America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Imperdible sincericidio de Carriò con Lanata, sobre la oposiciòn


Màs claro imposible, funcionales a corporaciones y no a favor del pueblo. Esto demuestra a las claras quienes son los opositores al kirchnerismo : Un medio de comunicaciòn que maneja como tìteres a los polìticos, que solo salen a criticar todo, sin propuestas claras y a hacer permanentemente operaciones polìticas, tergiversando e inventando hechos con sistemàticas mentiras.

Marianike

23/10/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Mauricio Macri y la fatiga opositora – Roberto Caballero


Cristina Fernández de Kirchner retiene poder aun dentro del PJ y el Frente para la Victoria manda en los pronósticos. El cambio del líder del PRO, las razones de Martín Sabbatella y el dolor por Luciano Arruga.
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Aunque parezca argumento de ficción, la fatiga política que envuelve hoy al antikirchnerismo es mucho mayor que el cansancio acumulado por el kirchnerismo en todos estos años de gestión turbulenta. Las distintas oposiciones hicieron de todo, tuvieron de su lado a la mayor cadena de agitación y propaganda de la que se tenga memoria y se convencieron más de una vez de que podían festejar el fin de un ciclo y el advenimiento de sus horas felices y, sin embargo, las encuestas les vaticinan un pedregoso y aún amargo camino hacia el 2015.

Al menos por ahora, los números reflejan una tendencia que descorazona al más entusiasmado de los antikirchneristas: a un año de las elecciones, el Frente para la Victoria (FPV) tiene un núcleo duro de votantes a escala nacional que va del 30 al 35% de los consultados, y ninguno de sus solitarios adversarios se proyecta por encima del 26% de las preferencias. Es un panorama agobiante. Más si se tiene en cuenta que, cuando las urnas hablen, en sólo doce meses, el candidato que logre el 40% de los votos y saque una ventaja del 10% sobre el segundo será el próximo presidente de los argentinos durante cuatro años.

No es sencillo leer la realidad por fuera de los diarios que ya sabemos. Pero para la oposición, aunque les resulte una herejía, se torna indispensable, si quieren ir por algo más de lo que ya tienen.
El giro copernicano de Mauricio Macri en las últimas horas responde a esta realidad desoladora. Si vapuleando la AUH, oponiéndose a la estatización de YPF y criticando el satélite Arsat 1, apenas supera el 16%, siempre según las encuestas que maneja su equipo de campaña, ¿cómo hace para, al menos, conseguir otro 15% que lo ponga en condiciones de disputar un balotaje con el FPV?

Con Jaime Durán Barba alejado como consultor maquiavélico, Macri decidió ahora dejarse llevar por su instinto. Huele mejor que nadie, aunque más no sea por su minúscula experiencia de estadista metropolitano, que el humor social irritado no implica un desconocimiento a planes oficiales que hoy forman parte de un patrimonio social transversal e irreversible. Por eso, y porque para él una encuesta –más que las convicciones ideológicas–, es la base para el diseño de un programa electoral, en pocos días salió a elogiar la AUH, a decir que YPF y las AFJP seguirían siendo estatales bajo su hipotético gobierno y que el satélite Arsat 1 es un logro científico y tecnológico valioso, cuando hace dos semanas había dicho lo contrario ante la CAME.

Recordar que todos estos proyectos contaron con la negativa de su bloque parlamentario es sólo un breve ejercicio de memoria. Hay un sentido común en la sociedad que supone cambios, pero no todos los cambios radicales que propone en bloque el antikirchnerismo fogoneado por Clarín y La Nación.

En verdad, la realidad no es como los diarios desean que sea. Hay matices, deseos complejos, hibridaciones, que el editor o titulero, signado por la simplificación del oficio, no logra evidenciar. Macri se dio cuenta de eso. Habrá que ver si le alcanza para llegar a la final o a ver desde la segunda bandeja de la tribuna lo que sucede el año próximo.

Sergio Massa atraviesa una situación parecida. A diferencia del jefe macrista, sabe desde el comienzo que una parte del voto bonaerense que lo acompañó el año pasado votaría a un candidato kirchnerista en elecciones presidenciales. Lector minucioso del trabajo de los consultores, armó una oferta anclada en la seguridad –de la que ya no habla, del mismo modo que renunció a la comisión de Legislación Penal-, que tiene un techo.

Es cierto: es el tema que más preocuparía al electorado de la provincia de Buenos Aires, y podría sumársele el de Córdoba, Mendoza y Santa Fe. Pero no mucho más que eso, que es mucho, aunque insuficiente para alcanzar el 30% que lo ponga a discutir en serio con la fuerza del FPV estructurada a nivel nacional.

El “Operativo Garrochas”, como su equipo bautizó al presunto pase en bandada de gobernadores, intendentes y dirigentes del peronismo tradicional al Frente Renovador, no ocurrió ni en el volumen ni en la calidad esperada. Por el contrario, las últimas fotos que cosechó son junto a radicales como Gerardo Morales, que pusieron en crisis no al FPV sino al FAUNEN, el otro espacio opositor a la deriva, bajo el síndrome de fatiga que produce el kirchnerismo con Cristina Kirchner timoneando la iniciativa política nacional.

Dos de las grandes peleas que impulsa el oficialismo, contra los fondos buitre y contra el oligopolio Clarín, que quería que el gobierno le firmara la adecuación trucha que había presentado ante la AFSCA, cuentan con una adhesión social que no se refleja en las tapas de los diarios favoritos que leen los asesores de Macri y Massa. No son, como podría pensarse, banderas que dejan contento al núcleo duro y nada más.

Una encuesta que leen con pavor en las oficinas de Héctor Magnetto, por ejemplo, revela que la mayoría de la sociedad está de acuerdo con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) y que comparte la idea de que la concentración empresarial en el rubro es el principal condicionante a la libertad de expresión. Tampoco escapa a cualquier aprendiz de analista político que la lucha contra los buitres goza de una legitimidad social extendida que incluye a sectores que son críticos del gobierno por cuestiones como la inflación o cuyo malhumor está atado transitoriamente a asuntos de bolsillo o expectativas financieras.

Pero la fatiga política opositora tiene otros ingredientes. En el mejor de los casos, es decir, con una alianza que logre juntar los votos indispensables para forzar un balotaje, los que especulan con un gran envase de antikirchnerismo social que supere el voto duro oficial, al estilo del voto antimenemista del 2003, eluden incluir en su análisis deseado que Carlos Menem sacó el 25% de los votos, que a su vez era el techo de imagen positiva de su liderazgo en aquel momento, que tenía una imagen negativa del 75%. ¿Cuál es la imagen positiva de Cristina hoy? En todos los casos, la mida quien la mida, encuestadores oficialistas u opositores, y se mida contra lo que se mida, Cristina tiene una imagen positiva en la sociedad que es superior a lo que, en teoría, cosecharía en votos la marca FPV. Algunos hablan del 40% y otros del 45 por ciento.

En el medio, Clarín, La Nación y Paul Singer agotaron el stock de denuncias horripilantes que podrían lastimarla en el prime time de la televisión y en los juzgados de los Estados Unidos. Después del Lázarogate, después del Cristóbalgate, después de llevar a tribunales a Amado Boudou, la imagen de la conductora del kirchnerismo sigue estando por arriba de cualquiera de los otros liderazgos que le hablan a la sociedad sobre el rumbo que deben tomar las cosas. No es un detalle menor. El cansancio opositor se explica por esto mismo.

Cuando Jorge Lanata, a través del personaje que actúa para el Grupo Clarín S.A., dice que todo el antikirchnerismo junto no logra llenar un balde de bosta, certifica dos cosas: una, que Héctor Magnetto y el Foro de la Convergencia Empresarial están disconformes con las performances de los candidatos que vienen apoyando; y dos, que están presos del nerviosismo, porque para estas fechas del 2014, después de lo ocurrido en octubre pasado con Massa, de la devaluación de enero y del trabajo para decretar un default general, la presidenta sigue contando con los reflejos necesarios para retener poder en vez de perderlo. Se les incendiaron los manuales con los que analizaban la realidad política del país. Sus balances son los de aquel que se quema, grita y pide socorro, no los del que medita de manera sensata.

La amenaza de un diciembre violento, un clásico de temporada, se reduce a la exigencia de un bono que agita, paradójicamente, la Unión Industrial Argentina, que reúne a los empresarios que cuando se sientan en la mesa paritaria dicen no tener plata para cubrir la exigencia obrera. Y tiene como vocero a Hugo Moyano, quien acaba de decir que va a apoyar a un futuro gobierno porque va a tener que aplicar un fuerte ajuste en la economía. Con tan delirante apuesta de convergencia síndico–empresaria para el caos, ¿todavía hay alguien que se pregunta por qué Cristina tiene mejor imagen que sus fanatizados detractores? Cuando pasen las fiestas, las elecciones están a la vuelta de la esquina. Más de 30 años de democracia ininterrumpida le enseñaron a la sociedad que las tensiones se dirimen en las urnas, territorio que únicamente las corporaciones ven con recelo militante.

Ante este panorama, convendría no perder de vista lo que ocurre en el propio FPV, escenario que conjuga hoy las tensiones esenciales del porvenir político. Es un espacio que se divide entre los peronistas feudales que apuestan a perdurar apoyando lo que Cristina diga que hay que apoyar, aunque deban apretarse la nariz después de ver que Massa no despega, los kirchneristas duros que apoyarán lo que Cristina decida sin siquiera cuestionárselo y los kirchneristas críticos que quisieron heredar antes de tiempo y se dieron cuenta de que una cosa es el pronóstico basado en el deseo y otra la realidad, como demostró el acto de Argentinos Juniors donde habló Máximo Kirchner.

Por ahora, la encuestología dominante asigna a Daniel Scioli las mejores chances para erigirse en la figura aglutinadora del espacio oficialista. Sin ninguna duda, si Cristina se decidiera por él, el futuro político podría teñirse del color de las mandarinas. A Scioli le hace falta eso: que Cristina lo bendiga. Solo no puede y con el Papa tan lejos no le alcanza.

En su versión Pimpinela de las cosas, el naranja zodiacal “renueva la ilusión de la vida y tiene virtudes antidepresivas”. Es “la energía, la felicidad, la atracción y la creatividad”. Todo muy lindo, pero la política es más que Osho. Exige gestos, algunos magullones, levantar cada tanto la voz, no sólo buenas apariencias.

El problema de Scioli es que un sector de sus asesores todavía no comprendió que él tiene que elegir entre ser la Dilma o el José Serra del 2010. Y tiene que elegir bien, sin equivocarse, si quiere ser presidente. En Brasil hace cuatro años ganó el “lulismo”, no la ola Dilma.

El acto por el Día de la Lealtad en Moreno, que reunió al PJ, y donde habló Scioli fustigando a los que quieren derogar a la AUH y la estatización de YPF, muestra que el gobernador bonaerense, de una gestión opaca, a veces, si quiere, puede brillar. Lástima que es la excepción y no la regla, si no el panorama estaría mucho más claro para todos. También demostró que la gravitación de Cristina dentro del universo pejotista, contra todos los pronósticos, sigue siendo alta, casi excluyente.

Volviendo a la fatiga opositora, no debe ser fácil de digerir la lectura de las encuestas y sus números esquivos, y tampoco la sucesión de actos militantes (Luna Park, Ferro, Argentinos Juniors, Atlanta) que el kirchnerismo viene desplegando en este último tiempo.

No es sencillo leer la realidad por fuera de los diarios que ya sabemos. Pero para la oposición, aunque les resulte una herejía, se torna indispensable, si quieren ir por algo más de lo que ya tienen.

Macri logró verlo y cambió su discurso. Un poco por fatiga, otro tanto por vocación de poder. Aunque no le alcance, lo muestra con ambición. Del mundo opositor es el único que advirtió que el kirchnerismo gobierna el sentido común de muchas cosas.

Cosas que ya no tienen vuelta atrás.

Las mentiras de Clarín

Como un gladiador solitario, en los entretiempos del Fútbol Para Todos, el titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, respondió ayer la estrategia mendaz del Grupo Clarín S.A. para violar la Ley de Medios de la democracia.

Sabbatella se cargó sobre sus espaldas una decisión para nada sencilla: rechazar la adecuación voluntaria del grupo que regentea Héctor Magnetto. No tenía muchas opciones, en verdad: avalar una adecuación trucha del mayor oligopolio hubiera sido herir de muerte el espíritu antimonopólico de una norma democrática y apoyada por la mayoría de la sociedad, según las encuestas que lee el propio Grupo Clarín S.A.

Había vínculos societarios ilegales y contratos ilegales entre vendedores y compradores. Lo dicho: una apuesta trucha para burlarse de la ley tan trabajosamente aprobada. Para el que tenga dudas, puede consultar el texto completo de la LSCA.

Si se hubiera hecho una cosa distinta a la que hizo Sabbatella, tratando de evitar la judicialización del caso, el kirchnerismo se habría condenado a la impotencia y nuestra democracia, al maquillaje. Nunca menos.

De satélites y dolores

El cuerpo de Luciano Arruga apareció un día después de que el Estado lanzara al espacio un satélite de producción nacional, único en su tipo, que lo coloca en el selecto club de los países que pueden concretar una hazaña así.

Es difícil congeniar la idea de un Estado que puede hacer eso y, a la vez, durante casi seis años no identificar un cuerpo enterrado como NN, después de un presunto accidente de tránsito, perteneciente a un joven por el cual hubo campañas en medios de todo el país en lo que se sospechaba –y aún se sospecha, para que se vea la situación de incertidumbre generada– fue un caso de violencia institucional.

Que una ONG como el CELS, representante de los deudos de Luciano, haya presentado un hábeas corpus que aceleró la identificación, debería sonrojar a todos los que queremos un Estado democrático, ágil y eficiente. El sistema judicial bonaerense, la policía de Daniel Scioli, pero también todo el sistema institucional debería responder por la desidia que muestra un Estado –el Poder Judicial, sobre todo– peor que cómplice: abúlico e indolente.

Lo del satélite es una proeza que demuestra que los argentinos estamos llamados a hacer grandes cosas, pese a lo que digan Clarín y La Nación.

El caso Arruga es una vergüenza, sin justificaciones.

Una cosa nos remite al futuro. La otra, al pasado horrible.

INFONEWS

22/10/2014 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , | 1 comentario

“La oposición termina contra los trabajadores con tal de oponerse al Gobierno” – Jorge Taiana


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El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador porteño por el FpV dijo en el programa 678 que “la oposición quería gravar la renta financiera pero cuando tuvieron que votar se dieron vuelta”.

Por:
INFOnews
El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador por el FpV dijo en el programa 678 que “los que votaron por el no a la ley de renta financiera, son todos los que dijeron que lo iban a hacer”.

El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador por el FpV.El ex canciller Jorge Taiana y primer candidato a legislador por el FpV.
Taiana habló sobre el proyecto que grava las transferencias de títulos y acciones de empresas que no cotizan en Bolsa y la distribución de dividendos que consiguió la aprobación en la Cámara de Diputados y este jueves se tratará en el Senado.

El candidato del FpV sostuvo que “estos opositores recorrieron todos los medios reclamando al Gobierno que grave la renta financiera pero cuando tuvieron que votar se dieron vuelta”.

Inclusión y Círculo Rojo

Jorge Taiana también se refirió a la gestión de Mauricio Macri y afirmó que “hay una gran diferencia entre el Norte y el Sur de la Ciudad”.

“Macri reconoce que actúa en función de una minoría poderosa”

En ese sentido el candidato a legislador dijo que “hay que debatir esa diferencia, hay que formular una visión distinta de la Ciudad. Hay que transformarla en una ciudad más justa e inclusiva”.

Con respecto a la polémica del “Círculo Rojo” generada por el mismo Macri, Taiana sostuvo que el Jefe de Gobierno porteño “reconoce que hay un grupo de poder que sigue sus reflexiones y siguen los intereses de los grupos concentrados”.

“Macri reconoce que actúa en función de una minoría poderosa. Eso es anti democracia” y agregó que “tenemos un gobierno que va a ejercer en plenitud la voluntad popular”.

Debate: gravar la renta financiera y otro capítulo de oponerse por oponerse

Internas en el círculo rojo: Morales Solá se enojó con Macri

Taiana analiza la coyuntura electoral de la Ciudad

09/09/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , | Deja un comentario

REALIDADES O BURBUJAS



REALIDADES O BURBUJASSi uno se aferra a la proclama post-PASO de Clarín y sus congéneres, la conclusión es tajante: “Ahora sí. Chau Cristina, chau kirchnerismo”. Eufemismos al margen, ese el mensaje. No vale la pena detenerse exhaustivamente en el análisis del nuevo mapa político-electoral que formula el espectro opositor, desde el momento en que todo lo que se diga se resume en esa lapidaria exégesis.

Ahora bien, ¿es realmente tan taxativo el panorama adverso que supone para el oficialismo el escenario dejado por las primarias? ¿Puede considerarse una entelequia la posibilidad de reposicionamiento K de cara 2015? Lo de Sergio Massa, ¿fue verdaderamente un “triunfazo” o fue una victoria clara, pero dentro de lo que se esperaba?

En la frialdad de los números, el kirchnerismo, dentro de todo, no salió tan lesionado como se presume. Según las proyecciones, ganaría cuatro bancas en Diputados y perdería sólo un escaño en el Senado. No obstante, en lo conceptual y simbólico, particularmente si se tiene en cuenta el contraste con la adhesión lograda en 2011, podría pensarse en un cambio de escenario .

Igualmente, la utilidad de la comparación de ambas instancias electorales es relativa. Aquella fue presidencial y ésta, legislativa. El público no vota de igual manera en los dos casos. El comicio de medio término suele ser crítico para la administración de turno, por cuanto se entiende que el votante tiene la chance de ejercer un control sobre el ejercicio del poder. Bajo tales condiciones, y después de diez años de gestión, es lógico que el Gobierno no la tenga fácil.

Pero no siempre la foto de una elección legislativa tiene su correlato en la elección para Presidente. Se vio ésto ya en los llamados de 2009 y 2011. Es cierto que las circunstancias eran otras. De todos modos, la impresión, fogoneada desde la oposición, guarda similitud. Esto es, ver al Gobierno limitado a una “función decorativa” hasta que cumpla el mandato. Esa lectura falló en aquel entonces. ¿Quién puede asegurar que no pueda fallar ahora?

Veamos desde otro ángulo esta situación con un ejemplo. Elisa Carrió acaba de resucitar políticamente con una buena penetración en el electorado capitalino, siendo quizás una de las “vedettes” del pasado domingo. ¿Pero podría “Lilita” mantener esa performance si hoy se candidateara a Presidenta? ¿Le confiaría el votante su futuro –y el de sus hijos- a una persona que cree sinceramente estar imbuida de un poder divino? Probablemente Carrió sea el arquetipo del candidato puramente legislativo y entonces no es válido hablar de recuperación sino simplemente de que es el Congreso el lugar en el que la pone el electorado.

En cuanto a Sergio Massa, si bien su estampa joven y su impronta de “nueva oposición” lo colocan en un lugar atendible como presidenciable, su fortaleza a nivel nacional como hombre capaz de aglutinar al antikirchnerismo es aún un signo de interrogación. Vale tener presente también que el Intendente de Tigre ganó con un porcentaje de interés innegable. Pero no fue una tromba. Fuera del tradicional clima festivo que impone una elección favorable y el ánimo de consabidos titulares, habría que ver cuántos dirigentes de la oposición, en su fuero íntimo, se animan hoy a sentenciar la defunción kirchnerista. Massa ganó por seis puntos. ¿Quién puede asegurar que el Gobierno no puede revertir esa diferencia en 2015?

Poco a poco, comienzan a ganar cuerpo las especulaciones referidas a un posible incremento de votos de Massa para octubre, entre otras cosas, ante la probabilidad que algunas voluntades que acompañaron a Francisco de Narváez pasen a engrosar el caudal del Frente Renovador. Puede ser que ésto suceda, e incluso que Massa –como algunos anticipan- ronde los 40 puntos. Lo que cuesta rubricar es que ese cuadro tenga su replay exacto en la elección presidencial.

De todas maneras, las conjeturas sobre cuán funcional podría ser para Massa el denarvaísmo merece algunos reparos. Hace pocas horas, Hugo Moyano (quien repentinamente se percató de que su mejor negocio pasaba por asociarse al “Colorado”) se encargó de sembrar dudas sobre la asunción de la banca por parte del hombre de Tigre si es que resultaba finalmente elegido. “Vamos a ver en primera instancia si asume, porque en varias oportunidades ha sido electo y no ha asumido esa responsabilidad. A veces quedan dudas, por más que haya firmado una escritura”, subrayó el camionero, para indicar también que Massa “no tiene el voto cautivo”.

Dos cosas: por un lado, menos mal que Moyano pertenece a la oposición. Es más, no sería extraño que, en tren de defender a Massa, alguna ponencia de a entender que el cegetista rebelde es realidad un operador solapado del Gobierno.

Y por otro, si estas palabras de Moyano hubiesen salido de boca de la Presidenta, ameritaban, sin inconvenientes, una nota de Clarín a página completa dedicada a fogonear el “sangrado por la herida” presidencial. El “periodismo independiente” jamás descansa.

Fernando “Pino” Solanas aseguró que “el apoyo de las corporaciones mediáticas” a la candidatura de Sergio MASSA por el Frente Renovador “no es inocente”. “El fuerte poder mediático que tuvo no lo ha tenido nadie”, sostuvo, y comparó el apoyo que recibe Sergio Massa con el que los grandes medios también dispensan a Mauricio Macri. Lo dijo Solanas y no el FpV, haciendo evidente que no estamos frente a una victimización sino a una realidad vista y compartida por varios.

De igual forma, la lectura que hace el PRO de los resultados metropolitanos (particularmente frente al mayor caudal de UNEN) pone el acento en mostrar gestión y “no leer los diarios”, destacando la interpretación que mediáticamente se hizo del resultado en la capital. No se advierte en este punto qué diferencia esta recomendación de la efectuada por la Presidenta cuando indica que los resultados en la Antártida no tuvieron la suficiente difusión. Ambos están marcando la operatoria mediática pero la crítica carga contra Cristina de Kirchner.

Seguramente –y a diferencia de 2009- el principal argumento opositor en su advertencia sobre la evaporación que le espera al kirchnerismo reside en lo difícil que se ha puesto el terreno para la eventual re-reelección de Cristina, problema agravado por el boomerang que, según el ojo anti-K, implica para las perspectivas oficialistas el fuerte personalismo de la Presidenta. “Si no es Cristina, no es nadie”, acostumbran a repetir en la cocina del arco opositor.

¿Es francamente ésto así de simple? Si la Presidente ungiese, por ejemplo, a Daniel Scioli como candidato a sucederla, ¿puede certificarse que de todas maneras perderá ante el neo-crítico Massa, pese a tener el Gobernador un nivel de popularidad por encima del 50%?

Si el conductor del Frente Renovador decide finalmente probar suerte en la carrera a Presidente de la Nación, ¿que harán José Manuel de la Sota, Mauricio Macri, Elisa Carrió, Ricardo Alfonsín y demás? ¿Se sentarán sólo a observarlo y aplaudirlo?

La oposición siempre coincidió –y coincide- en el objetivo de destronar al oficialismo. Aunque, con las urnas cerca, cada uno de sus exponentes se autoadjudica en términos de exclusividad la capacidad de hacerlo. Esto ya es un mal endémico del mundo opositor. En una elección legislativa, pasa un tanto inadvertido. En un sufragio presidencial, es fatal.

Desde otro prisma, algo para destacar. El mix de dirigencia y medios opositores, en su arremetida contra el Ejecutivo, no titubean en alertar sobre el teórico desprecio de Cristina al voto popular cuando le viene de malas. ¿Es ésto lo que ocurre o es lo que el antikirchnerismo dice que ocurre, al calor de la advertencia presidencial sobre los intereses agazapados detrás de la elección?. Desde que el kirchnerismo nació, siempre hubo una brecha entre el comportamiento propio y el que le es adjudicado.

Además, la oposición –sobre todo la más acérrima- no cesó durante años en tildar a esta administración de cruel, intolerante, corrupta y cuanto calificativo pueda imaginarse en esa tónica negativa. ¿Significa entonces ésto que los ciudadanos que la avalan son cómplices? De seguro la oposición dirá que no, y que lejos de su ánimo está el pretender “condenar” al votante kirchnerista. Pues entonces la Presidenta tampoco está “condenando” a la gente que en esta elección no eligió al oficialismo, más allá de que determinadas opiniones lo interpreten en contrario.

En definitiva, el problema de la hipersensibilidad instalada tras las PASO estriba en que los avisos acerca del infausto destino con el que, supuestamente, habrá de toparse el kirchnerismo, no parten tanto del análisis de lo acontecido, sino más bien del deseo de que así suceda. Al punto de que algunos sienten la convicción de tener el visto bueno para relamerse.

La democracia necesita constructores, y no individuos al acecho. La democracia necesita acciones y realidades no burbujas de jabón de lindas formas pero con corta duración. Evidentemente, todavía hay bastante por aprender

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19/08/2013 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

El último invento de la oposición mediática: “el relato” –


El último invento de la oposición mediática: “el relato” – Infonews | Un mundo, muchas voces.

07/03/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Sesiones y épocas extraordinarias – Eduardo Anguita


Sesiones y épocas extraordinarias | Miradas al Sur.

15/12/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Encuestas: Cristina supera el 55% y Binner se consolida en el segundo lugar


Encuestas: Cristina supera el 55% y Binner se consolida en el segundo lugar | lapoliticaonline.com.

Los sondeos de Poliarquia y Managemente & Fit coinciden en que la Presidenta ya supera el 55% de intención de votos para las elecciones de octubre, mientras que Hermes Binner se consolida en el segundo puesto con 15%.

10/10/2011 Posted by | General, Justicia, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

El saltarín colorado


El saltarín colorado | Revista Veintitrés.

03/10/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

De afuera y de adentro Por Eduardo Aliverti


 

 

La política argentina ahonda semana a semana su profundo contraste. Es una percepción que ya excede a la cercanía del 23 de octubre. Y se ve corroborada por cómo repercuten aquí las alarmas, crecientes, del escenario económico internacional.

Puede otorgarse el hándicap de apartar que Cristina volvió a marcar agenda con su intervención en las Naciones Unidas. La exigencia de reconocer al Estado palestino como miembro de la ONU; la línea tendida hacia Irán para avanzar en el esclarecimiento del atentado a la AMIA; el refuerzo del reclamo por Malvinas, mediante la advertencia de que podrían revisarse varios acuerdos con Londres, encontraron en las figuritas opositoras locales una displicencia absoluta. A ninguna de ellas le pareció que hubiera algo interesante para decir sobre esas posturas oficiales, establecidas por la Presidenta en uno de los marcos institucionales más relevantes del mundo. Si acaso se considerara que la posición del país frente a temas semejantes no reviste mayor interés, o bien que se trató de declamaciones obvias y prenunciadas, es en cambio injustificable que la incidencia de los vientos mundiales y regionales tampoco merezca siquiera opiniones entre la diáspora opositora. Lo mínimo a que debe aspirarse de quienes se pretenden actores políticos –para el punto: cómo está parada la Argentina frente al avatar de los países centrales– es un marcaje de líneas generales, de críticas consistentes, de propuestas asequibles. Apenas eso, para empezar a hablar. Pero no hay ni eso, que tiene todo de inexcusable como nada de insólito y que, en muy buena porción, explica por qué fueron barridos de las urnas. Puestos ante la crisis financiera del orbe desarrollado, que podría no ser estructural pero obliga a sacar cuentas internas, acaba de escucharse la voz de Mercedes Marcó del Pont en la asamblea del FMI. Basta de recetas ortodoxas, basta de ajustes que invariablemente recaen sobre los sectores desfavorecidos, basta de insistir con lo que ya fracasó. ¿A dónde quieren ir a parar con estrangulamientos como el griego? Doscientos mil empleos públicos suprimidos y otros 150 mil hacia fines de 2015, recortes en las jubilaciones y privatizar cuanto se quiera con excepción –por ahora– del Partenón. Otro tanto en Portugal, mientras en España hay ya 5 millones de desocupados. Y los “indignados” asomaron la cabeza por Wall Street, para que el presidente francés se pregunte en público por la receta argentina y la canciller alemana, desde el motor europeo, recurra al “que se jodan todos”. Es la recuperación del mercado interno, estúpido, dice la titular del Banco Central de estas pampas. Es que no hay otro escarmiento que el que debe caer sobre las fórmulas neoliberales. Es que son las potencias mundiales las que armaron este descalabro y es que a la Argentina le va mejor por no plegarse al desatino de que a la plata la hace la plata. Es que se le dio al Estado un papel que podrá no ser revolucionario, en términos marxistas clásicos, pero sí regulador de los desequilibrios de clase. Y es también que frente a la devaluación cambiaria de Brasil, nuestro socio comercial top, las cosas pasan por articular el interés regional con la protección de sectores industriales amenazados. José Mercado ya no es la salida. Eso dice el Gobierno y lo aplica en alguna estimable o muy atendible medida. Hablan sí de salida, pero de capitales, aunque, con sus intereses a cuestas, no reparan en que si hay una sangría de divisas como la pregonada, debe haber, primero, una actividad económica pujante que la habilite.

¿Qué dicen y hacen a estos respectos por fuera ya de las opciones testimoniales extintas, como la Coalición Cívica y Proyecto Sur? ¿Y qué en los agrupamientos sectoriales y sindicales que corren por izquierda al kirchnerismo? ¿Qué es de la vida propositiva de radicales, padrinos, colorados, sultanes sanluiseños, acerca de los desafíos de una globalización cínica que chucea al, según ellos, falso modelo nac & pop? Es lo que volvió a verse en los últimos días. Es el reciclaje de su programación cómica. Es la operación bastarda de propagandizar que el Gobierno persigue periodistas que manipularían las cifras de inflación. Es que un juez, no Guillermo Moreno, pidió los datos para saber si hay colegas que trafican información pendenciera. Es que el juez parecería haber perdido parte de su cordura, porque las fuentes periodísticas no están sometidas a peritaje; y porque, incluso bajo sospecha de influencia pecuniaria en su abordaje analítico, es una acusación de probanza imposible. Imaginémoslo de otra manera, análoga. Cualquiera puede concluir en la deducción de que los avisos publicitarios de un medio periodístico influyen en su trazado editorial. ¿Cómo se certifica? De ninguna forma que no sea el sentido común, la apreciación metódica. Bajo esos indicadores y en todo caso, la primera y esencial pregunta es a quién puede ocurrírsele que alguien en el Gobierno puede estar tan rematadamente loco como para promover y exponer la idea de una persecución a la prensa. Increíble, pero eso fue lo difundido por un grupejo de diputados ansioso por no perder la figuración que el voto popular no les dejó ni en cuotas. De Silvana 2,06 por ciento Giudici, quien se animó a establecer similitud con las listas negras de la dictadura, vaya y pase esperar lo que sea. En el ambiente periodístico y legislativo se la conoce hace tiempo como la diputada-Clarín, y aun así su insignificancia no permite ni que haya unanimidad sobre cómo pronunciar su apellido. Para Patricia Bullrich, los adjetivos se agotaron hace rato. Pero, ¿cómo se llega a que caiga en este bochorno un jurista con los quilates de Ricardo Gil Lavedra? ¿Cómo es que un profesional de su tamaño incurre en la grosería de ignorar la protección constitucional que ampara a las fuentes de los periodistas? Descartado que pueda desconocerlo, más que por completo porque da vergüenza ajena sólo hipotetizarlo, no hay otra explicación que el haberse rendido a la desesperanza, fugando hacia el ridículo. Se diría que esos tristes parlamentarios dispusieron de la amplificación prestada por los grandes medios, pero es al revés. Son los medios en guerra contra el oficialismo quienes instalan la temática, para que el coro desquiciado de la oposición se les suba a babucha.

También podría decirse que el dato de esa conferencia de prensa desopilante –la adjetivación es aplicable a prensa, no a conferencia– es francamente menor. Unos diputados más bien ignotos y serviciales confunden a un juez con el Poder Ejecutivo. Y la prensa que quedó desnuda se cobija en ellos para mal disimular sus zonas pudendas bien que hubo, además, unos pronunciamientos corporativos. Sin embargo, es otra vez el peso de lo simbólico. Es la impotencia agravada por el 14 de agosto. Es que a falta de alguna cosa seria para decir frente a la buena o mala topadora kirchnerista –llámese Cristina en las Naciones Unidas, dólar administrado, cantidad de reservas o niveles de consumo–, deben recurrir a mandobles que le pegan al aire. Más todavía: episodios como el de Felipe Solá, que ahora quiere volver a la casita de los viejos, son de lo único que les queda para armarse de algún ¿discurso? Su agenda ya ni siquiera consiste en cargar contra el oficialismo sino en regodearse (?) con las internas propias.

Por cierto, entregan herramientas para el divertimento. Pero a la vez es aburrido terminar en lo mismo sucesivamente, periodísticamente dicho. El problema es que tampoco pueden inventarse debates o alternativas que no hay.

Página 12

26/09/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

MAS DE PINO Y SU PROYECTO


 
LAS OTRAS “TRAMPAS” EN LAS QUE PUEDE CAER PINO SOLANAS
Papel Prensa y la centroizquierda
Por Edgardo Mocca

No es fácil dilucidar si el proyecto presentado por Cecilia Merchán, integrante del grupo parlamentario que lidera Pino Solanas, tenía el objetivo de ser convertido en ley o el de permitir una salida lateral de la fuerza ante el conflicto generado alrededor de Papel Prensa. Es un texto más detallado que el proyecto del Poder Ejecutivo, que pone en manos del Congreso cuestiones sustantivas del marco regulatorio para la empresa que la iniciativa oficial no precisaba.
Al día siguiente del dictamen en comisiones favorable al proyecto, Solanas dijo que sus diputados habían sido “entrampados”. La expresión no parece tener muchos significados posibles: por lo menos para el diputado-cineasta, el papel presentado tenía como destino ejercer un testimonio a favor de la capacidad reguladora del Estado y salir elegantemente del conflicto dejando al proyecto oficialista en minoría. No es muy común que el dirigente de una fuerza política se muestre consternado por la aprobación mayoritaria de una iniciativa propia; si otros hubieran sido los protagonistas, Pino habría dicho, seguramente, que es un “escándalo”. Pero el objetivo de desmarcarse del título de Clarín del día anterior (“El día que Pino quedó pegado al Gobierno”) resultó prioritario. Hay mucho espacio mediático en juego para la próxima campaña electoral.
Picardía más, picardía menos, el episodio es ilustrativo del choque de dos concepciones dentro de las fuerzas llamadas de centroizquierda. Mientras la coalición Nuevo Encuentro, encabezada por Martín Sabbatella, procura ocupar un lugar de independencia política sin dejar de comprometerse con las iniciativas oficiales que convergen con la orientación de la fuerza, Proyecto Sur, liderado por Solanas, ha adoptado una postura  de oposición global al Gobierno. En el fondo de la discusión está el juicio sobre el kirchnerismo: mientras unos piensan que es una fuerza contradictoria que ha aportado a construir una importante agenda de transformaciones, los otros la ubican en la continuidad del neoliberalismo y atribuyen a su discurso progresista el lugar de un simulacro político.
Lo interesante es que no se trata de un debate académico ni de una discusión programática en el contexto de una campaña electoral, sino que el campo de disputa es la política concreta y el escenario principal es el Congreso. El terreno, además, no es esencialmente fluido ni flexible; por el contrario, su contexto es una creciente polarización de posiciones a favor y en contra del gobierno.

A primera vista, la polarización es particularmente problemática para el sabatelismo, que está obligado a desarrollar una fuerza política propia y, al mismo tiempo, aparece emblocado con el oficialismo en los temas de más alta sensibilidad social. La presión de los medios concentrados es enorme; las principales figuras de este espacio solamente aparecen en los comentarios políticos como una referencia subsidiaria del kirchnerismo, cuando no directamente como “cómplices” del Gobierno, según la cuidada y moderada prosa hoy de moda en algunas redacciones. La compleja tarea de Nuevo Encuentro consiste en la captación de sectores que expresan entusiasmo con medidas como la ley de medios o la asignación universal sin sentirse políticamente contenidos en el heterogéneo mundo del kirchnerismo.
El espacio que lidera Solanas es habitualmente muy bien tratado en los grandes medios. Ha recibido cálidos elogios de figuras emblemáticas del conservadorismo argentino, como Mariano Grondona y su militancia duramente opositora le despeja el acceso a micrófonos y pantallas habitualmente obturadas para el universo de la izquierda. En principio parece no tener problemas de identidad, puesto que casi no tiene vasos comunicantes con ningún aspecto y ningún sector del oficialismo. Sin embargo, el espacio reconoce sus propias dificultades. Desde que en la sesión de la Cámara de Diputados que discutió la conformación de las comisiones parlamentarias fue incluido en la recordada clasificación ordenadora de Patricia Bullrich como parte del grupo A, el solanismo viene teniendo crecientes dificultades para desmarcarse de un arco opositor cuya cercanía lesiona la credibilidad de una fuerza que se reclama progresista.
El estilo expresivo e histriónico de Pino le abre un camino de diálogo mediático eficaz con la sociedad, lo que en la política de estos días es un apreciable capital. Al mismo tiempo da la impresión de que con frecuencia sobreactúa esa ventaja y se sitúa en un espacio prepolítico como el que supo ocupar durante muchos años Elisa Carrió. Puede plantearse el interrogante sobre la relación costo-beneficio de la estrategia adoptada por Solanas. En principio parece que puede ser muy rendidora en términos de atracción a un sector de votantes enfrentado con el establishment político, entendido por tal todo lo que gira en torno a las grandes estructuras del peronismo y del radicalismo; algo también similar a la cosecha de Carrió en el último período. El lado débil de la apuesta es la creciente personalización de la propuesta política, su exposición a la volatilidad congénita del voto de las clases medias de las grandes ciudades y las dificultades para dotar de una identidad consistente a la fuerza política.

Como se sabe, la cercanía de las elecciones no calma sino que tensa la lucha política. Hay quien dice que en las democracias contemporáneas todo el tiempo se está en campaña electoral. Desde esta perspectiva, las fuerzas que procuran expresar la constelación de la centroizquierda tendrán que afrontar exámenes exigentes. La cuestión de la ley regulatoria de la producción de papel será una de ellas y las fuerzas de Solanas están ante una dura disyuntiva. ¿Cómo harán para salir de la “trampa” en la que, dice su jefe, han caído? No se ven muchos caminos laterales. Si sostienen su propio proyecto  es muy probable que éste se convierta en ley; la consecuencia sería una fuerte presencia política asociada a un objetivo democrático y desmonopolizador y, al mismo tiempo, un paso difícil de revertir hacia la condición de bestias negras para los socios mayoritarios de la empresa en cuestión, es decir los principales medios de comunicación. Sería un viraje importante. Si adoptan una posición contraria a su propia iniciativa, sostendrán el respaldo mediático, pero ya no estará en juego solamente su credibilidad como fuerza progresista sino el piso básico de coherencia y seriedad política.
No será seguramente la última circunstancia dilemática para la centroizquierda en estos meses. Y en cada una de ellas no estará solamente en cuestión el desempeño electoral en 2011 sino la capacidad de estos jóvenes reagrupamientos para adquirir consistencia y proyección hacia el futuro.

http://www.debate.com.ar/2010/10/22/3306.php

23/10/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones | , , , | Deja un comentario