America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Eterno rebelde con causa – (el historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer)


Diagonales.com.

03/08/2012 Posted by | Educación, General, Historia, Justicia, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Bayer: “Lanata toma la línea editorial en la que le pagan bien”


Bayer: "Lanata toma la línea editorial en la que le pagan bien" – Infonews | Un mundo, muchas voces.

14/07/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Osvaldo Bayer, hoy más que nunca


Osvaldo Bayer, hoy más que nunca | Miradas al Sur.

02/12/2011 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Historia, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Apologistas del genocidio de los pueblos originarios atacan a historiadores dignos – Ahora atacan los Grondona – Osvaldo Bayer


La Fogata – Argentina.

La historia no justifica ningún crimen. Pueden pasar décadas, o siglos, pero finalmente siempre triunfa la Ética

12/11/2011 Posted by | General, Historia, Justicia, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

En pos de una verdadera república – Osvaldo Bayer



La honra. Ver cómo siempre triunfa la verdad en la historia. Se podrá mentir, se podrá ocultar, se podrá disfrazar de héroes a los misioneros de la muerte, pero llega el tiempo que queda todo al desnudo y ahí está, el triunfo de la Etica sobre los intereses económicos, sobre el uso omnímodo del poder. La vida sobre la muerte. Y es lo que acaba de ocurrir en El Calafate, ese paraíso sureño. Allí, ante la tumba masiva de los peones fusilados por el Ejército Argentino en diciembre de 1921, se hizo un acto donde primó el calor popular y la sabiduría de la Historia. Un acto inolvidable. Del silencio de décadas, a ese concurrir del pueblo a recordar un hecho que nos tiene que avergonzar a todos los argentinos. Con el agravante de que ocurrió no bajo una dictadura militar sino durante el gobierno del presidente radical Hipólito Yrigoyen.

En el acto participaron historiadores locales, cantores populares, el cura del lugar, el intendente de El Calafate, maestros, estudiantes, representantes de los pobladores originarios y pueblo, auténtico pueblo. Hubo emoción cuando los oradores recordamos la crueldad con que actuó el 10 de Caballería contra las peonadas. Allí, enfrente del cenotafio, se extiende la estancia La Anita, de Federico Braun, donde se hallan las tumbas masivas. Al finalizar el acto se hizo un asado para el público y todos estuvimos conversando sobre la injusticia cometida hace noventa años. Con niños, con estudiantes, con docentes, con trabajadores rurales, con vecinos de El Calafate, de Río Gallegos, hasta llegó un grupo juvenil de investigación histórica de Puerto Deseado que ha iniciado un estudio profundo del pasado de ese lugar y las repercusiones de las huelgas del campo de 1921-22 en esa zona. Ahí se dieron a conocer los planes de la Comisión por la Memoria de El Calafate, y se piensa solicitar al estanciero Federico Braun que se permita que el monumento recordativo se sitúe directamente donde se hallan las tumbas masivas de los peones fusilados. Y hay más planes, cargados de imaginación reivindicativa.

Lo que se prohibió o se silenció durante tantas décadas ahora está allí, permanente, el recuerdo. Es un principio de llevar a cabo la historia justiciera, la verdad de los hechos, y resaltar el nombre de los culpables, de aquel congreso nacional cuya mayoría radical se calló la boca y no permitió ninguna investigación y de un ejército que pasó a ser de liberador de pueblos con el pensamiento de Mayo a fusilador de obreros y más tarde a desaparecedor de personas y autores del robo de niños.

Un paso adelante. Por eso, nos parece bien el recuerdo de la Vuelta de Obligado, pero también deberíase recordar oficialmente, en el orden nacional, esta fecha de diciembre. No para corrernos a las playas o a “descansar”, sino para preguntarnos “qué nos pasó a los argentinos” para, después de ese pensamiento de Mayo, llegar ciento diez años después a los despiadados fusilamientos de peones rurales que salieron a pedir un poco de dignidad frente a las explotación de los latifundistas.

Pero en nuestro país siguen ocurriendo sucesos que nos demuestran que hay personas a las que no les importan estas enseñanzas de la historia. Por ejemplo, nos avergüenza lo ocurrido en Villa Soldati, en Formosa, y en tantos otros lugares donde se reprimió salvajemente al pueblo sin tener en cuenta que a los problemas hay que resolverlos de raíz. Por ejemplo, mientras no haya techos dignos para las familias, siempre habrá problemas; mientras no haya trabajo para los desocupados, siempre habrá violencia. Y al fin y al cabo, los hechos nos están diciendo que sólo cuando hay violencia de abajo para llamar la atención a los dueños del poder, entonces sí, empiezan las conversaciones para solucionar esos problemas que hasta ese momento habían sido negados. No se soluciona diciendo que los bolivianos tienen la culpa. Basta ver cómo estaba el llamado Parque Indoamericano. Qué parque si no es más que un enorme terreno baldío con basura y pozos. ¿Qué hicieron hasta ahora las llamadas autoridades de la Ciudad de Buenos Aires? En el barrio de Belgrano, donde vivo, recuerdo lo que era la placita Alberti, una manzana entre las calles que antes se llamaban Guanacache y Nahuel Huapi. Cuando yo era pibe estaba todo lleno de flores, verdes plantas y un césped maravilloso. Era un lujo sentarse en esos bancos de plaza, correr por los senderos y mirar todo esos colores. Ahora, la plaza es pura tierra y polvo, ya no hay más césped ni plantas. No se gasta un céntimo en cuidar ese pulmón verde en medio del barrio. Para qué –se pregunta uno– están las llamadas autoridades de la ciudad sino para observar estos bienes comunes entre los que están los más sagrado de una democracia: el derecho a una vivienda digna principalmente de las familias con hijos, esos hijos que son el futuro y no deben jamás crecer en un clima de violencias. Ese es el deber primordial de la democracia. Esperemos que aprendan, luego de los hechos sangrientos que nos han conmovido a todos y de los cuales la Justicia tiene que juzgar a quiénes han sido los culpables de crear ese estado de cosas y los responsables de cuidar los sagrados derechos de todos los ciudadanos, sean ricos o pobres, bolivianos o paraguayos. Recordemos a nuestros Libertadores, señoras y señores autoridades, que marcharon a liberar a los pueblos americanos sin encerrarse en el egoísta racismo de los pequeños, los que creen en fronteras.

Y mencionamos a la Justicia. Acaba de ocurrir un hecho que nos llenó de alegría y orgullo. La actitud del juez Raúl Zaffaroni, miembro de la Corte Suprema de la Nación, ante el preso político Roberto Martino, quien se hallaba en huelga de hambre en protesta por la más que injusta prisión por su protesta frente a la embajada de Israel. El juez Zaffaroni no miró despectivamente desde el trono jurídico al prisionero. Sino que fue a visitarlo a su celda carcelaria. Y le aseguró que cuando su causa llegue a la Corte Suprema hará todo lo que esté a su alcance para respetar los principios constitucionales que nos rigen. ¿Quién ha sido capaz de hacer esto en nuestro país? No, todos se refugian en la “importancia” de su cargo, o en los principios burocráticos de las cadenas de instituciones jurídicas para desentenderse del problema eminentemente humano de la causa “Martino” por la cual están luchando desde largo tiempo las organizaciones de derechos humanos. Hasta ahora, nuestra Justicia se comportó igual que la justicia de Estados Unidos con la prisión de los cinco cubanos, un hecho de una crueldad pocas veces vista en la historia de la justicia mundial. Y el juez Zaffaroni “bajó” hasta la humilde celda del preso político para darle la seguridad de que cuando a él le toque actuar hará sonar la voz de la honestidad, que debe ser el principio de esa palabra con mayúscula que se llama “Justicia”. Zaffaroni, un juez que nunca miró para otro lado, sino que estudió siempre a fondo cómo actuar en una sociedad que se dice democrática y justa pero que muestra síntomas graves de no haber aprendido todavía de la tortuosa historia de estos doscientos años argentinos. Vemos nuestra realidad: los políticos ladrones de la década del noventa, libres; pero un civil que hace uso de la protesta democrática en la calle, preso desde hace inmensos meses.

Este acto de este miembro de la Corte Suprema (vaya ese título de “suprema”) nos llena de optimismo. Mientras haya jueces con esa grandeza de sentimientos y ese coraje civil frente a cinismos o soluciones bizantinas que siempre favorecen al poderoso podemos tener fe en el futuro de nuestra República. Sí, lograr alguna vez poner en mayúscula ese término: República.

Y para terminar este deambular difícil, otra inmensa alegría. Que el docente Enrique Samar haya logrado triunfar en su lucha de años: que se haya cambiado el nombre de la plaza Virreyes por el del máximo libertador de la época colonial: Túpac Amaru. La dictadura de la desaparición de personas le había cambiado el nombre de Plaza Armenia por el de –nada menos– Plaza Virreyes. Un homenaje a los representantes del coloniaje con la esclavitud y la sumisión al “rey católico de España”. Samar, director de una escuela de esta capital, se jugó entero para terminar con esa ignominia. Y triunfó. Ahora la plaza recordará a quien sufrió la muerte más cruel en manos de los conquistadores europeos. Un paso más –esta vez simbólico pero pleno de fuerza– hacia la verdadera república.

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18/12/2010 Posted by | General, Historia, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

La Patagonia Rebelde…un film de Héctor Olivera


SI NO LA VISTE… TE LA RECOMIENDO…

12/12/2010 Posted by | Arte, cine nacional, General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized, Videos | , , , , , , | 1 comentario

A calzón quitado – Osvaldo Bayer


Desde Bonn, Alemania

Parece que está de moda hablar del hambre de los niños en el mundo. El papa Ratzinger, nuestro cardenal Bergoglio, empresarios del campo y tantos otros. Aquí en Alemania se está discutiendo esto a calzón quitado. Claro, se está ante elecciones nacionales. Entonces, lo que durante los gobiernos estables es un juego de transacciones y entendimientos, cuando se juega el poder, se sale a decir la verdad. Y han salido a la luz las estadísticas oficiales y los estudios de organizaciones empresarias, religiosas, obreras, etcétera.

Sí, aunque nadie lo crea, Alemania, una especie de diamante del sistema, uno de los países mejor organizados dentro del capitalismo, presenta un cuadro actual que va dejando una vez más desnudo a ese sistema. Lo bueno para la información es que, dada la disputa, surge la verdad. Fuentes informáticas del sistema sacan a la luz la verdad ante una vidriera de lujo que esconde lo que realmente sucede en el patio interior. Por ejemplo, la revista Stern –no por cierto izquierdista– publica un estudio titulado “¿Qué hacer contra la desigualdad?”, con su subtítulo “Dos terceras partes de la población alemana no poseen casi nada mientras que apenas una décima parte posee el 60 por ciento de la riqueza”. Y “Nuestra sociedad se divide cada vez más entre los ricos cada vez más ricos y los que no tienen nada”.

De acuerdo con la definición del gobierno, se considera pobre a quien gana menos del 60 por ciento de lo que se necesita para mantener un hogar medio, y al soltero que gana menos de 781 euros por mes. Debido a eso, el Instituto para la Investigación de la Economía señala que el 18 por ciento de los hogares alemanes está debajo de ese nivel, mientras que el gobierno sostiene que sólo es el 13 por ciento. La pobreza aquí es más común entre las mujeres solas que crían a sus hijos que entre hombres, y más entre jóvenes y niños que entre ancianos. Y se ha comprobado que a aquel que cae en la pobreza le cuesta mucho poder salir de ella.

Es que la llamada crisis mundial fue aprovechada por los más diestros en manejar el poder. Por ejemplo, está desapareciendo el clásico “lugar de trabajo” y va siendo reemplazado por trabajadores por hora, por trabajo de horario limitado, por trabajo por contrato, por trabajo sin salario básico y por el desmantelamiento paso a paso del derecho de indemnización por despido. Es decir, el sistema se aprovecha de la crisis que ha producido por sí mismo para alcanzar una nueva era de capitalismo más profundo. Es decir, la crisis va ahondando el neoliberalismo asocial. Que, claro, para los defensores del sistema, puede dar un gran empujón hacia adelante a la economía. La receta de siempre. La Oficina de Estadísticas de Alemania ha dado a conocer la información que los llamados empleados y obreros “atípicos”, es decir, los que no tienen un empleo fijo, han aumentado de 5,3 a 7,7 millones. Y ya se ha llegado a que esos “atípicos” representen el 22 por ciento de todos los que trabajan. El mismo estudio admite que el riesgo de caer en la pobreza de esos trabajadores “atípicos” es del 14 por ciento.

Si ése es el panorama que nos presenta el sistema capitalista central, podemos ponernos a pensar qué ocurre con los llamados “países subdesarrollados”.

Por ejemplo, el continente africano está siendo devorado poco a poco por la avidez del capital de los países industrializados. Se trata en su mayor parte de multinacionales, de bancos y de gobiernos. Compran los mejores campos, en especial con arroyos o fuentes de agua. Ya se han comprado alrededor de 20 millones de hectáreas. Este nuevo procedimiento ha sido llamado “neocolonialismo” o, en inglés, land grabbing. Son dedicados al cultivo de alimentos básicos que se exportan a los respectivos países. Es decir, que se les quita esa tierra a los habitantes africanos, que justamente cultivaban allí sus alimentos. La ministra alemana para el Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, ha denunciado esto señalando que “en Madagascar, una empresa de Corea del Sur compró 1,3 millón de hectáreas para el cultivo de maíz. Por su parte, China ha adquirido 2,8 millones de hectáreas de la República del Congo, para dedicarlas a combustibles agrarios. Arabia Saudita ha hecho lo mismo con 500 mil hectáreas en Tanzania”. Y agregó: “Los más perjudicados con estas compras son las poblaciones que tienen que luchar contra el hambre”. También se aseguran los derechos sobre el agua y todo se convierte además de land grabbing en water grabbing. Todo esto provoca la emigración de las poblaciones autóctonas, ya que esas empresas traen trabajadores de sus propios países, o de otros, e imponen procedimientos mecánicos de producción. Se ha comprobado que se eliminaron grandes superficies boscosas y de plantas que las poblaciones empleaban como medicinales. Es decir, que toda esta nueva acción trae consigo problemas ecológicos. Todo esto invita a que Naciones Unidas tome en sus manos, desde ya, con toda energía, el problema del desequilibrio ecológico y la defensa de los pobladores autóctonos.

Aquí nace la pregunta: ¿cómo es posible que, ante estos exabruptos del capitalismo cada vez más ávido, no haya una reacción mundial de aquellas instituciones que se atribuyen la razón y la sapiencia de saber el origen y el destino final del hombre? Por ejemplo, las iglesias. Elijamos a Roma. El Papa hizo conocer un documento en el cual se llamaba la atención sobre el hambre en el mundo y la obligación de todas las sociedades de combatirlo. Pero no basta con palabras, con declaraciones o con la firma de un documento. ¿Por qué no inicia una acción por la cual visite a cada uno de los verdaderos dueños de la tierra y le señale que todo lo que hace va creando, tarde o temprano, violencia; y que lo único que vale, para la historia, es aquello que se haga para cuidar la vida y así eliminar violencia? Porque el germen de toda violencia es, siempre, la desigualdad.

Umberto Eco acaba de escribir una nota donde señala que una publicación le pidió que escribiera un artículo sobre la libertad de prensa. Y él se negó, porque a la libertad de prensa hay que aplicarla y no defenderla. Y Berlusconi está allí porque el pueblo lo vota, a pesar de que es alguien a quien no le interesan los problemas del Estado sino sólo quiere satisfacer sus necesidades personales. Dice Eco que el pueblo italiano vota a ese personaje. Y que a su artículo lo leerían sólo aquellos que conocen el peligro que es Berlusconi para la verdadera democracia, pero no salen a la calle. Mientras, Berlusconi maneja la televisión y otros medios. ¿Es democracia eso? Y como sátira pone que, en 1931, Mussolini obligó a todos los profesores universitarios a jurar obediencia a su gobierno. A los profesores universitarios, nada menos. De 1200 profesores sólo se negaron doce a la orden del dictador, el uno por ciento, y fueron inmediatamente destituidos de sus cátedras. (Algunos de esos que juraron fidelidad a Mussolini, en la posguerra se presentaron como figuras del movimiento antifascista. Pero quienes quedaron para la historia fueron aquellos doce que no aceptaron rebajarse ante el dictador.) Ellos –escribe Umberto Eco– salvaron el honor de la universidad.

Y termina Eco: “Por eso a veces debemos negarnos, aunque con ello no tengamos mucha influencia. Pero por lo menos las generaciones venideras sabrán que hubo algunos que se negaron a ser serviles al sistema”.

Y por todo eso se les llama democracias a países donde los políticos son elegidos por el papelito en las urnas cada dos años, mientras los verdaderos dueños del poder aumentan cada vez más sus fortunas, que no es otra cosa que aumentar su poder. Un ejemplo: el estado alemán de Hessen acaba de publicar estadísticas que señalan el crecimiento de los millonarios. En el año 2002 eran 1626, en 2009 esa cifra ha crecido a 1860. Justamente en el primer cuatrimestre, 125 empresas cerraron sólo en la región renana, con el consiguiente despido de sus trabajadores. Entre las empresas que cerraron están tres de renombre: Karstadt, Woolworth y Adessa. En esa región, informa el General Anzeiger de Bonn, cierran un promedio de diez empresas por semana. Al mismo tiempo llegó al Parlamento la denuncia de que la primera ministra Angela Merkel le hizo una fiesta para su cumpleaños al presidente del Deutsche Bank, el famoso Ackermann, el ejecutivo que más dinero ha ganado hasta ahora en su cargo: más de 12 millones de euros por año. La primera ministra le señaló a Ackermann que podía invitar a la fiesta a treinta de sus amigos. Así se hizo. Todos los gastos corrieron por cuenta del Estado, es decir que lo pagaron los ciudadanos que pagan impuestos. Una anécdota, sí, pero que muestra que allí donde hay dinero poco vale la ética.

Karl Doemens escribe en el Frankfurter Rundschau con ironía: “Por supuesto que el cumpleaños-party en homenaje al poco sufrido Josef Ackermann junto a sus treinta amigos conservadores no le debe haber caído muy bien a un obrero desocupado de Opel. Por supuesto no pretendemos que la jefa de gobierno invite al jefe del Banco Alemán con un servicio de pizza. Pero este cumpleaños-party deja en la boca un gustito amargo”.

Como pocas veces, en Europa se sufre el aumento de la desocupación entre los jóvenes. Uno de cada cinco europeos de menos de 25 años está buscando actualmente una ocupación. La ILO pronostica que este año el aumento de los desocupados va a ser de 30 millones, es decir que se va a llegar a una cifra mundial de 240 millones de gente sin trabajo. En España, la situación se ha vuelto dramática: uno de cada tres jóvenes está sin trabajo.

Aquí, en Alemania, ha comenzado a actuar un Partido de la Juventud, que lleva el nombre de “Peto” que, traducido del latín, significa: “Yo exijo”. Fue fundado por cinco estudiantes. En las elecciones comunales en Monheim, “Peto” presenta como candidato a burgomaestre a un joven de 27 años. Prometen gobernar para los jóvenes y para quienes quedaron jóvenes y se sienten jóvenes. Ojalá que exijan y logren por lo menos eliminar para siempre los niveles de pobreza y que cada joven tenga trabajo.

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29/08/2009 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , | 1 comentario

Del “Puma” al “Bombodrom” – Osvaldo Bayer


Por Osvaldo Bayer

Desde Bonn, Alemania

Sí, el colonialismo siempre deja sus huellas. Aunque no lo queramos, cuando viajamos a Europa creemos que marchamos de lo absurdo a lo racional. O para decirlo en forma más suave, con un acento literario, de García Márquez y Juan Rulfo a Kant y Descartes. Imagínese entonces el lector la confusión en mi mente, que creo organizada para las sorpresas, al leer en el diario General Anzeiger de Bonn, en mi primera madrugada europea de este verano aquí, el siguiente título: “Miles de millones para armamentos”. No lo puedo creer. Sí, es así: “El Parlamento alemán ha aprobado el gasto de miles de millones de euros para rearmar al ejército. En esos gastos se incluyen tres mil cien millones de euros para comprar 405 nuevos tanques de guerra Puma”.

El ser humano no ha aprendido nada, pienso una vez más, ya en la culminación de la vida. Millones de jóvenes muertos en la última guerra, para nada, para absolutamente nada. Esa nada de ruinas, de hambre, de humillaciones. Y ahora tres mil millones para tanques. El ser llamado humano. Un país con más de cien universidades y escritores como aquel Erich Maria Remarque, el de Sin novedad en el frente, donde está todo dicho sobre la filosofía de las armas, el producto máximo de la estupidez humana. Releo. Está en el título del diario y como información principal en la sección “Economía”. Economía… no puedo menos de sonreír con sorna. El ministro de Defensa, el demócrata-cristiano Franz Josef Jun –demócrata-cristiano, repito, miembro de un gobierno demócrata-cristiano-socialdemócrata. Esto último lo escribo con un poco de duda y una pizca de ironía. Ese señor declaró estas profundas palabras: “Espero y deseo que la industria alemana de armas cumpla con el contrato y los tanques Puma puedan ser empleados en Afganistán”.

Nada menos que en Afganistán. Y me asalta una nueva pregunta. ¿Qué tiene que hacer Alemania en Afganistán? La respuesta es: Fue un convenio con EE.UU. en el tiempo de Bush (está todo dicho, pienso).

Al día siguiente leo en el mismo diario que “el encargo de los Puma es parte de un ‘paquete conyuntural’ (me detengo en la palabra ‘coyuntural’) dado que el ‘paquete’ consta de un gasto de siete mil millones de euros para la construcción, además, de cinco robots buscadores de minas marinas, del tipo Seefuch” (que quiere decir “Zorros del mar”). El negocio está pues entre pumas y zorros. Esto trajo las críticas del anterior jefe estratega de la Academia de Mandos del Ejército Federal Alemán, Heinz Dieter Jopp, quien declaró que le sorprende esta última compra ya que “la marina de guerra alemana posee una técnica moderna de búsquedas de minas en el mar”, y que ya en los mares apenas si hay muy pocas minas –como las había en la última guerra– que puedan amenazar a la marina. El bloque de los diputados del Partido Verde criticaron estas compras de armas llamándolas “irresponsables” frente al ciudadano que paga impuestos. “Son cosas que nadie necesita, y que traen un riesgo enorme”, declaró el diputado Alexander Bonde.

Pero claro, la industria armamentista, sonríe complacida.

Al día siguiente el título principal del diario tendrá una línea similar: se entrega la “Orden a la Valentía” a cuatro soldados alemanes que actúan en Afganistán. Sí, una nueva orden que por su forma rememora a la “Cruz de Hierro”, la famosa condecoración alemana que creó el Kaiser Friedrich Wilhelm III, en 1813, durante la guerra contra Napoleón, para todo aquel militar que demostrara “valentía contra el enemigo” y que siguió entregándose en la guerra contra Francia de 1870, en la guerra mundial de 1914-18 y por Hitler en la de 1939. Las condecoraciones fueron entregadas ahora por la primera ministra Angela Merkel (mujer y demócrata-cristiana, pienso) quien señaló “que un ejército en operaciones necesita una condecoración así”. De acuerdo al decreto de creación “La Cruz de Honor por valentía” –como se llama ahora– se entregará “por hechos que demuestren la medida esperada en valentía en el marco del cumplimiento del deber”.

Y el pesimismo aumentó en mi persona, poniéndome en riesgo de caer en la depresión, cuando el cartero –sí, todavía existen– me entregó a la mañana siguiente un sobre con un catálogo con Euro Tops de setenta páginas con objetos para regalar y coleccionar. En la página central, nada menos que un tanque en miniatura con un título entrador: “Tome el lector a su cargo el comando del legendario tanque de guerra Tiger 1 ahora con función de combate infrarroja”.

No puedo creerlo. Pero está todo explicado. Transcribir del catálogo todas las funciones de ese “tanque de guerra para coleccionar” me llevaría varias contratapas. Aunque sería un incontrastable testimonio de la época en que vivimos. Veamos las principales frases: “¡Todo obedece a su comando! ¡Usted va a poder comandar el tanque Tiger 1 que es nada menos que el Tiger 1 con radiocontrol en una reproducción absolutamente auténtica! ¡A raíz de su cañón de 88 mm, el Tiger 1 (ideado y construido en 1942) nunca fue superado por ningún otro tanque, de la misma manera como esta imitación pintada a mano no será superado en ningún detalle! Con su conducción a distancia (27 Mhz) se logran maniobras rápidas: hacia adelante, atrás, derecha, izquierda, sobre ruedas con elásticos y estructuras individuales. Armado con un cañón de 20 cm de largo con culatazo que puede moverse de arriba hacia abajo y en la torre moverse 160 grados de derecha a izquierda y viceversa. Al mismo tiempo produce un ruido de motores auténticos, sonidos de disparos de cañón y de ametralladora visibles a través de efectos luminosos. Novedad: la función integrada de combate le da a usted la posibilidad de integrar a un segundo modelo de tanque (se puede comprar por separado). Hasta los propios aficionados a modelos especializados admiran este modelo en la escala 1:16 (medidas 50x23x19 cm). ¡Un juego que entusiasma a grandes y chicos! Tiger 1 cuesta 149,95 euros”.

Dejémoslo ahí. No, volvamos a la realidad. El mismo catálogo trae otras diversiones para que no se aburran los hombres. En una página especial se nos muestra que ya podemos imitar a los cowboys. No, nada de miniaturas. Tamaño natural. Masculino. Un Colt Navy, por 39,95 euros. La propaganda tiene hasta algo sentimental, memorioso, un aire de melancolía masculina. Dice: “Acerca de este revólver de la fábrica de armas Colt se han originado varias leyendas. Fue fabricado entre 1851 y 1873 por la mundialmente famosa fábrica de armas Colt. Se podía llevar fácilmente al cinto sin que su peso resultara molesto. Se ofrece aquí una auténtica reproducción Deko de la ansiada arma de fuego que sorprende por la exacta fidelidad de todos sus detalles. Posee una mecánica totalmente capaz de funcionar, pero claro, no de disparar: con tambor giratorio, percutor movible y palanca de carga móvil. El modelo tiene el tamaño original (35.cm) Material: de zinc y zamak, una aleación de cinc y aluminio. Empuñadura de madera legítima”.

Pero dejémonos de juguetes. Porque en la Frankfurter Rundachau del 13 de julio leí a todo título: “Pistolas y revólveres son la nueva moda de productos de exportación”. Y se informa, textual: “La exportación e importación legal de armas pequeñas como pistolas, revólveres pero también de fusiles ha aumentado en los últimos seis años en 653 millones de dólares. Es decir, que el volumen total del negocio de armas de tiro permitidas y sus municiones se eleva a 1600 millones de dólares. Pero dados los negocios en negro existentes, se calcula el total en 6 mil millones de dólares. Casi la mitad del comercio legal internacional de armas cortas corresponde a Estados Unidos. Luego siguen Italia, Alemania, Brasil y Austria. Italia, por su venta de armas deportivas, Austria por su venta de pistolas. China aumentó su exportación de armas veinte veces desde el año 2000. No se ha tenido en cuenta a Rusia ya que se negó a dar cifras. Las ganancias de los países vendedores de armas se han duplicado en los últimos seis años”.

Basta. Si comparamos las últimas cifras del hambre de los niños y de los pueblos víctimas de la violencia, en continuas huidas, ya no entenderíamos hacia dónde va el ser humano. Hablemos sólo de las últimas cifras del Banco Mundial, nada menos. Su último pronóstico afirma que 400.000 niños podrían, a causa de la crisis actual, morir prematuramente este año.

Pero no todo es así. Están también los que reaccionan. Los de abajo. Un día después, la otra noticia. La que hace que no se pierdan las esperanzas. La verdadera democracia, la que se hace desde abajo, saliendo a la calle. El Ministerio de Defensa alemán desistió de su gran proyecto: el “Bombodrom” (el “aeródromo de las bombas”), a 80 kilómetros de Berlín. Allí, en un extenso campo se habían iniciado los trabajos para instalar el llamado “Bombodrom” donde la Luftwaffe, la aviación de guerra alemana, iba a realizar ejercicios de bombardeos y ataques a posiciones en tierra. Pero la gente de esa región reaccionó. Principalmente las mujeres, que comenzaron a salir a la calle con la iniciativa “Cielo libre”. No a los ejercicios militares y menos desde el aire. Fueron muchos años de lucha, con la gente allí, ocupando los terrenos, resistiendo a todas las iniciativas conformistas del gobierno. Nada. Aquí no. La lucha duró nada menos que 17 años. Finalmente, en un frío comunicado, el ministro de Defensa señaló que se ha desistido del proyecto. Y entonces las fiestas del pueblo se suceden una tras otra. Venció la gente. Los habitantes. Sin armas. Poniendo el cuerpo y la palabra. No a las bombas. El “Bombodrom” ahora se dedicará al trigo, a los frutales, a los pájaros, a la naturaleza, a los colores, a lugares donde los niños jueguen. Ya aquí sobran las palabras. Ojalá esto sea imitado en todas las latitudes. Sin colts, sin tanques, ni siquiera de juguete. Cuando vaya a Berlín le voy a llevar flores a la tumba de Erich Maria Remarque, el pacifista a ultranza, y hoy voy a poner en el lugar preferido de mi biblioteca los libros de Kant; el de la “paz eterna”.

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19/07/2009 Posted by | Politica Internacional, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

La basura argentina – Osvaldo Bayer


23-05-09

Por Osvaldo Bayer

Estuve por las costas del Paraná. El río amado desde la niñez y, luego, apenas salido de la adolescencia, cuando fui marinero timonel del vapor “Madrid” y viajábamos desde Buenos Aires hasta Asunción. Pero esa profesión, llena de descubrimientos y paisajes, se acabó cuando hice la famosa huelga de 1950 y fui el único tripulante del “Madrid” que cumplió con la resolución de la asamblea. Por eso me desembarcaron para siempre. Como me lo dijo a los gritos el prefecto nacional marítimo de Rosario mientras rompía a pedazos mi libreta de embarque: “Usted jamás va a volver a pisar los buques de la patria”. Y tuvo razón. Nunca más volví a pisar los buques del Paraná. Debo estar todavía en alguna lista, ésas que se pasan entre sí los dueños de los mares y de los ríos.

Sí, estuve ahí, en Rosario, hace pocos días. Vi la villa miseria integrada por los tobas chaqueños. Cada vez con más habitantes. Vienen todos, uno a uno, desde las tierras de sus ancestros, donde vivieron miles de años. Pero nuestra civilización los empuja o los echa a patadas. O con sierra mecánica.

Encuentro a uno de ellos, con su rostro típico de hijo de la tierra. Le pregunto a boca de jarro: “¿Y ustedes por qué abandonan su paisaje y se vienen aquí?”, “Porque no nos han dejado nada”, me responde con sabia lentitud. “Nada, ni tierra ni árboles… aquí, en las ciudades, hay por lo menos basura.” Me quedo en silencio. Para qué hablar más. Por lo menos le dejamos la basura, para que la revuelvan. Pienso en Tupac Amaru, a quienes los cristianos lo atamos de cada brazo y de cada pierna a caballos y después le cortamos la lengua y la cabeza. Ahora les dejamos la basura. A lo mejor encuentran algo.

En Rosario le propongo a una delegada coya hacer todos los años, para el 25 de Mayo o el 9 de Julio, una marcha de los pueblos originarios hacia el monumento a Julio Argentino Roca, en el centro de Buenos Aires, a pedir que se quite ese bronce maldito creado por la década infame. Sí, a ese Roca que dijo en el Congreso de la Nación (textual) que “la ola de bárbaros que ha inundado por espacio de siglos las fértiles llanuras ha sido por fin destruida… el éxito más brillante acaba de coronar esa expedición dejando así libres del dominio del indio estos vastísimos territorios que se presentan ahora llenos de deslumbradoras promesas al inmigrante y al capital extranjero”. Y después, en Londres, el mismo  dirá, en el banquete que le ofreció la empresa Baring Brothers: “He abrigado siempre una gran simpatía por Inglaterra. La República Argentina, que será algún día una gran nación, no olvidará jamás que el estado de progreso y prosperidad en que se encuentra en este momento se debe en gran parte al capital inglés”. Y entregará, acto seguido, dos millones de hectáreas de la Patagonbia a 137 estancieros británicos con la concesión Grünbein.

Sí, una marcha de protesta. En silencio, sólo con los sones de esa música originaria traída desde los rincones de los siglos. Para que se lo baje del bronce al genocida y que se le devuelvan las tierras comunitarias a los pueblos nativos de estas tierras.

Aprendimos una historia donde nos enseñaron –de acuerdo con la línea dejada por Roca– que los pueblos originarios eran “los salvajes, los bárbaros”. Pero la historia verdadera nos demuestra que en ningún momento seguimos la línea trazada por los pensadores de Mayo.

Ya con las guerras intestinas interminables de federales y unitarios, con el degüello de prisioneros, las luchas armadas y políticas entre la capital y el interior después de Urquiza, la ya citada campaña contra los pueblos originarios para quedarnos con la tierra, el verdadero genocidio que fue la guerra contra el pueblo paraguayo, la ley roquista de la expulsión de los obreros extranjeros para combatir la digna lucha por las ocho horas de trabajo, las represiones obreras del coronel Falcón e Yrigoyen en la Semana Trágica, la Patagonia Rebelde y contra los hacheros de la empresa británica La Forestal, las catorce dictaduras militares contra la democracia, el invento argentino de la “picana eléctrica” para nuestra policía y la culminación con uno de los sistemas represivos más perversos de la historia del mundo: la desaparición de personas, el robo de niños y el arrojar prisioneros vivos desde aviones al Río de la Plata. Todo eso, además de los grandes negociados de algunos gobernantes, nos dejan sólo como solución la autocrítica profunda de nuestra historia y refundar la Nación, por fin de acuerdo con los principios inalienables de la ética.

Para ello, seguir a fondo con las investigaciones de los crímenes de la última dictadura. Vamos avanzando, pero todavía estamos en los principios. Se ha perdido casi un cuarto de siglo para tratar sólo de “mirar para adelante” y no analizar cómo fue posible, en un país “católico”, tanta maldad, tanta crueldad.

Es que hay, en la sociedad, muchos obstáculos: los que todavía tienen miedo, los que se han complicado de alguna manera y quieren desligarse de su anterior falta de conducta y los que defienden, en lo que pueden, a los autores de la llamada “muerte argentina”.

El profesor universitario Osvaldo Hugo Cucagna, docente en la cátedra de Derechos Humanos que ejercí en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, ha sido testigo de un hecho que merece toda la atención de la Justicia y de los organismos oficiales y no oficiales de Derechos Humanos. El 5 de abril de 2006, el profesor Cucagna concurrió a una reunión del CEIM (Centro de Investigaciones de Medios de Comunicación y Semiología de la Vida). Al comenzar esa reunión, se presentó ante los ocho concurrentes la directora de cine Gabriela Kessler, francesa, para hacer un trabajo para su escuela de cine en Londres. Les solicitó reportearlos a todos sobre los treinta años del golpe de Estado militar y sobre el efecto del terrorismo en cada uno. Cuando le tocó el turno a la doctora Silvia Patera, ésta relató que en 1976 era enfermera en el Hospital Militar Central, donde trabajaba desde antes y lo hizo hasta el final de la dictadura. En total, doce años. Allí –y esto lo confesó ante las cámaras– la hoy doctora Patera fue obligada a aplicar inyecciones de clorato de potasio a prisioneros internados en el lugar. Es decir que, por “obediencia debida”, fue utilizada como instrumento de asesinatos aplicados a los llamados “desaparecidos”. Además, reconoció haber sido miembro de las dotaciones de los “vuelos de la muerte” de prisioneros. En los veintiséis años siguientes de democracia sólo una vez había relatado lo mismo en el curso de Psiquiatría de la APSA, ante un grupo de psicodrama.

Osvaldo Cucagna instó a la doctora Patera a realizar la denuncia correspondiente ante la Justicia y ante los organismos de derechos humanos. Como esto no se llevó a cabo, Cucagna hizo la denuncia ante la Justicia y acompañó la traducción mediante la lectura labial del DVD donde la doctora Patera hizo su confesión, ante el Juicio por la Verdad, que preside el doctor Schiffrin. Este citó a la doctora Patera, pero ella se negó a declarar. Y entonces pasó a la calidad de imputada.

Todavía no se ha iniciado ninguna investigación sobre lo ocurrido en el Hospital Militar Central durante la dictadura. El “caso Patera” serviría como punto de partida. Todos aquellos que trabajaron en ese hospital tienen el deber de declarar lo que vieron e hicieron en ese período. Eso se llamaría coraje civil. Si no lo hacen caen en la complicidad con los horrendos crímenes. Lo mismo tienen que hacer los asistentes a la reunión en la cual la doctora Patera confesó su colaboración en los vuelos de la muerte, en el nacimiento de niños de prisioneras que luego fueron regalados a familias de militares, policías y civiles y en aplicar inyecciones de clorato de potasio a los prisioneros. En la búsqueda de la verdad y para que esto nunca vuelva a ocurrir deben presentarse todos los actores y testigos. Con esto no van a perjudicar a la doctora Patera, quien así podrá enfrentar su propio problema psicológico no resuelto al callar. Quien haya trabajado en aquel tiempo en ese hospital militar tiene el deber ético de presentarse y declarar ante la Justicia. Si no, llevará la carga de la sospecha durante el resto de su vida.

¡Cuánta basura moral hemos acumulado los argentinos al permitir primero y al callar después! Es la misma basura de la que se guardó silencio durante un siglo y medio después del crimen cometido contra los pueblos originarios, a los cuales, ahora, condenamos a la basura material.

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23/05/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Los ojos de los niños


ninos-de-gaza

Por Osvaldo Bayer

Desde Bonn, Alemania

Mientras en una parte del mundo se celebraban las fiestas, en otros lugares se mataban seres humanos. Así se despidió el año 2008, así llegó el 2009. Civilización, o no, y barbarie. Pan dulce y bombas. El cinismo no conoce fronteras. Se mata y ya está. Por seguridad. Por los derechos de unos sobre otros. Recibimos el Año Nuevo con cuatrocientos muertos debajo del colchón, cien de ellos niños. Y cerca de dos mil heridos. La Franja de Gaza. Pueblos que ya tendrían que ser sabios por sus experiencias trágicas encuentran coincidencia sólo en la muerte. Esa muerte para la que el ser humano trata de encontrar una definición, una explicación, es usada como emblema de lo que llamamos civilización. Ahora es ya mucho más fácil. Se mata al enemigo desde aviones y, mejor todavía, a él y a toda su familia. A su mujer y a sus ocho hijos. O con cohetes, desde el escondite. Esos jóvenes que arrojan bombas desde aviones o desde escondites no se dan cuenta de que matan, de que exterminan la vida de otro ser, por lo general inocente. Pero arrojan bombas por “patriotismo”. Los discursos de los políticos intervinientes nos dicen claramente de su omnipotencia. ¿Tienen acaso el poder delegado de matar, de hacer matar? ¿Se los vota para eso? ¿Y qué pasa con Naciones Unidas, para qué está? Ni siquiera esa organización mundial es capaz de detener una guerra. Ese tendría que ser su principal motivo de existencia. Y no una masa burocrática de encuentros superficiales y desencuentros que ocasionan la muerte.

La muerte de niños. Lo lanzaron al aire y al papel, los medios: el bombardeo israelí logró la muerte de uno de los dirigentes principales de Hamas y también de su mujer y sus ocho hijos. Buena puntería. ¿Pero cómo, es que vivimos en el tiempo de los dinosaurios? No, vivimos el siglo de la mente humana. Por eso el papa Ratzinger en su mensaje de Navidad nos ha enseñado a rezar, rezar, rezar. ¿Rezar a quién? ¿A un Dios que permite en la “Tierra Santa”, donde nació su hijo de una virgen, que se cometan crímenes tan atroces, como que se peleen pueblos desde hace siglos por razones religiosas, que en el fondo no son otra cosa que razones de poder y de dominio? Alá, Jehová y Cristo. Tierra Santa que mata a sus niños.

¿Con qué habrán soñado esos niños la última noche en que vivieron? ¿Con juguetes, con hadas, con ángeles que les arrojaban espejitos de colores desde el cielo? Es lo mismo, porque nosotros les arrojamos bombas y los destrozamos. Habría que rescatar los ojos de esos niños en el momento en que estallaron las bombas.

Sí, está bien, los hombres de Hamas lanzan cohetes a Israel. ¿Y por eso hay que bombardear ciudades abiertas allí donde viven madres que crían a sus hijos? Ciudades que ni siquiera tienen refugios antiaéreos. Eso es fácil. Pero criminal de la peor cobardía, a su vez.

Tiene razón Israel en combatir el terrorismo, pero no con métodos cien veces más traidores que el cohete individual. Igual, tal vez, en su perversión, pero increíblemente menor que hacerlo desde aviones, en uniforme oficial y por orden de los responsables. No, además, esos actos de mostrar poder traen las consecuencias más nefastas, originan los odios de siglos, los deseos de venganza infinitos, que quedan en la historia de los pueblos. La única búsqueda de solución es recurrir a Naciones Unidas para que envíe una organización preparada en esta clase de conflictos, que encuentre la paz y no la venganza. No se arreglan los problemas con la muerte. Y más para un pueblo con la experiencia del judío, un pueblo que, con su conocimiento histórico de persecuciones, tiene que haber aprendido para siempre hacia dónde lleva el odio. Porque los crímenes del Holocausto han quedado para siempre en la conciencia del pueblo alemán y tendrían que quedar también para siempre en el pueblo que fue víctima. Porque no hay ninguna diferencia para un niño entre morir en una cámara de gas y ser destrozado por una bomba arrojada desde aviones oficiales.

Sí, el pueblo alemán aprendió para siempre lo que es cometer un crimen de lesa humanidad. Pero seamos sinceros: aprendió pero no tanto. Hay otra forma de hacerse cómplice de otros crímenes. Por ejemplo esto: la fabricación y venta de armas. Leamos las cifras oficiales. La exportación de armas alemanas del año 2007 alcanzó a 8,7 mil millones de euros. Es decir que exportó un 13 por ciento más que el año anterior. Con esto, Alemania ocupa el tercer lugar en el mundo de exportadores de armas, con el 10 por ciento, mientras Estados Unidos ocupa el primer lugar, con el 31 por ciento, y Rusia, el segundo, con el 25 por ciento. Pero aquí no acaba la cosa. Alemania exporta armas a China, India, a los Emiratos Unidos de Arabia, a Grecia, a Corea del Sur y a un sinfín de otros países.

Sí, a los Emiratos Unidos de Arabia. Pero, y aquí está el nudo de la cuestión: también a Israel, Afganistán, India, Nigeria, Pakistán y Tailandia. Muy buen negocio. Ahí no se hacen discriminaciones, el que paga bien, a ése se le vende. Es sabido que los europeos -en este caso Alemania, Gran Bretaña, Francia e Italia- atraen a sus clientes deseosos de armas con financiaciones “atractivas” y la promesa de transmitirles tecnología nueva.

Entonces aquí hay que decir la otra verdad. No alcanza con que los alemanes se hayan hecho una severa autocrítica sobre los crímenes del nazismo sino que la verdadera autocrítica tendría que ser nunca más a las armas, nunca más hacer negocios con la Muerte y menos con países que tienen problemas con países lindantes ni tampoco aquellos que tienen problemas internos. No se es honesto si por un lado criticamos las guerras y las represiones y por el otro vendemos armas a países donde tienen lugar esos crímenes contra la Vida.

Hace pocos días se hizo en los medios alemanes un desusado elogio al ex primer ministro Helmut Schmidt, que cumplió noventa años de edad. Justamente, el político que apoyó la venta de armas a la dictadura argentina del desaparecedor Jorge Rafael Videla. Y se defendió en el Congreso alemán diciendo que lo hacía para “asegurar la fuente de trabajo de los obreros alemanes”, un argumento fuera de toda base ética. Porque si es por eso, que el gobierno alemán disponga de una suma para darles trabajo a esos obreros y que éstos se dediquen a fabricar juguetes para los niños.

Más todavía, el gobierno alemán asegura con fianzas oficiales la financiación de los proyectos de venta de armas, para lo cual se utiliza dinero del pueblo cobrado mediante los impuestos. Hace poco quedó en claro un escándalo producido por la constatación de que las fuerzas de seguridad de Georgia poseían modernas armas alemanas, a pesar de que el gobierno alemán había rechazado el pedido de ese país de venderle armas, ya que Georgia se encontraba en estado de guerra con Rusia. Es decir que podemos constatar que, en el caso de hacer negocios, se pisotean los principios básicos de lo que tiene que ser la ética en las relaciones humanas.

Las armas, las guerras entre los seres humanos divididos por estúpidas fronteras, tienen que pasar a ser un tema fijo en la vida de todos los pueblos del mundo. No a las armas, sí a la vida.

Han muerto cien niños en el bombardeo israelí de Gaza. Ya esa cifra podría servir de leitmotiv contra todos los bombardeos de ciudades abiertas. Nunca más la muerte de niños como acción de guerra. Salir a la calle en la protesta. Denunciar a los políticos que dieron la orden y a los generales y soldados que la cumplieron.

Sería al primer peldaño hacia aquel Paraíso en la Tierra con que soñaba Kant: la paz eterna.

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03/01/2009 Posted by | Politica Internacional, Uncategorized | , , , , , , , | 2 comentarios