America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

La libertad de expresión tiene la cara de Víctor Hugo



Pensé mucho en Víctor Hugo. Cada minuto de ese patético muestrario de mal gusto y autoritarismo que fue la transmisión de los premios Martín Fierro, lo recordé y agradecí a la vida de estar de “este” lado. Agradecí haberme criado profesionalmente con él. Porque cuando uno está con alguien de esta magnitud, es primordial saberlo in situ, en la contemporaneidad.
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Por Diego Fucks
No serviría de nada pensar en la enorme dimensión de Víctor Hugo ahora, que pasé los 50 y que será difícil que volvamos a estar en aquellas situaciones. Mensuré a Víctor Hugo desde el mismísimo primer día que lo tuve enfrente. Es el único tipo en esta profesión que nunca (jamás) hizo algo en contra de lo que dijo. Siempre su palabra y su acción fueron en el mismo sentido. Siempre la libertad como estandarte y, sobre todo, como forma de vida. Generando escuela, inculcando principios, luchando contra gigantes de la comunicación que se quedaban con todo lo que era de la gente. Jamás especuló ni midió consecuencias o los daños que sus opiniones pudiera ocasionarle. Sus posiciones –siempre claras, transparentes– le trajeron incondicionales como yo y, también, empresarios inescrupulosos que no lograron amedrentarlo con la quita de tandas comerciales o no contratándolo para trabajos tan simples como una locución.

Estuvo enfrente del gobierno nacional cuando entendió que el gobierno nacional no estaba actuando con el Grupo Clarín como él creía que había que hacerlo. Fue muy crítico de Kirchner en este sentido. Cuando él sintió que el gobierno nacional tomó una dirección más importante, con la dirección que pretendía, no se volvió un opositor compulsivo. El asunto giró hacia su lado. Bancó posiciones en una radio con ideología hostil, entre profesionales que lo dejaron solo y lo señalaron con el dedo y con patrones que no lo ponen en la calle sólo para no pagarle una suma astronómica.

Uno prende la radio y sabe que Víctor Hugo no defrauda nunca. Cada palabra que diga repercutirá en el cuerpo, en el alma y en el corazón de todos los que nos fuimos habituando a esa voz que dice como ninguna. Cada una de esas palabras, de esas ideas, se nos meterán en la sangre cada día y nos llenarán de felicidad.

Que Héctor Magnetto intente enjuiciarlo es una medalla de honor para un tipo como Víctor Hugo. Lo subieron al ring mayor en la pelea principal por la libertad de expresión.

Víctor Hugo es la cara de la libertad de expresión en la Argentina y los grupos concentrados se dieron cuenta. Ahora, la lucha será cruel y mucha. Pero la ganará Víctor Hugo, como viene sucediendo hace más de 30 años.

INFONEWS

09/08/2013 Posted by | General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | 3 comentarios

Informe de EEUU: cuando venden gato por libre


Télam – Informe de EEUU: cuando venden gato por libre.

27/05/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Argentina: Avanza la pluralidad de voces por Roberto Caballero


Avanza la pluralidad de voces | Tiempo Argentino.

Si querés saber más:

http://www.taringa.net/posts/info/13053004/_Megapost_-Clarin-y-sus-mentiras-sobre-Papel-Prensa.html

17/12/2011 Posted by | Economía, General, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Solidaridad, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

De afuera y de adentro Por Eduardo Aliverti


 

 

La política argentina ahonda semana a semana su profundo contraste. Es una percepción que ya excede a la cercanía del 23 de octubre. Y se ve corroborada por cómo repercuten aquí las alarmas, crecientes, del escenario económico internacional.

Puede otorgarse el hándicap de apartar que Cristina volvió a marcar agenda con su intervención en las Naciones Unidas. La exigencia de reconocer al Estado palestino como miembro de la ONU; la línea tendida hacia Irán para avanzar en el esclarecimiento del atentado a la AMIA; el refuerzo del reclamo por Malvinas, mediante la advertencia de que podrían revisarse varios acuerdos con Londres, encontraron en las figuritas opositoras locales una displicencia absoluta. A ninguna de ellas le pareció que hubiera algo interesante para decir sobre esas posturas oficiales, establecidas por la Presidenta en uno de los marcos institucionales más relevantes del mundo. Si acaso se considerara que la posición del país frente a temas semejantes no reviste mayor interés, o bien que se trató de declamaciones obvias y prenunciadas, es en cambio injustificable que la incidencia de los vientos mundiales y regionales tampoco merezca siquiera opiniones entre la diáspora opositora. Lo mínimo a que debe aspirarse de quienes se pretenden actores políticos –para el punto: cómo está parada la Argentina frente al avatar de los países centrales– es un marcaje de líneas generales, de críticas consistentes, de propuestas asequibles. Apenas eso, para empezar a hablar. Pero no hay ni eso, que tiene todo de inexcusable como nada de insólito y que, en muy buena porción, explica por qué fueron barridos de las urnas. Puestos ante la crisis financiera del orbe desarrollado, que podría no ser estructural pero obliga a sacar cuentas internas, acaba de escucharse la voz de Mercedes Marcó del Pont en la asamblea del FMI. Basta de recetas ortodoxas, basta de ajustes que invariablemente recaen sobre los sectores desfavorecidos, basta de insistir con lo que ya fracasó. ¿A dónde quieren ir a parar con estrangulamientos como el griego? Doscientos mil empleos públicos suprimidos y otros 150 mil hacia fines de 2015, recortes en las jubilaciones y privatizar cuanto se quiera con excepción –por ahora– del Partenón. Otro tanto en Portugal, mientras en España hay ya 5 millones de desocupados. Y los “indignados” asomaron la cabeza por Wall Street, para que el presidente francés se pregunte en público por la receta argentina y la canciller alemana, desde el motor europeo, recurra al “que se jodan todos”. Es la recuperación del mercado interno, estúpido, dice la titular del Banco Central de estas pampas. Es que no hay otro escarmiento que el que debe caer sobre las fórmulas neoliberales. Es que son las potencias mundiales las que armaron este descalabro y es que a la Argentina le va mejor por no plegarse al desatino de que a la plata la hace la plata. Es que se le dio al Estado un papel que podrá no ser revolucionario, en términos marxistas clásicos, pero sí regulador de los desequilibrios de clase. Y es también que frente a la devaluación cambiaria de Brasil, nuestro socio comercial top, las cosas pasan por articular el interés regional con la protección de sectores industriales amenazados. José Mercado ya no es la salida. Eso dice el Gobierno y lo aplica en alguna estimable o muy atendible medida. Hablan sí de salida, pero de capitales, aunque, con sus intereses a cuestas, no reparan en que si hay una sangría de divisas como la pregonada, debe haber, primero, una actividad económica pujante que la habilite.

¿Qué dicen y hacen a estos respectos por fuera ya de las opciones testimoniales extintas, como la Coalición Cívica y Proyecto Sur? ¿Y qué en los agrupamientos sectoriales y sindicales que corren por izquierda al kirchnerismo? ¿Qué es de la vida propositiva de radicales, padrinos, colorados, sultanes sanluiseños, acerca de los desafíos de una globalización cínica que chucea al, según ellos, falso modelo nac & pop? Es lo que volvió a verse en los últimos días. Es el reciclaje de su programación cómica. Es la operación bastarda de propagandizar que el Gobierno persigue periodistas que manipularían las cifras de inflación. Es que un juez, no Guillermo Moreno, pidió los datos para saber si hay colegas que trafican información pendenciera. Es que el juez parecería haber perdido parte de su cordura, porque las fuentes periodísticas no están sometidas a peritaje; y porque, incluso bajo sospecha de influencia pecuniaria en su abordaje analítico, es una acusación de probanza imposible. Imaginémoslo de otra manera, análoga. Cualquiera puede concluir en la deducción de que los avisos publicitarios de un medio periodístico influyen en su trazado editorial. ¿Cómo se certifica? De ninguna forma que no sea el sentido común, la apreciación metódica. Bajo esos indicadores y en todo caso, la primera y esencial pregunta es a quién puede ocurrírsele que alguien en el Gobierno puede estar tan rematadamente loco como para promover y exponer la idea de una persecución a la prensa. Increíble, pero eso fue lo difundido por un grupejo de diputados ansioso por no perder la figuración que el voto popular no les dejó ni en cuotas. De Silvana 2,06 por ciento Giudici, quien se animó a establecer similitud con las listas negras de la dictadura, vaya y pase esperar lo que sea. En el ambiente periodístico y legislativo se la conoce hace tiempo como la diputada-Clarín, y aun así su insignificancia no permite ni que haya unanimidad sobre cómo pronunciar su apellido. Para Patricia Bullrich, los adjetivos se agotaron hace rato. Pero, ¿cómo se llega a que caiga en este bochorno un jurista con los quilates de Ricardo Gil Lavedra? ¿Cómo es que un profesional de su tamaño incurre en la grosería de ignorar la protección constitucional que ampara a las fuentes de los periodistas? Descartado que pueda desconocerlo, más que por completo porque da vergüenza ajena sólo hipotetizarlo, no hay otra explicación que el haberse rendido a la desesperanza, fugando hacia el ridículo. Se diría que esos tristes parlamentarios dispusieron de la amplificación prestada por los grandes medios, pero es al revés. Son los medios en guerra contra el oficialismo quienes instalan la temática, para que el coro desquiciado de la oposición se les suba a babucha.

También podría decirse que el dato de esa conferencia de prensa desopilante –la adjetivación es aplicable a prensa, no a conferencia– es francamente menor. Unos diputados más bien ignotos y serviciales confunden a un juez con el Poder Ejecutivo. Y la prensa que quedó desnuda se cobija en ellos para mal disimular sus zonas pudendas bien que hubo, además, unos pronunciamientos corporativos. Sin embargo, es otra vez el peso de lo simbólico. Es la impotencia agravada por el 14 de agosto. Es que a falta de alguna cosa seria para decir frente a la buena o mala topadora kirchnerista –llámese Cristina en las Naciones Unidas, dólar administrado, cantidad de reservas o niveles de consumo–, deben recurrir a mandobles que le pegan al aire. Más todavía: episodios como el de Felipe Solá, que ahora quiere volver a la casita de los viejos, son de lo único que les queda para armarse de algún ¿discurso? Su agenda ya ni siquiera consiste en cargar contra el oficialismo sino en regodearse (?) con las internas propias.

Por cierto, entregan herramientas para el divertimento. Pero a la vez es aburrido terminar en lo mismo sucesivamente, periodísticamente dicho. El problema es que tampoco pueden inventarse debates o alternativas que no hay.

Página 12

26/09/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – JUAN MICELI, SU SALIDA DEL TRECE Y TN Y SU ARRIBO A LA TV PUBLICA


Miércoles, 14 de abril de 2010

“No quiero hacerle el juego a la lógica de enfrentamiento”


El conductor dice no tener muy claro por qué se quedó sin espacio en las señales donde se formó, pero mira hacia adelante: “Me parece injusto juzgar a los periodistas por el lugar en el que trabajan. Ni antes era opositor ni ahora soy oficialista”.

Por Emanuel Respighi

Sin comprender aún las razones por las que la gerencia de noticias de TN y El Trece lo dejaron ir tras dieciocho años de trabajo ininterrumpido, Juan Miceli camina por los amplios pasillos de Canal 7 con su habitual cortesía. El mal trato recibido en lo que para él era su casa y la poca voluntad para encontrarle un lugar en alguno de los medios del Grupo Clarín pareciera compensarse –se percibe– en la bienvenida que todavía le brinda el personal de todas las áreas de la TV pública, desde donde hace un par de semanas conduce Visión Siete Central (lunes a jueves a las 20). Un reconocimiento que sirve para, al menos, aplacar el mal trago sufrido durante 2009. “Si después de conducir segmentos y programas importantes para TN y El Trece reducen mis espacios y no hacen ningún esfuerzo por retenerme, no me queda otra opción que sentir que me empujaron a tomar la decisión de irme”, le explica a Página/12 el periodista en relación al cambio que acaba de formalizar.

Formado como periodista en la estructura de Artear (donde no sólo cumplió todos los pasos como cronista hasta llegar a la conducción, sino que también fue el lugar que le costeó becas en Estados Unidos e Inglaterra), Miceli se convirtió con el paso de los años en una de las caras informativas del Grupo, para el que cubrió acontecimientos como la guerra del Líbano, la muerte de Lady Di, la detención de Augusto Pinochet en Chile y el arribo de los restos del Che Guevara a Cuba, además de muchas elecciones presidenciales. Sin embargo, su cara está estrechamente relacionada a Telenoche investiga, uno de los programas más importantes de la gerencia de noticias de Artear en las últimas décadas, donde fue primero cronista y luego llegó a coconductor, junto a María Laura Santillán.

Sin embargo, el periodista sintió que aquel reconocimiento se fue desmoronando en los últimos años, cuando paulatinamente dejó de conducir segmentos informativos como En síntesis, y luego otro por las tardes de TN. El final de ese proceso se dio el año pasado, cuando su participación en la estructura informativa de Artear fue casi nula. Con sus modos, Miceli trata de encontrarle explicaciones racionales a su salida de Artear y cuenta sus expectativas, prejuicios y miedos por el arribo a la TV pública.

“Cuando se fue Andrés Repetto del canal, me ofrecieron encargarme del área internacional”, comienza a explicar el periodista, que es licenciado en Relaciones Internacionales. “La propuesta inicial –se explaya– era darle mucho impulso a la sección, pero al tiempo noté que casi no tenía espacio, los tiempos de salida se reducían y muchos días preparaba temas o informes que no salían al aire. De tener un lugar destacado en El Trece o TN pasé a no salir al aire, o que mi participación se redujera a un minuto en Telenoche. Planteé que entendía que había momentos en los que internacional no era prioridad, pero que entonces no quería estar en un lugar donde no fuera prioridad. Les pedí si podíamos rever la decisión y me dijeron que no, que no había otra cosa. Pedí volver a conducir en TN y me dijeron que no había espacio. La única alternativa que me ofrecieron fue volver a hacer móviles. Ahí tomé la decisión de irme.”

–¿La sección estaba relegada porque la cuestión nacional se la comió o por alguna cosa que sospecha?

–Está claro que para Artear la prioridad es la problemática nacional. Hoy mucho más. Pero hubo episodios con notas importantes que no fueron claros. Por ejemplo, en la Primera Cumbre Iberoamericana, el año pasado, donde había treinta y pico de presidentes reunidos, y cuando Hugo Chávez le regaló el libro a Barack Obama, el informe no salió en las dos horas que duró Telenoche. Fue tapa de todos los diarios. Y al día siguiente pasó lo mismo. Prefiero no tomarlo como algo personal. Prefiero pensar que es algo profesional y que no pudieron cumplir con la promesa de que lo internacional tuviera un espacio importante. Pero nunca había tiempo para mi tarea. Y todo periodista sabe que el trabajo se cierra con la publicación. No hay nada más de-salentador para un periodista que estudiar un tema, analizarlo, realizar un informe y que ese trabajo nunca vea la luz.

–Dado que hacía 18 años que trabajaba para El Trece, ¿esperaba otra manera de irse del canal?

–No noté ningún esfuerzo por retenerme. Estuve diez años conduciendo en los canales: Telenoche investiga, En síntesis, TN… Si después de tantos años como conductor no había un huequito, aunque sea en un horario marginal de TN, para tener continuidad al aire, entendí que no me querían más en sus pantallas.

–¿Ese maltrato fue lo que terminó por convencerlo de alejarse?

–Ese fue el disparador. Después noté que habían llegado otros colegas a hacer programas, que muchos colegas eran reasignados a las radios del grupo, como Mitre o La 100… Yo tengo mucho dolor porque me jugué mucho por el canal. Con Telenoche investiga es el día de hoy que sigo declarando en la causa por el padre Grassi, apostaron por mí durante mucho tiempo. No entiendo cómo no hubo aunque sea un gesto. Lo digo con una mezcla de bronca y pena. No creo que en un grupo como ése, con todos los medios que tiene, sea tan difícil encontrarme un lugar como conductor en algún lado.

–Por lo que conoce, ¿cree que lo suyo fue un caso aislado o es la forma de proceder del grupo?

–No sabría decirlo con precisión. Los medios de comunicación son, ante todo, empresas, y como tales están en todo su derecho de decidir quiénes siguen trabajando en ellas. El problema es que a mí ni siquiera tuvieron esa deferencia de decirme que no encajaba en su estructura o perfil. Siempre hubo una valoración positiva hacia mí, no sé cuándo empezó a cambiar, al punto que muchos colegas percibieron cómo iba perdiendo espacio en el canal. Hubo un desplazamiento notorio, que el archivo lo corrobora.

–¿Usted no sospecha que su salida tenga que ver con alguna cuestión ideológica, política, o hasta personal?

–No creo que sea por una cuestión política. Yo quiero creer que sólo fue por algo profesional. El Trece no es el mismo que hace años: el barco cambió de rumbo. Y en ese rumbo, sea por cuestiones profesionales o personales, muchos nos situamos al borde del precipicio. Antes, en los noticieros, se diferenciaba la información de la opinión; desde hace un tiempo, esa división está menos clara.

Cambio de hábitos

Luego de un “proceso de renuncia” que finalizó en noviembre del año pasado, Miceli comenzó una intensa búsqueda de trabajo en productoras, radios y canales. Todos le expresaban el buen concepto que tenían sobre su trabajo, pero nadie le ofrecía nada. Miceli no quiere pensar que su poco clara salida del Grupo Clarín haya influido a que su intensa búsqueda sea infructuosa. “Quiero creer que se debió a que no hay muchos lugares”, dice. Hasta que hace un mes apareció la propuesta de Canal 7 para conducir una edición del noticiero. “Acepté la propuesta porque necesitaba trabajar, me sentí reconocido y porque tengo la promesa de que si a futuro hay un programa periodístico en el canal, lo voy a conducir yo”, subraya.

–¿Lo seduce más la tarea periodística que la de presentador de noticiero?

–Como presentador de noticias uno no elige las notas que salen al aire. Ni en El Trece ni en el 7. En un periodístico cuenta la opinión y la mirada de uno. Con un periodístico yo siento que compenso el oficio periodístico. Presentar noticias te mantiene activo e informado, pero para un periodista inquieto es un trabajo limitado. A mí me gustan las coberturas y las investigaciones. No quiero dejar de ser periodista para ser sólo un conductor.

–¿La llegada a la TV pública le produjo más dudas que si la propuesta fuera de un canal privado?

–Sí. Se suele creer, erróneamente, que la información que difunde un canal público está más viciada de intereses que la que hace un canal privado. Estar en el 7 es un paso más en mi carrera. Pensarlo en términos de bandos es hacerle el juego a esa lógica de enfrentamientos. Yo soy el mismo en otro canal. Estamos viviendo, a partir de este debate mediático-político, una crisis de los medios y los periodistas. Creo que más que medios independientes, lo que hay que buscar son periodistas honestos. Lo bueno de esta lucha es que de no ser por este enfrentamiento habría cosas del Gobierno que nunca se hubieran sabido, de la misma manera que intereses económicos de las empresas periodísticas tampoco hubieran salido a la luz. El Gobierno dice cosas de las empresas que antes no hubiera dicho y las empresas dicen cosas del Gobierno que antes no decían. Se quebró esa convivencia. Creo más en periodistas honestos que en el periodismo independiente como abstracción.

–¿Por qué dice que hay que seguir periodistas y no medios?

–Un camarógrafo no decide qué cosas va a filmar, un editor edita el video que le traen y un redactor va a hacer la nota que le piden. Las editoriales de los medios se definen en la tapa de los diarios, en los títulos de los noticieros y en los boletines de radios. Los periodistas no tenemos decisión editorial sobre tapa de un diario o título de noticias. En El Trece yo no podía elegir los títulos y acá tampoco. Sí puedo negarme a leer un título que yo sé claramente que es una mentira o se trata de una información distorsionada. Un conductor no decide qué noticia presenta.

–El tema es que está más instalado en la población que la libertad de expresión es potestad de los canales privados y no de los noticieros de los canales públicos.

–Creer que la libertad de prensa es propia de los privados es una distorsión de lo que ocurre. Los canales privados están titulando más en función del enfrentamiento con el Gobierno, o en salvaguarda de sus propios intereses, que pensando en la relevancia social. Ningún privado se investiga a sí mismo, de la misma manera que el Estado tampoco lo hace desde sus noticieros. En El Trece no hubo ninguna nota respecto del negocio que hacía con el fútbol, de la misma manera que tampoco lo hace ahora el 7 con el nuevo contrato. Me parece injusto juzgar a los periodistas por el lugar en el que trabajan. Ni antes era opositor ni ahora soy oficialista. Yo soy responsable de la nota que hago. Asumo el riesgo de que, en esta lógica, muchos piensen que ahora que estoy en el 7 perdí credibilidad. Es ridículo. Pido que me juzguen por mi trabajo, no en dónde lo hago. Ningún periodista se identifica absolutamente con el medio para el que trabaja. En El Trece he elogiado la valentía del discurso de la Presidenta en la ONU, de la misma forma que señalé que el alineamiento de la Presidenta con Chávez no era bueno para el país en perspectiva internacional.

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14/04/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | 9 comentarios

Argentina -TVR – 21/11/09 – Todo tiene que ver con todo, la TV que ya no


25/11/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , | Deja un comentario

Medios que matan – Miguel Longarini


Medios que matan

tele

Cuando te despiertas

la radio te sirve

dosis de veneno

como desayuno

para que temas

para que pierdas

para que te rindas…

Por si te salvas

por si no entiendes

te agrega: dengue

Esto es la bomba

Esto es la guerra

que tú no la ves

pintada de  perra…

Ya te levantas

falto de ganas

miras la tele

junto a la cama

hay un rufián

que te tortura

con uninforme

de tele basura

Sube la carne

Crece la usura.

Esto es el poder

Es la nueva arma

que te mata hoy

o quizás mañana.

Sales a la calle

medio drogado

miedo del día

mirar lado a lado

dijo que puedo

morir de un tiro

si me descuido.

Voy sin destino

quiero mis pastillas

éste es mi camino.

Esto es un reino

para obedecer

quitarte esa idea

de pertenecer.

El diario vomita

letra amarilla

tú ulcera grita

sin la pastillita

debes durar

sin preguntar

sin analizar;

Sin mirar ni chistar

cuál es el poder

para eliminar.

Son los medios

que te obligan

que  ya no sientas

arder las heridas.

Eres un enfermo

dijo el doctor

de gripe, de sida

de mucho dolor.

No puedes parar

de comprar

la medicación

para enfermar.

Ríe el laboratorio

de verte sudar…

Estás en la guerra

sin  poder olerla

llegando la noche

sabiéndote mierda.

Miguel Longarini

11- 07-09

16/07/2009 Posted by | Sociedad y Cultura, Tus Poemas, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario