America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Buitres y guanacos – Horacio Verbitsky


Buitres y guanacos

Entre el pago a los buitres de Macrì y la rebaja de salarios del cazador de guanacos Lucas Llach, es posible imaginar cómo gobernaría esa alianza PRO-UCR-CCL. Por suerte Carrió se desentiende de la economía, ocupada en defender al renunciante golpeador De Narváez y a la República Perdida. Massa se paraliza ante el vacío sádico de Macrì, que cada día le baja el precio y ya ni gratis lo acepta. La batalla de los republicanos contra la corrupción no cabe en la canasta de Recalde.

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Dentro de dos semanas, justo cuando se cierre la inscripción de aspirantes a la presidencia de la Nación, se cumplirá un año del fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos que dejó firme la decisión del juez de Wall Street Thomas Griesa a favor de los fondos buitre.

Maurizio Macrì visitaba Israel. Gracias a las seis horas de diferencia estaba bien despierto cuando recibió un llamado desde la radio del Grupo Clarín. Pero no lo parecía: “Habrá que pagar al contado”, opinó. También dijo que lo había hablado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sin querer, el diálogo se puso humorístico:

–¿Y qué le dijo Netanyahu?

–Sólo asintió, porque es un hombre de pocas palabras.

En cambio el gobierno mantuvo invariable la propuesta que Cristina comunicó en la celebración rosarina del Día de la Bandera, de “un acuerdo beneficioso e igualitario para el ciento por ciento de los acreedores”. Ni los buitres ni su juez lo aceptaron, la Argentina mantuvo su posición y no sucedió ninguna de las catástrofes vaticinadas por medios, políticos y economistas opositores. Esto fortaleció a los candidatos del FpV que, con matices menores entre ellos, prometen continuar con las mismas políticas de CFK. El viernes, un nuevo fallo de Griesa sumó otros 5400 millones de dólares a la cuenta que la Argentina debería pagar a quienes no renegociaron en 2005 o 2010, una prueba adicional de que el rechazo oficial fue acertado. Hasta ahora, Macrì no dijo esta boca es mía.

El presidente del bloque de diputados bonaerenses de la Coalición Cívica Libertadora, Walter Martello, explicó entonces que quien influyó a Macrì para fijar aquella posición tan instantánea como disparatada fue su amigo de infancia, asesor, testigo de boda y financista, Nicolás Martín Caputo. Para avalarlo, reprodujo una frase significativa del balance que en esos días presentó el Grupo Caputo: “Se aguarda para el 2015 una solución rápida del conflicto con los holdouts que permita revertir la actual tendencia negativa en el nivel de actividad”. Caputo tenía entonces en ejecución una cartera de obras para la Ciudad y la Nación por 1.500 millones de pesos, agregó Martello para que se comprendiera el sentido del consejo. Pero desde que Elisa Carrió sentenció que “Macrì es corrupto pero republicano” y se integró a la alianza que irá a las PASO con la UCR y el PRO, la información ya no está accesible en esa página. Los negocios por encima del interés colectivo, el Estado como gestor de esos beneficios particulares. Nada sorprendente porque así nació la PROpuesta Republicana. Caputo tiene menos éxito con su amigo cuando se trata de decisiones políticas, como el acercamiento que propugna a Sergio Massa.

El talón de Aquiles

Ernesto Sanz anunció que su candidato a vicepresidente será Lucas Llach, quien ya estaba coordinando los equipos técnicos del senador mendocino. La diligente prensa escrita y televisada permitió saber que se trata de uno de los hijos del ex viceministro de Economía de Menem y ex ministro de Educación de De la Rúa, Juan Llach, y que realizó un posgrado en Harvard. También se divulgó que corre descalzo, apoyando el pie en los metatarsianos y no en los talones, pero es tan sofisticado que lo denomina barefoot running. Además supimos que postula como ideal la dieta de hace ocho mil años y que la puso en práctica en un Mesón de Comida Paleolítica bautizado con el ingenioso nombre Como Sapiens, que Llach comparte con Cecilia, hija del diputado de PRO Federico Pinedo. Con los mismos aires del infante Froilán, Llach propuso una carrera “Persiguiendo al guanaco 2015”, hasta que los camélidos cayeran muertos por agotamiento y deshidratación, pero no llegó a realizarla por la sensata prohibición del gobierno de Chubut. Los malditos peronistas, siempre interviniendo desde el Estado en las iniciativas privadas. Además inventó TipType, un teclado virtual para Android y apostó 500 dólares a quien pudiera escribir más rápido en el telefonito. Martín Lousteau puede respirar aliviado de que su colega y amigo no se postule para gobernar la ciudad de Buenos Aires, inagotable incubadora de freaks y nerds, y en cambio se arriesgue a reclamar el voto de bonaerenses, salteños, riojanos y sanjuaninos. El haber elegido a Llach también demuestra que Sanz no se propone capitalizar la extensa estructura partidaria en la competencia con Macrì, sino ponerla a disposición del precandidato neocon. Ni siquiera le molesta la contradicción con su compañero de fórmula sobre temas centrales, como la Asignación Universal por Hijo, que Sanz denigró como promotora del vicio y Llach encomió como el mejor aporte del kirchnerismo.

Lo curioso es la omisión generalizada sobre el pensamiento económico de Llach, y no porque él lo haya ocultado. Por el contrario, lo difundió en dos libros sobre historia económica escritos en colaboración con Pablo Gerchunoff, el jefe de asesores del ministerio de Economía en los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. Especialista en privatizaciones, reforma del sector público y del mercado laboral, hace quince años Gerchunoff defendió ante estupefactos diputados radicales y del Frepaso la rebaja de sueldos a 130.000 empleados públicos como única alternativa para no despedir a 30.000. Los radicales no conciben ajustar más que sobre los asalariados, de modo que su horizonte intelectual se limita a la opción binaria entre el hambre y las ganas de comer, siempre ajenos, claro.

El enemigo principal

En Como Sapiens, Llach sostiene que “la agricultura y la domesticación de animales permitieron que aumentara la población. Pero más no siempre es mejor”. Este razonamiento es idéntico al que la oligarquía aplica desde el golpe de 1955, cuando el segundo ministro de Hacienda del dictador Aramburu, Roberto P. Verrier, descubrió que éste era un país espléndido pero le sobraban cinco de sus veinte millones de habitantes, cosa que en 1991 le recordé en una entrevista al padre de Llach, al entonces peronista y hoy radical Javier González Fraga y al ex viceministro radical Adolfo Canitrot, quienes disimulaban con distintas tácticas su afinidad profunda con Verrier. En las seis décadas transcurridas desde la Revolución Fusiladora, la política del mal llamado liberalismo argentino consistió en excluir de la civilización, el consumo y/o los derechos políticos a esa masa bárbara que hoy, si se mantuviera aquella proporción, pasaría de los diez millones. Agrega Llach en Como Sapiens que “la dieta llena de harinas, arroces, azúcares es una alimentación muy diferente a la que nuestro cuerpo está genéticamente preparado para recibir”, basada en carnes, frutas, verduras y frutos del mar. Esta pleitesía al determinismo genético no es traída a colación aquí en forma caprichosa, porque se reitera en los ensayos económicos del candidato. En el segundo de sus libros (Entre la equidad y el crecimiento. Ascenso y caída de la economía argentina, 1880-2002, de 2004) Llach y Gerchunoff afirman que existe un “rasgo genéticamente igualitario de la Argentina”, acentuado “a partir de la inauguración de una democracia auténtica” con el Yrigoyenismo, que contradice las tendencias “más favorables al crecimiento”. Es posible que en plena campaña electoral, Llach no sea tan explícito y delegue las explicaciones en su predecesor en la candidatura vicepresidencial de 2011, González Fraga. La semana pasada, ante una convocatoria de la Unión Industrial, JGF, expuso la discontinuidad con la política económica actual que propone su partido. Para conseguir lo que denominó “un shock de confianza” recomendó “eliminar las retenciones y las trabas al comercio exterior, poniendo fin a los controles de precios”. No hace falta mencionar los salarios para que los entendidos adviertan que esta batería de medidas reduciría su poder adquisitivo en forma drástica. En la misma línea, JGF también planteó el pago a los fondos buitre (con una quita del 50 por ciento, dijo) y la reconciliación con el FMI, con la idea de que así se produciría “un fuerte ingreso de capitales”.

El pecado original

La primera respuesta al planteo de Llach y Gerchunoff la firmó Axel Kicillof, quien entonces sólo era docente e investigador de la UBA e integrante del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino, que sesionaba en una habitación del estudio jurídico de Héctor Recalde. En un artículo que se publicó en este diario el 5 de septiembre de 2004, dijo que la obra vestía con modernos ropajes las vetustas ideas de José Alfredo Martínez de Hoz y Roberto Cortés Conde, que a la manera de los relatos de la Teología atribuyen todas las desgracias a un pecado original: la abundante tierra y la escasa población, que redundaron en salarios excesivamente altos en el paraíso agroexportador perdido en 1930. Los primeros habitantes se acostumbraron a ese estado de bonanza y convirtieron la equidad en un “valor político prioritario” que fue transmitiéndose de padres a hijos durante más de cien años. Este punto de partida generó una dinámica fatal, porque “para los autores el crecimiento requiere bajos salarios y una completa apertura comercial que permita aprovechar la especialización primaria a escala internacional”. Pero los argentinos, escribió Kicillof, “en lugar de someterse a su natural destino reclamaron obstinadamente altos salarios, lo que sólo pudo lograrse mediante medidas proteccionistas, industrialistas y deficitarias. De esta forma Gerchunoff y Llach sostienen que la búsqueda de equidad se contrapone al crecimiento”. El actual ministro explicó que en los periodos de sobrevaluación de la moneda (como la convertibilidad), el salario medio es alto en dólares pero no implica un elevado nivel de vida para la población. En un anticipo de los debates actuales, Kicillof dijo entonces que Llach y Gerchunoff cargaban la baja creación de empleo, el déficit fiscal crónico y el endeudamiento externo a la debilidad de los gobiernos de Menem y De la Rúa para oponerse a la abominada pasión igualitaria. “El dogma neoliberal según el cual el crecimiento no es compatible con la ‘equidad’ fue desmentido por todas las experiencias de desarrollo mundialmente exitosas. Pero, ciegos ante toda evidencia, y sordos ante todo cuestionamiento de las bases teóricas sobre las que se sustenta, esta afirmación se convirtió en el caballito de batalla de los intereses que a toda costa y en toda circunstancia se oponen al desarrollo industrial y promueven la caída de los salarios”. Para esta concepción, el salario sigue siendo el enemigo principal, ayer, hoy y mañana.

En 2005 otras dos investigadoras de CENDA, Cecilia Nahón y Mariana González (quienes ahora son embajadora en Estados Unidos y Subsecretaria de Coordinación Económica y Mejora de la Competitividad), desmenuzaron en un trabajo académico la obra de Llach y Gerchunoff y la tradición ideológica que la sustenta: “Aquella que celebra melancólicamente el período agroexportador, condena el proceso de industrialización local y justifica como incuestionables y naturales el ajuste regresivo y la liberalización de las últimas décadas. En un momento en que se alzan fuertes críticas hacia las políticas de apertura, liberalización y desindustrialización implementadas desde la dictadura militar, los autores defienden su continuidad. Se trata de un intento de justificar una vez más las eternas recomendaciones de política económica del dogma neoliberal. En lugar de profundizar en el debate acerca de las alternativas reales para el desarrollo de la Argentina, los autores insisten con viejas recetas cuyos resultados están a la vista: treinta años de fiel devoción neoliberal han arrojado al país a la mayor crisis económica, política y social de su historia”. En sus conclusiones, Nahon y González señalan que “la regresiva redistribución del ingreso de los últimos treinta años parece no ser suficiente para los autores: se insinúa que se requería aún más desigualdad para que florecieran los resultados de las acertadas políticas neoliberales. La década del noventa hubiera sido un verdadero éxito si la sociedad hubiera aceptado con sabia resignación una caída aún mayor de los salarios (…) La remanida receta de Gerchunoff y Llach no involucra una disyuntiva entre la equidad y el crecimiento, sino el riesgo de una nueva década pérdida en ambos sentidos. Se trata del eterno retorno de fórmulas ya fracasadas. Hoy, en cambio, es tiempo de planificar el desarrollo económico nacional priorizando la mejora en las condiciones de vida de los trabajadores”. Llach prefiere perseguirlos, descalzo pero con su botellita de agua, hasta que caigan muertos como guanacos por agotamiento y deshidratación.

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07/06/2015 Posted by | Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Solidaridad, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

ELECCIONES 2015 – A un año de los comicios, el FPV encabeza la intención de voto a nivel nacional


ELECCIONES 2015
A un año de los comicios, el FPV encabeza la intención de voto a nivel nacional
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El Frente para la Victoria es la fuerza política que encabeza la intención de voto a nivel nacional con cerca del 30% de las adhesiones, a un año de las elecciones presidenciales, mientras que la imagen positiva de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner supera el 40% de los encuestados, según los estudios de tres consultoras publicados en los matutinos de hoy.
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A un año de las elecciones generales que definirán al próximo presidente, dos encuestas de opinión publicadas hoy anticipan que, pese a no haber definido su candidato, el Frente para la Victoria encabeza la intención de voto en todo el país.

El diario La Nación publicó hoy un trabajo realizado por Poliarquía, mediante una consulta telefónica de 1.300 personas de 40 localidades del país, en la que el FPV sumando las adhesiones a sus distintos precandidatos alcanzaría el 31% de los votos, seguido por el Frente Renovador que postula al diputado Sergio Massa con 22% y por el PRO de Mauricio Macri con 18%.

El trabajo destaca también que “la mitad de los votantes demanda un cambio moderado al próximo gobierno”.

En el mismo sentido, los resultados de la encuesta realizada por los consultores Federico González y Cecilia Valladares para el diario Perfil también coinciden en que el oficialismo nacional encabeza la opción de voto con el 28,5%, seguido por el Frente Renovador con el 27,6 % y luego el PRO, con el 21,1%.

Por su parte, el diario Crónica publicó hoy un relevamiento de la Consultora Aresco, sobre la intención de voto de 4.000 personas de todo el país, en la que refleja que el 47,5% de los encuestados tiene una imagen positiva de la gestión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en función de que un 24,6% la consideró “muy buena” y un 21,6% la evaluó como “buena”.

A la vez, Poliarquía, que también consultó sobre la aceptación popular de la imagen de la actual mandataria, recogió que Cristina mantiene una aprobación de un 40%, cifra que se eleva al 64% si se considera a quienes no tienen una valoración negativa de la Jefa de Estado.

Para Fabián Perechodnik, director de Poliarquía, “Cristina Fernández de Kirchner se constituye en el primer Jefe de Estado que transita su último año de mandato con tan marcado de aceptación”, según informó el diario la Nación.

Los tres relevamientos indagaron también acerca de las preferencias de los consultados sobre los pre candidatos presidenciales de las diferentes fuerzas políticas.

Según el sondeo de Aresco, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, encabeza las preferencias con un 26,1% de los votos, seguido por Mauricio Macri, de PRO, con el 24,4%, y en tercer lugar el diputado del Frente Renovador, Sergio Massa con el 22,9%.

Por su parte, el estudio de Poliarquía muestra también a Scioli por un estrecho margen delante de Massa, en todos los escenarios planteados con cuatro candidatos diferentes de UNEN, siempre con Macri en tercer lugar.

El sondeo que publica el diario Perfil, coloca al líder del Frente Renovador delante del gobernador bonaerense con algo más de tres puntos de diferencia, 29,9% contra 26,1%.

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26/10/2014 Posted by | General, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

La movida electoral


La movida electoral
Faltan 365 días para que la Argentina tenga un nuevo presidente. Los candidatos mueven los trebejos según conveniencias y oportunidades. Cuál es la realidad, hoy, de las fuerzas con chances de entrar en el ballottage.

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El fetichismo de las cifras redondas, si es que una cifra puede ser redonda, obliga a hacer una pausa. Es una convención, como tantas otras. Por eso, a un año exacto de las elecciones presidenciales vale la pena hacer un balance de cómo están plantadas en el tablero las principales fuerzas políticas que competirán el 25 de octubre de 2015 por el premio mayor, en este caso, el Sillón de Rivadavia. Todo indica que en cuestiones electorales un año es mucho tiempo, tanto que los cuatro grandes grupos en los que se puede agrupar a los contendientes –Frente para la Victoria, Frente Amplio Unen, Frente Renovador, Pro– todavía están armando el equipo, sumando y descartando nombres. Y en más de un caso, esa incertidumbre en torno a la pertenencia tiene su correlato a la hora de concretar una propuesta ideológica. Por momentos, el libro de pases y las eventuales alianzas por conveniencia tensan al máximo la cuerda del sentido común. ¿Pueden convivir en un mismo espacio Pino Solanas y Mauricio Macri? ¿Hay margen para que Ernesto Sanz se vaya con Sergio Massa? ¿Scioli puede ser el candidato del kirchnerismo de paladar negro? ¿Carrió y Michetti pueden ser socias?, indica revista Veintitrés.

A un año de las elecciones generales, las preguntas se acumulan como trabajo pendiente. Algunas se pueden responder desde el sentido común pero, ante un escenario tan volátil y con políticos que arman y desarman su agenda al calor de los sondeos de opinión y de intención de voto que les acercan sus asesores, todo es posible y un poco más. En ese marco, el Frente para la Victoria y el Pro aventajan al resto porque no tienen que discutir su plataforma electoral. El oficialismo avanza hacia el 2015 encolumnado, con matices, detrás del proyecto que lidera la presidenta Cristina Fernández. Un liderazgo que mantiene en vilo a los precandidatos, ya que todavía no está claro si CFK será la gran electora antes de las PASO del candidato a sucederla el año que viene o si se mostrará prescindente y permitirá que las diferencias se resuelvan en las primarias. Daniel Scioli, Florencio Randazzo, Sergio Urribarri, Agustín Rossi, Julián Domínguez y Jorge Taiana están anotados para competir por la sucesión, pero un gesto de Cristina no sólo puede interrumpir esa carrera sino impactar de lleno en el armado opositor. Por ahora, el FPV mueve lento. La estrategia que baja de la Casa Rosada es no apurarse con las definiciones para evitar el desgaste de los candidatos. Entienden que una decisión apresurada podría costarles caro a los candidatos porque serían blanco inmediato de la prensa opositora. Varios dirigentes y precandidatos del FPV blanquearon este razonamiento al ser consultados sobre la sucesión. Aunque dentro del pelotón oficialista, el gobernador bonaerense Daniel Scioli encabeza las preferencias y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, marca una curva ascendente, no está todo dicho. Nadie sabe qué decisión tomará Cristina. Por ahora todos los precandidatos mantienen su postulación. Scioli se muestra, como nunca, alineado con la Casa Rosada. Un sector de La Cámpora, liderado por Eduardo “Wado” De Pedro, acompaña hace unos meses al gobernador de la provincia de Buenos Aires, mientras algunos comenzaron a deslizar que Randazzo podría bajar a la provincia. Sin embargo, en declaraciones a Radio America, el ministro desmintió rotundamente esa posibilidad: “Voy a competir con Scioli en las PASO”, afirmó.

Un párrafo aparte merece la interna por la sucesión de Scioli en la provincia de Buenos Aires. La ambigüedad de Martín Insaurralde, que no bien se contaron los votos de las elecciones legislativas de 2013 salió corriendo a sacarse una foto con Massa, mantiene en vilo al resto de los aspirantes a gobernar el distrito electoral más importante del país. Lo cierto es que la dualidad parece rendir frutos, porque el ex intendente de Lomas de Zamora es uno de los precandidatos a gobernador bonaerense con más intención de voto. No es un dato menor porque, según las estadísticas electorales, para entrar en la segunda vuelta es necesario reunir alrededor de un 30% de los votos bonaerenses. Por eso Insaurralde puede, por ahora, jugar a dos puntas. Mientras unos lo dan por perdido y otros por ganado, y viceversa, el diputado del FPV continúa votando con el bloque oficialista en el Congreso nacional al tiempo que coquetea con la pantalla grande en la pista de Bailando por un sueño y organiza un casamiento que acapara la atención de los políticos y de la farándula local. En la lista de postulantes se anotan para la contienda oficialista bonaerense el vicegobernador Gabriel Mariotto; el jefe del PJ provincial Fernando Espinoza y el titular de ANSeS Diego Bossio. Las PASO son el horizonte obligado de todos los candidatos K. Resta saber cuántos competirán y cómo se integrarán los binomios y las listas.

El Pro tiene en común con el FPV un marcado liderazgo y, aunque en las antípodas, un ideario claro. El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, es quien marca los tiempos y quien baja agenda. Eso no significa que hacia adentro del partido amarillo no arrecien las internas. Que las hay, las hay. La más visible es la que protagonizan la senadora Gabriela Michetti y el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Los últimos movimientos en el tablero acercaron a dos jugadores importantes, Michetti y Cristian Ritondo. Pero el problema del Pro no es la Capital Federal, a pesar de que el macrismo pone en juego el único distrito de peso que gobierna. En la ciudad el Pro tiene candidatos. El problema es la provincia de Buenos Aires. Los nombres propios que barajan son el del intendente de Vicente López, Jorge Macri; el de la vicejefa de Gobierno, María Eugenia Vidal, y el del economista ex menemista Carlos Melconian. Ninguno se acerca al porcentaje que es necesario reunir en la provincia para aspirar a un ballottage. Tampoco le sobran jugadores con chances en el resto del país. Por eso Macri salió a buscar aliados que tengan lo que no tiene el Pro: poder territorial. El radicalismo lo tiene, pero le falta una figura que arrastre votos a nivel nacional. Ni Julio Cobos ni Ernesto Sanz se proyectan competitivos frente a Macri y a Massa, los dos dirigentes opositores con más chances en 2015, según todos los sondeos de intención de voto difundidos hasta ahora.

Según varias encuestas, el ex intendente de Tigre Sergio Massa encabeza las preferencias a nivel nacional, pero no logra crecer en intención de voto desde hace rato. Un diagnóstico que preocupa al Frente Renovador, que si bien tiene chances de sumar en la provincia de Buenos Aires no consigue traccionar en el resto del país. La foto de Massa con Gerardo Morales, que irritó tanto a Cobos, no sólo reveló que un sector del radicalismo está dispuesto a todo con tal de sumar de gobernadores para abajo, sino que sinceró que la contienda opositora hoy la libran Macri y Massa. Ambos aglutinan el voto anti-K, pero el que logre entrar al ballottage arrastrará al otro en la ola. El radicalismo, que se apuró a cerrar una alianza electoral con el Partido Socialista, Libres del Sur, GEN, Coalición Cívica, Proyecto Sur y el Frente Cívico, busca la manera de subirse a la ola. Tanto el FR como el Pro intentarán cerrar acuerdos provinciales con los radicales. La diferencia es que el massismo no ata esos acuerdos a la elección presidencial y el macrismo sí. En otras palabras, Massa no les pide a los radicales que apoyen su candidatura presidencial, mientras que Macri aspira a que el radicalismo acompañe su postulación a la Casa Rosada.

En las idas y vueltas de la interna radical quedó atrapado FAUNEN, una coalición que no logra consolidar un liderazgo y que no consigue comunicar coherencia hacia el electorado. Desde que fue presentada en sociedad, el 22 de abril de este año, su supervivencia se vio amenazada. Elisa Carrió fue la primera en arrojar la piedra de la discordia al reconocer en voz alta que no descartaba un acuerdo electoral con Macri de cara a 2015. Los meses pasaron y las ideas de Lilita cambiaron muy poco. Al cierre de esta edición, Carrió se mostró con Michetti en la presentación de su libro y ratificó por Twitter: “Yo quiero una alianza con el Pro para ganar la interna, no para perder”.

Mientras Macri suma candidatos deportistas –esta semana se lo vio con el ex futbolista Julio Cruz recorriendo Lomas de Zamora–, Massa se saca fotos con radicales y FAUNEN sobrevive a una inminente ruptura, todo el arco opositor se alineó detrás de una idea en común: la de derogar las leyes aprobadas durante la administración K. La Ley de Abastecimiento encabeza el top ten de la ofensiva junto con la de Emergencia Económica, la Antiterrorista y la de blanqueo de capitales. El nuevo Código Civil y Comercial, las reformas al Consejo de la Magistratura, la Carta Orgánica del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores también integran el combo del que ni siquiera se salvó la Ley de Medios de la democracia. El Frente Renovador es la fuerza más activa en este asunto. El equipo económico de Massa y Graciela Camaño confeccionaron una lista con las 150 leyes, decretos y resoluciones para revisar. El Pro también tiene un equipo que trabaja con la misma agenda y desde FAUNEN, el que se mostró más proclive a derogar fue Hermes Binner. “Hay que desarmar el tejido de chavismo normativo que construyeron. Es importante verlo desde ahora para no andar deambulando en el momento que se llegue al gobierno”, afirmó Massa, que también prometió derogar las retenciones, eliminar el Impuesto a las Ganancias y levantar el cepo al dólar en 100 días.

El oficialismo se defendió con un solo argumento, le recriminó al arco opositor la falta de propuestas. “Quieren volver a los ’90”; “Sueñan con un país para pocos”; “La actitud de la oposición denota impotencia”, fueron algunas de los diagnósticos que salieron del FPV. Lo cierto es que a un año de las elecciones, el oficialismo, liderado por CFK, continúa marcando la agenda y es la única fuerza del tablero electoral que suma militantes y logra movilizarlos masivamente. La oposición se enfrenta a ese adversario.

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26/10/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Imperdible sincericidio de Carriò con Lanata, sobre la oposiciòn


Màs claro imposible, funcionales a corporaciones y no a favor del pueblo. Esto demuestra a las claras quienes son los opositores al kirchnerismo : Un medio de comunicaciòn que maneja como tìteres a los polìticos, que solo salen a criticar todo, sin propuestas claras y a hacer permanentemente operaciones polìticas, tergiversando e inventando hechos con sistemàticas mentiras.

Marianike

23/10/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Piedra libre: Magnetto ya tanteó a sus posibles candidatos


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20:16 | Los representantes de la oposición se dieron cita en un encuentro organizado por Clarín, en una clara representación de la ‘vieja política’. Una charla sobre el agro funcionó como la excusa perfecta, para comenzar a planear el resurgimiento del poder mediático por sobre el Estado.

Nunca visto. En un evento corporativo, es decir organizado por una empresa, los hombres presidenciables de la oposición se alinearon con el presidente de ese país imaginario -Clarín- en una clara muestra de políticas sumisas y, supuestamente, hablaron de la situación del sector agropecuario nacional.

La excusa perfecta para tapar los verdaderos intereses que persiguen quienes acudieron a la protección de este nefasto personaje -la temática “agro” como debate- fue presentado, en una cobertura muy importante del evento propio, como la columna fundamental anti oficialista.

“Hay un casting extensísimo de políticos viejos: por Radio Nacional.
Felipe Solá, Sanz, Binner, Scioli, Massa… que quieren llevar adelante el plan político de Clarín”, explicó sin muchas vueltas el periodista Roberto Caballero
Bajo el título “Democracia y desarrollo”, los hombres dispuestos a rendirse a los pies del CEO de Clarín tuvieron como sede de su ‘cumbre’ en el museo Malba.

Por su parte, el legislador provincial por el Frente para la Victoria Fernando “Chino” Navarro criticó la postura del gobernador bonaerense Daniel Scioli de concurrir al encuentro de la ‘vieja política’ con el sector empresario de medios más interesado en recuperar el terreno perdido en el plano político: “Le gusta parecer como un hombre de diálogo, de poder estar con todos, yo lo respeto pero no me gusta, porque lo voté para que se junte con Magnetto, pero es opinable”.

De la Redacción de Diario Registrado // Miercoles 11 de junio de 2014 | 20:16

12/06/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , , , , , | Deja un comentario

REALIDADES O BURBUJAS



REALIDADES O BURBUJASSi uno se aferra a la proclama post-PASO de Clarín y sus congéneres, la conclusión es tajante: “Ahora sí. Chau Cristina, chau kirchnerismo”. Eufemismos al margen, ese el mensaje. No vale la pena detenerse exhaustivamente en el análisis del nuevo mapa político-electoral que formula el espectro opositor, desde el momento en que todo lo que se diga se resume en esa lapidaria exégesis.

Ahora bien, ¿es realmente tan taxativo el panorama adverso que supone para el oficialismo el escenario dejado por las primarias? ¿Puede considerarse una entelequia la posibilidad de reposicionamiento K de cara 2015? Lo de Sergio Massa, ¿fue verdaderamente un “triunfazo” o fue una victoria clara, pero dentro de lo que se esperaba?

En la frialdad de los números, el kirchnerismo, dentro de todo, no salió tan lesionado como se presume. Según las proyecciones, ganaría cuatro bancas en Diputados y perdería sólo un escaño en el Senado. No obstante, en lo conceptual y simbólico, particularmente si se tiene en cuenta el contraste con la adhesión lograda en 2011, podría pensarse en un cambio de escenario .

Igualmente, la utilidad de la comparación de ambas instancias electorales es relativa. Aquella fue presidencial y ésta, legislativa. El público no vota de igual manera en los dos casos. El comicio de medio término suele ser crítico para la administración de turno, por cuanto se entiende que el votante tiene la chance de ejercer un control sobre el ejercicio del poder. Bajo tales condiciones, y después de diez años de gestión, es lógico que el Gobierno no la tenga fácil.

Pero no siempre la foto de una elección legislativa tiene su correlato en la elección para Presidente. Se vio ésto ya en los llamados de 2009 y 2011. Es cierto que las circunstancias eran otras. De todos modos, la impresión, fogoneada desde la oposición, guarda similitud. Esto es, ver al Gobierno limitado a una “función decorativa” hasta que cumpla el mandato. Esa lectura falló en aquel entonces. ¿Quién puede asegurar que no pueda fallar ahora?

Veamos desde otro ángulo esta situación con un ejemplo. Elisa Carrió acaba de resucitar políticamente con una buena penetración en el electorado capitalino, siendo quizás una de las “vedettes” del pasado domingo. ¿Pero podría “Lilita” mantener esa performance si hoy se candidateara a Presidenta? ¿Le confiaría el votante su futuro –y el de sus hijos- a una persona que cree sinceramente estar imbuida de un poder divino? Probablemente Carrió sea el arquetipo del candidato puramente legislativo y entonces no es válido hablar de recuperación sino simplemente de que es el Congreso el lugar en el que la pone el electorado.

En cuanto a Sergio Massa, si bien su estampa joven y su impronta de “nueva oposición” lo colocan en un lugar atendible como presidenciable, su fortaleza a nivel nacional como hombre capaz de aglutinar al antikirchnerismo es aún un signo de interrogación. Vale tener presente también que el Intendente de Tigre ganó con un porcentaje de interés innegable. Pero no fue una tromba. Fuera del tradicional clima festivo que impone una elección favorable y el ánimo de consabidos titulares, habría que ver cuántos dirigentes de la oposición, en su fuero íntimo, se animan hoy a sentenciar la defunción kirchnerista. Massa ganó por seis puntos. ¿Quién puede asegurar que el Gobierno no puede revertir esa diferencia en 2015?

Poco a poco, comienzan a ganar cuerpo las especulaciones referidas a un posible incremento de votos de Massa para octubre, entre otras cosas, ante la probabilidad que algunas voluntades que acompañaron a Francisco de Narváez pasen a engrosar el caudal del Frente Renovador. Puede ser que ésto suceda, e incluso que Massa –como algunos anticipan- ronde los 40 puntos. Lo que cuesta rubricar es que ese cuadro tenga su replay exacto en la elección presidencial.

De todas maneras, las conjeturas sobre cuán funcional podría ser para Massa el denarvaísmo merece algunos reparos. Hace pocas horas, Hugo Moyano (quien repentinamente se percató de que su mejor negocio pasaba por asociarse al “Colorado”) se encargó de sembrar dudas sobre la asunción de la banca por parte del hombre de Tigre si es que resultaba finalmente elegido. “Vamos a ver en primera instancia si asume, porque en varias oportunidades ha sido electo y no ha asumido esa responsabilidad. A veces quedan dudas, por más que haya firmado una escritura”, subrayó el camionero, para indicar también que Massa “no tiene el voto cautivo”.

Dos cosas: por un lado, menos mal que Moyano pertenece a la oposición. Es más, no sería extraño que, en tren de defender a Massa, alguna ponencia de a entender que el cegetista rebelde es realidad un operador solapado del Gobierno.

Y por otro, si estas palabras de Moyano hubiesen salido de boca de la Presidenta, ameritaban, sin inconvenientes, una nota de Clarín a página completa dedicada a fogonear el “sangrado por la herida” presidencial. El “periodismo independiente” jamás descansa.

Fernando “Pino” Solanas aseguró que “el apoyo de las corporaciones mediáticas” a la candidatura de Sergio MASSA por el Frente Renovador “no es inocente”. “El fuerte poder mediático que tuvo no lo ha tenido nadie”, sostuvo, y comparó el apoyo que recibe Sergio Massa con el que los grandes medios también dispensan a Mauricio Macri. Lo dijo Solanas y no el FpV, haciendo evidente que no estamos frente a una victimización sino a una realidad vista y compartida por varios.

De igual forma, la lectura que hace el PRO de los resultados metropolitanos (particularmente frente al mayor caudal de UNEN) pone el acento en mostrar gestión y “no leer los diarios”, destacando la interpretación que mediáticamente se hizo del resultado en la capital. No se advierte en este punto qué diferencia esta recomendación de la efectuada por la Presidenta cuando indica que los resultados en la Antártida no tuvieron la suficiente difusión. Ambos están marcando la operatoria mediática pero la crítica carga contra Cristina de Kirchner.

Seguramente –y a diferencia de 2009- el principal argumento opositor en su advertencia sobre la evaporación que le espera al kirchnerismo reside en lo difícil que se ha puesto el terreno para la eventual re-reelección de Cristina, problema agravado por el boomerang que, según el ojo anti-K, implica para las perspectivas oficialistas el fuerte personalismo de la Presidenta. “Si no es Cristina, no es nadie”, acostumbran a repetir en la cocina del arco opositor.

¿Es francamente ésto así de simple? Si la Presidente ungiese, por ejemplo, a Daniel Scioli como candidato a sucederla, ¿puede certificarse que de todas maneras perderá ante el neo-crítico Massa, pese a tener el Gobernador un nivel de popularidad por encima del 50%?

Si el conductor del Frente Renovador decide finalmente probar suerte en la carrera a Presidente de la Nación, ¿que harán José Manuel de la Sota, Mauricio Macri, Elisa Carrió, Ricardo Alfonsín y demás? ¿Se sentarán sólo a observarlo y aplaudirlo?

La oposición siempre coincidió –y coincide- en el objetivo de destronar al oficialismo. Aunque, con las urnas cerca, cada uno de sus exponentes se autoadjudica en términos de exclusividad la capacidad de hacerlo. Esto ya es un mal endémico del mundo opositor. En una elección legislativa, pasa un tanto inadvertido. En un sufragio presidencial, es fatal.

Desde otro prisma, algo para destacar. El mix de dirigencia y medios opositores, en su arremetida contra el Ejecutivo, no titubean en alertar sobre el teórico desprecio de Cristina al voto popular cuando le viene de malas. ¿Es ésto lo que ocurre o es lo que el antikirchnerismo dice que ocurre, al calor de la advertencia presidencial sobre los intereses agazapados detrás de la elección?. Desde que el kirchnerismo nació, siempre hubo una brecha entre el comportamiento propio y el que le es adjudicado.

Además, la oposición –sobre todo la más acérrima- no cesó durante años en tildar a esta administración de cruel, intolerante, corrupta y cuanto calificativo pueda imaginarse en esa tónica negativa. ¿Significa entonces ésto que los ciudadanos que la avalan son cómplices? De seguro la oposición dirá que no, y que lejos de su ánimo está el pretender “condenar” al votante kirchnerista. Pues entonces la Presidenta tampoco está “condenando” a la gente que en esta elección no eligió al oficialismo, más allá de que determinadas opiniones lo interpreten en contrario.

En definitiva, el problema de la hipersensibilidad instalada tras las PASO estriba en que los avisos acerca del infausto destino con el que, supuestamente, habrá de toparse el kirchnerismo, no parten tanto del análisis de lo acontecido, sino más bien del deseo de que así suceda. Al punto de que algunos sienten la convicción de tener el visto bueno para relamerse.

La democracia necesita constructores, y no individuos al acecho. La democracia necesita acciones y realidades no burbujas de jabón de lindas formas pero con corta duración. Evidentemente, todavía hay bastante por aprender

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19/08/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario