America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

“A Clarín se le acabó el libreto de mentiras”


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El titular de la AFSCA evaluó las audiencias en la Corte por la Ley de Medios y defendió los argumentos del Estado.

Por:

Felipe Yapur

La tensión que produjeron las dos jornadas de audiencias públicas, organizadas por la Corte Suprema por la Ley de Medios, ya pasó. Para el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), Martín Sabbatella, esta experiencia fue útil para demostrar, con firmeza argumental, la constitucionalidad de la norma y la endeblez de las explicaciones expuestas por el Grupo Clarín. Pero sobre todo, afirma, sirvió para demostrar que lo que está en juego es “la lógica de la voracidad del mercado contra la idea del Estado como regulador para garantizar derechos de toda la sociedad”.

–El debate en las audiencias dejó entrever una disputa entre dos intereses muy definidos. Por un lado el interés público confrontado por las necesidades de una empresa poderosa…
–La audiencia dejó en claro que los argumentos de la constitucionalidad son rigurosos, fuertes y se basan en tener la absoluta convicción de que el Estado tiene la facultad de regular el mercado de la comunicación audiovisual. Además, es absolutamente necesario hacerlo porque hay un mandato constitucional. Por lo tanto, regular el mercado garantiza la libertad de expresión, el derecho a la información y comunicación del conjunto de la sociedad. Los que defendieron la inconstitucionalidad tuvieron como único argumento la defensa del interés de la empresa o su rentabilidad y esta no puede estar por encima de los derechos que tiene el interés público. Eso quedó muy claro porque la lógica del pensamiento del Grupo Clarín gira alrededor de su escala y modelo económico y dice que hay que preservar. Obviamente, el Estado debe pensar en ser garante del conjunto de los derechos de todos los argentinos y no de una empresa en particular.
–¿Confrontaron dos paradigmas?
–Sí, la lógica de la voracidad del mercado contra la idea del Estado como regulador para garantizar derechos. La audiencia sirvió para dejar bien en claro sobre si la ley es o no constitucional. Nosotros defendemos algo justo, nos asiste la razón y desde el otro lado se notó que no podían defender su postura porque era imposible de hacerlo. Clarín dice que la aplicación de la ley puede fundirlos y demostramos que es absolutamente falso.
–¿De qué forma?
–Cuando todas las empresas de la Argentina presentaron su plan de adecuación, menos el Grupo Clarín, no quiere decir que tengan vocación suicida. Todo lo contrario, entienden que deben adecuarse a la ley y si tienen que vender, transferir o achicarse lo hacen porque toda ley antimonopólica propone eso. Una cosa es que la ley te limite la rentabilidad o el crecimiento y otra cosa que te haga inviable. El otro dato que lo demuestra es el socio de Clarín, que tiene el 40% de las acciones de Cablevisión, vino a la AFSCA para adecuarse. Este socio, que hace negocios en otras parte del mundo, no creo que sea un suicida. Ya transcurrieron cuatro años de mentiras e inventos de Clarín para frenar la ley. Me parece que se les acabó el libreto.
–Uno de los abogados de Clarín ya anunció que recurrirán a cortes internacionales en caso de un fallo adverso.
–Clarín intentará hacer todo lo que pueda. Ya demostró (Héctor) Magnetto eso de no tener límite porque no está en la búsqueda de una empresa audiovisual exitosa. Esta ley no se los impide. Si hubieran adherido a la adecuación voluntaria presentaban su propio plan y continuarían siendo la empresa más importante del país. Sólo tendrían que convivir en armonía y equilibrio. Así se termina eso de que haya uno al que su tamaño le permite destruir a otras compañías con prácticas desleales. Los límites de la ley no les sirven porque les impiden manipular información, condicionar el rumbo del Estado y la democracia.
–El dinero es la fuente del poder y no las ideas…
–Su lógica es clara. El poder económico les permitió condicionar el rumbo de la política, de la economía y, por ende, del país. Así lo hicieron durante décadas. Esto no lo inventamos nosotros los kirchneristas. Lo dijo (Raúl) Alfonsín en un discurso en la Sociedad Rural. Clarín afianzó su poder a través de la dictadura militar, con el Terrorismo de Estado, en los años noventa y también extorsionando a los cableoperadores Pymes con el fútbol. Con ese poder condicionaron la democracia y es cierto que no se bancan no decidir más.
–La ley contó con el respaldo de varios partidos pero que hoy mantienen silencio. ¿Se borraron?
–Esta ley fue una de las más debatidas y con mayor participación social. Que hoy no digan nada demuestra que para mantener su política actual, de confrontación directa con el gobierno, tienen que traicionarse a ellos mismos, sus propios rasgos constitutivos, sus orígenes. Decidieron ponerse al servicio de quien articula el arco opositor que no es otro que Magnetto. Sólo así consiguen centímetros en los diarios o minutos en las pantallas.
–¿Y qué pasa si la Corte se expresa en contra del Estado?
–Sería una situación difícil porque no resuelve el problema que tiene la Argentina. Continuará la concentración mediática que sí lesiona la libertad de expresión y continúa existiendo el mandato de la Constitución para que el Estado lo resuelva.
–La Corte está ante una definición crucial…
–La Corte discute si esta herramienta legal se puede utilizar. Nosotros estamos convencidos sobre su constitucionalidad y las audiencias ayudaron a confirmarla porque Clarín no ofreció un argumento que demuestre lo contrario. Pero si la Corte falla en nuestra contra, el problema de la concentración mediática seguirá existiendo y no será un problema de este gobierno sino de la democracia.
–¿Y si señala una corrección en la ley?
–La ley es constitucional y no me imagino otro escenario.
–También debería ser difícil imaginar que la Corte priorice un interés particular, por más poderoso que sea, por el interés público.
–Nunca puede haber un interés particular por sobre el interés de todas y todos. Nunca puede estar el interés económico de una empresa por sobre la libertad de expresión, del derecho a la información y comunicación. Está en manos de la Corte si nuestra democracia sigue avanzando o retrocede.
–Las empresas que cumplen con la ley deben estar mirando este proceso.
–Deben estar expectantes porque son parte de este mercado. Lo que es cierto es que el fallo de la Cámara, que tiene para análisis la Corte, está hecho a medida para el Grupo Clarín porque declara inconstitucional lo que afecta a los intereses del grupo y mantiene aquello que sí afecta a la competencia. Si esto no se corrige entonces Clarín mantendrá su posición dominante en el mercado con el agravante de que se regula a sus competidores y a ellos no. Esto generará un nivel de desigualdad e injusticia muy grande. Por eso creo que es preciso que se haga justicia y lo más justo es que esta ley de la democracia se pueda aplicar.
–Esta disputa legal está enmarcada en otra mayor y tiene mucho que ver con el tipo de país que quiere la Argentina.
–Así es. Porque la ley desnuda un debate entre la Argentina del futuro o la del pasado. La que se inauguró en 2003 es la que deja atrás el neoliberalismo y que recupera la idea de nación, patria y soberanía. Construye un nuevo paradigma donde el Estado tiene el rol de garante de una sociedad de derechos donde lo público deja de ser lo de nadie para ser lo de todos. Esta ley pone en evidencia si la democracia es la voluntad popular, que se expresa a través del Parlamento y en la Casa de Gobierno, o si deciden las corporaciones. Lo que debe quedar en claro es que el mercado sin Estado es mercado negro y en esta Argentina que estamos construyendo eso no corre más. «
TIEMPO ARGENTINO

01/09/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

La Corte le ordenó al Grupo Clarín desinvertir antes del 7 de diciembre – Infobae.com


La Corte le ordenó al Grupo Clarín desinvertir antes del 7 de diciembre – Infobae.com.

22/05/2012 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Magnetto ve peligrar el monopolio


Magnetto ve peligrar el monopolio | Miradas al Sur.

08/10/2011 Posted by | Educación, General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | 2 comentarios

678 07/06/2010 MARIANO GRONDONA VS. ESTER GORIS


08/06/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | 13 comentarios

Argentina – “La aplicación de la ley de medios va a costar sangre, sudor y lágrimas” – Federico Luppi


16-05-2010

El actor plantea su defensa de la Ley de Servicios Audiovisuales y las peleas que vienen.

Foto: Sur

Por Carla Czudnowsky
Periodista

Federico Luppi está de vuelta. Recién acaba de rodar No retorno, una coproducción  con España, y está de regreso en las tablas porteñas haciendo Por tu padre (Multiteatro, Corrientes 1283).
Durante tres horas charlamos rodeados de un embriagador aroma a ajos que salía de la cocina, donde Susi –su mujer– saltaba acelgas.  Mientras este galán de hombre me convidaba de su excelsa y amplia colección de tés.
Luppi tiene ese discurso demoledor, esos argumentos contundentes. Sabe lo que dice y dice lo que siente. Nada ata su discurso, lo sabe y se jacta de eso. Habla lindo. Habla de todo. La crisis política, los medios y la grave situación que atraviesa España. Se reconoce inseguro, dependiente de las mujeres y padre culposo. Hoy, más plantado que nunca,  se sabe “más grande”. ¿Qué cosas, entonces, podrían asustar al más grande de los grandes?
–El martes terminaste de rodar una película en coproducción con España.
–Sí. El libro se llama No retorno. Trata el caso de los muertos por accidentes en carretera y el de esas personas  que, en general, dejan al muerto tirado ahí y se las toman. El libro lo hizo Ana Cohen, hermana del director, Miguel Cohen. Es estupendo, a pesar de platear un tema tan doloroso. Tanta gente que ha perdido familiares y todas las culpas de los familiares de las víctimas sintiendo “yo no estuve”, las secuelas perversas y pecaminosas de los testigos falsos. Es un libro sin sensiblerías que no establece juicios. Plantea los comportamientos humanos donde lo mediático insiste en buscar sangre y buscar siempre a un culpable.
–¿Y a vos, desde lo personal qué te despierta?
–Yo viví un hecho muy lamentable. Un hijo de mi hermano murió así. Salía de una discoteca, cuando viene un muchacho en un coche con su noviecita y lo mata … Al día siguiente, la familia del chico que atropelló a mi sobrino había hecho cosas como cambiar la titularidad de la propiedad que tenían a su nombre. Estos eventos te confrontan con lo que llamaríamos la inentendible y profunda mezquindad del ser … yo me pregunto: ¿a mí, qué me pasaría si voy por la carretera y mato a una persona? ¿No la levanto?
–¿Qué cosas pasan en una familia cuando muere un ser querido?
–Primero es la aceptación. Se hace imposible la comprensión de una conversión de la ley natural. ¿Cómo un hijo va a morir antes que yo?… Es brutal… La pérdida es muy dolorosa. Es terrible lo que se instala en un segundo.
–En la obra Por tu padre, que protagonizás junto a Adrián Navarro, interpretás dos papeles. Uno de ellos es el de un padre. ¿Cómo es?
–Ese padre tiene una gran virtud  que es aceptar profunda y sensatamente sus límites. Es extensamente desprejuiciado. Cuando el hijo le plantea muy duramente el tema de que dejó que su mujer (o sea “la madre”) lo engañara, él dice (la obra en realidad) que esa mujer adora ser bien cogida. Y si él la ama y ella lo adora, por qué se lo vamos a negar. El tema del perdón y de la convivencia son maravillosos desde el punto de vista de los límites que te obliga a correr. Hace poco leía que hay que tener cuidado con el tema de ser tolerante. La tolerancia es un espécimen conceptual absolutamente capitalista, no tiene nada de generoso.
–También hacés el papel del amante de la madre. ¿Qué cosas le pasan al personaje de Adrián Navarro?
–Es un trabajo interesante. El hijo es un chico con muchos agujeros emocionales. Fue “el tercero excluido” en la relación familiar. Separado también, como el padre. Se encontró con una mujer muy parecida a su madre, sexualmente muy activa y lo sufre. Navarro es muy preciso como actor. Brillante.
–En la obra se plantea también el rol del padre y las culpas. ¿Es posible una paternidad sin culpa?
–Es imposible.
–Tenés dos hijos: Marcela y Gustavo. ¿Qué cosas te reprochás vos como padre y qué cosas te han reprochado ellos?
–He sido muchas veces un padre afectuoso, proveedor, pero he sido muy ausente también. No he sido un contenedor en el sentido amplio del término, me hubiese gustado haber visto su nacimiento más de cerca, haber seguido más su crecimiento año a año.
–¿Creés que haber sido padre a los 23 años y el hecho de ser artista te han hecho un padre más libre?
–A lo mejor les he dado una libertad excesiva y me lo reprocho. Un día, hace muchos años me acuerdo que Marcela se iba a pasar un día en carpa con un amiguito. Yo la había autorizado y la madre estaba como loca. Me decía: “¿pero no ves? ¡Se van a coger, se van a coger! Y yo le respondía: “no sé… ¿qué querés que haga?. ¿Cuándo tendría que ir? ¿A los 78 años? ¿A los 23?” (risas). Creo que fui muy permisivo o les quise brindar demasiada libertad, pero el dictamen final es de los chicos.
–Tanto en la película que terminaste de rodar como en el teatro, las casualidades o las causalidades hacen que también interpretes a un padre.
–Es que ya estoy en una edad en que sólo me ofrecen papeles de padre (risas). Me acuerdo la primera vez que tomé conciencia de esto fue cuando me mandaron el guión de Matar al abuelito. Yo no era tan grande como para  hacer de abuelo, aunque tuviera el pelo canoso. Me ofendí mucho al principio y hasta le hice una cita al director para ir a decirle de todo. Pero camino a la reunión me cayó la ficha … y le terminé saliendo con otra cosa. Es difícil ese costado de este oficio donde están en juego dos cosas impresionantes como son la autoestima y la inseguridad. Uno quizá lo niega socialmente. Pero la propia génesis del oficio tiene que ver con el egocentrismo. Soy el centro de aquellos que me miran. Vivo de que me miren.
–¿Ahí te diste cuenta de que estabas creciendo?
–No es fácil acostumbrarse a que un día te digan “¿abuelo o señor quiere sentarse?”. Yo siempre tuve la costumbre de ceder asientos vacíos, y un día en Madrid,  en un sitio muy lleno una chica me dijo: “Señor siéntese”. Está bien que ocurra eso. Es una forma también de ir aceptando el paso del tiempo.
–¿Qué cosas te dan miedo?
–Hoy… la inseguridad, en el sentido cotidiano de la vida. Me preocupa la cuestión de la disminución física. Quisiera atravesarla sin demasiado oprobio.
–¿Pero te preocupa por miedo a no poder generar o la disminución física en sí misma?
–Yo viví una experiencia notoria. Cuando llegue a España tenía 67/68 años y me di cuenta de que comenzaban los límites a cosas tan sencillas como una hipoteca, un préstamo, un registro de conducir o una prepaga. Y, no obstante, en la vida social me exigen el mismo caudal de cumplimiento como si tuviera 32 años. A mí el sistema me exige que cumpla copiosamente con todos lo elementos que tiene que ver con la capacidad de generar recursos. Para eso tengo que cuidar la salud como una llama olímpica. Además, el tema de lo de la autonomía del actor es un engaña pichanga conceptual. Es real en tanto y en cuanto el cuerpo aguante. Me gustaría no tener caídas en “el infierno de la imposibilidad” o volverme un idiota (hace como que se babea)… que son cosas que las he visto.
–¡Ah!, lo que te preocupa es tu dignidad…
–Sí, más un poco de eso. Si se quema la casa que no se vea el humo (risas).
–Sigamos hablando de miedos… siempre te reconociste abiertamente como un tipo de izquierda. ¿Te daba miedo eso durante la dictadura?
–Sí. Yo tenía cuarenta y pico y estaba afuera, trabajando en España. Mi miedo aceleró mi vuelta. Era el ’77 ó ’78. Ya estaba muy claro el plan. Masacre y economía iban juntas.
–¿Cómo fue en esos años ’70 ser un tipo de izquierda reconocido?
–Muy duro. No tenía ninguna posibilidad de irme. Mis hijos eran muy pequeñitos. Yo estaba prohibido. No tenía la posibilidad de hacer ni siquiera publicidad. Cuando surgió la posibilidad de irme a España a hacer teatro por un año con la obra El Gran Deschave, lo hice. Dejé todo armado aquí para que mis hijos tuvieran una solvencia económica.
–¿Pero militabas o pertenecías a algún grupo?
–He sido siempre muy francotirador. Sin importame demasiado la etiqueta. Ya sea trosko, bolche, radical, de derecha. No tengo afiliación política que me impida la libertad de moverme para decir lo que siento.
–¿Sentís que fuiste encasillado en una especie de sillón K?
–Es la Comunidad de la Etiqueta.
–Y a vos las etiquetas te incomodan…
–Totalmente. Siempre la etiqueta te apunta para desacreditar. No se ensalza la virtud de lo elegido. Uno de los miedos que me asalta cuando veo a esta gente en la política es esta evidente intención de hacer negocios cueste lo que cueste. Es justamente, no ya la notoriedad de los intereses o la pequeñez de sus proyectos, sino la pequeñez moral de que hacen gala. Me acuerdo hace unos meses cuando deciden que el mejor periodista del año es Morales Solá y el peor es Orlando Barone. Todo ya es tan evidente y absurdo, de  gente que se autocalifica como independiente. Aquellas personas que hace años parecía que decían cosas interesantes, y como estábamos saliendo de la dictadura parecía que era algo parecido a la verdad, hoy han adquirido un determinado status afectivo, sentimental, intelectual, pero son muy mediocres. Y eso me da miedo. Es la vieja anécdota del mono con navaja.
–¿Creés que es posible un periodismo independiente?
–El tema es que van presos de una mentira que han elaborado para sentirse tranquilos. Basta ver que hay una cuestión de imagen y sonido que te determina la visión de una persona ante un discurso que es una muy estrecha calidad intelectual. Francamente torpe, como el caso del discurso de Luis Majul en el Martín Fierro. Un individuo que saca la lanza de la persecución y la libertad de prensa y que llama a ese libro horrible que escribe “Periodismo de investigación”. Lo digo yo como un tipo que tiene que comerse esa mercadería que ellos elaboran. No es posible que esta estupenda mediocridad le sirva a los medios. Cuando llegue el momento en que los medios tengan que apañársela con un mundo más complejo, contradictorio y conflictivo, porque va a aumentar la tecnología, los medios de comunicación… ¿Qué van a hacer con la gente mediocre? ¿Qué van a hacer con un tipo que durante 22 años se ha entrenado en mentir mañana tarde y noche?
–¿No creés que tal vez ellos piensan sinceramente eso? ¿O creés que mienten?
–No sé si tiene demasiada importancia. Para ser bíblicos: “Por sus obras los conocerás”. ¿No? Suponte que digan que la papaya es color fucsia cuando es verde y amarilla. El hecho de que sean o no conscientes de eso no determina que están mintiendo sobre la papaya. La intención primaria no la conozco. No conozco cuando dicen datos inciertos no investigados o constatados. Les da lo mismo. Sacan conclusiones genéricas y vagas. Tienen que ver con lo concreto en relación con el mundo social. No es una cuestión de ideologías, de ser K o no ser K, que digan lo que quieran. Este “mirtalegranismo” de la gente, los Bonelli, los Morales Solá… en un mundo donde la gente ha perdido parientes, la vida para desalojar a los dictadores de América latina… No tienen vergüenza. Me indigno porque digo por qué nosotros los vamos a votar mañana y no vemos esas cosas… Esta sempiterna caída en la compra de mercadería de mierda. ¿Por qué?
–¿Qué te parece el hecho de que no se esté aplicando la ley de medios?
–Es coherente con los esfuerzos notables del establishment mediático. Creo que dadas las fuerzas en juego van a echar toda la carne al asador para que no se aplique. Hay bolsones de jueces que son de extrema derecha, aliados al mundo genocida o emparentados con intereses espurios que hoy la Justicia no cuenta. Cuando vemos la visita a la Corte Suprema de (Héctor) Magnetto, el capitán del mundo corporativo… Yo que (Ricardo) Lorenzetti no lo hubiera recibido. Independientemente de lo que conversen, esa visita es una marca en la Justicia. ¿Para qué van? Creo que la aplicación de esta ley va a costar sangre sudor y lágrimas.
–¿Fuiste a la marcha en apoyo a la ley de medios?
–Sí, claro que sí. Vi a la gente llegando por las calles, con las consignas, las agrupaciones, a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo… Por un momento tuve la sensación y esperanza de decir que no nos pueden ganar. Forma parte de los sueños que tiene el país. Tengo una profunda ilusión con lo que puede pasar aunque con bastante poca esperanza.
–Ya pasamos por todas tus pasiones, hijos, vida, política. ¿Qué te enseñó la vida a esta altura?
–Tus preguntas son muy agudas…
–Ja ja. Es que ayer tuve terapia (risas).
–Lo que yo aprendí es que los problemas en la vida de una persona o una nación, si uno no los enfrenta con valentía y profundidad, aparecen 15 ó 35 años más tarde azotando con sus más nefastas consecuencias. Un ejemplo concreto es la Transición española. En 40 años no fue preso ningún corrupto, procesado, torturador, ni un general miserable del franquismo. Y hoy, ese franquismo sin enfrentar ni condenar aparece revivido enjuiciando al juez Baltazar Garzón. Los dos oponentes o querellantes en esa causa son organizaciones de derecha. Y yo lo digo con profundo pesar. Felipe Gonzáles fue el Raúl Alfonsín de la transición. Retardó 35 años el crecimiento de España.
–Hablando de España, ¿cómo vivís la crisis que padecen?
–Con enorme tristeza y pena. Presiento un final duro para (José Luis Rodríguez) Zapatero. Es la confirmación de una crueldad anunciada. Otra vez van a pagar los mismos. Los maestros, los empleados: el pueblo. Mientras los bancos auxiliados por el Estado siguen haciendo ganancias con los intereses. ¿Qué más tiene que pasar para que entendamos que el FMI y el Banco Mundial no son sinónimo de salvataje, sino de opresión y muerte? Lo lamento sinceramente por Zapatero. Tiene que lidiar con una manada de lobos como el Partido Popular, que apoya el ajuste aún cuando dicen que no y le echan la culpa a Zapatero. La angustia de la gente pugna por aferrarse a lo seguro y no a la libertad.
Susi entra en escena. El rostro preocupado de Federico desaparece. Se desdibuja su ceño fruncido. Susi, su enamoradísima mujer, le avisa que tiene que partir pero que le dejó la comida preparada. El la mira irse con devoción. La charla había terminado. Me acompaña a la puerta, me saluda afectuosamente, pero antes de despedirme me  confiesa: “La vida cotidiana sin mujer es como estar en una isla sin balsa”.

Miradas del Sur

18/05/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – La dictadura sigue presente en la familia judicial


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21-03-2010 /  Algunos renunciaron. Unos pocos intentaron resistir y fueron cesanteados. La inmensa mayoría juró acatar los objetivos fijados en el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional que sancionó la Junta Militar tras el golpe del 24 de marzo del 76.

Por Equipo de política
politica@miradasalsur.com

Algunos renunciaron. Unos pocos intentaron resistir y fueron cesanteados. La inmensa mayoría juró acatar los objetivos fijados en el Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional que sancionó la Junta Militar tras el golpe del 24 de marzo del 76. Sus responsabilidades no son homogéneas y, aunque el regreso de la democracia significó para los más notorios el fin de sus funciones en los poderes judiciales de la Nación y las provincias, no son pocos los que pudieron reciclarse recostados en sus contactos con el poder político y económico, o gracias al silencio cómplice de sus colegas.
La situación no es nueva, pero cobró vigencia desde que un nutrido grupo de magistrados, ubicados en posiciones claves, cuestionó las decisiones del poder surgido de las urnas en temas claves como la ley de medios, el pago de la deuda en default y la aceleración de las causas por crímenes de lesa humanidad. “Desde 1930, cuando la Corte Suprema reconoció por acordada como legítimo a un gobierno de facto, los jueces jamás se plantearon la posibilidad de enfrentar a los grupos que decidieron la suerte del país a espaldas de la voluntad popular”, reconoció a Miradas al Sur un ex magistrado que se inició como meritorio en la década del sesenta en el fuero comercial.
El perfil se acentuó cuando el terrorismo de Estado arrasó con la disidencia. Un proceso que terminó por distanciar a sus integrantes de las demandas sociales. El informe final de la Conadep es ilustrativo: “Hubo jueces que, dentro de las tremendas presiones sufridas por la situación reinante, cumplieron su función con la dignidad y el decoro que se esperaba de ellos. Pero también es real que hubo quienes, teniendo el deber jurídico de proteger a las personas y sus bienes, dejaron de hacerlo; quienes pudiendo limitar el abuso de las detenciones arbitrarias avalaron la aplicación de verdaderas penas sin juicio previo; y quienes, por fin, con su indiferencia, exhibieron una conducta cómplice con los secuestros y las desapariciones”.

Un pasado que condena. Reciclados como adalides del estado de derecho, muchos jueces integran una intrincada trama que los vincula –por comunidad de intereses y afinidad ideológica– con los sectores transnacionalizados de la economía; un lugar donde abrevan los estudios jurídicos más influyentes del país. Un verdadero poder que comenzó a constituirse a la sombra de la dictadura, se reconvirtió durante la década del menemismo y aflora hoy para defender a sus patrocinadores en cuestiones comerciales, políticas y penales.
Un ejemplo de la supervivencia de esos sectores es el caso de cuatro de los cinco integrantes de la Corte Suprema de Justicia de Formosa. Manuel Hang –ex presidente del Tribunal– es el más comprometido. Tras el golpe militar, integró el Tribunal como juez subrogante, para desempeñarse luego en la Asesoría General de Gobierno, donde compartió funciones con el ex capitán Carlos Domínguez Linares –imputado por tormentos agravados–. Una carrera en la judicatura castrense que lo elevó al cargo de fiscal de Estado cuando el general (R) Juan Carlos Colombo –acusado de delitos de lesa humanidad– regía los destinos de la provincia.
Los organismos de derechos humanos de la provincia destacan que no pueden impartir justicia quienes fueron cómplices de la dictadura y agregan los casos de otros tres miembros del Tribunal: Carlos Gerardo González –designado fiscal en Las Lomitas en plena represión–, Ariel Coll –ingresó al Poder Judicial de la provincia en 1978 y se desempeñó como juez en Las Lomitas y Clorinda– y Arminda del Carmen Colman –ascendida de secretaria a jueza de mayor cuantía de Formosa por la dictadura–. Aunque recusados y denunciados infinidad de veces, todos siguen en sus cargos.
Similares acusaciones pesan sobre los vocales de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán René Mario Goane y Alberto José Brito. El primero se desempeñó en la Fiscalía del Estado provincial entre 1976 y 1983 –además fue director del Registro Civil entre mayo y julio del 76–. El segundo juró dos meses después del golpe para asumir como secretario en el fuero civil y comercial, desde donde escaló posiciones hasta acceder en octubre del 77 a una secretaría en la Corte, antes de ser designado juez en lo civil y comercial. Desde septiembre del año pasado, los organismos de derechos humanos esperan que la Legislatura se haga cargo del tema y no dejan de señalar que los sucesivos gobiernos mantuvieron en la judicatura provincial a jueces vinculados con la dictadura.
La situación no es mejor en Mendoza. “La Cámara de Apelaciones tiene una posición tomada, y es claramente a favor de los represores”, denunció Pablo Salinas, abogado del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. En la provincia todavía genera críticas la catarata de excarcelaciones que benefició a un grupo de represores que actuó en la región. Las denuncias apuntan a los jueces Otilio Romano, Julio Petra Fernández, Alfredo López Cuitinio y Luis Miret. Sus resoluciones permitieron que Tamer Yapur –ex interventor provincial durante la dictadura– y el coronel (R) Oscar Orlando Dopazo –ex jefe de inteligencia del G2– esperaran en libertad –al igual que los ex comisarios Osvaldo Fernández y Eduardo Smaha Borzuk– el inicio del postergado juicio oral en el marco de una megacausa que investiga unos 200 casos de desaparición y tortura, además del asesinato de Francisco “Paco” Urondo.
Otro ejemplo de supervivencia lo constituyen Juan Carlos Rodríguez Basavilbaso, integrante de la Sala I de la Cámara Nacional de Casación Penal, y Conrado Bergesio, juez federal de San Martín que debe dilucidar si Felipe y Marcela Noble Herrera son hijos de desaparecidos. Ambos magistrados se desempeñaron en la Cámara Federal en lo Penal, una jurisdicción extraordinaria creada por Alejandro Agustín Lanusse en 1971 para juzgar delitos calificados como “subversivos” y que fuera disuelta por el Congreso en 1973. Más recordado como “El Camarón”, el tribunal acumuló en su breve vida un sinnúmero de denuncias sobre apremios ilegales que –en muchos de los casos– se habrían producido con el conocimiento de sus integrantes.
Algunos miembros del Poder Judicial, sin levantar la voz, consideran que Basavilbaso y otros integrantes del Tribunal debería seguir los pasos de Alfredo Horacio Bisordi, quien renunció cuando se desempeñaba como presidente de la Cámara Nacional de Casación Penal antes de enfrentar un juicio político por las persistentes demoras que registraban las causas por delitos de lesa humanidad. Su trayectoria –dicen en Tribunales– no dista mucho de la que pueden exhibir algunos de sus colegas. Secretario de la Corte Suprema en los años 90, ingresó en la Justicia en 1967 y se mantuvo como secretario de un juzgado penal antes y después del golpe de marzo del 76.
A diferencia de Bisordi, proclive a los exabruptos, Basavilbaso mantiene el apoyo de Ricardo Recondo, presidente de la Asociación de Magistrados, quien no dudó en reiteradas ocasiones en acusar al Gobierno de presionar a los jueces, pero olvida que su protegido promovió los sobreseimientos de Ramón Camps y Miguel Echecolatz en una causa en la que intervino cuando se desempañaba como fiscal del fuero penal.

“Oscuro e ineficiente”. A veintisiete años del regreso de la democracia, la resistencia del Poder Judicial a realizar una autocrítica sigue tan vigente como su opción por las posiciones conservadoras. “Basta detenerse en las persistentes denuncias por torturas que se registran en muchas jurisdicciones, o la aplicación de la prisión preventiva bajo condiciones inhumanas de detención, para darse cuenta del consenso que reina entre la mayoría de los jueces”, confió a Miradas al Sur un ex secretario del fuero penal. Aunque a partir de 1983 se registraron avances, muchos abogados destacan que “la criminalización de las protestas sociales” y “los desalojos de familias ordenados sabiendo que no existen soluciones habitacionales desde el Estado” son pruebas del posicionamiento ideológico de muchos de sus integrantes.
Quienes transitan desde hace muchos años los pasillos de los Tribunales en busca de justicia para sus clientes, no dudan en afrmar que hoy, al igual que en el pasado, muchas causas que se tramitan en los fueros federal y comercial avanzan o se frenan al compás de las pujas que desatan los intereses políticos y económicos en juego. Aunque existen excepciones, la encrucijada convierte a los jueces en reguladores del conflicto. “La situación se agrava en las provincias, donde los grupos más reaccionarios tienen representantes en el poder político con capacidad para presionar a los jueces inferiores ante la mirada impasible de los tribunales superiores”, afirmó otro de los consultados.
Según la visión aportada por el Centro de Estudios Legal y Social (CELS), la situación “ha ido delineando en la Argentina un Poder Judicial con fuertes tendencias corporativas y burocráticas, permeable a las pujas de poder, oscuro e ineficiente, acostumbrado a no rendir cuentas, alejado de los conflictos sociales y con escasa legitimidad”. Un retrato que no ayuda a mejorar la defensa que realizó la jueza María José Sarmiento de su padre, el coronel Luis Alberto Sarmiento, acusado de torturar hasta la muerte en 1972 al estudiante Ángel Enrique Brandazza.

22/03/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Carnaval de carne y de errores


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Cotorreos Carnaval viene de carne. Todo un simbolismo en días de carnaval donde aumenta el precio de la carne. Días de concupiscencia en los que las tentaciones terrenas crean tensiones sexuales y pecados veniales como las del Ogro Fabianni, y también políticas. La pelea de fondo entre el kirchnerismo y todos los que vengan no para. Y todos los que vengan son muchos. Según Mario Wainfeld de Página/12 del domingo 14,  “El Frente del Rechazo o el Resto del Mundo son el 70 por ciento que no eligió al Frente para la Victoria en junio de 2009 (…) los contendientes del centro a la derecha”. “Dentro de lo que es la oposición al modelo K estamos los anti K, los post K, los no K, los K-less , y los K-ligth”. La movilera le pregunta: “Y si se fuera Kirchner, ¿qué harían?”. El personaje contesta sorprendido: “¡Uy! ¡Eso no lo habíamos pensado!”. Todos los que vengan deben darle las gracias a una carótida leve por no tener que ponerse a pensar en qué hacer aparte de joder. Ni siquiera la premura del cardenal Jorge Bergoglio en enviarle un improcedente sacerdote para oficiarle la frustrada “unción de los enfermos” a Kirchner logró agravar la levedad del paciente. Es que el de la oposición actual es un extraño caso de energía positiva que existe gracias a la energía negativa que derraman. Si por alguna hipotética razón desapareciera la fuente que alimenta esa energía negativa, la oposición se encontraría azorada preguntándose lo mismo que el personaje cómico de Sendra. “¡Uy! ¡Eso no lo habíamos pensado!”. Como no pensaron en la recuperación del fútbol para todos, ni en la Ley de Medios. Como no pensaron este verano de masas. Para darles una idea: en la última temporada, a Villa Gesell y sus playas aledañas llegaron y partieron 4.500 ómnibus con turistas; esta vez casi alcanzaron los diez mil. Por eso, cuando a los negadores ya no les basta con extraer el alimento acá, de puro angurrientos, lo van a buscar afuera. Ahora, golosos, se endulzan con el Pepe Mujica. Después de su actuación en Punta del Este -y además de encantar al barrilete italo-argentino Cristiano Rattazzi y a otros barriletes que siempre buscan dónde robar viento a favor-, Pepe Mujica, en el relato mediático argentino, pasó a ser un batido de nostalgia y Facebook, una cruza de Lula da Silva y Sebastián Piñera, y un combinado de chacra con gallinas y de campo con feedlot. No me los desilusione, Pepe. Haga honor a los trajes que ahora se pone. Mire si los ha meloneado en el Conrad que, sabiendo que Lucía Topolansky, su esposa, va a ser la presidenta del Senado uruguayo, a nuestros periodistas autóctonos no se les ocurrió empezar a decirles “matrimonio reinante” ni “ pareja hegemónica” ni nada. Algunos de ellos -acerca de los que hablo y ellos lo saben- son tan globales últimamente, tan mundanales, que tienen los ojos hacia fuera y el culo sucio hacia adentro. Si el Gobierno acaba de reclamarle a Inglaterra por las Malvinas, por el escándalo de la plataforma petrolera, los grandes medios y sus mejores empleados titulan y proclaman que Inglaterra se ríe del reclamo argentino. La gozan. Bien por los ingleses. Si el Gobierno anuncia un aumento sustantivo a los maestros, esos medios titulan con el culo que en muchas provincias no habrá plata para pagarlo y que hay riesgos de que las clases no comiencen. Multiplicados con fervor patrio en los grandes medios parecen reproducirse más todavía. Descubro un chiste en el diario Clarín del día jueves 18. Es el “Humor” de Sendra, que ilustra la segunda página del diario. Es un chiste raro, extraordinario. ¡Dice tantas cosas! El chiste es éste: un personaje le dice a una movilera que le pone el micrófono a la altura de la boca:

A una protestita campestre en un pueblito de Santa Fe la llamaron “el tractorazo”. Fue tan modesta, tan chirle, tan infundada que Eduardo Buzzi, desconsolado, se quejó de que la oposición política lo había abandonado. Es raro que un gaucho no sepa que si la estrella se te apaga no hay amigo que la encienda. Lo que sí han abandonado los medios es la profecía del colapso energético. Todo el verano hubo tanta electricidad en todas partes que tuvieron que meterse el apagón colosal en el olvido. Los productores de velas y de pilas están desalentados. Pero a lo mejor en el invierno se resarcen. En una de esas, si Dios quiere, nieva un mes seguido y soplan tornados que arrasen con las líneas. O caen “diluvios”, estos sí sirven para que las inundaciones en la ciudad estén justificadas. Nada de lluvias torrenciales ni copiosas. Diluvio, un error de la naturaleza.
En la Ciudad de Buenos Aires es el único lugar donde se confiesan todos los errores. Son tantos que a este paso el gobierno de Mauricio Macri será el gobierno del error y cuando tenga un acierto va a tener que salir a disculparse por no seguir cumpliendo la desacertada rutina. Errar es humano. Lo inhumano es tener que padecer el error.
Toquen madera que no haya nunca un acierto de la pistola Taser paralizante. Que tengan mala puntería. Que consigan reformarlas y usarlas para paralizar mosquitos. O si no hagámosle una oferta para que las compren en Barcelona y zonas vecinas, invadidas por las cotorras argentinas. La myopsitta monachus. Miles de ellas, ninguneadas acá porque se les da más atención a los fondos buitre y a los pingüinos, emigraron hasta allá. Cagan a lo cotorra. Se atragantan con las plantaciones. Ni los goles de Messi indemnizan a los catalanes de este cotorreo argentino.
Para el final un detalle necrológico que tiene vida. En el último número de la revista Para Ti un editorial anuncia la desvinculación de la empresa de Constancio Vigil. El querido “Costi”. Embalados en la emoción sus compañeros escribieron lo siguiente: “Para Editorial Atlántida la ida de ‘Costi’ es una pérdida irreparable, ya que además de sus cualidades personales y profesionales representa más de noventa años de historia de la familia Vigil(…)”. Lo de irreparable pérdida me hace dudar: pero Costi vive, ¿no?

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21/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Quienes son los Jueces que traban la Ley de Medios ?


Justicia mediática

23-12-2009 / Quiénes son los polémicos jueces que buscan ponerle un cepo a la Ley de Medios. Dos magistrados de la dictadura y una jueza en sintonía con el grupo Vila-Manzano dictaron medidas para no aplicar la norma. Sus antecedentes. Por Luz Laici 26 años, 9.490 días o, lo que es lo mismo, casi 230 mil horas. Suena a mucho tiempo. Demasiado. Tanto que la sanción de la Ley 26.522, de Servicios de Comunicación Audiovisual –que reemplazó a una vetusta ley de radiodifusión de la dictadura–, se festejó como una conquista histórica. Una norma elaborada tras un año de consultas diversas y jornadas de debate que fue sancionada por un Congreso electo democráticamente. Pero ya lo dice el saber popular: en ocasiones, la realidad supera a la ficción. Y como si hubiéramos retrocedido en el famoso De Lorean a los tiempos de la dictadura, un grupo de jueces dictó medidas cautelares para impedir que la nueva Ley de Medios se implemente en todo el territorio nacional. Magistrados que, lejos de marcar un camino de voces diversas y derechos para todos, suman más polémica que prestigio a sus cargadas fojas de servicios. Edmundo José Carbone fue el primero de los jueces que impuso una medida cautelar contra la ley. Al frente del Juzgado Nacional Nº 1 en lo Civil y Comercial de Capital Federal –al que ya renunció pero su decisión tendrá efecto una vez que la Cámara decida su reemplazante–, Carbone dio luz verde a un pedido del Grupo Clarín y declaró inconstitucionales los artículos 41 y 161 de la norma. El primero, referido a la transferencia de las licencias, le otorga a la autoridad de aplicación la potestad de autorizar –o no– los cambios solicitados “teniendo en cuenta los requisitos solicitados para su adjudicación”. El segundo, en cambio, apunta a la adecuación de la norma, estableciendo que los titulares de licencias de los servicios y registros –que pasarán a ser intransferibles– deberán ajustarse a las disposiciones establecidas en un plazo no mayor a un año desde que la autoridad de aplicación establezca los mecanismos de transición. “Artículos que conducen a un menoscabo de los derechos constitucionales de propiedad y de industria lícita –argumentó Carbone en su fallo–. El derecho constitucional de propiedad se vincula con la noción de derechos adquiridos o sea de derechos definitivamente incorporados al patrimonio de una persona.” Resulta al menos curiosa la preocupación de Carbone. El magistrado fue empleado del Ministerio del Interior durante los gobiernos militares de Onganía, Levingston y Lanusse –primero como asesor de gabinete y después como director general de Asuntos Jurídicos– y ofició como vocal secretario de la Comisión Nacional de Límites Interprovinciales cuando Jorge Rafael Videla ejercía la presidencia de facto. Una relación que dio sus frutos: en marzo de 1980, Carbone fue nombrado titular del Juzgado Nacional Nº 1 en lo Civil y Comercial Federal y, cuatro años después, el ex presidente Raúl Alfonsín incluyó su pliego entre el de los jueces del proceso militar que continuaron en sus puestos tras el fin de la dictadura. En aquellos días, el juez no se mostraba tan preocupado por los “derechos constitucionales” vulnerados por el gobierno de facto. Tampoco se mostró como un paladín de la libertad de expresión cuando intentó suspender la exhibición de la película La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese, basándose en el artículo 2 de la Constitución nacional y el culto católico: “(La película) podría implicar una profanación de la fe católica”, sostuvo. En ese caso, Clarín no lo consideró un juez ejemplar. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) enfrentó el fallo judicial con un comunicado: “Ya resulta inadmisible –expresó– que, a trece años de recuperada la democracia en la Argentina, un integrante del Poder Judicial prohíba la proyección de una película al aplicar la autoritaria figura de la censura previa, expresamente vedada por la Constitución nacional”. Un grupo de legisladores, en cambio, pidió su juicio político –entre las firmas, figuraban la del socialista Alfredo Bravo y la diputada radical Elisa Carrió– y el constitucionalista Gregorio Badeni opinó: “Fallos como los de Carbone muestran la torpeza política de estos censores (…) La Constitución prohíbe en forma absoluta la censura previa, incluso de carácter preventivo, para las manifestaciones que se exterioricen a través de cualquier medio de comunicación social”, sostuvo el mismo abogado que, días atrás, calificó de “muy atinada” la decisión del magistrado de suspender dos artículos de la Ley de Medios. Después de Carbone, el juez salteño Miguel Antonio Medina interpuso un escrito contra la ley sancionada en el Congreso. Medina optó por cuestionar toda la norma y le ordenó al Ejecutivo que “se abstenga de dictar actos administrativos o realizar hechos de administración que impliquen poner en ejercicio a la Ley de Comunicación Audiovisual”. El magistrado sorprendió con la rapidez de su intervención: en el Consejo de la Magistratura, por caso, afronta una denuncia por paralizar la causa que investiga la desaparición del ex gobernador Miguel Ragone ocurrida el 11 de marzo de 1976. Medina y Carbone comparten sintonía verde oliva. Como su par porteño, el salteño fue nombrado en el ’78 secretario de primera instancia en la Justicia provincial, un año después ascendió a fiscal y en 1980 se convirtió en titular del juzgado de Metán. Ya en democracia confirmó su simpatía con la época procesista: trabajó como secretario del abogado Raymundo Sosa, señalado por la Conadep como miembro civil de un grupo de tareas, un espacio que abandonó para ser apoderado del Partido Justicialista de Salta y del ex gobernador Juan Carlos Romero que, en el Senado, votó en contra de la nueva Ley de Medios. Su salto de los pasillos judiciales al poder político ni siquiera se vio impedido por la acumulación de denuncias de organismos de derechos humanos, que cuestionaron su actuación en múltiples causas contra represores acusados de delitos de lesa humanidad. La decisión de Medina –que beneficia al Canal 11 de Salta, del grupo Telefé, y al Grupo Clarín que, junto a Vila-Manzano, concentran el 90 por ciento del espectro radioeléctrico– responde al pedido del presidente del Comité de Defensa al Consumidor (Codelco), Guillermo Durán Cornejo, que además es diputado provincial, presidente de la mesa política del Frente Federal –fragmentación del justicialismo liderado por Romero– y conductor de un programa televisivo en Cablevisión Salta del Grupo Clarín. La lógica corporativa de los magistrados tuvo eco en Mendoza, con la firma de Olga Pura de Arrabal –la primera mujer en la justicia federal provincial– y una medida cautelar que en términos locales benefició al grupo Vila-Manzano. Días atrás, el diputado Enrique Thomas –ex kirchnerista que mutó a peronista disidente de la mano de Felipe Solá y Francisco de Narváez, accionista de América Televisión, una empresa del grupo mediático Uno– presentó ante la Justicia una denuncia sobre presuntas anomalías en el tratamiento legislativo de la Ley de Medios. “Los miembros de las comisiones no pudieron conocer en qué consistía el dictamen de mayoría”, apuntó el legislador. Para Arrabal los dichos de Thomas sirvieron para suspender la aplicación de la ley. Al menos, mantuvo la coherencia. Dos años atrás, la magistrada había dejado sin efecto la transmisión sin costo de Canal 7 en la tierra del vino. El argumento: Jorge Estornel, socio de Vila-Manzano y dueño de Supercanal SA, había presentado un recurso de amparo porque la señal pública y gratuita “interfiere la de los canales que transmite el cable”. Una situación que, al parecer, también se producía en el barrio Dalvian SA –perteneciente a Vila y en litigio por tierras que pertenecen a la Universidad Nacional de Cuyo– donde reside la jueza. La disputa por la nueva Ley de Medios podría llegar hasta la Corte Suprema. La justicia aún tiene instancias para demostrar que está a tono con la democracia y la libertad de expresión.

http://www.elargentino.com/nota-71057-medios-120-Justicia-mediatica.html

29/12/2009 Posted by | General, Sociedad y Cultura | , , , , , , | 1 comentario

Himno Nacionel en Plaza Congreso Ley de Medios


12/10/2009 Posted by | General, Sociedad y Cultura | , , , | Deja un comentario

Ya hay Ley de Medios


El Senado convirtió en Ley el proyecto de Servicios de Comunicación Audiovisual

GANAMOS

 

Multitud en Plaza Congreso

La presidenta Cristina Fernández promulgó la ley el sábado 11 de Octubre de 2009, antes de viajar a la India.

Si quieren leer el texto definitivo de la ley, aca les dejo el link donde pueden hacerlo

http://www.boletinoficial.gov.ar/DisplayPdf.aspx?f=20091010&s=01&pd=1&pa=25

Javier

11/10/2009 Posted by | General, Sociedad y Cultura | , , , , , | Deja un comentario