America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Bernardo Kliksberg – Otra economía es posible


Télam – Bernardo Kliksberg – Otra economía es posible.

Sus recomendaciones son muy concretas: “El desempleo depende muchísimo de la demanda. Si no hay demanda se necesita que la política pública intervenga con un gran programa para estimular la economía”.

20/10/2011 Posted by | Economía, General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

“La única forma de crecimiento sostenible es con inclusión social” (Diálogo de Tiempo Argentino con Bernardo Kliksberg )


“La única forma de crecimiento sostenible es con inclusión social” | Tiempo Argentino.

En la Argentina “hay avances que todos los días son negados en los medios.”

18/10/2011 Posted by | Economía, Educación, General, Justicia, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

Argentina: Kliksberg asegura que mejoró la distribución del ingreso


Economía /  El economista Bernardo Kliksberg, aseguró por Radio América, que “en líneas generales, mientras Europa está cada vez peor, en Latinoamérica estamos cada vez mejor”.

28.06.2011

“La economía ortodoxa fue la que se aplicó en la argentina en los ’90, se desreguló la economía, se redujo el Estado a su mínima expresión, se recortaron los gastos sociales. En la practica, se destruyó la economía”, sostuvo Kliksberg por Radio América.

Asimismo, el economista consideró que “en los ’90 se destruyeron las bases de la ‘economía americana’, en lo que significó la crisis más grande desde los años 30 y afecta hasta hoy día”. “Es una mala economía”, apuntó.

En la actualidad “hay un modelo ‘América del Sur’: Uruguay incluyó computadoras en las escuelas. La economía de Lula en Brasil, que es heterodoxa, logró sacar a 30 millones de la pobreza. Ese modelo es continuado por Dilma Rousseff”, señaló Kliksberg.

Además añadió que “el modelo argentino generó empleo en una forma importante y logró sus mejores tasas de crecimiento. Logró mejorar la calidad de vida de la gente”. “En los Estados Unidos, en cambio, hay 45 millones de pobres, entre desocupados y ocupados parciales, y hay más de 30 millones fuera de la economía”, aseguró.

Kliksberg afirmó también que “la participación de los trabajadores en el producto bruto mejoró. Todos mejoraron: es una potenciación de las fuerzas productivas”. “Ganaron las pymes, la industria nacional. Ganaron los trabajadores porque sus sueldos se actualizaron y ganaron los jubilados que actualizaron sus haberes”, expresó.

Por último, el experto remarcó que “los chicos pobres ganaron con la Asignación Universal por Hijo, y con el programa, también ganaron las embarazadas”. “En líneas generales lo que se observa es que mientras en Europa cada vez están peor en América Latina estamos cada vez mejor”, concluyó el economista. 

En comunicación telefónica con CN23 el economista Daniel Kostzer amplió mas detalles sobre el tema y también señaló que la distribución de la riqueza mejoró en la Argentina entre el primer trimestre de 2011 y el mismo período de 2010, al reducirse casi un punto la relación de ingresos entre los hogares más pobre y más ricos de la población, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El Argentino

28/06/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Macrismo y xenofobia


La verdadera punta del ovillo

Publicado el 14 de Diciembre de 2010

Por Eduardo Anguita
Director de Miradas al Sur. 

Lo del Parque Indoamericano pone sobre la mesa que, en los tres años de Macri, la ciudad retrocedió en materia de partidas sociales y de ejecución de esas partidas. Especialmente en la zona sur. Tanto en vivienda como en salud y educación.

 

El censo en el Parque Indoamericano servirá para detectar con bastante precisión cuánto hay de factor político y cuánto de necesidades sociales. Sin perjuicio de lo que surja de esa casuística, hay dos elementos concluyentes. El primero es que la magnitud de este conflicto se debe a que hay muertos y que se trataron de asesinatos –presumiblemente de balas policiales– destinados a crear un clima de miedo funcional a una derecha política argentina que necesita generar miedo y odio para poder instalar un discurso de cara a las elecciones de 2011. En ese sentido, Mauricio Macri decidió ser la cara visible de un intento tenebroso. Basta recordar que hace un año el jefe de gobierno puso en Educación a Abel Posse para irradiar una ideología autoritaria. Aquel fue un intento propagandístico en boca de un diplomático escritor tilingo que podía entusiasmar a ciertos lectores de La Nación. Esta vez, se ató al carro que le ofrecieron el legislador Christian Ritondo, un porteño plebeyo de la zona sur devenido nuevo rico, habitante del exclusivo country Nordelta en el partido de Tigre. Ritondo tiene las mismas prácticas clientelares de muchos punteros del Conurbano y abreva en el duhaldismo. Su intención, claramente, es que Macri juegue sus fichas para el adelantamiento electoral –si es posible a fines de abril– con la casi certeza de que el PRO tiene chances de imponerse sobre cualquier candidato del Frente para la Victoria, en un escenario de gran atomización de la oposición al macrismo. Hay que subrayarlo, en la Ciudad de Buenos Aires hay tanto dinero que muchos peronistas que dicen estar alineados con el gobierno de Cristina Kirchner dialogaron –y dialogan– con la pata peronista del PRO, porque eso les permite formar parte de algunos negocios de contratos y licitaciones. Si la oposición pudiera poner –de conjunto y sin hipocresías– la lupa sobre la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires podría comprobar lo que dicen quienes ahí mismo trabajan: los temas grandes no llegan allí sino que se acuerdan en los cafés cercanos a la Legislatura.
Lo que perdura en la ciudad es el célebre “sistema”, ideado por célebres peronistas porteños que acompañaron a Carlos Grosso durante su gestión. Dirigentes como Eduardo Vacca o Miguel Ángel Toma habían conformado una manera de compartir cuotas de poder, no sólo con otros dirigentes políticos, sino con empresas proveedoras y con instituciones de mucho peso en Buenos Aires. Concretamente, con el Episcopado y con los mandos de la Policía Federal, que entre sí tienen vínculos estrechos. La Constitución porteña lleva 16 años y su letra no logra traspasar los muros de intereses oscuros que siguen siendo factores de decisión claves.
Dos ejemplos claros es que la puesta en marcha de las comunas se haya retrasado y la descentralización se postergue y, en segundo lugar, que la creación de la Policía Metropolitana resulte el peor de los engendros: se suman las ambiciones procesistas de Macri a los despechos de ex policías de la Federal peleados con la actual conducción de esa fuerza. Si hubo un toque de atención con los crímenes alevosos de la semana pasada fue que la orden de la jueza María Cristina Azar incluyó la represión de la Federal, que cargó con la parte más fiera de la cacería dentro de la Villa 20. Desde que Néstor Kirchner echó –literalmente– a Gustavo Béliz en 2004, la orden fue sistemáticamente que los agentes federales deben ir a las protestas sociales con chaleco naranja y sin armas. Aquí llevaron pistolas y escopetas. Estas últimas no sólo con cartuchos de disuasión –goma– sino de plomo. Los usaron contra villeros desarmados. Una barbaridad que cobró –el martes pasado– las vidas de Bernardo Salgueiro y Rosemarie Cupeña. Esto tuvo un trasfondo de fuerte desafío a la autoridad de la presidenta de la Nación y de allí que Nilda Garré tomará mañana el control de las fuerzas de seguridad. Una señal importante fue que, hasta tanto asuma, el gobierno nacional desplegó fuerzas de Gendarmería y Prefectura que, desde ya, evitan el conflicto en vez de hacer ratoneras mortales. 

UNA CIUDAD COMPLICADA. Si Garré avanza en una reforma profunda de la Policía Federal deberá contar con muchísimo respaldo para evitar pasos en falso. Un proceso de cambio lleva tiempos muchísimo más largos que las expectativas de un año electoral, y no debe haber ninguna tentación de confundir unos y otros. Sí se puede poner autoridad clara a través de colaborar con la justicia para esclarecer cómo fue la toma de decisiones de la represión del martes pasado y también en la determinación de la cadena de responsabilidades con las muertes, si es que las hubo. Pero también, además de lo sucedido en el Parque Indoamericano, un gran desafío para el nuevo Ministerio de Seguridad será el de establecer cuáles son los conductos de financiamiento ilegal y de compromisos con jueces, políticos, fiscales, empresarios del espectáculo, la noche, el deporte y también con altos dignatarios religiosos. Se trata de una trama compleja y que no es ajena a la corrupción estructural que existe en muchísimas instituciones. Los pasos en falso se pagan caro. La indecisión política también. En ese camino estrecho se movió, por ejemplo, León Arslanian en la Bonaerense y cuando llegó Daniel Scioli se ocupó de borrar con el codo todo lo que Arslanian había escrito con la mano. La gran ventaja es que Garré va a contar con todo el apoyo de la presidenta.
Pero los temas de seguridad no son ajenos a las políticas sociales. Y lo del Parque Indoamericano pone sobre la mesa que en los tres años de Macri la ciudad retrocedió en materia de partidas sociales y de ejecución de esas partidas. Especialmente en la zona sur. Tanto en vivienda como en salud y educación. En el primer caso, se menciona mucho que el Instituto para la Vivienda liberó este año menos del 20% de lo votado por la Legislatura. Y debe remarcarse que el aumento de población en las villas no sólo es por la llegada de inmigrantes de países vecinos sino por la cantidad de inquilinatos cerrados, edificios ocupados que fueron violentamente desa-lojados o fin de los hoteles como solución habitacional transitoria. La genialidad del macrismo consiste en dar unos pesos a cambio de evitar mandar la policía o las patotas que funcionan en el Ministerio de Espacio Público (Unidad de Control) o de Desarrollo Económico (la Unidad de Gestión e Intervención Social) y que están pensadas como auxiliares del clientelismo y la expulsión social.
El nuevo elemento que agregaron Macri y Ritondo es el de los falsos vecinos, a través de bandas armadas, cuyos antecedentes se remontan a los grupos de la Liga Patriótica, y sueñan en convertirse en comandos de la Triple A. Pero, para eso, necesitan mucho amparo estatal. El punto es que uno de los desafíos de cara al posible adelantamiento electoral es neutralizar el eficaz discurso antivillero y discriminador del PRO. Para eso, las caras más visibles del kirchnerismo en la ciudad –Daniel Filmus y Carlos Tomada– deberían tomar la iniciativa de salir juntos a convocar por un gran cambio en Buenos Aires.

VILLAS, NARCOS Y NEGOCIOS INMOBILIARIOS. Una Argentina que crece tiene en la Ciudad de Buenos Aires los mismos problemas con algunos nuevos. Es decir, desde hace 60 años, en las villas vive gente que es “dueña” de su casa sin título de propiedad. Es decir, hay unos 300 mil habitantes que no están inscriptos en el Registro de Propiedad. En las villas, la Dirección de Catastro nunca hizo la demarcación que hace en el resto de los barrios. No se trata de “barrios de emergencia” sino de gente que vive allí. Algunos hace dos y tres generaciones. Con el boom inmobiliario, el PRO quiere ganar simpatías entre los vecinos que ellos creen correctos y echar a los que para ellos son de segunda categoría. Para quien tiene una casita en Soldati, Mataderos, Patricios o Lugano, la idea de que no haya villeros cerca es la ilusión de que su vivienda valdrá más. Pero no es sólo eso: quienes trabajan en las villas saben que hay algunos intereses vinculados a la droga. Concretamente, las redes de distribución de paco, cocaína y otras drogas invierten en construcción en las villas y tienen allí algunas personas que les son útiles. También los tienen en barrios elegantes, desde ya. Y con complicidades en juzgados, fiscalías, partidos políticos y fuerzas de seguridad. Sin embargo, en Buenos Aires se trata de un problema de baja intensidad criminal. Y que no tuvo ninguna incidencia en lo sucedido en Soldati. Lo que no puede negarse es que las problemáticas de seguridad en la ciudad van de la mano de políticas sociales. <

 

Tiempo Argentino

15/12/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Para la CEPAL, Argentina es uno de los países de la región que más logró disminuir la pobreza



La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, consideró que la Argentina es uno de los países de la región que “más logró disminuir la pobreza”, al tiempo que elogió las políticas de inclusión implementadas aquí desde el año 2003.

 

La mexicana, titular del organismo dependiente de la ONU, en diálogo con el diario “Tiempo Argentino” dijo que el empleo iguala oportunidades, y pidió una convergencia productiva para superar el atraso. 

Al ser consultada sobre la pobreza en la Argentina, dijo que “los salarios de los trabajadores tuvieron un desempeño muy bueno en 2008 y 2009, y lo mismo sucedió con las transferencias monetarias, lo cual fue clave para que la pobreza bajara de una manera significativa. En este período es uno de los países que más logró disminuir la pobreza”.

Agregó que “por el lado de la distribución del ingreso, también vemos que ese esfuerzo que se hizo permitió que la brecha entre los quintiles (segmentos en los que se divide la población para medir el ingreso) se redujera en 14 de 18 países de la región. La Argentina está entre ellos.

“En materia social, vemos que hay avances muy importantes en los programas que ha emprendido la Argentina, sobre todo en los relacionados con la crisis, donde el país tiene una robusta política social”, dijo.

Respecto de la lucha contra la pobreza, la funcionaria de la CEPAL consideró que “la clave está en fortalecer las diferentes áreas productivas para lograr una mayor convergencia en grandes y pequeñas localidades, teniendo como resultado la mayor creación de empleo. El objetivo que perseguimos es un nivel de empleo con derechos”.

En el capítulo de la educación, en cuanto a formación de capacidad para insertarse, “la Argentina es uno de los países que más invierte por estudiante, sin embargo todavía tenemos una brecha digital importante: creo que debemos intentar llegar a todos los hogares”, opinó.

“La Argentina, en particular, tiene un sistema educativo potente, es de los mayores en cuanto a tasas de matrícula y escolaridad. Pero creo que hay un desafío de lograr que los hogares más pobres completen los estudios y logren llegar a la parte superior de la curva, que es donde se desarrollan las capacidades más importantes”, indicó.

A su criterio, “el objetivo es apropiarse de la innovación tecnológica” y afirmó que “tenemos que ser cada día más capaces de desarrollar nuestra propia tecnología. De todas maneras, vale destacar que en el período 2006-2008, la inversión argentina en materia educativa supuso casi un 4,9% del PBI”.

TELAM

14/12/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Cuando el trabajo se roba la inocencia


Este es un tema al que hay que darle prioridad, los niños no pueden seguir siendo objetos de explotación,  implementando políticas acordes y leyes que castiguen a los que someten a una infancia sin futuro,

Marianike

Domingo 21 de noviembre de 2010

Por Soledad Lofredo

slofredo@miradasalsur.com

Según la OIT, en el mundo hay mas de 215 millones de niños explotados, la mayoría en tareas rurales

Ezequiel tenía siete años. El martes pasado, a la madrugada, murió por consecuencia de un tumor cerebral, ocasionado por manipular venenos en la empresa avícola Nuestra Huella S.A.
El niño tenía que “ayudar” a sus padres a cumplir con un tope de producción imposible. Por eso, la familia lo sumó a la esclavitud como tantas familias condenadas, engañadas y seducidas por una empresa que les prometía un futuro mejor y que sólo escondía producciones a destajo.
Es que el trabajo infantil está tan naturalizado que en muchos dibujos animados aparecen niños labrando la tierra, picando piedras o cargando bolsos llenos. Niños que combinan sus tareas yendo a la escuela un solo turno, y al volver al hogar caen en la misma rutina. Eso se ve también en novelas argentinas donde se caricaturiza a los malvados padres que mantienen como cenicientos a sus hijos.
A modo más tangible, en un puesto de verduras, al costado de la estación Martín Coronado del Ferrocarril General Urquiza trabaja una niña de ocho años y un chico de diez. Por las mañanas no se los ve; sus padres ordenan las frutas y verduras, venden poco. A partir de las cinco de la tarde, comienzan las complicaciones. Decenas de personas que bajan del tren comienzan sus compras “al paso”. El puesto se llena de gente que pide y reclama. Los chicos no dan abasto. Los padres se ponen de mal humor. Si les preguntan un precio, les contestan mal. “Dejá eso, vos”, les gritan. Los clientes miran mal a los padres, pero no hacen nada. El colmo de la denuncia es irse y decir “gracias. Nada más”.
Esa es una de las tantas rutinas de Buenos Aires. Pero también sucede en puestos de flores de Chacarita, en kioscos, en mercados. Chicos que venden estampitas, curitas o flores en los medios de transporte y en la calle.
También ocurre en internet, donde circulan decenas de videos filmados por la ONG La Alameda –quien denunció, mediante una filmación, casos idénticos al de Ezequiel hace dos años– en fincas mendocinas, donde niños de 4 a 14 años son obligados a recolectar y pelar ajo. Durante más de 12 horas son utilizados para realizar esa actividad por tener manos chiquitas, lo que simplifica el manejo del vegetal. Los más grandes son los encargados de transportar cajas repletas.
“El hecho de naturalizar el trabajo infantil y considerarlo como si fuera una característica más de la pobreza, se convierte en el primer obstáculo para luchar en contra de ello”, aclara Elena Durón, fundadora de Petisos y coordinadora de ONG y organismos internacionales.
Según sus estudios, existen 250 millones de niños, niñas y adolescentes trabajadores en el planeta. “Sí es cierto que la pobreza es una de las principales causas y consecuencias del trabajo infantil y actúa como factor que genera para los chicos y sus familias un círculo vicioso de exclusión y marginación.” Ella y su equipo trabajan junto a padres y niños en los procesos de recolección de residuos, en basurales a cielo abierto.

Tratados internacionales. En Holanda, en el mes de mayo, se fijó al año 2016 como límite para erradicar las peores formar del trabajo infantil: esclavitud, servidumbre, manejo de agrotóxicos, etc. Y se comenzó a trazar el proyecto llamado Hoja de Ruta.
Nuestro país aseguró su responsabilidad para confeccionar un listado de las peores formas de trabajo infantil, y cuya organización estará a cargo de la Conaeti (Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo), y a nivel local por la Copreti (Comisión Provincial Contra el Trabajo Infantil). Miradas al Sur se comunicó con ambas comisiones, pero no obtuvo ninguna respuesta.
La Organización Internacional del Trabajo –creadora del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil– aseguró que, a nivel mundial, el número de niños trabajadores ha disminuido de 222 millones a 215 millones durante el período 2004/2008. Un escasísimo 3 por ciento.
Según números publicados por diferentes organizaciones contra el trabajo infantil, América Latina está entre los primeros del ranking de explotación infantil.
En Costa Rica, la problemática está centralizada en la industria turística, que favorece la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes.
En El Salvador, las peores formas de trabajo infantil suceden en la plantación y recolección de caña de azúcar.
En Paraguay, es el trabajo doméstico lo que más preocupa. Allí, la campaña Cenicienta no necesita un príncipe azul busca concientizar a los dueños de casa que contratan a niños, a quienes piensan que les hacen un favor pero en realidad están legalizando ese trabajo.

27/11/2010 Posted by | Educación, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , | Deja un comentario

Sobre la mayor propuesta filantrópica del mundo: El desarrollo no puede ser limosna


lunes 9 de agosto de 2010

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

Según acaba de aparecer pomposamente anunciado en la prensa en días pasados, “cuarenta empresarios en Estados Unidos prometieron donar, por lo menos, la mitad de sus fortunas a obras de caridad, en vida o después de muertos, gracias a una campaña del inversor Warren Buffett y el fundador de Microsoft, Bill Gates y su esposa Melinda Gates”.

La iniciativa, denominada The giving pledge (“La promesa de donar”), ha atraído a varios connotados magnates. A partir de la carta que los promotores de este proyecto hicieran llegar a quienes figuran en la lista de los multimillonarios Forbes, una buena cantidad de acaudalados dio su respuesta afirmativa. De momento ya son 38 los que se han sumado: el alcalde de Nueva York y financista Michael Bloomberg; el ejecutivo del mundo del entretenimiento Barry Diller; el cofundador de Oracle Larry Ellison; el magnate petrolero T. Boone Pickens; el fundador de CNN Ted Turner; el creador de la saga “Star Wars” George Lucas; el heredero de los hoteles Hilton, Barron Hilton; el banquero David Rockefeller, entre otros. Algunos otros archimillonarios, como el mexicano Carlos Slim –considerado en estos momentos “el hombre más rico del mundo”, con una fortuna estimada en 53.500 millones de dólares– rechazaron la propuesta.

De acuerdo a lo manifestado por uno de los promotores de la iniciativa, Buffett: “cuarenta de las familias y personas más ricas de Estados Unidos se declararon dispuestas a gastar la mayor parte de su fortuna con fines caritativos”.

Los patrimonios de estos 40 millonarios, sumados, rondan los 230 mil millones de dólares. “Si uno quiere hacer algo por sus hijos y demostrarles amor, lo mejor es apoyar a esas organizaciones que se ocupan de lograr un mundo mejor para uno y sus hijos”, declaró el fundador del imperio financiero Michael Bloomberg al sumarse a la cruzada. “No hay un contrato jurídico, es una promesa moral”, explicó por su parte Warren Buffett para describir cómo funcionaría el proyecto.

Valga agregar que en Estados Unidos hay alrededor de 400 fortunas que superan los 1.000 millones de dólares cada una, lo que representa 40 % de los patrimonios de este nivel existentes en el mundo. Con esta iniciativa, calcula la revista Fortune, se podrían recaudar 600.000 millones de dólares.

La medida anunciada abre interrogantes: ¿se volvieron locos estos millonarios? ¿Es una estrategia fríamente calculada de la que aún no sabemos dónde apunta en realidad? ¿Hay un proyecto político tras todo esto? ¿Es un negocio más, bien montado, que más allá de la declarada filantropía, les dará más ganancias aún a sus protagonistas? ¿Es un chiste de mal gusto, una explosión de arrogancia y fanfarronería? ¿Sentimiento de culpa? Esto último es lo menos probable.

Independientemente de la(s) respuesta(s) que puedan darse al respecto, la ocasión puede ser buena para plantearse otros interrogantes más de fondo: ¿cómo se logra el desarrollo? ¿Es posible concebirlo a partir de donaciones, de filantropía, de “buenas acciones” caritativas?

Digamos al respecto que –según nos informa la agencia Ria Novosti– Carlos Slim, “el magnate mexicano, gasta más de 5.000 millones de dólares anualmente en programas sociales a través de los fondos Telmex y Fundación Carlos Slim, con lo que paga los estudios universitarios de más de 165.000 jóvenes mexicanos de familias pobres. Además, el empresario acaudalado asignó 4.000 millones de dólares a la realización de programas educativos y médicos para los jóvenes, y destina centenares de millones de dólares en el apoyo de pequeñas empresas en México y toda América Latina”. ¿Es eso fomento al desarrollo? ¿Qué región del continente cambió realmente su situación con estas ayudas?

Desde terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, la potencia hegemónica, Estados Unidos, viene “ayudando” al desarrollo en distintas partes del mundo: en la Europa destruía por el conflicto bélico, con el legendario Plan Marshall, que salvó al viejo mundo del “peligro soviético” con una multimillonaria intervención que, a decir de Noam Chomsky, más bien “creó el marco para la inversión de grandes cantidades de dinero estadounidense en Europa, estableciendo la base para las multinacionales modernas”. Si Europa Occidental fue favorecida con ese aluvión de dólares en los primeros años de la post guerra, hasta el 51 más precisamente, el principal favorecido fue el capitalismo estadounidense. Es decir: una ayuda que tuvo más autoayuda que otra cosa.

En otras áreas del globo, el Norte desarrollado –siendo Estados Unidos el primero a través de su ya histórica Alianza para el Progreso en los años 60 del pasado siglo bajo la administración de John F. Kennedy, sumándose luego las potencias europeas y Japón ya recuperadas de la Gran Guerra siguiendo el ejemplo de Washington– desde hace décadas viene ayudando al Sur. Las toneladas de comida que cayeron en paracaídas sobre las famélicas poblaciones africanas, o los millones de dólares que se invirtieron en los innumerables procesos post guerra en otros tantos innumerables países del Tercer Mundo; las cantidades de dinero puestas en programas de desarrollo y las cuantiosas donaciones que han llegado a las regiones más pobres del planeta, por lo que se ve no han sacado de la pobreza a nadie. Más allá de la quizá bienintencionada declaración de la Organización de Naciones Unidas de fomentar la paz y el progreso internacionales, estas contribuciones que han tenido lugar por espacio de medio siglo chocan con una realidad que las contradice: ninguna ayuda internacional ayudó a algún país pobre a dejar de ser tal.

Si los tigres asiáticos, por ejemplo, o China en su complejísimo “socialismo de mercado”, produjeron enormes saltos adelante en el orden al progreso –entendido al modo occidental, lo cual puede llevar a otro tipo de interrogantes que no tocaremos aquí–, sin ningún lugar ello no tuvo en su base ninguna donación, ninguna acción caritativa ni filantrópica. Y si la Rusia semifeudal de 1917 pasó a ser potencia unos años después construyendo la primera revolución socialista de la historia, no fue por la caridad de nadie sino por el trabajo fecundo de su gente.

La caridad, la beneficencia, nunca desligadas de la compasión, sólo pueden servir para ratificar el estado de cosas dado. La filantropía necesita forzosamente la mano suplicante; una cosa es condición de la otra, y ambas se retroalimentan mutuamente. Y la condición final del proceso caritativo es que nada cambie. La limosna no está destinada a cambiar nada sino a ratificar el estado de cosas: al mendigo en su mendicidad, y a quien la otorga en su carácter de poseedor de algo. La limosna, la caridad, la filantropía irremediablemente alimentan el circuito de postración de quien la recibe. Esa es su estructura íntima.

La cooperación internacional que venimos viendo desde hace ya varias décadas no ha pasado nunca –ni podrá pasar– de su nivel de limosna, de hecho caritativo. Por supuesto que en su amplio marco pueden encontrarse espacios alternativos, y a veces funciona como elemento de avanzada que puede acompañar procesos de transformación real. Pero en términos generales no está concebida para ser factor de cambio sino para continuar manteniendo el statu quo. La caridad no se hace para cambiar nada, obviamente. Los mecanismos de cooperación internacional, en ese sentido, son instrumentos que están al servicio del mantenimiento del estado de cosas dado. De hecho, cuando surgen los primeros programas de ayuda de Estados Unidos en la década del 60 (como respuesta a la revolución cubana de 1959) se los concebía como “estrategias contrainsurgentes suaves, no militares”. Pasados los años, aunque ahora no se los nombre así, no dejan de ser eso: estrategias contrainsurgentes, mecanismos para continuar la sujeción. ¿Por qué una limosna podría dejar de ser eso?

Ahora bien: ¿por qué estos millonarios se proponen donar parte de su fortuna? (bueno, al menos eso declaran como “compromiso moral”, porque de firmar papeles, nada). Sea como fuera: chiste de humor negro o acto de fe, desgravación impositiva o estrategia contrainsurgente, no deja de ser patético. Si se trata de lograr “un mundo mejor”, como pide uno de los donantes, la caridad no es el camino. “No se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva”, escribía Marx en 1850. Más allá de las ¿buenas? intenciones de unos cuantos magnates (el verdadero gobierno del mundo), las cosas no han cambiado en lo sustancial y la necesidad de cambio sigue siendo la misma de hace 150 años.

Argenpress

10/08/2010 Posted by | Economía, General, Reflexiones, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Argentina – El árbol y el bosque


[29/07/2010 | 21:43] La súbita preocupación del autodenominado Grupo A por la justicia social resulta, aparentemente, incomprensible dada su férrea oposición a todas aquellas medidas tomadas por el Poder Ejecutivo tendientes a desmontar la herencia del neoliberal-conservadurismo desde 2003 a esta parte.

Para comprender esta aparente paradoja hay que ir más allá del debate alrededor del objetivo de lograr el 82 por ciento móvil de las jubilaciones.

Hay que mirar el proceso político más general, inscripto en la batalla fundamental del actual período histórico: desandar los caminos empujados a partir de la dictadura genocida desde 1976. La etapa abierta allí fundó un nuevo régimen de acumulación apoyado en el terrorismo de Estado. Como bien denunció Rodolfo Walsh en su Carta Abierta a la Junta Militar, el aniquilamiento masivo contra los cuerpos y el despojo de los bienes y los derechos de los militantes populares tuvo un sentido que trascendía esos crímenes horrendos: “Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada”.

Ese plan, instrumentado para la región por golpes de Estado sangrientos en los años setenta, abrió las compuertas para la instalación de los proyectos neoliberal-conservadores, y el año 2001 expresó en nuestro país un agotamiento de ese proyecto de orden social.

¿Qué región y qué país encontró ese fin de ciclo?

Una América Latina desunida, subordinada a los mandatos imperiales de Estados Unidos, que transitó irresponsablemente por las calles de las “relaciones carnales” y la imposición de las fórmulas ruinosas del Consenso de Washington.

La aplicación sistemática de esas fórmulas se expresó en procesos de concentración y extranjerización de la economía, subordinación a los vaivenes del mercado financiero internacional, elevadísimos costos sociales en términos de desigualdad, exclusión, desempleo. Cualquier indicador social revela los efectos catastróficos que ratifican los pronósticos de Rodolfo Walsh.

En términos económicos, el modelo de acumulación se fundó en políticas exportadoras en detrimento del mercado interno, desplegando una economía de servicios -a expensas de una economía productiva- con sus consecuencias en términos del nivel y calidad del empleo.

La privatización de las jubilaciones resultó no sólo un mecanismo fraudulento contra los trabajadores aportantes sino un muy eficaz dispositivo de vaciamiento del Estado, convertido en garante, en última instancia, de administradoras que estimularon irresponsablemente un capitalismo especulativo.

Todo este proceso supuso también una reconfiguración del papel del Estado, asumiendo el rol de garante de negocios del capital transnacional y sus aliados vernáculos, que se apoderaron vía privatizaciones del patrimonio público construido con el esfuerzo de generaciones de argentinos.

Las políticas sociales de vivienda, salud y educación propendieron a procesos de mercantilización y abdicación por parte del Estado nacional en materia de garantías de derechos.

Cuando se impuso la Alianza, en 1999, continuó con la misma política, y muchas de las figuras estelares del denostado (por la Alianza) gobierno menemista integraron las filas del nuevo oficialismo. La figura paradigmática de Domingo Felipe Cavallo es apenas un botón de muestra de los elencos estables de las políticas neoliberal-conservadoras.

Todavía está fresca en la memoria la reducción nominal del trece por ciento de los salarios estatales y las jubilaciones, que avalaron la entonces ministra Patricia Bullrich y el antaño secretario de Desarrollo Social y actual senador, Gerardo Morales.

Los hechos del 19 y 20 de diciembre fueron una suerte de corolario dramático de aquel ciclo.

El desempleo entonces rondaba el 25 por ciento; la pobreza, el 52 (con el agravante de que si tomamos el universo de niños, adolescentes y jóvenes el indicador se ampliaba al 74 por ciento); la desigualdad era inédita y exasperante.

Medidas que construyen

Fue Aristóteles, un gran estudioso de las sociedades de su tiempo, quien definió a la democracia como el gobierno del mayor número de personas a favor de los más débiles de la sociedad.

Las medidas implementadas desde 2003 nos permiten ver una orientación general que va en dirección a la construcción de una sociedad más democrática, en el marco de un proyecto de unidad regional y de articulación Sur-Sur.

La política exterior renunció expresamente a las “relaciones carnales” con Estados Unidos y promovió activamente la unidad de los países de nuestra América. La elección de Néstor Kirchner como secretario general de la Unasur, tal vez, expresa ese reconocimiento unánime de la región.

En el plano institucional del Estado, reconocemos especialmente el cambio de la Corte Suprema. Esta decisión constituyó una valiosa reconstrucción de un instituto que, en los noventa, fue transformado en soporte y garantía de la impunidad y el privilegio como política de Estado.

En un sentido convergente, el impulso a las políticas de memoria, verdad y justicia ha sido fundamental para la aceleración de las causas por genocidio y la tardía, pero muy valorable, aplicación de justicia.

La política económica se reorientó al estímulo de la producción, y esas definiciones generaron más de cinco millones de nuevos puestos de trabajo en los últimos siete años. Lo pendiente -aunque hay avances en esta dirección- es el mejoramiento de la calidad de los empleos, profundizando el concepto de “trabajo decente”.

La distribución del ingreso entre capital y trabajo avanzó en equidad, y la brecha de la desigualdad se redujo, pero de modo limitado. Este punto también constituye una asignatura pendiente, aunque caben reconocer pasos que van en esa dirección.

Y si en algo el Gobierno dio muestras concretas de su voluntad reparadora, fue en las políticas sociales que viene implementando, aun con las contradicciones, tensiones, disputas y dificultades de remontar un escenario devastado por un cuarto de siglo de políticas estatales para la desigualdad y la exclusión.

En el segmento de la niñez, la Asignación Universal por Hijo constituye una medida de las más progresivas y justas de los últimos sesenta años. Es curioso que quienes hoy se rasgan las vestiduras por el 82 por ciento móvil hayan expresado del modo que pudieron su oposición a esta medida.

Las nacionalizaciones promovidas por el gobierno nacional, como Aerolíneas o la recuperación por parte del Estado del sistema previsional, fueron impugnadas por la misma oposición que hoy reclama mejoras en los haberes jubilatorios.

Con relación a nuestros jubilados y pensionados, también la acción de gobierno demostró, hasta hoy, una orientación inequívocamente democratizadora: dos millones cuatrocientos mil nuevos jubilados que no estaban incluidos en el sistema por diversas causas, aumentos progresivos y la sanción de una ley de actualización de haberes.

Proyecto de País

Mientras que el Gobierno avanzó en la dirección correcta -aun con las insuficiencias que fueron señaladas arriba y otras que exceden el sentido de estas líneas, la oposición vociferante resistió cada una de las medidas progresivas sin otras razones que desgastar al Poder Ejecutivo.

El alineamiento con el monopolio mediático, la oposición a las nacionalizaciones, las críticas a la Asignación Universal por Hijo o los gritos desaforados contra la relación con Venezuela constituyen parte de un mismo proyecto restaurador neoliberal. Por este motivo, suena increíble la demanda del 82 por ciento móvil proviniendo de quienes, siendo gobierno, ajustaron, privatizaron, excluyeron; y quienes siendo oposición resisten las medidas gubernamentales que apuntan a fortalecer la justicia social.

El hecho adicional de que los proyectos de actualización del 82 por ciento móvil carezcan, en general, de la explicitación de fuentes de financiamiento sustentables en el tiempo, hacen pensar que el sentido de esta intervención sigue siendo limar al gobierno nacional.

El Bloque Nuevo Encuentro, que integro, coincide con el objetivo de restituir el 82 por ciento, pero para que esto sea posible es preciso instrumentar otras medidas. La restitución de los aportes patronales para las grandes empresas -que el Grupo A, seguramente, no apoyaría- o la continuidad de las retenciones -que, paradójicamente, la oposición derechista apuesta a derogar- son pasos que permitirían avanzar en el sentido planteado. Allí van las ideas de gravar la especulación financiera, el juego, las industrias extractivas que serían fuentes genuinas de financiamiento. En lugar de eso, con una increíble irresponsabilidad, las espadas de la derecha apuestan a desfinanciar al Estado.

Está poco difundido que los ingresos de la Anses se generan con alrededor de un sesenta por ciento de contribución de trabajadores y empleadores, y el cuarenta por ciento restante por ingresos tributarios. El problema, como se ve, es mucho más complejo que una mera consigna de barricada.

En estos años, la Argentina más que duplicó lo que destina de su presupuesto a la previsión social y es el país de América Latina que tiene mayor aporte, en términos de PBI, a la previsión social. Estos son hechos y no palabras.

La discusión en torno al 82 por ciento móvil esconde otras disputas, ocultando intenciones e intereses inconfesables. Esas banderas del privilegio son sostenidas por quienes despliegan toda su energía en un proyecto restaurador cuya aplicación nos devolvería a un pasado inviable.

No seremos cómplices de una estrategia que multiplicó la pobreza y la injusticia social. Por lo que se hizo bien y, fundamentalmente, por lo que falta, nuestras fuerzas se unirán en torno a un proyecto que otorgue dignidad y justicia a todas y todos, sin inadmisible exclusiones ni repugnantes exclusivismos.

Esta nota fue publicada en la Revista Debate el día 24 de julio de 2010.

|| Fuente: (Por: Carlos Heller -DEBATE)

30/07/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

EL OBISPO JORGE CASARETTO RECONOCIÓ FALTA DE CONSENSO SOBRE EL PRONUNCIAMIENTO VINCULADO CON LA POBREZA


Yo sigo insistiendo que la Iglesia siempre está conectada en otro canal, diferente del que conviene a la gente…

Centenarios

Por Horacio Verbitsky

Según el encargado de las relaciones de la Iglesia Católica con las entidades de la sociedad, Alcides Jorge Pedro Casaretto, el documento titulado “La pobreza, un problema de todos” no podrá difundirse debido al alto nivel de fragmentación que habría en el país. Agregó que no había intención de confrontar con el gobierno.

Casaretto, quien es obispo de San Isidro, fue asistido por su principal colaborador laico, el poderoso empresario sojero Eduardo Serantes. Entre los redactores del texto estuvo el viceministro de Economía de Domingo Cavallo durante el gobierno de Carlos Menem y ministro de Educación de Fernando de la Rúa, el sociólogo Juan Llach. Entre los firmantes estaban la Asociación Empresaria (AEA), que reúne a las principales empresas que actúan en el país y cuyos líderes son el Grupo Clarín y la transnacional italiana Techint; la Sociedad Rural y sus satélites en la Mesa de Enlace de las patronales agropecuarias, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (que es el brazo del Episcopado entre los hombres de negocios), la Unión Industrial y las asociaciones de grandes bancos.

Primero Clarín y luego La Nación publicaron extensas síntesis del documento, sin informar que las dos centrales obreras se negaban a firmar ese texto que denunciaba el “modelo económico” vigente. Clarín dijo el 2 de abril que la CGT lo firmaría. La Nación sostuvo el 6 que tanto la CGT y CTA estudiaban hacerlo. Nada de eso era cierto. Este diario informó el 21 de marzo (“El parto”) que ninguna de las centrales obreras suscribiría esa posición. La CTA entregó un documento alternativo que incluía un cuadro con las ventas de las 200 principales empresas del país en 1997, 2005 y 2007 y planteó la necesidad de redistribuir el 6,1 por ciento del Producto Interno Bruto para terminar con la pobreza. Esa propuesta fue rechazada y la CTA dejó de asistir al foro. Esa es la verdadera fragmentación que padece la sociedad.

Cuando conocieron esta deserción, las otras entidades patronales replantearon su participación. Sólo el núcleo militante del Frente del Rechazo y el Odio (FRYO) insistió en seguir adelante. Casaretto fue el último en admitir que un documento sobre la pobreza firmado por quienes han tenido en estos años las ganancias más extraordinarias era más apropiado para el primer centenario que para el segundo. Aun después de resignarse a que en esas condiciones el documento no tendría sentido, Casaretto dijo que la base era buena y sólo se reprochó “ingenuidad” y “falta de perspicacia”.

Dentro de pocos días Casaretto deberá enfrentar a los demás miembros de la Conferencia Episcopal, que celebrarán su primera plenaria del año. Su presidente, Jorge Bergoglio, no estará feliz por la torpeza política de su ministro político. Pero eso no quiere decir que su posición de fondo sea diferente. La semana pasada un vocero de Bergoglio expuso con todas las letras en Clarín que “en la Iglesia creen que la sociedad está llegando a un nivel de saturación que se acerca peligrosamente a la época en que la gente exclamaba el famoso `que se vayan todos`, mientras que la política se aleja.

Página 12

09/04/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Solidaridad | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Pobreza y Droga – Vidas jugadas



29/03/10

Por Claudia Rafael

(APe).- El Chipi tiene la vida jugada desde hace rato. No hay horizontes detrás de sus ojos. Cuando mira, no ve. Hace rato que dejó de ver. A lo mejor por temor a verse. Por espejarse en los horrores del camino en el que fue siempre una piedrita que rodaba más y más hacia los abismos.

Se para frente al mundo como en un pedestal y prepotea la vida para imponerse y no exhibir su fragilidad. Esa que le nació, tal vez, aquel día en que apenas tenía 8 años y el viejo le dijo “vení, ya sos un hombre. Vas a hacer de campana”. No sabe cómo pero el tiempo pasó y ya tiene 14 ó 15. A veces ni él lo recuerda.

Es una estadística el Chipi. Uno de tantos. Un número al que nadie registra. Porque el tiempo que fue transcurriendo, a ritmo distinto que en los demás, le fue devorando las ganas y opacando los ojos. Esos que alguna vez supieron ser almendrados y luminosos. Pero ya no. Hoy suele asemejarse a un fantasma que deambula sin rumbos ni metas.

La primera vez fue como un flash. Sintió que era mago y marionetero al mismo tiempo. Que se olvidaba de todo y recordaba cosas que quizás ni siquiera habían existido. El paco lo enamoró. Como un amor gitano que le devoró el cerebro. Como tantas veces, se dejó subyugar por la necesidad de evadir la casa, el barrio, su gente, el viejo, la calle, la vida entera y aspiró hondo de la bolsita.

Pero el paco es otra cosa. El Chipi dice que siente que le salta el corazón o a veces se le detiene. Que la adrenalina le corre por el cuerpo y se asusta de todo. Y al mismo tiempo escucha los sonidos de las hojas que se desprenden de los árboles como queriéndose ir del mundo. Como le pasa al Chipi pero él no puede. En esos momentos piensa que la muerte lo espera y le abre los brazos entonces se entrega. Pero no. Extrañamente sigue viviendo. Entonces recae a pocos segundos de que el efecto se le diluya porque de otro modo la tormenta lo baña de una angustia insoportable. No más de cinco minutos y de vuelta a clamar por más y más en un círculo imparable.

Pedro Saposnik, director del Hospital Penna, dijo alguna vez que “los chicos se dan cuenta que se están muriendo de a poco y algunos no lo pueden soportar, no pueden esperar a verse morir y lo hacen ellos mismos rápido, suicidándose”.

A pibes como el Chipi y los miles de Chipi que deambulan por los arrabales de la vida les dicen “San la Muerte”. Por esas flacuras extremas y esos rostros demacrados. Con los sueños vendidos al primer mercader de cada esquina.

Alguna vez, Pity Alvarez, de la banda Intoxicados, contó que “la pasta base puede ser tu patrona. No la puedo dejar y es un garrón. No soy libre. Se me van las ganas de hacer música y de acariciar a mis perros. No puedo parar y es como estar muerto”.

Eduardo Laborato, referente de Sedronar, advirtió -junto a las Madres del Paco- que “cuando hablamos de drogas, decimos que siete de cada diez niños con una adicción, muere”.

La muerte se los lleva demasiado pronto. Sin dejarles saborear de la vida los manjares más bellos. Jugar a la pelota. Saltar la soga. Treparse a un árbol. Desgajar una naranja y reirse a las carcajadas hasta que la panza duela. Comer un chocolate o correr bajo la lluvia hasta desfallecer de pura felicidad.

Siete de cada diez adictos no sabrán lo que es tener un hijo ni sabrán de utopías y de caricias. El Chipi puede ser uno de esos siete. Y él lo intuye. Por eso vuelve una y otra vez más sobre ese veneno maldito que le intoxica la sangre y le destruye las palabras y el pensamiento. Siempre regresa y esas ínfimas partículas le deshacen los pulmones hasta transformarlos en náuseas que buscan el afuera.

Son los excluidos de los excluidos. Las últimas piezas de un sistema se van derrumbando en un proceso de enorme violencia. Los 90 democratizaron en vastos sectores infinitas indignidades. Y se impuso un estado social en el que con extrema perversidad se asoció el círculo represivo y el disciplinamiento social. Se llenaron los barrios más pobres de esa droga barata y cruenta que fulmina a los pibes impiadosamente. Y la ecuación es perfecta: encerrarlos o matarlos. Con la bala o con la droga.

La socióloga Alcira Daroqui escribió que “se expanden el tráfico y el consumo de drogas en los sectores más pobres, lo que también puede ser entendido o al menos debería ser analizado como otra estrategia de gobernabilidad en clave de neutralización e incapacitación de esos sectores”.

Siete de cada diez. Setenta de cada cien. Setencientos de cada mil. Se van cayendo por los acantilados de la vida como las piezas de un dominó malvado parido bajo los efectos de la inequidad. Son los residuos. Los sobrantes. Los sin retorno. Son la resaca del sistema que es necesario desactivar sin miramientos. Y la disyuntiva es tajante: disciplinarse o morir.

Agencia de Noticias Pelota de Trapo

03/04/2010 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Solidaridad, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario