America Latina Unida

Mi selecciòn de temas vinculados a Argentina y a la Patria Grande.

Stella Caloni opina sobre polìtica actual argentina


 

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En Argentina, Stella Calloni denuncia los vínculos de la NED y de la Usaid con organizaciones como el Cadal (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina), la Fundación Libertad, Crecer y Crecer (antecesora de la Fundación Pensar, usina de cuadros del PRO), el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), el partido Unión por Todos de Patricia Bullrich (vinculado al grupo UnoAmérica) y la fundación Voces Vitales, de Laura Alonso (que recibía financiación del fondo buitre de Paul Singer). UnoAmérica (Unión de Organizaciones Democráticas de América), dirigida por el venezolano golpista Alejandro Peña Esclusa, presentó en la CIDH de la OEA una “denuncia” contra el gobierno de Evo Morales, por “delitos de lesa humanidad”. El esposo de Patricia Bullrich, Guillermo Yanco, preside el Instituto de Estudios Argentinos (Idear), miembro de la Red de Partidos Políticos, que tuvo activa participación en los intentos desestabilizadores de Argentina, Bolivia y Venezuela. En la Fundación del PRO, Pensar, participa también Julio Cirino, quien fue procesado por la Sala II de la Cámara Federal acusado de haber sido integrante del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército durante la dictadura, bajo el alias de “Jorge Contreras”, estando involucrado en la desaparición de militantes de Montoneros. Cirino dirigió el Grupo de Tareas 7 de la Central de Reunión de Información (CRI) del Batallón 601, teniendo estrechos vínculos con la embajada norteamericana.
Hoy varios de los personajes mencionados se encuentran en el gabinete macrista. Patricia Bullrich es la flamante ministra de Seguridad, y Laura Alonso es la jefa de la Oficina Anticorrupción. Otros son la inteligencia tras los bastidores.

(Parte de un artìculo publicado rebelion.org  : Maduro vs. Macri: Un duelo continental)

17/01/2016 Posted by | General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

¡YES, SIR! – ATILIO A. BORON


¡YES, SIR!

Nota1

POR ATILIO A. BORON

Tal como se preveía, no habían transcurrido doce horas desde su victoria electoral cuando en conferencia de prensa Mauricio Macri ratificó su vocación de convertirse en un proxy de Washington en la región. En línea con los deseos de la Casa Blanca arremetió contra la República Bolivariana de Venezuela y confirmó que solicitaría la suspensión de ese país como miembro del Mercosur porque, según él, habría infringido la cláusula democrática al “perseguir a los opositores y no respetar la libertad de expresión”.

Derrocar al gobierno bolivariano es una vieja obsesión del gobierno de Estados Unidos, para cuyo efecto no ha reparado en límite o escrúpulo alguno. Hasta ahora su ofensiva sólo había encontrado un socio dispuesto a avanzar por ese escabroso sendero: el narcopolítico colombiano Álvaro Uribe. Juan M. Santos, que lo sucedió en el Palacio Nariño, no se prestó a tan peligroso juego. Es más, el conservador presidente colombiano no se ha cansado de agradecerle a Venezuela su colaboración en el proceso de paz en curso en La Habana. Macri parece ignorar estas sutilezas de la política internacional y ser un hombre temerario y de frágil memoria, combinación peligrosa si las hay. Habría que recordarle que la sumisión incondicional al imperio ya se practicó en la Argentina durante el menemato, con el nombre de “relaciones carnales”, y que este país pagó con sangre tamaña insensatez. No se entiende por qué habría de repetir ese desatino, salvo para dar cumplimiento a un acuerdo secreto con la Casa Blanca cuya contrapartida seguramente no tardaremos en conocer.

Macri parece no haber sido tampoco informado que el pasado 28 de Octubre la República Bolivariana fue reelegida para integrar el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. La Asamblea General de la organización aprobó esa resolución con 131 votos, sobre un total de 192 miembros. Formular las acusaciones que hizo Macri pasando por alto un dato tan significativo como este, que ratifica la presencia de Venezuela en un organismo en el cual participan países como Francia, Estados Unidos, Alemania y Japón, es por lo menos un acto de llamativa irresponsabilidad o una muestra de peligroso amauterismo en el manejo de las relaciones internacionales. ¿Cree acaso que los países del Mercosur van a acompañar su arrebato antibolivariano? ¿Ignora que las decisiones del Mercosur requieren el consenso de todos sus miembros? Para empezar, el canciller uruguayo Rodolfo Nin Novoa se apresuró a declarar que su país “no ve razón para aplicar la cláusula democrática a Venezuela en el Mercosur.” Y lo más probable es que el gobierno brasileño siga el mismo curso de acción, en cuyo caso las amenazas de Macri caerían producto de su inviabilidad política.

Volviendo al caso de los opositores políticos en Venezuela, ¿qué diría Macri si en los próximos días, siguiendo el ejemplo de Leopoldo López, Daniel Scioli hiciese público su desconocimiento del resultado electoral y poco después del 10 de diciembre intensificase esa campaña movilizando contactos internacionales e impulsando, cada vez con mayor fuerza acciones violentas exigiendo “la salida” extraconstitucional de un “gobierno ilegítimo” apelando a procedimientos vetados por la constitución y las leyes de la república? ¿Llamaría en tal hipotético caso a Scioli un “opositor político” o lo calificaría, en función de la normativa vigente, como un político incurso en el delito de sedición, que en este país tiene una pena que oscila entre los cinco y veinticinco años de prisión? La legislación venezolana es similar a la argentina y ambas a la de Estados Unidos, donde el delito tiene una penalidad que, en ciertos casos, llega hasta la prisión perpetua o la pena de muerte. En realidad López, cuya mujer estuvo la noche del domingo en los festejos del bunker de Cambiemos, no es un “disidente político” injustamente perseguido por el gobierno bolivariano. Es el cabecilla de un intento de alterar por la fuerza el orden constitucional vigente en su país y derrocar al gobierno surgido de elecciones en un sistema que el ex presidente de Estados Unidos Jimmy Carter dijo que era “más confiable y transparente que el nuestro.” Para ello contó con la colaboración de Uribe, para reclutar un numeroso grupo de mercenarios que camuflados como heroicos “jóvenes universitarios” luchaban valientemente para restaurar las libertades conculcadas en su país. Lanzados a las calles para impulsar “la salida” de Maduro y el derrumbe del orden institucional vigente hicieron uso de cuanta forma imaginable de violencia pueda existir, desde incendios de escuelas y guarderías infantiles hasta la destrucción de medios de transporte públicos y privados, combinado con ataques violentos a universidades y centros de salud, erección de “guarimbas” (barricadas desde las cuales se controlaban los movimientos de la población y se apaleaba o asesinaba impunemente a quienes osaran desafiar su prepotencia) y asesinatos varios. Como producto de estos desmanes murieron 43 personas, la mayoría de ellas simpatizantes chavistas o personal de las fuerzas de seguridad del estado. Tiempo después se descubrió que buena parte de los “guarimberos” eran paramilitares colombianos y que casi no había universitarios venezolanos involucrados en esos luctuosos acontecimientos. La justicia de la “dictadura chavista” lo condenó a una pena de 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de reclusión. Disconforme con la transición posfranquista en España, el 23 de Febrero de 1981 el teniente coronel Antonio Tejero Molina quiso también él alterar el orden constitucional tomando por asalto el Congreso de Diputados. En su cruzada restauradora el “tejerazo” no produjo ni una sola muerte ni hubo que lamentar pérdidas materiales de ningún tipo. Sin embargo, la justicia española lo sancionó con 30 años de prisión, expulsión del Ejército, pérdida de su grado militar e inhabilitación durante el tiempo de su condena. Nadie lo consideró un opositor político sino un militar sedicioso. Peor es el caso de López, por la mucha sangre derramada por su culpa y por la destrucción de bienes provocada por su apología de la violencia, pese a lo cual la sentencia de la justicia venezolana fue insólitamente benigna. Pero Macri no lo ve así y sigue considerándolo un opositor maltratado por un poder despótico. Mal comienzo en materia de política exterior. Y un paso preocupante en el intento de avanzar en el “reformateo” neoliberal del Mercosur, otra vieja ambición de Estados Unidos, para hacerlo confluir con la Alianza del Pacífico y la Unión Europea dominada por la Troika.

Buenos Aires, noviembre de 2015.

http://www.cronicon.net/paginas/edicanter/ediciones111/nota01.htm

12/12/2015 Posted by | General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Elecciones en América latina Por Emir Sader


Elecciones en América latina

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Por Emir Sader
Los escenarios electorales se repiten de forma muy similar en los países de gobiernos posneoliberales de América latina: a las candidaturas de los gobiernos se oponen siempre candidaturas de derecha. Aquéllas cuentan con las políticas sociales redistributivas, éstas con el monopolio privado de los medios de comunicación. Una toca a las condiciones de vida de la gran mayoría, la otra intenta tocar la conciencia de la gente.

No hay ninguna duda de que los gobiernos de Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador han mejorado de manera sustancial las condiciones de vida de las personas. La redistribución de renta, la disminución de las desigualdades, el aumento de las posibilidades de que las personas puedan encontrar formas dignas de supervivencia: todo apunta a esa dirección, que no es negada ni siquiera por la oposición.

Pero nadie tampoco niega el rol de los medios de comunicación privados, que se han vuelto, hace tiempo, el partido político de la derecha. Así, a menudo las campañas electorales miden los resultados de las políticas sociales en contra de la eficacia de los medios de comunicación.

La efectividad de las políticas sociales va creando un consenso entre quienes suelen votar masivamente por los candidatos de estos gobiernos, en que ven los méritos de esas políticas y de la perspectiva de su continuación. Las capas medias de las grandes ciudades son el blanco privilegiado de las campañas de los medios privados de comunicación, los cuales concentran su accionar en la difusión de la idea de que sus países andan mal, que los gobiernos eligieron el camino equivocado, que los Estados cobran demasiados impuestos, que son corruptos, que deberían restringir sus espacios en función de las iniciativas privadas, que no respetan la libertad de prensa, etcétera.

Así como las políticas sociales de los gobiernos posneoliberales son muy similares, las campañas de los medios de comunicación monopolistas parecen realizadas por una misma empresa privada, ya que son igualitas.

Si los gobiernos tienen problemas actualmente, las alternativas se ubican a su derecha y no a su izquierda. Los candidatos de la oposición –sea en Ecuador o en Venezuela, en Bolivia o en Brasil, en Argentina o en Uruguay – son los mismos de siempre, a veces hijos de los de siempre. La novedad está en que a veces dicen que van a mantener políticas de los actuales gobiernos. Esto sucede cuando se dan cuenta de que la gente puede querer adecuaciones, pero en el marco de la continuidad de las políticas actuales. Hacen como que van a mantener los avances sociales, pero cuando tienen que revelar su política económica y/o sus futuros ministros de economía, en caso de que ganaran –o alguien lo revela–, se ve que las políticas sociales actuales son absolutamente incompatibles con los enunciados básicos de los personeros conspicuos que asesoran los candidatos de la oposición.

El poder de los medios privados de comunicación da a la derecha un fuerte poder desestabilizador, al valerse de campañas de terrorismo económico, de denuncismo de supuestos escándalos del gobierno, quitando energías y poder de acción de los gobiernos. Pero esa misma derecha se muestra incapaz de generar candidatos y plataformas vencedoras en las elecciones, entonces tienen que apelar a esquemas golpistas para intentar romper la continuidad de los gobiernos progresistas. El esquema es similar en países como Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, Argentina.

Por eso es esencial romper con el monopolio privado de los medios de comunicación, que mantiene capacidad de influencia incluso en los países donde ya hay ley de regulación de los medios. Pero el objetivo esencial, con o sin esa regulación, es que los grandes sectores de la población, beneficiarios de las políticas sociales que caracterizan a esos gobiernos, tengan conciencia social de sus derechos y de qué fuerzas representan la garantía de esos derechos y cuáles representarían su fin.

Por lo tanto es necesario construir en el conjunto de la sociedad la hegemonía de las políticas posneoliberales, priorizando las políticas sociales redistributivas, lo cual significará el punto de no retorno para esos gobiernos.
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12/08/2015 Posted by | Economía, General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , | 1 comentario

La estrategia para el regreso de la “larga noche neoliberal”


La estrategia para el regreso de la “larga noche neoliberal”

Los grupos y ONG que buscan en la Cumbre de Panamá torcer el rumbo de los gobiernos populares. Alianzas ideológicas y en algunos casos negocios en común, los paradigmas que identifican a los grupos de la derecha que desde sectores políticos y mediáticos crean zozobra en la región.

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La derecha latinoamericana pretende recuperar el poder que supo detentar durante tantos años. Volver, como alguna vez calificó el ecuatoriano Rafael Correa, a la “larga noche neoliberal” de los ’90. Con el apoyo de Estados Unidos y en pleno desarrollo de la Cumbre de las Américas en Panamá, una extensa red de dirigentes y fundaciones decidió embestir contra los gobiernos populares de la región para impulsar a sus propios representantes. A pesar de pregonar la defensa de la “democracia” y el “respeto a las instituciones”, se trata de una telaraña de políticos con un oscuro prontuario de apoyo a maniobras desestabilizadoras y golpes de Estado. Hoy, su principal objetivo parece ser el de derribar al presidente venezolano Nicolás Maduro, identificado como el nuevo enemigo de la Casa Blanca. Pero van por más.

Todo ocurre en un contexto global delicado, mientras Barack Obama negocia un restablecimiento de las relaciones bilaterales con Cuba, al tiempo que se enfrenta duramente con Venezuela. Un país que, junto con Brasil y Ecuador, en las últimas semanas denunció intentos de desestabilización orquestados por los medios de comunicación y la oposición local. También es clave lo que ocurre al otro lado del Atlántico: los partidos fenómeno de la izquierda europea se referencian cada vez más en los procesos políticos latinoamericanos, lo que genera que las fuerzas conservadoras estigmaticen a gobiernos como el de Maduro para deslegitimar y horadar el crecimiento de Podemos, en España, y Syriza, en Grecia.

Por eso no es extraño que el ex presidente español Felipe González, uno de los lobistas en la época de privatizaciones del menemismo, decidiera hacerse cargo de la defensa de dos dirigentes de la derecha venezolana detenidos por instigar actos de violencia y promover un golpe de Estado contra Maduro: Leopoldo López y el ex alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. Tampoco sorprende que la red de políticos neoliberales latinoamericanos sea liderada por otro ex presidente ibérico, José María Aznar, quien junto a 25 ex mandatarios de la región aplaudió las presiones ejercidas por EE UU contra el gobierno venezolano y señaló la existencia de “una alteración democrática” en el país bolivariano. Aznar y George Bush fueron los únicos dos que reconocieron el gobierno surgido del efímero golpe contra Hugo Chávez, justamente el 11 de abril de 2002.

Aznar hizo pública su postura esta semana a través de un texto divulgado en Madrid y firmado por el ex presidente argentino Eduardo Duhalde, el chileno Sebastián Piñera, los colombianos Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, y el mexicano Felipe Calderón, entre otros. Todos fieles exponentes del neoliberalismo, que durante sus gobiernos poco contribuyeron a profundizar la democracia real, entendida como la ampliación de derechos y oportunidades para las mayorías.

Piñera, discípulo predilecto de la Universidad de Harvard, fue un férreo opositor a la universalización de la educación pública y gratuita en su país. Duhalde, quien creció al calor del menemismo, era presidente durante la feroz represión del Puente Pueyrredón, en la que fueron asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. Uribe, de estrechos lazos con la Casa Blanca, fue denunciado por recibir financiamiento de grupos paramilitares. Y Calderón inició en suelo azteca la llamada “guerra contra el narcotráfico”, que propició la militarización de las calles y la desaparición de más de 12 mil personas en seis años de gobierno.

Los prontuarios de cada uno de estos dirigentes podrían ocupar varios libros. Pero no son sólo nombres propios los que componen la red de la derecha latinoamericana. Detrás de las caras conocidas aparece un grupo de fundaciones que, como dice la reconocida investigadora Stella Calloni, está llevando adelante una “invasión silenciosa” en el continente. Se trata de un grupo de organizaciones que se muestra como “la cara social de la CIA” y que está directamente financiado por EE UU y Europa.

“Lo común entre todas las organizaciones es que comparten los mismos nombres en sus juntas directivas y comités asesores, además de los mismos financiadores y patrocinadores, lo que los convierte en un verdadero ejemplo de una telaraña imperial”, asegura Eva Gollinger, una abogada, escritora e investigadora estadounidense-venezolana, autora de La Telaraña Imperial: Enciclopedia de Injerencia y Subversión.

Una de esas organizaciones es la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presidida por Aznar y uno de los tantos tentáculos que tiene el derechista Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy en España para esparcir su visión conservadora de la política y la economía. Se trata de un foro que apoyó el golpe de Estado contra Chávez y que compartió varios actos con la Fundación Pensar, el think thank del PRO y su líder, Mauricio Macri, en la Argentina. Los encuentros se dan todos los años y en el primero de ellos, en 2008 en Rosario, participaron el ex secretario estadounidense para América Latina, Roger Noriega, y el escritor Mario Vargas Llosa, conocido internacionalmente tanto por sus obras literarias como por sus posturas neoliberales.

Otra organización que apoyó el golpe de Estado contra Chávez es el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (CEDICE), que se presenta en su sitio web con una cita del gurú neoliberal Milton Friedman y dice defender “la libertad individual, la iniciativa privada, los derechos de propiedad, el gobierno limitado y la búsqueda de la paz”. Su objetivo central es “la divulgación del pensamiento económico y político que otorga prioridad a la libre acción”.

La organización nació en Venezuela, pero recibe un importante apoyo económico del extranjero. En particular, del Centro para la Empresa Privada Internacional de EE UU (CIPE, por sus siglas en inglés), que opera como el brazo empresarial del Departamento de Estado y de otras dos conocidas fundaciones: la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la Agencia de Desarrollo Internacional de EE UU (USAID), expulsada de Bolivia el año pasado, cuando el presidente Evo Morales la denunció por “injerencia” en asuntos internos.

Muchas de estas organizaciones operaron dentro de las subcumbres que se realizaron antes de la Cumbre de las Américas que comenzó ayer y finalizará esta tarde en Panamá. Una de ellas es el Centro de Investigación y Capacitación de Emprendedores Sociales (CICES), que aprovechó la ocasión para organizar el IV Foro de Jóvenes de las Américas, donde la derecha regional lanzó sus habituales críticas contra los gobiernos de Cuba y Venezuela. La presidenta de CICES, la argentina Micaela Hierro Dori, es una ex funcionaria del PRO que se formó en la Georgetown University bajo el Global Competitiveness Leadership Program, una verdadera usina de líderes de la derecha internacional.
Durante su estadía en Panamá, Hierro Dori reconoció, a través de un audio filtrado, que el evento organizado por el CICES buscaba conseguir “algo de dinero extra del Departamento de Estado porque ellos quieren armar algo grande”. La mujer es, además, fundadora de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia en Cuba, un organismo dedicado a fustigar a la revolución comandada por Fidel y Raúl Castro.
En los últimos tiempos, este tipo de organizaciones, al igual que los representantes de la nueva derecha latinoamericana, optaron por una estrategia: adoptar un discurso lavado, a favor de los “Derechos Humanos” y la “democracia”, sin dar muchas precisiones sobre su verdadero pensamiento político y económico. El mejor ejemplo es Macri, que según su precandidata a jefa de gobierno Gabriela Michetti, es un hombre “cero ideologizado”. Un mito que se derrumba rápidamente cuando el candidato presidencial para los comicios de octubre dice que hará todo lo posible para que en Venezuela “se restablezca realmente un gobierno democrático”. «

La fundación pensar

El pasado 26 de marzo, Mitzi Capriles, esposa del encarcelado alcalde venezolano Antonio Ledezma, y Lilian Tintori, mujer del también preso dirigente opositor Leopoldo López, visitaron Buenos Aires. Durante su estadía fueron bien recibidas por el líder del PRO, Mauricio Macri, quien se mostró preocupado, una vez más, por la situación en el país gobernado por Nicolás Maduro.
Además de formar parte de la Fundación Pensar, el precandidato presidencial cuenta con una ONG llamada Grupo Estela (Estudios Estratégicos Latinoamericanos), dirigida por el ministro de Educación de la Ciudad, Esteban Bullrich, y el sub secretario de gestión económica, Carlos Regazzoni. Ambos trabajan intensamente en la campaña contra Venezuela, siguiendo los lineamientos de los think thanks estadounidenses.
Según un informe publicado esta semana por la CTA, el Grupo Estela reúne en su interior a un puñado de jóvenes expertos en temas de relaciones internacionales, economía y políticas públicas, que el PRO utiliza para generar papers y documentos de situación sobre la realidad local y latinoamericana. Mercedes Renó, Nadia Kreizer, Sergio Caplán y Laura Dadomo son sólo algunos de sus integrantes, la mayoría provenientes de universidades privadas como la UCA o Austral.
Acompañan también esta iniciativa de la derecha regional otros cruzados del PRO, como la diputada Cornelia Schmitd-Lierman, Federico Pinedo -asiduo visitante de la embajada de Estados Unidos-, el rabino Sergio Bergman y Jorge Triaca. El detenido Antonio Ledezma y la vocera de la ultraderecha María Corina Machado figuran como miembros de honor de la ONG.
En su última reunión, los expertos de Estela trataron la situación que vive Venezuela y llegaron a la conclusión de que “hay tres escenarios a futuro”: uno “menos probable”, en el que “Maduro flexibiliza el régimen para finalizar su mandato”; otro en el que el presidente “endurece su posición y aumenta su aislamiento”; por último, uno en el que “Maduro finaliza su mandato en contexto de crisis institucional”.

GOLPE

Justo un 11 de abril, pero de 2002, Aznar y George Bush (hijo) fueron los únicos en reconocer al efímero golpe contra el presidente bolivariano Hugo Chávez.
Infonews

11/04/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Intentona golpista contra Venezuela por Ignacio Ramonet


Intentona golpista contra Venezuela por Ignacio Ramonet

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Simpática ave de la fauna amazónica, el tucano es bien conocido por su espectacular pico de vistoso color. Pero también es el nombre de un agresivo “pájaro de acero” fabricado por el constructor brasileño Embraer, cuya denominación militar es EMB 312, y cuyos dos modelos más vendidos son: el T-27 en su versión de entrenamiento, y el AT-27 armado para ataques a tierra. Es una de las aeronaves de entrenamiento más vendidas en el mundo. La aviación militar de Venezuela, por ejemplo, posee una treintena de Tucanos.

Y precisamente uno de esos Tucanos militares, artillado para atacar, debía bombardear el Palacio de Miraflores, en Caracas, el pasado 12 de febrero. Y matar al Presidente Nicolás Maduro. Tenía asimismo por misión atacar el Ministerio de Defensa, destruir el edificio que alberga los estudios del canal de televisión internacional TeleSUR para sembrar el caos y la confusión.

Según reveló el propio presidente Maduro, la intentona de golpe fue desarticulada gracias a la habilidad de los organismos de inteligencia bolivarianos. Ello permitió el arresto de un grupo de oficiales de la aviación y de civiles uniformados. “Se trata –declaró el mandatario venezolano– de un intento de utilizar a un grupo de oficiales de la aviación para provocar un ataque y un atentado golpista contra la democracia y la estabilidad de nuestra patria; es un coletazo del llamado ‘Golpe azul’ (1) de hace un año, en febrero-marzo de 2014”.

Nicolás Maduro contó que uno de los oficiales involucrados estaba “comprometido”, desde el año pasado, con grupos de la ultraderecha venezolana que buscaban generar de nuevo disturbios violentos en el país. El presidente reveló que, después de una serie de investigaciones, las autoridades militares exigieron que ese oficial fuera cesado de las Fuerzas Armadas. “Pero hace unas semanas –explicó el mandatario– varios opositores lo contactaron de nuevo, le pagaron una suma importante en dólares y le confiaron varias misiones. Al mismo tiempo, la Embajada de Estados Unidos le concedía un visado con fecha del 3 de febrero, y le garantizaba que, ‘si eso falla, ya sabes, tienes el visado para entrar en EE.UU. por cualquiera de nuestras fronteras’”.

A partir de ese momento –siguió relatando Nicolás Maduro– ese oficial contactó con cuatro compañeros más para ejecutar las misiones “trazadas desde Washington”. Una de ellas consistía en grabar en vídeo unas declaraciones del general de aviación Oswaldo Hernández Sánchez en la cárcel en la que se halla detenido por haber intentado ya dar un golpe de Estado en 2014.

“La orden era grabar un vídeo de este general a quien apodan ‘El Oso’ y, el 12 de febrero, en los actos de conmemoración (2) hacer despegar un avión Tucano y atacar el Palacio de Miraflores, y otros ‘objetivos tácticos’ como el Ministerio de Defensa, el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la sede del canal TeleSUR. La orden de iniciar la acción putschista se disparaba en el momento en que un diario de la oposición publicase lo que ellos llamaban el ‘programa de gobierno de transición’” (3).

Por su parte, Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, y Jorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador de la capital, aportaron en Caracas, el 13 de febrero pasado, más detalles de la intentona golpista. Ambos dirigentes chavistas confirmaron que los oficiales detenidos habían admitido que la publicación de un “Manifiesto” en la prensa era una de las señales para lanzar la tentativa, cuyo nombre de código era: “Operación Jericó” (4).

Ambos revelaron que, según las declaraciones de los detenidos, los golpistas tenían la intención de “liquidar” desde el primer instante, además de al presidente Nicolás Maduro, a los propios Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, y a dos personalidades bolivarianas: Tibisay Lucena, presidenta del CNE, y Tareck El Aissami, ex ministro del Interior y actual gobernador del Estado Aragua.

Por otra parte, identificaron, además de al general Oswaldo Hernández, alias ‘El Oso’, a los otros presuntos cabecillas de la conspiración, a saber: el capitán Héctor José Noguera Figueroa; el coronel José Suárez Rómulo; el primer teniente Ricardo Antich Zapata (presuntamente encargado de los contactos con la Embajada de Estados Unidos), y el primer teniente Luis Hernando Lugo Calderón (5). También mostraron parte del arsenal incautado, en particular armas de alto calibre como fusiles semi-automáticos AR-15, ametralladoras y granadas. Asimismo revelaron que se habían descubierto mapas de la ciudad de Caracas con varios “objetivos tácticos” marcados: el Palacio de Miraflores, los Ministerios de Defensa, del Interior y de Justicia y Paz; el Consejo Nacional Electoral, la Dirección de Contrainteligencia Militar y el canal TeleSUR.

Cabello y Rodríguez designaron como “autores intelectuales” de la intentona golpista y del proyecto de magnicidio a dos personalidades de la oposición: Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas (detenido el pasado 19 de febrero), y Julio Borges, diputado opositor. También afirmaron tener pruebas de la participación de personal de la embajada estadounidense: “Una funcionaria de la embajada llamaba a las esposas de los generales venezolanos y les decía que el nombre de su esposo estaba en la lista de personas sancionadas por el Congreso de los EE. UU. Y que el visado de toda su familia para ingresar en territorio estadounidense había sido invalidado. Buscando crear zozobra en las familias de los oficiales”, explicó Jorge Rodríguez.

El presidente Maduro dijo, por su parte, tener en su posesión el “plan de gobierno” redactado por los golpistas, en el que se eliminaban los poderes públicos y se amenazaba a los cubanos de las misiones de servicio social (salud, educación, deporte). “También hablan –dijo Maduro– de privatizar PDVSA (Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima), de disolver todos los poderes públicos, de suspender las garantías democráticas, de liberalizar el sistema de cambio y de regalar los dólares otra vez a la oligarquía”. El Presidente añadió que, en ese “Plan de gobierno”, los golpistas “lanzan una amenaza contra lo que ellos llaman ‘los colectivos’ –que nosotros sabemos que es el pueblo venezolano–, anunciando que, cuando lleguen al poder, actuarán contra ellos con toda la fuerza militar. Y a los cubanos de las misiones en Venezuela, les dan veinticuatro horas para presentarse ante las oficinas del nuevo gobierno de facto o ‘se enfrentarán a las consecuencias’(…)”

A pesar de todos estos detalles y pruebas aportados por las máximas autoridades venezolanas, los medios de comunicación internacionales (incluso en América Latina) han dado poco crédito a este anuncio de intento de golpe de Estado. Esta ‘incredulidad’ forma parte –desde hace quince años– de la estrategia de los grandes medios de comunicación dominantes en guerra contra la revolución bolivariana, para desacreditar a las autoridades bolivarianas. Indiferente a esa hostil actitud, el presidente Nicolás Maduro ha seguido explicando, con perseverancia pedagógica y con toda clase de pruebas, cómo, desde el fallecimiento de Hugo Chávez (hace exactamente dos años), y desde su elección (el 14 de abril de 2014), un “golpe lento” está en marcha para intentar derrocarlo.

Esta vez, el golpe se iba a ejecutar en cuatro fases (6). La primera comenzó a principios del mes de enero de 2015, cuando el presidente Maduro realizaba una larga gira por el extranjero (China, Irán, Qatar, Arabia Saudí, Argelia y Rusia). Esta fase se realizó con el apoyo de sectores del empresariado que impulsaron campañas de acaparamiento de alimentos básicos y productos de primera necesidad, con el fin de crear escasez y malestar, preparando las condiciones para que los ciudadanos salieran a las calles a protestar y a saquear supermercados. Lo cual no se produjo.

En la segunda fase, los grandes medios de comunicación internacionales intensificaron la difusión de reportajes, noticias y artículos que daban una imagen distorsionada de la realidad venezolana. Haciendo creer que, en el país del “socialismo del siglo XXI”, se estaba produciendo una auténtica “crisis humanitaria”. El presidente Maduro denunció, en esta ocasión, el detestable papel desempeñado, en esa fase de la “operación Jericó”, por varios periódicos españoles (El País, ABC).

La tercera etapa debía estar protagonizada por un “traidor”, que, en la televisión y en los grandes medios de comunicación, haría un llamamiento solemne a la rebelión. Aunque el presidente no aclaró quién sería ese “traidor”, alertó a los ciudadanos: “No quiero alarmar a nadie pero estoy obligado a decir la verdad (…) Están buscando a un traidor y pido al pueblo que esté alerta”.

La cuarta fase del golpe es la que se desveló el 12 de febrero, con la participación de un grupo de oficiales putchistas de la aviación militar, financiados desde el extranjero. Entonces se anunciaría el “Programa de gobierno de transición”. Y se enterraría la revolución de Chávez.

Pero incluso en cuatro fases, el golpe fracasó. Y la revolución bolivariana sigue viva.

(1) El ala más derechista de la oposición venezolana –liderada por personalidades ultraconservadoras como Leopoldo López (detenido el 20 de febrero de 2014), Antonio Ledesma (detenido el 19 de febrero de 2015) y María Corina Machado (ex diputada)– lanzó un movimiento llamado “la Salida” que fomentó una suerte de “golpe blando” o “golpe azul” con la intención de derrocar al Presidente Nicolás Maduro mediante la financiación de violentas protestas callejeras (las “guarimbas”) que causaron 43 muertos, 878 heridos e incontables daños.
(2) El 12 de febrero, en Venezuela, es el Día de la Juventud; se conmemora la batalla de la Victoria, durante la guerra de Independencia, en la que unos mil estudiantes de Caracas hicieron frente a las tropas españolas y las derrotaron.
(3) El manifiesto se publicó el 11 de febrero pasado en el diario opositor caraqueño El Nacional, en página 5, con el titulo: “Llamado a los venezolanos a un acuerdo nacional para la transición”. Léase: http://www.voluntadpopular.com/index.php/ver-noticia/8-noticias/2330-llamado-a-los-venezolanos-a-un-acuerdo-nacional-para-la-transicion
(4) En alusión a la Biblia, y más precisamente al Libro de Josué, donde se cuenta que, cuando Josué, a la cabeza de los israelitas, llegó ante las murallas imponentes de la ciudad de Jericó, Dios le dijo que ordenara a los sacerdotes tocar las trompetas: Cuando todos escuchen el toque de guerra, el pueblo deberá gritar a voz en cuello. Entonces los muros de Jericó se derrumbarán, y cada uno entrará sin impedimento.
(5) Los demás oficiales golpistas serían : la capitana Laided Salazar De Zerpa, alias “Manuelita”; los capitanes Andrés Ramón Thompson Martínez, Nerio Alfonso Cordova Moreno; Carlos Manuel Osuna Saraco alias “Guillermo”; el mayor Cesar Pérez Carrero; el primer teniente Wilfredo Amado Castillo Colmenares; el primer teniente Javier Salazar Moncada; el primer teniente Miguel Ángel Salazar Molina; el primer teniente Carlos Esqueda Martínez; y el primer teniente Jofre de Jesús Pineda Trejo.
(6) Léase, sitio web de TeleSUR, Caracas, 12 de febrero de 2014.http://www.telesurtv.net/news/Gobierno-venezolano-desmantela-atentado-golpista-20150212-0053.html

CubaDebate / La Radio del Sur

04/03/2015 Posted by | Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario

Argentina y Brasil: derechas gemelas – Emir Sader


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Emir Sader
ALAI AMLATINA, 26/02/2015.- La derecha latinoamericana nunca estuvo tan débil. Pierde sucesivamente elecciones en países como Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, El Salvador. Nunca estuvo tanto tiempo desalojada del gobierno en esos países como ha estado en este siglo.

Las trasformaciones sociales llevadas a cabo por los gobiernos de esos países, los avances en los procesos de integración independientes respecto a los Estados Unidos de América (EUA), la recuperación del rol activo del Estado, han llevado al aislamiento de la derecha en la región. El fracaso de los gobiernos neoliberales y su incapacidad de formular otra alternativa, hacen con que paguen el precio de los daños causados por ese modelo y voten en contra de los que lo representan.

Los EUA siempre han jugado con la división y la competencia entre gobiernos de la región para mantener su poder. Fue así, por ejemplo, a lo largo de todo el proceso de renegociación de las deudas de los países, que nunca han logrado hacerla colectivamente.

Golpe durísimo en ese jugo fue la sólida alianza establecida entre los gobiernos de Argentina y Brasil, con la elección de Lula y de Néstor Kirchner para presidir dos de los tres más grandes países de la región. Esa alianza, que nunca fue tan sólida entre Argentina y Brasil, es el eje a partir de la cual los procesos de integración regional se consolidan y se expanden, factor del más grande aislamiento de EUA en América Latina.

Las derechas argentina y brasileña tienen enormes similitudes, porque ambas se han reorganizado alrededor de los dos más importantes gobiernos populares que han tenido esos países en el siglo XX: los de Perón y de Getulio Vargas. Por ello son derechas elitistas, oligárquicas, racistas, antinacionales.

Es la derecha la que intentó tumbar a Vargas en 1954 y lo llevó al suicidio. Es la que tumbó a Perón en 1955 y llevó Argentina a iniciar el ciclo de las acciones militares gorilas en la región. Es la derecha la que dio finalmente el golpe en Brasil en 1964 e instauró la más larga dictadura militar en la región. Es la misma derecha que intentó hacer lo mismo en 1966 en Argentina, pero vio frustrado su golpe. Tuvo que volver a la carga en 1976, para cerrar el círculo de terror de las dictaduras en el Cono Sur.

Es la misma derecha que no se resigna a que sean gobiernos populares – que no por acaso se identifican con los gobiernos de Perón y de Vargas – los que rescaten a Argentina y Brasil de los desastres producidos por la derecha durante las dictaduras militares y los gobiernos neoliberales. De nuevo sienten que la promoción de los derechos de las grandes mayorías populares dan la base de sostén a esos gobiernos y profundizan su odio a esos gobiernos y a sus bases populares.

Los pretextos son similares: la situación económica seria caótica, como si la que han dejado como herencia a estos gobiernos no fuera catastrófica. La corrupción, como si no fueran sus gobiernos militares y neoliberales los que han protagonizado los casos de corrupción más grandes de la historia de esos países, especialmente en los procesos de privatización de los bienes públicos.

Amenazan con nuevos golpes, con impeachment –procesos en los que solo ellos creen -, porque no tienen confianza en obtener mayoría para triunfar en las elecciones, a pesar de contar con el monopolio de los medios de comunicación como su gran triunfo. Lo hacen como forma de intentar desgastar a los gobiernos de Cristina y de Dilma. No tienen formas democráticas, transparentes, de oponerse a los gobiernos de esas dos grande mujeres latinoamericanas, mujeres de trayectoria, de coraje, de compromiso con la defensa de los intereses populares, de sus países y de América Latina.

Ni tienen razones, ni apoyo para cualquier intento de derrumbar a esos gobiernos. De lo que tratan es de poner obstáculos a que los programas sociales de esos gobiernos sigan adelante, superando las terribles herencias que han recibido de la derecha y consolidando cada vez más el apoyo popular a sus gobiernos.

Los medios de comunicación internacionales suelen reflejar lo que la prensa de derecha de esos países publica diariamente, contribuyendo a difundir una versión falsa de lo que realmente pasa. Son estos poderosos grupos monopolistas de los medios internacionales – que tienen en el Wall Street Journal, Financial Times, The Economist, El País algunos de sus órganos más conocidos- los que se hacen eco de la guerra que las derechas latinoamericanas hacen diariamente, buscando crear imágenes internacionales negativas de esos gobiernos. Felizmente ya hay órganos alternativos, que permiten que la verdadera cara no solo de Argentina y de Brasil, sino también de Uruguay, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba, puedan llegar a sectores cada vez más amplios de la opinión pública mundial.

– Emir Sader, sociólogo y cientista político brasileño, es coordinador del Laboratório de Políticas Públicas de la Universidade Estadual do Rio de Janeiro (Uerj).

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04/03/2015 Posted by | General, Medios de Comunicaciòn, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Uncategorized | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Las falacias de la violencia – Hernan Brienza



Las falacias de la violencia
El caso Nisman, la marcha opositora y un plan de maniobras desestabilizadoras que se multiplica en toda la región.

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En periodismo hay una máxima para saber cuándo algo es noticia, que dice lo siguiente: “Un caso es excepción; dos, casualidad; tres es tendencia.” En política latinoamericana podría reformularse el axioma de la siguiente manera: “Un golpe de Estado en la región responde a política interna de ese país; dos, a la casualidad política; tres, al accionar de las embajadas de Estados Unidos.” En los últimos días, si uno lee las noticias internacionales de los diarios, puede enterarse de que el gobierno de Nicolás Maduro desactivó una intentona golpista planeada por la Marina, que la presidenta de Brasil Dilma Rousseff enfrenta la posibilidad de ser sometida a un juicio político por parte de la oposición –la llaman anglosajonamente “impeachment”– y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner está siendo acosada por una banda de fiscales opositores, que amenazan con hacer trastabillar al gobierno nacional.

Ya nada es casualidad, obviamente. Sin embargo, lejos está de ser probada la maniobra de alguna terminal política de la diplomacia estadounidense. Pero hay indicios: la habitualidad con la que el fiscal Alberto Nisman concurría a la “Embajada” a contarles lo bien que estaba haciendo los deberes y a pedir instrucciones –según lo relatado por Santiago O’Donnell, un periodista al que nadie puede reprocharle un supuesto kirchnerismo, en su libro sobre los WikiLeaks de Julian Assange– para continuar imputando a Irán en el atentado a la AMIA; la fiereza con que los fondos buitre, sobre todo el grupo que responde a Paul Singer, un confeso republicano y un militante de cuanta empresa bélica se lleve adelante en Oriente contra el mundo islámico, y el refuerzo de la agenda de Washington respecto de la fantasiosa profecía autocumplidora de la Guerra de Civilizaciones obligan a pensar que Estados Unidos –o al menos un sector importante de su establishment– está intentando recuperar el dominio en Latinoamérica y los gobiernos de la región que pretenden mantener cierta autonomía deben ser borrados del continente o al menos cercenados en su libertad de acción.

Quizás estos dos primeros párrafos resulten demasiado conspirativos, pero como decía Raymond Chandler, “hasta los paranoicos tienen alguien que los persigue”.

De lo que ya no hay dudas es de que la convocatoria para el 18 de febrero se trata no sólo de una marcha opositora sino de un escalón más en la maniobra de desestabilización del gobierno nacional. Miles de personas en las calles legitimarían supuestamente en las portadas de los diarios nacionales e internacionales la intentona judicial desestabilizadora. Y no se descarta tampoco que en esa marcha se generen actos de “autoagresión”, de “autoviolencia” y de “autoinfitramientos” para generar una mayor desestabilización con imágenes de caos que recorran el mundo y que “pongan en alerta a la inocente y bien intencionada comunidad internacional” sobre las consecuencias que tiene mantener políticas contrahegemónicas como las del kirchnerismo. El mensaje es claro: “Cuidado, Grecia y España, con sacar los pies del plato neoliberal y desafiar al capitalismo financiero.”

Las razones de la convocatoria a la marcha son verdaderamente irrisorias más allá de la gravedad institucional que significa la muerte de Nisman. Algunos de ellos aseguran que no se trata de un “asesinato”, pero hablan todo el tiempo de “crimen político”, “ahora matan” y “magnicidio”. En qué quedamos, ¿es o no es un asesinato? Los principales referentes de la intentona desestabilizadora incurren en contradicciones permanentemente: si marchan en reclamo de “justicia” y/o “esclarecimiento”, es porque consideran que se trató de un homicidio, aun cuando la mayoría de los indicios sugiere que se trató de un suicidio. Pero, claro, no pueden afirmar que se trate de un homicidio porque eso sería utilizar políticamente la muerte del fiscal. Pero supongamos que se trató de un suicidio: ¿qué sentido tiene marchar a la Plaza del Congreso para esclarecer un suicidio? ¿No sería más correcto manifestarse contra alguna facultad de Psicología, por ejemplo, que nos permita saber cuáles son las razones que llevan a una persona a quitarse la vida? Perdón por la oscura ironía pero es necesaria para demostrar el absurdo de la convocatoria. Los más inteligentes ya ni siquiera dicen que la convocatoria es por el reclamo de “justicia” sino de homenaje a la figura del fiscal malogrado.

Un párrafo aparte merecen los autores de la convocatoria: los fiscales que han entorpecido durante dos décadas la investigación del atentado a la AMIA son los que llaman a marchar para impedir la impunidad en la causa. Y hombres y mujeres ligados al macrismo: Elisa Carrió, Patricia Bullrich, Laura Alonso, el grupo político acusado de espiar a familiares de la AMIA y de poner como jefe de la Policía Metropolitana a uno de los principales artífices de la impunidad en la causa –el comisario Jorge “Fino” Palacios–. Muchos de los convocados irán inocentes a la manifestación, o lo harán simplemente por su oposición al gobierno. Como fuera, es como si el Lobo llamara a manifestarse por el derecho a la vida de Caperucita Roja; y la niña marchara de la mano de su victimario.

Graves resultaron las palabras del titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, por ejemplo. No contento con decir que “vivimos en un país como el del ’73”, se despachó con un “ahí se instaló el asesinato político”. Muy grave. Que un ex diputado con menos representatividad que Rodolfo Arruabarrena en una filial de River haga estropicios discursivos y pase vergüenza haciendo comparaciones entre “peras y automóviles” se entiende. Que lo haga un funcionario de la talla del auditor general de la nación y que acuse al gobierno de “instalar el asesinato político” es de una irresponsabilidad institucional profundísima. ¿Qué relación hay entre una muerte dudosa, posiblemente un suicidio, de un fiscal y el mapa político de un peronismo enfrentado en el ’73, luego de haber sido víctima de 18 años de proscripción y represión por parte de la alianza entre militares golpistas y radicales que se conoció como Revolución Libertadora?

Es verdaderamente ridícula la comparación. Típica de la intelectualidad berreta de la derecha argentina como la que integra el flamante titular del Teatro Colón, Darío Lopérfido, quien ha aportado a la cultura argentina –además de la publicidad de la comida japonesa en el marco de un gobierno que asesinó a 40 personas, compró senadores con dinero de la SIDE y condenó a la miseria a la mitad de los argentinos– la genialidad de que “populismo y cultura son contradictorios”, una frase que atrasa aproximadamente medio siglo y que no aporta absolutamente nada a un debate profundo sobre el estado del arte y la cultura en nuestro país. O como Luis Alberto Romero, quien no se ruboriza en seguir utilizando herramientas teóricas de las primeras décadas del siglo XX para analizar el presente y se empeña en hacer el papelón de comparar al kirchnerismo con el fascismo italiano, superando incluso al propio Lopérfido en su nadería.

Pido perdón al lector por el arrebato de estos últimos párrafos. Pero es empujado por la preocupación que me provoca ver cómo se instalan mediáticamente las falacias necesarias para ejercer violencia en la Argentina. Inventando fantasmas discursivos, creando climas políticos ficticios, generando violencia verbal para justificar lo injustificable. Ofusca un poco ver a los “demócratas de siempre” afilando sus armas para hacer daño una vez más a la democracia. ¿Se trata de un golpe? Posiblemente no. Y ni siquiera tengan el poder para generar una crisis institucional. Pero pueden desestabilizar al actual gobierno, para condicionar al próximo.

La sociedad argentina no necesita ni quiere más violencia. El gobierno, sus voceros, sus militantes, no deben caer en ningún tipo de provocación ni contestar a la violencia discursiva con una violencia mayor. Ya lo dijo Perón alguna vez: la fuerza es el derecho de las bestias. Que Dios quiera que los trabajadores, la gente común, las mayorías, los que queremos una vida sencilla y buena no seamos víctimas, una vez más, de una nueva violencia en la Argentina. Ni la queremos ni la merecemos.
INFONEWS

17/02/2015 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , | Deja un comentario

Vargas Llosa, cómplice de crímenes de lesa humanidad


Vargas Llosa, cómplice de crímenes de lesa humanidad
Ciudad de México. Por Miguel Ángel Ferrer/El Sol de México. | 5 abril de 2014

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Ser buen escritor no implica ser buena persona. La historia universal consigna los casos de muchos buenos escritores que fueron individuos ruines, ingratos, malvados, perversos, incluso criminales. Y lo mismo puede decirse de otros tipos de artistas: pintores, escultores, músicos, cineastas. La bondad no es requisito para el dominio del oficio artístico.

Ahí está, como ejemplo paradigmático, el caso del escritor peruano-español Mario Vargas Llosa. Nadie, que yo sepa, discute o cuestiona su calidad literaria. Pero no hay duda sobre su nula calidad humana, sobre su maldad personal, sobre sus inclinaciones criminales.

¿Hará falta recordar que Vargas Llosa fue promotor, defensor y apologista de la invasión militar de Irak, injustificable agresión que produjo miles y miles de muertos, mutilados y desplazados? Esas decenas de millares de personas fueron víctimas inocentes de la codicia imperialista de Estados Unidos y de la maldad de un individuo, en calidad de cómplice y encubridor, tan torvo y desalmado como Vargas Llosa.

Y ahora mismo el conocido escritor se encuentra empeñado en conseguir que se reediten en Venezuela los crímenes yanquis cometidos en Irak. Y también, durante las dictaduras militares que desgarraron América Latina en las décadas finales del siglo pasado, en Brasil, en Argentina, en Bolivia, en Uruguay, en Guatemala, en Nicaragua y, emblemáticamente, en Chile.

¿Ignora Vargas Llosa que esas tragedias sangrientas fueron provocadas por la política imperialista y criminal de EU? ¿Desconoce el peruano que tras aquellas lombrosianas dictaduras militares se encontraban los designios, los planes, la asesoría, el respaldo político internacional y el financiamiento de Estados Unidos?

Vargas Llosa sabe perfectamente que al justificar y respaldar los aprestos de golpe de Estado o de invasión militar extranjera para derrocar al presidente Nicolás Maduro, está trabajando activa y conscientemente para que se repitan en Venezuela las monstruosas experiencias de muchos países de América Latina a lo largo, sobre todo, de la segunda mitad del siglo veinte.

El novelista y dramaturgo sabe bien que de darse un golpe de Estado o una invasión militar de Estados Unidos (o de algún país vecino o de un ejército mercenario) el sufrimiento del pueblo venezolano será inenarrable. Que la inmensa mayoría de ese pueblo vería correr ríos de su propia sangre. Que la violencia revanchista de la derecha venezolana sería una repetición de la violencia revanchista desatadas contra los republicanos españoles por Franco, así como de la que ordenó, fomentó y prohijó Augusto Pinochet en Chile, tras el derrocamiento del gobierno del presidente Salvador Allende.

Pero según nos muestra con su conducta pública, nada de esto le importa a Vargas Llosa. A él sólo parecen importarle los lauros y los premios. Premios y lauros, aunque provengan, como el Premio Nobel de Literatura, de la misma institución que les concedió el galardón a Henry Kissinger, el genocida de Vietnam y asesino de Allende, y a Barack Obama, el carnicero de Libia y de Siria.

¡Ah qué don Mario! Quizá piensa que la posterioridad lo recordará sólo por su Premio Nobel y no por sus inclinaciones a justificar las atrocidades y crímenes del imperialismo norteamericano y de sus cipayos, él mismo uno de ellos.

Pero la historia enseña que se equivoca. Será recordado por ambas cosas. Como Kissinger y Obama. Quizás en los siglos venideros muchos se deleitarán con su obra. Pero muchos otros, leyéndolo o no, lamentarán que esta celebridad haya sido un desalmado promotor, apologista y, finalmente, cómplice de injustificables crímenes de lesa humanidad.

http://www.miguelangelferrer-mentor.com.mx

05/04/2014 Posted by | General, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , , | Deja un comentario

Galasso sobre Venezuela: “Su lucha es nuestra lucha”


Miércoles 19 de Febrero de 2014 22:33

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En la vieja Argentina –semicolonia inglesa hasta 1945– nos enseñaron a ignorar a Venezuela, más aún, a rivalizar con ella: nosotros, mirando hacia el Atlánico, Venezuela ambicionando expandirse hacia la América Latina profunda.

Esto comenzó con Venezuela cuando Mitre, en las primeras páginas de su biografía sobre San Martín, inventa dos proyectos antagónicos: el argentino, liberar países para tornarlos independientes, el venezolano-colombiano, para unificarlos bajo su égida como Patria Grande. Y de ahí, la conclusión: siendo Bolívar un ambicioso, astuto e intrigante, y siendo San Martín “el santo de la espada”, el venezolano le habría “robado” la gloria de concluir la campaña libertadora y esta usurpación habría provocado su exilio, quedando el general argentino en Europa con rencor irredimible hacia Bolívar. Por tanto, como diría Mitre y su ministro Elizalde, “Argentina está más cerca de Europa que de cualquier país latinoamericano”, y diría luego el presidente Alvear cuando Sandino defendía la soberanía nicaragüense: “Nicaragua está demasiado lejos para que los argentinos nos preocupemos por su destino”.

Pero la verdad por fin se está imponiendo. Ahora sabemos que no hubo misterio en Guayaquil: que San Martín, boicoteado desde Buenos Aires por Rivadavia, traicionado por el Lord Cochrane y con graves disidencias en el Perú, comprendió que Bolívar estaba en mejores condiciones de dar el último golpe a los realistas, por lo cual prefirió dar un paso atrás –evitando una doble jefatura que acrecentaría la indisciplina– y se ofreció como segundo jefe de Bolívar, propuesta que el venezolano no aceptó con buen criterio, pues no podía entrar a Perú llevando por subjefe justamente al Protector del Perú.

Ahora sabemos también –porque lo testimonia la autoridad del historiador Ernesto Quesada– que San Martín admiraba a Bolívar y tenía, en su exilio europeo, tres retratos de Bolívar: un óleo que su hija pintó por encargo del propio Don José, un cuadro pequeño de Bolívar, enmarcado con diamantes, que este le regaló en Guayaquil y –lo cual es definitorio– una litografía de Bolívar, en la pared de su dormitorio, delante de su cama. Es decir, lo primero que veía al levantarse era el rostro de Bolívar, frente a él mudaba de ropa y al acostarse, lo último que veía era también el retrato del venezolano. Salvo que se quiera suponer el disparate de que sufría un grado extremo de masoquismo, los hechos demuestran que admiraba a quien había sido su compañero en el proyecto de la liberación y de la unificación de la Patria Grande, lamentablemente frustrado en el Congreso de Panamá, en 1826.

Por eso, en la vieja época, estigmatizado Bolívar, no podíamos conocer de modo alguno quién había sido el caudillo Ezequiel Zamora, ni tampoco admirar las canciones de Alí Primera. Ahora, la historia mitrista está derrotada –y no por el rosismo ganadero y bonaerense– sino por una concepción latinoamericana expresada ya en organismos como el Unasur y el CELAC, en el Mercosur y el Banco del Sur. Ahora sabemos que la lucha por la Revolución Bolivariana, que es también sanmartiniana, es una sola. Por ello se están alzando voces condenando los intentos desestabilizadores provenientes de la derecha venezolana asociada al imperialismo norteamericano. Pero es necesario insistir: no se trata simplemente de la solidaridad de los argentinos con la causa iniciada en Venezuela por ese extraordinario caudillo popular que fue el comandante Hugo Chávez Frías. No. Es algo más que el apoyo a una causa justa de un país hermano. Es la consustanciación total con el gobierno presidido por Nicolás Maduro, porque ya somos una Patria Grande en reconstrucción y su lucha es nuestra lucha y su enemigo es nuestro enemigo.

Desde esta óptica latinoamericana –la de los grandes libertadores y también la de Martí, la de Artigas, la de Ugarte y tantos otros– salimos a denunciar y condenar el intento golpista de que somos objeto los pueblos de América Latina en estos días, perpetrado por los vendepatrias alimentados por los dólares yanquis. Desde aquí, como integrantes de una misma Nación agredida, y ante el ¿Quién vive? del agresor, contestamos con las palabras de Manuel Ugarte, en 1913: “Respondámosles unánimes, con toda la fuerza de nuestros pulmones: ¡La América Latina!… A la intromisión en nuestros asuntos domésticos, opongamos la acrisolada honradez de gobernantes y gobernados. Digámosles a los yanquis: ¡No queremos tutores! ¡No deseamos padrastros! ¡Dejadnos vivir tranquilos en esta porción de nuevo continente: ¡La América Latina para los latinoamericanos! No consintamos más que ellos continúen. Pero si los angloamericanos persisten en sus ideas absorbentes, luchemos con el valor legendario de nuestra raza y que salgan de sus tumbas los manes de nuestros Libertadores y en forma de serpientes, estrangulen al enemigo maldito: ¡Viva la América Latina!”

22/02/2014 Posted by | Uncategorized | , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Hermano pueblo de Venezuela, gracias por todo lo que hacen, han marcado la ruta del continente, el siglo XXI se abrió aquí, …BORON


«Hermano pueblo de Venezuela, gracias por todo lo que hacen, han marcado la ruta del continente, el siglo XXI se abrió aquí, …
BORON / El imperialismo no puede hacer que las conciencias que despertaron vuelvan a dormirse
Publicado el 8/19/13 •
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América Latina no es la misma de hace 15 años. Sus pueblos son más concientes y sus consignas, pese a los planes de dominación del imperialismo, ya han sido recogidas en contenidos concretos, opina el escritor argentino Atilio Borón, ganador del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013, en entrevista exclusiva para http://www.teleSURtv.net.

“Ha habido una Revolución de las Conciencias en América Latina. Uno de los grandes legados del Presidente Chávez ha sido precisamente dotar a la consigna de América Latina de un contenido concreto. América Latina ya no es, después de Chavez, una mera invocación retórica, sino que es realmente un proyecto con un contenido concreto”, dijo Borón en una visita hecha a las instalaciones en Caracas del multimedio latinoamericano.

Para Atilio Borón, autor de “América Latina en la geopolítica del imperialismo”, una obra que según sus palabras fue inspirada por Hugo Chávez, el imperialismo no podrá revertir los cambios impulsados en la región, pese a que está mostrando su faceta más beligerante.

“América Latina es la Unasur, es teleSUR, Petrosur, es PetroCaribe, es el Banco del Sur. Chávez le ha dado contenido concreto a lo que antes apenas era una retórica independentista (…) su contribucion ha sido decisiva y esto no puede ser revertido por el imperialiosmo (…) El imperialismo puede tratar de recuperar alguna empresa que fue nacionalizada, pero lo que no puede hacer el imperialismo es que las conciencias que despertaron vuelvan a dormirse una vez más. No hay marcha atrás en los grandes progresos que logtró América Latina desde el punto de vista de esta Revolución de las Conciencias”, enfatizó.

A continuación teleSUR transcribe de forma íntegra la entrevista a Atilio Borón.

¿Cómo ve a la América Latina actual: libre o neocolonizada?

Bueno América Latina ha avanzado en los últimos 15 años. UNo podría decir que la fecha emblemática es diciembre del 98, cuando el presidente Chávez gana su primera elección y a partir de ahí se inicia un proceso de recuperación de márgenes crecientes de autopnomía y autodeterminación nacional en América Latina, que ha logrado fructificar en una nueva situación internacional, en donde hay varios gobiernos de izquierda y progresistas, que están marcando el tono de la política latinoamericana, pero al mismo tiempo estamos viendo con mucha preocupación que en los últimos años se ha inicia una contraofensiva de Estados Unidos, muy muy fuerte.

Uno podría decir que algunos de los hitos de esa contraofensiva son por ejemplo la reactivación de la Cuarta Flota de los EEUU que había permanecido en sus apostaderos desde el años 1950, pues se pone en marcha después de estar 58 años iactiva inctiva, y precisamente por este tema, vemos con preocupación la Alianza del Pacífico, que es presentada como una cuestión meramente comercial pero en realidad en una cuestión política, militar y comercial, en donde lo esencial es tratar de que los países de América Latina, medien su relación con China a través de los EEUU, para que EEUU controle los efectos de esa
relación.

Por lo tanto, digamos, que estamos viviendo un momento, que el presidente Chávez lo definió muy bien cuando dijo “El imperio tiene miedo y cuando tiene miedo, se vuelve más peligroso”.

¿Hasta qué punto el imperialismo ha resurgido en nuestro continente?, por ejemplo: El derrocamiento de Fernando Lugo y la vuelta del Partido Colorado en Paraguay.

El imperialismo, digamos, había sufrido un retroceso, y ahora comienza, lo que decía recién, una contraofensiva. El golpe de Lugo fue un ejemplo muy claro, la tentativa de golpe contra Correa en 2010 también, contra Evo Morales en 2008, el golpe contra Zelaya en Honduras, la campaña creciente de agresión en contra de Venezuela es otro ejemplo de ello.

El hecho de que, por ejemplo, el Gobierno de EEUU, explícitamente, no haya reconocido el triunfo de Nicolás Maduro en las elecciones de abril, muestra de un imperialismo que está dispuesto a desestabilizar Venezuela, ha impedir la normalización de la política en nuestros países, a crear zonas de conflicto y de desestabilización permanente, porque EEUU tiene un proyecto estratégico a largo plazo y que es recomponer las relaciones hemisféricas llevándolas al punto en que éstas se encontraban antes de la Revolución Cubana, es decir un continente unificado totalmente bajo el liderazgo de EEUU sin ninguna voz disidente y siendo simplemente un furgón de cola de la política norteamericana.

Por supuesto, la Revolución Cubana siempre se opuso a eso, el presidente Hugo Chávez, recogió esas banderas y desde el 98 hasta su muerte hizo una tarea extraordinaria para revertir esa tendencia, lo mismo hizo Correa, lo mismo está haciendo Evo Morales en Bolivia, y otros gobiernos que sin ser tan radicales, de alguna manera han acompañado, a estas iniciativas de Chávez, entre ellas derrocar el proyecto del ALCA, que era el proyecto más agresivo que tenía el imperialismo para el siglo XXI.

Pero bueno, de todas maneras el imperialismo no se da descanso y vuelve a retomar con fuerza, porejemplo con la Alianza del Pacífico y con la Cuarta Flota, la tentativa de controlar completamente América Latina.

¿El imperialismo está tratando de borrar la unidad latinoamericana que impulsó Hugo Chávez?.

Si está tratando de borrar eso, pues no lo va a lograr, porque yo creo que acá ha habido una Revolución en las Conciencias en América Latina. Uno de los grandes legados del Presidente Chávez ha sido precisamente dotar a la consigna de América Latina de un contenido concreto. América Latina ya no es, después de Chavez, una mera invocación retórica, sino que es realmente un proyecto con un contenido concreto.

América Latina es la Unasur, es teleSUR, Petrosur, es PetroCaribe, es el Banco del Sur. Chávez le ha dado contenido concreto a lo que antes apenas era una retórica independentista. Por lo tanto, me parece a mi, que su contribución ha sido decisiva y esto no puede ser revertido por la obra del imperialismo. El imperialismo puede tratar de recuperar alguna empresa que fue nacionalizada digamos por el Gobierno de Hugo Chávez, pero lo que no puede hacer el imperialismo es que las conciencias que despertaron vuelvan a dormirse una vez más. Yo creo que en ese punto estamos muy claro de que no hay marcha atrás en los grandes progresos que logtró América Latina desde el punto de vista de esta Revolución de las Conciencias.

América Latina ha cambiado. ¿Lo ha hecho también el imperialismo?.

El imperialismo ha tenido, digamos, yo diría, una profundización de sus rasgos más belicosos, más beligerantes. El imperialismo, como bien decía Chávez, como tiene miedo, como está en una fase de declinación de su poder relativo, se ha vuelto mucho más agresivo, mucho más beligerante. Por lo tanto se impone recordar, aquella famosa consigna del Che Guevara, cuando en las Naciones Unidas, en el célebre discurso que él pronunció ante la Asamblea General, dijo que “al imperialismo no se le puede creer ni un tantito así”, dijo. No le podemos creer abslutamente nada, y creo que es un consejo que sigue teniendo la misma vigencia, tal ves yo diría más vigencia hoy que en el pasado.

EEUU da pruebas reiteradas de que es un Gobierno al que no le podemos creer. Pregona la hermandad con los pueblos de América Latina, pero al mismo tiempo establece mecanismos de vigilancia secreta y de monitoreo de las comunicaciones de los gobernantes de América Latina. ¿Qué clase de confianza podemos tener en un señor como Obama, que a sus amigos los vigila y los monitorea y trata de escuchar sus conversaciones privadas?.

Por lo tanto el imperialismo no ha cambiado y el caso de Obama, yo recordaría una frase nada menos que de Noam Chomsky, uno de los más grandes científicos existentes en la actualidad, cuando dijo “Obama – dijo- no se confundan con Obama, va a ser el tercer ciclo de la administración Bush”.
CONTRAINJERENCIA

13/09/2013 Posted by | Educación, General, Política Argentina, Politica Internacional, Politica Latinoamerica, Reflexiones, Sociedad y Cultura, Uncategorized | , , , , | Deja un comentario