que reparta la riqueza entre todos los argentinos. Las ideas que promueven esos dos grupos sostuvieron el paradigma económico y cultural de los ‘90, donde uno de cada cuatro argentinos perdió el trabajo y se dio la mayor concentración del ingreso de la historia nacional, con la complicidad de todo el sistema tradicional de medios.
Crean desde sus empresas sólo 500 mil puestos de trabajo y les quieren explicar a 40 millones de argentinos cómo tienen que vivir.
Nosotros nacimos para decir otras cosas. Las que nadie dice.
Y para mostrar qué hace el poder, el de verdad, cuando nadie lo ve.

Informe: Franco Mizrahi.

Tiempo Argentino

Enviado por Cora

30/11/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – El ataque al modelo


Realmente da verguenza esta oposición golpista… políticos de pacotilla, ineptos que nunca supieron hacer nada por el país y lo llevaron a una crisis brutal, pobreza extrema, desocupación, fábricas fantasmas, ollas populares y ahora para colmo se erigen en empleados  de esa elite que siempre recurrieron a los GOLPES DE ESTADO, para seguir robando al pueblo..como en la epoca de la PATAGONIA REBELDE., son los mismos que junto con la cúpula de la Iglesia hablan de la pobreza..pero es la pobreza que ellos mismos generaron luego de 50 años de gobiernos entreguistas y antipatrias…y disminuída hoy por el gobierno actual..NO SE PUEDE EN 7 AÑOS RECUPERAR TODO LO DESTRUIDO DURANTE TRES GENERACIONES… ESPERO QUE EL PUEBLO SEPA RECONOCERLOS Y NUNCA MAS LOS LLEVEN A GOBERNAR…

Marianike


Por Sebastián Premici

La oposición quiere eliminar las facultades delegadas al Poder Ejecutivo y, con ellas, las retenciones agropecuarias, entre otras normas. Piensa aplicar una interpretación extrema de la ley en el debate parlamentario. Hay muchos millones de dólares en juego

La foto era por demás elocuente. En una gran mesa dispuesta a lo largo del escenario, los referentes de la oposición nucleados en el famoso Grupo A se alistaron para ofrecer al público y a las cámaras su argumentación en contra de las retenciones y las tan mentadas facultades delegas. Allí estaban Federico Pinedo (PRO), al lado de Elisa Carrió (CC), Felipe Solá (Peronismo Federal), la correntina Josefina Meabe (Partido Liberal-Alianza Frente de Todos) y Ricardo Buryaile (UCR), hombre de Confederaciones Rurales en el Congreso. El objetivo de tal reunión era rendir examen ante la Sociedad Rural y los productores ahí concentrados. El mensaje fue casi apocalíptico: a partir del 24 de agosto caerían todas las facultades que tiene el Poder Ejecutivo para dictar normas sobre el Código Aduanero, los impuestos internos, la ampliación del presupuesto, la financiación de obras, la ley de abastecimiento y la renegociación de los contratos de las empresas de servicios públicos, sumado a los plexos normativos que regulan tales servicios. El sustento teórico de esta postura de máxima fue pergeñado por el abogado y constitucionalista Daniel Sabsay, referente en temas jurídicos de la CC. Como dato sobresaliente, la argumentación fue hilvanada por el periodista de La Nación Joaquín Morales Solá, sentado en la mesa como un opositor más. Además de incitar a la eliminación de las retenciones, el periodista se hizo eco de un conjunto de denuncias -sin pruebas- sobre corrupción en el Senado, como parte de una clara operación política mediática
El próximo 24 de agosto caducarán las facultades delegadas de aproximadamente 1.900 leyes. De ese total, el Poder Ejecutivo considera relevantes para su gestión diaria 365, mientras que la oposición sólo aceptaría, como mucho, treinta normas, a las cuáles pretende hacer modificaciones. Las leyes que están bajo estudio son de dos tipos: las delegadas en el Poder Ejecutivo y, por lo tanto, ejercidas por la Presidenta y por el jefe de Gabinete, y otras, que son subdelegadas. Éstas son aplicadas por diferentes organismos públicos, como la AFIP, la Oncca, el Ministerio de Economía, etcétera. La distinción no es menor, ya que es parte del complejo entramado jurídico y político que enfrentará, a partir de la próxima semana, al oficialismo con el Grupo A. Por un lado, está la gestión diaria del Estado y, por el otro, la pulseada política en torno a las retenciones.
Fue una semana de posturas extremas, como las que se vivieron durante los momentos más álgidos del conflicto con los sectores agropecuarios. Sabsay no tuvo reparos al decir que si los legisladores no retoman el control de las facultades delegadas, estarían incumpliendo el artículo 29 de la Constitución Nacional, es decir, que les cabría una pena por “traidores a la patria”. Obviamente, una postura extrema que no les movió un pelo a los legisladores presentes. “Si la correcta interpretación constitucional significa que se quedan sin normas, el problema no es nuestro, la responsabilidad la tiene el Gobierno”, vaticinó el puntano Adolfo Rodríguez Saá.
Las palabras del senador describieron el actual estado de situación del Congreso. La oposición necesita torcerle el brazo al oficialismo, sea como fuere. A más de un año de haber ganado las elecciones, todavía no consiguieron capitalizar aquellos resultados. Un dato a tener en cuenta es que, ante cada iniciativa opositora, sus referentes advierten sobre la posibilidad de un veto presidencial, a modo de reprimenda. Hasta el momento, no hubo un sólo veto.

EL PRECIADO BOTÍN
El principal botín de la oposición es la eliminación de las retenciones. Si bien es lógico realizar un análisis de las 1.900 leyes que delegan facultades -la mayoría tiene su objeto cumplido o ha caducado-, la oposición tomó nota de este tema recién en 2008. “Lamentablemente, algunos descubrieron la presunta anomalía constitucional recién cuando se dictaron las Resoluciones 125/08 y 141/08 del Ministerio de Economía. Resulta inadmisible cuestionar la constitucionalidad de una ley –como el Código Aduanero- que tiene vigencia de décadas”, señaló el constitucionalista  Bernardo Licht, en su informe técnico a la Comisión Bicameral encargada de estudiar las facultades delegadas.
“Tenemos que dejar en claro que el manejo del Código Aduanero es una facultad del Ejecutivo. El Congreso no puede constituirse en una Aduana paralela ni estar abocada a todas las normas de esa ley. Hay que llegar a un acuerdo sobre este tema”, dijo a Debate una alta fuente del Frente para la Victoria.
El Ejecutivo prevé recaudar por Derechos de Exportación, entre todos los productos que se venden al exterior, once mil millones de dólares, según el Presupuesto 2010. De ese total, el trigo representa doscientos millones, el girasol trescientos millones, y la soja dos mil millones de dólares. La oposición pretende eliminar las retenciones de los dos primeros cultivos y reducir las alícuotas para la oleaginosa. La incongruencia de esta iniciativa reside en el hecho de que la oposición propone la reducción de la “caja” del Tesoro Nacional mientras que, al mismo tiempo, avanza sobre proyectos que pretenden aumentar una mayor erogación fiscal, como el 82 por ciento móvil para las jubilaciones mínimas, una iniciativa que demandaría, por lo menos, 22 mil millones de pesos (5.600 millones de dólares).
“Si se bajaran diez puntos a la soja, el Estado dejaría de percibir 2.200 millones de dólares y 1.500 millones irían a parar a sólo dos mil grandes productores, fomentando la concentración. Por eso, nuestra propuesta deja las retenciones para los grandes en niveles similares e introduce la segmentación. De ese modo, se favorecería al noventa por ciento de los productores y el Estado seguiría recaudando el ochenta por ciento de lo que le ingresa ahora”, explicó Pablo Orsolini, diputado de la UCR y representante de la Federación Agraria. Obviamente, Orsolini como Ulises Forte, el otro representante de la Federación Agraria en el Congreso, no estuvieron invitados a la gran mesa de debate en la Sociedad Rural ni a la reunión posterior que se hizo en el despacho de Oscar Aguad (UCR).
La oposición también quiere -o quiso- avanzar sobre otros proyectos con repercusión fiscal. La coparticipación del ciento por ciento del Impuesto al Cheque (diez mil millones de pesos); la distribución de los ATN, que piensan utilizarse para refinanciar las deudas provinciales con el Estado nacional (9.600 millones); recuperar para las provincias el quince por ciento de la coparticipación que se destina a la Anses (14.400 millones); limitar la posibilidad de reasignar partidas y del excedente presupuestario estimado en unos cuarenta mil millones de pesos para este año. Como dijo Rodríguez Saá, “no es responsabilidad de la oposición hacerse cargo de las consecuencias”.

EL DEBATE EXTREMO
No sólo Sabsay es el artífice intelectual al decir que a partir del 24 de agosto, de no existir un proyecto que dijere lo contrario, caerían todas las leyes que delegan facultades. La oposición, en su conjunto, firmó un dictamen en la Comisión Bicameral con el siguiente texto: “A partir de esa fecha, carecerán de toda vigencia las normas preexistentes a la reforma constitucional de 1994 que conceden facultades legislativas, así como también aquellas normas dictadas sobre la base de tales autorizaciones y que no se refieran a materias determinadas de administración o emergencia pública”. De seguir la lógica opositora, no sólo caerían las leyes que delegan facultades sino también las normas -leyes, decretos, resoluciones, decisiones administrativas- dictadas sobre la  base de dichas delegaciones.
Aquí es donde entran a jugar las dos bibliotecas de los abogados. “Lo que puede caer es la facultad para delegar y nunca lo ya actuado. Tenemos la convicción de que es así. De todas maneras, la intérprete final será la Justicia”, retrucó Luis Cigogna (FpV). Incluso, el diputado Buryaile señaló que, por más que cayeran las facultades delegadas, “el Estado seguirá recaudando”. Por ese motivo, quieren impulsar al mismo tiempo un proyecto de ley para eliminar las retenciones. Sin embargo, el núcleo más duro de la oposición, liderado por Carrió, intentará hacer valer la segunda interpretación, que cae todo.
Un escenario posible, que ya es analizado por el oficialismo, es que la oposición decida someter a votación, en el pleno del recinto, la manera “correcta” de interpretar el vencimiento de las facultades delegadas. “Sería un disparate que hicieran eso. Deberemos tener bien fundamentada nuestra posición, ya que no podemos confiar en el número ni en la racionalidad de la oposición”, reconoció a esta revista una alta fuente de la conducción del bloque K.
La estrategia de la oposición es forzar la interpretación extrema de que, a partir del 24 de agosto, caerán todas las leyes con facultades delegadas y las normas dictadas en función de estas delegaciones. Si embargo, lo único que le interesa discutir son las retenciones. Por más que fuera correcto estudiar y analizar las leyes en cuestión para determinar que se adecuen a las delegaciones permitidas por la Constitución Nacional -como hizo la Bicameral-, los riesgos son importantes. Están en juego leyes tributarias, mineras, de la administración nacional, servicios públicos, de trabajo, de salud, educación, seguridad social y seguridad, entre otras. Si la oposición lograra avanzar con su apuesta de máxima, ¿por qué sólo sería responsabilidad del Gobierno que el Estado se quede sin normas, tal como sostuvo Rodríguez Saá?

DEBATE

31/07/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Kirchner y el inconsciente de Majul – Eduardo Anguita


14-05-2010 /


Eduardo Anguita

Luis Majul se propuso un récord Guinness: superar la frase menos ingeniosa del periodismo y la política de los últimos años. Cuando llegaba la democracia, Herminio Iglesias le permitió a la clase media confirmar lo torpes e incultos que eran los sindicalistas peronistas. Eran tiempos de alfonsinismo y el frustrado candidato a gobernar la provincia de Buenos Aires Herminio Iglesias dijo en un programa de televisión “Vamos a trabajar las 24 horas del día y, si es necesario, a la noche también”. Muchos argentinos, tan psicoanalizados, descubrían que a Herminio lo había traicionado el inconsciente y no iba a trabajar, que lo suyo era quemar ataúdes en los actos de campaña.

Majul, que no se priva de llamar a Víctor Hugo Morales “el locutor oficialista”, publicó un artículo el último miércoles en La Nación titulado “El plan de Kirchner para volver en 2011” y empieza así: “Néstor Kirchner hace política las 24 horas del día, hasta cuando duerme”. Cualquier inspiración en el blooper –verbal– de Herminio es interpretación de quien lea estas líneas. A renglón seguido, el periodista “de investigación” no explica si Kirchner es sonámbulo o está conectado a algún dispositivo que le permita transmitir instrucciones. Nada de eso. Viene otra sentencia, digna de un manual de psiquiatría: “Y la diferencia entre él y la mayoría de sus adversarios, es que la hace sin culpa y sin demasiados escrúpulos”. Tampoco hay ninguna explicación del diagnóstico de Majul –o mister Freud– que parecería corresponder a un caso clínico agudo de psicopatía o a un personaje despiadado de un filme de Alfred Hitchcock.

Aunque cada cual es libre de publicar lo quiera, no deja de llamar la atención que el diario de los Mitre anuncie que los miércoles se puede leer la columna de Majul y los jueves la de Mariano Grondona. Son dos plumas tan distintas como distintas son las procedencias de los comunicadores del establishment que decidieron ocupar el lugar de “oposición” ya que los políticos anti K no ponen lo que hay que poner para terminar con la dictadura chavista.

El problema de ese artículo es que “Kirchner ya se mueve, con intensidad brutal, para suceder a Cristina Fernández” y “trabaja con herramientas y maquinaria pesada”. ¡¿Cuál Majul?! Kirchner –no aclara si dormido o despierto– se ocupa de supervisar “desde la calidad de los codificadores para que por lo menos un millón de argentinos puedan acceder a la televisión digital hasta la posibilidad de dar un aumento generalizado a jubilados y pensionados y también de efectivizar a la mayoría de los trabajadores de la administración pública”.

Es decir, que el Estado diseñe la nueva era digital de la televisión con un sentido claro de inclusión social en vez de que cada hogar tenga que pagar más de $100 para ver por cable (Majul, el 66% de los argentinos tiene que pagar el cable y las dos terceras partes de ellos están abonados al monopolio Clarín) es propio de un tipo sin culpas ni escrúpulos. Pero, ¿y mejorar los ingresos de los jubilados está mal? Quizá no leyó lo que pasa en España a partir de las recomendaciones del FMI a ese país de recortes a los asalariados y pensionados. En estos años, en la Argentina se recuperaron los ingresos a los jubilados y gracias a la estatización de las AFJP hoy hay fondos también para la asignación por hijo (llega ya a 3.500.000 beneficiarios y se está ampliando) y para que los chicos del secundario puedan tener una computadora entregada por el Estado.

En cuanto a la efectivización de los empleados públicos, quizá Majul no sepa que fueron los planes contingentes del FMI los que impidieron el aumento de las plantas permanentes en la administración pública y por eso se inventaron categorías como planta transitoria o contratados. Es cierto, la Presidenta acaba de anunciar el pase a planta permanente de los empleados públicos. Y lo hizo en medio del derrumbe de Grecia y del reciente llamado de Barack Obama a José Luis Rodríguez Zapatero para que no desoiga los consejos del FMI.

Sobre el final, Majul cumple con el libreto hecho a medida por los directivos del monopolio conducidos por Héctor Magnetto: “Su fuerza de choque mediática [la de Kirchner] lastima a Clarín y busca desacreditar a los periodistas que no forman parte de su ejército de incondicionales y fanáticos. Pero no logra impedir que la información, los datos duros y las investigaciones se propaguen y lleguen a la mayoría de los argentinos”.

A continuación dice: “El ejercicio de descalificación anónima que practican contra los colegas y contra los libros que contienen denuncias se les está volviendo en contra”. Y acá es donde este cronista decidió contestarle claramente a Majul, que es periodista, sin duda, pero que es un empresario que factura publicidad a niveles muy altos. No sé si lo hace con escrúpulos o sin culpas, pero a billetera batiente. Y esos “periodistas” de los que habla son comunicadores del establishment que se congratulan con la política de persecución y prohibición de representaciones gremiales de los trabajadores de prensa tal como lo viven en Clarín y La Nación. Esos “periodistas” tienen programas de radio y de televisión o consultoras que reciben los avisos de publicidad. Una caricatura del periodismo.

Majul advierte que “todavía el largo brazo del poder no alcanzó a las editoriales y no pudo doblegar la conciencia individual de muchos que ponen la firma debajo de lo que escriben”. Este muchacho se siente un héroe en medio de la batalla y, según parece, no tiene la menor idea del país en el que vive. Alguna vez, quizá, deberían sugerirle algunas lecturas sobre el rol de los medios en la dictadura. Le bastaría con ir a la hemeroteca de La Nación y hojearla un poco. Dice Majul: “Y Kirchner espera el fallo de la Corte sobre la ley de medios como si se tratara del resultado de las próximas elecciones presidenciales”. Efectivamente, Magnetto les transmite a los comunicadores que lo acompañan que si ganan un poco de tiempo, los efectos de desmonopolización de la democrática ley 26.552 se podrían evitar. Así se los dice el CEO de Clarín: bastaría con que la Corte se demore, que recién falle en septiembre y así, reglamentación mediante, los plazos de un año para democratizar el espectro se cruzarían con la campaña presidencial.

Majul, vivimos en un país donde no “hubo un muerto” como auguró Joaquín Morales Solá, ni “se vive una dictadura” como se alarma Magdalena Ruiz Guiñazú. Ellos mismos podrían contarte lo que era la dictadura. Yo también, claro, con otro punto de vista. Por suerte estamos en un país donde rigen todas las garantías constitucionales, hasta para quienes están presos por delitos de lesa humanidad, hasta para quienes se apropian de hijos de desaparecidos, hasta para quienes se quedaron con la única empresa de papel de diarios. Pero, ¡ay, Majul!, las cosas están cambiando.

Miradas al Sur

15/05/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | 1 comentario

Denuncian “operaciones de Clarín y La Nación”


Reunión con el FMI

26-04-2010 /  El embajador argentino en Estados Unidos, Héctor Timerman, aseguró hoy que esos diarios intentaron demostrar que el G-20 cuestiona al país. “En realidad fue una maniobra para obligar al gobierno a aceptar una auditoría del FMI”, explicó. Según el diplomático “difundieron información falsa”.

Héctor Timerman.

El embajador argentino, Héctor Timerman, denunció hoy que los diarios Clarín y La Nación intentaron demostrar que el G-20 cuestiona al país. “En realidad fue una maniobra para obligar al gobierno a aceptar una auditoría del FMI”, explicó.

“Durante las recientes reuniones de ministros de economía organizadas por Fondo Monetario en Washington se montó una operación de prensa de los diarios Clarin y La Nación”, sostuvo el diplomático.

“La operación consistió en difundir información falsa sobre la pertenencia de la Argentina en el Grupo de los 20 (G-20) para imponer que la Argentina acepte ser auditada por el FMI como pretenden los burócratas de dicha organización.

Nada de eso sucedió y por el contrario es el G-20 quien viene estudiando reformas estructurales al FMI para que este organismo no siga imponiendo políticas que terminan agravando la situación económica de sus miembros.

El viernes 23 de abril (el periodista) Marcelo Bonelli ‘informa’ que el ministro de Economía busca la concreción de la auditoría del organismo financiero como lo requiere el G20. Y agrega que ‘los Tesoros de los Estados Unidos, Alemania, Japón y Francia consideran inaceptable que Argentina sea miembro del G-20 y no acepte un monitoreo del FMI’. Y concluye diciendo que ahora el FMI tiene aliados de los países ‘cansados de los desplantes de la Argentina en el G-20’.

Por supuesto Bonelli, como de costumbre, no cita fuentes ni reproduce el diálogo donde obtiene la ‘información’ ni siquiera estaba en Washington durante las reuniones y menos nos ilustra sobre los supuestos desplantes de la Argentina.

El 25 de abril Clarín publica que su corresponsal en Washington preguntó si la Argentina podía seguir siendo miembro del G-20 sin aceptar el Artículo IV del Fondo ‘al secretario del Tesoro, Timothy Giethner, al ministro de Canadá, Jim Flaherti y al número dos del Fondo, John Lipsky’.

Sin embargo, la nota no transcribe las respuestas de tan altos funcionarios y cierra de una forma patética: el mensaje de todos fue muy bien sintetizado por (Nicolás) Eyzaguirre ayer: ‘en un mundo interdependiente no tener información completa (sobre un país) menoscaba la capacidad de los demás países de formular sus políticas de la mejor manera posible’.

Tal vez los editores del diario están tan obsesionados defendiendo los intereses económicos de (el CEO del grupo, Héctor) Magnetto y la adopción irregular de los ‘hijos’ de Ernestina Noble que se perdieron de publicar en tapa la opinión del Secretario del Tesoro sobre la Argentina. Pero a su vez publican la opinión de un funcionario menor de FMI que no menciona al G-20 ni podría ya que el Fondo no es miembro del G-20.

Lo cierto es que Geithner nunca se refirió a la Argentina, mientras que el ministro canadiense dijo que Argentina es miembro del G20, está en la mesa y dialoga con los organismos invitados, el FMI entre otros.

Pero ni Clarín ni La Nación se dan por vencidos y en la conferencia de prensa de Dominique Strauss-Kahn el mismo 23 de abril aprovechan para preguntarle (y recalcar) que la Argentina es el único país (según los periodistas) que no acepta la revisión del Artículo IV. Es una pena que ambos diarios no hayan aprovechado para preguntarle al mandamás del Fondo sobre los fracasos de sus recomendaciones en toda América Latina.

Igual Strauss-Kahn no contestó y derivó la pregunta a su segundo, John Lipsky que según la respuesta que reproduce no menciona al G20.

Por su parte, La Nación reproduce la misma escena pero la respuesta que pone en boca de Lipsky si incluye una mención a las obligaciones de Argentina con el G-20.

En el mismo artículo La Nación se cita a fuentes anónimas del FMI para insistir que nuestro país debe aceptar el monitoreo del organismo como estipula el G-20.

Finalmente el lunes 26 de abril, luego de que hayan concluido las sesiones del FMI, La Nación publica que ‘Para que no queden dudas, lo ratificó el G-20 (sobre el artículo IV). Y para que el viento no se llevara palabra alguna ambos foros -el FMI y el grupo de países (G-20)- lo dejaron claramente por escrito’.En realidad, no hay ningún documento del G-20 que hable del Artículo IV y por eso ni La Nación ni Clarín lo podrían reproducir.

Como representante de la Presidenta Cristina Kirchner ante el G-20 soy el único argentino que ha participado de todas las reuniones preparatorias de las Cumbres de Líderes del G20 y con la Presidenta y el Canciller Taiana los únicos que hemos participado de todas las Cumbres desde la primera en Noviembre del 2008.

No sólo no hay ningún comunicado del G-20 que mencione la revisión del Fondo tampoco existe ninguna discusión sobre ese tema en las más de 10 reuniones preparatorias. Y tampoco ningún miembro del G-20 me ha solicitado hablar sobre la relación de Argentina con el FMI. Dudo, entonces, que lo hagan a través de un periodista tan desacreditado como Marcelo Bonelli que en julio pasado tuvo que ser desmentido por el Departamento de Estado por sus inventos periodísticos.

Por el contrario, fue la Argentina que planteó en la sesión preparatoria de la Cumbre de Pittsburgh que entre las reformas del FMI se debería incluir la creación de una instancia para dirimir los conflictos entre la institución y sus miembros. Esta discusión continuará el 24 de mayo en la reunión preparatoria que se realizará en Calgary.

Desde que en el 2008 el vocero preferido del establishment, Joaquín Morales Solá inventó que la Argentina sería expulsada del G-20 y también que el G-20 se disolvería ambos diarios han tratado de inducir a sus lectores a creer que el G-20 presiona a la Argentina por diferentes motivos.

Este fin de semana se convirtieron en los voceros de algunos burócratas del FMI que no toleran la independencia del FMI que asumió la Argentina en el 2005.

En fin, otra muestra de la decadencia moral del periodismo argentino que termina transformado en operadores de un organismo que tanto daño le ha hecho a los argentinos”, concluye el comunicado de Timerman.

El Argentino

27/04/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – La pluma y la picana


Que quede claro. Una cosa es el Grupo Clarín, el monopolio y la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA), y otra es Clarín y los derechos humanos.

Ambas cosas se entrelazan,  pero corren por caminos separados,  y en el marco de un sistema con independencia relativa de poderes.  Pero, ¿desde dónde podemos reclamar que el Poder Ejecutivo se mantenga independiente del Poder Judicial y del Legislativo, si la misma justicia y parte del Legislativo demuestran no ser independientes del poder de los medios de comunicación concentrados?

Porque una cosa es el nuevo marco legal y sus posibles implicancias económicas y políticas, y otro asunto, que debe correr por otro carril, son los hechos vinculados a las violaciones de los derechos humanos y la complicidad de ese aparato ideológico formado en la dictadura que hoy proclama defender la “libertad de prensa”.

Sabemos que muchos de los beneficios que obtuvieron fueron gracias a Videla y compañía: la vitoreada Ley de Radiodifusión, Papel Prensa, y el secuestro de dos niños en manos de su dueña, Ernestina Herrera de Noble, con la connivencia de altos directivos y periodistas del grupo empresario.

Pero el rol de los medios en la dictadura no puede recortarse al plano de los beneficios económicos obtenidos, sino que se debe expandir el debate hacia sus implicancias culturales.

El modelo político, social y económico, impuesto con el secuestro y la desaparición, permitió también la decadencia cultural, el miedo, la imposición de falsos valores, cuantificables en moneda extranjera.

Nunca los grandes medios de comunicación fueron tan oficialistas en este país como lo fueron con la Junta Militar y el plan económico de Martínez de Hoz.

Represión cultural

Ni los juicios por la verdad contra los jerarcas militares, ni la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) nos deben hacer olvidar la complicidad de los civiles, principalmente periodistas, con la dictadura militar.

Es hora de avanzar en el debate acerca de los responsables culturales del golpe militar, porque atrás de ellos se esconden verdades fundamentales para la reparación histórica que merece todo pueblo que ha sido víctima de un genocidio.

Lo que nunca confesaran los militares, para llevarse sus secretos a la tumba o por el desconocimiento propio de una institución con información compartimentada, pueden saberlo Joaquín Morales Solá, Samuel Gelblund o Mariano Grondona.

Ellos seguramente saben más que lo que saben muchos implicados militares. Ellos usaron como materia prima de su infamia periodística la información mejor guardada por los militares. Nadie busca con esto hacer una caza de brujas, sino simplemente encontrar la verdad.

Diana Maffia, del ARI, en el documental “Propaganda negra”, realizado en 2005 por la Universidad de Lomas de Zamora, es clara: “La desaparición de personas, secuestros de niños, tortura, fue tan fuerte, que hablar de la represión cultural parecía superficial. Tuvieron que pasar muchos años para darle una verdadera dimensión política y que no resulte ofensivo, sobre todo por las víctimas humanas”.

“El hombre que sabía demasiado”

Como periodista, intento ponerme en el lugar de la prensa en la dictadura. No puedo decir simplemente que fueron sus ideólogos. Para entender la situación de estas personas y su falta de humanidad voy a recurrir al dilema ético que plantea la película de Alfred Hitchcock.

Una pareja de vacaciones en Marruecos entabla una amistad con un francés, que antes de morir asesinado les revela que es un espía y que deben hacer llegar cierto mensaje a la embajada británica para evitar que un alto mandatario extranjero sea ultimado en Londres.

Aquí, se pone en juego el valor de la vida por sobre las propias implicancias políticas que puedan desatar el asesinato del diplomático, que son una guerra mundial y posteriormente la vida de la hija de la pareja.

Qué puede pensarse de un periodista que entra a un campo de concentración y no busca salvar a las víctimas. Qué puede pensarse de un periodista que a más de 30 años sigue en silencio, ocultando información, no sólo en función de saber la verdad, sino de mostrar cierta humanidad para con los familiares de las víctimas que quieren conocer el destino de sus hijos, hermanos o nietos.

Entiendan esto: los máximos popes de nuestra profesión son de la calaña más baja en la que pueda catalogarse un ser humano. Cobardes, cómplices de secuestro, tortura y asesinato. Deberían ser declarados personas non gratas en todas las Facultades de Comunicación del país. ¿Habrán tenido aunque sea el dilema moral del protagonista de “El hombre que sabía demasiado”?

La nota de la vergüenza

Es difícil sentirse periodista después de leer esta nota. Pienso todavía si es real. Prefiero suponer que no fue hecha por periodistas, que directamente fue armada por los militares y publicada en Clarín. Algo muy usual en los medios de comunicación. El que paga ve su información publicada.

Se trata de asumir que hay periodistas, todavía en actividad, que más allá de su ideología han sido cómplices del secuestro, la tortura y el asesinato. Y que la justicia viene obviando su participación activa en estos delitos.

La nota de Clarín, fechada el jueves 1º de Diciembre de 1977, y que viene circulando estos días por Internet es estremecedora. En ella, un periodista sin nombre narra la excursión a un campo de concentración militar junto a un grupo de (sus) colegas.

La nota mereció una denuncia presentada hace unos días en el Juzgado Federal Nº 3 en lo penal, a cargo del juez Daniel Rafecas, en la causa donde se investigan los hechos de terrorismo de estado de la zona del Primer Cuerpo de Ejército, por el abogado y periodista colaborador de esta revista Pablo Llonto.

La crónica en cuestión, titulada “La ardua recuperación”, reza en su bajada que los periodistas fueron “Invitados por el Comando en Jefe del Ejército”, mostrando claramente las vinculaciones entre la Junta Militar y el diario.


No se trató de una investigación, de una especie de “cámara oculta” de la actualidad. Se trata lisa y llanamente de una complicidad. Narran su excursión al campo clandestino de detención como si se tratara de una visita guiada a un museo, donde en vez de obras de arte describen la situación de “jóvenes en recuperación”.

“Los hombres de prensa observaron las instalaciones donde se encuentran alojados e, incluso, pudieron dialogar con algunos jóvenes”. ¿Quiénes eran esos jóvenes? ¿En qué lugar estaban? ¿Quiénes administraban el centro clandestino de detención? Todos interrogantes que la justicia debería buscar develar.

“Esta experiencia se realiza con el directo apoyo de un equipo interdisciplinario, compuesto por médicos, psicólogos, asistentes sociales, abogados, que prestan asistencia a los detenidos, y tratan de resolver sus problemas y el de sus familias”, narra el cronista al finalizar la nota, abriendo un abanico de complicidades que la justicia no puede obviar.

Deberían investigarse los pormenores de esta nota y de todas las notas que abiertamente reflejan que hay periodistas que tienen información vital para la historia de este país. Pueden ser declarados inocentes, partícipes involuntarios, pero no pueden no declarar y ocultar información.

http://www.censurarte.ar

Que la página web de nuestra revista sea dada de baja por la empresa de hosting mendocina Host Rentable sin previo aviso y utilizando argumentos falsos, como es el envío de “spam” o “correo basura” desde nuestra cuenta de correo, también suministrada por dicha empresa, abrió el debate con relación a la libertad de información y la red de redes.

Nuestra base de datos de e-mails no ha sido realizada con fines comerciales, sino con el objetivo de difundir material periodístico a personas relacionadas con la revista,  y no existe ninguna denuncia presentada por un particular que recibiese dicha información mensual sobre los contenidos de Revista 2010 sin su consentimiento.

Por esto, además de las acciones legales en curso, el hecho debe abrir el debate para tener una legislación en la materia y que ninguna empresa de hosting se reserve “el derecho de rechazar, fijar o quitar cualquier información o material, en enteros o en parte, que, en su discreción única, son inaceptables, indeseables”, lo que puede servir de excusa para dar de baja ya sea contenidos pornográficos como periodísticos.

Si a esto le sumamos que la empresa Host Rentable es casualmente de la misma provincia de donde es el Grupo Uno, propiedad de Vila y Manzano, que actuó judicialmente en su momento para impedir que se reproduzca la señal de Canal 7 en Mendoza, y que intimidó a la cooperativa que edita Revista 2010 en una nota salida en el diario Uno, días antes de la supresión de la página y mientras lanzábamos la agencia noticiasmendoza.com, las sospechas son más que fundadas, aunque quede de ahora en más en manos de la justicia.

Por otra parte, los artilugios legales del Grupo Clarín, utilizados contra blogs y eliminando material periodístico subido a Youtube con el pretexto del derecho de Copyright para la palabra “Clarín”, también abren un capítulo que no contempla la nueva LCSA y que deberá ampliarse, para legislar en la materia y  extender así las libertades de prensa y de información.

Los impedimentos judiciales impulsados por el Grupo Uno para que no se transmita Canal 7 en Mendoza o que Telesur no esté en la grilla de programación de Multicanal y Cablevisión, y la feroz casería de contenidos periodísticos que se realiza en Internet, reflejan, una vez más, que los fines de estas empresas no son sólo económicos sino que, como en la dictadura, siguen cumpliendo su rol en la represión cultural en función del pensamiento único.

Se trata de poderes económicos, pero también políticos y culturales, quienes desprecian como nadie la verdadera libertad de prensa y de información. Los oligopolios no sólo concentran señales, tienen prisionera a la palabra y no quieren soltarla.

REVISTA 2010

17/12/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario