America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Buitres y guanacos – Horacio Verbitsky


Buitres y guanacos

Entre el pago a los buitres de Macrì y la rebaja de salarios del cazador de guanacos Lucas Llach, es posible imaginar cómo gobernaría esa alianza PRO-UCR-CCL. Por suerte Carrió se desentiende de la economía, ocupada en defender al renunciante golpeador De Narváez y a la República Perdida. Massa se paraliza ante el vacío sádico de Macrì, que cada día le baja el precio y ya ni gratis lo acepta. La batalla de los republicanos contra la corrupción no cabe en la canasta de Recalde.

na04fo01

Dentro de dos semanas, justo cuando se cierre la inscripción de aspirantes a la presidencia de la Nación, se cumplirá un año del fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos que dejó firme la decisión del juez de Wall Street Thomas Griesa a favor de los fondos buitre.

Maurizio Macrì visitaba Israel. Gracias a las seis horas de diferencia estaba bien despierto cuando recibió un llamado desde la radio del Grupo Clarín. Pero no lo parecía: “Habrá que pagar al contado”, opinó. También dijo que lo había hablado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sin querer, el diálogo se puso humorístico:

–¿Y qué le dijo Netanyahu?

–Sólo asintió, porque es un hombre de pocas palabras.

En cambio el gobierno mantuvo invariable la propuesta que Cristina comunicó en la celebración rosarina del Día de la Bandera, de “un acuerdo beneficioso e igualitario para el ciento por ciento de los acreedores”. Ni los buitres ni su juez lo aceptaron, la Argentina mantuvo su posición y no sucedió ninguna de las catástrofes vaticinadas por medios, políticos y economistas opositores. Esto fortaleció a los candidatos del FpV que, con matices menores entre ellos, prometen continuar con las mismas políticas de CFK. El viernes, un nuevo fallo de Griesa sumó otros 5400 millones de dólares a la cuenta que la Argentina debería pagar a quienes no renegociaron en 2005 o 2010, una prueba adicional de que el rechazo oficial fue acertado. Hasta ahora, Macrì no dijo esta boca es mía.

El presidente del bloque de diputados bonaerenses de la Coalición Cívica Libertadora, Walter Martello, explicó entonces que quien influyó a Macrì para fijar aquella posición tan instantánea como disparatada fue su amigo de infancia, asesor, testigo de boda y financista, Nicolás Martín Caputo. Para avalarlo, reprodujo una frase significativa del balance que en esos días presentó el Grupo Caputo: “Se aguarda para el 2015 una solución rápida del conflicto con los holdouts que permita revertir la actual tendencia negativa en el nivel de actividad”. Caputo tenía entonces en ejecución una cartera de obras para la Ciudad y la Nación por 1.500 millones de pesos, agregó Martello para que se comprendiera el sentido del consejo. Pero desde que Elisa Carrió sentenció que “Macrì es corrupto pero republicano” y se integró a la alianza que irá a las PASO con la UCR y el PRO, la información ya no está accesible en esa página. Los negocios por encima del interés colectivo, el Estado como gestor de esos beneficios particulares. Nada sorprendente porque así nació la PROpuesta Republicana. Caputo tiene menos éxito con su amigo cuando se trata de decisiones políticas, como el acercamiento que propugna a Sergio Massa.

El talón de Aquiles

Ernesto Sanz anunció que su candidato a vicepresidente será Lucas Llach, quien ya estaba coordinando los equipos técnicos del senador mendocino. La diligente prensa escrita y televisada permitió saber que se trata de uno de los hijos del ex viceministro de Economía de Menem y ex ministro de Educación de De la Rúa, Juan Llach, y que realizó un posgrado en Harvard. También se divulgó que corre descalzo, apoyando el pie en los metatarsianos y no en los talones, pero es tan sofisticado que lo denomina barefoot running. Además supimos que postula como ideal la dieta de hace ocho mil años y que la puso en práctica en un Mesón de Comida Paleolítica bautizado con el ingenioso nombre Como Sapiens, que Llach comparte con Cecilia, hija del diputado de PRO Federico Pinedo. Con los mismos aires del infante Froilán, Llach propuso una carrera “Persiguiendo al guanaco 2015”, hasta que los camélidos cayeran muertos por agotamiento y deshidratación, pero no llegó a realizarla por la sensata prohibición del gobierno de Chubut. Los malditos peronistas, siempre interviniendo desde el Estado en las iniciativas privadas. Además inventó TipType, un teclado virtual para Android y apostó 500 dólares a quien pudiera escribir más rápido en el telefonito. Martín Lousteau puede respirar aliviado de que su colega y amigo no se postule para gobernar la ciudad de Buenos Aires, inagotable incubadora de freaks y nerds, y en cambio se arriesgue a reclamar el voto de bonaerenses, salteños, riojanos y sanjuaninos. El haber elegido a Llach también demuestra que Sanz no se propone capitalizar la extensa estructura partidaria en la competencia con Macrì, sino ponerla a disposición del precandidato neocon. Ni siquiera le molesta la contradicción con su compañero de fórmula sobre temas centrales, como la Asignación Universal por Hijo, que Sanz denigró como promotora del vicio y Llach encomió como el mejor aporte del kirchnerismo.

Lo curioso es la omisión generalizada sobre el pensamiento económico de Llach, y no porque él lo haya ocultado. Por el contrario, lo difundió en dos libros sobre historia económica escritos en colaboración con Pablo Gerchunoff, el jefe de asesores del ministerio de Economía en los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. Especialista en privatizaciones, reforma del sector público y del mercado laboral, hace quince años Gerchunoff defendió ante estupefactos diputados radicales y del Frepaso la rebaja de sueldos a 130.000 empleados públicos como única alternativa para no despedir a 30.000. Los radicales no conciben ajustar más que sobre los asalariados, de modo que su horizonte intelectual se limita a la opción binaria entre el hambre y las ganas de comer, siempre ajenos, claro.

El enemigo principal

En Como Sapiens, Llach sostiene que “la agricultura y la domesticación de animales permitieron que aumentara la población. Pero más no siempre es mejor”. Este razonamiento es idéntico al que la oligarquía aplica desde el golpe de 1955, cuando el segundo ministro de Hacienda del dictador Aramburu, Roberto P. Verrier, descubrió que éste era un país espléndido pero le sobraban cinco de sus veinte millones de habitantes, cosa que en 1991 le recordé en una entrevista al padre de Llach, al entonces peronista y hoy radical Javier González Fraga y al ex viceministro radical Adolfo Canitrot, quienes disimulaban con distintas tácticas su afinidad profunda con Verrier. En las seis décadas transcurridas desde la Revolución Fusiladora, la política del mal llamado liberalismo argentino consistió en excluir de la civilización, el consumo y/o los derechos políticos a esa masa bárbara que hoy, si se mantuviera aquella proporción, pasaría de los diez millones. Agrega Llach en Como Sapiens que “la dieta llena de harinas, arroces, azúcares es una alimentación muy diferente a la que nuestro cuerpo está genéticamente preparado para recibir”, basada en carnes, frutas, verduras y frutos del mar. Esta pleitesía al determinismo genético no es traída a colación aquí en forma caprichosa, porque se reitera en los ensayos económicos del candidato. En el segundo de sus libros (Entre la equidad y el crecimiento. Ascenso y caída de la economía argentina, 1880-2002, de 2004) Llach y Gerchunoff afirman que existe un “rasgo genéticamente igualitario de la Argentina”, acentuado “a partir de la inauguración de una democracia auténtica” con el Yrigoyenismo, que contradice las tendencias “más favorables al crecimiento”. Es posible que en plena campaña electoral, Llach no sea tan explícito y delegue las explicaciones en su predecesor en la candidatura vicepresidencial de 2011, González Fraga. La semana pasada, ante una convocatoria de la Unión Industrial, JGF, expuso la discontinuidad con la política económica actual que propone su partido. Para conseguir lo que denominó “un shock de confianza” recomendó “eliminar las retenciones y las trabas al comercio exterior, poniendo fin a los controles de precios”. No hace falta mencionar los salarios para que los entendidos adviertan que esta batería de medidas reduciría su poder adquisitivo en forma drástica. En la misma línea, JGF también planteó el pago a los fondos buitre (con una quita del 50 por ciento, dijo) y la reconciliación con el FMI, con la idea de que así se produciría “un fuerte ingreso de capitales”.

El pecado original

La primera respuesta al planteo de Llach y Gerchunoff la firmó Axel Kicillof, quien entonces sólo era docente e investigador de la UBA e integrante del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino, que sesionaba en una habitación del estudio jurídico de Héctor Recalde. En un artículo que se publicó en este diario el 5 de septiembre de 2004, dijo que la obra vestía con modernos ropajes las vetustas ideas de José Alfredo Martínez de Hoz y Roberto Cortés Conde, que a la manera de los relatos de la Teología atribuyen todas las desgracias a un pecado original: la abundante tierra y la escasa población, que redundaron en salarios excesivamente altos en el paraíso agroexportador perdido en 1930. Los primeros habitantes se acostumbraron a ese estado de bonanza y convirtieron la equidad en un “valor político prioritario” que fue transmitiéndose de padres a hijos durante más de cien años. Este punto de partida generó una dinámica fatal, porque “para los autores el crecimiento requiere bajos salarios y una completa apertura comercial que permita aprovechar la especialización primaria a escala internacional”. Pero los argentinos, escribió Kicillof, “en lugar de someterse a su natural destino reclamaron obstinadamente altos salarios, lo que sólo pudo lograrse mediante medidas proteccionistas, industrialistas y deficitarias. De esta forma Gerchunoff y Llach sostienen que la búsqueda de equidad se contrapone al crecimiento”. El actual ministro explicó que en los periodos de sobrevaluación de la moneda (como la convertibilidad), el salario medio es alto en dólares pero no implica un elevado nivel de vida para la población. En un anticipo de los debates actuales, Kicillof dijo entonces que Llach y Gerchunoff cargaban la baja creación de empleo, el déficit fiscal crónico y el endeudamiento externo a la debilidad de los gobiernos de Menem y De la Rúa para oponerse a la abominada pasión igualitaria. “El dogma neoliberal según el cual el crecimiento no es compatible con la ‘equidad’ fue desmentido por todas las experiencias de desarrollo mundialmente exitosas. Pero, ciegos ante toda evidencia, y sordos ante todo cuestionamiento de las bases teóricas sobre las que se sustenta, esta afirmación se convirtió en el caballito de batalla de los intereses que a toda costa y en toda circunstancia se oponen al desarrollo industrial y promueven la caída de los salarios”. Para esta concepción, el salario sigue siendo el enemigo principal, ayer, hoy y mañana.

En 2005 otras dos investigadoras de CENDA, Cecilia Nahón y Mariana González (quienes ahora son embajadora en Estados Unidos y Subsecretaria de Coordinación Económica y Mejora de la Competitividad), desmenuzaron en un trabajo académico la obra de Llach y Gerchunoff y la tradición ideológica que la sustenta: “Aquella que celebra melancólicamente el período agroexportador, condena el proceso de industrialización local y justifica como incuestionables y naturales el ajuste regresivo y la liberalización de las últimas décadas. En un momento en que se alzan fuertes críticas hacia las políticas de apertura, liberalización y desindustrialización implementadas desde la dictadura militar, los autores defienden su continuidad. Se trata de un intento de justificar una vez más las eternas recomendaciones de política económica del dogma neoliberal. En lugar de profundizar en el debate acerca de las alternativas reales para el desarrollo de la Argentina, los autores insisten con viejas recetas cuyos resultados están a la vista: treinta años de fiel devoción neoliberal han arrojado al país a la mayor crisis económica, política y social de su historia”. En sus conclusiones, Nahon y González señalan que “la regresiva redistribución del ingreso de los últimos treinta años parece no ser suficiente para los autores: se insinúa que se requería aún más desigualdad para que florecieran los resultados de las acertadas políticas neoliberales. La década del noventa hubiera sido un verdadero éxito si la sociedad hubiera aceptado con sabia resignación una caída aún mayor de los salarios (…) La remanida receta de Gerchunoff y Llach no involucra una disyuntiva entre la equidad y el crecimiento, sino el riesgo de una nueva década pérdida en ambos sentidos. Se trata del eterno retorno de fórmulas ya fracasadas. Hoy, en cambio, es tiempo de planificar el desarrollo económico nacional priorizando la mejora en las condiciones de vida de los trabajadores”. Llach prefiere perseguirlos, descalzo pero con su botellita de agua, hasta que caigan muertos como guanacos por agotamiento y deshidratación.

Pàgina 12

07/06/2015 Posted by | Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Solidaridad, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Imperdible sincericidio de Carriò con Lanata, sobre la oposiciòn


Màs claro imposible, funcionales a corporaciones y no a favor del pueblo. Esto demuestra a las claras quienes son los opositores al kirchnerismo : Un medio de comunicaciòn que maneja como tìteres a los polìticos, que solo salen a criticar todo, sin propuestas claras y a hacer permanentemente operaciones polìticas, tergiversando e inventando hechos con sistemàticas mentiras.

Marianike

23/10/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Mauricio Macri y la fatiga opositora – Roberto Caballero


Cristina Fernández de Kirchner retiene poder aun dentro del PJ y el Frente para la Victoria manda en los pronósticos. El cambio del líder del PRO, las razones de Martín Sabbatella y el dolor por Luciano Arruga.
Mauricio-Macri2-e1367010756832
Aunque parezca argumento de ficción, la fatiga política que envuelve hoy al antikirchnerismo es mucho mayor que el cansancio acumulado por el kirchnerismo en todos estos años de gestión turbulenta. Las distintas oposiciones hicieron de todo, tuvieron de su lado a la mayor cadena de agitación y propaganda de la que se tenga memoria y se convencieron más de una vez de que podían festejar el fin de un ciclo y el advenimiento de sus horas felices y, sin embargo, las encuestas les vaticinan un pedregoso y aún amargo camino hacia el 2015.

Al menos por ahora, los números reflejan una tendencia que descorazona al más entusiasmado de los antikirchneristas: a un año de las elecciones, el Frente para la Victoria (FPV) tiene un núcleo duro de votantes a escala nacional que va del 30 al 35% de los consultados, y ninguno de sus solitarios adversarios se proyecta por encima del 26% de las preferencias. Es un panorama agobiante. Más si se tiene en cuenta que, cuando las urnas hablen, en sólo doce meses, el candidato que logre el 40% de los votos y saque una ventaja del 10% sobre el segundo será el próximo presidente de los argentinos durante cuatro años.

No es sencillo leer la realidad por fuera de los diarios que ya sabemos. Pero para la oposición, aunque les resulte una herejía, se torna indispensable, si quieren ir por algo más de lo que ya tienen.
El giro copernicano de Mauricio Macri en las últimas horas responde a esta realidad desoladora. Si vapuleando la AUH, oponiéndose a la estatización de YPF y criticando el satélite Arsat 1, apenas supera el 16%, siempre según las encuestas que maneja su equipo de campaña, ¿cómo hace para, al menos, conseguir otro 15% que lo ponga en condiciones de disputar un balotaje con el FPV?

Con Jaime Durán Barba alejado como consultor maquiavélico, Macri decidió ahora dejarse llevar por su instinto. Huele mejor que nadie, aunque más no sea por su minúscula experiencia de estadista metropolitano, que el humor social irritado no implica un desconocimiento a planes oficiales que hoy forman parte de un patrimonio social transversal e irreversible. Por eso, y porque para él una encuesta –más que las convicciones ideológicas–, es la base para el diseño de un programa electoral, en pocos días salió a elogiar la AUH, a decir que YPF y las AFJP seguirían siendo estatales bajo su hipotético gobierno y que el satélite Arsat 1 es un logro científico y tecnológico valioso, cuando hace dos semanas había dicho lo contrario ante la CAME.

Recordar que todos estos proyectos contaron con la negativa de su bloque parlamentario es sólo un breve ejercicio de memoria. Hay un sentido común en la sociedad que supone cambios, pero no todos los cambios radicales que propone en bloque el antikirchnerismo fogoneado por Clarín y La Nación.

En verdad, la realidad no es como los diarios desean que sea. Hay matices, deseos complejos, hibridaciones, que el editor o titulero, signado por la simplificación del oficio, no logra evidenciar. Macri se dio cuenta de eso. Habrá que ver si le alcanza para llegar a la final o a ver desde la segunda bandeja de la tribuna lo que sucede el año próximo.

Sergio Massa atraviesa una situación parecida. A diferencia del jefe macrista, sabe desde el comienzo que una parte del voto bonaerense que lo acompañó el año pasado votaría a un candidato kirchnerista en elecciones presidenciales. Lector minucioso del trabajo de los consultores, armó una oferta anclada en la seguridad –de la que ya no habla, del mismo modo que renunció a la comisión de Legislación Penal-, que tiene un techo.

Es cierto: es el tema que más preocuparía al electorado de la provincia de Buenos Aires, y podría sumársele el de Córdoba, Mendoza y Santa Fe. Pero no mucho más que eso, que es mucho, aunque insuficiente para alcanzar el 30% que lo ponga a discutir en serio con la fuerza del FPV estructurada a nivel nacional.

El “Operativo Garrochas”, como su equipo bautizó al presunto pase en bandada de gobernadores, intendentes y dirigentes del peronismo tradicional al Frente Renovador, no ocurrió ni en el volumen ni en la calidad esperada. Por el contrario, las últimas fotos que cosechó son junto a radicales como Gerardo Morales, que pusieron en crisis no al FPV sino al FAUNEN, el otro espacio opositor a la deriva, bajo el síndrome de fatiga que produce el kirchnerismo con Cristina Kirchner timoneando la iniciativa política nacional.

Dos de las grandes peleas que impulsa el oficialismo, contra los fondos buitre y contra el oligopolio Clarín, que quería que el gobierno le firmara la adecuación trucha que había presentado ante la AFSCA, cuentan con una adhesión social que no se refleja en las tapas de los diarios favoritos que leen los asesores de Macri y Massa. No son, como podría pensarse, banderas que dejan contento al núcleo duro y nada más.

Una encuesta que leen con pavor en las oficinas de Héctor Magnetto, por ejemplo, revela que la mayoría de la sociedad está de acuerdo con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) y que comparte la idea de que la concentración empresarial en el rubro es el principal condicionante a la libertad de expresión. Tampoco escapa a cualquier aprendiz de analista político que la lucha contra los buitres goza de una legitimidad social extendida que incluye a sectores que son críticos del gobierno por cuestiones como la inflación o cuyo malhumor está atado transitoriamente a asuntos de bolsillo o expectativas financieras.

Pero la fatiga política opositora tiene otros ingredientes. En el mejor de los casos, es decir, con una alianza que logre juntar los votos indispensables para forzar un balotaje, los que especulan con un gran envase de antikirchnerismo social que supere el voto duro oficial, al estilo del voto antimenemista del 2003, eluden incluir en su análisis deseado que Carlos Menem sacó el 25% de los votos, que a su vez era el techo de imagen positiva de su liderazgo en aquel momento, que tenía una imagen negativa del 75%. ¿Cuál es la imagen positiva de Cristina hoy? En todos los casos, la mida quien la mida, encuestadores oficialistas u opositores, y se mida contra lo que se mida, Cristina tiene una imagen positiva en la sociedad que es superior a lo que, en teoría, cosecharía en votos la marca FPV. Algunos hablan del 40% y otros del 45 por ciento.

En el medio, Clarín, La Nación y Paul Singer agotaron el stock de denuncias horripilantes que podrían lastimarla en el prime time de la televisión y en los juzgados de los Estados Unidos. Después del Lázarogate, después del Cristóbalgate, después de llevar a tribunales a Amado Boudou, la imagen de la conductora del kirchnerismo sigue estando por arriba de cualquiera de los otros liderazgos que le hablan a la sociedad sobre el rumbo que deben tomar las cosas. No es un detalle menor. El cansancio opositor se explica por esto mismo.

Cuando Jorge Lanata, a través del personaje que actúa para el Grupo Clarín S.A., dice que todo el antikirchnerismo junto no logra llenar un balde de bosta, certifica dos cosas: una, que Héctor Magnetto y el Foro de la Convergencia Empresarial están disconformes con las performances de los candidatos que vienen apoyando; y dos, que están presos del nerviosismo, porque para estas fechas del 2014, después de lo ocurrido en octubre pasado con Massa, de la devaluación de enero y del trabajo para decretar un default general, la presidenta sigue contando con los reflejos necesarios para retener poder en vez de perderlo. Se les incendiaron los manuales con los que analizaban la realidad política del país. Sus balances son los de aquel que se quema, grita y pide socorro, no los del que medita de manera sensata.

La amenaza de un diciembre violento, un clásico de temporada, se reduce a la exigencia de un bono que agita, paradójicamente, la Unión Industrial Argentina, que reúne a los empresarios que cuando se sientan en la mesa paritaria dicen no tener plata para cubrir la exigencia obrera. Y tiene como vocero a Hugo Moyano, quien acaba de decir que va a apoyar a un futuro gobierno porque va a tener que aplicar un fuerte ajuste en la economía. Con tan delirante apuesta de convergencia síndico–empresaria para el caos, ¿todavía hay alguien que se pregunta por qué Cristina tiene mejor imagen que sus fanatizados detractores? Cuando pasen las fiestas, las elecciones están a la vuelta de la esquina. Más de 30 años de democracia ininterrumpida le enseñaron a la sociedad que las tensiones se dirimen en las urnas, territorio que únicamente las corporaciones ven con recelo militante.

Ante este panorama, convendría no perder de vista lo que ocurre en el propio FPV, escenario que conjuga hoy las tensiones esenciales del porvenir político. Es un espacio que se divide entre los peronistas feudales que apuestan a perdurar apoyando lo que Cristina diga que hay que apoyar, aunque deban apretarse la nariz después de ver que Massa no despega, los kirchneristas duros que apoyarán lo que Cristina decida sin siquiera cuestionárselo y los kirchneristas críticos que quisieron heredar antes de tiempo y se dieron cuenta de que una cosa es el pronóstico basado en el deseo y otra la realidad, como demostró el acto de Argentinos Juniors donde habló Máximo Kirchner.

Por ahora, la encuestología dominante asigna a Daniel Scioli las mejores chances para erigirse en la figura aglutinadora del espacio oficialista. Sin ninguna duda, si Cristina se decidiera por él, el futuro político podría teñirse del color de las mandarinas. A Scioli le hace falta eso: que Cristina lo bendiga. Solo no puede y con el Papa tan lejos no le alcanza.

En su versión Pimpinela de las cosas, el naranja zodiacal “renueva la ilusión de la vida y tiene virtudes antidepresivas”. Es “la energía, la felicidad, la atracción y la creatividad”. Todo muy lindo, pero la política es más que Osho. Exige gestos, algunos magullones, levantar cada tanto la voz, no sólo buenas apariencias.

El problema de Scioli es que un sector de sus asesores todavía no comprendió que él tiene que elegir entre ser la Dilma o el José Serra del 2010. Y tiene que elegir bien, sin equivocarse, si quiere ser presidente. En Brasil hace cuatro años ganó el “lulismo”, no la ola Dilma.

El acto por el Día de la Lealtad en Moreno, que reunió al PJ, y donde habló Scioli fustigando a los que quieren derogar a la AUH y la estatización de YPF, muestra que el gobernador bonaerense, de una gestión opaca, a veces, si quiere, puede brillar. Lástima que es la excepción y no la regla, si no el panorama estaría mucho más claro para todos. También demostró que la gravitación de Cristina dentro del universo pejotista, contra todos los pronósticos, sigue siendo alta, casi excluyente.

Volviendo a la fatiga opositora, no debe ser fácil de digerir la lectura de las encuestas y sus números esquivos, y tampoco la sucesión de actos militantes (Luna Park, Ferro, Argentinos Juniors, Atlanta) que el kirchnerismo viene desplegando en este último tiempo.

No es sencillo leer la realidad por fuera de los diarios que ya sabemos. Pero para la oposición, aunque les resulte una herejía, se torna indispensable, si quieren ir por algo más de lo que ya tienen.

Macri logró verlo y cambió su discurso. Un poco por fatiga, otro tanto por vocación de poder. Aunque no le alcance, lo muestra con ambición. Del mundo opositor es el único que advirtió que el kirchnerismo gobierna el sentido común de muchas cosas.

Cosas que ya no tienen vuelta atrás.

Las mentiras de Clarín

Como un gladiador solitario, en los entretiempos del Fútbol Para Todos, el titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, respondió ayer la estrategia mendaz del Grupo Clarín S.A. para violar la Ley de Medios de la democracia.

Sabbatella se cargó sobre sus espaldas una decisión para nada sencilla: rechazar la adecuación voluntaria del grupo que regentea Héctor Magnetto. No tenía muchas opciones, en verdad: avalar una adecuación trucha del mayor oligopolio hubiera sido herir de muerte el espíritu antimonopólico de una norma democrática y apoyada por la mayoría de la sociedad, según las encuestas que lee el propio Grupo Clarín S.A.

Había vínculos societarios ilegales y contratos ilegales entre vendedores y compradores. Lo dicho: una apuesta trucha para burlarse de la ley tan trabajosamente aprobada. Para el que tenga dudas, puede consultar el texto completo de la LSCA.

Si se hubiera hecho una cosa distinta a la que hizo Sabbatella, tratando de evitar la judicialización del caso, el kirchnerismo se habría condenado a la impotencia y nuestra democracia, al maquillaje. Nunca menos.

De satélites y dolores

El cuerpo de Luciano Arruga apareció un día después de que el Estado lanzara al espacio un satélite de producción nacional, único en su tipo, que lo coloca en el selecto club de los países que pueden concretar una hazaña así.

Es difícil congeniar la idea de un Estado que puede hacer eso y, a la vez, durante casi seis años no identificar un cuerpo enterrado como NN, después de un presunto accidente de tránsito, perteneciente a un joven por el cual hubo campañas en medios de todo el país en lo que se sospechaba –y aún se sospecha, para que se vea la situación de incertidumbre generada– fue un caso de violencia institucional.

Que una ONG como el CELS, representante de los deudos de Luciano, haya presentado un hábeas corpus que aceleró la identificación, debería sonrojar a todos los que queremos un Estado democrático, ágil y eficiente. El sistema judicial bonaerense, la policía de Daniel Scioli, pero también todo el sistema institucional debería responder por la desidia que muestra un Estado –el Poder Judicial, sobre todo– peor que cómplice: abúlico e indolente.

Lo del satélite es una proeza que demuestra que los argentinos estamos llamados a hacer grandes cosas, pese a lo que digan Clarín y La Nación.

El caso Arruga es una vergüenza, sin justificaciones.

Una cosa nos remite al futuro. La otra, al pasado horrible.

INFONEWS

22/10/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , | 1 comentario

“La oposición termina contra los trabajadores con tal de oponerse al Gobierno” – Jorge Taiana


|522d17d9eb9ff_275x174

El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador porteño por el FpV dijo en el programa 678 que “la oposición quería gravar la renta financiera pero cuando tuvieron que votar se dieron vuelta”.

Por:
INFOnews
El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador por el FpV dijo en el programa 678 que “los que votaron por el no a la ley de renta financiera, son todos los que dijeron que lo iban a hacer”.

El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador por el FpV.El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador por el FpV.
Taiana habló sobre el proyecto que grava las transferencias de títulos y acciones de empresas que no cotizan en Bolsa y la distribución de dividendos que consiguió la aprobación en la Cámara de Diputados y este jueves se tratará en el Senado.

El candidato del FpV sostuvo que “estos opositores recorrieron todos los medios reclamando al Gobierno que grave la renta financiera pero cuando tuvieron que votar se dieron vuelta”.

Inclusión y Círculo Rojo

Jorge Taiana también se refirió a la gestión de Mauricio Macri y afirmó que “hay una gran diferencia entre el Norte y el Sur de la Ciudad”.

“Macri reconoce que actúa en función de una minoría poderosa”

En ese sentido el candidato a legislador dijo que “hay que debatir esa diferencia, hay que formular una visión distinta de la Ciudad. Hay que transformarla en una ciudad más justa e inclusiva”.

Con respecto a la polémica del “Círculo Rojo” generada por el mismo Macri, Taiana sostuvo que el Jefe de Gobierno porteño “reconoce que hay un grupo de poder que sigue sus reflexiones y siguen los intereses de los grupos concentrados”.

“Macri reconoce que actúa en función de una minoría poderosa. Eso es anti democracia” y agregó que “tenemos un gobierno que va a ejercer en plenitud la voluntad popular”.

Debate: gravar la renta financiera y otro capítulo de oponerse por oponerse

Internas en el círculo rojo: Morales Solá se enojó con Macri

Taiana analiza la coyuntura electoral de la Ciudad

09/09/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , | Deja un comentario

La oposición busca la salida anticipada del kirchnerismo – Jorge Cicuttin


Sonrientes, acomodados en sus sillas frente a las cámaras, el operador golpista disfrazado de periodista Mariano Grondona junto al entonces titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcatti, entablaron el siguiente diálogo: MG: –Siempre nos decían, cuando estábamos con las inundaciones, siempre que llovió paró…
HB: –Vos querés decir que el gobierno de Kirchner va a durar… para mí, dos años más. O sea que dos años van a ser muy duros…
MG: –¿Dos? ¿Te parece? No sé qué va a pasar…
HB: –Eso te quería escuchar.
MG: –No sé qué va a pasar… Hay un señor que se llama Cobos, ¿no? Que es vice…
El cierre fue de carcajadas compartidas.

Por:

Jorge Cicuttin
Corría el año 2009. El gobierno de Cristina Fernández venía de soportar la derrota en el Congreso en el debate del proyecto de retenciones móviles –”la 125″–, y la traición de Julio Cobos. En las elecciones legislativas de ese año, Néstor Kirchner perdió en la provincia de Buenos Aires frente a Francisco de Narváez y la oposición se convertía en mayoría en ambas cámaras parlamentarias.

Se entendían las sonrisas de Grondona y Biolcatti. Esperaban una retirada anticipada del gobierno kirchnerista. Un deseo por el cual estaban dispuestos a trabajar codo a codo con la oposición política y mediática.

Pero se equivocaron. Esas sonrisas se fueron borrando de sus rostros al ir viendo cómo el gobierno de CFK, lejos de rendirse a las presiones y a los intentos destituyentes, recuperaba la iniciativa política, tomaba medidas profundas que mejoraban la vida de millones de argentinos –la Asignación Universal por Hijo, la reestatización del sistema jubilatorio, son algunos ejemplos–, el promocionado Grupo A se desmoronaba y a muchos opositores no les quedaba más que apoyar leyes que contaban con un rotundo apoyo popular.

Los actos por el Bicentenario fueron la demostración, con cientos de miles de argentinos en la calle, de cómo cambiaba el clima político y se desbarrancaban las teorías del final del kirchnerismo. En 2011, y tras sobreponerse al durísimo golpe de la muerte de Kirchner, Cristina lograba la reelección con una diferencia histórica respecto del segundo candidato.

En estas internas abiertas, como en las legislativas de 2009, pese a ser la agrupación política más votada, el Frente para la Victoria perdió en territorio bonaerense y en las provincias más pobladas del país. Pese a que, de repetirse esta situación, en los comicios de octubre el oficialismo mantendría el número de bancas en el Congreso, la idea instalada por la oposición es que se trata de una derrota profunda que anuncia el fin de ciclo. No sólo lo anuncia, lo anticipa.

La oposición política y mediática recuerda lo ocurrido en 2009. Y no quiere que le vuelva a pasar. Por eso, en estos días, los mensajes que hacen referencia a octubre están guiados a 2015. A Cristina le quedan más de dos años de mandato, un tiempo extenso en el que el gobierno puede reponerse de una supuesta derrota en las legislativas, recuperar la iniciativa política, tomar medidas que logren el apoyo popular y llevar a la oposición a quitarse las máscaras y mostrar sus falencias, sus promesas vacías y quiénes son los poderosos personajes que se ocultan detrás de sus candidaturas.

Le temen a los próximos dos años de gobierno. Y no por “las venganzas” que llegarían a partir de octubre, sino porque el kirchnerismo recupere votos y el apoyo de algunos sectores que dos semanas atrás lo abandonaron.

No lo quieren permitir. No están dispuestos a correr ese riesgo.

De manera tal que se pueden cambiar las figuritas. En esta oportunidad no son Grondona y Biolcatti, les toca a Chiche Duhalde y Lilita Carrió, a Nelson Castro y a Jorge Lanata. Son lo mismo, es decir, los mismos intereses.

“¿Cómo va a hacer para gobernar dos años más con esa situación emocional?”, se pregunta el periodista-doctor Nelson Castro, argumentando que la presidenta sufre trastornos emocionales que no la dejarán ejercer el poder. Jorge Lanata anuncia “el caos” para los dos años próximos, mientras ofrece investigaciones con datos falsos que rápidamente son destruidos por las pruebas que muestra el secretario general de la Presidencia. “Basta mirar sólo un poquito para ver esta maniobra tratando de generar en la sociedad odios, violencia, repulsión, con actitudes y un nivel de agresividad e intolerancia con la presidenta, su familia y hasta con Kirchner, que ya no está. No tienen límite en las cosas que están haciendo”, aseguró Oscar Parrilli.

Desde la dirigencia política, la oposición anuncia que, si en octubre sacan más votos que en las PASO, van a ir por las presidencias de ambas cámaras legislativas, pese a que el FPV sea claramente la primera minoría.

Los autoproclamados “campeones de la institucionalidad” no tienen ningún reparo en acudir a las estrategias más bajas para evitar que Cristina termine su mandato o, si no pueden anticipar su salida, por los menos condicionar su mandato y “marcarle la cancha” para una “transición ordenada” hasta la llegada de uno de ellos.

Hay cosas que no se hacen. Hay poderes con los cuales no hay que meterse. Por eso, los que se animaron tienen que escarmentar.

En la Plaza de Mayo, en los festejos por los diez años de kirchnerismo, Cristina alertó que ciertos sectores de la oposición, del establishment, “vienen por todo”.

En un peligroso déjà vu, repiten su estrategia de “aleccionar” al kirchnerismo y buscar su salida anticipada.
Por eso van por todo.

INFONEWS

20/08/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura | , , , , , , | Deja un comentario

Los días que vendrán – Jorge Giles



multitud-dia-de-la-democracia

Varios hechos, internos y externos, dominan la escena de la semana que dejamos atrás y que, seguramente, echarán luz sobre el tiempo por venir.

A saber:

*La consolidación de la CELAC como organismo representativo de los gobiernos de América Latina y el Caribe.

*La asunción del presidente de Cuba, Raúl Castro, como presidente de la CELAC.

*La firme defensa de nuestra soberanía económica por parte de Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua ante la iniciativa europea de pretender ingresar libremente sus productos industriales al mercado regional.

*El Acuerdo alcanzado entre la Argentina e Irán para avanzar en el esclarecimiento y el castigo a los culpables del atentado terrorista a la sede de la AMIA.

*La concurrida y representativa reunión de intendentes, legisladores nacionales y provinciales bonaerenses, en un espacio político plenamente identificado con la conducción y el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.

*La presencia de 500 intendentes de todo el país convocados por la ministra Alicia Kirchner.

*La decisión, adelantada por algunos dirigentes alineados con el gobernador Daniel Scioli, de concurrir separados del oficialismo a las próximas elecciones primarias, abiertas y obligatorias.

*El desmembramiento de las fuerzas de Francisco De Narváez.

*La saña represiva que mostró el gobierno de Macri con los vecinos de Parque Centenario.

*La actitud indolente y vergonzosa del gobernador cordobés, De la Sota, clausurando antenas de la TV Digital Abierta en su provincia.

*La celebración oficial y popular, por primera vez en estos 200 años, de la Asamblea del Año 1813.

*El aumento otorgado a jubilados y pensionados.

*La baja de la desocupación en medio de una crisis global que amenaza seguir.

*La suba del 20 % para el cobro del mínimo no imponible del llamado impuesto a las ganancias, lo que fortalece el salario y el poder adquisitivo de los trabajadores.

*La continuidad de créditos y subsidios del Estado para la producción industrial de las Pymes, favoreciendo el empleo.

Hay más datos que ayudarían a configurar mejor el escenario de la realidad en estos días. Ejemplo: las pavorosas cifras de desocupación y destrucción de fuentes de empleo en España y en el resto de Europa.

Pero alcanza para concluir que los días que vendrán serán de creciente fragmentación opositora, creciente unidad continental, creciente crisis política financiera mundial y al mismo tiempo, creciente voluntad política de nuestra Presidenta para mantener y profundizar el proyecto de país que conduce y lidera.

Eso sí: la garantía para consolidar este modelo es que también siga en creciente la participación popular de los argentinos.

Infonews

02/02/2013 Posted by | Economía, Educación, General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Las grandes adaptaciones a los vagones chinos, que llevarán dos meses!


27/01/2013 Posted by | General, Política Argentina, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , | 2 comentarios

Postales caribeñas – Luis Bruschtein


Se esforzaron por resaltar los parecidos entre Chávez y Cristina, pero las elecciones en Venezuela demostraron que las oposiciones son más parecidas que los oficialismos. El chavismo y el kirchnerismo reconocen sus coincidencias, pero al mismo tiempo aceptan que encarnan procesos diferentes. El centroderecha argentino había sido muy casero hasta ahora, pero su encuentro con la oposición venezolana se producía al mismo tiempo que Mauricio Macri se encontraba con el jefe de gobierno español, el conservador Mariano Rajoy. Se generaron lazos fuertes, aunque a los venezolanos les interesa más referenciarse con Miami que con otras fuerzas latinoamericanas, algo que puede tentar también al centroderecha local.

La oposición argentina con su disciplinada escolta mediática desembarcó en Caracas para festejar la caída del tirano o denunciar un fraude escandaloso. “Hay que ver al gordo Lanata este domingo que va a transmitir en directo la caída de un dictador”, decían algunos tweets que promovían al programa emblema de la oposición. Buscaban magnificar cualquier rebote en Argentina de la ansiada derrota de Chávez para desgastar a la Rosada. No estaban preparados para que ocurriera exactamente lo contrario, que su presencia sirviera para certificar el liderazgo auténtico de su demonio preferido en una elección ejemplar por la masiva participación ciudadana, por el orden sin incidentes y por la absoluta transparencia.

El desconcierto de la delegación del centroderecha argentino y los medios que la acompañaron quedó en evidencia por sus metidas de pata, al romper la veda electoral para anunciar el triunfo del candidato que en realidad perdió, o hablar de la necesidad de que Chávez reconociera su derrota, cuando el que se estaba preparando para ocultar la suya con denuncias de un fraude inexistente era el centroderecha venezolano, o al provocar un conflicto con periodistas en el aeropuerto. Extrañamente, de los doce mil periodistas de todo el mundo que cubrieron los comicios, ellos fueron los únicos que tuvieron problemas. La prensa antichavista (expresada por los grandes medios locales) anduvo como Pancho por su casa y los grandes medios norteamericanos resaltaron, por el contrario, la libertad con la que pudieron trabajar, incluyendo conferencias de prensa brindadas por Chávez a las que no asistieron los pequeños conspiradores argentinos.

Mal que les pese, la presencia del centroderecha rioplatense no logró constatar ni denunciar ninguna dictadura y, al revés, no pudo menos que certificar el alto nivel participativo de la sociedad que se ha conformado en el proceso democrático bolivariano. En una dictadura no vota en forma voluntaria más del 80 por ciento del padrón. En Argentina, donde el voto es obligatorio, el presentismo más alto apenas llega al 70-75 por ciento. La aprobación de esas elecciones por parte de los observadores del centroderecha implica también que la actuación del Consejo Nacional Electoral resultó transparente, lo cual demostró que el gobierno venezolano respeta la independencia de poderes por lo menos en los mismos estándares que las democracias mundiales. Y la actividad de los medios, sobre todo las coberturas groseramente antichavistas y abiertamente favorables al candidato opositor Henrique Capriles de los grandes medios venezolanos, de la mayoría de las agencias internacionales y del grupito de representantes de los grandes medios argentinos, demostró también que la libertad de prensa está vigente.

Es chistoso que la oposición venezolana se cuide tanto de acusar de golpista a Chávez porque, no hace tanto, ella misma participó en un golpe frustrado contra el gobierno democrático bolivariano. Ese tema se suele mencionar al pasar como algo implícito entre demócratas que suelen respaldar golpes de Estado para defender a la democracia.

La base social del centroderecha argentino, movilizada en el conflicto por la 125 y en los cacerolazos porteños, mantiene una actitud destituyente, es decir, no discute con el Gobierno, sino que busca su caída. La oposición venezolana pasó por esa estación, con esa misma mezcla de furia y desprecio, hasta el golpismo descarado. Ahora tomó conciencia de que para sostener alguna expectativa de triunfo necesita sacarle votos al chavismo y su estadio actual es el de reconocer algunos resultados de la revolución y acatar la Constitución bolivariana. Capriles, que tiene más antecedentes de derecha, se presentó como un reformista en la campaña y prometió, sin que le creyeran demasiado, que iba a mantener a las misiones, que son los amplios programas sociales que impulsó el chavismo.

Sirve el paralelismo, porque si el centro derecha argentino quiere crecer, necesita morder el 55 por ciento de Cristina Fernández. A esa misma conclusión llegaron antes los venezolanos cuando diseñaron una línea de acción menos agresiva con el chavismo. Pero aquí, la estrategia de confrontación permanente acentuó los rasgos más derechistas de Mauricio Macri. En vez de acercarlo, ese discurso lo aleja de la principal cantera disponible y hace que cada vez sea más difícil agregarle algunos toques de mínimo reformismo a la imagen ultramontana del jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires.

Poco a poco, la fuerza de Macri, acompañada por exponentes de las derechas del radicalismo, el PJ y otras, va encontrando una identidad internacional. Pierde los beneficios de la anomia inicial y gana lo que puede con los reflejos de otros procesos. La crisis española opacó el brillo de Mariano Rajoy y la estrella ascendente de Capriles lo hubiera reemplazado. También fracasó, pero se consolida una red de identidades como las que construyeron en Sudamérica Kirchner, Lula, Chávez, Evo, Lugo, Correa y Mujica. Capriles, Rajoy y Macri, y en menor medida el ex presidente colombiano Uribe y el chileno Piñera, dan forma a la constelación derechista.

Para la derecha venezolana, Rajoy o Macri son estrellas menores. El faro está en Miami, en las usinas de la ultraderecha norteamericana y cubana, muy ligadas a la colectividad de venezolanos residentes que se autoasumen como exiliados de Chávez. La burguesía venezolana tiene allí su principal lugar de residencia y en segundo lugar su país. Hay una tendencia creciente de las derechas latinoamericanas por referenciarse con Miami, cuyos centros de pensamiento cuentan con un poderoso arsenal mediático con inserción en todos los países de América latina. Ese fue el lugar –si se quiere en una decisión visionaria– que les facilitó la CIA a las primeras oleadas de exiliados cubanos.

Si los latinos votan en masa a los demócratas, y en especial a Barack Obama, las colectividades cubano-venezolanas y demás, de Miami, optan siempre por los candidatos más derechistas y no se llevan bien con los otros latinos. Miami es La Meca de los latinoamericanos ricos. Allí vacacionan y allí se sienten parte del gran imperio. No son colectividades con tradición democrática. Con la excusa del anticomunismo, han impulsado y apoyado todos los golpes militares en América latina, incluyendo al más reciente de Honduras. E incluso varios de sus representantes forman parte del Grupo de Tareas de los fondos buitre que operan contra Argentina. Algunos aspectos de esa línea de pensamiento se expresan en la forma tan parcializada con que la CNN cubre los procesos políticos latinoamericanos populares. Y la CNN no es la vertiente más recalcitrante.

Para los países caribeños, la relación con Miami resulta lógica hasta por el clima. La globalización y el desarrollo de los medios acercaron el Caribe al sur, y la base social del centroderecha argentino ya generó un lazo de familiaridad cultural y vagamente ideológico sin que todavía se exprese claramente en el plano de la política. Un embrión de esa inclinación se produjo con el menemismo y después se cortó. Sería una forma de alinearse con los Estados Unidos y con sus grupos más derechistas, los mismos que diseñaron con ese objetivo a ese primer exilio cubano lleno de agentes de la dictadura de Batista.

PAGINA 12

13/10/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Clarín y sus alateres siguen tergiversando y mintiendo


Tergiversación de los dichos de Cristina – Infonews | Un mundo, muchas voces.

11/09/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , , , , | Deja un comentario

Vigilar y castigar por Luis Bruschtein



Para los mercados, los jóvenes son consumidores. Y por lo tanto deben ser seducidos y bombardeados igual que los adultos. El bombardeo mediático sobre los jóvenes es permanente, demoledor, y no tiene la mínima consideración del joven como persona. Les crea necesidades y urgencias sin importar su capacidad económica o nivel cultural. Trata de convencerlos de que no existen, de que no son nada, si no tienen tal o cual zapatilla o lentes de sol, gorras o remeras. El poder de convencimiento de ese machacamiento es casi invencible. El neoliberalismo se rige por los mercados que consideran a los jóvenes aptos para consumir. Pero el neoliberalismo no los considera aptos para votar. Pueden consumir, pero no pueden votar.

Los temas de género formaron parte de un debate profundo y enriquecedor. Pero las cuestiones referidas a los jóvenes permanecían en ese lugar tan engañoso de las verdades indiscutibles. Es como es, son como son y se los trata como se los trata. Hay un joven que es estudiante, otro que es desocupado, un joven delincuente, el violento, el trabajador, el gay o el heterosexual. Son identidades que fragmentan al joven como identidad. Que fragmentan y al mismo tiempo generalizan, como que el ser joven está a un paso de la droga, la delincuencia, la estupidez o la violencia. Cada una de esas identidades se convierte en todos los jóvenes según el momento. Como por motivos políticos el tema de la inseguridad ha sido tomado por los grandes medios como uno de los más enfatizados, se repite hasta el infinito la imagen del joven-delincuente. En ese proceso de edición-enfatización, los jóvenes pobres pasan a convertirse en equivalentes a delincuentes, drogones y violentos.

A veces el disparador es la inseguridad, a veces la educación. Hay un debate que empieza a despuntar. Hay un replanteo de la vieja mirada frente al joven. Hay un debate sobre el rol de la comunidad en relación con el joven. Hay un debate sobre la responsabilidad del Estado en ese tema desde una mirada global y no parcializada por cada circunstancia y menos por la agenda interesada de los grandes medios. No se trata del joven como problema, sino como persona, una identidad que la sociedad todavía no le ha confirmado.

En ese debate se generó un contrapunto. Ese duelo ya existía: para Macri, que ya está en campaña para el 2015, es importante para destacarse del resto de la oposición convirtiéndose en el principal objetor de la Rosada. No queda clara la razón del gobierno nacional para aceptar ese posicionamiento pero, en principio, le resulta conveniente y más fácil contraponerse con el centroderecha. De esa manera tensionan a todo el escenario en función de esa polarización.

Como las matryoshkas rusas, bajo cada tapa que se levanta aparece otra. Para el Gobierno implicó radicalización. Para el macrismo fue una marcha acelerada a posiciones muy a la derecha en relación con los jóvenes. En el rubro educación, el gobierno de Macri no se había destacado por una acción progresista. Mariano Narodowski, el primer ministro de Educación, y quizás el más idóneo de la gestión macrista, debió renunciar porque se había usado su ministerio para pagar el salario encubierto al espía Ciro James. Más allá de las implicancias legales (Macri y Narodowski están procesados), involucrar de esa manera al Ministerio de Educación en una operación encubierta para espiar en forma ilegal a los ciudadanos es un indicio de la concepción global sobre juventud y educación, tan inficionada de rasgos vigiladores y autoritarios. Indicios que se confirman cuando se designa a Abel Posse como reemplazante de Narodowski. Lo primero que hizo Posse fue reivindicar a la dictadura, lo que provocó otro escándalo y su renuncia. Finalmente asumió el actual ministro, Esteban Bullrich, un hombre que de a poco se fue ganando la confianza de Macri, porque proviene de la fuerza de Ricardo López Murphy. Es conservador y no lo oculta, tampoco elude el diálogo, y en general es más creíble que algunos de origen progre que abrevan en la gestión conservadora de la ciudad de Buenos Aires y que se esconden en dobles discursos y justificaciones famélicas.

Cuando se produjo el conflicto por el estado edilicio de las escuelas, las dos propuestas de Bullrich tuvieron ese rasgo vigilador y autoritario: ordenó poner cámaras en las escuelas y pidió a las autoridades que hicieran listas con los estudiantes que habían participado en las tomas.

Por otro lado, desde hace relativamente poco tiempo, desde el gobierno nacional se empezaron a desarrollar actividades de estímulo a la participación política de los jóvenes utilizando un juego concebido a partir de la historieta El Eternauta. Lo paradójico de estos hechos es que quien había introducido la historieta de Osterheld en las escuelas porteñas había sido Narodowski. Los grandes medios hicieron una campaña para denunciar que La Cámpora estaba haciendo proselitismo en las escuelas secundarias y en los jardines de infantes. De todo eso, Bullrich sacó los argumentos para instalar un 0800 para que la gente denuncie actividades políticas de La Cámpora en las escuelas.

El Ministerio de Educación de la Ciudad separó a seis docentes que en el marco del conflicto contra la fusión de 220 cursos habían hecho una parodia sobre Bullrich y Macri. Cuando se produce un conflicto, los docentes reúnen a la comunidad educativa de las escuelas para explicar los motivos de su protesta. Esta vez, en lugar de un paro o de un discurso, los docentes hicieron esa famosa parodia, sin contenidos proselitistas ni partidarios, que aludía exclusivamente a la problemática de las escuelas.

En otro plano de esta misma discusión, el kirchnerismo presentó en el Congreso un proyecto de ley para instaurar el voto optativo para los jóvenes mayores de 16 años. Son debates espejados. Van en sentido opuesto. El kirchnerismo va en el sentido de dar a los jóvenes desde los 16 años la oportunidad de participar y ser contenidos por una sociedad que por lo general tiende a marginarlos, sobre todo a los jóvenes pobres. El macrismo (con cámaras de vigilancia, listas negras, teléfonos para delatar y represión a los docentes) va en el sentido de vigilancia y castigo como herramientas de formación. Son herramientas que se deducen de un concepto jerárquico de autoridad y de una idea de sociedad que castiga excluyendo.

Los grandes medios intervienen en ese debate a través de sus opinadores. Resaltan fuera de contexto la parodia realizada por los maestros o la participación de un dirigente de La Cámpora en la inauguración de un jardín de infantes en un barrio humilde o confunden a conciencia El Eternauta con el Néstornauta. En el caso del proyecto sobre la edad para votar sugieren que se trata de una maniobra oficialista para obtener más votos para lograr la re-reelección de la presidenta Cristina Fernández. Nadie sabe el contenido de ese voto. En la ciudad de Buenos Aires, entre los activistas de los colegios, La Cámpora tiene presencia, pero la mayoría de los centros están en manos de agrupaciones de izquierda antikirchnerista. Y entre los chicos que no participan en política, lo más probable es que se inclinen por el macrismo, permeabilizados por el alegato de la antipolítica sobre el que cabalga el discurso derechista. A nivel nacional es probable que ese voto sea muy parecido, con algunas diferencias, al voto de los más adultos.

Los argumentos que introducen los grandes medios, como ese de buscar la re-reelección con el voto adolescente, o el supuesto lavado de cerebro que realiza La Cámpora en los jardines de infantes o con el Néstornauta en los secundarios o con esa descontextualización del acto de los maestros, tienen una carga muy reaccionaria, con acusaciones muy parecidas a las que utilizaba la propaganda de la dictadura a través de los medios de aquel entonces. Los canales de televisión y las publicaciones de la editorial Atlántida insuflaban permanentemente el miedo a “la infiltración subversiva en las aulas” e incluían, en ese tiempo, a los curas progresistas como deformadores de la mentalidad de los jóvenes.

Para los operadores de los grandes medios se trata simplemente de otra escalada para debilitar al gobierno que estableció la ley de medios. Pero el macrismo va desa-rrollando en ese itinerario una línea de pensamiento coherente y antitético del que se plantea desde el kirchnerismo. En ese punto se da un debate muy interesante más allá de las pujas de poder. Ese debate permite visualizar desde el punto de vista de las ideas un bloque conservador que refleja los valores que han sido dominantes en la Argentina, con sus sectores de derecha e incluso algunos de los sectores progresistas permitidos en aquel sistema de ideas, que formaron parte de ese sistema y ahora tratan de imaginarse a la izquierda de los conservadores más duros.

Del otro lado aparece un bloque con proveniencias diversas, desde el peronismo hasta la izquierda, el radicalismo y el progresismo, que avanza un poco a tientas y que va encontrando espacios de cambio y democratización del viejo sistema a medida que avanza. Cada paso que da lo compromete a dar otro más y en ese transcurso va desarrollando un nuevo sistema de ideas. Hay un polo conservador con bagaje ideológico estructurado y un polo de cambio que va conformando su bagaje a medida que avanza.
Página 12

01/09/2012 Posted by | Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | 1 comentario