America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

¡FRACASADOS CON MUERTE POLÍTICA ANUNCIADA!


Las caras lo dicen todo, ambiciosos fracasados, traidores, usan a los obreros para seguir consiguiendo privilegios. Lo de los subsidios familiares y el mínimo no imponible son la zanahoria, buscan posicionarse políticamente junto con el grupo Clarín…. Yo a esta película le pondría este título : FRACASADOS CON MUERTE POLÍTICA ANUNCIADA!

20/11/2012 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Un modelo de país que contrasta con el que estamos construyendo


 

Publicado el 6 de Enero de 2011

Por Daniel Mojica

Hay hechos que ponen en evidencia lo que, a veces, las palabras de ciertos dirigentes no nombran, los titulares de ciertos diarios ocultan o tergiversan. Circunstancias que son manipuladas por los comunicadores del sistema de poder. Que clarifican el modelo de país que anhelan aquellos que no se animan a ponerlo en palabras. Porque, como bien lo manifestara quien ha leído todos los libros de Sócrates, “si decía lo que iba a hacer no me votaba nadie”. El modelo de país que proponen las corporaciones, sin enunciarlo, por la simple prepotencia del hecho consumado tiene las características que van saliendo a la luz: trabajo esclavo (en diferentes rubros), evasión impositiva; degradación de los servicios públicos privatizados (Edesur), tercerización en otros rubros, con la consiguiente degradación del trabajador y de las condiciones laborales. Para sostener semejante modelo es imprescindible: 1) la represión de la protesta social, (que nos lleva de manera irremediable a un pasado que los juicios a los genocidas, aunque de manera lenta, van camino a reparar, 2) el acompañamiento mediático de quienes comparten ese modelo de país y que han sido cómplices y socios del genocidio, 3) la complicidad de la dirigencia sindical que siempre ha acompañado las políticas en contra de los trabajadores y que se ha acomodado a las diferentes dictaduras (hoy, casi todos ellos enrolados en la CGT azul y blanca que conduce José Luis Barrionuevo). La prueba piloto la están llevando a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con un jefe de gobierno que no pasaría un simple análisis preocupacional para un puesto de mediana responsabilidad. ¿Acaso alguien piensa que es casualidad la deferencia con que es tratado por los “periodistas cautivos” de los medios hegemónicos? ¿A qué otro dirigente político en funciones de gobierno que fuera sospechado de tantos ilícitos, y estando procesado por alguno de ellos, lo tratan tan bien desde los diferentes estamentos del sistema de poder? Hay un elemento más a considerar y que siembra confusión en algunas franjas juveniles, cuya natural rebeldía es canalizada para servir a los fines del mismo sistema de poder que enuncian combatir. Es el rol de cierta izquierda que se pregona como obrera o trabajadora, pero que acciona claramente en contra de la gran mayoría de obreros y trabajadores que, como se demuestra en cada acto realizado por las centrales que los representan, apoyan de manera clara y contundente el proyecto nacional y popular iniciado en mayo de 2003 y que hoy conduce Cristina Fernández de Kirchner. Vivimos un tiempo maravilloso, porque las máscaras que ocultaban estas realidades que los hechos nombrados ponen de manifiesto, hacen que podamos ver los verdaderos rostros de quienes se oponen al proyecto de país que estamos construyendo, donde la soberanía política, la independencia económica, la justicia social y la integración latinoamericana son cada vez más realidad y menos sueño. Este tiempo, que es la antesala del futuro que pretendemos, tenemos que defenderlo. De quienes pretenden arrasar todas y cada una de las conquistas conseguidas por el conjunto desde mayo de 2003 a la fecha. Esos personajes tienen nombre y apellido, y tienen en común que responden a la conducción de Héctor Magnetto. Son: Eduardo Duhalde, Mauricio Macri, Elisa Carrió, Patricia Bullrich, Gerardo Morales, Ernesto Sanz, Julio Cobos, Ricardo Alfonsín, Francisco De Narváez, Pino Solanas, y la dirigencia de esa “izquierda extraviada” sin remedio (PO, MST, y otros sellos similares, que son funcionales de manera conciente o no). En 2011, está visto, el sistema de poder no se va a quedar quieto ante la posibilidad de que el proyecto nacional y popular que encarna el actual gobierno sea plebiscitado mayoritariamente en octubre. Por eso las operaciones desestabilizadoras se irán sucediendo. Tengamos claro no caer en las provocaciones. Mantengamos el estado de alerta y movilicemos sólo cuando la conducción lo requiera.

TIEMPO ARGENTINO

06/01/2011 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

A la izquierda de qué… y de quién – Eduardo Anguita


Año 3. Edición número 136. Domingo 26 de diciembre de 2010


eanguita@miradasalsur.com

Abrir un debate sobre dónde se posicionan personas y grupos políticos ante cada momento de la historia requiere, en primer lugar, disposición a escuchar ideas, a intercambiar conceptos que suelen ser diferentes. Abrirse a la diversidad es una condición para tratar de alimentar ese espacio de la cultura política. Ubicarse a la izquierda significa, inevitablemente, no sólo escuchar opiniones sino sentirse sujeto, ser parte de un entramado de intereses en pugna. Aunque más no sea, mirar desde el lugar de los que son realmente despojados de los beneficios del sistema capitalista. Entonces, un primer tema a despejar es que ser de izquierda implica mucho compromiso intelectual para entender un sistema injusto y, al mismo tiempo, una vocación para entender cómo se dan las transformaciones sociales que permiten ganar terreno a los postergados.
Una gran paradoja es que ser de izquierda es algo abstracto. Incluye desde el que tiene una pose antisistema hasta el dueño de una empresa que se sensibiliza por temas como la vivienda, los derechos humanos. Y en el medio de eso están el delegado de base de un taller, el maestro de escuela rural y el militante político que está en un grupo cristiano o de raíz marxista. Ser de izquierda es, además, un grave problema para quienes desde hace tres décadas vieron implotar a la Urss y crecer al Partido Comunista chino hacia el capitalismo globalizado.
Por eso, quienes transcurrimos alguna militancia concreta en organizaciones o partidos -que se consideran de izquierda- solemos tener necesidad de hacer análisis concreto de historias concretas.
Mi militancia en el PRT ERP me permite tener un sentido de pertenencia colectivo. Mi subjetividad hacia quienes compartimos esa historia es de completa identidad, de hermandad. Por los sueños compartidos, por los compañeros caídos, por las enseñanzas de haber estado dispuestos a desafiar al sistema sin reparar en los riesgos o los costos que esas luchas significaron. Sin embargo, no sólo mi subjetividad está atravesada por esa historia. El registro político de aquella historia me dejó muchas preguntas algunas de las cuales me permiten reivindicar la construcción política revolucionaria y otras, muchas otras, me llevaron a ser muy crítico de las posiciones defendidas en aquellos años. En concreto, el PRT -a criterio de quien escribe estas líneas- tuvo una posición antiperonista que no ayudó en absoluto a fraguar la posibilidad de construir un frente de liberación tal cual se proclamaba. El frentismo no podía convocarse desde fuera del peronismo. En todo caso, era preciso entender que las historias de lucha obreras desde 1945 en adelante tuvieron como sujeto principal al peronismo y, en consecuencia, estar a la izquierda del peronismo revolucionario involucraba un costo excesivo. Es decir, desde una organización joven y sin una amplia base social, se podían advertir muchas limitaciones propias del movimiento popular, pero uno podía quedar relativamente al margen de ese proceso popular. El PRT pagó caro su distanciamiento y confrontación con Perón. Podrá decirse que un proceso análogo vivieron las organizaciones revolucionarias del peronismo. Y así fue. Desde otros lugares relativamente diferentes, Montoneros y otros grupos entraron en una espiral de conflicto con Perón que los terminó marginando.
Pese a las derrotas, pese al genocidio, por algún motivo, los sobrevivientes de aquella generación revolucionaria, volvió a estar en la escena principal de la política argentina. Y sin siquiera un debate ordenado, sin la elaboración de muchos documentos teóricos, un colectivo poco orgánico y bastante intangible está hoy en funciones públicas, en la dirigencia sindical, en la cátedra universitaria, en los medios de comunicación y hasta en lugares claves de decisión política. Néstor y Cristina Kirchner no sólo fueron parte de aquella militancia sino que actuaron estos años con la capacidad de articulación experimentada en aquellos años. Ellos expresaron y expresan a quienes fueron militantes en aquellos días y también a los jóvenes que hoy quieren nutrirse de aquella experiencia.
Cristina Kirchner, como presidenta, tiene el discurso que identifica y alienta a los familiares de los desaparecidos y también estimula a quienes, desde la base, se plantean militar por los derechos de hoy y no sólo por la memoria. El sentimiento generalizado en este proceso de transformaciones es que no hay lugar para una lucha frontal contra el sistema. Pero hay muchos sectores que declaman posiciones que podrían decirse a la izquierda del kirchnerismo. Lejos de ser criminalizados esos sectores, tienen espacio legal para expresarse y construir sus espacios. Y cuando sucede un crimen, como el del militante del PO Mariano Ferreyra, es la misma Presidenta la que monitorea el tema y recibe a sus familiares.
Hay otra izquierda, menos militante en la práctica, pero con más despliegue mediático: la que encarna Proyecto Sur, liderado por Pino Solanas. Suelen mezclar argumentos sensibles a cualquier militante popular -como los ferrocarriles, el petróleo o la minería- con discursos efectistas para provocar bronca contra el gobierno. Se montan en peleas que les permite ganar espacio en la prensa del establishment y con eso intentan abrir su base social. Una mezcla de ingenuidad y oportunismo. Nada grave en medio de un proceso de cambio donde las personas y los grupos políticos no funcionan como piezas de relojería sino como sujetos en plena acción.
El gran tema es que detrás de los grupos y las ideas hay personas de carne y hueso. Con historias y trayectorias tan concretas como sus vidas. Si el kirchnerismo se ganó el lugar del protagonismo en el cambio es -a criterio de este humilde cronista y el de muchísimos otros miles de ex militantes de aquellos años de lucha- porque puede avalar con compromiso cada paso que da. Es la fuerza de la historia. Es, también, la capacidad de aprendizaje de cada uno de los sujetos de este cambio.

Miradas al Sur

27/12/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | 3 comentarios

MAS DE PINO Y SU PROYECTO


 
LAS OTRAS “TRAMPAS” EN LAS QUE PUEDE CAER PINO SOLANAS
Papel Prensa y la centroizquierda
Por Edgardo Mocca

No es fácil dilucidar si el proyecto presentado por Cecilia Merchán, integrante del grupo parlamentario que lidera Pino Solanas, tenía el objetivo de ser convertido en ley o el de permitir una salida lateral de la fuerza ante el conflicto generado alrededor de Papel Prensa. Es un texto más detallado que el proyecto del Poder Ejecutivo, que pone en manos del Congreso cuestiones sustantivas del marco regulatorio para la empresa que la iniciativa oficial no precisaba.
Al día siguiente del dictamen en comisiones favorable al proyecto, Solanas dijo que sus diputados habían sido “entrampados”. La expresión no parece tener muchos significados posibles: por lo menos para el diputado-cineasta, el papel presentado tenía como destino ejercer un testimonio a favor de la capacidad reguladora del Estado y salir elegantemente del conflicto dejando al proyecto oficialista en minoría. No es muy común que el dirigente de una fuerza política se muestre consternado por la aprobación mayoritaria de una iniciativa propia; si otros hubieran sido los protagonistas, Pino habría dicho, seguramente, que es un “escándalo”. Pero el objetivo de desmarcarse del título de Clarín del día anterior (“El día que Pino quedó pegado al Gobierno”) resultó prioritario. Hay mucho espacio mediático en juego para la próxima campaña electoral.
Picardía más, picardía menos, el episodio es ilustrativo del choque de dos concepciones dentro de las fuerzas llamadas de centroizquierda. Mientras la coalición Nuevo Encuentro, encabezada por Martín Sabbatella, procura ocupar un lugar de independencia política sin dejar de comprometerse con las iniciativas oficiales que convergen con la orientación de la fuerza, Proyecto Sur, liderado por Solanas, ha adoptado una postura  de oposición global al Gobierno. En el fondo de la discusión está el juicio sobre el kirchnerismo: mientras unos piensan que es una fuerza contradictoria que ha aportado a construir una importante agenda de transformaciones, los otros la ubican en la continuidad del neoliberalismo y atribuyen a su discurso progresista el lugar de un simulacro político.
Lo interesante es que no se trata de un debate académico ni de una discusión programática en el contexto de una campaña electoral, sino que el campo de disputa es la política concreta y el escenario principal es el Congreso. El terreno, además, no es esencialmente fluido ni flexible; por el contrario, su contexto es una creciente polarización de posiciones a favor y en contra del gobierno.

A primera vista, la polarización es particularmente problemática para el sabatelismo, que está obligado a desarrollar una fuerza política propia y, al mismo tiempo, aparece emblocado con el oficialismo en los temas de más alta sensibilidad social. La presión de los medios concentrados es enorme; las principales figuras de este espacio solamente aparecen en los comentarios políticos como una referencia subsidiaria del kirchnerismo, cuando no directamente como “cómplices” del Gobierno, según la cuidada y moderada prosa hoy de moda en algunas redacciones. La compleja tarea de Nuevo Encuentro consiste en la captación de sectores que expresan entusiasmo con medidas como la ley de medios o la asignación universal sin sentirse políticamente contenidos en el heterogéneo mundo del kirchnerismo.
El espacio que lidera Solanas es habitualmente muy bien tratado en los grandes medios. Ha recibido cálidos elogios de figuras emblemáticas del conservadorismo argentino, como Mariano Grondona y su militancia duramente opositora le despeja el acceso a micrófonos y pantallas habitualmente obturadas para el universo de la izquierda. En principio parece no tener problemas de identidad, puesto que casi no tiene vasos comunicantes con ningún aspecto y ningún sector del oficialismo. Sin embargo, el espacio reconoce sus propias dificultades. Desde que en la sesión de la Cámara de Diputados que discutió la conformación de las comisiones parlamentarias fue incluido en la recordada clasificación ordenadora de Patricia Bullrich como parte del grupo A, el solanismo viene teniendo crecientes dificultades para desmarcarse de un arco opositor cuya cercanía lesiona la credibilidad de una fuerza que se reclama progresista.
El estilo expresivo e histriónico de Pino le abre un camino de diálogo mediático eficaz con la sociedad, lo que en la política de estos días es un apreciable capital. Al mismo tiempo da la impresión de que con frecuencia sobreactúa esa ventaja y se sitúa en un espacio prepolítico como el que supo ocupar durante muchos años Elisa Carrió. Puede plantearse el interrogante sobre la relación costo-beneficio de la estrategia adoptada por Solanas. En principio parece que puede ser muy rendidora en términos de atracción a un sector de votantes enfrentado con el establishment político, entendido por tal todo lo que gira en torno a las grandes estructuras del peronismo y del radicalismo; algo también similar a la cosecha de Carrió en el último período. El lado débil de la apuesta es la creciente personalización de la propuesta política, su exposición a la volatilidad congénita del voto de las clases medias de las grandes ciudades y las dificultades para dotar de una identidad consistente a la fuerza política.

Como se sabe, la cercanía de las elecciones no calma sino que tensa la lucha política. Hay quien dice que en las democracias contemporáneas todo el tiempo se está en campaña electoral. Desde esta perspectiva, las fuerzas que procuran expresar la constelación de la centroizquierda tendrán que afrontar exámenes exigentes. La cuestión de la ley regulatoria de la producción de papel será una de ellas y las fuerzas de Solanas están ante una dura disyuntiva. ¿Cómo harán para salir de la “trampa” en la que, dice su jefe, han caído? No se ven muchos caminos laterales. Si sostienen su propio proyecto  es muy probable que éste se convierta en ley; la consecuencia sería una fuerte presencia política asociada a un objetivo democrático y desmonopolizador y, al mismo tiempo, un paso difícil de revertir hacia la condición de bestias negras para los socios mayoritarios de la empresa en cuestión, es decir los principales medios de comunicación. Sería un viraje importante. Si adoptan una posición contraria a su propia iniciativa, sostendrán el respaldo mediático, pero ya no estará en juego solamente su credibilidad como fuerza progresista sino el piso básico de coherencia y seriedad política.
No será seguramente la última circunstancia dilemática para la centroizquierda en estos meses. Y en cada una de ellas no estará solamente en cuestión el desempeño electoral en 2011 sino la capacidad de estos jóvenes reagrupamientos para adquirir consistencia y proyección hacia el futuro.

http://www.debate.com.ar/2010/10/22/3306.php

23/10/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Reflexiones | , , , | Deja un comentario

¿Por qué nadie quiere ser de derecha?, por Ricardo Forster


22-06-2010 /


Ricardo Forster

¿Resulta acaso sorprendente que la derecha argentina sienta una cierta inquietud existencial al ser identificada precisamente como de derecha? ¿Está sucediendo un reacomodamiento de piezas en el mapa político de la oposición que parece haber descubierto que la defensa cerrada de las corporaciones económico-mediáticas ya no rinde el rédito esperado? ¿Resulta, tal vez, impresentable quedar pegado a las vicisitudes del inefable Mauricio Macri, que su antiguo socio y colega de herencias busca separarse ostentosamente acusándolo de “derechoso”? Extrañas parábolas que fueron iniciadas, no por De Narváez o algún otro de los peronistas disidentes, sino por Ricardo Alfonsín que, lanzado a la carrera presidencial, percibió que el pequeño Cobos se estaba volviendo cada vez más pequeño y que hacía falta regresar al ilusionismo socialdemócrata para volver a la mística extraviada de los orígenes.

El hijo del padre, hábil a la hora de captar el cambio de atmósfera, hace borrón y cuenta nueva respecto de sus votos nada progresistas en los últimos dos años (votó en contra de todas las leyes de avanzada que se presentaron en el Congreso de la Nación, desde la reestatización jubilatoria, la recuperación de Aerolíneas Argentinas hasta llegar, por supuesto y como gran coronación, al rechazo de la ley de servicios audiovisuales); su objetivo, ahora, es construir su candidatura desde la perspectiva de alguien que se presenta como un genuino exponente del progresismo argentino (de ese que lleva dentro suyo un antiguo gorilismo y que suele desconfiar de la falta de prolijidad del plebeyismo populista, de un progresismo aferrado a lo políticamente correcto, al life style y al sacrosanto temor que desde siempre le han causado las multitudes). Incluso el Grupo Clarín, casi al borde del precipicio y sin saber de qué modo salir de su propio atolladero causado por sus oscuridades impresentables, últimamente se le ha dado por describir las atrocidades cometidas durante la dictadura videlista, focalizando en torturas y desapariciones y como adelanto de un improbable mea culpa.

Nadie quiere, en estos días que corren, salvando los editoriales del siempre liberal-conservador diario de los Mitre, definir su identidad política acercándose peligrosamente a la derecha de la pantalla. Nadie quiere, en estos días de festejos y alegrías heredadas del Bicentenario y que se continúan en estas semanas mundialistas en las que la selección argentina amenaza con transformar en mito a Maradona de la mano de Messi y de un equipo que venía de punto y en un par de partidos ha pasado a ser banca incluso contra gran parte de la prensa nacional, ser presentado como un animal de derecha.

Nadie, en especial aquellos que pelean por una suerte de candidatura peronista neoliberal, desea que les recuerden su ostensible inclinación hacia el poder concentrado y hacia las recetas conservadoras (Macri, de todos ellos, es el que lleva la delantera en una carrera de la que nadie quiere ser el ganador, porque la meta es ser identificado como el heredero de Menem).

Con diversos grados de astucia, y en eso De Narváez demuestra que aprende rápido y que tiene alrededor suyo a un ejército de asesores que permanentemente le susurran cosas al oído, los impresentables de un peronismo prostibulario se afanan por demostrar que ellos nada tienen que ver con ese fantasma horrible que viste los ropajes de la derecha. El problema es que nadie parece creerles porque la foto, por sí sola, es más que elocuente allí donde se presentan juntos Eduardo Duhalde, Rodríguez Saa, Ramón Puerta, De Narváez, Juan Carlos Romero, Felipe Solá y, como haciéndose el distraído, el enigmático y siempre escurridizo ex piloto de Fórmula 1 muy acostumbrado a bajarse del auto antes de llegar a la meta.

Lo cierto es que esta truope que se asemeja a una tienda de los milagros, a la que también hay que agregar al entrerriano Busti y al chubutense Das Neves, sabe que tiene que desmarcarse del espectro que la acosa, un espectro que los lleva directamente hacia lo peor de la última década y que los muestra ocupando sin mediatintas el costado derecho de la política argentina, en especial allí donde el kirchnerismo se ofrece como el heredero de las tradiciones nacional populares del peronismo y desde el radicalismo, y tal vez en alianza con el socialismo santafesino y algo de lo que quede de la coalición cívica, amenaza con expropiar el imaginario progresista y republicano que tanto atrae a la clase media.

Los “federal-peroconservadores” intuyen que los tiempos actuales no llevan los aires de la restauración ni que resulta conveniente, al menos por ahora, mostrarse como lo que efectivamente son y representan.
No deja de ser interesante y algo extraño que al gobierno de Cristina Fernández se lo empiece a correr por izquierda cuando, como sucedió hasta ahora, se lo hizo por derecha y en consonancia con los intereses económicos más concentrados.

Los radicales, pese a las declaraciones inoportunamente reaccionarias y prejuiciosas de Sanz al afirmar que la asignación universal lo único que había logrado es aumentar el consumo de paco y el juego de azar entre los pobres y a la figura cada vez más conservadora de Cobos, parecen haber encontrado en Ricardo Alfonsín la figura que los puede colocar en el andarivel democrático y progresista, ese que parecieron haber olvidado y que, con olvidos de por medio, intentan recuperar en concordancia con socialistas y seguidores de Carrió (la gente de Proyecto Sur no parece estar dispuesta a jugar ese juego de engaños y de diluciones y preferirá, quizás, insistir con Pino Solanas en la soledad de su candidatura). Su jugada es astuta aunque dependerá de la memoria que tenga una parte significativa de la clase media a la hora de elegir repetir más de lo mismo y sabiendo que los radicales han llevado al país hacia el precipicio cada vez que fueron gobierno desde la recuperación de la democracia.

Lo positivo de la emergencia de Alfonsín en detrimento de la de Cobos es que ofrece la oportunidad de que la batalla electoral tienda a girar hacia carriles en los que los adversarios buscarán mostrarse, cada uno, como el mejor exponente de un proyecto de transformación y redistribución en el país. Eso incluso acelera lo que ha caracterizado al kirchnerismo que ha optado, en casi todas las oportunidades, por la profundización y no por el repliegue ante los avances de las corporaciones y de la oposición en esos momentos difíciles que se abrieron desde el voto no positivo del pequeño señor Cobos.

De todos modos, el camino hacia octubre de 2011 es demasiado largo y siendo Argentina un país tan complejo y laberíntico, tan zigzagueante y caprichoso, es aventurado imaginar que el actual escenario se mantenga intocado. Lo que sí parece ser evidente, si se sostiene el crecimiento de Ricardo Alfonsín, es que el mayor desafío al que se enfrentará el kirchnerismo no vendrá desde el seno del peronismo, no será un desafío marcado por la impronta de un neomenemismo o de un conservadurismo duhaldista, sino que adquirirá los rasgos de una alianza neoprogresista heredera, aunque bajo otras circunstancias históricas, de aquella otra alianza que llevó al gobierno a De la Rúa y al Chacho Alvarez con los resultados conocidos y sufridos.

Un progresismo vacío, retóricamente republicano y muy débil ante los poderes económicos se enfrentará al único gobierno democrático que después del 55 logró mantener su modelo pese a los claros avances destituyentes a los que tuvo que enfrentarse a partir de la rebelión gauchócrata. Será cuestión de seguir de cerca este duelo que, por esas extrañas parábolas de la realidad nacional, encuentra a los adversarios tratando de mostrarse como los más consecuentes en la búsqueda de un proyecto progresista.

Lo que al menos sí se sabe es que uno está en el gobierno afanándose por profundizar políticas que mejoren la distribución y el trabajo, a la vez que continúen en la senda de políticas de memoria y justicia, en medio de una brutal crisis económica mundial, y los otros han tratado de bombardear sistemáticamente ese camino aunque ahora se envuelvan en ropajes progresistas.

Buenos Aires Económico

22/06/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Pino y su Proyecto Sur, Donde Va?


No se puede analizar el papel de la izquierda y la derecha separándolo de esta parte del mundo, donde hasta la ideología se importó, con la inmigración en los barcos vinieron también los libros, con ideas relacionadas a la realidad europea que no tenia nada que ver con latinoamerica. Es asi que hoy encontramos sectores “progresistas” funcionales a la derecha. Es que en realidad hay que realizar primero otra “separación” ideológica, desde hace 200 años, hay que dividir a los sectores “nacionales” y los “antinacionales. Ambos tienen su izquierda y su derecha, aunque esta última practicamente no se vislumbra hoy en los sectores mas nacionales. Así encontramos a sectores como el de Pino funcionales en esencia a la derecha porque responde a la colonización ideológica antinacional.

Seguramente a lo largo de la historia personal de Pino Solanas podemos encontrar aspectos que lo vincularían con lo mejor de la historia popular en este país y también podemos analizar su accionar en política desde ópticas distintas. Proponer una auditoría sobre la deuda externa no significa poseer un pensamiento antinacional, solo que su extemporaneidad y el tema que provoca tal pedido lo torna en un simple argumento que intenta justificar su voto, por izquierda, en conjunto con el bloque antinacional de Macri, Carrió y asociados.
Sin duda hay cuestiones en las que el gobierno nacional defecciona, pero justamente, y reconociendo que los temas que Solanas ha hecho suyos merecen un tratamiento mas profundo por parte del estado, no son premisas compartidas en absoluto por los aliados a Pino. Es mas, estoy seguro que jamás Pinedo apoyará la estatización de YPF, etc.
Cuando fue la votación de la 125, Claudio Lozano votó en contra, junto con lo peor de la oposición y la Mesa de Enlace, para hacer honor a la alianza estratégica con la Federación Agraria de Eduardo Buzzi y la Sociedad Rural de Biolcatti. Este hecho siempre se intentó minimizar, pero la realidad incontrastable de haber sido solidario con la oligarquía de las patronales agrarias no puede dejar dudas sobre la alineación real del sector. Uno puede oponerse a este gobierno con argumentos sólidos, sin duda, pero usarlos para votar en contra de un intento simple de disminuir las enormes ganancias de los ricos sojeros pampeanos, es ponerse de la vereda de enfrente de los intereses populares.
Solanas compara permanentemente a los Kirchner con Menem, pero no fueron los K los que desmantelaron los ferrocarriles, a la Corte Suprema la adecentaron ellos, mientras que Menem instaló y mantuvo allí a una especie de pandilla adicta. Tenemos hoy una Ley Nacional de Educación que vino a sustituir la destructora Ley Federal de Menem, Decibe y García Solá. Los porteños pudieron ver y oír la ofensiva de Pino sobre el gobierno nacional en la campaña que llevo a las elecciones de junio de 2009, pero solo se pudo escuchar minimamente críticas a Macri, que si, sin dudas, es lo mismo que Menem.
En política uno elige a sus aliados, y proyecto Sur lo hizo innegablemente, las crónicas cuentan que: “Un día histórico” definió Pino Solanas a la jornada en la que un bloque circunstancial de la oposición impuso a los K la distribución de comisiones y las vicepresidencias en el Congreso. Lo mismo opinaron los editorialistas de La Nación y Clarín, los dirigentes de la Mesa de Enlace, el PRO, Lilita Carrió, la UCR y De Narváez. A este “campo” se sumó con entusiasmo Proyecto Sur. Como reconoció el propio Solanas durante todos los días previos, participó personalmente de las negociaciones con la oposición. La chupacirios Carrio saludó la actitud de Pino: “Cumplió con su palabra”.
Probablemente me dirán que esta alianza fue solo para quitarle poder parlamentario al gobierno. Pero esto se consigue dándole mas poder a Macri? a Carrio? a Moralez? a Cobos? a De Narvaez? al sojero Felipe Sola?. Me permito discrepar. Las veredas son claras, uno puede intentar profundizar el modelo nacional y popular presionando a este gobierno para sacar mas medidas que vayan en el mejor sentido. Que políticas de redistribución del ingreso, de nacionalización de los ejes estratégicos de independencia económica piensa Pino que van a votar De Narvaez, Lilita etc??. Este posicionamiento lo ubica a Solanas con el mismo “error” de la típica izquierda argentina, aquella que tildo de aluvión zoologico a los obreros del 17 de octubre. Proyecto Sur confirmó que es incapaz de sostener una política independiente de los distintos bloques de poder económico dominantes.
El miembro de FORJA y escritor Arturo Jauretche, afirmaba que cuando tenía dudas sobre algún tema, leía La Nación y sabía que tenía que pensar lo contrario. Solanas habitualmente actúa al revés.
Al gobierno se lo ataca desde la oposición, por lo que hace bien, no me caben dudas. Una actitud decente desde la óptica popular y nacional seria criticar y presionar para ahondar el modelo, no aliarse con la vereda de enfrente. Este gobierno tiene una política de derechos humanos ejemplar, única en el mundo, derogo la Ley Banelco, impulsó la ley de medios, enterró el ALCA en Mar del Plata junto a Lula, Chavez y otros, reinserto a Argentina en Latinoamérica, recupero los fondos de las AFJP, recuperó Aerolíneas, Invierte mucho en obra pública, estatizó el correo que tenia Macri, etc.
Falta mucho y es probable que muchas cosas no quiera implementar este gobierno, pero alguien duda que el bloque opositor al que se unió Pino si son gobierno, destruirán lo conseguido?.

El peronismo es una doctrina de capitalismo autónomo, mas alla de que en su seno existan sectores que desean avanzar mas allá, hacia el socialismo criollo, al que adhiero. Recuerdo que Carlos Marx imaginó al comunismo como consecuencia del agotamiento del capitalismo en los países centrales, no para esta parte del mundo porque no poseíamos una estructura capitalista. Latinoamérica está en un proceso de acumulación de capital, imprescindible para avanzar hacia doctrinas mas progresistas. Sobre la base del capitalismo autónomo es que se pueden construir las alternativas, no sobre las ruinas del colonialismo imperial que devastó nuestras tierras y quiere volver.
A los que quieren que se vaya este gobierno, les pregunto: quien creen que vendrá a gobernar en tal caso?? Lenin? Trosky? Fidel??, NOOO, vendrá Macri, Cobos, Lilita, esa gente vendrá. No soñemos con revoluciones romántivcas ajenas. Hagamos algo acá, sobre lo que existe y basados en la fuerza de los sectores populares.

Deseo que todos podamos comprender cual es la tarea de los que nos sentimos en el campo nacional y popular. No cometamos los mismos horrores del pasado, y apuntalemos el modelo para profundizarlo.

25/04/2010 Posted by | General, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | 1 comentario

Pino, Lozano y los espias


20/04/2010

SOLANAS Y LA “OPERACIÓN MUEBLE”

Debieron detener al escritorio

Por Horacio Çaró.

Con los mismos argumentos con que el derechista jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri se defendió en los inicios de la investigación por espionaje telefónico, el egocéntrico aspirante a Perón del siglo XXI Fernando Pino Solanas acometió ante decenas de micrófonos para endilgarle al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner haber armado una operación para colocarle un escritorio encima a un asesor de su compañero de bloque Claudio Lozano. El colaborador fue detenido mientras abrazaba, en cuclillas, en una oficina del Ministerio de Economía de la Nación, un portafolio que contenía una lupa y dos linternas. No es el guión de uno de los famosos y ahumados largometrajes de Pino. Es su posición como parlamentario frente a un episodio que explica mejor que una viñeta humorística de diario los alcances de algunas utopías de centroizquierda en la coyuntura política argentina.

 ¿Qué hacía ese escritorio encima de Roberto Larrosa?, puede pasar a ser uno de los enigmas a resolver por parte del juez federal Claudio Bonadío, a cargo del expediente abierto a causa de la intromisión del asesor de Lozano y de un ignoto senador por Tierra del Fuego, José Martínez.

 Es curioso que Solanas se siga preguntando, como un niño de jardín de infantes, por qué los simpatizantes kirchneristas que pululan por Internet aseguran que él y su fuerza son funcionales a la derecha. Un puñado de ejemplos debería persuadirlo para que comprenda tanta inquina.

 A Pino no le alcanzó con haber permitido con su voto que la comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados caiga en manos de Ricardo Buryaile, quien antes de ser electo, desde su rol de vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), había propuesto “cerrar el Parlamento” si éste no se acogía a las demandas de los ruralistas como él.

 No le alcanzó con permitir al Grupo A que piratee las comisiones de Diputados y Senadores alterando la proporcionalidad de sus integrantes y de las presidencias de las mismas, generando que fuerzas que estuvieron hasta 10 puntos por debajo del kirchnerismo se queden con mayorías y titularidades en esos organismos parlamentarios.

 No le bastó haber cuestionado no el canje de deuda –podría pensarse que allí asomó una leve arista progre–, sino la Asignación Universal por Hijo, con argumentos que no difieren mucho de los usados por la derecha que tanto lo incomoda como compañera de ruta, por ejemplo que alienta el clientelismo.

 Todas esas funcionalidades que Proyecto Sur le lleva a la derecha en bandeja de plata precisaban este dislate de la “Operación Mueble”, por la que el jefe de Gabinete Aníbal Fernández habrá ordenado esperar a que algún asesor de Lozano aparezca en alguna oficina del Ministerio de Economía y de inmediato se le coloque encima un escritorio, lo cual daría la indisimulable sensación de que se trata de un espía.

 “Esto es parte de las metodologías del escrache, de la difamación calumniosa y las campañas en los blogs con cataratas de mentiras sobre los opositores”, bramó Solanas, apuntando a los mostachos de Aníbal Fernández. No se le escuchó una palabra en torno de conocer lo que opina la Justicia, o lo que fallará el magistrado actuante, o lo que declarará Larrosa, quien ya debe haber librado al portafolio de su abrazo pertinaz.

 Claudio Lozano tardó casi 96 horas en llamar a conferencia de prensa para decir que Larrosa era conocido por todos en el Ministerio de Economía, algo que los jefes de la KGB decían cada vez que engayolaban a uno de sus agentes en alguna repartición norteamericana, y viceversa. Primero había intentado desligarse del asesor “ad honórem”, ahora lo defiende como si fuera su abogado.

 Tras esos cuatro días, ninguna de las fuerzas que acompañan a Proyecto Sur se sentó al lado de Solanas, Lozano, Verónica Benas, Victoria Donda o Miguel Bonasso, entre otros, para bancar la teoría de la “Operación Mueble”. Ni la Coalición Cívica, ni el radicalismo, ni el PRO, ni el peronismo disidente acudieron a sostener la teoría de Solanas-Lozano.

 En dicha conferencia de prensa se habló más del presunto negociado que existiría en el canje de deuda que de lo que hacía Larrosa en una oficina vacía. Lozano sólo argumentó que la lupa era para ver de cerca.

 El senador Martínez no comparte, hasta ahora, la denuncia contra Larrosa, pese a que el que lo contrató como asesor es él. “Esto prueba que el Gobierno se equivocó con Larrosa”, intentó argüir Lozano, sin convencer ni a Solanas, habida cuenta del gesto del ex cineasta.

 Cuando el propio nombre de Ciro James causaba la jocosidad de algunos distraídos televidentes, que no se percataban de que ese señor realizaba escuchas telefónicas ilegales desde el ámbito del Estado porteño en sus variantes educativa y de seguridad, Macri dijo que el espía al que su administración le pagaba el sueldo se trataba de un “infiltrado” que el gobierno nacional había plantado en las narices de todos los probos funcionarios PRO. Luego prefirió olvidarse de ese argumento, acaso tomando nota de los consejos del consultor Jaime Durán Barba, su asesor de imagen.

 A Solanas le falta decir, como bromeaba una de las mentes brillantes del blog Catanpeist, que Larrosa, el asesor de Lozano detenido en estado de visible agachamiento, “llevaba la lupa para matar hormiguitas, y las linternas tenían pilas de bajo consumo”. A Solanas le falta modestia. A Solanas le falta pronunciarse por el caso de los hijos de la señora Ernestina Herrera de Noble. A Solanas le falta el humo de sus filmes, y eso parece que lo pone de mal humor.

 Para Pino, perTNcer tiene sus privilegios.

 

http://www.redaccionrosario.com.ar/noticias/?q=node/8045

20/04/2010 Posted by | General, Reflexiones, Sociedad y Cultura | , , , , | 15 comentarios

Argentina – De izquierdas y derechas



Con mayor o menor propiedad, según el paladar de quien lo analice, el kirchnerismo vino a ocupar el lugar del centroizquierda en el escenario político. La cuestión es que por ese carril –un poquito más hacia aquí, un poco más allá– suele transitar la mayoría de los discursos de los candidatos en campaña, sea lo que fuera que luego piensen hacer una vez que lleguen al poder. Ante la disyuntiva, quienes aspiran a mostrarse como una alternativa anti K han elegido llevar lo suyo hacia los extremos, en algunos casos con serio riesgo de desbarrancarse.

Right

Un caso paradigmático en estas últimas semanas ha sido el de Eduardo Duhalde, quien pasó de su habitual populismo-desarrollista de marca peronista a un conservadurismo de la más rancia escuela. Cuando miles de personas marchan para conmemorar un nuevo aniversario del golpe de Estado más sangriento, Duhalde sale hablando de cerrar los juicios, de convocar a un plebiscito, de dejar de humillar a las Fuerzas Armadas y ponerlas a hacer cosas útiles, por ejemplo, ocuparse de los jóvenes o hacerse cargo de la seguridad interior.

El recurso no es nuevo porque algo por el estilo hizo su amigo Carlos Ruckauf allá por 1999, cuando disputó la gobernación de la provincia de Buenos Aires a Graciela Fernández Meijide machacando sobre su supuesta condición de atea, marxista y proabortista mientras él prometía fusilar a los delincuentes y se fotografiaba rezándole a la Virgen. Pese a lo burdo, la maniobra dio resultado y Ruckauf consiguió la gobernación, lo que no evitó que dos años después huyera del cargo.

Duhalde se ubica en el grupo de dirigentes opositores –son varios y dicen que hay encuestas que los respaldan– que sostienen que la sociedad está hastiada de la política de derechos humanos que impulsa el Gobierno y que se ha ido derechizando en sus puntos de vista. Según ese criterio, las prioridades pasaron a ser la seguridad y el orden, así nada mejor que en ese contexto salir a defender a las Fuerzas Armadas sin que venga a cuento. Duhalde, quien tiene en su historial la represión que terminó con las vidas de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, suena como un vocero válido para la propuesta. Pero la prédica no parece haber prendido en la sociedad supuestamente derechizada, más bien lo contrario.

Lo mismo puede decirse de Mauricio Macri, necesitado de un salvavidas en una gestión que viene hundiéndose como el Titanic. En la misma semana que debió separar a otro jefe de la Metropolitana envuelto en un escándalo y la Justicia confirmó los procesamientos por asociación ilícita del Fino Palacios y el espía Ciro James, Macri buscó salir del aprieto con una ofensiva contra los “trapitos” que cuidan autos y los “encapuchados” que andan en las movilizaciones. El jefe de gobierno prometió ir hasta el hueso de las “mafias enquistadas en nuestra sociedad”, pero no se estaba refiriendo a los multimillonarios grupos económicos que se han enriquecido a costa de los sobreprecios de los contratos con el Estado –ni a sus herederos– sino contra estas patotas “trapiteras” que estarían asolando a los porteños motorizados, una persistente preocupación de los medios de la derecha.

En su entorno saltaban de alegría. Evaluaban que al otro día del anuncio por primera vez en mucho tiempo Macri estuvo en la tapa de todos los diarios y no por un problema en su gestión. Las encuestas de las páginas web de los diarios opositores hablaban de un piso de 90 por ciento de aprobación a la iniciativa, que vuelve a la carga sobre la idea de criminalizar la pobreza. Tampoco hay novedad aquí. La gestión macrista ya tiene en su haber a las patotas de la UCEP dedicadas a desalojar a las patadas plazas y edificios y las simpáticas picanitas Tauser con las que ansían electrocutar a malhechores o sospechosos de serlo. La diferencia era que antes, frente a las críticas Macri dudaba y en muchos casos se echó atrás. Sus amigos dicen que de eso ya no más.

Es que el jefe de Gobierno había prometido a sus acólitos que se venían los dos mejores años de gestión pero resultó que arrancaron muy parecidos a los dos años malos. Para peor, Francisco de Narváez ya transparentó sus intenciones de disputarle el cetro del Silvio Berlusconi criollo y en las fotos se lo ve cada vez más rubio y sonriente mientras que Macri aparece cada vez más serio y canoso. Así que en la Jefatura de Gobierno aseguran que esta semana Macri inició un camino sin vuelta atrás y que vendrán más iniciativas en la misma dirección. Cartoneros, sin techo, travestis y demás mafias por el estilo, a prepararse.

Left

El centroizquierda no kirchnerista resolvió de distintas formas su posicionamiento frente al Gobierno. Hay un sector que encabezan el diputado Martín Sabbatella y la línea de la CTA de Hugo Yasky que no tiene complejos en reconocer cuando está de acuerdo con una iniciativa oficial por más resistencias que genere. Sucedió con la Resolución 125 y se repite ahora, con la utilización de las reservas para pagar la deuda.

En cambio, el bloque de Pino Solanas y los alineados en la CTA con Víctor De Gennaro y Claudio Lozano consideran que nada que pueda venir de este Gobierno es bueno y desde allí basan su construcción política. Respecto del pago de la deuda, eligieron un desvío: sostienen que antes que pagar se debe investigar cuál parte de la deuda es legítima, un planteo que se había dado años atrás y la clase política había cerrado con los sucesivos canjes de bonos.

Esta semana este grupo organizó una movilización al Congreso a la que se sumaron desde el GEN de Margarita Stolbizer hasta varias agrupaciones de la izquierda más dura como el MST y la Corriente Clasista y Combativa. El Partido Obrero dijo que no porque le vetaron orador y consigna. Aunque pueda parecer un arco heterogéneo, estas agrupaciones ya coincidieron en el apoyo a las entidades ruralistas durante la discusión por la 125, lo que muestra los bandazos a los que los lleva a veces buscarle el punto al Gobierno.

Micrófono en mano, Solanas dijo que el pago de la deuda le daba “asco”. “No vamos a pagar nada”, había proclamado Vilma Ripoll. ¿Nace un frente “amplio”? El acercamiento no parece el más recomendable frente a la casquivana clase media porteña, donde Solanas mantiene buena imagen y se mantiene en un potencial aspirante a la jefatura de la ciudad. “Es que veníamos juntos de la audiencia pública que se hizo en el Congreso por este mismo tema”, explicaban cerca de Pino. “Es cierto que por ahí no fue lo más prudente mostrarnos en el mismo escenario y no lo digo únicamente por motivos de conveniencia, es que no pensamos lo mismo”, agregaba.

Closet

Frente a una oposición mayoritaria cada vez más derechizada, el oficialismo imagina avanzar en una agenda parlamentaria de corte progresista que le permita reencontrarse con aquellos sectores transversales que supieron en algún momento tenerle simpatía y que, imaginan, ahora se encuentran sin rumbo fijo. El matrimonio gay, autorización del aborto en casos de riesgo para la salud o violación y la reforma a la Ley de Entidades Financieras para darle una nueva dirección al crédito, están en carpeta.

La discusión, sin embargo, no será sencilla. En el kirchnerismo reconocen que no están todos de acuerdo con las iniciativas. Incluso, la Presidenta se manifestó públicamente contra el aborto. “Pero vamos a impulsarlas”, prometían en la jefatura de los bloques oficialistas.

Ante el embrollo en el que cayó el Congreso en las últimas semanas, a propósito de la utilización de las reservas y los sucesivos recursos judiciales –que promete continuar “recargado” a partir del lunes–, no estaría mal la apertura de un debate franco sobre temas que “la gente” pueda sentir más próximos a sus preocupaciones. Las discusiones seguramente dividirán internamente los bloques, transparentando las diferencias de criterios entre sus integrantes. Ante el hecho concreto, estar más a la derecha o más a la izquierda debería abandonar el terreno de la mera especulación de marketing electoral para dar paso a las convicciones.

Página 12

03/04/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Argentina – Asumió el Jefe político de la oposición


NO AL GOLPE INSTITUCIONAL DEL SENADO,

NO AL AJUSTE, NO A LA VUELTA AL PASADO ;

NO A OTROS CORRALITOS

NO A COBRAR CON PATACONES, NO QUITA DE 13 % A LOS SUELDOS DE EMPLEADOS y JUBILADOS,

NO AL CIERRE DE FABRICAS, NO A LA DESOCUPACION

06/03/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

6.7.8 Los delirios de Carrio… 18 / 02 / 2010


Las turbulencias del poder – de que habla – no será el sin rumbo de  una derecha sin propuestas, negadora, que no termina de organizarse… se sacan los dientes para las candidaturas presidenciales…una incoherencia total… una UCR que nunca terminó un gobierno, un PRO, que dió infinidad de muestras de no saber gobernar, errores tras errores, un socialismo que está ahi espectante…y un PINO que no termina de definirse…

Marianike

23/02/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , | Deja un comentario