America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Acusan a Binner de “contradictorio” por hacer con los partidos santafesinos lo que él propone cambiar


Telam: Política – Acusan a Binner de “contradictorio” por hacer con los partidos santafesinos lo que él propone cambiar.

Considero que ninguno de los candidatos de la oposición pueden confrontar con Cristina..y la diferencia se dá en que Cristina tiene verdadera convicción en mejorar las condiciones de su pueblo, los demás tienen ambiciones que no pueden disimular, terminan siempre peleando en las alianzas que promueven!

Marianike

03/09/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Frente a la crisis global – Octubre y los desafíos de la Historia


Publicado el 22 de Agosto de 2011

Por Alejandro Horowicz
Periodista, escritor y docente universitario.

Periodistas ‘estrella’, dirigentes camperos, políticos sin destino como Elisa Carrió nos recuerdan que del bochorno volver ‘no es nada fácil’, y aunque algunos ya han sido eyectados hacia la nada, la inercia mediática los arrastrará consigo hasta los últimos días de octubre.

Un dato no menor: ni en la tapa ni en la zumbona contratapa de la Barcelona –donde el progresismo también recibe lo suyo– están todos los que por derecho propio podrían figurar. Como las boutades sobreabundan, una revista con tapa doble –esas que la Gente ensaya para no pelearse con nadie– tampoco sería suficiente para incluirlas. Es que el género discursivo “explicaciones de la victoria” del oficialismo produce piezas memorables, casi alucinantes. Están los que sostienen: “El domingo de la semana pasada no se definió nada –las elecciones, cómo ignorarlo, sucederán en octubre nos informan, por tanto–, todo este ajetreo no tiene razón de ser; no faltan los que aconsejan a los candidatos de la UCR, el instructivo para vencer a Cristina corrió a cargo de Fernando de la Rúa: sostiene el ex presidente, dando muestras de un extraño sentido del humor, que “se le puede ganar al PJ”, porque él pudo. Además, especialistas todo terreno nos explican que las “leyes de la economía” aseguran otro derrumbe tipo 2001, por vigésima vez consecutiva, sin ponerse colorados. No puedo dejar de envidiar a los redactores de Barcelona, ellos no deben fingir seriedad ante quienes sólo merecen el chascarrillo zafio. En cambio, yo me veo en un brete, entender tanto disparate editado.

EL PESO DE LOS MUERTOS. Si fuera preciso establecer una divisoria de aguas entre este oficialismo y esta oposición, uno de los ejes remite al pasado. A la evaluación del pasado, al desinterés profundo por la relación entre pasado y presente, a la firme voluntad de contar con un argumento simplón que permita no ocuparse, ya que se trata de “vivir tranquilo”. 

En lugar de asumir la crispación como consecuencia de los dramas irresueltos, buena onda con globos y pogo, mientras las huracanadas olas de la crisis se pasean por las bolsas del mundo, y una recesión sin cuento se instala en las grandes y angustiadas urbes de Europa y los EE UU. Por primera vez en décadas, el afuera resulta muchísimo más temible que el adentro, y la tranquilidad –ese horizonte huidizo y frágil– no remite a los grandes bancos del mundo.

Hace unas pocas semanas, cuando el tsunami electoral sólo era una posibilidad política, Cristina Fernández hizo saber en qué condiciones sería candidata presidencial del Frente para la Victoria. En ese momento, quedó claro que el sistema político era cristino-dependiente, es decir, imposible de conformar sin su presencia. Advertimos que esta cualidad no remite al misterio de la personalidad carismática, ni a la habilidad presidencial para enfrentar distintos escenarios públicos, sino a la crisis estructural que recorre a toda la dirigencia opositora. 

El programa con que el bloque de clases dominantes gobernó la sociedad argentina entre 1975 y el 2001 está definitivamente agotado, y la necesidad de conformar uno nuevo contiene el fundamento de esta crisis. Pero las razones internas, con ser suficientes, en este caso no son únicas. Además, las violentísimas ráfagas de la crisis global nos hacen saber que la política, como actividad específica, debe reinventar un nuevo camino para la viabilidad histórica sudamericana. Dicho de un tirón, o gobernamos nuestro propio barco, y orientamos la proa hacia un destino común, o el cenagoso barro del mercado mundial nos arrastrará hacía la disolución definitiva. 

La sociedad argentina conoció tres proyectos. En 1880, la realización de la renta agraria facilitó, permitió, conformó el capitalismo dependiente de base pampeana. Aprovechando las “ventajas relativas”, se constituyó una suerte de división del trabajo por el que vendíamos materias primas de origen agropecuario, e importábamos casi todo lo demás a nuestro principal asociado, Gran Bretaña. Este orden, juzgado “eterno”, estalló con la crisis del ’30, y fue preciso construir otro. Todo lo que se entendía por política económica –desde la Caja de Conversión, hasta el patrón oro, desde las áreas monetarias (libra, dólar, franco), hasta el sistema crediticio– tuvo que ser rehecho. Federico Pinedo terminó de pergeñar los nuevos instrumentos –juntas nacionales de carnes y granos, y el Banco Central– desde el Ministerio de Economía del general Agustín P. Justo, y el programa definitivo estuvo listo en 1940, cuando la II Guerra Mundial rugía en Europa sin definición militar. Era el nuevo horizonte: la modernidad industrial. Entre 1946 y 1975, con variantes no menores, ese fue el segundo proyecto. La lucha por la distribución del ingreso, los reclamos populares hicieron que el bloque dominante diera marcha atrás. El tercero fue burilado por la dirigencia empresaria in totum; Celestino Rodrigo fue su ignoto practicante, aunque el titiritero mayor terminara siendo José Alfredo Martínez de Hoz. En perpetua crisis, con parches permanentes, sobrevivió hasta 2001. La implosión nos informó que no había modo de seguir en lo mismo, salvo exterminando a 20 millones de compatriotas. Y aunque la voluntad de masacre, de política terrorista, que alimenta el miedo conservador (ese es el trasfondo del temario de la seguridad) permanece, la destrucción de los instrumentos eficaces –las FF AA– y la lógica de la dinámica política terminaron por conformar un parche circunstancial: el monocultivo sojero. Si ese fuera nuestro único programa, su conservación corre serios peligros, entre otras cosas, porque la renta extraordinaria que los precios agrarios internacionales vienen generando, marcha hacia su desaparición. Pero sobre todo, porque la crisis internacional nos vuelve a imponer la necesidad de un camino propio, o someternos al terrible dictado del mercado mundial.

Las fuerzas retardatarias fueron sintetizadas en la tapa de Barcelona, pero identificarlas no alcanza. Hoy por hoy casi se trata de una obviedad. ¿El problema a resolver? Construir un nuevo orden político. Si el oficialismo avanza en esa dirección, si logra terminar pariendo el quinto peronismo (vale decir, una nueva tarea histórica para una nueva clase dominante) el sistema de partidos, más allá de su voluntad, se terminará ajustando al flamante escenario. Está visto que, de momento, de las filas opositoras no surge demasiado. Y la idea de que la renovación de la política equivale a recambio generacional, no resulta inadecuada si la nueva generación posee un nuevo proyecto. En caso contrario, la sociedad argentina terminará siendo remolcada por la lógica política del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), lógica que Brasil expresa sin mayores dificultades, porque también le es propia. No se trata de oponerse por oponerse, sino de incidir en la orientación estratégica junto a Brasil y los integrantes de Unasur. De lo contrario, los automatismos del mercado terminarán siendo los instrumentos decisivos del nuevo orden. Los candidatos de la oposición no propician ninguna de estas innovaciones, se trata de ver, en cambio, si el oficialismo estará a la altura de semejante desafío histórico.  <

Tiempo Argentino

23/08/2011 Posted by | Agricultura yGanadería, Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Fuerza Bruta – Eduardo Aliverti


No hay noticia políticamente más importante que el virtual lanzamiento de Mauricio Macri como candidato presidencial. Habrá quienes crean que sólo se trata de una formalidad, al entenderla como una decisión elemental y tomada hace tiempo, pero, en primer lugar, no es así. Y, en cualquier caso, deja las cosas más blanco sobre negro que nunca en términos de dónde pararse frente a un año electoral decisivo para el corto y mediano plazo de los argentinos. E incluso para el largo.

Como se recordó en estos días, Néstor Kirchner juzgaba obvio e inevitable que, más tarde o más temprano y crecientemente, el escenario político quedara circunscripto a una gran fuerza inclinada hacia la izquierda y a otra volcada para la derecha. A fin de evitar polémicas inútiles: estamos hablando de poderíos, figuras y candidaturas con chances de poder real, y no de estampas testimoniales. Con independencia del modo en que cada quien evalúe al ex presidente, los hechos estarían dándole la razón. El denominado “peronismo federal” ya pasó de la puerta del cementerio a los pies de su tumba, con Duhalde como mascarón de proa simbólico y algunos correveidiles que no terminan de decidirse a nada porque apenas los une, o unía, la bronca y el estupor ante el hecho heterodoxo del kirchnerismo. Elisa Carrió, segunda en los últimos comicios presidenciales y construida por gruesos sectores de clase media urbana como una outsider capaz de contener a sus inconformismos sempiternos, ha pasado a ser, definitivamente, un tema de evaluación psiquiátrica. Hace rato que no merecía ser justipreciada con parámetros de medición convencional, porque nadie se dedica a lo político-dirigencial para destruir todo lo que construye. Carrió hace animación mediática, no actividad política. Acaba de afirmar que la masividad del funeral de Kirchner fue montada por Fuerza Bruta. Se diría que no hay vuelta atrás para quien llega a ser corrido por izquierda por Mirtha Legrand, aunque podría argüirse que en la Argentina jamás se sabe. Hay más luego una incógnita, ya pulverizada esa otra construcción, periodístico-campestre, que es el Gardiner mendocino; y descartadas, se supondría, las probabilidades de otro cuyano, Ernesto Sanz, del que más o menos nadie tiene idea de quién es. ¿Hay todavía un voto radical histórico, gorila, maestro-ciruela, en condiciones de hacer entrar en las grandes ligas al hijo de Alfonsín y a alguna porción de ese Partido Socialista al que da pavura confiarle algo más que una intendencia? ¿Hay vuelta, objetivamente, de la imagen de no saber terminar un mandato, del fantasma del helicóptero, de haberse sufrido que sus carencias de liderazgo les impiden gobernar con el peronismo en contra, de no controlar sindicatos, de no conocerse qué diablos es en verdad la alternativa que ofrecen? Finalmente, para volver o seguir andando por postulaciones testimoniales, el neo-Carrió que es Pino Solanas (no por la expresividad ideológica, aclaremos, sino como representatividad quijotesca) resolvió ir por la testificación presidencial inviable y no por la probabilidad certera de gobernar la Capital. Pino no quiere gestionar. Quiere relatar. De modo que resignó el enchastre con lo probable a favor de la comodidad de lo imposible.

Por todos esos agujeros que dejan las opciones al kirchnerismo, Macri comunica que va él. Lanzó una secuencia de oraciones a la que no se prestó mayor atención, ni siquiera por parte de sus más conspicuos detractores. Dijo que va por todo. Dijo que Buenos Aires ya no le interesa porque si gana Cristina no aguantará otros cuatro años de no poder hacer nada, a repugnante contramano de aquello que afirmaba en su campaña: a la Capital le sobra la plata, decía en 2007, y no tiene por qué depender de nadie. Dijo que si le va bien, será presidente. Y que de lo contrario tendrá más tiempo para estar con Juliana, en la definición más pornográfica que el firmante recuerde acerca de cómo se interpreta la vocación política: ya fui presidente de Boca y ya goberné nada menos que a los porteños, así que sólo me queda la Presidencia de la Nación y de lo contrario me dedico a mi mujer y a los negocios que me deja mi papá. Toda una auténtica disposición al entendimiento de la política como servicio público. Que se arreglen entre Rodríguez Larreta y Michetti: si pierden es problema de ellos y no del desastre que fue mi gestión. La derecha peronista no tendrá otra variante que seguirme. Y eso trae tanto (eventual) respaldo de aparato como interrogantes porque, ay, ¿la hibridez de los radicales llegará hasta el punto de votar a un tipo que tiene detrás el apoyo de Duhalde & Cía? No importa. Si les gusta bien y si no, también, porque no tendrán otra en esa segunda vuelta que hoy es una quimera. Macri va por todo y está perfecto. Olfatea que, aun cuando el viento de cola de la macroeconomía le da al kirchnerismo y a la popularidad de Cristina una ventaja enorme, hay una porción de esta sociedad, muy significativa, que no quiere lola con experimentos de aroma zurdo. ¿Cuántos son los argentinos que a pesar de estar mejor que casi nunca, o precisamente por eso, quieren sacarse de encima la incomodidad de enfrentamientos con el Imperio, y a Madres y Abuelas en el balcón de la Rosada, y a los piquetes y a Moyano, y a que el Estado se meta en mi vida como si alguna vez hubiera habido más Estado que cuando la rata lo puso a disposición de sus agentes? ¿Cuántos serán esos argentinos que compran el país que les venden Clarín y sus acólitos? ¿Cuántos son los que creen que está amenazada la libertad de prensa, y que Guillermo Moreno es más perjudicial para su vida cotidiana que los grupos monopólicos? ¿Cuántos los que compran que estamos aislados del mundo? ¿Cuántos los pobres y la clase media a los que les parece que no es cuestión de cómo les va sino de cómo les dicen que les tiene que ir? ¿Y cuántos son los que, malhumorados o indignados por “la inseguridad”, serán capaces de ir atrás de un discurso represivo asquerosamente demagógico, cuya inutilidad completa se reveló una y mil veces? La cuenta que saca Macri es que todavía son muchos. Ha deducido, por pulsión de clase, o porque registra que cuanto mejor se está más miedo puede tenerse a perder alguna quintita, o porque tendrá a sus órdenes a la maquinaria mediática, que es todo o nada. La Presidencia o Juliana. Le llevó su tiempo, y por eso no es cierto que la decisión caía por su propio peso. Apuesta a que, a pesar de lo que se avanzó, ese componente reaccionario de la sociedad argentina es lo suficientemente grande como para ponerle una ficha, aunque pueda quedarse sin el pan y sin la torta.

Que el peronismo antikirchnerista no le garantice ni por asomo la presencia nacional de que carece; que si alcanza la segunda vuelta es dudosísimo su arrastre de voto radical; que no sólo carezca de equipo sino de partido o fuerza militante, directamente, son aspectos que Macri habrá tenido en cuenta, pero sin mayor quite de sueño. Después de todo, él no se metió en política para construir cosa alguna que no fuera un ámbito de negocios institucional, con el apoyo de las grandes facciones de poder económico y el favor de votos que pudiera brindarle la sucesiva defección de los partidos tradicionales. Hoy, ese proyecto tiene la traba de un oponente que suscita ora entusiasmo, ora apoyo por descarte ante la impresentabilidad del resto. Pero confía, o eso sugiere, en que si encarna al original más puro de la derecha, contra fotocopias, insulsos e indecisos, puede haber un espacio importante, y hasta ganador, desde el segmento de la Argentina tilinga, facha, individualista.

¿Tendrá razón Macri? Según la actualidad, no parece. Según la experiencia histórica, siempre hay un huevo de la serpiente dando vueltas. Esa es la auténtica fuerza bruta.

Página 12

07/02/2011 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Seducido y abandonado…


30/11/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Argentina – El ataque al modelo


Realmente da verguenza esta oposición golpista… políticos de pacotilla, ineptos que nunca supieron hacer nada por el país y lo llevaron a una crisis brutal, pobreza extrema, desocupación, fábricas fantasmas, ollas populares y ahora para colmo se erigen en empleados  de esa elite que siempre recurrieron a los GOLPES DE ESTADO, para seguir robando al pueblo..como en la epoca de la PATAGONIA REBELDE., son los mismos que junto con la cúpula de la Iglesia hablan de la pobreza..pero es la pobreza que ellos mismos generaron luego de 50 años de gobiernos entreguistas y antipatrias…y disminuída hoy por el gobierno actual..NO SE PUEDE EN 7 AÑOS RECUPERAR TODO LO DESTRUIDO DURANTE TRES GENERACIONES… ESPERO QUE EL PUEBLO SEPA RECONOCERLOS Y NUNCA MAS LOS LLEVEN A GOBERNAR…

Marianike


Por Sebastián Premici

La oposición quiere eliminar las facultades delegadas al Poder Ejecutivo y, con ellas, las retenciones agropecuarias, entre otras normas. Piensa aplicar una interpretación extrema de la ley en el debate parlamentario. Hay muchos millones de dólares en juego

La foto era por demás elocuente. En una gran mesa dispuesta a lo largo del escenario, los referentes de la oposición nucleados en el famoso Grupo A se alistaron para ofrecer al público y a las cámaras su argumentación en contra de las retenciones y las tan mentadas facultades delegas. Allí estaban Federico Pinedo (PRO), al lado de Elisa Carrió (CC), Felipe Solá (Peronismo Federal), la correntina Josefina Meabe (Partido Liberal-Alianza Frente de Todos) y Ricardo Buryaile (UCR), hombre de Confederaciones Rurales en el Congreso. El objetivo de tal reunión era rendir examen ante la Sociedad Rural y los productores ahí concentrados. El mensaje fue casi apocalíptico: a partir del 24 de agosto caerían todas las facultades que tiene el Poder Ejecutivo para dictar normas sobre el Código Aduanero, los impuestos internos, la ampliación del presupuesto, la financiación de obras, la ley de abastecimiento y la renegociación de los contratos de las empresas de servicios públicos, sumado a los plexos normativos que regulan tales servicios. El sustento teórico de esta postura de máxima fue pergeñado por el abogado y constitucionalista Daniel Sabsay, referente en temas jurídicos de la CC. Como dato sobresaliente, la argumentación fue hilvanada por el periodista de La Nación Joaquín Morales Solá, sentado en la mesa como un opositor más. Además de incitar a la eliminación de las retenciones, el periodista se hizo eco de un conjunto de denuncias -sin pruebas- sobre corrupción en el Senado, como parte de una clara operación política mediática
El próximo 24 de agosto caducarán las facultades delegadas de aproximadamente 1.900 leyes. De ese total, el Poder Ejecutivo considera relevantes para su gestión diaria 365, mientras que la oposición sólo aceptaría, como mucho, treinta normas, a las cuáles pretende hacer modificaciones. Las leyes que están bajo estudio son de dos tipos: las delegadas en el Poder Ejecutivo y, por lo tanto, ejercidas por la Presidenta y por el jefe de Gabinete, y otras, que son subdelegadas. Éstas son aplicadas por diferentes organismos públicos, como la AFIP, la Oncca, el Ministerio de Economía, etcétera. La distinción no es menor, ya que es parte del complejo entramado jurídico y político que enfrentará, a partir de la próxima semana, al oficialismo con el Grupo A. Por un lado, está la gestión diaria del Estado y, por el otro, la pulseada política en torno a las retenciones.
Fue una semana de posturas extremas, como las que se vivieron durante los momentos más álgidos del conflicto con los sectores agropecuarios. Sabsay no tuvo reparos al decir que si los legisladores no retoman el control de las facultades delegadas, estarían incumpliendo el artículo 29 de la Constitución Nacional, es decir, que les cabría una pena por “traidores a la patria”. Obviamente, una postura extrema que no les movió un pelo a los legisladores presentes. “Si la correcta interpretación constitucional significa que se quedan sin normas, el problema no es nuestro, la responsabilidad la tiene el Gobierno”, vaticinó el puntano Adolfo Rodríguez Saá.
Las palabras del senador describieron el actual estado de situación del Congreso. La oposición necesita torcerle el brazo al oficialismo, sea como fuere. A más de un año de haber ganado las elecciones, todavía no consiguieron capitalizar aquellos resultados. Un dato a tener en cuenta es que, ante cada iniciativa opositora, sus referentes advierten sobre la posibilidad de un veto presidencial, a modo de reprimenda. Hasta el momento, no hubo un sólo veto.

EL PRECIADO BOTÍN
El principal botín de la oposición es la eliminación de las retenciones. Si bien es lógico realizar un análisis de las 1.900 leyes que delegan facultades -la mayoría tiene su objeto cumplido o ha caducado-, la oposición tomó nota de este tema recién en 2008. “Lamentablemente, algunos descubrieron la presunta anomalía constitucional recién cuando se dictaron las Resoluciones 125/08 y 141/08 del Ministerio de Economía. Resulta inadmisible cuestionar la constitucionalidad de una ley –como el Código Aduanero- que tiene vigencia de décadas”, señaló el constitucionalista  Bernardo Licht, en su informe técnico a la Comisión Bicameral encargada de estudiar las facultades delegadas.
“Tenemos que dejar en claro que el manejo del Código Aduanero es una facultad del Ejecutivo. El Congreso no puede constituirse en una Aduana paralela ni estar abocada a todas las normas de esa ley. Hay que llegar a un acuerdo sobre este tema”, dijo a Debate una alta fuente del Frente para la Victoria.
El Ejecutivo prevé recaudar por Derechos de Exportación, entre todos los productos que se venden al exterior, once mil millones de dólares, según el Presupuesto 2010. De ese total, el trigo representa doscientos millones, el girasol trescientos millones, y la soja dos mil millones de dólares. La oposición pretende eliminar las retenciones de los dos primeros cultivos y reducir las alícuotas para la oleaginosa. La incongruencia de esta iniciativa reside en el hecho de que la oposición propone la reducción de la “caja” del Tesoro Nacional mientras que, al mismo tiempo, avanza sobre proyectos que pretenden aumentar una mayor erogación fiscal, como el 82 por ciento móvil para las jubilaciones mínimas, una iniciativa que demandaría, por lo menos, 22 mil millones de pesos (5.600 millones de dólares).
“Si se bajaran diez puntos a la soja, el Estado dejaría de percibir 2.200 millones de dólares y 1.500 millones irían a parar a sólo dos mil grandes productores, fomentando la concentración. Por eso, nuestra propuesta deja las retenciones para los grandes en niveles similares e introduce la segmentación. De ese modo, se favorecería al noventa por ciento de los productores y el Estado seguiría recaudando el ochenta por ciento de lo que le ingresa ahora”, explicó Pablo Orsolini, diputado de la UCR y representante de la Federación Agraria. Obviamente, Orsolini como Ulises Forte, el otro representante de la Federación Agraria en el Congreso, no estuvieron invitados a la gran mesa de debate en la Sociedad Rural ni a la reunión posterior que se hizo en el despacho de Oscar Aguad (UCR).
La oposición también quiere -o quiso- avanzar sobre otros proyectos con repercusión fiscal. La coparticipación del ciento por ciento del Impuesto al Cheque (diez mil millones de pesos); la distribución de los ATN, que piensan utilizarse para refinanciar las deudas provinciales con el Estado nacional (9.600 millones); recuperar para las provincias el quince por ciento de la coparticipación que se destina a la Anses (14.400 millones); limitar la posibilidad de reasignar partidas y del excedente presupuestario estimado en unos cuarenta mil millones de pesos para este año. Como dijo Rodríguez Saá, “no es responsabilidad de la oposición hacerse cargo de las consecuencias”.

EL DEBATE EXTREMO
No sólo Sabsay es el artífice intelectual al decir que a partir del 24 de agosto, de no existir un proyecto que dijere lo contrario, caerían todas las leyes que delegan facultades. La oposición, en su conjunto, firmó un dictamen en la Comisión Bicameral con el siguiente texto: “A partir de esa fecha, carecerán de toda vigencia las normas preexistentes a la reforma constitucional de 1994 que conceden facultades legislativas, así como también aquellas normas dictadas sobre la base de tales autorizaciones y que no se refieran a materias determinadas de administración o emergencia pública”. De seguir la lógica opositora, no sólo caerían las leyes que delegan facultades sino también las normas -leyes, decretos, resoluciones, decisiones administrativas- dictadas sobre la  base de dichas delegaciones.
Aquí es donde entran a jugar las dos bibliotecas de los abogados. “Lo que puede caer es la facultad para delegar y nunca lo ya actuado. Tenemos la convicción de que es así. De todas maneras, la intérprete final será la Justicia”, retrucó Luis Cigogna (FpV). Incluso, el diputado Buryaile señaló que, por más que cayeran las facultades delegadas, “el Estado seguirá recaudando”. Por ese motivo, quieren impulsar al mismo tiempo un proyecto de ley para eliminar las retenciones. Sin embargo, el núcleo más duro de la oposición, liderado por Carrió, intentará hacer valer la segunda interpretación, que cae todo.
Un escenario posible, que ya es analizado por el oficialismo, es que la oposición decida someter a votación, en el pleno del recinto, la manera “correcta” de interpretar el vencimiento de las facultades delegadas. “Sería un disparate que hicieran eso. Deberemos tener bien fundamentada nuestra posición, ya que no podemos confiar en el número ni en la racionalidad de la oposición”, reconoció a esta revista una alta fuente de la conducción del bloque K.
La estrategia de la oposición es forzar la interpretación extrema de que, a partir del 24 de agosto, caerán todas las leyes con facultades delegadas y las normas dictadas en función de estas delegaciones. Si embargo, lo único que le interesa discutir son las retenciones. Por más que fuera correcto estudiar y analizar las leyes en cuestión para determinar que se adecuen a las delegaciones permitidas por la Constitución Nacional -como hizo la Bicameral-, los riesgos son importantes. Están en juego leyes tributarias, mineras, de la administración nacional, servicios públicos, de trabajo, de salud, educación, seguridad social y seguridad, entre otras. Si la oposición lograra avanzar con su apuesta de máxima, ¿por qué sólo sería responsabilidad del Gobierno que el Estado se quede sin normas, tal como sostuvo Rodríguez Saá?

DEBATE

31/07/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Jujuy: Punteros políticos opositores atacaron a la Tupac Amaru


Atacaron brutalmente a compañeros

La Organización Barrial Tupac Amaru repudia los hechos que sucedieron ayer, 14 de julio en la ciudad de San Pedro de Jujuy, en la Sección Soledad, desde el año pasado comenzó, a través de sus cooperativas a construir viviendas, y tienen en carpeta varios proyectos, como la construcción de una fábrica textil y una escuela.

VER VIDEOS:

Declaración de heridos / parte1

Declaración de heridos / parte2

Parte Médico

18/07/2010 Posted by | General, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , | Deja un comentario

Argentina – Anomalías institucionales: La tergiversación de las formas de gobierno


Por:

Eric Calcagno, senador de la Nación, y Alfredo Eric Calcagno, Dr. en Ciencias Políticas.

politica@miradasalsur.com

No debe confundirse la tarea de control que tiene toda oposición parlamentaria con la pretensión de aplicar su propia agenda política. (TELAM)

Las iniciativas de la oposición buscan acotar las facultades presidenciales e imponer un virtual sistema parlamentario que le permita imponer su propio programa político y económico.

La forma de gobierno que rige en un país consiste en el modo que el ordenamiento jurídico positivo distribuye el ejercicio del poder político y establece el procedimiento para la determinación de los sujetos que ejercen ese poder (Arturo E. Sampay, Teoría del Estado). Es decir, dispone quiénes adoptan las decisiones estatales y cómo se instrumentan dentro del marco jurídico que se fija.
En la clasificación de Aristóteles se distinguen la democracia, la aristocracia y la monarquía, que pueden degenerar en formas impuras (la demagogia, la oligarquía y la tiranía).
Con el correr de los siglos se diseñaron y practicaron muchas otras formas referidas a diferentes aspectos del gobierno de los Estados. La más difundida es la que consagra la división de poderes. Su teórico reconocido es Montesquieu, quien en su Espíritu de las Leyes (1748) fundamentó la necesidad de que los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial sean rigurosamente separados.
Este sistema fue decantando a través del tiempo y se aplicó con variantes importantes en los países. Los que sirvieron de ejemplo a los demás fueron Inglaterra y Estados Unidos; las constituciones de los países latinoamericanos recogieron las formas estadounidenses.
La esencia de la división de poderes está entonces en cómo cada Poder (el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial) ejerce con autonomía sus funciones; y cómo interactúan con las fuerzas políticas, en especial los partidos políticos.

Gobierno y división de poderes. Las formas de gobierno señaladas y la división de poderes funcionan en una realidad política que distribuye el poder político de diferente modo según se practique un régimen presidencialista, o parlamentario, o se aplique el gobierno de los jueces .
En los regímenes presidencialistas el jefe de Estado es a la vez jefe de Gobierno. Al presidente se lo elige por el voto popular (lo cual le otorga legitimidad), desempeña a título individual el Poder Ejecutivo, es el jefe de la Administración, representa a la Nación en el plano internacional y participa en la elaboración de las leyes mediante las facultades de proponerlas y promulgarlas.
En los sistemas parlamentarios el equipo de gobierno surge del Parlamento. El presidente o el rey designa como jefe de gobierno a quien es capaz de armar una mayoría parlamentaria; con el mismo criterio debe abandonar sus funciones si queda en minoría. El Poder Ejecutivo y el Legislativo se basan en el mismo conjunto de legisladores. La índole del gobierno depende mucho del sistema de partidos y del régimen electoral. El jefe de gobierno tiene la atribución de disolver el Parlamento y llamar a nuevas elecciones.
El Poder Judicial tiene como función mantener el ordenamiento jurídico y resolver controversias; también interpreta la Constitución, a través del control y respeto de la idea de derecho prevaleciente.
Lo descripto es la anatomía del sistema, lo cual es fundamental en el plano jurídico; pero en el ámbito político interesa más la fisiologíadinámica suelen aparecer gruesas anomalías que no se advierten en la estática . Veamos dos de ellas.
La primera es la interferencia parlamentaria en la gestión de gobierno en un régimen presidencialista. Esto ocurre cuando el Parlamento impide al Poder Ejecutivo que cumpla con el proyecto nacional para el que fue elegido. Una cosa es que el Poder Ejecutivo deba respetar el marco legal y someter al parlamento las nuevas leyes que sean necesarias para llevar adelante su política, a lo que el parlamento puede oponerse; otra muy distinta es que la oposición proponga leyes que si se sancionaran trabarían el cumplimiento del programa básico del gobierno o que, peor aún, provocarían el desfinanciamiento del sector público, lo cual generaría una crisis fiscal, económica y social.
No debe confundirse la tarea de control que tiene toda oposición parlamentaria, con la pretensión de aplicar su propio programa económico y político, en contra del proyecto del Poder Ejecutivo en un sistema presidencialista. Es insólito e inaceptable que, basado en una mayoría circunstancial en el Parlamento, impida el cumplimiento del programa del Poder Ejecutivo; o más aún, que pretenda imponer por la vía legislativa su propuesta de gobierno, si la tuviera.
Frente a esta transgresión legislativa, la Constitución otorga al Poder Ejecutivo el derecho al veto para que pueda salvaguardar su proyecto nacional. Sin embargo se ha demonizado al veto, con ignorancia de la Constitución, cuyo Art. 99, Inc. 3 dispone que el presidente de la Nación “participa de la formación de las leyes con arreglo a la Constitución, las promulga y hace publicar”.
No puede hablarse entonces de un veto presidencial como si se tratara de un conflicto violento con el Congreso. La cuestión es más simple. No es el que Poder Ejecutivo ataque una ley aprobada por el Congreso, sino que como lo establece la Constitución Nacional, participa en la tramitación de cada proyecto, que para convertirse en ley requiere de su aprobación tanto como de la sanción por cada Cámara; la excepción se produce si cada Cámara insiste con los dos tercios de sus votos.
En síntesis, el híbrido de sistema presidencial con injertos parlamentarios tiene forma y espíritu de monstruo. La solución real es la política: si los partidos de la oposición tienen un programa alternativo podrán aplicarlo si alguna vez ganan las elecciones presidenciales; mientras tanto, en un régimen presidencialista pueden controlar pero no compartir el gobierno: el Poder Ejecutivo es unipersonal. La otra posibilidad es que promuevan una reforma constitucional para implantar un sistema parlamentario.
El segundo quebranto constitucional es el gobierno de los jueces. En el desempeño de sus funciones, los jueces no son entes abstractos, más allá del bien y del mal. No es así. En general tienen como eje teórico el derecho civil, que custodia el derecho de propiedad. Sin embargo, en la situación actual, lo decisivo no es la convicción ideológica sino la funcionalidad circunstancial de un pequeño grupo de jueces –en el pensamiento, en la acción o en ambos– a un establishment que se propone impedir la acción del gobierno y preservar sus monopolios y privilegios.
Es una táctica de retardo de corto alcance, ejecutada mediante recursos de amparo, de inconstitucionalidad y de medidas precautorias. No tiene la envergadura del gobierno de los jueces denunciada el siglo pasado en Francia, porque carece de jerarquía, de continuidad y de proyecto. Aquí no tiene destino, porque en cada caso la última palabra la tiene la Corte Suprema de Justicia. Es de desear que antes de extinguirse, esta judicialización cause el menor daño posible, que la justicia recupere su verdadero lugar y la política la plenitud de sus derechos. , que se refiere al funcionamiento real del sistema.

Pasiones egoístas. Para entender lo que ocurre es útil recordar que “el hombre es un ser en distensión permanente entre los requerimientos de sus pasiones egoístas y los imperativos de la conciencia que le señalan el bien que debe perseguir con su obrar social” (Arturo E. Sampay, Las inflaciones ).
Cuando esta contradicción se plantea a la escala de un país, las consecuencias pueden ser catastróficas. ¿Qué ocurriría si en la mayoría del arco opositor prevalecieran las pasiones egoístas, en vez de primar el sentimiento patriótico? Entonces tratarán de generar una crisis con la esperanza de que los catapulte al poder, y cuya responsabilidad intentarán descargar sobre el actual Gobierno. ¿Acaso van a sostener entonces que los sufrimientos de la población y el deterioro social y económico que sobrevendrían, sólo son daños colaterales transitorios no queridos, que se compensarán con exceso cuando los buenos (es decir, ellos) accedan al gobierno? ¿Se pretende reeditar una nueva versión de la vieja y desprestigiada consigna “cuanto peor, mejor”? Ojalá que la sensatez prevalezca por sobre las pasiones egoístas.

Miradas al sur

12/07/2010 Posted by | General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

02-07-10- Metro – Colores primarios con la presencia del senador Eric Calcagno – 82% móvil para los jubilados.


Son chicanas políticas de la oposición..en vistas a las elecciones…después de todo lo efectuado por el gobierno, en materia de jubilaciones. Cuando fueron gobiernos no sólo le descontaron el 13 por ciento a empleados y jubilados del estado.. Cuando se quizo estatizar las AFJP, fueron los primeros en hacer lobby para las empresas..no es creíble nada de lo que proponen…

Marianike

05/07/2010 Posted by | Economía, General, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized, Videos | , , , , , | Deja un comentario

El cinismo de la filantropía – por Orlando Barone


02/07/2010

Esta será una crónica vertiginosa. Como la Jabulani que picó detrás de la línea de gol del arco de Alemania, pero que el árbitro no convalidó perjudicando a Inglaterra. Una amiga, al ver en la pantalla la repetición de la jugada, me preguntó sorprendida: “Es que para que sea gol la pelota tiene que tocar la red del arco, ¿no?”. Sí, evidentemente “los argentinos necesitamos pensamiento”, como dijo Mauricio Macri en el acto en que se premió a algunos intelectuales. Sí, pensamiento. Sobre todo lo necesita con urgencia su Policía Metropolitana, para compensar toda la fuerza bruta que tiene.
Dije que esta crónica iba a ser vertiginosa. ¿Cómo qué? Como el sexo. Según los investigadores de la Society Therapy and Research de Estados Unidos, la duración ideal de la cópula, el coito, el apareamiento o lo que fuera es de diez minutos. La conclusión científica fue publicada por el Journal of Sexual Medicine, aunque aún no fue ratificada por Alessandra Rampolla y eso la torna provisoria. Según surge del consenso de cincuenta expertos, se mide el tiempo de la “latencia eyaculatoria intravaginal” (qué feo suena) y no los devaneos preparatorios ni póstumos. Sólo el instante de la incrustación corpórea. Si dura dos minutos -dice el informe- “es demasiado corta”; y si dura hasta treinta minutos, es “demasiado larga”. Aburre.
Como no tengo nada que hacer y gano inmensas fortunas que me pagan trayéndome el dinero a casa en bolsas con un camión de caudales, he logrado calcular lo siguiente: que a un ritmo óptimo de diez encuentros sexuales por mes durante sesenta años de buena salud y sin dejar de estar nunca en pareja, un sujeto o “sujeta”, a razón de diez minutos por vez, sumaría al final de la vida 120 horas de sexo. Tiene razón el poeta Pablo Neruda cuando canta “es tan corto el amor y tan largo el olvido”. Si fuera por el olvido, los opositores políticos y mediáticos se olvidaron ya definitivamente de frecuentar la verdad.
El periodista Hernán Brienza los desnuda y avergüenza en el diario Tiempo Argentino del jueves. Publica lo esencial del contenido de las declaraciones secretas del ex embajador Eduardo Sadous. Que no son más que incomprobables, subjetivas y gaseosas sospechas. Brienza, sagaz y verazmente, comienza con este prólogo: “Sadous se asemeja al célebre personaje de Graham Greene -Jim Wormold- que había logrado tener en vilo a la diplomacia británica haciéndole creer que tenía los mapas de una planta nuclear en la Cuba del dictador Fulgencio Batista. A la postre, esos planos no eran otra cosa que el dibujo de una aspiradora. Algo similar ocurrió con las declaraciones del ex embajador en Venezuela”.
Héctor Caballero, en el citado diario y ampliando el tema, escribía lo que el diario Clarín publicó en su tapa con título catástrofe: “Sadous apuntó a Kirchner y a De Vido”. Y continúa Caballero que tal título “sólo se sostenía en la recreación literaria” de lo que supuestamente el parlanchín había revelado secretamente en el Congreso, y que la versión taquigráfica en poder del diario (y fotografiada en sus páginas) desmiente.
Y sigamos desmintiendo a los grandes medios, ya inmersos en la patología del mentirismo y el golpismo inconscientemente consciente. Es falso lo que decían Clarín, La Nación, Perfil y sus afluentes radiales y televisivos, que “fracasaron los análisis de ADN a los hijos Herrera de Noble”. Ah, no. Los que fracasaron son la bombacha sucia y las medias contaminadas que ellos proveyeron. Pero el Banco Nacional de Datos Genéticos fue un éxito. Porque al reconocer que no pudo conseguir nada de esas presuntas fraudulentas pruebas probó que eran infundios las descalificaciones a su ética de funcionamiento. El Banco Nacional de Datos produjo un dictamen que al menos hasta ahora favorece al grupo que desconfiaba del procedimiento.
Sigamos con el vértigo: ya lo dije, soy millonario. Si sigo así me voy a comprar una mansión en Punta del Este al estilo de los periodistas ricos y famosos. Y, cada vez más, decir verdades opositoras de ésas que hacen temblar a la mentira oficialista.
Ahí está la oposición proponiendo la filantropía verdadera. Sobreactuando su solidaridad y empeñada en otorgar el 82 por ciento móvil a los jubilados. Esta clase de histrionismos de la desfachatez política presume ingenuidad o amnesia en aquellos que con tal de esperar un rescate se aferrarían a quienes los convirtieron en náufragos y que son más especialistas en ahogamientos que en socorro.
A esta corriente de repentina compasión social la consagran paradójicamente quienes se negaban a la estatización de los fondos que saqueaban con celo científico las AFJP. Lo que era inimaginable ahora sucede y puede ser imaginado. A este paso de demagogia opositora le corresponde el descreimiento y la sátira. Imagino un día en que a la colecta de Caritas, le salga una competencia anticristiana que disfrazándose de cristiana promete más alcancías y una colecta superior a la de Caritas. Imagino a Gerardo Morales reclamando el triple de fondos para Milagro Sala y sus militantes, argumentando que los que están recibiendo los bellos pueblos originarios no les alcanza. Imagino a los opositores diciendo que a la Asignación Universal por Hijo hay que agregarle la Asignación Universal por la Mascota del Hijo, con inclusión de cucha y veterinario. O los imagino diciendo que el plan oficial de distribución masiva de computadoras escolares debe ser ampliado con un viaje pago a la planta de Bill Gates y el reparto de celulares de última generación para cada niño. Imagino cualquier “sarasa”, como dicen los jóvenes.
Pero sus máscaras los desenmascaran.
Más a cara descubierta, monseñor Casaretto acaba de decir una verdad de Perogrullo. De ésas como decir que llueve de arriba hacia abajo o que ser bueno es preferible a ser malo. Casaretto dijo que “el matrimonio homosexual no es el principal problema de la Argentina; que antes está la pobreza”. Y sí. Ahora hay quienes quieren quitarle el premio de ciudadana ilustre a Mirtha Legrand. Sería una quita exclusivamente autóctona. Porque ella tiene otras condecoraciones, como la medalla de la Legión de Honor de Francia, país que defiende los Derechos Humanos y que enjuicia a genocidas argentinos. A lo mejor algún francés atento se da cuenta. Si es por darse cuenta ahí nomás, en San Antonio de Padua, increíblemente hay calles que se llaman Clarín, La Nación y La Razón. Por suerte no hay ninguna que se llame Héctor Magnetto. Pero a esta altura del escándalo siniestro de Papel Prensa, esas calles deberían ser desbautizadas.

|| Fuente: REVISTA DEBATE

03/07/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

¿Por qué nadie quiere ser de derecha?, por Ricardo Forster


22-06-2010 /


Ricardo Forster

¿Resulta acaso sorprendente que la derecha argentina sienta una cierta inquietud existencial al ser identificada precisamente como de derecha? ¿Está sucediendo un reacomodamiento de piezas en el mapa político de la oposición que parece haber descubierto que la defensa cerrada de las corporaciones económico-mediáticas ya no rinde el rédito esperado? ¿Resulta, tal vez, impresentable quedar pegado a las vicisitudes del inefable Mauricio Macri, que su antiguo socio y colega de herencias busca separarse ostentosamente acusándolo de “derechoso”? Extrañas parábolas que fueron iniciadas, no por De Narváez o algún otro de los peronistas disidentes, sino por Ricardo Alfonsín que, lanzado a la carrera presidencial, percibió que el pequeño Cobos se estaba volviendo cada vez más pequeño y que hacía falta regresar al ilusionismo socialdemócrata para volver a la mística extraviada de los orígenes.

El hijo del padre, hábil a la hora de captar el cambio de atmósfera, hace borrón y cuenta nueva respecto de sus votos nada progresistas en los últimos dos años (votó en contra de todas las leyes de avanzada que se presentaron en el Congreso de la Nación, desde la reestatización jubilatoria, la recuperación de Aerolíneas Argentinas hasta llegar, por supuesto y como gran coronación, al rechazo de la ley de servicios audiovisuales); su objetivo, ahora, es construir su candidatura desde la perspectiva de alguien que se presenta como un genuino exponente del progresismo argentino (de ese que lleva dentro suyo un antiguo gorilismo y que suele desconfiar de la falta de prolijidad del plebeyismo populista, de un progresismo aferrado a lo políticamente correcto, al life style y al sacrosanto temor que desde siempre le han causado las multitudes). Incluso el Grupo Clarín, casi al borde del precipicio y sin saber de qué modo salir de su propio atolladero causado por sus oscuridades impresentables, últimamente se le ha dado por describir las atrocidades cometidas durante la dictadura videlista, focalizando en torturas y desapariciones y como adelanto de un improbable mea culpa.

Nadie quiere, en estos días que corren, salvando los editoriales del siempre liberal-conservador diario de los Mitre, definir su identidad política acercándose peligrosamente a la derecha de la pantalla. Nadie quiere, en estos días de festejos y alegrías heredadas del Bicentenario y que se continúan en estas semanas mundialistas en las que la selección argentina amenaza con transformar en mito a Maradona de la mano de Messi y de un equipo que venía de punto y en un par de partidos ha pasado a ser banca incluso contra gran parte de la prensa nacional, ser presentado como un animal de derecha.

Nadie, en especial aquellos que pelean por una suerte de candidatura peronista neoliberal, desea que les recuerden su ostensible inclinación hacia el poder concentrado y hacia las recetas conservadoras (Macri, de todos ellos, es el que lleva la delantera en una carrera de la que nadie quiere ser el ganador, porque la meta es ser identificado como el heredero de Menem).

Con diversos grados de astucia, y en eso De Narváez demuestra que aprende rápido y que tiene alrededor suyo a un ejército de asesores que permanentemente le susurran cosas al oído, los impresentables de un peronismo prostibulario se afanan por demostrar que ellos nada tienen que ver con ese fantasma horrible que viste los ropajes de la derecha. El problema es que nadie parece creerles porque la foto, por sí sola, es más que elocuente allí donde se presentan juntos Eduardo Duhalde, Rodríguez Saa, Ramón Puerta, De Narváez, Juan Carlos Romero, Felipe Solá y, como haciéndose el distraído, el enigmático y siempre escurridizo ex piloto de Fórmula 1 muy acostumbrado a bajarse del auto antes de llegar a la meta.

Lo cierto es que esta truope que se asemeja a una tienda de los milagros, a la que también hay que agregar al entrerriano Busti y al chubutense Das Neves, sabe que tiene que desmarcarse del espectro que la acosa, un espectro que los lleva directamente hacia lo peor de la última década y que los muestra ocupando sin mediatintas el costado derecho de la política argentina, en especial allí donde el kirchnerismo se ofrece como el heredero de las tradiciones nacional populares del peronismo y desde el radicalismo, y tal vez en alianza con el socialismo santafesino y algo de lo que quede de la coalición cívica, amenaza con expropiar el imaginario progresista y republicano que tanto atrae a la clase media.

Los “federal-peroconservadores” intuyen que los tiempos actuales no llevan los aires de la restauración ni que resulta conveniente, al menos por ahora, mostrarse como lo que efectivamente son y representan.
No deja de ser interesante y algo extraño que al gobierno de Cristina Fernández se lo empiece a correr por izquierda cuando, como sucedió hasta ahora, se lo hizo por derecha y en consonancia con los intereses económicos más concentrados.

Los radicales, pese a las declaraciones inoportunamente reaccionarias y prejuiciosas de Sanz al afirmar que la asignación universal lo único que había logrado es aumentar el consumo de paco y el juego de azar entre los pobres y a la figura cada vez más conservadora de Cobos, parecen haber encontrado en Ricardo Alfonsín la figura que los puede colocar en el andarivel democrático y progresista, ese que parecieron haber olvidado y que, con olvidos de por medio, intentan recuperar en concordancia con socialistas y seguidores de Carrió (la gente de Proyecto Sur no parece estar dispuesta a jugar ese juego de engaños y de diluciones y preferirá, quizás, insistir con Pino Solanas en la soledad de su candidatura). Su jugada es astuta aunque dependerá de la memoria que tenga una parte significativa de la clase media a la hora de elegir repetir más de lo mismo y sabiendo que los radicales han llevado al país hacia el precipicio cada vez que fueron gobierno desde la recuperación de la democracia.

Lo positivo de la emergencia de Alfonsín en detrimento de la de Cobos es que ofrece la oportunidad de que la batalla electoral tienda a girar hacia carriles en los que los adversarios buscarán mostrarse, cada uno, como el mejor exponente de un proyecto de transformación y redistribución en el país. Eso incluso acelera lo que ha caracterizado al kirchnerismo que ha optado, en casi todas las oportunidades, por la profundización y no por el repliegue ante los avances de las corporaciones y de la oposición en esos momentos difíciles que se abrieron desde el voto no positivo del pequeño señor Cobos.

De todos modos, el camino hacia octubre de 2011 es demasiado largo y siendo Argentina un país tan complejo y laberíntico, tan zigzagueante y caprichoso, es aventurado imaginar que el actual escenario se mantenga intocado. Lo que sí parece ser evidente, si se sostiene el crecimiento de Ricardo Alfonsín, es que el mayor desafío al que se enfrentará el kirchnerismo no vendrá desde el seno del peronismo, no será un desafío marcado por la impronta de un neomenemismo o de un conservadurismo duhaldista, sino que adquirirá los rasgos de una alianza neoprogresista heredera, aunque bajo otras circunstancias históricas, de aquella otra alianza que llevó al gobierno a De la Rúa y al Chacho Alvarez con los resultados conocidos y sufridos.

Un progresismo vacío, retóricamente republicano y muy débil ante los poderes económicos se enfrentará al único gobierno democrático que después del 55 logró mantener su modelo pese a los claros avances destituyentes a los que tuvo que enfrentarse a partir de la rebelión gauchócrata. Será cuestión de seguir de cerca este duelo que, por esas extrañas parábolas de la realidad nacional, encuentra a los adversarios tratando de mostrarse como los más consecuentes en la búsqueda de un proyecto progresista.

Lo que al menos sí se sabe es que uno está en el gobierno afanándose por profundizar políticas que mejoren la distribución y el trabajo, a la vez que continúen en la senda de políticas de memoria y justicia, en medio de una brutal crisis económica mundial, y los otros han tratado de bombardear sistemáticamente ese camino aunque ahora se envuelvan en ropajes progresistas.

Buenos Aires Económico

22/06/2010 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Politica Latinoamerica, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario