America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

El Tío Tom – Luis Bruschtein


El Tío Tom

Luis-brustein

Por Luis Bruschtein
El Tío Tom (el de La cabaña…) daba consejos: “Si te portás bien, el amo será bondadoso”; y daba a entender que la actitud del amo dependía de la del esclavo. Si al esclavo lo tratan mal, es porque se portó mal. El Tío Tom no podía ver que lo que estaba mal era la esclavitud. Porque para que permaneciera esclavo lo habían convencido de que la esclavitud era natural: hay quienes nacen para amos y otros para esclavos, pensaba. Debía ser sumiso y obediente con el patrón.

Cuando se conoció el fallo de la Corte norteamericana que favoreció a los fondos buitre, dirigentes de la oposición se apresuraron a criticar el discurso oficial sobre estos buitres. Se dijo que había que terminar con un discurso “prepotente” y que ese tono de provocación permanente proyectaba la imagen de un país bananero, lo cual había influido en los jueces supremos del Norte. Algunos de los que hicieron fila para pegarle al Gobierno por el fallo fueron Julio Cobos, Patricia Bullrich, Margarita Stolbizer, Martín Lousteau, Pino Solanas, Hermes Binner y varios legisladores del radicalismo.

Los medios opositores machacaron sobre el tema con un dejo de “yo te lo dije” y “se la buscaron”, como si el fallo perjudicara solamente al Gobierno, como si el Gobierno fuera responsable por ese fallo y como si el fallo fuera una ocurrencia de la Corte. Los medios jugaron con este sentido común de Tío Tom que naturaliza la esclavitud, y la oposición orilló por ese andarivel, a veces por oportunismo y a veces realmente por Tío Tom.

La fuente del mal no está en la actitud del amo, ni en la del esclavo: el mal de fondo está en la esclavitud. Lo que estuvo mal no fue el discurso del Gobierno, ni el fallo de la Corte. Porque los fallos de Griesa y luego el de la Corte fueron congruentes con un sistema económico internacional que está hecho para favorecer a los buitres. Es el sistema que empezó a diseñarse en los acuerdos de Bretton Woods, y que surgió como hegemónico y exacerbado en el mundo unipolar de la Posguerra Fría y la globalización financiera. Pensar que el Gobierno se portó mal porque calificó como “buitres” a esos agentes financieros, y como “extorsión” a sus demandas, habilitadas por el fallo de Griesa, y que entonces el amo representado por la Corte norteamericana le dio un coscorrón con el fallo, es pensar como el Tío Tom. Es mostrar la hilacha de un convencimiento íntimo, ingenuo, casi mágico, por el cual, en el mundo natural, la usura es un negocio legal y sus víctimas se tienen que resignar ante ese hecho de la realidad. Es la mirada inducida, instalada, que explica, por ejemplo, que millones de esclavos pudieran ser sometidos por un puñado de amos. Parecen convencidos de que el fallo hubiera sido distinto si en vez de decir “la extorsión de los fondos buitre”, el Gobierno hubiera hablado de “los derechos de los holdouts”.

La intención de instalar esa mirada está. Apenas se conoció el fallo, Carlos Melconian, Martín Redrado, Federico Sturzenegger y hasta el mismo Domingo Cavallo, y otros economistas con el mismo currículum, invadieron las pantallas de televisión. Los medios opositores los volvieron a convertir en exponentes de la verdad, en los jueces vengativos contra la rebelión. Los apologistas del endeudamiento de los ‘90, los responsables de políticas que llevaron a la crisis más colosal de la historia argentina, fueron convocados por los medios opositores para explicar lo que está mal y lo que está bien. Fueron irónicos y condescendientes, fueron inapelables y superiores. Repitieron lo que siempre dijeron, no hubo nada nuevo, pero en esa resurrección se pudo entrever uno de los futuros posibles: el retorno al pasado de la mano de muchos de los Tío Tom de la política.

La esencia ideológica del fallo de Griesa, y del desinterés de la Corte norteamericana, es la protección de los fondos de especulación frente a los derechos de millones de personas que fueron empobrecidas por esas prácticas y que están representadas por los Estados de sus países. Hay una tradición en la Justicia norteamericana de proteger a las corporaciones norteamericanas que representan la propiedad privada frente a los Estados extranjeros que representan un bien público. El fallo de Griesa no hubiera sido diferente aunque le besaran los pies, como algunos sugerían. El escenario del juez rodeado por los buitres estaba montado antes del discurso de la Presidenta. Fue un circo para humillar a los “argies”.

En contrapartida, la posición argentina se basó en el derecho de los Estados a reestructurar sus deudas soberanas en el contexto de normativas internacionales razonables y en uso. Todo el proceso de reestructuración de la deuda externa fue realizado para salir del default. Por eso evitó decisiones unilaterales –como declarar ilegal la deuda–, las que prometían eternizar un escenario de bloqueo financiero. Cualquier medida unilateral hubiera implicado un default, que es lo que se trataba de evitar.

En cambio, la quita, los plazos, los modos de pago, cada paso fue discutido arduamente con los acreedores y sólo se avanzó cuando se llegó a la aprobación de más de las dos terceras partes de ellos. Es el porcentaje establecido por las legislaciones nacionales cuando se produce una quiebra. Es lo que se respetó y se dio por establecido, aunque no existiera una ley internacional escrita como en las legislaciones nacionales. El resultado de esa negociación tan difícil y dura fue muy ventajoso para la Argentina. Se logró un ahorro neto y porcentual mucho mayor del que obtuvo el presidente Rafael Correa, de Ecuador, cuando declaró ilegal un tramo de su deuda. En ese momento representó la quita más importante en la historia de las reestructuraciones de deuda en el planeta.

Oponer la declaración ilegal de la deuda con la reestructuración exitosa que logró el kirchnerismo resulta muy forzado; y cuando se utilizó de esa manera, generó paradojas. Quien así lo hizo terminó aliado a fuerzas políticas que tomaron esa deuda ruinosa cuando fueron gobierno, para oponerse a la fuerza política que en definitiva logró una quita fenomenal del 70 por ciento.

En esa línea, este falso nacionalismo termina muy cerca de las campañas de difamación de los grupos de poder afectados por esa política soberana. La estrategia que usó la Argentina para reestructurar su deuda generó el rechazo de los prestamistas internacionales, pero al mismo tiempo dividió ese frente. El artículo que publicó ayer el diario norteamericano The New York Times es ilustrativo. Para el diario “es difícil sentir simpatía por Argentina” porque llevó a cabo una “brutal reestructuración, cuando razonablemente podría haber sido más generosa”. Pero advierte que los fallos del juez Griesa y el de la Corte Suprema norteamericana pueden perjudicar “a países cuyos problemas financieros son mucho más graves”. El editorial de este diario conservador confirma que los que se opusieron a esta reestructuración de la deuda con argumentos supuestamente nacionalistas quedaron fuera de un hecho histórico en el tema que les interesa, y que la Argentina aparece en esta batalla legal como exponente de una gran cantidad de países que serán muy afectados según la forma en que se defina esta situación. The New York Times advirtió también que los fallos de Griesa y la Corte pusieron en riesgo el carácter de Nueva York como capital financiera del mundo. Muchos de los países que tomen deuda lo pensarán dos veces antes de decidir pagar en bancos de esa ciudad o aceptar contratos bajo esa jurisdicción que cierra todos los caminos a cualquier reestructuración en caso de crisis.

El discurso de la Presidenta en Rosario por el Día de la Bandera se puso en línea con la estrategia que se inició en el gobierno de Néstor Kirchner. El Gobierno no está empeñado en no negociar. Por el contrario, es el principal interesado en hacerlo. De hecho le ha ido bien cuando lo hizo. Pero no hará nada por este 1 por ciento de los acreedores que ponga en riesgo la reestructuración exitosa que había logrado con el 92,4 por ciento de ellos. Con esos parámetros, cualquier negociación que emprenda será bastante dura. Los buitres también lo saben y por eso tratarán de capitalizar lo más posible sus triunfos judiciales en Nueva York. Podrían empujar al default a la Argentina para condicionar de esa manera al próximo gobierno. Pero el kirchnerismo podría convertir esa crisis en una causa nacional que potencie a sus candidatos y lo mantenga en el poder. Cuanto más se prolongue en el tiempo, el hilo se hará más delgado y comenzará a incidir con más fuerza el debate abierto entre los Estados y los organismos financieros internacionales que buscan dejar una puerta abierta a las reestructuraciones de la deuda externa. Los buitres, a su vez, tratarán de incidir sobre las contradicciones políticas internas, como lo hicieron cuando convocaron a una reunión en San Pablo, Brasil, en abril del año pasado, para financiar a grupos de caceroleros que se movilizaron en el 18-A. El fondo NML, del que participa Paul Singer y el que llevó adelante la causa contra la Argentina en el juzgado de Griesa, financia a la ONG Vital Voices de la que es co-fundadora la diputada del PRO, Laura Alonso. Casualmente fue esta legisladora una de las que recibió con más alabanzas el fallo de la Corte norteamericana contra la Argentina. “Es una demostración de la independencia de la Justicia en ese país”, dijo. Seguramente habrá más situaciones de este tipo que no se han hecho públicas. Todo lo que debilite al Gobierno, es ganancia para ellos.

Las decisiones judiciales pusieron a los buitres en el cenit; es su momento de mayor fuerza. A medida que pase el tiempo comenzarán a incidir otros factores. A la Argentina le interesa negociar. A ellos les interesa apurar definiciones, quieren negociaciones rápidas o desgastar a este gobierno para condicionar a los que vengan. Son varios los escenarios posibles. El proceso recién empieza.

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21/06/2014 Posted by | Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

MASSA EXPUSO SU PENSAMIENTO ANTE EMPRESARIOS


NO HAY NADA DE RENOVADOR, ES UN ENGAÑO.. SE TRATA DE LAS MISMAS POLÍTICAS QUE NOS LLEVARON A LA CRISIS DEL 2001!
MARIANIKE

La economía según Massa
El candidato desgranó sus principales ideas económicas. Reclamó terminar con el desendeudamiento y pidió por el campo.

Sergio-massa

Por David Cufré
Sergio Massa expuso ayer su pensamiento económico ante doscientos empresarios de compañías líderes. Fue un almuerzo en el Hotel Alvear, organizado por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp). El candidato reflotó algunos conceptos que solían desplegarse en ese mismo escenario antes de 2003. “El desendeudamiento fue importante, pero hay que entender que estamos perdiendo oportunidades en un mundo donde sobra liquidez”, planteó, en contra de la línea oficial, que hizo de la independencia financiera una de sus banderas económicas. Massa pidió usar el “sentido común” y aprovechar para tomar plata en el exterior cuando la tasa es baja. También afirmó que estaría dispuesto a una vuelta de las AFJP para quienes deseen contratar un seguro de retiro, adicional a la jubilación estatal obligatoria. “El sistema de capitalización para todos fracasó, pero podría ser un régimen complementario”, deslizó.

Massa estuvo acompañado por sus economistas de cabecera: “Ricardo Delgado, que es el coordinador; Miguel Peirano (ex ministro de Economía) y Martín Redrado (ex presidente del Banco Central). También, gracias a la generosidad y la grandeza de Roberto Lavagna, hemos incorporado a parte de su equipo”, reveló. Uno de ellos es el hijo del ex ministro, Marco. El propio Delgado fue durante años la mano derecha de Lavagna en su consultora privada. Otros massistas presentes fueron el secretario de la Unión Industrial Argentina, José de Mendiguren; el diputado Felipe Solá y el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández.

Sin embargo, el discurso del intendente de Tigre estuvo lejos de los rasgos heterodoxos que supo mostrar Lavagna cuando era ministro de Néstor Kirchner y de los planteos desarrollistas de Mendiguren. Retomó la línea que solía distinguir a Redrado como el Golden Boy de los ’90. “Necesitamos un marco jurídico para mostrarle al mundo que en la Argentina se van a respetar las reglas, gobierne quien gobierne”, afirmó. “Debemos terminar con la idea de querer regular todo, de ponerle el pie en la cabeza todo el tiempo” al sector privado, agregó. También pidió repensar “quiénes son nuestros socios en el mundo”, aunque no avanzó más allá. “Tenemos que generar confianza para atraer inversiones. Hoy somos poco confiables”, insistió. Massa esquivó otra muletilla de la ortodoxia económica, la de la falta de un “clima de negocios” propicio, pero le dio vueltas a esa idea durante toda su presentación.

“El sector que más aporta a la balanza comercial es con el que peor estamos. El campo, que es la actividad que más posibilidades de crecimiento tiene, es el que sufre más fricciones”, reprochó el candidato. Luis María Etchebehere, presidente de la Sociedad Rural, lo aplaudió desde la mesa principal. Allí también estaban el anfitrión, Eduardo Eurnekian, presidente del Cicyp y de la Corporación América; Horacio Fargosi, titular de la Bolsa de Comercio; Héctor Méndez, presidente de la UIA; Lili Sielicky, de Laboratorios Phoenix, Antonio Estrany y Gendre, del Cicyp; Yin Hengming, embajador chino, y Luis Pérez Sánchez, embajador del Perú. Otros asistentes al evento fueron Cristiano Rattazzi, Federico Nicholson, Daniel Funes de Rioja y Santiago Blaquier, de la UIA; Juan Bruchou, del Citibank; Adrián Werthein, de Telecom; Juan Carlos López Mena, de Buquebus, y Jaime Campos, de AEA.

Massa empezó su discurso agradeciendo la “valentía” de los empresarios por invitarlo “a tan pocos días de las PASO, pese a que no soy el candidato del oficialismo”. Eurnekian aclaró que el 2 de octubre será el turno de Daniel Scioli para disertar ante la misma audiencia. Luego el intendente dio explicaciones sobre lo heterogéneo de su fuerza política. “Yo creo que no hay que montarse tanto en cuestiones ideológicas y quedarse con los valores”, argumentó. “Somos el único espacio donde tienen representación las cuatro centrales sindicales del país, y también el campo y la industria”, detalló. Y de ahí en más siguió exponiendo sus ideas económicas centrales. Una de ellas fue la de volver a los mercados internacionales de deuda. “El canje fue muy importante para arrancar, pero hoy estamos perdiendo oportunidades por no acceder al crédito barato”, interpretó.

También dijo que era lógico el déficit fiscal en períodos de recesión, pero “no tiene sentido” mantenerlo ahora. En esa línea, pidió establecer metas fiscales y monetarias, que también deberían ayudar a combatir la inflación, siguiendo la lógica tradicional de los economistas argentinos.

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08/08/2013 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

678 17/01/10 MILAGRO SALA: Redrado, Las reservas y los gastos reservados


21/01/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized, Videos | , , | Deja un comentario

EL PANTANO ARGENTINO – EL IRRESISTIBLE DESARROLLO DE LA CRISIS DE GOBERNABILIDAD


POR JORGE BEINSTEIN*

El nuevo año comenzó mal en Argentina, el conflicto causado por el desplazamiento del presidente del Banco Central, Martín Redrado, disparó una grave crisis institucional donde se enfrentan dos bandos que van endureciendo sus posiciones. Por un lado una oposición de derecha cada vez más radicalizada ahora con mayoría en el poder legislativo encabezada por el vicepresidente de la República y que se extiende hacia los núcleos más reaccionarios del poder judicial y de las fuerzas de seguridad (públicas y privadas).


Fachada del Banco Central de la Argentina

Se trata de una fuerza heterogénea, casi caótica, sin grandes proyectos visibles impulsada por los grandes medios de comunicación que operan como una suerte de “partido mediático” extremista, su base social es un agrupamiento muy belicoso de clases medias y altas. En el otro bando encontramos a la presidenta Cristina Kirchner resistiendo desde el Poder Ejecutivo con sus aliados parlamentarios, sindicales y “sociales”, su perfil político es el de un centrismo desarrollista muy contradictorio oscilando entre las capas populares más pobres a las que no se atreve a movilizar con medidas económicas y sociales radicales y los grandes grupos empresarios y otros factores de poder que busca en vano recuperar para recomponer el sistema de gobernabilidad vigente durante la presidencia de Néstor Kirchner.

A este abanico de fuerzas locales es necesario incorporar la intervención de los Estados Unidos que a partir de la llegada de Barak Obama a la Casa Blanca se muestra cada vez más activa en los asuntos internos de Argentina.

Esto debe ser integrado al contexto más amplio de la estrategia imperial de reconquista de América Latina marcada por hechos notorios como el reciente golpe de estado en Honduras, el despliegue de la Cuarta Flota, las bases militares en Colombia y otras actividades menos visibles pero no menos efectivas como la reactivación de su aparato de inteligencia en la región (CIA, DEA, etc.) y la consiguiente expansión de operaciones conspirativas con políticos, militares, empresarios, grupos mafiosos, medios de comunicación, etc.

LA OLA REACCIONARIA

Como es sabido la crisis se desató cuando el presidente del Banco Central decidió no acatar un decreto llamado de “necesidad y urgencia”, con fuerza de ley, que le ordenaba poner una parte de las reservas a la disposición de un fondo publico destinado al pago de deuda externa. De ese modo Redrado (apoyándose en la “autonomía” del Banco impuesta en los años 1990 por el Fondo Monetario Internacional, FMI) desafiaba la legalidad y asumía como propia la reivindicación del conjunto de la derecha: no pagar deuda externa con reservas sino con ingresos fiscales obligando así al gobierno a reducir el gasto público lo que seguramente impactaría de manera negativa sobre el Producto Bruto Interno, el nivel de empleo y seguramente sobre los salarios.

En una primera aproximación, la crisis aparece como una disputa sobre política económica entre neoliberales partidarios del ajuste fiscal y keynesianos partidarios de la expansión del consumo interno, sin embargo la magnitud de la tormenta política en curso obliga a ir más allá del debate económico, no existe proporción entre el volumen de intereses financieros afectados y la extrema virulencia del enfrentamiento. Tampoco se trata de un problema causado por la necesidad de pagar deuda externa ante una situación financiera difícil, por el contrario, el Estado tiene un importante superávit fiscal y la deuda externa representa actualmente cerca del 40 % del Producto Bruto Interno contra un 80 % en 2003 cuando Néstor Kirchner asumió la Presidencia de la República.

Para empezar a entender lo que esta ocurriendo es necesario remontarnos al primer semestre del 2008 cuando estalló el conflicto entre el gobierno y la burguesía rural, en ese caso también la confrontación apareció bajo el aspecto económico: el gobierno intentó establecer impuestos móviles a las exportaciones agrarias, cuyos precios internacionales, en ese momento, subían vertiginosamente, los grandes grupos del agrobusiness se opusieron, aunque estaban ganando mucho dinero pretendían ganar mucho más acaparando la totalidad de esos beneficios extraordinarios. Para sorpresa, tanto del gobierno como de los propias elites agrarias, su protesta fue inmediatamente respaldada por la casi totalidad de los empresarios rurales, incluso por sectores que por su área de especialización o ubicación regional no tenían intereses materiales concretos en el tema, y rápidamente los cortes de ruta, magnificados por los medios de comunicación, arrastraron la adhesión de las clases altas y medias urbanas, estructurándose, de esa manera, una marea social reaccionaria cuya magnitud no tenía precedentes en la historia argentina de los últimos cincuenta años. Para encontrar algo parecido sería necesario remontarnos a 1955 cuando una masiva convergencia conservadora de clases medias apoyó el golpe de militar oligárquico.

La movilización derechista de 2008 estuvo plagada de brotes neofascistas, alusiones racistas a las clases bajas, insultos al “gobierno montonero” (es decir supuestamente controlado por ex guerrilleros marxistas reciclados), etc. Esa ola reaccionaria se prolongó en las elecciones legislativas de 2009 donde la derecha obtuvo la victoria (y la mayoría en el Parlamento), antes y después de ese evento estuvo permanentemente alimentada por los medios de comunicación concentrados. Actualmente es difícil diagnosticar si mantiene o no su nivel de masividad, el conflicto se desarrolla por ahora sin presencias multitudinarias, la gran mayoría de la población observa la situación como a una pelea por arriba entre grupos de poder.

Si evaluamos la trayectoria en los dos últimos años de la confrontación entre una derecha, cada vez más audaz y agresiva, y un gobierno, crecientemente acorralado, no es difícil imaginar un escenario próximo de “golpe de estado”, no siguiendo los viejos esquemas de las intervenciones militares directas, ni siquiera pensando en una réplica del caso hondureño (golpe militar con fachada civil) sino más bien en un abanico de alternativas novedosas donde se combinarían factores tales como la manipulación de mecanismos judiciales, el empleo arrollador del arma mediática, la utilización de instrumentos parlamentarios, la movilización de sectores sociales reaccionarios (cuya amplitud es una incógnita fuerte) incluyendo acciones violentas de grupos civiles dirigidos desde estructuras de seguridad policiales o militares. En este último caso, deberíamos tomar en consideración las posibles intervenciones del aparato de inteligencia norteamericano que dispone actualmente de un importante know how en materia de golpes civiles, como las llamadas revoluciones coloridas o blandas, algunas exitosas como la “naranja” en Ucrania (2004), la que derrocó a Milosevic (Yugoslavia 2000), la de “las rosas” (Georgia 2003), la de “los tulipanes” (Kirguistán 2005), la “del cedro” (Líbano 2005) y otras fracasadas como la “revolución blanca” (Bielorrusia 2006), la “verde” (Irán 2009) o la “revolución twitter” (Moldavia 2009).

En todas esas “revoluciones”, orquestadas por el aparato de inteligencia de los Estados Unidos, las convergencias entre grupos civiles y medios de comunicación golpearon contra gobiernos considerados “indeseables” por el Imperio, tuvieron éxito ante estados sumergidos en crisis profundas, fracasaron cuando las estructuras estatales pudieron resistir y/o cuando las mayorías populares les hicieron frente.

LAS RAÍCES

¿Cuáles son las raíces de esa avalancha derechista?, no puede ser atribuida al descontento de las elites empresarias y de las clases superiores ante drásticas redistribuciones de ingresos en favor de los pobres o a medidas económicas izquierdizantes o estatistas que afecten de manera decisiva los negocios de los grupos dominantes. Por el contrario, la bonanza económica que marcó a los gobiernos de los Kirchner significó grandes beneficios para toda clase de grupos capitalistas: financieros, industriales exportadores o volcados al mercado interno, empresas grandes o pequeñas, etc. Argentina experimentó altas tasas de crecimiento del PBI y enormes superávits fiscales impulsados por exportaciones en vertiginosos ascenso. Y aunque la desocupación se redujo la estructura de distribución del Ingreso Nacional heredada de la era neoliberal no varió de manera significativa. La gobernabilidad política permitió la preservación del sistema que tambaleaba hacia 2001-2002, las estatizaciones decididas durante la presidencia de Cristina Kirchner fueron en realidad medidas destinadas a preservar el funcionamiento del sistema más que a modificarlo, la estatización de la seguridad social privada, por ejemplo, fue precipitada por la crisis financiera global y el agotamiento de una estructura de saqueo de fondos previsionales, la estatización de Aerolíneas Argentinas significó tomar posesión de una empresa totalmente liquidada a punto de desaparecer.

Si alguna presión existe a nivel de las clases altas es hacia una mayor concentración de ingresos y ello debido a su propia dinámica gobernada por el parasitismo financiero global-local que opera como una suerte de núcleo estratégico, central de sus negocios. En ese sentido la resistencia del gobierno a esa tendencia en aras de la gobernabilidad aparece ante dichas elites como un “intervencionismo insoportable”.

Otro factor decisivo es la creciente agresividad de los Estados Unidos acosado por la crisis, sabiendo que el tiempo juega en su contra, que la decadencia de la unipolaridad imperial les puede hacer perder por completo sus tradicionales posiciones de poder en América Latina. En realidad eso ya está empezando a ocurrir a partir del proceso de integración regional, de un Brasil autonomizándose cada vez mas de los Estados Unidos, de la persistencia de la Venezuela chavista, la consolidación de Evo Morales en Bolivia, etc. La Casa Blanca está embarcada en una loca carrera contra el tiempo, extiende las operaciones militares en Asia y Africa heredadas de la era Bush, apadrina el golpe militar en Honduras y otras intervenciones en América Latina. La caída o degradación integral del gobierno kirchnerista sería para los norteamericanos una muy buena noticia, debilitaría a Brasil, reduciría el espacio político de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

Pero existe un fenómeno de primera importancia que probablemente los Kirchner ignoraron y que buena parte de la izquierda y el progresismo subestimaron: el cambio de naturaleza de la burguesía local, cuyos grupos dominantes han pasado a constituir una verdadera lumpen burguesía donde se interconectan redes que vinculan negocios financieros, industriales, agrarios y comerciales con negocios ilegales de todo tipo (prostitución, tráfico de drogas y armas, etc.), empresas de seguridad privada, mafias policiales y judiciales, elites políticas y grandes grupos mediáticos. Es la más importante de las herencias dejadas por la dictadura, consolidada y expandida durante la era Menem.

La política de derechos humanos del gobierno no afectó solo a grupos de viejos militares criminales aislados e ideológicamente derrotados, al golpear a estos grupos estaba desatando una dinámica que dañaba a una de las componentes esenciales de la (lumpen) burguesía argentina realmente existente. Cuando empezamos a desentrañar la trama de grupos mediáticos como “Clarín” o no mediáticos como el grupo Macri aparecen las vinculaciones con negocios provenientes de la última dictadura, personajes clave de las mafias policiales, etc. En esos círculos dominantes la marea creciente de procesos judiciales contra ex represores pudo ser vista, tal vez en su comienzo hacia mediados de la década pasada, como una concesión necesaria al clima izquierdizante heredado de los acontecimientos de 2001-2002 y que mantenida dentro de límites modestos no afectaría la buena marcha de sus negocios. Pero esa marea creció y creció hasta transformarse en una presión insoportable para esas elites.

Finalmente es necesario constatar que así como se desarrolló ese proceso de humanización cultural democratizante también se desarrolló, protagonizado por los grandes medios de comunicación, un contra proceso de carácter autoritario, de criminalización de los pobres, de condena al progresismo que pone a los derechos humanos por encima de todo. En cierto sentido, se trató de una suerte de reivindicación indirecta de la última dictadura realizada por los grandes medios de comunicación, centrada en la necesidad de emplear métodos expeditivos ante la llamada “inseguridad”, la delincuencia social, los desordenes callejeros. La misma encontró un espacio favorable en una porción importante de la población perteneciente a las clases medias y altas muchos de cuyos miembros no se atreven a defender a la vieja y desprestigiada dictadura militar pero que han encontrado un nuevo discurso neofascista que les permite levantar la cabeza.

Esta gente se movilizó en el 2008 en apoyo de la burguesía rural y contra el gobierno “izquierdista”, estuvo a la vanguardia de la victoria electoral de Mauricio Macri en la ciudad de Buenos Aires y de los políticos de derecha en las elecciones parlamentarias de 2009.

¿JUGANDO CON FUEGO?

La crisis actual puede llegar a tener serias repercusiones económicas, es lo que esperan muchos de los dirigentes políticos de derecha que sueñan con apoderarse del gobierno en medio del caos y/o de la pasividad popular. La parálisis del Banco Central o su transformación en una trinchera opositora podría desordenar por completo al sistema monetario, degradar al conjunto de la economía lo que sumado a un Tsunami mediático convertiría al gobierno en una presa fácil.

En teoría, existe la posibilidad de que el gobierno acorralado por la derecha busque desesperadamente ampliar su base popular multiplicando medidas de redistribución de ingresos hacia las clases bajas, estatizaciones, etc. La derecha cree cada vez menos en esa posibilidad lo que la hace más audaz, más segura de su impunidad, considera que los Kirchner están demasiado aferrado al “país burgués”, por razones psicológicas, ideológicas y por los intereses que representan y que por sus cabezas no asoma ni siquiera débilmente esa alternativa de ruptura. Una sucesión de hechos concretos parecen darle la razón, después de todo Martín Redrado, fue designado como presidente del Banco Central por Néstor Kirchner y confirmado luego por Cristina Kirchner, ahora ellos “descubren” que es un neoliberal reaccionario mientras buscan reemplazarlo por algún otro neoliberal o buen amigo de los intereses financieros.

También existe la posibilidad de que el caos buscado por la derecha o las medidas económicas que ésta seguramente tomará si conquista el gobierno desate una gigantesca ola de protestas sociales haciendo estallar la gobernabilidad y reinstalando a escala ampliada al fantasma popular de 2001-2002. Pero esa derecha considera cada vez menos probable la concreción de dicha amenaza, está cada vez más convencida de que los medios de comunicación combinados con un sistema de represión puntual, no ostentoso pero enérgico pueden controlar a las clase bajas. Es muy probable que esas elites degradadas, lanzadas en una cruzada irracional, estén atravesando una serie crisis de percepción.

*Jorge Beinstein es economista argentino, docente de la Universidad de Buenos Aires. jorgebeinstein@gmail.com

ALAI, enero 12 de 2010.

20/01/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Banco Central ”Independiente”: Fetichismo del papel


Las divisas actuales del país (Argentina), así como la de muchas naciones del globo, se hallan constituídas, en su mayoría, por dólares, devaluado papel verde y verdadero espejismo monetario en relación con su supuesta representación de la riqueza mundial, producida por el trabajo humano.

Por:     Jorge Luis Ubertalli
Periodista y escritor argentino

La remoción del ex Presidente del Banco Central, Martín Redrado,  por la Presidente Cristina Fernández de Kirchner y su restitución en el cargo por una jueza vinculada parentalmente con servicios de inteligencia de la dictadura militar, pone sobre el tapete no sólo una operación política de desgaste gubernamental por parte de la oposición derechista- y sus inconsistentes aliados progresistas- sino la mismísima existencia de la independencia del Banco Central, administrador de papel moneda, simple transfiguración monetaria de mercancías que sólo se producen mediante el trabajo humano. El fetichismo de la virtualidad monetaria, hoy como ayer, traducida en la Carta Orgánica del Banco que proclama la autarquía del ente, desata una nueva crisis política en el país.

Espejismo de papel verde

La oposición de Redrado a la cancelación de deuda externa por 6 mil millones de dólares con una parte de las divisas nacionales, calculadas en unos 48 mil millones, dío lugar a una crisis de proporciones todavía no saldada. Apoyado por todo el arco derechista, al que se suman sectores de centro izquierda, Redrado se atrincheró en el Banco Central y desde allí resiste su destitución. Frente a la actitud de los sectores mas reaccionarios, que han contribuido a acrecentar la deuda externa contraída por la dictadura militar durante los años de democracia formal y que ahora parodian resistir su pago (¿), se han levantado las voces del oficialismo, entre ellas de las diputado Carlos Heller.

En la edición sabatina del diario Página 12, este sostuvo la conveniencia de cancelar deuda de la forma en que lo planteó el Ejecutivo y sostuvo, en cuanto a la “independencia” del Banco Central, que ésta había sido auspiciada en los años 90 por el “Consenso de Washington” y ejecutada por el entonces ministro de Economía Domingo F. Cavallo, quien carga sobre sus hombros varios juicios todavía no resueltos por su corrupta gestión al frente de la cartera.

Sin embargo, se hace necesario aclarar aún más porqué la “independencia” del Banco Central en relación con el Ministerio de Economía y otros órganos del Ejecutivo se halla reñida con los principios elementales de la realidad económica, tal cual la pinta la misma economía política burguesa.

Las divisas actuales del país (Argentina), así como la de muchas naciones del globo, se hallan constituídas, en su mayoría,  por dólares, devaluado papel verde y verdadero espejismo monetario en relación con su supuesta representación de la riqueza mundial, producida por el trabajo humano. Por otra parte, el dinero sólo constituye la sombra proyectada de las mercancías creadas por los trabajadores.  Constituyéndose en la transfiguración al sistema monetario de la producción mercantil, el dinero debe su existencia a la circulación de mercancías, las que pueden intercambiarse gracias al papel moneda circulante.  Si bien éste existe como medio de pago, siempre el dinero y otros signos de la virtualidad, aceptados socialmente – como los creyentes aceptan a Dios-  se hallan subordinados a la producción de riqueza social. “Las finanzas (Â…) no representan elementos mas o menos técnicos que contemplan con frialdad el desarrollo de los acontecimientos socioeconómicos, sino que, por el contrario, son instrumentos esencialmente dinámicos que desempeñan un importante papel en las tareas políticas y económicas”- sostuvo en su artículo “Las finanzas como un método de desarrollo político” el economista cubano Luis Alvarez Rom. (“El Gran Debate sobre la economía en Cuba- 1963/64- Ocean Press Editores, Melbourne, 1963, p. 155). Por lo tanto, ninguna institución oficial que atesore, regule o manipule dinero o símbolos representativos de la riqueza producida por otros debería arrogarse una independencia en relación con el organismo estatal que regula la producción y distribución de bienes/mercancías: el Ministerio de Economía.

Aportaciones

Desde el pensamiento anticapitalista, varios autores, incluído el propio Carlos Marx, sostuvieron desde la teoría aplicada la imposibilidad conceptual de otorgar a las instituciones que regulan actividades financieras, como Bancos Centrales, la “independencia” frente a los organismos del Estado encargados de encauzar la actividad económica, tanto productiva como comercial. Vladimir Ilich .Lenin, en su trabajo “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, informaba como en la etapa final de este sistema aparecía el capital financiero, fusión del capital industrial con el bancario. En relación con esto, y en una polémica (1964) con el presidente del Banco Nacional de Cuba, Marcelo Fernández Font, que se centraba en el papel que debía cumplir el Banco en el desarrollo del socialismo en la isla, Ernesto “Che” Guevara sostenía: “Vuelve a plantearse el problema del huevo o la gallina ¿ Predomina uno de los capitales ( industrial o bancario) en esta relación, cual?. ¿ Tienen exactamente la misma fuerza?”.

Citando a Lenin, el Che sostenía que “el reparto del mundo por los trust internacionales”, típico del imperialismo, se hacía para obtener materias primas para sus industrias. “Es decir”- sostenía el Che- “las necesidades objetivas de la producción hacen surgir, en el sistema capitalista desarrollado, las funciones de los capitales que engendran el imperialismo o, lo que es igual, el capital industrial es el generador del capital financiero y lo controla directa o indirectamente. Pensar lo contrario sería caer en el fetichismo que ataca Marx con respecto al análisis burgués del sistema capitalistaÂ…” ( “El Gran Debate sobre la economía en Cuba 1963/1964 “- Ernesto Che Guevara- Ocean Press editores, Melbourne, 2006, p. 292, 293)

Según Lenin, destacado por el Che, “Â…el banco de los monopolios es su propio ministerio de finanzas, en la dualidad de un Estado dentro de otro Estado que se opera en esta etapa”. Esto, y no otra cosa, significa la “independencia” de los bancos centrales de los Ministerios de Economía en los países capitalistas, independencia por demás ficticia, por cuanto se demostró en los EE.UU. como la Reserva Federal, “independiente” del Departamento del Tesoro, ambos servidores de los monopolios, ayudó a los bancos en quiebra con 750 mil millones de dólares, sacados de los bolsillos de los contribuyentes, en su mayoría creadores y realizadores de riqueza ajena.

Conclusiones

Si bien el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ha decidido utilizar fondos de reserva del Plan Centenario para cancelar una deuda externa fraudulenta, contraída por la dictadura militar y agrandada por los gobiernos democráticos formales que le sucedieron, fundamentalmente el de Carlos Menem, también es cierto que para dejar de pagarla, tal como justamente reclaman sectores de izquierda y centroizquierda, se requiere una correlación de fuerzas favorable, signada por una alianza de clase obrera y clase media, hoy prácticamente debilitada.

El gobierno deberá entonces profundizar la redistribución del ingreso, quitando a los más ricos para distribuir a los mas pobres, a fín de ganar activamente a las grandes masas para una transformación radical del país. Sin embargo, la administración actual juega a veces a dos puntas en función de mantener el equilibrio con factores de poder con los que no se debe conciliar.

Modificar la Ley de Entidades Financieras y la Carta Orgánica del Banco Central no sólo permitirán liquidar la especulación improductiva virtual y crear la base económico- financiera para el desarrollo planificado del país en cuanto a regulación de producción de bienes/circulante; concesión de créditos, contabilidad y control de gastos y divisas y otras, sino terminar con el fetichismo de las finanzas en cuanto a su supuesta hegemonía sobre la generación de riquezas reales – medios de producción y bienes de consumo-, producidas por los trabajadores y a los que habrán de pertenecer, tarde o temprano.


TELESUR

16/01/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Argentina – El gobierno asegura que Redrado quedó fuera del BCRA, pero el funcionario no se quiere ir del despacho de presidente.


Otro voto “no positivo” se juega en el Central

Martín Redrado había recibido el informe que solicitó a Asuntos Legales del BC, que avaló el Fondo que garantiza el pago de parte de la deuda con reservas. Pero lo desconoció y continuó su campaña en contra de esa medida. Entonces Cristina Fernández decidió desplazarlo.

Por Cristian Carrillo

El Gobierno renunció al presidente del Banco Central, Martín Redrado, por dilatar el traspaso de las reservas excedentes para la creación del Fondo del Bicentenario. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó que se le aceptó la renuncia que en su momento había presentado sobre la base de que Redrado no acató las instrucciones recibidas de la presidenta Cristina Fernández, lo que representaría un “incumplimiento en los deberes de funcionario público”. Esto estaría respaldado en que Redrado había recibido anteayer respuesta del Departamento de Asuntos Legales del BC, comunicado que avalaba esa medida. Sin embargo, el titular del Central desconoció el dictamen del gerente principal de Asuntos Legales, Marcos Eduardo Moiseeff, asegurando que todavía no contaba con el respaldo jurídico para ceder los 6569 millones de dólares que implica la constitución de ese Fondo. Redrado aseguró que no dejará su puesto, salvo que sea por los canales parlamentarios correspondientes. En el Gobierno amenazaron con ir a la Justicia, aunque la estrategia será quitarle todas las facultades que le fueron delegadas y reglamentar el funcionamiento de la entidad a través de su Directorio, donde el oficialismo tiene mayoría.

Desde que se anunció la creación del Fondo, para garantizar y pagar gran parte de los vencimientos de deuda de este año, el titular del Central interpuso varias objeciones a su implementación. No bien se difundió el decreto, lo envió a su Departamento de Legales y al buffet de abogados en Nueva York que atiende los asuntos de Argentina para que lo examinen y decidan si dejaba abierta la puerta a nuevos amparos de embargo por parte de los fondos buitres. Pero lo que más molestó en el Gobierno fue la operación mediática que Redrado montó en torno de ese procedimiento de cobertura legal. “El inventó este escenario. Se iba a ir tristemente en septiembre próximo y prefirió alejarse a lo Cobos”, aseguró una alta fuente gubernamental. Según reconocen, lo que más fastidió a la Presidenta es que “haya manifestado sus diferencias por vía mediática”. “El puso el tema en los medios”, insistió la fuente.

La otra provocación que impactó en la Casa Rosada fue el anuncio que hizo del encuentro que iba a mantener con diputados de la oposición. Redrado recibió ayer al presidente de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, y al titular del bloque de senadores de esa fuerza, Gerardo Morales. Voceros de la autoridad monetaria explicaron a Página/12 que la reunión “fue pedida por los legisladores para presentarle el amparo que llevan adelante por la creación del Fondo”. Minutos antes de esta reunión, recibió un llamado telefónico del jefe de Gabinete comunicándole que para el Gobierno estaba renunciado, previo a que lo hiciera público. Inmediatamente, con la ayuda de las cámaras de televisión, se conformó una pequeña manifestación en apoyo al banquero, con los diputados opositores incluidos. “Habiendo recibido instrucciones precisas respecto de la normativa (del traspaso de las reservas) no las está cumpliendo y esa es una falta de deberes de un funcionario público”, señaló Aníbal Fernández. Reveló que “el Departamento de Legales del Banco Central ya le ha dicho que la tiene que cumplir, porque está incurriendo en falta”. Ese departamento había elevado al Directorio del Central la respuesta a la consulta sobre el alcance del decreto .

De acuerdo con ese documento, al que accedió este diario, la medida “es sumamente clara al referirse a la vigencia” de la operación. El texto asegura que, si bien existe la posibilidad de que el Congreso lo revoque, “quedan a salvo los derechos adquiridos durante su vigencia”. De esta manera, el Departamento de Asuntos Legales del Central autorizaba al organismo a hacer la operación, ya que “los DNU tienen fuerza de ley hasta tanto” no exista dicho rechazo. Al ser consultado por este diario, fuentes del Central aseguraron desconocer ese dictamen interno.

El jefe de Gabinete manifestó que espera que Redrado “recapacite y se dé cuenta de lo que está pasando”, y abandone el despacho principal del Central. Sin embargo, Redrado adelantó que cumplirá con su mandato. Para la remoción de un director o presidente de la autoridad monetaria el Ejecutivo debe presentar una causa para justificar la remoción, que luego se eleva al Senado. Una comisión bicameral, presidida por el titular del Senado (Julio Cobos), emite un dictamen que no es vinculante, y después el Ejecutivo firma un decreto con la destitución del directivo. En el Gobierno se manifiestan confiados en que no será necesario ese proceso porque “terminará renunciando”. De lo contrario, prevén como estrategia apelar al resto de los directores del organismo. La carta principal que muestran en la Rosada es el apoyo que le quitaron algunos de sus aliados. El caso más emblemático es el del titular de Adeba, Jorge Brito, quien opinó que tiene que renunciar para “contribuir a la estabilidad” del país. A las 18.10 de ayer Redrado intentó comunicarse con el jefe de Gabinete, pero Fernández le mandó a responder que “el Gobierno no tiene nada que hablar con él”.

Un colaborador cercano a Redrado aseguró a este diario que nunca presentó “formal ni informalmente” su renuncia a la Presidenta, tal como afirmó el jefe de Gabinete. En cambio, el ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró a Página/12 haber escuchado de boca de él la puesta a disposición de Cristina Fernández su renuncia. “Se lo dijo en varias oportunidades, incluso en presencia de Sergio Massa cuando era jefe de Gabinete”, informó Boudou, quien subrayó: “Cuando la Presidenta te deja de tener confianza, uno tiene que irse”. El ministro confirmó también a Mario Blejer como el próximo presidente del Central, cuando termine la rebeldía de Redrado.

El titular del Palacio de Hacienda recordó que Redrado, a pesar de haber planteado sus objeciones, participó en el diseño del “Fondo para pagar deudas financieras”. “Incluso habíamos hablado de hacerlo parcialmente, con licitaciones pausadas, precisando cada monto de deuda a rescatar y retirando las reservas correspondientes. En definitiva, hacerlo parcialmente”, comentó. Ambos coincidían en la necesidad de salir en el corto plazo a los mercados voluntarios de crédito, pero la diferencia radicaba en que Redrado quería hacerlo “a cualquier tasa”. “Yo, en cambio, creo que hay a que seguir todos los pasos para conseguir una tasa razonable”, señaló. La reapertura del canje y la conformación del Fondo del Bicentenario son pensadas por Boudou como “un todo”. “El (Redrado) estaba demasiado ansioso por salir al mercado y no es una diferencia menor a qué tasa”, agregó.

El ministro opinó que los argumentos expuestos por el titular del BC son “falaces y dilatorios”. “No existen argumentos económicos en contra de esta iniciativa”, agregó. Respecto de la posibilidad de que los fondos buitre decidan arremeter con embargos sobre las reservas, aseguro que “por el contrario, el Fondo del Bicentenario era una medida para fortalecer el canje, dar más certezas, bajar el riesgo y mejorar las condiciones objetivas del mercado”.

Mientras conversaba con Pági-naI12, el ministro monitoreaba por pantalla el “minuto a minuto” del mercado. “Imaginemos lo que sería con un gobierno que no tiene política ni capacidad ni gestión, una situación de este tipo”, interrumpió la charla. “Sin embargo, el Central volvió a aumentar las reservas en 50 millones de dólares y se mantuvo el tipo de cambio, y con el piloto automático en el Banco Central”, agregó. El funcionario aseguró que en un momento del día hubo una presión a la baja de los títulos públicos, sin embargo se revirtió sobre el final. Ingresaron operaciones desde Nueva York y desde Londres, que hicieron subir los bonos al final, y quedaron sin procesar operaciones compradoras que quedaron para mañana (por hoy). Boudou aseguro que “los grandes inversores compraron bonos argentinos en forma agresiva y no van operar contra ellos mismos por este momento de tensión”. “Acá (al ministerio) no llamó nadie por Redrado; ni el Tesoro de Estados Unidos, ni Basilea, ni Brito, ni el G-20”, ironizó.

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07/01/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario