America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

“La única forma de crecimiento sostenible es con inclusión social” (Diálogo de Tiempo Argentino con Bernardo Kliksberg )


“La única forma de crecimiento sostenible es con inclusión social” | Tiempo Argentino.

En la Argentina “hay avances que todos los días son negados en los medios.”

18/10/2011 Posted by | Economía, Educación, General, Justicia, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario

El lenguaje del racismo y la democracia por Ricardo Forster


 

La historia es elocuente. Primero llegan las palabras del prejuicio y de la exclusión. Al comienzo se escuchan expresiones soeces y racistas contra los “extranjeros usurpadores del trabajo de los argentinos”. En el inicio está la descalificación y la mentira construida sobre el analfabetismo cultural, ese que deja saquear toda forma de conciencia crítica reemplazándola por afirmaciones inconsistentes y capciosas que describen con absoluta impunidad una escena que sólo existe en las retóricas afiebradas de los viejos y nuevos racismos. Después llega la violencia sobre los cuerpos, el odio traducido en crimen y multiplicado en cientos de imágenes de la vergüenza que, por la impudicia del montaje y de las voces en off de “canales de noticias” que siempre tienen listas sus baterías de adjetivos descalificadores para los pobres y los débiles, acaban por mutar en reacciones “justificadas” de vecinos “cansados y atemorizados ante los invasores extranjeros”, que dejan de ser portadores de derechos para convertirse en “ocupas”, en “ratas de alcantarilla” y en cuanto improperio salga de gargantas cloacales.

La dicotomía del lenguaje constituye una expresión de la frontera imaginaria que separa a los “vecinos”, definidos como gente común que quiere vivir tranquila y con seguridad, y los “ocupas”, bolivianos y paraguayos, todos “villeros y negros de mierda” que se apropian de lo que es nuestro. Ellos son, para estos vecinos “argentinos”, los responsables del abandono, de la carencia de políticas públicas adecuadas, de la ola de criminalidad, de que sus hijos consuman drogas o de que el Gobierno de la Ciudad haya abandonado el sur junto con sus hospitales y escuelas. Es el eterno recurso al chivo expiatorio, ese sobre el que se descarga toda la violencia.

Implantado el virus de la xenofobia, multiplicado su efecto por la impudicia de ciertos lenguajes mediáticos, por la complicidad muchas veces criminal de las policías y reforzado por la irresolución de acuciantes demandas sociales, el terreno queda abonado para el pasaje a la acción violenta y homicida. Esa fue la base del pogrom contra los judíos en la Rusia de los zares y que llegó, una semana trágica de 1919, hasta nuestra geografía urbana de la mano de los “niños bien” de la Sociedad Patriótica que identificó a los judíos con la “invasión comunista”. Ese, pero ahora bajo la seudo legitimación de “las ciencias biológicas”, fue el núcleo disparador del concepto de “inferioridad racial” que alimentó la lógica eugenésica y exterminadora de los nazis, lógica que se cebó sobre judíos, gitanos, débiles mentales y homosexuales. El siglo veinte ha sido pródigo en la proliferación de la barbarie racista como para hacernos los distraídos y seguir hablando de “honestos vecinos” que defienden sus barrios del asalto de las hordas oscuras. El discurso xenófobo de Macri está en consonancia con esa genealogía que, por otra parte, hoy vuelve a desplegarse con fuerza en las derechas europeas y estadounidenses. Estar alertas es una obligación de todos aquellos que defendemos la convivencialidad democrática y la diversidad cultural.

Siempre por detrás de las reacciones “espontáneas” de los linchadores está el poder reaccionario (que puede ser una combinación de intereses políticos y económicos). Leer el mapa de la pobreza y el desamparo en la ciudad de Buenos Aires es comenzar a entender por qué se ocupan terrenos abandonados y quién busca sacar provecho de la supuesta “guerra de pobres contra pobres”. Comprender lo que se prioriza, descifrar el laberinto de negocios inmobiliarios y entender el tejido ideológico que se despliega en nuestra ciudad de la mano del macrismo es descifrar quiénes y por qué habilitan que las palabras del odio y el prejuicio se transformen en violencia.

Lenguaje del racismo que anticipa el horror, la emergencia de la horda asesina que suele vestir los ropajes de la “gente decente” pero que en la barbarie de Soldati se mezclaron con barras bravas, matones a sueldo, lúmpenes y policías asesinos; persistencia de los prejuicios que abona el terreno para que asustados y azuzados sectores de clase media baja dirijan todo su odio y su miedo contra los más débiles. La xenofobia ha sido un recurso de las derechas para capturar el alma de amplios sectores de la sociedad atemorizados ante los que están por debajo y que, desde la patología de la paranoia, emergen como una amenaza contra la vida y la propiedad. Nunca hay que perder de vista la relación directa entre ideologías autoritarias y el despliegue de las retóricas del prejuicio y el racismo. El “huevo de la serpiente” anida en esos lenguajes que anticipan la llegada del horror, ese mismo del que fuimos testigos en los últimos días.

En Villa Soldati el blanco de la alquimia de prejuicio, resentimiento y miedo fueron los hermanos de Bolivia y Paraguay, arquetipos de un imaginario salvaje y brutal que viene desplegándose desde canales oficiales del Gobierno de la Ciudad y desde diversos medios de comunicación. Los bolivianos y los paraguayos han sido convertidos, gracias a ese discurso, en “narcos”, en “vagos que usurpan lugares públicos y que no pagan impuestos”. Escuchamos a “vecinos” de la ciudad despotricar contra los extranjeros que nos roban el trabajo y que llenan escuelas y hospitales. Escuchamos azorados un discurso cruel y descalificador pronunciado por hijos de inmigrantes, que también fueron, en sus días de llegada al país, extranjeros pobres la mayoría de ellos y que también pudieron educar y darles salud a sus hijos en escuelas y hospitales públicos (y que también tuvieron que luchar contra la sobreexplotación y las condiciones miserables de vida o rebelarse contra la falta de viviendas y los abusos de los dueños de los conventillos. Claro, la memoria es corta y selectiva).

Escuchamos barrabasadas supuestamente sostenidas por análisis sesudos y estadísticos fabulados por mentes afiebradas que ni siquiera se toman el trabajo de reflexionar y de cotejar lo que están diciendo. Sucede que lo que se dijo y se sigue diciendo responde a un efecto “de verdad” construido desde la lógica de un racismo capilarizado en las entrañas de la sociedad y persistentemente alimentado por nuestra derecha autóctona, esa que siendo también hija de inmigrantes se ofrece como la más patricia entre las patricias, suerte de depositaria de una pureza de argentinidad que huele a cloaca ideológica. Y, como viene siendo una costumbre de época, contando con la complicidad de la corporación mediática, verdadera usina desde la que se desparrama prejuicio y racismo.

Los días terribles en el Parque Indoamericano, la vergüenza que recorrió las calles de Villa Soldati, hablan de lo que todavía no alcanzó a repararse; hablan de olvidos y desidias, de injusticias y desigualdades. Hablan, en primer lugar, de un Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires atrapado en su telaraña de ineptitud y de ideología clasista y reaccionaria que entiende las necesidades de los pobres como un problema de devaluada filantropía social o de agenda policial; pero también hablan de la imperiosa necesidad de meter mano democrática en el interior de la policía, de iniciar un programa de saneamiento que sigue siendo una deuda de la democracia y sin el cual se vuelve muy difícil dar una batalla genuina contra la inseguridad y la violencia urbana (y ni que hablar contra las bandas de narcotraficantes profundamente infiltradas en nuestras fuerzas policiales). La decisión de Cristina Kirchner de crear el Ministerio de Seguridad y de nombrar a Nilda Garré supone una clarísima señal de que se quiere iniciar ese camino de saneamiento, de que se intenta invertir inercias y políticas que terminaron siendo cómplices del agusanamiento de esas instituciones.

Los días terribles de Villa Soldati deberán recordarnos, siempre, que lo que se inicia en el lenguaje, lo que se habilita a través de palabras racistas, concluye en violencia homicida, y que esa brutalidad se cobra vidas inocentes y busca, en última instancia, horadar la democracia, la justicia y la dignidad humanas. Pero también debe recordarnos el horizonte de sentido que se guarda en el reclamo de “orden y seguridad”, la manera como la derecha utiliza el espantapájaros de la anarquía y de la anomia social para reclamar, una vez más, la imperiosa necesidad de acabar con el desmadre de protestas surgidas de los mundos sociales más sumergidos y excluidos. Lo hace sabiendo que lo que en verdad le preocupa no es ese tipo de protesta, esa visibilidad de los invisibles transformada en violencia indiscriminada, sino el avance efectivo, políticamente realizable, de demandas que pongan en entredicho su hegemonía. Su aspiración es que se “imponga el orden”, que las cosas vuelvan a ponerse en su lugar acabando, de una vez, con el “exceso de demandas” que apuntan a revisar la matriz de un sistema profundamente desigual.

La derecha se mueve con comodidad entre la provocación y el desmadre, sabe que en ese río revuelto de la batalla de pobres contra pobres, en ese aquelarre del que participan toda clase de personajes oscuros y de grupos de choque, quien gana es aquel que puede ofrecer una buena combinación de retórica del orden y efectiva capacidad de represión. Sabe que gana el miedo, que cuanto más proliferen esas escenas de la vergüenza, esos linchamientos que remiten a otras épocas, lo que va cristalizando es una demanda social de “autoridad”, que alguien, como sea, termine con la anomia. Y también sabe lo que se cuece en el interior de ciertos sectores que viven en el límite que los separa de los pobres de toda pobreza: el odio, el resentimiento y la violencia racista que anticipa su disponibilidad fascistoide.

Las escenas de crueldad, de racismo y de violencia de Villa Soldati son terriblemente funcionales a aquello que desea inocular la derecha: el miedo que, como bien lo sabía Spinoza, es el eslabón que cierra la cadena del sometimiento. Contra ese juego perverso, contra el azuzamiento de lo peor de lo humano, el trabajo que queda por hacer es inmenso porque atraviesa, en primer lugar, al gobierno nacional (el de la ciudad sabemos lo que quiere), a su capacidad para tomar decisiones centrales que reconviertan el mapa agujereado de las fuerzas policiales al mismo tiempo que se deberá avanzar sobre políticas sociales, principalmente ligadas a la vivienda, que no han sido eje de las acciones gubernamentales en estos años y que hoy expresan un hueco por el que se cuela la regresión política y social. En Soldati se juega no sólo el “problema de la seguridad”, también se dirime qué democracia y para qué. Detrás del modo como pronunciamos la palabra “orden” se encuentra la frontera que no debemos pasar que separa un proyecto que busca hacer más digna la vida de las mayorías de aquel otro que aspira a mantener todos sus privilegios.

Veintitres

 

22/12/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | 1 comentario

Argentina: Una sociedad indefensa frente al terrorismo mediático


Ya es insoportable ver los noticieros en Argentina. Los empresarios mediáticos esconden las verdaderas noticias y agrandan el tema de inseguridad, que no fué gestado por este gobierno, sino que se está trabajando en el tema pobreza, que fué generada desde hace mas de 40 años por gobiernos que implemetaron las  medidas neoliberales, con las que los medios estaban de acuerdo….y dejaron en el camino millones de excluídos. LO QUE SE DESTRUYÓ EN TANTOS AÑOS, NO PUEDE SER SOLUCIONADO EN UNOS AÑOS, LLEVARÁ TIEMPO RECOMPONER ESE TEJIDO SOCIAL TAN SERIAMENTE DAÑADO, EL TEMA NO ES QUE HAYA MÁS PALOS, NI BALAS…SINO MÁS EDUCACIÒN Y TRABAJO.

ES UNA VERGUENZA

Marianike

El empresario mediático está obligado a generar el máximo lucro posible y está a un paso de ser un mercenario. Un paso que él es capaz de dar si hay dinero suficiente. Y frecuentemente lo hay.

Hugo Maletta

En este momento mientras usted lee esto están muriendo muchas personas, algunas de hambre, otras de viejas, otras en accidentes, otras porque han fumado demasiado, otras porque han comido muchas grasas durante su vida y no han hecho ejercicio. Estas dos últimas son las dos primeras causas de muerte en nuestro país, es decir las que generan la mayor cantidad de muertes. Las muertes causadas por robos son infinitamente menores que estas. Para que nos demos una idea, por día mueren mas de 8 chicos de hambre en Argentina, por tabaquismo mueren mas de 100, por accidentes mas de 20.

Que todos los días estén muriendo chicos de Hambre es aberrante y debería ser una preocupación central de nuestra sociedad. Seguimos en la TV durante varios dias el caso de una persona asesinada en un robo, un dia el relato del hecho con fotos de la víctima en vida junto a su familia, otro día la entrevista a los familiares, otro día la marcha vecinal en reclamo de más seguridad.

Cada día de esos, aunque no haya registro en nuestras conciencias, siguen muriendo al menos 8 chicos de hambre. Nadie va a la casa a entrevistar a sus padres. Nadie sabe como se llaman. Nadie pide una marcha por cada uno de ellos. Hay alguien que decide que eso no debe preocupar a la sociedad: El empresario mediático.

El empresario mediático tiene el problema de que como está obligado a generar el máximo lucro posible está a un paso de ser un mercenario. Un paso que el es capaz de dar si hay dinero suficiente. Y frecuentemente está ese dinero.

Esto es un verdadero peligro para la sociedad. Pero el peligro no es exactamente este empresario, sino las reglas que todos aceptamos, que permiten que las ideas y mensajes que circulen masivamente sean aquellas que tienen más respaldo económico.

Así las cosas, somos una sociedad expuesta a las más oscuras intenciones y planes de cualquier millonario que ande suelto por allí. Si a uno de ellos se le ocurre meterse en la política con un discurso basado en la lucha contra la inseguridad, nada puede impedir que esta persona ponga el dinero en medios masivos para generar la idea de que la inseguridad es muy alta. Con el dinero suficiente puede generar una repetición tan alta de casos de delincuencia que es capaz de poner de rodillas a una sociedad, implorando protección.

Si nos ponemos de acuerdo en llamar “terrorismo” a todo acto destinado a generar terror en una sociedad, deberíamos aceptar que un mensaje masivo puede tener ese efecto. Somos totalmente vulnerables a la posibilidad de que alguien organice una operación de terrorismo mediático. Nada puede impedirlo, nadie puede defendernos de eso, con este tipo comunicación social que tenemos.

Pongámonos en la mente de un supuesto terrorista mediático, o de alguien que se propusiera serlo. Tiene el dinero suficiente, es decir muchísimo. Quiere aterrorizar a una sociedad para sacar ventajas políticas, entonces evalúa que contenidos tiene que difundir masivamente   para lograr su objetivo: ¿cobertura de nacimientos? No sirve. ¿Cobertura de chicos muertos de hambre? Tampoco sirve. ¿Cobertura de muertos por tabaquismo? Ni hablar, las tabacaleras son auspiciantes de los programas que el piensa usar. ¿Delitos cometidos por grandes empresas? No, ningún canal privado puede darse el lujo de denunciar a un potencial auspiciante.

Entonces no lo duda: sale a la caza de delitos graves contra las personas. Delitos cometidos por gente pobre, que no podría ser auspiciante. Y preferentemente seguidos de muerte. Eso si lograría el efecto buscado. Repetir cada hecho varias veces en el día así todos lo ven, así da la sensación de que cada hecho fuera muchos.

Lo prueba y funciona, como sociedad no estamos entrenados para analizar críticamente las intenciones de quien decide contenidos en los medios.

Es necesario entender que el terrorista mediático no está interesado en que se solucione la inseguridad, entonces no va a proponer al público masivo soluciones que realmente acaben con el problema. Pone el foco en la baja de la imputabilidad y otras ideas estériles. Por eso cuando plantea el problema de la inseguridad no apunta a las mafias policiales y empresariales que están detrás de los delitos. No dice ni una palabra de eso porque si el enojo de la gente fuera conducido hacia allí el problema se solucionaría mas rápido.

Por eso en el video que vamos a ver a continuación Luis Majul invita a su programa al padre y los hermanos de una persona que fue asesinada en un aparente robo. Poner frente a las cámaras a familiares de víctimas llenos de dolor y de furia: es un momento soñado para cualquier terrorista mediático. Una inyección de terror concentrado que se aplica a la sociedad.

Hacia la segunda mitad del video interviene otro invitado: el derechista abogado Burlando, que prácticamente burlándose de de todos dice: “No hay crimen organizado, son solo pibitos”.

Inseguridad también es terrorismo mediático. No tiene cobertura masiva, no tiene castigos, pero tiene responsables.

Debemos hacer una última reflexión: Si el terrorista mediático con intenciones políticas ve que las muertes en delitos que aparecen en la TV le traen tantos beneficios ¿Qué sería capaz de hacer si espontáneamente no hubiera en la sociedad casos para difundir?

http://comunicacionpopular.com.ar/una-sociedad-indefensa-frente-al-terrorismo-mediatico/

Majul: ¿operador del terrorismo mediático?

http://www.kaosenlared.net/noticia/argentina-sociedad-indefensa-frente-terrorismo-mediatico

04/12/2009 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Argentina: “Si a este gobierno le va mal, viene la derecha” – Heller


Heller
Foto: Pablo Stubrin.

11-06-2009 /  Se define de izquierda y asegura que “no se puede combatir la pobreza sin afectar intereses”. La posibilidad de obtener tres diputados en Capital. Las diferencias con Pino Solanas e Ibarra. De banquero guevarista a gladiador K.

Por Graciela Moreno

Carlos Heller es casi un bicho raro en la política. A la hora de presentarse en sociedad como primer candidato a diputado de Capital Federal por el Encuentro Popular para la Victoria, empapeló la ciudad con un afiche que asegura que resiste todos los archivos. Bajo la bendición del kirchnerismo encabeza una lista que reúne a sectores casi impensados como la CGT, la CTA, el Partido Comunista, el Partido Humanista y hasta socialistas. Si bien no ocupó jamás un cargo público, fue vicepresidente de Boca durante diez años, desde hace 46 años trabaja en el sector cooperativo y hace cinco años preside el Banco Credicoop, donde ingresó de cajero. Hace unos días no dudó en financiarle a través de un préstamo la campaña a Lilita Carrió y a Alfonso Prat-Gay. Es el candidato porteño que tiene la declaración jurada más alta y también es columnista del programa radial de Eduardo Aliverti desde hace catorce años. Le gusta almorzar en Palermo y cenar en Las Cañitas, al mismo tiempo que se define de izquierda y asegura que admira cada vez más al Che y Fidel Castro.

–A veces fue crítico del kirchnerismo, ¿por qué ahora decide apoyarlo?

–Sí, claro. Hay muchísimos temas pendientes, pero es necesario sostener, consolidar, fortalecer y mejorar el rumbo iniciado en el 2003. Es difícil avanzar en un proyecto que aspira a mejorar la distribución del ingreso y que quiere librar muchas batallas, si no se cuenta con el apoyo parlamentario adecuado. No se hubiera podido aprobar la reforma provisional, la reestatización de Aerolíneas o de la Lockheed Martin. La falta de apoyo impidió aprobar las retenciones móviles, que más allá de cualquier matiz de discusión tenían un avanzado sentido del Estado participando o introduciendo un factor de derecho de apropiación de la renta extraordinaria que es un tema decisivo en todo lo que viene por delante. Para erradicar la pobreza hay que distribuir la riqueza. No se puede combatir la pobreza sin meterse con la riqueza, y meterse es afectar intereses, y genera tensión y conflictos, inevitablemente. Pese a que no me guste la confrontación y privilegie el diálogo.

–¿Cómo se sostiene la unión de sectores impensados?

–Es una experiencia linda, estamos construyendo en serio la unidad, no sólo nos unimos los candidatos sino la gente. El medio vaso vacío no se puede llenar si no se defiende lo de abajo, lo que está lleno, que no se puede vaciar.

–¿Por qué no logró ponerse de acuerdo con Pino Solanas?

–Porque Pino habla de la parte de arriba del vaso, pero al mismo tiempo apunta a debilitar la parte de abajo del vaso. Acá hay que ser claro, si a este gobierno le va mal no viene Pino, viene Macri. Entonces hay que apostar a consolidar este proyecto, hay que mejorarlo, discutir lo que falta y no debilitarlo. A veces uno es funcional a determinadas cuestiones, más allá de las intenciones. Hoy el voto a Pino es un voto romántico, poco efectivo. Plantea las cosas que habría que hacer, pero si no consolidamos este proyecto, que es lo que está jaqueado, si a este gobierno le va mal, viene la derecha en el 2011.

–¿Cree que este proyecto está jaqueado?

–No, no quise decir eso. Quiero decir que la derecha lo intenta jaquear y maniatar. Hablan del fin de ciclo y dicen “organicemos la transición civilizada, saquémosle la posibilidad de tener mayoría parlamentaria, atémoslo de pies y manos, pongámosle una mordaza y que hagan buena letra de acá al 2011 y nosotros nos preparamos para tomar el gobierno”. La campaña de Macri, De Narváez y Michetti es obscena, en su aviso de 75 segundos claramente se están lanzando a nivel nacional. Pero creo que este gobierno va a salir fortalecido de las elecciones, pese a que ahora se terminó la discusión de las testimoniales y se empezó a hablar de fraude. Le quieren sacar legitimidad al resultado porque prevén que no los va a favorecer, por eso hacen costosísimas campañas.

–Largó con un 3 por ciento en las encuestas y ya está en un 12. ¿A cuánto aspira a llegar?

–En algunas llego a 14. Aspiramos a consolidar dos diputados nacionales y tenemos la ilusión de llegar a un tercero, si alcanzamos los 18 puntos. En la medida en que se perfila que esta elección es una suerte de plebiscito sobre el proyecto y se clarifica que la única lista que lo defiende es la nuestra, creo que llegaremos a tres diputados y no es una fantasía pensar en el segundo lugar.

–El electorado porteño es difícil. ¿A qué segmentos les cuesta más llegar?

–Todos los electorados son difíciles. En el electorado masculino tenemos cerca del 20 por ciento de aceptación y en el femenino estamos en el 8 o 9 por ciento, en particular en el femenino joven, de zona sur, de más bajos recursos. Aunque parezca una contradicción, eso es lo que dicen las encuestas. Soy optimista, les falta información, pero estamos trabajando fuerte y vamos a crecer.

–Independientemente de las encuestas, ¿qué dice su olfato, los sectores medios están perdidos?

–No, nos va muy bien con los sectores medios. Por mi presencia en el banco y en el movimiento cooperativo tengo un altísimo nivel de conocimiento y de intención de voto.

–Siendo el candidato porteño que tiene la declaración jurada más alta, ¿no piensa hacer lo mismo que De Narváez que invierte en la campaña?

–Yo declaré todo lo que tengo, que suma 700 mil pesos. Él dice que tiene una enorme fortuna y que está dispuesto a gastarla en esto. Yo no tengo fortuna, no puedo hacer campaña con mi dinero. Es más, no hacemos una gran campaña porque no tenemos plata ni sponsor. La agencia Braga Menéndez trabaja ad honorem para la campaña. No soy un banquero. Yo no soy poderoso, ni rico, ni dueño de un banco. Yo soy presidente y tengo mandato por un año, me elige una asamblea de 700 delegados. Este año, mi mandato termina en octubre; si me reeligen, ejerceré ambas funciones.

–¿Opina que debe peronizar o no peronizar su campaña?

–¿Quiere decir usar símbolos peronistas? Ni una cosa ni la otra. Es legítimo que los peronistas hagan campaña con sus símbolos, una coalición como la que nosotros formamos supone una sumatoria de identidades diversas y un respeto enorme a todas.

–¿O sea que no se lo escuchará cantar la Marcha Peronista?

–No, yo escucho la Marcha con el respeto que hay que escucharla, me parece bien que los que tienen identidad la canten. No tendría sentido que yo lo haga porque sería una impostación de personalidad. Nadie me pidió que cambie mis convicciones para integrar la lista. Yo soy de izquierda, tampoco comunista como algunos ignorantes creen. Por lo tanto no me tengo que disfrazar de peronista, integro una coalición con los justicialistas y me llevo muy bien.

–¿Cómo está su relación con Miguel Bonasso?

–No lo veo desde hace unos meses. En lo personal está perfecta, en lo político tenemos visiones diferentes. (Aníbal) Ibarra y Bonasso me convocaron para hacer Diálogo por Buenos Aires en el 2007 y me plantearon que ese era el lugar correcto para sostener el proyecto y que no estar en ese lugar era no entender lo que pasaba en la política argentina. Yo estoy en el mismo lugar, ellos se fueron. Tuvieron un sentido de oportunismo electoral, tienen esa idea de que el electorado porteño es antikirchnerista y que tomar posiciones de alianzas o de cercanía al kirchnerismo es piantavotos. El esquema de Ibarra y Bonasso era “tenemos que tener un discurso atractivo para recibir a los desencantados de Carrió”, y yo sostenía que más que en el 2007 hoy hay que trabajar para consolidar este proyecto, pero no para debilitarlo.

–¿Cree que los porteños deben tener una policía propia?

–Sin duda, la ciudad tiene el mismo derecho que los otros distritos del país a tener su propia policía. Pero advierto que no le hagamos creer a la gente que esto modificará rotundamente el tema de la seguridad porque todos los otros distritos tienen policía propia y no tienen mejores índices de seguridad que la Capital. Además hay que definir quién se ocupará de los delitos federales en el ámbito porteño. No es como dice Macri, que nos den la guita y la policía y no-sotros nos arreglamos. Hay que sentarse a discutir en serio. Hoy Macri sólo destina el 1 por ciento de su presupuesto a seguridad y 0,03 a la prevención del delito. No parece que sea, para él, una preocupación tan grande.

Veintitrés

12/06/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , | Deja un comentario

Seguramente en otoño


viernes 10 de abril de 2009

otono

Es inseguro el mundo de los vivos
cuando los muertos llaman a su puerta.
Es seguro el camino de los muertos
que olvidaron la vida en cada oferta.

¿Quién va a “asegurarnos” que estaremos seguros entre in-seguros,
que ya no peligra nuestra integridad, ni nuestra propiedad?
¿Qué haremos luego sin la in-seguridad?
¿Podremos acostumbrarnos?

¿No será que tendrá que venir la mano dura?

Dicen: los señores y señoras que ven a Susana,
cantan con Cacho y se acuestan con Moria…
Dijo: mano plomo gris o grisplomo que nos cuida,
que aleja a los mano-blanda, a los mano-mala;
a los que hacen que la mano NO venga bien…

¡Hay que marchar pidiendo más mano en el asunto!
para eso alguna vez fuimos: Derechos; Derechos y Humanos…

Asusta e ilustra tanta memoria vendida,
alquilada y COMPRADA.

Digo: Yo no entro en esta de golpear;
en eso de jugar con fuego para quemarse.
Dije no, un NO de pecho; un NO compañero,
porque mi mamá me alertó, cuando niño
que en ese -juego-fuego-
¡Se pueden avivar fantasmas!
De muy malas palabras,
como los que aparecen…
Segura-mente
en mi Argentina
de cada otoño,
todos los 24 de marzo.

Miguel Longarini (Desde Buenos Aires (Argentina), especial para ARGENPRESS CULTURAL)

13/04/2009 Posted by | Arte, Poemas de Autor, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | 8 comentarios

Argentina: La nueva Blumberg


Constanza Guglielmi

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19-03-2009 /  Es hija de un represor. Milita en el peronismo anti-K y organizó una marcha financiada por De Narváez y custodiada por Barrionuevo. Cree que la inseguridad se resuelve con mano dura y se define: “No soy fascista, tengo un marido judío”.

Por Tomás Eliaschev

Una nueva ola de reclamos por mayor seguridad sacude el panorama político. El miedo ante los delitos callejeros se ubica en el primer lugar en las encuestas que indagan sobre las preocupaciones de la población.

Hace cinco años, durante otras crisis de inseguridad, y tras el asesinato de su hijo Axel, Juan Carlos Blumberg se convirtió en referente de un sector social que pugna por el endurecimiento de las leyes para combatir al delito. Con el tiempo, la luz mediática de Blumberg se fue apagando. Ahora asoma una nueva estrella en los militantes de la mano dura: Constanza Guglielmi, una mujer que se presenta como una ciudadana más pero tiene fluidos vínculos con la política. A saber: Guglielmi tuvo su primera aparición pública tras el asesinato de su hermana María Pía, en junio de 2006, en Palermo. Un crimen que aún no fue esclarecido. Pero la “nueva Blumberg” tiene una historia política previa dentro del peronismo. Fue secretaria del senador santafesino Carlos Reutemann y luego se sumó a las huestes de Alberto Rodríguez Saá. En su agenda abundan los números de varios dirigentes del pejotismo anti-K, entre los que se destaca el empresario y diputado Francisco de Narváez, un properonista que hizo foco en la inseguridad como eje de su permanente campaña electoral.

Guglielmi fue la promotora de la marcha del miércoles 18 de marzo, presentada previamente como un encuentro ecuménico de ciudadanos que reclamarían seguridad, pero sin estar embanderados detrás de ningún partido. La convocatoria estuvo respaldada por varios personajes de la farándula, un sector que llamativamente fue víctima, en las últimas semanas, de una seguidilla de delitos, entre ellos, el crimen del florista de Susana Giménez. Entre la repercusión de estos casos en los medios y la fuerte campaña a través de Internet para invitar al acto, la expectativa de la manifestación fue alta. El resultado no. Una plaza semivacía sorprendió a los organizadores.

Guglielmi estuvo en la primera fila del reclamo. Desde allí acompañó las palabras del rabino Sergio Bergman (ver recuadro) y fue acompañada por un puñadito de famosos que pasó por el sector vip de la marcha: Nito Artaza, Facha Martel, Carolina Baldini, Laurencio Adot, Anamá Ferreira y Ana María Giunta y no mucho más. Guglielmi agradeció sus presencias. En cambio, de algunas consignas que lucían rancias en ciertos carteles, las que reclamaban pena de muerte a los delincuentes o el regreso de los militares, la mujer no dijo nada. Quizá le traigan recuerdos de su tierna infancia.

Alejandro, su padre militar, fue denunciado por haber participado en un centro clandestino de detención en épocas del terrorismo de Estado. Guglielmi intenta aclarar: “Él sólo era un jinete de competición”. Y punto. Dice que prefiere hablar de los problemas actuales. Así lo hace ante Veintitrés en el estudio jurídico de su marido, el ex gobernador de Chubut Néstor Perl, un abogado laboralista que fue embajador de Carlos Menem y funcionario del Ministerio del Interior durante la gestión de Eduardo Duhalde. Está claro que Guglielmi conoce la fibra más íntima del cierto peronismo.

Las fotos familiares podrían confirmarlo: a su último cumpleaños -tiene 46-, festejado en su casa de Vicente López, asistieron el ex ministro del Interior Carlos Corach y la ex titular del PAMI Matilde Menéndez. Son años de roce político, al menos quince, que fue cuando se casó con Perl. Por cierto, eran tiempos convulsionados por la hiperinflación. Fue por entonces cuando Perl abandonó la gobernación de Chubut envuelto en un escándalo que podía derivar en un juicio político por supuesta malversación de caudales públicos. Perl siempre acusó al por entonces secretario general de la gobernación -y hoy gobernador- Mario Das Neves de haber estado detrás de la crisis.

Pero aquel escándalo no significó su retiro de la política: Menem lo nombró agregado para asuntos científicos, tecnológicos y culturales de la embajada argentina en Roma. Luego pasó por el Ministerio de Salud y Acción Social menemista. Duhalde lo regresó a la función pública, esta vez como secretario de Coordinación del Ministerio del Interior. Actualmente, Perl es de los patagónicos que recelan de Kirchner, su antiguo compañero. Al tiempo que asesora a la Asociación de Pilotos en el pleito de Aerolíneas Argentinas, participa de las cenas en el restaurante Lola, donde el núcleo duro del duhaldismo -Eduardo Camaño, Jorge Sarghini y Chiche Duhalde- sueña con retornar al centro del poder. Constanza, siempre a su lado.

Pero Perl, diplomático al fin, no rompe del todo sus lazos con el kirchnerismo: mantiene una buena relación con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Guglielmi dice que se hizo peronista cuando cursaba la secundaria en su natal Bella Vista, en plena adolescencia donde ocupaba su tiempo en la Acción Católica -fue catequista- y la lectura de un libro que le cambió la vida: Eva Perón, la mujer del látigo, una biografía de la inglesa Mary Maine.
Hoy su buscada exposición pública y su proyecto personal la impulsaron a estudiar Ciencia Política en la UCES. Quiere un título universitario, uno real, por cierto, no como el falso ingeniero Blumberg, alguien que no le tiene mucho afecto.

Dice Blumberg de ella: “Se dijo que había sido secretaria mía… son macanas. Vino cuando le asesinaron a la hermana, pero nunca estuvo en la fundación. Ella es más bien una mujer vinculada a la política. Hace poco la encontré en un canal de televisión nuevo que hay en la Casa de San Luís. Fui a dar una entrevista y ella estaba, no sé si trabaja ahí o qué. Es una mujer muy especial… que siempre cambia de opinión sobre las cosas: dice una cosa, y después otra”.
Guglielmi también despega del padre de Axel.

-¿Usted es la “nueva Blumberg”?

-¡No! Nosotros no llevamos petitorio: queremos respetar nuestra Constitución desde el rol de ciudadanos. Además, esto no tiene nombre y apellido. No es Constanza.

Rara respuesta: el día de la marcha, las calles porteñas amanecieron con carteles convocando a la marcha por “mayor y mejor seguridad”. Firmado: “Constanza”. Claro, en este caso faltó el apellido.
De tanto andar con la farándula, al parecer, los referentes de la mano dura cayeron en una guerra de egos.

Si bien la marcha no alcanzó los niveles de concurrencia esperados, en la previa, en cambio, Guglielmi quedó conforme por el respaldo que recibió. La organización de un acto de estas características tiene un costo y una logística que no puede afrontar cualquier vecino común. La seguridad del encuentro la arrimó el sindicato de vigiladores privados que comanda Ángel García, mano derecha de Luis Barrionuevo: varias decenas de vigilantes. De Narváez aportó lo suyo. Y lo suyo es dinero.

Guglielmi define su posicionamiento ante la reclamo por seguridad: “Esto ya no tiene que ver con la derecha ni con la izquierda ni con el centro. Hay un estereotipo sobre los que estamos en seguridad como gente de derecha, fachos… pero imaginate, estoy casada con un judío: muy fascista no debo ser”.

Sí, leyó bien, estimado lector, dijo: “Estoy casada con un judío: muy fascista no debo ser”.
Sigamos.

-¿Cómo se define políticamente?

-Siempre me he identificado con el centro. A diferencia de muchos en el tema seguridad, yo vengo de la política. He sido militante política siempre, de perfil muy bajo… Tendría que hacer un reconocimiento público, un mea culpa: me involucré con el tema de la seguridad recién después de lo de mi hermana. No me había dado cuenta de lo importante que es involucrarse antes de que las cosas pasaran. Y eso es lo que le pasa hoy a la mayoría del pueblo argentino: queremos involucrarnos antes de que nos pase, empezar a prevenir.

-Lo curioso es que Ana Ronzoni, viuda de Héctor Landolina, que empezó convocando a la marcha
tras el crimen de su marido, se bajó porque la convocatoria se había politizado.

-Todos hacemos política, desde que nos levantamos y compramos el diario. Y yo vengo de la política, pero hay que separar: no se puede agarrar un micrófono y pedir seguridad para hacer política partidaria. Es demasiado grave como para que un partido lo utilice. Y para evitar eso nos dimos cuenta de que había que buscar un discurso conciliador, que superara las parcialidades.

-¿Quién tiene ese discurso?

-La Iglesia. Le pedimos especialmente a monseñor Jorge Bergoglio que nos dé una mano. La Iglesia Católica se puso al frente de un reclamo de la mayoría de la población.

-Se la vincula con De Narváez y Rodríguez Saá. ¿Qué relación tiene con ellos?

-Soy peronista. Y trabajé muy de cerca con Francisco, porque creí en él y tenemos cosas en común, como el tema de la seguridad. Después que sucedió lo de mi hermana, fue uno de los que más insistió para que apostara al proyecto de la ONG Mejor Seguridad. Y Alberto Rodríguez Saá es un gobernador que respeto sobremanera. Pertenezco a ese espacio político, pero jamás mezclé una cosa con la otra. Alberto es un dirigente en el que creo. San Luis es una provincia que me hace soñar con que alguna vez podamos realizar transformaciones. Tiene el índice de desocupación más bajo y es la provincia más segura de la Argentina, porque hay un plan de inclusión social mucho más justo, que me apasiona.

-¿Va a ser candidata?

-Vengo trabajando con la página mejorseguridad.org, que está online desde el 12 de abril de 2007. Pero son compartimentos estancos: así como cuando llego a casa apago los celulares y soy mamá, y si a la noche tengo que acompañar a mi marido a una comida soy esposa, y a la mañana, cuando llevo a mis chicos al colegio, soy chofer, la seguridad es un compartimento en mi vida que no mezclo con el de la política partidaria. Aunque sí me parece necesario mezclarlo con la política, porque las soluciones van a venir de la política.

-¿Su militancia peronista le trajo problemas con su padre?

-Para nada: en mi casa siempre se respetó la pluralidad de ideas.

-Pero su padre estuvo involucrado en la represión ilegal en Campo de Mayo, según consta en el legajo 3716 de la Conadep.

-Muchas de las cosas que se dicen de él no son ciertas: nunca fue general, se retiró como teniente coronel. Tenía muchos afectos dentro del Ejército, pero él no iba al cuartel porque era jinete olímpico: representó a la Argentina en las Olimpíadas de Munich. Lo de papá eran los caballos. El resto, no lo sé. Yo iba a la escuela secundaria y no me involucraba. Pero nunca tuvo un proceso. Siempre pudo entrar y salir de la Argentina cómodamente.

El periodista Fernando Almirón no opinó lo mismo. En su libro Campo Santo, en el que cuenta los horrores del centro de exterminio “El Campito” en el que fueron aniquiladas más de 4.000 personas entre 1976 y 1980, señala que Guglielmi se desempeñó como “jefe de cuadra”.

El tema derechos humanos es una cuestión sensible para la familia. Alejandro, el hermano de Constanza, eligió la misma profesión que su padre, y como teniente coronel del Ejército fue uno de los que le dio la espalda al entonces presidente Néstor Kirchner en un acto en el Colegio Militar, como forma de repudiar la política de derechos humanos del gobierno K.

En el velorio de su hermana María Pía (ver recuadro), Miguel Giuliano, vocero de un grupo de golpistas habitué de los actos que reivindican la dictadura en la Plaza San Martín, habló a la prensa y atribuyó al crimen una intencionalidad política.

Ahora Guglielmi se distancia de ese personaje: “No me puedo hacer cargo porque ni siquiera lo conozco. Sentí una sensación de violación terrible: era usar el dolor ajeno para una tribuna personal”.

Justamente, “usar el dolor ajeno para una tribuna personal” es la acusación que lanza contra su ex cuñada Carlos Báez, viudo de María Pía: “Constanza se aprovecha del dolor para hacer política; casi ni tenía relación con mi mujer”.

Es una interna familiar que viene de lejos. Perl y Constanza desalojaron de un departamento en Barrio Norte a María Pía una Nochebuena. Báez nunca lo olvidó. Y hay más. Después del crimen de su hermana, Guglielmi acusó a su cuñado de ser el instigador del asesinato. Y pidió, sin éxito, la custodia del hijo de la pareja, que tenía menos de un año. Cosas de familia.

Durante el acto del miércoles, algunos familiares de víctimas de la inseguridad le reprocharon a Guglielmi el uso político del dolor.

Es un año electoral. Habrá que ver en las listas si una tal Constanza es candidata .

Revista veintitrés

22/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 4 comentarios

ARGENTINA: Ultraderecha desestabilizadora asecha al gobierno.


La ultraderecha ya no sabe que hacer… es tal su odio a una política nacional que ataca por todos los frentes…

En primer lugar crÍticas a  la gestión de gobierno, por parte de aquellos políticos que cuando gobernaron debieron huir por sus malas políticas, nunca nada a favor de los más desfavorecidos y ahora dicen enarbolar esa bandera…no les creo nada (U.C.R ) incluída Elisa Carrió que nunca pudo acceder a ningún cargo y está ávida de poder, exhibiendo una intolerante verborragia denunciando siempre , apoyada por la curia que desea seguir inmiscuyéndose en la política. Con respecto a Macri (PRO) y su séquito mejor no hablar, en un año de Gobierno sólo han provocado conflictos en la salud y en la educación públicas.

Hoy se reúnen en la Plaza de Mayo..pidiendo justicia todos aquellos que nunca criticarón las políticas de Carlos Menem y Fernando de la Rúa que nos dejarón un desastre económico nunca visto.. ayudados por el economista que más daño le ha hecho al pais Domingo Cavallo.  Son los mismos que a través  de las políticas han excluído por muchos años a grandes sectores de la sociedad argentina y nunca van a reconocer que esa seguridad que pregonan  fué destruida en esos gobiernos durante  muchos años. Ahora  quieren solución inmediata.. Esa situaciòn no se podrá resolver con mano dura, ni con mayor represión,  pero sí con  una equitativa distribución de la riqueza… que llegue a esos barrios marginados donde  hoy cada vez se distribuye mayor cantidad de  drogas,  hecho no casual…sino bien programado por esos mismos sectores de poder…para quemar la mente de niños y jóvenes…y por lo tanto tener mayores posibilidades de manipulación…

Están también los grupos de poder del campo, que con total prepotencia pretenden que el gobierno haga lo que ellos solicitan.. sin respetar nada y a nadie y no son justamente  los más desfavorecidos de esta sociedad…

Nunca han salido a defender a los jubilados que durante 14 años no recibieron ningun ajuste en sus haberes a pesar de la inflación que los castigaba a instancias de leyes impuestas por el menemismo.. callarón cuando justamente a esos mismos jubilados y empleados públicos se les descontó un 13% de sus haberes para que cerraran las cuentas públicas. Callarón cuando se cerraban industrias, comercios, dejando grandes cantidades de desocupados, diciéndonos que se había acabado el empleo, que cada uno debía crear su propio desarrollo independiente ya no en la producción sino en los servicios… También dejaron una ciudad desolada, sin gente, sin autos y escasos medios de transporte porqué no habia personas que los utilizarán…Nuestros hijos partian a Europa buscando un trabajo digno…

Unido a todo esto..los medios de comunicaciòn en manos monopólicas como aliados en esta desestabilización… Por suerte en estos días se anunciará el envio al Congreso de la Ley de Radiodifusión… donde deberán ponerse coto a tanta impunidad mediática…

BASTA ! DEJEN GOBERNAR Y ESPEREN SU TURNO, QUIERO VERLOS!!!

mnb

18/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Argentina: La pena de muerte y la diva del teléfono


susana

UNA RESPUESTA DE PEREZ ESQUIVEL A LA ANIMADORA SUSANA GIMENEZ

El Premio Nobel de la Paz reflexiona acerca de los riesgos del discurso (sobre todo) mediático en torno de la pena de muerte instalado a partir de los dichos de la conductora. También instruye a la animadora acerca de la tarea que cumplen los organismos de derechos humanos.

Por Adolfo Pérez Esquivel *

Opinión

La historia argentina está marcada por la tragedia, muertes, dolor y a la vez por luchas y esperanzas de un pueblo en defensa de la vida y la dignidad, asumiendo la resistencia en el ayer y el hoy por construir una sociedad más justa y humana para todos. Es un largo caminar en el hacer democrático, en el derecho e igualdad para todos y todas.

La vida de toda persona es sagrada. Cuando se producen hechos violentos seguidos de muerte y les toca de cerca vivir la tragedia de la pérdida de un ser querido, se producen estados emocionales poco razonables y piensan que a una violencia hay que responderla con otra violencia mayor y piden aplicar la pena de muerte para quienes matan; reclaman seguridad frente a los chicos de la calle, a quienes les cargan todos los males posibles para justificar lo injustificable y no quieren comprender que están violentados por el paco y algunos cometen algún delito. Esos chicos son víctimas de una sociedad injusta que genera los miedos, el odio, la discriminación y el resentimiento.

En sociedades conflictivas como la nuestra, hay ciudadanos y ciudadanas que viven y sufren fuertes traumas psicológicos y angustia existencial, alimentados en parte por los medios de comunicación que fomentan la violencia cada minuto y de pseudo-periodistas que cínicamente y en forma cíclica pregonan la pena de muerte y la mano dura.

¿Cómo se llega a esta situación de violencia e incertidumbre? Hay muchos factores sociales, psicológicos y económicos, pero uno de ellos son los medios de comunicación. Basta ver las películas que emiten los canales televisivos, desde los dibujos animados para los niños cargados de violencia y las películas, de las cuales el 97 por ciento son de origen norteamericano cargadas de violencia, sexo y drogas.

Ese es el “alimento” que los medios de comunicación dan al pueblo, imponiendo la dominación cultural y la violencia. Es necesario un estudio sociológico y psicológico de los comportamientos sociales y la violencia en nuestra sociedad.

La señora diva del teléfono, afectada por el asesinato de su amigo y colaborador, como ella bien dijo ante las cámaras de televisión y a periodistas, porque tiene a su disposición los micrófonos: “Soy católica y no quiero la pena de muerte. Pero el que mata tiene que morir”. Esa actitud es anti-evangélica y nada tiene que ver con el mensaje de Jesús.

Otra de sus afirmaciones es: “Terminemos con los derechos humanos y esas estupideces”; “lo que digo es lo que piensa el país”, y continúa: “No sabés lo que es salir a la calle. El pueblo está desprotegido”; “La gente no tiene el poder para ser escuchada y hay que luchar para que el pueblo sea escuchado. Todo el mundo sabe dónde se vende la droga que enloquece a los chicos de las villas. Que sigan existiendo, eso es un crimen de lesa humanidad. Ahí tendrían que ir los derechos humanos a meterse porque están matando a una generación. Necesitamos una mano fuerte porque si no esto no va a parar”.

La diva del teléfono, Susana Giménez, que viaja en coche blindado y tiene guardaespaldas, se “desbocó” y su bronca se difundió por todos lados.

Analicemos cada una de sus declaraciones. Me recuerda a ese otro drama que nos duele a todos y al que en su momento los medios de comunicación le dieron “manija” hasta el cansancio, para imponer la mano dura y bajar la edad de imputabilidad a los menores y reclamar la pena de muerte: el asesinato del hijo de Juan Carlos Blumberg, quien llevó al Parlamento proyectos para que los legisladores sancionen leyes represivas. En nombre de la seguridad, generan mayor inseguridad.

Hoy la diva del teléfono está en la misma tesitura de reclamar mano dura, la pena de muerte, más seguridad y leyes represivas.

1 Una muerte no se resuelve con otra muerte, lo que tendremos serán dos muertes y nunca la solución del problema. En los países donde se impuso la pena de muerte, no disminuyó el delito.

2 Habló de los derechos humanos, “esas estupideces”. Su desprecio de los derechos humanos es preocupante. No sabe o no quiere conocer lo que hacen los organismos de DD.HH. en su permanente lucha contra la droga y el “maldito paco” que destruye la vida de los jóvenes y el trabajo para recuperarlos y que puedan sonreír a la vida con dignidad.

3 Hay que tener en cuenta que quien viola los DD.HH. es el Estado, y los organismos de DD.HH. son la conciencia y los valores de la sociedad en defensa de la vida y la dignidad de las personas y los pueblos; trabajando en áreas educativas, generando conciencia ciudadana en la construcción democrática y reclamando el derecho de Verdad y Justicia frente a la impunidad.

4 Cuando se cometen asesinatos, asaltos, robos, etc., son delitos que deben ser sancionados de acuerdo con las leyes vigentes. La legislación y leyes nacionales son buenas, los jueces deben aplicarlas correctamente y en tiempo. Lamentablemente hay veces que esto no sucede. Hay que mejorar y fortalecer al Poder Judicial y reclamar nombramientos de magistrados idóneos y con coraje.

5 Los chicos de la villa, dice la diva, que fuman el paco que los destruye y que los lleva al delito, “saben quiénes lo venden”. Sería bueno que informe a la Justicia sobre lo que conoce, que realice una denuncia formal y no sólo en el micrófono. Estamos de acuerdo en que debe combatirse a los traficantes de drogas de acuerdo con las normas, edictos y leyes vigentes por las fuerzas de seguridad.

Lo fundamental es generar en los jóvenes conciencia crítica y valores educativos y sociales y la esperanza de vida, seguridad y contención familiar. Sería bueno que se interiorice del trabajo que realizan muchas organizaciones en bien de los jóvenes.

6 Habría que preguntarle a la diva del teléfono y micrófono cuál es el país imaginario que tiene en su cabeza y en su lengua. Los simples ciudadanos que viajamos en tren, en subte, en colectivo y no tenemos coches blindados ni guardaespaldas que nos protejan, también reclamamos seguridad.

La seguridad no pasa por poner más policías y leyes más severas. Pasa por superar la violencia estructural y social, con políticas de prevención y educación.

7 Sería saludable que la diva se acercara a los chicos en estado de riesgo social, que viven en la calle y están hambreados, que sufren el frío, el calor y son sometidos al paco y a la violencia social, y les pregunte: ¿cuál es su seguridad? La diva del teléfono debe saber que por día mueren en el país más de veinticinco niños de hambre y enfermedades evitables (informe de Unicef).

8 Debe saber que el año pasado murieron diecinueve indígenas en el Chaco de hambre, por la devastación de los montes naturales, y que los responsables son los gobernantes nacionales y provinciales, empresas mineras y los sojeros en las provincias. Que la devastación de las tierras, los bosques y el agua llevan a la muerte, a la pobreza y la marginalidad. Que continúan muriendo niños indígenas y que las comunidades son reprimidas y que muchas víctimas están en las periferias de las grandes ciudades, hambreados y faltos de recursos, a quienes no se les reconocen sus derechos. El Movimiento de los Chicos del Pueblo dice que “el hambre es un crimen”.

9 La diva Susana Giménez dijo: “Me llamó todo el mundo”, para apoyar sus barbaridades. ¿Quiénes son todo el mundo? Cuando se habla más rápido de lo que se piensa, vienen los problema que en manos de personas mediáticas y populares hacen mucho daño a la sociedad. Jamás hemos oído en su programa que la diva hablara de la seguridad de los niños indígenas, de los campesinos, de los daños provocados por empresas mineras, la destrucción del medio ambiente por los sojeros y la destrucción de la biodiversidad.

Mientras avanzan las investigaciones sobre el asesinato de Lanzavecchia, amigo de la diva, se va comprobando que fue un hecho pasional, brutal y repudiable y que los responsables deben ser llevados ante la Justicia para ser sancionados de acuerdo con la ley vigente. El derecho de Verdad y Justicia debe ser para todos.

10 Por último, sería importante que Susana Giménez se interiorizara del trabajo realizado por los organismos de derechos humanos, que según ella son “estupideces”, que durante treinta años vienen luchando por la Verdad y la Justicia, para recuperar la dignidad y para que nunca más vuelva a ocurrir la tragedia que sufrió nuestro pueblo.

Muchas otras organizaciones trabajan en bien de nuestra sociedad y lo hacen sin micrófono de por medio, silenciosamente, día a día; son religiosos y religiosas, organizaciones sociales, educativas, personas de buena voluntad que asumen con amor y responsabilidad estar al servicio del prójimo. Debería aprender a utilizar correctamente las palabras y no vaciarlas de contenido.

* Presidente del Serpaj, Premio Nobel de la Paz.

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16/03/2009 Posted by | Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , | Deja un comentario