America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

¿Hasta cuándo? – Eduardo Galeano


16.01.09

Eduardo Galeano *

Adital –

Un país bombardea dos países. La impunidad podría resultar asombrosa si no fuera costumbre. Algunas tímidas protestas dicen que hubo errores. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?

Esta carnicería de civiles se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el secuestro de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el secuestro de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro del Líbano entero?

La cacería de judíos fue, durante siglos, el deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?

Hezbollá no existía cuando Israel arrasó el Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo nos seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo?

Iraq, Afganistán, Palestina, Líbano… ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?

Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos. Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre pero no las mañas. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la patria?

Israel ha desoído cuarenta y seis recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?

Las Naciones Unidas recomiendan pero no deciden. Cuando deciden, la Casa Blanca impide que decidan, porque tiene derecho de veto. La Casa Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, cuarenta resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo las Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de los EE.UU.?

Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?

La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada diez árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo diez veces más la vida de cada israelí?

En proporción a la población, los cincuenta mil civiles, en su mayoría mujeres y niños, muertos en Iraq, equivalen a ochocientos mil estadounidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos? ¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?

Irán está desarrollando la energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga doscientas cincuenta bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?

En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos son terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal.

¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?

Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?

Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas, no menos de la mitad. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos? ¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?

Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbollá son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Iraq y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?

Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo. Destinamos dos mil quinientos millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?

[Publicado en La Jiribilla, Cuba, 2006]

19/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , | 2 comentarios

Bombas, niños y cemento – Osvaldo Bayer


gaza-papa-con-nino

Por Osvaldo Bayer

Desde Berlín

Cuatrocientos niños muertos ya en Gaza. (Y seis niños quemados en La Boca.) Todas las noches, en la pantalla podemos ver el siniestro espectáculo: bombas que estallan en medio de poblaciones, llamaradas, columnas de humo, rostros trágicos cubiertos de miedo y de impotencia. Tanques por las calles habitadas por mujeres, niños, vendedores, gente sin destino. Luego, el rescate de las víctimas en medio de ruinas, ruinas, ruinas, ruinas. Cadáveres de niños: caras ensangrentadas y ojos abiertos de sorpresa, ya muertos. Niños destrozados. (Seis niños mueren quemados en La Boca, en extrema pobreza; sí, en La Boca, allí donde Maradona ganó millones, donde van los domingos a gritar gol cada vez más fuerte y pagamos miles por cada gol y cada pase. Allí mueren niños desalojados. Medio millón de seres humanos en villas miseria. Record argentino. Producto genuinamente argentino. Sigamos rogando a Dios. Por algo monseñor Angelelli salió a la calle, y así le fue.)

En Alemania no se quiere hablar de Gaza. El drama es demasiado grande. Un lector ha escrito en un diario: “Qué les vamos a reprochar a los judíos lo de Gaza si nosotros les enseñamos ese camino, con Auschwitz. Gaza es el nuevo Auschwitz”. Muros, guardianes, hambre, y la muerte siempre presente. Más los bombardeos impunes. Los cohetes de Hamas parecen esos petarditos de primero de año comparados con las bombas israelíes que desmoronan manzanas enteras en una ciudad abierta y sin defensas.

Todos los responsables de la política mundial miran para otro lado. Sí, algunos hacen tímidas gestiones y salen sonrientes en los noticieros. Obama espera. ¿Y si Obama, el primer día del bombardeo de Gaza, se hubiera trasladado allí y gritado: “¡De aquí no me muevo hasta que terminen los bombardeos!”? ¿Qué hubiera pasado? Se hubieran salvado cuatrocientos niños. ¿Y si esa actitud la hubieran tenido todos los jefes de gobierno europeos y se hubieran reunido en sesión permanente en una escuela palestina? La primera ministra alemana Merkel, demócrata cristiana ella, dijo solemnemente: “Todo es resultado de los ataques de Hamas”. Así de sencillo. Es que si tal vez hubiese dicho la verdad, habría sido acusada de nazi-racista por los judíos. Hay que cuidarse. Pero, ¿y los cuatrocientos niños?

Sí, 2009 empezó mal. Primero la amenaza de la crisis económica mundial, que ya empieza a mostrar sus lados malos aquí en Alemania; después la guerra de Palestina; y por último el problema de Rusia y el gas. Se cierra la canilla y a otra cosa.

El Deutsche Bank tuvo en el último trimestre 5 mil millones de euros de pérdida; sería larga la lista de los establecimientos fabriles que han disminuido su producción, un clásico rubro como la construcción de buques de ultramar está casi paralizado. Y entonces salió el gobierno federal a poner el pecho y justamente esta semana se aprobó el Segundo Programa Coyuntural para enfrentar la crisis. El Estado, para ello, se va a endeudar en 50 mil millones de euros para solventarlo. Este plan se propone hacer inversiones en la construcción y ayudar a empresas; más 17 mil millones para una rebaja de impuestos; también algo para una menor cuota del seguro de salud, y para un bono -por única vez- de cien euros por niño. Y 2500 euros para todo aquel que entregue al desguace a su automóvil que sea más viejo de nueve años y se compre otro nuevo.

Estas dos últimas cifras definen a las claras la ética del sistema económico que domina el mundo. Por un niño, la familia recibirá 100 euros; por un automóvil viejo que vaya al desguace, 2500 euros, pero siempre que compre uno último modelo. ¿Un auto o un niño? Y… si me dan 2500 euros…

Es para vender más, para incitar a tener más automóviles. Se piensa que así de los 40 millones de autos que circulan por Alemania se podrán eliminar 19 millones que tienen más de nueve años. Es una manera de “mover el mercado”. Si me compro un auto recibo 2500 euros. Si tengo un niño, 100. Está todo dicho. Lo que se llama con jactancia: “La sociedad de consumo”. ¿Y la ecología? ¿Cómo? No le oigo bien…

¿Quiénes van a tener que pagar luego esa deuda que contrae el Estado? Por supuesto, la mayoría del pueblo, como ha ocurrido siempre con todas las deudas externas. Con inflación, con impuestos. Sí, subas de jornales, pero que no alcanzan a cubrir las cifras de la inflación.

Es patético lo del Commerzbank: el Estado ha intervenido con una cifra millonaria para salvarlo de la quiebra, se resolvió darle 18 mil millones de euros, pero al mismo tiempo se anularon 7 mil plazas de trabajo. El Partido Izquierda (Linkspartei) ha pedido que el Estado sólo ayude a las cooperativas de trabajadores y no a los empresarios, ya que ellos siempre han sostenido que el Estado no debe intervenir en la economía (salvo cuando esa economía fracasa, como es la realidad del mundo actual).

Es el más caro Programa Coyuntural que enfrente un gobierno alemán en toda su historia. Y se ha calculado que va a costar 625 euros a cada ciudadano, desde los recién nacidos hasta los viejos.

Desde que hace unos días se suicidó el quinto magnate más rico de la economía alemana, Adolf Merckle, reina cierta inseguridad. El todopoderoso señor, dueño de 9200 millones de dólares, compró acciones de la empresa automotriz Volkswagen en una cantidad increíble, creyendo que al poco tiempo iban a subrir a su anterior nivel. Y perdió todo. Al día siguiente, los diarios trajeron en primera página el suicidio de este barón de la riqueza. Cerca de su residencia, a medianoche, se tiró a las vías ferroviarias cuando se acercaba un tren. En las fotos del sepelio se ven las tristes rostros de políticos de la Democracia Cristiana y del Partido Liberal. Ese hombre de tanta fortuna ayudaba en las elecciones al triunfo de esos dos partidos -la derecha y el “centro”, claro está- con subvenciones importantes. Cosas de la democracia. “Igualdad de oportunidades.” Un sistema que parece un casino. Ni siquiera ese sistema soluciona, al parecer, los problemas de los todopoderosos, como el caso de Adolf Merckle. Pensemos entonces en los miles de desocupados en Estados Unidos, el centro apocalíptico del capitalismo. Claro, ahora la culpa allá la van a tener los trabajadores extranjeros emigrados que vienen “a robar puestos de trabajo”. Me acuerdo de una foto cuando en Buenos Aires se constituyó la Liga Patriótica Argentina: están allí el diputado radical Manuel Carlés, el almirante Domec García, el perito Moreno y monseñor De Andrea. Se reunieron para terminar con toda idea extranjerizante de igualdad de los obreros inmigrantes, justo en la Semana Trágica, de la que se acaban de cumplir noventa años. Esa organización de extrema derecha iba a ayudar a la policía en la represión contra las manifestaciones obreras y de paso iba a ser la responsable del primer pogrom antiju-dío en nuestro país, allí, en Plaza Once.

Panorama del mundo. Aquí, los bosques nevados. Pero es como si sonaran lejanos los estruendos de las bombas arrojadas por aviones, bombas que matan niños, allá en Tierra Santa. Me pregunto: ¿Por qué el papa Ratzinger no invita a los representantes más altos de las otras dos religiones -la mahometana y la judía, que también, como el cristianismo, nacieron en esa tierra- a realizar en Palestina una interminable Marcha por la Paz, hasta lograrla finalmente?

No, es que todo está basado en algo distinto. Los intereses. Con sentido del humor macabro, un lector del diario alemán Frankfurter Rundschau escribió: “No, señores, hay que ayudar a que triunfe Israel y así formar el ‘Gran Israel’, y que a los palestinos les dé de comer la ONU y dar a Israel ayuda económica de Alemania para la construcción de un muro en toda la frontera con Palestina, aún más grande del que ya existe, y de esa manera el cemento para el muro lo compren a la empresa alemana Heidelberg-Zement y así podríamos salvar a esta empresa de sus problemas actuales. Es decir, aprovechar la ‘coyuntura'”.

Humor sarcástico que deja bien al desnudo lo amoral del sistema dominante.

17/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , | 2 comentarios

Un genocidio a la vista de todos


10-01-09

Homar Garcés

Argenpress

Desde su creación, el Estado de Israel representa un caso único en la historia mundial contemporánea: no posee un pueblo unificado en la historia, en el idioma, en la cultura y en las costumbres y, no obstante, reclama su “derecho legítimo y divino” de ocupar el suelo de Palestina, en una pretensión de recrear el reino del bíblico rey David.

Su población proviene originariamente de diversas latitudes del planeta y, gracias a la Resolución 181 de la ONU, comenzó a usurpar el espacio que, por siglos, venía ocupando históricamente el pueblo palestino, aplicando la tesis que Palestina era un territorio sin gente y los judíos un pueblo sin territorio. De esa manera, el Estado de Israel llegó a apoderarse del 78 por ciento del territorio nacional palestino, siendo el resto Cisjordania y la Franja de Gaza. Desde entonces, el Estado de Israel ha mantenido un acoso permanente y una política militar agresiva en contra del pueblo palestino, siendo éste obligado a sobrevivir en condiciones materiales infrahumanas en lo que constituye un genocidio a la vista de todos, pero que escasamente logra conmover a la opinión pública internacional, dada la manipulación mediática y los intereses geopolíticos que presentan a los árabes como terroristas y fanáticos religiosos.

En la actualidad, los palestinos son víctimas no sólo de una agresión militar desproporcionada y criminal por parte del estado de Israel, sino que ello se complementa con un cúmulo de limitaciones administrativas y jurídicas que les niega su condición inalienable de ciudadanos y, un poco más, sin exageración alguna, de seres humanos, tal como lo pretendieron en su tiempo los nazis-fascistas en Europa con los judíos. De este modo, los palestinos han sido forzados a abandonar la tierra de sus ancestros, convirtiéndose en desplazados y refugiados, cuyo destino incierto pareciera no importarles a los diferentes gobiernos del planeta, así como el reconocimiento de sus derechos nacionales y su legítimo retorno. Tal política de segregación, agresión, etnocidio y genocidio -condenada como sionismo- es, sin embargo, incondicionalmente respaldada por la clase dirigente de Estados Unidos y de sus socios más cercanos, entre ellos, Gran Bretaña, cuyo poder de veto en el seno de la ONU impide acciones más enérgicas e inmediatas de parte de la comunidad internacional. Para Estados Unidos es vital mantener el estado de inestabilidad política en el Medio Oriente, con el Estado de Israel como su punta de lanza, sobre todo, ahora que busca asegurarse el control directo de las fuentes de energía allí existentes y, de paso, la eliminación de la revolución islámica de Irán, principal reducto de resistencia antiimperialista en aquellas latitudes.

Esto último le ha servido de garantía al Estado de Israel para perpetrar sus crímenes de lesa humanidad contra el pueblo de Palestina, rechazando consuetudinariamente todas las resoluciones condenatorias de la ONU y violando descaradamente el derecho internacional con la implementación de su doctrina militar de guerra preventiva contra sus vecinos árabes, sin que haya sufrido una sanción efectiva. Lo que siempre ha omitido la propaganda sionista (con un gran poder de penetración a escala mundial), es que los palestinos vienen muriendo en silencio, privados de comida, de servicios públicos esenciales y de medicinas por culpa del bloqueo a que son sometidos por el Estado de Israel, haciendo de los territorios palestinos verdaderas cárceles (o ghettos) al aire libre. Por ello mismo, debe activarse en todas las naciones un repudio general al terrorismo de Estado aplicado por la dirigencia sionista, de forma que se le impida el genocidio cometido contra los palestinos, lo mismo que descubrir sus verdaderos propósitos anexionistas y desestabilizadores en la región del Medio Oriente. De igual manera, debe permitírsele a los palestinos a existir como nación libre, exigiendo el fiel cumplimiento de las distintas resoluciones promovidas y aprobadas por la ONU, puesto que ésta sería una manera de compensar el sufrimiento secular que vienen arrastrando los palestinos desde 1947.

Gaza es -como alguien lo expresara recientemente en un portal de Internet- la herida que tiene la humanidad, una herida que no parará de sangrar si la indolencia y la complicidad humana siguen manifestándose a favor de la fuerza. Los argumentos esgrimidos por el Estado de Israel en nombre de “la seguridad y contra el terrorismo” no justifican algo semejante, ni antes ni ahora. Para ello es necesario, en palabras de Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz, “desarmar la razón armada para romper el círculo que los atrapa de la violencia, la destrucción y la muerte”. Algo difícil, pero no imposible.

11/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

La Unión Europea exporta armas a Israel por valor de 200 millones de euros


Leigh Phillips

EUobserver

Se Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos según han revelado las ultimas estadísticas de Bruselas, en 2007 los Estados miembro de la Unión Europea autorizaron la exportación de armas a Israel por valor de 200 millones de euros. Francia es, con mucho, el principal proveedor al Estado judío de armas europeas.

Según el informe de la UE de 2008 sobre licencias de exportación de armas, publicado en diciembre de 2007 para el año en curso y que consolida las cuentas que deben presentar cada año los Estados, 18 Estados miembro autorizaron un total de 1.018 de dichas licencias a Israel por valor de 199.409.348 euros.

Según puede revelar EUobserver, Francia, Alemania y Rumanía son los tres principales exportadores. Francia emitió licencias de exportación por valor de 126 millones de euros, Alemania autorizó 28 millones y Rumanía, 17 millones.

En respuesta a las peticiones de los políticos de la oposición de que el gobierno de Reino Unido detuviera sus exportaciones de armas a Israel y presionara a otros Estados miembro de la UE para que hicieran lo mismo, un portavoz de Asuntos Exteriores británico afirmó: “No aprobamos ninguna exportación relacionada con defensa si juzgamos que existe un riesgo de que sean utilizada para una agresión externa o una represión interna. De manera rutinaria denegamos las licencias de exportación cuando creemos que existe algún riesgo de ello. Cualquier solicitud relacionada con Israel se considera según estas bases”.

El código de conducta de armas de la UE

La UE ha mantenido un código de conducta sobre exportación de armas desde 1998, pero se supervisa a nivel de cada Estado miembro, no en Bruselas, de modo que si [el primer ministro británico] Brown quisiera dar ese paso, tendría que convencer a los otros 26 Estados miembro.

En 2007 Bulgaria, Alemania, Polonia, Rumanía y Reino Unido exportaron a Israel armas pequeñas y munición por valor de 12 millones de euros.

La República Checa, Alemania, Rumanía y Eslovenia suministraron a Israel “armas ligeras”, esto es, aquellas que requieren de dos a tres personas para manejarlas, como bombas, torpedos o artilugios explosivos, por valor de otros 23 millones y medio de euros.

Bélgica, Francia y Rumanía también enviaron a Israel aviones y material relacionado con ellos por valor de 18 millones y medio de euros. A París le corresponden 10 millones de esta cantidad.

En una muy amplia cuarta categoría de armamentos en el informe de la UE, “equipamiento electrónico” (que se refiere a componentes electrónicos especialmente modificados para uso militar, navegación y equipamientos de teledirección, y sistemas satélite), fueron exportados por valor de unos 94 millones de euros por Francia (89 millones) y Alemania (5 millones).

El resto hasta los 200 millones de euros consiste en armas que entran en otras categorías menores que no sean las de armas pequeñas, ligeras, aviones y componentes electrónicos.

Italia, que tradicionalmente es un importante exportador de armas, sólo suministro armas a Israel por valor de medio millón de euros en 2007. España, otro importante vendedor en este sector, también vendió a Tel Aviv armamento por valor de 4 millones y medio de euros.

Suecia, otro importante productor europeo de armamento, y otros ocho Estados miembro no vendieron nada al Estado judío.

En toda la UE sólo se denegaron 28 licencias de exportación por razones relacionadas con los derechos humanos, la seguridad interna o la estabilidad regional.

Kaye Stearman, de la Campaña contra el Comercio de Armas con base en Reino Unido, señaló a esta página web: “Naciones Unidas y observadores imparciales han documentado regularmente cómo las acciones militares de Israel han violado el derecho humanitario internacional. A pesar de que el propio Criterio Consolidado de Licencias de Exportación de Armas de la UE y Nacional de Reino Unido se supone que evalúa tanto el impacto que tienen las ventas de armas en la paz, la seguridad y la estabilidad regionales, como los antecedentes de respeto de los derechos humanos del país, parece que todo esto se ignora en el caso de Israel. Gran Bretaña debe dejar inmediatamente de vender armas, incluyendo sus componentes, a Israel y también debe dejar de comprar armas a compañías israelíes, armas que han sido “probadas” en laboratorios de los territorios ocupados”.

Enlace con el original: http://euobserver.com/9/27359

11/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario