America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Conflicto y consenso – José Pablo Feinmann


Conflicto y consenso

jose pablo feinmann

Por José Pablo Feinmann
Hay una exposición de Roberto Jacoby en que se ven las pintadas, los textos de las redes, de los blogs y de los tuits de eso que todos acuerdan en llamar oposición. Cuando uno pregunta a alguien de los pertenecientes a ese grupo de habitantes por qué es tan desaforado y grosero el lenguaje con que se expresan responde, casi todos, “ellos empezaron”. De donde vemos que la política argentina se divide en “ellos” y “nosotros” y el que empezó tiene la culpa. A riesgo de que una vez más se me acuse de filósofo ultra K (nunca fui “ultra” de nada y no trabajé en el campo intelectual tantos años, y con cuarenta libros publicados, para ser jibarizado a una letra) diré que no importa quién empezó. Si alguien lo hizo, el “otro” lo siguió. Y creo, a esta altura, que lo ha superado ampliamente. Pero lo que uno lee en los textos que exhibe Jacoby no son meramente insultos, guarangadas o una que otra ingeniosa cochinada que no por eso deja de ser lo que es, una mera cochinada. Lo que se lee en esos textos es el más puro y profundo odio. Sólo el odio permite escribir así. Escribir eso. Hay alguien que fue un muy buen amigo mío desde hace años y últimamente se me ha dado por leer sus columnas. Hasta su foto cambió. Antes, algo tibiamente, sonreía. Ahora tiene una cara de lobo de jauría dispuesto a saltarte a la garganta. No niego que hay bronca del otro lado, pero no veo odio. Hay desdén. Hay un cierto temor porque el enemigo que enfrentan ha sido devastador en años recientes y ellos lo asocian (con razón) a él. Aunque los odiadores no lo crean, sus enemigos, si bien siempre dispuestos a defender las causas en las que creen, dudan que esa causa tenga la grandeza con que se presentó a partir de 2003. Acaso meramente por el razonable desgaste que el tiempo impone sobre todo lo viviente. Pero nunca vi en ellos tanto odio. El odio puede ser (y a menudo, en efecto, es) una manifestación de debilidad, de desesperación. En la nota que leí de mi viejo amigo admitía que CFK había subido en las encuestas. Acaso si esa tendencia crece la desesperación de los odiadores (más que los “otros”: no sólo ellos odian, pero nadie odia así en la Argentina y hace largo tiempo que nadie lo hace, desde la última dictadura al menos) se vean empujados a la desesperación y la democracia corra peligro. No me sumo a los del Gobierno que ven un golpe en cada declaración o acto de sus opositores. Subo la apuesta. La han subido ellos, los odiadores. El odio es cada vez mayor. La política se ha tornado sofocante y el diálogo, imposible. Todo es K/anti-K. Nada en el medio. No hay matices. No hay modalidades. No hay gradaciones. Los anti-K debieran advertir que no tienen una identidad propia. La que tienen la toman de la negación, rasgo por rasgo, del rostro de su enemigo. ¿Puede haber otra causa de la falta de propuestas de la llamada oposición? No tienen identidad política, sólo tienen algo que creen obtener de la negación obstinada de todo lo que el oficialismo propone. Sospecha uno que si el oficialismo, cualquiera de estos días, dejara de proponer medidas, la oposición caería en el enmudecimiento.

Me propongo iniciar, a partir de aquí, una serie de notas bajo el título de Conflictos y consensos en la historia universal. De aquí que haya elegido el notable ejemplo de la actual política de nuestro país. La historia se alimenta del conflicto. Así, la negatividad es su categoría fundamental. Esto ha sido cuestionado por la French Theory, los posestructuralistas y los posmodernos, ya viejos todos. También su historia es vieja: vieron el fin de la Guerra Fría y hacia dónde de inclinaba el triunfo. Supongo que no adivinaron ni sospecharon que el neoliberalismo triunfante llevaría al planeta a una situación preapocalíptica. Decidieron salir del marxismo, salir de la historia y salir del sujeto. Para eso recurrieron a Nietzsche y al Nietzsche leído desde Heidegger. Escupieron una y mil veces sobre Sartre y Marx. Deleuze afirma que el principio fundamental de su filosofía es el rechazo de la categoría de negación, entendida al modo de la dialéctica hegeliana. Hay que partir de la afirmación nietzscheana para que el esclavo pueda liberarse. Pero, en Nietzsche, la afirmación de sí mismo, el principio positivo de la autovaloración, pertenece a los aristócratas, no a los esclavos. En Marx y en Sartre, a los sometidos. ¿Cuál es el gesto primero de la rebelión de los oprimidos? ¿Afirmarse a sí mismos como los aristócratas nietzscheanos? ¿O negar al enemigo como el proletariado marxista? Es de malos dialécticos (o de filósofos que niegan la dialéctica) no advertir que la negación del enemigo implica la afirmación de sí mismo. Yo soy yo cuando (solo o con mis compañeros en rebeldía) le digo “no” al ser o al régimen que me oprime. Eso es todo. O eso es, al menos, el principio. El principio de negación del enemigo es el principio de afirmación del sí mismo. Se dan a la vez. Dentro de una misma temporalidad. Dentro de un mismo nivel de conciencia. Son inconcebibles uno sin el otro. El No es el Sí y el Sí es el No. Esto es dialéctica. Lo que se debe rechazar de Hegel y de Marx es el tercer momento de la conciliación y la armonía. En Hegel, ese momento era el de la plenitud del Saber Absoluto en la esfera del Estado. En Marx, la situación gozosa de plenitud, ausente de conflictos, al que la lucha del proletariado llevaría a la humanidad hasta suprimir al Estado.

Para dejar de lado esto basta con hacer lo que hizo Engels antes que Adorno: señalar que hay en Hegel una contradicción entre dialéctica y política. El Hegel político congela la dialéctica porque desea consagrar el poder estamentario de Federico Guillermo III de Prusia. Años después, apenas EE.UU gana la Guerra Fría, Fukuyama intenta algo semejante. Engels le señala a Hegel que, como buen filisteo alemán, quiere cerrar la historia en beneficio de Federico Guillermo III, su albacea, su protector. De aquí que utilice la política para frenar un método que, si es revolucionario, es porque nunca se detiene, porque la negación siempre sigue tironeando de la historia.

No hay historia sin conflicto. El conflicto es antagonismo, que es su expresión antropológica. El conflicto tiene distintas expresiones. Se da dentro de la democracia. Que incluye el conflicto y busca el consenso. El consenso jamás elimina el conflicto. Sólo lo atenúa y permite el diálogo entre las partes. Si este diálogo prospera, el consenso también y el conflicto pasa a segundo plano. Si el consenso se erosiona entramos en su etapa bélica, que es su derrota por el conflicto y su exasperación. Cuando el conflicto pierde toda posibilidad de diálogo se abre el espacio de la violencia. La democracia es un buen sistema porque incluye el consenso como parte sustancial suya. Pero la democracia no elimina las desigualdades sociales. Estas desigualdades nos retornan al conflicto. Cuando son indominables dentro de las sociedades el Estado acude a la represión. Ahí se desnuda un conflicto fundamental: entre los poseedores y los no poseedores. Alberdi hablaba de una democracia bárbara y una civilizada. Todo el problema de la Argentina -decía- consiste en armonizar las dos. Nunca se ha logrado.

La “democracia civilizada”, siempre que siente la pérdida de su supremacía, siempre que siente que “la casa”, que es suya, está en desorden o la pueden asaltar acude a la violencia. Abundaremos más adelante sobre estos temas.

Lo que a uno se le escapa durante estos días es que no encuentra motivos para que los odiadores odien tan extremadamente. Ni el IAPI les han hecho. Les han tocado intereses, es cierto. El país está en un espacio geopolítico que detestan, Suramérica antes que Estados Unidos. O se ha agredido a un monopolio mediático. Pero el odio que -suponemos que es eso- ha generado no tiene relación con las medidas tomadas en desacuerdo con las clases poseedoras. Porque la democracia puede y debe funcionar en el país. Aun cuando sea difícil el diálogo. Pero nadie puede hablar con un adversario que no tiene discurso sino odio. Sólo odio. O sí, puede. Puede y debe. Hay que abrir la cerrazón K/anti-K. Hay que pedirles que se busquen un nombre y unas ideas propias, algo que los defina a partir de sí mismos y no del Otro odiado. Hay que insistir en el diálogo. Porque el odio es la muerte de la democracia. Y la muerte de la democracia es la violencia. Ya lo vivimos. Y hay lugares a los que es injustificable volver.

(Nota: Si sigue, visiten la exposición de Roberto Jacoby.)

PÀGINA 12

16/11/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Anomalías institucionales: La tergiversación de las formas de gobierno


Por:

Eric Calcagno, senador de la Nación, y Alfredo Eric Calcagno, Dr. en Ciencias Políticas.

politica@miradasalsur.com

No debe confundirse la tarea de control que tiene toda oposición parlamentaria con la pretensión de aplicar su propia agenda política. (TELAM)

Las iniciativas de la oposición buscan acotar las facultades presidenciales e imponer un virtual sistema parlamentario que le permita imponer su propio programa político y económico.

La forma de gobierno que rige en un país consiste en el modo que el ordenamiento jurídico positivo distribuye el ejercicio del poder político y establece el procedimiento para la determinación de los sujetos que ejercen ese poder (Arturo E. Sampay, Teoría del Estado). Es decir, dispone quiénes adoptan las decisiones estatales y cómo se instrumentan dentro del marco jurídico que se fija.
En la clasificación de Aristóteles se distinguen la democracia, la aristocracia y la monarquía, que pueden degenerar en formas impuras (la demagogia, la oligarquía y la tiranía).
Con el correr de los siglos se diseñaron y practicaron muchas otras formas referidas a diferentes aspectos del gobierno de los Estados. La más difundida es la que consagra la división de poderes. Su teórico reconocido es Montesquieu, quien en su Espíritu de las Leyes (1748) fundamentó la necesidad de que los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial sean rigurosamente separados.
Este sistema fue decantando a través del tiempo y se aplicó con variantes importantes en los países. Los que sirvieron de ejemplo a los demás fueron Inglaterra y Estados Unidos; las constituciones de los países latinoamericanos recogieron las formas estadounidenses.
La esencia de la división de poderes está entonces en cómo cada Poder (el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial) ejerce con autonomía sus funciones; y cómo interactúan con las fuerzas políticas, en especial los partidos políticos.

Gobierno y división de poderes. Las formas de gobierno señaladas y la división de poderes funcionan en una realidad política que distribuye el poder político de diferente modo según se practique un régimen presidencialista, o parlamentario, o se aplique el gobierno de los jueces .
En los regímenes presidencialistas el jefe de Estado es a la vez jefe de Gobierno. Al presidente se lo elige por el voto popular (lo cual le otorga legitimidad), desempeña a título individual el Poder Ejecutivo, es el jefe de la Administración, representa a la Nación en el plano internacional y participa en la elaboración de las leyes mediante las facultades de proponerlas y promulgarlas.
En los sistemas parlamentarios el equipo de gobierno surge del Parlamento. El presidente o el rey designa como jefe de gobierno a quien es capaz de armar una mayoría parlamentaria; con el mismo criterio debe abandonar sus funciones si queda en minoría. El Poder Ejecutivo y el Legislativo se basan en el mismo conjunto de legisladores. La índole del gobierno depende mucho del sistema de partidos y del régimen electoral. El jefe de gobierno tiene la atribución de disolver el Parlamento y llamar a nuevas elecciones.
El Poder Judicial tiene como función mantener el ordenamiento jurídico y resolver controversias; también interpreta la Constitución, a través del control y respeto de la idea de derecho prevaleciente.
Lo descripto es la anatomía del sistema, lo cual es fundamental en el plano jurídico; pero en el ámbito político interesa más la fisiologíadinámica suelen aparecer gruesas anomalías que no se advierten en la estática . Veamos dos de ellas.
La primera es la interferencia parlamentaria en la gestión de gobierno en un régimen presidencialista. Esto ocurre cuando el Parlamento impide al Poder Ejecutivo que cumpla con el proyecto nacional para el que fue elegido. Una cosa es que el Poder Ejecutivo deba respetar el marco legal y someter al parlamento las nuevas leyes que sean necesarias para llevar adelante su política, a lo que el parlamento puede oponerse; otra muy distinta es que la oposición proponga leyes que si se sancionaran trabarían el cumplimiento del programa básico del gobierno o que, peor aún, provocarían el desfinanciamiento del sector público, lo cual generaría una crisis fiscal, económica y social.
No debe confundirse la tarea de control que tiene toda oposición parlamentaria, con la pretensión de aplicar su propio programa económico y político, en contra del proyecto del Poder Ejecutivo en un sistema presidencialista. Es insólito e inaceptable que, basado en una mayoría circunstancial en el Parlamento, impida el cumplimiento del programa del Poder Ejecutivo; o más aún, que pretenda imponer por la vía legislativa su propuesta de gobierno, si la tuviera.
Frente a esta transgresión legislativa, la Constitución otorga al Poder Ejecutivo el derecho al veto para que pueda salvaguardar su proyecto nacional. Sin embargo se ha demonizado al veto, con ignorancia de la Constitución, cuyo Art. 99, Inc. 3 dispone que el presidente de la Nación “participa de la formación de las leyes con arreglo a la Constitución, las promulga y hace publicar”.
No puede hablarse entonces de un veto presidencial como si se tratara de un conflicto violento con el Congreso. La cuestión es más simple. No es el que Poder Ejecutivo ataque una ley aprobada por el Congreso, sino que como lo establece la Constitución Nacional, participa en la tramitación de cada proyecto, que para convertirse en ley requiere de su aprobación tanto como de la sanción por cada Cámara; la excepción se produce si cada Cámara insiste con los dos tercios de sus votos.
En síntesis, el híbrido de sistema presidencial con injertos parlamentarios tiene forma y espíritu de monstruo. La solución real es la política: si los partidos de la oposición tienen un programa alternativo podrán aplicarlo si alguna vez ganan las elecciones presidenciales; mientras tanto, en un régimen presidencialista pueden controlar pero no compartir el gobierno: el Poder Ejecutivo es unipersonal. La otra posibilidad es que promuevan una reforma constitucional para implantar un sistema parlamentario.
El segundo quebranto constitucional es el gobierno de los jueces. En el desempeño de sus funciones, los jueces no son entes abstractos, más allá del bien y del mal. No es así. En general tienen como eje teórico el derecho civil, que custodia el derecho de propiedad. Sin embargo, en la situación actual, lo decisivo no es la convicción ideológica sino la funcionalidad circunstancial de un pequeño grupo de jueces –en el pensamiento, en la acción o en ambos– a un establishment que se propone impedir la acción del gobierno y preservar sus monopolios y privilegios.
Es una táctica de retardo de corto alcance, ejecutada mediante recursos de amparo, de inconstitucionalidad y de medidas precautorias. No tiene la envergadura del gobierno de los jueces denunciada el siglo pasado en Francia, porque carece de jerarquía, de continuidad y de proyecto. Aquí no tiene destino, porque en cada caso la última palabra la tiene la Corte Suprema de Justicia. Es de desear que antes de extinguirse, esta judicialización cause el menor daño posible, que la justicia recupere su verdadero lugar y la política la plenitud de sus derechos. , que se refiere al funcionamiento real del sistema.

Pasiones egoístas. Para entender lo que ocurre es útil recordar que “el hombre es un ser en distensión permanente entre los requerimientos de sus pasiones egoístas y los imperativos de la conciencia que le señalan el bien que debe perseguir con su obrar social” (Arturo E. Sampay, Las inflaciones ).
Cuando esta contradicción se plantea a la escala de un país, las consecuencias pueden ser catastróficas. ¿Qué ocurriría si en la mayoría del arco opositor prevalecieran las pasiones egoístas, en vez de primar el sentimiento patriótico? Entonces tratarán de generar una crisis con la esperanza de que los catapulte al poder, y cuya responsabilidad intentarán descargar sobre el actual Gobierno. ¿Acaso van a sostener entonces que los sufrimientos de la población y el deterioro social y económico que sobrevendrían, sólo son daños colaterales transitorios no queridos, que se compensarán con exceso cuando los buenos (es decir, ellos) accedan al gobierno? ¿Se pretende reeditar una nueva versión de la vieja y desprestigiada consigna “cuanto peor, mejor”? Ojalá que la sensatez prevalezca por sobre las pasiones egoístas.

Miradas al sur

12/07/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

02-07-10- Metro – Colores primarios con la presencia del senador Eric Calcagno – 82% móvil para los jubilados.


Son chicanas políticas de la oposición..en vistas a las elecciones…después de todo lo efectuado por el gobierno, en materia de jubilaciones. Cuando fueron gobiernos no sólo le descontaron el 13 por ciento a empleados y jubilados del estado.. Cuando se quizo estatizar las AFJP, fueron los primeros en hacer lobby para las empresas..no es creíble nada de lo que proponen…

Marianike

05/07/2010 Posted by | Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Y sin embargo se mueve


Los grupos económicos argentinos libran en contra del gobierno de Kirchner porque no pueden competir en un modelo limpio y democrático

Mario Said | Buenos Aires (Argentina), lector corresponsal | 24/02/2010 |

El 22 de junio de 1633, el niño mimado de los Médicis, Galileo Galilei, fue condenado a prisión de por vida, por sostener entre otras cosas, que “la tierra era un planeta mas, y no el centro del universo”, como lo establecían los dogmas científicos de la época. Aristóteles había diseñado esta creencia, que nadie se había atrevido a cuestionar hasta entonces, y sobre la cual estaba cimentada gran parte de la religión católica. Galileo era un gran sabio, pero esta sabiduría estaba sólo restringida a sus observaciones como astrónomo y matemático, y cayó en el error (mortalmente garrafal para esos tiempos) de creer que la verdad puede ser dicha siempre, y que su enunciación no trae aparejada otras consecuencias que la que conlleva el deber moral de decirlas. Sin saber, había tocado intereses, que sus enemigos estaban decididos a seguir defendiendo con todas sus fuerzas y sus armas, sin importarles cuan inmorales fueran estas.

Me sirvo de este introito, para hacer con esta historia de los científicos defenestrados, un paralelismo con lo que ocurre hoy en la Argentina. No es casual, que la encarnizada batalla, que algunos políticos y medios de comunicación, libran en contra de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ocurra precisamente en esta etapa de su gobierno. Ocurre por la sencilla razón, de que la presidenta ha quitado a la tierra del escenario en que la había puesto Aristóteles, y esto no le ha gustado mucho a los Urbanos VIII de hoy.

Los Urbanos VIII de hoy, para que se comprenda, son: los grupos de economía concentrados, que quieren ver el dólar a diez pesos, sin importarle que eso conlleve a que el pan y la carne adquieran un valor que impida a los pobres consumirlos; algunos medios de comunicación, como La Nación y Clarin, que ven como sus negocios monopólicos se evaporan, porque no están en condiciones de competir dentro de un modelo de radiodifusión limpio y democrático, como el aprobado recientemente; algunos políticos de la oposición, que adscriben a un modelo liberal, de aumento de ganancia a las empresas (a las que no muy veladamente patrocinan) y de recorte de salario de los trabajadores. La lista no termina aquí, pero sería ocioso continuar ampliándola, porque en ella no están los trabajadores, a los que le interesa ante que nada, una distribución mas equitativa de los ingresos, los desposeídos, a los que recientemente el gobierno les ha otorgado una prestación básica por hijo, de 180 pesos mensuales, y menos que menos los jubilados, que por primera vez en la historia están percibiendo una movilidad en sus haberes.

Nadie es perfecto. Tampoco este gobierno. No adscribo a más de la mitad de sus postulados, pero sería una cobardía no reseñar las cosas buenas que ha hecho. Para que hablen de las malas (que también existen) ya hay unas cuantas personas.

LA VANGUARDIA.ES

25/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | 2 comentarios

Argentina – Carnaval de carne y de errores


El Ogro | Chiste raro | Matrimonio uruguayo | Macri |

Cotorreos Carnaval viene de carne. Todo un simbolismo en días de carnaval donde aumenta el precio de la carne. Días de concupiscencia en los que las tentaciones terrenas crean tensiones sexuales y pecados veniales como las del Ogro Fabianni, y también políticas. La pelea de fondo entre el kirchnerismo y todos los que vengan no para. Y todos los que vengan son muchos. Según Mario Wainfeld de Página/12 del domingo 14,  “El Frente del Rechazo o el Resto del Mundo son el 70 por ciento que no eligió al Frente para la Victoria en junio de 2009 (…) los contendientes del centro a la derecha”. “Dentro de lo que es la oposición al modelo K estamos los anti K, los post K, los no K, los K-less , y los K-ligth”. La movilera le pregunta: “Y si se fuera Kirchner, ¿qué harían?”. El personaje contesta sorprendido: “¡Uy! ¡Eso no lo habíamos pensado!”. Todos los que vengan deben darle las gracias a una carótida leve por no tener que ponerse a pensar en qué hacer aparte de joder. Ni siquiera la premura del cardenal Jorge Bergoglio en enviarle un improcedente sacerdote para oficiarle la frustrada “unción de los enfermos” a Kirchner logró agravar la levedad del paciente. Es que el de la oposición actual es un extraño caso de energía positiva que existe gracias a la energía negativa que derraman. Si por alguna hipotética razón desapareciera la fuente que alimenta esa energía negativa, la oposición se encontraría azorada preguntándose lo mismo que el personaje cómico de Sendra. “¡Uy! ¡Eso no lo habíamos pensado!”. Como no pensaron en la recuperación del fútbol para todos, ni en la Ley de Medios. Como no pensaron este verano de masas. Para darles una idea: en la última temporada, a Villa Gesell y sus playas aledañas llegaron y partieron 4.500 ómnibus con turistas; esta vez casi alcanzaron los diez mil. Por eso, cuando a los negadores ya no les basta con extraer el alimento acá, de puro angurrientos, lo van a buscar afuera. Ahora, golosos, se endulzan con el Pepe Mujica. Después de su actuación en Punta del Este -y además de encantar al barrilete italo-argentino Cristiano Rattazzi y a otros barriletes que siempre buscan dónde robar viento a favor-, Pepe Mujica, en el relato mediático argentino, pasó a ser un batido de nostalgia y Facebook, una cruza de Lula da Silva y Sebastián Piñera, y un combinado de chacra con gallinas y de campo con feedlot. No me los desilusione, Pepe. Haga honor a los trajes que ahora se pone. Mire si los ha meloneado en el Conrad que, sabiendo que Lucía Topolansky, su esposa, va a ser la presidenta del Senado uruguayo, a nuestros periodistas autóctonos no se les ocurrió empezar a decirles “matrimonio reinante” ni “ pareja hegemónica” ni nada. Algunos de ellos -acerca de los que hablo y ellos lo saben- son tan globales últimamente, tan mundanales, que tienen los ojos hacia fuera y el culo sucio hacia adentro. Si el Gobierno acaba de reclamarle a Inglaterra por las Malvinas, por el escándalo de la plataforma petrolera, los grandes medios y sus mejores empleados titulan y proclaman que Inglaterra se ríe del reclamo argentino. La gozan. Bien por los ingleses. Si el Gobierno anuncia un aumento sustantivo a los maestros, esos medios titulan con el culo que en muchas provincias no habrá plata para pagarlo y que hay riesgos de que las clases no comiencen. Multiplicados con fervor patrio en los grandes medios parecen reproducirse más todavía. Descubro un chiste en el diario Clarín del día jueves 18. Es el “Humor” de Sendra, que ilustra la segunda página del diario. Es un chiste raro, extraordinario. ¡Dice tantas cosas! El chiste es éste: un personaje le dice a una movilera que le pone el micrófono a la altura de la boca:

A una protestita campestre en un pueblito de Santa Fe la llamaron “el tractorazo”. Fue tan modesta, tan chirle, tan infundada que Eduardo Buzzi, desconsolado, se quejó de que la oposición política lo había abandonado. Es raro que un gaucho no sepa que si la estrella se te apaga no hay amigo que la encienda. Lo que sí han abandonado los medios es la profecía del colapso energético. Todo el verano hubo tanta electricidad en todas partes que tuvieron que meterse el apagón colosal en el olvido. Los productores de velas y de pilas están desalentados. Pero a lo mejor en el invierno se resarcen. En una de esas, si Dios quiere, nieva un mes seguido y soplan tornados que arrasen con las líneas. O caen “diluvios”, estos sí sirven para que las inundaciones en la ciudad estén justificadas. Nada de lluvias torrenciales ni copiosas. Diluvio, un error de la naturaleza.
En la Ciudad de Buenos Aires es el único lugar donde se confiesan todos los errores. Son tantos que a este paso el gobierno de Mauricio Macri será el gobierno del error y cuando tenga un acierto va a tener que salir a disculparse por no seguir cumpliendo la desacertada rutina. Errar es humano. Lo inhumano es tener que padecer el error.
Toquen madera que no haya nunca un acierto de la pistola Taser paralizante. Que tengan mala puntería. Que consigan reformarlas y usarlas para paralizar mosquitos. O si no hagámosle una oferta para que las compren en Barcelona y zonas vecinas, invadidas por las cotorras argentinas. La myopsitta monachus. Miles de ellas, ninguneadas acá porque se les da más atención a los fondos buitre y a los pingüinos, emigraron hasta allá. Cagan a lo cotorra. Se atragantan con las plantaciones. Ni los goles de Messi indemnizan a los catalanes de este cotorreo argentino.
Para el final un detalle necrológico que tiene vida. En el último número de la revista Para Ti un editorial anuncia la desvinculación de la empresa de Constancio Vigil. El querido “Costi”. Embalados en la emoción sus compañeros escribieron lo siguiente: “Para Editorial Atlántida la ida de ‘Costi’ es una pérdida irreparable, ya que además de sus cualidades personales y profesionales representa más de noventa años de historia de la familia Vigil(…)”. Lo de irreparable pérdida me hace dudar: pero Costi vive, ¿no?

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21/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – CFK: “El rol de la oposición responsable no es poner palos en la rueda”


MI VOTO NO ES NEGATIVO

La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en un acto en Casa de Gobierno denunció un operativo “desánimo” impulsado desde algunos medios de comunicación y les pidió a los integrantes de la oposición que “cada uno asuma las responsabilidades en esa Argentina que explotó en el 2001 y que costó reconstruir”.

Durante la firma de la prórroga del beneficio fiscal para la compra de bienes de capital, la Presidenta agregó que “cada vez que esos sectores lograron gobiernos debilitados, sin fuerzas, ellos obtuvieron muchas ganancias, se quedaron con empresas y cosas que frente a gobiernos con fuerza, pluralistas y democráticos nunca lo hubieran logrado”.

Sobre la oposición, Cristina señaló que mientras ella fue legisladora “nunca se me ocurrió ir a la Justicia a pedir un amparo porque yo creo en serio en la división de poderes”.

Además, manifestó que el rol de “la oposición responsable” no es poner palos en la rueda para que el país le vaya mal, sino “hacerse cargo de las responsabilidades que le cupieron a cada uno en esa Argentina que explotó y que tanto nos costó a los que vinimos después a reconstruir”.

La Presidenta resaltó “los números de este 2009 con superávit fiscal, comercial récord, descendiendo la desocupación en el último trimestre sin haber llegado a eso que todos auguraban”.

Al encabezar el acto en Casa de Gobierno, también se refirió a la recomendación del FMI a España y Grecia de bajar salarios, y recordó la ley del Déficit Cero “que proponía como objetivo que antes de pagar salarios u obligaciones con su pueblo, había que pagar la deuda externa, y otra norma inconstitucional que suspendía el ejercicio del recurso de amparo”.

Por eso, CFK pidió “recordar esa Argentina del descuento del 13 por ciento, que privilegiaba lo de afuera por lo de adentro, y luego en nombre de todos los argentinos pensar un poco mejor en el sector político al que pertenezco, y un poco más en el país donde todos vivimos”.

PÁGINA 12

04/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | Deja un comentario