America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

PROBLEMAS EN LA JUNTA DE ENLACE ?


El cortocircuito en la Mesa de Enlace

Buzzi acusó a Llambías y Biolcati de proteger a las multinacionales

Publicado el 28 de Enero de 2011

Por Rodolfo González Arzac

“En este clima cuesta tener acciones conjuntas”, admitió el presidente de la Federación Agraria. Desde el Ministerio de Agricultura alertaron que los jefes de CRA y Sociedad Rural pretenden definir “la política agropecuaria”.

http://tiempo.elargentino.com/notas/buzzi-acuso-llambias-y-biolcati-de-proteger-las-multinacionales

El largo y sinuoso sainete de los ruralistas sumó ayer un nuevo capítulo. Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria, contestó las críticas que recibió de Mario Llambías y Hugo Luis Biolcati. “¿Por qué se hacen problema mis colegas cuando durante años no dijeron nada de los beneficios de Cargill, Bunge y Dreyfus?”, se quejó. El gobierno nacional también salió al ruedo: el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís le apuntó a CRA y a la Sociedad Rural: “Quieren definir la política agropecuaria. Y eso lo define el gobierno”, le dijo el funcionario a Tiempo Argentino. El jefe de Coninagro Carlos Garetto, entre tanto, hizo lo imposible porque la cúpula de la Mesa de Enlace emitiera ayer un comunicado conjunto que pusiera paños fríos a la crisis, pero la mediación fracasó.
El cortocircuito entre las entidades surgió tras una gestión del Ministerio de Agricultura para que los molinos le compren al precio máximo (FAS teórico: precio internacional menos retenciones y fletes) 500 mil toneladas a la cooperativa Agricultores Federados Argentinos (AFA), hermanada con la Federación Agraria Argentina. Alberto España, el presidente de la industria molinera, le explicó a este diario, en detalle, cómo fue la operación (ver aparte).

REACCIONES POR ESCRITO. La noticia provocó una reacción, en forma de comunicados de prensa, por parte de las entidades que encabezan Llambías y Biolcati. El jefe de la Rural advirtió que se trataba de “una nueva demostración de amiguismo en el comercio de granos”. El líder de CRA, que este año debe poner en juego su puesto y enfrenta una dura interna en la entidad, opinó que la intervención del gobierno “ha generado la total dispersión del mercado triguero”.
Llambías y Biolcati impulsan la libre competencia y el libre mercado, que durante los ’90 sacó del tablero productivo a miles de familias. Algunas de esas políticas todavía no fueron subsanadas. Eduardo Buzzi recordó ayer, en una entrevista con LU2 de Bahía Blanca, que fue Enrique Crotto (ex presidente de la Rural) uno de los que apañó desde el gobierno la disolución de la Junta de Granos.
En el Ministerio de Agricultura recordaban, en la tarde de ayer, un episodio más reciente, de apenas unos meses atrás, que sirve para explicar la posición de Mario Llambías. El jefe de CRA no quiso dar su aval para que productores frutícolas de se entidad reciban subsidios. “Prefiero que no los reciban”, dijo Llambías.

MODELO Y PROGRESO. El subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, sintetizó el problema al que se enfrentan a la hora de dialogar con CRA y Sociedad Rural: “Quieren un modelo comercial que no es el que definió este gobierno. Y en estos años, este modelo puede mostrar progreso.”
En la Federación Agraria la reacción de Llambías y Biolcati generó bronca. Y le dio argumentos al sector que impulsa, desde mediados del año pasado ante el fracaso de la estrategia parlamentaria del sector, la disolución de la comisión que agrupa a las cuatro entidades agropecuarias. Hasta Buzzi, que suele estar entre los moderados, que reconoce que no quiere ser él quien abandone la Mesa de Enlace, dijo: “Nosotros hemos sido muy severos con el gobierno. De lo que menos nos pueden acusar es que seamos ventajeros u oficialistas. Pero también tratamos de ser objetivos: no hacemos ni seguidismo idiota ni oposición cerrada. Por eso no estoy de acuerdo con que algunos de mis colegas hayan pedido la renuncia de Julián Domínguez. Cuando toman una medida que va en la dirección correcta hay que decir lo que es: es una buena noticia.”
Y volvió, como hace poco más de un mes, a poner en duda el futuro de la Mesa. “En este clima cuesta tener acciones conjuntas. En 2008 nos unió el espanto. Cuando llega el momento de un tiempo político más complejo aparecen las diferencias cada vez más marcadas”, reconoció.
En ese clima pesado, el que trató de mediar fue Carlos Garetto, el jefe de Coninagro. No fue una novedad: a menudo, cuando Buzzi y sus socios se critican a través de los medios, es el encargado de poner los paños fríos. Garetto llamó ayer a sus tres socios. Les propuso hacer un comunicado conjunto. A Buzzi intentó convencerlo con su talón de Aquiles: “Así vos no quedás pegado con el gobierno.” Pero desde la Federación Agraria le contestaron que lo iban a discutir hoy mismo cuando se reúnan los 54 directores (entre titulares y suplentes) en Rosario.
Tal vez por eso, la Sociedad Rural insistió con su denuncia. Y le reclamó a las Bolsa de Cereales porteña y a la de Rosario investigar la compra de 500 mil toneladas de trigo de la industria molinera a cooperativas asociadas a la Federación Agraria. De paso, Biolcati acusó a Julián Domínguez de formalizar el descuento que sufren los productores –a manos de las exportadoras, los acopiadores y los molinos– con una nueva categoría de FAS teórico llamado “trigo pan baja proteína”.
La nueva polémica ruralista tendrá, coinciden todos, sus secuelas. Los pronosticadores de turno dan más precisiones: dicen que la próxima batalla tendrá lugar cuando se inicie el próximo período legislativo y el gobierno, finalmente, envíe al Congreso un paquete de leyes para proteger a los pequeños arrendatarios y no permitir la compra de tierra a extranjeros

http://tiempo.elargentino.com/notas/buzzi-acuso-llambias-y-biolcati-de-proteger-las-multinacionales

MI REFLEXION

MESA DE ENLACE, RUPTURA Y POLITICA

Hace tiempo se viene comentando en los medios las “tensas relaciones” entre los integrantes de la autodenominada “Mesa de Enlace” que podrían provocar una fractura, hecho que nunca se produce. Quizá, solo a modo de pensamiento hipotético, ciertas declaraciones efectuadas en on o en off por algún patrón agrario, tipo Buzzi, tal vez responda a tácticas diagramadas para confundir o al menos descuidar aunque sea en parte la reacción de la militancia favorable a las políticas populares del gobierno. De todas maneras, cualquiera sea la intención, sería un error imperdonable bajar la guardia al dar entidad a rupturas que no se producen y en mi opinión no se producirá por ahora, pues desde hace tiempo ha quedado plasmado que la Federación Agraria ha dejado de representar a los pequeños productores y campesinos, los que hoy en día están representados mas por las organizaciones de agricultura familiar y producen gran parte de los alimentos de consumo popular contribuyendo a la soberanía alimentaria.

El llamado campo ha sufrido una transformación importante en las últimas décadas, hoy no es la concentración de la propiedad el problema, por mas que exista en parte, sino la concentración de la producción y de su comercialización. Los pequeños propietarios se han transformado en arrendadores de su tierra, producto de la sojización, viven en las ciudades gozando de su renta. Los que permanecen cultivando su tierra han cedido, con placer o no, a los acopiadores vinculados a las 5 o 6 exportadoras, con lo cual la producción y su comercialización está en manos de los pulpos poderosos. El grito de Alcorta ha quedado muy lejos, mas en la ideología de los dirigentes de la FAA y muchos de sus representados que en el tiempo.

Hoy es, en mi opinión, impensable un quiebre en la dirigencia destituyente, se juegan un rol político fundamental, están disputando porciones importantes del poder real.

El gobierno popular debe, en algún momento, profundizar la disputa por el poder efectivo, para lo cual una de las herramientas debe consistir en la creación de una nueva Junta Nacional de Granos que monopolice la comercialización y exportación de los cultivos, despojando de esas prerrogativas a las exportadoras, con lo cual el famoso precio pleno, hoy en disputa, ira al productor, se fijarían correctamente los saldos exportables, no habría necesidad de retenciones, etc. Me dirán, con razón, que en las condiciones actuales es políticamente impracticable. Es verdad, por eso es imprescindible no bajar la guardia y formar, mediante el análisis y debate, cuadros adherentes al modelo nacional y popular que encabeza la presidenta Cristina,  para cuando llegue el momento, triunfo en las elecciones mediante, profundizar las medidas, entre ellas la comentada, que vaya transfiriendo el poder real al estado y a través de el al pueblo soberano. No estoy inventando nada nuevo, la Junta, la Ley de Arrendamiento, etc son instrumentos conocidos que fueron barridos, en algunos casos, por el neoliberalismo imperante desde 1955, al igual que la mayoría de las conquistas económicas y de derechos que hicieron grande a la Argentina.

La escasa concurrencia, aparentemente, el miércoles pasado en Bahía Blanca, no debe hacernos pensar que el poder concentrado ha perdido hegemonía, no es así. La pérdida de popularidad no hace mella en el poder real, recordemos que casi nunca en las semicolonias sudamericanas los poderosos gozaron de popularidad, por eso existieron los golpes cívico militares oligárquicos y el acceso al poder mediante la usurpación de un partido popular como el peronismo en la época menemista. También se valen de los partidos tradicionales, como el radicalismo desde 1930 en adelante, el socialismo argentino histórico etc.

El momento político es favorable, siempre y cuando no erremos el rumbo y encaminemos la profundización del proyecto, como se hizo a partir de la derrota electoral de 2009, solo que ahora debe encauzarse la disputa el poder que esta en manos de las corporaciones. Solo si nos atrevemos a dar este paso la historia nos juzgará como la generación que comenzó a transitar el camino revolucionario de la toma del poder real y de la definitiva independencia. La Patria Grande espera eso de nosotros, asi se podrá realizar el sueño de San Martín, Bolivar, Artigas, el Che y tantos otros que dieron su sacrificio y hasta su vida por el ideal.

Javier

29/01/2011 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General | , , , , , , , , | 1 comentario

Argentina: Los diez mandamientos de la Sociedad Rural


Por Mario Rapoport *

El país está viviendo desde hace largo tiempo un conflicto agropecuario que lo tiene en vilo. Muchos han analizado sus ejes centrales: los motivos que lo causaron; la responsabilidad de los distintos actores; los costos del conflicto; sus repercusiones en la coyuntura política y económica nacional; su incidencia en medio de la crisis económica mundial. Pero pocos se han detenido a examinar el sustrato ideológico que subyace a las manifestaciones o discursos públicos de las instituciones agropecuarias y sus antecedentes históricos. Una comparación, por ejemplo, de las posiciones presentes y pasadas de la Sociedad Rural Argentina, la entidad madre de esas instituciones y su principal referente, permite aclarar si se trata de respuestas a determinadas políticas en defensa de intereses del sector o si caracteriza también un modelo de país. De allí podríamos extraer, comparando, una especie de decálogo o diez mandamientos que fundamentan, sin agotar ni por lejos todo lo dicho, el modelo de referencia. Las épocas son distintas, las opiniones similares. Veámoslos uno por uno.

1 Sobre la noción de patria. Ya desde los comienzos de su vida pública, el lema de la SRA, “cultivar el suelo es servir a la patria”, constituye toda una definición: la noción de patria se confunde con el sector agropecuario y sus labores. “Ese [era un] llamado a los sentimientos nacionalistas” confiesa la institución en sus Anales del 1 de enero de 1927. El mismo que ahora las actuales autoridades, partidarias de la más absoluta libertad de comercio, utilizan; como Hugo Biolcati, su presidente, en la reciente inauguración de la exposición rural de este año: “Cuando el campo dice patria piensa con nostalgia en aquel magnífico granero del mundo”. Ya en 1876, en momentos en que se discutía una nueva Ley de Aduanas, el ministro Norberto de la Riestra, librecambista y defensor de los intereses agropecuarios, empleaba el término “desierto” en el mismo sentido que Biolcati utiliza el de “granero del mundo”. Decía que para “ser ricos y hacer frente a la inmensa importación de Europa […], porque sus fábricas producen tanto cuanto necesita el mundo entero, nosotros tenemos nuestro desierto”. A lo que el diputado Vicente Fidel López le respondía: “Pero nuestro desierto se agota tanto más cuanto que está habitado por gente que no trabaja, y yo le diré al señor ministro por qué es que no trabaja; es porque cuando se tiene una extensión de veinte leguas que da una excelente renta, al capitalista se la da a condición de tener la tierra y el país despoblado; así, pues, nosotros necesitamos poblar la tierra, […] acabar paulatinamente con el desierto. ¿Y sobre qué vamos a trabajar? Sobre nuestras materias primas precisamente. Es preciso tener materia prima, señor presidente, no para mandarla a Europa y sacar dinero por ella, porque ese dinero se va irremediablemente en los consumos. Es preciso tener materia prima para elaborarla […] por el inmenso valor que tiene la materia manufacturada […] contra la debilidad de la materia prima”. Desierto o granero del mundo, De la Riestra o Biolcati, estos principios desgranan el hilo argumental de un viejo y repetido discurso. Al menos, así surge de las Memorias de la entidad rural o, más directamente, de las expresiones de sus principales representantes o defensores. Por ejemplo, entre otros muchos, en la Memoria de 1970 se sostenía también que “la grandeza de la nación se construyó en torno a la producción agropecuaria”.

2 La defensa de la propiedad privada. Un principio esencial es “El respeto por la propiedad privada [que] constituye el punto de partida de toda política agropecuaria racional”, dice la Memoria de 1972.

3 Las relaciones con el Estado. En la Memoria de 1977, en plena dictadura militar, la SRA se pronuncia sobre este tema en los siguientes términos: “El programa económico determina que la función del Estado en la economía nacional se basa en el principio de subsidiaridad, que la empresa privada es el verdadero motor que impulsa todo el proceso económico y que el Estado no debe ejercer su actividad en este campo más que en forma complementaria y subsidiaria del individuo y de las organizaciones sociales intermedias”.

4 La cuestión de los impuestos. La Memoria de 1964 califica como “injusto” e “inconveniente” que se grave al campo, “fuente básica de la riqueza sobre la que se estructura la vida económica de la nación”. Ya en 1961, sobre las retenciones establecidas entonces, la Memoria de la SRA opinaba que “son la demostración evidente de un tratamiento discriminatorio que vulnera las disposiciones acerca de la igualdad de las cargas publicas contenidas en la Constitución”. El presidente de la SRA en 2002, Enrique Crotto, denunciaba, a su vez, en la exposición rural de ese año, que la Argentina es el único país del mundo “que impone tributos a los que ingresan divisas”. Hugo Biolcati, en un discurso ante el cuerpo diplomático el 24 de junio de 2009, sostiene aún más enfáticamente que el gobierno argentino “viene confiscando la renta agropecuaria desde hace al menos seis años a través de las retenciones.”

5 Los precios de los productos. “Nuestra única demanda es que se reconozca el valor íntegro de nuestros productos”, declara la Memoria de 1971. En la mencionada alocución del presidente de la SRA del mes de junio, llega a afirmarse: “Los precios son una señal fundamental para los productores, ya que pueden determinar qué se produce, dónde y en qué cantidad. Los productores necesitamos que los gobiernos permitan a las fuerzas del mercado actuar libremente […]”

6 La opinión sobre la industria. En noviembre de 1927, el entonces presidente de la SRA, Luis Duhau, en un discurso en la Cámara de Comercio Argentino-Británica, criticaba a los propulsores de la industrialización y del desarrollo del mercado interno: “[…] menos mal que la República Argentina importa tejidos e hierros. Peor es el caso de vuestro país (Gran Bretaña), que compra en el exterior sus alimentos y materias primas. Vuestra dependencia es mayor que la nuestra, pues no podríais prescindir fácilmente de la carne y el pan. Nosotros, felizmente, podemos llevar el mismo traje tres o cuatro estaciones y tal vez darlo vuelta”. En la Memoria de 1962 se enfatiza: “La industrialización no se realizó con el campo sino a costa del campo”.

7 Los vínculos con los trabajadores. En 1944 la SRA se pronunció sobre el Estatuto del Peón Rural de manera tajante: “Este Estatuto no hará más que sembrar el germen del desorden social al inculcar en la gente de limitada cultura aspiraciones ilimitadas […] pretende colocar al jornalero sobre el mismo patrón en comodidades y remuneraciones”. La Memoria de 1970 afirma: “El trabajador es acreedor a un salario digno pero nos oponemos a cualquier régimen que implique participación y cogestión”.

8 La inserción internacional del país. En el ya citado artículo de los Anales de la SRA de enero de 1927 se sostiene: “Para un país como el nuestro, en plena era agrícola-granadera, que debe buscar en el extranjero los productos manufacturados que no puede producir, debe elegirlos entre aquellos que son consumidores de nuestra producción”[…] “A Inglaterra, que absorbe la mayoría de nuestros productos, debemos considerarla […] como una prolongación de nuestras fronteras y preocuparnos de su prosperidad industrial como si fuera propia”.

9 La postura acerca de la democracia. La Memoria de 1981 dice: “Cuando por aplicación de los mecanismos constitucionales […] se llega a situaciones que ponen en peligro la existencia misma de la nación, es evidente que estos mecanismos son endebles”. Así se justifica el golpe de Estado de 1976, que “puso fin a una democracia débil, falsa, inauténtica, ineficiente”. En la Memoria de 1983 el tono es más solapado: “El respaldo de la Constitución no se reduce a la elección de sus gobernantes sino al respeto de todas sus normas, el próximo gobierno debe restaurar el orden”.

10 El ideario económico. En 1927 Luis Duhau considera que “[…] debemos en el presente hacer más intenso el intercambio comercial entre Gran Bretaña y la República Argentina. Sigamos […] a los economistas clásicos que nos enseñaron que cuanto mayor es el intercambio tanto más considerables son las ventajas que derivan de los países que lo realizan”. En la Memoria de 1976 se expresa: “Lo que llena de asombro no es que durante 30 años hayamos errado el rumbo sino que ciertos grupos sigan insistiendo que los alimentos deben ser baratos, sin querer advertir que ello significa bajos salarios y una pobreza generalizada”.

Estos 10 mandamientos no bajaron del Monte Sinaí, fueron hallados seguramente en un viejo pergamino que rodaba, desde 1866 (año de la fundación de la SRA), por las llanuras interminables de la Pampa Húmeda.

* Economista e historiador.

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04/08/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , | 2 comentarios