America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

No matarás – Hernán Brienza


31.07.2011

Otra vez un gobierno provincial mostró la peor cara del Estado capitalista. Como en Formosa hace unos meses con el desalojo de los qom, ahora le tocó el turno a Jujuy y a la ocupación de tierras en propiedades del Ingenio Ledesma, allí en la localidad de Libertador San Martín, protagonizar una brutal represión que incluye asesinatos de manifestantes para proteger la propiedad privada. Haya habido decisión política o no por parte del poder político, –y más allá de que hay que investigar cómo y por qué fue asesinado un policía con armas de fuego–, el hecho demuestra que las fuerzas de seguridad –¿y la justicia?– continúan siendo un peligro potencial para nuestra democracia.

La información confidencial que llega desde Jujuy indica que las tomas de las tierras del Ingenio Ledesma fueron alentadas por los líderes de la CCC Enrique Mosquera y Juan Carlos Alderete –cuyos vínculos con el duhaldismo nunca terminaron de ser muy claros– pero también monitoreadas por sectores del peronismo jujeño a los que “se les fue las cosas de las manos”. Una vez ocupadas las tierras, las autoridades del Ingenio realizaron la denuncia que recayó sobre el juzgado de Jorge Sanman, un cuestionado juez de origen radical y con excelentes relaciones con Gerardo Morales, quien libró la orden de desalojo de las tierras antes de la feria judicial. Todos recuerdan a Sanman por su escandaloso comportamiento durante el Caso de Romina Tejerina y por haber mandado a su casa a una niña que había denunciado abuso sexual por parte de su padre y que fue devuelta a su hogar sin atender la causa, pero en Jujuy es célebre, también por haber dado cauce a decenas de denuncias hechas por, entre otros, el mismo Morales, contra políticos peronistas como el diputado Marcelo Llanos o el intendente de San Salvador Julio Moisés, denuncias que nunca prosperaron. Pero es bueno tener en cuenta que más allá de las internas políticas, el Ingenio Ledesma tiene una gran influencia sobre todo el gobierno provincial y local y por sobre todo en el Poder Judicial, ya que ninguna de las numerosas causas que tiene en su contra –por posesiones de tierras de campesinos, por Derechos Humanos, por causas laborales– prosperan porque los jueces viven excusándose y dejan los expedientes estancados. Es decir que el verdadero poder en la región es, entre otros, el poderoso pulpo de la familia Blaquier.

En una reunión que se realizó el miércoles a la noche, en la intendencia de Ledesma, le informaron al intendente Jorge Ale que se habían detectado “infiltrados” en el predio y el propio Mosquera advirtió que si avanzaban con el operativo de desalojo “la cosa iba a terminar a los tiros”. Lo cierto es que, según un informe de inteligencia, las autoridades de Ledesma y las fuerzas policiales jamás comunicaron a sus superiores políticos –el ministro de gobierno Pablo La Villa– la intención de desalojar el jueves el predio de Ledesma ocupado por los manifestantes de la CCC.

Según ese trabajo de investigación, el operativo tuvo dos etapas: en la primera, bien temprano, las fuerzas represivas llegaron al predio sin armas de fuego, con el equipamiento ordenado por el protocolo de seguridad, y se encontró con decenas de manifestantes atrincherados para repeler el ataque policial. Es en ese momento en que cae muerto el policía Alejandro Farfán en circunstancias muy confusas. Los agentes se reagruparon y unos minutos después de las 10 de la mañana iniciaron el brutal contraataque con armas de fuego que costó la vida de tres personas más y dejó un saldo de más de 60 heridos.

Pero más allá de los hechos, lo que llama poderosamente la atención es la desidia con la que actuaron las autoridades políticas en el caso –municipales y provinciales–, ya que permitieron que se produjeran los enfrentamientos a pesar de las negociaciones establecidas hasta el mismo miércoles a la noche, y la brutalidad y la desobediencia con la que las fuerzas policiales actuaron una vez que se produjo el primer encontronazo. Lo que la investigación de la justicia debe hacer es tratar de establecer quién dio la orden del segundo ataque de las fuerzas represivas con armas con cartuchos de plomo para realizar una verdadera cacería contra los manifestantes. Encontrar a los responsables policiales pero también políticos de los enfrentamientos es una deuda que tiene de ahora en más la democracia argentina, que, cada vez que ocurre un hecho de violencia política, angosta el estrecho margen por el que corre desde 1983.

Desde 2003 que el gobierno nacional –tanto en la persona de Néstor Kirchner como de Cristina Fernández– ha tomado la decisión fundamental de no matar civiles por cuestiones políticas o sociales. Es una decisión que no había sido explicitada jamás por ningún otro presidente en la Argentina. Y acto seguido les ordenó a las fuerzas represivas concurrir a las manifestaciones sin armas de fuego que tuvieran cartuchos de plomo. Una decisión histórica teniendo en cuenta que los argentinos veníamos de sufrir los asesinatos de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán –bajo el brevísimo gobierno de Eduardo Duhalde– y la masacre del 20 de diciembre de 2001 –cuando el gobierno radical de Fernando de la Rúa decidió el Estado de sitio mediante el paso por las armas a decenas de personas en las calles del país–. En los últimos meses, fuerzas provinciales y federales han desobedecido –por acción o por omisión– las órdenes tajantes de “no matar” por parte del ejecutivo. ¿Cuál es el verdadero control que tenemos los argentinos de nuestras fuerzas de seguridad?

La pregunta no es vana teniendo en cuenta, por ejemplo, el intento de golpe de Estado en Ecuador contra Rafael Correa el año pasado protagonizado por las fuerzas policiales. ¿Qué ocurre con esos semiejércitos que no pueden controlar y reprimir el delito pero sí generar crisis como las del jueves en Jujuy, por ejemplo? ¿Y la inteligencia? ¿Responden los diferentes sistemas de inteligencia de las distintas fuerzas a la democracia argentina o están cooptados por el establishment de derecha que opera desde la dictadura y se mantuvo armado durante el menemismo y el duhaldismo?

La verdad es que la política no es un cruce amable de generalidades y buenas intenciones en un debate televisivo. Tampoco es una discusión sobre las cualidades republicanas de tal o cual candidato. Detrás de todo lo que se dice delante de las cámaras –con globitos sin globitos, con actores o sin Durán Barbas– hay un conglomerado de poder formado por grupos económicos concentrados, por medios hegemónicos, por políticos genuflexos, pero también por fuerzas de seguridad desleales y centrales de inteligencia que operan constantemente. En tiempos de paz, las operaciones son mediáticas; en tiempos en que se juega a todo o nada, esos “tipos que huelen a tigre, tan soberbios y despiadados” tiran a matar.

Ese bloque histórico –formado por el liberalismo conservador, empresarios monopólicos, dueños de la tierra, magnates de los medios, políticos amigos, y los esbirros policiales, militares y de inteligencia– es el verdadero enemigo de las mayorías plurales de la Argentina. La verdadera pelea de fondo es esta. Y hay que tomar conciencia de lo que se está jugando antes de que los que llevaron a la Argentina al 2001 vuelvan por más. Porque a no dudarlo, detrás de los globitos, de los chistes, de los políticos que a veces dicen estar de un lado o de otro, los “titanes del Orden Viril” quieren volver por todo.

Tiempo Argentino

01/08/2011 Posted by | General, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , | Deja un comentario

Ledesma: la madrugada del apagón – Eduardo Anguita


31.07.2011


Las coincidencias son estremecedoras. Treinta y cinco años atrás, los camiones del Ejército, de la Gendarmería y del Ingenio Ledesma salieron a cazar obreros y militantes amparados en la noche. Tomaron la precaución de cortar el suministro eléctrico. Fue un 27 de julio de 1976. Cuatrocientas personas fueron a parar a un campo de concentración improvisado en terrenos del Ledesma. En la madrugada de este 28 de julio, como si se tratara de hacer memoria deliberada a favor del terrorismo de Estado, tropas policiales de choque, tanto de infantería como de caballería, cargaron sobre centenares de pobladores que estaban asentados en tierras del Ledesma. El interlocutor entre las autoridades provinciales, los asentados y la empresa, esta vez, era Jorge Ale, el intendente de Libertador General San Martín, el pueblo enclavado en el latifundio de Pedro Blaquier, el dueño de Ledesma. La carga policial truncó ese diálogo. La represión sólo se amparaba de modo patético en la orden de desalojo firmada por un juez seis días antes. El juez Jorge Samman, refugiado en la inviolable feria judicial, salió de escena al día siguiente y la dejó subir a tablas a la jueza sub­rogante Carolina Pérez Rojas. Apenas un papel con la endeble firma de un juez tránsfuga es todo el andamiaje legal para tratar de esconder esta celebración de la macabra Noche del Apagón, que dejó medio centenar de desaparecidos. En aquella oportunidad, la figura fuerte era Luis Aredez, médico cordobés, instalado en Libertador General San Martín y electo intendente el 11 de marzo de 1973. Aredez tuvo la ocurrencia de enfrentar a Goliat para disminuir la mortalidad infantil: decidió crear una tasa municipal que debía pagar la única empresa del lugar, Ledesma. El plan funcionó bien, hasta que Aredez fue echado por la dictadura cívico militar. El médico y ex intendente fue una de las víctimas de la Noche del Apagón, lo mandaron preso a la cárcel de La Plata y cuando salió volvió al pueblo, a su casa, con su mujer y sus hijos. Pero luego lo secuestraron y Olga, su mujer, marchó por la plaza del pueblo en solitario miles de jueves. El terror en Libertador General San Martín siempre fue inmenso. Pasados 35 años, Ledesma tiene 160 mil hectáreas alrededor del pueblo y modernísimas plantas de elaboración de azúcar, papel y biocombustible. La impunidad sobre los crímenes en Ledesma es de una oscuridad tan dura como el corte de electricidad de aquel feroz 27 de julio. Un reciente informe de la Procuración General de la Nación dice: “El 15 de mayo de 2009 se solicitó la detención e indagatorias de 43 imputados en el marco de la causa 195/09, acusados por el secuestro de personas conducidas al centro clandestino de detención Guerrero. Muchas de las víctimas se desempeñaban como empleados de la Empresa Ledesma SA y otras estaban domiciliadas o eran oriundas de la localidad de Calilegua o de algún otro punto del departamento Ledesma. La acumulación de las causas se efectivizó el 14 de julio de 2009. Sin embargo, la falta de medidas durante más de un año por parte del juez federal subrogante Jorge Olivera Pastor respecto de este pedido condujo a que, el 11 de mayo de 2010, la fiscalía presentara un pronto despacho, que fue rechazado por el juez. De los 43 imputados requeridos, 16 están fallecidos. Respecto de los 27 restantes, sólo se indagó y procesó a dos (Rafael Braga y Luciano Menéndez). La indagatoria de Braga se llevó a cabo el 19/8/2009 y el procesamiento recién un año después (8/11/2010). Actualmente, se encuentra en Cámara para resolver los recursos presentados por las partes desde noviembre de 2010. Menéndez fue indagado el 4 de marzo de 2011 y procesado el 15 de marzo de 2011”. Uno de los policías jujeños más activos en el campo de concentración que funcionaba en Ledesma era Hugo Ruiz, denunciado por la agrupación Hijos de Jujuy como jefe del Instituto Superior de Seguridad Pública, donde se entrenan tanto los cadetes de la policía jujeña como los penitenciarios. En vez de estar preso, Ruiz se dedicó por años a enseñar lo que aprendió en dictadura.

Carlos Pedro Blaquier. El dueño de Ledesma es un hombre muy ilustrado, con títulos de filósofo y abogado, con una colección privada de arte que está entre las mayores del país. Publicó un libro con el presuntuoso nombre de Manual de Historia Argentina, que empieza con la llegada de los españoles a estas tierras que, por entonces, no eran la Argentina. Confeso admirador de Julio Roca, dice en un pasaje: “Los indios sometidos por Roca no solamente fueron usurpadores, sino también genocidas, a pesar de lo cual el tratamiento que se dio a los que se sometieron voluntariamente fue muy generoso”.

Es uno de los varios multimillonarios influyentes de la Argentina que recibe a todos los embajadores y promotores de la alta cultura en su mansión de la silenciosa calle Sucre, en San Isidro. También gusta que todos los veranos los fotógrafos puedan retratar a los siete yates que lleva a Punta del Este. Cinco son de sus hijos y los otros dos de su actual mujer y de él.

La estrella de Blaquier comenzó en 1966, cuando estaba casado con Nelly Arrieta. Apenas consumado el golpe de junio de 1966, el dictador Juan Carlos Onganía y su ministro de Economía, Jorge Salimei, dispusieron el brutal cierre de plantas azucareras en Tucumán, dejando en la calle a decenas de miles de trabajadores. Claro, la Fotia era un sindicato duro y en los planes de Onganía no estaba subsidiar a la oligarquía tucumana para que ésta consintiera a los obreros combativos en sus demandas. Fue el turno del Ledesma, propiedad de la familia Arrieta y cuyo gerente general por entonces era Blaquier. Hace unos años, en una entrevista que le dio a La Nación, dijo: “Me acuerdo de un día, hace años, que un funcionario de Ledesma me vino a contar que se había separado. Le agradecí la confianza por esta confidencia y le pregunté por qué se había distanciado de su mujer. ‘Bueno, lo hablé con mi psicoanalista y él me aconsejó que me separara’. A ese funcionario lo despedí. Porque si una persona necesita que su psicoanalista le diga lo que tiene que hacer no puede manejar una empresa”.
Miradas al Sur

01/08/2011 Posted by | General, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – La semana política


14-12-2009

El tridente ofensivo conservador: Mesa de enlace, legisladores y el clarinete

Emilio Marín

La Arena

La semana transparentó la estrategia de la oposición para jaquear y algo más a Cristina Fernández. Atacará con un tridente ofensivo integrado por la Mesa de Enlace, los legisladores de derecha y el monopolio Clarín.

Contar con tantos jugadores y dinero no significa necesariamente que ese espectro vaya a ganar el partido. Ya se vio desde el 29 de junio hasta el 3 de diciembre que el gobierno, debilitado y todo, se las compuso para sacar buenos resultados.

Con el recambio legislativo, empieza otro partido. Y quienes venían perdiendo en estos meses lo afrontan con tremenda sed de revancha y el ánimo casi delictivo de mandar a la enfermería a sus rivales, con los huesos rotos.

Eso se vio en la tribuna armada por los ruralistas en el Rosedal de Palermo; la convocatoria destituyente le pareció muy romántica, “casi de una cita de amor”, a la decadente Mirtha Legrand.

Los discursos de los dirigentes de la Mesa de Enlace fueron violentos y uno directamente se fue de mambo. Hugo Biolcati, por defender a la corrupta e ineficiente policía actuante en el caso de la familia Pomar, dijo que había que descabezar a la gobernación de Buenos Aires. Al hablar de ese modo, tan torpe, también demostró que es un desagradecido: Daniel Scioli fue el único miembro del gobierno que acudió a la última exposición rural.

“Es un golpista hecho y derecho”, le contestó el jefe de Gabinete. “Fue una frase poco feliz”, lo defendió Eduardo Buzzi, cada vez más compenetrado en su papel de ex chacarero aliado a los sojeros y pooles de siembra.

El gobierno bonaerense debería reflexionar que el drama de estos días no es el de los menores con problemas con la ley penal, a los que impulsa bajar la edad de imputabilidad a 14 años. El drama son los latifundistas, grandes tamberos y exportadores ya mayorcitos de edad, y que no andan de caño sino cometiendo delitos más atroces.

¿Se despabilará Scioli y querellará a Biolcati por esos dichos que rozan el delito contra la democracia? Lo más probable es que no. Que en algún tiempo vuelva a la Rural y se saque otra foto sonriente con los dueños de los campos.

No es que la concentración ruralista haya sido tan grande como la pintaron sus organizadores y los medios afines. Para Clarín y “La Nación” hubo 20.000 personas, que una cronista del primero informó que se notaba venían de los barrios acomodados de la Capital.

Para Ambito Financiero fueron 6.000 personas, número correcto también para Canal 7. Aún partiendo la diferencia, da una concurrencia muy menor a la de actos anteriores, cuando los sojeros estaban en el apogeo del hostigamiento al gobierno.

Una cosa que sí habrá que tener en cuenta es que el jueves se blanqueó la relación de una buena parte de la Unión Industrial Argentina con la Mesa de Enlace. Chau conflictos entre gran burguesía industrial y latifundistas-exportadores, o al menos entre los segmentos que mostraron su romance en Palermo. Fue una cita de amor para Biolcati y sus gauchócratas con los ejecutivos de Techint, Ledesma, Aceitera Gral Deheza y otros monopolios. Esto reconoce un padrinazgo ideológico: Eduardo Duhalde.

Aprestos en el Congreso

Los acuerdos y desacuerdos del 3 de diciembre pasado dieron un paso más y esta semana se pusieron de acuerdo los jefes de bancadas en la distribución de las presidencias de las 45 comisiones de Diputados. Se supo también que el multimillonario Ramón Puerta, duhaldista-macrista, será el vicepresidente 3º de la Cámara, un asunto que no pudo dilucidarse en aquella ocasión por diferencias entre este grupo y la Coalición Cínica.

En algunos casos se sabe qué partido tendrá la presidencia de tal comisión y, en otros, no en todos, los nombres propios. De las cuatro comisiones que juzgaba como más importantes para la gobernabilidad, al kirchnerismo le fueron conferidas tres. La otra, de Asuntos Constitucionales, seguirá en manos de la tránsfuga Graciela Camaño, electa con votos oficialistas y fugada hacia el bloque de Felipe Solá.

Algunas determinaciones lucen como poco propicias para una Cámara más democrática. Por ejemplo, haber ubicado a Gabriela Michetti en la comisión de relaciones con el Mercosur, pues la ex vice jefa de gobierno porteño y su jefe Mauricio Macri son enemigos de la amistad con la República Bolivariana de Venezuela. Michetti en todo caso pudo ser titular de una comisión de relaciones con el ALCA y EE UU, pero afortunadamente no existe.

La presidencia de Relaciones Exteriores quedó para Alfredo Atanasoff, ex jefe de Gabinete de Duhalde y actualmente operador de De Narváez. Atanasoff hizo en junio de 2002 el anuncio de que el gobierno reprimiría a los movimientos piqueteros y poco después de produjo la masacre de Puente Pueyrredón. Su experiencia parecía ameritar una designación en la órbita policial antes que en la vinculación con la política internacional.

Que en Finanzas se haya ubicado a Alfonso Prat Gay debe haber dejado muy tranquilos a los banqueros y el establishment económico. Estos lo tratan como uno de los suyos, luego de haber trabajado años en el JP Morgan.

Otro cambio regresivo se registrará en Obras Públicas, pues dejar su lugar Edgardo Depetri, ligado a la CTA, y entra Christian Gribaudo, hombre del PRO.

Una de las involuciones más notables se verificará en Agricultura, pues recalará allí Ricardo Buryaile, vicepresidente de CRA, quien supo proponer el cierre del Congreso si éste votaba por la resolución 125. Se decía que a ese lugar iría Ulises Forte, de la FAA, pero al final también en estos planos la entidad de Buzzi quedó atrás de la Rural y CRA.

Otro que tendrá que esperar es Claudio Lozano, de Proyecto Sur, que sonaba para encabezar la comisión de Trabajo pero no pudo desplazar a Héctor Recalde. De este modo algunas de las promesas hechas por la derecha a Fernando Solanas empiezan a incumplirse. ¿Cómo hará el cineasta para demostrar que el nuevo Congreso será mejor que el anterior, si tiene esa composición y esas comisiones?

Signos a tener en cuenta

La profecía de Solanas difícilmente se haga realidad. La abrumadora mayoría de los indicios no sugieren que el nuevo Congreso vaya a ser superador y positivo en cotejo con el anterior, y no porque éste haya sido la maravilla elástica.

Once diputados nacionales de la Mesa de Enlace Rural y los partidos opositores más conservadores, no es precisamente una buena influencia en la dirección democrática. Buryaile es un botón de muestra.

Oscar Aguad en la conducción del bloque radical deja a Ricardo Alfonsín, que aspiraba a ese cargo, casi convertido en un activista de los derechos humanos. En Córdoba acaba de sentenciarse a cadenas perpetuas al general Luciano B. Menéndez y varios policías de la D-2, departamento de la fuerza en la que se apoyó Aguad mientras fue ministro de Asuntos Institucionales de Ramón Mestre.

El condenado Menéndez terminó su alegato del viernes con una declaración de simpatía política hacia el curso derechista que considera está llegando luego del 28 de junio. “Pareciera que después de seis años de despotismo estamos por recuperar nuestra democracia republicana, representativa y federal, y que van a volver a regir la Constitución, la ley, la justicia y la libertad, en la patria de la libertad”, expresó el represor que ya arrastra tres condenas perpetuas.

La denuncia del gobernador de San Luis contra la nueva ley democrática de medios está a consideración de la Corte Suprema de Justicia, según dictaminó la Procuración General. Desde el diario “La Nación” se hace campaña abierta para que el alto tribunal falle a favor de la inconstitucionalidad de la norma, alegando que violentó aspectos del federalismo.

Pero por las dudas, Julio Cobos también demora en el Senado la firma que avale la resolución de la Comisión Bicameral designando autoridades del órgano de aplicación de la mencionada ley.

La táctica es demorar todo cuanto se pueda la instrumentación y puesta en marcha de la norma, para tratar que la justicia la objete en alguna de las muchas denuncias de las empresas privadas de la comunicación. Esa pérdida de tiempo sería funcional a Aguad, De Narváez, Elisa Carrió y otros diputados que habían prometido proponer podas a la ley, en un todo de acuerdo con los reclamos del Clarinete.

Este último jugador del tridente ofensivo (monopolio de la información) hizo múltiples aportes a la campaña de la oposición. Uno bastante menor fue triplicar el número de concurrentes al Rosedal. Lo esencial es el esfuerzo realizado por ese y otros monopolios en materia de susanismo. El neologismo se refiere a la labor de Susana Jiménez metiendo miedo en la población con el “acá no se puede vivir”, “te matan por nada”, “hay que reprimir” y otros tantos lugares comunes del medio pelo argentino nativo o por opción.

Los datos de la realidad indican que en el país hay 5 homicidios por día cada 100.000 habitantes, cifra que se eleva a 32 por día en México, 54 por día en EE UU y 136 por día en Brasil. Por la forma y la cantidad de veces que la TV pasa esos 5 asesinatos diarios, Argentina luce peor que Irak.

Antes el título del tango “Tinta Roja”, de Cátulo Castillo, servía para ironizar sobre las policiales de Crónica TV; ahora son de casi todos los canales. Como plus negativo sugieren venenosamente, que -además de cada asesino concreto- Cristina Fernández es responsable, coautora o cómplice.

Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

FUENTE – http://www.rebelion.org/noticia.php?id=96968

14/12/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario